TEMAS LABORALES núm. 81/2005. Págs. 41-78.
LOS TRABAJADORES AUTÓNOMOS DEPENDIENTES:
UNA PRIMERA APROXIMACIÓN *
FCO. JAVIER CALVO GALLEGO
P o eso Ti ula de De echo del T abajo y Segu idad Social
Uni e sidad de Se illa
EXTRACTO
Du an e es os úl imos años la e olución y ans o mación de nues o sis ema p oduc i o
ha p o ocado el desa ollo, no sólo en España, sino ambién en o os países eu opeos, de un
nue o ipo de au ónomo ca ac e izado po su dependencia económica y no ju ídica. Es e aba-
jo p e ende se una p ime a ap oximación a dicha igu a, abo dando an o las causas de su
apa ición como su elación con el ámbi o ípico de la elación labo al, al hilo, sob e odo, de las
nue as —o a eces no an nue as— p opues as en la delimi ación de es e campo social. Pa a
ello se indaga en la si uación de o os países ce canos pa a ealiza an o una p opues a de deli-
mi ación ju ídica de es e colec i o, en la que se analizan los posibles asgos undamen ales de
es e hipo é ico concep o ipológico, como las opciones o males y las g andes líneas de inspi a-
ción de una posible egulación legal.
*Es e abajo ha de insc ibi se en el seno de los esul ados del P oyec o SEC 2003-09605/ JUR, inancia-
do po el Minis e io de Ciencia y Tecnología sob e «El papel de las CCAA en el sis ema de elaciones labo ales
eu opeo».
Fco. Ja ie Cal o Gallego
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ÍNDICE
1. LA TRADICIONAL DICOTOMÍA ENTRE TRABAJO AUTÓNOMO Y DEPENDIENTE Y LAS CAUSAS DE SU «CRISIS»:
LA EXPANSIÓN DE UN NUEVO GRUPO DE AUTÓNOMOS, LOS TRADE
1.1. La adicional dico omía en e abajo au ónomo y abajo subo dinado
1.2. Los cambios en la es uc u a p oduc i a, la p omoción del abajo au ónomo y la «apa ición»
de los TRADE
2. LOS RASGOS SOCIOLÓGICOS DE LOS TRADE Y SU PAULATINA TRASCENDENCIA EN EL PLANO SOCIAL
3. LOS TRADE COMO TRABAJADORES AUTÓNOMOS Y SU RELACIÓN CON EL DERECHO DEL TRABAJO
3.1. Los TRADE, el abajo dependien e, el abajo coo dinado y el abajo au ónomo: ubicación y
elación con el ámbi o ac ual del abajo dependien e
3.2. Los TRADE y los alsos au ónomos
3.3. Las p opues as de e o ma del campo de aplicación del De echo Labo al y los TRADE: el de e-
cho del los abajos
4. LAS OPCIONES DE REGULACIÓN: ENTRE LA FRAGMENTACIÓN, LA RELACIÓN LABORAL ESPECIAL O UN ESTA-
TUTO DE UN TIPO ESPECÍFICO DE AUTÓNOMO
5. LA DELIMITACIÓN DE LOS TRADE DENTRO DEL COLECTIVO AUTÓNOMO: SUS RASGOS DISTINTIVOS
5.1. La insu iciencia de la de inición gene al de au ónomo
5.2. La si uación en o os sis emas ju ídicos: asgos básicos en su delimi ación ju ídica
5.3. Algunos da os no ma i os p esen es en el o denamien o español
5.4. Una p opues a de iden i icación ipológica de los TRADE
1. LA TRADICIONAL DICOTOMÍA ENTRE TRABAJO AUTÓNOMO Y DEPEN-
DIENTE Y LAS CAUSAS DE SU «CRISIS»: LA EXPANSIÓN DE UN NUEVO
GRUPO DE AUTÓNOMOS, LOS TRADE
1.1. La adicional dico omía en e abajo au ónomo y abajo subo dinado
Si exis e den o de nues a ama de conocimien o un da o mayo i a iamen e admi ido,
no sólo en España 1, sino ambién en la inmensa mayo ía de los países de nues o en o no
cul u al, es que el De echo del T abajo se cons uyó básica e his ó icamen e en o no al
concep o de abajo ju ídicamen e subo dinado 2. Es e ipo de p es ación «he e ode-
e minada» y su a iculación ju ídica a a és del con a o de abajo pe mi ió, como ya
ocu ie a con el ac o de come cio, cons ui paula inamen e nues a ama del o denamien-
o. Y ello, no ya an o en azón de una clase social o de una si uación económica —el p o-
le a iado y su si uación de in e io idad económica y con ac ual que, en cambio, sí se en-
1 Po odos, A. MONTOYA MELGAR «Sob e el abajo dependien e como ca ego ía delimi ado a del De echo
del T abajo», en AAVV., T abajo subo dinado y abajo au ónomo en la delimi ación de on e as del De echo
del T abajo. Es udios en homenaje al P o eso José Cab e a Bazán, Tecnos, CARL, 1999, pág. 57.
2 Y es que como eco da a el P . M. RODRÍGUEZ-PIÑERO Y BRAVO-FERRER, «La dependencia y la ex ensión
del ámbi o del De echo del T abajo», en Re is a de Polí ica Social, 1966, núm. 71, pág. 147, «exis e unanimidad
en la doc ina compa ada en a i ma que el De echo del abajo limi a su ámbi o de aplicación al abajo depen-
dien e». Más ecien emen e, po odos, A. MARTÍN VALVERDE, «T abajo asala iado y abajo au ónomo en el De-
echo Comuni a io Eu opeo» en AAVV, T abajo subo dinado…, ci ., pág. 81. quien señala como «a di e encia de
la subo dinación, que apa ece siemp e o casi siemp e explíci amen e como ca ac e ís ica el con a o de ajo, la
me a ajenidad se encuen a a menudo implíci a» o el in o me del EIRO «Economically dependen wo ke s,
employmen law and indus ial ela ions», disponible en h p://:www.ei o.eu o ound.eu.in /p in /2002/05/s udy/
n0205101s.h ml
Los abajado es au ónomos dependien es: una p ime a ap oximación 43
con aban en la aíz de las p ime as in e enciones no ma i as es a ales 3—, sino en un-
ción de una ins i ución ju ídica, que si uó es a o ma de con o ma , ealiza y con ola la
p es ación —y, en su caso, sanciona los incumplimien os—, como asgo dis in i o del con-
a o de abajo, y con él, de buena pa e del o denamien o social.
La subo dinación ju ídica, consecuencia conna u al de la ajenidad en los u os y en
los medios de p oducción, y no ya la simple dependencia económica y/o pe sonal, si ió
así pa a iden i ica e icaz y e icien emen e —es o es, con un mínimo de ecu sos al se
«in ui i a e inmedia a» al iden i icación— el colec i o sob e el que el De echo del T aba-
jo debía desa olla su unción ins i ucional: la ju idi icación del con lic o inmanen e al
nue o sis ema de p oducción y el man enimien o del s a us quo económico y social. Y de
es e modo, el De echo del T abajo acabó po se , no ya an o el De echo de cualquie ipo
de abajo, sino el o denamien o de uno muy conc e o y especí ico: el subo dinado, desa-
ollado en una o ganización que les ajena y de cuyos u os se ap opia di ec a y o igina-
iamen e el empleado .
La consecuencia más di ec a de es a opción, común po lo demás a la inmensa mayo-
ía de países de la Unión 4, ue la apa ición de una ajan e y cla a dis inción. De un lado, se
encon a ía es e ipo de abajo subo dinado, p opio de la es uc u a o dis a de p oduc-
ción, y paula inamen e cada ez más amplio, nume oso y u elado g acias a una p og esi a
espi i ualización de es a dependencia y al desa ollo del De echo Social. Y del o o, el a-
bajo au ónomo, casi ma ginal y limi ado en un p incipio a ins i uciones p e o dis as o al
simple eje cicio de la ac i idad emp esa ial o de p o esiones libe ales; un campo és e e-
gulado básicamen e po las simples ue zas del me cado o, en algún caso, po la no ma i a
adminis a i a como sucede, pa adigmá icamen e, en el conocido caso de del axi 5.
Las cla as di e encias sociales y económicas en e uno y o o colec i o —sal ada en
los supues os excepcionales en los que és a iden i icación no se p oducía median e su ex-
p esa inco po ación al campo labo al (el abajo a domicilio se ía el ejemplo más cla o)—
acili ó y apoyó es a dis inción 6. Y de es a o ma, el au ónomo, el pequeño emp esa io o el
p o esional libe al que o ecían indis in amen e sus se icios a una plu alidad de suje os,
en p incipio inde e minados, y que concu ían, no al me cado de ac o es, sino al de p o-
duc os y se icios, acabó po se un suje o sus ancialmen e ex año al o denamien o labo-
al; un colec i o cuya p opia concep uación se p oducía, al menos en nues a á ea, nega i-
amen e, po simple con aposición al abajado po cuen a ajena y subo dinado 7; y cu-
yas peculia es ci cuns ancias se abandonaban al égimen ju ídico pa imonial común, a la
3 Vid. M. RODRÍGUEZ-PIÑERO Y BRAVO-FERRER, M.E. CASAS BAAMONDE, «El abajo au ónomo y el De e-
cho del T abajo», en Relaciones Labo ales, T/I, pág. 74.
4 A ni el eu opeo éase es a coincidencia his ó ica en el denominado In o me Pe ulli Economically
dependan wo ke /pa asubo dina ion: legal, social and economic aspec s, oc ub e 2002
5 Sob e es a posibilidad y la ju isp udencia más ecien e éase J. GARCÍA MURCIA, «La p oblemá ica labo-
al del abajo au ónomo: unos p ime os azos a pa i de la ju isp udencia ecien e», en Re is a Española de
De echo del T abajo, 2005, núm. 126, pág. 33 y ss.
6 Vid. M.C. PALOMEQUE LÓPEZ, «El abajo au ónomo y las p opues as de e undación del De echo del
T abajo», en Relaciones Labo ales, 2000, T/I, pág. 442.
7 Vid. A. VALDÉS ALONSO, «El abajo au ónomo en España: e olución, concep o y egulación», en Re is a
del Minis e io de T abajo y Asun os Sociales, núm. 26, pág. 13 y ss.
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me a no ma i a ci il o me can il y, sob e odo, a una au onomía necesa iamen e indi i-
dual, sin incidi en la p og esi a di e si icación que den o de es e colec i o se iba y se
ue paula inamen e p oduciendo.
Es cie o que, sob e odo en el plano de p o ección social, la necesidad de u ela mani-
es ada po las Recomendaciones n. 43 y 67 de la OIT 8 p o oca on que, con el an eceden-
es in uc uosos de algunas no mas p opias de se los Segu os Sociales9, se acaba a po
do a a es os au ónomos de una ela i a p o ección social, p ime o a a és del mu alismo
labo al 10, y más a de a a és, sob e odo, de un Régimen Especial del Sis ema de Segu i-
dad Social 11. Pe o dejando a un lado —al menos po aho a— an o las llamadas en mu-
chas de es as no mas a la necesa ia «debilidad económica» del suje o12, como las cla as
de iciencias —sob e odo en compa ación con el égimen gene al— de es e Régimen13, lo
cie o es que dicha dico omía, especialmen e en el plano de la egulación con ac ual, pe -
maneció casi inmu able. Y ello po que si bien los lindes en e uno y o o campo ue on
al e ados ya sea po la ju isp udencia, ya sea po la p opia acción del legislado , lo cie o
es que casi has a nues os días el au ónomo seguía apa eciendo, al menos en plano con-
ac ual-labo al, como un colec i o econocible an sólo po su din o no.
8 Sob e el cambio en el pano ama in e nacional y su in luencia en nues o sis ema, el ecien e y excelen e
abajo de L. PÉREZ CAPITÁN, El concep o de abajado au ónomo en la p e isión social española. Del naci-
mien o de los segu os sociales al mu ualismo labo al, CES, Mad id, 2005, pág. 69 y ss.
9 Como el a . 8 de la Ley de 1 de sep iemb e de 1939 sob e ejez; el a . 3 de la Ley de 14 de diciemb e
de 1942 sob e segu o de en e medad —que ex endía su cambio de aplicación a « odos los p oduc o es económi-
camen e débiles— o el a . 13 del Reglamen o de Acciden es de T abajo —que pe mi ía la inclusión acul a i a
del pa ono y las pe sonas de su amilia man enidas po él que i an bajo su mismo echo sin pe cibi emune a-
ción en concep o de abajado es y que abajasen pe sonalmen e—. Pe o sin duda la no ma más «ambiciosa» ue
el Dec e o de 11 de no iemb e de 1943 ela i o al segu o de en e medad que incluyó exp esamen e a odos los
p oduc o es económicamen e débiles, incluyendo a los au ónomos. Sin emba go, el e aso en la en ada en apli-
cación de es as no mas se « adujo en la comple a y absolu a inaplicación de las no mas ci adas». Sob e es os
an eceden es éase F. CAVAS MARTÍNEZ, A. CÁMARA BOTÍA, La acción p o ec o a del Régimen Especial de Segu-
idad Social de los T abajado es po cuen a p opia o au ónomos, A anzadi, 2005, pág. 28 y ss.; y de o ma más
gene al, sob e es as «inclusiones eó icas», L. PÉREZ CAPITÁN, El concep o de abajado au ónomo…, ci ., pág.
