DE
LA
BELLEZA
DE
LA
FILOSOFÍA
Po
JOSÉ
VILLALO
BOS
DOMÍNGUEZ
Excmo. S . Di ec o ,
Exc no
s.
S es. Académicos,
S a
s. y S es.
El comienzo de mi exposición
debe
se necesa iamen e una
mos ación de g a i ud.
De
es a mane a quie o co esponde a oso-
os, que con an a gene osidad me habéis acogido, hecho que yo
asumo lleno de ilusión y espe o.
La
g a i ud
no
se exp esa solamen-
e como un sen inúen o psicológico, sino
que
es
una ac i ud unda-
men al de la pe sona
y,
sob e odo,
la
acción po
la
que se ac ualiza,
se ex e io iza, o se hace p esen e el e-conocimien o o la es ima po
el bien, don o g acia ecibidos. No da
la
s g acias se ía se ing a o o
desag adecido, algo de lo que es oy an alejado. Del é mino g iego
ch
a is -cuya aducción la ina
es
g a ia- de i a el la ino cha i as, de
ahí que el ac o de da g acias, de ag adece , cons i uye -en úl imo
g ado- "una especie de amo
"',
al deci de Desca es.
En
consecuencia, espe o pode colabo a en el abajo, ya
cen ena io, de es a Academia, poniendo odo mi es ue zo en la
consumación de mi in en o. G acias.
1 Desca es
ll
ama a la g a i ud econnoi. nnce
en
su ancés del
s.
XV
II
(Desca es.
Les pa.
1·sions
de
/'ame.
Pa ís. V in,
19
66. §.
64
y 193.). La g a i ud es un ema muy a ado en
sus aspec os ilosó
i
cos: éase
Di
c ich
Yon
Hildeb and.
La
g a i ud ( il. o ig. Übe die
Dw1kba kei J. Mad id. Encuen o. 2000.
30
JOSÉ VILLALOBOS DOMÍNGUEZ
Y en es a sol
em
ne ocasión, quisie a
se
memo a i o
de
Juan
y Ra aela -mis pad es-, una pa eja de ag icul o es, que c ea on
un hoga en el que, sin habe lib os, no
se
es aba
alejado de
las
le as: aquéllas que apo aban no sólo su
habla
u al, anco y
aus e o sino ambién su dignidad y libe ad, de i adas de su e
x-
pe iencia de lab ad
o
de la ie a (la ie a
es
"dado a
de
ida
"
co
mo sen enció el ilóso o g iego2,
co
n la ay
uda
del sol, el ai e y
el agua: las cua o aíces de odas las cosas).
Ellos
eligie on
pa a
mí
la
"espe anza de las le a
s"
y
el
conocimien o, y
me
capaci-
a on pa a ocupa me de ella como p o esión. ¿Cómo pudie on
mis pad es comp ende el alcance de su
acción?
No, desde luego,
subconscien emen e, sino con el conocimien o
qu
e su
ge
de
la
con ianza en el bien que me p ocu aban.
***
Todos us edes, que idos académicos, a a on a mi p ede-
ceso , el Excmo. S . D. Jesús Agui e, duque
de
Alb
a, al que yo -
que
e
ngo a suc
ede
le
en
su plaza acan e- no u e el gus o
de
co
noce pe sonalmen e. Resul a ác
il
hace
su
lauda io academi-
ca po la can idad de su apo aciones in elec uales, pe o di ícil
po la agudeza y alen o de las mismas,
que
inie on a con i
nua
de modo b illan e la lis a de ilóso os e in elec uales de
es
a Ins-
i ución. No habe
l
e conocido pe so
nalm
en e
no
me
aleja del ap e-
cio po su ob a li e a ia y cul u al, y po su e hos human
o.
No deja de se una eliz coincidencia que
se
doc o ase
en
Teología en la Uni e sidad de Munich,
dond
e esidie a yo am-
bién, años después, pa
a
amplia
mi
s es udios
en
Filoso ía. Cuen-
a el duque de Alba,
en
su lib o de memo ias Casi aye noche4,
2 Empé
dod
es (Ki k-Ra en. Los
ilóso
os p esoc cí icos. Mad id,
G
e
do
s, 1974:
agmen o nº 417).
3 San Agus ín (Con esiones.
l/
, 3,8) se e ie e a
la
.spes liue u um que deseaban sus
pad es pa a él.
4 Vid. Jesús Agui e. Amo/o i(a li e a ia (selección y p ólogo de Aquilino Duque).
Se illa.
Fu
ndación
El
Mon e, 2002;
pá
gs. 39-40.
DE
LA BELLEZA
DE
LA
FILOSOFÍA
31
el impac o que le p odujo Munich con
su
in ensa ida musical o
el que u o
al
eco e
la
magní ica
colección
de asos g iegos;
dos expe iencias inol idables que
ambién
u e allí. A es o se
une o a ci cuns ancia no menos signi ica i a, pues él ue
un
in
-
elec ual imp egnado de k ausismo en
su
o mación y compo a-
mien o in elec uales, mien as que mi
p ime a
publicación
u
e un
es udio sob e Gine de los Ríos.
Es a se ie de ci cuns ancias, u o
del
aza , suponen
un
ho-
no y a la
e
z un e o pa a el desempeño
de
la
plaza que engo a
ocupa en es a Academia.
Los asgos de su pe sonalidad in elec ual se han e ido
en
sus ensayos más pensan es, en los que
exp esó
su pe il c eado y
suge en e. Pe o no le a a la zaga su ace a como aduc o de
Ado no, Benjamín o K. K au
s,
que puso a disposición del públi-
co español po p ime a ez, signo en
aquel
en onces
de
ape u a
y ansg esión; sin ol ida su pa icipación como edi o de lib os
de iloso ía alemana y de la mejo eología cen oeu opea
del
mo-
men o. Además, eje ció de modo sob esalien e como ges o de
emp esas cul u ales, en e las que cabe des aca su abajo en la
Edi o ial Tau us, an econocida
en
el
ámbi o del pensamien o
ilosó ico, eligioso, musical, e c. Po úl imo, cabe des aca , en e
o as,
su
p esencia pública como miemb o de di e sas academias
y
su
incu sión en
la
polí ica nacional co no Di ec o Gene al de
Música.
Así ue a ues os ojos, y en mi conside ación, D. Jesús
Agui e, duque de Alba. Cuando se analiza
su
ida y su ob a,
quizás apa ezca
la
nos algia -"el único impe a i o ca egó ico que
econozco", en palab as del p opio duque5-ace cándonos a
lo
que
lo
s po ugueses han llamado saudosismo.
S
Ca
si
a
e noche. Ibid.;
pá
g. 69.
32
JOSÉ VILLALOBOS DOMÍNGUEZ
PRESENTACIÓN
1. L A MOSTRACIÓN
DEL
TEMA
El ema elegido pa a el Discu so de
ing eso
lle a po í
ulo
"De la bell
eza
de la iloso ía", con el que
quie o
señala
el
pa
pel
que le co esponde a la belleza
en
la consec
ución
de la e dad
del conocimien o ilosó ico. Tal
ez
no sea
un
ema in
cl
uido
en
los p og amas académicos de iloso ía, pe o
que
conside o a ac-
i o y necesa io en nues os días: es udia
lo
que
la belleza acu-
cia a la e dad en el acceso al conocimien o ilo
só
ico.
No se a a solamen e de esc ibi bellamen e
de
asun os
ilosó
i
cos -lo que a de suyo en cualquie
gé
ne o de e
sc
i u a-;
se ía una e ónea comp ensión de la me a
seña
lad
a.
No soy
un
esc i o li e a io, sino un p o eso uni e si a
io
, lo que no debe
ía
obs a pa a cuida al máximo la palab a y el
es
ilo. Se a a de
la
belleza de la
e
dad, es o es, que
la
iloso ía
se
seño ea en su
belleza, que el pensamien o busca
la
belleza
de
la
e dad; exp e-
sa
do su í ulo en la ín esul a ía lapida io: De pulch i udine phi-
losophiae (con sus a ian es la inas
De
pulch
i udine e i a is,
De pulch i udine cogi a ionis,
De
pulch i udine medi a ionis o De
pulch i udi11e a ionis).
Es e ema ue ya señalado -en es os é minos-po Pla ón
en el C a ilo (416 b-d) cuando buscaba el o igen de la palab a
kalón (bello) y lo iden i i
ca
ba con el pensamien o. Desa olla el
siguien e azonamien o: pa e de
qu
e el pen
sa
mien o (diánoia) es
la causa de la denominación de las cosa
s;
en
segundo
lu
ga ex-
p esa que el pensamien o es lo mismo que "lo que llama" (kale-
sdn) y "lo q
ue
nomb a" (kaloún) -kalesán y kaloún son pa
i
ci-
pios, en ao is o y en
p
esen e espec
i
amen e, del e bo kaléo-.
Juega con el doble signi icado del e bo kaléo: po un lado,
ll
a-
ma , in e pela , da una oz, y po o o, nomb a , da un nomb e;
podemos, pues, habla de la "llam
ada
de la belleza" y de la "ll
a-
mada de la e dad": es lo mismo.
Po
úl im
o,
así como el a e de
la medicina o el a e del cons
u
c
o
p oduce medicina o edi ica-
ciones, lo bello (kalón) p oduce cosas bellas (kalá), y en e éllas
la azón (d
iá
noia); de ahí que "se da,
ju
s amen e, la denomina-
ción de bello al pensamien o que ealiza las cosas bella
s"
.
DE
LA
BELLEZA DE LA
FILOSOFÍA
33
Pla ón oma
el
signi icado de
"nomb a ",
pe o después los
neopla ónicos des aca on la segunda signi icación
-la
de "lla-
ma
"-
, implíci a en Pla ón. Así
Ma silio
Ficino, en el Renaci-
mien o, explici a el segundo signi icado y habla de la "llamada
de la belleza": la belleza llama al
homb e,
le in e pela y el
homb e ha de esponde ("sob e odo
p o oca
al espí i u" dice
Ficino6
).
Noso os pod íamos deci
que
esa
llamada de la be-
11eza
se cie ne en p ime luga sob e
la
e dad y el pensamien-
o, de ahí nues a espues a en es e
esc i o.
Se pod ía denomina el obje o de
es e
discu so de o a o -
ma: la iloso ía desde la
po esi
s,
la iloso ía como c eación poié-
ica, la iloso ía c eado a; pe o he
op ado
, pa a se
má
s p eciso,
po el ó ulo: De la belleza de la
iloso ía.
Sin emba go, comencé a sospec
ha ,
dada la anspa encia
de es e í ulo, si no exis i ía ya alguna ob a con él, ya que su
í ulo la ino semejaba
el
de algún a ado g eco- omano, medie al
o enacen is a. Realicé su búsqueda en In e ne ; si exis e, no lo
he encon ado aunque lo busqué con ahínco. Cual " ede o" (pe
-
sona que caza con ed) comencé a "
eda
" (echa la ed) en la
Red. Y a sé que los é mino usados habi ualmen e son "in e nau-
a" y "na ega " en la ed, pe o p e ie o
usa
los neologismo p o-
pues os, aunque la me á o a del cazado o pescado , de an la go
abolengo, haya sido desplazada sin
da
opo unidad de
nu
e os
signi icados a las palab as españolas " ede o" y " eda ". Pues bien,
cual ede o pe inaz es u e edando, echando
la
ed, pe o sin co-
b a la pieza, o sea
el
í ulo De
pulch i udine
philosophiae
ni
las
a ian es la inas7 an e io men e ci adas. Tampoco ob u e en los
calade os de las páginas webs las co espondencias españolas de
ese í ulo8•
6 Ma silio Ficino.
D<'
amo e (
Com
en a io a "El ba/l(¡ue e
"'
de
Pl
a ón). Mad id,
Tecnos.
