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La arqueología en la recuperación de la Cartuja de Sevilla: 1986-1992

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La arqueología en la recuperación de la Cartuja de Sevilla: 1986-1992

Author: Amores Carredano, Fernando J. de
Publisher: Junta de Andalucía
Year: 1998
Source: https://idus.us.es/bitstreams/d2e2f794-dd9b-4371-a29c-d4a65e86371a/download
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PH
Bole ín24
(Tex o p esen ado
en el semina io
In e nacional “Viu e
les Ciu a s
His o iques.
L’A queologia en la
Rehabili ació de les
Ciu a s His o iques.”
Ta agona, Feb e o
1997)
unque el expedien e de ecupe ación de La Ca -
uja de Se illa se ha lle ado a cabo hace pocos años
1986-1991, la dis ancia desde en onces pod ía con-
side a se mucha en el calenda io pa icula de las
expe iencias de a queología/a qui ec u a. Ha sido en
es os años cuando se ha p oducido la eme gencia
de es a óp ica in e disciplina en la es au ación/ e-
habili ación de edi icios his ó icos y en los que se ha
ido pe eccionando una me odología especí ica pa a
la acionalización y mejo ap o echamien o cien í ico
y económico de las ac uaciones. Po ello no pode-
mos e i a un cie o ma iz his o iog á ico a la ho a
de expone es as páginas, máxime cuando en el es-
quema de la eunión ocupamos el único espacio de-
dicado a la expe iencia a queológica pa a con los
monumen os en España; además, es i enunciable
habla de y desde la Comunidad Au ónoma Andalu-
za po lo que ambas ci cuns ancias se án enidas en
cuen a como apo ación en iquecedo a de la his o-
iog a ía in e na de es a disciplina.
LA CIUDAD HISTÓRICA Y LA CIUDAD
HISTORICISTA
El í ulo de la con oca o ia del semina io “La A -
queología en las Ciudades His ó icas” y el ema
que me oca desa olla sob e la expe iencia de La
Ca uja de Se illa me sugie e en p ime luga ea-
i ma que la elación di ec a en e P esen e y Pa-
sado, pues a de mani ies o de una pa e po el é -
mino “Ciudad His ó ica” y la a queología de la
misma po o a, obedece a una cla a in encionali-
dad social de e o zamien o de la iden idad. Si la
a queología a menudo es u ilizada pa a e o za los
lazos de iden idad en di e en es planos de la socie-
dad, es á cla o que es a in encionalidad subyace de
modo ní ido en las ciudades his ó icas. las de ensas
exclusi amen e cien í icas del in e és a queológico
de la ciudad p oduci án memo ias cien í icas, pe o
an sólo el e endo social p esiona ambien almen-
e y apoya po consiguien e aquellas ope aciones
–no malmen e cos osas e incómodas– de p oyec-
ción ma e ial de la memo ia, de in eg ación de los
es os. Po ello es con enien e analiza cie a ca-
suís ica de ciudadesmemo ia, ya que aunque odas
ienen la suya no odas p oyec an los e e en es
ma e iales de su pasado del mismo modo. Como
dice Gascó:
“...po o a pa e, es á aquel o o undamen o
po el que una sociedad de e minada en un
pe iodo conc e o y po dis in as ci cuns an-
cias() ecupe a de una u o a mane a una
pa e de su pasado en el que desea econo-
ce se, encon a su iden idad o con el que desa
“ enace ” o, si no es an ambiciosa, po lo
menos eno a se.”
(Gascó 1994:9)
A es e espec o exis e una cla a con adicción en e
uina y ciudad i a, en e el es o agmen a io y la
ciudad acabada. Sólamen e una cla a in encionalidad
consensuada pe mi e o po encia la pe pe uación de
una uina –lo an iu bano– en ex aña con i encia
con la ciudad del p esen e. Po ello, el análisis de los
es igios agmen a ios conse ados en cada ciudad
puede da nos una isión de las olun ades, de los
p oyec os de memo ia que han acaecido o acaecen.
Se illa po ejemplo ue especialmen e “ ocada” po el
espí i u enacen is a bajo el lo ecimien o colonial ame-
icano ol idando pasados islámicos y eclamando su
iden idad clásica como o as ciudades (Gascó 1994).
a a queología en la ecupe ación
de la Ca uja de Se illa
1986-1992
Fe nando Amo es Ca edano
Dp o. de P ehis o ia y
A queología
Uni e sidad de Se illa
L
“...a eces ciudades di e en es se suceden sob e el mismo suelo y bajo el mismo nomb e, que
nacen y mue en sin habe se conocido, incomunicables en e sí. En ocasiones has a los nom-
b es de los habi an es pe manecen iguales, y el acen o de las oces, e incluso las acciones;
pe o los dioses que habi an bajo esos nomb es y en esos luga es se han ma chado sin deci
nada y en su si io han anidado dioses ex anje os.”
