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El Pan del pobre

Sardá y Salvany, Félix (1844-1916)

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ELPAN 4 DEL POBRE q Sa dá y pa a BARCELONA. ENERO be 1896 . e Ap 4 CONDICIONES DE SUBSCRIPCIÓN ¡_-——m— », 1 ejengpla mensual. . . 150 plas. al año. 34 ejempla es ienénales:: 0'50 » cada mes. a 8 » . » a | Ad YES Ne » » AM 5DO.- » ' > á 20 » 2510 E 2:05 y! ye y) á UN e» » a A, ne » NoTas. Las subsc ipciones á un ejempla sól se ad- mi en po año en e o. Subsc ibiéndose de cua o e i places EN s en adelan e, puede hace se po uno, dos ó es mesBs, in se- mes e ó odo el año. ' El pago se ha á po adelan ado en le a, ada Ó se-* llos, ce i icando en es e úl imo caso la ca a. Di igi se á D. Miguel Casals, Lib e ia y Tipog aP a_Ca ó- lica, Pino, 5, Ba celona. OPÚSCULO EN PREPARACIÓN PARA FEBÑERO ¿No es ho a oda ía? po D. Félix Sagda y Sal- any, Pb o., Di ec o de la Re is a Popula . O o PAN DEL POBRE o A 0) FeLix SARDÁ Y SALVAN, PBRo. *» =- DIRECTOR DE LA a Py REVISTA POPULAR Y 90 «e CON LICENCIA ECLESIÁSTICA »D 4 » 4 > - BARCELONA.—1896 LIBRERÍA Y TIPOGRAFÍA CATÓLICA, Pino, 5 ona! ¿Con í ulo de comedia en a- | mos hoy? —Lo es, en e ec o, y andu o hace poco iempo muy anunciado en pe iódicos y ca - eles. Y albo o aba de lo lindo á los ciu- dadanos del cua o es ado, que no cesaban de aplaudi abiosamen e la encandilada dia iba que en al d ama se lanzaba con= Se ¿ a la desigualdad social. Y más de un bo- bo, omando po lo se io lo que eía en aquel mundo de bambalinas y bas ido es, llegó á c ee posible lo que con el nomb e de edención del pueblo se p edicaba allí pa a soli ian a su u o . E —¡Pob e pueblo, y menguada eden- » ción la que puedé espe a de an ex años eden o es como le an saliendo al in eliz! —Po sue e hay Reden o de e as, que es Nues o Seño Jesuc is o, y no Hay o o de quien pob es y icos deban espe a sal- ación, como icos y pob es se allanen de una ez á que e la de e as. Que po icos y pob es nació y padeció: y mu ió, el que de pob es. y icos es único Seño y ha de se único sup emo Juez. Y es en ano es- pe a que o o alguno ponga hoy en equi- lib io y a monía las an e uel as clases sociales, á las que con odas sus ue zas se empeña en azuza unas con a o as con sa ánicos ines su común enemiga la Re- . olución. —Decís bien, y empiezo á columb a la azón de ues o epíg a e. 11 pan del po- b e debe de se , según ues o Sa a, la Religión. ANN Ay Jan ia —Es a es y no o a. —Más... o éceseme un epa illo, y me lo habéis de pe dona . —Sol adlo sob e la ma cha, homb e de Dios. i —Es el siguien e: ¿po qué decís el pan del pob e y no el pan del homb e, si la Re- ligión e dade a es pan de pob es y icos sin dis inción, y no únicamen e delos p ime os, á quien sólo en ues o í ulo os e e is? —+¿No alcanza á más ues o epa o? —No, cie amen e. —Pues ahí a la espues a, que ex año no hayáis adi inado ya. Ll pan del pob e he dicho, no po que deba se exclusi a- men e pa a el pob e la Religión, sino po - que de és a es aquél quien iene mayo necesidad, y á quien a o ece ella con más dspcolales en ajas y bene icios. De sue e que, si pa a una clase sola debie a habe en el mundo Religión, pa a la clase pob e de- bie a habe la; y si en plebisci o gene al debie a o a se si la ha de habe ó no, na- die como la clase popula debe ía anda más in e esado en que la o ación esul a- se a i ma i a. Y sin emba go, sucede: aquí un Caso a o. Hay la p eocupación en e muchas gen es de c ee que la Religión es