3'
ed .. 1994:
pá
gs. 89-90. Vid. J. L.
Ch
e icn.
La
llamada y
Ja
espues
a.
Mad id,
Capa ós, 1997: págs.
22
-3
0.
7 San Agus ín usa
la
exp esión ¡mlch
i111di11
e alionis (De Ci i
a
e Dei XXIl
.2
4. ),
pe o no es usado en el sen i
do
buscado aquí. sino pa
a
con apone
Ja
belleza acional a la
belleza sensible. Vid. J. Vi
ll
alobos.
Se
y 1•e dad e
11
Agus ín de
Hi
po11
a.
Se
illa, Publicaciones
de la
Uni
e sidad. 1982; págs. 80-81.
8 Sólo hallé un lib o del poe a cubano Ro<lol o
Hü
sle Lilulado De la belleza del
pu o pe
11sa111ielllo.
San Cuga del Vallés, Amelia
Rome o
edi o a, 1997.
34 JOSÉ VILLALOBOS
DOMÍNGUEZ
De
spués de odo, lo de menos e a la o iginalidad
del
í u-
lo:
yo
buscaba
un
an eceden e al que acoge me pa a dialoga
con
él sob e el ema. Hace iempo que explo o
la
po
sibilidad
de
que
en la iloso í
a,
en
Ja
e dad ilosó ica in luya
la
belleza; dicho
de
o o modo, que en el descub imien o y con
ce
p ua
ción
de
Ja
e -
dad ilosó ica la belleza enga
un
papel o una in luencia,
cómo
se ía és a y has a dónde se ex ende ía, qué consecuencias
segui-
ían. Es a ocupación iene p ecedida de mis in es igaciones
des-
de
la
o a o illa, a sabe , cómo
la
iloso ía iene un papel en
la
c eación plás ica9 o en
Ja
música
11
',
en las que
me
he
amilia iza-
do con es as p oducciones cul u ales. Es la ho a de p egun a se
si
la belleza (li e a ia, musical o plás ica), ecíp ocamen e, aspasa
su ibe a has a llega a la ibe a ilosó ica e in luye, llenándola
de palab as, sonidos o o mas pu i icado es que le den
se
n ido,
a monicen y ado nen.
No se puede deci que la iloso ía ha
de
se a ada
como
si uese una ob a de a e, sino que la belleza ayuda, in luye,
pa -
icipa en el descub imien o de la
e
d
ad ilosó ica. En el p ime
caso la
poí
esis sus i uye a la iloso ía, y
el
ilóso o deja
de
se lo
pa a p esumi de un cie o ai e li e a io; en
nue
s o caso, la ilo-
so ía es á elacionada con la poíesis, como no puede se
de
o o
modo, pe o en un i
n
en o de ap e
sa
las cosas,
lo
que
no
obs a
pa a econoce el papel de
la
belleza en la in es igación de
la
e dad ilosó ica. A la iloso ía
(que
es conoce -nóesis- y cono-
cimien o -nóema-
de
la ealidad)
se
p e ende comple a la, desde
o a conside ación, a sabe , como c eación
(poí
es
is) y como
un
p oduc o c eado (poíema). Es
un
comba e p
o
una iloso ía c ea-
do a, que busca que la belleza ilumine
Ja
e dad como mejo
medio pa a exp esa no
la
belleza, que ambién, sino
in
ec o
la
e dad de la iloso ía.
9
J.
Villalohos.
"'
La c eación poié
ica
de
Vdá:i:quez'"
en Cuade
n
os sob e Vico
(Se illa) nº
11
-
12
(1999-2000).
10 J. Villalohos. Memo ia d 'cla ada
dP
la
1111ísi n
. Se illa. K onos, 2003.
DE
LA
BELLEZA
DE
LA
FILOSOFÍA
35
2.
TRES
APARTADOS
EN
SU
DESARROLLO
El ema "de la belleza de
la
iloso ía" se á mos ado
en
es g andes bloques de cues iones.
El p ime o de ellos se e ie e
ob
li
gadamen e a
la
esencia
de la
ilo.w~ ía;
o sea, que la iloso ía es
una
mi ada cau i ada po
la
s cosas ( a p agma): es la iloso ía
mo e
adicale -al modo a-
dical-, aunque hoy día se p omue e po algunos una idea de ilo-
so ía como me o deci subje i is a. En
es
a
mi ada in e iene
la
conside ación de la belleza de las cosas
pa a
encon a su e dad.
Analiza emos:
1.
l
os
hechos bajo la conside ación o especie de la e dad
2.
el papel de la belleza en la
con
s i ución
de
la iloso ía:
embellece la e dad, embel
esa se
con la e dad.
La
e-
lación en e e dad y belleza pe mi e una ap oximación
sines ésica: exp esa la e dad desde la belleza (philo-
sophía y philokalía).
La ci a del Timeo
(51
e) de Pla ón, omada como lema del
p ime capí ulo, exp esa in ui i amen e
odo
lo que se ha que ido
desa olla . Pla ón esc ibe:
"Hay que deci , pues, que son
[la
in elección -nous- y la
opinión -doxa-] dos cosas dis in as,
pues
se han o iginado po
sepa ado y se compo an de o ma
di
e en
e. La p ime a de ellas
(nous) nace en noso os po medio de
la
ins ucción (didaclzé), la
segunda (doxa) po ob a de la pe suasión (pei hós
).
La p ime a
se da siemp e unida a
un
azonamien o e dade o (ale hés lógos)
y la segunda ca ece de azonamien o alguno (álogon)."
El
au a que sopla en es e capí ulo es que la esencia de la
iloso ía es logos di igido a
la
comp ensión de las cosas y a cuyo
se icio el ilóso o se debe con es ue zo; dis inguiéndola d
el
dis-
cu so me amen e e ó ico o pe suasi o.
El segundo conjun o de cues iones se e ie e a las condi-
ciones del ilóso o, el que in
e
s iga la e dad: de ahí que se use
el é mino g iego philále hes (amigo
de
la
e dad). Aquí apa ece
como c eado que hace la iloso ía,
po
lo que ambién pod ía
designa se como poie és a1 c eado ilosó ico.
36 JOSÉ VILLALOBOS DOMÍNGUEZ
Nos de end emos en las siguien es cues iones:
1.
el p oceso
de
c eación ilosó ica
en
sus dos aspec os
solida ios: descub imien o de la e dad ilosó ica
como
in ención y la oz de la in eligencia como inspi ación
2.
el lec o ilosó ico adquie e la condición de co-c eado
cuando en
el
p oceso de ecepción ealiza un juicio
c í-
ico, que es he meneú ico, y se mue e en el ámbi o
co-
mún de la in e subje i idad
3. concluimos ca ac e izando el homb e epis émico y
dis-
inguiendo en él dos ipos: el ilóso o ensayado
-que
busca animosamen e la e dad de las cosas, con deseo
en a i o de c eación- y el pan ólogo -que habla
de
odo,
con deseo p esun uoso de o iginalismo-.
Unas ci as de T.S. Elio y San Agus ín si en de lema a
es e segundo capí ulo. És as ue on halladas en di e sos momen-
os y sepa adamen e, mas sólo aho a ha sal ado a la is a
que
ambas es aban en aizadas en la luminosidad sapiencial del lib o
sag ado. Se hace una aplicación poié ica, en Elio , y una aplica-
ción noé ica, en San Agus ín, del dicho bíblico (Eclesiás ico 18,
6): "en ealidad cuando el homb e ha e minado, en onces co-
mienza". La a ea del ilóso o que in es iga, como la
de
odo
homb e eligioso, epis émico, p áxico o a ís ico, es in ini a, es á
llena de inquie ud po lo encon ado y
al
mismo iempo de
la
espe anza
de
lo no encon ado que nos anima a segui .
La ci a de T.S. Elio , omada de su poema "Eas Coke "
dice así: "Fo us, he e is only he ying. The es is no ou
business" (Pa a noso os sólo es á
el
in en a ,
Jo
demás no es asun-
o
nues o)
11
Es e poema exp esa los in en os de c eación li e a ia po
pa e del poe a -" a ando de ap ende a usa palab as"-, y dice
1
J.
T.S.Elio . "Fou Qua e " en Co/le
c
ed Poems ( 1909-1962). London, Fa be and
Fa be , 1963; pág. 203. T ad. esp. Poes[as eunidas ( 190911962). Mad id, Alianza Edi o ial,
1986: pág.
20
3.
DE
LA
BELLEZA DE
LA
FI
LOSOFÍ
A 37
de la di icul ad de consegui la belleza
plena
en ellos. El poe a
in en a consegui la belleza, pe o
log a lo
no
es
asun o de su in-
cumbencia, po que le sob epa
sa
como
c eado .
De ahí que aca
be
el po
ema
diciend
o:
"In my
end
is my
beginn
ing" (En mi in es á
mi comienzo); po que c ea es un
comienzo
con inuo -alusión an
ce cana a la ci a bíblica-.
La ci a
de
San Agus ín (De T ini a e, IX, 1) dice así:
"Sic e go quae amus anquam
in en u i
, e sic in eniamu
s,
anquam quaesi u i"
(Busquemos como los que an a encon a y encon emos
como los que an a busca ).
En De T ini a e San Agus ín
in en a
conoce a Dios y al
homb e, busca un conocimien o noé ico a a és del análisis de
las inidades
-qu
e hoy pod íamos
llama
íada
s-.
Fija unas ía-
das
en
las es uc u as del homb e y
en
las
es uc u as del conoci-
mien o humano; y odo ello con el in decla ado de ija la T ini-
dad de Dios.
En
esa búsqueda, el deseo
de
conoce la e dad de
Dios y del homb e ("a ec um e a
quae
endi") es más segu o
que el
qu
e iene la su iciencia de
oma
lo d
es
conocido como
conocido. En el conocimien o epis émico de Dios y del homb e
ha
de
bus
ca
se
co
n humildad, e incluye
el
dicho sapiencial.
El úl imo apa ado e
sa
so
b
e
la
co elación nóesis-nóema
de la iloso ía ba
jo
la conside ación
de
la
co elación
po
íesis-
poí
ema. T a a de la iloso ía (ac o noé ico, ac o de conocimien-
o), que se modaliza
co
mo iloso ía
c eado a
o poié ica, y su p o-
duc o (la ob a noemá ica)
qu
e es is
a
como
poíema ilosó ico.
Analiza emos:
J.
la
ilo
so ía
c eado
a
ex
p esa
la
p
eg
un a
o igina ia
(Rück age),
en
logos noé ico, pe o a su ez su ge
la
elación con el logos poié ico.
2.
la
ob a noemá ica
de
la iloso ía se nos da como exp e-
sión ilosó ica (en cuan o conciencia y olun ad de e -
dad) y como o ma o e ó ica ilosó ica (en cuan o con-
ciencia y olun ad de es ilo).
Una ci a de Hegel encabeza
como
lema es
e
capí ulo e ce-
o; és e, hablando de la poesía, dice
que
en ell
a:
44
JOSÉ VILLALOBOS DOMÍNGUEZ
De igual modo se puede p edica
de
la música o de
las
a es plás icas.
Po
ejemplo, no sé
si
es un a e imien o c ee
que
la audición y dis u e de la música poli ónica
del
enacimien o
de
John Ta e ne , O lando de Lassus o F ancis
co
Gue e o (con
su
diálogo de oces, sus a eba ado as disonancias y su complejidad
a mónica) nos ace ca a la lec u a gozosa de l
as
ob as ilosó icas
de Tomás Mo o, E asmo o Juan Luis Vi es
(con
su a iedad
de
signi icaciones, sus c í icas desasosegan es y sus ideales
huma-
nis as). O si la ob a musical de
Ram
eau -y
en
su ob a eó ica
T ai é
de
l'ha monie edui e a ses p íncipes na u els (1722)-,
en
que expe iencia sensible y eglas acionales
es á
n unidas en
la
música, ayuda a la lec u a de Kan que
en
su p ime a C í ica
p e ende uni sensibilidad y azón
en
el conocimien o de la eali-
dad. Ambos buscan puen es de conexión
en
la
línea señalada
po
New on de in e p e a la expe iencia empí ica
po
las leyes in e -
p e a i as de la azón.
