MO
IL
DA
A
0
0
00 10
0
000
O
0
0
O
0
1
0
O
PO
0
OS
GS
O
DS
0
0
20
O
O
GO)
O
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0
ON
0
E
AAA
ALLA
LL
LILA
IA
LTL]
En
AAPP
AAA
AAA
CROATIAN
ARACENA
AA
"ano
MOSAICO
DE
e
R
ame
una
AnS
Apun es
his ó icos
de
la
ciudad
de
Niebla
pa a
uso
de
las
Escue-
las,
dedicados
al
pueblo
de
Niebla
po
DON
CRISTÓBAL
JURADO
de
la
Academia
de
la
His o ia
Española,
pá oco
desde
el
año
1889
de
dicha
ciudad
POR
ORDEN
SUPLICADA
DEL
ILMO.
SR,
D,
ENRIQUE
PABLO
DE
LARA,
GOBERNADOR
CIVIL,
ACOMPA-
ÑADO
EN
SU
VISITA
A
LAS
ESCUELAS
POR
EL
ACTUALMENTE
EXCMO.
SR.
SUBSECRETARIO
DE
LA
PRESIDENCIA
DEL
CONSEJO
DE
MINISTROS
D.
GUILLERMO
MORENO
(”
SEGUNDA
PARTE
)
LÉRIDA
IMPRENTA
MARIANA
1935
CRA
CADA
AAC
ADARARIA
ARA
ARIAIAAA
RARAS
con as
a
di
AA
1711
AA
AT
IAE
IE
TAL
IEA
AS
0]
a
MOSAICO
PARA
USO
DB
LAS
ESCUELAS
DEDICADOS
AL
PUEBLO
DE
NIEBLA
x
AA
yA
NIHIL
OBSTAT
ALOISIUS
BORRÁS,
Censo .
¡MPRIMATUR
lle dae,
die
9
oc ob is
1935
RAPHAEL
GARCÍA.
Vic.
Gen.
MOSS
O
O
DE
APUNTES
HISTÓRICOS
DE
LA
CIUDAD
DE
NIEBLA
PARA
USO
DE
LAS
ESCUELAS,
DEDICADOS
AL
PUEBLO
DE
NIEBLA
POR
DON
CRISTÓBAL
JURADO.
DE
LA
ACADEMIA
DE
LA
HISTORIA
ESPAÑOLA,
PÁRROCO
DESDE
EL.AÑO
1889
DE
DICHA
CIUDAD
POR
ORDEN
SUPLICADA
DEL
ILMO.
SR,
D.
ENRIQUE
PABLO
DE
LARA,
GOBERNADOR
CIVIL,
ACOMPA-
ÑADO
EN
su
VISITA
A
LAS
ESCUELAS
POR
EL
AC-
TUALMENTE
EXCMO.
SR.
SUBSECRETARIO
DE
LA
PRESIDENCIA
DEL
COMSEJO
DE
MINISTROS
D.
GUI
LLERMO
MORENO
SEGUNDA
PARTE
Al
:
LÉRIDA
IMPRENTA
MARIANA
1935
'
APUNTES
HISTORICOS
DE
NIEBLA
P egun as
y
Respues as
SECCIÓN
1.*
|
P egun a
1.2
¿Quiénes
unda on
a
Niebla?
y
Ñ
e
S
Respues a
Según
unos
au o es
los
cel íbe os,
mil
años
an es
de
Jesu-
c is o
y
según
o os
los
Fenicios
o
a esios
mucho
an es.
P egun a
2.*
¿Qué
nomb e
u o
en
un
p incipio
has a
la
época
omana?
Respues a
Se
llamó
Ilípula,
equi alen e
a
la
palab a
Elépolis,
que
quie-
e
deci
«el
que
oma
Ciudades».
P egun a
3.*
¿Qué
nomb e
u o
después?
Respues a
Los
godos
le
llama on
Elepla;
los
á abes
Lebla,
y
después
co ompida
es a
palab a
en
la
sucesión
de
los
iempos
ha
que
dado
el
nomb e
de
Niebla
P egun a
4.*
¿Qué
gen es
p incipales
domina on
a
la
e-
gión
de
Niebla?
Respues a
Los
enicios,
los
ca agineses
los
omanos
á abes
y
po
úl imo
los
c is ianos.
P egun a
5.*
,
los
godos,
los
Niebla?
Quién
anunció
el
E angelio
de
C is o
en
Kkespues a
Se
c ee
con
undamen o
que
ué
San
Ge ondja:
a ón
Apos-
óllco,
Obispo
egional
de
I álica,
el
que
ajo
a
es a
illa
la
buena
nue a.
P egun a
6.2
¿Qué
monumen os
se
conse an
en
Niebla
de
aquella
echa
memo able?
Respues a
Una
pequeña
lápida
sepulc al
que
exis e
en
el
á io
de
la
Pa oquia,
co espondien e;
al
siglo
II
de
la
E a
C is iana;
y
cuyo
ex o
concue da
con
las
Epis olas
de
San
Pablo,
P egun a
7.2
¿Qué
es igios
hay
de
los
enicios
y
ca a-
gineses?
Respues a
Tan
sólo
algunas
monedas
que
se
hallan
y
ecue dan
el
paso
de
aquellas
emo as
poblaciones;
y
a a
ez
alguna
pied a
de
so ija
e
ins umen o
de
pied a.
P egun a
8.*
¿Qué
ecue dos
se
en
en
Niebla
de
la
do-
minación
omana?
Respues a
La
mul i ud
de
monedas
con
el
bus o
de
los
Empe ado es
omanos
que
se
hallan
en
sus
exca aciones;
el
lienzo
de
mu a-
llas
donde
es á
la
pue a
llamada
del
Aguje o,
que
a
al
A a-
bal;
el
puen e
omano
sob e
el
Tin o
econs uido
po
los
á a-
bes;
capi eles
de
columnas
de
aquella
época
y
un
cu ioso
cipo
O
al a
que
el
Decu ión
Ma cos
dedicó
a
la
diosa
Mine a
que
se
e
en
el
pa io
de
la
Iglesia.
P egun a
9.*
¿Qué
o os
ecue dos
hay?
Respues a
Las
monedas
acuñadas
po
los
omanos
en
las
que
se
é
el
nomb e
de
llipla,
en
iempo
de
la
República,
unos
400
años
an.
es
de
Jesuc is o.
P egun a
10.
Decid
la
desc ipción
de
ellas.
Respues a
Tiene
un
gine e
con
lanza
co iendo
en
el
an e so,
además
la
media
luna,
dos
espigas
y
en
el
cen o
la
palab a
llipla
en
el
e e so.
SECCION
o
A
e
e
a
AE
E
EA
P egun a
11.
¿Qué
no icias
enemos
de
la
época
isigoda?
Respues a
Que
en
dicha
época
lo eció
mucho
el
c is ianismo
en
ella,
pues
u o
ca ed al
bizan ina
y
obispos
que
la
igie on.
P egun a
12.
¿Cómo
se
llama on
sus
Obispos?
Respues a
Basilio,
Ae
amigo
de
San
Isido o
de
Se illa,
Se ando,
Ge a
y
Papulo,
los
cuales
asis ie on
a
los
céleb es
Concilios
oledanos,
donde
se
compuso
la
legislación
española
p imi i a.
P egun a
13.
¿Qué
p incipales
monumen os
exis en
en
Niebla
de
aquella
época
isigoda?
Respues a
Una
p eciosa
columna
con
ex años
elie es
que
se
halla
en
el
segundo
cue po
de
la
o e
pa oquial.
Una
he mosa
pied a
de
má mol
con
un
diseño
de
columnas
en
el
pa io
de
la
misma
Iglesia
y
algunos
capi eles
que
ambién
se
en
en
el
mismo
luga ;
ado nos
odos
pe enecien es
a
la
insigne
Ca ed al
Ela-
plense,
P egun a
14.
¿Que
más
ecue dos
hay?"
Respues a
Un
iejísimo
sillón
de
pied a
en
el
pa io
de
la
Pa oquia
en
el
cual
según
Rod igo
Ca o
se
sen aban
sus
Obispos.
Aunque
después
se
ha
a e iguado
se
de
época
pos e io ,
mien as
o os
Opinan
que
es
la
silla
cu al
de
los
cónsules
omanos
pa a
admi-
nis a
jus icia.
SECCIÓN
3.*
P egun a
15.
¿Cuándo
pasó
Niebla
a
pode
de
los
mo os?
Respues a
Sob e
el
año
714
en
que
se
apode a on
de
ella
las
opas
de
Adul-Azís
hijo
de
Muza,
p oceden e
del
Á ica.
A
y
RE
Respues a
Don
Juan
Alonso
de
Guzmán,
Te ce
Seño
de
Sanlúca
que
se
casó
con
D.*
Juana
de
Cas illa,
del
cual
descienden
los
seño-
es
Duques
de
Medina-Sidonia
y
Condes
de
Oli a es.
SECCIÓN
6.*
Ls
AS
P egun a
40.
Decidme
algo
del
o igen
His ó ico
de
las
Pue as
de
Niebla.
Respues a
PUERTA
DE
SEVILLA
La
de
Se illa
(que
es á
o ien ada
hacia
la
Meca),
se
llamó
así
po
da
is as
al
iquísimo
algá a e
exis en e
en e
Niebla
y
Se illa,
que
despues
ué
a asado
po
las
gue as,
po
en e
cuya
espesa
a boleda
se
hallaba
el
camino
que
conducía
a
la
al-
i a
Ciudad
de
Hispalis.
PUERTA
DEL
SOCORRO
:
La
del
Soco o
se
halla
emplazada
en
el
mismo
luga
en
que
es aban
las
en adas
Romana
y
A abe
del
ecin o
amu allado,
mi ando
a
Occiden e
y
debe
su
nomb e
a
un
o iginal
lienzo,
al
ez
mudeja
de
la
Vi gen
del
Soco o
ado ada
po
musulmanes
y
c is ianos
en
ac i ud
suplican e
que
coloca on
allí
en
un
hueco
los
C is ianos
en
la
época
de
los
Condes
de
Niebla
p obable-
men e
en
el
siglo
diez
y
seis.
PUERTA
DEL
AGUA
La
del
Agua
debe
su
nomb e
a
que
po
allí
pene aban
las
cañe ías
de
agua
dulce
que
a an
el
p ecioso
líquido
de
los
on-
dosos
hue os
de
Valdemo ales,
pa a
las
uen es
de
los
ja dines
del
Alcáza
de
los
Reyes
de
Niebla
y
po que
po
allí
bajaban
las
gen es
a
baña se
y
ecoge
las
aguas
en
las
ondosas
y
azula-
das
ibe as
del
ío.que
en onces
e an
po ables.
PUERTA
DEL
BUEY
La
pue a
del
Buey
conse a
su
nomb e
de
la
céleb e
es a-
'
agema
que
usa on
los
A abes
dejando
sali
po
ella
hacia
las
hues es
del
Rey
Sabio
que
enía
si iada
la
plaza
ue e,
un
he -
Ni
moso
Buey
hinchado
de
comida
y
agua
de
an emano
pa a
hace
c ee
a
las
opas
c is ianas
que
enían
i e es,
po
consiguien e
que
le an a an
el
asedio;
pe o
no
dió
esul ado.
