EL
UNIVERSALISMO
JUDEO-HELENÍSTICO
EN
FILÓN DE ALEJANDRÍA
Y
PABLO DE TARSO
JosÉ
ANTONIO
ANTÓN
PACHECO
Uni e sidad de Se illa.
RESUMEN
Filón de Alejand ía y Pablo de Ta so son los dos ep esen an es más no ables del
uni e salismo judeo-helenís ico. Es a o ma de ecumenismo judeo-helenís ico puede se
encuad ada en el ma co más amplio de la coiné, si uación p opiciada p ime o po las
conquis as de Alejand o Magno y después po el Impe io Romano. Las p incipales
co ien es de pensamien o que en an en la ges ación de es e uni e salismo po pa e de
Filón y de Pablo dependen an o de la con ibución helenís ica (esencialmen e el
es oicismo) como de la con ibución heb ea (en pa icula la que p o iene de la adición
sapiencial). En el caso de Pablo de Ta so el elemen o decisi o de su uni e salismo es su
in e p e ación del c is ianismo.
SUMMARY
Philo o Alexand ia and Paulo o Ta so a e he wo mos ou s anding ep esen a i es
o Judaic Hellenis ic uni e salism. This Judaic Hellenis ic uni e salism can be enclosed in
he wide ame o he koiné, si ua ion p opi ia ed by Alexande he G ea and he Roman
Empi e. Se e a1 ends coope a e o he gene a ion o Philo and Paul's uni e salism: he
Helleninic con ibu ion (essen ially s oicism) and he Heb ew one (pa icula ly ha
ou coming om he sapien ial adi ion). In Paul's case he elemen impelle o his
uni e salism is his in e p e a ion o Ch is ianism.
El concep o de uni e salismo judeo-helenís ico debemos en onca 10
den o de un p oyec o de es udio más amplio que aba ca lo que denominamos
iloso ía de la coiné, es deci , esa e apa de la his o ia del pensamien o en la
que la iloso ía g iega en a en con ac o con la o ien al. En es a úl ima el
pensamien o bíblico desempeña un papel p eponde an e. Po an o, la idea de
pensamien o judeo-helenís ico ecoge el en ec uzamien o de ca ego ías
Con i ium 17: 167-178 (2004)
O
Depa amen de Filoso ia Teo k ica i P ac ica. Facul a
de
Filoso ia
Uni e si a de Ba celona.
ISSN:
0010-8235
168
José An onio An ón Pacheco
g iegas con heb eas. Es a sín esis no iene dada po una me a coyun u a de
ci cuns ancias his ó icas, sino que obedece a un p o undo p oceso especula i o
que en úl ima ins ancia a más allá de lo his ó ico. Pe o, cla o es á, la noción
de uni e salismo le es undamen al a la ealidad judeo-helenís ica misma.
Alguien ha dicho que Filón de Alejand ía y Pablo de Ta so son los dos
judíos que uni e salizan al judaísmo, sacándolo de los lími es de su
exclusi ismo. Veamos algunos de los ac o es que lle an a es as dos g andes
igu as a esa uni e salización.
Plu a co nos ha legado unas palab as que esumen de mane a
ex ao dina ia el plan eamien o ecuménico de la coiné:
La muy admi ada
República de Zenón, el undado de la escuela es oica, iende
undamen almen e a es e único p incipio: que no i amos en ciudades ni
países sepa ados unos de o os po leyes pa icula es, sino que conside emos
a odos los homb es compa io as y conciudadanos, y que haya un solo mundo
y o denamien o, como una mul i ud asociada y cons i uida con a eglo a una
ley común. Es o esc ibió Zenón ep esen ándoselo como sueño o imagen de
un buen o denamien o y República pa a el ilóso o'.
