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Los contratos de servicios agrarios y el mercado de trabajo en el campo Sevillano Bajomedieval

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Los contratos de servicios agrarios y el mercado de trabajo en el campo Sevillano Bajomedieval

Author: Borrero Fernández, María Mercedes
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 1987
Source: https://idus.us.es/bitstreams/25f7ae4a-84bb-4100-ac20-a47f02255249/download
LOS CONTRATOS DE SERVICIOS AGRARIOS Y EL MERCADO
DE TRABAJO EN EL CAMPO SEVILLANO BAJOMEDIEVAL
MERCEDES BORRERO FERNANDEZ
Uni e sidad de Se illa
En el con ex o del mundo u al andaluz bajomedie al, la explo ación
ag a ia de las g andes incas es aba p ecisada de un olumen de mano de
ob a a iable po empo adas, po lo que se lle a á a cabo g acias a la con-
a ación de abajado es e en uales. De hecho, el i mo del ciclo de p o-
ducción de los es g andes cul i os medi e áneos — id., oli o y ce eal—,
de e mina la necesidad de labo es es acionales pa a cuya ealización se es-
ablecen con a os especí icos en cuan o al iempo y al abajo a ejecu a .
Vamos a in en a expone aquí la ipología de es os con a os de se icios,
y a a és de ellos obse a emos las ca ac e ís icas del me cado de abajo
en el campo.
Hemos hecho cons a que el ámbi o geog á ico en el que amos a cen-
a el análisis es el campo andaluz. Aho a bien, no se a a de es ablece
las líneas gene ales que se daban con espec o a la con a ación de se icios
ag ícolas en an amplio ma co económico. Las uen es que u ilizamos son
locales en el más es ic o sen ido; se a a de P o ocolos No a iales de de-
e minados núcleos de población u al
l
. P ecisamen e es a ci cuns ancia li-
mi a en cie o sen ido las conclusiones a las que se puede llega , pe o a
la ez a a pone de elie e de o ma muy cla a los mecanismos u ilizados
pa a la explo ación de de e minados ipos de g andes p opiedades, p ecisa-
men e aquellas que p edominan y ca ac e izan a la zona conc e a de la que
poseemos ondos no a iales: la coma ca oli a e a del Alja a e se illano.
Desde luego los con a os de se icios ag ícolas no sólo es án e e idos a
los abajos del oli a , aunque sí son és os los más abundan es y los que
en ealidad ma can la pau a de la o e a de abajo pa a los jo nale os y
1. U iliza emos undamen almen e P o ocolos No a iales de las illas de Sanlúca la
Mayo , Aznalcáza y Pilas, aunque ambién se han consul ado y po ello se án ci ados
los P o ocolos de Guillena y la Rinconada. Las echas de és os son di e sas: los de San-
lúca la Mayo aba can p ác icamen e un siglo (1430-1530); los de Aznalcáza y Pilas, así
como los de Guillena y La Rinconada se inician bas an e más a de, en los p ime os años
del siglo XVI. La localización de es os P ocolos es di e sa, po lo que se ci a án así: A
(A chi o) P (P o ocolos) S (Sanlúca ) M (Mayo ), seguido del nomb e del luga al que
se e ie an: Aznalcáza , Pilas o Sanlúca ; A (A chi o) M (Municipal) Pilas; o bien, A
(A chi o) P (P o ocolos) S (Se illa), seguido de los é minos de Guillena o La Rinconada.
MERCEDES BORRERO FEF NANDEZ
los pequeños p opie a ios. Ambos g upos campesinos p ecisan de ese a-
bajo empo al, ya sea de o ma pe en o ia po se la única uen e de in-
g esos en el caso de los p ime os, o bien po cons i ui el complemen o in-
dispensable a una economía basada en una insu icien e p opiedad e i o ial,
ci cuns ancia és a i ida po los segundos.
I. T1POLOGIA DE LOS CONTRATOS DE SERVICIOS AGRARIOS
En la con a ación de mano de ob a pa a el abajo ag a io apa ece
como ac o impo an e el elemen o iempo. Como a i ma Ra ael Gibe , se
a a de un con a o de du ación, es deci que se o o ga po un iempo,
du an e el cual el con a ado p es a un se icio
2
. Pe o si el iempo es im-
po an e, el se icio p es ado, el abajo desa ollado en ese iempo, es
igualmen e básico. La capacidad de abajo que el ope a io en ega al con-
a an e es undamen al pa a es ablece una ipología de es e ipo de con-
a os. Ya en Las Pa idas se ap ecia una cla a dis inción en e es os dos
ac o es componen es del con a o de se icio, al de ini en una de sus leyes
la
labo
en es os é minos:
«...la o es dicha, aquellas cosas que los o nes
azen abajando en dos mane as. La una po azón de la echu a. La o a
po azón de iempo»
3
.
Así pues, el iempo y la capacidad de abajo son
los dos elemen os básicos sob e los que gi a el ac o ju ídico del con a o
de se icio. La combinación de ambos nos a a pe mi i es ablece di e en-
es modalidades de con a os. En e las posibles combinaciones hemos op-
ado po la ag upación de los mismos en es g andes apa ados:
—
El p ime o lo componen aquellos con a os en los que la
p es ación de abajo es en cie a o ma inde e minada, y se ea-
liza po un pe íodo empo al especí ico y pe ec amen e delimi a-
do.
—
El segundo g upo lo o man los con a os de se icio susc i-
os pa a una labo conc e a a ealiza du an e un iempo ijo.
—
Po úl imo, en el e ce g upo incluímos aquellos con a os
que ienen como obje i o la ealización de un se icio especí ico
cuyo cumplimien o si e como lími e empo al. Es deci , se a a
de la con a ación de mano de ob a pa a e ec ua de e minados
abajos ag ícolas que se ealizan en un iempo sólo delimi ado
po el i mo del ciclo de cul i os.
2.
R.
GIBERT:
El con a o de se icios en el De echo medie al español.
En «Cuade -
nos de His o ia de España», T. XV (1951), pág. • 57.
3.
Pa ida II, Tí ulo XX, Ley V.
182

[2]
Los con a os de se icios ag a ios y el me cado de abajo en el campo se illano bajomedie al
Como se e las di e encias no son ajan es. En cualquie a de los casos
que amos a analiza el ac o iempo y el abajo a ealiza es an p esen es,
pe o se ap ecia una dis inción en cuan o al p edominio de uno u o o ac o .
A.
Con a os pa a se icios inde e minados
Es os con a os no son muy a iados en el á ea económica que a amos,
quizás po que en la misma se ha llegado, a ines del siglo XV y p incipios
del XVI, a una plani icación de la explo ación ag a ia dominan e que de-
manda an e odo mano de ob a especializada, es deci p es aciones espe-
cí icas, y, como hemos dicho, el ipo de con a os que nos disponemos a
analiza se ca ac e iza po p edomina en ellos el ac o iempo sob e la
p es ación.
En gene al, el iempo de con a ación es a iable y se inse a más en
el calenda io ag ícola que en el sola , siendo su du ación en é minos ge-
ne ales in e io al año.
A.1. Con a os de gañanes
Den o de es e p ime g upo el con a o de se icio más abundan e es
el de
gañán
o
ape ado ,
é minos sinónimos jun o al más gené ico de
a-
bajado .
Dos ca ac e ís icas de inen al mismo: el iempo de con a ación y
la inde e minación sob e el abajo a ealiza .
El iempo de con a ación oscila en e 6 y 8 meses y es común a odos
ellos la echa de inalización, que se man iene p ác icamen e inal e able a
p incipios de mayo
4
, con lo que el pe íodo de se icio se es ablece en e
inales de sep iemb e-oc ub e y inales de ab il. F en e a la exac i ud con
que se ma ca el iempo de se icio, el ipo de abajo a ealiza po el ga-
ñán no se explici a en los con a os. En é minos gene ales es e abajado
e en ual se obliga a se i a un p opie a io de ie as
en odas las cosas que
se mandeis,
exp esando, eso sí, unas excepciones que me epi en con ínua-
men e y que se conc e an en no ealiza abajos de molienda o de gua da
de ganados.
A pesa de es a al a de cla idad en cuan o a las labo es p opias del ga-
ñán, podemos ace canos al ipo de abajo ealizado po los mismos a a és
del calenda io ag ícola, ya que es sin omá ico que se con a e siemp e en
las mismas echas y pa a el mismo pe íodo. Según el ciclo ag ícola del á ea
económica a la que nos e e imos, el abajo más abundan e en e los meses
4. Lo más común es encon a como echa ope el p ime día de mayo, aunque en
ocasiones apa ece una ampliación de los días de abajo que oscila en e 8, 10 y 15 días.
APSM, Pilas, 1516-19, ol. 76; APSM, Pilas, 1525; APSM, Aznalcáza , 1505, ol. 118 y
189. AMPilas C-5, ol. 3.
[
3
]
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MERCEDES BORRERO FERNANDEZ
de oc ub e a ab il es el de a ada, ya sea a inales del año en ie as de
ce eal an es de la siemb a o en el a amien o del ba becho
5
, ya sea en ie-
as de oli a a pa i del mes de ene o
6
. Es o nos lle a a pensa que uno
de los abajos básicos del gañán o ape ado es el de a a las ie as, lo
que se con i ma, además, en aquellos con a os en los que se especi ica en
cie a o ma el ipo de se icio que se ejecu a á du an e el iempo de con-
a ación. Así, en 1505, F ancisco O iz, ecino de Se illa hacendado en Az-
nalcáza , con a a a un ecino del ci ado luga , An ón González, quien se
comp ome e a
a a y se ues o gañán en es a illa, o en el campo, o en
la ma isma, o donde os quisie des
7
.
En o os casos el con a ado exp esa
su obligación de
en a a soldada... pa a a a en ues a gaña ía
8
,
o bien
de se i le
en es a semen e a y ba echón9.
Pa ece indudable que es la labo de a ada la que undamen alen e de-
sempeña el gañán, aunque desde luego no e a la única. La ca ac e ización
de es e abajado del campo es p ecisamen e su no cuali icación en un ipo
conc e o de labo . Es a ealidad, jun o al hecho de se la a ada de los cam-
pos un abajo que no aba ca po comple o el iempo de con a ación, nos
lle a a conclui que el gañán ealizaba o os se icios, como pueden se la
ca a de iñas, la oza de los oli a es, e c. Así se ap ecia en un con a o
de 1474, po el que un gañán si e a Fe nando de San illán, 24 y iel eje-
cu o , desde mediados de no iemb e has a
acaba de a a los oli a es y aca-
ba de ca a las iñas10.
A.2. O os con a os empo ales
En la documen ación manejada exis en algunos con a os empo ales que
si bien se in uyen como de gañanes no ienen la du ación de los analizados.
Se a a de con a os pa a
se i en odo,
o como dicen muchos de ellos
pa a
se i de abajado en odos los o icios que me manda en,
pe o en los
que la du ación del se icio es muy co a, de mes y medio a dos meses.
5.
Sabemos que en la zona no sólo se a an las ie as de ce eal a p incipios de o oño
pa a la siemb a, sino ambién se da
una eja
en las ie as de ba becho en el mes de
oc ub e, como complemen o a la adicional a ada del ba becho que se da en o no a
eb e o. M.
BORRERO:
El mundo u al se illano en el siglo XV. Alja a e y Ribe a.
Se illa,
1983, pág. 89.
6.
En el oli a se inicia la labo de a ada sob e el mes de ene o, aunque su pe íodo
de ealización se p olonga has a el mes de ab il. M.
BORRERO:
El mundo u al...,
ob.
ci ., pág. 75.
7.
APSM Aznalcáza , 1505, ol. 118.
8.
APSM, Pilas, 1516-19, ol. 78.
9.
APSM, Sanlúca , Lib o de Regis o, S. XV, ol. 44 .
10. APS, O icio, XV-1470-79, ol. 352 . En 1520, dos gañanes se con a an pa a ea-
liza
odas las cosas que nos mandedes, sal o que no cabemos iñas sal o las ues as,
ni mole ni se boye o.
APSM, Pilas, 1525, ol. 3 .
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[4]
Los con a os de se icios ag a ios y el me cado de abajo en el campo se illano bajomedie al
Es sin omá ico que la echa de con a ación aba ca en odos los casos los
úl imos meses del año —no iemb e y diciemb e—, echas muy ac i as en
ie as de ce eal, po lo que se p ecisaba en ellos de abundan e mano de
ob a. Además, odos los con a os de es as ca ac e ís icas ienen e e idos
a ecinos de Escacena o Pa e na del Campo, concejos ce eale os po ex-
celenciall.
Menos ecuen es son los casos en los que el iempo de con a ación pa a
hace odo lo que mandeis
o pa a
a a y o as cosas,
se amplia po un a io.
En es os con a os —sólo es en los P o ocolos analizados— la echa de
susc ipción es a iable12.
B.
Con a os empo ales pa a abajos especí icos
En es e apa ado se encuad an una se ie de con a os de se icio algo
más a iados que los analizados an e io men e. La especi icación del abajo
conc e o a ealiza po el con a ado es la base de di e enciación que u i-
lizamos, ya que, como se e á, el iempo de du ación del se icio es a-
iable, aunque siemp e ijada de p incipo a in de mane a ajan e.
B.1.

