Guille mo Jesús Jiménez Sánchez
Ca ed á ico de De echo Me can il de la Uni e sidad de Se illa
EFECTOS DE LA INTERVENCION
DE LOS FEDATARIOS PUBLICOS
SOBRE EL REGIMEN TRADICIONAL
DE LA CIRCULACION DE LOS
TITULOS AL PORTADOR
2
I. INTRODUCCION
SUMARIO: 1)
In oducción. II) Los í ulos al po ado . Conside aciones bá-
sicas sob e su égimen ju ídico. III) El mo imien o de e o no hacia la
nomina i idad de los í ulos- alo es. IV) El égimen español de in e en-
ción obliga o ia de eda a io público en la ansmisión de los alo es mo-
bilia ios. V) Conclusión.
En De echo español, como en odos los O denamien os ju-
ídicos e olucionados, es adicional la a ibución de una espe-
cí ica ascendencia y un pa icula signi icado ju ídico a la in e -
ención en la con a ación me can il de unos especiales agen es
mediado es colegiados (Agen es de Cambio y Bolsa, Co edo es
de come cio y Co edo es in é p e es ma í imos) que, como dis-
pone el Código de come cio en el pá a o p ime o de su a ícu-
lo
93,
« end án el ca ác e de No a ios en cuan o se e ie a a la
con a ación de e ec os públicos, alo es indus iales
y me can iles,
me cade ías
y
demás ac os de come cio comp endidos en
su o i-
cio en
la plaza espec i a».
A es a o ien ación gene al esponde el econocimien o
de es-
pecial
ele ancia a la in e ención de dichos eda a ios
en la
negociación de e ec os y alo es mobilia ios. Especial ele ancia
que se mani ies a cla amen e (po educi las posibles ci as a dos
ejemplos de e iden e impo ancia) an o en la exone ación del
econocimien o de i ma como equisi o p e io pa a despacha
ejecución cambia ia, con o me a lo es ablecido en los a ículos 521
del Código de come cio y 1429, núme o
4Y,
de la Ley de En-
juiciamien o ci il cuando hayan sido in e enidos el lib amien o,
la acep ación, el a al o el endoso de una le a de cambio, cuan o
en la i ei indicabilidad de los e ec os al po ado negociados en
los é minos p e is os en el núme o 3.° del a ículo 545 del Có-
digo me can il.
Pe o, a lo la go del p esen e siglo, y como u o de unas de-
e minadas ci cuns ancias y de un cambio de men alidad, ha su -
gido una nue a no ma i a (jus i icada, en un p ime momen o,
po la p esencia de una singula ísima y excepcional coyun u a
de ca ác e bélico, pe o que, pos e io men e, ha ido
co-
b ando
una acusada es abilidad o ijeza que es á llegando a hace
19
ol ida su p ime o igen) que no se limi a ya a do a de especia-
les consecuencias ju ídicas a la in e ención de los eda a ios públi-
cos me can iles en la negociación de los alo es y e ec os, sino que
la impone p ecep i amen e, bajo la sanción (li e al en el De echo
posi i o pa io, con o me a la exp esión del a ículo 1 del De-
c e o de 19 de sep iemb e de 1936) de nulidad.
Es a in e ención o zosa de un eda a io público implica una
p o unda al e ación en lo que has a la echa cons i uía el égimen
adicional de ci culación de de e minados í ulos; conc e amen e,
y con especial in ensidad, en lo que e a el égimen de ci culación
de los í ulos al po ado median e la simple adición. Al es-
udio del sen ido y alcance a ibuibles a al al e ación se dedican
las conside aciones que seguidamen e se desa ollan en es a Po-
nencia.
II. LOS TITULOS AL PORTADOR. CONSIDERACIONES
BASICAS SOBRE SU REGIMEN
JURIDICO
El égimen
ju ídico del í ulo al po ado , basado, como ha
ocu ido a lo la go
de
oda la his o ia de los í ulos- alo es,
en
las necesidades del á ico y en los emedios que los p opios
p o agonis as
de és e, me cade es, come cian es u homb es de
emp esa,
han in ui i amen e encon ado pa a ellas, debe necesa-
iamen e pone se en conexión con los p incipios y esquemas p o-
pios del De echo ge mánico, en los que el documen o, o
«cha a»,
asume un papel mucho más ele an e que el que le co esponde
en el sis ema del De echo omano, decididamen e apegado a la
clásica dis inción en e de echo sus ancial y medio de p ueba
del mismo.
En e los p incipios que mo i a on la c eación de es os í ulos,
BRUNNER
1
apun a la necesidad de ob ia el incon enien e que
pa a la ida del á ico suponía el p incipio de la incesibilidad del
c édi o. F en e a ello, y me ced, en un p ime momen o, a la cláu-
1. Vid.
«Bei age zu Geschich e und Dogma ik de We papie e»,
en
Zei sch i ü das gesamm e Handels ech ,
ol.
XXII, pp. 41 y ss. y
XXIII, pp. 22 y ss.; «Das anzosische Inhabe papie im Mi elal e »,
en
Nou elle e ue his o ique de D oi ancais e é ange ,
ol. X, pp. 11 y ss.
y
139 y ss.
sula al e na i a al po ado
( ibi seu cui ca ula is a
in manu pa-
ue i ) y,
pos e io men e, a la cláusula al po ado
pu a
(ad ho-
minem apud quem hoc sc ip um in manu pa ue i ),
se hizo posible
una ci culación de los de echos, sin ninguna limi ación
en el nú-
me o
de las ansmisiones, unida a la ci culación ma e ial
de los
í ulos en que ales de echos cons aban. Y, g acias a
al expe-
dien e,
se some ió en de ini i a la ci culación de los de echos
a
la egla p opia de las cosas muebles ( ambién de o igen
ge má-
nico)
«posesión equi ale al í ulo»; di ección que encon ó su
más cla a o mulación en el a ículo
707
del iejo
Codice ci ile
i aliano de 1865, con o me al cual
« igua do ai beni mobili pe
lo o na u a ed ai i oli al po a o e, il possesso p oduce a a o e
dei e zi di buona ede l'e e o s esso del i olo».
T as su apa ición en la Edad Media, y su p og esi a
a i ma-
ción y desa ollo en
la ida del á ico a lo la go de la Edad
Mode na, «la expansión del í ulo al po ado —como obse a
GARRIGUES
2
—
alcanza su g ado máximo en el siglo xix a impul-
sos del capi alismo indus ial». U ilizado en g an
escala, en
un
p ime momen o,
po el Es ado como medio de ob ención de e-
cu sos pa a su polí ica
económica (c eación de í ulos de
Deuda
Pública al po ado en F ancia, Alemania, España...)
y, pos e io -
men e,
po las g andes sociedades
anónimas en su ac uación au én-
icamen e p o agonis a de la ida económica
y inancie a,
es e
ins umen o ju ídico se con ie e «en el ins umen o
p e e ido
de la nue a iqueza, que deja de se inmobilia ia
pa a se
ep e-
sen ada po hojas de papel (acciones, obligaciones, bonos de en-
a, bille es de Banco, e c.)»
3
.
