EL CONSEJO GENERAL
DEL PODER JUDICIAL
Según
la STC
108/1986,
de 29 de
julio,
sob e
la Ley
O gánica
del
Pede Judicial
ANTONIO
J.
PORRAS NADALES
SUMARIO:
I.
PODER
JUDICIAL
Y
PRINCIPIO
DE
DIVISIÓN
DE
PODERES.—II.
EL CON-
SEJO
GENERAL
DEL
PODER
JUDICIAL
COMO
ÓRGANO CONSTITUCIONAL.—III.
LA
COMPOSI-
CIÓN
DEL
CONSEJO
Y LA
POSICIÓN
DEL
LEGISLADOR.—IV.
EL
ÁMBITO
COMPETENCIAL
DEL
CONSEJO.—V. CONCLUSIÓN: ¿AUTONOMÍA
O
INDEPENDENCIA
DEL
PODER
JUDICIAL?
I.
PODER JUDICIAL
Y
PRINCIPIO
DE
DIVISIÓN
DE
PODERES
Si desde
los
mismos o ígenes his ó icos
de la
con igu ación
del
Es ado
cons i ucional, cuando
se
de ine
po
p ime a
ez el
p incipio
de
di isión
de
pode es,
el
miedo
a un
pode judicial sólidamen e poli izado,
con una
al a
capacidad
de
con ol sob e
las
decisiones es a ales, condiciona
la
o mulación
del o igina io pa adigma clásico
de MONTESQUIEU
como
un
in en o
de
neu a-
liza
el
ámbi o
de
in luencia polí ica
de los
jueces has a
el
deside á um
de
un pode quelque jagon
nul, no
puede deci se
que la
pos e io e olución
his-
ó ica haya e minado
po
esol e ,
de
mane a pací ica
y
de ini i a,
la
ubica-
ción
de la
es e a ju isdiccional
en el
o ganig ama
del
Es ado cons i ucional
con empo áneo.
El echazo di ec o
a la
doc ina
de la
di isión
de
pode es
que
p eside
odo
el
desa ollo
de la
escuela
del
De echo público alemán con ibuyó,
de
o ma decidida,
a la
acep ación gene alizada
de la
dimensión uncional
del
pode judicial
(JELLINEK), lo que, a la ez que
enía
a
con i ma
la
ga an ía
del p incipio
de
independencia
de
jueces
y
magis ados, asegu aba simul ánea-
men e
la
ca encia
de
cualquie ipo
de
au onomía o gánica
del
pode
de los
jueces
en el
conjun o
del
Es ado.
La
cen alidad polí ica
que el
g an dogma
225
Re is a Española de De echo Cons i ucional
Año 7. Núm. 19. Ene o-Ab il 1987
15
ANTONIO !. PORRAS NADALES
de la sobe anía pa lamen a ia imponía en la cons ucción del Es ado libe al
de De echo pe mi ía o za la desus anciación de odo elemen o de pode
ajeno a la cons elación Ley-Pa lamen o, monopolizado a de los p ocesos de
a iculación del De echo del Es ado.
• La du a expe iencia de la c isis del Es ado libe al du an e el pe íodo de
en egue as, con la degene ación au o i a ia de los sis emas ascis as, ino,
sin emba go, a e i aliza d amá icamen e la exigencia al e na i a de un
mayo e o zamien o polí ico del ámbi o de au onomía decisional del juez:
y no sólo como esul ado na u al de las necesidades de con ol ju ídico en
un Es ado c ecien emen e in e encionis a (1), sino ambién como un meca-
nismo esencial de ga an ía del nue o Es ado cons i ucional, donde el eje
jueces-Cons i ución acaba con i iéndose en el ci cui o maes o de de ensa
y acionalización del sis ema de alo es del o den ju ídico de la sociedad
occiden al (BACHOF) (2).
No debe, pues, esul a ex año que, con la singula excepción de Ale-
mania Fede al (3), los sis emas cons i ucionales occiden ales de posgue a
desa olla an es a opción al e na i a has a el ex emo de con igu a po p i-
me a ez en la his o ia un ó gano au ónomo de con ol y gobie no del pode
judicial: así sucede en I alia (1947), F ancia (1958), Po ugal (1976) y Es-
paña (1978); nada menos que el 80 po 100 del cons i ucionalismo eu opeo
occiden al de posgue a.
Es a eubicación del pode judicial en el o ganig ama del sis ema de ó ga-
nos del Es ado, unido a la cla a consolidación de los mecanismos de aciona-
lización cons i ucional que, su gidos de las Cons i uciones p o eso ales del
pe íodo de en egue as, enían a pe ila las es e as de au onomía de los
pode es ejecu i o y legisla i o en sus p ocesos de in e acción ecíp oca, pod ía
pe mi i una eape u a del deba e eó ico ace ca del nue o desa ollo del
p incipio de di isión de pode es en las democ acias occiden ales. Un deba e
que no excluye, po un lado, la supe ación del iejo esquema ipa i o debi-
do a la e en ual apa ición de es e as de pode nue as, ela i amen e di e en-
ciadas, como el pode cons i uyen e, pode de di ección polí ica, e c.