PUERTA
DEL
EMBARCADERO
Exis ía
o a
Pue a
con
una
g an
escalina a
de
pied a
pa a
baja
al
g an
embalse
del
ío
allí
exis en e
lo
que
supone
que
en
hedadas
an iguas
si ió
pa a
el
acceso
al
emba cade o
al
ez
en
los
iempos
de
los
ca agineses
en
que
las
aguas
del
ma
su-
bi ían
has a
aquel
si io
y
se i ía
pa a
bajeles
sencillos
de
ans-
po e
has a
el
Océano
de
los
mine ales
de
Río-Tin o.
SECCIÓN
P egun a
41.
Decidme
algunas
pa icula idades
del
si io
de
Niebla.
«Respues a
Según
algunos
c í icos
los
á abes
usa on
ya
aquí
la
pól o a,
pues
según
la
c ónica
de
Al onso
el
Sabio
a ojaban
pied as
que
quemaban
más
que
el
ie o
a diendo
y
da dos
con
uenos
que
suponían
una
especie
de
a ille ía
po
p ime a
ez
usada
en
Niebla.
Además
e ie en
las
c ónicas
que
se
p esen ó
en
el
campo
ocupado
po
las
hues es
c is ianas
una
plaga
an
e ible
de
moscas
que
induje on
a
Al onso
el
Subio
y
al
Obispo
de
Sego-
ia,
que
le
acompañaba,
a
le an a
el
si io
pa a
mejo
ocasión,
pe o
dos
ei es
dominicos
que
iban
en
las
hues es
le
aconseja-
on
que
o denase
a
las
opas
que
cogie an
las
moscas
con
me-
didas
y
que
le
se ían
pagadas
con
lo
cual
se
e minó
la
e ible
plaga
que
ocasionaba
g an
mo andad
en
los
soldados.
P egun a
42.
Decid
algo
de
su
céleb e
Fe ia.
Respues a
El
o igen
de
ellas
pues
e an
es
an iguamen e,
a ancan
de
la
época
á abe
pues
el
Geóg a o
musulman
Xe i -al-Ed is
que
-
esc ibió
en
el
siglo
doce,
dice
de
Niebla
que
e a
una
ciudad
an-
igua
y
he mosa
y
de
mediana
ex ensión,
que
enía
en
la
pa e
o ien al
un
ío
con
un
puen e,
que
enía
de
las
mon añas,
que
Y
E.
Y:
APRO
dis aba
del
ma
seis
millas
y
que
había
en
ella
Zocos
y
me cados
muy
amosos.
Así
las
he mosas
e ias
de
Niebla
end ían
de
aquellos
iempos
emo os.
P egun a,
43
¿Cuando
se
usó
p ime amen e
la
palab a
Niebla?
Respues a
En
las
c ónicas
de
Al onso
el
Sabio;
suponiéndose
que
e a
la
Ciudad
más
an igua
de
España.
P egun a.
44
¿Cuando
se
undó
el
Obispado
de
Niebla?
Respues a
Se
c ee
undadamen e
que
en
iempos
del
Empe ado
Cons-
an ino
el
g ande
en
el
año
cua o
de
su
einado,
pues
en
un
do-
cumen o
de
aquella
echa
se
ci a
en e
los
obispados
que
undó
en
España
a
iLipla,
que
du ó
has a
el
iempo
de
la
enida
de
los
Almohades.
OS
45
Decid
una
adición
impo an e
de
Niebla.
Respues a
La
del
his o iado
Eusebio
de
los
iempos
del
Empe ado
Cons an ino
que
dice
en
su
céleb e
His o ia
Eclesiás ica
que
un
soldado
omano
de
iLipla
decu ión
de
las
Legiones
omanas
en
Judea
ué
es igo
es ando
p esen e
a
la
mue e
y
pasión
de
Nues o
Seño
Jesuc is o,
cuya
amosa
adición
pe du a
en
oda
es a
egión
del
Condado
de
Niebla
a
a és
de
los
siglos,
máxi-
me
cuando
algunos
c í icos
suponen
o
consignan
que
el
soldado
Longinos,
que
a a esó
con
su
lenza
el
Cos ado
de
C is o,
e a
de
un
luga
no
muy
dis an e,
al
ez
soldado
de
la
misma
legión
omana
que
el
soldado
de
llipla.
SECCIÓN
8:*
O
NN
A
E egun a
46.
¿Cuán as
lliplas-hubo
en
la
Bé ica?
Respues a
Dos,
la
llípula
magna
que
algunos
dicen
se
en
Can illana
o
Alcalá
del
Río;
y
la
o a
Ilípula
Mino
que
asignan
a
la
Niebla
ac ual,
—
1
—
P egun a
47.
Decidme
la
g andeza
del
Condado
de
Niebla.
Respues a
Cuando
Al onso
el
Sabio
epa ió
los
enemos
conquis ados,
cupo
la
mejo
pa e
a
Niebla
que
comp endia
desde
el
ma
has a
las
ibe es
del
Chanza,
de
unas
no en a
y
seis
leguas
cuad adas
en
cuyo
e i o io
había
las
aldeas
siguen es:
Polos,
Moyne ,
Lucena
del
Pue o,
Bona es,
Villa asa,
Rociana,
Alhaya
de
Peña,
(Puebla
de
Guzmán),
Alhaya
de
Se e,
Po ichuelo,
Os-
ma,
Aldea
Pin ada,
Pe o
Ca o,
Beas,
San
Beni o
del
Alamo,
T igue os,
La
Alcasia,
Jacanies
(Val e de),
Villanue a
de
las
C uces,
Paymogo,
El
Alómo
y
o os,
habiendo
desapa ecido
al-
gunos.
Más
a de
los
Reyes
concedie on
Mogue
a
los
Almi an es
de
Cas illa
y
en
ez
de
Obispos
c ea on
A cedianos
de
Niebla
en
la
Ca ed al
de
Se illa
en
ecue do
de
la
Villa
de
Niebla.
P egun a
48.
Con ad
la
e i ada
de
los
Caballe os.
Respues a
Los
caballe os
y
icos
homb es
de
Niebla
disgus ados
de
que
su
p ime
conde
Don
Juan
Alonso
de
Guzmán
a
la
mue e
de
su
esposa
D.*
Juana
de
Cas illa
omó
po
muje
a
D.*
Bea iz
hija
na u al
de
Don
En ique
de
T as ama a,
abandona on
la
Ciudad,
endiendo
y
cambiando
sus
he edades,
e i ándose
a
Je ez
de
Badajoz,
que
desde
en onces
se
llamó
Je ez
de
los
Caballe os.
SEC
OEON
97
P egun a
49,
Decid
algo
de
los
Guzmanes
Condes
de
Niebla.
Respues a
-
La
casa
de
los
Guzmanes,
descendía
de
D.
Ped o
de
Guz-
mán
en
el
Reino
de
León,
S .
de
To al
que
acompañó
a
San
Fe nando
en
las
conquis as
de
Andalucía,
me eciendo
su
es ima,
hijo
na u al
de
es e
D.
Ped o
ué
el
amoso
Don
Alonso
Pé ez
-de
Guzmán
que
en egó
el
cuchillo
pa a
ma a
a
su
hijo,
an es
que
endi
la
plaza
de
Ta i a,
po
cuyo
amoso
hecho
el
ey
don
Sancho
IV
le
concedió
el
sob enomb e
de
Bueno.
D.
Juan
Alon-
2
A
A
so
de
Guzmán
ué
nie o
de
Guzmán
el
Bueno
y
p ime
conde
de
Niebla.
Le
sucedió
D.
En ique,
segundo
Conde
de
Niebla,
que
puso
ce co
a
Gib al a
pe eciendo
ahogado.
Después
ino
su
hijo
D.
Juan
que
inco po ó
al
Condado
de
Niebla
a
Huel a,
Lepe,
Ayamon e
y
la
Redondela.
Po
sus
se icios
al
Rey
D.
Juan
Il
le
hizo
Duque
de
Medina-Sidonia,
siendo
el
p ime o
de
es e
Tl-
ulo.
Le
sucedió
su
hijo
D.
En ique
(después
de
la
oma
de
Gi-
b al a
que
se
«ug egó
a
la
Co ona
de
Cas illa
en
la
que
omó
pa e
e icazmen e
su
pad e
D.
Juan)
D.
En ique
econs uyó
el
Alcáza
y
ele ó
la
amosa
o e
de
la
misma
que,
poco
después
un
e emo o
des uyó.
Le
sucedió
su
hijo
D.
Juan
que
alleció:
a
los
pocos
años.
Su
hijo
D.
En ique
de
meno
edad,
le
sucedió
|
como
6.2
Conde
de
Niebla
bajo
la
u ela
de
D.
Ped o
Gi ón
que
|
como
se
esis iese
a
la
dominación
de
D.
Fe nando
e
Isabel,
és-
|
os
po
enca go
del
Ca denal
Cisne os
y
siguiendo
su
consejo
en ia on
al
Alcalde
de
Co e
llamado
Me cado
que
con
pode osas
|
hues es
asal a on
y
saquea on
la
ciudad
de
Niebla,
ma ando
sin
piedad
a
sus
mo ado es,
ocasionando
la
o al
uina
de
Niebla
de-
bido
a
la
sobe bia
del
u o
D.
Ped o
Gi ón.
La
desman elada
illa
quedó
desde
en onces
a
ca go
de
los
Reyes
Ca ólicos.
Po
in
Ca los
1
de
España
y
V
de
Alemania
es i uyó
Niebla
a
sus
E
an iguos
seño es
los
Condes
que
desde
en onces
empeza on
«
y
nomb a
sus
egido es
y
Jus icias,
cuyos
p i ilegios
pe die on
po
la
Ley
de
Seño ios
siendo
después
de
nomb amien o
eal,
has a
que
paula inamen e
ue on
sepa ándose
de
su
ju isdicción
los
pueblos
que
pe enecían
al
Condado,
quedando
de ini i a-
men é
disuel o
después
de
la
di isión
e i o ial
y
judicial.
0
P egun a
50.
¿Qué
decis
de
las
lla es
de
Niebla?
Respues a
09
Las
pue as
de
la
ciudad
con
sus
lla es
es u ie on
en
los
Ñ
mu os
has a
la
gue a
de
la
Independencia
mandándolas
qui a
el
E
ma iscal
Soul ,
conse ándose
las
lla es
que
son
de
hie o
so--
'
b e
do adas
en
la
colección
pa icula
de
D.
C is óbal
Ju ado.
|
Las
pue as
de
la
Ciudad
se
ce aban
odas
las
noches
po
los
5
Alcaldes
y
Regido es
acompañados
de
los
Alguaciles
a
de e mi:
ada
ho a
en
in ie no
como
en
e ano
a
oque
de
campaña,
como
se
hacía
en
G anada
con
la
campana
de
la
o e
de
la
ela.
