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Un ciudadano imparcial, amante de la felicidad de su Patria ... toma la pluma para vindicar la opinión de un distinguido ciudadano ... que ha sido horriblemente calumniado ... general D. Juan O-Donojú ...

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Un ciudadano imparcial, amante de la felicidad de su Patria ... toma la pluma para vindicar la opinión de un distinguido ciudadano ... que ha sido horriblemente calumniado ... general D. Juan O-Donojú ...

Author: G.A.F
Year: 1820
Source: https://idus.us.es/bitstreams/a0e6d2d6-f6d0-40d3-8bf2-73f9050667f6/download
XJn
ciudadano
impa cial
/aman e
de
la
elicidad
de
su
Pa ia,
que
no
puede
e
con
indi e encia
ul ajadas
injus a¬
men e
po
cap ichos
ó
esen imien os
pe sonales,
ó
al
ez
po
o a
cosa
peo ,
las
au o idades
legí imamen e
cons i ui¬
da^,
oma
la
pluma
pa a
indica
la
opi¬
nión
de
un
dis inguido
ciudadano,
que
eúne
ademas
la
calidad
de
Ge e
polí¬
ico
de
una
de
las
mas
impo an es
p o¬
incias
de
la
Mona quía,
y
que
ha
si¬
do
ho iblemen e
calumniado
en
es os
dias.
Apenas
hay
mode ación
que
bas¬
e
pa a
no
excede se,
cuando
se
e le¬
xiona
sin
p eocupación
sób elos
incon¬
enien es
y
males
que
puede
p oduci
el
abuso
que
se
hace
po
algunos
de
la
libe ad
;
y
cuando
se
hace
el
examen
y
compa ación
de
los
icios
y
conduc-
a
del
calumniado ,
con
las
i udes
y
p ocede
del
calumniado.
Cie a
espe¬
cie
de
homb es
que
ya
se
an
conocien¬
do,
se
han
decla ado
de
algún
iempo
á
es a
pa e
sus
enemigos;
á
no en a
le¬
guas
de
dis ancia
ue on
á
omi a
el
eneno
que
ab igaban
sus
co azones:
con
los
colo es
mas
neg os
hicie on
su
e¬
a o
en
la
ibuna,
y
el
pueblo
mismo,
que
ue
es igo
de
sus
la gos
su imien¬
os
po
la
causa
jus a,
lo
ha
oido
llama
déspo a
é
incons i ucional.
Felizmen e
es
bas an e
conocido,
y
me
lisongeo
de
que
sus
de ac o es
hab án
sido
desp e¬
ciados
de
los
homb es
sensa os;
es os
sa¬
ben
que
las
opiniones
no
a ían
de
un
momen o
áo o,
y
que
son
indelebles
cuando
se
g aban
con
abajos
y
ama -*
gu as:
el
pueblo,
empe o,
se
deja
alu¬
cina
con
acilidad,
ni
es
necesa io
pa¬
a
pe suadi le
un
en endimien o
p i i¬
legiado:
calo
en
la
exp esión,
adema¬
nes
y
con o ciones,
impa idez
y
des¬
e güenza
,
son
las
cualidades
que
hacen
b illa
e íme amen e
á
cie os
se es
mi-
(
3
)
,
se ables
que,
no
eniendo
o a
ecomen¬
dación,
mendigan
el
au a
popula ,
dan¬
do
á
sus
men i as
un
ai e
de
impo an¬
cia,
anunciándose
siemp e
con
p o es¬
a»
de
since idad,
y
encub iendo
su
ca¬
ác e
maligno
con
una
es udiada
hipo¬
c esía
:
sus
labios
p onuncian
en
oda
ocasión
amo
á
la
Pa ia,
y
deseos
del
bien;
pe o
sus
almas
pequeñas
y
as e¬
as
jamas
mi a on
an
al o:
solo
anhelan
el
deso den,
la
ana quía
y
la
sang e,
y
sus
maquinaciones
no
ienen
o o
obje¬
o.,
ni
se
di igen
á
o o
in.
¡Ojalá
los
i os
que
se
ases an
uesen
solo
á
su
pe -
sona;
acos umb ado
es á
á
padece ,
y
las
desg acias
le
hicie on
su ido!
Mas
no
es
él
el
blanco
de
las
i as;
lo
es
la
au o idad
que
ege ce,
pues
odo
eno
es
du o
al
b u o
que
no
es á
domado.
