HOMENAJE
RENDIDO ALA MEMORIA DEL EXCELENTÍSIMO SEÑOR
D. José Ges oso yPé ez
DISCURSO NECROLÓGICO
ESCRITO EN VIRTUD DE ACUERDOS DE LAS
REALES ACADEMIAS DE BUENAS LETRAS
YDE BELLAS ARTES DE SEVILLA
POR EL EXCELENTÍSIMO
S . D . D. Adol o Rod íguez Ju ado
VICEDIRECTOR YCONSi .IARIO, RESPF.CTIVAMRNTEi DE DICHAS CORPORACIONES
LHÍDO EN SESIÓN PÚBLICA YSOLEMNE
celeb ada el día ióde diciemb e de 1918
SEVILLA
TALLERES TIPOGRÁFICOS GIRONÉS, FRANCOS, 49
1918
/
HOMENAJE
RENDIDO ALA MEMORIA DEL EXCELENTÍSIMO SEÑOR
D. José Ges oso yPé ez
DISCURSO NECROLÓGICO
ESCRITO EN VIRTUD DE ACUERDOS DE LAS
REALES ACADEMIAS DE BUENAS LETRAS
YDE BELLAS ARTES DE SEVILLA
POR EL EXCELENTÍSIMO
S . D . D. Adol o Rod íguez Ju ado
VICEDIRECTOR YCONSILIARIO, RESPECTIVAMENTE, DE DICHAS CORPORACIONES
LHÍDO EN SESIÓN PÚBLICA YSOLEMNE
CELEBRADA EL DIA DE DICIEMBRE DE I918
1918
:
J"-
1
EXCMO. SR.:
Dignísimas Au o idades:
S es. Académicos:
Seño as:
Seño es:
ocos homenajes an jus os ydebidos
como el que hoy enimos a ibu a
ala memo ia del Excnio. eIlus ísi-
mo S . D. José Des oso yPé ez, miem-
b o ilus e de las Reales Academias de Buenas Le as
yde Bellas A es de Se illa; yg ande acie o el
de ambas Co po aciones al euni se en es e día pa a
llo a jun as la e e na ausencia del se illano insigne,
de g a a eco dación, que, al endi ala mue e
el ibu o que hemos de endi odos, hizo que is-
ie an de igu oso lu o las A es ylas Le as his-
])alenscs.
Yhacemos bien en llo a le; que, si llo é Jesu-
c is o la mue e de Láza o, san iíicando así las hu-
manas is ezas po la pé dida de se es que idos;
si llo a la pa ia asus hé oes, la ciencia asus sa-
bios, la Iglesia asus Pon í ices yasus Pas o es, la
amilia asus deudos, la eligién a odos sus hijos.
(
—2
se
jus o es que llo emos la mue e del amigo, del con^'
pañe o, del sabio, del maes o, del pa icio, del sC'
illano, po an os í ulos ilus e, e iendo esas
g imas, dulces, san as, llenas de di inos consueie?;
que, si de una pa e se aducen en ibu o
dolo yde ca iño alos que ue on, de o a
es imonio de sus mé i os y i udes, yes ím^^^^
pa a que sigamos los sende os que nos deja an
zados aquellos que, al a a esa los á idos desie o*’
de nues a pe eg inaci(5n po es a ida, ue on
b ando la e dad yel bien, consag ando su exi^
encia, yaun sac i icándola en a as de los g an^*^^
ideales, ycon ibuyendo así al esplendo de la
ia, acuyo eng andecimien o, si es e dad qu®
llega iun ando en los campos de ba alla, ens<'^'^
chando las on e as, dominando en odos los
inen os, como en aquel siglo de nues o inniei''^^
pode ío yde nues as espléndidas g andezas, ll‘^o‘‘^^^
más de echamen e ymás p on o po los canii’^'J'/
de la cul u a; que no conozco, ni exis e, medio
e icaz ysegu o de hace pa ia que labo a
san emen e po la cul u a pa ia.
Pe o si ace adas andu ie on ambas Co po <'^^^^
nes al aco da que, en sesión pública ysolenñ^^
se hicie a la nec olog-ía de an escla ecido p es í^
de la men alidad española, no u ie on igual aci^i
al encomenda es e abajo al (^ue iene el
de di igi os la palab a. La colosal igu a en
hono nos cong egamos, maes o de maes os
an as y an a iadas disciplinas, eque ía—
Académicos—que cualquie a de oso os, yoo
se hubie a enca gado de can a las glo ias de o
yOi
lie^'
—3—
^10 ii^ol idable consocio; se p ecisaba que pe sona
coni pe en e en a queología, en a es bellas, deco a-
i as eindus iales, en li e a u a yen his o ia, po-
seedo a de e udición as ísima yde p o undos co-
i^ociinien os en odas es as amas del g an á bol
^el sabe humano, hubie a enido hoy ap esen-
ólos en al o elie e la mc i ísima labo desa o-
pada po el insigne Ges oso; menes e e a que pluma
Pien co ada, que palab a b illan e yelocuen ísima,
hubie a en onado en es e día el himno de admi-
ación, de espe o yde ca iño que debemos al e-
cue do inex inguible del que an o hon ó aes as
eales Academias ycons i uyó una de las glo ias
legi imas de nues a que ida pa ia,
e o, desg aciadamen e pa a mí ypa a oso os
ues e ac o, ni puedo acome e la a dua emp esa
^^^ udia la magna ob a cul u al de nues o ilus e
iuei o, po que pa a ello mi incompe encia es no-
^ a, ni an siquie a me es dado cau i a os con
galas de la he mosa lengua cas ellana, po que
como siemp e, cuando in en o ap isiona esas
as pa a es i yado na con ellas mi pob e y
•^
^uda palab a, esas galas huyen, como sombia
es uma, bu lando mis a anes, de-
nes espe anzas, des aneciendo mis ilusio-
’eoino se des anecen las espi ales del humo, como
los pe las del ocío cuando las hie en
uube'"^^^^ mañana, como se disipa la
apa e ien o azo a, como se pie de ydes-
hii o que a as a en su u ia el
Sil* '^a, ello no obs an e, de disculpa alos acue dos
—10
cil^ genio sus alas pa a que, emon ándose a1^'^^
pu ísimas egiones del ideal, p oduje a ob as aw
bellas que e ige an el ánimo, yele an el espi'
i u, yhacen soña en u as ideales, haciendo pO'
sible ylle ade a la exis encia humana!
¡El A e!, esa cándida paloma que huye de
impe ección que nos' odea y uela hacia la pe ec-
ción que idealizamos; que no se posa en espí i us iá'
ga es; que sólo anida en almas p i ilegiadas yg a^^'
des, capaces de sabo ea sus delicadas dulcedumb e^
yde sen i sus ine ables delicias, halló espléndida
mo ada en el alma g ande ydelicadísima de nues e
eg egio compañe o. Ges oso, que, en los días se ene^’
yaleg es de su ju en ud—según él mismo nos e ie e
—«cuando sen ía el alma henchida he deseos sin iioni'
b e, de pensamien os pu os yde espe anzas sin líi^^^'
es»; cuando leía al más ie no ysoñado de los poe ad’
se illanos, aGus a o Adol o Bécque , las ib as nia^
sensibles de su co azón se conmo ían, yel alma dd
poe a de las Rimas pene aba en lo ín imo de su sG)
como ayo de sol que die a ida a an as y an a*’
imágenes poé icas y isiones ine ables; ysu espí i u
iden i icaba con el espí i u del can o de las golond i'
lias, yaél unido po es echo ymis e ioso lazo, eU'
díale e dade o cul o yp o unda admi ación. Va»i
Ges oso ué poe a elegan e ydelicado, que de al E
ac edi an sus Apun es del na u al ysu Relación
caso memo able del Racione o Juan Ma ínez
Vic o ia; pe o es, además, que Ges oso hizo e seé
omán icos, becque ianos, que nunca quiso publica^
en Se illa; mas algunos ie on la luz en pe iódicos y
e is as de o as p o incias, si bien ocul ando con di*’
11
eimpene ables seuduiiiiuos el nonib e del ?