Vemos explíci amen e
cómo se pone en elación al es oicismo con los undamen os del mismo
uni e salismo helenís ico. En e ec o, el es oicismo supone el sopo e
concep ual de la coiné, a a és de su cosmopoli ismo y de su idea de un Logos
que ige y uni ica oda ealidad. No sólo el es oicismo con o ma la idea de
ciudadanía del mundo, ambién desempeñan un papel impo an e el
a is o elismo y su piedad cósmica, los cínicos y el de echo omano, en e o os
elemen os. Pe o ya ol e emos sob e es o. Con iene insis i aho a sob e el
as ondo es oico del pensamien o iloniano y paulino, lo que signi ica á un
ac o decisi o en la cons ucción de la isión uni e salis a de ambos.
Vayamos aho a a especi ica el concep o de coiné, dado que es el ma co
en el que se encuad a nues a e lexión. His ó icamen e hablando, la coiné es
el esul ado de la conquis a de G ecia p ime o y O ien e después po pa e de
Alejand o Magno. Po lo an o, la cons i ución de una cie a
ecumene,
de una
cie a uni icación del mundo. Es a ci cuns ancia a a posibili a el encuen o y
en algunos casos la con luencia de pensamien os de dis in a p ocedencia. El
é mino
coiné
(común) no iene un signi icado únicamen e lingüís ico (el g iego
coiné), sino que puede e e i se ambién al conjun o de ideas ilosó icas,
eligiosas y cul u ales comunes p opio de la si uación iniciada po Alejand o
Magno
y
que alcanza su máxima exp esión en el siglo
1
con el Impe io omano.
1.
Plu a co, Discu sos
1
y
11
sob e la o una o la i ud de Alejand o Magno,I,6
,
en
An ología de los p ime os es oicos g iegos, edición de Ma ín Se illa Rod íguez. Mad id,
1991.
El uni e salismo judeo-helenís ico en Filón de Alejand ía
y
...
169
Pasamos a eseña algunas ca ac e ís icas de la coiné, undamen almen e
aquellas que engan más elación con los aspec os del conocimien o y del
espí i u. Cuando Alejand o Magno conquis a O ien e, el impe io sucede a la
polis y se ompe, po an o, aquella es uc u a pequeña y adicional que e a
la polis. Su ge el enómeno de la g an ciudad (Alejand ía, An ioquía,
Pé gamo) y con ello la posibilidad del encuen o en e g iegos
y
o ien ales,
cosa que no e a desde luego nue a, pe o que aho a se acen úa. En de ini i a,
apa ece un enómeno de
sinecismo
o cohabi ación en e dis in os pueblos y
cul u as; y al mismo iempo su gen p ocesos de sín esis en e las di e sas
ideologías. El es oicismo a opa in elec ualmen e es e mo imien o de
uni e salización, como decíamos más a iba,
y
la consecuencia es á en la
cons i ución de concep os ales como
homónoia, isego ía
o
oikumene,
que
plasman la idea de una sola comunidad y de una igualdad sus ancial del géne o
humano ( eco demos ya la
iso es
paulina). La endencia de la época a en ende
la iloso ía como iloso ía de la eligión, dadas la búsqueda de la ascendencia
y de la adquisición de un conocimien o ans o ma i o y libe ado , p opicia
un nue o auge de los cul os mis é icos o ien ales y occiden ales, en e los que
se p oducen sinc e ismos. Es e sinc e ismo ompe las ba e as de los cul os
nacionales pa a da luga a un cie o sen imien o eligioso uni e sal (jun o con
o os ac o es en e los que es necesa io eseña la piedad cósmica de i ada de
una lec u a de A is ó eles2). El de echo omano puede se conside ado a modo
de una consolidación de odos los elemen os y endencias ci ados.
Pe o los componen es de la coiné, po de inición, no p o ienen sólo del
ámbi o heleno u occiden al. Exis e con igual impo ancia la apo ación
o ien al. En p ime luga la misma ealidad de la coiné no se debe
exclusi amen e a la conquis a de Alejand o Magno o al impe io omano. En
e ec o, debemos ene en cuen a que el impe io aqueménida (550-330 a C.)
había p opiciado ya o a si uación que podíamos denomina asimismo de
coiné, ya que signi icó ambién una eunión de pueblos
y
cul u as del p óximo
O ien e, y un ace camien o de las a iadas concepciones que o maban aquel
impe io. Reco demos, sin i más lejos, la g an in luencia que u o el mundo
i anio en algunos lib os bíblicos, como
Ezequiel
y
Daniel.
