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Mosaico de apuntes históricos de la ciudad de Niebla para uso de las escuelas, dedicados al pueblo de Niebla. Segunda parte

Jurado Carrillo, Cristóbal

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MO IL DA A 0 0 00 10 0 000 O 0 0 O 0 1 0 O PO 0 OS GS O DS 0 0 20 O O GO) O 0 0 ON 0 E AAA ALLA LL LILA IA LTL] En AAPP AAA AAA CROATIAN ARACENA AA "ano MOSAICO DE e R ame una AnS Apun es his ó icos de la ciudad de Niebla pa a uso de las Escue- las, dedicados al pueblo de Niebla po DON CRISTÓBAL JURADO de la Academia de la His o ia Española, pá oco desde el año 1889 de dicha ciudad POR ORDEN SUPLICADA DEL ILMO. SR, D, ENRIQUE PABLO DE LARA, GOBERNADOR CIVIL, ACOMPA- ÑADO EN SU VISITA A LAS ESCUELAS POR EL ACTUALMENTE EXCMO. SR. SUBSECRETARIO DE LA PRESIDENCIA DEL CONSEJO DE MINISTROS D. GUILLERMO MORENO (” SEGUNDA PARTE ) LÉRIDA IMPRENTA MARIANA 1935 CRA CADA AAC ADARARIA ARA ARIAIAAA RARAS con as a di AA 1711 AA AT IAE IE TAL IEA AS 0] a MOSAICO PARA USO DB LAS ESCUELAS DEDICADOS AL PUEBLO DE NIEBLA x AA yA NIHIL OBSTAT ALOISIUS BORRÁS, Censo . ¡MPRIMATUR lle dae, die 9 oc ob is 1935 RAPHAEL GARCÍA. Vic. Gen. MOSS O O DE APUNTES HISTÓRICOS DE LA CIUDAD DE NIEBLA PARA USO DE LAS ESCUELAS, DEDICADOS AL PUEBLO DE NIEBLA POR DON CRISTÓBAL JURADO. DE LA ACADEMIA DE LA HISTORIA ESPAÑOLA, PÁRROCO DESDE EL.AÑO 1889 DE DICHA CIUDAD POR ORDEN SUPLICADA DEL ILMO. SR, D. ENRIQUE PABLO DE LARA, GOBERNADOR CIVIL, ACOMPA- ÑADO EN su VISITA A LAS ESCUELAS POR EL AC- TUALMENTE EXCMO. SR. SUBSECRETARIO DE LA PRESIDENCIA DEL COMSEJO DE MINISTROS D. GUI LLERMO MORENO SEGUNDA PARTE Al : LÉRIDA IMPRENTA MARIANA 1935 ' APUNTES HISTORICOS DE NIEBLA P egun as y Respues as SECCIÓN 1.* | P egun a 1.2 ¿Quiénes unda on a Niebla? y Ñ e S Respues a Según unos au o es los cel íbe os, mil años an es de Jesu- c is o y según o os los Fenicios o a esios mucho an es. P egun a 2.* ¿Qué nomb e u o en un p incipio has a la época omana? Respues a Se llamó Ilípula, equi alen e a la palab a Elépolis, que quie- e deci «el que oma Ciudades». P egun a 3.* ¿Qué nomb e u o después? Respues a Los godos le llama on Elepla; los á abes Lebla, y después co ompida es a palab a en la sucesión de los iempos ha que dado el nomb e de Niebla P egun a 4.* ¿Qué gen es p incipales domina on a la e- gión de Niebla? Respues a Los enicios, los ca agineses los omanos á abes y po úl imo los c is ianos. P egun a 5.* , los godos, los Niebla? Quién anunció el E angelio de C is o en Kkespues a Se c ee con undamen o que ué San Ge ondja: a ón Apos- óllco, Obispo egional de I álica, el que ajo a es a illa la buena nue a. P egun a 6.2 ¿Qué monumen os se conse an en Niebla de aquella echa memo able? Respues a Una pequeña lápida sepulc al que exis e en el á io de la Pa oquia, co espondien e; al siglo II de la E a C is iana; y cuyo ex o concue da con las Epis olas de San Pablo, P egun a 7.2 ¿Qué es igios hay de los enicios y ca a- gineses? Respues a Tan sólo algunas monedas que se hallan y ecue dan el paso de aquellas emo as poblaciones; y a a ez alguna pied a de so ija e ins umen o de pied a. P egun a 8.* ¿Qué ecue dos se en en Niebla de la do- minación omana? Respues a La mul i ud de monedas con el bus o de los Empe ado es omanos que se hallan en sus exca aciones; el lienzo de mu a- llas donde es á la pue a llamada del Aguje o, que a al A a- bal; el puen e omano sob e el Tin o econs uido po los á a- bes; capi eles de columnas de aquella época y un cu ioso cipo O al a que el Decu ión Ma cos dedicó a la diosa Mine a que se e en el pa io de la Iglesia. P egun a 9.* ¿Qué o os ecue dos hay? Respues a Las monedas acuñadas po los omanos en las que se é el nomb e de llipla, en iempo de la República, unos 400 años an. es de Jesuc is o. P egun a 10. Decid la desc ipción de ellas. Respues a Tiene un gine e con lanza co iendo en el an e so, además la media luna, dos espigas y en el cen o la palab a llipla en el e e so. SECCION o A e e a AE E EA P egun a 11. ¿Qué no icias enemos de la época isigoda? Respues a Que en dicha época lo eció mucho el c is ianismo en ella, pues u o ca ed al bizan ina y obispos que la igie on. P egun a 12. ¿Cómo se llama on sus Obispos? Respues a Basilio, Ae amigo de San Isido o de Se illa, Se ando, Ge a y Papulo, los cuales asis ie on a los céleb es Concilios oledanos, donde se compuso la legislación española p imi i a. P egun a 13. ¿Qué p incipales monumen os exis en en Niebla de aquella época isigoda? Respues a Una p eciosa columna con ex años elie es que se halla en el segundo cue po de la o e pa oquial. Una he mosa pied a de má mol con un diseño de columnas en el pa io de la misma Iglesia y algunos capi eles que ambién se en en el mismo luga ; ado nos odos pe enecien es a la insigne Ca ed al Ela- plense, P egun a 14. ¿Que más ecue dos hay?" Respues a Un iejísimo sillón de pied a en el pa io de la Pa oquia en el cual según Rod igo Ca o se sen aban sus Obispos. Aunque después se ha a e iguado se de época pos e io , mien as o os Opinan que es la silla cu al de los cónsules omanos pa a admi- nis a jus icia. SECCIÓN 3.* P egun a 15. ¿Cuándo pasó Niebla a pode de los mo os? Respues a Sob e el año 714 en que se apode a on de ella las opas de Adul-Azís hijo de Muza, p oceden e del Á ica. A y RE Respues a Don Juan Alonso de Guzmán, Te ce Seño de Sanlúca que se casó con D.* Juana de Cas illa, del cual descienden los seño- es Duques de Medina-Sidonia y Condes de Oli a es. SECCIÓN 6.* Ls AS P egun a 40. Decidme algo del o igen His ó ico de las Pue as de Niebla. Respues a PUERTA DE SEVILLA La de Se illa (que es á o ien ada hacia la Meca), se llamó así po da is as al iquísimo algá a e exis en e en e Niebla y Se illa, que despues ué a asado po las gue as, po en e cuya espesa a boleda se hallaba el camino que conducía a la al- i a Ciudad de Hispalis. PUERTA DEL SOCORRO : La del Soco o se halla emplazada en el mismo luga en que es aban las en adas Romana y A abe del ecin o amu allado, mi ando a Occiden e y debe su nomb e a un o iginal lienzo, al ez mudeja de la Vi gen del Soco o ado ada po musulmanes y c is ianos en ac i ud suplican e que coloca on allí en un hueco los C is ianos en la época de los Condes de Niebla p obable- men e en el siglo diez y seis. PUERTA DEL AGUA La del Agua debe su nomb e a que po allí pene aban las cañe ías de agua dulce que a an el p ecioso líquido de los on- dosos hue os de Valdemo ales, pa a las uen es de los ja dines del Alcáza de los Reyes de Niebla y po que po allí bajaban las gen es a baña se y ecoge las aguas en las ondosas y azula- das ibe as del ío.que en onces e an po ables. PUERTA DEL BUEY La pue a del Buey conse a su nomb e de la céleb e es a- ' agema que usa on los A abes dejando sali po ella hacia las hues es del Rey Sabio que enía si iada la plaza ue e, un he - Ni moso Buey hinchado de comida y agua de an emano pa a hace c ee a las opas c is ianas que enían i e es, po consiguien e que le an a an el asedio; pe o no dió esul ado. PUERTA DEL EMBARCADERO Exis ía o a Pue a con una g an escalina a de pied a pa a baja al g an embalse del ío allí exis en e lo que supone que en