'
IE
:
Las
mencionadas
pue as
de
la
Ciudad
se
ab ían
odas
las
maña-
a
[pas
nas
con
las
mismas
o malidades
pa a
la
salida
a
las
aenas
de
los
campos
y
el
abas ecimien o
de
la
Ciudad
no
ce ándose
en
odo
el
día,
al
menos
que
sonase
la
señal
de
ala ma
de
algún
enemigo
en
o ma
de
hues e
o
ejé ci o
de
milicias.
P egun a
51.
Con ad
algún
episodio
de
D.
Alonso
Pé ez
de
Guzmán.
Respues a
Don
Alonso
Pé ez
de
Guzmán,
uno
de
los
p ogeni o es
de
la
casa
de
Niebla,
apa e
de
la
celeb idad
que
adqui ió
al
de en-
de
la
plaza
de
Ta i a
ué
homb e
es o zado
y
ale oso.
Hallán-
dose
en
A ica
en
iempos
del
Sul án
Menjacob,
supo
que
una
e-
ible
se pien e
semejan e
a
las
que
aho a
se
c ían
en
Amé ica,
se
hallaba
en
una
sel a
p óxima
a
la
Ciudad
de
Fez,
siendo
el
e o
de
los
animales
y
de
los
homb es
que
po
allí
pasaban
y
cuyos
huesos
llenaban
aquellos
si ios;
a mado
pues
de
su
co aza
y
a muadu a
y
mon ado
en
un
he moso
caballo
se
ué
en
busca
de
ella,
acompañándole
a
lo
lejos
un
mo o
y
un
c is iano:
el
p i-
me o
odo
lleno
de
miedo
se
subió
a
un
á bol,
no
así
el
segundo
que
le
siguió
a
pie
a
co a
dis ancia.
Echó
pié
a
ie a
D.
Alon-
so
y
a mado
de
su
lanza
encon ó
a
la
g ande
y
e ible
se pien-
e
que
luchaba
con
un
león
el
cual
es aba
ya
a igado
y
he ido
de
sus
mo dedu as
es aba
«
pun o
de
endi se.
La
sie pe
al
e
a
Don
Alonso
se
di igió
hacia
él
con
la
boca
abie a
a mada
de
e ibles
dien es
y
a ojando
po
la
boca
un
pes ilen e
aho
pa a
'
a on a lo
que
hizo
e ocede
a
D.
Alonso
y
en onces,
cob ando
ánimo
se
encomendó
a
Dios
y
a
San iago
y
acome ió
con
al
im-
pe u
a
la
ie a
que
le
cla ó
la
lanza
en
la
boca
y
en
la
lengua
que
enia
más
de
una
e cia,
dejándola
inmó il
pe o
dando
ue -
es
cole azos
pa a
e
de
ap isiona
a
D.
Alonso;
mien as
an:
o
el
león
que
con inuaba
sob e
la
lucha,
dejó
ciega
»
la
e ible
sie pe,
y
ap o echando
aquella
ci scuns ancia
el
ale oso
caba-
'Nle o,
pa a
hendi le
a ias
lanzadas
has a
deja la
inmó il
man-
dando
después
al
c is iano
que
le
seguía
que
co ase
la
lengua
de
la
sie pe
pa a
es imonio
de
al
hazaña
al
cual
después
edi-
-mió
de
su
cau i e io
po
ein e
doblas
en
p emio
a
habe le
se-
guido,
el
cual
i ió
ya
siemp e
con
Don
Alonso.
|
El
león
indómi o
a
pesa
de
su
b a u a
en
su
noble
ins in o,
dice
la
c ónica,
ag adeció
a
Don
Alonso
el
habe le
lib ado
de
la
A
mue e
y
se
comido
como
o os
muchos
animales
de
la
sobe bia
sie pe
y
se
deió
aca icia
de
D.
Alonso
y
has a
le
siguió
sin
se-
pa a se
de
él.
Un
mo o
as u o
al
pasa
después
po
aquel
luga
en
que
la
sie pe
quedó
mue a
le
co ó
la
g an
cabeza
y
la
p esen ó
al
sul-
án
como
si
él
ue a
el
au o
de
la
g an
hazaña,
que
había
lib a-
do
a
Fez
de
una
g an
pesadilla,
pe o
habiéndose
en e ado
Don
Alonso
ma chó
inmedia amen e
a
Palacio
siendo
ecibido
po
el
Cali a
y
enca ándose
con
el
supues o
caballe o
le
o denó
an e
el
sul án
que
enseñase
la
lengua
de
la
sie pe,
mas
como
no
la
enía
pues
es aba
en
pode
de
D.
Alonso,
quedó
co ido
y
a e -
gonzado
al
no
pode
ace a
ni
desc ibi
la
lucha.
SECCION
X
AAA
AAA
A
——
P egun a
52.
¿Qué
me
decís
de
Gib al a ?
Respues a
Que
la
g an
plaza
de
Gib al a
lla e
del
es echo
de
su
nom-
b e
y
e o
de
los
ba cos
de
gue a
que
c uzan
los
ma es
de-
pendió
po
mucho
iempo
de
los
Condes
de
Niebla
que
ya
Se
podían
eno gullece
de
ello.-El
p ime o
en
conquis a la
de
los
mo os
ué
D.
Alonso
Pé ez
de
Guzman
en
el
año
1309,
se
pe -
dió
a
los
ein e
años
ol iéndola
a
ecob a
Momelique
hijo
del
ey
Aboacen
de
Ma uecos.
Después
D.
En ique
de
Guzmán
ol ió
a
pone le
ce co
pe o
mu ió
ahogado
en
la
demanda
a
con-
secuencia
de
habe se
subido
muchas
pe sonas
en
el
bajel
en
que
iba
el
Conde
de
Niebla
zozob ando.
Después
su
hijo
D.
Juan
que-
iendo
enga
la
mue e
de
su
pad e
la
ol ió
a
oma ,
siendo
Seño es
de
Gib al a
él,
su
hijo
D.
En iqne
y
Su
nie o
Don
Juan
en
cuyo
iempo
se
la
qui a on
a
los
Condes
de
Niebla
los
Reyes
Ca ólicos,
apesa
del
P i ilegio
de
Don
En ique
de
se
seño es
de
ella
pa a
siemp e,
en
el
año
de
1469.
P egun a
53...
¿Qué
decís
de
Melilla?
Respues a
Cúpole
ambién
al
Conde
Don
Juan
el
eedi ica
y
pobla
a
Melilla
(Plaza
ue e
de
A ica)
que
es aba
desman elada
pa a
A
y
lo
cual
el
Conde
buscó
una
pe sona
de
su
con ianza
pa a
di igi
los
abajos,
haciéndose
ca go
un
al
Pe o
Es opiñan
de
Xe ez
“oniendo
a
sus
ó denes
cinco
mil
in an es
y
un
escuad ón
de
ca-
ballos
con
muchas
p o isiones
de
ha ina,
ino,
ocino,
ca ne,
acei e,
a ille ía,
lanzas,
balles as,
espinda gas,
cal,
made a
y
o os
menes e es
que
se
emba ca on
en
na es
pa a
las
ob as
bajo
la
di ección
de
muchos
maes os,
log ándose
eedi ica
y
da
comienzos
a
la
epoblación
de
Melilla.
Los
mo os
que
no
espe aban
aquella
so p esa
de
cañonazos
y
i os
c eyendo
se
ob a
de
los
diablos
se
ausen a on
de
aque-
llos
si ios
log ándose
e mina
las
ob as
anquilamen e,
nom-
b ando
el
Conde
de
Niebla
po
Alcaide
de
la
Ciudad
un
al
Gómez
Suá ez
que
desempeñaba
el
mismo
ca go
en
Chiclana.
P egun a
54.
Decid
algo
de
Colón
y
los
Condes
de
Niebla.
Respues a
C is óbal
Colón
desa endido
en
la
co e
de
Po ugal
ino
a
Se illa
y
sabiendosla
p eponde ancia
g ande
y
iqueza
de
los
Condes
de
Niebla,
siendo
a
la
sazón
Don
En ique,
le
p opuso
el
descub imien o
de
las
Indias,
a
lo
cual
el
Conde
se
mos ó
dis-
pues o,
pe o
habiendo
caido
ápidamen e
en
desg acia
de
los
Reyes
disis ió
de
la
emp esa
y
en onces
C is óbal
Colón
pidió
audiencia
al
Ca denal
Mendoza
que
lo
p esen ó
a
los
Reyes
Ca:
ólicos,
P egun a
55.
Explicad
el
escudo
de
los
Condes.
Respues a
Con
mo i o
del
casamien o
del
Conde
de
Niebla
D.
Juan
Alonso
Pé ez
de
Guzmán
con
la
sob ina
de
D.
En ique
de
T as-
ama a,
llamada
Doña
Juana,
és e
mandó
coloca
en
sus
escudos
los
cas illos
y
leones
como
alusión
a
su
en onque
con
los
eyes
de
Cas illa
y
León
uniéndolos
a
los
blasones
de
los
Guzmanes
que
enían
en
sus
escudos
dos
calde as
con
cabezas
de
sie pe
como
se
e
en
el
que
se
halla
en
el
a io
de
la
Pa oquia
de
San-
a
Ma ía
p oceden e
de
la
o e
del
homenaje;
más
ai
de
se
puso
“en
ellos
un
g á ico
de
la
plaza
de
Ta i a
y
una
ep esen ación
de
D.
Alonso
a ojando
el
puñal
que
después
usaban
en
el
papel
es ampillado
los
Alcaides
y
egido es,
según
se
obse a
en
el
O
a chi o
del
ayun amien o
de
Niebla
y
en
o os
pueblos
del
Con-
dado.
P egun a
56.
Con ad
de
la
es ancia
de
los
Condes
en
Niebla.
Respues a
Los
Condes
de
Niebla
esidie on
la gas
empo adas
en
sus
alcáza es
y
palacios
en
la
an igua
Ciudad,
sob e
odo
después
que
D.
En ique
4.
Conde
de
Niebla,
es au ó
el
Alcáza ,
hizo
la
o e
ulga men e
llamada
de
la
eina,
do ándolo
de
depósi-
os
de
g anos
en
só anos
y
algibes,
mazmo as
a
es ilo
omano
de
es
pisos
según
la
delincuencia
de
los
eos
y
pa a
habi ación
de
las
mesnadas
sob e
odo
du an e
la
noche
pa a
impedi
suble-
aciones.
Además
du an e
la
es ancia
en
Niebla
hizo
en
la
illa
de
Bejel
(Beas)
hacia
la
pa e
de
Nues a
Seño a
de
los
Cla i-
nes,
o o
alcáza
que
he moseó
con
sus
o es
y
mu os
que
no
pudo
conclui .
Es e
mismo
Conde
ué
el
que
le an ó
o
es au ó
las
o alezas
de
T igue os
al
p opio
iempo
que
le an ó
el
Cas:
illo
de
la
Vi gen
de
Cla ines,
ya
dicho.
Las
C ónicas
dicen
que
con
mo i o
que
de
la
desa enencia
que
u o
D.
