ELPAN
4
DEL
POBRE
q
Sa dá
y
pa a
BARCELONA.
ENERO
be
1896
.
e
Ap
4
CONDICIONES
DE
SUBSCRIPCIÓN
¡_-——m—
»,
1
ejengpla
mensual.
.
.
150
plas.
al
año.
34
ejempla es
ienénales::
0'50
»
cada
mes.
a
8
»
.
»
a
|
Ad
YES
Ne
»
»
AM
5DO.-
»
'
>
á
20
»
2510
E
2:05
y!
ye
y)
á
UN
e»
»
a
A,
ne
»
NoTas.
Las
subsc ipciones
á
un
ejempla
sól
se
ad-
mi en
po
año
en e o.
Subsc ibiéndose
de
cua o
e i
places
EN
s
en
adelan e,
puede
hace se
po
uno,
dos
ó
es
mesBs,
in
se-
mes e
ó
odo
el
año.
'
El
pago
se
ha á
po
adelan ado
en
le a,
ada
Ó
se-*
llos,
ce i icando
en
es e
úl imo
caso
la
ca a.
Di igi se
á
D.
Miguel
Casals,
Lib e ia
y
Tipog aP a_Ca ó-
lica,
Pino,
5,
Ba celona.
OPÚSCULO
EN
PREPARACIÓN
PARA
FEBÑERO
¿No
es
ho a
oda ía?
po
D.
Félix
Sagda
y
Sal-
any,
Pb o.,
Di ec o
de
la
Re is a
Popula .
O
o
PAN
DEL
POBRE
o
A
0)
FeLix
SARDÁ
Y
SALVAN,
PBRo.
*»
=-
DIRECTOR
DE
LA
a
Py
REVISTA
POPULAR
Y
90
«e
CON
LICENCIA
ECLESIÁSTICA
»D
4
»
4
>
-
BARCELONA.—1896
LIBRERÍA
Y
TIPOGRAFÍA
CATÓLICA,
Pino,
5
ona!
¿Con
í ulo
de
comedia
en a-
|
mos
hoy?
—Lo
es,
en
e ec o,
y
andu o
hace
poco
iempo
muy
anunciado
en
pe iódicos
y
ca -
eles.
Y
albo o aba
de
lo
lindo
á
los
ciu-
dadanos
del
cua o
es ado,
que
no
cesaban
de
aplaudi
abiosamen e
la
encandilada
dia iba
que
en
al
d ama
se
lanzaba
con=
Se
¿
a
la
desigualdad
social.
Y
más
de
un
bo-
bo,
omando
po
lo
se io
lo
que
eía
en
aquel
mundo
de
bambalinas
y
bas ido es,
llegó
á
c ee
posible
lo
que
con
el
nomb e
de
edención
del
pueblo
se
p edicaba
allí
pa a
soli ian a
su
u o .
E
—¡Pob e
pueblo,
y
menguada
eden-
»
ción
la
que
puedé
espe a
de
an
ex años
eden o es
como
le
an
saliendo
al
in eliz!
—Po
sue e
hay
Reden o
de
e as,
que
es
Nues o
Seño
Jesuc is o,
y
no
Hay
o o
de
quien
pob es
y
icos
deban
espe a
sal-
ación,
como
icos
y
pob es
se
allanen
de
una
ez
á
que e la
de
e as.
Que
po
icos
y
pob es
nació
y
padeció:
y
mu ió,
el
que
de
pob es.
y
icos
es
único
Seño
y
ha
de
se
único
sup emo
Juez.
Y
es
en
ano
es-
pe a
que
o o
alguno
ponga
hoy
en
equi-
lib io
y
a monía
las
an
e uel as
clases
sociales,
á
las
que
con
odas
sus
ue zas
se
empeña
en
azuza
unas
con a
o as
con
sa ánicos
ines
su
común
enemiga
la
Re-
.
olución.
—Decís
bien,
y
empiezo
á
columb a
la
azón
de
ues o
epíg a e.
11
pan
del
po-
b e
debe
de
se ,
según
ues o
Sa a,
la
Religión.
ANN
Ay
Jan
ia
—Es a
es
y
no
o a.
—Más...
o éceseme
un
epa illo,
y
me
lo
habéis
de
pe dona .
—Sol adlo
sob e
la
ma cha,
homb e
de
Dios.
i
—Es
el
siguien e:
¿po
qué
decís
el
pan
del
pob e
y
no
el
pan
del
homb e,
si
la
Re-
ligión
e dade a
es
pan
de
pob es
y
icos
sin
dis inción,
y
no
únicamen e
delos
p ime os,
á
quien
sólo
en
ues o
í ulo
os
e e is?
—+¿No
alcanza
á
más
ues o
epa o?
—No,
cie amen e.
—Pues
ahí
a
la
espues a,
que
ex año
no
hayáis
adi inado
ya.