Con a os de gua da
Se a a de un ipo de con a o de se icio que p esen a en la documen-
ación manejada una g an di e sidad, an o po los pe íodos de iempo con-
a ados como po el abajo de gua da al que obligan. En p ime luga ,
hab ía que dis ingui en e la gua da de ganados y la gua da de ie as.
B.1.a. Con a os de gua da de ganados
Den o de es e g upo las ca ac e ís icas del se icio p es ado a ían se-
gún el ipo de ganado. De hecho, encon amos desde casos en los que el
obje o de igilancia es el ganado des inado a las ca nice ias locales
13
, a con-
a aciones de gua das de dehesas concejiles, o bien gua das de bueyes de
a ada. Ve emos más de enidamen e aquellos con a os que apa ecen con
más ecuencia en la documen ación.
11.
APSM, Sanlúca , Lib o de Regis o S. XV, ol. 45 . AMPilas, C-5, ol. 7 .
APSM, Pilas, 1525.
12.
APSM, Sanlúca , Leg. 1.°, n.° 1. APSM, Aznalc,áza , 1526. APS, O icio XV,
1470-79, ol. 156.
13.
Es e es el caso del con a o susc i o po Juan Sánchez, ecino de Aznalcáza en
el que se concie a con el ca nice o de Hué a pa a gua da le la
ca ne ada
desde el 19
de ab il al 19 de sep iemb e de 1515 (APSM, Aznalcáza , 1506-21, ol. 140 -150).
[
5
]
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MERCEDES BORRERO FERNANDEZ
El
con a o de boye o
se ca ac e iza, en p incipio, po susc ibi se pa a
un iempo conc e o, que no es o o que el pe íodo del calenda io ag ícola
en el que se p ocede al a ado de las ie as. Es deci , se a a de un abajo
de igilancia de bueyes du an e el iempo en el que se u iliza es a unda-
men al ue za de acción en los campos. Así aba ca desde sep iemb e u
oc ub e has a p incipios de mayo, especi icándose en ales casos que se a a
de gua da bueyes que a an sólo oli a es. Las exp esiones u ilizadas po la
documen ación no pueden se más explíci as; los boye os se comp ome en
a cumpli el se icio has a el momen o
en que dejan de a a los oli a es
po mayo p ime o,
o bien se obligan a ealiza
el al se icio de boye-
o... desde el día que echa en a a a los oli a es as a el p ime o de mayo14.
La p incipal labo del boye o es la de cuida al ganado y e i a los po-
sibles daños que és e pueda hace en las zonas cul i adas aledañas a su á ea
de abajo. Sin emba go, es impo an e señala que en ocasiones ese boye o
a a ealiza o as labo es, gene almen e aquellas que es án es echamen e
elacionadas con su abajo de igilancia, como puede se el a ado de los
campos. En es os casos las exp esiones u ilizadas son las siguien es:
en a
a soldada... pa a a a de gañán y se boye o y gua da los bueyes;
o la de
se i pa a a a e gua da bueyes e odo lo que sea, sal o molienda de acei-
una
15
.
Es amos cla amen e an e una combinación del con a o de gañán con
el de boye o.
Con pa ecido abajo al de boye o, pe o p esen ando di e encias básicas
su icien es como pa a a a los de o ma singula , encon amos a la igu a
del
e ece o.
Se a a de hijos de gañanes que se obligan en el mismo con-
a o que sus pad es, quizás po se meno es de edad, pa a cuida de los
bueyes del e ezo, es deci de las yun as que sus i uyen en de e minados
casos a las que abajan. Es os jó enes gua das de ganado abajan exclu-
si amen e de día, mien as se ealiza la labo de a ada en las ie as. No
hemos encon ado con a os especí icos de e ece os; lo no mal es que apa-
ezcan como en el siguien e ejemplo: en 1516, un ecino de Ca ión de los
Ajos se obliga a
se i de gañán e a a e ape a
con el S . Ped o de Es-
qui el, ecino de Se illa, lle ando consigo a su hijo pa a que
sea ebeze o
e gua de de día los bueyes
16
.
Es in e esan e, además, un hecho que hemos
cons a ado y que plan ea, en cie a o ma, una especie de incompa ibilidad
en e el boye o y el e ece o. En algunos con a os de boye o apa ece una
cláusula po la que el con a an e se comp ome e a
no da ebeze o
du an e
el iempo de abajo del boye o, ya que de lo con a io és e no se ha ía
esponsable de los daños que ocasionase el ganado17.
Como hemos is o, las echas de con a ación se inse an plenamen e en
el calenda io ag ícola, y se complemen an, a su ez, de o ma casi pe ec a
con las echas que igen las boyadas ealizadas po el concejo pa a el dis-
14.
AMPilas, C-1, ol. 17. APSM, Pilas, 1525, ol. 99.
15.
APSM, Pilas, 1516-19, ol. 53 y 81.
16.
APSM, Pilas, 1516-19, ol. 16 y .
17.
APSM, Pilas, 1516-19, ol. 53.
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[6]
Los con a os de se icios ag a ios y el me cado de abajo en el campo se illano bajomedie al
u e de las dehesas concejiles po pa e de ese ganado. El pe íodo de ap o-
echamien o de los pas os de las dehesas pa a es e ganado de labo , se ex-
iende de mayo al día de San Miguel de sep iemb e —el 19 de es e mes—.
En es os meses del a io, los bueyes de a ada quedan igilados y con olados
den o de la dehesa po los gua das concejiles de los que a a emos más
a de
18
. Aho a bien, a pesa de que és a es la no ma gene al se ap ecian
excepciones. Así, encon amos con a os de gua da de bueyes, no illos y a-
cas, po iempo de un año, es deci que el pe íodo de du ación del con a o
no coincide con ningún ciclo ag ícola. En es os casos pa ece que es amos
an e un ipo de con a an e con una si uación económico-social muy espe-
cí ica. Se a a siemp e de pe sonajes se illanos, miemb os de la oliga quía
u bana, con ni eles económicos muy al os, y po an o posiblemen e con
una amplia cabaña ganade a. Es os p opie a ios se illanos pueden, en p in-
cipio, u iliza el pas o de las dehesas concejiles
19
, lo que no sabemos es si
la gua da de es os ganados quedaba bajo la esponsabilidad del igilan e
con a ado po el concejo, o enían que lle a gua da p opia. Po o o lado,
como es e ipo de ganado de se illanos enía la posibilidad de pas a en
o as zonas —como los «ce ados» de las he edades o los mon es ealengos
y de «p opios» de Se illa— necesi a ían una igilancia pa icula . Todas es-
as ci cuns ancias explica ían casos como el siguien e: en 1506 Ped o de Ve -
ga a, ecino de Se illa, con a a a un ecino de Aznalcáza pa a que le
gua de sus bueyes, no illos y acas, desde el p ime o de mayo po un año,
obligándose és e, al igual que los boye os an e io men e ci ados, a las mis-
mas claúsulas que igen el iempo de la semen e a y el a ado de los oli-
a es20.
Jun o al con a o de boye o encon amos un segundo ipo de se icio de
igilancia de ganado, aquel ealizado po el gua da de la dehesa o
gua da
concejil.
Es e p esen a dos di e encias básicas con espec o al an e io . En
p ime luga , no es un pa icual sino una ins i ución, el concejo local, quien
con a a como ep esen an e de la comunidad, p opie a ia po de echo de
ales ie as. En segundo é mino, el iempo de con a ación es anual, ya
que como se puede obse a en las O denanzas locales de la zona, la dehesa
se man iene en con ínua ocupación du an e odo el año, aunque, eso sí, con
di e en e ganado según las épocas
21
. Quizás el con a o más signi ica i o al
espec o sea el que susc ibe An ón Sánchez Pe a án, ecino de Aznalcáza ,
el 10 de mayo de 1528, po el que se obliga con el concejo de Pilas pa a
se i de gua da en la dehesa del luga ... desde mañana lunes 11 de mayo
al 11 de mayo de 152922.
18.
Las no mas de u ilización de las dehesas concejiles en la zona pueden e se en
M. BORRERO:
El mundo u al...,
ob. ci ., pág. 99-105.
19.
M.
BORRERO:
El mundo u al...,
ob. ci ., pág. 103-104.
20.
APSM, Aznalcáza , 1506-9, ol. 50 -51.
21.
Es o se ap ecia en las O denanzas de Guillena, analizadas en mi a ículo
La o -
ganización de las dehesas concejiles en la ie a de Se illa, (en
p ensa).
22. APSM, Pilas, 1525, ol. 245 -246.
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MERCEDES BORRERO FERNANDEZ
B.1.b.
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Con a os pa a la gua da de ie as
La con a ación pa a la gua da de ie as p esen a unas ca ac e ís icas
p opias. Quizás lo p ime o que llama la a ención es el hecho de se , ge-
ne almen e, un se icio con a ado po colec i os, en el que el con a ado
eje ce á su unción de igilancia en di e sas p opiedades de una zona con-
c e a. En los casos analizados los con a an es son, o bien ecinos luga eños
con p opiedades lindan es en e sí, o bien un g upo de p opie a ios se i-
llanos23.
Desde luego se dan casos en que el con a an e es un único indi iduo
y la labo de gua da se lle a a cabo sob e una única p opiedad
24
. Con odo
c eemos que lo más ecuen e se ía la u ilización del p ime ipo de con a o
ya que la p opia es uc u a y pa celación de las p opiedades de la zona, an-
o las de ipo medio como los g andes he edamien os, hacen más lógico el
empleo de la con a ación colec i a pa a un á ea conc e a25.
Den o del conjun o de con a os de gua da de ie as, se ap ecia una
di e sidad p o ocada an e odo po el ipo de cul i o p ac icado en la zona
a gua da , lo que a a p opicia di e en es iempos de du ación y dis in os
pe íodos de se icio. En ie as de ce eal la igilancia del gua da, o como
se denomina en algunos documen os, del
mesegue o, aba ca empo almen e
los meses más delicados del ciclo de es e cul i o, los de la uc i icación.
Aho a bien, no odos son iguales. Algunos se con a an desde el momen o
de la siemb a, en o no al 20 ó 25 de no iemb e, has a los p ime os días
de mayo, aunque lo más ecuen e, sin emba go, sea ob ene es os se -
icios desde inales de ene o o p incipios de eb e o, es deci cuando se ini-
cia el p oceso de c ecimien o del ce eal, inalizando en cualquie caso en
los p ime os días de mayo27.
La echa de inalización del con a o iene una muy cla a explicación, y
nos pone de mani ies o de qué pelig os se gua dan a las ie as de ce eal.
23.
En el p ime caso es a ía el con a o susc i o po And és Ma ín, abajado , es-
an e de Aznalcáza , en el que se obliga con Alonso Fe nández y An onio Díaz Gallego,
ecinos de la ci ada illa, pa a gua da las ie as de és os y de
los o os lab ado es que
ienen semb ados en la Ma isma.
APSM, Aznalcáza , 1518-21, ol. 312-313 . Un ejemplo
del segundo supues o se ía el p o agonizado po Feman Pimien a ecino de Pilas que se
comp ome e a gua da los he edamien os de oli a , iñas y encinas, a D. Juan Ponce de
León, el Licenciado Vadillo y Gil de Va gs, así como
a odos los o os seño es, caballe os
que ienen he edades en el luga .
APSM, Pilas, 1525, ol. 122.
24.
Es e es el caso de Juan Rod íguez, ecino de Aznalcáza , que es con a ado po
Juan O iz, hijo del S . Fe nando O iz, ecino de Se illa, pa a que le gua de
los panes
de la dehesa de To es.
APSM, Aznalcáza , 1506-1521.
25.
Hemos de ene en cuen a que las g andes p opiedades del á ea económica del
Alja a e se con o man como ales, en muchos casos, po la suma de pa celas, sue es o
hazas, no siemp e lindan es en e sí, e incluso ni siquie a si uadas en el mismo é mino
concejil. M.
BORRERO:
El mundo u al...,
ob. ci ., pág. 112-115.
26.
APSM, Aznalcáza , 1526.
27.
APSM, Aznalcáza , 1526; APSM, Pilas, 1525.
188