Po an o, en la
conside ación de la idea de coiné hay que ene muy en cuen a el elemen o
pe sa.
Y
podemos a i ma que la
ecumene
de Alejand o u o en los
Aqueménidas un an eceden e y una p epa ación, como ha pues o de elie e
Hans Jonas3. De paso, odo es e as ondo p opicio a la comunicación nos debe
2.
We ne Jaege ha insis ido sob e el e ec o uni icado del
De
cuelo
a is o élico, en la
medida en que A is ó eles p opone un único uni e so uno pa a odos. Como e emos,
el
concep o
de Sabiduna ambién a a es a asociado
a
ideas cosmológicas.
3.
C ., La eligión gnos ique, Payo , Pa ís,
1978.
170
José An onio An ón Pacheco
hace pensa en lo in undamen ado de la c eencia en las cul u as de la
An igüedad como ealidades disc e as y ce adas (igual que que e es ablece
una di e encia ne a en e pueblos semi as e indoeu opeos).
Aho a asladémonos de nue o al judeo-helenismo de Filón de
Alejand ía y Pablo de Ta so; ya hemos dicho que el es oicismo es la g an
p esencia ilosó ica que condiciona el pensamien o de ambos y el que les
p opo ciona la isión eligiosa y uni e salis a, lejos de un exclusi ismo
nacionalis a o e nocén ico (un es oicismo desde luego insepa able de
pla onismo, sob e odo en Filón, aunque ampoco hay que exclui lo en Pablo).
Pe o como hemos señalado an e io men e, en la coiné no sólo exis e el
elemen o de o igen g iego, sino ambién el de o igen o ien al. Y en es e caso
conc e o, el bíblico o heb eo. En e ec o, en la concepción uni e salis a de
Pablo de Ta so y Filón de Alejand ía in e iene ambién una dimensión
especí icamen e judía. Siemp e que hablemos de coiné hab emos de ene en
cuen a de mane a inhe en e an o el aspec o g iego como el o o o ien al.
Aplicado es o al ámbi o heb eo, hemos de conclui que no hay au o judío de
es e iempo que deje de es a in luido po la cul u a g iega.
A lo la go del pensamien o bíblico podemos ap ecia una co ien e de
amplias mi as que se p oyec a hacia un ho izon e ecumenis a y abie o a odas
las naciones: el
Deu e o-Zsaías, Ru
o
Jonás
son algunas mues as, pe o no las
únicas. Hay además una li e a u a bíblica que de un modo especial a i ma y
e enda es e ca ác e uni e sal y no pa icula is a de Is ael y de su
pensamien o. Nos e e imos a la li e a u a sapiencial. An e odo hay que deci
que la li e a u a sapiencial no es exclusi amen e judía o bíblíca, pues enemos
icos es imonios en di e en es pueblos del p óximo O ien e: documen os
sume ios, acadios, egipcios, uga í icos y a ameos nos mues an la a iedad y
p o undidad de es a li e a u a o ien al, an eceso a de ideas
y
con enidos que
luego apa ece án en la Biblia. Pe o sí es cie o que en la To á es donde aquella
Sabidu ía adquie e su máxima pe ección y exp esi idad.
La li e a u a sapiencial oma es e nomb e de la noción de Sabidu ía
(Jocmá), igu a muy compleja que in en a emos delimi a y acla a muy
b e emen e.
Una ap eciación que hay ene en cuen a adica en que la li e a u a
sapiencial es la que co esponde en mayo g ado al pensamien o especula i o
bíblico (como sucede ambién en las o as cul u as o ien ales). Po an o la noción
de Sabidu ía acompaña á al desa ollo de oda esa dimensión especula i a.