Ll
pan
del
pob e
he
dicho,
no
po que
deba
se
exclusi a-
men e
pa a
el
pob e
la
Religión,
sino
po -
que
de
és a
es
aquél
quien
iene
mayo
necesidad,
y
á
quien
a o ece
ella
con
más
dspcolales
en ajas
y
bene icios.
De
sue e
que,
si
pa a
una
clase
sola
debie a
habe
en
el
mundo
Religión,
pa a
la
clase
pob e
de-
bie a
habe la;
y
si
en
plebisci o
gene al
debie a
o a se
si
la
ha de
habe
ó
no,
na-
die
como
la
clase
popula
debe ía
anda
más
in e esado
en
que
la
o ación
esul a-
se
a i ma i a.
Y
sin
emba go,
sucede:
aquí
un
Caso
a o.
Hay
la
p eocupación
en e
muchas
gen es
de
c ee
que
la
Religión
es
cosa
que
deben
ene
allá
solamen e
los
i-
cos,
á
quienes
puede
y
debe
pe mi i se
es e
lujo
como
p opio
de
su
ca ego ía,
y
que
las
clases
in e io es
ienen
o as
menuden-
clas
en
que
pensa
y
que
más
de
ce ca
las
»
ocan,
que
no
esas
de
Dios,
del
alma
y
de
la
o a
ida.
EEN
—Así
es
en
e ec o,
y
4
muchos
pob es»
iene
alejados
de
p ác icas
eligiosas
y
del
emplo
y
del
sace do e
al
majade ía.
—Muy
bien
la
acabáis
de
cali ica ,
y
no
me ece
cali ica se
de
o a
mane a.
Y
ahí
enéis
la
azón,
oda
la
azón,
del
í ulo,
que
aho a
con
mayo
de enimien o
y
ca-
chaza
amos,
amigo
mío,
á
desa olla .
|
NO
11
9
ye
(O
¡omo
del
pan
necesi a
el
a
homb e
de
la
Religión,
pe o
como
del
pan
nece-
si a
de
ella
más
que
na-
die
el
pob e
hijo
del
pue-
y
SN
blo.
¿Po
qué?
Po
es a
0
“E
misma
azón
de
se
pob e,
que
es
la
que
an e odo
quie o
On
á
conside a .
Dime
sino
ú,
a esano
ó
menes al
ó
la-
b ado
ó
jo nale o
de
áb ica:
¿no
ienes
en
es a
ida
abajosa
y
mise able
que
a as-
as,
más
necesidad
de
consuelos
y
de
amo .
y
de
espe anzas,
que
el
icacho
de
allá
en-
en e,
que
an as
eces
has
mi ado
con
un.
si
es
no
es
de
enco osa
en idia?
Dime
que
sí,
po que
aunque
p e endas
negá melo,
leo
la
e dade a
espues a
en
el
ondo
de
>
>
N
44
aquel
á
quien
aqueja
y
de o a
eso a
ham-
b e
del
alma,
an es
que
po
ella
enga
és-
a
á
sumi se
en
el
espan oso
le a go
de
la
indi e encia?
Así
comp endo
en
algún
modo
los
ipos,
á
p ime a
is a
incomp ensibles,
que
ha
p oducido
y
lle ado
p ime o
al
c imen'y
luego
á
los
pa íbulos,
el
Ana quismo
de
»,
nues os
días.
Es
cada
uno
de
ellos
un
caso
“de
pa ología
mo al
que
no
iene
explicación,
si
no
se
acude
á
busca la
en
es as
uen es.
Pa a
mí
los
Pallás,
los
Sogas,
los
Sal ado ,
no
son
o a
cosa
más
que
ie as
á
quienes
ha
uel o
ales
el
hamb e
ho ibilísima
de
que
es amos
hablando.
Halla se
pob es,
ol-
idados
y
abandonados
y
quizá
desp ecia-
dos
de
odos,
es
deci ,
sin
amo
y
sin
ideal
y
sin
espe anza
en
cosa
ó
pe sona
alguna
de
la
ie a;
y
halla se
al
mismo
iempo
sin
e
en
su
o igen
y
en
su
in,
sin
ojos
pa a
mi a
más
allá
de
lo
p esen e,
po que
sólo
la
e
es
el
ojo
pa a
mi a
á
la
e e nidad;
¿qué
ha
de
se
es e
in eliz
sino
un
enemigo
abioso
de
odos,
pues o
que
nadie,
nadie
ni
en
el
cielo
ni
en
la
ie a
se
le
o ece
como
«amigo?
¿Cómo
no
ha
de
ex ende
su
mano
enco osa
á
la
bomba
ó
al
puñal
15
pa a
AOS
siquie a
esa
mise able
sa is ac—
ción
de
odia
como
ie a,
ya
que
no
e
ni
ha-
la
donde
sa is ace
su
anhelo
de
amo
como
-
se acional?