RIPERT
4
,
al es udia los aspec os ju ídicos del capi alismo
mode no, ha concedido especial elie e al signi icado de la mobi-
lización de la iqueza p oducida po la u ilización en g an escala
de los í ulos ( alo es mobilia ios), pues o que és a, al impulsa
en úl ima ins ancia al p opie a io a con e i se en ac eedo , a a
implica una p o unda y adical ans o mación en las bases del
sis ema ju ídico adicional. Y no puede ol ida se que, como
2.
C . «T a ado de De echo Me can il», omo
II,
Mad id, 1955,
p.
703.
3.
C .
GARRIGUES,
«T a ado...», ci ., . II, p. 704.
4.
Vid.
«Aspec os ju ídicos del Capi alismo mode no», Buenos Ai es,
1950. Especialmen e consúl ese el capí ulo III, pp. 129 y ss.
20
des aca
GARRIGUES,
«han sido los í ulos al po ado los que han
pe mi ido es a ans o mación, cuyas consecuencias ju ídicas son
incalculables»
5
.
Pe o, pese a la eno me impo ancia que e iden emen e e is en
es os documen os, el legislado no se ocupa sino muy a díamen e
de su égimen ju ídico, a aída su a ención po o as ins i uciones
y igu as de sabo adicional, como ocu e con los dis in os ipos
clásicos de í ulos a la o den ( .
g .,
le as de cambio, lib anzas,
ales
o
paga és a la o den...), las ca as ó denes de c édi o, e c.
No se encuen a una no ma i a posi i a especí ica de ca ác e
gene al sob e los í ulos al po ado has a
1872,
momen o en el
cual (como ecue da
VALERI
6
)
la in asión de F ancia po el ejé -
ci o alemán obliga a a ende al emedio de las consecuencias del
hu o, de la pé dida o de la des ucción de ales alo es. (Y esul-
a, sin duda, signi ica i o señala , dado el ema cen al
de es e
es udio,
que la a ención legisla i a ue eclamada po p ime a ez
espec o de los í ulos al po ado con ocasión de los pelig os
que implicaban pa a sus poseedo es las ope aciones y la ocupación
mili a es.)
El Código de
come cio español de
1829,
den o de su ónica
gene al de espe o
a la adición me can il y idelidad a la línea
de su modelo ancés, no en a en la egulación de es os í ulos,
limi ándose casi exclusi amen e a dispone en su a ículo 571
que
«los paga és en a o del po ado , sin exp esión de pe sona de-
e minada, no p oducen obligación ci il ni acción en juicio». Es a
pos u a se modi ica en la legislación pos e io , y ya la base
7.*
del Dec e o de
20
de sep iemb e de
1869
(en el cual se es able-
cían las bases pa a la edacción de un p oyec o de nue o Código)
indicaba que debe ía «no sólo desapa ece el a ículo
571,
sino
es ablece se las p esc ipciones con enien es pa a las a ias clases
de í ulos al po ado ».
El igen e Código de come cio de
1885,
siguiendo es a di-
ección, dedica a dichos documen os el Tí ulo
XII
de su Lib o
II,
5.
C . «T a ado...», ci ., omo
II,
p. 705.
6.
Vid.
«Dei mezzi pe imedia e alle conseguenze del u o, dello
s na imen o o della dis uzione dei i oli di bo sa, a enu i pe causa di
gue a», en
Re ue Géné ale du D oi , de la Législa ion e de la ju isp u-
dence,
1916, n.
5.
22
decla ando, en su Exposición de mo i os, al comen a es e ex-
emo, que el í ulo que bajo la úb ica de e ec os al po ado
«comp ende el P oyec o es en e amen e nue o, y iene po obje o
consigna , de acue do con una de las bases del Dec e o de
20
de
sep iemb e de
1869,
las p esc ipciones gene ales y comunes a los
di e sos e ec os come ciales expedidos a a o de pe sona inde-
e minada, o sea al me o enedo o po ado de los mismos».
«Las Sociedades y los pa icula es quedan au o izados pa a
emi i oda clase de documen os de c édi o al po ado , sin ga-
an ía o con ella, gozando es os úl imos mayo es p e oga i as
en
lo que oca a su negociación, ansmisión y ei indicación».
Y,
«descendiendo al examen de las p esc ipciones comunes a
los
e ec os al po ado », señala que una de ellas «consis e en se
ansmisibles po la simple adición de los mismos, sin necesi-
dad de ac edi a la legi imidad de la adquisición, en lo cual es iba
p ecisamen e su na u aleza ju ídica
y
el in económico de es a
no ísima ins i ución».
Así, en con o midad con es os p incipios, decla a el núme o
2.°
del a ículo
545
de es e cue po legal que los e ec os o í ulos al
po ado «se án ansmisibles po la simple adición del docu-
men o».
Comen ando la
ci ada disposición, la mejo doc inal me can il
española hace no a que, como lógicamen e se in ie e de la eali-
dad de los in e eses económicos que se egulan, y con o memen e
al signi icado adicional de la ci culación de es os í ulos, la ans-
misibilidad median e la simple adición no solamen e debe en-
ende se e e ida al documen o (el cual, po o a pa e, no ecla-
ma ía una disposición especial al e ec o, en cuan o que po su
na u aleza p opia de cosa mueble ya se e ía some ido a al é-
gimen) sino ambién al de echo que és e inco po a.
P o undizando en el ema, doc ina y ju isp udencia españo-
las (la posición de es a úl ima puede e se, en e o as, en las
sen encias del T ibunal Sup emo de
29
de oc ub e de
1912, 7
de
ma zo de
1925, 4
de no iemb e de
1926 y 21
de junio de
1928)
obse an asimismo que, pa a que se p oduzca la ci culación del
de echo median e la adición del í ulo, es necesa io que és a
sea consecuencia de un p e io con a o asla i o de la p opiedad.
Así esul a, e iden emen e, del a ículo
74
del Código de co-
me cio, cuando se e ie e a los con a os sob e e ec os públicos o
23
sob e alo es indus iales o me can iles. La exp esión limi ada
del núme o 2.° del a ículo 545 esponde únicamen e al hecho de
que se ha que ido des aca lo que cons i uye el aspec o más lla-
ma i o o ele an e de la compleja ope ación. Es deci que, en
de ini i a, ige en es e pun o la doc ina gene al sen ada po el
a ículo 609 del Código ci il (de cla o abolengo legisla i o y
doc inal en nues a Pa ia, como a i ma CASTÁN
7
), y que, po
an o, la adición sólo ans e i á la p opiedad del í ulo, y po
consiguien e la i ula idad del de echo inco po ado al mismo,
cuando se base en una causa (negocio jiii ídico) ap a pa a p oduci
al ansmisión.
Na u almen e, y como ambién es p ác icamen e pací ico en
la doc ina española, «és a se á una cues ión que a ec a a la i u-
la idad, pe o no al eje cicio del de echo»
8
. La legi imación pa a
el eje cicio del de echo de i a de la simple posesión y exhibición
del documen o, en i ud del p incipio, ya aludido, con o me al
cual en ma e ia de muebles la posesión equi ale al í ulo. Y, sal o
que po pa e del obligado se conozca y se pueda demos a la
al a de i ula idad del poseedo , no pod á opone se ningún obs-
áculo al eje cicio po és e del de echo documen al, sin necesidad
de ninguna demos ación espec o de su adquisición legí ima en
i ud de un í ulo álido.