En ique
con
los
Reyes
Ca ólicos,
dejó
de
esidi
en
Se illa
i iendo
la gas
empo adas
en
sus
Palacios
de
San
Luca
y
Niebla
donde
se
dedicaba
la
mayo
pa e
del
iempo
a
la
caza
de
cie os
y
jabalíes
que
se
c iaban
mucho
en
las
sel as
de
Candón,
so p endiéndole
en
San
Juan
del
Pue o
la
mesnada
que
mandada
po
D,
Diego
de
Me lo
en ió
la
eina
Isabel
pa a
ma a lo
año
1479.
Don
En ique
V
Conde
de
Niebla,
al
ene
no icia
del
casa:
mien o
de
D.*
Isabel
de
Cas illa,
hija
de
los
Reyes
Ca ólicos,
con
D.
Alonso
de
Po ugal,
se
asladó
a
Se illa
con
su
hijo
D.
Juan
acompañado
de
nume osos
caballe os
de
Niebla.
También
dicen
las
c ónicas
que
los
Condes
de
Niebla
com:
p a on
a
D,
He nando
de
Es aniga,
pa a
aumen a
sus
Es ados
de
Niebla,
los
Cas illos
y
o alezas-que
enía
en
la
illa
de
Pa-
los
con
ju isdicción
ci il
y
c iminal
y
demás
cosas
anejas,
según
apa ece
de
la
ca a
de
en a
en
Se illa
an e
D.
Diego
Molina
esc ibano
público.
A
A
e
ci
id.
SECCION
XI
P egun a
57.
Con ad
algo
de
las
Condesas
más
no ables
de
Niebla.
Respues a
,
Una
de
las
Condesus
más
no ables
de
Niebla
y
p ogeni o a
de
la
casa
de
Niebla,
po
sus
i udes
y
ca idad
ué
D.”
Ma ía
Alonso
Co onel
muje
de
D.
Alonso
Pé ez
de
Guzmán
(El
Bue-
no)
que
du an e
los
es
años
que
su
ma ido
es u o
en
A ica
las imó
su
cue po
ho iblemen e
pa a
conse a
la
más
he mosa
y
delicada
de
las
i udes,
la
pu a
cas idad,
llegando
has a
apli-
ca se
a
las
pa es
más
delicadas
de
su
cue po
ca bones
encendi-
dos.
Después
cuando
iuda
di idió
las
en as
de
su
capi al
en
cua o
pa es,
sólo
una
dedicó
pa a
los
gas os
de
su
casa,
o a
pa a
sus
hijos,
la
e ce a
pa a
los
gas os
que
o iginaban
sus
po-
sesiones
y
la
o a
cua a
pa e
pa a
los
pob es.
Además
cos ea-
ba
a
los
pob es
de
Se illa
las
cajas
y
mo ajas
pa a
los
di un os,
habiéndoseles
cos eado
las
medicinas
du an e
su
en e medad.
Una
de
las
Condesas
más
no ables
de
Niebla
ué
D.?
Juana
de
A agón,
esposa
de
uno
de
los
úl imos
Condes
de
Niebla,
que
al
eni
desde
T iana
y
ene
que
pasa
po
el
puen e
de
ba -
cas,
que
en
aquellos
iempos
había
pa a
adea
el
Guadalqui i ,
al
e la
el
público
an
he mosa
y
icamen e
es ida
a eada
de
pe las
y
pied as
p eciosas
con
lujoso
séqui o
de
damas
y
caba-
*
lle os,
mon ada
en
p eciosa
mula,
se
aglome ó
an a
gen e
en
el
mencionado
puen e
de
ba cas
que
és e
se
hundió,
cayendo
la
mula
y
la
Condesa
al
ío,
ahogándose
ca o ce
dueñas
de
la
Du-
quesa,
muchos
caballe os
y
pe sonas;
sal ándose
milag osamen-
e
la
Duquesa,
debido
a
un
paje
del
Duque
llamado
Feliciano
Sil a
y
a
un
dies o
ba que o,
que
la
ex aje on
de
las
aguas
sin
conocimien o.
Desde
aquel
desg aciado
suceso
una
ez
e-
pues a
la
Condesa,
al
cabo
de
algún
iempo,
pues
es u o
con
pelig os
de
mue e,
no
ol ió
jamás
a
cuida
de
su
g án
he mo:
su a,
is iendo
sencillamen e
haciéndose
piadosa
y
ca i a i a,
isi ando
los
hospi ales
y
soco iendo
a
odos
los
pob es
con
a gueza.
Todos
los
años
el
día
del
Jue es
San o
daba
de
come
a
doce
pob es
a
los
cuales
soco ía
expléndidamen e.
Dios
la
o
que
hablan
muy
al o
de
su
explendidez
especialmen e
con
las
doncellas
pob es,
a
las
que
p ocu aba
ma imonio.
Cuando
el
Rey
D.
En ique
y
la
Reina
D.*
Juana
inie on
a
Se illa
po
p ime a
ez,
los
Condes
de
Niebla
celeb a on
en
su
hono
lujosos
o neos.
Los
nume osos
caballe os
y
pajes
del
Conde
D.
Juan
lle a-
ban
es idos
de
e ciopelo
blanco
y
cos osas
sedas,
y
los
del
Mu qués
de
Villena
os en aban
lujosos
a neses
de
colo
g ana.
También
in i ó
al
ey
a
holga se
un
día
en
sus
Almad abas
de
Conil,
en
las
que
ió
el
mona ca
desde
la
o e
del
igía
la
pesca
del
a ún,
Los
duques
de
Medina
y
Condes
de
Niebla
Don
En ique
y
D.*
Leono ,
cuando
in i a on
a
los
Reyes
Ca ólicos
a
i
a
San
Lúca
a
e
el
Océano
le
p epa a on
un
ecibimien o
as uoso
con
muchas
y
di e sas
músicas
de
ompe as,
a abales
y
minís iles
con
un
escuad ón
de
más
de
mil
caballe os
con
lu-
josos
a neses,
habiendo
en
el
pue o
cien
ca abelas
empa esa»
das
y
un
g an
es ado
con
oneles
sob e
la
ma
y
odo
cubie o
de
seda
celeb ándose
g andes
banque es
públicos
has a
que
los
Reyes
pa ie on
pa a
Xe ez.
Pa a
el
casamien o
de
D.*
Isabel
de
Cas illa
con
Don
Alonso
de
Po ugal,
el
Conde
de
Niebla
D.
En ique
le
hizo
cos osos
egalos
de
seda
y
b ocado
yendo
a
la
boda
acompañado
de
muchos
caballe os
de
Niebla,
En
el
ca-
samien o
de
D.
Juan
de
B aganza
de
Po ugal
con
D.*
Leono
-
de
Mendoza
hija
de
los
Condes
de
Niebla,
celeb ado
en
Se illa
hubo
g andes
o neos,
juis as,
o os,
juegos
de
cañas
y
o as
much=s
a en u as
siendo
in i ados
sus
amigos
de
Niebla,
Tam-
bién
e ie en
los
c onis as
que
Don
Juan
Alonso
de
Guzmán
y
su
muje
D.*
Ana
de
A agón
ue on
a
isi a
el
San ua io
de
N a.
S a.
de
Guadalupe
pa a
da le
g acias
po
a o es
ecibi:
dos
en
1538,
dejándole
la
Duquesa
de
egalo
la
exa
de
pla a.
Después
Don
Juan
se
di igió
a
Toledo,
donde
es aban
eunidas
las
Co es
del
Reino,
con
al
núme o
de
caballe os
es idos
de
o o
y
seda
que
Hama on
jus amen e
la
a ención.
Tal
ca iño
enían
los
ecinos
de
Se illa
a
los
Condes
de
Niebla
que
c eyendo
in undadamen e
que
los
Reyes
Ca ólicos
habian
de enido
a
D.
En ique
de
Guzmán
cua o
Conde
de
Nie-
bla,
se
suble a on
de
cua en a
mil
el
núme o
de
pe sonas,
o-
deundo
el
Alcáza
de
los
Reyes,
g i ando
«Dadnos
a
nues o
Duque»
mas
el
Conde
salió
a
uno
de
los
balcones
del
Alcáza
=
31
—
apaciguando
a
las
muchedumb es
que
se
e i a on
o denadamen-
e,
Tal
e a
el
ca iño
que
Se illa
conse aba
a
los
Condes
de
Niebla
po
su
gene osidad.
SECCION
c y
P egun a
61.
Diganos
del
en e amien o
y
en ie os
de
los
Condes
de
Niebla.
Respues a
Como
ce ca
de
San iponce
ue on
hallados
los
ene ados
es os
de
San
Isido o
de
Se illa,
el
homb e
más
sabio
de
su
iempo,
asladándose
con
g an
pompa
y
acompañamien o
sus
es os
a
la
ciudad
de
León,
le an ándose
después
una
capilla
en
el
si io
del
hallazgo
dedicándola
a
San
Isido o,
Don
Alonso
Pé ez
de
Guzmán
el
Bueno
que
e a
muy
de o o
de
San
Isido o
ob enida
au o ización
del
Rey
Ca ólico
edi icó
en
aquel
si io
un
monas e io
que
dió
a
los
monges
Be na dos
pa a
que
si ie a
de
en e amien o
a
los
Seño es
de
la
casa
de
Guzmán
al
que
die-
|
on
la
illa
de
San iponce
y
seis
mil
ma a edís
de
odos
los
cen-
sos
de
la
illa
de
la
Algaba
que
más
a de
D.
En ique
segundo
Conde
de
Niebla,
el
que
enía
po
di isa
los.
dos
pescados
lla-
mados
calama es,
lo
dió
a
los
monjes
Je ónimos,
En
la
he mosa'
Iglesia
oji al
se
halla
un
sun uoso
e ablo
con
mis e ios
de
la
ida
de
C is o
y
de
la
Vi gen
de
ex ao dina io
mé i o
y
las
e igies
del
Pa ón
San
Isido o
al
que
es á
dedicado
el
Monas e-
io,
y
San
Je ónimo
po
la
O den
eligiosa
que
úl imamen e
lo
ocupó.
A
los
lados
del
P esbi e io
se
hallan
los
sepulc os
de
los
undado es
Don
Alonso
Pé ez
de
Guzmán
el
Bueno
y
su
esposa
Doña
Ma ía
Al onso
Co onel,
con
es a uas
o an es
de
uno
y
o o
debidas
al
mismo
a is a,
de
g an
elie e
y
he mosu a.
Es e:magní ico
edi icio
que
pa ece
un
cas illo
con
sus
o es
y
almenas
de
la
época
de
Fe nando
1V
que
dió
el
pe miso
pa a
su
cons ucción,
albe ga
la
mayo ía
de
los
es os
de
los
Guzmanes
.
Condes
de
Niebla,
y
que
en
las
c ónicas
an iguas
lle a
el
nom-
b e
de
San isid o.