}cuen an que me ecie on p. í ica mu íh
Hl kw •
au o ;
j en an que me ecie on de la c í ica muy la o a-
juicios; éxi o sabo eado modes a ysilenciosanien-
pci nues o ilus e compañe o, que no quiso e e-
'^inos los can os de su li a. Quizá algún día se
cnozcan los al os uelos de su inspi ación, si en e
^'^^^^^usc i os se encuen an las cua illas o igina-
composiciones poé icas, yen onces se con-
una ez más que, los homb es que ienen
^
de a is a, suelen posee ap i udes pa a muy
cisas mani es aciones del a e.
que leía aBécque , yse amilia-
_Aacon nues os clásicos, yconcu ía alas bi
li e •
^^^cecuen aba el a o con las eminencnn
^^l^aiias de aquella época, y ecibía las enseñanza!
pi’och^^^ ^^udi o ). Juan José Bueno, cuya i e
yí^^íine a de esc ibi en lengua cas ellana
en 1
^^P^i’^dísimo gus o li e a io an o in luye
bién b^signe compañe o, és e dedicaba am
^oi’ia
"p e e en e al es udio de la his
P^^aba^ ^ ^^Pccialidad ala de nues as a es, ^
Píi’i u' ei espaciando su es
^impoTd ^^^^^^^^^B^bación yes udio del espléndid<
a eso a caudal a ís ico que nues a Se il
^^cul é ico inmenso museo pic ó ico ;
aie i ísu^^^ ciudad encie a; ylas ob a
bailado es 'pióyade de ensamblado es yei
^^c es, oiJeb ^^^ ^h oslado es, olle os y o j
cile os, q^^ ^espade os, es o ado es yguadann
^^^^es a he í^i’abaja on y an o lucie on e
eons uccioii^!^^^ ®^^bla. Yes udiaba las se e ?
lcl a e clásico omano, del que a
12
no ables ejempla es conse amos; el a e maho'
me ano, del que poseemos an as joyas de es ilo
á abe bizan ino, mau i ano yoji al; yes udiaba
con singula p edilección el in e esan ísimo a e nía*
deja , ese ayo de luz que su ge al con ac o óe
polos an opues os, como ue on aquellas dos a^as
que, al uni se, mezcla on los a au iques ylace ía!’)
ylas labo es es alac í icas los esmal ados aza-
lejos, ylos geomé icos al a jes ylas a ilig anada-'’
yese ías con las ondas yca de ías; yla an áí’*
ica auna ylas delicadas ace ías que ado naa
impos as, capi eles yapun ados a cos, o mando esc
ma a illoso conjun o en que se unden la inspii’^''''
ción c is iana yla a ábiga an asía pa a deja eje'
cu o iada anues a pa ia, yespecialmen e a
egión andaluza, con los glo iosos blasones de
e ydel genio, de la poesía ydel a e. Yes U'
diaba las ob as del Renacimien o ylas cons uC'
ciones del es ilo bo ominesco, an desp eciado eH'
onces, yobje o hoy de g ande a ención yde C'
nido examen.
Cul i ada su cla a in eligencia con an pe se C'
an e yde enido es udio, no es de ex aña que,
jo en oda ía, igu a a en e los homb es de econ^'
cido mé i o, que an o abunda on en Se illa en hi-
gunda mi ad del siglo xix, época de glo ioso esiu’g'^'
mien o de las A es ylas Le as hispalenses. Po
una, la neg a ola del siglo x iii se alejaba, esa ola
gend ada en el úl imo e cio del siglo x i , despa^’^
que Calde ón esc ibió sus úl imos d amas, yVela^
quez pin ó sus úl imos cuad os, ypasa on a
ida Mui’illo yValdés Leal; esa ola que in adió hasb"
1
i
•!
I
1
1
i
p ime e cio del siglo xix, yde cuyo pe nicioso
no se lib ó la A enas española, que si en el
de las Le as no su ió an o queb an o, g acias
Academia que unda a D. Luís Ge mán yRibón,
Gl campo del A e padeció ho o es inena a-
*ies. El inmenso caudal a ís ico que nos lega an
siglos XVI yXVII su ía emendas de as aciones,
^^^es as joyas pic ó icas yescul ó icas •emig aban
i^iipulsos de- la codicia eiban aen iquece museos
^x anje os; se undían las más delicadas ob as de
!se endían, como cosa ieja ydesp e-
"^ble, iquísimos paños, damascos yb ocados; se
^^u ilaban magní ícas escul u as, desen onando la ex-
sion de sus os os al pone les ojos de c is al,
les^^ ^^^^^^*=ca aban o as con sendas pelucas y a-
j" óe gua da opía; se embadu naban escos de
cul ^yde o os insignes maes os; se
des cielos asos sobe bios a esonados; se
siis ^^'‘^ndiosos monumen os pa a ap o echai
me- cual si se a a a de can e a in o -
G ai ^elegan ísimas cons ucciones mau-
i'Odo
^^cub ían con an ies é icos pa edones; y
lícne T^^^ ^ii^^cho más, se hacía en medio de la
^aiia ^^^^^^^^c encia, sin que nadie impidie a p d-
p o' e.u^^*^^
'^ies, sin que se le an a a una oz de
mal 1^' igno ancia e a absolu a yel
'^man ^^^^^ había a is as, no había
S'Uo
^‘^i’ e, ymucho menos del a e an i-
dían clasicismo, cuya belleza no se comp en-
ieii como que se ap oximaba el in de
^Ríos e i aba del mundo la luz
^mde. Vliada al a e aes e
14
cuad o de an neg as in as, iel asun o de
is e ealidad, la malhadada in asión ancesa, coi^
sus de as aciones ysus la ocinios, me mó con^^'
de ablenien e nues o eso o a ís ico.
Pe o al siglo xix cabe la hon a de que en él esui'
gie an las bellas a es y ol ie an a lo ece las 1^'
as, ypo dicha nues a imos en la segunda núh'^*^
de ese siglo cómo e i ía la A enas española. En ese
pe íodo, Se illa uel e a ene poe as, li e a os 5
a is as, dignos de que sus nomb es igu en enP'*^
los del siglo de o o; y uel en ami a se con es-
pe o las ob as de la an igüedad; yse a p es ancle
mayo ’ a ención cada día alos monumen os y^
las joyas del a e clásico; yse a ompiendo el
hielo de la indi e encia, yse a’ depu ando el gus ^i
y, en suma, se ope a un e dade o enacimien o
del a e yde las le as se illanas. Mas es e e’!'"^
cimien o, si de una pa e e a un es ímulo pn n ^
es udio, de o a cons i uía g an di icul ad pa a h^^^^
yconquis a un pues o glo ioso ydescolla enhO
an os homb es de alía, di icul ad que no lo
pa a nues o inol idable compañe o, que lucio J
descolló, llegando ain lui pode osamen e en
dios aspec os de la cul u a se illana.
Nó sa is echo con an p olijo es udio de od*'^^
las mani es aciones del a e pa io, su alma de
is a le lle ó ala que, po excelencia, es píiP^^
del A e: ala que ué cuna de Ra ael y
Angel, yallí, con emplando las se e as cons ^^
ciones omanas, isi ando aquellos espléndidos
seos, es udiando aquella in inidad de ob as
icas, desde las que p oduje a el pincel mís ico
d'
íE
—15
Angélico, que ha en e is ado los angeles,
^as a las que b o a an del pincel -na u alis a de
^íasaccio, que ha copiado los homb es, aumen o
ya inmenso caudal de conocimien os de que ha-
dado mues as en sus po en osos lib os.
Ycomo des oso e a un a is a yhabía enido
1 _ ‘ .Tionn
Acomo des oso e a un a is a yhabía enido
acie o yla o una de con ae ma imonio con
^’^a ilus e dama, que asu belleza, asus alen os
yasus i udes, une una g an cul u a, que es e-
chaba más ymás la comunión espi i ual es able-
c^^a po los ínculos del amo , en el hoga dichoso
cnues o insigne compañe o, no solo impe aba
elicidad, sí que ambién el a e, ysu casa cons-
un e dade o museo, ins alado con gus o i e-
nodiable, que p oclamaba las cul as a iciones de
dueños.