[8]
Los con a os de se icios ag a ios y el me cado de abajo en el campo se illano bajomedie al
Realmen e a p incipios de mayo el ciclo del ce eal no sólo no ha inalizado
sino que puede deci se que es el momen o decisi o del c ecimien o de la
plan a. ¿Po qué en onces se deja de igila ? Pa ece e iden e que el con ol
que eje ce el gua da es á di igido hacia los bueyes, ganado que en e inales
de sep iemb e y p ime os de mayo es á lib e en los campos al se época
de a ada de los dos p incipales cul i os de la zona: ce eal —meses inales
del a io— y oli a —de ene o a mayo—. A p incipios de mayo se hacen
las boyadas en las dehesas concejiles y es e ganado queda ence ado en las
mismas, con lo que dejan de se un pelig o pa a los cul i os.
En es e mismo caso es án los con a os de gua das de los oli a es. Cie -
amen e la du ación de és os no cub e el ciclo de p oducción del oli a . Se
inician en oc ub e, es deci poco an es de la ecolección, y e minan a p in-
cipios de mayo. De nue o, como se e, en el momen o en que los bueyes
han abandonado la libe ad de los campos pa a eclui se en las dehesas con-
cejiles. Aho a bien, es os gua das de oli a no sólo igilan los posibles da-
ños del ganado acuno, sino ambién, y es o se explici a en los con a os,
deben con ola
la alei una que queda a cojida de noche en los mon ones
en espe a del aca eo al molino, así como el discu i de las ca e as que
en an y salen del oli a du an e el día.
Bas an e más ecuen e es el con a o de gua da de iñas o de
iñade o,
sin duda po se más delicado el cul i o y po an o más p openso a los
daños. Los iñade os ejecu an su abajo desde mediados de junio o p in-
cipios de julio has a el día de San Miguel de sep iemb e,
ocho días después
si no acaba e de bendimia
29
.
Gene almen e la gua da a ec a a lo que se
denomina
pago
de iñas, en el que hay pa celas de ecinos luga eños, y
a eces ambién de se illanos. Así, los con a os de iñade os encon ados
se e ie en a los pagos de: Las Mes as y Be langa en Pilas, y Guadiama
y Bui ago en Aznalcáza . Pe o ambién hemos encon ado con a os de
gua da e e idos a un á ea de mayo ex ensión, como puede se las ie as
de iña de un é mino conc e o. Es e es el caso del iñade o con a ado
pa a igila odo
el he edamien o de Quema.
Es e con a o, ealizado po
los seño es que allí ienen iñas —es deci , es colec i o—, p esen a una du-
ación anual, si bien es in e esan e obse a que el p incipio y é mino del
mismo es el día de San Miguel de sep iemb e, y que en e las condiciones
se encuen a una po la que desde el p ime o de julio has a la inalización
del se icio, el iñade o exige que los con a an es
cojan, conjun amen e
conmigo, o os dos iñade os pa a gua da las iñas30.
Menos ecuen es, pe o signi ica i os en cuan o ponen de mani ies o la
di e sidad de cul i os de la zona, son los con a os de gua da de
le adas
e ye os e ga ban los,
cul i os de p ima e a pa a los que hemos encon ado
28.
APSM, Pilas, 1525, ol. 122.
29.
APSM, Pilas, 1525, ol. 65 y 68; APSM, Aznalcáza , 1506-9, ol. 173-4 y 185-6.
30.
APSM, Aznalcáza , 1526.
[9]

189
MERCEDES BORRERO FERNANDEZ
ne almen e lindan con oli a es. En es os casos los abajos se ealizan en
no iemb e, diciemb e o ene o, y se especi ica que
seca án el mon e,
de al
o ma que
nada nazca en un año.
En es e ipo de con a os, la leña o el
ca bón esul an e de la misma, es pa e o la o alidad de la emune ación
del abajo del campesino
56
. También se encuen an con a os de limpieza
del e eno de iñas, e ec uados como en el caso an e io en los meses de
in ie no, aunque en es os casos no se a a de limpia el e eno de ma as
o hie bas, sino de limpia lo de las p opias iñas, es deci de descepa la
pa cela. Un ejemplo se ía el con a o susc i o en 1509 po 2 ecinos de Az-
nalcáza que se comp ome en con Juana de Ve ga a, muje de Fe nando
Melga ejo, ecino de Se illa, pa a
saca de quajo un pedazo de iña y he-
iazo, las Iepas odas,
du an e el mes de ene o. La única cláusula del con-
a o es la que especi ica la obligación de es os dos homb es de da a la
ci ada S a. dos cos ales de ca bón. Es á cla o que es un abajo, como el
an e io , ealizado po ca bone os57.
Nos encon amos así con un ipo de abajo ag ícola que implica, a e-
ces, una in e acción de labo es o incluso de o icios o ac i idades di e en-
ciadas. Cie amen e, cualquie ipo de limpieza, ya sea en los oli a es con
la poda o la oza, ya sea la limpia de mon es o el descepe de pa celas de
iña, p opo ciona leña y
chamiza
que p ecisa, o bien su aslado, gene ando
un abajo de anspo e, o bien su con e sión en ca bón, lo que pa ece
más ecuen e. En la documen ación manejada encon amos nume osos con-
a os pa a la ealización de abajos p opios de ca bone os, aunque eso sí,
se a a de un abajo combinado con el de limpia, de ahí que lo a emos
en es e apa ado.
Los con a os a ca bone os p esen an ca ac e ís icas ipo. Se a a en
p incipio de con a os susc i os en di e en es pe íodos anuales, según sea el
e eno del que se ob iene la ma e ia p ima, siendo lo más ecuen e los
meses de ma zo y ab il, ya que suelen eni e e idos en la mayo ía de los
casos a las limpias p o undas —incluída posiblemen e la poda— del oli a .
La leña de es os oli a es, de una g an po encia calo í ica y po an o muy
ap eciada pa a su con e sión en ca bón, se saca y amon ona po es os ca -
bone os. Veamos algunos ejemplos. En 1528, un ecino de Pilas se obliga
en el mes de ma zo
a saca odas las chuecas e hy os del oli a de Casa-
blanca,
p opiedad de Ped o Núñez de Guzmán. El abajo lo ha á an es del
p ime o de mayo,
sacados y desba a ados a uso de ca bone os,
cub iendo
al inaliza los hoyos que se hicie an, ya que, como dice o o documen o,
56.
En 1516, un ecino de Sanlúca la Mayo se comp ome e con el Licenciado Ped o
de Vadillo, ecino de Se illa, pa a
saca de quajo lie os pies de acei unos y acebuches
y chapa os
en una p opiedad de és e. La leña ob enida se coce á en los ho nos del con-
a ado y, una ez con e ida en ca bón, és e se pa i á po mi ad en e el con a ado
y el con a an e. (APSM, Pilas, 1526-19, ol. 83).
57.
APSM. Aznalcáza , 1506-9, ol. 254-55.
196

[16]

Los con a os de se icios ag a ios y el me cado de abajo en el campo se illano bajomedie al
los hoyos deben queda llanos pa a que se pueda a a
58
. La echa del p i-
me o de mayo pa ece e e i se a la p opia labo de limpia y ecogida en
mon ón de la leña, pues en la mayo ía de los con a os el
hace las cochas
del ca bón,
iene como lími e de iempo el mes de agos o59.
A eces, es as labo es de limpieza del e eno se acompañan de o as
que en p incipio nada ienen que e con el o icio de ca bone o, y que nos
si uan an e una ealidad muy cla a: el campesino de la zona acude al me -
cado de abajo pa a la ealización de cualquie ipo de a ea. Nos e e imos
a un ipo de con a o en el que la labo de limpia p o unda de una ie a,
no sólo lle a consigo la ob ención de leña y ca bón, sino que se comple-
men a con la eplan ación de la misma. Gene almen e se e ie ena oli a es,
con lo que, en cie a o ma, nos encon amos con con a os de plan ación
de oli os. Se a a, sin emba go, de con a os de se icios y no de con a os
ag a ios en los que la ie a es elemen o undamen al del con enio en e
las pa es; en odos los casos analizados lo con a ado es la simple y pu a
ue za de abajo de un ope a io a cambio de una emune ación p e ijada.
Veamos algunos ejemplos. En 1500, Diego de Ribe a, ecino de Se illa,
con a a a Juan Adame, ecino de Pilas, pa a que saque de cuajo un mon e
de su p opiedad. Las condiciones son las siguien es:
—
La labo de limpia es a á inalizada en diciemb e.
—
En ene o, y sob e es e e eno limpio, plan a á las es acas
que los
maes os
y le
señalen y mo le en60.
En pa ecidas ci cuns ancis se susc ibe un con a o de 1520, en e Gonzalo
de Pineda, ecino de Se illa, y un ecino de Ca ión de los Ajos, po el
que, as e ec ua se la limpieza de un e eno
—y en sacando a ma a mue -
a—
se ponen en él las es acas y acei unos que el dueño de la p opiedad
señala. En es e caso se especi ica que las es acas se pond án a 14 pasos y
a la al u a que señale el maes o,
siemp e que no se pongan en el mismo
hoyo del que se sacó el acebuche. El p opie a io apo a las es acas y ca-
e as que asladan las mismas; la emune ación del abajo pa a el con-
a ado es la leña ob enida y diez a obas de ino pa a despensa61.
Po úl imo, ha emos una mención sob e la o ma de emune ación de
es os con a os de limpieza p o unda del e eno. Como hemos podido e
en algunos ejemplos, la di e sidad de la o ma de pago con as a con la e-
58. APSM. Pilas, 1525, ol. 129, y ol. 75 -76. Es in e esan e obse a que el abajo
del ca bone o se de ine en es os documen os de la siguien e o ma:
co a leña y ca a
y saca de quajo... (son)... cosas e e en es al o icio de ca bone o
(APSM, Sanlúcá , Leg.
2.°, n.° 4).
59.
APSM, Pilas, 1525, ol. 240. De cualquie mane a la echa pa a hace el ca bón
a ía de unos documen os a o os.
60.
AMPilas, C-2, ol. 13.
61. APSM, Pilas, 1525, ol. 75 -76.
[17]