Se puede en ende es o po que la Sabiduna de Ya é se en onca den o
de la eología de la c eación. En e ec o, la Jocmá es la ins ancia con la que
Dios c ea el mundo y al mismo iempo el modelo o p oyec o que Dios iene
sob e el mundo. La Jocmá es po an o uni e sal, pues ige al mundo y a los
El uni e salismo judeo-helenís ico en Filón de Alejand ía
y
...
171
homb es en su o alidad y no pe enece a ningún pueblo en exclusi a (el
p o agonis a de uno de los lib os sapienciales más impo an es -Job- ni
siquie a e a judío). La Sabidu ía se nos mues a como un pa adigma
cosmológico y é ico a la ez, pues en cuan o que p esencia de Dios en el
mundo signi ica ambién la cons ancia en ensión del o den en e al caos: po
eso la li e a u a sapiencial se plan ea p oblemas de eodicea na u al, pues el
mal en cualquie a de sus o mas dis o siona y cues iona la acción de la
Sabidu ía. P ecisamen e la Sabidu ía es á enca gada de man ene i a y
p esen e la c eación (la ic o ia del o den en e al caos). En la li e a u a
sapiencial la eología de la c eación es más impo an e que la eología de la
sal ación, de ahí las conexiones cosmológicas que suelen ene las
concepciones sapienciales, así como las especulaciones sob e el o igen del
mundo4. Po el con a io, el concep o de his o ia es ajeno o iene muy poco
que e con la men alidad del sabio o jacam5.
Uno de los asgos más in e esan es de la Sabidu ía consis e en el ca ác e
de hipós asis que a adqui iendo en el anscu so del iempo. Es deci , la
Jocmá se con ie e en una ealidad au ónoma, sus an i a y pe sonalizada
(aunque siemp e dependien e de Ya é). En es e sen ido la Sabidu ía a a
adecua se y a asimila se a o as ca ego ías que desempeñan unciones
semejan es.
Así,
Daba (Palab a), To á (Ley), Ruaj (Espí i u), Col (Voz), Shem
(Nomb e), Cabod (Glo ia), son odos modos y o mas de mani es ación di ina
y en cuan o ales suscep ibles de pe enece a la Sabidu ía de Ya é o de se esa
misma Sabidu ía. El es a u o de hipós asis que consolida especula i amen e
la noción de Sabidu ía es á en elación di ec a con el papel de ealidad
mediado a y p ola icia que desempeña: aquello que es mani es ación,
e elación, p oyec o o denado , nomb e y apalab amien o de Dios mismo,
necesa iamen e iene que oma una subs an i idad que lo con ie a en un se
eal y consis en e6. Y un se eal y consis en e que dimana del p opio Ya é a
modo de p onunciación e elado a debe ene el ca ác e de pe sona, pues és a
es una cualidad esencial de lo que es eal y consis en e po pe enece al
4.
Es o lo podemos comp oba ya en el asi io Himno a Sha nas. Sob e la Sabidu ía en el
p óximo o ien e c ., J.B. P i cha d,
La
Sabidu ía del An iguo O ien e,
Ga iga, Ba celona, 1966;
Jean Lé eque,
Sabidu ías de Mesopo amia,
Ve bo Di ino (Documen os en o no a la Biblia),
Es ella, 1996 También en el mundo i anio la Sabidu ía, Je a , a asociada a p ocesos
cosmogónicos.
5. Hab ía que cues iona en ealidad la misma idea de his o ia (con a iamen e a lo que se
suele deci ) como pe enecien e al ámbi o e e o es a nen a io. Pa a empeza , la palab a "his o ia"
ni siquie a exis e en heb eo bíblico.
6. Puede comp oba se odo es o en Sab 7,25; Eclo 1,5: P o 8,22; Sal 102,25; Job 28, e c.
La adecuación en e la Palab a y el p incipio cosmológico da á luga a una la ga adición li e a ia
y
espi i ual (hecalo , maase be esh , maase me cabá).