Con es a egulación legal alcanza el í ulo al po ado su plena
ca a de na u aleza y su más absolu o econocimien o en el De-
echo español. Y es e econocimien o esul a, además, con igu ado
con la mayo ampli ud, pues o que el p opio Código de come cio
de 1885 admi e (en el ci ado a ículo 545) la alidez de la con i-
gu ación «al po ado » de los í ulos enume ados en su a ículo 68
(es deci , los e ec os públicos nacionales o ex anje os) y de los
«bille es de Banco', acciones u obligaciones de o os Bancos, Com-
pañías de c édi o e i o ial, ag ícola o mobilia io, de Compañías
7.
Vid.
«De echo ci il español, común y o al», 10.* ed., Mad id, 1964,
omo II, ol. I, pp. 203 y ss.
8.
C .
GARRIGUES, «T a ado...»,
ci ., omo II, p. 734.
9.
Que, en la ac ualidad, han dejado p opiamen e de pode se con-
side ados au én icos í ulos alo es pa a con e i se en dine o es a al, en
i ud de lo dispues o en las leyes de 9 de no iemb e de 1939
( id.
GARRI-
GUES,
«Cu so de De echo Me can il», omo I, 6.a ed., Mad id, 1972, pp. 671
y s.).
24
de e oca iles, de ob as públicas, indus iales, come ciales y de
cualquie o a clase, emi idas con o me a las leyes y disposiciones
de es e Código». Es deci , de p ác icamen e cuan os alo es se
conocen en el á ico mobilia io.
III. EL MOVIMIENTO DE RETORNO HACIA LA NOMI-
NATIVIDAD DE LOS TITULOS-VALORES
Pe o, como apun a GARRIGUES
10
, «es cu ioso obse a que
la
eglamen ación legal mode na de los í ulos al po ado coincide
con la decadencia de es a o ma de documen os». Y es, desde
luego, no able comp oba que el legislado , mos ando una ez
más lo a dío de su acep ación y comp ensión de los enómenos
sociales y económicos, se ha ocupado de es os ins umen os ju í-
dicos en un momen o en el que, segu amen e, habían ya alcan-
zado su máximo desa ollo e iban a en a en b e e plazo en una
e apa de eg esión o debili ación de su empleo.
En e ec o, como señala LIBONATI
11
, los í ulos al po ado
han cons i uido y cons i uyen el ins umen o ideal pa a la mo i-
lización de las in e siones; pe o a eces al mo ilización ha pa-
ecido y pa ece excesi a, especialmen e cuando se a a de in e -
siones es ables, pa a las que quizá esul e más con enien e el
ecu so a los í ulos nomina i os.
Pa a jus i ica es e e o no a la nomina i idad en los í ulos-
alo es se han esg imido azones de muy a iada índole. De una
pa e, desde una pe spec i a p opiamen e me can ilis a, se ha se-
ñalado que, indiscu iblemen e, el égimen de los í ulos nomina-
i os b inda una mayo segu idad en o den a la ansmisión y
eje cicio de los de echos inco po ados, sup imiendo los iesgos
inhe en es a la in e ención de poseedo es ilegí imos y los g a es
p oblemas que plan ean las hipó esis de pé dida o obo y la siem-
p e posible in omisión de e ce os de buena e, adqui en es
a non domino
como consecuencia de la ci culación de los do-
cumen os.
10.
C . «T a ado...», ci ., omo II, pp. 706 y s.
11.
Vid. «1
i oli di c edi o nomina i i», Milano, 1965, p. 37.
25
A es a conside ación e iden e puede uni se o a, quizá menos
no o ia, pe o, sin duda, no menos impo an e (que ha sido debi-
damen e pues a de elie e po la doc ina ancesa — .
g .,
po
HARDOIN
12
y
DECUGIS
13
—,
especialmen e in e esada en es e
ema) y que se cen a sob e una p eocupación de polí ica legisla-
i a en o den a la es uc u ación in e na y a la con igu ación de
los de echos polí icos y adminis a i os en el seno de las socie-
dades me can iles.
En e ec o, no cabe igno a que el anonima o de los í ulos
de pa icipación social (las acciones) y la despe sonalización
y,
en muchos casos, dispe sión, de los pues os y cualidad de socio
que es e da o implica, a o ecen en g ado ex ao dina io el enó-
meno de p og esi a pé dida de in e és del accionis a po el eje -
cicio de sus de echos de al índole (como ha denunciado au o i-
zadamen e
POLO DÍEZ
14
)
y, po consiguien e, el pa alelo p edomi-
nio en la ida social de las oliga quías encas illadas en los Con-
sejos de Adminis ación y de los g upos de p esión inancie os y,
especí icamen e, banca ios.
En es e sen ido se ha des acado la inope a i idad eal en la
ida p ác ica de los de echos de in o mación y con ol concedidos
a los accionis as o a los g upos mino i a ios, e incluso el absen-
ismo a las Jun as gene ales de es os mismos suje os; apun án-
dose, como el más e icaz y expedi o emedio de es a si uación, la
con igu ación de las acciones como í ulos nomina i os di ec os,
expedien e que di icul a ía en cie a medida su dispe sión exce-
si a, que pe mi i ía implan a una polí ica de au én ica in o ma-
ción al socio (median e un sis ema de no i icaciones pe sonales
ela i as a los hechos más impo an es que a ec asen a
la
ida
social); que obs aculiza ía ex ao dina iamen e el desa ollo del p o-
ceso del p edominio de los adminis ado es o de los Bancos a que
an es se ha hecho e e encia (el cual, po su p opia na u aleza,
eclama una disc eción y un anonima o básicos) y que, unda-
12.
Vid.
«Le nou eau égime des i es nomina i s»,
Annalles du
D oi Comme cial,
1935, p. 7.
13.
Vid. Jou nal des Socié és,
1941, p. 129.
14.
Vid.
«An e una nue a e o ma de la Sociedad anónima», Discu so
inaugu al del Año Académico 1965-66, Ba celona, 1965; consúl ense espe-
cialmen e las pp. 133 y ss.
26
men almen e, ol e ía a llena de un con enido pe sonalis a la
posición del socio den o de las compañías me can iles.
Pe o, si bien odas es as azones han podido y debido in lui
en la posición de ecelo que ya desde algún iempo ienen adop-
ando los legislado es en e a los í ulos al po ado y en a o
de los nomina i os di ec os, no cabe duda de que los úl imos y
de ini i os mó iles que han impulsado es a di ección legisla i a
han sido p incipalmen e de índole iscal. Son e iden es, in ui i-
as, las en ajas de odo géne o (posibilidad de es uc u a una
más adecuada polí ica iscal, ep esión o e i ación del aude i-
bu a io, e c.) que pod ían in oca se en es e sen ido, y no pa ece
po an o necesa io insis i en ellas.
Finalmen e, y ya en e e encia a supues os muy especí icos,
puede ambién indica se, como inspi ado del c i e io a o able
a la nomina i idad de cie os í ulos, el espí i u de nacionalismo
ce ado y de p e ención en e a la in e sión ex anje a
(bien con ca ác e gene al o bien, conc e amen e, en de e minados
sec o es de la economía nacional) que se impuso en buen núme o
de O denamien os Eu opeos en los años pos e io es a la G an
Gue a y que se man u o y acen uó as la II Gue a Mundial.
