XJn
ciudadano
impa cial
/aman e
de
la
elicidad
de
su
Pa ia,
que
no
puede
e
con
indi e encia
ul ajadas
injus a¬
men e
po
cap ichos
ó
esen imien os
pe sonales,
ó
al
ez
po
o a
cosa
peo ,
las
au o idades
legí imamen e
cons i ui¬
da^,
oma
la
pluma
pa a
indica
la
opi¬
nión
de
un
dis inguido
ciudadano,
que
eúne
ademas
la
calidad
de
Ge e
polí¬
ico
de
una
de
las
mas
impo an es
p o¬
incias
de
la
Mona quía,
y
que
ha
si¬
do
ho iblemen e
calumniado
en
es os
dias.
Apenas
hay
mode ación
que
bas¬
e
pa a
no
excede se,
cuando
se
e le¬
xiona
sin
p eocupación
sób elos
incon¬
enien es
y
males
que
puede
p oduci
el
abuso
que
se
hace
po
algunos
de
la
libe ad
;
y
cuando
se
hace
el
examen
y
compa ación
de
los
icios
y
conduc-
a
del
calumniado ,
con
las
i udes
y
p ocede
del
calumniado.
Cie a
espe¬
cie
de
homb es
que
ya
se
an
conocien¬
do,
se
han
decla ado
de
algún
iempo
á
es a
pa e
sus
enemigos;
á
no en a
le¬
guas
de
dis ancia
ue on
á
omi a
el
eneno
que
ab igaban
sus
co azones:
con
los
colo es
mas
neg os
hicie on
su
e¬
a o
en
la
ibuna,
y
el
pueblo
mismo,
que
ue
es igo
de
sus
la gos
su imien¬
os
po
la
causa
jus a,
lo
ha
oido
llama
déspo a
é
incons i ucional.
Felizmen e
es
bas an e
conocido,
y
me
lisongeo
de
que
sus
de ac o es
hab án
sido
desp e¬
ciados
de
los
homb es
sensa os;
es os
sa¬
ben
que
las
opiniones
no
a ían
de
un
momen o
áo o,
y
que
son
indelebles
cuando
se
g aban
con
abajos
y
ama -*
gu as:
el
pueblo,
empe o,
se
deja
alu¬
cina
con
acilidad,
ni
es
necesa io
pa¬
a
pe suadi le
un
en endimien o
p i i¬
legiado:
calo
en
la
exp esión,
adema¬
nes
y
con o ciones,
impa idez
y
des¬
e güenza
,
son
las
cualidades
que
hacen
b illa
e íme amen e
á
cie os
se es
mi-
(
3
)
,
se ables
que,
no
eniendo
o a
ecomen¬
dación,
mendigan
el
au a
popula ,
dan¬
do
á
sus
men i as
un
ai e
de
impo an¬
cia,
anunciándose
siemp e
con
p o es¬
a»
de
since idad,
y
encub iendo
su
ca¬
ác e
maligno
con
una
es udiada
hipo¬
c esía
:
sus
labios
p onuncian
en
oda
ocasión
amo
á
la
Pa ia,
y
deseos
del
bien;
pe o
sus
almas
pequeñas
y
as e¬
as
jamas
mi a on
an
al o:
solo
anhelan
el
deso den,
la
ana quía
y
la
sang e,
y
sus
maquinaciones
no
ienen
o o
obje¬
o.,
ni
se
di igen
á
o o
in.
¡Ojalá
los
i os
que
se
ases an
uesen
solo
á
su
pe -
sona;
acos umb ado
es á
á
padece ,
y
las
desg acias
le
hicie on
su ido!
Mas
no
es
él
el
blanco
de
las
i as;
lo
es
la
au o idad
que
ege ce,
pues
odo
eno
es
du o
al
b u o
que
no
es á
domado.
Cuando
los
espí i us
es án
inquie os,
y
en
mo imien o
las
pasiones,
nada
es
necesa io
pa a
exal a las
sino
audacia,
y
ue za
en
el
pulmón.
¿Qué
impo a
que
no
haya
mé odo
en
.el
discu so,
ló¬
gica
ni
azones?
Los
Zoilos
que
asi
se
(
4
)
.
