LAS FUENTES DEL DERECHO: LA EPIGRAFÍA EN BRONCE
An onio Caballos Ru ino
Dp o. de His o ia An igua
Uni e sidad de Se illa
Uno de los más p o undos alo es sociales de la His o ia se cumple cuando és a, en un p oceso de pe manen e
e isión, si e de imp escindible apoyo en la cons ucción de un sen ido de con inuidad y un p oyec o colec i o abie o y
e eb ado . Pe o es os necesa ios a ances de nues o conocimien o his ó ico sólo esul an posibles explo ando a ondo
es ías complemen a ias de eno ación: la eno ación concep ual, emanación espi i ual de la expe iencia indi idual y
colec i a, la eno ación documen al y, u o y exigencia de la explo ación de és a, la eno ación me odológica.
Si esul a innegable, pa alelo al discu i de los iempos y al desa ollo de los medios de di usión del
pensamien o, una uni e salización de la p ime a y la úl ima, po con a la segunda, la eno ación de nues as uen es de
in o mación, es un u o que los dioses sólo o o gan a unos pocos. Como egalo complemen a io, en o ma de pa imonio
colec i o, a aquéllos que han gozado ya de una la ga y uc í e a ayec o ia his ó ica.
Si se in e oga a quienes se ocupan del es udio del pasado omano po algún ámbi o geog á ico en que es a
eno ación de nues as uen es de conocimien o esul a hoy más espec acula y especí ica, los ojos de la mayo ía se
ol e ían sin duda lo, e incluso con algún in e de en idia, a los e i o ios de Hispania. Y, a mayo abundamien o, en un
doble campo, el de la epig a ía an ó ica y, sob e odo, en el de la epig a ía ju ídica. Hispania ocupa un luga de
p i ilegio pa a el conocimien o de las uen es del De echo Romano, sob e odo las de Época Clásica, según la
e minología de los Romanis as, aquella que aba ca ap oximadamen e desde el 130 a.C. al 230 d.C. Y no se a a sólo de
una imp esión, al socai e de los más ecien es hallazgos. Bas en los úl imos Cong esos In e nacionales de Epig a ía1, las
muy me i o ias y u ilísimas e isiones epig á icas de C. Cas illo2, o el olumen de publicaciones consag adas a los
úl imos y más espec acula es descub imien os, como la abula Sia ensis, las abulae I ni anae o las copias del S.C. de
Cn. Pisone pa e, en e un la guísimo e cé e a, pa a con i ma lo3.
Se ha hablado de epig a ía ju ídica, aunque es e concep o esul a de comp ome ida e imp ecisa de inición. A él
ambién pod íamos aplica le la desc ipción que hicie a Mommsen de la P osopog a ía en su p e acio a la p ime a edición
de la P osopog aphia Impe ii Romani de 1896: " ocabulo non op imo sed ecep o". E ec i amen e, el concep o
"Epig a ía ju ídica" es odo, menos cla o. Si a endemos sólo a los ocablos u ilizados, la Epig a ía ju ídica p opiamen e
dicha debe ía ocupa se únicamen e del es udio de aquellos documen os que con ienen no mas emanadas del populus
(plebisci os y leyes), del Senado omano (senadoconsul os), de los magis ados públicos omanos (edic os) o del p opio
empe ado (cons i uciones), analizando an o los ex os como sus co espondien es sopo es epig á icos.
Pe o es os lími es han sido habi ualmen e, bien es ingidos, bien, al con a io, desbo dados po la p ác ica
epig á ica que, habi ualmen e, se basa en dos a gumen os de índole absolu amen e di e sa como c i e ios de inclusión-
1 M. Maye , "La epig a ía de Hispania del úl imo cua o de siglo", en M. Ch is ol y O. Masson, Ac es du Xe Cong ès
In e na ional d'Épig aphie G ecque e La ine, Nimes, 4-9 oc ob e 1992, Pa ís, pp.431-437 y 449-460 y F. Bel án Llo is,
"Insc ipciones sob e b once: un asgo ca ac e ís ico de la cul u a epig á ica de las ciudades hispanas", XI Cong esso
In e nazionale di Epig a ia G eca e La ina, Roma, 18-24 se emb e 1997, Roma, en cu so de publicación.
2 C. Cas illo, "El p og eso de la epig a ía omana en Hispania (1967-1972)", Eme i a 41, pp.109-127; id., "El p og eso
de la epig a ía omana en Hispania (1972-1977)", Eme i a 47, pp.35-66; id., "El p og eso de la epig a ía omana en
Hispania (1977-1982)", Eme i a 53, pp.205-248; id., "De epig a ía epublicana hispano- omana", Ac as de la Reunión
sob e Epig a ía Hispánica de época omano- epublicana, Za agoza, pp.141-150; id., "Miscelánea epig á ica hispano-
omana", S udia e Documen a His o iae e Iu is, 52, pp.353-394; id., "El p og eso de la epig a ía omana en Hispania
(1983-1987)", Eme i a 59, pp.225-273; id., "El p og eso de la epig a ía omana en Hispania (1988-1992)", Eme i a 63,
pp.187-223; id., "Miscelánea epig á ica hispano- omana II", S udia e Documen a His o iae e Iu is, 59, pp.299-313 y C.
Cas illo (ed.), No edades de Epig a ía Ju ídica Romana en el úl imo decenio, Ac as del Coloquio In e nacional
A.I.E.G.L., Pamplona.
3 C . A. Caballos, W. Eck y F. Fe nández, El senadoconsul o de Gneo Pisón pad e, Se illa, 1996, pp.283 ss.; J.
González, "B onces ju ídicos omanos en España", Los b onces omanos en España, Ca álogo de la Exposición,
Mad id, 1990, pp.51-61 y, del mismo, B onces ju ídicos omanos de Andalucía, Se illa, 1990, passim.
exclusión en es a an olá il ca ego ía de la Epig a ía ju ídica: un a gumen o e e en e al con enido ex ual y o o
e e en e al ma e ial del sopo e.
Siguiendo el p ime c i e io, se iene in eg ando den o de la Epig a ía ju ídica odo epíg a e do ado, en mayo
o meno medida, de signi icación o con enido ju ídico; lo que abusi amen e pod ía lle a nos a inclui en es e apa ado,
en mayo o meno medida, a casi cualquie epíg a e omano. En un deseo de log a una mayo p ecisión concep ual Géza
Al öldy4 la desc ibe como «aquella pa e de la epig a ía omana que se e ie e al de echo omano según su de inición,
es deci , a las eglas obliga o ias de la ida pública y p i ada en el mundo omano, eniendo en cuen a ambién,
e iden emen e, las uen es de es as eglas, po un lado, y las consecuencias del man enimien o de las eglas dichas, es
deci , el o den socio-polí ico del Impe io omano, po o o».