Pe e sas'y
ho endas
in luen-
cias
sec a ias,
oso as
habéis
c eado
ese
ipo
espan oso,
gene ación
espon ánea
de
ues a
co up o-
Ta
y
des-
espe an—
e
p opa-
ganda:
oso as,
-
con a-
haciendo
la
legislación,
en enenando
la
ense-
ñanza,
emb u eciendo
las
cos umb es,
habéis
log ado
hace
del
hom-
b e,
que
guiado
po
la
Lamb
de
la
e dad
eligiosa
puede
llega
á
se
poco
menos
que
ángel,
un-se
que
á
“ odos
los
e—
cu sos
del
ingenio
de
homb e
eúne
o-
das
las
ene gías
ins in i as
del
b u o.
Es a
es
ues a
ob a,
mi adla
bien.
El
i-
co
sin
e
puede
no
llega
á
se
un
mons-
16
uo
de
c ueldad
como
Ne ón,
con en án-
dose
con
se lo
de
sa is echo
sensualismo.
como
Heliogábalo.
El
pob e
sin
ella
no
puede
aspi a
á
an o,
pe o
no
deja á
de
se
siquie a
un
más
ó
menos
enn
di-
Dane
4
SI
E
,
;
ia
a
T
>
IV
Sk)
ERO
Vamos
á
e ;
¿y
po
qué
ha-
2
b ías
de
se
ú,
pob e
amigo:
mío,
enemigo
de
nues a
San a
Religión
Ó
siquie a
eceloso
y
descon iado
de
ella?
¿Acaso
po que
ha
hecho
de
i
|
y
de
los
de
u
condición
in eliz,
el
obje o
p i ilegiado
de
sus
amo es
y
des
elos?
|
¿Acaso
po que
en
el
más
sublime
de
sus
códigos,
que
es
el
E angelio,
ha
enal ecido
la
pob eza
y
la
condición
de
pob e,
has a.
el
pun o
de
habe
mo ido
á
que
la
llamase
un
sabio
esc i o
la
a is oc acia
del
C is-
ianismo?
¿Acaso
po que
ha
ulminado
do
eielaS
maldiciones
con a
los
malos
icos,
y
pues-
o
en e
los
c ímenes
que
claman
engan-
za
al
cielo,
el
del
que
de auda
al
jo nale o
su
legí imo
habe ?
¿Acaso
po
su
solici ud
en
cub i
ma e=
ialmen e
el
suelo
donde
ella
se
es ablece,
2—PAN
DEL
POBRE.
48
E
de
ins i uciones
bienhecho as
del
pob e
y
ali iado as
de
odas,
absolu amen e
odas
sus
necesidades?
¿Acaso
po que
el
mismo
C is o,
lle ando
su
amo
á
ponde aciones
que
esul a ían
exage adas
si
no
uesen
di inas,
ha
decla—
ado
El
mismo
que e
e se
ep esen ado
en
la
pe sona
de
odo
pob e,
mandando
se
le
mi e
á
és e
como
imagen
suya,
y
e a o
suyo,
y
en
cie o
modo
como
o o
El?
¿Qué
humani a is a,
qué
ilán opo
de
los.que
andan
po
ahí
oci e ando
amo
á
las
clases
p ole a ias
y
menes e osas,
ha
hecho
po
ellas
o o
al,
ó
siquie a
se
ha
ap oximado
algo
á
ese
modelo?
No
me
ci es
ases
y
discu sos
de
ilóso-
os
y
polí icos
que
nada
p ueban,
sino
lo
que
p ueban
en
la
mayo
pa e
de
los
ca-
sos
las
ases
y
los
discu sos,
es
deci
que
hay
quien
sabe
habla
mucho
y
muy
ga-
lla damen e,
pe o
nada
más.
Los
pe íodos
más
pomposos
del
más
elocuen e
eden o
ó
emancipado
de
las
clases
deshe edadas,
no
alen
un
mend ugo
de
pan
ó
una
pieza
de
cinco
cén imos
dados
con
amo
de
c is-
iano,
es
deci ,
po
amo
de
Jesuc is o.
La
mundana
ilan opía,
que
an as
ob as
de
A,
==”
a
20
ca idad
ha
des uído
pa a
med o
de
sus
alsos
após oles
á
cos a
del
pa imonio
del
-
pueblo,
no
ha
le an ado
que
sepamos
un
solo
Asilo
pa a
una
docena
de
c ia u as.
Allí
donde
no
ha
acudido
á
pone
mano
en
esas
ob as
la
Religión,
nadie
ha
acudido
á
pone la.
Una
sola
He mana
de
la
Ca idad
ó
un
solo
He mano
de
San
Juan
de
Dios
hacen
eu
un
año
en
a o
de
la
clase
des-
alida,
más
de
lo
que
han
esc i o
de
un
siglo
pa a
acá
odos
los
alsos
amigos
de
ella.
Nó
hablando,
sino
ob ando,
se
hace
la
e dade a
ca idad
y
se
auxília
á'los
ne-
cesi ados.