cosa que deben ene allá solamen e los i- cos, á quienes puede y debe pe mi i se es e lujo como p opio de su ca ego ía, y que las clases in e io es ienen o as menuden- clas en que pensa y que más de ce ca las » ocan, que no esas de Dios, del alma y de la o a ida. EEN —Así es en e ec o, y 4 muchos pob es» iene alejados de p ác icas eligiosas y del emplo y del sace do e al majade ía. —Muy bien la acabáis de cali ica , y no me ece cali ica se de o a mane a. Y ahí enéis la azón, oda la azón, del í ulo, que aho a con mayo de enimien o y ca- chaza amos, amigo mío, á desa olla . | NO 11 9 ye (O ¡omo del pan necesi a el a homb e de la Religión, pe o como del pan nece- si a de ella más que na- die el pob e hijo del pue- y SN blo. ¿Po qué? Po es a 0 “E misma azón de se pob e, que es la que an e odo quie o On á conside a . Dime sino ú, a esano ó menes al ó la- b ado ó jo nale o de áb ica: ¿no ienes en es a ida abajosa y mise able que a as- as, más necesidad de consuelos y de amo . y de espe anzas, que el icacho de allá en- en e, que an as eces has mi ado con un. si es no es de enco osa en idia? Dime que sí, po que aunque p e endas negá melo, leo la e dade a espues a en el ondo de > > N 44 aquel á quien aqueja y de o a eso a ham- b e del alma, an es que po ella enga és- a á sumi se en el espan oso le a go de la indi e encia? Así comp endo en algún modo los ipos, á p ime a is a incomp ensibles, que ha p oducido y lle ado p ime o al c imen'y luego á los pa íbulos, el Ana quismo de », nues os días. Es cada uno de ellos un caso “de pa ología mo al que no iene explicación, si no se acude á busca la en es as uen es. Pa a mí los Pallás, los Sogas, los Sal ado , no son o a cosa más que ie as á quienes ha uel o ales el hamb e ho ibilísima de que es amos hablando. Halla se pob es, ol- idados y abandonados y quizá desp ecia- dos de odos, es deci , sin amo y sin ideal y sin espe anza en cosa ó pe sona alguna de la ie a; y halla se al mismo iempo sin e en su o igen y en su in, sin ojos pa a mi a más allá de lo p esen e, po que sólo la e es el ojo pa a mi a á la e e nidad; ¿qué ha de se es e in eliz sino un enemigo abioso de odos, pues o que nadie, nadie ni en el cielo ni en la ie a se le o ece como «amigo? ¿Cómo no ha de ex ende su mano enco osa á la bomba ó al puñal 15 pa a AOS siquie a esa mise able sa is ac— ción de odia como ie a, ya que no e ni ha- la donde sa is ace su anhelo de amo como - se acional? Pe e sas'y ho endas in luen- cias sec a ias, oso as habéis c eado ese ipo espan oso, gene ación espon ánea de ues a co up o- Ta y des- espe an— e p opa- ganda: oso as, - con a- haciendo la legislación, en enenando la ense- ñanza, emb u eciendo las cos umb es, habéis log ado hace del hom- b e, que guiado po la Lamb de la e dad eligiosa puede llega á se poco menos que ángel, un-se que á “ odos los e— cu sos del ingenio de homb e eúne o- das las ene gías ins in i as del b u o. Es a es ues a ob a, mi adla bien. El i- co sin e puede no llega á se un mons- 16 uo de c ueldad como Ne ón, con en án- dose con se lo de sa is echo sensualismo. como Heliogábalo. El pob e sin ella no puede aspi a á an o, pe o no deja á de se siquie a un más ó menos enn di- Dane 4 SI E , ; ia a T > IV Sk) ERO Vamos á e ; ¿y po qué ha- 2 b ías de se ú, pob e amigo: mío, enemigo de nues a San a Religión Ó siquie a eceloso y descon iado de ella? ¿Acaso po que ha hecho de i | y de los de u condición in eliz, el obje o p i ilegiado de sus amo es y des elos? | ¿Acaso po que en el más sublime de sus códigos, que es el E angelio, ha enal ecido la pob eza y la condición de pob e, has a. el pun o de habe mo ido á que la llamase un sabio esc i o la a is oc acia del C is- ianismo? ¿Acaso po que ha ulminado do eielaS maldiciones con a los malos icos, y pues- o en e los c ímenes que claman engan- za al cielo, el del que de auda al jo nale o su legí imo habe ? ¿Acaso po su solici ud en cub i ma e= ialmen e el suelo donde ella se es ablece, 2—PAN DEL POBRE. 