(Cal ino 1994 [1972]:43)
A
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Desde nues o pun o de is a es de sumo in e és
la ope ación que se lle ó a cabo en Se illa en el s.
XVI. El Conde de Ba ajas decide deseca la pes i-
len e e insalub e Laguna de La Fe ia, es o de un
b azo del Guadalqui i que se man enía in amu os
desde que ue aba cado po la ex ensa mu alla be-
ebe ; en su luga o ganiza una alameda cons i u-
yendo de ese modo el p ime ja dín público de Es-
paña. Es a ope ación de cla o espí i u mode no se
ema a inco po ando un monumen o que, pe pe-
uando la memo ia de la acción, ensalza la iden i-
dad mí ica y clásica de la u be. Pa a ello a anca de
las en añas de la ciudad dos eno mes us es mo-
nolí icos de g ani o omanos y los ubica con sus
capi eles en la Alameda colocando encima las es a-
uas mode nas de Hé cules y Césa . De ese modo
Se illa p oyec a odo su pasado mí ico y li e a io
con una acción pública de monumen alismo: ma e-
iales de indudable o igen omano local y una ma-
nipulación en el p esen e median e la eubicación
y la ma e ialización alegó ica del emblema de la
ciudad,
“Hé cules me undó, Julio Césa me odeó de
al os mu os...”
Se manipula un es o agmen a io con lenguaje mo-
de no en la ans o mación/ e undación de la ciudad
uniendo pasado y p esen e pa a el u u o, musean-
do la adición y ijando la iden idad de la ciudad en
la Alameda de Hé cules
1
.
T es columnas más de la se ie pe manecen in si u
sob e sus cimien os o iginales en la calle Má moles y
ue on libe adas de las cons ucciones mode nas en
los años 70. En e ec o, es a uina in si u, que p o o-
ca pa a su musealización una mella en la ciudad, es
lenguaje más ecien e, comenzando en las g andes
ope aciones papales a inicios del s. XIX. De en on-
ces p ocede la o mulación de es e lenguaje omán-
ico e his o icis a de exhibi la memo ia que sancio-
na a Pi anesi con su amosa ase:
pa a embellece Roma, hace al a más des ui
que edi ica
(Pascuali 1985:50).
Aho a bien, en la Ciudad His ó ica, esa que pe mi e
la lec u a agmen a ia de las p eceden es en su
p opia piel; que man iene isible su memo ia his ó i-
ca, es suscep ible sepa a cie as a iables de acue -
do con su lenguaje.
Po un lado, el de eni de su desa ollo na u al nos
deja po he encia una ciudad discon inua en lo que
espec a a las soluciones a qui ec ónicas y u banís i-
cas acumuladas en el iempo. En el alzado de cual-
quie calle se suceden sin o den c onológico edi ica-
ciones sal eadas del s. XIV has a el s. XX impues as
po el dinamismo y alea o iedad de la ida u bana.
La ciudad his ó ica exhibe po an o su his o icidad
de o ma alea o ia a a és de su discon inuidad o -
mal, es ilís ica y empo al. Se a a de un lenguaje
con su sin axis especí ica. F en e a ello exis ió y aún
exis e el ano in en o de un pe e so academicismo
que p opugna la pa alización en el iempo o la uel-
a al “ igo ” en a as de la bondad pedagógica de la
ipología y el es ilo
2
.
En segundo luga , y ope ando sob e las an e io es,
dispond íamos de aquellas ciudades en las que se ha
abajado in encionalmen e desde el pode hacia la
ecupe ación y exhibición de su pasado his ó ico.
Es a ac i ud a queológica, eg esi a en el iempo,
que indaga, lee y p oyec a lo agmen a io, se desa-
olla en la con empo aneidad con una mi ada his-
o icis a. Es a íamos hablando más p opiamen e de
la “ciudad his o icis a
3
” que de la “ciudad his ó ica”.
ARTÍCULOS
1. G abado de La Ca uja de
Las Cue as en el s. XVIII. Se
combinan los de alles ealis as
con o malizaciones ideales.
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En es e g upo se o mulan di e en es soluciones de
acue do con el espejo en el que desean e leja se.
La in encionalidad hacia el pasado clásico –insis i-
mos en que es una opción de en e muchas, ni la
única ni la e iden e– descansa sob e una con a-
dicción u banís ica que hace compleja la ecupe a-
ción y con i encia –in eg ación– de ambos es adios
u banos, el pasado y el p esen e. En e ec o, po
mucho que se admi a que la cul u a omana ha
impues o las cla es del u banismo de oda ciudad
a la que a ec ó y que a pa i del análisis u banís i-
co se pueden as ea cie os asgos de la ciudad
o iginal p oyec ados has a el p esen e, es e hecho
no es lineal ni ex ensi o a odos los ejemplos. No
se puede ex apola sin solución de con inuidad la
ciudad clásica sob e la p esen e igno ando las ciu-
dades in e medias y el complejo p oceso de cabal-
gamien o que se ope a. Sólo la in encionalidad de
la búsqueda de la ciudad clásica hace igno a las
ciudades in e medias.