Pon
un
club
ó
un
a eneo
li-
b epensado
en
cada
esquina,
y
ya
e ás
si
e
esul a
de
ellos,
engañado
abaja-
do ,
el
bien
posi i o
y
angible
que
e
e-
sul a
de
un
solo
con en o
de
Capuchinos
ó
de
He mani as
de
los
Pob es
en
cualquie
pun o
de
la
ciudad.
Las
es adís icas
son
mo ales
pa a
los
impos o es:
consúl alas,
aun
las
hechas
po
quien
no
iene
in e és
alguno
en
a o ece
al
cle icalismo,
y
e-
ás
que
odo
el
bien
que
se
hace
en
odas
pa es
en
a o
del
pueblo
es
cle ical
de
e-
ma e.
Y
después
de
es o,
¡ ía e
de
e ó icos
de
plazuela
y
de
emancipado es
de
club!
21
V
o
he
pensado
millones
de
e-
|
ces
y
aho a
me
da
la
ocu-
encia,
amigo
mío
pob e,
de
con e i lo
aquí
un
a o
con igo
mismo.
Es
un
a -
gumen o
que
po
omo
que
yy
seas
me
lo
as
al
pun o
á
ARS
comp ende .
Es
el
siguien e:
Mucho
bien
se
hace
hoy
día
en
el
mundo
en
a o
de
las
clases
necesi adas,
y
eso
que
el
mundo
de
hoy
Do
es
en
su
mayo ía
buen
ASES
ni
mucho
menos.
¿Qué
al
se ía
si
las
gen es
odas
uesen
en su
gene alidad
como
las
quisie a
la
Iglesia,
y
las
manda
se
Dios
Nues o
Seño ?
:
Piénsalo
un
a o
po
u
ida,
que
la
co-
sa
iene
más
miga
y
meollo
de
lo
que
al
p incipio
e
pudis e
imagina .
Ñ
22
Figú a e
que
á
odos
los
icos
se
les
an-
ojase
un
día
po
g acia
de
Dios
(que
mi-
lag o
de
la
g acia
de
Dios
hab ía
de
se ),
hace se
gene osos
y
Ca i a i os
como
de-
bie an
con
el
pob e;
que
odos
des inasen
á
ob as
de
bene icencia
lo
supe luo
de
sus
habe es
como
o dena
la
ley
de
Dios;
que
á
nadie
se
le
an ojase,
nó
ya
esquilma
con
usu as
y
exacciones
al
mise able,
sino
al
e és,
da le
la
mano,
ab i le
la
bolsa,
y
en a le
en
los
senos
de
su
co azón.
¿Cuál
se ía
el
cambio
que
se
ob a ía
con
ese
p o-
digio
en
la
sociedad?
¿No
se ía
ella,
aun
desde
acá,
el
p incipio
de
las
e e nas
dichas
del
pa aíso?
Desdichados
hab ía,
¿pe o
no
se
acaba ía
po
lo
menos
con
una
de
las
p in-
cipales
causas
de
a licción,
que
es
la
in-
digencia?
A
muchos
no
les
sob a ía
pa a
echa lo
po
la
en ana;
pe o
¿ al a ía
á
na-
die
pa a
sus
más
p ecisos
menes e es?
«Es o
es
un
sueño,»
me
sal as
al
pun o.
«Es o
es
una
u opia,»
exclamas
hablando
á
la
moda
y
en
g iego
pa a
mayo
cla idad.
No,
amigo
mío,
no
es
un
sueño
ni
es
eso o
que
dices;
es
el
ideal
c is iano
en
oda
su
pu idad;
es
el
debe
de
odos
los
icos
pa a
odos
los
pob es;
es
la
o dena=
23
J
|
ción
gene al
de
la
Di ina
P o idencia
pa a
iguala
con
el
amo
las
condiciones
que
han
hecho
desiguales
la
ap i ud,
el
empe-
amen o
ó
lo
que
llamamos
o una.
«¡Pe o
eso
nunca
se á!»
eplicas
impa-
cien e.
No
me
apu es,
amigo
mío,
y
en
cacha-
za
siquie a
po
unos
ins an es,
que
aho a
iene
lo
decisi o
de
mi
a gumen ación.
Si
se á
Ó
no
se á,
no
es.cosa
que
haga
aho a
al
caso;
dime,
empe o;
cuan a
más
Reli-
gión
haya
en
el
mundo,
¿no
es á
más
ce -
ca
de
se
una
e dad
p ác ica
el
bello
ideal
que
ú
has
llamado
ensueño?
Y
cuan a
menos
Religión
haya,
¿no
nos
halla emos
más
y
más
lejos
de
es e
he mosísimo
ideal?
Pues
aho a,
aplica
ú
el
ec o
c i e io
que
Dios
e
dió
po
co o
que
sea,
y
esuel-
e
si
e
con iene
más
que
haya
en
el
mun-
do
mucha
Religión
ó
que
haya
poca.