La
compa ación li e a ia con la iloso ía
es
más cómoda,
ya
que al in y al cabo ambas usan de las palab as; pe o las palab as
pueden ene an o signi icaciones poé icas co no signi icaciones
ilosó icas. La signi icación ilosó ica se po encia con la e ó ica, y
he aquí algunos p ecla os ejemplos: el pensamien o como la caza
del se (Pla ón), el au oconocimien o como memo ia sui (San Agus-
ín), el homb e como mónada (Leibniz),
Ja
his o ia como as ucia
de la azón (Hegel), el su imien o como espada e elado a (Blon-
del), el habla como casa del se (Heidegge ), y an as o as.
Po consiguien e, se puede deci como a i mación gene al
que la c eación poié ica embellece la c eación ilosó ica, o bien
que la e dad es embellecida po
la
belleza, o más exac amen e
que la belleza embellece la e dad. El español posee, además del
e bo
"e
mbellece ", el e bo "em
bele
sa ",
que
iene o ígenes e i-
mológicos di e en es y signi icaciones di e en es según Co ominas,
pe o cuya p oximidad es mani ies a. Embellece es pone bella,
ado na , he1mosea una pe sona o cosa (que de i a del la ín bellus,
boni o) -así
en
nues o caso
Ja
iloso ía-; y embelesa signi ica a o-
ba se, ex asia se, queda cau i ado o p endado de algo o alguien
(p ocede de "belesa", una plan a que se emplea pa a embo acha a
los peces y pesca los);
en
nues o caso, embelesa se con la inu a
in elec ual de alguien o an e la e dad de las cosas.
DE LA BELLEZA DE LA
FILOS
OF A
45
En g i
ego
exis en dos e bos de di e en es e imologías pa a
ex
p
esa es as ideas: agállein pa a embe
llece
, y helgein pa a em-
belesa . Y no exis en dos e bos an
se
mej
an es
en
o as leng
ua
s
ománicas:
en
ancés enemos
embelli
pa
a embellece
,
en i a-
liano enemos
ab
belli e pa a embell
ece
, pe o pa a la signi ica-
ción de embelesa hemos de usa é
mino
s que no ienen es a
e imología. En po ugués exis en los
é
mino
s embelece y embe-
le
za
con el mismo o igen e imológico, pe o que han llegado a
ene la misma signi icación ( o na
be o,
a o mosea , en ei a ,
alinda ), quizás po ello el é mino
embe
le
za
sea
de
uso habi ual
y embel
ece
ha
caí
do en desuso.
Re e ido a la c eación li e a ia
Jo ellano
s17 ha esc i o que
le ue dado
"e
l a e pode oso de a ae y
mo
e los co azones, de
encende los, de encan a los y suje a los a su impe io"; en la p o-
sa de es e ilus ado se es
á
señalando el e
mb
elesamien o
qu
e p o-
duce la o
b a
li e a ia. También pa a Mo
n e
e di el in de la mú-
sica es mo e y conmo e los a ec os y sen imien os -muo e e
gli a e i- .
P
o
odo ello podemos a i ma
no
sólo que la iloso ía es
embellecida cuando es di igida po
la
belle
za de l
as
cosas, sino
que ambién el ilóso o se embelesa
po
la e dad de las cosas.
Es a emoción (mo e el co azón,
muo e e
gli a e i)
se
p oduce
en
la
com
posición o
en
la
lec u a de la au én ica iloso í
a:
es e
e
mb
el
esam
ien o es expe iencia o igin
a
ia o emoción in e io que
odo c eado o lec
o
de iloso ía sien e al esc ibi la o lee la.
***
Pa a p o undiza en es a co elación, se
pu
ede acudi a la
sines esia (exp esa lo p opio de un sen ido
co
n el dominio sen-
so ial de o o, con el in de que esa ans e encia des aque la
ele ancia del sen ido di ec amen e aludido); así
pa a
decla a ,
explica y comp end
e
Ja e dad ilosó ica lo ha íamos desde Ja be-
17.
Jo
ellanos. "O ación sob e la necesidad
<le
uni el es udio de
la
li e a u a al de
las ciencias·· ( 1797), en Ob as
( omo!;
pág. 33).
Mad
id. A las. 1963.
JOSÉ VILLALOBOS DOMÍNGUEZ
lleza y la poíesis. Mas exp esa la e dad desde el undamen o
de
la
belleza no quie e deci desapa ición o con usión de los lími es
en e
ambas, sino co elación o con e sión en e ellas. Señala nos con
la
belleza de
Ja
e dad la elación de una con o a. Del
co
nocimien o
de los lími es en e iloso ía y poíesis su ge un ámbi o de comunica-
ción amplio: se puede con empla la iloso ía desde
la
poíesis li e a-
ia, desde la poíesis plás ica o desde la
po
esis
mu
sical, y hablamos
en es e caso de poíesis ilosó ica o c eación ilosó ica.
La
co espondencia más es echa se
da
en e iloso ía y li e-
a u a, ya que ambas usan la palab a como medio de exp esión y
comunicación, pe o en la iloso ía
se
añade
la
bú
squeda de
la
e -
dad.
De
modo semejan e exis en elaciones en e iloso ía y música
(Leibniz con empla
la
iloso ía desde la música, da una in e p e a-
ción a mónica del homb e y del mundo), y en e la iloso ía y
las
a es plás icas (Kan in en a una a qui
e
c ónica de
la
azón y
la
sis emá i
ca
de Hegel sigue un modelo plás ico y a qui ec ónico).
También exis en elaciones en e la li e a u a y los o os
mo-
dos de poíesis; se pod ía habla
de
una li e a u a plás ica o una li e-
a u a pensan e
(o
de pensamien o). Como igualmen e se pod ían
cons a a es as elaciones desde la música o desde las a es plás icas.
Segui el as o de es a ans e encia en e belleza y
e
-
dad, más bien su o igen his ó ico, se con ie e
en
una a ea
pe
-
en o ia. Su inicio se encuen a
en
la iloso ía g iega y en Pla ón.
En el diálogo Hipias Ma
yo
(296 a) a i ma que "la sabidu ía
es
lo más bello"
en
que no cabe
una
iden i icación o co elación
mayo -con lo que
es
cohe en e A is ó eles, que conside a " o
do
conocimien o
como
bello y alio
so"
(De
anima
,
402
a)-. Y en
el
Fedón llega a deci que "la iloso ía es la
má
s g ande mús
ica
"
den o del ela o de un sueño de Sóc a es
en
que le dicen "
haz
música y p ac ícala". Sóc a es in e p e a el manda o, en un p i-
me momen o,
como
e e ido a
que
hiciese iloso ía como la
me
-
jo
de las músicas, pe o después compuso música pa a algunas
na aciones de
Esopo
y pa a
un
himno de Apolo (pa a un g iego
co
mo
Sóc a es, música y poesía
so
n insepa ables). En e las
ac-
ciones
de
las Musas
se
encuen a, desde luego, la música,
pe o
ambién la iloso ía, el a e, la li e a u a,
la
his o ia, e c.
La
ilo-
so ía se ía
la
mejo acción inspi ada po las Musas, y lo co obo-
a
el que en g iego exis e el adje i o
amousós
que signi ica
ex-
DE
LA
BELLEZA
DE
LA FILOSOFÍA
47
año a las Musas, que señala la igno ancia, la udeza, la al a
de
su ileza o e inamien o
en
el
pensamien o
(el é mino es usado,
po ejemplo, en Tee e o 156 a).
La dinámica del conocimien o
ilo
só ico iene exp esada
en
Pla ón
en
o ma
de
belleza, hay implicación en e e dad y
belleza, és a iene un papel decisi o en
el
p oceso de adquisición
de conocimien os. Se pod ía deci
que
la
e dad de
la
s cosas se
hace pa en e, se mani i
es
a en la be
ll
eza
de
l
as
mismas18•
Ha
sido San Agus ín quien ha
ecogid
o es e legado pla óni-
co
y en uno de sus p ime os diálogos (Con a Academicos, lib.II,
cap.III) ha compues o la ábula sob e el o igen
de
la il
oca
lia (amo
a la belleza) a imi ación
de
la ábula pla ónica ace ca del o igen de
la iloso ía. En el Banque e se dice que
la
iloso ía,
co
mo el amo ,
es hija de la pob eza y de la iqueza; y
en
San Agus ín la ilocalia
no es ni la sabidu ía ni la igno ancia.
Filo
so ía y ilocalia son é -
minos semejan es y del mismo géne o
ya
que la iloso ía es el
amo a la sabidu ía y la ilocalia es el amo a
Ja
belleza. "Son
he manas en e sí y engend adas de
un
mismo pad e"-dice San
Agus ín-, aunque la ilocalia no conoce
su
o ige
n,
que
sí
conoce la
iloso ía. Mos a la belleza de la iloso ía
es
la ilocalia.
De aquí pa e
la
adición medie al de conside
a
la iloso-
ía como una bella dama que hace
conoce
el sen ido de la ida
en
momen os de a licción, como es
el
caso de Boecio,
qu
e llega
ha
s
a
nues os días.
***
No sólo en iloso ía
la
belleza
ha
sido enida en cuen a,
ambién en o as ciencias se le o o ga un papel en la adquisición
de sus
co
nocimien os. Von Bal hasa
lo
ha señalado pa a la eo-
logía1
9.
Su p opósi o
es
de
sa
olla
la
eología c is iana a la luz
1
8.
Pueden
e
se
los análisis de Pla ón que hace
M.
Zamb
a
no sob e la
e
lación
en e iloso ía y poesía li e a
ia
en Filoso ía y
po
esía. México, FCE. 4' edición, 1996.
19. Von Bal hasa . Glo ia
{
il.
o
ig. He lichkei ). 7 olúmenes.
Ma
d
id
, Encuen o,
1985-89. También Von Bal hasa . Ep 1o
K"·
Mad id. Encuen o, 1998. Joseph Ra zinge
a a
la elación en e la be
ll
eza de
la
e dad y la
e
dad de la
be
ll
eza en su discu so del 21 de
agos o de 2002 en Rímini (I alia)
º'
La con emplación de la bellez
a'".
www
.mul imedios.o g/
docs/dOO
13 l
O.
48
JOSÉ VILLALOBOS DOMÍNGUEZ
de la belleza "con emplando la isión del e um y del
bonum
me-
dian e el pulch um" -dice
en
el
p e acio-.
El
ol ido del pulch um
había empob ecido la eología; pe o in oduci la
no
quie e deci
que
enga a sus i ui a la e dad, sino a comple a la des acando una
i-
sión que sólo la belleza puede p esen a . Su me a es, pues,
la
belleza
eológica (a la que llama "glo ia") de los con enidos e elados; lle-
gando a a i ma que no puede exis i una eología in ínsecamen e
g ande en la his o ia
si
no
es concebida a la luz
de
la belleza.
En el campo de las ciencias posi i as ambién se
ha
acudi-
do a la belleza pa a adqui i , e incluso pa a descub i , conoci-
mien os cien í icos. El ma emá ico G.
H.
Ha dy dice:
"Jos
mode-
los de un ma emá ico,
al
igual que los de un pin o o
un
poe a,
deben se he mosos; las ideas, como los colo es o las palab as,
deben ensambla se de una o ma a moniosa.