Sal o ejemplos de mu allas omanas conse adas
en alzado en pequeños núcleos u banos, como Ta-
agona o Lugo, las di e encias de co as y de ade-
cuación pa cela ia hacen complejo el esca e y p o-
yección de la uina clásica en la ciudad ac ual. El
p oceso de diges ión de una ciudad sob e aquella
o a lejana ha sido p ác icamen e ul imado es an-
do aspec os osilizados. En cualquie caso, siemp e
es agmen a ia y esidual pa a con las edi icaciones
que le han se ido de sopo e o que las cub en.
Po ello se gene a el lenguaje de la “ciudad mella-
da” de la que Roma es pa adigma.
La mayo o meno in encionalidad polí ica que se
eje za sob e es e p oyec o de iden idad clásica se
exp esa en la magni ud de la mella y su impac o so-
b e la ciudad ac ual. Podemos obse a es e enó-
meno en capi ales de p o incia como Ba celona, Ta-
agona o Za agoza, ciudades donde se ei indica el
o igen clásico y se combinan c ip as a queológicas,
mellas en el azado y, en el caso de Mé ida, p oyec-
os de e undación polí ica desde su laman e capi a-
lidad e-conquis ada
4
.
O a a iable en la “ciudad his o icis a” es aquélla
que ope a sob e el pasado medie al. A di e encia de
la ciudad clásica, la ciudad medie al c is iana e islá-
mica en g an pa e, sí que puede a i ma se como
nues a inmedia a an eceso a en cuan o a adecua-
ción opog á ica, u banís ica y pa cela ia. Muchos
conjun os pala inos islámicos se desen uel en en có-
moda o ní ida cohabi ación con los c is ianos que
les han sucedido. Mul i ud de mezqui as se han p o-
yec ado pa cial, o al o ca as almen e en sus es uc-
u as has a hoy al igual que baños y en meno medi-
da, conjun os domés icos.
En el ámbi o c is iano, los 1200, 700 o 500 años de
ac i idad medie al y mode na se pueden as ea en
sus episodios den o del case ío he edado. Se a a
además del mayo olumen pa imonial sob e el que
inciden las ac uaciones de es au ación. La memo ia
del pasado se ha plasmado sob e la piel de las es-
uc u as po an es del úl imo edi icio en el que han
sob e i ido asgos de los an e io es
5
.
C eemos po an o que se a a de lenguajes di e-
en es en ambos casos, el clásico exp esado en la
mella y el medie al/mode no en la piel, en la “ciu-
dad palimses o” debidos a la di e en e lógica pos -
deposicional de sus es os. Todas es as modalidades
expues as pueden da se en una misma ciudad pe o
se a a de c i e ios y me odologías di e en es.
Pa a que la ciudad his o icis a de enga en his ó ica
debe abandona los c i e ios o males, académicos y
de in encionalidad simbólica, o zada y asnochada.
La ciudad his ó ica obse a en la ac ualidad la con-
ARTÍCULOS
2. Li og a ía de 1856* donde se
o ece la imagen de la áb ica
de lozas que enmasca a al
monas e io.
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solidación de un c i e io aco de con la cul u a ac-
ual. No se a a de o za genealogías en la mas pu-
a men alidad ba oca, de p e endida alcu nia, algo
an español, que pe sigue la “pu eza de sang e” a
cualquie p ecio.
El pensamien o his ó ico lle a implíci a la acep ación
del hecho mul icul u al que si se ex iende de modo
eg esi o al Pasado, se p oyec a con o undidad ha-
cia el P esen e. La cul u a mul i acial, del mes izaje,
con e gencia ine i able y lógica en la ci ilización, se
hace pa en e en la memo ia ma e ial de la ciudad
his ó ica acep ando y celeb ando la his o ia gene al
de la ciudad y la his o ia pa icula de un monumen-
o, un espacio público o un e i o io.
La Ca uja de Se illa se inse a ía en aquel modelo
que descansa sob e hechos pa imoniales medie a-
les, mode nos y con empo áneos donde se ha acep-
ado la mul iplicidad como signo de un ico p oceso
his ó ico y no como ca álogo o ag egado in o me
donde escoge g a ui amen e desde a i maciones
y/o negaciones de undamen o académico.
LA RECUPERACIÓN DE LA CARTUJA DESDE
LA MIRADA ARQUEOLÓGICA.