,
p esen an
á
habla
en
público,
le an¬
ando
su
des e gonzada
en e
en
medio
de
un
pueblo
ilus ado,
á
quien
quisie¬
an
conduci
ai
p ecipicio,
desmo ali¬
zándole
con
su
egemplo
y
palab as,
c een
que
los
concu en es
no
analizan
,
no
buscan
p uebas,
no
compa an;
¡mise¬
ables!
la
mul i ud
de
ciudadanos
bene¬
mé i os
é
ilus ados
que
asis en
á
an
pa ió icas
euniones,
os
conside an
co¬
mo
los
agen es
del
genio
del
mal
,
que
quisie an
e nos
en uel os
en
una
ho ¬
o osa
ana quía;
Yo
no
uego
á
mis
compa io as
mas,
si
no
que
adquie an
no icias
que
les
pongan
en
es ado
de
conoce
á
esos
o a¬
do es
que
a an
de
alucina nos.
La
e ¬
dad
se
a e güenza
de
se
anunciada
po
la
boca
del
icioso;
y
la
i ud
jamas
es á
mas
hon ada
que
cuando
la
maldi¬
ce
la
lengua
del
homb e
co ompido.
¿Qué
ideas
puede
concebi ,
qué
in en¬
ciones
ab iga ,
cuáles
pueden
se
los
deseos
del
homb e
que
no
iene
ni
do¬
micilio,
ni
es ado,
ni
bienes,
ni
des i-
no?
¿Pod á
deci
una
palab a
que
en¬
ga
elación
con
los
ilan ópicos
deseos
de
un
homb e
de
bien?
Tal
ez
a an¬
ca á
pasage os
aplausos
de
algún
in¬
expe o
que
le
oiga
y
ague
el
eneno
sin
p e ee
las
consecuencias
de
su
ne¬
cia
y
ep ehensible
docilidad;
pe o
el
sabio;
el
modes o
ciudadano
que
e
la
desg acia
de
su
Pa ia
en
el
desc édi o
de
las
au o idades
cons i uidas,
en
el
desp ecio
que
se
hace
de
las
leyes,
en
el
ompimien o
de
los
ínculos
de
la
so¬
ciedad
,
ol e á
la
ca a
ho o izado,
y
llo a á
con
los
buenos
conside ando
las
a e ías
de
que
se
ale
la
maldad
pa a
ex a i
la
opinión
y
pe e i
á
un
pue¬
blo,
que
llamó
la
a ención
y
ue
el
asom¬
b o
de
la
cul a
Eu opa.
Mad ileños,
an e
oso os
se
in amó
al
digno
Gene al
D.
Juan
O-Donoju,
y
an e
oso os
desmien o
á
sus
calumnia¬
do es:
con es a é
á
los
ca gos
p incipa¬
les
que
en
su
ausencia
se
le
hicie on
en
la
ibuna
de
la
Fon ana
de
O o,
hi ien¬
do
asi
ale osamen e
su
opinión:
ai
de-
(
6
)
énde le
p e engo
*
ues o
juicio,
pa a
que
no
dejándoos
alucina
po
las
apa¬
iencias,
con inuéis
po
el
camino
que
comp endis eis;
se
os
quie e
ex a ia ,
y
ue a
de
él
odos
son
p ecipicios.
En
el
p eámbulo
del
mo daz
discu ¬
so
con
que
se
bizo
la
acusación,
quiso
ocul a
el
au o
sus
dep a adas
in en¬
ciones
con
un
men ido
pa en esco,
que
dijo
le
unía
al
Gene al:
es a
suposición
an
insigni ican e
en
cualquie a
o o
ca¬
so,
ambién
hab ía
sido
indi e en e,
mas
no
en
la
ac ualidad
que
ha
se ido
de
másca a
á
la
maledicencia,
pa a
ingi
los
ca ac é es
de
la
since idad
y
de
un
Espa ano
desp endimien o.
No
sé
si
po
casualidad,
ó
po
la
educación,
que
se
ansmi en
las
amilias,
desp eciando
o as
p eocupaciones,
la
del
ciudadano
O-Donojú
dichosamen e
no
cuen a
nin¬
guno
de
las
cualidades
del
panegi is a;
po
consecuencia
min ió
el
o ado ,
y
no
hay
al
pa en esco.