80 y ss., en especial pág. 83 y 85, al que co esponde el an e io en ecomillado, y que igualmen e ecue da en
elación con las es an es no mas como «el ácil ecu so de emi i a las disposiciones eglamen a ias… conclui á
en el más paladino incumplimien o».
10 Nue amen e, y de o ma cie amen e amplia L. PÉREZ CAPITÁN, El concep o de abajado au ónomo…,
ci ., pág. 163 y ss, en especial, pág. 182 y ss.
11 A . 1 D. 1167/1960, de 23 de junio y O den de 30 de mayo de 1962. Vid. A. MONTOYA MELGAR, «La
Segu idad Social de los abajado es au ónomos», Re is a Ibe oame icana de Segu idad Social, 1963, núm. 5,
pág. 1078. Un ápido análisis de esa e olución en F. CAVAS MARTÍNEZ, A. CÁMARA BOTÍA, La acción p o ec o a
del Régimen…, ci ., pág. 26.
12 Vid. A. DESDENTADO BONETE, J.I. TEJERINA ALONSO, La Segu idad Social de los T abajado es Au óno-
mos, Lex No a, diciemb e de 2004, pág. 28; A.J. PIÑEIROA DE LA FUENTE, «La p o ección social del abajado
au ónomo: el ansplan e del esquema p e is o pa a el abajado po cuen a ajena como posible o igen de des-
ajus es», en Relaciones Labo ales, 2000, T/I, pág. 571.
13 Una amplia y ecien e sis emá ica de las di e encias que en ma e ia de acción p o ec o a aún exis en
en e abajado es po cuen a p opia y ajena en M.J. CERVILLA GARZÓN, La accción p o ec o a de los abajado-
es au ónomos en el sis ema español de Segu idad Social, CARL Me gablum, 2005.
Los abajado es au ónomos dependien es: una p ime a ap oximación 45
1.2. Los cambios en la es uc u a p oduc i a, la p omoción del abajo au ónomo y
la «apa ición» de los TRADE
Sin emba go, a nadie escapa cómo du an e es os úl imos años una se ie de p o undas
ans o maciones de la ealidad social, económica y p oduc i a han eabie o iejos
in e ogan es sob e la alidez de es a dico omía 14, sob e la exac a delimi ación del campo
labo al o, po lo que aquí más in e esa, sob e las nue as necesidades en la ijación y
es uc u ación in e na de la has a aho a apa en emen e —y sólo apa en emen e— igu a
uni a ia del au ónomo 15. Es as al e aciones, de odo ipo, no sólo han p o ocado p o un-
das modi icaciones en el p opio seno de la elación labo al 16, mo i ando su di e si ica-
ción y/o segmen ación en egímenes que se mul iplican como la misma ealidad social.
También han conducido a una di e si icación simila en el campo del abajo au ónomo 17,
omen ando el desa ollo de un colec i o, al menos en apa iencia no edoso, y que se si ua-
ía a caballo en e el campo labo al y el au ónomo; un colec i o alejado del simple p o e-
sional o emp esa io que ealiza su ac i idad p ominen emen e pe sonal no pa a un «públi-
co» inde e minado y a iopin o sino an sólo pa a una o dos emp esas 18, necesi ado en
muchas ocasiones de una p o ección especí ica y cuyo a amien o ma e ial y o mal segu-
amen e exigi á una p o unda e lexión sob e la alidez de es a simple dico omía y sob e
el papel que el De echo del T abajo y el De echo del Empleo es án llamados a ealiza en
las p es aciones pe sonales y con inuadas de se icios, sean és as subo dinadas o no 19.
El p ime o de es os cambios —al menos po lo que aquí in e esa— se cen ó en la
p opia con igu ación ju ídica y económica de la emp esa 20. Lejos ha quedado, al menos
en buena pa e de los sec o es p oduc i os, y sob e odo en los ealmen e abie os a la com-
14 Po odos, M. PERSIANI, «Au onomia, subo dinazione e coo dinamien o nei ecen í modelli di collabo a-
zione la o a i a» en Il Di i o del La o o, 1998, pág. 2003.
15 Vid. J. CRUZ VILLALÓN, «El p oceso e olu i o de delimi ación del abajo subo dinado», en AAVV,
T abajo subo dinado…, ci ., pág. 175 y ss.; F. VALDÉS DAL-RÉ, «Descen alización p oduc i a y deso ganiza-
ción del De echo del T abajo», en AAVV., El abajo au ónomo dependien e, ICEI-UPTA, pág. 7 y ss., en es-
pecial pág. 26 y ss.
16 Como ya pusie a de mani ies o F. PÉREZ DE LOS COBOS ORIHUEL, Nue as ecnologías y elación de a-
bajo, Ti an lo Blanch, Valencia, 1990, pág. 45 y ss.
17 Po odos, S. RODRÍGUEZ ESCANCIANO, «La si uación de los abajado es en las emp esas descen aliza-
das…», ci ., pág. 13.
18 Véase, po odos, W. SANGUINETI RAYMOND, «La dependencia y las nue as ealidades económicas y
sociales ¿un c i e io en c isis?, en Temas Labo ales,1996, núm. 40.
19 Vid. M.E. CASAS BAAMONDE «Las ans o maciones del De echo del T abajo y el u u o del De echo
del T abajo», en AAVV El abajo an e el cambio de siglo: un a amien o mul idisciplina (aspec os labo a-
les, iscales, penales y p ocesales), (coo d. M.R. ALARCÓN CARACUEL, M.M. MIRÓN), Ma cial Pons, 2000, pág.
191 y ss.
20 Po odos, J. CRUZ VILLALÓN, «Los cambios en la o ganización de la emp esa y sus e ec os en el De e-
cho del abajo: aspec os indi iduales», en AAVV. El empleado en el De echo del T abajo, Tecnos, CARL, pág.
48 quien des aca es a conexión en e nue as o mas emp esa iales y ó mula e é eas de subo dinación. En eali-
dad, es a conexión es casi una cons an e en nues a doc ina. Como ejemplo éanse, po ci a an sólo algunos de
los muchos abajos, J. LUJÁN ALCARAZ, «Re lexiones sob e el papel del De echo del T abajo en la ac ual
e i alización del a abajo au ónomo» en A azandi Social, 2001, núm. 15 (BIB 2001/1517); B. GUTIÉRREZ-SOLAR
CALVO, «El au ónomo económicamen e dependien e: p oblemá ica y mé odo», en A anzadi Social, 2002, núm.
18 (BIB 2002/2275), pág. 1 y ss.
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pe encia in e nacional, la o ganización indus ial ípica du an e el nacimien o y consolida-
ción del De echo del T abajo; una o ganización, que aba caba globalmen e odas las ases
de p oducción, desde la ex acción has a la colocación en el me cado, median e una es-
uc u a é ea y e ical, absolu amen e je a quizada y compa imen ada. La p esión de la
compe encia, del cambio y de la necesa ia inno ación, conec ada a la libe alización y
globalización de me cados, y odo ello unido a las posibilidades abie as po las TIC, han
impulsado a muchas de es as en idades hacia una nue a o ma de o ganización en el plano
in e no más plana y ho izon al, menos compa imen ada, en la que p iman la au onomía y
la ges ión de los p opios empleados en g upos mul i uncionales o en cí culos de calidad. Y
po lo que aquí nos in e esa, es ob io que es e « oyo ismo» —po u iliza la e minología
de CASTELLS 21— o es as Nue as Fo mas de O ganización del T abajo —NFWO en la e -
minología p opia de la Unión 22— hayan acabado haciendo insu icien e la ígida depen-
dencia que ca ac e izaba his ó icamen e al con a o de abajo, y obligado a una p o unda
espi i ualización de es e concep o que lo ace ca a la simple coo dinación, di uminando de
es e modo la dis inción en e el abajado au ónomo y el subo dinado.
Y po lo que se e ie e al plano ex e no 23, es casi un luga común eco da como el
nue o modelo de o ganización p oduc i a, es uc u ada en muchas ocasiones a a és de
edes —el modelo « e icula global de Cisco o « ed de edes» 24— pa ece habe op ado
po una cla a educción de sus dimensiones, concen ándose aho a en sus co e compe en-
es, y descen alizando el es o de su ac uaciones en un p oceso geomé ico que apoyado y
acili ado po la implan ación de las nue as ecnologías de la comunicación y po la apa i-
ción y desa ollo de ins umen os me can iles que pe mi en un amplio con ol sob e el e-
sul ado, acaba po capila iza se has a inaliza en muchas ocasiones en un suje o indi i-
dual que ac úa como un simple au ónomo/emp esa io 25.
21 M. CASTELLS, La e a de la in o mación: economía, sociedad y cul u a, Vol. I., La sociedad ed, Alianza
Edi o ial, Te ce a Edición, 205, pág. 205 y ss. Del mismo au o , sob e la in luencia de las TIC en la es uc u a
económica La Galaxia In e ne . Re lexiones sob e in ene , emp esa y sociedad, Mondado i, 2003, pág. 91 y
siguien es.
22 Aunque el é mino «Nue as o mas de o ganización del abajo» ha enido y iene un muy amplio nú-
me o de acepciones, aquí se u iliza la pe spec i a sis emá ica ecogida en el In o me Final «New Fo ms o Wo k
O ganiza ion: The Obs acles o Wide di usión», oc ub e 2002, pág. 20 y ss —disponible en h p://eu opa.eu.in /
comm/employmen _social/labou _law/docs/wo_obs acles_ epo plusannexes_en.pd —, de acue do con el cual
exis i ían al menos es dimensiones. La p ime a, ela i a a la o ma en la que el abajo es o ganizado, se apoya-
ía básicamen e en o no al desa ollo de g upos de abajo semiau ónomos, con amplías esponsabilidades sob e
la o ma de ges ión y una di e si icada cuali icación p o esional que le pe mi i ía una egula o ación labo al.
La segunda dimensión se cen a ía en la o ma en la que el abajo es coo dinado den o de la o ganización, en la
que los p ocesos de decisión es a ían descen alizados, descendiendo has a el máximo ni el posible; en los que la
in o mación se ía luida y pe manen e y con amplia pa icipación de los abajado es. Finalmen e, la e ce a di-
mensión se cen a ía en las polí icas de ecu sos humanos, con un ue e in e sión en o mación y una pa e im-
po an e de la e ibución dependie a de los esul ados. Más in o mación sob e es e ema en h p://eu opa.eu.in /
comm/employmen _social/labou _law/wo k_o ganisa ion_en.h m.
23 Nue amen e M. CASTELLS, La sociedad ed…, ci ., pág. 210 y ss.
24 Sob e es e modelo iniciado po Cisco, pe o ex endido ápidamen e a á eas an di e sas como la maqui-
na ia ag ícola (John Dee e), p oducción au omo ilís ica (Renaul ) en as de au omó iles (Mic oso ) éase M.
CASTELLS, La sociedad ed…, ci ., pág. 218 y ss., en especial pág. 222.
25 Sob e la conexión en e es e enómeno y la igu a del au ónomo, nue o luga común de casi oda la
doc ina, éanse po odos J. RIVERO LAMAS, «La descen alización p oduc i a y las nue as o mas o ganiza i as
Los abajado es au ónomos dependien es: una p ime a ap oximación 47
Y si es os cambios son impo an es en el campo emp esa ial, no lo son menos en ela-
ción con las p opias ca ac e ís icas de muchos de es os empleados. Y es que an e es e pa-
no ama de compe encia in e nacional, en el que los sis emas p oduc i os más a anzados
deben compe i sob e la base de la mejo a del alo añadido y no exclusi amen e po un
in iable ajus e cons an e de los cos es, la búsqueda de la calidad y de la p oduc i idad ha
lle ado a p e ende una mano de ob a cada ez más o mada y capaci ada; una ue za de
abajo que se con a a no ya an o po su me a capacidad ísica, ligada a la ealización de
a eas ei e a i as o de me a epe ición de las ins ucciones emp esa iales, sino po su know-
how, po sus conocimien os y su capacidad de asumi enca gos cada ez más complejos;
abajado es, en de ini i a, «au o p og amables» en e a los « ungibles» « abajado es
gené icos» asen ados, a di e encia del an e io , sob e una o mación cons an e, una ma-
yo capacidad de adap ación del abajado y la asunción de mayo es compe encias y ca-
pacidades 26.
Desde es a pe spec i a no debe ex aña nos que muchas emp esas, y en muy di e sos
sec o es, no es én ya in e esadas an o en de e mina y especi ica la o ma de ealiza la
p es ación, en su con ol cons an e, en su he e ode e minación o en el eje cicio de un eó i-
co pode disciplina io. Muy al con a io, desde es a ideología del downsizing, y una ez
cons a ada la p esencia de amplias posibilidades de con ol median e mecanismos eó ica-
men e me can iles 27, es ácil comp ende que se op e, básicamen e po su mayo lexibili-
dad 28, po un con ol inal, esencialmen e sob e el esul ado 29 y sob e su co ec a inco po-
ación p og amada al p oceso p oduc i o —en un conocido paso de una obligación de me-
dios a o a de esul ado— que, que ámoslo o no, esul a di ícilmen e compa ible con cual-
quie e sión, po muy espi i ualizada que és a sea, de la dependencia 30.