48 E de ins i uciones bienhecho as del pob e y ali iado as de odas, absolu amen e odas sus necesidades? ¿Acaso po que el mismo C is o, lle ando su amo á ponde aciones que esul a ían exage adas si no uesen di inas, ha decla— ado El mismo que e e se ep esen ado en la pe sona de odo pob e, mandando se le mi e á és e como imagen suya, y e a o suyo, y en cie o modo como o o El? ¿Qué humani a is a, qué ilán opo de los.que andan po ahí oci e ando amo á las clases p ole a ias y menes e osas, ha hecho po ellas o o al, ó siquie a se ha ap oximado algo á ese modelo? No me ci es ases y discu sos de ilóso- os y polí icos que nada p ueban, sino lo que p ueban en la mayo pa e de los ca- sos las ases y los discu sos, es deci que hay quien sabe habla mucho y muy ga- lla damen e, pe o nada más. Los pe íodos más pomposos del más elocuen e eden o ó emancipado de las clases deshe edadas, no alen un mend ugo de pan ó una pieza de cinco cén imos dados con amo de c is- iano, es deci , po amo de Jesuc is o. La mundana ilan opía, que an as ob as de A, ==” a 20 ca idad ha des uído pa a med o de sus alsos após oles á cos a del pa imonio del - pueblo, no ha le an ado que sepamos un solo Asilo pa a una docena de c ia u as. Allí donde no ha acudido á pone mano en esas ob as la Religión, nadie ha acudido á pone la. Una sola He mana de la Ca idad ó un solo He mano de San Juan de Dios hacen eu un año en a o de la clase des- alida, más de lo que han esc i o de un siglo pa a acá odos los alsos amigos de ella. Nó hablando, sino ob ando, se hace la e dade a ca idad y se auxília á'los ne- cesi ados. Pon un club ó un a eneo li- b epensado en cada esquina, y ya e ás si e esul a de ellos, engañado abaja- do , el bien posi i o y angible que e e- sul a de un solo con en o de Capuchinos ó de He mani as de los Pob es en cualquie pun o de la ciudad. Las es adís icas son mo ales pa a los impos o es: consúl alas, aun las hechas po quien no iene in e és alguno en a o ece al cle icalismo, y e- ás que odo el bien que se hace en odas pa es en a o del pueblo es cle ical de e- ma e. Y después de es o, ¡ ía e de e ó icos de plazuela y de emancipado es de club! 21 V o he pensado millones de e- | ces y aho a me da la ocu- encia, amigo mío pob e, de con e i lo aquí un a o con igo mismo. Es un a - gumen o que po omo que yy seas me lo as al pun o á ARS comp ende . Es el siguien e: Mucho bien se hace hoy día en el mundo en a o de las clases necesi adas, y eso que el mundo de hoy Do es en su mayo ía buen ASES ni mucho menos. ¿Qué al se ía si las gen es odas uesen en su gene alidad como las quisie a la Iglesia, y las manda se Dios Nues o Seño ? : Piénsalo un a o po u ida, que la co- sa iene más miga y meollo de lo que al p incipio e pudis e imagina . Ñ 22 Figú a e que á odos los icos se les an- ojase un día po g acia de Dios (que mi- lag o de la g acia de Dios hab ía de se ), hace se gene osos y Ca i a i os como de- bie an con el pob e; que odos des inasen á ob as de bene icencia