Cuando
los
espí i us
es án
inquie os,
y
en
mo imien o
las
pasiones,
nada
es
necesa io
pa a
exal a las
sino
audacia,
y
ue za
en
el
pulmón.
¿Qué
impo a
que
no
haya
mé odo
en
.el
discu so,
ló¬
gica
ni
azones?
Los
Zoilos
que
asi
se
(
4
)
.
,
p esen an
á
habla
en
público,
le an¬
ando
su
des e gonzada
en e
en
medio
de
un
pueblo
ilus ado,
á
quien
quisie¬
an
conduci
ai
p ecipicio,
desmo ali¬
zándole
con
su
egemplo
y
palab as,
c een
que
los
concu en es
no
analizan
,
no
buscan
p uebas,
no
compa an;
¡mise¬
ables!
la
mul i ud
de
ciudadanos
bene¬
mé i os
é
ilus ados
que
asis en
á
an
pa ió icas
euniones,
os
conside an
co¬
mo
los
agen es
del
genio
del
mal
,
que
quisie an
e nos
en uel os
en
una
ho ¬
o osa
ana quía;
Yo
no
uego
á
mis
compa io as
mas,
si
no
que
adquie an
no icias
que
les
pongan
en
es ado
de
conoce
á
esos
o a¬
do es
que
a an
de
alucina nos.
La
e ¬
dad
se
a e güenza
de
se
anunciada
po
la
boca
del
icioso;
y
la
i ud
jamas
es á
mas
hon ada
que
cuando
la
maldi¬
ce
la
lengua
del
homb e
co ompido.
¿Qué
ideas
puede
concebi ,
qué
in en¬
ciones
ab iga ,
cuáles
pueden
se
los
deseos
del
homb e
que
no
iene
ni
do¬
micilio,
ni
es ado,
ni
bienes,
ni
des i-
no?
¿Pod á
deci
una
palab a
que
en¬
ga
elación
con
los
ilan ópicos
deseos
de
un
homb e
de
bien?
Tal
ez
a an¬
ca á
pasage os
aplausos
de
algún
in¬
expe o
que
le
oiga
y
ague
el
eneno
sin
p e ee
las
consecuencias
de
su
ne¬
cia
y
ep ehensible
docilidad;
pe o
el
sabio;
el
modes o
ciudadano
que
e
la
desg acia
de
su
Pa ia
en
el
desc édi o
de
las
au o idades
cons i uidas,
en
el
desp ecio
que
se
hace
de
las
leyes,
en
el
ompimien o
de
los
ínculos
de
la
so¬
ciedad
,
ol e á
la
ca a
ho o izado,
y
llo a á
con
los
buenos
conside ando
las
a e ías
de
que
se
ale
la
maldad
pa a
ex a i
la
opinión
y
pe e i
á
un
pue¬
blo,
que
llamó
la
a ención
y
ue
el
asom¬
b o
de
la
cul a
Eu opa.
Mad ileños,
an e
oso os
se
in amó
al
digno
Gene al
D.
Juan
O-Donoju,
y
an e
oso os
desmien o
á
sus
calumnia¬
do es:
con es a é
á
los
ca gos
p incipa¬
les
que
en
su
ausencia
se
le
hicie on
en
la
ibuna
de
la
Fon ana
de
O o,
hi ien¬
do
asi
ale osamen e
su
opinión:
ai
de-

(
6
)
énde le
p e engo
*
ues o
juicio,
pa a
que
no
dejándoos
alucina
po
las
apa¬
iencias,
con inuéis
po
el
camino
que
comp endis eis;
se
os
quie e
ex a ia ,
y
ue a
de
él
odos
son
p ecipicios.
En
el
p eámbulo
del
mo daz
discu ¬
so
con
que
se
bizo
la
acusación,
quiso
ocul a
el
au o
sus
dep a adas
in en¬
ciones
con
un
men ido
pa en esco,
que
dijo
le
unía
al
Gene al:
es a
suposición
an
insigni ican e
en
cualquie a
o o
ca¬
so,
ambién
hab ía
sido
indi e en e,
mas
no
en
la
ac ualidad
que
ha
se ido
de
másca a
á
la
maledicencia,
pa a
ingi
los
ca ac é es
de
la
since idad
y
de
un
Espa ano
desp endimien o.