Don
Juan
Alonso
Pé ez
de
Guzmán
p ime
Conde
de
Niebla
ué
sepul ado
en
San isid o,
asis iendo
al
se-
-pelio
la
Condesa
Doña
Juana
y
los
Alcaides
de
Sanlúca ,
Beja ,
_
Lepe,
Ayamon e,
La
Redondela,
La
Algaba,
Niebla
y
o os,
que
después
besa on
la
mano
de
su
suceso
Don
En ique
en
se-
ji
ñal
de
idelidad
cuyo
i o
se
obse ó
con inuamen e
en
9
de
oc-
ub e
de
1396,
Tambien
eposan
en
San isid o
Don
Juan
de
Guzmán
V
Conde
de
Niebla
el
que
mandó
oma
la
plaza
de
O án
po
Pe o
Es opiñan
de
Xe ez.
La
céleb e
condesa
Doña
Leono
de
Mendoza
ué
sepul ada
ambien
en
San isid o,
Se
e-
MN
ie e
que
el
Duque
Don
Juan
esposo
de
Doña
Isabel
de
Velasco,
l
con
mo i o
de
una
g an
pes ilencia
que
hubo
en
Se illa
y
Nie-
he
bla,
andu o
mucho
iempo
e an e
po
sus
es ados
y
has a
i ió
en
pleno
campo
en
el
Alja a e.
Cuando
al
pa ece
e minó
la
pes e
ol ió
a
Se illa
acompañado
de
músicas
y
caballe os
el
día
de
San
Juan.
Pe o
a
los
pocos
días
se
sin ió
en e mo
y
mu ió
y
ué
sepul ado
en
San isid o,
en
el
año
1507
=
También
e ie-
1
en
los
c onis as
que
en
el
año
1492
Don
En ique
de
Guzmán
y
su
hijo
Don
Juan
después
que
ayuda on
a
los
Reyes
Ca ólicos
4
en
la
oma
de
(i anada,
se
e i a on
a
descansa
a
Sanlúca ,
en
cuyo
año
el
Papa
Inocencio
ecibió
el
hie o
de
la
lanza
que
as-
lE
pasó
el
cos ado
de
C is o,
que
le
en ió
el
Empe ado
de
los
Tu cos
Bayazi ,
que
lo
enían
los
c is ianos
de
Cons an inopla.
En
es e
año
alleció
Don
En ique
epen inamen e
en
Sanlúca ,
'
ayendo
su
cadá e
a
Se illa
con
g andes
hono es
pa a
sepul-
ls
a lo
en
el
con en o
de
San
Isid o.
Se
e ie e
que
las
gen es
de
Se illa
al
e
pasa
el
a aud
del
Conde
odeado
de
los
canóni-
iÑ
gos
de
la
ca ed al
y
de
oda
la
cle ecía
de
Se illa,
g i aban
«Oh
|
Seño
de
la
casa
de
Niebla
como
has
acabado
u
ida
que
us
la
amigos
y
c iados
an o
e
deseaban».
Los
huesos
en
cambio
de
Don
En ique
1
Conde
de
Niebla
eposan
en
Gib al a ,
po
que
;
los
mo os
cuando
mu ió
en
el
ce co
de
la
plaza
lo
pusie on
en
IN
una
al a
o e
colocado
en
un
a aud
pa a
esca mien o
de
los
c is-
mM
-
ianos.
Mas
después
cuando
su
hijo
Don
Juan
ol ió
a
conquis-
a
la
plaza
mandó
qui a
el
a aud
de
la
al a
o e
y
los
ence ó
en
o a
caja
cubie a
de
ela
de
o o
colocándolos
en
la
capilla
de
la
Ca ahola,
que
es
la
o e
del
Homenaje
y
odos
los
Alcaides
ienen
que
ju a
idelidad
de
de ende
con
sus
idas
la
ciudad
y
E
plaza
po
los
huesos
de
Don
En ique.
E
O os
muchos
Condes
y
Duques
due men
el
sueño
de
la
as
mue e
en
el
monas e io
de
San isid o,
que
hoy
llaman
de
San
y
Isido o
del
Campo
de
Se illa.
o
SECCION
XV
P egun a
62.
¿Qué
me
decís
de
la
Quibla
y
de
los.
a cos
de
He adu a
en
Niebla?
Respues a
Pa a
e mina
es os
b e es
apun es
que
dan
a
conoce
a
is-
a
de
pája o
la
g an
his o ia
de
la
Ciudad
de
Niebla,
hemos
de
deci
que
la
Quibla
en e
á abes
e a
el
pun o
o
achada
del
San-
ua io
que
mi aba
en
di ección
a
la
Meca,
po
eso
en
las
pue as
de
Se illa
del
Agua,
y
del
Buey
de
la
ciudad
de
Niebla,
en
la
pa e
supe io
del
lado
que
mi a
a
la
Meca
o
hacia
el
O ien e
se
hallaban
ado nadas
po
p eciosos
a qui os
lobulados,
aunque
no
es u o
en
ellas
el
San ua io.
Mahoma
en
el
Co án
llama
a
la
Meca
la
Quibla
del
mundo
(El
san ua io
del
mundo).
,
El
a co
de
he adu a
en e
los
á abes
hace
alusión
a
la
huída
a o unada
del
P o e a
Mahoma
a
la
Ciudad
de
Medina,
que
ocu ió
en
un
no ilunio,
enlazándose
en
el
a co
de
He adu a
la
luna
nue a
que
iluminó
el
camino
en
aquella
noche
memo able
y
el
casco
o
he adu a
de
su
p odigioso
caballo
sob e
la
ie a
que
pisaba.
(1)
Las
cúpulas
es é icas
que
cons uían
y
se
hallaban
en
las
pue as
de
en ada
ep esen aban
la
bó eda
del
i ma-
men o
en
que
descansaba
y
descansa
el
ono
de
Alá
(1).
Pues
sin
la
ayuda
p o idencial
de
Alá,
el
p o e a
hubie a
pe ecido
e
mano
de
los
Co eisci as,
an es
de
e ugia se
en
Ja eb
o
Medi-
na,
y
con
ello
hubie a
pe ecido
la
eligión
musulmana
en
sus
co-
mienzos
siendo
pa a
ellos
es a
echa
memo able
llamada
Egi a
po
la
que
cuen an
los
años.
SECCION
XVI
P egun a
63.
Decid
del
o igen
e
his o ia
de
las
Can e as
de
Niebla.
Respues a
La
Tie a,
como
odas
las
ob as
de
la
na u aleza
ha
enido
su
ida
y
p incipio
y
end á
su
in.
Su
o igen
según
el
céleb e
as-
(1)
Según
algunos
el
casco
de
he adu a
se
usó
ya
en e
los
godos.
y
3
<=
ss
.
E”
E
ónomo
La
Place,
es
que
la
ie a
ué
una
g an
pa e
desp en-
dida
de
la
Nebulosa
o
g an
masa
incandescen e
del
sol
y
suje a
po
las
leyes
cen ípe a
y
cen i uga
de
o ación
en
el
espacio
sidé eo,
gi ando
al ededo
de
sí
misma
y
al ededo
del
sol.
(Ne-
bulosa
Incandescen e).
Después
a
a és
de
unos
sesen a
millones
de
años,
según
los
geólogos,
su
co eza
se
ué
en iando,
llegando
a
dispone se
pa a
admi i
la
ida,
después
que
pasó
la
época
del
uego,
ilu-
minando
el
espacio
como
un
pequeño
sol
y
ans o mándose
en
plane a.
(Pe íodos
Igneo
y
Azóico).
Cuando
la
p ime a
co eza
e es e
de
unos
ein a
mil
me-
os
de
espeso ,
es u o
ya
casi
ía
empezó
la
niñez
de
la
ie a,
que
p ime o
se
llamó
azóica,
po que
en
ella
oda ía
no
había
ida,
y
después
paleozóica,
po que
ya
en
ella
se
ie on
los
se es
i ien es
como
los
C us áceos,
los
T ilobi as
y
los
Pólipos,
e c.
También
apa ecie on
de
epen e
las
Coní e as
y
plan as
de
sobe bios
oncos
o mando
in incados
bosques
que
die on
o i-
gén
a
las
minas
de
ca bón,
pues
sepul adas
es as
sel as
po
las
con ulsiones
e es es
y
las
aguas
hi ien es
del
ma
con
el
e ible
calo
sola
y
del
uego
cen al
p oduje on
las
minas
de
ca bón
pe i icado
a
a és
de
las
edades
geológicas.
También
apa ecie on
en onces
los
es a os
c is alinos
y
las
ocas
piza-
osas
y
a eniscas,
Es a
in ancia
de
la
Tie a
o
sea
su
Edad
P ima ia,
según
el
As ónomo
inglés
M .
Wilián
Thonsón
y
el
ilus e
geólogo
M .
Dana
no
baja
de
ein a
y
seis
millones
de
años.
Después
la
ie a
en ó
en
la
adolescencia
o
sea
en
su
ju-
en ud
paula inamen e
que
du ó,
según
los
cálculos
de
los
sa-
bios
menos
que
la
Edad
an e io ,
sólo
unos
nue e
millones
de
años,
llamándose
a
es e
pe íodo
edad
secunda ia,
En
ella
apa ecie on
ya
las
a es
y
los
ep iles
acuá icos
Ce
males
de
ma
y
ie a)
po que
oda ía
e an
más
ex ensos
los
ma es
que
la
ie a
descubie a,-
En onces
apa ecie on
ambién
las
ocas
a eniscas,
las
a cillas
y
las
calicas
e anugien as.
En e
los
animales
los
Dinosau ios
bipedos
y
los
pája os
ep ili o mes
y
o os
g andes
mons uos,
como
el
Iguanodón
Gigan e.
Del
mismo
modo
apa ecen
en onces
la
di usión
ápida
de
las
plan as
y
lo es
las
cuales
se
ma chi aban
enseguida
debido
al
excesi o
a do
de
los
ayos
del
sol.
Las
semillas
o
u as
¿O
ESO
ca ecían
de
cásca as
o
en ol u as
(angiospe nas)
pues
sólo
ha-
bía
una
es ación
clima ó ica
con inuando
el
a do oso
calo .
Los
in ie nos
y
las
es aciones
in e medias
no
e an
conocidas.
Las
capas
de
es a
Edad,
según
los
geólogos,
son
de
sie e
mil
me-
os
y
se
le
llamó
Edad
Secunda ia.
El
seño
Gonzalo
Ta in
en
su
desc ipción
Física
y
Geológica
de
la
P o incia
supone
que
en
es a
edad
ocu ie on
a ias
inundaciones
del
Océano
sob e
la
P o-
incia
de
Huel a
sepul ándola
po
comple o,
a asando
odos
los
se es
i ien es
que
había
en
ella
y
después
dejándola
al
descu-
bie o
en
la gos
in e alos,
ol iéndose
a
pobla
o a
ez
de
ani-
males
y
bosques.
Algunos
geólogos
a ibuyen
al
pe iodo
ju ásico
de
es a
edad
la
di isión
de
los
con inen es
y
los
ma es
sin
pe -
juicio
de
segui se
dando
las
e ibles
con ulsiones
e es es.