España no ha quedado ue a de es a co ien e y, undamen-
almen e en a ención a mo i aciones de o denación nacionalis a
de la economía, de polí ica in e encionis a y, ambién, de p o-
ección de los in e eses gene ales del á ico, que pod ían e se
a ec ados en algunas hipó esis de si uaciones p oblemá icas plan-
eadas en las sociedades anónimas, ha es ablecido la nomina i idad
obliga o ia de una se ie de í ulos, en e los que cabe menciona ,
siguiendo la enume ación que al e ec o ealiza
URiA
15
:
a)
Las acciones de oda clase de sociedades anónimas en
an o no es én en e amen e desembolsadas (a ículo 34 de la Ley
de sociedades anónimas);
b)
las acciones de los Bancos (a ículo 54 de la Ley de O -
denación banca ia de 31 de diciemb e de 1946);
c)
las acciones de la CAMPSA (a ículo 6.° del Real De-
c e o-ley de 28 de junio de 1927);
d)
las acciones de las sociedades anónimas na ie as (a ícu-
lo 1.° del Real Dec e o de 13 de junio de 1916)
16
;
15.
C . «De echo Me can il», 10.* ed., Mad id, 1975, p. 690.
16.
Un Real Dec e o de 13 de junio de 1916, en su a ículo único,
27
e)
las acciones de las sociedades anónimas concesiona ias de
líneas aé eas egula es y de las au o izadas pa a ealiza á icos
no egula es (a ículos 75 y 80 de la Ley de Na egación Aé ea);
)
las acciones de las sociedades anónimas que eje zan ac i-
idades publici a ias (a ículo 17, 2.°, del Es a u o de la Publi-
cidad);
g)
las acciones de las en idades de inanciación de en as a
plazos (a ículo 3, 4.°, del Dec e o-ley de 27 de diciemb e
de 1962);
h)
las acciones de las sociedades ges o as de Fondos de In-
e sión (a ículo
2, 3.°,
de la O den de 5 de junio de 1964)
17
;
i)
las acciones de las sociedades de emp esas (a ículo 3,
3.
0
,
c),
de la Ley de 28 de diciemb e de 1963);
j)
las acciones de las sociedades anónimas de p oducción
cinema og á ica (a ículo 2.° de la ley de 27 de ab il de 1946);
k)
las acciones de las sociedades p oduc o as o dis ibuido-
as de medicamen os (a ículo 1.° de la Ley de 17 de julio
de 1947);
1)
las acciones se ie A de la Compañía Adjudica a ia del
impuso
la « i ualidad legal» de «las obligaciones que pa a las Emp esas
na ie as se es ablecen en el P oyec o de Ley» que se au o iza, en o o Real
Dec e o de la misma echa, «al minis o de Fomen o a p esen a a las
Co es».
17. La O den de 5 de junio de 1964 ha sido exp esamen e de ogada
po la disposición inal de la O den de 1 de diciemb e de 1970, «que da
nue a edacción al égimen ju ídico- iscal de los Fondos de In e sión Mo-
bilia ia». En la egulación es ablecida po es a úl ima O den, ad ie e
BROSETA
(c . «La Sociedad Ges o a en los Fondos de in e sión mobilia ia»,
es udio incluido en el olumen «Coloquio sob e el égimen de los Fondos
de In e sión Mobilia ia», Bilbao, 1974, pp. 219 y s.), « esal a
y so p ende
que ninguna de las disposiciones igen es es ablezca especialidades pa a el
p oceso de su cons i ución, el cual se ha de egi , pues, po el égimen
común de la Ley de sociedades anónimas. No se exige que las acciones
sean nomina i as (como exigía la O den Minis e ial del 5 de junio de 1964
y
como exige la Ley alemana de 1957) pa a sabe en odo momen o quien
con ola a es e delicado ins umen o de la polí ica inancie a...».
28
Monopolio de Tabacos (cláusula II del Dec e o de 3 de ma zo
de
1945) 18;
m)
el se en a po cien o de las acciones del Conso cio Na-
cional Almad abe o (a ículo 9.° del Real Dec e o-ley de
20
de
ma zo de 1928), y
n)
las acciones de las sociedades anónimas edi o as de im-
p esos pe iódicos (a ículo 20 de la Ley de P ensa e Imp en a)
19
.
Pe o, en de ini i a, odos los casos ci ados, pese a su núme o
e impo ancia, no pasan de cons i ui una se ie de supues os ex-
cepcionales en los cuales, po la concu encia de muy especiales
ci cuns ancias, se de oga la ó mula gene al de libe ad que es a-
bleció, en el pasado siglo, el a ículo 545 del Código de come cio
y que, en el siglo p esen e, ha uel o a epe i , espec o de esa
conc e a modalidad de í ulos ep esen ada po las acciones de
las sociedades anónimas, el a ículo
34
de la Ley de 17 de julio
de 1951.
No suponen, analizados caso po caso, sino una p uden e
medida adop ada pa a la p o ección de in e eses de especial
ele-
ancia y, en úl imo ex emo,
una palpable demos ación
de que
la
ó mula gene al u ilizada po el Código me can il y epe ida
po la Ley de sociedades anónimas
adolece del ípico icio decimo-
nónico de la excesi a gene alidad y del ol ido de los ac o es y
necesidades eales en a as de un p incipio libe al desmesu ada-
men e en endido.
18.
En la ac ualidad deben consul a se ambién las disposiciones de la
Ley de 30 de ma zo de 1971 y de la O den de 14 de julio de 1971.
19.
A la elación del ex o pod ían añadi se, en e algunas o as, las
acciones de las sociedades anónimas dedicadas a la adiodi usión o adio-
emisión (Dec e os de 22 de mayo de 1953 y 9 de julio de 1954); las accio-
nes de las sociedades anónimas que se dediquen a las ac i idades p opias
de las agencias in o ma i as (a ículo 44 de
la
Ley de P ensa e Imp en a
de 18 de ma zo de 1966); las acciones de las sociedades anónimas dedicadas
a la cons ucción de ae ona es de bomba deo y de comba e (Leyes de
18 de ab il y de 5 de mayo de 1941); las acciones de las sociedades anóni-
mas ag a ias cons i uidas po concen ación de explo aciones pa a goza
de los bene icios iscales concedidos a la concen ación de emp esas (O den
de 17 de julio de 1968); las acciones de las sociedades ag a ias de concen-
ación cali icada (O den de 17 de julio de 1968); e c.
29
Y,
po
consiguien e, su sola exis encia no puede conside a se
como signo indica i o de que el a o del í ulo nomina i o di-
ec o haya alcanzado en el De echo posi i o español co as an
al as como en o os sis emas ju ídicos, de los que cons i uyen
ejemplos pa icula men e ilus a i os el b i ánico, el i aliano o
el ancés.
La imposición de los í ulos nomina i os en el Reino Unido
puede conside a se lógica consecuencia del p edominio que (sin
duda «po azones p opias de la o ganización ju ídica y social»
de aquel país, como apun a
GARRIGUES
20
)
gozan dichos í ulos
en el me cado de alo es mobilia ios.