Si a odo ello unimos el p og esi o apoyo que desde la Es a egia Eu opea pa a el
Empleo —y, ob iamen e, en los documen os que le han se ido de base, en los PNAE y en
las ac uaciones au onómicas—, se ha enido dando al au oempleo como ins umen o de
del abajo», en AAVV., Descen alización p oduc i a y nue as o mas o ganiza i as del abajo, X Cong eso
Nacional de De echo del T abajo y de la Segu idad Social, AEDTSS, MTAS, 2000, pág. 66 y ss; S. DEL REY
GUANTER, C. GALA DURÁN, «T abajo au ónomo y descen alización p oduc i a: nue as pe spec i as de una ela-
ción en p og esi o desa ollo y dependencia», en Relaciones Labo ales, 200, núm. 7 y 8.
26 Sob e es a dis inción, des acando y desa ollando la idea de CASTELLS, nue amen e, J. RIVERO LAMAS,
«El abajo en la sociedad de la in o mación», A anzadi Social, 2001, núm. 16. Véase igualmen e F. DURÁN
«Globalización y elaciones labo ales», en AAVV, Las elaciones labo ales en un mundo en ans o mación, (coo d.
J. GARCÍA MURCIA), Conseje ía de T abajo y P omoción del Empleo del P incipado de As u ias, Uni e sidad de
O iedo, pág. 19 y ss, en especial, pág. 24 y ss.
27 Sob e algunos de ellos, S. DEL REY GUANTER, C. GALA DURÁN, «T abajo au ónomo y descen alización
p oduc i a…», ci ., pág. 460 y ss.
28 Analizando la «huida del De echo del T abajo» básicamen e desde es a pe spec i a, éase A. BAYLOS,
«La huida del De echo del T abajo: endencias y lími es», en AAVV El abajo an e el cambio de siglo: un a a-
mien o mul idisciplina (aspec os labo ales, iscales, penales y p ocesales), (coo d. M.R. ALARCÓN CARACUEL,
M.M. MIRÓN), Ma cial Pons, 2000, pág. 36.
29 Vid. A. VALDÉS ALONSO, «Tipología del abajo au ónomo», en Documen ación Labo al, 2004, núm. 70,
Vol. I, pág. 11.
30 Vid. W. SANGUINETI RAYMOND, «La dependencia y las nue as ealidades económicas y sociales: ¿un
c i e io en c isis?», en Temas Labo ales, 1996, núm. 40.
Fco. Ja ie Cal o Gallego
48
inc emen o de la asa de ac i idad 31; si eco damos la p og esi a impo ancia que nues a
ju isp udencia ha enido p es ando a la es uc u a eal que olun a iamen e hayan que ido
da las pa es al p og ama obligacional deducido del con a o32 —no, e iden emen e a la
me a cali icación in e esada del pac o 33—; si en e ce luga enemos p esen e la educ-
ción de la ue za a ac i a del con a o de abajo, limi ando la in ensidad de una p esun-
ción (a . 8 ET) que, al menos en el ac ual ex o del Es a u o es más una no ma sob e o -
ma que una au én ica p esunción 34, y si, inalmen e, asumimos la p og esi a no maliza-
ción del abajo au ónomo como posibilidad igualmen e abie a pa a cub i las necesidades
p opias de la o ganización 35, end emos, en in, buena pa e de los a gumen os que han
jus i icado el p og esi o inc emen o, la e i alización de un cie o ipo de abajo au óno-
mo 36, o el ya no an disc e o e o no del a endamien o de se icios 37.
Es e e o no no apa ece exclusi amen e como un me o ins umen o de «huida» del
De echo del T abajo —que en muchas ocasiones cie amen e lo es—, sino ambién como
un mecanismo plenamen e legí imo y líci o, do ado, cada ez más, de una no able impo -
ancia social 38. Y es que en muchas ocasiones no es sólo el p oblema de la al a de empleo
asala iado el que mo i a la decisión o la acep ación po el suje o de un empleo au ónomo
—unemploymen push—. En o as, no cabe ol ida lo, es el p opio deseo de au onomía, de
31 Vid. M.C. ORTIZ LALLANA, «Au oempleo y omen o del espí i u emp esa ial en la Unión Eu opea», en
Relaciones Labo ales, 2000, n 7/8, pág. 19 y ss.. Pa a un análisis de es as polí icas B. GUTIÉRREZ-SOLAR CALVO,
«La polí ica de empleo au ónomo», en Re is a del Minis e io de T abajo y Asun os Sociales, 2001, núm. 22, pág.
263 y ss.; J. LUJÁN ALCARAZ, «Los incen i os al au oempleo», A anzadi Social, 2000, núm. 8.
32 Vid. M.RODRÍGUEZ-PIÑERO Y BRAVO-FERRER, «La olun a de las pa es en la cali icación del con a o de
abajo», en Relaciones Labo ales, 1996, T/II.
33 En e o as muchas, SSTS de 20-IX-1995 (RJ 6784); 15-VI-1998 (RJ 5260) o 20-VII-1999 (RJ 6839).
34 Vid. M.C. RODRÍGUEZ-PIÑERO ROYO, La p esunción de exis encia del con a o de abajo, Ci i as, Ma-
d id, 1994.
35 Y es que como ha señalado el p opio T ibunal Sup emo —Au o de 13 de julio de 1992 (RJ 5613)— «no
cabe duda que unos mismos se icios, conside ados en la pu a obje i idad de la p es ación en que consis en,
pueden se obje o de un con a o de abajo o de uno ci il de a endamien o inca dinable en el a . 1544 del Códi-
go Ci il. Es o ocu e, no solamen e en la p es ación del se icio de limpiado as de o icinas y comunidades de
p opie a ios de incas u banas, sino, con ca ác e gene al…». En es e mismo sen ido se ha p onunciado la
Cassazione i aliana de acue do con la cual cualquie ipo de ac i idad puede se de desa ollada en égimen de
au onomía o subo dinación ya que lo impo an e no es an o el obje o de la p es ación, sino la conc e a modalidad
de desa ollo de la elación —Cassazione de 20 de ene o de 2000, núm. 608 y de 3 de ab il de 2000, núm. 4036—.
Un excelen e elenco de supues os de deslabo alización —y, ambién de decla ación de labo alidad—en A. BAYLOS,
«La huida del De echo del T abajo…», ci ., pág. 42 y ss.
36 Nue amen e M. CASTELLS, La e a de la in o mación…, ci ., pág. 323 y ss. En la doc ina iuslabo alis a
española, po odos, S. RODRÍGUEZ ESCANCIANO, «La si uación de los abajado es en las emp esas descen ali-
zadas: la me ma de sus ga an ías y la «c isis» del abajo subo dinado», A anzadi Social, 2001, núm. 5, (BIB
2001 732).
37 Pa a aseando la ya clásica exp esión del A. MARTÍN VALVERDE, «El disc e o e o no del a endamien o
de se icios», en AAVV, Cues iones ac uales de De echo del T abajo. Es udios o ecidos po los ca ed á icos
españoles de De echo del T abajo al p o eso Manuel Alonso Olea, Mad id, 1990, pág. 209 y ss.
38 Vid. F. CAVAS MARTÍNEZ, «Los abajado es au ónomos dependien es: una nue a enc ucijada pa a el De-
echo del abajo», en A anzadi Social, núm. 14/2004 (BIB 2004/1694), pág. 3 quien esal a igualmen e como «el
abajo au ónomo no cons i uye siemp e una huida del De echo del T abajo, sino un elemen o isiológico del
mismo». Igualmen e S. RODRÍGUEZ ESCANCIANO, «La si uación de los abajado es en las emp esas descen aliza-
das:…», ci , pág. 12.
Los abajado es au ónomos dependien es: una p ime a ap oximación 49
al a de con ol y de mayo libe ad y posibilidades de c ecimien o pe sonal y económico
—en e p eneu ial pull—el que mo i a es a opción i al que, po lo demás, iende a
inc emen a se en economías dinámicas y con al o consumo 39.
Es cie o que el papel cen al que en nues o país ha enido la empo alidad como « á-
cil» ins umen o de lexibilidad — lexibilidad «al ma gen»— pod ía habe mo i ado un
meno ecu so po nues as emp esas al abajo au ónomo como ins umen o —líci o o ilí-
ci o, sob e ello ol e emos más a de— de eacción an e la cambian e ealidad p oduc i-
a 40; sob e odo si lo compa amos con o os países como I alia en donde ha exis ido
his ó icamen e, no así en echas ecien es, una mayo di icul ad pa a ealiza con a os
empo ales 41.
Pe o más impo an e que el me o da o cuan i a i o, y su peso sob e el o al de la po-
blación ocupada 42 —que, po cie o, sigue siendo más al o en España que en el es o de la
Unión Eu opea 43— es que es e mismo análisis es adís ico nos mues a cla amen e una p o-
unda ans o mación del ejido au ónomo, que, po lo demás, pa ece común a la mayo
pa e de los países eu opeos 44. En p ime luga , po que —siemp e según da os EPA— den o
de dicho colec i o su composición ha a iado d ás icamen e, aumen ándose, no cabe ol i-
da lo el po cen aje de emp esa ios con o —obsé ese— sin abajado es del 68,9% al 89,3%
del o al de au ónomos, mien as, en cambio, caía d ás icamen e, sob e odo la ayuda ami-
39 Vid. Economically dependan wo k…, ci ., pág. 110 y 111. De hecho, el ecien e «Es udio Sociológico»
elabo ado po L. BARANDA ARETA, en Inno ación y T abajo, Fede ació de Socie a s Labo als de Ca alunya, pág.
57, indicaba que po mo i os ag upados el 48,8% de los encues ados op a on de o ma o almen e olun a ia po
hace se au ónomos, mien as que el 51,2% se ie on obligados. De o ma desag egada, en el 33.6% de las oca-
siones se lo exigió una emp esa, en el 20,8% que ían mejo es condiciones; en el 20,5% que ían « abaja a su
ai e» y en el 17,6% no enían pe spec i as como asala iados». No obs an e, es llama i o comp oba como ce ca
del 50 %, el 49,4% de los encues ados mani es a on que p e e ían abaja como au ónomos, mien as que ce ca
de sie e pun os menos —el 42,9%— hubie an p e e ido abaja como asala iados.
40 De hecho, según los da os de la EPA e lejados en el Banco TEMPUS del INE, el o al de ocupados que
no encaja ían den o de los ocupados po cuen a ajena —un concep o cie amen e amplio y elabo ado po con a-
posición— hab ía incluso bajado de 3.834.800 pe sonas en el cua o imes e de 1976 a los 2.822.300 del
cua o imes e del 2004, pasando de ep esen a el 30,3% del o al de ocupados al 18,3%. Y unos da os simi-
la es —aunque lógicamen e den o de es uc u as dis in as— pa ecen p opo ciona las a iliaciones a la Segu idad
Social. En es e caso, el núme o de au ónomos a iliados en los dis in os egímenes especiales —y es e es un da o
impo an e— du an e los úl imos años hab ía pasado de los 2.277.600 de 1995 a los 2.840.400 del año 2004. Y
aunque su pa icipación sob e el o al de a iliados al sis ema ambién hab ía caído del 21,96% al 18,38% —una
caída simila a a la que po lo demás cabe de ec a igualmen e en la EPA—, undamen almen e po el exponencial
c ecimien o de asala iados en el Régimen Gene al, España se segui ía si uando, al menos según el an as eces
ci ado In o me Pe ulli, po encima de la media de la Unión, aunque oda ía muy po debajo de o os países como
G ecia o I alia
41 Sob e es a conexión en e inc emen o del abajo au ónomo o pa asubo dinado y igidez del abajo de-
pendien e y su eo denación as la e o ma del 2003 en I alia, A. PERULLI, «El abajo a p oyec o en e p oblema
y sis ema», en Documen ación Labo al, 2004, núm. 71, Vol. II, pág. 10. Igualmen e Economically dependan …,
ci ., pág. 116.
42 Un in e esan e es udio es adís ico puede encon a se en J.J. BARRERA, «Es adís ica del empleo au óno-
mo», en Documen ación Labo al, 2004, Vol. I, núm. 70, pág. 169 y ss.
43 Véase el an as eces ci ado In o me Pe ulli, Economically dependan wo k: pa asubo dina ion…, ci .,
en especial, pág. 75 y EIRO «Economically dependen wo ke s…», ci ., pág. 6.
44 In o me Pe ulli, Economically dependan wo k:pa asubo dina ion…, ci ., pág. 36 y ss.
Fco. Ja ie Cal o Gallego
56
Pues bien, es en es e segundo g upo, de abajado es en sen ido sociológico pe o no
ju ídico, en donde se encuad an sociológicamen e los TRADE. Y ello en la medida en la
que sopo ando una dependencia económica, ca ecen, sin emba go, de la p o ección esen-
cial de la no ma i a labo al al no se , en sen ido écnico, empleados ju ídicamen e depen-
dien es.