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MERCEDES BORRERO FERNANDEZ
gula idad obse ada pa a la emune ación de la oza es i al del oli a —po
a anzada ozada—. De hecho, encon amos desde pagos en dine o, ya sean
o ales p e ijados o mensualidades, has a pagos en especie, que en es os ca-
sos se á la leña o el ca bón ob enido a a és de la a ea de limpia62.
Como se e, es os abajos de oza o limpia del e eno p esen an una
g an a iedad, pe o podemos deci que se dan dos g upos bien di e encia-
dos. En p ime luga , aquellos más o menos supe iciales que se e ec úan
sob e ie as de oli a en los meses de e ano y con an e io idad a la e-
colección; son és os abajos exclusi amen e des inados a la e i ada de ma-
las hie bas y mo ojos su gidos en e los oli a es as las pasadas de a ado
hechas en in ie no. En segundo luga , encon amos los que se de inen como
abajos de limpieza p o unda y que se ealizan an o en ie as de oli a ,
como en zonas de iña o ma o al. En es os casos se combina lo que po-
d íamos llama labo de oza p o unda, con o os abajos ag ícolas, ales
como el anspo e de leña, la ob ención de ca bón a pa i de la made a
p oceden e de la limpia, o, en su caso, la plan ación en el e eno de nue as
plan as que, en los casos analizados, se e ie en siemp e al oli a . Es amos,
pues, en es e segundo g upo an e con a os de abajo di e si icados que
con ienen un se icio múl iple.
C.3. Con a os de cogede as
Los con a os de cogede as de acei una son los más abundan es en es e
g upo y en gene al en el conjun o de con a os de se icios analizados. La
u ilización del emenino nos habla cla amen e del hecho más signi ica i o de
es e ipo de labo ag ícola: se a a de un abajo ealizado undamen al-
men e po muje es, lo que pone de mani ies o la en ada de mano de ob a
emenina en el me cado de abajo empo a163.
La p es ación de se icio que ealizan es as cogede as, como su p opio
nomb e indica, es la ecolección del u o del oli a . Pa a lle a lo a cabo,
debían p esen a se en las g andes incas oli a e as a p incipios del mes de
no iemb e, pe manenciendo en ellas has a e mina de ecoge la cosecha.
Has a aquí, las ci cuns ancias que odean es e ipo de con a o, sal o el des-
62.
A es e espec o nos ha llamado pode osamen e la a ención una o ma de emu-
ne ación muy conc e a del abajo del ca bone o, que nos p opo ciona un documen o no
u ilizado en el ex o po no explici a un p e io abajo de limpieza del e eno. Se a a
de un con a o que a ec a a 3 mo ado es de Pilas que se con a an con un S . pa a
hace le
oda la ceniza
en un mon e de su p opiedad, desde ene o al p ime o de mayo. La e-
mune ación como al no exis e, ya que el
pago
po su abajo lo ob end án al ende le
al dueño del
mon e la
anega de ceniza a 40 m s. (APSM, Pilas, 1525, ol. 99 ).
63.
Hace unos años u e ocasión de es udia en p o undidad es e caso de pa icipa-
ción emenina en el abajo ag ícola. M.
BORRERO:
El abajo de la muje en el mundo
u al se illano du an e la Baja Edad Media.
En, Las Muje es medie ales y su ámbi o ju-
ídico. Mad id, 1983, pág. 191-99.
198

[18]
Los con a os de se icios ag a ios y el me cado de abajo en el campo se illano bajomedie al
plazamien o empo al a la he edad de oli a , le asemejan a o os se icios
ag ícolas, pe o si p o undizamos un poco p on o su gen in e esan es di e-
encias. En p incipio, es a labo p ecisaba de un núme o de pe sonas muy
ele ado, an o que no bas aba la o e a p oducida en la p opia zona eco-
nómica. Es o p o oca á un enómeno de inmig ación empo al de mano de
ob a a g an escala hacia la coma ca oli a e a po excelencia: el Alja a e.
Hemos analizado la p ocedencia de las cogede as que abajan en los meses
de la ecolección de la acei una —a p incipios del s. XVI— en el é mino
de la illa de Pilas, si uada al Su oes e de la coma ca, y el esul ado po -
cen ual en e 1500 y 1516 es el siguien e:
—
El 33
6
/0 p ocede de la p opia localidad de Pilas.
—
El 32 % son cogede as de las illas del Condado de Niebla:
Niebla, Palma, Villalba, Almon e y Rociana.
—
El 24 % llegan de luga es an alejados como los de la Sie a
No e: A acena y San Nicolás del Pue o.
—
El 8 % de o as localidades del Alja a e.
—
El 3 % de Ex emadu a, conc e amen e de la zona del
Maes azgo de San iago.
Como se e, son muy pocas las con a aciones de cogede as de o os lu-
ga es de la coma ca, donde posiblemen e el me cado de abajo local ab-
so e ía la mano de ob a emenina pa a sus p opios oli a es. De odas o -
mas, y es o es sin omá ico, cuando en Pilas y Aznalcáza se con a an mu-
je es ecinas de o os luga es del dis i o del Alja a e, se a a casi siemp e
de ecinas de concejos en los que no p edomina el oli a , como Pa e na
o Escacena, y que, po an o, no o e an abajo pa a las muje es en es os
meses65.
El sis ema de con a ación ambién p esen a ca ac e ís icas p opias. Po-
demos dis ingui , en p incipio, dos ó mulas po las que se ob iene mano
de ob a pa a la ecolección de la acei una. En p ime luga , las cogede as
que esiden habi ualmen e en el luga conc e o donde se encuen an las in-
cas de oli a , o en luga es ce canos, se con a an pe sonalmen e con el p o-
pie a io de la explo ación, o en su caso con el mayo domo del mismo. Po
64.
El análisis po cen ual se ha ealizado sob e los con a os en AMPilas, y APSM,
Pilas. Aba can desde 1500 a 1516, aunque son undamen almen e de 1500, 1503, 1504,
1516.
65.
En 1528, Fe nando de San illán enca ga a Juan de la Reina que en su nomb e
aya a la illa de Escacena
y u o as pa es,
y aiga
has a en can idad de diez cogede as
que cojan conmigo los oli a es del é mino de Pilas.
APSM, Pilas, 1525, ol. 106.
66. En 1505, Leono Fe nández iuda de Al onso Manuel, ecina de Se illa, con a a
di ec amen e las cogede as necesa ias pa a ecoge el esquilmo de sus oli a es en Aznal-
cáza . APSM, Aznalcáza , 1505, ols. 21, 198, 186-87, 201-2.
[19]

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MERCEDES BORRERO FERNANDEZ
el con a io, aquellas cogede as enidas de zonas alejadas, a eces an dis-
an es como la Sie a o el Maes azgo, suelen con a a se en su luga de
o igen con el en iado pa a ello po los dueños del oli a . Un ejemplo de
al sis ema de con a ación queda e lejado en un con a o de 1528, en el
que los seño es Fe nando de San illán y D. Juan Ponce de León, se illanos
hacendados en Pilas con impo an es p opiedades oli a e as, delegan en un
al Juan de Reyna pa a que, en su nomb e, aya a la illa de Escacena
o
a o as pa es,
y con a e pa a ellos 10 y 20 cogede as espec i amen eg.
De cualquie o ma, la demanda de abajo empo al es an ue e que en
ocasiones son ep esen an es de las posibles abajado as quienes iajan al
Alja a e pa a con eni con los p opie a ios de oli a una se ie de con a os
colec i os. Así, el 10 de ab il de 1451, un ecino de Fuen es del Maes e,
Ped o Gallego, se con ino con Juan de Medina, ecino de Se illa que enía
en a endamien o la he edad de Benazuza, pa a ae a la ecogida del es-
quilmo de ese año y del siguien e cie as cogede as del ci ado luga .
Tan o si el con a o e a pe sonal y di ec o, como si e a colec i o y a
a és de in e media ios, suponía un adelan o de dine o, ya uese pa e o
la o alidad —es o úl imo es menos ecuen e— de los ma a edís con que
se paga el se icio de abajo. Es e sis ema se ía pa a
obliga ,
nunca mejo
exp esado el é mino, a es as cogede as a ealiza su abajo en el momen o
de la ecolección. Desde luego, el hecho de ecibi de e minado núme o de
m s. en el momen o de la con a ación no es p i a i o, como e emos, de
es e ipo de se icio. Pe o en es os con a os po las ca ac e ís icas del a-
bajo a ealiza y sob e odo po el sis ema de emune ación —a abajo he-
cho, es deci po canas a de acei una ecogida—, pod ía da se el caso de
que la can idad de dine o ecibida supe ase al mon an e del abajo eali-
zado. En al caso, queda muy cla o en los con a os que es a cogede a es-
a á obligada pa a la p óxima cosecha. Un ejemplo de lo que decimos po-
d ía se el con a o susc i o en 1516 po F ancisco Delgado y Ana Flo es,
su muje , po el que se obligan a que la ci ada Ana aya como cogede a
a los esquilmos del S . Ped o de Pineda. T as ecibi una can idad de m s
se comp ome e con la siguien e cláusula:
si en es e dicho p ime esquilmo
no es qui ase y ma a edís queda an a de e , que los esqui en el a io o años
enide os69.
En es e ipo de con a os se puede pe ila pe ec amen e las ca ac e ís-
icas pe sonales de los con a ados. Ya hemos dicho que son undamen al-
men e muje es, pe o hab ía que acla a que no exclusi amen e. Es ecuen-
e la apa ición de a ones, aunque, como analizamos en un abajo an e io ,
se a a de niños meno es o jó enes que acompañan a sus mad es
70
. Es o
67. APSM, Pilas, 1525, ol. 106-108.
68.
APSM, Sanlúca , Lib o de Regis o S. XV, ol. 56 .
69.
APSM, Pilas, 1516-19, ol. 31.
70.
M.
BORRERO:
El abajo de la muje ...,
ob. ci ., pág. 194..
200

[20]
Los con a os de se icios ag a ios y el me cado de abajo en el campo se illano bajomedie al
nos pe mi e plan ea el ema de la edad en el abajo del campo, que en
el caso conc e o que a amos iene una eno me ampli ud. Po lo gene al,
cuando se conc e a un de e minado núme o de cogede as sin especi ica
quienes son, se es ablece una cláusula po la que se comp ome en a se mu-
je es de 15 a 60 años
71
. Pe o si bien es o da un ma gen amplio de pa -
icipación en el abajo, és e aumen a en la ealidad. No es di ícil encon a
en e las cogede as niños y niñas de 12, 10 e incluso de 7 años de edad,
obligados, jun o a sus mad es, a i a la ecolección. Así en 1528, Ba olomé
Si o y Ca alina, su muje , ecinos de Pilas, se obligan con Ped o de Pineda
pa a p opo ciona le 3 cogede as que se án la ci ada Ca alina y sus dos hijos:
Juan de 8 años y Juana de 1272.
Tan o el sis ema de con a ación como las ca ac e ís icas de la mano de
ob a empleada pa a es a labo ag ícola, ae consigo el que las echas de
edacción de los con a os no sean ijas. Si ealizamos un calenda io de es as
con a aciones se ap ecia, en p ime luga , que se e ec úan du an e odo el
año, aunque exis en dos pe íodos conc e os en los que el olumen de los
mismos aumen an conside ablemen e: los meses de ab il y mayo, y los de
oc ub e y no iemb e. En el segundo caso es e iden e que la inminencia de
la ecolección lle a consigo una con a ación masi a —del 50 %—; en el
p ime pe íodo —ap oximadamen e un 25 %—, la explicación se ía más
compleja, pe o es sin omá ico que sean p ecisamen e los meses en que e -
mina la labo de los gañanes, y que acaba uno de los pe íodos más ac i os
de con a ación de mano de ob a masculina. Con espec o a es o, sob e lo
que ol e emos más a de, hab ía que elaciona el hecho de que ales con-
a aciones lle an apa ejadas un adelan o de dine o, que posiblemen e i-
nie a a palia la economía amilia en meses de escasa ac i idad en el me -
cado de abajo empo al. La i ma de con a os en echas an poco ela-
cionadas con las labo es conc e as a ealiza , nos lle a a pensa en la u i-
lización de es os con a os como un medio de ob ene au én icos p és amos
sin in e és, a a és de una eal hipo eca del abajo".
71.
P ác icamen e apa ece en odos los documen os, pe o sí anos de ejemplo el si-
guien e. En 1511, una ecina de Fuen es
luga de la encomienda mayo de San iago,
se
comp ome e con el ein icua o se illano Gonzalo de Ab eu, a p opo ciona le dos coge-
de as
de la edad que el de echo manda que es de 15 a ios a iba y 60 abajo.
APSM, San-
lúca , Leg. 2.°, n.° 3.
72.
APSM, Pilas, 1525, ol. 138. En es e mismo año hemos encon ado nume osos
casos de meno es con a ados pa a la ecolección de la acei una, de 7 a 10 y 12 años,
siemp e hijos de las cogede as.
73.
El enómeno se inse a en uno más gene al como es el e ec o de los cambios
económicos a ines del siglo XV y p incipios del XVI, en el mundo u al se illano. M.
BORRERO:
E ec os del cambio económico en el ámbi o u al. Los sis emas de c édi o en
el campo se illano ( ines del s. XV, p incipios del XVI).
En La España Medie al T.V.
Mad id, 1986, pág. 219-244.
[21]