(MOR-
TATI),
ni, po o o, la insis encia en la e icacia sis émica que es e as de
(1) Véase M.
CAPPELLETTI,
«La c ea i i á della giu isp udenza nel empo p esen e»,
en / po en del Ciudice ci ile di on e alia legge. A i del XIV Con egno Nazionale,
Maggioli, Rimini, 1985, p. 32.
(2)
OTTO BACHOF,
Jueces y Cons i ución, Tau us, Mad id.
(3) Cuyo p oceso cons i uyen e, como es sabido, no puede conside a se un modelo
no malizado po la incidencia de las po encias mili a es occiden ales de ocupación.
226
EL
CONSE O GENERAL
DEL
PODER
JUDICIAL
ac uación uncional sepa adas gene an en el Es ado social con empo áneo
(LUHMANN,
BLONDEL).
No puede deja de sub aya se la cno inc impo ancia que, en es a pe s-
pec i a, adquie e la doc ina apun ada po el T ibunal Cons i ucional español
al de ini su posición en el p ocedimien o de esolución del con lic o de a i-
buciones en e ó ganos cons i ucionales p e is o en la Ley O gánica del T i-
bunal Cons i ucional, en sen encia 45/1986, de 17 de ab il, que sugie e la
exis encia de una ga an ía cons i ucional del p incipio polí ico de di isión de
pode es («El in e és p ese ado po el p oceso con lic ual es es ic amen e
el de espe o a la plu alidad o complejidad de la es uc u a de pode es cons-
i ucionales, lo que adicionalmen e se ha llamado 'di isión de pode es'»,
undamen o ju ídico cua o), ga an ía que cons i ui ía p ecisamen e el sopo -
e legi imado de la ac uación mediado a del p opio T ibunal.
Sin emba go, la cons a ación, al menos en el plano eó ico, de es a e en-
ual e i alización del p incipio polí ico de di isión de pode es, coincide
igualmen e con o os p ocesos de ans o mación en p o undidad del Es ado
democ á ico-cons i ucional con empo áneo: básicamen e hab ía que sub aya
en es e pun o la endencia a la segmen ación plu alis a de cie os ó ganos del
Es ado, como un ine i able e lejo de la dinámica plu alis a-pa icipa i a,
de con enido al e na i amen e polí ico o neoco po a i o, ca ac e ís ica de los
sis emas democ á icos occiden ales. Una endencia que coincide y a la ez
colisiona con el man enimien o de una lógica de acionalización cons i ucio-
nal,
inculada a una concepción o gánica de ieja adición alemana, que
implica la concepción de cie as es e as ins i ucionales de la es uc u a del
Es ado como ámbi os sepa ados del mundo con ingen e y a iable de la
sociedad ci il.
Queda, pues, abie a la in e ogan e de si el en oque eó ico adecuado
pa a comp ende e in e p e a el p incipio de di isión de pode es en nues o
p esen e his ó ico debe á adecua se a cla es ep esen a i as de ipo plu alis a/
pa icipa i o, ep oduciendo el modelo de un Es ado c ecien emen e poli i-
zado o socializado, o bien, po el con a io, a cla es o gánico- uncionales
que conec en la es e a de decisión de los dis in os pode es al espec i o ámbi-
o cons i ucionalmen e p e is o, sepa ado de oda ins umen ación social o
polí ica inmedia a.
En uno u o o caso se án dos los elemen os con igu ado es de la espec-
i a posición y unción del ó gano: su sis ema de elección o designación y su
ámbi o de compe encias uncionales.
Son és as dos p ecisamen e las cues iones cen ales que se deba en en la
227
ANTONIO |. PORRAS NADALES
STC 108/1986, de 29 de julio, que esuel e el Recu so de incons i uciona-
lidad núm. 839/1985, in e pues o po el g upo de Alianza Popula con a
la Ley O gánica 6/1985, de 1 de julio, del Pode Judicial; un ecu so que
has a cie o pun o ep oducía elemen os de los an e io es con lic os acumu-
lados de a ibuciones plan eados po el p ime Consejo Gene al del Pode Ju-
dicial.
2.
EL CONSEJO GENERAL DEL PODER JUDICIAL COMO
ÓRGANO CONSTITUCIONAL
Na u almen e, el obje o del ecu so se cen a no en la posición del pode
judicial s ic o sensu, sino en la del ó gano de gobie no del mismo, el Con-
sejo Gene al del Pode Judicial, po lo que esul a supe luo de ene se po
aho a en conside aciones gené icas sob e el pode judicial, globalmen e con-
side ado, en nues o o denamien o.
Sin emba go, ello no es a impo ancia al p oblema cen al en discusión,
la posición cons i ucional del ó gano de gobie no del pode judicial, espe-
cialmen e en lo que se e ie e a su conside ación como ó gano cons i ucional
cuya exis encia de i a de modo inmedia o de la no ma cons i ucional, ocu-
pando así «una posición au ónoma y no subo dinada a los demás pode es
públicos» ( undamen o ju ídico décimo).