A
con inuación
la
ie a
en a
en
la
pleni ud
de
la
edad
y
ida
Te cia ia
en
la
que
el
pano ama
de
la
exis encia
apa ece
comple amen e
dis in o
o
mejo
su
co eza
a
pe diendo
sus
a do es
y
como
consecuencia
de
ello
apa ecen
los
mamí e os
de
sang e
calien e
y
las
semillas
o
u os
se
cub en
con
en ol-
u as
y
cásca as
(giunospe nas).
Apa ecen
los
p ime os
monos,
los
ele an es,
los
inoce on es
y
los
Mas odon es.
La
a iedad
de
ege ales
y
de
las
lo es
es
eno me.
Las
calizas
son
as as,
du as
y
de
g anos
g uesos
y
algunas
eces
deleznables.
In e -
Valo
de
es
millones
de
años,
La
cua a
Edad
de
la
Tie a,
llamada
ed
o
sea
la
Epoca
en
que
se
inicia
su
decadencia
ac ual,
se
dis ingue
de
las
o as
Edades
po
la
apa ición
del
homb e,
de
las
cua o
Es-
aciones:
P ima e a,
Es ío,
O oño
e
In ie no,
que
han
modi i-
cado
plenamen e
los
condiciones
clima é icas
en
las
que
apa e-
cen
las
especies
ac uales
an o
de
los
animales
como
de
las
plan as,
habiendo
desapa ecido
muchas
de
las
Edades
an e io-
es,
Apa ece
la
decadencia
e es e
en
que
las
especies
ege-
ales
y
animales
son
de
es a u a
más
pequeña,
lo
que
e ela
su
in e io idad
con
elación
a
las
o as
Edades
del
Plane a.
A
es a
Edad
o
pe iodo
e es e
se
asignan
ambién
los
di-
lu ios
y
la
o mación
de
los
íos
debidos
a
las
nie es
y
a
las
llu ias
o enciales
que
cons i uye on
las
cuencas
y
los
cu sos
ac uales
de
los
ios
y
al
ez
los
depósi os
lu iales
en
los
e-
enos
que
die on
o igen
a
los
manan iales.
El
dilu io
llamado
g is
se
iene
po
an e io
al
bíblico,
ca»
ds
E
E
ac e izado
po
los
e enos
de
guija os,
a enas
y
can os
oda-
dos,
moluscos,
y
es os
de
Manmu ,
cie o
o
caballo.
El
dilu io
llamado
Rojo
co espondien e
al
bíblico
de
Moisés
se
dis ingue
po
los
g andes
can os
e á icos
como
se
é
en
los
alles
del
Ju a,
los
Alpes
y
los
Pi ineos,
con
los
es os
del
eno,
molus-
cos
y
del
homb e
mezclados
en
las
mismas
ca e nas.
Hechas
es as
explicaciones
p elimina es
o
acla a o ias,
nos»
o os
c eemos
undadamen e
que
los
e enos
que
componen
los
macizos
de
las
can e as
de
Niebla
pe enecen
a
la
Edad
Secun-
da ia
de
la
Tie a,
po que
la
pied a
caliza
es
consis en e
y
más
g anugien a
qiie
en
el
pe íodo
an e io
y
po
los
es os
de
los
g andes
ep iles
y
sau ios
hallados
en
ellas
que
eina on
en
la
edad
adolescen e
del
Plane a.
En
ellas
se
han
encon ado
g andes
é eb as
y
huesos
pe i icados
de
la
espina
do sal
de
los
g andes
sau ios
o
ep iles
moluscos
zoó i os,
coxis
de
laga -
os
y
o os
huesos
pe i icados
que
e elan
la
exis encia
de
es os
animales
y
la
Edad
Secunda ia
en
que
i ie on,
sin
exclui
pedazos
de
cuellos
de
se pien es,
culeb as
y
o os
es os.
En
la
colección
pa icula
de
Don
C is óbal
Ju ado,
se
ad-
mi a
un
dien e
paleon ológico
de
6
kilos
de
peso
de
un
g an
sau io,
é eb as
y
g andes
huesos
de
la
espina
do sal
de
los
g andes
ep iles,
No
han
al ado
los
laga os,
galápagos
y
alac anes,
g andes
dien es
de
ibu ones
y
conchas,
y
nume osos
moluscos
y
ca a-
“coles
pe i icados
que
además
de
e ela
la
pujanza
de
la
Edad
Secunda ia
en
es as
egiones,
indican
ambién
el
paso
po
es os
si ios
del
dilu io
llamado
G is,
an e io
al
de
Moisés.
También
se
han
hallado
en
es as
can e as
es imonios
de
los
g andes
bosques
y
sel as
que
poblaban
es os
si ios
que
e elan
la
exhube ancia
del
eino
ege al,
como
nueces
y
bello as
pe-
i icadas
de
los
nume osos
nogales
y
encina es,
y
asimismo
maízes
y
coli lo es
pe i icadas
(colección
del
S .
Ju ado)
e e-
lado as
de
la
iqueza
de
su
ex e isa
lo a.
De
es as
can e as
se
si ie on
ya
las
p ime as
ones
humanas
del
O ien e
que
inie on
po
los
l smos
de
Suez
o
de
Gib al a
como
lo
comp ueba
el
capi el
egipcio
o
ca aginés
que
se
halla
en
el
a io
del
Templo
Pa oquial
en
que
se
e»
cue da
el
es ilo
de
los
edi icios
de
la
ie a
de
los
Fa aones,
y
aso
egipcio
de
pied a
caliza
encon ado
en
unas
exca acio-
|
Je
OE
Y
po
E
nes
p o undas
con
cu ioso
elie e
de
una
cigiieña
que
pica en
la
lo
del
lo o,
plan a
que
abunda
en
las
ibe as
del
Nilo,
y
moldes
de
la
palma
asi ia
símbolo
de
la
ida.
También
han
encon ado
en
ellas
silex,
pé en o es
y
cince-
les
de
pied a
que
e lejan
el
paso
al
ez
del
homb e
p imi i o
po
ellas,
lab ando
con
es os
p imi i os
ins umen os
g andes
pied as
o
silla es
pa a
dólmenes
o
pa a
los
sepulc os
que
suce-
die on
a
los
dólmenes,
como
los
encon ados
en
el
luga
llama-
do
Can e anas
de
es e
é mino
compues os
de
g andes
silla es
cuad ados
de
pied a
caliza.
No
cabe
duda
que
si
la
undación
de
Niebla
se
a ibuye
a
los
cel íbe os,
Fenicios,
Ta esios
o
ca agineses,
los
g andes
Silla es
de
pied a
caliza
g anugien a
que
«apa ecen
en
sus
mu-
allas
ue on
abajados
po
aquellas
gen es
u ilizando
al
ez
cinceles
de
b once
o
hie o
po que
ya
se
había
en ado
en
la
Edad
de
los
me ales
como
se
ad ie e
en
las
bolas
edondas
de
pied a
caliza
que
se
c een
balas
ca aginesas
lab adas
pa a
los
usos
de
la
gue a
que
necesi a an
es a
clase
de
ins umen os,
hallados
ya
en
el
Dólmen
de
la
Lobi a.
Desde
luego
es á
ue a.
-
de
dudas
que
las
céleb es
can e as
ue on
abajadas
en
iem-
pos
de
los
omanos,
según
apa ece
de
los
g andes
silla es
a»
bajados
en
aquel
iempo
pa a
mu os,
palacios
y
monumen os
quese
han
encon ado
en
las
exca aciones,
cuyos
ejempla es
se
en
oda ía.
Lo
p opio
hicie on
los
godos
y
los
á abes
y
más
a de
los
c is ianos
Condes
de
Niebla
que
edi ica on
di e -
sos
cas illos
con
cuad ados
silla es,
Las
can e as
es án
abajadas
empezando
de
meno
a
ma-
yo ,
indudablemen e
pa a
gua ece se
de
las
llu ias
en
iempo
de
In ie no
y
en
o ma
de
escalones;
o as
eces
pa a
que
si -
ie a
de
descanso
y
asien o
a
los
nume osos
cau i os
que
a-
bajaban
en
ellas.
También
se
sabe
que
los
anspo aban
los
silla es
ya
lab ados,
a
o os
si ios
pa a
la
cons ucción
de
cas-
, illos
y
o alezas
según
e ie en
las
c ónicas
an iguas.
Según
lo
expues o
an e io men e,
c eemos
undadamen e
que
las
can e as
de
Niebla
ienen
una
edad,
desde
la
época
de
su
o mación,
de
más
de
diez
millones
de
años.
El
hallazgo
de
un
esquele o
humano
p ehis ó ico
en
una
de
las
Cue as
na u ales
de
ellas
e ela
la
an igiiedad
de
la
ex-
plo ación
de
las
Can e as
de
Niebla,
con
u ensilios
de
pied a,
.
FUENTES
HISTÓRICAS
PRINCIPALES
España
y
sus
monumen os.
—Có doba,
Ped o
Mad azo.
His o ia
de
España.—Modes o
La
Fuen e.
Dicciona io
Enciclopédico
Ilus ado.—Espasa.
Guía
A ís ica
de
Se illa.
—José
Ges oso
Pé ez.
Bosquejo
His ó ico
de
Niebla.
—An onio
Delgado.
Disquisición
sob e
las
monedas
au ónomas.—A.
Delgado.
La
Ciencia
Mode na.—Julio
B ou a.
Ilus ación
de
la
Casa
de
Niebla.
—Ba an es
Maldonado.
España
y
sus
monumen os.
—
Rod igo
Amado
de
los
Ríos.
Los
Sa acenos.—A u o
Gilmau.
Apun es
His ó icos.
—Alonso
Mo gado.
His o ia
Uni e sal.
—Césa
Can ú.
A queología
P ehis ó ica.
—Manuel
Peña
Fe nández.
Nociones
de
la
His o ia
de
Niebla.
—Edua do
Diaz.
Epig amma a
Ve e a.—Rod igo
Ca o,
España
Sag ada.
—Pad e
Flo ez.
A chi o
del
Ayun amien o
de
Niebla.
Dicciona io
Hispano
Ame icano.
Cab e.—El
A e
Rupes e.
Geología
Ibé ica.
—Vilano a
y
Ré ola.
Apologé ica
C is iana
-
P ehis ó ica.
Mo eno
Cebada.
—His o ia
da
la
Iglesia.
Pales a
Sag ada.—Có doba.
A.
Salcedo.
—His o ia
de
España.
AOS
del
pueblo,
in i a on
a
odos
los
caballe os,
los
cuales
decidie-
on
llama
al
jo en
mona ca
Al onso
XI,
de
Cas illa,
a
la
o igi-
nal
y
e iblemen e
ex aña
cace ía
de
la
se pien e.
No
se
hizo
mucho
de
oga
el
mona ca,
y
a
p ime os
de
ju-
nio,
coincidiendo
con
la
es i idad
del
San o
Pa ón
de
la
ciudad
San
Walabonso,
se
p esen ó
inopinadamen e
en
ella,
acompaña-
do
de
buen
núme o
de
seño es
eudales,
incluso
su
a o i o
el
noble
Seño ,
llamado
Ga zón,
á idos
odos
de
asis i
a
la
eme-
osa
excu sión
cinegé ica,
que
exigía
g an
alo
y
denuedo,
no
habiendo
a mas
de
uego.