172
José An onio An ón Pacheco
mismo Ya é, la ealidad in ínsecamen e pe sonal. Es in e esan e ene en
cuen a que es e p oceso de oma de posesión del es a u o de hipós asis po
pa e de la Jocmá, no es muy di e en e del p oceso que de mane a
ex ao dina iamen e semejan e se lle a a cabo en la iloso ía g iega con
ca ego ías como Logos, Pneuma, Eidos, Aion, e c., pues llega á el momen o
en que se p oduzca una con luencia y una asimilación mu ua de odos es os
é minos (mues as de odo ello las encon amos en los LXX,
El lib o de la
Sabidu ía,
A is óbulo y na u almen e en el mismo Filón).
El p opio desa ollo de la noción de Sabidu ía ha es ado ligado a la
in e p e ación de la To á, p opiciándose así la misma iden i icación en e
Esc i u a y Sabidu ía. La labo exegé ica (el
mid ás)
se nos mues a una ez
más como un elemen o undamen al en la ges ación y desen ol imien o de
oda e lexión y especulación bíblicas. La expe iencia de la in e p e ación
consolida a la concepción sapiencial y llega á a se la Sabidu ía misma. Es a
dimensión he menéu ica de la men alidad sapiencial es de una g an
cohe encia, dada la iden i icación en e Sabidu ía y Palab a (Daba -Men á-
Logos-Nomos).
In en a emos esumi y sin e iza odo lo dicho sob e la Sabidu ía,
sacando algunas conclusiones. La Jocmá es una ins ancia pe sonal y
mediado a a la ez ascenden e e inmanen e: es ascenden e po que pe enece
a la es e a de lo di ino, es á en el p incipio y o igen del mundo
y
i e con
Dios an es de la o mación del mundo; es inmanen e po que hace p esen e y
mani ies a a Ya é y su pode bene ac o en el mundo, man eniéndo a és e en
un o den en lucha con inua con el caos y lo nega i o. La Jocmá es di ina y
humana: es di ina po su misma pe enencia a la es e a de lo di ino y po se
la ealidad más ce cana e ín ima a Ya é (es
su
Sabidu ía); es humana en cuan o
que se plasma en la acción y compo amien o del homb e, en el o den social y
en lo más p o undo del alma del homb e: desde es a pe spec i a la Sabidu ía
supone an o una ac i idad especula i a como un sabe es a en la ida. Posee,
pues, la Sabidu ía una dimensión eó ica (medi ación sob e la c eación y sus
p esupues os in eligibles), y una dimensión p ác ica7 que hace que el sabio se
ace que a ac i udes es oicas.
Todo lo que hemos dicho con ie e a la Sabidu ía en una igu a uni e sal
y uni icado a. Bajo su acción se encuen an el cosmos, la na u aleza
y
el
homb e, a los que ige y egula según un o den. La Jocmá po an o signi ica
la condición de posibilidad de una Ley común pa a odos, y po an o un
mismo des ino, un mismo o denamien o: an e una sola Ley, la Sabidu ía, odos
7.
Es e aspec o de sabiduna aplicado
a
la ida p ác ica lo hallamos en el he moso himno al
médico de Eclo.
38,
1-15.
A
odas es as ca ac e ís icas pod íamos ambién añadi aquellas
pe enecien es a la iloso ía mazdea: hay una sabidu ía inna a y hay una sabidu ía adqui ida.
El uni e salismo judeo-helenís ico en Filón de Alejand ía
y
...
173
pe enecemos a un mismo mundo. La li e a u a sapiencial, pues, in oduce una
apo ación uni e salis a en el pensamien o de la coiné, coadyu ando así a la
o mación (al menos eó ica) de la
ecumene.