C eemos que és e no es el luga adecuado pa a a a exhaus i amen e de odo lo que se e ie e al De echo
omano. P ime o, po las p opias e inaba cables dimensiones de odo lo que sugie e o conlle a el ema, en su iple
con enido de sis ema ju ídico, espues a no ma i a a los p oblemas de índole ju ídica o conjun o de es imonios
ansmi idos po la ju isp udencia omana. Segundo, po la inespeci icidad ju ídica de las p o incias hispanas,
plenamen e in eg adas en el sis ema impe ial. Aquí alen de nue o las p esumibles palab as de Mommsen5 e i iéndose a
la his o ia de la Hispania omana du an e el Impe io: "Geschich e is es eigen lich nich ; es is ein ölliges
Zusammengehen mi Rom".
Nos pa ece, po el con a io, más pe inen e a a aquí de la especi icidad de Hispania en es e campo del
De echo, que es iba en los abundan ísimos es imonios documen ales, de un alo insus i uible pa a el conocimien o de
las ins i uciones omanas, encon ados en las p o incias hispanas. Pa a ello amos a acudi al segundo a gumen o que
pe ila el concep o de Epig a ía ju ídica, és e de ca ác e ma e ial, que esul a ascenden al si nos e e imos a Hispania.
Y es que aquí la inmensa mayo ía de es os es imonios epig á icos u ilizan el b once en o ma de placas como sopo e
pa a g aba los co espondien es ex os ju ídicos.
Son es los mo i os que explican la abundancia de epíg a es ju ídicos sob e b once p oceden es de las
p o incias hispanas, especialmen e de la Bé ica, que des aca po olumen y signi icación de los documen os en ella
encon ados. Pa a comp ende el enómeno de la Epig a ía ju ídica hispana hay que pa i del g ado de desa ollo del
p oceso de municipalización y, pa a explica la dinámica que lle ó a la publicación en b once, hay que en ende es os
documen os como una unidad a gumen al y exp esi a, cuya uncionalidad puede comp ende se sólo a pa i de la
elación exis en e en e la ma e ia, la o ma y su con enido ex ual. Así, en e los a gumen os gene ales que jus i ican el
ecu so al b once como sopo e se pueden ci a , como p e equisi os, los de ca ác e geo-económico, po la asequibilidad
del b once de i ada de la p o e bial iqueza mine a hispana6, jun o a los de ca ác e écnico, debido a la ex ensión de la
ecnología me alú gica, el desa ollo de las écnicas de g abado y la idoneidad del b once, po su du abilidad, la acilidad
de ijación, y la adecuación a cualquie o ma o, como sopo e pa a ex os públicos impo an es y habi ualmen e la gos
como los ju ídicos.
Además de a es os a gumen os de ca ác e ma e ial, hay que apela a los de ca ác e ideológico, emon ando a
adiciones muy a aigadas, con an elación incluso a la p esencia omana en el e i o io. El b once es el ma e ial más
adecuado pa a con ene li e ae sac ae, de cualquie eno de que se a e, an o po la sac alidad del ac o ecogido en el
documen o, como po la calidad de quienes en aquél in e ienen. E iden emen e, donde el b once esul a
ex ao dina iamen e abundan e, y, po ende, ba a o, los epíg a es ienden a u iliza es e sopo e, incluso aquéllos que no
ienen un con enido ju ídico exp eso. És e pod ía se el caso de la insc ipción CIL II 956, p oceden e de las minas de
Huel a, dedicada po el libe o impe ial y p ocu ado Pudens al empe ado Ne a. Pe o, incluso aquí, hay un da o que
jus i ica el ecu so al b once: la ene anda mención del empe ado .
Ya hemos indicado con an elación cómo no exis e un equilib ado epa o po el e i o io peninsula de es os
es imonios, si que emos man ene el é mino, de Epig a ía ju ídica. La Bé ica des aca sob e las o as p o incias
hispanas. De las 93 en adas co espondien es a insc ipciones hispanas sob e b once ecogidas po F. Bel án7, 50
4 G. Al öldy, "Conside aciones sob e el concep o de "epig a ía ju ídica" y no edades en las p o incias del No oes e,
1978-1986", en C. Cas illo (ed.), No edades de Epig a ía Ju ídica Romana en el úl imo decenio, Ac as del Coloquio
In e nacional A.I.E.G.L., Pamplona, 1989, pp.9-24.
5 En B. y A. Demand , eds., Theodo Mommsen, Römische Kaise geschich e, nach den Vo lesungs-Mi sch i en on
Sebas ian und Paul Hensel 1882/86, Munich, 1992, p.344.
6 C. Dome gue, "Mine ía hispano omana y b onces omanos. B onces de uso écnico e indus ial", Los b onces omanos
en España, Ca álogo de la Exposición, Mad id, Minis e io de Cul u a, 1990, pp.27-36.
7 F. Bel án, "Insc ipciones sob e b once...", ci .
pe enecen a la Bé ica, 9 a la Lusi ania y 34 a la Ta aconense. El po cen aje se in ie e si nos e e imos a las ablas de
hospi alidad, mues a del man enimien o de ó mulas de compo amien o indígenas, más nume osas pa a las egiones
más a díamen e o menos omanizadas: 6 de la Bé ica, 6 de la Lusi ana y 18 de la Ta aconense. Si p escindimos en el
análisis de es as abulae de hospi alidad, po su ca ác e menos " omano", las di e encias se ac ecien an no o iamen e en
a o de la omanizada Bé ica: 44 ex os ju ídicos en b once de la Bé ica, casi el 70% del o al, en e a sólo 3 de la
Lusi ania y 16 de la Ta aconense. La concen ación u bana y la ubicación de las minas jus i ican la especial
signi icación de la Bé ica, que no g a ui amen e había sido concep uada en la eo ganización adminis a i a de Augus o
como p o incia populi Romani, en e a la adsc ipción impe ial de la Ta aconense y la Lusi ania.