En I alia, aun cuando el
Codice ci ile
de 1942 pe mi e en su
a ículo 2.355 que las acciones de las sociedades anónimas sean
nomina i as o al po ado , la nomina i idad o zosa de dichos
í ulos iene impues a po una se ie de no mas especiales, ales
como las con enidas en el Real Dec e o-ley de 25 de oc ub e
de 1941, núme o 1.148 (con e ido en la Ley de 9 de eb e o
de 1942, núme o 96), en el Real Dec e o de 29 de ma zo de 1942,
núme o 239,
y en la Ley de 29 de diciemb e de 1962, núme-
o 1.745
21
.
En F ancia, apa e de esul a obliga o ia la nomina i idad
de las acciones de las sociedades anónimas en una muy amplia
se ie de supues os ", las leyes de 28 de eb e o y 18 de junio
de 1941, 14 de eb e o y 8 de ma zo de 1942, y 27 de oc ub e
de 1943 (en e o as disposiciones de meno impo ancia), im-
pusie on un égimen especial ela i o a la o ma y a la negocia-
ción de las acciones al po ado y al depósi o obliga o io de es os
í ulos ". Dicho depósi o obliga o io, as la de ogación de las
leyes de
1941, 1942
y 1943 po la de 5 de julio de 1949, ha
sido sus i uido po un depósi o acul a i o en cuen a co ien e
20.
C . «T a ado...», ci ., omo II, p. 82, en no a.
21.
Sob e los p eceden es de es a no ma i a y el sen ido de su impo-
sición
id.,
po odos,
MINERVINI,
«Le o igini della nomina i i á
obbliga o ia
dei i oli aziona i»,
Ri is a delle Socie a,
1973, pp. 1125 y ss.
22.
Vid.
RIPERT
y
ROBLOT,
«T ai é élémen ai e de D oi comme cial»,
omo I, 8.* ed., Pa ís, 1974, pp. 687 y s.
23.
Vid.
RIPERT
y
ROBLOT,
«T ai é
élémen ai e... », ci ., omo I,
8.* ed., p. 686 y omo II, 7.* ed. (Pa ís, 1973), pp. 14 y ss.
30
( egulado, con o me a la habili ación es ablecida po el a ículo 46
de la Ley de 22 de julio de 1949, po las disposiciones con enidas
en los Dec e os de 4 de agos o de 1949, 14 de sep iemb e de 1964,
3
de
junio de 1969 y 18 de ma zo de 1971), cuyo égimen ha
de e minado, como ace adamen e obse a
RIPERT
",
que la ex-
p esión « í ulo al po ado » de enga inexac a espec o a los que
hayan sido obje o del depósi o, pues o que con él se p oduce la
pé dida de odo de echo del po ado sob e el í ulo que ha de-
posi ado, la desapa ición de la indi idualidad de és e y, en de i-
ni i a, iene luga una «desma e ialización» del de echo.
Las consecuencias que a ibuye el maes o ancés a la o de-
nación del depósi o olun a io de alo es al po ado en el De-
echo de su país pod ían hace se ex ensi as, conse ándose p ác-
icamen e inal e adas, al égimen del «depósi o de alo es mobi-
lia ios» que, como pieza esencial de un nue o «sis ema de liqui-
dación y compensación de ope aciones en Bolsa», han es able-
cido en España (al ampa o de la au o ización con enida en el
a ículo 24
del
Dec e o-ley de 30 de
no iemb e de 1973) el De-
c e o de 25 de ab il de 1974 y la O den de 20 de mayo del mismo
año. Ello no obs an e, el ca ác e has a cie o pun o «expe imen-
al» de es as úl imas disposiciones, el amplio ma gen econocido
a la au onomía de la olun ad de los pa icula es en o den a la
u ilización o no del sis ema, y la ijación de una se ie de plazos
pa a solici a la adhesión a és e (en algunos casos sólo puede
ins a se dicha adhesión
a
pa i del 1 de ene o de 1976), pe mi-
en educi la signi icación ac ual de la nue a no ma i a en el
conjun o del O denamien o ju ídico español, den o del cual no
alcanza (po lo menos en el momen o p esen e) una anscenden-
cia de o mado a del égimen ju ídico p opio de los í ulos al
po ado an acusada como la que debe econoce se hoy día en
el De echo ancés al sis ema del depósi o olun a io.
24.
Vid.
«T ai é élémen ai e...», ci . omo II, pp. 17 y s.
31
IV. EL REGIMEN ESPAÑOL DE INTERVENCION OBLI-
GATORIA DE FEDATARIO PUBLICO EN LA TRANS-
MISION DE LOS VALORES MOBILIARIOS
No cabe po an o, con o me cla amen e esul a de las con-
side aciones p eceden es, a i ma la exis encia en el De echo
po-
si i o
español de una mani es ación gené ica, ac ual y e minan e,
del «mo imien o de e o no hacia la nomina i idad de los í ulos
alo es». Es a o ien ación in luye en la legislación pa ia exclu-
si amen e en de e minados casos conc e os o, a lo sumo, en el
supues o especí ico del depósi o «especial» (po emplea la p o-
pia e minología del Dec e o de 25 de ab il de 1974) de los a-
lo es «adhe idos al nue o sis ema de liquidación y compensación
de ope aciones en Bolsa», se apun a como una endencia de u u o.
Quizá, en el momen o p esen e, la ex e io ización más ele-
an e en la legislación pa ia de la co ien e con a ia a la ex-
pansión
incon olada de los í ulos al po ado se encuen e en
una se ie de no mas que al e an signi ica i amen e el égimen
adicional
de
es a clase de í ulos, al es ablece , espec o
de su
ansmisión, un égimen de o malidades que
sub ie e los p in-
cipios básicos del sis ema de la simple adición causal.
Tal es,
p ecisamen e, el alcance y sen ido de la egulación es ablecida
po los Dec e os de
9
de sep iemb e de
1936 y 4
de junio
de
1938,
a i icados ambos po el a ículo 3
de la Ley de 23 de
eb e o de 1940, y el p ime o po el apa ado A) del epíg a e 4.°
del a ículo 1 del Dec e o de 14 de diciemb e de 1951.
La his o ia de es as disposiciones a anca de la si uación
de
insegu idad c eada como consecuencia de las ci cuns ancias béli-
cas.