CIRCUNSTANCIAS DE LA INTERVENCIÓN
An es de analiza la idiosinc asia de La Ca uja hay
que ija un pun o de pa ida que no es el monu-
men o en sí mismo sino las ci cuns ancias que hacen
posible su a amien o que no son o as que el ho i-
zon e de la Exposición Uni e sal de 1992. Sin es a
p emisa no se puede en ende nada. La Exposición
Uni e sal impac a en la ciudad, donde gene a oda
una se ie de expec a i as en el con ex o op imis a
sociopolí ico y económico de los 80. La ubicación
de la Expo en la isla de la Ca uja con ie e al mo-
numen o en exclusi o e e en e po se la única
cons ucción exis en e en aquel ma co u al subu -
bano y po se un monumen o B.I.C. asociado di ec-
amen e con la igu a de Colón con lo que conec a-
ba con la equí oca con oca o ia quinien is a. Tan o
la imagen inicial de la Expo como la jus i icación de
la elección del luga descansaban sob e el conjun o
monumen al.
En es e con ex o, la Conseje ía de Cul u a eclamó
a la de Ob as Públicas la i ula idad del luga po
a a se de un monumen o
6
. Desde ese momen o
Cul u a, a pa i de 1987 y como e o ins i ucional,
p oyec a sob e la Ca uja una ope ación pa imo-
nial pilo o de g an en e gadu a, como emblema
au onómico con el asegu ado espaldo económico
al a a se del cen o simbólico de un e en o –la
Expo– de obligada inaugu ación, donde la imagen
polí ica del pais y de la comunidad au ónoma se
e igían en p io idad absolu a. Según la Conseje ía
de Cul u a,
El amplio despliegue de in e enciones desa-
olladas ha sido concebido po la Di ección
Gene al de Bienes Cul u ales como p oyec o
pilo o pa a la ins i ucionalización de la u ela
de un monumen o, de acue do con la iloso ía
de su Plan Gene al
(La Ca uja Recupe ada 1992:9).
La ope ación ap o echaba la coyun u a pa a ensaya
en aquella adminis ación jo en y eme gen e la ac-
uación ideal an o en c i e ios:
La ehabili ación del monumen o ha sido un
p oceso de g an complejidad que se ha eali-
zado g acias a la me odología in e disciplina ...
como en obje i os:
ARTÍCULOS
3. De alle de La Ca uja en
1987:
abandono, uina, labe in o.
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una labo encaminada a do a el ecin o de las
ins alaciones idóneas pa a la u ela de nues o
pa imonio his ó ico.
(La Ca uja Recupe ada 1992:9)
La coyun u a b e emen e expues a ha hecho de La
Ca uja un expedien e absolu amen e anómalo, po
único, en España sob e odo si le añadimos las ci -
cuns ancias del p oyec o:
• La gigan esca en e gadu a del monumen o: Una
ecupe ación ( es au ación/ ehabili ación
7
) que
había de se comple a sob e una supe icie de casi
12 hec á eas en e zonas cons uidas y hue as.
• Una complejidad es uc u al has a el caos: La
Fáb ica, con 150 años de e e escencia, se in-
c us a sob e el Monas e io, ac i o como al du-
an e 430 años. El p oceso de adap ación no se
educe a la p ime a ins alación sino que las e-
o mas son con inuas de i ándose una es uc u a
labe ín ica.
• El es ado uinoso gene alizado del monumen o:
La Fáb ica de Pickman, en con inuo p oceso de
ampliación, e o mas y abandonos sec o iales so-
b e los es os del an e io monas e io, cie a es as
ins alaciones en 1981. Como ales ins alaciones a-
b iles dedicadas a la loza, su ca ác e ma e ial e a
bas an e elemen al y deleznable.
• Un calenda io muy educido: Téngase en cuen a
que en La Ca uja se comenzó a abaja po pa -
e de Cul u a en e ano de 1987 con un p og a-
ma a queológico pun ual y desde Ene o 1988 con
odos los equipos. Se a a de cua o años de a-
bajo pa a la o alidad de la ope ación.
• La necesidad de un a amien o adecuado po su
condición de monumen o his ó ico: Debido a su
ca ác e emblemá ico, Cul u a ensaya lo que po-
d ía se el a amien o eó ico sob e cualquie
monumen o: la in e ención in eg al, lo cual e a
delicado en el caso de La Ca uja po la necesa ia
oma de decisiones d ás icas sob e el monumen o
y la elocidad de ans o mación que se iba a ope-
a en el mismo.
En e ec o, una ciudad jamás se es au a o ehabili-
a de una sola ez; son los años los que an ien-
do cae uno a uno edi icios con ex uales de alo
medio o ans o maciones que la conciencia y el
ojo an admi iendo debido a su i mo; pe o el an-
es y el después, medidos en segmen os empo a-
les de 20 años po ejemplo hace bas an e i eco-
nocible a la ciudad. Dicho de o o modo, si odas
las ope aciones de ans o mación y de ibo lle a-
das a cabo en una ciudad his ó ica du an e 20
años se hicie an en 4, el impac o esul a ía escan-
daloso pa a la sociedad. El esul ado es el mismo,
la única di e encia es iba en el i mo, la elocidad
de ans o mación.