Es e epa o desigual no se debe sólo al aza de los hallazgos. El expolio a que se han is o y se es án iendo
some idos los e i o ios que o o a compusie on la Bé ica, que g osso modo coinciden con la Andalucía Occiden al, es
g ande. Pe o és e no es a gumen o su icien e pa a jus i ica una mayo iqueza documen al de la Bé ica, ya que se puede
da la uel a a la a gumen ación y deci que la ac i idad de los expoliado es p o is os de de ec o es de me ales es
ambién p ecisamen e mayo en Andalucía po la mayo p opo ción de hallazgos.
Ya hemos apelado al desigual desa ollo de la Romanización y a la concen ación de las minas de cob e en el
su oes e como jus i icaciones his ó icas de la dis ibución espacialmen e desequilib ada de los es imonios disponibles.
Aho a un indicio complemen a io nos puede bas a pa a comp oba que es e pano ama co esponde a ci cuns ancias
plenamen e his ó icas. También los es imonios epig á icos se enca gan de documen a nos la exis encia de écnicos
me alú gicos en á eas señaladas de la Bé ica, como ya pusie a de elie e H. Gimeno8. En e los dedicados a las
manu ac u as me álicas des acan un caela o anaglyp a ius, un cincelado inmig an e en Co duba9, y un ae a ius,
b oncis a, ambién en la Có doba de época la ia10, cuando se g aba on las leyes municipales; mien as que en Hispalis
apa ecen es imoniados los con ec o es ae is, a esanos del b once, en un homenaje colec i o de és os en el o o
hispalense a un p ocu ado y libe o impe ial del Mons Ma ianus, la ica egión mine a de la Sie a Mo ena11. Jun o a los
an e io es aquí hay que ae a colación al mencionado y ambién libe o impe ial Puden e, que ue muy e osímilmen e
p ocu a o me allo um, es o es, esponsable del dis i o mine o, según un epíg a e de las minas de Rio in o12; así como a
o o libe o impe ial de Ne a, es a ez de nomb e desconocido, asimismo e osímilmen e ambién p ocu a o
me allo um, según una insc ipción de A oche13. Vemos así al empe ado como di ec o i ula de es as explo aciones
mine as, desbancando a los a enda a ios pa icula es. El caso del Sex o Ma io de época de Tibe io es muy signi ica i o
al espec o14. Fa o i o de Tibe io15, ue uno de los homb es más icos de su iempo, debido a sus explo aciones mine as
en la Bé ica16. Pe o el año 33 pe dió el a o del empe ado , siendo condenado a mue e, as lo cual sus bienes pasa on
al isco impe ial17. Con pos e io idad en Hispalis se documen a un p ocu a o mon is Ma iani, libe o impe ial de época
la ia18. En Os ia se menciona o o libe o impe ial, que ue p ocu a o massae Ma ianae19.
8 H. Gimeno, A esanos y écnicos en la epig a ía de Hispania, Bella e a, Publicaciones de la Uni e sidad Au ónoma de
Ba celona, 1988, pp.12 ss. y 65 ss.
9 CIL II 2243.
10 CIL II 2238.
11 CIL II 1179.
12 CIL II 956.
13 J.Mª. Luzón, "An igüedades omanas de la p o incia de Huel a", en Huel a: P ehis o ia y An igüedad, Mad id, 1975,
p.287.
14 S ein RE 14.1821.28 y PIR2 M 295.
15 Casio Dion 58,22,2 y Táci o, Ann. 4,36.
16 CIL II 2269; Táci o, Ann. 6,19; W. Eck y F. Fe nández, "Sex. Ma ius in einem Hospi ium e ag aus de Bae ica",
ZPE 85, 1991, pp.217-222.
17 Táci o, Ann. 6,19 y Casio Dion 58,22,2 s.
18 CIL II 1179 = ILS 1591.
19 CIL XIV 52 = ILS 1592 = ILS 3527.
Conocemos con ca ác e gene al cuáles ue on las p incipales ci cuns ancias his ó icas gene ales que explican la
con ección de an g an núme o de ablas de b once g abadas con ex os de signi icación ju ídica en las p o incias de
Hispania20. Pe o aho a se uel e imp escindible inco po a una nue a a gumen ación que explique la apa ición
p ecisamen e en los úl imos iempos de una an llama i a can idad de nue os documen os. C eemos que, en e los
mo i os más signi ica i os que pueden explica es os hallazgos ecien es de impo an es documen os omanos en b once,
algunos son de ca ác e gene al, aplicables po an o a g an pa e de España, como u o del desa ollo expe imen ado en
los úl imos iempos y sus secuelas, an o posi i as como nega i as. Me es oy e i iendo conc e amen e a la ampliación de
las á eas u banizadas, a la ejecución de g andes ob as públicas, a la ex ensión de las écnicas de o u ación in ensi as y
en p o undidad, incluso en muchas zonas has a aho a conside adas baldías, y a los p ocesos de deg adación an ópica del
medio ísico, acele ados en los úl imos iempos.
A ellos desg aciademen e hay que añadi el ac o más impo an e, más g a e y de incalculables consecuencias
en la ac ual pé dida de nues o pa imonio: la i e e sible labo de c iminal des ucción y sis emá ico expolio del
pa imonio lle ado a cabo po exca ado es u i os p o is os de de ec o es de me ales. Y és a es una ci cuns ancia
conc e a, su gida en la p o incia de Se illa, y de aquí incluso ex endida en los úl imos iempos a á eas ecinas, sin que la
Adminis ación Pública haya sabido o que ido a aja es e mal. Sob e la génesis de es e p oceso, las ci cuns ancias que
han acompañado su decu so, las consecuencias y la si uación p esen e ya hemos a ado po ex enso en ocasiones
an e io es21, po lo que no c eo necesa io epe i me aho a.
Pe o si es imo con enien e indica que, como consecuencia de es e p ocede , desconocemos el o igen, al ez
no de las piezas más impo an es, pe o sí de muchos, si no de la mayo ía de los agmen os que han llegado a nues o
conocimien o en los úl imos iempos. Además, és os ca ecen po ello de odo con ex o a queológico. También suelen
llega en es ado agmen a io, po lo que no siemp e el análisis ex ual, con mayo o meno di icul ad y g ado de
e osimili ud, pe mi e iden i ica su con enido, lo que depende en g an medida de las dimensiones del ex o conse ado
y de su signi icación.