»<
«*
El
a e siemp e u o D. José des oso al
nion yol pe se e an e es udio de los
.•^^®^^ os yob as a ís icas de la an igüedad, le
^VV ^^T
^^^on ai sob adamen e ealizó, de docu-
dicu '* ^^® o ia del a e, pudiendo a i ma se, sin
^*0- ci
o o , que ué el p ime o que en nues-
Jo ex il
^^onie ió se iamen e la a dua emp esa
^hos ^^^^os os iquísimos a chi os, algunos de
^‘"^udo inexplo ados has a en onces, ma -
com^ ^^ue a o ien ación de la A queología,
odas las ciencias his ó icas, ha anslo -
mado su sis ema ysus p ocedimien os. Po o um^,
pasa on aquellos iempos, no lejanos, en que 1^^
his o ia se esc ibía mezclada con la leyenda ycon
la ábula, copiándose lo que homb es de o as ge-
ne aciones esc ibie an yade ezándolo con las galns
de la in en i a; hoy la c í ica, más exigen e y
más acional, no admi e que la an asía pene e
en el campo de la his o ia; que si és a ha de se
ciencia, si ha de llena sus al os ines, o zoso es
que se asien e en e dades comp obadas, en es i-
monios idedignos an e las eglas del enjuiciamien o
acional; ysi bien es e dad que la A (j[ueologi‘^
dispone de elocuen es es imonios, cuales son 1^^
p opias ^ob as del a e, hijas de la espon ancidaá
e ec i a del que las p oduce bajo la in iuencia áe
las ci cuns ancias que le odea on; si es cie o q^^
los monumen os, como ha dicho un eminen e
queólogo, « e a an con exac i ud la época en q'^®
encajan, yque son como espejos donde se e ieja
sociedad aque pe enecen, con sus pensamieii í^^
más ín imos, sus laquezas, sus i udes ysus
ecimien os», no es menos cie o que el e a a
queda impe ec o si la documen ación no lo ija,
amplía ylo consag a, ya que es amos muy
pues os al e o si no escuchamos más oz que
del monumen o, ola ob a a ís ica, po muy
cuen e que esa oz sea.
Tlueiia p ueba de ello nos o ecen las ec i icad^
nes ya hechas ylas que puedan po hace en o den ^
la pa e nidad, yaun ala época, de magní icas p odn^
ciones del a e pic ó ico ydel escul ó ico. Po no
be se p es ado an a a ención como es debida a
—17
^'líibajos de in es igación documen al, igno amos hoy
’i^ucho de la his o ia de nues as a es yseguimos
^man eniendo adicionales e o es. Po el me o exa-
^Gn de las no ables escul u as que en an conside-
able niinie o a eso a nues a ciudad, aún no cono-
^
Jilos quiénes ue an los au o es de la mayo pa e
^ellas. Si los a queólogos, que han enido a i-
bii emln 1o’1
^
jyHi a el caso de ejemplo —al inmo al
an Ma ínez Mon añés la pa e nidad del he mo-
nio C is o de la Con e sión del Buen Lad ón que
Capilla de Monse a , hubie an as-
piibT^ ‘T-i’chi os, hab ían hallado la esc i u a
ica que se o o gó con mo i o de la hechu a
n' pe eg ina imagen, yhubie an is o que no
laeMonin i' o’J^
'^imies su au o , sino o o a is a, digno am-
eieii dp lo •
’o
inmo alidad, yque se llamó Juan de
J..V.
’pndieudo ci a se cen ena es de ejemplos como
in e:- demues an la impo ancia de la labo
I) Tnque an a anosamen e se dedica a
'losé
"^e Les oso yPé ez.
po ol .
~
^eiiii ^en a io, ycomo dije en o a ocasión so-
no es an ácil ysencilla esa laboiq muy
igjo^’ di ícil yenojosa. Re ol e papeles
doa legajos manchados iio la humedad yco oí-
la iihmañas; hojea índices y egis os que
^^^i’a'nd^ iempo casi des uyó; despes aña se des-
ios '^ o uosas, signos inexplicables, ab e-
descolo idas ybo o'sas;
niUchas P^^^^micia de un benedic ino, sin log a
la es esul ado que el cansancio an e
'"^^^i’ adoi
'es ue zo, es, po demás, emp esa
pe o es el único medio de des ui las
—18
ábulas ylas leyendas que empanan la e dad his-
ó ica yen uel en en somb as yen penumb as In-S
idas, los hechos ylas p oducciones de los g an-
des homb es; es el único modo de llega acom-
p ende el alcance de las ob as maes as, yde aqui-
la a las acul ades de 'los g andes genios, si hemo^'’
de ob ene la enseñanza saludable de la his o ia y
ec ea nues o espí i u con la posesión de la be
lleza ydel a e. De esos legajos, yde esos índiceB?
yde esas o uosas líneas, an apa eciendo, conm
po mágico conju o, las gene aciones que nos pi’®'
cedie on yque allí deja on esc i as sus glo ias y
sus mise ias, sus i udes ysus icios, sus aleg ía^
ysus penas, sus excelsi udes ysus pasiones, sus es-
pe anzas ysus desengaños; yse econs i uye nna
época, yse nos o ece la ealidad de una ida
pasó; y an su giendo como po ensalmo las gi’a^^'
des ñgu as, yse an dibujando sus líneas ynim
cando sus ca ac e es; y emos al esc i o , al ai’hs
a, al poe a, encajado en su época, odeado de aqueh^^^
con quienes con i ió, espi ando el ambien e socn
ein elec ual que había de e leja se en sus obi’^^^’
podemos ap ecia si se adap ó, ose inadap ó, o
an icipó asu siglo, yllegamos, en in, aunque
la ga ypenosa la jo nada, asa is ace nues as
sias de sabe , ap ehendiendo la deseada e dad }
a ancándola de la umba del ol ido.
*He aquí la ímp oba yme i ísima labo desa i
liada po D. José Des oso, labo aque dedicó la
yo pa e de su ida ycuyos u os bien se
en sus lib os. El iquísimo. A chi o de Indias; el m^)
in e esan e del Cabildo Ca ed al; el no menos
19
^^n e de nues o Ayun amien o5el muy cu ioso de los
leales Alcáza es; los de nues as pa oquias ycon-
cen os, ymuchos de pa icula es, ue on campo de
acción- del in a igable in es igado de la his o ia del
pe o donde con más en usiasmo ymayo u o
abajo ué en el A chi o gene al de P o ocolos; mu-
^^^os anos labo ó allí- asiduamen e ymucho explo ó,
pe o uó muchísimo más lo. que no pudo explo a ;
pe qué desde el año 1907, ypa a e güenza de
l^'^ies a cul u a, op obio de la ciencia ybaldón
Ij^^^^^^^eioso de un país ci ilizado, queda on ce a-
bas pa a aquel homb e, po an os í ulos digno
^
elos mas g andes espe os; pa a aquel sabio, ilus-
^
adoi de nues a .his o ia, las pue as que has a
íences u o abie as de an impo an e a chi o,
^en e ido hoy en almacón de documen os his ó-
.subs aídos ala cul u a pa ia, ence ados en
balua e que de ienden la é ea mu-
u ^ a ancel yel con a oso de la incul-,
pusV nues o inol idable amigo
ama gas quejas en cuan os lib os publicó
^Au^s de la exp esada echa; inú il que se di i-
alos
u'pode es públicos en demanda de una
eso que la igen e yque pusie a esos
^aú il
'^^^^^^^^o ales al alcance de los es udiosos;
Como ‘Acudie a aCong esos an impo an es
iiio His o ia yGeos o ía celeb ado en Se-
clusio^Qg ^consigna a, en e sus co.n-
oi'den Pi’opues a po D. José Ges oso en
^’op esei
pa icula ; inú il que, se illanos con
^c neln, pa lamen a ia en la Al a Cáma a, in-
IOS minis os de G acia yJus icia e
2G —
g ande a ención yes udio aes e monumen o, y
o mó el plano, que odos conocemos, del ci co i a*
license, no u o ocasión ni medios de p ac ica
exca aciones impo an es.