INTERVENCIONES PRECEDENTES
Las es au aciones lle adas a cabo en La Ca uja con
ca ác e p e io al e en o’92 ue on pun uales y de
acue do con dis in os plan eamien os. La p ime a, a
comienzos de los años 70 y con la áb ica ac i a, u-
o como obje i o el núcleo monumen al monacal y
se ejecu ó desde la adición iolle iana: se es au a-
ba el con enido de la decla ación como monumen o
en 1964 “Ca uja de San a Ma ía de Las Cue as”, es
deci , lo monumen al decla ado e a el monas e io y
no la áb ica de lozas de la que no había e e encia
alguna en el expedien e; po ello se eliminaban las
ins alaciones ab iles en endidas en aquel momen o
como un mal his ó ico que aho a se epa aba desde
la es au ación.
ARTÍCULOS
4. Hipó esis sucesi as del aza-
do del Claus o de Monjes. De
a iba abajo: dos e siones
desde el análisis a qui ec ónico
y la e sión de ini i a,
a queológica.
5. Vis a de pája o del azado
colo eado del “Claus ón” ode-
ando a la iglesia. A la de echa,
apun alado, el único es o con-
se ado en alzado.

PH
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El abajo se lle ó a cabo desde la adicional ela-
ción en e el a qui ec o y el monumen o his ó ico.
La es au ación de pa ologías y las in e p e aciones
(ca ac e ización del monumen o, alo ación cuali a-
i a, eliminación de elemen os “añadidos” sob e lo
“o iginal”, econs ucción es ilís ica...) se eje cían
desde la o mación y capaci ación indi idual del éc-
nico. Pa a ello se u ilizaba el econocimien o y análi-
sis isual complemen ado con los conocimien os
p opios ecnológicos e his ó ico-a ís icos. En cual-
quie caso, hemos podido comp oba con pos e io-
idad que con es e c i e io se elimina on incluso ca-
pillas ca ujas comple as camu ladas en las
ins alaciones ab iles debido a la aplicación de c i e-
ios esquemá icos encaminados a la comp ensión
del núcleo monacal de acue do con sus e e en es
ipológicos canónicos
8
.
Como con adicción con los a gumen os expues-
os, los ho nos bo ella de la áb ica se sal an de la
pique a po la p esión popula . Los a gumen os in-
coscien es –singula idad y anecdo ismo paisajís i-
co– unidos a nos algias popula es y chau inismo
se illano, iden i icaban al ho no bo ella –consolida-
do en el paisaje indus ial se illano y asociado indi-
solublemen e al luga – con la loza ca ujana donde
se p oyec aban cie os asgos de la iden idad de la
ciudad y épocas undamen ales en la o ja del pin-
o esquismo se illano. Que emos deci que ue on
co ien es p o undas de iden idad y no c i e ios de
alo ación ecnológica los que sal a on a los ho -
nos del de ibo. Con ello no obs an e se eclamó
po ez p ime a y se sancionó implíci amen e el in-
g edien e ab il como consus ancial al complejo
monumen al.
En el año 1985 se acome ió la segunda ob a de
es au ación, ambién pa cial, en es e caso po pa -
e de la Conseje ía de Ob as Públicas sob e la
“Pue a del Río” y su en o no. Desde el p incipio
se acep aba el es o ecnológico pe o desde la a-
lo ación anecdó ica. De nue o un ho no bo ella
e a conse ado pe o des uidas sus ins alaciones
con ex uales. Se a aba de una es au ación “pe-
dagógica” desde un análisis u banís ico más que
his ó ico-a ís ico, admi iendo de algún modo que
el conjun o monumen al se exp esaba desde con-
enidos con adic o ios inhe en es al mismo: el
monas e io y la áb ica. En ambos casos p eceden-
es no se u ilizó el apoyo a queológico pa a las
ob as de es au ación
9
.
En 1986, ya bajo el p isma del ho izon e’92, la Con-
seje ía de Ob as Públicas cambia la es a egia pa a
con el monumen o. Con an e io idad, el ipo de en-
ca gos y la elación del écnico –a qui ec o– con el
monumen o e a pa cial. Se a aba de un conjun o
a qui ec ónico gigan esco y abandonado, sin pa an-
gón en e los demás monumen os. Los enca gos
e an pun uales y sob e piezas singula es, mos ando
ya en la selección los c i e ios que se es aban apli-
cando de modo implíci o. Las pa idas económicas
e an escasas, discon inuas, con una ca encia de p o-
g ama de usos pa a el monumen o u u o. E a la
p opia ine cia del iempo con su capacidad o dena-
do a de calidades quien iba de e minando la pé dida
po uina y de ibo de las es ancias más endebles,
casi siemp e pe enecien es a la áb ica, de modo
que los p incipios monumen alis as iban decan án-
dose de modo “na u al” hacia un monumen o “es-
quemá ico” que solamen e conse a y mues a
aquello mejo cons uido.