201

MERCEDES BORRERO FERNÁNDEZ
C.4. Con a os pa a anspo e de p oduc os ag ícolas
La con a ación de los se icios de anspo e se hace, al igual que en
los an e io es casos, po abajo ealizado. Las di e encias en e ellos se pe -
ciben sob e odo con elación a los p oduc os anspo ados o aca eados.
Como es lógico, los con a os de anspo e más ecuen es del Alja a e son
los del aca eo de la acei una. Se a a de con a os i mados gene almen e
en oc ub e, cuando la cosecha es á a pun o y se puede e alua la can idad
que se p ecisa anspo a . Es és e un anspo e de co o adio, ya que los
con a ados se comp ome en a deposi a la acei una en los silos y molinos
del p opie a io, que, como sabemos, según la es uc u a de las explo acio-
nes, se encuen an en la mayo ía de las ocasiones en las illas y aldeas en
cuyo é mino se si úan las ie as.
Las ca ac e ís icas o males de es os con a os son muy di e en es en e
sí, a pesa de ene odos el mismo obje i o. En algunos casos se con a a
el se icio po iajes a ealiza , y se es ablece un p ecio po cada
ca e ada
que oscila dependiendo de la p oximidad o lejanía del silo o molino
74
. En
o as ocasiones se con a a
el aca ea oda la acei una
po un p ecio global
que se ija p e iamen e —suponemos que as la e aluación de la cosecha
po ambas pa es—. Es e es el caso de un ecino de Pilas que se obliga
con
D.
Ma ía de Guzmán,
a aca ea oda la azei una de es e esquilmo has-
a acaba 75.
En los casos analizados es e iden e que el con a ado apo a la ca e a
y el ganado de i o, pe o ambién se da el caso de la con a ación exclusi a
del se icio de abajo. La di e encia es pe ec amen e cla a en las exp e-
siones u ilizadas. Así, cuando en 1516 Gonzalo Díaz, ecino de Pilas, se
obliga a se i po ca e e o
con F ancisco de Pineda, acla a que no es a á
obligado a
le a los bueyes... sal o... dadlos y en egadlos al ebeze o que
les de de come
76
.
Es és e uno de los escasos con a os de anspo e en
los que, en ealidad, lo que se p es a es un se icio pe sonal —el de ca-
e e o— y no una labo de anspo e en el sen ido es ic o, ya que el con-
a an e posee los medios de i o, es deci los bueyes, y la ca e a.
Es lógico pensa que es a ían mejo emune ados los p ime os con a os
que los segundos, aunque sin conoce el olumen anspo ado ni las dis-
ancias ealizadas, es imposible es ablece una mínima compa ación. De he-
cho, las no icias que enemos sob e la capacidad de anspo e de las ca-
e as empleadas son muy escasas. En un documen o de 1507, se exp esa
que cada ca e ada se á de
20 Ies as de medi ,
lo que signi ica ía unas 10
anegas. De cualquie mane a el olumen anspo ado debía se lo su i-
cien emen e pesado como pa a se i ado, como hemos is o, po bueyes.
74.
APSM. Aznalcáza , 1502-18, ol. 78 y 203; APSM, Aznalcáza , 1526.
75.
AMPilas, C-1, ol. 23.
76.
AMPilas, C-1, ol. 12.
77. APSM, Aznalcáza , 1502-18, ol. 78.
202

[22]
Los con a os de se icios ag a ios y el me cado de abajo en el campo se illano bajomedie al
También se con a a el anspo e de ce eal. Sin emba go, el hecho de
que és e sea un cul i o poco ex endido en los luga es de los que se con-
se an P o ocolos No a iales, p o oca una cie a escasez de da os. Sólo e-
nemos un con a o de aca eo de ce eal y esul a, de alguna mane a, ex-
cepcional. Se a a de la con a ación de 3 ecinos de Aznalcáza , 1 de Mu-
es y o o de Se illa, pa a ae a dos se illanos 11 ca e adas de igo y
cebada desde An eque a. Pa a ello emplea án los con a ados bueyes y ca-
e as p opias, en las que se ca ga án 15 anegas de igo y 20 de cebada;
en o al 385 anegas de ce eal que debe ían deposi a en el Molinillo del
muelle de la ciudad".
Es a u ilización de se icios de aca eo ue a del ámbi o local, se da
igualmen e en el caso del anspo e del ca bón. En odos los con a os de
es e ipo que hemos encon ado, se a a de lle a ca bón p oceden e de
Pilas
a los co ales de ca bón de T iana.
También aquí se con a a al ca-
e e o, a sus ca e as y bueyes".
Has a aquí hemos is o un ipo de anspo e con ca e as, así ealizado
sin duda po el olumen de los p oduc os anspo ados. No debemos ol-
ida , sin emba go, que el anspo e asnal ue muy ecuen e en la zona,
como lo a es igua la g an can idad de es e ipo de ganado que se con abiliza
en e las p opiedades ecinales
80
. Posiblemen e se emplea pa a anspo a
o os p oduc os, caso del ino, leña o acei e. Pa a el anspo e de és e úl-
imo se u ilizan los se icios de los llamados
acemile os del acei e81.
C.5. Con a os de molienda
Hab ía que dis ingui , en p ime luga , los e e idos a la molienda de
acei una pa a la ob ención de acei e, de aquellos susc i os pa a la molienda
del ce eal. Po azones ob ias, los con a os pa a mole acei una se án los
más ecuen es en el ondo documen al consul ado.
La écnica aplicada pa a la ob ención del acei e, es deci la u ilización
de los molinos de iga, da luga a que se p ecisen dos ipos de se icio
u o icios di e en es: el de enga a ado y el de encapachado ; no empleán-
dose, sal o muy excepcionalmen e, el é mino moline o
82
. El abajo con-
78.
APSM, Aznalcáza , 1502-18, ol. 45-46.
79.
APSM, Pilas, 1525, ol. 89 y 146.
80.
M.
BORRERO:
El mundo u al se illano...,
ob. ci ., pág. 315-316.
81.
En 1461, un ecino de Sanlúca la Mayo se comp ome e a lle a
en su asno
has-
a la illa de A acena, 8 a obas de acei e a un ecino de aquella localidad (APSM, San-
hica , Lib o de Regis o S. XV. ol. 44 ). En 1479, un ecino de Se illa se obliga a ea-
liza el aca eo de odo el acei e de la he edad de Lopas has a Se illa, lo que ha á
con
sus alé
,
"
il
as
y
cue os.
(APS. O icio XV, 1470-79, ol. 347 ).
82.
Las écnicas de molienda y p ensado de la acei una se analizan en mi lib o,
El
mundo u al...,
ob. ci ., pág. 113-114, y en la Tesis Doc o al de
ISABEL MONTES:
Pe -
manencias y ans o maciones en el mundo u al. P opiedades y en as e i o iales del Ca-
bildo de la Ca ed al de Se illa (inédi a).
[23]

203
MERCEDES BORRERO FERNANDEZ
c e o que e ec uan cada uno de es os o icios es di e en e. Mien as que el
enga a ado hace la labo conc e a de la molienda o i u ación de la acei-
una
83
, el encapachado , como su p opio nomb e indica, abaja di ec amen-
e con la iga o p ensa que ex ae el acei e de los capachos en los que se
pone la acei una i u ada.
Po se labo es complemen a ias, se pueden con a a de o ma conjun a.
Es e es el caso del ejemplo más an iguo encon ado, echado en 1450, y
en el que dos ecinos de Sanlúca la Mayo
en an
po encapachado y en-
ga a ado , espec i amen e, pa a abaja en un molino de la illa, mien as
du a la mon ane a
84
.
Mucho mas ecuen e, sin emba go, es el con a o in-
di idual.
La du ación del con a o, como indica el hecho de inse a lo en es e g u-
po, es inde e minada, ya que iene dada po la can idad de acei una de al-
maza a que se ob enga cada año. Se suele especi ica , eso sí, qué esquilmos
mole án. En algunos casos, aquellos en los que el con a an e es un g an
p opie a io de oli a con molino p opio, el enga a ado o encapachado se
obliga a mol u a la acei una p oceden e de esa p opiedad. En o as oca-
siones, los con a ados eje cen su p es ación de abajo en almaza as en las
que se muele no sólo la acei una del o de los p opie a ios —es ecuen e
que en es os casos la p opiedad del molino sea compa ida—, sino ambién
las
maquilas que engan.
En cualquie a de los dos casos los con a os son
po esquilmos anuales
87
, po lo que la echa de con a ación es gene almen e
inales de sep iemb e, o bien du an e el mes de oc ub e, momen o en que
se conoce ya la can idad de acei una de la cosecha, y, po an o, se puede
p e ee el olumen de abajo de molienda de ese a io. Es o es impo an e,
ya que en no pocas ocasiones se les a a emune a po meses de abajo,
o bien po una can idad o al que se especi ica en el con a o, como en-
d emos ocasión de e más a de. Es sin omá ico, además, que en aquellos
casos en los que la con a ación iene luga ue a de es as echas, apa ezcan
83.
Es a de inición de enga a ado como o icio dedicado a i u a la acei una se
ap ecia en las exp esiones u ilizadas en algunos documen os, en los que apa ecen é minos
como
mole y encapacha ,
como sinónimos de enga a ado y encapachado ; o bien, en
aquellos en los que apa ecen ases como
moliéndole (la acei una)... con enga a ade a.
APSM, Aznalcáza , 1502-18, ol. 240 -205. APSM, Aznalcáza , 1518-21, ol. 256.
84.
APSM, Sanlúca , Lib o de Regis o, XV, ol. 5.
85.
En 1500, Gonzalo Vazquez ecino de Cas illeja, se con a a con el se illano Fe -
nando de Almon e como encapachado pa a ealiza la molienda de
odos las acei unas
que Dios le de es e año
(AMPilas, C-1, ol. 31). O o ejemplo se ía el que en 1516 nos
o ece el con a o susc i o po un ecino de Pilas que se obliga
a mole de enga a ade o,
has a que se acabe su acei una (del con a an e) es e año.
APSM, Pilas, 1518-19, ol. 9.
86.
Gene almen e en es os casos se a a de molinos pe enecien es a ecinos luga-
eños, que, como hemos dicho, compa en la p opiedad del molino. APSM, Aznalcáza ,
1502-18, ol. 193-94, y APSM, Sanlúca , Lib o de Regis o, S. XV, ol. 50 .
87.
Sólo hemos encon ado un caso de con a ación pa a molienda de acei una po
dos esquilmos, el del año de con a ación y el siguien e. APSM, Sanlúca , Leg. 1.
0
, ol.
77-79.
204