El p oblema se susci a e iden emen e po la ausencia de una egulación
comple a, en la no ma cons i ucional, de los mecanismos con igu ado es de la
cons i ución del ó gano y de las dimensiones especí icas de su ámbi o compe-
encial. Es deci , que aun exis iendo una cla a inculación inmedia a con
el ac o cons i u i o del o denamien o, en la medida en que la olun ad cons-
i uyen e ha emi ido al legislado la de e minación especí ica de sus elemen-
os es uc u ales y uncionales, más allá del con enido mínimo esencial p e-
is o en el a ículo
122.3,
la posición inal del ó gano queda en cie a medida
descons i ucionalizada y some ida a la e en ualidad de los p ocesos polí icos
que puedan condiciona la ac uación del legislado .
Ello emi e, pues, el e dade o cen o de g a edad de la cues ión a la
de e minación de cuál sea ese con enido mínimo esencial del ó gano, cons-
i ucionalmen e p e is o, al ma gen del ámbi o de conc eción o desa ollo
que e en ualmen e pueda asumi el legislado o gánico. Es de lamen a que
la ci ada sen encia, más p eocupada po los p oblemas de in e p e ación y
con ol de la LOPJ, de acue do con los é minos del ecu so, no haya en a-
228
EL
CONSEIO GENERAL
DEL
PODER
JUDICIAL
do on almen e en es e aspec o cen al, undamen al pa a una adecuada
comp ensión de la posición del Consejo —con independencia de cuál sea su
mecanismo de designación o el de alle de bus compe encias— en el o dena-
mien o cons i ucional español. Algunos de es os elemen os apa ecen, sin
emba go, de o ma pa cial y p esen ados más bien en una a gumen ación
nega i a en e a posibilidades al e na i as en las elaciones del Consejo con
o os pode es —Gobie no o Pa lamen o—. Así, queda cla o que la Cons i u-
ción ha p e endido «c ea un ó gano au ónomo que desempeña cie as un-
ciones» ( undamen o ju ídico oc a o), que se con igu a como ga an ía espe-
cí ica pa a asegu a la independencia del pode judicial ( undamen o ju ídi-
co sex o), «a in de que esa independencia no se ea pe u bada po medios
más indi ec os o su iles» ( undamen o ju ídico sép imo). Esas unciones
deben queda alejadas del ámbi o compe encial gube namen al con el obje i-
o de no «en u bia la imagen de la independencia judicial» ( undamen o
ju ídico oc a o): pa ece, pues, su icien emen e cla o que a a és de la un-
ción de gobie no del pode judicial no es posible a ec a di ec amen e a la
es e a esencial e independien e de la unción judicial s ic o sensu, sino an
sólo a su imagen. A a és de es e c i e io nega i o accedemos, pues, a uno
de los elemen os esenciales del ó gano: se un ins umen o de p oyección o
sal agua da de la imagen de independencia del pode judicial; y siendo así
que la independencia del pode judicial pod ía se cali icada como un ele-
men o cons i u i o básico en su elación con los es an es ó ganos del Es ado,
el Consejo apa ece ía con i mado como un ó gano ins umen al que u ela
la p oyección hacia a ue a (imagen) del pode judicial. Ine i ablemen e es e
p oceso a gumen al pa ece conduci hacia el concep o mismo de ep esen a-
ción:
la conside ación del Consejo como ep esen an e, uni icado y p oyec a-
do hacia a ue a, del pode judicial.
Sin emba go, un nue o c i e io de delimi ación nega i a pe mi e pe ila ,
al menos pa cialmen e, es e elemen o inhe en e a la na u aleza del ó gano:
el Consejo, a i ma el T ibunal Cons i ucional ( undamen o ju ídico no eno),
no iene ca ác e ep esen a i o de las dis in as ca ego ías de jueces y magis-
ados que in eg an el pode judicial. Una a i mación coinciden e con la
doc ina ei e ada po la Co e Cos i uzionale i aliana en el sen ido de con-
side a que el Consejo Supe io de la Magis a u a «non é il app esen an e,
in senso écnico, dell'o dine giudizia io» (4). Nos encon amos, pues, an e
(4) C.
MORTATI,
Is i uzioni di Di i o Pubblico, CEDAM, Padua, 1976, . II, p. 1286.
Sen encia de la Co e Cos i uzionale, núm. 142, de 1973.
229
ANTONIO I. PORRAS NADALES
una singula mani es ación de las con adic o ias implicaciones del concep o
de ep esen ación. Si el Consejo ca ece de ep esen ación ab in a (como ya
había a i mado el p opio T ibunal Cons i ucional al echaza su legi imación
pa a ac ua en nomb e del colec i o de jueces y magis ados en la an e io
sen encia sob e los con lic os de a ibuciones), ello supone que sólo cabe
a ibui le, lógicamen e, una capacidad de ep esen ación ad ex a; odo ello,
epe imos, con independencia del ma gen de decisión y conc eción sob e la
con igu ación del ó gano, que co esponde al legislado .