Ges oso ué el p ime o que explo ó las cons-
ucciones sub e áneas del an i ea o, en uiiión de
o o a queólogo muy compe en e, D. F ancisco Ca-
balle o In an e. Fué el mismo Ges oso el que, años
más a de, u o la o una de halla lo que con
an o empeño, y, an inú ilmen e, habían pe seguido
B una, Es é anez Calde ón yDeme io de los RíoS)
osea, la nec ópolis i alicense* descub imien o in e-
esan ísimo pa a la His o ia yla A queología, y
que en iqueció nues o Museo P o incial con no a-
ble colección de a aúdes ocajas sepulc ales. Ges-
oso ué el que, en ecien e echa, ycon ando con
ecu sos que la Excma. Dipu ación P o incial
acili a a con la gueza, ealizó dos ob as de* e da-
de a magni ud, cuales ue on: el descub imien o de
oda la cons ucción cen al sub e ánea del ciico»
que desde la des ucción de I álica no se había
uel o a e al descubie o, yla edi icación de
p eciosa casa de es ilo clásico omano, soleinnO'
men e inaugu ada po SS. MM. los Reyes D. Al-
onso XIII yD.^ Vic o ia Eugenia, ydes inada a
ecibi deco osamen e alos muchos eilus es i-
si an es del amoso monumen o.
La me i ísima labo de nues o inol idable com-
pañe o, en las uinas de I álica, bas a ía aconsa-
g a una epu ación de a queólogo eminen e.
*A*
Ai. '
—27 —
El cla o en endimien o, la ac i idad p odigiosa
y<^1 ehemen e amo que u o al a e nues o nia-
^og ado compañe o, hicie on que és e die a esplen-
*iida mues a de sus excepcionales ap i udes en un
^iden de conocimien os que es ,ciencia ya e a
ez, yque, ala ez, es a e bella, deco a i a
^ii^dus ial* de an ilus e y ancio abolengo, que
bien puede a i ma se no hay mani es ación de la
Ac i idad humana, en el a e yen la indus ia, que
a en aje en an igüedad, ni que mas consagia-
haya enido en odos los pueblos yen odas
edades de la his o ia*, a e que inmo alizó Ho-
^^^eio cuando, eque ido po los al a e os de Sainos
paia quQ^ ^cambio de algunas asijas de ba o,
can ase e sos, les dijo: '.<Si ielmen e me ecom-
pensáis, oh, al a e os, he aquí lo que os can a é:
Mine a, yampa a con u a o la a ea en-
niendada al ho no. Haz que esos asos, ypMn-
Pal men e los des inados alas ce emonias sag adas,
.^^^^ei ezcan al uego, yque, endidos aal o pie-
’^^einden los me cados ylas calles de nues ias
,ysean, pa a oso os que los ab icáis,
sa S^n-nje ía, ypa a mí nue a ocasión de con-
^is e sos. Pe o si con impudencia os
lod engan a oso os, no Mine a, sino
sob *^ pes es que de as an el mundo, ycaigan
cspe *ho no Siná ago, Asbe o yAbac o, y
es q Omódamo, que, más que o o alguno,
ue^o de ues a indus ia. De o e el
iene áb ica; odo lo que el ho no con
ycon úndase en inse ible conge ie;
de espan o el al a e o; esuene el ho no
con so do c ujido, semejan e al que p oducen -
mandíbulas de un caballo u ioso, y odos ues os ;
asos, i u ados, queden educidos auii, mon ón n
de ceniza ycascajo». 'j
La ce ámica, an an igua como la humanidad» J
pues que emos sus p oduc os en las ca e nas del 1
homb e p imi i o, llegó aun g an adelan amien o '
en Egip o yen Pe sia, cuyo pueblo enseñó aIn^ 4
á abes los p ocedimien os écnicos de es a ab ica' j
ción; los á abes la aje on aEspaña yadqui id
ca a de na u aleza en nues a pa ia, singula men e
en Se illa, alcanzando inmenso esplendo , yno se J
cons uía monumen o oedi icio que no ue a de- J
co ado con los p oduc os de los al a es iane os- 1
Más a de, F ancisco Niculoso Pisano, impo adoi ^
de un nue o es ilo, p oduce ob as an bellas come 1
el al a de los Reyes Ca ólicos en nues o Alcází^b J
ydc-co a la amosísima po ada del con en o de
San a Paula, yda un mayo impulso al esplendí ]
de an he moso a e, echando los cimien os de
escuela que u o an eg egios ep esen an es come 1
C is óbal de Augus a yAn onio Camba ino. 1
Pe o llegó el ne as o siglo x iii, que no dejó ai’ie J
ui indus ia que no en ol ie a en sus obscu as h^
nieblas, yla ce ámica iane a llegó alamen able i
decadencia. Se ol ida on los p ocedimien os de 1^' 1
ab icación; la polic omía de los azulejos llegó a,
de es able; pin o es igno an es, sin in en i a, 'j
gus o a ís ico, yempleando malos colo es, áeco 1
aban las piezas de ajillas, los azulejos yla ]
sije ía con dibujos inco ec os yex a agan es, d'^a^V a
do ese idículo yde es able géne o aque llaniai’*^^^ j
—29 —
Moii e íci, yen el ( ue emos an absui dos dispa
i’a es; géne o que aún pe du a, apesa del inode -
i’esu gimien o de es a indus ia, pues el ineican
^iúsnio hace que man engamos, en e o as muchas
endas que nos desdo an, la que conside a es e
S^ne o del a e ce ámico el genuino yca ac eiis ico
es ilo iane o, ycomo al se le o ezca a
'‘^es os isi an es, que hacen buen consumo de ejem-
pla es.
He aquí el lamen able es ado aque ino aque-
i’educida es a impo an ísima indus ia, que no
a esu gi has a que el insigne Ges oso, en
úl imos años del siglo xix, aplicando aella sus
glandes conocimien os, sus ap i udes a ís icas, su
^labajo manual, su p odigiosa ac i idad ysu cul-
úsima p opaganda, consiguió el enacimien o de es a
^j-caida indus ia, haciendo que llega a aalcanzai
la pe ección yel esplendo que hoy iene
i^ues a ciudad que ida.
Bien es e dad que, algunos años an es, se ha-
la'^^^ laudables in en os de esu gimien o de
^Gicimica iane a, siendo- el p ime o de ellos el
^^el excelen e ce amis a D. Manuel So o
^al que siguie on Fou a , los he manos Ji-
y'Mgún o o; pe o es os es ue zos aislados,
ind^^ in en os, no consiguie on saca a, la
ce ámica de la pos ación en que yacía,
jog/ se ope a cuando los he manos don
^Hn ique Mensaque, insignes se illanos de
Ij ^^^^^^^’dación, o mando compañía con el in e-
ab^^ ^^'^‘^^ús a D. Fe nando So o yGonzález, es-
^i^ion la áb ica que hoy conocemos, yque,
I
30 —
desde su undación, comenzó a ep oduci ielmen e
la azuleje ía clásica. En onces ol imos a e ,
mas de los azulejos de cuenca, esuci ados po lo^
Jiménez, los de cue da seca ylos písanos, y,
pecialmen e, los de e iejo me álico do ado, cuy*'^
ab icación había quedado en el mis e io unís in^'
pene able desde el siglo x .
Pe o es e noble es ue zo de la Compañía «Uem
saque ySo o» segu amen e no hubie a enido iin
anco éxi o sin la pode osa ayuda écnica y
ís ica que, desin e esadamen e, le p es a a el ilus e
D. José Ges oso; po que no bas aban los conocí'
mien os químicos yp ác icos que poseía el S So o,
que, al pie del ho no, ensayaba me ales, hacía coiU'
posiciones de sus ancias i i icables yaplicaba 1^^
ó mulas que mejo es esul ados o ecían; no bas ah*^
que los he manos Mensaque, conocedo es anibico
del a e ce ámico, in eligen es yac i os yse illíu^^^
de co azón, que, comp ome iendo un capi al
o os no se a e ie on aa iesga , mos a an
pa ió ico en usiasmo po el esu gimien o de
ce ámica iane a; se p ecisaba algo más: e a
cesa ía la di ección a ís ico-a queológica, cieub'
ica, y, más aún, e a p eciso ompe el hielo
la indi e encia con que se mi aba es a indus ia, )
que un o o de calidad, muy dis in o ymuy
pe io ala p opaganda come cial, in luye a lo baS'
an e pa a despe a las a iciones a ís icas yhace
sali al público in eligen e de ese indi e en ismo ^
que le había lle <ado la decadencia "“ene al de
a es; yhe aquí la me i ísi na labo desa ollaos
po D. José Ges oso, que, no‘ sólo acili aba dibujO'^’
—31
yniodelos de la época clásica eindicaba los ejem-
pla es exis en es en nues a ciudad mas adecuados
pa a se ep oducidos, sino que, con sus p opias
^aanos, ejecu aba el géne o llamado de «cue da seca»,
más di ícil de odos, como p i a i o de una de-
Is ininada y educida época, yque equeiia la
in eligen e aplicación de elemen os 'deco a i os de
ob as mudéja es pa a que esul a a la debida
^i’monía de la écnica con los ado nos.