En nues o ac ual sis ema el TRADE es po esencia un suje o do ado de au onomía en
la o ganización de su ac i idad; una au onomía que esul a incompa ible con el concep o
ac ual de subo dinación y que se cuali ica, odo lo más, po una coo dinación uncional —
que no subo dinación— del esul ado de su ac i idad —que no en sen ido es ic o de su
ac i idad— con el ciclo o necesidades p oduc i as de la emp esa comi en e, po ejemplo,
a a és de la ijación de eglas écnicas que pe mi an la inse ción del p oyec o en la ac i-
idad emp esa ial 82. Es a coo dinación hab á de ealiza se básicamen e median e la deli-
mi ación de los aspec os inales del p oyec o, de los asgos dis in i os del mismo y de aque-
llos ma ices que sean necesa ios pa a su co ec a inse ción en el ciclo p oduc i o de la
emp esa comi en e 83. Pe o sin llega , an o en la eo ía como en la p ác ica, a egula —
más allá de lo an es señalado— de mane a cons an e y analí ica la o ma en la que se eali-
za y se lle a a cabo la p es ación pe sonal, ya que de lo con a io cae íamos i emediable-
men e en la zona de la dependencia ju ídica, y po an o, en la simple aplicación de la le-
gislación labo al 84, lo que elimina ía el p oblema de la in ap o ección que es, nunca cabe
ol ida lo, el o igen y la esencia del p oblema y, po an o, de su hipo é ica solución.
Los TRADE se si ua ían po an o —o, al menos debe ían si ua se— en la on e a
ex e na al ac ual campo labo al. Pe o en la on e a ex e na líci a, aba cando una pa e im-
po an e de las zonas g ises de la ac ual ealidad social, o, al menos, de aquellas que lindan
no ya con el abajo g a ui o y los se icios sociales, sino con el abajo au ónomo. Y des-
de luego, pa ece lógico que incluye an aquellas exclusiones legales y cons i u i as, como
pudie a se la de los anspo is as, en donde la in ensidad de es a coo dinación —po no
habla en ocasiones de au én ica subo dinación— no debe se óbice, al menos a nues o
juicio, pa a inco po a a buena pa e de es e colec i o al ámbi o de los TRADE.
De odos modos, lo que es indudable es que la apa ición de los TRADE como ca ego-
ía ju ídica, independien emen e de su conc e a ca ac e ización — ema és e sob e el que
ol e emos inmedia amen e—, se i ía en g an pa e pa a desd ama iza la adicional di-
co omía en e inclusión labo al=p o ección o al/ exclusión labo al=desp o ección gene al
que ha ca ac e izado adicionalmen e a nues o o denamien o. A di e encia de las elacio-
nes labo ales especiales, en buena pa e ambién llamadas a es a misma a ea —pe o has a
aho a cen adas en un ipo conc e o de ac i idad—, la posible inclusión de los TRADE
82 Y es que como eco daba S. LEONARDI, «Il la o o coo dinado e con inua i o…», ci ., pág. 520, al hilo
de lo sos enido po la S. Cass. De 17 de ma zo de 1992, núm. 3272 es a coo dinación se desa olla en un plano de
conexión uncional, en el cual el pode del ac eedo se educe a un pode de con o mación de la p es ación debi-
da y no del compo amien o del deudo con e e encia a la modalidad conc e a en la que se cumple la p es a-
ción». Véase ambién sob e es a di e encia en e coo dinación y subo dinación S. RODRÍGUEZ ESCANCIANO, «La
si uación de los abajado es en las emp esas descen alizadas…», ci ., pág. 12.
83 Vid. W. SANGUINETI RAYMOND, «La dependencia y las nue as ealidades…», ci ., pág. 60.
84 Véase E. GHERA, «La subo dinazione e i appo i a ipici nel Di i o i aliano», en AAVV, Du a ail sala ié
au a ail indépendan : pe manences e mu a ions, Cacucci Edi o e, Ba i, 2003, pág. 85.
Los abajado es au ónomos dependien es: una p ime a ap oximación 57
como ca ego ía ju ídica ans e sal o adje i a 85 aplicable a un amplio núme o de ac i ida-
des, supond ía una ál ula de escape que educi ía el «d ama ismo» —si se nos pe mi e la
exp esión—de es a dis inción.
Pe o en cualquie caso, c eemos necesa io des aca que pa a lo que nunca debie a se -
i la apa ición de los TRADE es pa a educi el campo ac ual del abajo subo dinado, ni
desde luego, pa a p o oca una eg esión en la delimi ación ac ual del concep o ju ídico
de dependencia. Cualquie econocimien o legal de los TRADE debe ía mo e se única y
exclusi amen e en el campo ex e no a la ac ual delimi ación de la elación labo al, sin al-
e a ni me ma , po an o, el g ado de ex ensión que ac ualmen e ha alcanzado la elación
labo al po cuen a ajena. Y sin que, po an o, al hilo de es a u ela se p e endiese c ea una
nue a ca ego ía in e media a las an e io es, la del abajo coo dinado, que si bien pod ía
o o ga una mayo p o ección a abajado es an e io men e conside ados me os au ónomos,
pod ía igualmen e disminui la u ela de suje os que ya son, y deben segui siendo abaja-
do es po cuen a ajena 86. A nues o juicio, la solución de es e p oblema no pasa po de ini
un nue o concep o como el de abajo coo dinado que pueda si ua se como un ipo in e -
medio y eme gen e capaz de sus ae cie as zonas al campo ac ualmen e delimi ado po la
subo dinación 87. Una u ilización en es a di ección del De echo compa ado —o más bien,
de cie as in e p e aciones de ese De echo compa ado— no sólo se ía des iada sino ade-
más inadecuada. Y es que no debe ol ida se que de lo que se a a ac ualmen e en nues o
sis ema no es a o de ede ini odas las on e as, sino de delimi a un colec i o ac ual-
men e encuad ado en el campo de los au ónomos y, pa iendo de esa na u aleza, do a les
de una mayo p o ección, po me as azones de jus icia y cohe encia del en e o o dena-
mien o ju ídico.
Algunas de las expe iencias an es comen adas, y en especial la de los ep esen an es
de come cio y la Ley 12/1992 deben pone nos sob e a iso pa a echaza una e olución
más gene al o ans e sal simila a la acon ecida en es e caso y que ha educido segu a-
men e el ámbi o de la labo alidad al ol e , al menos po pa e de un sec o de nues a
ju isp udencia, a un concep o de dependencia ípico del sis ema o dis a de p oducción 88.
Segu amen e es a expe iencia es la que ha lle ado a sos ene es a posible con acción del
ámbi o subo dinado con la hipo é ica apa ición de es a igu a. Pe o a nues o juicio, aun
siendo posible que en la p ác ica —sob e odo judicial— es a educción se p oduzca, no
debie a se és a, al menos en el plano de los concep os, la consecuencia. La apa ición de
85 B. GUTIÉRREZ-SOLAR CALVO, «El au ónomo económicamen e dependien e…», ci ., pág. 4 siemp e del
o iginal ex aído de in e ne .
86 Sob e el abajo coo dinado como e ium genus que abso be ía algunos supues os de hecho del abajo
a ípico, algunas p es aciones de abajo au ónomo desa olladas es ablemen e den o de la emp esa, pe o ambién
igu as ac ualmen e incluidas en el campo subo dinado, en especial aquellos con mayo dosis de au onomía en su
p es ación. DE LUCA TAMAJO, FLAMMIA, PERSIANI, «La c isi sella nozione di subo dinazione e della sua idonei à
sele i a dei a amen i ga an is ii. P ime p opos e pe un nuo o app occio sis ema ico in una p ope i a di
alo izzazione di un e ium genus: il la o o coo dina o», en La o o e In o mazione, 1996, pág. 75, apud
Economically dependan wo k…, ci ., pág. 121 y 122.
87 Véanse sob e la posible c eación de es a es uc u a in e media las muy in e esan es obse aciones de
M. PERSIANI «Au onomia, subo dinazione e coo dinamen o…», ci ., pág. 207 y ss.
88 Véanse en es e sen ido las opo unas e lexiones gene ales de M.F. FERNÁNDEZ LÓPEZ, «El con a o de
agencia…», ci ., pág. 164.
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58
los TRADE, ol emos a epe i , no end ía po que supone necesa iamen e una es icción
del ámbi o ac ual del abajo subo dinado. Todo lo más se a a ía de un mecanismo que
libe a ía buena pa e de las ensiones que amenazaban con des ui su asgo dis in i o, po
la p esión a la que, a pesa de su elas icidad, es aba some ida la subo dinación. Y es que de
lo que se a a es de p o ege más a un cie o colec i o de au ónomos y no de educi la
p o ección de la que ya dis u an los que son ac ualmen e conside ados abajado es ju ídi-
camen e dependien es y que como ales deben segui siendo conside ados
En cualquie caso, lo que sí supond ía segu amen e el econocimien o de es a nue a
igu a —que debie a es a asen ada más sob e la dependencia económica que sob e la sim-
ple coo dinación— se ía la ijación de un eno u obs áculo impo an e —y a mi juicio no
hay p oblema alguno en ello— en el in en o de expandi o e oluciona es e c i e io hacía
concepciones que iden i iquen el elemen o dis in i o de nues a ealidad social básica con
la me a coo dinación o con la simple dependencia económica 89. Pe o lo ha ía, no abando-
nando es e colec i o a su sue e —o al me cado—, sino más co ec amen e do ándole de
una u ela especí ica y, se supone, adecuada a su si uación y al esquema p o esional en el
que se in eg a el suje o.
En de ini i a, c eemos que TRADE y abajado ju ídicamen e subo dinado se ían o
debe ían se , al menos en p incipio, suje os ce canos, pe o écnicamen e di e en es. Se a-
a ía de cí culos angen es, pe o al menos idealmen e no secan es, ya que el colec i o de
TRADE debe ex ae se necesa iamen e del campo au ónomo, del que, como an as eces
hemos señalado, o man ac ualmen e pa e. Y ello, a pesa de la con eniencia de que TRADE
y asala iados del ET compa an —y de hecho, incluso en la ac ualidad ya compa en—
de e minados aspec os, no mas o ins i uciones labo ales.
3.2. Los TRADE y los alsos au ónomos
Po o a pa e, es casi un luga común en la doc ina el ei e a la necesidad de dis in-
gui a los TRADE de los alsos au ónomos; es o es, de aquellos o os colec i os de aba-
jado es, ealmen e subo dinados, pe o que, impulsados sob e odo po las exigencias em-
p esa iales de educción de cos es y mayo lexibilidad, encub en una elación ma e ial-
men e labo al median e un ínculo o malmen e ci il, me can il o adminis a i o90.
Es cie o que la expe iencia de o os países, y en especial, la de I alia, mues a que en
muchas ocasiones la apa ición del abajo pa asubo dinado si e en la p ác ica pa a in en-
a encub i audulen amen e una elación sus ancialmen e labo al. Pe o la exis encia de
es e aude no debe pe mi i gene alizaciones educ i as y, po an o, al menos pa cialmen e
alsas 91. En el caso de los TRADE no nos encon amos —ni debemos encon a nos— an e
suje os que encub en una p es ación ma e ialmen e dependien e y he e ode e minada me-
89 Sob e la alen ización que es e econocimien o pudie a ene pa a la adicional ue za expansi a del
De echo del T abajo, GUTIÉRREZ-SOLAR CALVO «El au ónomo económicamen e dependien e…», ci ., pág. 14 siem-
p e del o iginal ex aído de in e ne .
90 Es a dis inción es no malmen e admi ida po la doc ina. Po odos, A. VALDÉS ALONSO. «El abajo
au ónomo en España…», ci ., pág. 46; F. CAVAS MARTÍNEZ, «Los abajado es au ónomos dependien es…», ci .,
pág. 3; S. REYNA, A. VALDÉS, «T abajo au ónomo, negociación colec i a y asociacionismo sindical», pág. 4 y 5.
Los abajado es au ónomos dependien es: una p ime a ap oximación 59
dian e el echazo o mal, que no ma e ial, de alguno de los asgos ípicos de la elación
labo al o, en especial, de los indicios más ecuen es pa a de ec a ese concep o ipológico
que es la dependencia. Los TRADE son y deben se au én icos au ónomos en los que la
in eg ación en la emp esa no es ya an o de ellos y de su ac i idad —que ealmen e pe ma-
nece au ónoma e independien e, sin in eg a se como al en ningún momen o en el ámbi o
de o ganización, con ol y sanción del empleado — sino de un p oduc o o esul ado p o-
g amado, que es el que se coo dina y no se subo dina al pode de ges ión emp esa ial de
o ma económicamen e dependien e.
La di e encia, po an o, no es a á an o en la denominación que las pa es den
alea o iamen e al con a o —elemen o és e i ele an e an o en nues o país como en gene-
al en odos los de la Unión 92—, o incluso, y apu ando más allá, en el me o p og ama
obligacional sólo o malmen e inco po ado al con a o. El au én ico c i e io dis in i o en-
e el TRADE y el also au ónomo, como ca ego ías cie amen e dis in as, se encon a ía
en el au én ico con enido de la p es ación del indi iduo, que en su plasmación p ác ica en-
d ía a demos a el con enido eal del conjun o de obligaciones deducido del con a o. Se-
ía la p esencia o la ausencia en és e de la subo dinación ju ídica, su al a de in eg ación
pe sonal de o ma dependien e en el ámbi o de o ganización y di ección del emp esa io, la
que nos pe mi i ía dis ingui la on e a en e uno y o o supues o.