[24]
Los con a os de se icios ag a ios y el me cado de abajo en el campo se illano bajomedie al
cláusulas que p e een la posibilidad de que el molino no abaje. Un in-
e esan e ejemplo de lo que decimos lo p opo ciona el con a o susc i o po
Diego Ma ín de la Pa a, ecino de Pilas, en eb e o de 1521. Es e cam-
pesino se obliga a mole como enga a ado ,
odas las acei unas que se cojan
en el esquilmo de es e año,
pe o si
el molino no molie e
que el con a an e
le
de o a cosa de lo que abaje en la hacienda88.
De los con a os de molienda de ce eal enemos pocos da os. Con odo
las di e encias son cla as. Se con a a a un sólo abajado , el moline o,
quien, además, debe aslada su esidencia a la aceña pa a man ene el se -
icio de molienda pe manen emen e
89
. Es a obligación de esidencia es, en
p incipio, innecesa ia en la almaza a, ya que es ecuen e, como dijimos,
que és a se encuen e en el p opio casco u bano de las illas.
C.6. Con a os pa a labo es de iña
Es e ipo de con a o es ela i amen e escaso en el á ea económica que
analizamos, dada la es uc u a de la p opiedad en la zona. Sabemos que la
iña es un cul i o undamen al pa a el campesino, y po an o muy ex en-
dido en el Alja a e, sin emba go p esen a una pa celación mínima y es ex-
plo ado y abajado di ec amen e po su p opie a io, po lo que gene a muy
escasa demanda de abajo de empo ada90.
Los pocos documen os no a iales e e idos a con a ación pa a labo es en
iñas se e ie en a la ca a y poda de las mismas
91
. En los casos analizados,
los con a os no p esen an especiales ca ac e ís icas, sal o el se con a os
pa a labo es especí icas. La o ma de emune ación es la de pe cepción de
un o al de m s. p e iamen e es ipulado.
88.
APSM, Pilas, 1525, ol. 11 -12. Aunque en es e con a o no se explici a, es a
cláusula iene ambién como explicación el hecho común del adelan o de dine o en cuen a
del se icio, como se e á en el capí ulo de los sala ios.
89.
APSM, Pilas, 1516-19. Un po ugués, es an e en Pilas, se obliga en 1517 a se i
con Ped o de Pineda de moline o en la aceña de Guadiama , ce ca de Aznalcáza ,
has a
que la aceña deje de mole .
90.
M.
BORRERO:
El mundo u al...,
ob. ci ., pág. 217-230.
91.
Sólo hemos encon ado un caso de con a o pa a la plan ación de cepas, aunque
és e es un abajo que no se suele ealiza a a és de un con a o de se icio. Se a a
de la con a ación de mano de ob a o ánea, ecinos de A acena, que abaja án en
pone
y plan a en Chillas unos 1.000 sa mien os.
AMPilas, C-2, ol. 11.
92.
APS. O icio XV, 1470-79, ol. 134 y 147. AMPilas, C-6, ol. 13, y APSM, Az-
nalcáza , 1502-18, ol. 32 . El que los con a os especí icos pa a abajos p opios del ciclo
ag ícola de la id sean an escasos, se pe cibe incluso en el hecho de que algunos de
ellos no son con a aciones exclusi as pa a el abajo de la id, sino que al e nan és e
con abajos p opios del oli a . Ese es el caso de la con a ación pa a la ca a de iñas
y oli a es (APSM, Aznalcáza , 1519-21, ol. 35 -36).
[25]

205
MERCEDES BORRERO FERNANDEZ
bidas sin duda a las di e en es ex ensiones a gua da , que di ícilmen e se
puede llega a es ablece una media. Así, mien as en 1526 un gua da de
las ie as ce eale as de la Ma isma de Aznalcáza cob a 575 m s. al
mes;
en 1528, ob iene 1.000 m s.
118
. Bas an e más bajo es el sueldo del único
con a o de gua da de oli a es encon ado. Da a de 1528 y el igilan e sólo
ecibe 500 m s. mensuales. En es e caso puede explica se es e bajo sala io
po el hecho de lle a apa ejado el se icio el cob o de
los e lios de las
penas que denunlia e119.
No odos los abajos ag ícolas se emune an con jo nales o sueldos, ni
siquie a po un mon o o al e aluado p e iamen e y que, como hemos is o,
puede con e i se en mensualdiades. Exis en labo es ag ícolas pagadas po
abajo e ec uado, ya sean ex ensiones de ie a abajada, núme o de ca-
nas as de acei una ecogida, o can idades de p oduc os anspo ados. Nos
es amos e i iendo a los con a os de a ada, de anspo e y de cogede as.
Los p ime os son obligaciones de abajo con a adas po un p ecio cada
a anzada a ada; p ecio que a ia á según se a e de una o dos pasadas de
a ado. En o no a 1489, el a ado a dos ejas se paga a 50-55 m s. la
a an-
zada. En e 1500 y 1528, las luc uaciones de p ecios pagados po es as la-
bo es no son muy ue es. En la p ime a echa, mien as
a a de un hie o
se paga a 35 ó 40 m s. la
a anzada, los
dos hie os
alcanzan un p ecio po
a anzada de 68 m s. En 1515-17, la p ime a labo se co iza a 45 m s. y
la segunda a 70-75 m s. La subida es del 15
<
Yo de media —del 25 % pa a
una eja y del 10 'Yo pa a dos ejas—. Finalmen e en los años 20 del siglo
XVI obse amos de nue o un cie o es ancamien o. Así en 1528, las pagas
po los ci ados abajos son de 40 y 70-85 m s. espec i amen e120.
Se ha in en ado una ap oximación a lo que es e ipo de abajo puede
signi ica en é minos de sueldos. Sin emba go, es p ác icamen e imposible,
ya que las ci as de a anzadas con a adas son muy a iables —desde 21 a
147—; además, no siemp e a ec a a un sólo campesino, es ecuen e encon-
a una asociación de 2 ó 3 luga eños pa a a a can idades an dispa es de
oli a como 35, 68 o 100 a anzadas. Es posible in ui , a pesa de odo, que
la labo de a ada de una a anzada ocupase un día de abajo si se a aba
de da
un hie o,
ya que en e 35 y 40 m s. bien pudie a se el jo nal de
un campesino que alquila, como imos, además de su ue za de abajo, los
u ensilios —el a ado y apa ejos— y la acción necesa ia pa a ealiza lo
—los bueyes—.
118.
Se a a de dos con a os pa a gua da los
panes
de la misma zona, la Ma isma
de Aznalcáza . En el p ime o de ellos la igilancia aba ca desde inales de ene o a p in-
cipios de mayo de 1526, y es emune do con 3.750 m s. en o al. En el segundo, de 1528,
se gua da án las p opiedades de ce eal de la zona desde el 2 de eb e o has a el p ime o
de mayo, y se paga el se icio con 3.000 m s. APSM, Aznalcáza , 1526.
119.
APSM, Pilas, 1525, ol. 122.
120.
APSM, Pilas, 1525, ol. 245 -246.
212

[32]

Los con a os de se icios ag a ios y el me cado de abajo en el campo se illano bajomedie al
Aún más di ícil, po no deci imposible, esul a una ap oximación a las
e ibuciones de las
ca e adas.
En gene al, los m s. ecibidos po es e a-
bajo dependen básicamen e de la dis ancia a cub i po el anspo e.
Po úl imo, analiza emos el caso de las cogede as. Como dijimos con an-
e io idad, si bien se encuen an casos en los que se les paga a jo nal, lo
más ecuen e es la emune ación po abajo hecho, que en es e caso se
iden i ica con una can idad de p oduc o ecolec ado: la canas a. Como u-
imos ocasión de analiza en o o abajo, la canas a iene una capacidad
de 0,5 anegas'', y se paga a 4, 5 y 6 m s. en e 1500 y 1517; alcanzando
a ines de la década de los a ios 20, un p ecio de 7 a 8 m s.
122
. Es o nos
hace supone que una cogede a expe imen ada ecoge ía unas dos canas as
dia ias, lo que le supond ía algo más de lo ganado a jo nal, que como i-
mos es aba en o no a los 10 m s.
B.
Fó mulas de pago
No amos a epe i aquí las modalidades empo ales del pago de sala io,
ni la p opo ción de alimen os que eciben algunos ob e os del campo. Lo
que nos in e esa des aca es un enómeno muy signi ica i o de la si uación
económica del campesino de la zona a ada, así como ambién del g an
p opie a io de la misma. Nos e e imos a los adelan os de dine o a cuen a
del sala io, e lejo de una al a de nume a io en el campesinado de la zona,
y de una necesidad de in e sión mone a ia pa a los g andes p opie a ios.
Como hemos enido ocasión de e , muchos de los se icios se con a an
con mucha an elación a la ealización de los mismos, a excepción, gene al-
men e, de los con a os de gañanes o de gua das. En cie a o ma es o p o-
oca un adelan o de la masa sala ial que obliga a los con a ados a ealiza
el abajo.
Aho a bien, no odos eciben la misma p opo ción de adelan o. Se di-
e encian cla amen e aquellos se icios ag ícolas pagados po mensualidades,
caso de los gañanes y moline os, de los que se con a an pa a la ealización
de un abajo conc e o a ealiza sin iempo de e minado, como son los con-
a os de a ada y cogede as.
En el p ime o de los casos, los con a os se i man gene almen e al iem-
po del inicio de la ealización del se icio; ijadas las mensualidades, el cam-
pesino ecibe una can idad algo in e io a un mes de sueldo. Excepcional-
men e, y es o es sin omá ico, en aquellos casos en que el con a o de a-
bajo se susc ibe con mucha an elación —po ejemplo a mediados de mayo
121.
M.
BORRERO:
O denanzas del Alja a e (s. XVI),
H1D, n.° 9 (Se illa, 1983), pág.
16. En el capí ulo sob e las canas as con que se mide la acei una se a i ma que es as
se án
de una medida que sea de palo igual y jus a con la media anega de igo.
122.
El análisis de las emune aciones de las cogede as se ha analizado en mi a í-
culo:
El abajo de la muje ...,
ob. ci ., pág. 195-6.
[33]

213
MERCEDES BORRERO FERNÁNDEZ
pa a gañanes y moline os—, la can idad pe cibida como adelan o supe a con
mucho la mensualidad, siendo en é minos gene ales el doble de és a. Una
ez iniciado el pe íodo de abajo,
paga án a medida que haga el
se kio123.
Muy di e en e es la o ma de pago pa a abajos conc e os emune ados
po labo hecha. Así, en los con a os de a ada, al susc ibi se la obligación
de a a , el con a ado pe cibe gene almen e la mi ad de la e ibución o al.
Es a ó mula de pago adelan ado se man iene p ác icamen e inal e able en
odos los casos analizados, donde sólo excepcionalmen e hemos encon ado
un con a o en el que se paga la o alidad del se icio
124
. Pe o no es és a
la única di e encia. También el pago del es o del alo del abajo se paga
en bloque. A es e espec o hay dos modalidades según el ipo de a ado.
En la p ime a, que a ec a al a ado de
un hie o,
la segunda mi ad del o al
de la emune ación se paga al inaliza la labo
125
; en la segunda, el a ado
de
dos hie os, al comeno a ina ,
es deci cuando se inicia la segunda
pasada de a ado
126
. En es e segundo caso el abajo es siemp e pagado de
an emano. Quizás el documen o más exp esi o sea el con a o i mado el
18 de eb e o de 1516, en el que un ecino de Hinojos se comp ome e con
el S . Ped o Rod íguez de Guzmán pa a a a le de
dos hie os
unas sue es
de oli a , a 75 m s. la
a anzada. A la i ma ecibe 3.000 m s.;
empezando
a a a los oli a es, que le den y cumplan odos los m s. a 45 m s. la
a an-
zada, y comenzando a ina , después de akados odas las dichas sue es de
oli a , que le paguen odos los m s. que así mon a e al dicho p elio de 75
m s.
127.
Pe o sin duda, el caso más signi ica i o de emune ación adelan ada sea
el de las cogede as. Hemos in en ado un análisis de las can idades pe cibidas
en adelan o po es as cogede as, sin que se haya encon ado ninguna ex-
plicación cohe en e a las oscilaciones que apa ecen en unos y o os con a-
os. Los adelan os ecibidos an de 300 a 600 m s. de media en e 1500
y 1516, y supe an, eso sí, en o no a 1527-28, la can idad de 1.000 m s.,
aunque en es os casos es ecuen e que se a e de a ias cogede as, gene-
almen e mad es e hijos. Dado el sis ema de pago, es di ícil e alua el iem-
po de abajo de es as muje es en el campo. No conocemos el o al pe -
cibido po el mismo, pe o sin duda se ían pe íodos de g an in ensidad de
abajo que aba ca ían de 2 a 3 meses como mínimo. Es o se ap ecia en
las p opias can idades adelan adas, que, suponemos, nunca se ían o ales en
una p ime a e aluación. Asímismo, si enemos en cuen a el ni el de jo -
nales, los adelan os ecibidos supond ían ap oximadamen e el pago de 2 ó
123.
APSM, 1516-19, ol. 5 .
124.
En 1516, dos ecinos de Alcalá de Juan Fe nández, se comp ome en con la S a.
D.
Isabel de Almon e pa a a a 68 a anzadas a 45 m s. cada una. En el con a o apa ece
una cláusula que
a i ma: de hoy a ocho días que le den odo el dine o que mon an las
sue es de oli a .
APSM, Pilas, 1516-19, ol. 15.
125.
APSM, Aznalcáza , 1526.
126. APSM, Pilas, 1516-19, ol. 86-87 .
127. APSM, Pilas, 1516-19, ol. 18-18 .
214