hedadas an iguas si ió pa a el acceso al emba cade o al ez en los iempos de los ca agineses en que las aguas del ma su- bi ían has a aquel si io y se i ía pa a bajeles sencillos de ans- po e has a el Océano de los mine ales de Río-Tin o. SECCIÓN P egun a 41. Decidme algunas pa icula idades del si io de Niebla. «Respues a Según algunos c í icos los á abes usa on ya aquí la pól o a, pues según la c ónica de Al onso el Sabio a ojaban pied as que quemaban más que el ie o a diendo y da dos con uenos que suponían una especie de a ille ía po p ime a ez usada en Niebla. Además e ie en las c ónicas que se p esen ó en el campo ocupado po las hues es c is ianas una plaga an e ible de moscas que induje on a Al onso el Subio y al Obispo de Sego- ia, que le acompañaba, a le an a el si io pa a mejo ocasión, pe o dos ei es dominicos que iban en las hues es le aconseja- on que o denase a las opas que cogie an las moscas con me- didas y que le se ían pagadas con lo cual se e minó la e ible plaga que ocasionaba g an mo andad en los soldados. P egun a 42. Decid algo de su céleb e Fe ia. Respues a El o igen de ellas pues e an es an iguamen e, a ancan de la época á abe pues el Geóg a o musulman Xe i -al-Ed is que - esc ibió en el siglo doce, dice de Niebla que e a una ciudad an- igua y he mosa y de mediana ex ensión, que enía en la pa e o ien al un ío con un puen e, que enía de las mon añas, que Y E. Y: APRO dis aba del ma seis millas y que había en ella Zocos y me cados muy amosos. Así las he mosas e ias de Niebla end ían de aquellos iempos emo os. P egun a, 43 ¿Cuando se usó p ime amen e la palab a Niebla? Respues a En las c ónicas de Al onso el Sabio; suponiéndose que e a la Ciudad más an igua de España. P egun a. 44 ¿Cuando se undó el Obispado de Niebla? Respues a Se c ee undadamen e que en iempos del Empe ado Cons- an ino el g ande en el año cua o de su einado, pues en un do- cumen o de aquella echa se ci a en e los obispados que undó en España a iLipla, que du ó has a el iempo de la enida de los Almohades. OS 45 Decid una adición impo an e de Niebla. Respues a La del his o iado Eusebio de los iempos del Empe ado Cons an ino que dice en su céleb e His o ia Eclesiás ica que un soldado omano de iLipla decu ión de las Legiones omanas en Judea ué es igo es ando p esen e a la mue e y pasión de Nues o Seño Jesuc is o, cuya amosa adición pe du a en oda es a egión del Condado de Niebla a a és de los siglos, máxi- me cuando algunos c í icos suponen o consignan que el soldado Longinos, que a a esó con su lenza el Cos ado de C is o, e a de un luga no muy dis an e, al ez soldado de la misma legión omana que el soldado de llipla. SECCIÓN 8:* O NN A E egun a 46. ¿Cuán as lliplas-hubo en la Bé ica? Respues a Dos, la llípula magna que algunos dicen se en Can illana o Alcalá del Río; y la o a Ilípula Mino que asignan a la Niebla ac ual, — 1 — P egun a 47. Decidme la g andeza del Condado de Niebla. Respues a Cuando Al onso el Sabio epa ió los enemos conquis ados, cupo la mejo pa e a Niebla que comp endia desde el ma has a las ibe es del Chanza, de unas no en a y seis leguas cuad adas en cuyo e i o io había las aldeas siguen es: Polos, Moyne , Lucena del Pue o, Bona es, Villa asa, Rociana, Alhaya de Peña, (Puebla de Guzmán), Alhaya de Se e, Po ichuelo, Os- ma, Aldea Pin ada, Pe o Ca o, Beas, San Beni o del Alamo, T igue os, La Alcasia, Jacanies (Val e de), Villanue a de las C uces, Paymogo, El Alómo y o os, habiendo desapa ecido al- gunos. Más a de los Reyes concedie on Mogue a los Almi an es de Cas illa y en ez de Obispos c ea on A cedianos de Niebla en la Ca ed al de Se illa en ecue do de la Villa de Niebla. P egun a 48. Con ad la e i ada de los Caballe os. Respues a Los caballe os y icos homb es de Niebla disgus ados de que su p ime conde Don Juan Alonso de Guzmán a la mue e de su esposa D.* Juana de Cas illa omó po muje a D.* Bea iz hija na u al de Don En ique de T as ama a, abandona on la Ciudad, endiendo y cambiando sus he edades, e i ándose a Je ez de Badajoz, que desde en onces se llamó Je ez de los Caballe os. SEC OEON 97 P egun a 49, Decid algo de los Guzmanes Condes de Niebla. Respues a - La casa de los Guzmanes, descendía de D. Ped o de Guz- mán en el Reino de León, S . de To al que acompañó a San Fe nando en las conquis as de Andalucía, me eciendo su es ima, hijo na u al de es e D. Ped o ué el amoso Don Alonso Pé ez -de Guzmán que en egó el cuchillo pa a ma a a su hijo, an es que endi la plaza de Ta i a, po cuyo amoso hecho el ey don Sancho IV le concedió el sob enomb e de Bueno. D. Juan Alon- 2 A A so de Guzmán ué nie o de Guzmán el Bueno y p ime conde de Niebla. Le sucedió D. En ique, segundo Conde de Niebla, que puso ce co a Gib al a pe eciendo ahogado. Después ino su hijo D. Juan que inco po ó al Condado de Niebla a Huel a, Lepe, Ayamon e y la Redondela. Po sus se icios al Rey D. Juan Il le hizo Duque de Medina-Sidonia, siendo el p ime o de es e Tl- ulo. Le sucedió su hijo D. En ique (después de la oma de Gi- b al a que se «ug egó a la Co ona de Cas illa en la que omó pa e e icazmen e su pad e D. Juan) D. En ique econs uyó el Alcáza y ele ó la amosa o e de la misma que, poco después un e emo o des uyó. Le sucedió su hijo D. Juan que alleció: a los pocos años. Su hijo D. En ique de meno edad, le sucedió | como 6.2 Conde de Niebla bajo la u ela de D. Ped o Gi ón que | como se esis iese a la dominación de D. Fe nando e Isabel, és- | os po enca go del Ca denal Cisne os y siguiendo su consejo en ia on al Alcalde de Co e llamado Me cado que con pode osas | hues es asal a on y saquea on la ciudad de Niebla, ma ando sin piedad a sus mo ado es, ocasionando la o al uina de Niebla de- bido a la sobe bia del u o D. Ped o Gi ón. La desman elada illa quedó desde en onces a ca go de los Reyes Ca ólicos. Po in Ca los 1 de España y V de Alemania es i uyó Niebla a sus E an iguos seño es los Condes que desde en onces empeza on « y nomb a sus egido es y Jus icias, cuyos p i ilegios pe die on po la Ley de Seño ios siendo después de nomb amien o eal, has a que paula inamen e ue on sepa ándose de su ju isdicción los pueblos que pe enecían al Condado, quedando de ini i a- men é disuel o después de la di isión e i o ial y judicial. 