Ypo si an impo an e concu so y an in e-
esan es enseñanzas eó icas yp ac icas no bas a-
en, des oso ué un - e dade o após ol del a e ce-
ámico, un p opagandis a in a igable yen usias a,
ycomo su opinión au o izadísima, po se suya,
^ ’íi cons an emen e eque ida po cuan as pe sonas
áe buen gus o edi icaban o econs uían sus casas
^palacios, su pa ece se imponía ylos azulejos
empleaban cada día con mayo p o usión, como
^ieinen os deco a i os, has a llega dicha indus iia
lo ecimien o yesplendo en que hoy la emos,
' l^ a hon a yglo ia de nues a ciudad.
^ io né D. .Tosé des oso únicamen e el maes-
^ que con sus enseñanzas con ibuye a al pe ec-
^ onamien o de la e e ida indus ia ycon sus en-
siasnios la esuci a a; ué ambién el a is a, el
^^i'ámico que abajó mucho iempo en an
cil^ a e yp odujo ob as me i ísimas. Díganlo
ill l ií l o/I .1, /moíll'ns
ab
i liiidad de piezas, pla os, asijas ycuad os
1B92, ycon mo i o de las ies as del IV
áo del descub imien o del Nue o Mundo,
si o^^^^'"^ ypin a a, deco ándolos con asun os alu-
^dichas ies as, inspi ados odos en el mas
—32
depu ado gus o a ís ico de aquella época. Dígalo
la laude sepulc al de la seño a mad e de o o in-
signe compañe o nues o, D. José de Apelilla yRo-
d íguez, ob a o iginalísima que los in eligen es en-
comia on. Dígalo el magní ico íp ico que si e
de e ablo en una de las capillas de la hue í^
del Con en o de PP. Capuchinos de es a ciudad?
espléndido dona i o que hicie a adicha comunidad.
Díganlo los escudos de los Reyes Ca ólicos, de qne
hizo a ios ejempla es, ylos escudos de a mas de
los Excmos. S es. Duque de T’Se claes yD. An-
selmo Rod íguez de Ri as. Dígalo la bellísima le*
se a al es ilo del siglo x ep esen ando aNues a
Seño a con el Niño en b azos, yde cuya ob a se
han hecho in ini as ep oducciones. Dígalo el niag'
ní ico cuad o de g an amaño, en el p ocedimien o
de cue da seca, ep esen ando una igu a con a -
madu a omana yleyenda de ca ác e gó ico, in'^'
•miado en la Exposición A ís ica de Ba celona-
Díganlo, en in, las o as muchas ob as 'que pnO'
duje a, en e las que se cuen an p eciosos pla os
deco ados yde g an amaño, uno de los cuaRS
enemos la o una de posee .
Po muchos concep os el nomb e ilus e de íR®'.
oso queda á engas ado, como pied a p eciosa, on
la his o ia de Se illa; pe o una de sus más ele an-
es signi icaciones se á siemp e la de pad e ymaes-
o del enacimien o de la ce ámica iane a.
*A*
.V.
—33 —
No ue nues o inol idable compañe o a a o de
ciencia, como algunos o os homb es que adqui-
Ne on, con jus icia, el í ulo de sabios, po que es-
udia on yap endie on mucho, pe o que se lle a-
sus conocimien os ysu sabidu ía ala umba
lega los asus semejan es. D. José Ges oso, aunque
^ucieible pa ezca que lo ugaz de la ida del hom-
pe mi a an o, amás de se un a is a, yun
pue a, yun a queólogo, yun e udi o, yun a í ice, y
in es igado en los a chi os, yun cen inela a an-
j^udo en la de ensa de nues a iqueza monumen al,
un sabio maes o que, en la cá ed a yen el
^u, p odigó espléndidamen e su g an cul u a. P o-
^^'^u po oposición en la Escuela Supe io de A es
^
udus ias de Se illa, sus con e encias en la ca-
e an escuchadas con in e és ycon espe o,
^
^u muchas ocasiones asis ie on asu clase pe so-
^^^idades de al o elie e, deseosas de escucha las
ilus e maes o. ^ ué un esc i-
^^^^ an e, de co ec ísimo es ilo, que sabia ma-
^^^ico de nues a lengua con admi able
publicis a no able y ecundo, que
sob e his o ia gene al, ilus ándola con in-
deo ^^®^*^^^u os5 yesc ibió sob e a es bellas,
®upe ^^^^^^ ^iudus iales, con maes ía po nadie
de ^®ub e a queología; ycul i ó el campo
.l^ i’as, en iqueciendo con da os cu iosísimos
bo d ulgunos de nues os clásicos; ycola-
P®^ú<^ iicos y e is as nacionales -yex an-
a] ^J ^u, su pluma cas iza y ecunda legó
booin u u as el inmenso caudal de co-
’’ii’u o de su labo iosa ida, yque se a
3
34.—
siemp e uen e inago able de p o echosas enseñanzas.
Asus a conside a el núme o yla calidad de
los lib os dados ala p ensa po Ges oso. Cua en a
yseis ob as acusa el ca álogo de sus publicacío'
nes, sin con a los cen ena es de discu sos, a ículos,
exposiciones, dic ámenes, in o mes yo os abajos
li e a ios que, eunidos, o ma ían conside able ylo-
quísima colecci(3n. Nada más lejos de nues o áni-
mo que hace el es udio c í ico-bibliog á ico de la
inmensa ob a de .Ges oso; se ía insensa ez siquie a
in en a lo, no sólo po no o ia incompe encia, sino
po que semejan e abajo esul a ía imp opio de es e
ac o yde imposible ejecución. Se p ecisa ía esc i-
bi un lib o de muchas páginas, que ojalá haya
se illano aman e de nues as glo ias, ysu icien e'
men e capaci ado, que lo esc iba, pues con ello en-
di ía un ibu o muy debido ala memo ia de nues-
o inol idable consocio yp es a ía un señaladísi-
mo se icio ala cul u a pa ia. Sólo, pues, lige a^
indicaciones hemos de pe mi i nos.
In e esan es po demás, ye udi ísimos, son 1^^
abajos in i ulados Apun es ‘del na u al, Ped O
Millán, Cu iosidades an iguas se illanas,
his ó ico-desc ip i a del an iguo pendón de la
dad de Se illa, Guia A ís ica de Se illa^
ecue do de la ba alla de Bailén, Nec ología
D. F ancisco MA Tubino, Relación del caso
mo able del Racione o Juan Ma ínez' de
ía, Valdés yMana a, El na io del San o
Don Fe nando, Los Reyes Ca ólicos en Se id^^'
His o ia ydesc ipción de la Sac is ía Mayo d^
la Ca ed al de Se illa, Recue dos del Monas FF
—35 —
Nues a Seño a de Regla, Nec ología del Doc-
o D. Fe nando Behnon e, Nue os da os hiog á-
^^os del maes o Juan de Ma a a yde Ma eo
Alemán, Guia his ó ico-desc ip i a del Alcáza de
^^'oüla, C is óbal de Mo ales (pin o se illano),
hue os documen os colombinos, Documen os pa a
his o ia de la p) ime a ipog a ía mexicana,
Juan Sánchez (pin o se illano), Esg imido es se-
'^^llanos. Algunos da os ela i os ala his o ia de
^ué ica. De Se illa aGuadalupe, Recue dos de
*an l^e nando. Desc ipción de la iglesia ydel
Gus illo de Ro a y¿a qué segui ? Se p ecisa ía
®Pi educi ín eg amen e el ca álogo de sus lib os
y olle os, ya que odos son de econocido mé i o,
^^0 suyos, y ienen el in e és de la documen a-
que a alo a odas sus ob as, u o aquélla de
,P*^ise e an e yconcienzuda in es igación en nues-
a chi os.