Y ello po que mien as pa a el also au ónomo no cabe sino sos ene la simple aplica-
ción de la no ma i a legal y con encional que le sea de aplicación 93, in ensi icando inclu-
so su pe secución 94, en el caso de los TRADE es su necesa ia au onomía o ganiza i a, su
al a de subo dinación la que, en úl imo é mino, impide ac ualmen e la aplicación
indisc iminada de una egulación legal que, se quie a o no, ha sido cons uida en o no a
es a dependencia y a la in eg ación del abajado en el ámbi o de o ganización y di ección
del empleado .
3.3. Las p opues as de e o ma del campo de aplicación del De echo Labo al y los
TRADE: el de echo del los abajos
En cualquie caso, és as y o as di icul ades de coo dinación en e el concep o clásico
de subo dinación y la nue a ealidad p oduc i a y social, han mo i ado, como no podía se
menos, el enacimien o de una ieja polémica sob e la alidez o no de la dependencia ju í-
dica y uncional como c i e io delimi ado del ámbi o de la legislación labo al 95. Una po-
91 Vid. A. PERULLI, «El abajo a p oyec o en e…», ci ., pág. 12.
92 Véase, nue amen e, Economically dependan …, ci .. Es a idea es común po lo demás en la inmensa
mayo ía de o denamien os labo ales. Véase OIT., La elación de abajo, In o me V (1), Con e encia In e nacio-
nal del T abajo, 95.ª eunión, 2006, pág. 24 y ss.
93 Po odos, J.A. SAGARDOY BENGOECHEA, Los abajado es au ónomos…, ci ., pág. 69 y ss.
94 Véanse, po ejemplo, las in e esan es p opues as de J. CRUZ VILLALÓN, P opues as pa a un egulación…,
ci ., pág. 51.
95 Po ejemplo, J.L. GOÑI SEIN, «Flexibilidad y e isión del ámbi o del De echo del T abajo», en AAVV.,
La lexibilidad labo al en España, Ins i u o de Relaciones Labo ales. Facul ad de De echo. Uni e sidad de Za a-
goza, 1993, pág. 78 y ss.
Fco. Ja ie Cal o Gallego
60
lémica adicional en e noso os, no sólo po la exis encia de an iguas p opues as pa a un
u u o e hipo é ico De echo p o esional 96, sino ambién po el eno me p edicamen o que
en e buena pa e de nues a doc ina ha enido la ajenidad como posible c i e io delimi ado
de la ealidad social obje o de a ención 97.
En nues o caso, quizás con enga p es a un mínimo de a ención a es a cues ión, so-
b e odo, po que en es os úl imos años ha uel o a susci a se la posible con eniencia de
al e a la concepción adicional de es a dependencia, o de u iliza incluso o os c i e ios
como ins umen os cen ales en la delimi ación in ui i a, ápida, e icaz y e icien e del ám-
bi o de p o ección de los ins umen os no ma i os ípicamen e labo ales 98. La
p o undización en el concep o de ajenidad 99 o, sob e odo, la u ilización de la más socio-
lógica dependencia económica 100 han sido segu amen e los concep os al e na i os más
ecuen emen e ema cados, al hilo, po cie o, de nue as pe spec i as des inadas a
eplan ea se no sólo el ámbi o subje i o de es a ama del o denamien o, sino ambién de
en oca su u u o en con a os o es a us de ac i idad que, como posible modelo no ma i o
sob e el que ins au a la lexisegu idad, adap asen dicho esquema a una nue a ealidad so-
cial basada en el cambio, en la adap ación y en la o mación 101. Y odo ello, po no eco -
da las múl iples p opues as que en o os países ce canos se han sucedido du an e es os
úl imos años en elación con la necesidad de abo da el abajo senza agge i i o, en la
exp esión ancesa, sans ph ase 102.
Sea como uese, de lo que no cabe duda es de la ascendencia que es a discusión de
lege e enda pod ía llega a sos ene sob e el encuad amien o de los TRADE. Y ello po -
que la acep ación de o o c i e io básico como el de la dependencia económica al e a ía
adicalmen e la ac ual es uc u a del p oblema, disol iéndolo sin más —an e su consiguien e
in eg ación en el campo labo al— de unos TRADE ca ac e izados, en esencia, po la de-
pendencia económica —aunque no écnica ni ju ídica—que sopo an. Del mismo modo que
la acep ación de la esis ampliamen e sos enida de un de echo de los abajos, debie a con-
duci a su inclusión en algunos de los cí culos concén icos en los que se a icula ía p o-
g esi amen e es a u ela es a al. De ahí, en de ini i a, la necesidad al menos de plan ea -
nos y abo da b e emen e es a cues ión.
Pues bien, a nues o juicio pa ece e iden e que si el De echo del T abajo quie e segui
cumpliendo sus unciones bi alen es de man enimien o del s a us quo y de ju idi icación
96 Como me o ejemplo éanse ya en 1966 las conclusiones del P . DEL PESO Y CALVO, «El ámbi o de aplica-
ción pe sonal de las no mas del De echo del T abajo», en Re is a de Polí ica Social, 1966, núm. 71, pág. 114.
97 La ci a en es e caso es obligada al año ado Maes o D. M. ALONSO OLEA, In oducción al De echo del
T abajo, Ci i as, Mad id, 1994 cuya in luencia en la doc ina española de odos es conocida.
98 Véanse, po ejemplo, las in e esan es obse aciones de A.O GOLDÍN, «Las on e as de la dependen-
cia», publicado en Relaciones Labo ales, pe o ambién disponible en h p://www.udesa.edu.a /depa amen os/
adminis acion/publicaciones/wo kp/a chi os/d n17.pd
99 Véase, po ejemplo, éase AAVV., T abajo y empleo. T ans o maciones del abajo y u u o del De e-
cho del T abajo en Eu opa, (Coo d. A. SUPIOT), Ti an loBlanch, Valencia, 1999, pág. 55.
100 Sob e la expe iencia alemana en es e ema éase AAVV., T abajo y empleo …, ci ., pág. 53-54.
101 Véase po ejemplo AAVV., T abajo y empleo …, ci ., passim.
102 Un in e esan e esumen de las p incipales, además desde la óp ica que aquí in e esa del abajo a p o-
yec o en F. LUNARDON, «La o o a p oge o e la o o ocasionale» en Comen a io al D.Lgs 10 se emb e 2003,
núm. 276, Vol. IV, Tipologie con a uali a p oge o e occasionali ce i icazione dei appo i di la o o (coo d. F.
CARINCI) IPSOA, 2004, pág. 14 y ss.
Los abajado es au ónomos dependien es: una p ime a ap oximación 61
del con lic o, y si que emos además do a le de la necesa ia cohe encia an e la in oducción
de de echos cons i ucionales llamados na u almen e a ene una cie a alencia en odos
los sec o es de la sociedad —y aún más en es as si uaciones de subo dinación, no ju ídica
ni écnica, pe o sí económica—, no cabe sino sos ene la necesidad de ex ende algunas de
las écnicas e ins i uciones que ca ac e izan a nues a ama del o denamien o. Si la ex en-
sión de algunas de es as écnicas se es á ya p oduciendo en amas nacien es del De echo
Pa imonial como el De echo de los consumido es, donde es llama i o encon a eglas e-
la i as a la nulidad de enuncia de de echos, suje os colec i os o sis emas a bi ales de so-
lución de con lic os, unidos a ac uaciones inspec o as de las Adminis ación 103 —ins i u-
ciones odas ellas con un cie o egus o a igu as ípicas del nacimien o del De echo del
T abajo—; si encon amos odo es o an e si uaciones con ac uales donde una de las pa es
apa ece como un me o con a an e débil, pa ece i acional nega una cie a ex ensión de
las mismas a ealidades sociales en donde, a di e encia de las an e io es, lo p e alen e es
la p es ación pe sonal de un suje o —aunque no es é some ido a ins ucciones conc e as y
cons an es— que ob iene de ella la pa e undamen al de las en as necesa ias pa a su sub-
sis encia. Po ello, no podemos compa i aquellas pos u as que, sob e odo en e asocia-
ciones emp esa iales de países que han comenzado a abo da la cues ión como I alia o Ale-
mania, echazan la ex ensión de una cie a no ma i a p o ec o a a es e colec i o, pos ulan-
do, odo lo más, la aplicación de cláusulas gene ales como la buena e p opias del De echo
Pa imonial 104. Y de hecho, no debe ol ida se la epe ida p eocupación po la OIT po es-
ablece una egulación su icien emen e u elado a de las condiciones labo ales, de Segu i-
dad Social, de salud labo al y de empleo de los abajado es au ónomos en égimen de
subcon a ación 105
Aho a bien, una ez sos enido es o, ampoco c eemos que la solución pase po la una
gené ica e indisc iminada aplicación del ac ual De echo del T abajo, al como aho a mis-
mo lo conocemos, a si uaciones en donde exis e subo dinación económica pe o no ju ídi-
ca. Y ello básicamen e po que buena pa e o incluso algunos de los aspec os esenciales del
De echo del T abajo, como p oduc o deducido de un la go p oceso de decan ación his ó i-
ca, pa en de la dependencia en endida como in eg ación en el ámbi o de o ganización, di-
ección, con ol y sanción del empleado . Es és a elación que buena pa e de las no mas
labo ales gua dan con la dependencia ju ídica y uncional la que, al menos en nues a opi-
nión, ecomienda la conse ación de es a si uación como es uc u a homogénea y no des-
na u alizada. Y además, como es uc u a básica y cen al de nues o sis ema de elaciones
labo ales, más aún si, como ya hemos is o, es e ipo de elación dependien e, lejos de
queda des asada o anquilosada globalmen e, aún egula la p es ación de se icios de la
inmensa mayo ía de la población ocupada española 106.
103 Véase la Ley Gene al pa a la de ensa de los consumido es y usua ios 26/1984, de 16 de julio o la
ecien e Ley andaluza 13/2003 de 17 de diciemb e.
104 Sob e es a pos u a, con más de alle y con una posición c í ica que aquí compa imos, éase el denomi-
nado In o me PERULLI Economically dependan wo k…, ci ., pág. 118 y 119.
105 Sob e es a p eocupación, S. DEL REY GUANTER, C. GALA DURÁN, «T abajo au ónomo y descen aliza-
ción p oduc i a…», ci ., pág. 481.
106 Vid. J. CRUZ VILLALÓN, «El p oceso e olu i o…», ci ., pág. . En un sen ido simila pa ece posiciona se
F. CAVAS MARTÍNEZ, «Los abajado es au ónomos dependien es: una nue a enc ucijada …», ci ., pág. 8 y 9.
Fco. Ja ie Cal o Gallego
62
Ob iamen e es a p emisa no signi ica, ni mucho menos, que la si uación de los TRADE
no deba se egulada. Como ya hemos indicado, las necesidades de p opia lógica in e na
del o denamien o, de adecuación de és e a una ealidad cada ez más compleja, así como
la p opia e ec i idad de su unción bila e al pa ecen exigi la ex ensión y adap ación de
una se ie de echos a múl iples suje os has a aho a excluidos de su campo, y, en e ellos, y
especialmen e, al de los TRADE 107. Es e ipo de abajo au ónomo, al igual que ocu e
con el abajado asociado o, sob e odo, con el casi po odos ol idado abajo amilia ,
exige una ac uación o almen e dis in a a la simple exclusión que ha ca ac e izado adi-
cionalmen e a nues o o denamien o labo al 108. Se a a ía, po an o, de espe ando como
pa e esencial la ac ual cons ucción labo al, sin e ocesos e olu i os de ningún ipo, pe -
mi i la in eg ación de es a nue a ca ego ía en una es uc u a más amplia, en un De echo
de los abajos, o incluso de un De echo del T abajo sin más adje i os, que pa iendo siem-
p e de la exis encia de una p es ación p e alen emen e pe sonal pa a un e ce o —y abo -
dando ambién las si uaciones o ma i as o de conciliación con las que se liga a aquella
ac i idad p o esional en es e nue o con ex o socioeconómico— o o ga a un égimen p o-
g esi o de de echos a una ealidad que aho a, lejos de se ol idada, pasa ía a in eg a se en
un sup aconcep o comp esi o de es a nue a ealidad. Así, y en una sue e de cí culos
concén icos, el o denamien o i ía o o gando unos mínimos de echos gene ales y uni e sa-
les pa a odo con a o de ac i idad p o esional en sen ido amplio —libe ad, dignidad,
p i acidad, no disc iminación, u ela con a el acoso— que se i ían inc emen ando y espe-
ci icando en el caso de los abajado es au ónomos, en el de los económicamen e depen-
dien es, has a llega inalmen e al núcleo más du o que, ob iamen e, debie an liga se a aque-
llas si uaciones de mayo sujeción pe sonal que son, no cabe ol ida lo, aquellas adicio-
nalmen e encuad adas en la dependencia pe sonal109.
En el caso conc e o de los TRADE, su peculia si uación hace que, al menos a nues-
o juicio, esul e igual de ine icaz an o la aplicación sin más del núcleo de la elación
labo al, como su me a exclusión como elación au ónoma ca en e de ga an ía especí ica
alguna 110. Y es que, como se ha señalado ace adamen e más que su simple e indisc iminada
asimilación al adicional campo labo al, pa ece necesa io encon a nue as o inédi as o -
mas de adap a los p incipios del De echo social al campo peculia y especí ico de la me a
dependencia económica 111.