La
belleza es
Ja
p i-
me a señal, pues
en
el mundo
no
hay
luga pe manen e pa a las
ma emá icas eas"2
º.
Y poco después dice
que
"puede se muy
a duo de ini la belleza ma emá ica, pe o eso mismo sucede
con
cualquie o o ipo de belleza". Con empla su posición, mos an-
do
dos ejemplos de eo emas ma emá icos donde la belleza apa-
ece.
La
ma emá ica iene inculación con la belleza.
En las ciencias ísico-ma emá icas o
en
las ciencias en ge-
ne al se podían es udia muchas me á o as y exp esiones de la
belleza que han colabo ado en esas c eaciones. Me de end é b e-
emen e en
Ja
apo ación del ísico Heisenbe g. En una amosa
con e encia de iende que la belleza" se p oyec a más allá del ám-
bi o de las a es y llega a la ísica
21
• Desa olla una eo ía sob e
la belleza que aplica a las ciencias de la na u alez
a:
pa e de la
desc ipción de la belleza como
"la
co ec a conco dancia de las
pa es en e sí y con el odo.
La belleza, así, se mani ies a en el siguien e ejemplo ma e-
má ico: las pa es son los núme os en e os y el odo el sis ema de
axiomas que los elaciona, con lo
que
la belleza es á elacionada
con el p oblema de lo uno y
lo
múl iple. Recue da Heisenbe g
20. G
.H
. Ha dy. Apo/o¡:¡ía
de
un ma e
má i
co. Mad id, Ní ola, 1999; pág. 85.
21. W. Heiscnbe g. "El concep o
de
lo bello
en
las ciencias de la na u a
le
za" en Más
allá de
lajúi n.
Mad
id.
BAC,
19
74; págs. 233-
249.
DE
LA BELLEZA DE LA F
ILOSOFÍ
A
49
que ya Pi ágo as y Pla ón a i maban
que
la comp ensión de
Ja
g an a iedad
de
enómenos e a
posible
solamen e
de
sde unos
p incipios uni a ios, suscep ibles de ep esen ación ma emá ica, y
que es
o
es lo que an a log a plena
men e
en
la
Edad Mode na
Galileo y New on. En e ec o, Galileo
bu
sc
a ó mulas ma emá i-
cas que co
espondan a los hechos a
dqui ido
s empí icamen e y
se
e o zado a econoce la belleza de
la
s o mas ma emá icas
en
los enómenos; con ello apa ece el
papel
de
lo
bello en el descu-
b imien o de la in e elación en e
lo
s enómenos. Po o a pa e,
a la mecánica de New on es aplicable
la
belleza como conco -
dancia de las pa es en e
sí
y con el odo:
la
s pa es son los
p ocesos mecánicos aislados, el odo el p incipio o mal uni a io
al
que se conec an odos los p ocesos.
También pa a Heisenbe
g,
en seg
undo
lu
ga , se
p
esen a en la
sencillez de la onna; concluye que "lo sencillo
es
el sig
no
de la
e dad", que e e lejada en el descub imien o
de
la eo ía
de
la
ela i idad y de la eo ía cuán ica. "En a
mbos
casos -dice- la o dena-
ción casi epen ina
de
una se ie ab uma
do a
de pa icula idades que
du an e años de es ue zo acíos habían quedado
sin
escla ece ". ¿Cuál
ue
el
pode ilumina
n
e de lo bello en
la
s ciencias exac as pa a el
co
no
cimien o de la g an in e elación? "Hemos
de
admi i -dice en
la con e encia-de an emano que ambién es e conocimien o puede
es a s
uj
e o a engaño. Pe o sin duda exis e es e conocimien o inme-
dia o, ese es emecimien o an e lo bello, como
lo
cal
i i
ca Pla ón en
el Fed o". Es e conocimien o inme
di
a o
no
nace de o ma
di
sc
u si-
a, según eclama Keple y, en nues os días, Pauli.
A
sí
po ejemplo, cuando Planck descub e los quan a de
acción, en 1900, la ís
ic
a
se
sumió en un es ado de desmo aliza-
ción, pues las eglas pa a desc ibi la na u aleza que se enían
u ilizando desde New on no se podían aplica en es e campo e-
cién descubi
e
o. Ha sido la ísi
ca
cuán ica la que ha conseguido
ol e de nue o al es ado de bella
a
mon
ía. Conscien e de ello,
Heisenbe g
22
ha analizado el in lu
jo
de la eo ía de los iángulos
22.
W.
Heisenbe g.
"E
l descub imien o de Planck y las cues iones ilosó icas de la
eo ía cuán ica
..
en L
os
nue os
undame1110s
de
la
ciencia. Mad id,
Ed
. No e y Su . l 962;
p~lg
s
.
148-175.
50 JOSÉ VILLALOBOS DOMÍNGU
EZ
pe ec os de Pla ón (Timeo
53
c - 55 d)
en
la
explicación de
la
eo ía a
óm
ica de Planck. "Los iángulos -dice- no son ma e ia,
sino solamen e o ma ma emá ica ( ...
).
Las pa ículas elemen ales
ienen la o ma que Pla ón les asignó po se la o ma ma emá i-
camen e más he mosa y sencilla".
Po úl imo aludi emos a la in luencia
de
la
belleza en
la
adquisición
de
conocimien os his ó icos.
Menéndez
Pelayo
ie-
ne
un
discu so en el que conside a la his o ia c
omo
ob a a ís i-
ca
23.
No habla en esa ob a del con enido de
la
his o ia, sino
de
la
o ma, que conside a "el espí i u y el
alma
misma
de
la
his-
o ia, que con ie e la ma e ia b u a de los
hecho
s y
la
sel
a
con usa y eno me
de
documen os y de las indagaciones, en algo
eal, o denado y i o". La
hi
s o ia con iene,
pues
, muchos ele-
men os es é icos que la hace compa able a poesía, a es plás i-
cas y música.
El
hi
s o iad
o
y el poe a abajan s
ob e
la
na u aleza hu-
mana; ninguno de los dos in en a sino que
ha
de
"compone e
in e p e a los elemen os
di
spe s
os
de la ealidad", y en
es a
in e pelación es en lo que di ie en. Ci a la ase de la Poé ica
(1451 b) de A is ó eles, pa a quien la di e encia es iba en que
la
his o ia dice lo que
ha
sucedido y la poes
ía
lo que pod ía
sucede ,
po
e
ll
o "
la
poesía es
má
s ilosó ica y ele ada que la
his o ia", ya que la poesía dice lo uni e sal y
la
his o ia
lo
pa -
icula . Menénd
ez
Pelayo ma iza con di e sas conside aciones
es a eo ía a is o élica pa a conclui que
la
his o ia, con sus p o-
pios medios -que pe enecen a
la
ciencia- consigue
lo
que
el
d ama o
la
no e
la
.
23. M. Menénde:i.
Pe
layo. "'La his o ia.
cons
ide ada
co
mo ob a a ís ica"
en
Eswdios
y di.l'cu sos de c i i
ca
his ó ica y li e a ia (lomo V
il
,
pá
g. 330). Edición nacional de Ob as
comple as ( ol. XII
).
Mad id. CSIC. 1942.
DE
LA
BELLEZA
DE
LA
FILOSOF
ÍA 51
Capí ulo Segundo
PHILÁLETHES, EL INVESTIGADOR
DE
LA VERDAD
"Fo
us
, he e
is
only he
ying.
The
es
is
no ou business"
(Pa a noso os sólo es á el in en a ,
lo
demás
1W
es
asun o nues o)
T. S. Elio . Eas Coke .
"Sic e go quae amus anquam in en u i, e sic in eniamus,
anquam quaesi u i"
(Busquemos como los que an a encon a y encon emos
como los que an a busca ).
San
Agus ín.
De
T ini a e.
1.
EL
CREADOR
FILOSÓFICO.
PROCESO
DE
CREACIÓN FILOSÓFICA:
DESCUBRIMI
ENTO
FILOSÓFICO Y VOZ DE
LA
INTELIGENCIA
Una ez analizado el lado obje i o de la cues ión, amos a
examina en es e segundo capí ulo el
lado
del suje o, a sabe , el
philále hes (amigo de
la
e dad) o in es igado de
la
e dad, que
abo da la mis
ma
cues ión del capí ulo an e io , pe o aho a desde
el poie és, desde
la
ac i ud del c e
ado
ilosó ico.
El philále hes debe desa olla pa a
la
in es igación de la
e dad una eo ía del conocimien o, una eo ía del nous. El conoci-
mien o apa ece en es ni eles di e en es: sensibilidad, azón e in-
eligencia; en sus é minos g iegos aís hesis, diánoia y nous. Cada
uno de es os ni eles iene
su
p opia
á ea
de ejecución y es inde-
pendien e de las o as; pe o a su ez man ienen implicaciones muy
p ecisas. Fo man como una pi ámide con su culminación en el nous
que, si iéndose de la sensibilidad y la azón, al mismo iempo
o ece una modalidad an es no eje cida
24
. Todo conocimien o pa e
24
. San Agus ín di e encia en e
se
11
s
11s
.
u io
-in e//ec um y me
11
s-
i11
e
/li
1e
n ia. Kan
ealiza un cambio e minológico
en
e a io y
111
e
11s
y dispuso del siguien e modo los es
ni eles: Sinnlichke
i
, Ve s and y Ve
mu
.
qu
e a su ez es
un
cambio on ológico.
52 JOSÉ VILLALOBOS DOMÍNGUEZ
del da o empí ico o sensibl
e,
sig
ue
con la acionalización
de
es
os
da o
s,
pa a
ll
ega a
la
in eli
ge
ncia (nous) de los mismos.
Aho a bien, la c
on
secución de la e dad con el ins umen o
del nous exige
un
p oceso de conocimien o, una expe iencia e i a-
i a. Es a expe iencia e i a i a quie o analiza la desde lo que
ie-
ne
de capacidad y
o
lun ad de c ea i idad, o sea, des
de
lo
que
es a expe iencia e i a i a eje ci a
de
c eación (poíesis). Es
a
c
ea
-
ción
no
se mues a muchas eces como un encadenamien o lógico,
sino como
un
p oceso de c eación ilosó ica,
en
el que in e ie
ne
ambién la imaginación, la an asía o el ingenio -en un p oceso
análogo al que se da en la poíesis li e a ia, musical o plás
i
ca-.
El p oceso de c eación ilosó ica, el deseo de conoce
la
e dad, es an mis e ioso como el p oceso
de
c eación
poi
é ica.
Aún más, el enigma llega a s
e
mayo ; en e
los
poe as li e a ios
con amos con con idencias o decla aciones2 mien as
qu
e en e
los ilóso os es más escaso el núme o de aquéllos que dicen có
mo
han conseguido lo
nu
e o y de dónde
ha
su gido
26
• En el "có
mo"
y "de dónd
e"
a inca el p oceso de c eación ilosó ica. Es e p oce-
so de c eación ilosó ica o, si
se
quie e, los elemen os de compo-
sición ilosó ica, se da como un diálogo en e el cómo del descu-
b imien o y el de dónde de la oz de la in eligencia (o dic ado
del nous).
Habla de descub imien o en iloso ía econozco que es ex-
año, pues en nues os días es e é mino sólo se aplica a
lo
s ha-
llazgos de las ciencias posi i as;
ma
s en
la
his o ia de la iloso ía
exis e una se ie de descub imien os que han hecho a anza a
la
humanidad. No son in en os empí icos (un nu
e
o elemen o de
la
na u aleza, una nue a gal
ax
ia, una nue a acuna) pe o sí in en-
os que p o undizan la condición humana y aumen an su conoci-
mien o. El descub imien o ilosó i
co
es un enómeno análogo al
25. Ci emos
al
g
un
a.~
de e
ll
as: R.M. Rilke.