lo supe luo de sus habe es como o dena la ley de Dios; que á nadie se le an ojase, nó ya esquilma con usu as y exacciones al mise able, sino al e és, da le la mano, ab i le la bolsa, y en a le en los senos de su co azón. ¿Cuál se ía el cambio que se ob a ía con ese p o- digio en la sociedad? ¿No se ía ella, aun desde acá, el p incipio de las e e nas dichas del pa aíso? Desdichados hab ía, ¿pe o no se acaba ía po lo menos con una de las p in- cipales causas de a licción, que es la in- digencia? A muchos no les sob a ía pa a echa lo po la en ana; pe o ¿ al a ía á na- die pa a sus más p ecisos menes e es? «Es o es un sueño,» me sal as al pun o. «Es o es una u opia,» exclamas hablando á la moda y en g iego pa a mayo cla idad. No, amigo mío, no es un sueño ni es eso o que dices; es el ideal c is iano en oda su pu idad; es el debe de odos los icos pa a odos los pob es; es la o dena= 23 J | ción gene al de la Di ina P o idencia pa a iguala con el amo las condiciones que han hecho desiguales la ap i ud, el empe- amen o ó lo que llamamos o una. «¡Pe o eso nunca se á!» eplicas impa- cien e. No me apu es, amigo mío, y en cacha- za siquie a po unos ins an es, que aho a iene lo decisi o de mi a gumen ación. Si se á Ó no se á, no es.cosa que haga aho a al caso; dime, empe o; cuan a más Reli- gión haya en el mundo, ¿no es á más ce - ca de se una e dad p ác ica el bello ideal que ú has llamado ensueño? Y cuan a menos Religión haya, ¿no nos halla emos más y más lejos de es e he mosísimo ideal? Pues aho a, aplica ú el ec o c i e io que Dios e dió po co o que sea, y esuel- e si e con iene más que haya en el mun- do mucha Religión ó que haya poca. Resuel e si e es en ajoso que sean más en núme o los a eos y los lib epensado es, que los buenos y piadosos c is ianos, Resuel e si e ha ían g an a o con su- p imi las Pa oquias y Con en os, hacien- - do de ellos (lo que más de una ez se ha is o sin duda pa a u elicidad), cua eles 30 das las mise ias, odo eso e a abo ecido, esca necido, hollado... «En oda la an igúedad, po espacio de cua en a siglos, sob e oda la az de la ie- “T a, no se encuen a un hospi al pa a los en e mos, ni un hospicio pa a los ancianos, ni un asilo pa a el su imien o... «Todo es o emba ga el alma de is eza . p o unda; pe o es ú il eco da lo en un si- glo en que al pa ece se ol ida demasiado de qué abismo sacó Jesuc is o á la huma- nidad.» He aquí compendiado en b e es pe o ené gicas ases lo que puede da de sí el mundo sin Dios, aunque se llame an cul o y ci ilizado y a is a, y an ilóso o y elo- cuen e y gue e o como e an sin duda, pues no hemos de nega les es e hono , el iejo Egip o, la an igua G ecia, la pagana Roma. Vuel o, pues, á mi ba ida y dispensa, amigo mío es as epe iciones, que no las hago aquí sino muy de p opósi o y pa a señala con ellas los pun os, po deci lo así, culminan es y las esul ancias, como se dice aho a, de es a nues a amilia con- e encia. | A 34 No se ama al pob e, sino donde se ama á Dios; ni se ama Mucho al pob e, sino donde se ama mucho á Dios; ni se hace sa: c i icio alguno po el pob e, sino allí donde es e sac i icio lo inspi a y lo impone y lo acili a y lo ealza y ennoblece el amo de Dios. Y no se ama (óyelo bien) e dade- amen e á Dios, sino en la Religión e - dade a. -32 VII ORA es ya de empeza á esu- mi odo lo has a aquí discu- ido y expues o, acen uando en nues o abajo el pun o de is a conc e o que p ome e su í ulo, y que al ez has c eído se me a ol ida- do ya. Pan del A, llamo