Sin en a aquí en el núcleo ma e ial de esa posible egulación 112 —cues ión és a que
segu amen e se á abo dada en o os es udios de es e mismo monog á ico—lo que sí pa ece
107 Pa a una e lexión más amplia que la que aquí es posible J.A. SAGARADOY BENGOECHEA, «Los abaja-
do es au ónomos…, ci ., pág. 98 y ss, en especial, pág. 104. Igualmen e, J. GARCÍA MURCIA, «La p oblemá ica
labo al del abajo…», ci ., pág. 24.
108 Vid. M.E. CASAS BAAMONDE «Las ans o maciones del De echo del T abajo…», ci ., pág. 203 y ss.; F.
DURÁN, «Globalización y elaciones labo ales», ci ., pág. 23.
109 Sob e es as p opues as de iu e condendo, Economically dependan wo k…, ci ., pág. 119 y 120. Sob e
es a necesidad de di e si ica las u elas den o de nues a doc ina, pa ece ine i able eco da las esis de M.R.
RUIZ CASTILLO, «Delimi ación subje i a del De echo del T abajo. Un in ogan e especí ico: el abajo
pa asubo dinado» en Relaciones Labo ales, 1991, núm. 15-16.
110 M. PEDRAZZOLI, «T abajo subo dinado y nue as o mas de empleo en I alia», en Relaciones Labo ales,
1989, núm. 7-8, pág. 31-32.; M. PERSIANI, «Au onomia, subo dinazione e coo dinamien o…», ci ., pág. 203.
111 En es e sen ido, S. SCIARRA, The e olu ion o …, ci ., pág. 25.
112 Véase, no obs an e, la a mi juicio ace ada opinión de S. SCIARRA, The e olu ion o …, ci ., pág. 25.
Los abajado es au ónomos dependien es: una p ime a ap oximación 63
necesa io señala en un me o abajo in oduc o io como és e son las múl iples posibilida-
des o males —pe o con impo an es consecuencias p ác icas— que se ab en a es a egula-
ción, algunas de las cuales, son incluso cla amen e incompa ibles, pudiendo juga en dis-
in os ni eles o planos.
4. LAS OPCIONES DE REGULACIÓN: ENTRE LA FRAGMENTACIÓN, LA RE-
LACIÓN LABORAL ESPECIAL O UN ESTATUTO DE UN TIPO ESPECÍFICO
DE AUTÓNOMO
En es e sen ido, y ya pa a conclui es a p ime a ap oximación ju ídica, una ez des-
echada el me o man enimien o del s a us quo adicional o la aplicación sin más del con-
jun o de una no ma i a labo al a si uaciones pa a las que o igina iamen e no ue pensada,
son a ias las opciones que se ab en pa a su egulación po el legislado .
La p ime a, y segu amen e la más simple, se ía la me a ampliación del campo de apli-
cación de algunas o de a ias de las ins i uciones adicionales del De echo del T abajo,
ap o echando así la opción abie a po la DF P ime a del ET. És a ha sido, po cie o, la
écnica seguida básicamen e en Alemania y, has a el momen o, la u ilizada de de o ma
pa cial y limi ada en nues o o denamien o. Es e sis ema p esen a sin duda cie as en ajas
de en e las que des acan la de pode op a en cada caso po una de inición especí ica, pa a
cada no ma o p incipio, del colec i o más o menos amplio de abajado es au ónomos al
que le se ía de aplicación — eniendo en cuen a que, cla o es á, los TRADE se ían el g upo
o uno de los g upos a los que se e e i ían o pod ían e e i se ales no mas—. Pe o, con
odo, ampoco cabe ol ida la exis encia de cie os incon enien es o p oblemas en e los
que no son meno es la consiguien e dispe sión, los iesgos de con adicción, las posibles
me mas de una segu idad ju ídica, la ausencia de una unidad necesa ia an e un colec i o
socialmen e an amplio o la mezcla de planos labo ales con o os que en sen ido es ic o
no lo son.
Una segunda opción, se cen a ía en la posibilidad de o o ga una egulación sec o ial
especí ica de cie as ac i idades o con a os como ocu e especí icamen e con la Ley 12/
1992 de 27 de mayo 113 o como en alguna ocasión se p opuso pa a cie os supues os espe-
cí icos como los anspo is as excluidos cons i u i amen e en 1994 del ámbi o labo al. Es a
écnica no ma i a p esen a sin duda la en aja de ace ca y esol e la egulación legal a
los aspec os conc e os de cada elación. Pe o adolece de al a de gene alidad de un colec i-
o cada ez más ans e sal con el iesgo de que queda an excluidas de la necesa ia u ela
sec o es impo an es de es a nue a ealidad social. Po ello, es a écnica de egulación sec-
o ial, ya sea legal, pe o sob e odo sec o ial, pod ía se cie amen e ú il como mecanismo
complemen a io y de cie e, pe o no pa ece el más adecuado en e a cie as necesidades
gene ales de es e g upo en su conjun o.
Finalmen e, la e ce a opción se ía la de es ablece un egulación uni a ia de es a igu-
a que, como decimos, pod ía complemen a se con la an e io . Es és a, a nues o juicio, la
113 Sob e es a Ley y su egulación como «con a o pa asubo dinado», J. LÓPEZ GANDÍA, Con a o de a-
bajo…, ci ., pág. 41.
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opción más segu a, la más adecuada a la impo ancia de es a nue a ealidad social,
ap ehensible ju ídicamen e de o ma uni a ia —a ello dedica emos las úl imas páginas de
es e abajo—, y la que pe mi e no mezcla los planos labo ales con los segu amen e me -
can iles o ci iles.
Es cie o que es a opción gene al no ha sido apoyada po oda la doc ina. Voces ex-
ao dina iamen e au o izadas han señalado como «los in en os de inclui es as ca ego ías
in e medias y de do a las de una cie a gene alidad y de alo in eg ado , no esul an sa is-
ac o ias». Y ello po que «se ope a sob e una ealidad di e si icada que no esis e un a-
amien o no ma i o se iado median e el es ablecimien o de una egulación ju ídica o ien ada a
de ini un nue o supues o de hecho pa a abajado es que ienen su empleo en ac i idades muy
di e en es y que se hayan si uados en condiciones económicas y sociales muy dis in as» 114.
Pe o sin pe juicio de que es a úl ima pueda se , como decimos, una legí ima opción
egulado a, la me a expe iencia i aliana demues a que una egulación gene al adje i a, o
incluso el es ablecimien o de eglas básicas como las ecien emen e es ablecidas po el.
D.Lgs. de 10 de sep iemb e de 2003, n. 276 son posibles y e icien es en un me cado de
abajo mode no. Es más, y como e emos, es a ealidad social, es e colec i o iden i ica-
ble y necesi ado de unas cie as eglas uni o mes, ya exis e y sus asgos dis in i os pa e-
cen incluso posibili a un a amien o homogéneo, concen ado si an siquie a sea en algu-
nas ins i uciones, sob e odo colec i as, de iempo de abajo y de p e ención de iesgos
de abajo, y que pudie a di e si ica su a amien o espec o de o as —en unción de las
necesidades de cada una de ellas— o coo dina se con no ma i as especí icas pa a de e mi-
nado ipo de p es aciones o con a os, como pudie a se , señaladamen e, el de agencia 115.
Y ello ya sea como consecuencia de múl iples ac uaciones del legislado , o, simplemen e,
como me a consecuencia de una acción colec i a que, no obs an e, sin el pa aguas p o ec-
o de las ins i uciones colec i as adicionalmen e labo ales, puede llega a choca con a
las inexo ables eglas de u ela de la compe encia comuni a ias.
Sea como ue e, y en el supues o de op a po es a egulación uni o me o gene al, si
quie a sea limi ada al núcleo de de echos an es expues o, las posibilidades son esencial-
men e dos: la de una elación labo al especial, en p ime luga , o la adopción de una no ma
especí ica, p opia de un Es a u o del Au ónomo, ya sea és e gene al aba cando la o alidad
del abajo au ónomo —aunque ese ando pa e del mismo, ob iamen e, pa a es e especí-
ico colec i o—, o un Es a u o exclusi amen e des inado pa a los conc e os TRADE.
En p incipio, es cie o que écnicamen e la ampli ud de la emisión es ablecida en el
a . 2 ET, así como la posibilidad cons i ucionalmen e admi ida de amplia el concep o
labo al de abajado pod ía jus i ica es a opción, apoyada, po lo demás, po un muy
au o izado sec o de nues a doc ina 116. Es más es a opción pe mi i ía la au omá ica ex-
114 Es as a i maciones p o ienen de una oz an au o izada como la de J. RIVERO LAMAS, «La descen ali-
zación p oduc i a…», ci ., pág. 70 Igualmen e puede consul a se la posición de S. RODRÍGUEZ ESCANCIANO, «La
si uación de los abajado es en las emp esas descen alizadas…», ci ., pág. 15 y 16.
115 Un ejemplo posible de es e Es a u o del TRADE desde una pe spec i a doc inal en J.A. SAGARDOY
BENGOECHEA, Los abajado es au ónomos…, ci ., pág. 125 y ss.
116 Vid. J.A. SAGARDOY BENGOECHEA, Los abajado es au ónomos…, ci ., pág. 110 y ss.. Es a misma po-
sición, c eo, en el b illan e abajo de B. GUTIÉRREZ-SOLAR CALVO, «El au ónomo económicamen e dependien-
e…», ci ., pág. 9 y ss. Y con las obse aciones an es señaladas J. RIVERO LAMAS, «La descen alización p oduc-
i a …», ci ., pág. 79 y 80.
Los abajado es au ónomos dependien es: una p ime a ap oximación 65
ensión de los de echos cons i ucionales ga an izados a los abajado es subo dinados a
es os TRADE, e i ando quizás los hipo é icos p oblemas que el econocimien o de de e-
chos colec i os a abajado es au ónomos pudie a p oduci se, sob e odo a ni el comu-
ni a io dada la ya comen ada p e alencia que his ó icamen e ha dado el T ibunal de Jus-
icia a las no mas del me cado in e no sob e las p opias del De echo del T abajo y del
Empleo 117.
Sin emba go, ampoco es a solución, igualmen e posible, es á exen a de p oblemas 118.
Aunque en ocasiones se ha sos enido la inclusión en e las elaciones labo ales especiales
de igu as de dudosa labo alidad, pa ece azonable conside a que, al menos como egla
gene al, buena pa e de es as elaciones labo ales especiales cumplen, aunque sea
dulci icadamen e, los equisi os básicos del a . 1 ET. Es más, en ocasiones es el cumpli-
mien o o no de es os equisi os el elemen o que en eo ía las di e encia de o as elaciones
ci iles o me can iles muy ce canas. Po ello, la inclusión en e es as elaciones labo ales
especiales de los TRADE pod ía gene a cie as dudas, do ando de aún menos cohe encia
a ese conjun o ex ao dina iamen e a iopin o de elaciones labo ales especiales.
Además, su conside ación como elación labo al, si an siquie a sea especial, y su in-
eg ación como «sa éli e» —si se nos pe mi e la exp esión— de la egulación es a u a ia,
da ía meno elie e a una muy amplia ealidad social y a su conside ación —con odos los
ma ices an es señalados— como un e ce géne o en e lo «au én icamen e» au ónomo y lo
subo dinado, ol idando además la impo ancia subje i a de su ámbi o de aplicación y su
posible con enido, Y es que és e apa ece, segu amen e, más como ans e sal o adje i o,
como añadido o supe pues o a una egulación básica ci il, me can il o adminis a i a que
segui ía siendo en lo compa ible aplicable, en e a lo e ical de la mayo pa e de elacio-
nes labo ales especiales que egulan el núcleo de una elación con ac ual.
Po ello, quizás ampoco uese descabellado, desde una óp ica de egulación plu al de
los abajos, el op a po da a es os TRADE de un Es a u o p opio, como un ipo de au ó-
nomo sumamen e peculia cuyo posible «Es a u o» ju ídico lo colocase en una posición
in e media, como e ium genus den o de u ela di e si icada y p og esi a de odo ipo de
abajo p oduc i o 119. Y ello, cla o es á ya sea como egulación especí ica de es e colec i-
o, o como pa e de una egulación gene al más amplia que, siguiendo el esquema del De-
echo de los T abajos, englobase a es e colec i o como uno más de los «escalones» en la
p og esi a u ela o egulación de oda ac i idad p oduc i a p es ada pa a un e ce o.
En de ini i a, y pa a conclui , múl iples posibilidades de egulación, muchas de las
cuales pa en, en úl imo é mino de la necesidad de deslinda median e da os o elemen os
117 Aunque desde una pe spec i a dis in a no puede deja de eco da se las a i maciones del STJCE en el
caso Pa lo de 12 de sep iemb e de 2000 según las cuales —y a di e encia de lo que ocu ie a en Albany (STJCE
de 21 de sep iemb e de 1999)— «el T a ado no con iene ninguna disposición simila al a . 118 … que inci e a
los miemb os de p o esiones libe ales a celeb a acue dos colec i os des inados a mejo a sus condiciones de
empleo y de abajo».
118 Vid. J. CRUZ VILLALÓN, P opues as pa a una egulación…, ci ., pág. 27-28 Sob e las en ajas de los
sis emas al e na i os en e a la u ilización de la elación labo al especial puede e se igualmen e J.L. GONI SEIN,
«Flexibilidad y e isión…», ci ., pág. 87 y 88.