T as lo expues o el pano ama ya no se nos mues a an diá ano y en idiable como apa en aba, sino con muchos
más cla oscu os de los deseables, que exigen de odos una ac i ud de cla o comp omiso en a o de la conse ación de
nues o pa imonio cul u al. Cla o y alien e comp omiso ac i o de las ins ancias polí icas, judiciales y adminis a i as
en p o de la de ensa pa imonial y con medidas cla as con a el u i ismo. A la pa se debe omen a con odos los
medios disponibles una conciencia social de de ensa del pa imonio cul u al. Y ambién, ¡cómo no!, comp omiso ac i o
y unánime de la comunidad cien í ica. Sigue siendo una a ea absolu amen e p io i a ia la ecupe ación y exhaus i a
edición de odos los b onces epig á icos oda ía exis en es y aún inédi os. A la pa debe i desa ollándose una especí ica
écnica epig á ica de análisis, adecuada a la singula idad de es os es imonios. Análisis exhaus i o y alo ando más de lo
que se ha hecho has a aho a la a ea compa a i a. Has a el momen o la in es igación se ha de enido habi ualmen e en el
con enido ex ual de los documen os de mayo signi icación. Hay que ap o echa el es o de la in o mación, en g an
medida inédi a, que aún pueden apo a es os es imonios y no desp ecia los análisis o males y el es ablecimien o de
se ies y epe o ios, que pe mi an la ex acción de conclusiones his ó icas a pa i del análisis compa a i o de los da os
con enidos en la se ie.
Sob e la elabo ación ma e ial de las abulae aheneae adelan amos una se ie de conclusiones de o ma sin é ica,
en consonancia con los obje i os de es a publicación. En p ime luga , y en e a lo que a p io i pudie a supone se, no
se ían necesa ias g andes ins alaciones pa a la elabo ación de insc ipciones sob e b once, desde el pun o y ho a en que
pod ían es a habi ualmen e disociados el p oceso de undición del de g abado de los ex os. Hay que pensa
p e e en emen e más en la exis encia de emp esas a esanales que en la de g andes alle es indus iales. El ámbi o
exca ado en I ni en el luga donde apa ecie on las ablas de la ley I ni ana22 así nos lo sugie e. No es óbice pa a ello el
que aquél haya sido desc i o como un alle de amo ización, po la ca encia de bu iles. La exis encia de planchas sin
20 Una explicación conc e a de la mul iplicación de copias del s.c. de Cn. Pisone pa e en la Bé ica en A. Caballos, W.
Eck y F. Fe nández, El senadoconsul o..., ci ., pp.86, 133 ss., 208 ss. y W. Eck, A. Caballos y F. Fe nández, Das sena us
consul um de Cn. Pisone pa e, Munich, 1996, pp.279 ss.
21 y F. Fe nández, "No edades, es ado de la cues ión y expec a i as de la Epig a ía en b once en Andalucía", XI A.
Caballos, "Tes imonios ecien es con e e encia a municipios", en E. O iz de U bina y J. San os, eds., Teo ía y p ác ica
del o denamien o municipal en Hispania, Ac as del Symposium de Vi o ia-Gas eiz (22 a 24 de No iemb e de 1993) =
Re isiones de His o ia An igua II, Vi o ia, pp.177 ss.; id., "Un nue o b once epig á ico", Simposio In e nacional de
Epig a ía A.I.E.G.L., Ciudades p i ilegiadas en el Occiden e Romano: na u aleza y e olución, o ganización ju ídica y
modelos u banos, Se illa 26-30 de no iemb e de 1996, Se illa, en cu so de publicación; A. Caballos, W. Eck y F.
Fe nández, El senadoconsul o..., ci ., pp.15 ss., 66 ss., 243 ss. y A. Caballos Cong esso In e nazionale di Epig a ia
G eca e La ina, Roma, 18-24 se emb e 1997, Roma, en cu so de publicación.
22 F. Fe nández y M. del Amo, La Lex I ni ana y su con ex o a queológico, Se illa, 1990, pp.15-28.
g aba y lañas pa a epa aciones, así como la p oximidad en e las di e sas ac i idades en o no al abajo del b once,
pe mi en iden i ica con es as ca ac e ís icas y dimensiones los luga es de abajo.
La inicia i a pa a el g abado de los ex os, siendo así que se a a de documen os públicos, puede co esponde ,
bien a los ó ganos cen ales de pode en Roma, empe ado y Senado, bien al gobe nado p o incial, en i ud de sus
a ibuciones, bien a los ó ganos de la adminis ación municipal. E iden emen e conoce el o igen de la inicia i a pa a
publica ales documen os iene un al o in e és ins i ucional. Pe o, asimismo, és e nos lle a al es udio de los canales de
ansmisión y, po ende, del núme o y calidad de los pasos in e medios de sucesi o copiado, que añaden un de e minado
po cen aje eó ico de que inco po ación de e o es, conscien es o in olun a ios, que dis ancian la copia publicada y
llegada a noso os del documen o o iginal. Los p opios da os con enidos en el s.c. de Cn. Pisone pa e sob e su
publicación, la exis encia de a ias copias y la iden i icación del papel del gobe nado , nos pe mi en conoce aho a mejo
el complejo p oceso de ansmisión de ex os a las p o incias23.
Una ez dada la co espondien e ins ucción y llegado el ex o a g aba al alle , ienen luga una se ie de
p ocesos. En p ime luga la elabo ación de la minu a. El con enido del ex o ya iene ijado desde el o igen. Caso de
p ocede de Roma, el gobe nado lo ha ía p ecede de un dec e o con la mención de su signi icación y las
co espondien es ins ucciones de publicación. También es án p e ijados en o igen algunos elemen os co espondien es a
la es uc u a in e na, ma cando los di e en es apa ados del ex o. El alle debe espe a los, pe o iene la inicia i a en la
elección de los c i e ios o males: bien el sang ado al ma gen, bien dejando espacios en blanco en e los apa ados. El
alle ambién iene libe ad en la dis ibución gene al del ex o en columnas, de acue do con su expe iencia y cos umb e,
po lo que un mismo ex o puede apa ece en di e en es copias dis ibuido en un núme o dis in o de columnas. Los
únicos c i e ios gené icos a espe a son los conducen es a acili a la pe du abilidad, di usión y lec u a, según se
con iene, e.g., en una ins ucción del capí ulo 95 de la lex I ni ana: ...in aes incida u e in loco celebe imo eius
municipii iga u i a u d(e) p(lano) (ec e) l(egi) p(ossi ). De la misma mane a el alle puede hace uso de las
ab e i a u as que es ime opo unas, siemp e que és as sean comp ensibles po el lec o , lo que no siemp e debió log a se.