Hemos hecho a ias alusiones a que la cons i ución de la Sabidu ía como
una ealidad hipos á ica
y
uni e sal es el u o de un p oceso. En es e p oceso
exis en hi os o momen os p i ilegiados, como es el
Lib o de la Sabidu ía,
ob a
con la que de alguna o ma alcanza su máxima exp esión concep ual la noción
de Sabidu ía (So ía, ya que es á esc i o en g iego). En e ec o, en el
Lib o de
la Sabidu ía
nos encon amos con odas las ca ac e ís icas an e io men e
eseñadas ínsi as en la idea de So ía: és a es una en idad p imigenia,
mediado a, ascenden e e inmanen e al mismo iempo, pe sonalizada,
a que ípica, asociada a la palab a, a la he menéu ica y a la e elación, y desde
luego uni e sal. En de ini i a, el
Lib o de la Sabidu ía
es un eslabón esencial
en la cadena de ansmisión del uni e salismo sapiencial8.
Y
an o más
impo an e cuan o e leja en su in e io una pe ec a asimilación de ideas
ilosó icas g iegas (es oicas y pla ónicas), aducidas y adap adas en a mónica
sín esis a los concep os básicos del judaísmo.
Pe o na u almen e ese ecumenismo judeo-helenís ico no acaba
ahí,
sino
que iene una uc í e a ansmisión. Filón de Alejand ía y Pablo de Ta so,
cada uno desde su ci cuns ancia pa icula , pe enecen a esa iliación
sapiencial de índole uni e salis a.
Pa a el caso de Filón hay que deci que su condición de judío alejand ino
(plenamen e in eg ado en la coiné, pues) le lib a de mo i aciones nacionalis as
(apenas si hallamos apocalíp ica en Filón, como ampoco, muy
signi ica i amen e, en la li e a u a sapiencial). Un doble impulso lle a, pues,
a Filón a p omo e el uni e salismo: po un lado la ausencia de u gencias
apocalíp icas de ipo exclusi is a; po o o lado su en aizamien o en la
concepción sapiencial, de la que es i me he ede o. El esul ado de odo ello
lo comp obamos en cómo Filón hace del Nomos (la To á) la Ley uni e sal que
ige an o la ida del homb e como el mo imien o de la na u aleza, el modelo
y a que ipo que cons i uye odos los ó denes de lo eal. No que emos deci con
ello que Filón desdije a o enuncia a en algo a su condición de iel c eyen e en
la eligión mosaica. Todo lo con a io: Filón conside a que la Ley de Moisés
(en cuan o que Ley me a ísica y cósmica) puede hace se ex ensible a cualquie
o o pueblo o nación, ya que es uni e sal en sí misma.
Y
de la misma mane a,
es e uni e salismo iloniano p opicia ambién una ape u a hacia o as
iloso ías, o as cul u as, o as expe iencias espi i uales. Pues en úl ima
8.
Como se sabe, el Lib o de la Sabidu ía ue excluido del canon de la Biblia heb ea po
es a esc i o en g iego. Sin emba go, hay pocos ex os an p o undamen e judíos como és e.
174
José An onio An ón Pacheco
ins ancia exis e una equipa ación en e odos los homb es (y en el mundo
ex e no mismo) en i ud de la común pe enencia a la misma Ley di ina
uni e sal. Es o pe mi ió a Filón de Alejand ía asumi
lapaideía
g iega den o
del judeo-helenismo como un elemen o o gánico. Pues, en e ec o, el
alejand ino e ec uó una uni e salización del judaísmo.
Y
eso debido an o el
in lujo g eco-es oico como al in lujo sapiencial. Filón es una pe sonalidad
ascenden al de la iloso ía de la an igüedad a día, y en conc e o de la
di usión del uni e salismo judeo-helenís ico. En e ec o, en él se in eg an odos
los ac o es que cons i uyen esa concepción ecuménica y uni e sal: Filón
p olonga la ideología sapiencial a a és de sus p incipales p emisas, como la
noción de Palab a o Ley pa a odos (Nomos, Logos) y su co espondien e
in e p e ación alegó ica; Filón p olonga po o o lado las ans o maciones de
las ca ego ías del pla onismo, mezclándolas con elemen os es oicos e
in eg ándolos en la doc ina esc i u a ia de la Palab a. El Logos no es ya sólo
idea, a iculación in eligible, espí i u; a pa i de Filón el Logos es ambién
Lib o.