0 P egun a 50. ¿Qué decis de las lla es de Niebla? Respues a 09 Las pue as de la ciudad con sus lla es es u ie on en los Ñ mu os has a la gue a de la Independencia mandándolas qui a el E ma iscal Soul , conse ándose las lla es que son de hie o so-- ' b e do adas en la colección pa icula de D. C is óbal Ju ado. | Las pue as de la Ciudad se ce aban odas las noches po los 5 Alcaldes y Regido es acompañados de los Alguaciles a de e mi: ada ho a en in ie no como en e ano a oque de campaña, como se hacía en G anada con la campana de la o e de la ela. ' IE : Las mencionadas pue as de la Ciudad se ab ían odas las maña- a [pas nas con las mismas o malidades pa a la salida a las aenas de los campos y el abas ecimien o de la Ciudad no ce ándose en odo el día, al menos que sonase la señal de ala ma de algún enemigo en o ma de hues e o ejé ci o de milicias. P egun a 51. Con ad algún episodio de D. Alonso Pé ez de Guzmán. Respues a Don Alonso Pé ez de Guzmán, uno de los p ogeni o es de la casa de Niebla, apa e de la celeb idad que adqui ió al de en- de la plaza de Ta i a ué homb e es o zado y ale oso. Hallán- dose en A ica en iempos del Sul án Menjacob, supo que una e- ible se pien e semejan e a las que aho a se c ían en Amé ica, se hallaba en una sel a p óxima a la Ciudad de Fez, siendo el e o de los animales y de los homb es que po allí pasaban y cuyos huesos llenaban aquellos si ios; a mado pues de su co aza y a muadu a y mon ado en un he moso caballo se ué en busca de ella, acompañándole a lo lejos un mo o y un c is iano: el p i- me o odo lleno de miedo se subió a un á bol, no así el segundo que le siguió a pie a co a dis ancia. Echó pié a ie a D. Alon- so y a mado de su lanza encon ó a la g ande y e ible se pien- e que luchaba con un león el cual es aba ya a igado y he ido de sus mo dedu as es aba « pun o de endi se. La sie pe al e a Don Alonso se di igió hacia él con la boca abie a a mada de e ibles dien es y a ojando po la boca un pes ilen e aho pa a ' a on a lo que hizo e ocede a D. Alonso y en onces, cob ando ánimo se encomendó a Dios y a San iago y acome ió con al im- pe u a la ie a que le cla ó la lanza en la boca y en la lengua que enia más de una e cia, dejándola inmó il pe o dando ue - es cole azos pa a e de ap isiona a D. Alonso; mien as an: o el león que con inuaba sob e la lucha, dejó ciega » la e ible sie pe, y ap o echando aquella ci scuns ancia el ale oso caba- 'Nle o, pa a hendi le a ias lanzadas has a deja la inmó il man- dando después al c is iano que le seguía que co ase la lengua de la sie pe pa a es imonio de al hazaña al cual después edi- -mió de su cau i e io po ein e doblas en p emio a habe le se- guido, el cual i ió ya siemp e con Don Alonso. | El león indómi o a pesa de su b a u a en su noble ins in o, dice la c ónica, ag adeció a Don Alonso el habe le lib ado de la A mue e y se comido como o os muchos animales de la sobe bia sie pe y se deió aca icia de D. Alonso y has a le siguió sin se- pa a se de él. Un mo o as u o al pasa después po aquel luga en que la sie pe quedó mue a le co ó la g an cabeza y la p esen ó al sul- án como si él ue a el au o de la g an hazaña, que había lib a- do a Fez de una g an pesadilla, pe o habiéndose en e ado Don Alonso ma chó inmedia amen e a Palacio siendo ecibido po el Cali a y enca ándose con el supues o caballe o le o denó an e el sul án que enseñase la lengua de la sie pe, mas como no la enía pues es aba en pode de D. Alonso, quedó co ido y a e - gonzado al no pode ace a ni desc ibi la lucha. SECCION X AAA AAA A —— P egun a 52. ¿Qué me decís de Gib al a ? Respues a Que la g an plaza de Gib al a lla e del es echo de su nom- b e y e o de los ba cos de gue a que c uzan los ma es de- pendió po mucho iempo de los Condes de Niebla que ya Se podían eno gullece de ello.-El p ime o en conquis a la de los mo os ué D. Alonso Pé ez de Guzman en el año 1309, se pe - dió a los ein e años ol iéndola a ecob a Momelique hijo del ey Aboacen de Ma uecos. Después D. En ique de Guzmán ol ió a pone le ce co pe o mu ió ahogado en la demanda a con- secuencia de habe se subido muchas pe sonas en el bajel en que iba el Conde de Niebla zozob ando. Después su hijo D. Juan que- iendo enga la mue e de su pad e la ol ió a oma , siendo Seño es de Gib al a él, su hijo D. En iqne y Su nie o Don Juan en cuyo iempo se la qui a on a los Condes de Niebla los Reyes Ca ólicos, apesa del P i ilegio de Don En ique de se seño es de ella pa a siemp e, en el año de 1469. P egun a 53... ¿Qué decís de Melilla? Respues a Cúpole ambién al Conde Don Juan el eedi ica y pobla a Melilla (Plaza ue e de A ica) que es aba desman elada pa a A y lo cual el Conde buscó una pe sona de su con ianza pa a di igi los abajos, haciéndose ca go un al Pe o Es opiñan de Xe ez “oniendo a sus ó denes cinco mil in an es y un escuad ón de ca- ballos con muchas p o isiones de ha ina, ino, ocino, ca ne, acei e, a ille ía, lanzas, balles as, espinda gas, cal, made a y o os menes e es que se emba ca on en na es pa a las ob as bajo la di ección de muchos maes os, log ándose eedi ica y da comienzos a la epoblación de Melilla. Los mo os que no espe aban aquella so p esa de cañonazos y i os c eyendo se ob a de los diablos se ausen a on de aque- llos si ios log ándose e mina las ob as anquilamen e, nom- b ando el Conde de Niebla po Alcaide de la Ciudad un al Gómez Suá ez que desempeñaba el mismo ca go en Chiclana. P egun a 54. Decid algo de Colón y los Condes de Niebla. Respues a C is óbal Colón desa endido en la co e de Po ugal ino a Se illa y sabiendosla p eponde ancia g ande y iqueza de los Condes de Niebla, siendo a la sazón Don En ique, le p opuso el descub imien o de las Indias, a lo cual el Conde se mos ó dis- pues o, pe o habiendo caido ápidamen e en desg acia de los Reyes disis ió de la emp esa y en onces C is óbal Colón pidió audiencia al Ca denal Mendoza que lo p esen ó a los Reyes Ca: ólicos, P egun a 55. Explicad el escudo de los Condes. Respues a Con mo i o del casamien o del Conde de Niebla D. Juan Alonso Pé ez de Guzmán con la sob ina de D. En ique de T as- ama a, llamada Doña Juana, és e mandó coloca en sus escudos los cas illos y leones como alusión a su en onque con los eyes de Cas illa y León uniéndolos a los blasones de los Guzmanes que enían en sus escudos dos calde as con cabezas de sie pe como se e en el que se halla en el a io de la Pa oquia de San- a Ma ía p oceden e de la o e del homenaje; más ai de se puso “en ellos un g á ico de la plaza de Ta i a y una ep esen ación de D. Alonso a ojando el puñal que después usaban en el papel es ampillado los Alcaides y egido es, según se obse a en el O a chi o del ayun amien o de Niebla y en o os pueblos del Con- dado. P egun a 56. Con ad de la es ancia de los Condes en Niebla. Respues a Los Condes de Niebla esidie on la gas empo adas en sus alcáza es y palacios en la an igua Ciudad, sob e odo después que D. En ique 4. Conde de Niebla, es au ó el Alcáza , hizo la o e ulga men e llamada de la eina, do ándolo de depósi- os de g anos en só anos y algibes, mazmo as a es ilo omano de es pisos según la delincuencia de los eos y pa a habi ación de las mesnadas sob e odo du an e la noche pa a impedi suble- aciones. Además du an e la es ancia en Niebla hizo en la illa de Bejel (Beas) hacia la pa e de Nues a Seño a de los Cla i- nes, o o alcáza que he moseó con sus o es y mu os que no pudo conclui . Es e mismo Conde ué el que le an ó o es au ó las o alezas de T igue os al p opio iempo que le an ó el Cas: illo de la Vi gen de Cla ines, ya dicho. Las C ónicas dicen que con mo i o que de la desa enencia que u o D. En ique con los Reyes Ca ólicos, dejó de esidi en Se illa i iendo la gas empo adas en sus Palacios de San Luca y Niebla donde se dedicaba la mayo pa e del iempo a la caza de cie os y jabalíes que se c iaban mucho en las sel as de Candón, so p endiéndole en San Juan del Pue o la mesnada que mandada po D, Diego de Me lo en ió la eina Isabel pa a ma a lo año 1479. Don En ique V Conde de Niebla, al ene no icia del casa: mien o de D.