Resuel e
si
e
es
en ajoso
que
sean
más
en
núme o
los
a eos
y
los
lib epensado es,
que
los
buenos
y
piadosos
c is ianos,
Resuel e
si
e
ha ían
g an
a o
con
su-
p imi
las
Pa oquias
y
Con en os,
hacien-
-
do
de
ellos
(lo
que
más
de
una
ez
se
ha
is o
sin
duda
pa a
u
elicidad),
cua eles
30
das
las
mise ias,
odo
eso
e a
abo ecido,
esca necido,
hollado...
«En
oda
la
an igúedad,
po
espacio
de
cua en a
siglos,
sob e
oda
la
az
de
la
ie-
“T a,
no
se
encuen a
un
hospi al
pa a
los
en e mos,
ni
un
hospicio
pa a
los
ancianos,
ni
un
asilo
pa a
el
su imien o...
«Todo
es o
emba ga
el
alma
de
is eza
.
p o unda;
pe o
es
ú il
eco da lo
en
un
si-
glo
en
que
al
pa ece
se
ol ida
demasiado
de
qué
abismo
sacó
Jesuc is o
á
la
huma-
nidad.»
He
aquí
compendiado
en
b e es
pe o
ené gicas
ases
lo
que
puede
da
de
sí
el
mundo
sin
Dios,
aunque
se
llame
an
cul o
y
ci ilizado
y
a is a,
y
an
ilóso o
y
elo-
cuen e
y
gue e o
como
e an
sin
duda,
pues
no
hemos
de
nega les
es e
hono ,
el
iejo
Egip o,
la
an igua
G ecia,
la
pagana
Roma.
Vuel o,
pues,
á
mi
ba ida
y
dispensa,
amigo
mío
es as
epe iciones,
que
no
las
hago
aquí
sino
muy
de
p opósi o
y
pa a
señala
con
ellas
los
pun os,
po
deci lo
así,
culminan es
y
las
esul ancias,
como
se
dice
aho a,
de
es a
nues a
amilia
con-
e encia.
|
A
34
No
se
ama
al
pob e,
sino
donde
se
ama
á
Dios;
ni
se
ama
Mucho
al
pob e,
sino
donde
se
ama
mucho
á
Dios;
ni
se
hace
sa:
c i icio
alguno
po
el
pob e,
sino
allí
donde
es e
sac i icio
lo
inspi a
y
lo
impone
y
lo
acili a
y
lo
ealza
y
ennoblece
el
amo
de
Dios.
Y
no
se
ama
(óyelo
bien)
e dade-
amen e
á
Dios,
sino
en
la
Religión
e -
dade a.
-32
VII
ORA
es
ya
de
empeza
á
esu-
mi
odo
lo
has a
aquí
discu-
ido
y
expues o,
acen uando
en
nues o
abajo
el
pun o
de
is a
conc e o
que
p ome e
su
í ulo,
y
que
al
ez
has
c eído
se
me
a
ol ida-
do
ya.
Pan
del
A,
llamo
á
la
Religión,
y
así
quie o
la
conside-
es
ú,
p ime amen e
po que
es
el
alimen o
mo al
de
odos,
así
pob es
como
icos,
sin
el
cual
no
mas
más
que
hamb e,
mise ia
y
desnu-
dez
pa a
el
espí i u»,
hué ano
de
oda
idea
ele ada;
ce ado
á
oda
aspi a-
ción
supe io ,
pegado
como
molusco
il
á
la
oca;
sin
luz
del
cielo,
ni
espe anzas
de
mundo
mejo ,
ni
gene osos
alien os
pa a
linaje
alguno
de
i ud
ó
sac i icio,
33
Pan
del
pob e
llámola
además,
po que
de
ella
iene
más
necesidad
que
o o
alguno
el
de:
u
condición;
como
quie a
que
es
mayo
u
desampa o,
mayo
u
soledad,
mayo
u
p opensión
al
desalien o,
mayo-
es
us
ocasiones
de
desespe ación.
Nece-
si a
dos
eces
el
pob e
la
e
c is iana:
la
necesi a
como
homb e
y
la
necesi a
como
pob e.
Y
si
alguien
pudiese
dispensa se
de
ene la,
po
conside a la
inú il
mueble
de
lujo,
es e
al
nunca
se ía
el
en e mo,
el
indigen e,
el
op imido,
po que
pa a
és os
siemp e
se á
a ículo
de
p ime a
nece-
sidad.
Pan
del
pob e
la
llamo
ambién,
po que
has a
de
lo
ma e ial
pa a
su
ida
ísica
le
si e
la
Religión,
como
que
es
la
única
que
mue e
á
que
se
lo
den
los
que
pueden
y
deben;
y
nose
lo
da
nadie
si
no
es
mo ido,
ó
aconsejado,
ó
mandado
po
es a
misma
Religión.
De
sue e
que
si
auxilio
halla
el
hamb ien o
en
sus
he manos
ca i a i os,
es
pan
que
le
da
la
Religión;
si
ab igo
en su
o andad,
es,
pan
que
le
da
la
Religión;
si
lecho
en
su
dolencia,
es
pan
que
le
da
la
Religión;
si
asilo
en
su
ejez,
es
pan que
le
da
la
Religión.