Aho a bien, es a ausencia de ep esen a i idad in e na, de ca ác e ins u-
men al o ad in a, del Consejo no pa ece exclui la exigencia po pa e de la
no ma cons i ucional de un cie o g ado de plu alismo en la Cons i ución del
ó gano, que esponde ía a la necesidad de «asegu a la p esencia en el Conse-
jo de las p incipales ac i udes y co ien es de opinión exis en es en el conjun o
de jueces y magis ados en cuan o ales, es deci , con independencia de cuáles
sean sus p e e encias polí icas como ciudadanos» ( undamen o ju ídico de-
cimo e ce o)
. Po más que es a duplicidad subyacen e, que di e encia ía en e
la pe sonalidad del juez en cuan o juez y en cuan o ciudadano, no queda
cla amen e desa ollada po la ci ada sen encia, ya que, po una pa e, no se
exige el mismo ipo de desdoblamien o pa a los es an es ju is as elegibles
po las Cáma as, según el a ículo 122.3 de la Cons i ución, cuya unción en
es e sen ido se ía la de «exp esa la p oyección en el mundo del De echo de
o as co ien es de pensamien o exis en es en la sociedad» (sub. mío), y no
de las co ien es es ic amen e exis en es en el mundo de los p o esionales
del De echo; y, po o a, se acaba esumiendo que la inalidad de la no ma
cons i ucional se ía «asegu a que la composición del Consejo e leje el plu-
alismo exis en e en el seno de la sociedad y, muy en especial, en el seno del
pode judicial» (ibídem).
Sin emba go, es a exigencia de un plu alismo in e no en el seno del Conse-
jo como e lejo del plu alismo social no implica una a iculación ins umen-
al del mismo como exp esión del p incipio de «au onomía de la judica u a,
en endida como conjun o de odos los magis ados y jueces de ca e a, y en
consecuencia, la acul ad de au ogobie no de ese conjun o de magis ados
y jueces cuyo ó gano se ía p ecisamen e el Consejo», pues, en e ec o, «ni al
au onomía y acul ad de au ogobie no se econocen en la Cons i ución ni
se de i an lógicamen e de la exis encia, composición y unciones del Con-
sejo» ( undamen o ju ídico oc a o).
Hay, pues, ine i ablemen e una compleja pues a en p ác ica de las exi-
gencias simul áneas de ep esen ación y sepa ación, inhe en es a las ca ego-
230
EL CONSEIO GENERAL DEL PODER IUDIC1AL
ías básicas del Es ado (PÉREZ ROYO), pe o con la di ícil ma ización implíci a
de que, en es e caso, las di isiones ideológicas exis en es en la sociedad no
solamen e deben no aslada se al ó gano, sino que incluso ampoco debe ían
aslada se al p opio colec i o de in eg an es de la ca e a judicial, pues és e
se ía el iesgo de un modelo de Consejo elegido po jueces y magis ados
( undamen o ju ídico decimo e ce o). Todo ello, sin emba go, acep ado el
pos ulado inicial de un cie o g ado de plu alismo subyacen e a la composi-
ción del ó gano, que no se aduce en una na u aleza in e namen e « ep e-
sen a i a» del Consejo en cuan o ó gano de una supues a o ganización de
los jueces, cues ión es a que, como ya hemos señalado, había dejado esuel a
la an e io STC 47/1986, de 17 de ab il, que esol ió los con lic os de a ibu-
ciones acumulados in e pues os po el p ime Consejo.
Po supues o, no se a a de un p oblema peculia del o denamien o es-
pañol: así, en I alia, la necesidad de acen ua la p imacía del plano uncional
suminis ando una ga an ía suplemen a ia de apoli icidad al ó gano, se adu-
jo en la o iginal decisión de ubica en la P esidencia del Consiglio nada
menos que al p opio p esiden e de la República, siguiendo un diseño que ya
apa ecía en la Cons i ución ancesa de 1946. Como ha apun ado MORTATI,
en es e caso el je e del Es ado no se limi a al eje cicio de unciones simbóli-
cas,
sino que cumpli ía dos obje i os esenciales: hacia el in e io del ó gano
en una a ea de eequilib io de las di e sas endencias que se mani ies an en
su seno (o sea, como elemen o de up u a de una dinámica ins umen al o
co po a i a en el in e io del Consiglio), y hacia el ex e io , en las elaciones
con o os pode es, en una p oyección más p óxima al con enido gené ica-
men e es a al del ó gano.
Así, pues, la unción de ep esen ación ad ex a del Consejo no implica
simul áneamen e ep esen a i idad ab in a, lo que supone un echazo di ec-
o de las esis ins umen alis as del au ogobie no del pode judicial, con i -
iéndose la exigencia de plu alismo en una ga an ía cons i ucional que se
encuad a ía en una línea de cohe encia con el a ículo p ime o de la Cons i-
ución, pe o sin llega a queb a la concepción del Consejo como ó gano
sepa ado de odo sopo e social inmedia o.