* Isabel de Cas illa, hija de los Reyes Ca ólicos, con D. Alonso de Po ugal, se asladó a Se illa con su hijo D. Juan acompañado de nume osos caballe os de Niebla. También dicen las c ónicas que los Condes de Niebla com: p a on a D, He nando de Es aniga, pa a aumen a sus Es ados de Niebla, los Cas illos y o alezas-que enía en la illa de Pa- los con ju isdicción ci il y c iminal y demás cosas anejas, según apa ece de la ca a de en a en Se illa an e D. Diego Molina esc ibano público. A A e ci id. SECCION XI P egun a 57. Con ad algo de las Condesas más no ables de Niebla. Respues a , Una de las Condesus más no ables de Niebla y p ogeni o a de la casa de Niebla, po sus i udes y ca idad ué D.” Ma ía Alonso Co onel muje de D. Alonso Pé ez de Guzmán (El Bue- no) que du an e los es años que su ma ido es u o en A ica las imó su cue po ho iblemen e pa a conse a la más he mosa y delicada de las i udes, la pu a cas idad, llegando has a apli- ca se a las pa es más delicadas de su cue po ca bones encendi- dos. Después cuando iuda di idió las en as de su capi al en cua o pa es, sólo una dedicó pa a los gas os de su casa, o a pa a sus hijos, la e ce a pa a los gas os que o iginaban sus po- sesiones y la o a cua a pa e pa a los pob es. Además cos ea- ba a los pob es de Se illa las cajas y mo ajas pa a los di un os, habiéndoseles cos eado las medicinas du an e su en e medad. Una de las Condesas más no ables de Niebla ué D.? Juana de A agón, esposa de uno de los úl imos Condes de Niebla, que al eni desde T iana y ene que pasa po el puen e de ba - cas, que en aquellos iempos había pa a adea el Guadalqui i , al e la el público an he mosa y icamen e es ida a eada de pe las y pied as p eciosas con lujoso séqui o de damas y caba- * lle os, mon ada en p eciosa mula, se aglome ó an a gen e en el mencionado puen e de ba cas que és e se hundió, cayendo la mula y la Condesa al ío, ahogándose ca o ce dueñas de la Du- quesa, muchos caballe os y pe sonas; sal ándose milag osamen- e la Duquesa, debido a un paje del Duque llamado Feliciano Sil a y a un dies o ba que o, que la ex aje on de las aguas sin conocimien o. Desde aquel desg aciado suceso una ez e- pues a la Condesa, al cabo de algún iempo, pues es u o con pelig os de mue e, no ol ió jamás a cuida de su g án he mo: su a, is iendo sencillamen e haciéndose piadosa y ca i a i a, isi ando los hospi ales y soco iendo a odos los pob es con a gueza. Todos los años el día del Jue es San o daba de come a doce pob es a los cuales soco ía expléndidamen e. Dios la o que hablan muy al o de su explendidez especialmen e con las doncellas pob es, a las que p ocu aba ma imonio. Cuando el Rey D. En ique y la Reina D.* Juana inie on a Se illa po p ime a ez, los Condes de Niebla celeb a on en su hono lujosos o neos. Los nume osos caballe os y pajes del Conde D. Juan lle a- ban es idos de e ciopelo blanco y cos osas sedas, y los del Mu qués de Villena os en aban lujosos a neses de colo g ana. También in i ó al ey a holga se un día en sus Almad abas de Conil, en las que ió el mona ca desde la o e del igía la pesca del a ún, Los duques de Medina y Condes de Niebla Don En ique y D.* Leono , cuando in i a on a los Reyes Ca ólicos a i a San Lúca a e el Océano le p epa a on un ecibimien o as uoso con muchas y di e sas músicas de ompe as, a abales y minís iles con un escuad ón de más de mil caballe os con lu- josos a neses, habiendo en el pue o cien ca abelas empa esa» das y un g an es ado con oneles sob e la ma y odo cubie o de seda celeb ándose g andes banque es públicos has a que los Reyes pa ie on pa a Xe ez. Pa a el casamien o de D.* Isabel de Cas illa con Don Alonso de Po ugal, el Conde de Niebla D. En ique le hizo cos osos egalos de seda y b ocado yendo a la boda acompañado de muchos caballe os de Niebla, En el ca- samien o de D. Juan de B aganza de Po ugal con D.* Leono - de Mendoza hija de los Condes de Niebla, celeb ado en Se illa hubo g andes o neos, juis as, o os, juegos de cañas y o as much=s a en u as siendo in i ados sus amigos de Niebla, Tam- bién e ie en los c onis as que Don Juan Alonso de Guzmán y su muje D.* Ana de A agón ue on a isi a el San ua io de N a. S a. de Guadalupe pa a da le g acias po a o es ecibi: dos en 1538, dejándole la Duquesa de egalo la exa de pla a. Después Don Juan se di igió a Toledo, donde es aban eunidas las Co es del Reino, con al núme o de caballe os es idos de o o y seda que Hama on jus amen e la a ención. Tal ca iño enían los ecinos de Se illa a los Condes de Niebla que c eyendo in undadamen e que los Reyes Ca ólicos habian de enido a D. En ique de Guzmán cua o Conde de Nie- bla, se suble a on de cua en a mil el núme o de pe sonas, o- deundo el Alcáza de los Reyes, g i ando «Dadnos a nues o Duque» mas el Conde salió a uno de los balcones del Alcáza = 31 — apaciguando a las muchedumb es que se e i a on o denadamen- e, Tal e a el ca iño que Se illa conse aba a los Condes de Niebla po su gene osidad. SECCION c y P egun a 61. Diganos del en e amien o y en ie os de los Condes de Niebla. Respues a Como ce ca de San iponce ue on hallados los ene ados es os de San Isido o de Se illa, el homb e más sabio de su iempo, asladándose con g an pompa y acompañamien o sus es os a la ciudad de León, le an ándose después una capilla en el si io del hallazgo dedicándola a San Isido o, Don Alonso Pé ez de Guzmán el Bueno que e a muy de o o de San Isido o ob enida au o ización del Rey Ca ólico edi icó en aquel si io un monas e io que dió a los monges Be na dos pa a que si ie a de en e amien o a los Seño es de la casa de Guzmán al que die- | on la illa de San iponce y seis mil ma a edís de odos los cen- sos de la illa de la Algaba que más a de D. En ique segundo Conde de Niebla, el que enía po di isa los. dos pescados lla- mados calama es, lo dió a los monjes Je ónimos, En la he mosa' Iglesia oji al se halla un sun uoso e ablo con mis e ios de la ida de C is o y de la Vi gen de ex ao dina io mé i o y las e igies del Pa ón San Isido o al que es á dedicado el Monas e- io, y San Je ónimo po la O den eligiosa que úl imamen e lo ocupó. A los lados del P esbi e io se hallan los sepulc os de los undado es Don Alonso Pé ez de Guzmán el Bueno y su esposa Doña Ma ía Al onso Co onel, con es a uas o an es de uno y o o debidas al mismo a is a, de g an elie e y he mosu a. Es e:magní ico edi icio que pa ece un cas illo con sus o es y almenas de la época de Fe nando 1V que dió el pe miso pa a su cons ucción, albe ga la mayo ía de los es os de los Guzmanes . Condes de Niebla, y que en las c ónicas an iguas lle a el nom- b e de San isid o. Don Juan Alonso Pé ez de Guzmán p ime Conde de Niebla ué sepul ado en San isid o, asis iendo al se- -pelio la Condesa Doña Juana y los Alcaides de Sanlúca , Beja , _ Lepe, Ayamon e, La Redondela, La Algaba, Niebla y o os, que después besa on la mano de su suceso Don En ique en se- ji ñal de idelidad cuyo i o se obse ó con inuamen e en 9 de oc- ub e de 1396, Tambien eposan en San isid o Don Juan de Guzmán V Conde de Niebla el que mandó oma la plaza de O án po Pe o Es opiñan de Xe ez. La céleb e condesa Doña Leono de Mendoza ué sepul ada ambien en San isid o, Se e- MN ie e que el Duque Don