Y
en
odas
o mas
y
bajo
8—PAN
DEL
POBRE.
34
odos
concep os
y
po
medio
de
oda
clase
de
ins i uciones
y
de
ob as
públicas
y
p i-
adas
es
la
Religión,
41
Pan
del
pob e,
y
el
único
pan.
En
is a
de
lo
cual
e es,
pueblo
mío,
in-
sensa o
y
loco
de
a a
si
no
amas
y
ap e-
cias
en
lo
que
ale
la
Religión,
que
an o
e
a o ece
y
dis ingue,
y
sin
la
cual
se-
ías
lo
más
abyec o
y
desp eciado
que
hay
sob e
la
haz
de
la
ie a.
Sí,
aunque
no
uese
po
u
alma,
que
ese
es
el
in e és
siemp e
p imo dial;
aunque
no
uese
po
el
debe
que
ienes
con
Dios,
que
esa
es
la
conside ación
que
debe
siem-
p e
pesa
sob e
odas;
aunque
no
uese
po -
que
e es
acional
y
e es
c is iano;
debe-
“ ías
ama
y
p ac ica
la
Religión
solamen-
e
á
ue
de
gene oso
y
leal
y
ag adecido,
y
aún
de...
in e esado,
Como
amas
y
ag adeces
á
quien
e
am-
pa a
en
las
ho as
de
ibulación
y
desg a-
cia;
como
ap ecias
á
quien
e
conside a
y
dis ingue
y
se
e
mues a
amigo;
como
escuchas
y
a iendes
al
que
e
da
p uebas
cons an es
de
ela
po
u
bien
y
po
u
dignidad
y
po
odas
us
necesidades.
Con
eso
solo
me
con en a ía,
con
que
ue-
35
ses
gene oso
y
leal
y
ag adecido
con
Dios
y
su
Iglesia,
como
lo
e es
po
lo
egula
con
cualquie
indi iduo
de
u
condición,
á
quien
e
econoces
deudo
del
más
insig-
ni ican e
bene icio.
Po que
ú,
pob e
amigo
mío,
du o
de
cabeza
pod ás
se
alguna
ez,
y
e co
en
u
pensa
y
que e ,
y
o as
eces
lige o,
oluble,
a eba ado.
Lo
que
no
puedes,
es
se
á
sabiendas
ing a o.
Es a
palab a
sola
e
suble a,
e
i i a,
y
ha ías
una
ba aba-
.sada
cualquie a
con
el
más
pin ado
que
se
a e iese
á
echá ela
en
os o.
«DR
S
)
(o
36
Vol
S
siNemba go,
¡ay,
pueblo
mío
de
mi
alma!
¡ay,
pueblo
de
mi
co azón!
yo
soy
quien
he
de
son oja e
aho a
con
esa
neg a
e dad,
y
al
os o
he
de
dolá ela
aquí
en
público,
en
p esen-
cia
de
odo
el
mundo,
pa a
que
sean
ma-
yo es
u
con usión
y
son ojo.
Con
odas
las
le as
e
lo
digo
aquí,
y
no
oy
á
calla
po
más
que
e
desazones,
y
i es
ai ado
es e
pedazo
de
impo uno
papel,
que
como
odos
los
que
en
adelan e
en
al
o ma
ayan
saliendo,
se
ha
p o-
pues o
can á elas
siemp e
muy
cla as.
Ing a o
e es,
sí;
ing a o
y
sin
en añas,
si
ya
no
e
excusa
en
eso,
como
en
o as
cosas
mil,
u
añeja
y
p o e bial
incons-
ciencia.
Que
si
odo
aquello
ue as,
á
sa-
biendas
de
lo
que
es,
no
hab ía
modo
de
cali ica e
dignamen e,
como
no
uese
lla-
Po
37
mándo e
á
boca
llena
mal
co azón
y
pe
e so.
Hanme
dicho,
en
e ec o,
pueblo
de
los
alle es
y
de
las
áb icas
y
de
los
campos,
hanme
dicho
cosas
de
i,
que
si
allá
de
los
sal ajes
de
la
Oceanía
se
dijesen,
ó
de
los
mo i os
del
Ri ,
apenas
ue an
c eíbles,
po
lo
a as
y
descomunales.
Po que
allí
us
he manos,
de
neg o
ó
ama illo
ó
acei-
unado
colo ,
suelen
se
bá ba os
pa a
o-
do,
y
ie as
como
las
de
sus
bosques
con
los
que
i i an
su
mal
humo
ó
andan
con
ellos
en
lucha.
Mas
nó
con
quienes
se
les
mues an
a ables,
dadi osos
y
ca i a i os.
Y
ú
en
medio
de
anidosos
ala des
de
cul-
o
y
ci ilizado,
con
ésos
p ecisamen e
es
con
quien
e
pe mi es
locu as
de
b u o,
y
has a
más
de
una
ez
sang ien as
hazañas
de
ie a.