Po ez p ime a se enca gó un p oyec o global pa a
odo el ecin o de La Ca uja desde los condicio-
nan es de la Expo. Ob as Públicas lo en endió como
una ope ación de ehabili ación de p es igio ins i u-
cional de acue do con su me odología adicional
pa a es os casos: un enca go a écnicos no pa imo-
niales pa a pode ope a con mayo libe ad espe-
ando el pa imonio desde la me odología al uso: se-
lección e in eg ación de las piezas signi ica i as
ipológicamen e en un nue o complejo al dic ado de
la in e p e ación con empo ánea no exen a de ac i-
udes pos mode nas de simulac o y ap opiación.
6. Logia y a co descubie os en
el p oceso de es au ación.
Exhibición de es os a qui ec ó-
nicos esca ados.
7. Sec o o iginal es au ado
in eg ado en la ecupe ación
olumé ica del claus o
pe dido.
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F u o de es e impulso su gió una expe iencia plani-
mé ica de o og ame ía e es e gene al, pione a
en España po su magni ud y complejidad, y un aná-
lisis del monumen o desde el que se p opusie on
cie as cla es de a amien o del mismo que se un-
damen aban en la necesidad de in e eni d ás ica-
men e en el complejo monas e io/ áb ica con p o-
pues as de es i uciones olumé icas de piezas
pe didas, undamen ales pa a la comp ensión del
conjun o. Es ábamos an e una p opues a ní ida de
“ ehabili ación” de acue do con la de inición que,
po ejemplo, apo a F. Villanue a:
La ehabili ación pa icipa de ambos ( es au-
ación y eu ilización) y con empla la eu iliza-
ción de un edi icio en el que es au ando los
elemen os de alo a qui ec ónicos se p oduce
una nue a in e ención que le da un sen ido
global al inmueble. El é mino in e ención
iene un sen ido más amplio y ca ece de con-
no aciones que sugie an ac i udes p e ias an e
la ob a, en conjunción en e la a qui ec u a
nue a y la an igua.
(Villanue a 1993: 29)
Sin emba go, la misma de inición pe mi e una libe -
ad de opciones pues o que se a a de cues iones
de in e p e ación/c eación, no ligadas al espí i u
cien í ico. El p oblema en es e caso es de me odo-
logía. Aún cuando una me odología cien í ica no
implica una bondad de p oyec o pues o que se
mezclan, insis imos, dos disciplinas ajenas –ciencia e
in e p e ación/c eación–, sí es cie o que, el hecho
de a a se de un B.I.C. condiciona y exige una ac-
i ud p e ia de i ada de su ca ác e his ó ico, ex-
aña a la p ác ica con encional de la a qui ec u a.
No sólo el alo cons uc i o o ipológico cuen a
en es e deba e.
LA MIRADA ARQUEOLÓGICA
Tal ue el con lic o concep ual que en en aba a dos
conseje ías que abajaban, espec i amen e, desde
la ue za del pode económico y desde la ue za de
la azón. La Conseje ía de Cul u a p opone una ac-
uación in e disciplina donde la A queología se e i-
ge, en es e caso conc e o de La Ca uja, en he a-
mien a undamen al de análisis y oma de decisiones,
en lo que se ino a denomina “A queología de
Apoyo a la Res au ación”, modelo que aplicó a pa -
i de en onces con ca ác e ex ensi o a los monu-
men os en Andalucía
10
.
La ac i idad es au ado a ha sido la que ha eje cido
adicionalmen e como único modo de análisis de
los monumen os, y po an o, de ac i idad p ocli e a
desen aña episodios no conocidos del monumen-
o y a ac ualiza la in e p e ación sob e el p oceso
edi ica o io. Es a ac i idad ha es ado en manos del
colec i o a qui ec o quien ha p oyec ado lo que de-
nomino la “ es au ación pa ológica”, ac uaciones en-
ARTÍCULOS
8. Indagación a queológica de la
complejidad es uc u al: supe -
posición de a cos (s. XVII sob e
s. XIV) con one as ancesas
cegadas y abie as (1810).
9. A io de la Iglesia esca ado
as el de ibo de cons uccio-
nes pa ási as del s. XIX.
Apa ición de logia mudéja ;
inco po ación de lin e na con-
empo ánea.
10. Res au ación olumé ica
del claus o: celdas y hue as.