Juan esposo de Doña Isabel de Velasco, l con mo i o de una g an pes ilencia que hubo en Se illa y Nie- he bla, andu o mucho iempo e an e po sus es ados y has a i ió en pleno campo en el Alja a e. Cuando al pa ece e minó la pes e ol ió a Se illa acompañado de músicas y caballe os el día de San Juan. Pe o a los pocos días se sin ió en e mo y mu ió y ué sepul ado en San isid o, en el año 1507 = También e ie- 1 en los c onis as que en el año 1492 Don En ique de Guzmán y su hijo Don Juan después que ayuda on a los Reyes Ca ólicos 4 en la oma de (i anada, se e i a on a descansa a Sanlúca , en cuyo año el Papa Inocencio ecibió el hie o de la lanza que as- lE pasó el cos ado de C is o, que le en ió el Empe ado de los Tu cos Bayazi , que lo enían los c is ianos de Cons an inopla. En es e año alleció Don En ique epen inamen e en Sanlúca , ' ayendo su cadá e a Se illa con g andes hono es pa a sepul- ls a lo en el con en o de San Isid o. Se e ie e que las gen es de Se illa al e pasa el a aud del Conde odeado de los canóni- iÑ gos de la ca ed al y de oda la cle ecía de Se illa, g i aban «Oh | Seño de la casa de Niebla como has acabado u ida que us la amigos y c iados an o e deseaban». Los huesos en cambio de Don En ique 1 Conde de Niebla eposan en Gib al a , po que ; los mo os cuando mu ió en el ce co de la plaza lo pusie on en IN una al a o e colocado en un a aud pa a esca mien o de los c is- mM - ianos. Mas después cuando su hijo Don Juan ol ió a conquis- a la plaza mandó qui a el a aud de la al a o e y los ence ó en o a caja cubie a de ela de o o colocándolos en la capilla de la Ca ahola, que es la o e del Homenaje y odos los Alcaides ienen que ju a idelidad de de ende con sus idas la ciudad y E plaza po los huesos de Don En ique. E O os muchos Condes y Duques due men el sueño de la as mue e en el monas e io de San isid o, que hoy llaman de San y Isido o del Campo de Se illa. o SECCION XV P egun a 62. ¿Qué me decís de la Quibla y de los. a cos de He adu a en Niebla? Respues a Pa a e mina es os b e es apun es que dan a conoce a is- a de pája o la g an his o ia de la Ciudad de Niebla, hemos de deci que la Quibla en e á abes e a el pun o o achada del San- ua io que mi aba en di ección a la Meca, po eso en las pue as de Se illa del Agua, y del Buey de la ciudad de Niebla, en la pa e supe io del lado que mi a a la Meca o hacia el O ien e se hallaban ado nadas po p eciosos a qui os lobulados, aunque no es u o en ellas el San ua io. Mahoma en el Co án llama a la Meca la Quibla del mundo (El san ua io del mundo). , El a co de he adu a en e los á abes hace alusión a la huída a o unada del P o e a Mahoma a la Ciudad de Medina, que ocu ió en un no ilunio, enlazándose en el a co de He adu a la luna nue a que iluminó el camino en aquella noche memo able y el casco o he adu a de su p odigioso caballo sob e la ie a que pisaba. (1) Las cúpulas es é icas que cons uían y se hallaban en las pue as de en ada ep esen aban la bó eda del i ma- men o en que descansaba y descansa el ono de Alá (1). Pues sin la ayuda p o idencial de Alá, el p o e a hubie a pe ecido e mano de los Co eisci as, an es de e ugia se en Ja eb o Medi- na, y con ello hubie a pe ecido la eligión musulmana en sus co- mienzos siendo pa a ellos es a echa memo able llamada Egi a po la que cuen an los años. SECCION XVI P egun a 63. Decid del o igen e his o ia de las Can e as de Niebla. Respues a La Tie a, como odas las ob as de la na u aleza ha enido su ida y p incipio y end á su in. Su o igen según el céleb e as- (1) Según algunos el casco de he adu a se usó ya en e los godos. y 3 <= ss . E” E ónomo La Place, es que la ie a ué una g an pa e desp en- dida de la Nebulosa o g an masa incandescen e del sol y suje a po las leyes cen ípe a y cen i uga de o ación en el espacio sidé eo, gi ando al ededo de sí misma y al ededo del sol. (Ne- bulosa Incandescen e). Después a a és de unos sesen a millones de años, según los geólogos, su co eza se ué en iando, llegando a dispone se pa a admi i la ida, después que pasó la época del uego, ilu- minando el espacio como un pequeño sol y ans o mándose en plane a. (Pe íodos Igneo y Azóico). Cuando la p ime a co eza e es e de unos ein a mil me- os de espeso , es u o ya casi ía empezó la niñez de la ie a, que p ime o se llamó azóica, po que en ella oda ía no había ida, y después paleozóica, po que ya en ella se ie on los se es i ien es como los C us áceos, los T ilobi as y los Pólipos, e c. También apa ecie on de epen e las Coní e as y plan as de sobe bios oncos o mando in incados bosques que die on o i- gén a las minas de ca bón, pues sepul adas es as sel as po las con ulsiones e es es y las aguas hi ien es del ma con el e ible calo sola y del uego cen al p oduje on las minas de ca bón pe i icado a a és de las edades geológicas. También apa ecie on en onces los es a os c is alinos y las ocas piza- osas y a eniscas, Es a in ancia de la Tie a o sea su Edad P ima ia, según el As ónomo inglés M . Wilián Thonsón y el ilus e geólogo M . Dana no baja de ein a y seis millones de años. Después la ie a en ó en la adolescencia o sea en su ju- en ud paula inamen e que du ó, según los cálculos de los sa- bios menos que la Edad an e io , sólo unos nue e millones de años, llamándose a es e pe íodo edad secunda ia, En ella apa ecie on ya las a es y los ep iles acuá icos Ce males de ma y ie a) po que oda ía e an más ex ensos los ma es que la ie a descubie a,- En onces apa ecie on ambién las ocas a eniscas, las a cillas y las calicas e anugien as. En e los animales los Dinosau ios bipedos y los pája os ep ili o mes y o os g andes mons uos, como el Iguanodón Gigan e. Del mismo modo apa ecen en onces la di usión ápida de las plan as y lo es las cuales se ma chi aban enseguida debido al excesi o a do de los ayos del sol. Las semillas o u as ¿O ESO ca ecían de cásca as o en ol u as (angiospe nas) pues sólo ha- bía una es ación clima ó ica con inuando el a do oso calo . Los in ie nos y las es aciones in e medias no e an conocidas. Las capas de es a Edad, según los geólogos, son de sie e mil me- os y se le llamó Edad Secunda ia. El seño Gonzalo Ta in en su desc ipción Física y Geológica de la P o incia supone que en es a edad ocu ie on a ias inundaciones del Océano sob e la P o- incia de Huel a sepul ándola po comple o, a asando odos los se es i ien es que había en ella y después dejándola al descu- bie o en la gos in e alos, ol iéndose a pobla o a ez de ani- males y bosques. Algunos geólogos a ibuyen al pe iodo ju ásico de es a edad la di isión de los con inen es y los ma es sin pe - juicio de segui se dando las e ibles con ulsiones e es es. A con inuación la ie a en a en la pleni ud de la edad y ida Te cia ia en la que el pano ama de la exis encia apa ece comple amen e dis in o o mejo su co eza a pe diendo sus a do es y como consecuencia de ello apa ecen los mamí e os de sang e calien e y las semillas o u os se cub en con en ol- u as y cásca as (giunospe nas). Apa ecen los p ime os monos, los ele an es, los inoce on es y los Mas odon es. La a iedad de ege ales y de las lo es es eno me. Las calizas son as as, du as y de g anos g uesos y algunas eces