Ca a.~
a
Ull
jo en
po
e1a
. Mad id. Alianza.
1997; E.A. Poe.
"La
iloso ía de
la
composición" en Esc i os sob e
poe
sía y poé ica. Mad id.
Hipe ion.
20
01
, págs. 123-185:
P.
Vale y. Teo ía
po
é ica y es é ica.
Ma
d
i
d, Viso , 1990; M.
Va gas Llosa. Canas a w1jo e
111wl'eiis
a.
Ba
ce
l
ona.
A
i
el/Plane a.
19
97.
26. M. Heidegge .
..
Ca a a un jo en
es u
dian e" (Epílogo a su
co
n e encia "La
cosa") en
Co11(e e11cias
a í nlos. Ba celona.
Ed.
del Se bal. l 994, págs. 160-161. Es
in e esan e el es udio de Jean Gui on (E/ abajo i11 elec
11al
. Buenos Ai es. C i e io. 1955) en
que da una g
uí
a pedagógica de cómo esc ibi abajos ilosó icos.
DE
LA
BELLEZA DE
LA
FILOSOFÍA
53
~~~~~~~~~~~~
~~
de la in ención o heú esis en el ámbi o
de
la li e a u a, la música
o las a es plás icas.
El descub imien o ilosó ico
p esen a
dos asgos esencia-
les: se necesa io y es a en co elación
con
la adición.
En p ime luga , es á
mu
y alejado
de
Ja
ocu encia, a pesa
de que muchos hallazgos de las ciencias
po
si i as (la g a edad, el
adio,
la
penicilina) eciban una explicación aza osa; sin emba go,
és os son consecuencia necesa ia de los plan eamien os y
desmTo-
llos cien í icos que se han seguido. De
modo
semejan e, los descu-
b imien os ilosó icos su gen de la necesidad que se de i a de la
p opia búsqueda. Po ci a algunos ejemplos:
el
concep o de ac o y
po encia esponde a la si uación en la
que
se
encon aba el sis ema
de A is ó eles, el concep o de espí i u esponde a la apa ición del
pensamien o c is iano o la dialéc ica
en
Hegel
esponde a la al u a
de los iempos mode nos. Es a necesidad no apa ece al pensado
de imp o iso, como una ocu encia, po aza ,
si
no que lle a de ás
mucho es ue zo concep ual y abajo in eligen e.
El segundo asgo se e ie e a que odo descub imien o de la
e dad ilosó ica se da en comunicación con la adición. Hay que
deja a un lado esa isión de la his o ia
de
la
iloso ía según la c
ual
cada cie o iempo, o en de e minadas épocas, su gen unos g a
nd
es
ilóso os c eado es a los que sigue una sequía
de
halla algo nue o.
Muy
al
con a io, es e asgo mues a que el descub imien o ilosó i-
co
se
da den o de una adición de pensamien o. No es que
no
su ja
ex no o, desde la nada, sino más bien
que
sólo su ge en
el
a o con
descub imien os an e io es, eso es la inno ación.
Se
eje cen es ope-
aciones pa a el descub imien o ilosó ico: exposición (exégesis); in-
e p e ación (p o undización); c í ica (disce nimien o).
La iloso ía no sólo es un a s discu si a sino un a s in-
en i a. El descub imien o ilosó ico iene el ca ác e de la in-
ención o inno ación, y a ello no puede enuncia pa a se una
au én ica iloso ía. Hoy
se
ha de busca una iloso ía inno ado a,
pues, de o a o ma, es a ía abocada al acaso y a la desapa i-
ción como ciencia epis émica.
El o o polo del p oceso de c eación es la oz de la in eli-
gencia (nous): ¿de dónde su ge
la
iloso ía c eado a?, que es una
enómeno análogo al de la inspi ación o epzpnoia
en
la
c eación
li e a ia, musical o plás ica.
60
JOSÉ VILLALOBOS DOMÍNGUEZ
En
o o luga he acome ido la desc
ipción
y ipología
del
ilóso o c eado y del
pan ólogo
J~.
La ac i ud
del
ilóso o
c eado
- ambién se le puede llama "ensayado " siguiendo a Galileo-
an e
la esencia
de
la
iloso ía es la del que, como
no
se puede co
noce
odo, sólo quie e se en a i o en
la
cons
ecución
de la e da
d:
el
in en o. Po ello p ueba, ensaya, po que
sabe
humildemen e
que
su log o no depende exclusi amen e del suje o sino ambién
de
la
e dad de las cosas.
La ac i ud del pan ólogo pa e
de
que
se
puede habla a o-
gan emen e de odo, c eyendo con su iciencia deci la úl ima pala-
b a. Po ello cae en el me o subje i ismo sin a ende a las exigencias
de las obje i idades es udiadas. Es e abajamien o, es e desce
nd
e a
la
alsedad o al ela i ismo se e is e de ape u a y diálogo, cuando
no
es sino
el
eje cicio de una kénosis (humi11ación) sin g andeza.
Sólo aludi a las di e sas ipologías -aunque siemp e
im-
plique una cie a simpli icación en ipos pu os- pa iendo del c
uan
-
ioso ma e ial empí ico con que
nos
encon amos. En e
lo
s pan-
ólogos he dis inguido en e: el e udi o, el dile an e y el di ulga-
do , que son é minos que a ie
nden
a
su
signi icación común
en
el lenguaje. También he nomb ado me a ó icamen e -siguiendo
inspi aciones de li e a os españoles- a
Jos
e udi os "escolias as"
(Unamuno habló de maso e as), a los dile an es " iole os" (Jo
sé
Cadalso) y a los di ulgado es "ge undios" (José F ancisco
de
Isla).
Pa a el pan ólogo e udi o
la
iloso ía consis e en una suce-
sión de no as a los
ex
os ilosó icos; el asgo undamen al de
su
pe il in elec ual es la indolencia o acidia.
Pa a
el pan ólogo di-
le an e la iloso ía ecoge una
a ea
displicen e que se eje ci a
como sublimación de su me a subje i idad; el asgo undamen al
de su pe il in elec ual es la i olidad. Pa a
el
pan ólogo di ul-
gado la iloso ía se con o ma
como
explicación simpli icado a
en
un
ela o p e encioso; el asgo undamen al de su pe il in e-
lec ual es el o gullo acuo.
En
el ilóso o c eado
hay
mucha a iedad empí ica, pe o exis e
un
solo ipo ya que concu en odos en la unidad de la e dad.
32. J. Villalobos. "Vico. ensayado .. en
/1
mondo di Vico I Vico ne! mondo
(a
cu a di
F anco Ra io). Pe ugia. Gue a. 2000; págs. J 25- 138.
DE
LA
BELLEZA DE
LA
FI
LOS
OFÍA
Capí ulo Te ce
o
LA
NÓESIS
Y EL NÓEMA FILOSÓFICOS
DESDE
LA
CONSIDERACIÓN
POIÉTICA
61
"la obje i idad p opiamen e dicha de lo in e no en cuan o
in e no [en
la
poesía] no consis e en l
os
sonidos y palab as, sino
en el hecho de que yo soy conscien e
de
un pensamien
o,
de
un
sen imien o, e c.
[.
..
].
Cie am
en
e sie
mp e
pensamos en palab as
sin po ello
p
ecisa , s
in
emba go, del
habla
e ec i amen e eal"
Hegel. Lecciones sob e es é ica.
1.
LA
FIL
OSO
FÍA CREADORA
CO
MO
PREGUNTA
ORIGINARIA
Es e e ce capí ulo a a de la mediación y conjunción de
la belleza de la e dad (la obje i idad
e
i a i
a)
con
el
philále-
hes (el s
uj
e o que la in es iga); de
es a
conjunción s
u
ge la ilo-
so ía c eado a y la ob a ilosó ica en su
co
nside ación como c ea-
ción, pa iendo de su condición de nóesis y nóe
ma.
Busco
lo
que pod ía llama se poíesis ilosó i
ca
y poíema
ilosó ico, pues se conside a cuán o de c eación iene la iloso ía
y el si io que co esponde a
la
belleza
en
la cons ucción de
la
acción ilosó ica y
su
esul ado, la
ob a
ilosó ica. La co espon-
denc
ia
nóesis
-n
óema, que se da en el ámbi o de la e dad del
conocimien o, es desa ollada bajo la
co
espondencia poíesis-poíe-
ma,
dando
un
gi o nue o a su a amien
o.
De ahí que la ci a de Hegel,
qu
e encabeza es e capí ulo,
sea omada como lema de su con enido: an o la
ac
i idad del
pensa (Jogos noé ico) como la ac i idad de la poesía (logos poié-
ico) se ealizan con palab as ("siemp e pensamos en palab as",
di
ce
Hegel), y en la ob a ilo
só
ica (ob a
no
emá ica)
se
exp esa
en las palab as del logos.
Conocemos que la e dad
no
é ica -o e dad del conoci-
mien
o
-de la epis eme ilosó ica es
una
uel a a la aíz
de
las
cosas. Aho a bien, hay que dis ingui en e las e dades conse-
62
JOSÉ VILLALOBOS DOMÍNGUEZ
guidas en las
di
e sas ciencias,
que
se han decan ado en
la
adi-
ción occiden al: la e dad de las ciencias posi i as, la de las
cien-
cias ilosó icas y la
de
las ciencias eológicas; que a su ez
es án
unidas, no pueden da se las unas sin las o as. Es a dis
in
ción y
unión no se man ienen idén icas en el decu so his ó ico, y
po
ello hay que ene p esen e sus elaciones en
nue
s a ac ualidad.
En nues os días la e dad ilosó ica
es á
cie amen e c
ues-
ionada. En la expe iencia y conside ación habi ual de l
os
hom-
b es la iloso ía es á supedi ada al impe io
de
la
s ciencias posi i-
as; y, s
in
emba go, un débil anhelo
su
ge a eces espe ando
algo más de la iloso ía. En
el
p opio campo ilosó ico hay quie-
nes se han some ido a es e impe io de las ciencias posi i as,
es-
pe ando con ello se acogidos, pe o han p o ocado su echazo, y
quienes, sin en a en compe ición sob e el ganado , conside an
que los dos ámbi os cien í icos, cuando se espe a su independen-
cia me odológica, es án unidos en aquellos con enidos que siguen
in e esando a los homb es. En és os úl imos me encuen o. Hoy
día la eología, dis inguida e implicada con
la
iloso ía, quedó
en
el educ o de los es udios eclesiás icos - ue a del ámbi o uni e -
si a io-, p olongando innecesa iamen e el echazo de las épocas
de la Ilus ación y
el
posi i ismo.
La e dad ilosó ica es a-lé heia, que e imológicamen e sig-
ni ica "des- elamien o", qui a los elos; dicho posi i amen e es
"mani es ación" del se o de lo
que
exis e. Decla émoslo así:
en
cada en e se mani ies a el se
que
le hace se lo que e
s.
Es a
ó mula se comp ende muy bien cuando nos e e imos a es e pa-
pel o a es e sillón, pe o más con o e idamen e cuando nos e e-
imos a obje i idades como la g a i ud, la libe ad o la ida.
La "mani es ación" en que se nos mues a la g a i ud no
puede se medida ni en la palab a que la exp esa
ni
en
la
s ac i u-
des ges uales que la co obo an.