Anunciado
como
deudo,
no
conside¬
ó
su
e ó ica
bas an e
es e
luga
co-
mun
pa a
cap a se
eí
ap ecio
del
audi¬
o io,
y
a ae se
su
a ención;
has a
aquí
solo
apa ecía
un
homb e
con
quien
na¬
da
pueden
las
elaciones
de
la
Sociedad,
cuando
son
con a ias
al
in e es
común,
pe o
al aba
que
es e
mismo
homb e
uese
conocido
po
sus
se icios
hechos
en
a o
de
la
comunidad:
en
e ec o,
con
solo
deci
que
es u o
en
p ime os
de
Ene o
en
la
ciudad
de
San
Fe nando,
que
ue
á
ella
pa a
a a
con
los
cau¬
dillos
de
la
e olución
mas
jus a
nego¬
cios
de
al a
impo ancia,
que
ol ió
á
Se illa
con
un
pliego
del
Gene al
en
Ge-
e,
que
pasó
después
comisionado
po
los
buenos
á
con ibui
á
la
decisión
de
al¬
gunos
ba allones,
que
eg esó
á
la
Isla,
y
que
hizo
un
dona i o
al
Egé ci o
sal¬
ado ,
¿quien
no
c ee ía
al
oi
amaños
mé i os
que
es aba
en
la
p esencia
de
uno
de
los
p ime os
hé oes
de
la
Pa ia?
Mas
á
que
es ado
queda ía
educido
el
he oe
y
sus
se icios
si
se
a ase
de
analiza los
de enidamen e.
Omi o
habla
de
es e
pun o,
aunque
engo
odas
las
no icias
necesa ias
pa a
elio,
po que
no
lo
c eo
del
caso
en
es e
luga ,
po
con¬
o ma
mis
ideas
á
la
gene osidad
de
la
pe sona
que
me
p opongo
de ende ,
y
po que
aunque
odos
los
que
dijo
y
ma¬
chos
mas
uesen
cie os,
ni
po
es o
le
da ían
de echo
pa a
in ama
y
desac e¬
di a
aun
digno
ciudadano,que
ha
he¬
cho
y
es á
haciendo
o os
algo
mas
im¬
po an es
que
los
suyos.
Anunciado
pues
como
un
hé oe,
y
como
mas
amigo
de
la
e dad
que
de
sus
pa ien es,
ya
e a
iempo
de
empe¬
za
las
hon as:
así
les
llamo
1
á
los
in¬
sul os
que
se
hicie on
al
benemé i o
ciudadano,
cuya
epu ación
se
quiso
mancilla .
El
Ge e
polí ico
de
Se illa,
dijo
el
calumniado ,
amon onando
palab as
y
aces
an
abul adas
y
débiles
po
ca¬
ece
de
p uebas,
como
imp opias
del
idioma
cul o
y
ci il
,
ob a
con a
la
Cons i ución,
p ocede
despó icamen e,
no
me ece
la
con ianza
del
Gobie no
jii
del
Público,
en
nada
con ibuye
á
la
p ospe idad
de
la
P o incia,
Se illa
es á
en
la
mayo
apa ía
po
ene
al
Ge e
á
la
cabeza:
á
odas
es as
p opo¬
siciones
gene ales
y
no
con aidas,
se
ag ega on
algunas
e ec e as
pa a
da le
ue za
con
espec o
á
los
igno an es;
puei
los
que
no
lo
son,
solo
se
con-»
encen
con
hechos,
y
es o
cuando
es-
an
en
an eceden es.
El
mismo
que
ha
llamado
déspo a
al
ciudadano
O-Donojú,
exp esándose
á
su
mane a
y
en
su
delicado
lenguage,
habia
dicho
an es
que
e a
un
emplas a-
do ;
y
aunque
u o
igual
azón
pa a
lo
uno
que
pa a
lo
o o,
se
conoce
en
la
a iedad
lo
bien
ijadas
que
iene
las
ideas,
á
menos
que
con enga
en
que
igno a
la
p opiedad
de
es as
oces,
y
que
pa a
el
al
e udi o
lo
mismo
es
el
que
odo
lo
a opella,
que
no
conoce
mas
leyes,
jus icia,
ni
azón,
que
su
cap icho
y
an¬
ojo;
que
el
ímido
y
apocado,
pe o
con
imaginación
al
mismo
iempo
y
a e¬
su as
pa a
en e ene los
á
odos,
e e ni¬
za
los
negocios,
y
no
esol e
jamas
di-
(i6
)
cilia
las
ideas
del
discu so
de
nues o
laman e
o ado .