á la Religión, y así quie o la conside- es ú, p ime amen e po que es el alimen o mo al de odos, así pob es como icos, sin el cual no mas más que hamb e, mise ia y desnu- dez pa a el espí i u», hué ano de oda idea ele ada; ce ado á oda aspi a- ción supe io , pegado como molusco il á la oca; sin luz del cielo, ni espe anzas de mundo mejo , ni gene osos alien os pa a linaje alguno de i ud ó sac i icio, 33 Pan del pob e llámola además, po que de ella iene más necesidad que o o alguno el de: u condición; como quie a que es mayo u desampa o, mayo u soledad, mayo u p opensión al desalien o, mayo- es us ocasiones de desespe ación. Nece- si a dos eces el pob e la e c is iana: la necesi a como homb e y la necesi a como pob e. Y si alguien pudiese dispensa se de ene la, po conside a la inú il mueble de lujo, es e al nunca se ía el en e mo, el indigen e, el op imido, po que pa a és os siemp e se á a ículo de p ime a nece- sidad. Pan del pob e la llamo ambién, po que has a de lo ma e ial pa a su ida ísica le si e la Religión, como que es la única que mue e á que se lo den los que pueden y deben; y nose lo da nadie si no es mo ido, ó aconsejado, ó mandado po es a misma Religión. De sue e que si auxilio halla el hamb ien o en sus he manos ca i a i os, es pan que le da la Religión; si ab igo en su o andad, es, pan que le da la Religión; si lecho en su dolencia, es pan que le da la Religión; si asilo en su ejez, es pan que le da la Religión. Y en odas o mas y bajo 8—PAN DEL POBRE. 34 odos concep os y po medio de oda clase de ins i uciones y de ob as públicas y p i- adas es la Religión, 41 Pan del pob e, y el único pan. En is a de lo cual e es, pueblo mío, in- sensa o y loco de a a si no amas y ap e- cias en lo que ale la Religión, que an o e a o ece y dis ingue, y sin la cual se- ías lo más abyec o y desp eciado que hay sob e la haz de la ie a. Sí, aunque no uese po u alma, que ese es el in e és siemp e p imo dial; aunque no uese po el debe que ienes con Dios, que esa es la conside ación que debe siem- p e pesa sob e odas; aunque no uese po - que e es acional y e es c is iano; debe- “ ías ama y p ac ica la Religión solamen- e á ue de gene oso y leal y ag adecido, y aún de... in e esado, Como amas y ag adeces á quien e am- pa a en las ho as de ibulación y desg a- cia; como ap ecias á quien e conside a y dis ingue y se e mues a amigo; como escuchas y a iendes al que e da p uebas cons an es de ela po u bien y po u dignidad y po odas us necesidades. Con eso solo me con en a ía, con que ue- 35 ses gene oso y leal y ag adecido con Dios y su Iglesia, como lo e es po lo egula con cualquie indi iduo de u condición, á quien e econoces deudo del más insig- ni ican e bene icio. Po que ú, pob e amigo mío, du o de cabeza pod ás se alguna ez, y e co en u pensa y que e , y o as eces lige o, oluble, a eba ado. Lo que no puedes, es se á sabiendas ing a o. Es a palab a sola e suble a, e i i a, y ha ías una ba aba- .sada cualquie a con el más pin ado que se a e iese á echá ela en os o. «DR S ) (o 36 Vol S siNemba go, ¡ay, pueblo mío de mi alma! ¡ay, pueblo de mi co azón! yo soy quien he de son oja e aho a con esa neg a e dad, y al os o he de dolá ela aquí en público, en p esen- cia de odo el mundo, pa a que sean ma- yo es u con usión y son ojo. Con odas las le as e lo digo aquí, y no oy á calla po más que e desazones, y i es ai ado es e pedazo de impo uno papel, que como odos los que en adelan e en al o ma ayan saliendo, se ha p o- pues