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caminadas a la co ección de pa ologías que, en el
p oceso de in e ención y casi siemp e de modo ca-
sual, pueden ad e i cie as anécdo as ocul as bajo
la piel del monumen o ac ual que a menudo se ex-
plici an como huellas de episodios pasados del edi i-
cio, de iniendo en “ es au ación his o icis a”, pa cial,
selec i a y anecdó ica. Usualmen e se a a de os-
cas de anos cegados, e c. Es e modo de es au a-
ción pa ológica nunca ha conlle ado la in encionali-
dad del análisis his ó ico comple o del monumen o,
cues ión que ha quedado en manos del his o iado
del a e desde su me odología de análisis es ilís ico y
documen al
11
.
La elación en e la ma e ialidad del monumen o y
la complejidad de su desa ollo his ó ico se esol ió
en Andalucía desde una mi ada a queológica po
ez p ime a en La Ca uja. Las ci cuns ancias polí i-
cas, que imponían unas necesidades y unos iempos,
y el ma co c onológico del monumen o –bajome-
die o, mode nidad y lo con empo áneo– ácil de
ob ia po la misma adición en la es au ación a -
qui ec ónica, podían habe eliminado es a posibili-
dad, po a iesgada en cla es de iempo y al a de
expe iencia.
El monumen o no se concibe como simple ma co í-
sico de sucesos his ó icos conocibles desde la docu-
men ación esc i a, de los que es an es imonios
monumen ales en endidos como obje os: capilla al,
po ada cual, chimenea, ho no... la suma de odo lo
cual co esponde ía a La Ca uja. Es a concepción
induc i a supone un análisis selec i o usual po pa -
e de muchos a qui ec os quienes en ocan su a en-
ción sob e los hi os a en a iza desde c i e ios subje-
i os, alea o ios la mayo pa e de las eces, y u o
de un ace camien o p ima io y anecdó ico al cono-
cimien o del luga .
La mi ada a queológica a que nos e e imos consis-
e en en ende al monumen o como esul ado del
p oceso his ó ico y po an o con enedo y pa e
del mismo. El p oceso his ó ico es “legible” en el
monumen o desde el monumen o. Es lo que se ie-
ne denominando “el monumen o como documen-
o”
12
. Po an o, el monumen o de iene en su o a-
lidad en yacimien o his ó ico que debe se a ado
con una me odología p opia debido a la mul iplici-
dad del sopo e.
La concepción a queológica supone la adopción de
un c i e io singula pa a los colec i os que adicio-
nalmen e han abajado con los monumen os: de-
sis i de su mé odo básico po el cual se ha a i ma-
do du an e mas de un siglo la capacidad de
ealización de un análisis a qui ec ónico y/o a ís i-
co comple o y e az desde la obse ación y el aná-
lisis documen al y compa a i o. La mi ada a queo-
lógica – undamen ada en los log os de la
disciplina– elimina pa a siemp e aquel c i e io ya
que abaja con la i me p esunción de la posibili-
dad de lec u as complemen a ias desde una me o-
dología especí ica pa a “ex ae ” del con enedo
sus da os –documen os– his ó icos.
Los a qui ec os pulc os ienen como máxima: “un
edi icio no se conoce has a que no se dibuja”, ecal-
cando la necesidad de “ eco e lo” y “ ehace lo” en
el able o pa a comp ende lo. Es o es de odo pun-
o posi i o como mejo me odología que el análisis
anecdó ico y subje i o que acos umb an a “simula ”
el es o de los colegas. No obs an e, hay que deja
cla o de una ez pa a siemp e que “un edi icio his-
ó ico no se conoce has a que no se exca a” inclu-
yendo en es a máxima an o los aspec os a qui ec-
ónicos cuan o a los his ó icos.
La con as ación a queológica ab e un nue o mundo
pa a los monumen os a qui ec ónicos a i mando la
mul iplicidad de la obse ación y análisis como única
me odología pa a el a amien o de un obje o his ó ico.
Se a a de la supe ación de la “ es au ación pa ológi-
ca y/o his o icis a” po la “ es au ación his ó ica”.
Pa a el a qui ec o y el his o iado del A e aquel
monumen o ya conocido desde sus me odologías
11. No ia No e en p oceso de
exca ación.
12. Res os exca ados de los
andenes y huellas de los us es
del Pa io de Las Cadenas.
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adicionales se uel e de p on o enigma como po
encan o g acias a los da os apo ados po la a que-
ología. T as una expe iencia di ec a con una a que-
ología adecuada en el análisis de un edi icio, aque-
llos colec i os han ido adop ando una cau ela
p e ia, una sana insegu idad que desequilib a sus
pos ulados p eceden es. Es e con as e co ec o ,
eje cido po la i upción de la a queología en los
monumen os conlle a en sí mismo la asunción de la
ac i ud in e disciplina .