O
sino,
amos
á
saca e
aquí
odos
los
apos
sucios
á
la
colada,
pues
e
he
dicho
y
epi o
que
oy
á
can a e,
sin
miedo
ni
e giienza,
oda,
odi a
la
c uda
e dad.
Tienes
pa a
con
los
enemigos
de
la
Re-
ligión
necias
amis ades
y
iles
complacen-
cias
y
uínes
simpa ías,
que
no
me
explico
ni
ú
mismo
e
explicas;
pues
nadie
acie a
38
como
ales
gen es,
de
sucia
y
e gonzosa
his o ia
las
más
de
las
eces,
han
"podido
en a e
an
po
el
ojo,
y
gana e
la
o-
lun ad
y
aun...
explo a e
el
bolsillo.
¿Qué
es
es o,
sino
hace
causa
común
con
los
enemigos
de
u
elicidad
ó
sea
del
Pan
del
pob e?
Ab ese
con
cualquie
í ulo
y
bajo
cual-
quie
bande a
un
club,
en
que
se
habla
go do
con a
el
Papa
y
con a
los
cu as,
y
aun
con a
Dios
y
la
Vi gen
y
odos
los
-
San os;
y
as
y
co es
y
llenas
el
inmundo
salón,
y
pagas
con
u
dine o
el
concie o
de
blas emas
necedades
con
que
allí,
so
p e-
ex o
de
ilus a e
mejo ,
se
e
engaña
y
se
e
emb u ece
po
quien,
si
ueses
á
p e-
gun a le
sus
an eceden es,
no
le
halla ías
digno
de
ia le
siquie a
una
pese a.
¡Y
le
ías
u
alma,
y
le
ías
u
hon a,
y
le
endes
u
paz
de
la
ida
y
u
dicha
de
la
e e nidad!
Y
con
es o
e
decla as
en
con a
del
Pan
del
pob e,
como
el
más
c uel
a
de
u
-
desdichada
clase.
Ala gas
con
a idez
la
mano,
y
aun
cinco
ó
diez
cén imos
de
u
menguado
jo nal,
pa a
comp a
la
hoja
ó
papelucho
in ame
que
en
p osa
y
en
e so
y
en
g ose a
ca i-
AN
47
-
Reza
cada
mañana
y
cada
noche,
y
con
los
uyos
más
bien
que
solo,
pidiendo
á
Dios
el
Pan
de
cada
día;
el
Pan
de
u
boca,
que
es
el
abajo
y
la
salud;
el
Pan
de
u
In eligencia,
que
es
la
e dad;
el
Pan
de
u
co azón,
que
es
la
g acia;
el
Pan
de
u
e e nidad,
que
es
la
glo ia
del
cielo.
F ecuen a
los
San os
Sac amen os,
Pan
de
ida.y
de
o aleza,
con
el
cual
se
o -
man
aún
de
u
uín
made a
los
g andes
hé oes
y
los
g andes
San os.
Cuando
el
mismo
Hijo
de
Dios
se
dignó
hace se
Pan
pa a
el
hijo
del
homb e,
¿pod á
és e
sin
ho ible
ing a i ud
hace se
del
desganado
y
del
desdeñoso
pa a
con
es e
di ino
Pan?
¡Ah!
¡Cómo
les
luce
y
cómo
se
les
conoce
á
los
pob es
ob e os
que
acuden
cons an es
á
la
Sag ada
Mesa,
el
emple
y
igo
que
da
á
su
empe amen o
mo al
la
subs ancia
de
es e
sobe ano
Pan!
O o
Pan
de
incalculable
p ecio
pa a
i,
aunque
se
ende
po
ahí
á
pocos
cén i-
mos
y
aun
más
de
una
ez
se
e
egala
de
balde,
es
el
de
la
sana
lec u a.
Búscala,
ómala,
llé ala
á
u
casa,
epá ela
en e
us
hijos
y
amigos,
digié ela
y
nú e e
con
ella,
y
haz e
de
ella
(después
de
se i e
48
á
i
p opio),
p o eedo
y
auxilia
pa a
o os
hamb ien os
como
ú.
¡Mi a
que
son
mu-
chos
los
que
há
pe dido
un
ozo
de
papel,
pe o
son
ambién
muchos
los
que
un
ozo
de
papel
ha
iluminado
y
despe ado
y
econducido
á
caminos
de
sal ación
!
¡Mi a
que
con
es o
solo,
como
quien
da
un
pe-
dazo
de
pan
á
un
des alido,
puedes
da le
ú
4
cualquie
desdichado
un
ayo
de
luz
y
un
oque
de
g acia
y
un
luga
en
el
cie:
lo!
¡Mi a
que
es
g an
ob a
de
ca idad
y
de
apos olado
espa ci
es e
Pan,
y
pone lo
al
alcance
de
odas
las
manos
y
de
odas
las
bocas,
que
an as
hay
po
esos
mundos
que
se
alimen an
sólo
de
enenos
de
e o
y
de
basu as
de
co upción
y
escándalo!!!