No
sé
si
po
casualidad,
ó
po
la
educación,
que
se
ansmi en
las
amilias,
desp eciando
o as
p eocupaciones,
la
del
ciudadano
O-Donojú
dichosamen e
no
cuen a
nin¬
guno
de
las
cualidades
del
panegi is a;
po
consecuencia
min ió
el
o ado ,
y
no
hay
al
pa en esco.
Anunciado
como
deudo,
no
conside¬
ó
su
e ó ica
bas an e
es e
luga
co-
mun
pa a
cap a se
eí
ap ecio
del
audi¬
o io,
y
a ae se
su
a ención;
has a
aquí
solo
apa ecía
un
homb e
con
quien
na¬
da
pueden
las
elaciones
de
la
Sociedad,
cuando
son
con a ias
al
in e es
común,
pe o
al aba
que
es e
mismo
homb e
uese
conocido
po
sus
se icios
hechos
en
a o
de
la
comunidad:
en
e ec o,
con
solo
deci
que
es u o
en
p ime os
de
Ene o
en
la
ciudad
de
San
Fe nando,
que
ue
á
ella
pa a
a a
con
los
cau¬
dillos
de
la
e olución
mas
jus a
nego¬
cios
de
al a
impo ancia,
que
ol ió
á
Se illa
con
un
pliego
del
Gene al
en
Ge-
e,
que
pasó
después
comisionado
po
los
buenos
á
con ibui
á
la
decisión
de
al¬
gunos
ba allones,
que
eg esó
á
la
Isla,
y
que
hizo
un
dona i o
al
Egé ci o
sal¬
ado ,
¿quien
no
c ee ía
al
oi
amaños
mé i os
que
es aba
en
la
p esencia
de
uno
de
los
p ime os
hé oes
de
la
Pa ia?
Mas
á
que
es ado
queda ía
educido
el
he oe
y
sus
se icios
si
se
a ase
de
analiza los
de enidamen e.
Omi o
habla
de
es e
pun o,
aunque
engo
odas
las
no icias
necesa ias
pa a
elio,
po que
no
lo
c eo
del
caso
en
es e
luga ,
po
con¬
o ma
mis
ideas
á
la
gene osidad
de
la
pe sona
que
me
p opongo
de ende ,
y
po que
aunque
odos
los
que
dijo
y
ma¬
chos
mas
uesen
cie os,
ni
po
es o
le
da ían
de echo
pa a
in ama
y
desac e¬
di a
aun
digno
ciudadano,que
ha
he¬
cho
y
es á
haciendo
o os
algo
mas
im¬
po an es
que
los
suyos.
Anunciado
pues
como
un
hé oe,
y
como
mas
amigo
de
la
e dad
que
de
sus
pa ien es,
ya
e a
iempo
de
empe¬
za
las
hon as:
así
les
llamo
1
á
los
in¬
sul os
que
se
hicie on
al
benemé i o
ciudadano,
cuya
epu ación
se
quiso
mancilla .
El
Ge e
polí ico
de
Se illa,
dijo
el
calumniado ,
amon onando
palab as
y
aces
an
abul adas
y
débiles
po
ca¬
ece
de
p uebas,
como
imp opias
del
idioma
cul o
y
ci il
,
ob a
con a
la
Cons i ución,
p ocede
despó icamen e,
no
me ece
la
con ianza
del
Gobie no
jii
del
Público,
en
nada
con ibuye
á
la
p ospe idad
de
la
P o incia,
Se illa
es á
en
la
mayo
apa ía
po
ene
al
Ge e
á
la
cabeza:
á
odas
es as
p opo¬
siciones
gene ales
y
no
con aidas,
se
ag ega on
algunas
e ec e as
pa a
da le
ue za
con
espec o
á
los
igno an es;
puei
los
que
no
lo
son,
solo
se
con-»
encen
con
hechos,
y
es o
cuando
es-
an
en
an eceden es.