La
P o incia
de
Se i¬
lla
dice,
es á
comp ome ida
po
el
li¬
be alismo
mode ado
de
su
Ge e
polí i¬
co:
el
libe al
mode ado
nunca
puede
se
déspo a.
¿En
qué
imaginación
mediana¬
men e
o ganizada
cabe
con undi
é
iden¬
i ica
a
un
homb e
o gulloso,
a eba-
do,
enaz,
cuya
ley
es
su
an ojo,
cuyo
de echo
es
su
cap icho,
con
o o
de e¬
nido,
ci cunspec o,adhe ido
siemp e
á
las
disposiciones
de
la
Supe io idad,
conci¬
liado ,
polí ico
y
a able?
El
que
pueda
hace
un
odo
de
elemen os
an
encon a¬
dos
consegui á
o ma
un
homb e
déspo a
y
mode ado
al
mismo
iempo,
cual
han
que ido
pin a
al
Ge e
polí ico
de
Se illa.
P escindamos
de
con adiciones
que
son
muchas,
y
sin
impugna las
ellas
e¬
cip ocamen e
se
des uyen:
oigamos
la
demos ación
del
ase o.
¿P
o
qué
es á
comp ome ida
la
P o incia?
po
el
libe¬
alismo
mode ado
de
su
Ge e.
¿Y
con
qué
se
p ueba
que
el
libe alismo
mode¬
ado
comp ome e
á
los
pueblos?
Pues
yo
con engo
sin
epugnancia
en
el
mode-
an ismo
de
O-Donoju.
El
o ado
no
di¬
jo
sob e
es o
una
palab a,
y
cie amen¬
e
es
dolo oso
no
hubiese
desplegado
su
g iega
elocuencia
sob e
la
ma e ia;
pe o
emió
sin
duda
o ende
Ja
delicadeza
de
los
Mad ileños,
y
ano
habe le
de enido
el
espe o
que
impone
un
Pueblo
sábio,
el
se
hab ía
dado
á
conoce .
Es á
is o
que
odo
el
c imen
de
O-Donoju
con¬
sis e
en
que
es
libe al
mode ado:
yo
quisie a
sabe
como
se
puede
se
libe¬
al
sin
mode ación
:
es a
i ud
es
el
escollo
donde
se
es ellan
la
i anía
yí*
;
la
licencia,
ex emos
odiosos
á
losEspaño-
%
les,
ex emos
que
ba
cuidado
de
e i a
^
1
nues a
Cons i ución.
Diga
pues
de
una
ez,
epi o,
ese
nue o
o ado
lo
que
quie¬
e,
pa a
que
le
conozcamos,
y
no
p o a¬
ne
el
sag ado
amo
déla
Pa ia,
encu¬
b iendo
con
él
pe e sas
in enciones.
O o
a iculo
de
acusación
:
se
dijo
c
l
U
e
unos
b ibones
habian
apaleado
en
e
cam
Po
á
dos
ciudadanos.
Sea
po
lo
que
se
ue e,
pues
la
causa
no
es á
p o-
3
(*«)
bada,
se
p odujo
la
queja
po
quienes
no
e an
los
o endidos,
al
Ge e
polí ico;
en¬
e
ellos,
uno
de
nues os
o ado es
en
cues ión,
y
la
deses imó
de
los
que
la
p oduge on.
¿Y
es e
hecho
qué
p ue¬
ba?
Que
la
demanda
se
p esen ó
an e
Juez
incompe en e
y
po
quien
no
enia
acción
pa a
pedi :
que
el
Ge e
polí ico
conoce
la
di isión
de
pode es,
espe a
las
leyes,
no
se
a ibuye
acul ades
que
no
iene,
y
deja
á
cada
ibunal
expedi o
el
ege cicio
de
sus
unciones.
Pues
aun
hay
mas,
el
Ge e
polí ico
comisionó
pe sona
de
ca ác e
que
in i ase
al
que
se
decía
ag a iado
á
que
la
p odugese
po
si,
y
designase
los
au o es
del
ag a io,
y
es e
no
solo
se
negó
á
hace lo,
sino
que
negó
ambién
absolu amen e
la
ce eza
del
he¬
cho.
Juzgúese
aho a
del
alo
de
es a
acusación.