119 En es a misma posición pa ece si ua se, po ejemplo, J. CRUZ VILLALÓN, P opues as pa a una egula-
ción…, ci ., pág. 32 y 33; F. CAVAS MARTÍNEZ, «Los abajado es au ónomos dependien es: una nue a enc ucijada
…», ci ., pág. 8 y 9.
Fco. Ja ie Cal o Gallego
72
Y es que en es e úl imo caso —uno de los ámbi os donde con mayo ecuencia es posible
encon a au én icos TRADE—, es la p opia de inición de abajado au ónomo la que ex-
p esamen e lo iden i ica, no ya con los asgos gené icos del Régimen Especial de T abaja-
do es Au ónomos, sino como «la pe sona ísica dis in a del con a is a y del subcon a is a,
que ealiza de o ma pe sonal y di ec a una ac i idad p o esional, sin sujeción a un con a-
o de abajo, y que asume con ac ualmen e an e el p omo o , el con a is a o el
subcon a is a el comp omiso de ealiza de e minadas pa es o ins alaciones de la ob a».
De ahí que «cuando el abajado au ónomo emplee en la ob a a abajado es po cuen a
ajena end á la conside ación de con a is a o subcon a is a a e ec os del p esen e Real De-
c e o». Pe sona ísica, po an o, que ealiza de o ma pe sonal y di ec a una ac i idad p o-
esional conc e ada en una pa e o ins alaciones de ob a —obligación de esul ado con li-
be ad en los medios—, sin dependencia y, sob e odo, sin abajado es —po cuen a aje-
na, pa ece se — a su ca go 155. De ahí, e iden emen e, que, po ejemplo, en el a . 11.2 de
es e mismo RD se haga esponsables a «los con a is as y los subcon a is as …de la eje-
cución co ec a de las medidas p e en i as ijadas en el plan de segu idad y salud en lo
ela i o a las obligaciones que les co espondan a ellos di ec amen e o, en su caso, a los
abajado es au ónomos po ellos con a ados»; o que en el undamen al y amplio a . 12,
ela i o a las obligaciones de los abajado es au ónomos, se les imponga el debe de «cum-
pli las obligaciones en ma e ia de p e ención de iesgos que es ablece pa a los abajado-
es el a ículo 29, apa ados 1 y 2, de la Ley de P e ención de Riesgos Labo ales» 156. Es a
dis ancia en e el a . 24 LPRL y la no ma i a especí ica en ma e ia de la cons ucción mues-
a, al menos a nues o juicio, la necesidad de que la p og esi a endencia expansi a de la
no ma i a de p e ención en elación con es e colec i o, explíci a ya en cie os documen os
de la Unión157, pa a cla amen e de es a di e sidad den o del campo del abajo au ónomo.
Y que dicha ampliación se cen e cla amen e en no ya en el gené ico au ónomo, desde su
pe spec i a de posible empleado , sino en el colec i o que es obje o de nues a a ención.
Una e lexión simila , aunque desde luego con meno cla idad, pod ía ex ae se, segu-
amen e, del ecien e RD 364/2005 de 8 de ab il, po el que se egula el cumplimien o al-
e na i o con ca ác e excepcional de la cuo a de ese a en a o de los abajado es con
discapacidad. En es e caso, su a . 2, al e e i se al abajado au ónomo discapaci ado, pa-
ece pensa más en un conc e o p es ado de se icios u ob as con alguna discapacidad,
que en una en idad es ic amen e emp esa ial po mucho que és a sea i ula idad de una
155 Véase, ampliamen e, S. DEL REY GUANTER, C. GALA DURÁN, «T abajo au ónomo y descen alización
p oduc i a…», ci ., pág. 472 y ss.
156 De o ma c í ica con es a egulación éanse las in e esan es obse aciones de M.L. GARCÍA GUTIÉRREZ,
«Régimen ju ídico de los abajado es au ónomo en ma e ia de p e ención de iesgos labo ales en el sec o de la
cons ucción», en Documen ación Labo al, 2004, núm. 70, Vol. I, pág. 109 y ss. Cie amen e, la ampliación de
es os debe es ma e iales no ha sido seguida de una co ela i a ampliación de las co espondien es in acciones
adminis a i as que le son segu amen e inaplicables sal o las ya adicionales ela i as a debe es de in o mación
y coope ación in e emp esa ial —más ampliamen e, J. LAHERA FORTEZA «‘P e ención de iesgos…», ci ., pág.
101—. Pe o ello quizás sea debido a la lógica de equipa ación ma e ial de es os conc e os au ónomos con los
abajado es po cuen a ajena que la e en es a no ma y en la cla a opción de la LPRL y de la LISOS po la exclu-
sión de es os úl imos del ámbi o sancionado adminis a i o en ma e ia de p e ención de iesgos labo ales.
157 Véase la Recomendación del Consejo de 18 de eb e o de 2003 ela i a a la mejo a de lap o ección de
la salud y la segu idad en el abajo de los abajado es au ónomos /2003/134/CE) DOUE de 28 de eb e o de
2003 L 53/45. En la doc ina éase J. LAHERA FORTEZA «P e ención de iesgos…», ci ., pág. 103 y ss.
Los abajado es au ónomos dependien es: una p ime a ap oximación 73
pe sona en es a misma si uación 158. Y ello en la medida en la que dicho p ecep o iene
segu amen e a e leja la cla a o ien ación de la ac ual polí ica de empleo, cada ez más
olcada en la consecución de una amplia asas ac i idad pa a es e colec i o, sin impo a
la na u aleza au ónomo o ju ídicamen e dependien e de al ocupación.
Un e ce ejemplo de es a p og esi a ecepción, eso sí aislada y quizás inconexa, de
es a nue a ealidad sociológica se encuen a en el a . 3.1. LOLS que, como es bien sabi-
do, pe mi e a los abajado es po cuen a p opia que no engan abajado es a su se icio
a ilia se a las o ganizaciones sindicales cons i uidas con a eglo a lo expues o en dicha Ley,
pe o no unda sindica os que engan p ecisamen e po obje o la u ela de sus in e eses sin-
gula es, sin pe juicio de su capacidad pa a cons i ui asociaciones al ampa o de la legisla-
ción especí ica. Sin en a aquí a analiza un p ecep o cie amen e complejo, sob e odo
po el g ado o no de ex ensión de es e de echo 159, sí es necesa io ei e a que en es e caso
uel e a exigi se la inexis encia de con a aciones labo ales a ca go de es e abajado po
cuen a ajena, si bien se deja en suspenso la posibilidad de o o ipo de ayuda, undamen-
almen e la amilia , que no pudie a inclui se en el concep o de asala iada.
Y inalmen e, y sin ánimo de ago a odos y cada uno de los posibles ejemplos, es
e iden e la impo ancia de la Disposición Final Sex a de la Ley 53/2002, de 30 diciemb e,
in i ulada «T abajado es au ónomos», y con o me a la cual «en el p ime semes e del año
2003, el Gobie no emi i á in o me ela i o a la si uación de los abajado es au ónomos
que dependen económicamen e de uno o a ios emp esa ios, es udiando el es ablecimien o
de un ondo de ga an ía en caso de cese po causas obje i as» 160. Sin en a a aquí en lo
inconc e o de es a no ma y en los p oblemas que plan ea la ex ensión de una p es ación
como el desempleo al RETA o, más co ec amen e, a una pa e del RETA delimi ada nue-
amen e po una debilidad económica que, como hemos is o, iene honda aigamb e en
nues o sis ema, lo impo an e, como decimos, es que segu amen e es la p ime a ez en
que el equisi o de la dependencia económica, básico en la doc ina alemana, apa ece ex-
p esamen e mencionado legalmen e, sin que, además, obsé ese, al e e la na u aleza au ó-
noma que se eclama de al elación. Y odo ello, además, sin que se exija la exis encia de
una única elación, aunque sí pa ece in ui se la necesidad de una «clien ela» educida que
segu amen e lo sepa e del es o de los au ónomos sin al cali icación.
5.4. Una p opues a de iden i icación ipológica de los TRADE
T as odo lo has a aho a dicho, segu amen e es amos ya en condiciones de abo da el
úl imo paso y a a de asumi un posible concep o ju ídico que englobe esa nue a ealidad
158 Sob e es a ese a, ecien emen e, J. LAHERA FORTEZA, «Acceso al me cado labo al y con a ación de
los discapaci ados», en AAVV, Relaciones Labo ales de las pe sonas con discapcidad, (Di . F. VALDÉS DAL-
RÉ), Biblio eca nue a Fundación F ancisco La go Caballe o, Fundación Once, Fundación José OP ega y Gasse ,
pág. 101 y ss.
159 Vid. J. CRUZ VILLALÓN, «La u ela colec i a po los abajado es au ónomos de sus in e eses p o esio-
nales», en Relaciones Labo ales, 2000, pág. 533 y ss. En especial sob e la negociación colec i a éase S. REYNA,
A. VALDÉS T abajo au ónomo, negociación colec i a y asociacionismo sindical».
160 Vid. A.V. SEMPERE NAVARRO, Con enido sociolabo al de las Leyes 52 y 53/2002, de P esupues os y de
Acompañamien o pa a 2003», en A anzadi Social, 2002, núm. 19.
Fco. Ja ie Cal o Gallego
74
social que suele iden i ica se con la denominación de TRADE; una ealidad social, ade-
más, sob e la que pod ía cons ui se, en un p oceso de obje i ación simila al acon ecido
en el es ic o ámbi o labo al, un nue o ipo con ac ual.
E iden emen e, se a a básicamen e de una de inición ipológica, como en gene al lo
son o c eemos que deben se lo odas aquellas que in en an cap u a o ap ehende una eali-
dad social o ác ica an es que ju ídica o legal; o que, de o ma más g á ica inco po a á
elemen os silogís icos jun o a o os undamen ales ipológicos abie os a una e olución so-
cial y que pe mi i án una e isión y ampliación cons an e de los mismos, simila a la acon-
ecida con la subo dinación en el ámbi o adicionalmen e labo al 161.
Además, ampoco debe ol ida se que lo que se p opone es una de inición ans e sal,
como sup aconcep o o adje i a, que se coloca en un plano di e so a cada una de las ela-
ciones ju ídicas a a és de las cuales pudie a a icula se ac ualmen e es a p es ación.
Pues bien, al menos a nues o juicio, ales elemen os pod ían conc e a se en los seis
siguien es 162:
1. En p ime luga , debe a a se en odo caso de una ac i idad p oduc i a y p o e-
sional, lo que exclui ía ob iamen e odo abajo po me a di e sión o en e eni-
mien o, o aquel ealizado pa a el au oconsumo o desligado de me cados 163.
2. Es a ac i idad, en segundo luga , debie a ealiza se de o ma p e alen emen e pe -
sonal 164. Es e ca ác e se ía, en de ini i a, el que jus i ica ía la exigencia de no -
mas que no se limi asen simplemen e a su ca ác e de con a an e débil y que aba -
ca an o p o egie an las ace as pe sonales pues as en juego o implicadas en la ea-
lización de la p es ación. Del mismo modo que ambién supone, necesa iamen e,
la exclusión de odas aquellas elaciones en las que la p es ación del colabo ado
sea el esul ado de una ac i idad emp esa ial en la que esul ase undamen al y/o
p e alen e 165 la u ilización de capi al, ins umen os o u o os medios o p oduc os
emp esa iales.
2.1. Es e ca ác e p e alen emen e pe sonal pudie a plan ea igualmen e algunos
p oblemas, en p ime luga , cuando el colabo ado au ónomo eciba la ayuda
o colabo ación de o os suje os. Se a a de un supues o ya plan eado en la
doc ina i aliana y que a nues o juicio, lejos de igo es o males, debe se
161 En gene al, la opción po una de inición ipológica y no silogís ica suele se habi ual en nues a doc i-
na. Véanse, po ejemplo. B. GUTIÉRREZ-SOLAR, «El au ónomo económicamen e dependien e:…», ci ., pág. 4 y
ss.; J.A. SAGARDOY BENGOECHEA, Los abajado es au ónomos…, ci ., pág. 87.
162 Muy simila es, como puede comp ende se, aunque no idén icos. a los ya iden i icados po el excelen e
in o me, an as eces ci ado Economically dependan …, pág. 112 y ss.
163 Sob e es e asgo en gene al del abajo au ónomo, J. GARCÍA MURCIA, «La p oblemá ica labo al del
abajo au ónomo: …», ci ., pág. 20 y 21.
164 Es e asgo es asumido casi unánimemen e po los au o es que han abo dado la cues ión. Véanse, po
ejemplo, M. LUQUE PARRA. E. SÁNCHEZ TORRES, «In o me de De echo Compa ado» en Inno ación y T abajo,
ci ., pág. 32; J.A. SAGARDOY BENGOECHEA, Los abajado es au ónomos…, ci ., pág. 92; S. RODRÍGUEZ ESCAN-
CIANO, «La si uación de los abajado es en las emp esas descen alizadas…», ci ., pág. 14; J.M. LEONÉS SALIDO,
«Simili udes y di e encias en e abajado es au ónomos y asala iados: el camino hacia la equipa ación» en A anzadi
Social, 2004, n.1 (BIB 2003 1484), pág. 6 del o iginal imp eso.