o can á elas siemp e muy cla as. Ing a o e es, sí; ing a o y sin en añas, si ya no e excusa en eso, como en o as cosas mil, u añeja y p o e bial incons- ciencia. Que si odo aquello ue as, á sa- biendas de lo que es, no hab ía modo de cali ica e dignamen e, como no uese lla- Po 37 mándo e á boca llena mal co azón y pe e so. Hanme dicho, en e ec o, pueblo de los alle es y de las áb icas y de los campos, hanme dicho cosas de i, que si allá de los sal ajes de la Oceanía se dijesen, ó de los mo i os del Ri , apenas ue an c eíbles, po lo a as y descomunales. Po que allí us he manos, de neg o ó ama illo ó acei- unado colo , suelen se bá ba os pa a o- do, y ie as como las de sus bosques con los que i i an su mal humo ó andan con ellos en lucha. Mas nó con quienes se les mues an a ables, dadi osos y ca i a i os. Y ú en medio de anidosos ala des de cul- o y ci ilizado, con ésos p ecisamen e es con quien e pe mi es locu as de b u o, y has a más de una ez sang ien as hazañas de ie a. O sino, amos á saca e aquí odos los apos sucios á la colada, pues e he dicho y epi o que oy á can a e, sin miedo ni e giienza, oda, odi a la c uda e dad. Tienes pa a con los enemigos de la Re- ligión necias amis ades y iles complacen- cias y uínes simpa ías, que no me explico ni ú mismo e explicas; pues nadie acie a 38 como ales gen es, de sucia y e gonzosa his o ia las más de las eces, han "podido en a e an po el ojo, y gana e la o- lun ad y aun... explo a e el bolsillo. ¿Qué es es o, sino hace causa común con los enemigos de u elicidad ó sea del Pan del pob e? Ab ese con cualquie í ulo y bajo cual- quie bande a un club, en que se habla go do con a el Papa y con a los cu as, y aun con a Dios y la Vi gen y odos los - San os; y as y co es y llenas el inmundo salón, y pagas con u dine o el concie o de blas emas necedades con que allí, so p e- ex o de ilus a e mejo , se e engaña y se e emb u ece po quien, si ueses á p e- gun a le sus an eceden es, no le halla ías digno de ia le siquie a una pese a. ¡Y le ías u alma, y le ías u hon a, y le endes u paz de la ida y u dicha de la e e nidad! Y con es o e decla as en con a del Pan del pob e, como el más c uel a de u - desdichada clase. Ala gas con a idez la mano, y aun cinco ó diez cén imos de u menguado jo nal, pa a comp a la hoja ó papelucho in ame que en p osa y en e so y en g ose a ca i- AN 47 - Reza cada mañana y cada noche, y con los uyos más bien que solo, pidiendo á Dios el Pan de cada día; el Pan de u boca, que es el abajo y la salud; el Pan de u In eligencia, que es la e dad; el Pan de u co azón, que es la g acia; el Pan de u e e nidad, que es la glo ia del cielo. F ecuen a los San os Sac amen os, Pan de ida.y de o aleza, con el cual se o - man aún de u uín made a los g andes hé oes y los g andes San os. Cuando el mismo Hijo de Dios se dignó hace se Pan pa a el hijo del homb e, ¿pod á és e sin ho ible ing a i ud hace se del desganado y del desdeñoso pa a con es e di ino Pan? ¡Ah! ¡Cómo les luce y cómo se les conoce á los pob es ob e os que acuden cons an es á la Sag ada Mesa, el emple y igo que da á su empe amen o mo al la subs ancia de es e sobe ano Pan! O o Pan de incalculable p ecio pa a i, aunque se ende po ahí á pocos cén i- mos y aun más de una ez se e egala de balde, es el de la sana lec u a. Búscala, ómala, llé ala á u casa, epá ela en e us hijos y amigos, digié ela y nú e e con ella, y haz e de ella (después de se i e 48 á i p opio), p o eedo y auxilia pa a o os hamb ien os