La
emible
y
pode osa
se pien e,
según
e sión
pública
y
po
e e encia
de
los
que
la
habían
podido
e ,
e a
de
la
amilia
de
los
Naja,
una
Cob a
e ible
de
unos
cinco
me os
de
longi-
ud,
como
las
que
se
c iaban
en
Asia,
A ica
y
las
Indias,
que
a acaban
a
los
caballos
y
sus
jine es,
y
oda
clase
de
animales,
que
mo ían
a
consecuencia
de
su
a al
eneno,
pa a
el
cual
no
no
había
cu ación
posible
conocida,
dada
su
apidez,
Mas,
an es
de
p ocede
a
la
emible
y
expues a
cace ía,
se
nomb a on
homb es
expe os
y
p ác icos
que,
es idos
con
a -
madu as
y
celadas
y
lle ando
los
caballos
guald apas
de
lo
mis-
mo
y
cubie as
sus
pa as
con
co eas
de
cue o,
se
di igie on
a
explo a
la
gua ida
de
la
e oz
se pien e.
Es a
ué
is a
en
las.
in incadas
espesu as
del
é il
a oyo
de
La apiés,
al
si io
que
hoy
llaman
de
Ja e a,
eniendo
en oscado
en
sus
mo ales
ani-
llos
a
un
e ne o
como
de
un
año,
a
quien
había
dado
mue e.
Dado
el
a iso
al
Mona ca,
dispuso
és e
que
ue an
incendia-
dos
los
pas os
de
aquellos
si ios,
con
obje o
de
que
el
animal
se
p esen a a
en
campo
más
llano
pa a
pode la
ba i .
El
p ime o
que
iba
en
la
expedición
e a
el
Mona ca,
con
sus
a cos
y
a madu as,
siguiéndole
nume osos
caballe os,
con
sus
co espondien es
mayas
y
celadas
y
nume osos
escude os
con
la gas
lanzas
y
mnchos
leb eles.
No
se
hizo
mucho
espe a
el
ho ible
encuen o,
pues,
Hco-
sada
la
se pien e
po
el
uego
y
el
es épi o
de
los
caballos,
con
el
lad ido
de
los
pe os,
salió
a
un
llano,
pe o
an
alien e
que:
acome ió
a
un
g an
mas ín
y
después
al
caballo
de
un
jine e,
dejándolos
ue a
de
ba alla,
con
sus
enenosas
mo dedu as;
po
o una,
los
leb eles
y
escude os,
que
e an
en
g an
núme o,
con
sus
co an es
espadas,
en
medio
del
g i e ío
y
con usión,
log a-
O
on
co a
la
cabeza
de
la
se pien e
e oz,
que
lle a on
después.
a as ando
y
en
iun o
an e
las
hues es
de
Al onso
XI,
no
can-
sándose
de
mi a
el
emible
ep il,
diciendo
se
és a
la
única
ca-
ce ía
que
había
enido
de
es a
clase
de
alimañas.
La
llegada
al
pueblo,
después
del
iun o,
ué
di e ida
y
emocionan e,
po
las
pe ipecias
que
habia
enido
el
ac o:
las
mu allas
se
ie on
eple as
de
gen e,
como
en
iempos
de
gue-
a,
y
cada
cual
comen aba
el
suceso
como
mejo
le
pa ecía.
Se
can ó
un
Teúeum
po
el
ey
y
odos
los
caballe os
y
se
die on
g acias
a
San
Walabonso
po
el
eliz
éxi o
y
la
libe ación
de
la
ciudad
del
g an
pelig o
pa a
la
ida
de
sus
habi an es,
iéndose
llena
de
gen e
la
iglesia
de
San a
Ma ía.
Después
el
Mona ca,
Al onso
XI,
po
p ime a
o o
e ela.
con
las
debidas
p ecauciones,
mandó
que
desolla an
la
ho ible
se pien e,
a
la
p esencia
del
pueblo,
que
la
con emplaba
a e-
ado,
y
se
conse a an
has a
que
se
secasen
y
endu eciesen,
odos
los
anillos
de
su
espina
do sal
o
columna
e eb al,
pa a
hace
bas ones,
pa a
sus
a o i os
o
amigos,
en
ecue do
inol i-
dable
de
la
cu iosa
cace ía,
lo
cual
se
e i icó.
Pe o
de
los
mejo es
anillos
de
la
se pien e,
sólo
se
pudo
sa-
ca
un
solo
bas ón,
que
un
hábil
he e o
log ó
enlaza
pe ec a-
men e
y
que
el
mona ca
donó
después
a
su
es imado
a o i o
el
seño
Ga zón,
que
muchos
ie on
ambién
en
el
palacio
del
mo».
na ca
que
quedó
asimismo
muy
complacido
de
an
cu iosa
cace-
ía
egia
de
la
que
u o
ecue dos
oda
su
ida.
Mas,
andando
el
iempo,
el
Mona ca
cas ellano,
como
se
ha
dicho,
egaló
el
in e esan e
bas ón
a/su
ya
indicado
a o i o,
el
caballe o
S ,
Ga zón,
el
cual
lo
dió
a
un
indi iduo
de
su
amilia,
que
ué
nomb ado
Vi ey
del
Pe ú,
siendo
admi ado
en
aquellas
egiones
po
su
singula
his o ia,
llena¿de
e o
y
asomb o,
o o
Ga zón.
Más
a de,
al
ol e
a
la
ciudad
de
Niebla,
el
susodicho
Vi-
ey
del
Pe ú,
el
cu ioso
bas ón
né
deposi ado
en
el
Monas e-
io
de
San a
Ma ía
de
la
Rábida
y
en egado
a
los
pad es
an-
ciscanos,
que
lo
enseñaban
«
los
u is as
y
isi an es
has a
el
año
de
la
exclaus ación,
en
el
año
1835,
en
cuyo
año
el
bas ón
A
A
A
A
ol ió
a
pode
de
sus
dueños
los
seño es
de
Ga zón,
y
hoy
es
de
la
p opiedad
de
Don
José
Pé ez
Ga zón,
ecino
de
Onuba.
Se
c ee
que
el
pe gamino
o iginal
de
es a
cu iosa
leyenda
pueda
es a
en
el
A chi o
his ó ico
de
la
ciudad
de
Niebla,
pues
la
copia
del
o iginal
se
ha
ex a iado,
a
la
mue e
del
Vi ey
del
Pe ú,
que
alleció
en
la
ciudad
de
Niebla
a
poco
después.
O os
suponen
que
el ex año
bas ón
es
de
la
espina
do sal
de
un
emible
ibu ón
que
subió
desde
el
ma
po
las
dulces
del
Tin o,
has a
el
puen e
omano
de
Niebla,
donde
ué
cazado.
Me ecía
pena
de
se
examinado
po
los
écnicos
y
des ina se
al
Museo
A queológico
Nacional
o
a
la
Colección
del
S ,
Duque
de
Ve aguas,
que
se
in e esa
po
él.
Tiene
empuñadu a
de
ma il
y
es á
p imo osamen e
enga -
zado
en
ina
y
a ís ica
a a
de
hie o
con
ega ón
de
lo
mismo.
Vale
la
gana
de
e lo.
CRISTÓBAL.
Ex-A chi e o
de
Niebla
DIVULGACIONES
RELIGIOSO-NATURALISTAS
LOS
ÁRBOLES
Y
LA
VIRGEN
MARÍA
Dedicado
a
Nues a
Seño a
del
Pino,
Pa ona
de
Niebla,
en
ecue do
ca iñoso,
En
la
his o ia
del
á bol
se
nos
dice
que
el
eino
ege al
o zosamen e
p ecedió
a
el
animal,
pues
sin
él
no
hubie a
sido
posible
la
ida,
ni
de
la
misma
humanidad.
Los
á boles
p inci-
palmen e
pa ece
que
gua dan
el
equilib io
de
la
exis encia
del
homb e
y
con
los
o os
dos
einos
de
la
na u aleza,
pa a
la
a monía
del
mundo.
Po
o a
pa e,
los
lico es
y
bebidas
más
ag adables
a
nues-
o
palada ,
la
ec eación
más
hones a
a
nues as
mi adas,
el
consuelo
a
nues os
a e idos
miemb os,
con
los
es idos
con
que
cub imos
nues as
desnudeces,
la
mayo
pa e
de
los
medi-
Camen os
que
ope an
nues a
salud,
odo
p o iene
de
los
e:
ge ales.
:
:
Dejamos
a
un
lado
la
a mazón
de
nues as
i iendas
y
g an-
des
cons ucciones,
las
in u as,
el
papel.
e
innume ables
ins u:
men os
necesa ios
pa a
la
ida
del
homb e
y
sus
cos umb es
y
necesidades,
Pues
bien,
una
cosa
análoga
sucede
en
el
einado
de
los
en es
de
espí i u,
con
la
c eación
del
hue o
de
las
delicias,
en
el
que
se
dan
odos
los
géne os
de
los
á boles
y
la
uni e salidad
de
las
lo es
con
oda
clase
de
a ómas
de
i udes,
como
dice
So onio
y
el
Can a
de
los
Can a es,
que
se
aplican
a
la
Vi gen
Ma ía.
Las
plan as
gua dan
con o midad
con
los
elemen os-supe io-
es
y
sin
ellos
no
pod ían
subsis i ,
el
sol,
en
su
calo ,
el
agua,
su
i al
comida,
y
el
ai e,
su
cons an e
aspi ación,
Así,
dicen
los
pad es
de
la
Iglesia,
es
la
Vi gen
Ma ía
pa a
el
mundo
c is ia-
no:
Sol
pa a
ilumina
los
caminos
del
C is ianismo.
«Elegida
como
el
sol
se
la
dice
en
los
cán icos».
Pe o
además
Ma ía,
la
eina
de
los
e geles
del
C is ianis-
mo,
es
uen e
sellada
de
aguas
inco up as
que
se
dis ibuyen
4
ip
po
odos
los
sende os
de
la
ida
espi i ual.
Fuen e
de
piedad,
la
llama
San
Be na do.
Llu ia
ge minado a,
como
se
dice
en
los
Salmos.
Nube
espléndida
a
que
aludian
los
p o e as.
Más.
Además,
Ma ía
es
espi ación
del
hue o
de
la
iglesia,
po que
como
dice
San
Ge mán,
así
como
ni
los
á boles,
ni el
cue po
humano
no
pueden
i i
sin
espi a ,
así
el
alma
c is ia-
na
no
pod ía
i i
sin
Ma ía,
la
mediane a
uni e sal
de
las
g acias
di inas.
En
las
sag adas
le as
se
la
llama
ambién
lo
de
los
cam-
pos,
li io,
azucena,
osa
plan ada
en
Je icó,
na do
olo oso
y
odas
lo es.