La
libe ad ampoco consis e en
cuan i ica nues os ac os (ni siquie a en las leyes que, po lo
demás, son básicas pa a nues a con i encia social) pa a señala
has a dónde llegan los ac os lib es y los ac os obligados. Desde
lu
ego, si que emos con ene la
ida
de
cada uno de noso os
en
los elemen os ma e iales que nos cons i uyen -ya descubie os o
po descub i -no debe acep a se. Es as obje i idades (g a i ud,
libe ad, ida) ienen algo más que asciende la me a en idad
de
______
DE
LA BELLEZA DE LA
FILOSOFÍA
63
su cons i ución; incluso del papel o el s
illón
, más allá
de
su u ili-
dad en i a i a,
se
pod ía busca la no a de que son eos o boni os,
lo que es ya una conside ación ascenden al. He dicho asciende
p
o
que la e dad ilosó ica es una e dad
a
scenden al, que quie-
e i más allá de la me a en idad del
obje o
conc e o. La e dad
ascenden al de la iloso ía mani i
es
a
el
se de la cosa, de un
modo di e en e a las ciencias posi i as o
al
de las eológicas, aun-
que coinciden en que se e ie en siemp e a la misma cosa.
Pe o debemos p egun a nos
si
es
po
sible hoy hace una
iloso ía c eado a3
3;
quie o deci una iloso ía que busque que las
cosas se mani ies en en su se . De o o
modo
, hab íamos de e-
signa nos a una iloso ía me amen e
pa a á
s ica que se dedica
a epe i , amplia o cla i ica lo que
o os
han dicho an es. Te-
niendo en cuen a que exis en épocas ilosó icas más c eado as
que o as, pa ece que hoy se ha enunciado, po ago amien o o
can
sa
ncio a las ciencias ilosó icas.
Muchos lib os ecien es de iloso ía se educen a una eco-
pi
Jación de ci as en los que no hay ni
una
b izna del pensamien o
p opio del au o ; se pod ía deci que no ha ía al a l
ee
el lib o si
ya se hubiese leído los lib os glosados en esa publicación. No
quisie
a
exage a . A is ó eles en la Me a ísica c
i
aba y esumía la
iloso ía an e io , pe o daba luz a un pen
sam
ien o c ea
do
p opio;
o alga el ejemplo de Leibniz en Nue os ensayos sob e el en en-
dimien o humano en que en discusión
con
Locke alumb ó un pen-
samien o c eado
.
Lo que echo en al a
es
ese háli o nue o, que
iene el pensa
mi
en o que con hon adez
in
elec ual
-y
econocien-
do odos sus débi os- ien a un pensamien o c eado .
La iloso ía c eado a exige una mi ada nue a (o una escu-
cha, en su caso), una mi ada adical que
e
lo que en cie o modo
ya eníamo
s,
y lo hace explíci o. Po es a azón la iloso ía c ea-
do a es " eco da " lo ya conocido, pe o como una uel a
al
o i-
gen. No es que sob e un asun o se di
ga
algo no e
do
so, sino que,
p o undizando, se
de
s aque un asgo que
es
aba allí pe o no di-
cho explíci amen e: nos e e imos a la anámnesis pla ónic
a.
Es
o
33. El
e
ma de una
i
loso ía c eado a
en
nues os días lo anali
cé
en La mi ada y la
c eación. en AA.VV Pensa pa a el nue o si
p,
lo.
Napoli. La
Ci
a
del Solc. 2001,
o
l.
lll
;
p:ígs.
1
167
-
1178.
64 JOSE VILLALOBOS DOMÍ
NGUEZ
mi
smo
se
ha dicho de o as o mas: edi e
ad
me
ipsum (
San
Agus ín), uel a
al
undamen o (Hegel) o la
ex
p
esión Rückji-
age
(Husse l, que desc ibe la iloso ía c eado a
como
p egun a
o igi-
na ia). És a es la signi icación del lenguaje
epi
s émico de la
ilo-
so ía. És e es el pode de la iloso ía: a sabe ,
la
iloso ía c eado-
a consis e en el eje cicio de la "p egun a o igina ia"
so
b e
lo
s
asun os o cosas, es su peculia id
ad
. La iloso ía c eado a u iliza
la in eligencia (nous) -que in eg a
se
nsibilidad y azón- pe o
am-
bién usa la imaginación, la an asía o el ingenio, po que
exis e
colabo ación en e la nóesis y la poíesis.
2.
L
ENGUA
JE
NOÉTICO
Y LENGUAJE
PO/ÉTICO
Desde es a conside ación de la iloso ía c eado a, hay
qu
e
es udia aho a la elación en e
el
lengua
je
noé ico y el lenguaje
poié ico. El análisis de la nóesis
de
sde la poíesis no hace pe de a
cada uno de ellos su ca ac e ís
i
ca
esencia
l.
El
logos noé
i
co
se
ca ac e iza según Jesús A ellano'4 po que "enuncia juicios de
se
y
no
se
.
La
e dad noé ica es iba en deci s
e
lo que es y no
se
lo que no es"; po el con a io, el logos poié ico "exp esa pe o
no
juzga. Su e dad es iba en que pa ece exp e
sa
en
pl
eni ud s
ea
el se , sea la nada (
..
.
).
Cuando el logos poé ico las exp esa en
su
pleni ud las exp esa en su e dad
".
Según es o, el
lo
gos noé ico
es la mani es ación del se , mien as que el logos poé ico es
la
exp esión en
pl
eni ud del
se
, y aunque en e ambos h
ay
elacio-
nes, ad ie e A ellano que "de su
yo
el in en o de e e el logos
poé ico en logos noé ico es sumamen e di ícil, si el p ime o es
en
ea
lidad poé ico"; y co ela i amen e se puede dec
i
que es muy
di ícil e e el logos noé ico en poé ico.
En la elación de la bell
eza
con la iloso ía es posible y
con enien e el empleo de la be
ll
eza
en la consecución
de
la e -
34. J. A c
ll
ano
...
A p opósi o
de
la ac
i ud
mode nis a
de
Juan Ramón
Jim
éne
z"
, en
Nues o i
empo
(Pamplona). nº 501
(l
996): págs. 116- 122. Los desa ollos undamen ados de
su
eo ía, en
J.
A ellano.
Lo
s asce11den ales
(p o
manu
. c ip o). Se illa.
200
3.
DE
LA
BELLEZA DE LA F
ILOSO
FÍA 65
dad ilosó ica.
La
palab a noé ica
(o
logos
noé ico) y la palab a
poé ica
(o
logos poié ico) ienen e
lacione
s que hemos de pone
de mani ies o in en ando una eo ía ge
ne al
de esa elación.
Nues os in e locu o es los encon amos en la adición oc-
ciden al canónica, y nues a espues a no
pu
ede sus ae se a ellos.
El hecho de que la e dad
pu
eda se descubie a desde la belleza
se explica po la eo ía de la con e sión
de
las ideas ascenden-
ales. Ens e e um co
n
e un u , es o
es,
el se es
Ja
e dad y la
e dad es el se ; y sucesi
am
en e
e um
e
pul
ch um con e un-
u , es o es, la e dad es belleza y la belleza es e dad; y así con
las demás ideas ascenden ales. Es lo
que
es á en el ondo de
oda la ap oximación de la iloso ía a
la
s di e en es o mas de
poí
esis (li e a u a,
mú
sica y a es plás icas).
Es as elaciones en e
Jo
s modos ascenden ales han sido
obje o p e e en e de la in es igación de A ellano. Usando
Ja
e -
minología a ellaniana podemos "deplic
a
" odos los mod
os
as-
cenden ales desde el modo ascenden al de la poíesis o belleza;
con "deplicación" quie e deci explica , exp esa o decla a los
o os ascenden ales al modo de uno
de
ello
s.
Pa a A ellano la
e dad es el más ecuen e de los modos deplicados poié icamen-
e; o sea, la búsqueda de
Ja
e dad a a és de la acción p
oé
ica,
el encuen o de la e dad en la poíesis.
En
consecuencia,
el
as-
cenden al belleza deplica, decla a o explica los demás ascen-
den ales, e e en e a la e dad el logos poé ico dice la e dad
bella o la e dad en su belleza.
De eniéndonos en la elación de iloso ía y poíesis li e a ia
obse amos que p esen a
mu
chos p oblema
s.
Re
sal emos dos
de
ellos:
si
hay un modo de poíesis p eeminen e sob e las dem
ás
y,
en segundo luga ,
si
la poíesis li e a ia sus i uye a
Ja
iloso ía, y
acaba en un enunciamien o del logos noé ico.
En es e Discu so uso el é mino "poíesis" -que ha sido a-
ducido al español po "poesía"-, e e ido siemp e a odos los mo-
dos de poíesis: li e a u a, música y a es plás icas. Pienso que la
poíesis li e a ia iene p eeminencia sob e los dem
ás
modos de poíe-
sis, pues se ex
p
esa en palab as (al igual que la c eación ilosó i-
ca). Aunque puede habe quien piense, po ejemplo, que do
nde
no llega la signi icación de la palab a llega la música -seducidos
po la belleza de la música- sucumbi ía al e o de que la
mú
sica
66
JOSÉ VILLALOBOS DOMÍNGUEZ
iene p eeminencia sob e la poesía li e a ia. Pod íamos in e i
la
ase y deci que donde
no
ll
ega
la signi icación de
la
música
llega la signi icación de
la
palab a,
ya
que
la
música necesi a
de
la
palab a.
En
el encuen o en e c eación ilosó ica y poíesis li e a ia
hay co elación: la palab a poié ica necesi a el impulso signi ica-
i o de
la
palab a noé ica y al e és. José Manuel Se illa ha
des-
acado
de
modo e icaz y p eciso
la
di icul o
sa
a ea
de
ans o -
ma la azón ilosó ica en
a
zón na a i a (aquella que p esen a
la azón como pensamien o conc e o y po ello es noé ica y
poié
-
ica)35.
Así
po ejemplo
Heidegge
~
6
,
que econoció como poesía
en
se
n ido amplio (esc ibe Dich ung cuando debe ía habe esc i o
poíesis y dich en cuando debía u
sa
poiein) an o a la poesía
como
a la a qui ec u a, escul u a, pin u a y música, al habla
de
las
e-
laciones en e belleza y e dad a i ma que "lo bello iene su
lu-
ga en el acaece de la e dad" (siguiendo la adición occiden al
en que
Ja
belleza y la e dad ienen "una peculia mane a de
i
siemp e jun as"), pe o en sus úl imas ob as, acaba dando p eemi-
nencia al poe iza sob e el pensa .
En
segundo luga , la elación en e iloso ía y poíesis li e-
a ia no debe supone la sus i ución de una po o a. Cada cual
conse a sus p opios lími es sin zonas on e izas que c een am-
bigüedades.
Desde la iloso ía se puede usa los ecu sos de la poesía
pa a da les a la exp esión y
o ma
ilosó icas una p esen ación
li e a ia bella (con eniendo elemen os del lenguaje lí ico, na a i-
o
o d amá ico). La belleza nos
lle
a a un modo más pene an e
de conoce
la
e dad, mas sin llega a se una iloso ía poié ica -
cuasi iccional- que
no
se man enga den o de los con ines de
la
epis eme ilosó ica y sus mé odos.
Po ejemplo, Pla ón es ilóso o y usa la a gumen ación y
los mé odos epis émicos, aunque lo ie a en la o ma li e a ia
35. J.M. Se illa, Ra!{iime na a i a e agione s o ica. Pe ugia, Ed. Gue a, 2002;
pág. 53. 36. M. Heidegge
.
"El o igen
de
la o
b a
de a e"
en
Sendas pe didas. Buenos Ai es,
Losada, 1960; págs. 59 y ss.
DE
LA
BELLEZA DE
LA
FILOSOFÍA
67
del diálogo y el ecu so en iquecedo
de
la
me á o a. No así o os
ilóso os, que sólo piensan
al
modo
de
la
poesía -un modo educ-
o que no lle a, en cuan o a la e dad, a ninguna me a-, y en el
que cualquie in e p e ación noé ica
se
ía
ambiguamen e álida.