El
mismo
que
ha
llamado
déspo a
al
ciudadano
O-Donojú,
exp esándose
á
su
mane a
y
en
su
delicado
lenguage,
habia
dicho
an es
que
e a
un
emplas a-
do ;
y
aunque
u o
igual
azón
pa a
lo
uno
que
pa a
lo
o o,
se
conoce
en
la
a iedad
lo
bien
ijadas
que
iene
las
ideas,
á
menos
que
con enga
en
que
igno a
la
p opiedad
de
es as
oces,
y
que
pa a
el
al
e udi o
lo
mismo
es
el
que
odo
lo
a opella,
que
no
conoce
mas
leyes,
jus icia,
ni
azón,
que
su
cap icho
y
an¬
ojo;
que
el
ímido
y
apocado,
pe o
con
imaginación
al
mismo
iempo
y
a e¬
su as
pa a
en e ene los
á
odos,
e e ni¬
za
los
negocios,
y
no
esol e
jamas
di-
(i6
)
cilia
las
ideas
del
discu so
de
nues o
laman e
o ado .
La
P o incia
de
Se i¬
lla
dice,
es á
comp ome ida
po
el
li¬
be alismo
mode ado
de
su
Ge e
polí i¬
co:
el
libe al
mode ado
nunca
puede
se
déspo a.
¿En
qué
imaginación
mediana¬
men e
o ganizada
cabe
con undi
é
iden¬
i ica
a
un
homb e
o gulloso,
a eba-
do,
enaz,
cuya
ley
es
su
an ojo,
cuyo
de echo
es
su
cap icho,
con
o o
de e¬
nido,
ci cunspec o,adhe ido
siemp e
á
las
disposiciones
de
la
Supe io idad,
conci¬
liado ,
polí ico
y
a able?
El
que
pueda
hace
un
odo
de
elemen os
an
encon a¬
dos
consegui á
o ma
un
homb e
déspo a
y
mode ado
al
mismo
iempo,
cual
han
que ido
pin a
al
Ge e
polí ico
de
Se illa.
P escindamos
de
con adiciones
que
son
muchas,
y
sin
impugna las
ellas
e¬
cip ocamen e
se
des uyen:
oigamos
la
demos ación
del
ase o.
¿P
o
qué
es á
comp ome ida
la
P o incia?
po
el
libe¬
alismo
mode ado
de
su
Ge e.
¿Y
con
qué
se
p ueba
que
el
libe alismo
mode¬
ado
comp ome e
á
los
pueblos?
Pues
yo

con engo
sin
epugnancia
en
el
mode-
an ismo
de
O-Donoju.
El
o ado
no
di¬
jo
sob e
es o
una
palab a,
y
cie amen¬
e
es
dolo oso
no
hubiese
desplegado
su
g iega
elocuencia
sob e
la
ma e ia;
pe o
emió
sin
duda
o ende
Ja
delicadeza
de
los
Mad ileños,
y
ano
habe le
de enido
el
espe o
que
impone
un
Pueblo
sábio,
el
se
hab ía
dado
á
conoce .
Es á
is o
que
odo
el
c imen
de
O-Donoju
con¬
sis e
en
que
es
libe al
mode ado:
yo
quisie a
sabe
como
se
puede
se
libe¬
al
sin
mode ación
:
es a
i ud
es
el
escollo
donde
se
es ellan
la
i anía
yí*
;
la
licencia,
ex emos
odiosos
á
losEspaño-
%
les,
ex emos
que
ba
cuidado
de
e i a
^
1
nues a
Cons i ución.
Diga
pues
de
una
ez,
epi o,
ese
nue o
o ado
lo
que
quie¬
e,
pa a
que
le
conozcamos,
y
no
p o a¬
ne
el
sag ado
amo
déla
Pa ia,
encu¬
b iendo
con
él
pe e sas
in enciones.
O o
a iculo
de
acusación
:
se
dijo
c
l
U
e
unos
b ibones
habian
apaleado
en
e
cam
Po
á
dos
ciudadanos.
Sea
po
lo
que
se
ue e,
pues
la
causa
no
es á
p o-
3
(*«)
bada,
se
p odujo
la
queja
po
quienes
no
e an
los
o endidos,
al
Ge e
polí ico;
en¬
e
ellos,
uno
de
nues os
o ado es
en
cues ión,
y
la
deses imó
de
los
que
la
p oduge on.
¿Y
es e
hecho
qué
p ue¬
ba?
Que
la
demanda
se
p esen ó
an e
Juez
incompe en e
y
po
quien
no
enia
acción
pa a
pedi :
que
el
Ge e
polí ico
conoce
la
di isión
de
pode es,
espe a
las
leyes,
no
se
a ibuye
acul ades
que
no
iene,
y
deja
á
cada
ibunal
expedi o
el
ege cicio
de
sus
unciones.