deleznables. In e - Valo de es millones de años, La cua a Edad de la Tie a, llamada ed o sea la Epoca en que se inicia su decadencia ac ual, se dis ingue de las o as Edades po la apa ición del homb e, de las cua o Es- aciones: P ima e a, Es ío, O oño e In ie no, que han modi i- cado plenamen e los condiciones clima é icas en las que apa e- cen las especies ac uales an o de los animales como de las plan as, habiendo desapa ecido muchas de las Edades an e io- es, Apa ece la decadencia e es e en que las especies ege- ales y animales son de es a u a más pequeña, lo que e ela su in e io idad con elación a las o as Edades del Plane a. A es a Edad o pe iodo e es e se asignan ambién los di- lu ios y la o mación de los íos debidos a las nie es y a las llu ias o enciales que cons i uye on las cuencas y los cu sos ac uales de los ios y al ez los depósi os lu iales en los e- enos que die on o igen a los manan iales. El dilu io llamado g is se iene po an e io al bíblico, ca» ds E E ac e izado po los e enos de guija os, a enas y can os oda- dos, moluscos, y es os de Manmu , cie o o caballo. El dilu io llamado Rojo co espondien e al bíblico de Moisés se dis ingue po los g andes can os e á icos como se é en los alles del Ju a, los Alpes y los Pi ineos, con los es os del eno, molus- cos y del homb e mezclados en las mismas ca e nas. Hechas es as explicaciones p elimina es o acla a o ias, nos» o os c eemos undadamen e que los e enos que componen los macizos de las can e as de Niebla pe enecen a la Edad Secun- da ia de la Tie a, po que la pied a caliza es consis en e y más g anugien a qiie en el pe íodo an e io y po los es os de los g andes ep iles y sau ios hallados en ellas que eina on en la edad adolescen e del Plane a. En ellas se han encon ado g andes é eb as y huesos pe i icados de la espina do sal de los g andes sau ios o ep iles moluscos zoó i os, coxis de laga - os y o os huesos pe i icados que e elan la exis encia de es os animales y la Edad Secunda ia en que i ie on, sin exclui pedazos de cuellos de se pien es, culeb as y o os es os. En la colección pa icula de Don C is óbal Ju ado, se ad- mi a un dien e paleon ológico de 6 kilos de peso de un g an sau io, é eb as y g andes huesos de la espina do sal de los g andes ep iles, No han al ado los laga os, galápagos y alac anes, g andes dien es de ibu ones y conchas, y nume osos moluscos y ca a- “coles pe i icados que además de e ela la pujanza de la Edad Secunda ia en es as egiones, indican ambién el paso po es os si ios del dilu io llamado G is, an e io al de Moisés. También se han hallado en es as can e as es imonios de los g andes bosques y sel as que poblaban es os si ios que e elan la exhube ancia del eino ege al, como nueces y bello as pe- i icadas de los nume osos nogales y encina es, y asimismo maízes y coli lo es pe i icadas (colección del S . Ju ado) e e- lado as de la iqueza de su ex e isa lo a. De es as can e as se si ie on ya las p ime as ones humanas del O ien e que inie on po los l smos de Suez o de Gib al a como lo comp ueba el capi el egipcio o ca aginés que se halla en el a io del Templo Pa oquial en que se e» cue da el es ilo de los edi icios de la ie a de los Fa aones, y aso egipcio de pied a caliza encon ado en unas exca acio- | Je OE Y po E nes p o undas con cu ioso elie e de una cigiieña que pica en la lo del lo o, plan a que abunda en las ibe as del Nilo, y moldes de la palma asi ia símbolo de la ida. También han encon ado en ellas silex, pé en o es y cince- les de pied a que e lejan el paso al ez del homb e p imi i o po ellas, lab ando con es os p imi i os ins umen os g andes pied as o silla es pa a dólmenes o pa a los sepulc os que suce- die on a los dólmenes, como los encon ados en el luga llama- do Can e anas de es e é mino compues os de g andes silla es cuad ados de pied a caliza. No cabe duda que si la undación de Niebla se a ibuye a los cel íbe os, Fenicios, Ta esios o ca agineses, los g andes Silla es de pied a caliza g anugien a que «apa ecen en sus mu- allas ue on abajados po aquellas gen es u ilizando al ez cinceles de b once o hie o po que ya se había en ado en la Edad de los me ales como se ad ie e en las bolas edondas de pied a caliza que se c een balas ca aginesas lab adas pa a los usos de la gue a que necesi a an es a clase de ins umen os, hallados ya en el Dólmen de la Lobi a. Desde luego es á ue a. - de dudas que las céleb es can e as ue on abajadas en iem- pos de los omanos, según apa ece de los g andes silla es a» bajados en aquel iempo pa a mu os, palacios y monumen os quese han encon ado en las exca aciones, cuyos ejempla es se en oda ía. Lo p opio hicie on los godos y los á abes y más a de los c is ianos Condes de Niebla que edi ica on di e - sos cas illos con cuad ados silla es, Las can e as es án abajadas empezando de meno a ma- yo , indudablemen e pa a gua ece se de las llu ias en iempo de In ie no y en o ma de escalones; o as eces pa a que si - ie a de descanso y asien o a los nume osos cau i os que a- bajaban en ellas. También se sabe que los anspo aban los silla es ya lab ados, a o os si ios pa a la cons ucción de cas- , illos y o alezas según e ie en las c ónicas an iguas. Según lo expues o an e io men e, c eemos undadamen e que las can e as de Niebla ienen una edad, desde la época de su o mación, de más de diez millones de años. El hallazgo de un esquele o humano p ehis ó ico en una de las Cue as na u ales de ellas e ela la an igiiedad de la ex- plo ación de las Can e as de Niebla, con u ensilios de pied a, . FUENTES HISTÓRICAS PRINCIPALES España y sus monumen os. —Có doba, Ped o Mad azo. His o ia de España.—Modes o La Fuen e. Dicciona io Enciclopédico Ilus ado.—Espasa. Guía A ís ica de Se illa. —José Ges oso Pé ez. Bosquejo His ó ico de Niebla. —An onio Delgado. Disquisición sob e las monedas au ónomas.—A. Delgado. La Ciencia Mode na.—Julio B ou a. Ilus ación de la Casa de Niebla. —Ba an es Maldonado. España y sus monumen os. — Rod igo Amado de los Ríos. Los Sa acenos.—A u o Gilmau. Apun es His ó icos. —Alonso Mo gado. His o ia Uni e sal. —Césa Can ú. A queología P ehis ó ica. —Manuel Peña Fe nández. Nociones de la His o ia de Niebla. —Edua do Diaz. Epig amma a Ve e a.—Rod igo Ca o, España Sag ada. —Pad e Flo ez. A chi o del Ayun amien o de Niebla. Dicciona io Hispano Ame icano. Cab e.—El A e Rupes e. Geología Ibé ica. —Vilano a y Ré ola. Apologé ica C is iana - P ehis ó ica. Mo eno Cebada. —His o ia da la Iglesia. Pales a Sag ada.