En el ondo es una dese ción ilosó ica; es un abandono
de
la
a gumen ación de la e dad po la pe suasión de la belleza, con-
ibuyendo a un mayo he me ismo concep ual. Es os ilóso os
sien en nos algia de la poesía.
Desde
la
poesía se puede
pensa
que donde no llega la
iloso ía llega
la
poesía; en es e caso
los
poe as sien en nos algia
del pensamien o. Así el poe a lí ico
que
quisie a exp esa sen i-
mien os o ideas o el no elis a que
descuida
Ja
na ación pa a ex-
p esa las ideas o con enidos ilosó icos que
le
in e esan. Quien
hace poesía
al
modo de
la
iloso ía
c ee
que, más allá
de
los
lími es de la iloso ía, la e dad la
dice
la
lí ica, la no ela o el
d ama.
Si un no elis a ecu e a la iloso ía pa a ob ene un com-
p omiso con las ideas, poniendo la
no ela
al
se icio de la iloso-
ía (a eces an o menos li e a ia cuan o
má
s e icazmen e ideoló-
gica), con ie e la no ela en una p olija sucesión de esis, hacién-
dola menos conseguida li e a iamen e.
Es
uno de los peo es mo-
dos de comp ende las elaciones en e belleza y e dad: sus i ui
una po o a aunque, como engo de endiendo, el a amien o poié-
ico debe esal a la e dad de lo que
es á
en
la
emoción
de
la
poesía lí ica, en la na ación de la no ela o en los sen imien os
del d ama.
Los ins umen os que usan el logos noé ico y el logos poié-
ico son di e en es. En e ec o, aquél
usa
de la demos ación, a -
gumen a con concep os, mien as que
el
logos poié ico pe suade
pa a mo e los a ec os -obje i o de cualquie e ó ica-. De o o
modo dicho: se con apone el lenguaje concep ual al lenguaje me-
a ó ico. Concep o y me á o a son ecu sos u ilizados en cada uno
de ellos. G assi37 ha dis inguido en e el lenguaje imagina i o (que
es poé ico y mos a i o) y el lenguaje acional (que es concep ual
37. E. G assi. POll!llW dell'immagine. Milano. Gue ini, 1989; El
pode
de
la allla·
sía. Ba celona. An h opos,
20
03; La iloso 'a del
humanismo
(P eeminencia de la palab a),
Ba celona, An h opos, 1993 -con
in
oducci
lSn
de
Em
ilio Hidalgo-Se na-.
68
JOSÉ VILLALOBOS DOMÍNGUEZ
y demos a i o); es a dis inción es la columna e eb al
de
su
pen-
samien o. El lenguaje o igina io, según él, es el poé ico, que
apa-
ece an es y p ecede
al
lenguaje acional,
po
lo que el lenguaje
demos a i o iene sus aíces en el lenguaje mos a i o.
Comp endo que la desa ección his ó ica hacia el lenguaje
imagina i o
ha
sido pe inaz en
el
pensamien o occiden al,
pe o
no hay que oma la e ancha
con
o a injus icia echazando
el
pensamien o acional. Soy más
bien
de la opinión leibniziana
que
dis ingue dos modos de iloso a 38: el modo
de
iloso a ac oamá-
ico -que es aquél en que odo se demues a- y
el
modo
de
iloso-
a exo é ico -que es aquél en el que las cosas
se
anuncian
sin
demos ación, explicándose po medio de ejemplos y compa a-
ciones-. Los dos modos son ilosó icos, pe o
só
lo el ac oamá ico
es igu oso y exac o. La iloso ía, en e ec o, es una epis eme
en
la que la igu osidad y
la
exac i ud son nece
sa
ias y és as
só
lo
las
puede da el lagos noé ico; aunque puede da se el uso
de
la
me-
á o a y o os ec
u
sos e ó icos en la iloso ía.
Conside o que el uso de
la
an í esis e dad- icción, a
lo
la go de
la
li e a u a, no es del odo exac a; es a an í esis se apo-
ya en
la
conside ación de la li e a u a como imi ación, y po an-
o su adecuación a la exp esión e dade a del modelo: su ep e-
sen ación. Mas e dad y icción
no
se oponen, y ello a pesa
de
que el lagos noé ico se basa p ima iamen e en la e dad, y
el
logos li e a io se di ige pa icula men e a
la
icción. En conse-
cuencia, el logos noé ico se cons i uye po
la
e dad y el lagos
poié ico
po
Ja belleza.
Sin emba go, es desde el
a
scenden al " ealidad", cuando
la li e a u a se ca ac e iza po in en a icciones -o i ealidad- (be-
lleza de
Ja
icción), y la iloso ía
se
ca ac e iza po descub i
la
ealidad ( e dad de las cosas).
Ve dad se opone a alsedad o men i a, y icción se opone a
ealidad. La icción sólo se opone a la ealidad e ec i a y
Ja
icción
iene su e dad. La icción es e dade a, pe o no es eal-e ec i a o
38. G.W. Lcihniz. Dise acúín sob e
el
es ilo ilosó ico de Niwlio. Mad id. Tecnos,
1993; págs.47-48.
DE LA BELLEZA DE LA
FILOSO
F
ÍA
69
-
------
cos1ca, sino eal-espi i ual. Así
An ígona
, Don Quijo e o Faus o
son, desde
Jueg
o, e dade os y ienen
exi
s encia espi i ua
l:
ep e-
sen an, desde un pe sonaje conc e o,
oda
la condición humana.
En e ec o, el lagos li e a io es
desc i o
desde
la
icción; a
la ob a li e a ia le pe enece el ca ác
e
iccional39 de la ealidad
que comunica, na a o d ama iza des
de
lo
s ecu sos exp esi os y
o males que necesi e.
La lí ica es una icción que
e ela
el momen o e dade o
de una emoción o i encia -in ensa o dis endida-,
o,
si se quie e,
la e dad de
lo
s a ec os en es idu a li e a ia. La na a i a comu-
nica
un
ela o -con pe sonajes, espacio y iempo iccionales-de
his o ias indi iduales o de g upos. Y
la
d amá ica con igu a una
icción en que se ep esen a una acción
-s
uceso, en edo o lucha-
ealizada
po
el homb e.
De la e dad en la iloso ía,
lagos
noé ico,
ya
hemos ha-
blado an e io men e.
En conc
lu
sión, no se debe sac i ica Ja iloso ía a la li e a u-
a,
ni
la
li e a u a a la iloso ía. Las elaciones en e el lagos
no
é i-
co y
el
lagos poié ico son de colabo ación y no de sus i ución.
Si e, de nue o, de ejemplo
Ja
ob a
pla ónica.
De
sde lue-
go, encon amos en ella una exposición li e a ia con in e és na-
a i
o
y e ó ico; aho a bien ¿quién
puede
nega que su in en-
ción e a explica , comp ende y decla a un asun o ilosó ico con
Ja
ayuda del mé odo dialéc ico? Su
ob a
se
puede es udia en la
his o ia de la li e a u a pe o su pues o cen al se halla en
la
hi
s
o
-
ia de la iloso ía. No exis e el dile
ma
de
si la ob a pla ónica es
ob a li e a ia u ob a ilosó ica, iccional o concep ual. No hay
sus i ución del
la
gos noé ico po el lag
os
poié ico; lo que no em-
pece pa a que no exis a colabo ación e
n
e ambas.
Se ha de endido que la iloso ía
es
como una no ela, pues
na a
lo
d amá i
co
de
la ida humana. Desde
lu
ego, a a és de la
ob a ilosó ica iene que apa ece
la
ida en la que se inse a el
39.
Así
se señala de modo ge
ne
al po los eó icos de la
li
e a u a. Desde
la
il
oso ía
e
nomenológica.
R.
lnga den
(la
ob a de a
e li e a ia. M
éx
ic
o, Tau u
s,
1998) habla de la
ob a
li
e a ia como obje o imaginacional o in encional. que es o o modo de llama la
i
ccio·
na!. También
F.
Ma
í
n
ez
Bona i en La es uc u a
de
la
ob a li e a ia (Ba celona, A
iel
.
1983) y en
El
ac o de esc ibi icciones (en Ga ido
Do
mínguez. Teo ías de la
i
cciiín
li e a ia. Mad
i
d. A cos Lib os, 1997, págs. 159-170).
76
JOSÉ
VILLALOBOS
DOMÍNGUEZ
Desde la o ma ilosó ica
hay
que habla
de
géne o ilosó-
ico y de su co espondien e es ilo de pen
sa
mien o
o modo
de
pensa .
Los géne os ilosó icos son muchos y
es
di ícil ija
un
elenco, pues
en
iloso ía se han usado
elemen os
de casi odos
los géne os li e a ios (lí icos, na a i os o d amá icos).
En
p ime luga p opongo dis ingui los géne os ilosó i-
cos de ca ác e sis emá ico, en e
los
que des aca el a ado (p ag-
ma eia
en
g iego, que con A is ó eles ya alcanzó su madu ez,
con
su igo y exac i ud),
jun o
a la suma, las medi aciones y los
pen-
samien os. En segundo luga hay
una
se ie de géne os ilosó icos
de ca ác e subje i o: de modo des acado hoy
el
ensayo, pe o
am-
bién el a o ismo, el agmen o,
la
au obiog a ía o con esión y
la
guía. Hay además una se ie de géne os ilosó icos de más ma ca-
do ca ác e li e a io: el poema (usado po Pa ménides), el diálo-
go, el elogio, el dia io,
la
ca a,
el
elogio, el
discu
so ( o ma
en
la que en es e momen o es oy p e endiendo eje ci a me, con
su
ca ga subje i a y ensayís ica, dejando a un lado el géne o
del
"
a ado", que me es más p opio). Y no hay
que
ol ida los géne-
os ilosó icos escola es, usados
en
la enseñanza, como el ma-
nual, la in oducción y el comen a io.
En e los géne os de ca ác e sis emá ico sob esale el a a-
do, que desde su emp ana apa ición en la iloso ía occiden al
ha
sido
la
o ma li e a ia en que mejo y más adecuadamen e se ha
exp esado la e dad ilosó ica. El a ado sis emá ico
51
exp esa el
asun o ilosó ico -la cosa misma-
de
modo o denado y con in en-
ción de se comple o (disposición del odo y sus pa es); usando
pa a ello una e minología inequí oca y p ecisa y un mé odo i-
gu oso que si e al ema a ado y en el que la subje i idad del
ilóso o queda el
ada
aunque p e
se
n e.
5
J.
Yi<l.
E. Husse l. Philosophie als
s e11¡¡e
Wisse
11sc/1a
. F ank u a.M., V. Klos-
e
m
ann. 1
965
(I ad. esp.:
úi
iloso ía
como
cien
cia es ic a. Buenos Ai es. No a. 1962): N.
Ha mann. Rasgos undamen ales
de
una
111e a 1'. ica
del cmwcimie1110. Buenos Ai es. Losada,
1957. 2 ol.:
A.
Pin o -Ramos.
La iloso a
de
Zubi i
y su géne o li e a io. Mad id, Fundación
Zubi i. 1995.
También
se ca ac e iza el a ado, en con on ación con el ensayo, en E. Nicol.
"Ensayo
sob e el ensayo",
en
El
p oblema
de
la
ilo. n la
hi
spánica. Mad id, Tecnos.
196
1,
pág.
207
-279. y en J.L. Gómez-Ma línez. Teo ia
del
e
11. nyo.
México.
UNAM,
2• ed
..
1992.
DE
LA
BELLEZA DE
LA
FILOSOFÍA
77
Todos los géne os ilosó icos
de
ca ác e subje i o son
opues os al a ado ilosó ico: de
modo
más
ecuen e, el ensa-
yo52.
El ensayo se p esen a -po un
lado-
como el géne o que
posibili a el conocimien o de odos
los
asun os ( e o ismo, cine,
o os, sexo, eminismo, globalización ...