Pues
aun
hay
mas,
el
Ge e
polí ico
comisionó
pe sona
de
ca ác e
que
in i ase
al
que
se
decía
ag a iado
á
que
la
p odugese
po
si,
y
designase
los
au o es
del
ag a io,
y
es e
no
solo
se
negó
á
hace lo,
sino
que
negó
ambién
absolu amen e
la
ce eza
del
he¬
cho.
Juzgúese
aho a
del
alo
de
es a
acusación.
Los
sín omas
de
con ulsión
que
se
no a on
en
Se illa
á
p incipios
de
Se¬
iemb e
y
ines
de
No iemb e,
se
a i¬
buyen
ambién
á
la
mode ación
del
ciu¬
dadano
que
manda
la
P o incia,
sin
e-
lexióna
que
unos
y
o os
u ie on
su
o igen
en
la
Co e,
que
se
esin ie on
de
ellos
odas
las
ciudades
del
Reino,
y
que
eon
igual
azón,
y
es ibando
en
los
mis¬
mos
p incipios
pod ía
deci se
que
los
ocasiona on
el
libe alismo
mode ado
de
odas
las
au o idades
de
la
Península.
Solo
les
al ó
mani es a
que
la
única
causa
de
es os
mo imien os
e a
la
jus icia
y
equi¬
dad
en
que
es á
undado
nues o
nue o
sis¬
ema,
y
que
no
se íamos
dichosos
mien¬
as
no
hubiese
en
cada
plaza
un
cadalso,
no
se
c uzasen
po
las
calles
de
oda
pobla¬
ción
cuad illas
de
asesinos,
no
hubiese
un
español
que
con ase
con
un
momen o
de
segu idad,
nadásemos
en
sang e,
apu áse¬
mos
el
cáliz
de
la
ama gu a,
i iésemos
al¬
gunos
meses
en
la
ana quía,
succediesen
á
es os
o os
de
un
Gobie no
incie oy
aci¬
lan e,
has a
que
mue os
noso os,
y
can¬
sados
de
su i
nues os
míse os
hijos,
in¬
dinasen
la
en e
al
yugo
que
quisiese
im¬
pone les
un
i ano,
y
ol iese
la
Pa ia
al
p incipio,
yaciendo
en
la
escla i ud,
de
ciiyas
cadenas
aun
le
quedan
las
se iales.
(*
0
)
,
.
Ul imo
ca go
y
mas
calumnioso,
si
es
que
puede
da se
g ados
en
la
men i¬
a
;
los
Ge es
de
la
Isla
ins a on
á
O-Do-
nojú
á
que
se
decla ase,
pe o
él
i ubea¬
ba
agua dando
e
de
que
lado
sopla ía
el
ien o,
y
su
indecisión,
y
no
habe
o¬
mado
pa e
en
las
ocu encias
de
p i¬
me o
de
Ene o
comp ome ie on
á
a ios
Comandan es
que
mandaban
Cue pos:
e an
ya
pasados
sie e
dias
que
elegé ci-
o
había
aclamado
libe ad,
cuando
e¬
cibió
un
pliego
del
Gene al
Qui oga,
o eciéndole
el
mando,
a
es o
es abaie
elucido,
sin
mas
explicaciones,
y
sin
mas
an eceden es.
P escindiendo
de
lo
imp uden e
que
se ía
con ia se
en
es a
p omesa,
y
de
la
imposibilidad
de
aslada se
á
aquel
pun¬
o
que
e a
lo
mas,
pues
no
el
manda ,
si¬
no
el
se
ú il
hab ía
sido
lo
único
que
le
mo iese,
el
egé ci o
no
decidido,
es aba
ya
á
las
ó denes
del
Gene al
F ey e;
O-Do-
nojú
no
con aba
con
o os
auxilios
que
sus
buenos
deseos,
ni
ue zas,
ni
no icias,
ni
plan,
ni
elaciones,
ni
salud,jyob-
I
7
se ado
po
sus
opiniones
conocidas
¿qué
a bi io
le
quedaba?