La incomp ensión del ex o o iginal puede lle a incluso a hipe co ecciones, a la u ilización de a caismos, o, en sen ido
con a io, a la sup esión de és os.
En segundo luga la elección del sopo e. Si bien la publicación es ya algo excepcional, en ocasiones, como
acabamos de e , se indica exp esamen e que se haga en b once, de acue do con las i ualidades écnicas de es a
aleación y con la signi icación a ibuida al b once que al comienzo indicábamos.
Re lejamos en el siguien e cuad o algunos de los esul ados de los análisis me alog á icos has a aho a
disponibles, conc e amen e los de las seis copias del s.c. de Cn. Pisone pa e, dos análisis con p ocedimien o di e en e
sob e dis in as ablas de la Lex I ni ana, el agmen o de Fuen es de Ropel (Zamo a) con una delimi a io en e
comunidades, y el análisis del an e so y el e e so del agmen o de Ca issa Au elia24. El análisis po el p ocedimien o
de la abso ción a ómica es más iable25, aunque iene un ca ác e des uc i o, si bien mínimamen e. Po ello,
al e na i amen e, se acude al mé odo de la luo escencia de ayos X, que pe mi e un examen no des uc i o26; pe o, al
a a se de un análisis supe icial, los esul ados se en a ec ados po la pá ina de la mues a. O o a gumen o que
ela i iza es os esul ados es que la aleación no es homogénea, po lo que puede habe pequeñas di e encias de
composición en e un sec o y o o de una misma abla.
Ca Mg Ag Co Fe Sb Zn Ni Sn% Pb% Cu%
S.C., A 104 39 480 nd 875 1434 242 242 6.99 18.60 65.94
S.C., B 297 49 435 30 767 2400 521 3783 5.11 18.86 64.98
S.C., C 80 27 458 - 1084 1188 2910 285 5.56 20.22 64.32
S.C., D 269 50 443 - 643 2530 109 228 9.44 20.09 59.82
S.C., E 173 36 405 - 1082 2136 274 308 10.22 14.97 63.55
23 W. Eck, "Zu Du chse zung on Ano dnungen und En scheidungen in de hohen Kaise zei : Die adminis a i e
In o ma ionss uk u ", S udi i aliani di ilologia classica, Te za Se ie, Vol. X, asc. I-II, Flo encia, pp.915-939; A.
Caballos, W. Eck y F. Fe nández, El senadoconsul o..., ci ., pp.133 ss., 208 ss. y W. Eck, A. Caballos y F. Fe nández,
Das sena us consul um..., ci ., pp.254 ss. y 279 ss.
24 Los esul ados, sal o pa a los me ales básicos, que se exp esan en unidades po cen uales, se dan en ppm (pa es po
millón).
25 Los indicados sob e las copias del s.c. y sob e la lex I ni ana po los labo a o ios de Río in o Mine a.
26 En el o o análisis de la Lex I ni ana, en Fuen es de Ropel y Ca issa.
S.C., F 77 35 541 - 1318 881 1015 340 5.75 22.44 59.72
I ni, Ro i a - - 180 - 9930 1020 - 1510 8.89 15.32 74.42
I ni, Río in o - - - 330 - 1500 600 100 8.59 21.72 69.34
F. Ropel - - 190 - 1600 580 - 1200 11.23 8.81 79.12
Ca issa, an . - - 700 - 9200 - - - 19.49 9.47 70.05
Ca issa, e . - - 500 - 15300 - - - 23.45 13.45 61.52
De es os esul ados des aca27 que, en odos los casos, se a a de b once e na io, compues o po cob e, es año y
plomo. La adición de es e úl imo me al con ibuye a aumen a la luidez de la aleación líquida y a educi la empe a u a
de usión, aunque a cambio de una mayo agilidad de la aleación. Es e incon enien e puede se asumido pa a planchas
que an a se g abadas y que an a ene , po lo an o, un nulo manejo con pos e io idad a su ijación. El con enido de los
me ales undamen ales oscila de acue do con los siguien es po cen ajes:
Cu del 59'72 al 79'12%
Sn del 5'11 al 23'45%
Pb del 8'81 al 22'44%
Las planchas de b once se elabo aban po el p ocedimien o del undido, aciado y pos e io ba ido y lijado, del
que en ocasiones quedan huellas en o ma de es ías sob e la supe icie. No c eemos que ue a necesa ia la elabo ación
ex p o eso en el alle de undición de cada plancha en unción del ex o p eciso que ue a a con ene . Es p e e ible
supone que cada alle -no conocemos con segu idad ninguno, ni sabemos su núme o y dis ibución en Hispania-
acudi ía a las planchas que u ie a disponibles. T es e an las si uaciones con las que podía encon a se. Bien la es uc u a
del ex o podía adecua se a las ablas exis en es. Bien las ablas, que en o igen end ían amaños más o menos
es anda izados en elación con los usos epig á icos habi uales, se adecuaban al ex o. En es e caso podían se eco adas
ex p o eso. Pe o ambién se ha documen ado el expedien e de uni a ias planchas de b once di e en es pa a compone la
placa de ini i a sob e la que, pos e io men e, se g aba á el co espondien e ex o. La unión de e ales se hacía po el
p ocedimien o del calen amien o, ma illeado y pos e io alisado. El g oso de las placas de b once dependía,
undamen almen e, de su p opio amaño. Es po ello po lo que, sin con a deco aciones o moldu as, con elación a los
documen os mayo es, la denominada abula gladia o ia de I álica, que con iene la o a io de p e iis gladia o um
minuendis de Ma co Au elio y Cómodo, la de mayo es dimensiones (156 x 92 cm.), iene un g oso que llega has a los
0'9 cm. La mayo ía de és as iene un g oso medio de unos 0'4/0'5 cm, siendo más g uesas las de Salpensa y Malaca
(0'7), la abla X de I ni (0'8), las de Villo (0'65) y Os ippo (0'75/0'85). Po con a son más delgadas la abla de Fuen es de
Ropel (0'2), el agmen o conse ado de la copia F del s.c. de Cn. Pisone pa e (0'3) y, sob e odo, según su edi o , el
agmen o de una ley municipal de Du a ón: 0'16 cm.28 En e los documen so de amaño meno , las ablas de
hospi alidad ienen un g oso que a de los 0'2 a los 0'4 cm.29
En odo caso la abla, con una o ma adecuada y un amaño p opo cional a la dis ibución del ex o o iginal
sob e la minu a, es aba lis a an es de se g abada. Si, debido a las bu bujas de undición, la supe icie p esen aba
aguje os, o bien és os e an so eados al g aba el ex o, o bien se p ocedía a su epa ación. És a se lle aba a e ec o
egula izando los bo des del hueco, implan ando un pa che ec angula de b once, ba iendo pos e io men e pa a ija lo y
homogeneiza lo con el es o. Ya sólo quedaba lija pa a enmasca a la impe ección.