—Có doba. A. Salcedo. —His o ia de España. AOS del pueblo, in i a on a odos los caballe os, los cuales decidie- on llama al jo en mona ca Al onso XI, de Cas illa, a la o igi- nal y e iblemen e ex aña cace ía de la se pien e. No se hizo mucho de oga el mona ca, y a p ime os de ju- nio, coincidiendo con la es i idad del San o Pa ón de la ciudad San Walabonso, se p esen ó inopinadamen e en ella, acompaña- do de buen núme o de seño es eudales, incluso su a o i o el noble Seño , llamado Ga zón, á idos odos de asis i a la eme- osa excu sión cinegé ica, que exigía g an alo y denuedo, no habiendo a mas de uego. La emible y pode osa se pien e, según e sión pública y po e e encia de los que la habían podido e , e a de la amilia de los Naja, una Cob a e ible de unos cinco me os de longi- ud, como las que se c iaban en Asia, A ica y las Indias, que a acaban a los caballos y sus jine es, y oda clase de animales, que mo ían a consecuencia de su a al eneno, pa a el cual no no había cu ación posible conocida, dada su apidez, Mas, an es de p ocede a la emible y expues a cace ía, se nomb a on homb es expe os y p ác icos que, es idos con a - madu as y celadas y lle ando los caballos guald apas de lo mis- mo y cubie as sus pa as con co eas de cue o, se di igie on a explo a la gua ida de la e oz se pien e. Es a ué is a en las. in incadas espesu as del é il a oyo de La apiés, al si io que hoy llaman de Ja e a, eniendo en oscado en sus mo ales ani- llos a un e ne o como de un año, a quien había dado mue e. Dado el a iso al Mona ca, dispuso és e que ue an incendia- dos los pas os de aquellos si ios, con obje o de que el animal se p esen a a en campo más llano pa a pode la ba i . El p ime o que iba en la expedición e a el Mona ca, con sus a cos y a madu as, siguiéndole nume osos caballe os, con sus co espondien es mayas y celadas y nume osos escude os con la gas lanzas y mnchos leb eles. No se hizo mucho espe a el ho ible encuen o, pues, Hco- sada la se pien e po el uego y el es épi o de los caballos, con el lad ido de los pe os, salió a un llano, pe o an alien e que: acome ió a un g an mas ín y después al caballo de un jine e, dejándolos ue a de ba alla, con sus enenosas mo dedu as; po o una, los leb eles y escude os, que e an en g an núme o, con sus co an es espadas, en medio del g i e ío y con usión, log a- O on co a la cabeza de la se pien e e oz, que lle a on después. a as ando y en iun o an e las hues es de Al onso XI, no can- sándose de mi a el emible ep il, diciendo se és a la única ca- ce ía que había enido de es a clase de alimañas. La llegada al pueblo, después del iun o, ué di e ida y emocionan e, po las pe ipecias que habia enido el ac o: las mu allas se ie on eple as de gen e, como en iempos de gue- a, y cada cual comen aba el suceso como mejo le pa ecía. Se can ó un Teúeum po el ey y odos los caballe os y se die on g acias a San Walabonso po el eliz éxi o y la libe ación de la ciudad del g an pelig o pa a la ida de sus habi an es, iéndose llena de gen e la iglesia de San a Ma ía. Después el Mona ca, Al onso XI, po p ime a o o e ela. con las debidas p ecauciones, mandó que desolla an la ho ible se pien e, a la p esencia del pueblo, que la con emplaba a e- ado, y se conse a an has a que se secasen y endu eciesen, odos los anillos de su espina do sal o columna e eb al, pa a hace bas ones, pa a sus a o i os o amigos, en ecue do inol i- dable de la cu iosa cace ía, lo cual se e i icó. Pe o de los mejo es anillos de la se pien e, sólo se pudo sa- ca un solo bas ón, que un hábil he e o log ó enlaza pe ec a- men e y que el mona ca donó después a su es imado a o i o el seño Ga zón, que muchos ie on ambién en el palacio del mo». na ca que quedó asimismo muy complacido de an cu iosa cace- ía egia de la que u o ecue dos oda su ida. Mas, andando el iempo, el Mona ca cas ellano, como se ha dicho, egaló el in e esan e bas ón a/su ya indicado a o i o, el caballe o S , Ga zón, el cual lo dió a un indi iduo de su amilia, que ué nomb ado Vi ey del Pe ú, siendo admi ado en aquellas egiones po su singula his o ia, llena¿de e o y asomb o, o o Ga zón. Más a de, al ol e a la ciudad de Niebla, el susodicho Vi- ey del Pe ú, el cu ioso bas ón né deposi ado en el Monas e- io de San a Ma ía de la Rábida y en egado a los pad es an- ciscanos, que lo enseñaban « los u is as y isi an es has a el año de la exclaus ación, en el año 1835, en cuyo año el bas ón A A A A ol ió a pode de sus dueños los seño es de Ga zón, y hoy es de la p opiedad de Don José Pé ez Ga zón, ecino de Onuba. Se c ee que el pe gamino o iginal de es a cu iosa leyenda pueda es a en el A chi o his ó ico de la ciudad de Niebla, pues la copia del o iginal se ha ex a iado, a la mue e del Vi ey del Pe ú, que alleció en la ciudad de Niebla a poco después. O os suponen que el ex año bas ón es de la espina do sal de un emible ibu ón que subió desde el ma po las dulces del Tin o, has a el puen e omano de Niebla, donde ué cazado. Me ecía pena de se examinado po los écnicos y des ina se al Museo A queológico Nacional o a la Colección del S , Duque de Ve aguas, que se in e esa po él. Tiene empuñadu a de ma il y es á p imo osamen e enga - zado en ina y a ís ica a a de hie o con ega ón de lo mismo. Vale la gana de e lo. CRISTÓBAL. Ex-A chi e o de Niebla DIVULGACIONES RELIGIOSO-NATURALISTAS LOS ÁRBOLES Y LA VIRGEN MARÍA Dedicado a Nues a Seño a del Pino, Pa ona de Niebla, en ecue do ca iñoso, En la his o ia del á bol se nos dice que el eino ege al o zosamen e p ecedió a el animal, pues sin él no hubie a sido posible la ida, ni de la misma humanidad. Los á boles p inci- palmen e pa ece que gua dan el equilib io de la exis encia del homb e y con los o os dos einos de la na u aleza, pa a la a monía del mundo. Po o a pa e, los lico es y bebidas más ag adables a nues- o palada , la ec eación más hones a a nues as mi adas, el consuelo a nues os a e idos miemb os, con los es idos con que cub imos nues as desnudeces, la mayo pa e de los medi- Camen os que ope an nues a salud, odo p o iene de los e: ge ales. : : Dejamos a un lado la a mazón de nues as i iendas y g an- des cons ucciones, las in u as, el papel. e innume ables ins u: men os necesa ios pa a la ida del homb e y sus cos umb es y necesidades, Pues bien, una cosa análoga sucede en el einado de los en es de espí i u, con la c eación del hue o de las delicias, en el que se dan odos los géne os de los á boles y la uni e salidad de las lo es con oda clase de a ómas de i udes, como dice So onio y el Can a de los Can a es, que se aplican a la Vi gen Ma ía. Las plan as gua dan con o midad con los elemen os-supe io- es y sin ellos no pod ían subsis i , el sol, en su calo , el agua, su i al comida, y el ai e, su cons an e aspi ación, Así, dicen los pad es de la Iglesia, es la Vi gen Ma ía pa a el mundo c is ia- no: Sol pa a ilumina los caminos del C is ianismo. «Elegida como el sol se la dice en los cán icos». Pe o además Ma ía, la eina de los e geles del C is ianis- mo, es uen e sellada de aguas inco up as que se dis ibuyen 4 ip po odos los sende os de la ida espi i ual. Fuen e de piedad, la llama San Be na do. Llu ia ge minado a, como se dice en los Salmos. Nube espléndida a que aludian los p o e as. Más. Además, Ma ía es espi ación del hue o de la iglesia, po que como dice San Ge mán, así como ni los á boles, ni el cue po humano no pueden i i sin espi a , así el alma c is ia- na no pod ía i i sin Ma ía, la mediane a uni e sal de las g acias di inas. En las sag adas le as se la llama ambién lo de los cam- pos, li io, azucena, osa plan ada en Je icó, na do olo oso y odas lo es. En e los á boles más cu iosos y bené icos del eino ege al, Ma ía, Mad e de Jesús, es ced o olo oso e inco up ible con a las mo dedu as del mal; mi a, que des ila lág imas de olo de- licadísimo, que p ese an de la co upción; oli a he mosa