[34]
Los con a os de se icios ag a ios y el me cado de abajo en el campo se illano bajomedie al
2,5 meses de sueldo. Pensemos que el jo nal es de 7 a 10 m s. a lo la go
de las p ime as décadas del S. XVI, y que el p ecio de la canas a ecogida
es de 5 a 6 m s. po lo que es de supone , como dijimos an e io men e,
que se pod ía ecolec a de media 1,5 ó 2 canas as dia ias. Tenemos dos
ejemplos que nos pe mi en es a a i mación. En 1516, una cogede a de Ro-
ciana se con a a con la S a. Leono de Almon e, a un p ecio de 6 m s.
la
canas a ó 8 m s. dia ios; es deci , una di e encia del 25 %. En 1528,
una cogede a de Ped o de Esqui el ecibe 7 m s. po canas a ecogida ó
10 de jo nal; en es e caso una di e encia del 30 %
128
.
Si enemos en cuen a
que el abajo a des ajo se ía más in enso, es casi segu o que la cogede a
obligada ecolec a a unas 2 canas as de media. Así, con unos 600 m s. de
adelan o en o no a 1516, se paga ían unos 43 días de abajo. De cualquie
o ma, la can idad ecibida, al se ela i amen e al a, p o oca deudas de a-
bajo de un a io a o o.
En ealidad nos encon amos an e au én icos p és amos de dine o en o -
ma de hipo eca de la ue za de abajo, lo que p o oca una cons an e deuda
pa a es os campesinos, que se e leja en esa obligación de
esqui a ,
descon-
a de lo ecibido, de una cosecha a o a. Ejemplos de es a si uación son
muy ecuen es. Así en 1451, una mo ado a de Sanlúca la Mayo i ma un
con a o de abajo el día 15 de ab il, con Ped o de Gallegos, ecino de
Se illa, po el que
se obliga su hija —meno de edad— a coge su acei una
de los oli a es que iene en es a illa, así es e año como el que iene, según
cos umb e de cojede as que ienen semejan es
m s.129.
Gene almen e, cuando el abajo ealizado en una p ime a cosecha no
salda la can idad de m s. ecibidos, la cogede a queda obligada pa a la co-
secha siguien e. Es ecuen e el a eglo de cuen as de una cosecha a o a,
apa eciendo en los documen os ases como la siguien e:
si en es e dicho p i-
me esquilmo no es qui ase y
m s.
queda en a de e , que los es qui en el año
o años enide os
130
.
En cualquie caso, de p oduci se es as deudas de a-
bajo el con a an e puede ecu i a un expedien e de emba go, como es
el caso de la cogede a Ca alina Alonso, ecina de Aznalcáza , quien debe
de la cosecha de 1515, 391 m s. al
ju ado Juan Rod íguez Gallegos; es e
se illano pide al alcalde del luga un mandamien o de ejecución de bienes
po esa can idad131.
III. CONDICIONES DE TRABAJO
Al igual que las emune aciones, que como hemos is o son di e sas, las
condiciones de abajo p esen a án di e encias según el come ido conc e o
128. APSM, Pilas, 1516-19, ol. 75. APSM, Pilas, 1525, documen o suel o an e io al
ol. 203.
129.
APSM, Sanlúca , Lib o de Regis o, S. XV, ol. 54 .
130.
APSM, Pilas, 1516-19, ol. 31.
131.
APSM, 1502-18, ol. 154 -155.
[35]

215
MERCEDES BORRERO FERNANDEZ
a ealiza po el abajado e en ual. No amos a es ablece aquí un análisis
di e enciado de las dis in as ac i idades labo ales, sino que in en a emos una
isión de conjun o.
En gene al, los abajado es campesinos de la zona es án suje os, como
es lógico, a las leyes se illanas ecogidas en sus O denanzas gene ales. Aho-
a bien, cuando p oceden de o o ámbi o ju isdiccional, caso de los jo na-
le os de los luga es del Condado o de la Ex emadu a san iaguis a, en sus
con a os se hace hincapié en la obligación que ienen de enuncia a su
p opio ue o y some e se a la ju isdicción de Se illa
132
. Aún bajo es e único
sis ema legal, los di e en es abajos se an a desa olla en condiciones dis-
in as según sean campesinos luga eños o gen es enidas de ue a, en en-
diendo po abajado es de ue a, an o aquellos p oceden es de seño íos si-
uados más allá de los lími es del al oz se illano, como los que ienen de
luga es de ese amplio al oz, pe o dis an es de la illa en cuyo é mino se
ealiza la labo ag ícola —caso de los concejos se anos—. Incluso se a a
no a una di e en e condición labo al en e los ecinos del luga en que se
p oduce la o e a de abajo y aquellos que habi an en o as illas y aldeas
de la misma coma ca, en es e caso el Alja a e. Hemos de ene en cuen a
que en el Alja a e se illano, la disposición del habi a y la es uc u a o mal
de la g an p opiedad, da luga a una ela i a ce canía en e la explo ación
ag ícola de un é mino concejil y la illa cabece a del mismo, po lo que,
gene almen e, los con a ados pa a abaja en una he edad si uada en el
é mino de su ecindad, se pod án desplaza cada día al luga de abajo.
Cuando es o ocu e, no apa ece en los con a os especi icación alguna sob e
la esidencia del abajado du an e el se icio. Po el con a io, si el a-
bajo se encuen a en un luga di e en e al de ecindad, ya sea el é mino
ecino o una lejana localidad, los con a os acla an de o ma ajan e la obli-
gación del cambio de esidencia. Po ejemplo, el caso de las cogede as de
acei unas, quizás el más signi ica i o po el olumen de mano de ob a des-
plazada que p o oca, a a p opicia la cons ucción de una in aes uc u a
pa a acoge a esas abajado as desplazadas, en odas las g andes he edades.
Son las amoas
casas de cogede as,
elemen o a qui ec ónico cons an e en los
seño ios de las haciendas y he edades alja a eñas. La necesidad de ales ca-
sas de cogede as an e la inminen e cosecha, da luga a alquile es de las mis-
mas de unos p opie a ios a o os en de e minados a ios. Así, en 1520, el
ein icua o se illano Juan de To es, a ienda
las casas de cogede as de mi
hacienda po es a cosecha
133
.
Es aquí donde esiden las abajado as y sus
hijos du an e los meses de ecolección, aunque suponemos que se u iliza ían
ambién en o as épocas del a io pa a acoge a di e en es jo nale os. En
cualquie caso, son los meses de la ecolección de la acei una los que llenan
comple amen e es os alojamien os empo ales134.
132.
En e o os, AM Pilas, C-1, ol. 19, y C-5, ol. 6 . APSM, Pilas 1516-19, ol.
4 y 24 -25.
133.
APSM, Aznalcáza , 1516, ol. 248.
134.
I.
MONTES ROMERO-CAMACHO:
Pe manencias y T ans o maciones...,
ob. ci .
216

[36]
Los con a os de se icios ag a ios y el me cado de abajo en el campo se illano bajo nedie al
Es a ealidad explica que en los con a os de abajo que susc iben gen-
es
de ue a
apa ezca la condición de esidencia
en la cosecha.
Así, cuando
una ecina de Aznalcáza se con a a pa a coge la acei una de una he edad
si a en Cas illeja de Talha a, el con a an e in oduce una cláusula según la
cual, dicha cogede a
ezidi á en la dicha cosecha de acei una has a se aca-
bada
135
.
O o ejemplo de es os desplazamien os los enemos en 1517. En
es e año, a ias muje es de la ci ada illa de Aznalcáza an a la ecogida
de la acei una del ecino luga de Pilas, exp esando el con a o lo siguien e:
que engan a es a en Pilas, es an es, desde odos los San os en adelan e136.
En el mismo caso es án los gañanes p oceden es de luga es alejados al
de la localización del abajo. Pa a acoge los exil en las
casas de gañanes,
aunque cie amen e es és e un elemen o a qui ec ónico menos ecuen e que
el an e io , sin duda, po que los desplazamien os de gañanes ue on de me-
no olumen que el de cogede as. A es e espec o, el ejemplo más in e-
esan e es de 1520, año en que dos ecinos de La Palma del Condado se
obligan a se i con Alonso de Veas en el luga de Pilas, desde el 10 de
diciemb e al p ime o de mayo de 1521. Es os homb es, desplazados de su
luga de ecindad, alejados de la amilia, esiden con inuamen e en Pilas.
Dado lo p olongado del pe íodo de se icio, se a a es ablece en el con-
a o una ó mula de descanso, o mejo dicho, el de echo de es os aba-
jado es de ene unos días lib es pa a isi a a la amilia, lo que se exp esa
de la siguien e mane a:
en si iéndoos, en cada semana o de quinle en quin-
Çe días, nos podamos i a nues as casas, con una de sol (sic) el sábado en
la noche, y eni el domingo en la noche o lunes al amanele , y cuando
así lo hagamos que nos de (el con a an e) 14 m s. de asión137
Es a in e esan e in o mación nos pone de mani ies o cuál e a la jo nada
de abajo. En p incipio, como a i ma
R.
Gibe , la jo nada de abajo no
es obje o de acue do pa icula
138
, po lo que no apa ece es ablecida en los
con a os. Con odo, pa ece indudable que es amos an e la adicional jo -
nada
de sol a sol,
aunque dadas las ca ac e ís icas de los sis emas de pago
—escasez de sala io a jo nal—, es di ícil encon a una de inición exac a de
es a jo nada. Cie amen e los é minos usados son agos. Así, en un con-
a o a jo nal se especi ica que el abajado , en es e caso una cogede a,
ealiza á su labo
iniendo a la azienda a la ho a que la azón, uso y cos-
umb e, e sali (sic) a la ho a que es azón
139
.
Lo que no sabemos es qué
disponibilidad man iene el p opie a io sob e aquellos jo nale os, undamen-
almen e gañanes, que p o ienen de o os luga es y po an o i en en la
hacienda po unos meses. La cláusula de los con a os que eza así,
go e -
nado noche y día,
pudie a esconde además de la obligación del con a an e
135.
APÇM, 2
17
nal
,.
, 1506-21, ol. 103.
136.
APSM, Pilas, 1525, doc. suel o en el ol. 203.
137.
APSM, Pilas, 1525, ol. 3 .
138.
R.
GIBERT,
ob. ci ., pág. 64.
139.
APSM, Pilas, 1525, ol. 77.
[37]