El amaño de las planchas de b once p epa adas pa a sopo a el co espondien e ex o depende an o del ipo de
insc ipción, como de las dimensiones del documen o y la es uc u a composi i a en que és e se ha dis ibuido, en un
núme o de e minado de columnas. Con elación al amaño de los epíg a es en b once conse ados ín eg os, excluyendo
na u almen e las insc ipciones hono í icas y o i as en b once, podemos, g osso modo, es ablece algunos módulos
es ánda es:
1.- Leyes coloniales y municipales, con el ex o dis ibuido, po su dimensión, en múl iples ablas (las de V so miden: I
59 x 92 cm., II 59 x 93, III 60 x 94, IV 60'5 x 69 y V 61 x 94'5; las de I ni: III 90'5 x 57'5, V 91'5 x 57'5, VII 91'4 x 57'3,
VIII 90 x 57, VIIII 91 x 57'3 y X 90'5 x 57'4; la de Malaca 94'5 x 128'5; la de Salpensa 75 x 93'5).
2.- Sena usconsul a. Los p oceden es de Hispania llegados a noso os se o ganizan en una abla, bien de es uc u a
ho izon al, como el s.c. de Cn. Pisone pa e (copia A: 43'3/46 x 118/118'7 cm., cua o columnas; copia B: ap ox. 90'8 x
27 C ., en base a un ex o de Ma k A. Hun , lo exp esado en A. Caballos, W. Eck y F. Fe nández, El senadoconsul o...,
ci ., pp.87 ss.
28 J. del Hoyo, "Du a ón, Municipio omano. A p opósi o de un agmen o inédi o de ley municipal", ZPE 108, pp.140-
144.
29 J. Co ell, "Nue a abula pa ona us p oceden e de la Bae ica", Epig aphica 56, pp.59-67.
60'7 cm., dos columnas), o e ical, como la o a io de p e iis gladia o um minuendis i alicense (156 x 92 cm., una sola
columna).
3.- Tabulae de hospi alidad o pa ona o, de meno es dimensiones que las an e io es, ec angula es, de es uc u a
no malmen e e ical y po é mino medio de unos 30/35 cm. de al u a po unos 25/30 cm. de anchu a. La de mayo es
dimensiones es la de Bae ulo, de 44'5 cm. de al u a po 37 de anchu a. La de al u a meno es la de Mul a, de sólo 17'2
cm., y la de anchu a meno es la de Is u gi, de 11 cm.30 La ipología deco a i a es muy amplia, des acando el on ón
iangula con el que bas an es ema an po la pa e supe io 31.
4.- Diplomas mili a es. No nos ha llegado comple o ningún diploma mili a de en e los encon ados en Hispania. Sólo el
de Higue a de Cala a a (Jaén) pe mi e deduci que sus dimensiones o iginales se ían de 19'5 x 14'2 cm.32 Las
dimensiones del es o debe ían encon a se en e las habi uales en es os epíg a es33.
5.- El es o de documen os, con dimensiones muy a iables, dependiendo del ex o a ecoge (e.g.: la epis ula Ti i ad
Muniguenses 20'5 x 30, la abula Con ebiensis 23'8 x 43'8, el b once de Lascu a 15 x 22, el de Bonanza 19 x 28,...).
De acue do con las ca ac e ís icas del ex o, és e podía lle a un i ulus, indica i o del con enido, bien en la
misma placa con le as mayo es, bien en una placa apa e, que podía se habi ualmen e en o ma de abula ansa a. Pa a
el pau ado se podían ma ca median e inas incisiones los má genes del campo epig á ico de cada columna, pe o no se
señalan de es a mane a los apoyos de cada línea de ex o. El seguimien o del modelo o minu a, siemp e p esen e y con
una es uc u a ya de inida, la expe iencia del g abado y el con ol de la pa e del ex o ya g abado y de lo que quedaba
po g aba se ían los p ocedimien os básicos que pe mi i ían ep oduci idóneamen e el ex o sob e el b once. Jun o a
és os, p e isiblemen e o os ecu sos de los que no han quedado huellas, como la u ilización de una egla de apoyo, el
ma cado con iza o la esc i u a a pincel sob e la abla p e iamen e blanqueada, en e o os, ambién pod ían con ibui a
acili a el abajo. En el g abado del ex o sob e una misma plancha pueden habe in e enido uno solo o a ios
a esanos caela o es. Si excluimos las insc ipciones hono í icas y o i as en b once, que no son obje o di ec o de es e
abajo, ni algunas ablas de hospi alidad o pa ona o indi idualizadas y de ex o b e e, el amaño de las le as suele se
bas an e homogéneo. Las mayo es, sob e odo las del i ulus, llegan a alcanza has a unos 1'4/1'7 cm. Sin emba go la
mayo ía de las le as (las O suelen se las de meno amaño) oscilan en e los 0'4 y los 0'6 cm. Son algo mayo es en la lex
U sonensis (en e 0'6 y 0'8, con ex emos que an de 0'4 a 1'7), la abula gladia o ia (0'8), la copia B del s.c. de Cn.
Pisone (0'6/0'8), el agmen o de Ca issa (0'7/0'8) y, ambién, e.g., el agmen o de ley municipal de Du a ón (0'8/0'9).
Cons i uía una excepción, po las ex ao dina ias dimensiones de sus le as, de has a 3'5 cm. en la línea p ime a y de 2'4
a 0'8 en las es an es, el ius iu andum Conoba iensis34. A és e deben añadi se aho a, en lo que al amaño de las le as se
e ie e, los agmen os, aún inédi os, de A chidona (1'8 a 2'2 cm.).