¿Pod á
deci se
sin
no o ia
injus icia
que
espe ó
e
de
que
lado
sopla ía
el
ien o
cuando
eí
públi¬
co
,
que
supo
mani es a
y
sos ene
su
opinión
con
ene gía
y
con
i meza,
a ¬
os ando
abajos
incalculables
con
pe¬
lig o
inminen e
de
su
ida,
amenazado
de
o men os
y
suplicios
en
medio
de
la
empes ad
mas
u iosa
que
se
o mó
con¬
a
la
libe ad?
¿Pod á
deci se
que
es¬
pe aba
e
de
qué
lado
sopla ía
el
ien¬
o,
el
que
soplando
con a io,
publicó
la
Cons i ución
en
Se illa
asiendo
la
ocasión
po
los
cabellos,
y
ocul ando
la
segunda
o den
del
Gene al
F ey e,
en
que
se
le
p e enia
quedase
nula
y
sin
ningún
alo
la
dada
pocas
ho as
an es?
Y
en
cuan o
á
Ge es
comp ome idos
cí¬
ense
cuales
son;
á
es a
alsedad
solo
pue¬
den
opone se
a gumen os
nega i os.
Fal aba
que
el
Gobie no
es u iese
inculcado
en
los
deli os
de
O-Donoju.
¡
El
Gobie no,
compues o
de
los
au o¬
es
del
sis ema,
de
los
Pad es
de
la
Pa-

.
<
2
2
)
ia!
Es o
no
impo a:
él
es
delincuen¬
e
po que
le
ha
con e ido
y
conse ado
los
mandos
polí ico
y
mili a ,
aunque
pa a
ello
le
haya
acul ado
la
Rep esen¬
ación
nacional
en
cualquie a
caso
en
que
la
conse ación
ó
es ablecimien o
del
o den
público,
y
de
la
anquilidad
y
segu idad
gene al
asi
lo
equie an.
¿Pe o
qué
alo
ienen
las
decisiones
del
Cong eso
cuando
no
son
con o mes
á
las
ideas
de
es a
clase
de
polí icos
?
Y
po
si
se
con es ase
que
no
es amos
en
el
caso
que
p e io
la
ley,
sepan
los
que
asi
lo
c eye en
que
á
la
eunión
de
los
mandos
se
ha
debido
el
acie o
en
las
p o idencias,
la
p on i ud
y
opo uni¬
dad
de
la
egecucion,
y
los
elices
esul¬
ados
que
odos
hemos
is o
en
los
mo¬
imien os
ocu idos,
y
o os
que
se
so¬
oca on
en
su
o igen.
Ocupó
la
ibuna
pa a
da
con
su
au o idad
ue za
á
las
necedades
de
sus
dignos
an eceso es,
o o
doc o
de
igual
alan e
á
los
dos
que
lehabian
p ecedido,
pe suadiendo
al
Pueblo
ep esen ase
al
(
23
)
Gobie no
á
in
de
que
no
se
le
pe mi iese
manda
á
un
p o ec o
de
se iles,
d
libe¬
ales
mode ados,
pues
pa a
es e
seño
odos
son
unos
según
lo
mani es ó
él
mismo.
Pe #
si
hay
alguno
an
a uo
co¬
mo
es e
p esumido
y
desa inado
decla¬
mado
que
siga
su
consejo,
espe a emos
la
con es ación
á
su
ilegal
solici ud.:
y
en e
an o
conclui é
con
asegu a ,
que
ni
el
in e es
p opio,
ni
la
espe anza
de
p o ección
me
han
hecho
oma
la
plu¬
ma
en
a o
del
Gene al
Q-Donoju:
e¬
laciones
de
amis ad
me
unen
con
él
ha¬
ce
mucho
iempo,
pe o
no
ellas,
sino
el
deseo
de
qui a
la
másca a
á
es os
ene¬
migos
conocidos
de
la
paz
y
de
la
unión,
y
de
indica
la
opinión
injus amen e
ul ajada
de
an
digno
ciudadano
y
de
la
au o idad
que
ege ce,
son
los
únicos
mo i os
que
me
han
impelid
j
á
hace lo.
El
publico
impa cial
pod á
juzga
aho a
úe
la
azón
con
que
p oceden
sus
enemi¬
gos.
Se illa
de
Diciemb e
de
1820.
G.
A
.
F.
SSVILLAí
EN
LA
IMPRENTA
MAYOR
DE
LA
CIUDAD.
iU
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