Los
sín omas
de
con ulsión
que
se
no a on
en
Se illa
á
p incipios
de
Se¬
iemb e
y
ines
de
No iemb e,
se
a i¬
buyen
ambién
á
la
mode ación
del
ciu¬
dadano
que
manda
la
P o incia,
sin
e-
lexióna
que
unos
y
o os
u ie on
su
o igen
en
la
Co e,
que
se
esin ie on
de
ellos
odas
las
ciudades
del
Reino,
y
que
eon
igual
azón,
y
es ibando
en
los
mis¬
mos
p incipios
pod ía
deci se
que
los
ocasiona on
el
libe alismo
mode ado
de
odas
las
au o idades
de
la
Península.
Solo
les
al ó
mani es a
que
la
única
causa
de
es os
mo imien os
e a
la
jus icia
y
equi¬
dad
en
que
es á
undado
nues o
nue o
sis¬
ema,
y
que
no
se íamos
dichosos
mien¬
as
no
hubiese
en
cada
plaza
un
cadalso,
no
se
c uzasen
po
las
calles
de
oda
pobla¬
ción
cuad illas
de
asesinos,
no
hubiese
un
español
que
con ase
con
un
momen o
de
segu idad,
nadásemos
en
sang e,
apu áse¬
mos
el
cáliz
de
la
ama gu a,
i iésemos
al¬
gunos
meses
en
la
ana quía,
succediesen
á
es os
o os
de
un
Gobie no
incie oy
aci¬
lan e,
has a
que
mue os
noso os,
y
can¬
sados
de
su i
nues os
míse os
hijos,
in¬
dinasen
la
en e
al
yugo
que
quisiese
im¬
pone les
un
i ano,
y
ol iese
la
Pa ia
al
p incipio,
yaciendo
en
la
escla i ud,
de
ciiyas
cadenas
aun
le
quedan
las
se iales.
(*
0
)
,
.
Ul imo
ca go
y
mas
calumnioso,
si
es
que
puede
da se
g ados
en
la
men i¬
a
;
los
Ge es
de
la
Isla
ins a on
á
O-Do-
nojú
á
que
se
decla ase,
pe o
él
i ubea¬
ba
agua dando
e
de
que
lado
sopla ía
el
ien o,
y
su
indecisión,
y
no
habe
o¬
mado
pa e
en
las
ocu encias
de
p i¬
me o
de
Ene o
comp ome ie on
á
a ios
Comandan es
que
mandaban
Cue pos:
e an
ya
pasados
sie e
dias
que
elegé ci-
o
había
aclamado
libe ad,
cuando
e¬
cibió
un
pliego
del
Gene al
Qui oga,
o eciéndole
el
mando,
a
es o
es abaie
elucido,
sin
mas
explicaciones,
y
sin
mas
an eceden es.
P escindiendo
de
lo
imp uden e
que
se ía
con ia se
en
es a
p omesa,
y
de
la
imposibilidad
de
aslada se
á
aquel
pun¬
o
que
e a
lo
mas,
pues
no
el
manda ,
si¬
no
el
se
ú il
hab ía
sido
lo
único
que
le
mo iese,
el
egé ci o
no
decidido,
es aba
ya
á
las
ó denes
del
Gene al
F ey e;
O-Do-
nojú
no
con aba
con
o os
auxilios
que
sus
buenos
deseos,
ni
ue zas,
ni
no icias,
ni
plan,
ni
elaciones,
ni
salud,jyob-
I
7
se ado
po
sus
opiniones
conocidas
¿qué
a bi io
le
quedaba?
¿Pod á
deci se
sin
no o ia
injus icia
que
espe ó
e
de
que
lado
sopla ía
el
ien o
cuando
eí
públi¬
co
,
que
supo
mani es a
y
sos ene
su
opinión
con
ene gía
y
con
i meza,
a ¬
os ando
abajos
incalculables
con
pe¬
lig o
inminen e
de
su
ida,
amenazado
de
o men os
y
suplicios
en
medio
de
la
empes ad
mas
u iosa
que
se
o mó
con¬
a
la
libe ad?
¿Pod á
deci se
que
es¬
pe aba
e
de
qué
lado
sopla ía
el
ien¬
o,
el
que
soplando
con a io,
publicó
la
Cons i ución
en
Se illa
asiendo
la
ocasión
po
los
cabellos,
y
ocul ando
la
segunda
o den
del
Gene al
F ey e,
en
que
se
le
p e enia
quedase
nula
y
sin
ningún
alo
la
dada
pocas
ho as
an es?