Las le as de los epíg a es en b once son capi ales, con un duc us especí ico, enden e a la uncialidad, debido
an o al ipo de sopo e como al g abado median e incisiones p oducidas po golpes sucesi os del malleus o ma illo
sob e el bu il apoyado en la supe icie del b once. Los azos de las le as e an g abados uno a uno. Pe o no odos los de
cada le a an es de pasa a la siguien e, sino en se ie, pa a acele a la ope ación, azando los que ienen la misma
di ección de le as con iguas. Con ello se e i aba ene que cambia con inuamen e el ángulo de la muñeca que suje a el
bu il. De es e p ocedimien o se de i an e o es que los b onces conse ados han documen ado. De la misma mane a que
es consecuencia di ec a de ello la necesidad de ealiza ajus es sob e la ma cha, más o menos o zados y e iden es35. No
siemp e los e o es come idos ue on co egidos an es de expone públicamen e el epíg a e. Algunos de los conse ados,
po a ec a sus ancialmen e al con enido del ex o, son cla a e idencia de la al a de con ol público. En o os casos la
co ección se hace lijando sob e el e o y g abando encima, añadiendo ex o en e líneas, o ma cando en el ex o la pa e
a añadi , que se incluye en un sec o apa e.
30 J. Nicols, "Tabulae pa ona us: A S udy o he Ag eemen be ween pa on and Clien -Communi y", ANRW II.13,
pp.536 s.
31 Sob e las di e encias en e esse ae y abulae y los aspec os o males y deco a i os de es as úl imas éase Mª.D.
Dopico, La abula Lougeio um. Es udios sob e la implan ación omana en Hispania, Vi o ia (Veleia, Anejos 5), pp.13
ss.
32 C. González Román, "Diploma mili a de Higue a de Cala a a en la p o incia de Jaén (Bae ica). Nue os agmen os y
econs ucción del 'ex insecus'", Flo en ia Ilibe i ana 4-5, pp.241-273.
33 C . in a y M.M. Roxan, Roman Mili a y Diplomas 1954-1977, Lond es, 1978; id. Roman Mili a y Diplomas 1978-
1984, Lond es, 1985 e id., Roman Mili a y Diplomas 1985-1993, Lond es, 1994.
34 J. González, "The i s Oa h po salu e Augus i ound in Bae ica", ZPE 72, pp.113-127.
35 Una lis a de és os en A. Caballos, W. Eck y F. Fe nández, El senadoconsul o..., ci ., pp.19 ss. y 68 ss.
T as el g abado iene el p oceso de ijación a la pa ed. Pa a es a sujección se puede añadi un ma co, ambién
de b once, más o menos ico, moldu ado (Tablas de Osuna, Málaga, Salpensa, Tabula gladia o ia de I álica...), o no
(b once de Bonanza), y en ocasiones con deco aciones complemen a ias, sob e odo en las ablas de hospi alidad. En
o os casos se ealizan alad os po los que pasa án los cla os que hab ían ijado las ablas a la pa ed (copia A del s.c. de
Cn. Pisone, abula Con ebiensis, abulae I ni anae, epis ula de Ti o, abula Sia ensis...). Con es a exposición pública
los epíg a es en b once, documen os excepcionales a los que ya en la An igüedad se les quiso a ibui una especial
signi icación, es a ían lis os pa a cumpli sus básicas unciones no ma i a, polí ica, social y de p opaganda ideológica.
Los abajos ecien es sob e la emá ica36 nos eximen de hace una po meno izada desc ipción ipológica y una
ca alogación con da os exhaus i os de las insc ipciones hispanas en b once37. Valga aho a la mención de las piezas con
indicación del luga donde se encuen an y algún epe o io de e e encia, clasi icadas de acue do con los c i e ios
adicionales al uso, modi icados pa cialmen e pa a log a una mayo cla idad y ope a i idad en es e con ex o. Segui
alguna o a clasi icación más écnica y pu is a, p opues a pa a o o con ex o38, aquí se hubie a en en ado con el ca ác e
agmen a io de muchos epíg a es, que impide una de ini i a iden i icación de és os. Hay que ene en cuen a el ca ác e
p o isional de és a y de cualquie lis a, debido a que po o una siguen con inuamen e inco po ándose nue os
es imonios a es e ya de po sí amplísimo elenco39.
EPÍGRAFES JURÍDICOS EN BRONCE
PROCEDENTES DE LAS PROVINCIAS HISPANAS
I.- LEYES Y DOCUMENTOS DE ELLAS DERIVADOS.
En sen ido es ic o40, de acue do con las uen es clásicas omanas, una ley es un ex o no ma i o de ca ác e
impe a i o emanado del pueblo o de la plebe omanos: quae scisce e plebes au quae populus iube e 41. Bien es e dad
que en es e ac o es aban obligadamen e en uel os los magis ados omanos: gene ale iussum populi au plebis ogan e
magis a u42. En es e p ime apa ado inclui emos an o las leyes o adas di ec amen e po los comicios, leges oga ae,
como, po ex ensión y en sen ido más gené ico, las leyes dadas po un magis ado o el empe ado , en i ud de la
au o ización ecibida, leges da ae.
Fo malmen e los ex os legales es án compues as de: a) un index o i ulus, la denominación de la ley, o mado
habi ualmen e po un adje i o de i ado del nomb e del magis ado p oponen e y del a gumen o de la ley, esc i o en le as
mayo es; b) una p aesc ip io, compues a po la designación del magis ado p oponen e, la echa y el luga de
ap obación, así como, en su caso, la ibu y el ciudadano de és a con el que comenzó la o ación; c) la oga io, cue po o
36 F.J. Fe nández Nie o, "El de echo en la España Romana", en R. Menéndez Pidal, und., y J.Mª. Jo e Zamo a, di .,
His o ia de España, Tomo II: España Romana (218 a. de J.C. - 414 de J.C.), Vol. II: La sociedad, el de echo, la cul u a,
Mad id, pp.159-213; Los b onces omanos en España, Ca álogo de la Exposición, Mad id, Minis e io de Cul u a, 1990
y J. González, "B onces Ju ídicos de la Hispania Romana", en Hispania Romana. Desde ie a de conquis a a p o incia
del Impe io, Ca álogo de la Exposición, Roma 22 sep iemb e - 23 de no iemb e 1997, Milán y Mad id, 1997, pp.205-
214. Véanse asimismo o as e e encias en la bibliog a ía que se adjun a.
37 C ., pa a la Bé ica, J. González, B onces ju ídicos omanos de Andalucía, Se illa, 1990, A. Caballos, W. Eck y F.
Fe nández, El senadoconsul o..., ci ., pp.103 s., y, sob e odo, pa a la o alidad de las p o incias hispanas, el muy
ecien e y más exhaus i o abajo de F. Bel án Llo is, "Insc ipciones sob e b once...", ci ., al que en odo caso
emi imos.