como ú. ¡Mi a que son mu- chos los que há pe dido un ozo de papel, pe o son ambién muchos los que un ozo de papel ha iluminado y despe ado y econducido á caminos de sal ación ! ¡Mi a que con es o solo, como quien da un pe- dazo de pan á un des alido, puedes da le ú 4 cualquie desdichado un ayo de luz y un oque de g acia y un luga en el cie: lo! ¡Mi a que es g an ob a de ca idad y de apos olado espa ci es e Pan, y pone lo al alcance de odas las manos y de odas las bocas, que an as hay po esos mundos que se alimen an sólo de enenos de e o y de basu as de co upción y escándalo!!! Y po in, ú ¡oh lec o ! pob e ó ico que seas; es e mismo opúsculo que con í- ulo de El Pan del pob e ha lle ado Dios á us manos, es ímalo y ap o échalo como e dade o Pan (aunque osco y bas o como pan de pob e), y con él odos los demás que con el di ino auxilio han de o ma es a colección... Sabadell, 1896. A. M. D. Q. PRO PAGANDA CATÓLICA po D. FÉLIX SARDÁ . SALVANY, Pb o. _——e Ye Los ocho omos de es a impo an e ob a, que con an a | acep ación iene publicándose, con ienen las ma e ias si-' guien es; ; El omo 1, Los cien opúsculos de la Biblio eca MAS "El II, Opúsculos a ios. El Il, Un Año sac o ó lec u as y eje cicios. pa a las p in- bbc es i idades del Calenda io c is iano. Is '-. El IV, Más opúsculos. El Y, A ículos polí ico- eligiosos, desean dis ins ¡" as épocas y pe iódicos, y p ecedidos de un discu so p e- limina sob e el Pe iodismo y la P opaganda. : : El VJ, el Libe alismo es pecado, el Apos olado .segla , Masonismo y Ca olicismo, y a ias Con e encias. : El VII, Nue os opúsculos. - EL VII, Va ios a ículos de pe manen e Ji pá a la | O o old de nues os días. Fo ma cada uno de es os ocho omos un olumen -.en 4.” con ipos elze i ianos, iniciales y iñe as de ado no, y He iosa encuade nación con plancha hecha á p opósi- o. Cada omo, 4 p as. en ús ica, y 6 lujosamen e encua- de nado. REVISTA POPULAR Semana io - ilus ado des inado á.la mayo di usión E la. bienhecho a p opaganda ca ólica Conoce el pueblo español esas dieciséis páginas sema= nales, y las ha a ado desde su p ime a apa ición en 1874 con el ca iño y con ianza ilimi ada que sólo se p o esan á los, e dade os y p obados amigos. A es e buen a ec o se «ha p ocu ado co esponde mejo ando cada día, den o. de sus mismas condiciones, la publicación, de las más nu idas del o be ca ólico sob e se una de las más eco-- nómicas. Su ba alu a puede ap ecia se ia 0do que po á cincuen a cén imos al mes epa e cada semana un nú- me o de ein a y dos columnas de ex o y cua o de cuz -bie a: ó lo que es igual, po doce eales al semes e da un omo de 400 páginas, ilus ado po é mino medio con. $0 g abados de dis in os amaños, egalando además en- Julio un omi o de olle ín con g abados, y de Diciemb e ad 7 --. 4 Ene o el Almanaque de los Amigos Lál Li "Imsa co ambién. PRECIOS : Di igiéndose á la Admi a España, 6 p as. un año; Cuba dl Pue o Rico, 8; Es ados de la Unión pos al de Eu opa y Filipinas, 10; Es ados de la Unión A pos al de Amé ica, 12:50; y en los demás pun os, 15. Po medio de Co esponsal : España, 6'50 p as. un año. - En odos los demás pun os del Ex anje o, An illas, Fili- pinas Ey Amé icas, po azón del cambio A19TAa: los p ecios E los seño es Co esponsales. ADVERTENCIAS.—Los núme os suel os se enden á pe --20 cén s. No se admi en subso ipciones po menos de un semes e en España, y de un año en Ul ama y ee Ji em. ; pezando po Ene o ó po Julio. «Di igi se á D. Miguel Casals, Pino, 5, Ba celona.