217

MERCEDES BORRERO FERNANDEZ
de da alimen o al con a ado
14
, la posibilidad de p esiona al abajado
e en ual a ealiza jo nadas supe io es a las sola es. Desde luego nunca im-
plica ía una egula idad, pe o sí puede exis i en es os casos una disposición
pe manen e del abajado pa a el p opie a io, lo que po o o lado desa-
pa ece en aquellos casos en los que el jo nale o es algún jo en o adoles-
cen e, gene almen e e ece o. Pa a ellos se suele especi ica cla amen e que
se a a de un abajo exclusi amen e diu no141.
En cuan o a los días de abajo semanal, las condiciones son igualmen e
du as. De hecho, se epi en con inuamen e en los con a os ases como la
siguien e:
que no aken mano has a acaba
142
;
exp esión que apa ece en con-
a os pa a labo es conc e as, y no po iempo de inido. Es a si uación la-
bo al, que no p e ee descanso dominicial se ap ecia igualmen e en los con-
a os de abajo po meses, en los que se especi ica que los días de abajo
se án 30. Con odo, no es és a una si uación pe manen e en el pe íodo ana-
lizado. En los con a os de 1503 a 1505, y sin que sepamos la causa, los
días de abajo mensual son 26, lo que demues a que los domingos —4
al mes— se descansa
143
. Es os
26 días de se imien o
pa a los gañanes, o
26 a eas
pa a encapachado es o enga a ado es, no se pueden conside a
una conquis a del jo nale o campesino sob e sus condiciones de abajo, ya
que, como hemos dicho, es ci cuns ancial, y en años pos e io es los días de
abajo mensual uel en a se 30.
Los debe es del abajado es an, como se e, pe ec amen e eglamen-
ados, sin emba go, sus posibles de echos pasan p ác icamen e desape cibi-
dos. Los ampa a cie amen e la ley se illana, pe o la aguedad de la misma
al espec o es o al. De ahí, que el comp omiso que a a al campesino as
la i ma del con a o es ealmen e du o. Como a i man los documen os, el
abajado
se obliga,
y es a obligación es la que domina la p es ación de
abajo, no exis iendo p ác icamen e ninguna p e isión de imposibilidad de
ealiza la labo a a o del ope a io. De hecho, en lo que se ex ienden
es os documen os de abajo es en las exigencias de esponsabilidad an e el
incumplimien o del se icio.
Sólo hemos encon ado una ci cuns ancia a enuan e pa a la pé dida de
jo nada de abajo: la en e medad del abajado . Si bien no es ecuen e
encon a es a cláusula, sí apa ece en odos los casos en que se conse an
su icien e núme o de con a os sob e una misma ac i idad ag a ia, caso de
los gañanes, cogede as, encapachado es y enga a ado es. El abandono de
la labo ag ícola po en e medad iene, sin emba go, di e en es e ec os se-
gún el ipo de con a ación. En aquellos casos en que se con a a un pe-
íodo de abajo, caso del gañán, la en e medad es con emplada como ci -
140.
APSM, Pilas, 1525, ol. 6. La exp esión «gobe nado» es sinónima de «alimen-
ado». M.
GONZALEZ
Jn
y
En ez:
Ca mona en la Edad Media;
Se illa, 1984, pág. 70.
141. APSM, Pilas, 1516-19, ol. 16 - .
142.
AM Pilas, C-1, ol. l
y APSM, Pilas, 1525, ol. 6 .
143.
AM Pilas, C-5, ol. 4 , y APSM, Pilas, 1502-18, ol. 88 y 109.
218

[38]
Los con a os de se icios ag a ios y el me cado de abajo en el campo se illano bajomedie al
cuns ancia ajena a la olun ad del ope a io y po an o no causa la pé dida
de jo nal. Al menos así se deduce de las exp esiones u ilizadas:
si deja el
se icio sin se po dolewia o mal de su pe sona, se coje á o o homb e a
su cos a
l
".
Es deci , que si es po en e medad no end á que paga a o o
gañán, y po an o se supone que el en e mo cob a á su mensualidad com-
ple a. En el caso de las cogede as, la si uación cambia. Es as cob an po
ob a ealizada, po an o, si no ecoge acei una no cob a e ibución alguna.
Es a se á la si uación no mal. Así, en 1476, un con a o de
case o
po un
año, especi ica que es e abajado debe á ecupe a los días de en e me-
dad145.
Sal o pa a el caso de en e medad, el con a o de se icio ag a io no con-
empla ninguna ci cuns ancia que imposibili e la p es ación de se icio a a-
o del abajado . Po el con a io, la le a de ales con a os se ex iende
ampliamen e pa a especi ica penas y mul as po la no ejecución de la labo
ag ícola. A es e espec o los g ados de esponsabilidad, y po an o las pe-
nas en que incu e el abajado a sueldo, son a iados. En aquellos casos
en que el con a ado asume de alguna o ma la ges ión de la emp esa, caso
de los campesinos que se obligan a a a un de e minado núme o de a an-
zadas, el incumplimien o conlle a el pago a su ca go de o as
yun as
que
hagan ese abajo. En el caso de los ípicos jo nale os, como pueden se
gañanes o cogede as, la si uación se plan ea gene almen e po jo nadas de
abajo pe didas. Así, los gañanes paga án a su cos a al p opie a io una can-
idad de dine o po cada día que se ausen en de la labo ; can idad que ge-
ne almen e se especi ica y que es de mayo olumen que su p opio jo nal,
ya que debe cub i el cos e de un sus i u o en plena empo ada, cuando la
mano de ob a es á más escasa y po an o más ca a. En un con a o de
1505 se ap ecia pe ec amen e es a ealidad. En él apa ecen una se ie de
ci cuns ancias que p o ocan pé dida de ho as y días de abajo:
—
Si el ape ado
po causa de boye o pie de día,
se á a cuen a
del p opie a io. Es és a una ci cuns ancia ajena o almen e a la o-
lun ad y pe sona del gañán; sin duda la pé dida i á con a el bo-
ye o.
—
Si pie de día
a causa de agua,
ci cuns ancia absolu amen e
in olun a ia pe o que no implica a e ce a pe sona, el p opie a io
no se hace esponsable, y el gañán pie de la jo nada de abajo,
o bien
gana á lo que haga.
Es á cla o que el con a an e no se
hace ca go de la pé dida de abajo po azones me eo ológicas.
—
Po úl imo, expone el documen o que si el gañán pie de
gue-
b as,
es deci jo nadas de abajo comple as, paga á po cada
gue-
b a
50 m s. Es in e esan e obse a que en es e caso no se con-
144.
APSM, Pilas 1516-19, ol. 5 .
145. APSM, Aznalcáza , 1505, ol. 118-119.
[39]

219
MERCEDES BORRERO FERNANDEZ
empla la en e medad como causa de exención en la p es ación de
se icio. Po o o lado, la ci a de 50 m s. po cada día de abajo
pe dido es muy al a si enemos en cuen a que el jo nal de un ga-
ñán po es a época es de un máximo de 15 m s. dia ios. Supone
pues, una au én ica mul a en la que se incluye el pago de daños
y pe juicios al p opie a io146.
T as la lec u a de es as y o as cláusulas semejan es la imp esión que
enemos sob e la si uación labo al del jo nale o, es la de una absolu a in-
de ensión. Gana lo que abaja, y cuando no puede hace lo, lo mejo que
puede ocu i le es no ecibi su sueldo, ya que en la mayo ía de los casos,
además de es o debe á paga una especie de compensación al p opie a io
que lo con a ó. En ocasio les, es a si uación puede se g a e. En 1450, un
encapachado se con a a y acep a una cláusula según la cual
si deja el a-
bajo sin ene dolenlia, lo pie de odo, aún lo se ido147.
No son menos du as las condiciones que al espec o su en las muje es
abajado as. Si po alguna azón, sal o en e medad, no se p esen an a la
ecogida de la acei una algún día, se les exige el pago de o a cogede a a
su cos a. Es a ci cuns ancia —la ausencia al abajo— se ía ecuen e en un
g upo de muje es que en la mayo ía de los casos se aslada a las haciendas
con sus hijos pequeños. Realmen e, como imos, a es as abajado as se les
ha en egado una can idad de dine o con an e io idad a la ealización de
su abajo. Así, los m s. en egados de an emano po el p opie a io a la
cogede a, hacen que és a quede, en el sen ido más es ic o de la palab a,
obligada a ealiza el abajo, po lo que debe á p opo ciona , al p ecio que
sea, una ob e a que la sus i uya du an e su ausencia. También se p e ee
en o os casos, el pago de unas can idades conc e as po día no abajado,
como son 17 m s. o una a oba de acei e
148
. Se comp ueba de nue o el sen-
ido de mul a de es as ap eciaciones de las jo nadas de abajo pe didas.
Los jo nales de cogede as con a adas con an e io idad a la cosecha nunca
supe an los 10 m s., con lo que se es á g a ando la pé dida del día de a-
bajado con 7 m s. Po su pa e, la a oba de acei e po es os años iene
un p ecio en el me cado de unos 50 m s., lo que ambién esul a un mon o
muy supe io al del jo nal medio149.
146.
APSM. Lib o de Regis o s. XV, ol. 50 .
147.
APSM, Aznalcáza , 1506-21, ol. 119-20, y Sanlúca , Leg. 2.°, n.° 3, ol. 863-70,
y Pilas, 1525, doc. suel o en el ol. 203.
148.
El p ecio de la a oba de acei e es de 1511. APSM, Sanlúca , Leg. 2.°, n.° 4.
Los ni eles de p ecios, sin emba go, a ia on mucho, ya que en 1505 la a oba de acei e
se paga a 70 m s. Es sin omá ico que en es os años la pena po la al a al abajo de
una cogede a sea de 0,5 a oba de acei e, es deci 35 m s. (AM Pilas, C-1, ol. 10 . y
C-5, ol. 94 ).
149. Un ejemplo muy cla o de es as con a aciones de amilias en e as po empo ada
es el p o agonizado po Alonso Ma ín Cale o, ecino de Pilas, su muje Ma ina Domin-
guez, su hija sol e a Bea iz y su hijo, con su esposa, Los 5 se con a an en 1503 con
Fe nando de Almon e. AM Pilas, C-5, ol. 6.
220

[40]
Los con a os de se icios ag a ios y el me cado de abajo en el campo se illano bajomedie al
Realmen e las condiciones son du ísimas. El ampa o que o ece la le-
gislación se limi a al uso y cos umb e, lo que iene a se lo mismo que el
man enimien o de un único de echo pa a el abjado : la pe cepción de una
emune ación po el se icio ealizado. Todo lo demás es alea o io. El con-
a an e, en es e caso el g an p opie a io, nunca pie de, pudiendo exigi no
sólo la ealización de la labo , sino una indemnización po los pe juicios
causados. Si ha in e ido un dine o en la con a ación p e ia de mano de
ob a, la ley, el uso y la cos umb e, le p opo cionan los medios pa a ob ene
con plena segu idad esa ue za de abajo alquilada, o su equi alen e en di-
ne o; en es e úl imo caso, casi una de olución con in e és.
CONCLUSIONES
T as el análisis de la ipología de los con a os, se puede es ablece un
calenda io del me cado de abajo. Re lejado en un g á ico los pe iodos de
ac i idad ag a ia desa ollada a a és de con a os de se icio, se ap ecian
una se ie de enómenos in e esan es:
1.°) La mayo o e a de abajo se p oduce en e los meses
de oc ub e a ab il.
2.°) El segundo pe íodo en el que se ac i a el me cado de
abajo, co esponde a los meses de e ano, aunque con mucha
meno in ensidad y po un iempo más co o: de mediados de ju-
nio a mediados de agos o.
3.°) Po úl imo, se obse a que el mes de mayo apa ece con
un acío o al en la o e a de abajo. Es, de alguna mane a, el
mes de descanso en es e ciclo ag ícola que a ec a a cul i os me-
di e áneos.
En el á ea económica analizada, es e i mo de la o e a de abajo iene
ma cado undamen almen e po el oli a . Es és e el que gene a una mayo
can idad de pues os de abajo empo al, an o pa a el homb e como pa a
la muje . De hecho, en los meses de no iemb e a diciemb e podemos en-
con a a amilias en e as abajando empo almen e en las g andes p opie-
dades. La ecolección de acei una, la molienda, el abajo de gañán o la
gua da de ganado, p opo cionan una o e a de abajo a iada pa a los cam-
pesinos, en unos meses, además, en los que el cul i o amilia po exce-
lencia —la id— ha e minado su ciclo y es á en pleno eposo has a el inicio
de la poda ya bien en ado el in ie no, allá po el mes de ene o150.
Las emune aciones ecibidas po es os abajado es del campo son eal-
men e bajas. Si hacemos una media de las can idades ecibidas po los ope-
a ios campesinos po día de abajo, obse amos que los peo es e ibuidos
150. A(A chi o) S(San) C(Clemen e) S(Se illa), Sec. 1.°, n.° 616.
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