«Al
e ec o de e i a la ci culación de los í ulos ep esen a-
i os de alo es adqui idos ilegí imamen e du an e el dominio
del F en e Popula en los e i o ios ecupe ados y
que se ayan
ecupe ando po las ue zas del Ejé ci o —p oclama el P eám-
bulo del Dec e o de 1936—, exigi las esponsabilidades que
de
ales hechos se de i en y acili a la ei indicación de aquéllos
a sus legí imos poseedo es», se es ableció, apenas iniciada la
Gue a ci il española, un sis ema de in e ención de eda a ios
en la ci culación de los alo es públicos, indus iales o me can i-
les. Al p oduci se la eape u a de las Bolsas de Come cio, con-
side ando el legislado que podían aún ap ecia se ci cuns ancias
32
de excepción que impedían la uel a pu a y simple al
égimen
adicional, en e o a se ie
de medidas (como, po ejemplo,
la
p ohibición de las ope aciones
a plazo), conside ó opo uno
e-
a i ma la igencia
del
sis ema
de in e ención en la ci culación
de
alo es mobilia ios es ablecido
en 1936. Y, inalmen e,
el
«Dec e o de igencias»
de 14 de diciemb e de 1951, dic ado
en
aplicación de la disposición adicional
de la Ley de sociedades
anónimas, ha incluido, ya en cla a
y mani ies a unción de azo-
nes
de o den iscal, las disposiciones
con enidas en el Dec e o
de
19
de sep iemb e de
1936
y en la Ley
de 23 de eb e o de
1940
en e los p ecep os especiales de Hacienda
que se man ienen
igen es; a i mando es a igencia den o
de un con ex o
que
demues a el ca ác e endencialmen e de ini i o,
o al menos
es able, que ha conseguido la écnica de la
in e ención de los
eda a ios en el De echo posi i o pa io
25
.
Aho a bien, ¿puede deci se que el sis ema es ablecido
po las
ci adas no mas al e a sus ancialmen e el égimen de ci culación
de los í ulos al po ado y lo ap oxima al p opio de los
nomina-
i os
di ec os? F en e
a las a i maciones de
GARRIGUES
26
, según
el cual es e
sis ema cons i uye
ealmen e un sín oma de la c isis
del í ulo al po ado , de
URÍA
27
, pa a quien iene a
bo a la
di e encia p incipal exis en e en e los
í ulos al po ado y los
í ulos nomina i os, y de Rusio, que sos iene que con la
nue a
egulación los í ulos al po ado esul an desp o is os
«de las
ca ac e ís icas y unciones que, an o en ma e ia inancie a como
ju ídica, han enido adicionalmen e cumpliendo
es a clase
de
í ulos» ",
BROSETA
"
conside a que la no ma i a es udiada
no
p oduce al ap oximación en e una y o a especie de alo es,
en
cuan o que en el égimen de ansmisión de los nomina i os
con-
inúa
exis iendo un equisi o p opio que no concu e espec o
de
25.
En es e sen ido
id.,
po odos, GARRIGUES, «Cu so...», ci ., . I,
p. 673.
26.
Vid.
«T a ado...», ci ., omo II, p. 708.
27.
Vid.
«Comen a io a la Ley de sociedades anónimas», de GARRIGUES
y URÍA,
1.
«
ed., Mad id, 1952, omo I, capí ulo III, p. 370.
28.
C . «De echo cambia io», Mad id, 1973, pp. 56 y s.
29.
Vid.
«Res icciones es a u a ias a la lib e ansmisibilidad de accio-
nes», Mad id, 1963, pp. 105 y s., en no a.
33
p e ación que debe se i como como «doc ina legal» (dada la
ei e ación con que la misma es acogida po la ju isp udencia es-
pañola) del sis ema de ansmisión de los í ulos al po ado es a-
blecido, undamen almen e, po el Dec e o de
19
de sep iemb e
de
1936.
Cie amen e, como obse a
GARRIGUES,
la in e ención del
eda a io público me can il en la ansmisión de los alo es al
po ado no es á cons uida, en sus líneas gene ales, pa a desa o-
lla se exclusi amen e en el momen o de la adición. Y, cie a-
men e ambién, en los o mula ios de pólizas y en las no mas
legales a que an e io men e, siguiendo la línea a gumen a' de
GARRIGUES,
se ha hecho e e encia, es p ecisamen e el aspec o de
la in e ención en el negocio básico el con emplado p imo dial
o exclusi amen e. Pe o, pese a ello, no pa ece exis i una di icul-
ad insal able pa a admi i la posibilidad de un p e io con enio
o acue do celeb ado en e las pa es, espec o del cual se eclame
pos e io men e la in e ención del eda a io público exclusi a-
men e a e ec os de su o malización. Desde es a pe spec i a, si
bien cab ía admi i la co ección de la esis que no educe al sim-
ple aspec o de la adición ma e ial la exigencia de la in e en-
ción po es ima , con a iamen e, que és a ha de ex ende se asi-
mismo al negocio ju ídico básico, debe ía pun ualiza se que al
in e ención se ía exigida exclusi amen e a e ec os de o maliza-
ción, pe o no como equisi o de pe ección del con a o.
Aho a bien, en e a es a posición, pod ía aduci se una a gu-
men ación con a ia basada en el eno li e al del a ículo 1 del
Dec e o de 19 de sep iemb e de 1936, que decla a exp esamen e
nulas
«la ansmisión
y negociación
de alo es públicos, indus-
iales o me can iles sin in e ención de Agen e de Cambio y
Bolsa, Co edo es de Come cio o In é p e es de Buques o No-
a ios... ealizadas a pa i del 19 de julio úl imo...» ". Pe o
es a in e p e ación li e al ha sido exp esamen e supe ada po
nues o T ibunal Sup emo, al decla a que lo que el Dec e o de
1936
p ohíbe es la ejecución de la ope ación con enida sin que
53. En es e sen ido
MURO DE LA VEGA
(c . «T ansmisión de í ulos
alo es. In e ención de eda a io público. Su signi icado y alcance».
Re is a
Ju ídica de Ca aluña,
1972, núme o 2, pp. 155 y ss., especialmen e pp. 403
y
s.), a i ma que: «mien as el Dec e o de 19-9-1936 se man enga en igo ,
46
se p oceda p e iamen e a su o malización median e la in e en-
ción de eda a io público.
La base de la in e p e ación ju isp udencial (que quizá pueda
cali ica se, an e el eno li e al de los ex os legales a que se
aplica, de co ec o a), se cen a en la a i mación de que pa ece
i acional exigi que siemp e que las pa es acudan a un eda-
a io público pa a que in e enga en una de es as ope aciones
hayan de hace lo sin habe llegado a un p e io acue do, o que,
caso de que es e acue do se haya p oducido, ca ezca de odo alo
y e ec o (lo que conside a
URÍA
con a io al p incipio de espe o
a la buena e con ac ual). Se en iende así que las pa es, si bien
pueden, desde luego, pe ecciona el negocio ju ídico básico u i-
lizando los se icios de mediación de Agen e o Co edo , pueden
acudi a és os (o a o os eda a ios que no es án ocacionalmen e
llamados a desa olla una labo de in e mediación en el á ico
me can il, como es el caso de los No a ios —y p ecisamen e en
la in ocación de es a igu a jun amen e a la de los eda a ios
me can iles se encuen a una muy pode osa a gumen ación de
o den sis emá ico pa a apoya la esis expues a—) simplemen e
pa a o maliza un con a o p e iamen e pe eccionado po su
acue do de olun ades y p oduc o de cie os e ec os. Pe o, ¿qué
e ec os se án és os?
El a ículo
52
del Código de come cio, al es ablece una se ie
de excepciones al p incipio de libe ad de o ma con enido en el
a ículo 51, se e ie e exp esamen e a «los con a os que, con
a eglo a es e Código o a las leyes especiales, deban educi se
a esc i u a o equie an o ma o solemnidades necesa ias pa a su
e icacia...». Dos cues iones di e en es pueden plan ea se en ela-
y en sus p opios é minos, la solución que debe impone se es la de conside a
la in e ención del eda a io público como equisi o esencial de la ope a-
ción de comp a- en a, de al modo que, en de ec o de dicha in e ención,
la ope ación se con ie e en
adicalmen e nula...