),
po que en ellos p ima la
subje i idad del ensayis a sob e el
ema
ensayado (ab iendo el
camino al a amien o de los acon ecimien os
de
la ida). Po o o
lado, en lo e e en e al mé odo, no es
nece
sa ia
la
o ma igu osa
de la a gumen ación epis émica, sus i uida po la opinión. Aquí
me es oy e i iendo solamen e
al
ensayo ilosó ico, pe o hay o os
ipos como el ensayo li e a io,
el
his
ó ico
, el cien í ico ... O ega
econoce los lími es del ensayo cuando dice
de
sus Medi aciones
del Quijo e que "No son iloso ía,
que
es ciencia. Son simple-
men e unos ensayos. Y el ensayo es
la
ciencia, menos la p ueba
explíci a"5'.
La con esión y la guía54 (géne os ilosó icos de ca ác e
subje i o) apa ecen "como el e e so
de
lo
s sis emas de iloso-
ía" según Ma ía Zamb ano. Vamos a esumi su bella apo a-
ción. La con esión es "palab a de
i a
oz. Toda con esión es
hablada, una la ga con e sación"
55
; y
la
guía es "la o ma que
iene el sabe de expe iencia de mani es a se"
56
. Po ello la con-
esión es "lenguaje de alguien que no
ha
bo ado su condición de
suje o; es el lenguaje del suje o en cuan o
al
"57, y el sen ido de
la guía es iba en "hace llega el pensamien o a la ida menes e-
osa"
58,
es o es, la "enca nación de las ideas".
52. Vid. los ya ci ados Nicol y Gómez-Ma ínez. También
P.
Aullón de Ha o. Teo ía
del
ens
ayo. Mad id, E. Ve bum. 1992: Sil io Lima.
E11saio
wb e
o e.uencia do en.mio.
Coimb a,
A
ménio Amado. 2ª ed. 1964.
53. J. O ega y Gasse . "Medi aciones del Quijo e" en Ob as complews, Mad id.
Alianza Edi o ial . o
l.
l pag 318.
54. Vid. M. Zamb ano. "'La g
uí
a o ma de pensamien o" en Hacia un sabe sob e el
alma. Buenos
Ai
es, Losada. 1950 y
Lil
cm( esión: géne o li e a io. Mad id,
Si
uel
a.
1995.
Deben se conocidos l
os
aliosos y pene an es es udi
os
de
J.F. O ega Muñoz en
!111 oduc-
cüi
11
al
pensamien o
de
Mo ía Zamb
ano
. México. FCE, 1994 (cap. VI:
"La
con esión, géne o
li e n io y mé odo en
il
oso ía" y
ca
p. 7: "La guía co
mo
géne o de ex
p
esión ilosó ica").
55. M. Zamb ano. La
co11 esi1ín
... , pág. 26.
56.
M.
Zamb ano La guía ... , pág. 61.
57. M. Zamb ano. La con esión ..
..
pág. 29.
58. M. Za nb ano
La
guía ... , pág. 54.
78
JOSÉ VILLALOBOS DOMÍNGUEZ
Zamb ano a gumen a, in eligen emen e, que an o
una
como
o a son o mas del pensamien o que "pueden
ce a
algo
no
educ-
ible a sis ema"
59
: pe o, a la ez,
eso
es econoce a sensu con a-
io que el pensamien o sis emá ico posee
la
cualidad
de
deci
lo
que
no
se puede exp esa -sin g an menoscabo-
en
o mas cognos-
ci i as como la con esión y la guía. Al compa a las en e sí obse -
a que "los sis emas
no
ienen des ina a ios.
Las
guías y las con e-
siones mues an un ex emo
de
la exis encia subje i a
en
el
ac o
de
esc ibi . La con esión es el descub imien o de quien esc ibe, mien-
as que
la
guía es á po comple o pola izada al que la lee, es
como
una ca a"60, ijando así las di e encias o males en e dichos géne-
os ilosó icos. Pe o, más p ecisamen e, oda
ob a
ilosó ica
-sea
esc i a en el géne o que sea- iene
su
des ina a io: el lec o ilosó i-
co que la ecibe y la comple a. Si hablásemos de pin u a
se
com-
p ende ía bien que
al
pin o
le
duela desp ende se
de
un
cuad o
suyo
si
no conoce al comp ado ; del mismo modo, un ilóso o
en
-
ega
su
lib o
al
que
lo
adquie e, haciéndolo pudo osamen e pa í-
cipe de
su
in imidad, y sin sabe cómo se á ecibido.
El géne o ilosó ico más usado po los g andes au o es
ha
sido el a ado, lo que lo hace conna u al del ilóso o c eado ;
el
ensayo, sin emba go, ha sido
el
p e e en emen e usado po los
pan ólogos, ya po su incapacidad pa a
el
sis ema ya po que les
o ece
la
opo unidad de exhibi su subje i idad. Pe o
no
ha
de
se así necesa iamen e: en las Con esiones de San Agus ín, o
en
los Ensayos de Teodicea de Leibniz encon amos iloso ía au én-
ica; se es ue zan po exp esa la e dad
de
las cosas sea cual sea
la o ma ilosó ica escogida, ya que
no
son excluyen es.
El
géne o limi a -desde
la
o ma- la exp esión ilosó ica de
los con enidos
61
; és a se e cons eñida a unas o mas que pueden
se mayo es o meno es, así
el
ensayo es una géne o meno en com-
pa ación con
el
a ado sis emá ico; del mismo modo que en la
o ma sone o pa a exp esa una idea poé ica sólo se dispone de
ca o ce e sos en e a un poema épico y en la música la o ma
di e imen o es meno espec o a
la
o ma sona a. Pe o es a limi a-
59.
M.
Zamb anu La guía .... pág. 50.
60.
M.
Zamb ano La guía ... , pág. 55.
61.
E.
Nícol. o¡>.ci .
pág
214.
DE LA BELLEZA DE
LA
FILOSOFÍA
79
- -
----
ción o cons eñimien o de la o ma ilosó ica no
se
e ie e
al
ama-
ño
cuan i a i o
ya
que pueden habe ex ensos ensayos y b e es
a ados, y na u almen e da se el caso
de
un buen ensayis a y un
mal a adis a. Valga
la
compa ación
con
el can e lamenco
en
el
que -se dice- no hay géne o chico ni
g ande,
pues un buen can ao
hace g ande cualquie palo y el mal
can ao
lo me ma.
Los géne os ilosó icos ambién
se
ponen de
moda
en las
di e sas épocas, independien emen e
de
que
el a ado o el ensayo
engan signi icación di e en e en el a amien o de los asun os. El
a ado es mejo pa a mani es a los asun os en
su
cons i ución y
p oceso, y
el
ensayo es mejo pa a
exp esa
el modo de pensa del
suje o que esc ibe. Los pan ólogos han hecho mal uso del ensayo
(del que llegan a hace un guión de animación cul u al o un lib o
de au oayuda) pe o hay ilus es ensayis as que in en an hace ilo-
so ía c eado a. En e es os úl imos encon amos en España a Gi-
ne , Unamuno u O ega y en Po ugal a Teixei a
de
Pascoaes, An-
ónio Sé gio y Ve gílio Fe ei a, po no ci a las cimas inalcanza-
bles de los humanis as de la Eu opa del Renacimien o62•
El é mino "es ilo"
se
dice en g iego como opos (que sig-
ni ica modo de esc ibi , igu a e ó ica), lexis (que signi ica mane-
a de habla , dicción) y cha ak e (que signi ica asgo dis in i o de
alguien o algo); de ahí, la plu al signi icación
del
é mino español.
Es un concep o es udiado en el ámbi o
de
la
li e a u a - ambién en
el a e y la música-, que debe aplica se a cada ob a ilosó ica. En
cada géne o el ilóso o a c eando su es ilo. En iloso ía se puede
desc ibi el es ilo como
Ja
mane a, modo o asgos lingüís icos que
un ilóso o imp ime a su ob a; haciéndola dis in a -y dis inguible-
de o as ob as ilosó icas al da le sus ca ac e ís icas p opias.
El es ilo ilosó ico (es ilo de pensamien o o de idea) exp esa
Jos
con enidos median e las palab a
s,
es deci , elige como inalidad
encon a la e dad usando el lenguaje. Pod ía esc ibi se una ob a
ilosó ica an eple a de concep os como ayuna de alo es es ilís i-
62. Vid. M.A. Pas o des aca el in en o c eado de una epis eme polí ica en el
pensamien o de Maquia elo; en El a e de la simulación ( Es udio sob e ciencia y po/[/ica en
Nicolás Maquia elo}. Se illa, ORP. 1994.
80 JOSÉ VILLALOBOS DOMÍNGUEZ
cos, sin emba go es deseable
que
las ideas encuen en
su
cauce
es ilís
i
co y así log a la exp esión
en
belleza
de
la e dad.
¿Cuáles son esos elemen os p opios del es ilo ilosó ico?
Vea-
mos dos ap oximaciones. Pa a Leibniz el es ilo ilosó ico se e ie e
al uso cla o y dis in o de la palab a, en que el signi ica
es
co
noci-
do pa a cualquie lec o u oyen e de iloso ía. "
La
cla idad -dice-
se basa no sólo en la palab a sino ambién
en
la cons ucción"
63
,
po ello la cla idad se opone a
la
oscu idad, en la que
no
hay
ninguna signi icació
n,
y a la ambigüedad, en
la
que apa ecen
a-
ios signi icados
al
mismo iempo.
El
es ilo lle a a un discu so
elegan e "que iene mucho pode
pa a
llam
a
la
a ención y
mo e
los ánimos". Pa a O ega el es ilo ilosó ico consis e "en que
el
pensado , e adiéndose de las e minologías igen es, se sume ja
en
la lengua común, pe o no pa a usa la sin más y
al
como exis e,
sino e o mándola desde sus p opias aíces lingüís icas, an o en el
ocabula io como, algunas eces, en la sin axis"
64
. La co espon-
dencia en Leibniz de palab a y cons ucción es pa alela a la co es-
pondencia ocabula io y sin axis
en
O ega.
Los es
ilo
s de los ilóso os au én icos son muy a ia
do
s pe o
se
uni ican en que buscan
la
mejo y más bella o ma pa a mani es a
la
e dad, e elando su ue za c eado a. El es ilo de San Agus ín
es
mos-
a i o y apasionado,
el
es ilo de L
ei
bniz es conciso y a monioso, el
es ilo de Hegel p o undo y luminoso, el es ilo de Husse l es igu oso y
analí ico, y el es ilo de Heidegge es suge en e y he mé ico.
En in, conmo ido po el ema de la "belleza de la iloso ía",
és e se ha e elado ex enso e in enso pa a una sola pe sona; no obs-
an e,
he
de conclui lo con el emo de que apenas es á iniciad
o.
Me
queda la espe anza de que o o d
ía
pod é e oma lo. Si algo ha lo-
g ado
mi
inquie ud sob e esa belleza de la iloso ía, po hoy lo
HE DICHO.
63. G.W. Leibniz. ·'Ma ii
Niwlii
de Ye is P incipiis
e
e a a ione philosophandi
con a pseu<lophilosophos", en Pl ilosophische Schn en (ed. Ge ha d ), ol IV, pág.
139
.
Hildesheim, G. Olms. 1978. pág. 127-
176.
T ad
.csp. Dise ación sob e
el
es ilo
i
losó ico de
Nizolio. Mad i
d,
Tecnos, 1993, pág. 25.
64. O ega y Gasse . "Sob e el es ilo ilosó ico", en "Anejo:
e11
omo
al coloquio
de
Da ms ad ",pág. 636, en Ob as comple as, Mad id, Alianza Edi o ial. ol. IX, pág. 633-638.