La plu alidad del ace camien o analí ico p ecisa en
p ime luga de un ajus e de cada disciplina pa a con
el obje o de abajo eje ciendo Desde, Con y Pa a:
Desde su disciplina; Con las apo aciones de las
complemen a ias; Pa a el conocimien o y la ac ua-
ción. A i ma la plu alidad y la in e dependencia co-
mo único mé odo álido pa a una ac uación in eg al
se e lejó en La Ca uja en el diseño de a ios equi-
pos de abajo: A qui ec os, His o iado es del A e,
Documen alis as, A queólogos y Res au ado es.
LA INTERPRETACIÓN PREVIA DEL
MONUMENTO
Una cues ión undamen al pues a en p ác ica po la
Conseje ía ue la acep ación del complejo de la
Ca uja como un solo obje o poliéd ico de múl i-
ples soluciones y lec u as. En su condición de mo-
nas e io/ áb ica, dispe so, o ecía conjun os a qui-
ec ónicos eligiosos, ab iles y domés icos y
espacios de hue as de di e sa ipología. Apa e,
mul i ud de es ilos añadidos y soluciones ecnológi-
cas, e c. una exp esión mul i o me y polisémica en
una es uc u a labe ín ica.
Po sus ca ac e ís icas más se a a de una ciudade-
la de 12 has. ce cada po su mu o co espondien-
e, que un monumen o aba cable desde la conno-
ación es ic i a del é mino. Po ello y debido a
aquellas ci cuns ancias de en e gadu a y calenda io,
se op ó po con inua con esa ayec o ia his ó ica
en la ehabili ación como con enido consus ancial
al monumen o.
Se di idió el mismo en cinco pa es asignándolas a
o os an os equipos de a qui ec u a con sus c i e ios
co espondien es. Se e i aba con ello el pelig o de
dis o siona un asgo de inido del complejo desde
una ope ación homogeneizado a. Los sec o es ue on
denominados Monacal, Fab il, Capilla de A ue a, Edi i-
cios A,B,C y Hue as y Elemen os Aislados, de acue -
do con cie as lógicas espaciales y uncionales.
Los dos conjun os edi ica o ios de mayo en e ga-
du a, el monacal y el ab il, se p edes ina on a usos
di e en es pa a su ac i idad de ini i a pos ’92. El
conjun o monacal, aquel que eunía las piezas más
signi ica i as ca ujas, p oyec a ía una in encionalidad
de lec u a monacal y una unción museís ica. El con-
jun o ab il, asen ado sob e el á ea de Legos y se i-
cios monacales, se adap ó con mayo o undidad a
los usos ab iles en los ss. XIX y XX siendo mas
adecuado po su e sa ilidad y maniob abilidad pa a
su adap ación como sede del Ins i u o Andaluz del
Pa imonio His ó ico. La Capilla de A ue a se adap-
a ía pa a Pabellón Real po su condición aislada, de
ácil acceso y de dimensión educida. Las Hue as se
esca a ían hacia su aspec o monacal espe ado po
la áb ica que las ans o mó en paisaje omán ico
bu gués. Las an iguas capillas aisladas salpicadas po
las hue as ue on adap adas po Pickman como pa-
bellones his o icis as a ines a los paisajes ep esen a-
dos en las lozas ab icadas in si u.
Mas-Guindal de endía la aplicación a las ciudades pa-
imoniales del mismo c i e io ecomendado in e -
nacionalmen e pa a el a amien o de las pin u as o
monumen os: mínima in e ención, espe o a la es-
a ig a ía del luga como código de lec u a y uso
ap opiado (Mas-Guindal 1993:67) En el caso de La
Ca uja, las ci cuns ancias aludidas –magni ud, com-
plejidad, calenda io...– ponían sob e la mesa oda
una se ie de con adicciones a supe a median e la
oma de decisiones que no se obse an en el len o
decu so de la es au ación pic ó ica y quizás ampo-
co en la ciudad a menos que hablemos de ciudad
educida, a ada en el iempo y po an o educible
a la ca ego ía “monumen o”.
La mínima in e ención e a imposible debido al
complejo labe ín ico, el necesa io “acla ado” es uc-
u al, su casi imposible econ e sión en algo as el
abandono debido a la pob eza de g an pa e de sus
es uc u as, e c. Incluso en el caso de piezas singula-
es monacales como el e ec o io, iglesia, e c. las
ans o maciones ope adas po la áb ica e an de
conside able en idad. El ca ác e de ciudadela de La
Ca uja hacía con i i expedien es con apues os:
mínima in e ención en pin u as y azuleje ías, esca-
e de su iles id ios monacales a la pa que de ibos
deducidos conscien es de conside able en idad y e-
cons ucciones de nue a plan a de g andes unidades
desapa ecidas.
ARTÍCULOS
13. Reposición de los us es y
cadenas: ecupe ación del ámbi-
o, us es y co as ein e p e an-
do la dis ibución y soluciones
de acceso.