Si hemos de se conse-
cuen es con el o igen del p ecep o legal, sólo admi i emos la siguien e al-
e na i a: o el p ecep o se modi ica o de oga, po en ende se que las ci -
cuns ancias excepcionales de hecho que lo impusie on se han modi icado,
o han desapa ecido; o el p ecep o se espe a en odo su alcance; y es e al-
cance impone, a nues o juicio, la in e ención de eda a io público como
equisi o esencial de la ope ación de comp a- en a, an o con espec o a la
ansmisión (modo) como con espec o al acue do de olun ades ( í ulo)».
47
ción con el ema cen al que se examina en o no a es a no ma:
una p ime a la de si cabe conside a que el égimen es ablecido
po el Dec e o de 19 de sep iemb e de 1936 supone la exigencia
de dichas « o ma o solemnidades necesa ias pa a su e icacia»;
una segunda la de cuales sean, en odo caso, las consecuencias
ju ídicas de los con a os me can iles en los que no se espe en
dichas o mas.
La p ime a cues ión p opone un p oblema en el que los p o-
nunciamien os del T ibunal Sup emo han sido con adic o ios.
Bas e señala que mien as las sen encias de es e Al o T ibunal de
26 de eb e o de 1945 y de 19 de diciemb e de 1946 niegan que
la ansmisión de los í ulos al po ado pueda encuad a se en e
los negocios o males a que hace e e encia el a ículo 52 del Có-
digo de come cio, la sen encia de 13 de ab il de 1957 conside a
que aquella ansmisión debe conside a se comp endida den o
del campo de aplicación del p ecep o con enido en el ci ado a -
ículo, y las de 13 de oc ub e de 1959 y 4 de eb e o de 1971
(po no ex ende la e e encia a las de 26 de eb e o de 1966 y
29 de ab il
de 1969,
menos explíci as que las an e io es a los
e ec os que en es e luga in e esan) cen an su linea p incipal de
a gumen ación p ecisamen e en una
dis inción en e las ases
de
pe ección y o malización del negocio
ju ídico básico de la
ansmisión; dis inción que sólo puede man ene se den o
de un
plan eamien o
del
ema con o me a la esis de la sen encia de
1957 y de la solución que, espec o de la segunda cues ión que
ha quedado abie a, a a p opone se seguidamen e.
F en e a es e segundo ema, el de las consecuencias ju ídicas
de los con a os me can iles que no espe an los equisi os
de
o ma es ablecidos po las disposiciones del Código de come cio
o de las Leyes especiales, se di ide cla amen e la mejo doc ina
española.
Así, de una pa e, GARRIGUES a i ma que el a ículo
52 «ex-
cluye
la solución in e media que con iene el a ículo 1.279 del
Código ci il, a cuyo eno , si la ley exigie a el
o o gamien o de
esc i u a u o a o ma especial pa a hace e ec i as las obliga-
ciones p opias de un con a o, los con a an es pod án compele se
ecíp ocamen e a llena aquella o ma desde que hubiese
in e -
enido
el consen imien o y demás equisi os necesa ios pa a
su
alidez. A eno del Código de come cio, los con a os
que no
48
cumplen los equisi os de o ma no p oducen obligación ni ac-
ción
en juicio, y, po an o,
ampoco la acción di igida al cumpli-
mien o de la o malidad» ". Y, de o a,
URÍA
55
man iene po el
con a io que el Código de come cio
español no es ablece un sis-
ema
p eponde an emen e o malis a.
«Si el pá a o inal del a -
ículo 52
—obse a— no hace más
que p i a de obligación o
acción en juicio, de e icacia, en suma, a aquellos con a os que
no llenen los equisi os de o ma exigidos po la ley, hab á que
admi i que allí donde la o ma esc i a no se exija como equi-
si o necesa io pa a la alidez del con a o, cumpli á una me a
unción ins umen al, di igida a la p ueba y no a la exis encia
del con a o mismo. Cons i ui á sencillamen e un equisi o
p oba-
ionis causa,
que de no se cumplido olun a iamen e pe mi i á
que las pa es puedan compele se ecíp ocamen e a llena le al
ampa o del a ículo 1.279 del Código ci il, siemp e que hayan
in e enido el consen imien o y los demás equisi os esenciales
del con a o»
El T ibunal Sup emo
e ha p onunciado, po lo que a ec a al
ema de los con a os ela i os
a la ansmisión de alo es
mobi-
lia ios al po ado , esuel amen e en es e úl imo sen ido,
a i -
mando,
en la sen encia
de 13
de ab il de 1957, que
las pa es
pueden cons eñi se a da o ma legal y e icacia
a lo que engan
54.
C . «T a ado...», ci ., .
III, ol.
1.°, Mad id, 1963, p. 72. En el
mismo sen ido, «Cu so...», ci ., .
II, 6.* ed., Mad id, 1974, p. 23.
55.
C . «De echo me can il», ci ., p. 465.
56.
Con idén ica o ien ación pa ece p onuncia se
VICENTE Y GELLA
(c . «Cu so de De echo me can il compa ado», 4.* ed., Za agoza, 1960,
pp. 423 y s.), cuando a i ma que los mismos é minos empleados po el
a ículo 52 del Código de come cio « ienen a demos a ... que no siemp e
que la ley es ablece una o ma de e minada, su omisión implica la ine icacia
del ac o». La exigencia de la o ma ad
solemni a em,
es deci , «como ele-
men o cons i u i o de la obligación», sólo se p oduce en aquellos supues os
en que la p opia ley así lo es ablece de una mane a exp esa (como ocu e,
. g .,
en el a . 440 del Código de come cio en elación con la ianza, o en
el 737 del mismo cue po legal po lo que se e ie e al segu o ma í imo).
Pe o «cuando el legislado no lo dice de una mane a axa i a, la o ma se
exige sólo ad
p oba ionem;
y po lo an o el con a o es álido aun cuando
aquélla no se obse ase. Sin emba go, se es á en onces en el caso de aplica
el a ículo 1279 del Código ci il que concede acción a cualquie a de las
pa es pa a obliga a la o a a que se llenen las o malidades impues as po
la ley».
49
con enido en el caso de los con a os ca en es de alidez
— ec-
ius,
e icacia— y acción en i ud de lo dispues o en el a ículo 52.
Es a doc ina, que puede ol e se a encon a apun ada en las
sen encias de 29 de ab il de 1969
y
4 de eb e o de 1971, se
p esen a con el mayo igo en la de 13 de oc ub e de 1959, en
la cual se llega a decla a admisible, incluso, que el T ibunal apli-
que la « o malización» de o icio, al conside a en la esolución
de un ecu so que si lo que po el ecu en e se que ía signi ica ,
con la denuncia de la supues a iolación en el caso del a ícu-
lo 1.279 del Código ci il, «es que no puede impone se la o ma
especial señalada pa a el con a o sin que po alguno de los con-
a an es se eje ci e el de echo que le o o ga dicho a ículo, ni
po aplicación del mismo, ni po azón de cong uencia cabe exigi
en es e caso la ab ogación de pa e, po a a se de cumplimien o
de p ecep os que, como los del Dec e o de 19 de sep iemb e de
1936, son de de echo necesa io».