38 M.H. C aw o d (ed.), Roman S a u es, Lond es, 1996, p ólogo.
39 F. Fe nández y yo mismo p epa amos la publicación de una se ie de agmen os inédi os (C . A. Caballos y F.
Fe nández, "No edades...", ci .). Los p ocedimien os po el que se ecibe in o mación de la exis encia de insc ipciones
inédi as son an excepcionales como incluso po FAX y de mane a anónima (según Eck desc ibe en la ecien e edición
de los co espondien es ex os: W. Eck, "Fün «Eh eninsch i en» au B onze aus Spanien", Chi on 27, 1997, pp.195-
207).
40 C . M.H. C aw o d (ed.), Roman S a u es, ci ., pp.1 s.
41 Cice ón, Flac. 15.
42 Aul. Gell., Noc . A . 10.20.2.
ex o de la ley, a iculada en capí ulos y úb icas; y d) la sanc io o ó mulas inales de alidación y de cas igo a la
ansg esión.
También o as ins ancias poseían, adqui ie on o ue on a ogándose a ibuciones no ma i as, po lo que se llega
a una concepción más gené ica de la ley, en endiéndose po és a, en gene al y en sen ido amplio, oda decla ación de
po es ad, oda no ma obliga o ia. Es as no mas inculan es podían emana , an o de cualquie elación ju ídica, incluso
las de i adas de la olun ad p i ada, como de los ó ganos del Es ado con pode legisla i o. Las decisiones inculan es de
es a amplia ipología ansmi idas a a és de documen os encon ados en las p o incias hispanas se án analizadas en los
apa ados siguien es.
I.1.- Leyes coloniales y municipales.
PROVINCIA HISPANIA VLTERIOR BAETICA
I.1.1.- «Lex coloniae Gene i ae Iuliae V sonensis» (Deposi ada en el Museo A queológico Nacional, Mad id -en
adelan e MAN-; C aw o d, Roman S a u es, ci ., pp.393 ss.).
I.1.2.- Nue o agmen o de una posible ley colonial (Deposi ado en el Museo A queológico de Se illa, Sala XIX b -
en adelan e MAS-; F. Fe nández, "Nue os agmen os de leyes municipales y o os b onces epig á icos de la Bé ica
en el Museo A queológico de Se illa", ZPE 86, 1991, pp.121-136 -en adelan e Fe nández 1991-, p.127).
I.1.3.- La «Lex Fla ia I ni ana» (MAS; J. González, "The Lex I ni ana. A new copy o he Fla ian municipal law", JRS
76, 1986, pp.147-243; F. Fe nández y M. del Amo, La Lex I ni ana, ci . y F. Lambe i, «Tabulae I ni anae».
Municipali á e «ius omano um», Nápoles, 1993.
I.1.4.- La «Lex Fla ia Malaci ana» (MAN; Th. Spi zl, Lex municipii Malaci ani, Munich, 1984.
I.1.5.- La «Lex Fla ia Salpensana» (MAN; A. D'O s, Epig a ía Ju ídica de la España Romana, Mad id, 1953 -en
adelan e D'O s 1953-, pp.281 ss.).
I.1.6.- La «Lex Fla ia Villonensis» (MAS; J. González, "Lex Villonensis", Habis 23, 1992, pp.97-119).
I.1.7.- La «Lex Fla ia Os ipponensis» (Deposi ada en el Museo A queológico de Có doba; A. Ma cos Pous,
"F agmen o de la ley municipal de Os ippo", Co duba 12, 1982-83, pp.43-48).
I.1.8.- La «Lex I alicensis» (Colección Condes de Leb ija, Se illa; J. González, B onces ju ídicos omanos de
Andalucía, Se illa, 1990 -en adelan e BJRA-, p.125 s.).
I.1.9.- El agmen o del «Co ijo de los Cosmes» (Colección Municipal, Écija, Se illa; A. Caballos, "Un nue o
municipio la io en el Con en us As igi anus", Chi on 23, 1993, pp.157-169).
I.1.10.- La «ley modelo» (MAS; Fe nández 1991, pp.125 s.).
I.1.11.- F agmen o de Las Cabezas de San Juan (Se illa), la an igua Conoba ia (pa ade o desconocido; J. González,
"Epig a ía ju ídica de la Bé ica", en Roma y las p o incias. Realidad adminis a i a e ideología impe ial,
Mad id, 1994, pp.1-16).
I.1.12.- F agmen o p oceden e de Ca issa Au elia (Co ijo de Ca ija, Bo nos y Espe a, Cádiz), que pod ía co esponde
a la Ley undacional del municipio (MAS; A. Caballos, "Un nue o b once...", ci .).
I.1.13.- F agmen o p oceden e de Fuen e Tója , Có doba (Ili u gicola ?, S ylow, en p ensa).
I.1.14.- Dos agmen os que pueden co esponde a dis in os luga es de la úb ica 19 de la ley municipal (MAS; A.
Caballos y F. Fe nández, "No edades...", ci .).
I.1.15.- F agmen o co espondien e a la úb ica 39 de la ley municipal (MAS; A. Caballos y F. Fe nández,
"No edades...", ci .).
I.1.16.- Un agmen o, has a aho a no in en a iado, de la Lex I ni ana (MAS; A. Caballos y F. Fe nández,
"No edades...", ci .).
I.1.17.- O o posible agmen o, has a aho a inédi o, de la Lex Villonensis (MAS; A. Caballos y F. Fe nández,
"No edades...", ci .).
I.1.18.- Nue e agmen os de di e en es dimensiones, co espondien es a o as an as leyes municipales has a aho a
desconocidas (MAS; A. Caballos y F. Fe nández, "No edades...", ci .).
PROVINCIA HISPANIA CITERIOR TARRACONENSIS
I.1.19.- F agmen o que con iene un ex o simila al del cap. 66 de la Ley de Osuna, p oceden e posiblemen e de una
aldea palen ina (Museo de O iedo; CIL II 5439).
I.1.20.- F agmen o de Ampu ias (Museo A queológico Monog á ico de Ampu ias; D'O s 1967).
I.1.21.- F agmen o de Clunia (Museo de Clunia, Bu gos; AE 1971,204).
I.1.22.- F agmen o de Du a ón, Sego ia (Col. pa icula ; J. del Hoyo, "Du a ón...", ci .).
I.2.- Diplomas mili a es
En e las Cons i u iones Impe a o um se encuen an aquellas disposiciones po la que los empe ado es
concedían de e minados bene icios a los soldados licenciados. Es os bene icios consis ían en la concesión de la