En e
los
á boles
más
cu iosos
y
bené icos
del
eino
ege al,
Ma ía,
Mad e
de
Jesús,
es
ced o
olo oso
e
inco up ible
con a
las
mo dedu as
del
mal;
mi a,
que
des ila
lág imas
de
olo
de-
licadísimo,
que
p ese an
de
la
co upción;
oli a
he mosa
de
los
campos,
que
da
el
acei e,
símbolo
de
la
mise ico dia;
palma
le-
an ada
en
Cades,
señal
de
las
ic o ias
de
sus
hijos
bajo
su
p o ección;
plá ano
jun o
a
las
aguas,
igu a
del
escudo
p o ec:
o
con a
el
a do
de
las
pasiones.
No
con en os
oda ía
los
pad es
de
la
Iglesia
quie en
apli-
ca
a
la
Vi gen
Ma ía
odas
las
bellezas
y
i udes
del
eino
ege al.
Ella
es
el
igo,
que
dió
el
pan
de
C is o,
la
id,
de
ico
u o,
la
g anada
en
ep esen ación
de
la
ca idad
y
de
la
paz.
'
Las
manzanas,
de
olo
y
sabo
sua es,
gua dan
elación
con
el
san o
y
di ino
amo
de
Ma ía.
El
cip o
a omá ico
se
e ie e
a
la
com emplación
de
las
cosas
di inas.
El
na do
ole oso
habla
de
la
con ianza
en
Dios.
El
aza án
ep esen a
la
é
y
la
caña
a omá ica,
la
p udencia.
El
Cinamomo,
pa ecido
a
la
canela,
nos
ecue da
la
jus icia
di ina
e
inal e able.
Y
el
áloe,
p egona
la
o aleza
y
la
em-
planza
de
la
Vi gen
Ma ía.
E
Ella
es
ambién
el
e dade o
Pino
espi i ual,
po que
así
como
el
Pino
si e
pa a
oda
clase
de
cons ucciones,
así
po
Ma ía,
mediane a
con
C is o,
podemos
consegui
odas
las
g a-
cias
y
a
ella
acudi ,
como
la
ejempla
de
odas
las
i udes,
po que
ella
des ila
la
sa ia
di ina,
como
el
Pino
la
esina,
pa a
muchos
usos
y
menes e es
de
la
ida.
Ella,
la
Vi gen
Ma ía,
iene
ex endido
su
man o,
como
la
copa
del
pino,
pa a
ali io
del
DL
c is iano
y
sos én
del
mismo,
como
ue e
y
ec o
onco
del
mencionado
á bcl.
|
A
Ma ía
se
le
dice
que
es
del
ondoso
mon e
Libano,
con
odos
sus
á boles,
y
el
mon e
Ca melo,
en
ep esen ación
de
odas
las
lo es,
plan as
y
u os,
símbolos
a
su
ez
de
odas
las
i udes.
He
aquí,
como
la
sup ema
belleza
del
C is ianismo,
es
el
á bol
de
la
ida
del
pa aíso
de
la
Iglesia,
ence ando
en
su
di-
ina
g acia
las
i udes
y
a omas
de
odos
los
á boles
y
lo es,
que
se
elacionan
pe ec amen e
con
el
eino
espi i ual.
y
a bó-
eo
celes ial
de
la
g ey
ca ólica.
¡Reina
de
los
á boles,
del
Pino
y
de
las
lo es,
ogad
po
noso os!
CRISTÓBAL
DE
NIEBLA,
De
la
Academia
de
la
Vi gen
Blanca
en
Lé ida.
DIVULGACIÓN
HISTÓRICA
INTERESANTE
EL
ALCAZAR
DE
NIEBLA,
SU
DECADENCIA,
Y
RESURGIMIENTO
DE
ONUBA
El
Alcáza ,
seño ial
o
an iguo
cas illo
de
la
ciudad
de
Nie:
bla,
se
compone
de
un
cuad ilá e o
oblongo,
con
di e sas
o es
obus as,
cuad adas
y
edondas,
osos,
cá celes
y
o os
balua -
es
ap opósi o
pa a
las
gue as
medioe ales,
an es
de
las
a mas
de
uego,
edi icado
po
cau i os,
escla os
y
soldados
p isione-
os
en
iempos
emo os.
Ac ualmen e,
casi
de uído,
se
e
que
ha
ca ecido
de
los
p imo es
a ís icos
que
campean
en
o os
cas illos
de
la
época,
des inado
especialmen e
pa a
la
gue a
como
o os
qne
se
en
en
las
p o incias
de
A ila
y
Sego ia.
El
que e
eedi ica lo
es
quime a
de
muchos
millones
y
cap icho
de
on os.
Las
bellezas
a ís icas
del
cas illo
de
Medina
del
Campo,
del
Alcáza
de
Sego ia,
de!
magní ico,
llamado
A agonés,
en
Ná-
poles
y
algunos
de
Alemania
y
o as
naciones
no
se
en
en
el
cas illo
de
Niebla,
an
sólo
se
ecue da
únicamen e
la
o e
del
Homenaje
con
en anales
y
ba andales
gó icos,
semejan es
a
los
que
se
en
en
la
casa,
llamada
del
Co dón,
en
Bu gos,
po
lo
cual
Rod igo
Ca o
a i ma
que
igualaba
en
esbel ez
a
la
Gi alda
de
Se illa,
des uida
po
el
e omo o
de
Lisboa
de
1755.
Todos
lo
demás
son
cá celes
y
mazmo as
de
es
pisos,
pa a
cas igo
de
los
delincuen es,
y
asilo
de
los
p isione os
y
cau i os,
depósi os
de
í e es
y
alojamien o
de
las
hues es,
ge-
ne almen e
luga es
de
o u a.
Todo,
ecue dos
de
e o ,
desolación,
lamen os,
sang e
y
mue e,
que
no
p egonan
los
adulado es,
limpiabo as
y
amaña-
dos
a
su
agos o.
Ningún
monumen o
de
las
Bellas
A es.
Bajo
el
pun o
de
la
iloso ía
de
la
his o ia,
no
ale
la
pena
de
la
es au ación
y
conse ación
de
es e
cas illo,
cuyos
ma e-
iales
debían
des ina se
pa a
bien
de
odos,
especialmen e
del
ob e o,
a
alle es,
escuelas,
biblio ecas,
casas
higiénicas
y
o os
luga es,
pa a
ali io
de
la
ejez
y
de
las
en e medades
de
las
clases
necesi adas
y
humildes.
—
583
—
Res au a
el
cas illo,
aunque
ag ada a
a
los
u is as,
que
no
son
muchos,
es
asun o
más
bien
de
¡ i os!
y
de
bobos
y
pedan-
es,
que
quie en
oda ía
quema
incienso
a
la
sobe bia
de
los
an epasados
egois as
y
eco da
la
us a
y
el
lá igo
pa a
los
cau i os
y
p isione os
y
eje ce
una
especie
de
p eponde ancia
y
desp ecio
pa a
las
clases
humildes,
haciendo
e
que
oda ía
ienen
dine o
de
los
la ocinios
de
los
an epasados,
que
debie-
an
emplea
más
bien
en
ob as
de
ca idad
y
ilan opía,
que
p o:
cu a
el
bienes a
y
la
paz
de
los
pueblos.
No
que emos
Condes
que
es au en
cas illos
como
en
Ingla e a
y
o os
países,
con
g andes
pa ques
de
caza,
mien as
los
colonos
padecen
hamb e
y
p i aciones,
ecue dos
de
sobe bia
y
o gullo,
sino
es au a-
do es
de
ob as
sociales,
que
si an
de
ali io
a
las
clases
necesi-
adas.
¡Abajo
el
o gullo,
la
pedan e ía
de
los
pode osos
y
las
dilapidaciones
del
dine o!
Jamás
i ie on
los
condes
en
Niebla,
haciendo
excepción
de
don
En ique
IV
conde
de
Niebla
y
de
su
p imogéni o
don
Juan,
que
nació
en
ella,
en
cuyos
iempos
se
es au ó
la
iglesia
de
San a
Ma ía,
joya
gó ico
mudéja ,
decla ada
monumen o
nacio»
nal,
más
digna
de
a enciones
es au ado as
que
el
uinoso
cas:
illo,
e giienza
y
lu o
en
los
iempos
mode nos,
po
ne as a
eco dación.
Ausen es
los
condes,
casi
siemp e
de
Niebla,
sólo
la
isi a:
ban
en
sus
di e siones,
excu sionnes
cinegé icas
o
gue e as,
no
dejando
nada
no able
ni
en
ciencias,
a es
o
le as,
sino
a"
gancia
y
ocio,
unes os
pa a
los
pueblos.
Los
alcaides
sobe bios
de
sus
cas íllos,
en alen onados
con
el
pode ío
de
su
seño ,
die on
luga
a
escenas
is es,
que
a-
je on
al
inal,
la
decadencia
de
Niebla,
que
es aba
llamada
a
se
capi al
de
la
p o incia.
En
el
año
1399,
siendo
ebeldes
los
condes
de
Niebla
a
don
En ique
III
de
Cas illa,
és e
en ió
sus
opas
ejecu ando
más
de
mil
culpables.
Del
p opio
medo,
el
sobe bio
conde
de
Niebla,
don
En ique
de
Guzmán,
dió
luga
a
que
las
opas
de
Fe nando
V
se
lanzasen
sob e
ella,
las
cuales
la
saquea on
sin
piedad,
ma ando
a
g an
pa e
de
sus
habi an es,
da ando
desde
en onces
su
comple a
uina
y
ama gu a.
Maldi os
condes
sobe bios,
maldi o
el
cas illo
mili a ,
y
mal-
di os
los
p esumidos
alcaides
de
sus
o alezas,
que
aje on
la
BAS
comple a
desolación
de
Niebla
has a
el
dia,
ilipendiada
pa a
siemp e.
Fue a
la
unes a
somb a
de
la
plaza
mili a .
Todos
los
pue:
blos
del
condado
de
Niebla
se
han
eng andecido,
Bollullos,
La
Palma,
Bona es,
San
Juan,
Almon e,
Rociana
y
casi
odos,
mien-
as
que
a as a
oda ía
Niebla
una
p o unda
dep esión
de
a-
guedad
y
ociosidad
mili a
y
de
in o unios
po
cap ichos
de
memos.
No
que emos
p óce es,
ni
es au ación
de
cas illos
a
la
in-
elesa,
igual
al
de
Conway
Gales,
semejan e
al
de
Niebla,
po -
que
és o
signi ica
e alo iza
la
sobe bia
del
ico
pedan e
y
o -
gulloso
y
ol e
a
eco da
los
dolo es,
lamen aciones,
in o u-
nio
y
desolación,
pues cada
pied a
del
cas illo
casi
ep esen a
la
ida
de
un
homb e
y
la
muj i ud
de
lág imas
de
se es
que i-
dos,
sac i icados
al
egoismo
de
pode osos
seño es.
Los
pocos
u is as
o
a queólogos
deben
sac i ica se
al
bien
de
las
clases
pob es,
que
demandan
no
cas illos
y
o alezas,
mansiones
de
sobe bios,
sino
ob as
sociales,
a
que
deben
dedi-,
ca
su
dine o
los
homb es
icos,
CRISTÓBAL
DE
NIEBLA.
£
A