165 Y es que como ecue da J.A. SAGARDOY BENGOECHEA, Los abajado es au ónomos…, ci ., pág. 97, lo
impo an e es que ese abajo sea pe sonal y que ese abajo y no po ejemplo los abajado es, capi al, e c, sean
la p incipal apo ación del abajado .
Los abajado es au ónomos dependien es: una p ime a ap oximación 75
esuel o desde una pe spec i a ma e ial o ealis a. De ahí que cuando es as
ayudas e lejen la exis encia de una au én ica o ganización emp esa ial, la
misma debie a exclui es a posible inclusión 166. En cambio, cuando es as mis-
mas ayudas o colabo aciones de e ce os ue an acceso ias o cie amen e mí-
nimas en la a ea o p oyec o encomendado al au ónomo, o cuando nos en-
con ásemos an e me as colabo aciones amilia es que po su in ensidad ni
an siquie a pudie an conside a se habi uales, pa ece necesa io inclui ju ídi-
camen e 167 a un suje o que sociológicamen e se inca dina, sin mayo es p o-
blemas, en ese amplio g upo denominado TRADE168.
2.2. La segunda cues ión que pod ía plan ea se es si la p esencia de una pe sona
ju ídica exclui ía adicalmen e es a posible inclusión 169. En p incipio es e i-
den e la di icul ad de dicho econocimien o cuando el con a an e sea una pe -
sona ju ídica o cualquie o ma socie a ia 170. Pe o ambién en nues a opi-
nión la necesidad de acudi a la ealidad ma e ial de es e g upo social debe ía
impedi que es e simple da o o mal lle a a sin más a la exclusión au omá i-
ca de los suje os indi iduales que se ampa an bajo dicha ó mula socie a ia.
Más allá de la exis encia o no de es a pan alla socie a ia que pod ía se sim-
ple imposición de la con apa e —con inalidades cla amen e elusi as— o
la olun a ia opción del suje o con el in de educi su posible esponsabili-
dad, lo que ealmen e debie a indaga se es la na u aleza p e alen emen e pe -
sonal de la ac i idad desa ollada po el suje o ísico encubie o po dicha
sociedad.
3. El e ce elemen o se ía el de la dependencia económica en sen ido es ic o —ya
que en sen ido amplio engloba ía buena pa e de los indicios an e io es—, que, al
igual que ocu e con la dependencia uncional p opia del abajado po cuen a
ajena, se p esen a no obs an e, como un concep o ipológico, de on e as bas an e
imp ecisas. Como ya hemos is o, en la expe iencia alemana es a dependencia suele
iden i ica se con el ni el de en as p oceden e de un núme o limi ado de comi en es.
Y de hecho, es a misma ijación ha encon ado adep os, an o en e algunos es u-
dios doc inales 171, como en algunas p opues as de no ma i a pos uladas po o -
ganizaciones especí icas de es os colec i os 172 A mi juicio, más que de un c i e io
166 Po odos, J.A. SAGARDOY BENGOECHEA, Los abajado es au ónomos…, ci ., pág. 92.
167 En es e mismo sen ido A. VALDÉS ALONSO, «Concep o y ipología del abajado au ónomo», en El
abajo au ónomo dependien e, ci ., pág. 46.
168 En es e sen ido, el an as eces ci ado L. BARANDA ARETA «In o me socilógico», pág. 52, indica que el
94,9% de las pe sonas encues adas que podían se conside adas TRADE no con aban con pe sonal asala iado,
pe o que al menos el 5,1% sí con aba con alguna colabo ación amilia .
169 De acue do con los da os p opo cionados po L. BARANDA ARETA «In o me sociológico», ci ., pág. 52,
el 98,2% de los TRADE se ían pe sonas ísicas, el 1,2% Sociedad Ci il Pa icula y un 0,6% a o as si uaciones.
170 Vid. M. LUQUE PARRA. E. SÁNCHEZ TORRES, «In o me de De echo…», ci ., pág. 33.
171 Véase, po ejemplo, M. LUQUE PARRA. E. SÁNCHEZ TORRES, «In o me de De echo…», ci ., pág. 34,
cen ándolo en que el 50% de los ing esos de dicho abajado —segu amen e, hab ía que añadi , un po cen aje
meno (un e cio) si se a a de una ac i idad pe iodís ica o a ís ica— p ocedan de la elación con ac ual susc i-
a con el emp esa io, si bien obsé ese las muy in e esan es ma izaciones pos e io es.
172 Es el caso del conocido P oyec o de Es a u o del T abajado Au ónomo elabo ado po la UPTA cuyo
a .1 se e ie e a «aquellos abajado es po cuen a p opia o au ónomos que, de o ma coo dinada, con inuada,
Fco. Ja ie Cal o Gallego
76
ígido, ijado en po cen ajes, o en la exigencia de una exclusi idad en endida como
«monoclien ela», con odos los p oblemas y a bi a iedades que ello pudie a ge-
ne a , debie a habla se, simple y llanamen e, de un núme o mínimo o muy educi-
do de clien es 173, dejando es e campo abie o a una necesa iamen e lexible in e -
p e ación judicial. En de ini i a, el es ablecimien o de las on e as en e el su-
pues o de un único clien e y la clien ela abie a p opia de los p o esionales libe a-
les no debie a se en «dos onos», en una lógica bina ia de inclusión y exclusión
ma cada ap io is icamen e desde la ley. A nues o juicio se ía cie amen e más jus o,
aunque con el ine i able cos e de insegu idad al que po cie o es amos ya acos-
umb ados en el De echo social, emi i es a conc eción en cada caso, a la conc e-
a y no malmen e sabia decisión del ó gano judicial en la «in eg ación» de con-
cep o ju ídico de es e ipo 174.
4. Ob iamen e, pa a que es a dependencia exis a, pa ece igualmen e necesa io que
la elación enga una cie a du ación en el iempo 175. Sólo es a du ación pe mi e
en ealidad habla de una au én ica elación de dependencia económica inexis en-
e si hablamos de enca gos pun uales —el caso p o o ípico en la doc ina judicial
alemana es el de una p es igi ado a y la emp esa o ganizado a de un es i al— o
que, como ya hemos señalado en la doc ina i aliana, se epi an pun ualmen e y
po pu a casualidad no espondiendo a una necesidad du ade a pa a el comi en e.
Y ello asen ándonos an o en c i e ios ma e iales como en la du ación, no ya an o
del opus, sino de la ealización de dicha a ea o de las ases o elemen os que se
incluyan en el p og ama es ablecido en el con a o. Como da o o ien a i o bas e
eco da que los acue dos colec i os i alianos es ablecen que pa a encon a nos
an e una colabo ación con inuada la elación debe ene una du ación de al menos
dos meses, si bien el ac ual a . 61 del D.Lgs 10 de sep iemb e de 2003 excluye
an sólo los de du ación in e io al mes, sin que, po cie o, la O den Minis e ial
pos e io echace ealmen e su conside ación como au én icos co.co.co., limi án-
dose an sólo a esal a en es os casos lo innecesa io de su ansición hacia el a-
bajo a p oyec o.
5. En quin o luga , pa ece ía lógico inclui una cie a exigencia, simila a la alema-
na, de exis encia de una necesidad de p o ección social simila a la de un abaja-
pe sonal, di ec a y en égimen de no exclusi idad, ealizan una ac i idad pa a un emp esa io del cual dependen
económicamen e. Exis e dependencia económica cuando el abajado au ónomo ecibe mensualmen e, de un mismo
emp esa io, ing esos iguales o supe io es al doble del sala io mínimo in e p o esional.
173 C . A. VALDÉS ALONSO, «Concep o y ipología del abajado au ónomo», en El abajo au ónomo de-
pendien e, ci ., pág. 46.
174 Es a pa ece se ambién la aguda posición de J.A. SAGARDOY BENGOECHEA, Los abajado es au óno-
mos…, ci ., pág. 97 al indica que cuando en su delimi ación se e ie e a la exclusi idad «no lo cen amos en la
unidad, sino en la p incipalidad, po lo que ambién se ía exclusi o abaja pa a dos o es empleado es», eco-
nociendo, además, la posible necesidad de una in e ención judicial que no conside a ni «mala ni censu able».
Po o a pa e, y de acue do nue amen e con el Es udio sociológico de L. BARANDA ARETA «In o me…», ci .,
pág. 53, el 66,7% de los encues ados a i maban abaja pa a una única emp esa, el 14,6% pa a dos, el 13,7%
pa a es, el 3,6 % pa a cua o y el 1,5% pa a cinco.
175 C . A. VALDÉS ALONSO, «Concep o y ipología del abajado au ónomo», en El abajo au ónomo de-
pendien e…, ci ., pág. 45.
Los abajado es au ónomos dependien es: una p ime a ap oximación 77
do asala iado 176. Y ello no sólo po que los escasos o muy escasos es udios socio-
lógicos demues en la exis encia de es e asgo, sino ambién po que se ía, al me-
nos a nues o juicio, ex ao dina iamen e con enien e la in oducción de un c i e-
io que e i a a que la simple aplicación de las eglas ju ídicas o o ga a una
sob ep o ección a quien no la necesi a. Es cie o que se a a de un asgo más so-
ciológico que ju ídico, cuya conc eción judicial puede gene a nue amen e múl i-
ples dudas, pe o qué e a en ealidad la dependencia sino una ealidad social que
pos e io men e se ju idi icó dando luga al con a o de abajo. El olumen de in-
g esos y su elación como medio undamen al de ida pod ía se en es e sen ido,
da os o indicios in e esan e.
6. Finalmen e, un úl imo asgo sin duda de ex ao dina io in e és se cen a ía en la
o ma de conexión con la p opia emp esa. A nues o juicio, es e elemen o debie a
se iden i icado undamen almen e de o ma nega i a, exigiendo an sólo la inexis-
encia de una in eg ación subo dinada y dependien e den o del ámbi o de o gani-
zación y di ección de la o a pa e con a an e. En de ini i a, en la ausencia de
una dependencia ju ídica. Pe o en endida és a en su e sión ac ual, sin que el e-
conocimien o de es e colec i o debie a supone ninguna educción del ac ual ám-
bi o del abajo subo dinado. Cie amen e pod ía habla se en onces de coo dina-
ción pe o sin que és a pudie a i más allá de a icula la in eg ación de un p oduc-
o o ase de abajo de o ma codecidida en la es uc u a p oduc i a del comi en e,
y sin que, po an o, exis a capacidad de eo dena la me a ue za de abajo. Es a
coo dinación hab á de ealiza se básicamen e median e la delimi ación de los as-
pec os inales del p oyec o, de los asgos dis in i os del mismo y de aquellos ma-
ices que sean necesa ios pa a su co ec a inse ción en el ciclo p oduc i o de la
emp esa comi en e. Pe o sin llega , an o en la eo ía como en la p ác ica, a egu-
la más allá de lo an es señalado, de mane a cons an e y analí ica la o ma en la
que se ealiza y se lle a a cabo la p es ación pe sonal, pues de lo con a io cae ía-
mos i emediablemen e en la zona de la dependencia ju ídica, y po an o, en el
ámbi o de la simple aplicación de la ac ual legislación labo al.
Ya pa a conclui an sólo dos ma izaciones. La p ime a se cen a en eco da que,
como se deduce de la ac ual egulación alemana, es os posibles indicios ipológicos que
aquí se p oponen an sólo a an de delimi a globalmen e una ealidad social ya p eexis-
en e. Pe o ello no signi ica que odos u ie an que se necesa iamen e asumidos en una
p opues a de egulación. Segu amen e la hipó esis aquí a anzada a a de delimi a el ám-
bi o de una egulación gene al simila a la i aliana. Pe o sin que ello u ie a po que choca
con la posible adopción de c i e ios más o menos es ic i os en unción, po ejemplo, de
la conc e a ins i ución, de la conc e a no ma y de la especí ica inalidad del p ecep o que
se p e endie a aplica a és e, a una pa e o a un g upo que desbo dase es e colec i o 177.
176 Nue amen e el es udio de de L. BARANDA ARETA «In o me…», ci ., pág. 67, el 86,9% de los en e is-
ados se «sen ía desp o egido como abajado ».
177 En es e sen ido, éase po ejemplo la in e esan e ag egación de equisi os en M. LUQUE PARRA. E.
SÁNCHEZ TORRES, «In o me de De echo…», ci ., pág. 36 Igualmen e puede consul a se la posición de S. RODRÍGUEZ
ESCANCIANO, «La si uación de los abajado es en las emp esas descen alizadas…», ci ., pág. 15 y 16 o la de J.
RIVERO LAMAS, «La descen alización p oduc i a…», ci ., pág. 70.
Fco. Ja ie Cal o Gallego
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Y ello po que pa ece necesa io ei e a que la ac ual complejidad de la ealidad social
y p oduc i a eclama ambién una complejidad y di e si icación en las u elas p es adas a
odas las o mas de abajo y no, desde luego, educiéndola a una sola es uc u a, clásica y
undamen al, pe o que dis a ya de se las única ealidad social digna de u ela en el ámbi o
sociop o esional 178.
178 A. SUPOT, «In oducción a las e lexiones sob e el De echo del T abajo», en la Re is a In e nacional
del T abajo, 1996, Vol. 115, núm. 6 disponible en h p://www.ilo.o g/public/spanish/suppo /publ/ e ue/a icles/
in 96-6.h m