ecunda yme i ísima labo his ó ico-
Alalia de des oso se des acan como g andiosos
cua o ob as undamen ales, cual-
cuales bas a ía ac ea una sólida e-
’cua o ob as que se án siemp e de con-
a queólogos, his o iado es ya is as, y
el ha inmo alidad de su au o , po que
des oso se p onuncia á po las ge-
se p enide as con el espe o y ene ación que
hue ^^)^^^an los de aquellos homb es p i ilegiados
humanidad uen es inago-
^^’ibi lih^ l^^®^*pó uas 'enseñanzas. El que quie a es-
l^a ables Se illa, oes udia nues os incom-
^^^onunien os, o a a ma e ias de a e, o
J
;
—42
ción de nues o in o unado compañe o. Di ícilmen e
se halla á, en nues a copiosa bibliog a ía a ís ica,
abajo biog á ico más comple o que el del pin o
se illano Juan de Valdés Leal, publicado pocos
meses an es del in aus o suceso que hoy nos con-
g ega. Las cu iosas no icias que con iene, la exube-
an e documen ación que saca aluz, nue a mues a
de su ímp oba labo in es igado a; los a inadísimos
juicios que emi e en o den alas ma a illosas pi’O-
ducciones de aquel a is a genial, me ecedo de i-
gu a en e los g andes maes os cuyos nomb es
esmal an la his o ia del a e pic ó ico se illano, y
la magní ica colección de o og abados que ilus a
ya alo a an in e esan e lib o, hacen que és e
sea digno ema e del g andioso monumen o le an-
ado con sus ob as po el insigne Des oso.
Yes al p opio iempo es e lib o una ob a
jus icia. Aunque pa ezca inc eíble, el au o de las
Pos ime ías, el que supo da nos el más acabado
concep o de lo deleznable de la ida yde la ealidad
pa o osa de la mue e; el que p odujo cuad os an
he mosos como el de la Visión de San Ignacio
de Loyola; el pin o de colo ido b illan e, luido
y anspa en e yde ejecución po en osa, ue ob-
je o de los más des a o ables juicios po algunos
c í icos de a e, llegando a a a le despec i amen e,
unos po ajíasionamien os insanos, o os po desco-
noce las p oducciones de an insigne maes o, o os,
en in, po no o ia incompe encia. Des oso, q^®
conocía yadmi aba la ob a de Valdés Leal, omo
a su ca go la de ensa de es a glo ia de la escueln
se illana, yen el úl imo de sus lib os des c uy^^
—43 —
an injus as ap eciaciones, ol iendo po los ue os
la e dad yde la jus icia ydejando consolidada
pa a siemp e la me ecida ama de aquel ilus ie
hijo de Se illa.
Después de la publicación de es e lib o, yya
queb an ada la salud de nues o compañe o^ po la
penosa y aido a en e medad que le lle ó al se-
pulc o, sólo ol ió a oma la pluma pa a esc ibi
Unos in e esan es a ículos en el pe iódico El Con eo
Andalucía, elacionados con el in en a io de los
obje os de a e que se endie on en la amosa al-
uioneda del D . Ge ónimo de He e a, documen o
Cu ioso que u e la o una de halla en ie papeles
iejos, doblemen e in e esan e po igu a en aquél
nomb e del P íncipe de los Ingenios, del g an
^^iguel de Ce an es 'Saa ed a.
^1 la mue e suele llega an es de lo que la
humanidad desea, a ándose de los g andes hom-
^^'Cs siemp e llega demasiado p on o, yes o ha
acon ecido con nues o inol idable amigo, que, po
edad no a anzada ypo la escu a ylozanía
su pode oso en endimien o, pudo habe nos legado
^nie as joyas li e a ias, de habe i ido algún iem
niás. Deja e minadas ypendien es de imblica-
No icias inédi as de imp eso es se illanos,
Gíces y e ablos, yo as más que bueno ueia
^l^e es as RR. Academias p ocu a an que an m-
^ci osan es abajos salie an aluz, ag egando asi
Ue o io bn ala espléndida co ona de las le ias
^spalenses. Deja en p epa ación Nomb es de calles
^yen e el inmenso ma e ial de i abajo
enía acumulado igu a el que se p oponía
—44 —
u iliza pa a uiia ob a, con ehemencia deseada po
odos los se illanos cul os, ob a cuya necesidad se
no a, ymás de una ez es e acío' ha ocupado I i^
a ención de la Academia de Buenas Le as; e ié-
ome ala colección comple a de Leyendas yT a-
diciones se illanas. ¡Lás ima que la inopo una
mue e co a a con su o pe mano el hilo de la
exis encia de nues o eg egio compañe o, p i ándolo
del iem^ío que necesi a a pa a saca aluz an in-
e esan es p oducciones yp i ándonos de sabo ea
'es os nue os u os de su e udición yde su in-
genio, con que an o se hubie an en iquecido las
le as hispalenses!
4
kV V
w-
./ó'. '
Pe o si des oso, li e a o, poe a, a is a, in es i-
gado , e udi o, publicis a, a queólogo, es au ado
de a es indus iales, p o o ipo de la hidalguía es-
pañola yde la caballe osidad más exquisi a, me ece
que ibu emos es e homenaje a su memo ia;
como a ón ilus e es ac eedo aque su nomb e
se esc iba con le as de o o en el g an lib o de
nues a his o ia; si es digno, po an os í ulos, de
admi ación yaplauso, oda ía me ece* más los ho-
no es de la inmo alidad, ynues a g a i ud peí’'
*du able, po algo que pa a los se illanos es o o
de más subidos quila es; yese algo es su acen-
d ado, su en usias a, su e ien e amo anues a
ado ada Se illa.
4
—45 —
Sí; anues a idola ada Se illa, que yo quisieia
can a con el a pa eólica de un alma enamo ada,
es a bendi a ie a, que si odos la p oclaman
sul ana de Andalucía, ene o inago able de ensue-
uos, ja dín de do adas ilusiones, manan ial iquisi-
de leyendas, nido y e gel de amo es, a chi o
glo ioso de la his o ia, elica io de la e, inspiia-
ción de los a is as ymusa de los poe as, paia
i^oso os, los que u imos la o una de que, al
^b i po ez p ime a nues os ojos íí la luz, ue-
i’an ayos del sol se illano los que hi ie an nues-
as e inas ypene a an has a el ondo de nues ias
^hnas*, ayos de ese sol incon undible, mas he moso
ymás aleg e que odos los soles de odos los sis
lemas plane a ios; yambien e se illano, pe umado
azaha es, el p ime o que espii/i amos como ha-
li o de ida; yse illana la muje bendi a que nos
^ie a el p ime beso ynos a ulla a en su egazo,
yse illano el hoga donde se ab ie a nues o co-
lazán al sen imien o; yse illanas las leyendas que
^•^^qn’esiona an nues as imaginaciones in an iles; y
Se illano el al a donde ele á amos al cielo nues-
lias p ime as o aciones; yse illana la eja donde
^'doná amos nues o p ime can o de amo ; yse-
'^hlauas las p ime as ob as de a e que conmo ie-
an nues o espí i u; yse illana la p ima e a de
Mues a ida, poé ica y ien e como la p ima eia
^ hlana, con sus a omas ysus lo es, nubes de
^^cienso, de o os peni en es, sobe bias escul u as, li-
luísinia o eb e ía, sublimes no as 'de Esla a, sen-
^l^ísimas sae as, aleg es epiques de nues a esbel a
^^ alda, cl i eles ojos, man illas blancas, cuadios
I
—46 —
de luz, manchas de colo , ompien es de glo ia,..*
¡Ah! Pa a noso os es mucho más; es que o man
una sola la nues a jel alma se illana, y ene-
a emos siemp e al que, como el insigne des oso,
quie a aSe illa con oda su alma, yde Se illíi
haga el amo de sus amo es.
des oso amó aSe illa con amo e dade o, des-
in e esado ypu o; no ué uno de an os declama-
do es que p egonan su amo anues a ciudad que-
ida, sin sen i , osin iendo débilmen e ese amo ,
jamás e endado con la abnegación yel sac i i-
cio; no ué ampoco el aman e pla ónico que pasa a
la ida en idealismos es é iles, no; des oso selló su
amo con sus p opias ob as; puso acon ibución
sus alen os, su g an cul u a, su p o e bial ac i i-
dad, su iempo, sus p es igios yaun su hacienda
en bene icio de Se illa, yno hay monumen o, ni
ob a a ís ica, ni ecue do del iempo iejo, ni incón
de la ciudad donde el a e ola his o ia alien en,
que no p oclame la bienhecho a in iuencia, la pa-
e nal u ela, el solíci o cuidado, la no o ia com-
pe encia del aman e apasionadísimo de Se illa.