Y
po
in,
ú
¡oh
lec o !
pob e
ó
ico
que
seas;
es e
mismo
opúsculo
que
con
í-
ulo
de
El
Pan
del
pob e
ha
lle ado
Dios
á
us
manos,
es ímalo
y
ap o échalo
como
e dade o
Pan
(aunque
osco
y
bas o
como
pan
de
pob e),
y
con
él
odos
los
demás
que
con
el
di ino
auxilio
han
de
o ma
es a
colección...
Sabadell,
1896.
A.
M.
D.
Q.
PRO
PAGANDA
CATÓLICA
po
D.
FÉLIX
SARDÁ
.
SALVANY,
Pb o.
_——e
Ye
Los
ocho
omos
de
es a
impo an e
ob a,
que
con
an a
|
acep ación
iene
publicándose,
con ienen
las
ma e ias
si-'
guien es;
;
El
omo
1,
Los
cien
opúsculos
de
la
Biblio eca
MAS
"El
II,
Opúsculos
a ios.
El
Il,
Un
Año
sac o
ó
lec u as
y
eje cicios.
pa a
las
p in-
bbc
es i idades
del
Calenda io
c is iano.
Is
'-.
El
IV,
Más
opúsculos.
El
Y,
A ículos
polí ico- eligiosos,
desean
dis ins
¡" as
épocas
y
pe iódicos,
y
p ecedidos
de
un
discu so
p e-
limina
sob e
el
Pe iodismo
y
la
P opaganda.
:
:
El
VJ,
el
Libe alismo
es
pecado,
el
Apos olado
.segla ,
Masonismo
y
Ca olicismo,
y
a ias
Con e encias.
:
El
VII,
Nue os
opúsculos.
-
EL
VII,
Va ios
a ículos
de
pe manen e
Ji
pá a
la
|
O o
old
de
nues os
días.
Fo ma
cada
uno
de
es os
ocho
omos
un
olumen
-.en
4.”
con
ipos
elze i ianos,
iniciales
y
iñe as
de
ado no,
y
He iosa
encuade nación
con
plancha
hecha
á
p opósi-
o.
Cada
omo,
4
p as.
en
ús ica,
y
6
lujosamen e
encua-
de nado.
REVISTA
POPULAR
Semana io
-
ilus ado
des inado
á.la
mayo
di usión
E
la.
bienhecho a
p opaganda
ca ólica
Conoce
el
pueblo
español
esas
dieciséis
páginas
sema=
nales,
y
las
ha
a ado
desde
su
p ime a
apa ición
en
1874
con
el
ca iño
y
con ianza
ilimi ada
que
sólo
se
p o esan
á
los,
e dade os
y
p obados
amigos.
A
es e
buen
a ec o
se
«ha
p ocu ado
co esponde
mejo ando
cada
día,
den o.
de
sus
mismas
condiciones,
la
publicación,
de
las
más
nu idas
del
o be
ca ólico
sob e
se
una
de
las
más
eco--
nómicas.
Su
ba alu a
puede
ap ecia se
ia
0do
que
po
á
cincuen a
cén imos
al
mes
epa e
cada
semana
un
nú-
me o
de
ein a
y
dos
columnas
de
ex o
y
cua o
de
cuz
-bie a:
ó
lo
que
es
igual,
po
doce
eales
al
semes e
da
un
omo
de
400
páginas,
ilus ado
po
é mino
medio
con.
$0
g abados
de
dis in os
amaños,
egalando
además
en-
Julio
un
omi o
de
olle ín
con
g abados,
y
de
Diciemb e
ad
7
--.
4
Ene o
el
Almanaque
de
los
Amigos
Lál
Li
"Imsa
co
ambién.
PRECIOS
:
Di igiéndose
á
la
Admi a
España,
6
p as.
un
año;
Cuba
dl
Pue o
Rico,
8;
Es ados
de
la
Unión
pos al
de
Eu opa
y
Filipinas,
10;
Es ados
de
la
Unión
A
pos al
de
Amé ica,
12:50;
y
en
los
demás
pun os,
15.
Po
medio
de
Co esponsal
:
España,
6'50
p as.
un
año.
-
En
odos
los
demás
pun os
del
Ex anje o,
An illas,
Fili-
pinas
Ey
Amé icas,
po
azón
del
cambio
A19TAa:
los
p ecios
E
los
seño es
Co esponsales.
ADVERTENCIAS.—Los
núme os
suel os
se
enden
á
pe
--20
cén s.
No
se
admi en
subso ipciones
po
menos
de
un
semes e
en
España,
y
de
un
año
en
Ul ama
y
ee
Ji
em.
;
pezando
po
Ene o
ó
po
Julio.
«Di igi se
á
D.
Miguel
Casals,
Pino,
5,
Ba celona.