251
ANTONIO I. PORRAS NADALES
III.
LA COMPOSICIÓN DEL CONSEJO Y LA POSICIÓN
DEL LEGISLADOR
A pa i de es as p ecisiones mínimas ace ca de la na u aleza cons i u-
cional del Consejo la p ime a in e ogan e al e na i a se cen a en el p o-
blema de su composición y, más en conc e o, en los doce ocales de p oce-
dencia judicial, cuyo sis ema elec i o queda a ibuido po la Cons i ución
a lo que disponga el legislado .
En el año 1980 la Ley O gánica del Consejo Gene al del Pode Judi-
cial (LOCGPJ) op ó cla amen e, sin ningún ipo de oposición pa lamen a ia,
po la al e na i a p o esional-co po a i a, homologando así el sis ema esul-
an e al modelo i aliano: son conocidos sus iesgos inhe en es de co po a i i-
za inexo ablemen e un ó gano cuya ac uación a ec a al conjun o del pode
judicial en cuan o pode es a al enca gado de una unción que sa is ace in e-
eses gene ales e e ibles al conjun o del o denamien o, y no in e eses sec o-
iales o p o esionales de un de e minado colec i o. No cabe, en igo , opone
es e modelo al sis ema ancés de designación, que esponde cla amen e a
cla es semip esidenciales pe ec amen e alejadas de la lógica pa lamen a ia
del sis ema cons i ucional español. En el plano eó ico sólo cabe in e p e a
es a opción como un cla o e o zamien o de la au onomía y sepa ación del
pode judicial de los es an es pode es del Es ado, pe o siemp e eniendo en
cuen a que, en nues o caso, se a aba de una al e na i a emanada del legis-
lado y no de la p opia Cons i ución. Si ue a es e úl imo el caso, en onces
nos encon a íamos an e un modelo de di isión de pode es ela i amen e p ó-
ximo al diseñado po las alegaciones de los ecu en es, donde los pode es
se ían concebidos como bloques ela i amen e sepa ados o au ónomos, pe o
donde simul ánea y consecuen emen e se ope a ía una ans o mación adical
en el concep o de ley y en la p opia es e a de au onomía decisional del legis-
lado , adicalmen e alejada de la posición que has a aho a és e iene de en-
ando en nues o o denamien o: así, las Cáma as ca ece ían no sólo de la
posibilidad de lle a a cabo el nomb amien o de miemb os del Consejo más
allá de los ocho ju is as explíci amen e p e is os en la Cons i ución, sino
ambién de la posibilidad de eo dena la po es ad eglamen a ia del Consejo,
que queda ía con igu ada como un ámbi o p opio o in e no, ajeno a oda
in e e encia de cualquie o o pode . Como ya señaló en su momen o la
STC 45/1986, de 17 de ab il, ci ada, al esol e sob e el con lic o de a ibu-
ciones, es o supond ía echaza el pos ulado de que, a a és de la ley, «y con
232
EL CONSEIO GENERAL
DEL
PODER JUDICIAL
subo dinación
a la
Cons i ución,
las
Co es Gene ales os en an
la
compe en-
cia sob e
las
compe encias
en el
seno
del
o denamien o es a al
po
e e en-
cia
al
conjun o
de sus
ins i uciones cen ales» ( undamen o ju ídico cua o).
En es a opción inicial
de 1980 se
consag a ían,
po
úl imo,
de una
o ma
ela i amen e inequí oca,
los
p incipios
de
plu alismo
y
ep esen a i idad
del
Consejo espec o
al
colec i o
de
jueces
y
magis ados in eg an es
de la ca-
e a judicial.
No
es
és e
el
luga pa a in e p e a
las
cla es polí icas
que han
impulsado
al legislado
a
ope a
en la
LOPJ
de 1985 la
adical ans o mación
de
es e
p ime modelo
que, no
debe ol ida se,
se
o mula
en la
LOCGPJ
con un
ca ác e
de
p o isionalidad:
no
pa ece
que la
p opia ac uación
del
p ime
Consejo, p obablemen e demasiado poli izada, haya sido ajena
a
es e cambio,
ela i amen e imp e is o,
de la
mayo ía pa lamen a ia,
que
conduce
a la
elección
del
o al
de los
miemb os
del
Consejo
po las
p opias Cáma as
(a -
ículo
112),
eliminando
así
oda componen e di ec amen e p o esional
o co -
po a i a
en la
composición
del
ó gano. Puede eco da se
a
es e espec o
que
el p oyec o
de
e o ma cons i ucional i aliano
de 1974 del
Consiglio Supe io e
de
la
Magis a u a p e eía
una
a ibución
de las dos
e ce as pa es
a la
elec-
ción pa lamen a ia, p e endiendo con igu a
así una
mayo ía al e na i a
de
ipo polí ico pe o
sin
elimina
po
comple o cie a p esencia co po a i a
(5).