P egun ad, si no, anues a incompa able Ca-
ed al, yella os di á con cuán o en usiasmo ydes-
in e és hubo de desempeña el sec e a iado de aquella
Jun a de Ob as c eada ])a a la es au ación del
g andioso emplo; yos mos a á en la capilla de
los Alabas os, donde se ene a la bellísima Con-
cepción del insigne Mon añés, el magní ico on al
de azuleje ía dibujado ypin ado po la mano de
I). José des oso; yos enseña á el p ecioso capi el
á abe que dona a pa a coloca lo en la esbel ísima
V
—47 -
Gi alda; yos ad e i á la muy ace ada ins ala-
ción de cuad os hecha en odas las capillas; yos
iiios a á en la biblio eca, mal llamada Colombina,
^^lás de cua ocien os olúmenes que, años ha, do-
con más algunas can idades en me álico de
i'cla i a impo ancia; y, en la misma dependencia,
^cs e a os de Gus a o Adol o Bécque yde don
' osé Asencio yToledo, dona i os suyos am-
bién; Vos e e i á sus incesan es abajos en la di-
i'ccción de cuan as ob as de conse ación de cua-
úi’os ydeco ación de e ablos yal a es se e ec uaion
la San a Iglesia; yos di á cuán ac i a in e -
ención u o en la es au ación de las pue as de
Basílica, ycuán as ue on sus ges iones ysus
dis ancias, du an e muchos anos, pa a que se eali-
^^i’an las ob as, po o una ya comenzadas, que
bab án de de ol e , al Pa io de los Na anjos, g an
pa e, de su belleza a qui ec ónica; y, en ín, no
haeda á al a , ni e ablo, ni sepulc o, ni id ie a,
lienzo, ni eja, ni escul u a de los que o man
espléndido museo de nues a Iglesia Me oli ana,
no os cuen e cómo aquel insigne a queólogo y
^Gis a pasó ho as yho as, años yaños, con em-
plando an as iquezas, es udiando an ma a illosas
deducciones del genio, admi ando an sobe bias ma-
ni es aciones del a e, pa a can a , en sus lib os,
b'^s glo ias de nues a que ida Se illa.
b*i’egun ad al bellísimo almina almohade, aese
pe eg iné ejempla de la a qui ec u a a icana que
^dece la p ime a mani es ación de la azuleje ia se
^diana; aesa esbel a yelegan ísima o e de San
^ba cos, yella os di á cuán o hizo Ges oso pa a
48
que se ealiza an las ob as de es au ación de que
an necesi ada se hallaba.
P egun ad al his ó ico con en o de San a Paula
yos enseña á los epi a ios del Condes able D. Juan
de Po ugal yde su muje D.*'^ Leono En íquez,
hechos po su mano ycolocados asus expensas,-
po habe se des uido los p imi i os, yen su deseo
de que no se pe die an monumen os epig á icos an
in e esan es pa a la his o ia de Se illa.
P egun ad ala iglesia de San Es éban yos mos-
a á la lápida colocada aexpensas del S . Ges oso
pa a pe pe ua el hecho de que en la pila de di-
cho emplo ecibió las aguas egene ado as del bau-
ismo el no abilísimo pin o Valdés Leal.
P egun ad ala he mosa iglesia de nues a Uni- '
'Ve sidad Li e a ia, yos* p esen a á los monumen os
sepulc ales de D. An onio. Ma ín Villa yGus a o
Adol o Bécque , acuya e ección an o con ibuye a
la e icaz ype i ísima coope ación de D. -Jos'é Ges-
oso. Yquizás os diga ambién el emplo uni e -
si a io, que, como pan eón de homb es ilus es, es-
pe a gua da en su sag ado ecin o, yen a ís ico
mausoleo de ica azuleje ía, los es os mo ales ele
nues o llo ado compañe o, que, si* hoy yacen en
pan eón amilia , Se illa iene de echo a eclama -
I0S5 Se illa los debe eclama pa a que eposen con
las ene ables eliquias de aquellos homb es que ue-
on b illan e ep esen ación de la in elec ualidad y
de la cul u a hispalenses.
P egun ad aesa p eciosa joya del a e oji al
ño ido' a* esa linda capilla que el insigne Maese
Rod igo de San aella hicie a cons ui en el Co al
—49 —
de Xe ez pa a su Colegio Mayo de San a Maiía
de Jesús, yella os con a á, gozosa, una in e esan e
his o ia; ella os di á cómo hubo de se condenada
^mue e, ycómo se comenzaba ale an a ya el
cadalso donde había de ejecu a se en bie e plazo
ha a al sen encia, ycómo sus mu os yaquel he -
i^mso a co oji al, con su a chi ol a es oneada po
gui naldas de hojas za padas que se le an a an e
el p esbi e io, yaquella -bó eda del ábside, con sus
elegan es ne adu as, sen ían ya los p ime os gol-
pes de la pique a demoledo a; yos di á que hubo
uu se illano, cou alma de a is a yaman e de su
pa ia, (|ue, con la u gencia que el caso eque ía,
ycon el denuedo yahinco con que de endió sieni-
Pi’c las ene andas eliquias del a e, ges iono y
eb u o el indul o, poniendo en juego has a sus
amis ades pe sonales yhaciendo que po elógia o
comunica a alas au o idades de es a ciudad
Jue la capilla del an iguo Semina io e a in angible
pe qué había sido decla ada monumen o nacional.
P egun ad al 'legenda io yespléndido palacio
Jue habi a an, desde San Fe nando yAlonso el
^abio has a nues os días, los mona cas de Cas i
aese sobe bio Alcáza que an os ecue dos
gua da, que an a iqueza a eso a, que an as ma-
^a illas encie a, yos di á que, bajo su in eligen e
*^h*ección, se - es au ó en 1B9G la po ada piinci
pal; ([ue po su inicia i a se hizo desapa ece aquel
an ia ís ico yanac ónico que apa ecía sobie
^1 a co de la pue a llamada de la Mon eiia, sus
^P'Uyéndose po el león he áldico que «el p opio
h^cs oso dibuja a; yos e e i á los pe se ei an es
—
i
—50 —
es udios que hicie a de los es os del Ak ópolis y
de la mo ada de los Abbadi as ydel palacio de
D. Ped o el Jus icie o, ysus in es igaciones ela-
i as al Palacio del Yeso yal Cua o del Maes e,
yal del Cid al, yal de los O a o ios, y' del La-
ga o, y an as o as cons ucciones del Alcáza iejo,
des uidas en la an igüedad yde que apenas que-
dan es igios; yos di á ambién que ue el p i-
me o, acasó el único, que abajó en el in e esan e
a chi o de la egia es ancia, sacando aluz impo -
' an ísimos da os yno icias que con ibuye on eíi-
cazmen e aque hicie a la más exac a, e udi a y
comple a desc ipción que se ha hecho del g andio-
so monumen o; yos di á, en in, yen e o as
muchas cosas, que, en echa ecien e, lo hon aba
S. M. el Rey D. Al onso XIII consul ando su au o-
izada opinión sob e dos úl imos descub imien os de
an iguas cons ucciones yencomendándole la di ec-
ción a queológica de los abajos que con al mo-
i o se ejecu a on.
P egun ad aesa lindísima joya del a e mau-
i ano, aesa o e cons an emen e aca iciada poi’
-las ondas de ese ío «que le an a igual al ma su
al i a en e», po nues o caudaloso Guadalqui ii’i
en el espejo de cuyas aguas se mi a, ec eándose
en su p opia he mosu a; p egun adle yos di á con
cuan o acie o cumplió el insigne Ges oso el enca -
go que se le con ia a de di igi , en la pa e u -
ís ico-a queológica, la es au ación de an in e e-
san e monumen o, ycómo po sus sabias indica-
ciones ecob ó su p imi i a belleza.
P egun ad aesa an es imable mues a del a e
i
—51 —
^usulmán^ al his ó ico o eón de Abdo-l-Aziz, o
San o Tomás, donde se ena bola a la p imeia
» inde a c is iana al en a en Se illa Fe nando III
San o, yos di á con cuán o acie o ypeiicia
ái igi(S las ob as de es au ación de an glo ioso
^'íionumen o.