Y
en
cuan o
á
Ge es
comp ome idos
cí¬
ense
cuales
son;
á
es a
alsedad
solo
pue¬
den
opone se
a gumen os
nega i os.
Fal aba
que
el
Gobie no
es u iese
inculcado
en
los
deli os
de
O-Donoju.
¡
El
Gobie no,
compues o
de
los
au o¬
es
del
sis ema,
de
los
Pad es
de
la
Pa-
.
<
2
2
)
ia!
Es o
no
impo a:
él
es
delincuen¬
e
po que
le
ha
con e ido
y
conse ado
los
mandos
polí ico
y
mili a ,
aunque
pa a
ello
le
haya
acul ado
la
Rep esen¬
ación
nacional
en
cualquie a
caso
en
que
la
conse ación
ó
es ablecimien o
del
o den
público,
y
de
la
anquilidad
y
segu idad
gene al
asi
lo
equie an.
¿Pe o
qué
alo
ienen
las
decisiones
del
Cong eso
cuando
no
son
con o mes
á
las
ideas
de
es a
clase
de
polí icos
?
Y
po
si
se
con es ase
que
no
es amos
en
el
caso
que
p e io
la
ley,
sepan
los
que
asi
lo
c eye en
que
á
la
eunión
de
los
mandos
se
ha
debido
el
acie o
en
las
p o idencias,
la
p on i ud
y
opo uni¬
dad
de
la
egecucion,
y
los
elices
esul¬
ados
que
odos
hemos
is o
en
los
mo¬
imien os
ocu idos,
y
o os
que
se
so¬
oca on
en
su
o igen.
Ocupó
la
ibuna
pa a
da
con
su
au o idad
ue za
á
las
necedades
de
sus
dignos
an eceso es,
o o
doc o
de
igual
alan e
á
los
dos
que
lehabian
p ecedido,
pe suadiendo
al
Pueblo
ep esen ase
al
(
23
)
Gobie no
á
in
de
que
no
se
le
pe mi iese
manda
á
un
p o ec o
de
se iles,
d
libe¬
ales
mode ados,
pues
pa a
es e
seño
odos
son
unos
según
lo
mani es ó
él
mismo.
Pe #
si
hay
alguno
an
a uo
co¬
mo
es e
p esumido
y
desa inado
decla¬
mado
que
siga
su
consejo,
espe a emos
la
con es ación
á
su
ilegal
solici ud.:
y
en e
an o
conclui é
con
asegu a ,
que
ni
el
in e es
p opio,
ni
la
espe anza
de
p o ección
me
han
hecho
oma
la
plu¬
ma
en
a o
del
Gene al
Q-Donoju:
e¬
laciones
de
amis ad
me
unen
con
él
ha¬
ce
mucho
iempo,
pe o
no
ellas,
sino
el
deseo
de
qui a
la
másca a
á
es os
ene¬
migos
conocidos
de
la
paz
y
de
la
unión,
y
de
indica
la
opinión
injus amen e
ul ajada
de
an
digno
ciudadano
y
de
la
au o idad
que
ege ce,
son
los
únicos
mo i os
que
me
han
impelid
j
á
hace lo.
El
publico
impa cial
pod á
juzga
aho a
úe
la
azón
con
que
p oceden
sus
enemi¬
gos.
Se illa
de
Diciemb e
de
1820.
G.
A
.
F.
SSVILLAí
EN
LA
IMPRENTA
MAYOR
DE
LA
CIUDAD.
iU
*'
.V»
.1
.
%
■
1
■■
T
S
>
■
■
-
■
V
V
•
•
•
.
•
i
i >;
.
:
q
i
:U,
•
'./
•*-•!.)
«*{
¿
1
■■
i
«oí
i!
o
>:
•
I
•;
i,'
•
/•',:!(
¿I
*3! ;'hí* >
i*-
'
>
I
^kí|
ü
’
5C»*os
¿( '-’.ni
1
b
*/•;
Ui
V
L:
5
I
.,
; ’
■
’
:>-:i
'
;>
'o
'
;
.
;
í
j
;
.
y
bb
; ii
;
•
:
-
'
‘
■
!
'SQ
;¿j
5
:
03
í
>
V
.Í
.
;
»
j
'
/V
;
J
í;
-Vi.;
* n:un!'l
:K
-
■
•
—