Sin emba go, in e esa des aca
que
pa a
el
T ibunal Cons i ucional ambas
opciones —que
no
excluyen,
po
cie o, o as posibilidades al e na i as—
p esen an ie:gos implíci os elacionados
con su
unción esencial
de
e leja
el plu alismo exis en e
en el
seno
de la
sociedad:
la
posibilidad
de un
plu a-
lismo
que
con i ie a
al
Consejo
en un
o ganismo ins umen al, media izado
po
el
p ocedimien o elec o al, donde
no se
p oduje a
un
simple e lejo
del
plu alismo exis en e
en el
seno
de la
sociedad, sino
más
bien
una
a iculación
de in e eses sec o iales,
ya
sean co po a i os
o
polí icos.
En
es e caso
esa
media ización ins umen al pod ía a ec a
o
desna u aliza
el
ca ác e
de
ga an ía especí ica pa a asegu a
la
independencia
del
pode judicial ( unda-
men o ju ídico sex o)
que
asume
el
Consejo;
es
deci , segui ía exis iendo,
según
la
doc ina cons i ucional,
una
ensión
o
con adicción implíci a en e
el p incipio
de
independencia
del
pode judicial, con igu ado
de una
es e a
uncional sepa ada,
y la
unción
de
p oyección hacia a ue a
del
pode judi-
cial,
que
sólo puede en ende se como
un
cie o e lejo
de un
plu alismo subya-
(5) Ibídem,
MORTATI,
op. ci .
Sob e
el
p oceso legisla i o español, éase
P.
ANDRÉS
IBÁÑEZ
y C.
MOVILLA ALVAREZ,
El Pode Judicial, Tecnos, Mad id, 1986.
233
ANTONIO J. PORRAS NADALES
Así, pues, aun echazando inicialmen e la ca ego ía del « eglamen o judi-
cial» como igu a au ónoma, en la medida en que la es e a con o mado a del
es a u o de los jueces y magis ados queda ga an izada de o ma su icien e-
men e explíci a po la ese a absolu a de ley, queda ían dos al e na i as po-
sibles a a és de las cuales a icula un pos e io desa ollo en ía egla-
men a ia de egulaciones de ca ác e secunda io o auxilia : en p ime luga ,
la p e is a en el a ículo 110 de la Ley, cuyo eje cicio co esponde ía al
Consejo, y que a ec a ía p obablemen e al núcleo más p óximo a la es e a
de ga an ía del p incipio de independencia judicial, y en segundo luga , y
esidualmen e, la abs ac a po es ad eglamen a ía del Gobie no, cuya incons-
i ucionalidad no es decla ada explíci amen e en es e caso po la o ma gené-
ica en que la disposición adicional p ime a se e ie e al ex o legal y, en
consecuencia, a po enciales es e as de desa ollo de la ley que no es án di ec-
amen e conec adas con el p incipio de independencia judicial.
En esumen, la decisión del T ibunal Cons i ucional iene de cla i icado
en es e pun o la decisión de echaza un e en ual monopolio pa a el desa o-
llo no ma i o de la ley, a ibuible bien al Consejo o bien al p opio Gobie no:
ello supone inalmen e e o ae la si uación a un esquema más p óximo al
p imi i o ex o de la LOCGPJ, dada la in e p e ación amplia que se de iende
del a ículo 110 de la Ley, pues en aquel ex o la lógica p io idad del Con-
sejo no suponía en absolu o la exis encia de un monopolio excluyen e pa a
el eje cicio de una ac i idad de desa ollo eglamen a io. Como es lógico,
aunque desde una pe spec i a acen uadamen e o malis a es e ipo de des-
a ollo eglamen a io emanado del Consejo pudie a se cali icado como « e-
glamen o judicial», es e iden e que no puede conside a se en ningún caso
como una emanación na u al, en el plano no ma i o, de la capacidad de au o-
gobie no del pode judicial, sino de una me a a iculación ins umen al,
mediada po la ese a absolu a de ley en cuan o ga an ía cons i ucional
básica del p incipio de independencia judical, capaz de a ec a an sólo a la
egulación de «condiciones acceso ias pa a su eje cicio» ( undamen o
ju í-
dico igesimosex o), y sin posibilidad de impone un espacio de monopolio
no ma i o excluyen e en e a la gené ica po es ad eglamen a ia del Gobie -
no que, en su caso, es a ía suje a a idén icos lími es.
Na u almen e, más allá del conc e o echazo del ecu so de incons i u-
cionalidad con a la Ley O gánica del Pode Judicial, el in e és de la sen encia
adica en la consag ación de unas pau as gene ales de in e p e ación ace ca
del ámbi o compe encial del Consejo y su capacidad pa a a ec a a es e as
p óximas al es a u o de los jueces y magis ados: unas pau as que en con-
240
EL CONSEJO GENERAL DEL PODER JUDICIAL.
secuencia no pueden en ende se e e idas únicamen e al desa ollo de una
e en ual ac i idad eglamen a ia s ic o sensu, sino ambién a los ac os y dis-
posiciones de cualquie ango emanadas del Consejo y con capacidad po en-
cial pa a a ec a al pe sonal judicial y a su es e a uncional.