I' egun ad aese palacio, se e a y ígida mues-
a ¿el es ilo g eco- omano, que idea a He e a y
ejecu a a Minja es, aesa Casa Lonja, que an o
‘^cusa su ce cano pa en esco con el amoso Esco-
yos ensena á' en su iquísimo a chi o de In-
dias el in e esan e «mapa hid og a co del Gol o
^íexicano», hecho en el siglo x iii po el pilo o
^'Honio Ab en ydonado po el S . des oso; yos
^'‘^os a á la aliosa es an e ía ecien emen e cons-
^i'nída, g acias ala elicísima idea ylabo pe se c-
^9,11 e del mismo Ges oso, que supo a bi a ecuisos,
ob eniendo aliosos dona i os de co po aciones, en-
^'^dades ypa icula es, con los cuales se ealizó dicha
obla, q^e eclamaba la debida ydeco osa consei-
^^oión del inap eciable eso o documen al que allí
gua da. ^
I^i’egun ad aesa he mosa página del es ilo pla-
joiesco, anues as' Casas Consis o iales, yella os
pabla á con mayo elocuencia ymayo núme o
^ es imonios del g ande ydesin e esado anioi de
’^os oso anues a ciudad que ida. Os di á que poi
uicia i a se ealiza on las ob as de es aui ación
olas achadas monumen ales, ysus incesan es ía
ajos pa a que se acome ie a la magna ob a de
^a la pa e mode na asemejanza de la an igua,
^a? po desg acia, suspendida apenas comenzada.
I
58 —
ene espléndida a i icación cuando anscu an se-
sen a ydos años. Los homb es que en onces i an
end án ocasión de conoce es imonios que ac e-
di a án has a que pun o llega on los des elos, los
es ue zos ylos sac i icios que D, José Ges oso y
Pé ez se impuso po su acend ado amo aSe illíij
yse conoce án hechos que hoy no se ía disc e o
da ala publicidad, po que hab ían de p oduci
sensación, yaún i en muchas de las pe sonas que
en ellos in e inie on. En ins ucciones, esc i as de
su mano, enca ga a su iuda yalbaceas en eguen,
ala misma Biblio eca Colombina, sus omos de co-
espondencia pa icula , pe o encajonados yp e-
cin ados, con la condición exp esa que no sean
abie os, ni puedan se examinados, has a el año
de 1980. Yde igual mane a, ycon idén ica condi-
ción, hab án de en ega una caji a de nogal que
•gua da manusc i os suyos. Algo de lo que esos ina-
'nusc i os- dicen hubo de e ela me mi buen amigo,
siendo ocioso deci que esas e elaciones las lle a-
é ami umba, yque po mí no han de queb an-
a se, en modo alguno, los p ecin os de la in e e-
san e caji a de -nogal. Sólo di é que los se illanos
de 1980 end án la o una de sabe has a dónde
llegó el pa io ismo del es o zado paladín del a e
ysus glo iosas adiciones.
Quiso, en in, nues o insus i uible compañe o,
que has a en su losa cine a ia queda a g abado ,su
in enso amo aSe illa, yasí lo p oclama el epP
a io que deja a edac ado, ydice así:
«Aquí yace el Ldo. D. José Ges oso yPé ez,
G an C uz de las O denes de Al onso XII yJo
Isabel la Ca (5lica; Comendado de núme o de la de
Ca los lll: Gen il homb e de la Cáma a de S. M. el
Rey con eje cicio; C. de las Reales Academias
Española, de San Fe nando yde la His o ia, ca-
déniico .Sec e a io gene al de la de Bellas
R eeminen e de la de Buenas Le as, O icial de
ucción pública de 'F ancia, e c., e c. ^
Gas ó su ida en la de ensa de los in e eses i^-
ó icos ya ís icos de es a ciudad, piocuiando
líci o la conse ación de sus adiciones y^
iiien os, cuya his o ia ilus ó con su pluma,
hon a asu pa ia cuan o pudo. Descansó en e
Seño el día....
Ruejíuen aDios po el.»
7
'-7'‘£•V
/‘‘Ni'-'
•) »-•
-^ ; :.
'.y .’ -: .‘ '••
>;4 ^ ..,
^. 'i
i', i':
-^ '
i:;. ,
•
':-'
i-' ij
ll
'$í '
as;.
'.. 7;. •,/ I;
M<•
;< í•,'. (
?> ‘ ,. ^'
7'«..,
í'-y
"' £ :
'
’ i:
'-V
i
-, '-'!Í'
.. V-j'^ío '
•* yj'* j
•
-I s .'-‘
.. ... ,.
i.m
- ’
/i'j'’
53;5ia
."í!
7. .' ’
—G1 —
EPÍLOGO
Eaquí, seno cp académicos, lo que
hemos pe dido. He aquí, seño as y
seño es, lo que ha pe dido Se illa, }
po el p ecio de lo pe dido bien pne
den quila a se los g ados de nues o doloi.
pe dido un compañe o de los mas ilus ies, un
i’a o insigne, un a is a eximio, Lm aiqueólo^^o
usias a ycompe en ísimo, un a í ice expei o, un
publicis a ecundo yno able; un sabio de eiu ic
as ísima, un maes o, cuyas enseñanzas habían
pe du a ; un caballe o in egé imo ypundono oso
la an igua usanza, modelo de la hidalguía 1
uola: un amigo ca iñoso yun se illano de
:C(5mo
7^én, apasionado po nues a ciudad queiida
^
•uo ha de se p o undo ein ensísimo nues io
Llo emos, pues, con aquellas higiimas
consuelos, la mue e de
un as, llenas de di inos
a ón de ' an as i udes yde me ecimien os
i
—02 —
os; llo emos el inmenso acío que deja en ambas
Co po aciones; llo emos po el a e ypo las le as,
que an g ande queb an o su en; llo emos po núes-.,
os monumen os, hué anos hoy de su pa e nal so-
lici ud; llo emos, en in, po nues a idola ada Se-
illa, que pie de uno de sus hijos que más la
ama on yque más con ibuye on a su cul u a y
esplendo .
.Llo emos, sí, que es g ande nues o dolo ,' po -
que g ande es el p ecio de lo pe dido; ybien ha-
cemos en llo a le, que el dolo eng andece nues as
almas, po que es, en la ley mis e iosa de nues a
exis encia, como bálsamo que pu i ica nues as i -
udes, haciéndonos pensa que nacimos pa a q o
mundo mejo ; yno ol idemos que en ese ag idulce
de la ida e ena, en esa con adicción, en esa
lucha cons an e en e la elicidad aque aspi amos
yla ad e sidad que nos comba e ynos p oduce
el dolo , es á ence ado el enigma de nues a g an-
deza; yque ese dolo que an as eces hizo ib a
la li a del poe a* ese dolo que an as eces u o
exp esión sublime en los cuad os yen la es a ua-
ia yen las no as del pen ág ama, ese dolo in-
ini o es el Angel de Dios, que siemb a de llo es
el camino de a ida ymues a son iendo la man-
sión di ina de los cielos.
Ysí anos de leni i o la consolado a idea de
que Ges oso nos há dejado algo, yaun mucho de
su sé , que nos pe mi e epe i lo que, en análoga
ocasión, dije a una ilus e poe isa se illana, en los
momen os de a licción yde dolo , po la mue e
de su he mano, inspi adísimo poe a lí ico de me-
G3 —
i'ecida íiiTia/ yAcadémico p eeminen e o[ne né
la Real Se illana de Buenas Le as:
«Ya el mu o de mi hoga se ha^ de umbado;
ya consiguió la mue e su ic oiia,
pe o es más g ande la que u has logiado.
que de la mue e iun a u memo ia;
yes algo de u sé , po que has dejado
el des ello bendi o de u glo ia.»
he dicho.
i
I
.*>.j
* *-'S-
í
«• .' •
Y
1
/
'í.';
í' í ^>1 •
SE ACABÓ DE IMPRIMIR ESTE DISCURSO
NECROLÓGICO EN LA IMPRENTA DE
GIRONES EL DÍA TREINTA DE
NOVIEMBRE DEL AÑO DE
MCMXVIIl
>»
{
'I (
¡
s