Es a decidida oma de pos u a ju isp udencial obliga a conclui
que, con o me a la «doc ina legal» del T ibunal Sup emo, el
simple acue do sob e la ansmisión de alo es mobilia ios al
po ado , aunque no haya sido in e enido po eda a io público,
hace nace en e las pa es la obligación de lle a aquélla a é -
mino. Y que, po consiguien e, pues o que la o malización «de
la ansmisión y negociación de alo es públicos, indus iales o
me can iles» es un equisi o esencial pa a la e icacia del con a o,
exigido impe a i amen e po el De echo posi i o español, las pa -
es de un con enio de ansmisión de alo es mobilia ios no o ma-
lizado pueden compele se ecíp ocamen e a lle a a é mino la
o malización en los é minos legalmen e es ablecidos ".
57. En es a misma di ección
MURO DE LA VEGA
(c . «T ansmisión de
í ulos alo es...», ci ., p. 404) conside a obligado señala «que, en el mo-
men o ac ual, dada la ei e ada y más ecien e ju isp udencia de nues o
T ibunal Sup emo, la cues ión plan eada debe se esuel a en el sen ido
de que la in e ención de eda a io público en una ope ación de comp a-
en a de í ulos únicamen e se á necesa ia pa a la o malización o ejecu-
ción, o consumación del con a o, el cual se á obliga o io en e las pa es
y sus causahabien es desde que concu an los equisi os esenciales
pa a
su alidez (a . 1.261 del Código ci il). P ecisando oda ía más: el con a o
celeb ado sin la in e ención de eda a io público se á obliga o io en e las
pa es y sus causahabien es, que end án ecíp ocamen e acción pa a com-
50
V. CONCLUSION
A lo la go de las p eceden es conside aciones de es a Ponen-
cia se han in en ado examina las cues iones más signi ica i as y
anscenden es de la emá ica plan eada po la al e ación que
ha
de e minado, en el concep o y égimen adicional de ci culación
de los í ulos al po ado median e la simple adición, la in e -
ención o zosa de eda a io público impues a po el Dec e o
de
19 de sep iemb e de 1936 y la no ma i a pos e io que ha con-
sag ado o desa ollado el p incipio básico en él es ablecido.
Como pun o de pa ida de la in es igación p opues a se ha
apun ado que dicha egulación, aunque ue mo i ada, en su o igen,
po las especí icas exigencias de i adas de las ci cuns ancias béli-
cas, ha cob ado un nue o sen ido con el p oceso de su es abiliza-
ción, conec ándose con el enómeno gene al de endencia hacia la
( alga la exp esión)
nomina i ización
del égimen ju ídico de los
í ulos- alo es, que se acusa ue emen e en el pano ama ju ídico
ac ual, o, a lo menos, si se quie e es ingi o p ecisa el ámbi o
del enómeno a sus mani es aciones más ex emas, en los O dena-
mien os eu opeos de ambas pos gue as.
Descendiendo al con enido conc e o de la nue a no ma i a
se ha man enido que el Dec e o de 1936 impone la in e ención
de eda a io público, como equisi o esencial, en «la ansmisión
y negociación» de de e minados alo es mobilia ios al po ado ,
po lo que, si se a iende a la o mulación li e al del p ecep o que
es ablece, pa ece exigi dicha in e ención an o en el ac o e ec-
i o de la adición de los í ulos como en el negocio causal
en
que és e descansa. Pe o ambién se ha de endido que en base a
dicha conside ación no cabe nega oda e ec i idad a los pac os
«p i ados» sob e ansmisión de los alo es mobilia ios al po a-
do . Tales pac os p oduci án, desde luego, de e minados e ec os;
y, en e ellos, p ecisamen e, el de pe mi i a las pa es compe-
le se ecíp ocamen e a la p ecep i a o malización del con enio
de que se a e.
pele se a cumpli el equisi o impues o po el Dec e o 19-9-1936, es deci ,
la o malización de la ope ación an e eda a io público, pa a que la ans-
misión de los í ulos quede consumada y, en consecuencia, p oduzca e ec os
en e a e ce os».
51
Finalmen e, y como conclusión c í ica sob e el sis ema que
se deja esbozado, pa ece opo uno señala que no han al ado
en la doc ina española oces que se hayan alzado con a la pe -
manencia y con inuidad de un égimen pensado en p incipio como
solución de eme gencia an e unas ci cuns ancias ex ao dina ias.
Así, en 1954, obse aba LANGLE que «se ía deseable la uel a a
la no malidad, una ez expi ado el é mino de p esc ipción de
los í ulos al po ado poseídos ilegí imamen e. Mas no pa ece
ácil, ya que i ía en con a de nue os in e eses c eados (p i ados
y públicos)» ". Y de nue o, casi diez años después (en 1963),
BROSETA se sen ía obligado a « esal a que, desapa ecidas las
ci cuns ancias que exigían la in e ención en las ansmisiones,
es el momen o de que se de oguen las dispisiciones que la im-
ponen. Si subsis en azones de índole iscal pa a man ene la, pa-
ece más opo uno que se impusie a la nomina i idad obliga o ia
de odas las acciones, al igual que ocu e en el De echo i aliano»".
Opinión en
la que el Ca ed á ico de Valencia uel e a insis i
en
su «Manual de De echo me can il», al obse a que «se ía
aconsejable que el isco ecu iese
a o o
p ocedimien o pa a
con ola la enencia de alo es mobilia ios»
60
, y que,
en de i-
ni i a, «se ía ecomendable que el legislado sup imie a el equi-
si o de la in e ención»
61
.
Cie amen e, es as conclusiones c í icas —como en algunas de
ellas incluso exp esamen e se indica—, no pueden lle a se has a
el ex emo de desconoce las azones (pode osas y, en momen os
de c isis como los que ac ualmen e ca ac e izan la Economía, quizá
inexo ables) que han conducido a la des ucción del anonima o
absolu o del accionis a u ilizando un camino, como el de la in e -
ención del eda a io público, posiblemen e no muy co ec o éc-
nicamen e pe o, de modo indiscu ible, e icaz en al o g ado. Po
ello se ía segu amen e poco ace ado cualquie in en o de e o ma
que, p escindiendo de odas es as conside aciones, impusie a una
58.
C . «Manual de De echo me can il español», Ba celona, 1954, .
II,
p.
495.
59.
C . «Res icciones es a u a ias...», ci ., p. 106, en no a.
60.
C . «Manual...», ci ., p. 529.
61.
A i mación ealizada en la p. 487 de la 1.* ed. del «Manual...»,
ci ., Mad id, 1971, aun cuando no apa ece ya exp esamen e o mulada en
la 2' ed., ci ada a lo la go del p esen e es udio.
52
solución d ás ica a las di icul ades o p oblemas señalados sup i-
miendo, sin p e e un mecanismo más adecuado pa a la sa is ac-
ción de las necesidades eales denunciadas, la ac ual in e ención
obliga o ia que, pese a cuan as c í icas puedan o quie an esg i-
mi se en su con a, ha demos ado du an e el la go pe íodo de
cua en a años una indiscu ible e icacia.
53