Se a a cla amen e de un sec o de la ida del Es ado en el que c i e ios
je á quicos y inculan es, p opios de una es e a de gobie no o adminis a-
ción, pueden colisiona con los p incipios de ho izon alidad uncional y li-
be ad decisional que ga an izan el pos ulado de la independencia del pode
judicial: es as posibilidades de colisión ienen un ca ác e obje i o, que no
depende á di ec amen e de la es e a del Es ado, judicial o ejecu i a, en que
es é o malmen e inca dinada la unción de gobie no del pode judicial.
Po ello, las conclusiones básicas de la sen encia ci ada no se limi an al ci -
cuns ancial p oblema de la alidez del a ículo 112 y disposición adicional
p ime a de la Ley, así como del a ículo 386 en elación con la disposición
ansi o ia 28.1, sob e an icipación de la edad de jubilación o zosa (que
po no a ec a di ec amen e a la con igu ación del Consejo no a amos en
es as páginas), o a los a gumen os sob e los e en uales de ec os en la a-
mi ación de la Ley O gánica (que igualmen e excluimos del p esen e ex o).
Po el con a io, deben en ende se como unas conclusiones que ienden a con-
igu a globalmen e los lími es y las posibilidades del ma co compe encial del
Consejo y las condiciones pa a su eje cicio en el sis ema cons i ucional espa-
ñol.
Po ello, me ece la pena insis i en las consecuencias que de ellas se
de i an.
La p ime a de ales conclusiones, a sabe , el echazo de la con igu ación
del pode judicial como una es e a de pode au ónomo o sepa ado, do ada
po la Cons i ución de un ámbi o p opio de au oo ganización y au o uncio-
namien o, implica como consecuencia la sujeción inicial de odo el colec i o
de in eg an es de la ca e a judicial al mismo espacio de ga an ías cons i u-
cionales que el es o de los ciudadanos, del que no cons i uyen o igina ia-
men e un colec i o di e enciado ni some ido a un égimen especial de su-
jeción. Ello supond ía, pues, que oda limi ación del espacio de ga an ías
cons i ucionales que a ec a a al colec i o de jueces y magis ados más allá de.
lo p e is o en el í ulo VI de la Cons i ución y en la p opia LOPJ queda
lógicamen e excluido del ámbi o compe encial de la es e a de gobie no del
pode judicial, debiendo a icula se en su caso a a és de los mecanismos
gene ales del p incipio de ese a de ley y con las ga an ías suplemen a ias
p e is as en el p opio o denamien o cons i ucional.
Aho a bien, en la medida en que el p incipio cons i ucional de indepen-
24
T
16
ANTONIO 1. PORRAS NADALES
dencia del pode judicial implica una se ie de consecuencias o gánicas que
deben a ec a al ámbi o de au onomía de los jueces, con igu ando su espec-
i o y peculia es a u o, odo un sis ema e o zado de ga an ías absolu as se
pone en ma cha. En p ime luga es la p opia Cons i ución la que se enca ga,
en su a ículo 127, de con igu a la di e encialidad del colec i o de los jueces
en el eje cicio del de echo de asociación del a ículo 22. Pe o, en segundo
luga , y a la ez segunda conclusión de la sen encia, se es ablece una ese a
legal e o zada en el ámbi o de con igu ación del es a u o de jueces y magis-
ados, que en ningún caso pod á se a ec ado po disposiciones de in e io
ango, ya p ocedan del Gobie no o del Consejo. Lo que implica en consecuen-
cia la con igu ación de la es e a de independencia judicial como un espacio
u elado en e a posibles in e e encias « an o en el in e io de la o ganiza-
ción judicial» como en gene al en e a odos ( undamen o ju ídico sex o).
El cuad o de mecanismos de ga an ía consis i á básicamen e en la inamo ili-
dad, la ese a de ley o gánica en la es uc u a de los juzgados y el égimen
de incompa ibilidades; pe o es a ga an ía se eequilib a con una se ie de
con apesos que son la esponsabilidad y la es ic a limi ación de los jueces
a su unción ju isdiccional. Es a limi ación o con apeso («el es ic o acan-
onamien o de los jueces y magis ados en su unción ju isdiccional», unda-
men o ju ídico sex o) es concebida po el T ibunal Cons i ucional como una
au én ica ga an ía del p incipio de sepa ación de pode es, lo que pa ece e-
o za lógicamen e la esis de la dimensión uncional del pode judicial en el
conjun o del sis ema de di isión de pode es.
Todo ello supone, pues, una cla a limi ación ma e ial al ámbi o de ac ua-
ción del Consejo, cuyo ca ác e de ga an ía especí ica del p incipio de inde-
pendencia judicial queda educido o bien, en p ime luga , a su p oyección
hacia a ue a, como ep esen an e ad ex a del pode judicial (lo que end á
una g an impo ancia en el e eno de las elaciones con o os pode es y en la
p oyección uni icada del pode judicial an e la opinión pública), o bien al
me o desa ollo de ac os o disposiciones ins umen ales aplica o ias de la
Ley O gánica, como una compe encia p io i a ia pe o no exclusi a, sin capa-
cidad pa a incidi en el conjun o de de echos y debe es que con igu an el
•es a u o de los jueces.