de los campos, que da el acei e, símbolo de la mise ico dia; palma le- an ada en Cades, señal de las ic o ias de sus hijos bajo su p o ección; plá ano jun o a las aguas, igu a del escudo p o ec: o con a el a do de las pasiones. No con en os oda ía los pad es de la Iglesia quie en apli- ca a la Vi gen Ma ía odas las bellezas y i udes del eino ege al. Ella es el igo, que dió el pan de C is o, la id, de ico u o, la g anada en ep esen ación de la ca idad y de la paz. ' Las manzanas, de olo y sabo sua es, gua dan elación con el san o y di ino amo de Ma ía. El cip o a omá ico se e ie e a la com emplación de las cosas di inas. El na do ole oso habla de la con ianza en Dios. El aza án ep esen a la é y la caña a omá ica, la p udencia. El Cinamomo, pa ecido a la canela, nos ecue da la jus icia di ina e inal e able. Y el áloe, p egona la o aleza y la em- planza de la Vi gen Ma ía. E Ella es ambién el e dade o Pino espi i ual, po que así como el Pino si e pa a oda clase de cons ucciones, así po Ma ía, mediane a con C is o, podemos consegui odas las g a- cias y a ella acudi , como la ejempla de odas las i udes, po que ella des ila la sa ia di ina, como el Pino la esina, pa a muchos usos y menes e es de la ida. Ella, la Vi gen Ma ía, iene ex endido su man o, como la copa del pino, pa a ali io del DL c is iano y sos én del mismo, como ue e y ec o onco del mencionado á bcl. | A Ma ía se le dice que es del ondoso mon e Libano, con odos sus á boles, y el mon e Ca melo, en ep esen ación de odas las lo es, plan as y u os, símbolos a su ez de odas las i udes. He aquí, como la sup ema belleza del C is ianismo, es el á bol de la ida del pa aíso de la Iglesia, ence ando en su di- ina g acia las i udes y a omas de odos los á boles y lo es, que se elacionan pe ec amen e con el eino espi i ual. y a bó- eo celes ial de la g ey ca ólica. ¡Reina de los á boles, del Pino y de las lo es, ogad po noso os! CRISTÓBAL DE NIEBLA, De la Academia de la Vi gen Blanca en Lé ida. DIVULGACIÓN HISTÓRICA INTERESANTE EL ALCAZAR DE NIEBLA, SU DECADENCIA, Y RESURGIMIENTO DE ONUBA El Alcáza , seño ial o an iguo cas illo de la ciudad de Nie: bla, se compone de un cuad ilá e o oblongo, con di e sas o es obus as, cuad adas y edondas, osos, cá celes y o os balua - es ap opósi o pa a las gue as medioe ales, an es de las a mas de uego, edi icado po cau i os, escla os y soldados p isione- os en iempos emo os. Ac ualmen e, casi de uído, se e que ha ca ecido de los p imo es a ís icos que campean en o os cas illos de la época, des inado especialmen e pa a la gue a como o os qne se en en las p o incias de A ila y Sego ia. El que e eedi ica lo es quime a de muchos millones y cap icho de on os. Las bellezas a ís icas del cas illo de Medina del Campo, del Alcáza de Sego ia, de! magní ico, llamado A agonés, en Ná- poles y algunos de Alemania y o as naciones no se en en el cas illo de Niebla, an sólo se ecue da únicamen e la o e del Homenaje con en anales y ba andales gó icos, semejan es a los que se en en la casa, llamada del Co dón, en Bu gos, po lo cual Rod igo Ca o a i ma que igualaba en esbel ez a la Gi alda de Se illa, des uida po el e omo o de Lisboa de 1755. Todos lo demás son cá celes y mazmo as de es pisos, pa a cas igo de los delincuen es, y asilo de los p isione os y cau i os, depósi os de í e es y alojamien o de las hues es, ge- ne almen e luga es de o u a. Todo, ecue dos de e o , desolación, lamen os, sang e y mue e, que no p egonan los adulado es, limpiabo as y amaña- dos a su agos o. Ningún monumen o de las Bellas A es. Bajo el pun o de la iloso ía de la his o ia, no ale la pena de la es au ación y conse ación de es e cas illo, cuyos ma e- iales debían des ina se pa a bien de odos, especialmen e del ob e o, a alle es, escuelas, biblio ecas, casas higiénicas y o os luga es, pa a ali io de la ejez y de las en e medades de las clases necesi adas y humildes. — 583 — Res au a el cas illo, aunque ag ada a a los u is as, que no son muchos, es asun o más bien de ¡ i os! y de bobos y pedan- es, que quie en oda ía quema incienso a la sobe bia de los an epasados egois as y eco da la us a y el lá igo pa a los cau i os y p isione os y eje ce una especie de p eponde ancia y desp ecio pa a las clases humildes, haciendo e que oda ía ienen dine o de los la ocinios de los an epasados, que debie- an emplea más bien en ob as de ca idad y ilan opía, que p o: cu a el bienes a y la paz de los pueblos. No que emos Condes que es au en cas illos como en Ingla e a y o os países, con g andes pa ques de caza, mien as los colonos padecen hamb e y p i aciones, ecue dos de sobe bia y o gullo, sino es au a- do es de ob as sociales, que si an de ali io a las clases necesi- adas. ¡Abajo el o gullo, la pedan e ía de los pode osos y las dilapidaciones del dine o! Jamás i ie on los condes en Niebla, haciendo excepción de don En ique IV conde de Niebla y de su p imogéni o don Juan, que nació en ella, en cuyos iempos se es au ó la iglesia de San a Ma ía, joya gó ico mudéja , decla ada monumen o nacio» nal, más digna de a enciones es au ado as que el uinoso cas: illo, e giienza y lu o en los iempos mode nos, po ne as a eco dación. Ausen es los condes, casi siemp e de Niebla, sólo la isi a: ban en sus di e siones, excu sionnes cinegé icas o gue e as, no dejando nada no able ni en ciencias, a es o le as, sino a" gancia y ocio, unes os pa a los pueblos. Los alcaides sobe bios de sus cas íllos, en alen onados con el pode ío de su seño , die on luga a escenas is es, que a- je on al inal, la decadencia de Niebla, que es aba llamada a se capi al de la p o incia. En el año 1399, siendo ebeldes los condes de Niebla a don En ique III de Cas illa, és e en ió sus opas ejecu ando más de mil culpables. Del p opio medo, el sobe bio conde de Niebla, don En ique de Guzmán, dió luga a que las opas de Fe nando V se lanzasen sob e ella, las cuales la saquea on sin piedad, ma ando a g an pa e de sus habi an es, da ando desde en onces su comple a uina y ama gu a. Maldi os condes sobe bios, maldi o el cas illo mili a , y mal- di os los p esumidos alcaides de sus o alezas, que aje on la BAS comple a desolación de Niebla has a el dia, ilipendiada pa a siemp e. Fue a la unes a somb a de la plaza mili a . Todos los pue: blos del condado de Niebla se han eng andecido, Bollullos, La Palma, Bona es, San Juan, Almon e, Rociana y casi odos, mien- as que a as a oda ía Niebla una p o unda dep esión de a- guedad y ociosidad mili a y de in o unios po cap ichos de memos. No que emos p óce es, ni es au ación de cas illos a la in- elesa, igual al de Conway Gales, semejan e al de Niebla, po - que és o signi ica e alo iza la sobe bia del ico pedan e y o - gulloso y ol e a eco da los dolo es, lamen aciones, in o u- nio y desolación, pues cada pied a del cas illo casi ep esen a la ida de un homb e y la muj i ud de lág imas de se es que i- dos, sac i icados al egoismo de pode osos seño es. Los pocos u is as o a queólogos deben sac i ica se al bien de las clases pob es, que demandan no cas illos y o alezas, mansiones de sobe bios, sino ob as sociales, a que deben dedi-, ca su dine o los homb es icos, CRISTÓBAL DE NIEBLA. £ A