.242
EL CONSEJO GENERAL DEL PODER IUDICIAL
V. CONCLUSIÓN: ¿INDEPENDENCIA O AUTONOMÍA
DEL PODER JUP1.CÍA1.?
En de ini i a, a pa i de es a con igu ación pa ece despe a se en nues o
o denamien o el deba e, ya susci ado hace algún iempo en I alia, ace ca de
la dudosa en idad ju ídica del p incipio de au onomía judicial; al menos en
la medida en que el concep o de au onomía pa ece implica necesa iamen e
la exis encia de un espacio no ma i o p opio e, implíci amen e, de una es e-
a de a iculación o gánico-polí ica ela i amen e sepa da, que i ía más allá
del es ic o ámbi o ju isdiccional en que se desen uel e la dimensión del
pode judicial independien e.
Mien as el pode judicial ca ezca e ec i amen e de o a p oyección esen-
cial que no sea la es ic amen e uncional, y mien as siga acep ándose que
la máxima ga an ía pa a el eje cicio de esa unción en condiciones de o al
independencia eside en el p incipio absolu o de la ese a de ley, el concep o
de au onomía no deja á de se un elemen o ela i amen e pe u bado , de
di ícil encuad amien o sis émico en una eo ía gene al del Es ado cons i u-
cional con empo áneo.
La es e a o gánico-adminis a i a del conjun o de jueces y ibunales, ya
sea di igida, como adicionalmen e, po el Minis e io de Jus icia o median e
un Consejo Gene al del Pode Judicial, no cons i uye en e ec o un elemen o
di ec amen e condicionado del ámbi o de independencia uncional del pode
judicial, sob e odo en la medida en que es e p incipio es á ga an izado y
con igu ado a a és de la ese a de ley. Po ello, lle a azón el T ibunal
Cons i ucional español cuando concibe al Consejo no como un ó gano enca -
gado de ga an iza de o ma inmedia a la p opia independencia judicial,
que queda ía asegu ada median e un mecanismo supe io , la ese a de ley,
sino más bien de u ela la imagen de la independencia judicial y su p oyec-
ción hacia a ue a en las elaciones con o os ó ganos o con el conjun o de
la opinión pública. El polémico p oyec o de e o ma cons i ucional del año
1974 en I alia p e eía p ecisamen e la eliminación de la e e encia a la au o-
nomía del o den judicial, del a ículo 104 de la Cons i ución, que se ía sus-
i uida po el escue o p ecep o «i giudici sonó indipenden i». Es, en e ec o,
el mecanismo uncional de la independencia judicial el au én ico núcleo
esencial con igu ado de la posición del pode judicial en el conjun o del
Es ado: un p incipio que po su p opia na u aleza echaza oda in omisión
de una ó bi a o gánico-adminis a i a, ya sea desde la es e a gube namen al
243
ANTONIO
I.
PORRAS
NADALES
o desde la es ic amen e o gánico-judicial. Y en al sen ido me ece eco da -
se el balance de la expe iencia i aliana, que, en palab as de MORTATI (7), si
po una pa e ha enido a demos a cómo el au ogobie no de la magis a-
u a ha supues o una eliminación de la dependencia de és e en e al ex e io ,
po o a ha gene ado o o ipo de dependencia in e na que, en un égimen
de poli ización del Consejo, puede pe judica an o como la o a a las exi-
gencias que p e endía sa is ace .
En de ini i a, la concepción o gánico-polí ica de la unción judicial como
un au én ico pode , a iculado con o me a mecanismos adicionales de con-
cen ación y ep esen ación, ab e el iesgo de una pe u bación de las ga an-
ías cons i ucionales básicas que p o egen la es e a esencial de au onomía
decisional del juez. Y ello en o ma absolu amen e independien e de cuál
sea en conc e o el mecanismo de designación de los miemb os del Consejo
p e is o en el o denamien o.
Ello supond ía, en consecuencia, que una e en ual decisión cons i ucional
en o den a la con igu ación de un ó gano de gobie no del pode judicial,
in eg ado o no p edominan emen e po jueces y magis ados, no cons i ui ía
po sí misma un elemen o cen al de ga an ía, con igu ado
•
de la indepen-
dencia judicial, sino más bien un elemen o de p oyección uni icada y hacia
a ue a del pode judicial, que pe mi i ía la exis encia, en p ime luga , de un
cen o o mal de impu ación del complejo en amado adminis a i o de la
jus icia, a la ez que un desa ollo uncional de las a eas de o ganización y
adminis ación del sis ema bu oc á ico de la jus icia o malmen e sepa ado
•de los cen os de impulso polí ico del pode ejecu i o.
(7)
MORTATI,
op. ci ., . II, p. 1290.
244