En el caso de Pablo de Ta so es e iden e que en la génesis de su
uni e salismo desempeña un papel p io i a io su condición de c is iano, o
mejo , su in e p e ación del c is ianismo, al como emos de un modo
ejempla en la
Ca a a los Gála as
y en la
Ca a a los Romanos.
Pe o es o no
se desen uel e en abs ac o, sino sob e el subs a o sapiencial, es oico-
pla ónico y judeo-helenís ico en gene al. Pablo se inse a en la li e a u a que
con inúa la iliación sapiencial, como es la
maase be eshi 9.
Así lo demues an,
po ejemplo, las e lexiones de la
Ca a a los Romanos
sob e la c eación. Del
mismo modo podemos ambién encon a huellas de la
maase me cabá
en el
a eba amien o de Pablo al e ce cielo
(2
Co
12), así como en las con inuas
e e encias a ángeles, a con es
y
po es ades. Pe o donde emos de una mane a
palma ia la in eg ación paulina an o en la adición sapiencial como en la
ideología judeo-helenís ica es en su elación con las Esc i u as. La de Pablo
es una ac i ud esencialmen e exegé ica, mid ásica. Es más, la in e p e ación
que de mane a cons an e acompaña siemp e a sus e lexiones eológicas
esponde al alego ismo iloniano (la misma ipología es una clase de
alego ismo). Es en la exégesis donde se da ejempla men e la sín esis de los
p incipios cons i u i os del pensamien o judeo-helenís ico de San Pablo:
adición sapiencial sob e la Palab a, es oicismo y pla onismo, Filón,
9.
La li e a u a de la maase be eshi ("las cosas del comienzo") su ge como in e p e ación
de los p ime os e sículos del Génesis. La maase me cabá ("las cosas del cano") su ge como
in e p e ación del lib o de Ezequiel
y
es el undamen o de oda la mís ica judía, incluida la cábala.
El uni e salismo judeo-helenís ico en Filón de Alejand ía
y
...
175
he menéu ica alegó ica
y
el uni e salismo mismo, que como demues a
Gal.
4,22
se a icula a pa i del mo imien o de la in e p e ación.
b
Así, pues, debemos conside a a Pablo de Ta so como o o eslabón
esencial en la cadena de ansmisión sapiencial, desde el momen o en que
él ecoge esa adición ans o mándola en unción de la isión c is iana.
Po an o, pod íamos as ea en las ca as paulinas los elemen os
sapienciales de los que hemos hablado an es, al mismo iempo que las
ca ac e ís icas p o enien es del helenismo: es oicismo undamen almen e,
pe o ambién pla onismo e incluso ac i udes p opias de la sec a del pe o.
En Pablo de Ta so hay una cla a asimilación de elemen os cons i u i os de
su ámbi o, es deci , de ca ego ías judeo-helenís icas.
Y
en e ellas se
encuen an, cla o es á, ca ego ías p o enien es del pla onismo. Lo
demues a el e iden e dualismo que p eside odos los esc i os paulinos,
dualismo que a a és de di e en es de e minaciones disc imina lo in eligible
de lo sensible: Je usalén celes e-Je usalén e es e, cue po psíquico-cue po
pneumá ico, isible-in isible, homb e e es e-homb e celes e, exis encia
co po al-exis encia espi i ual'
O...
Son ac o es odos ellos que subyacen a la pe spec i a uni e salis a de
Pablo. Es más, c eemos que las apo aciones de índole é ica que lle a a cabo
Pablo se deben en g an pa e al elón de ondo judeo-helenís ico
y
es oico-
pla ónico. Pe o el componen e esencial que impulsa ese uni e salismo es,
cla amen e, el c is iano: la in e p e ación paulina del mensaje de C is o ompe
con las dis inciones en e judíos, g iegos y bá ba os. Con es o no hace Pablo sino
lle a a su pleni ud la adición iniciada en la li e a u a sapiencial y que se había
desa ollado en el judeo-helenismo. Es o es, la pa icula in e p e ación c is iana
de Pablo ( ale deci , su ho izon e uni e salis a) se lle a a cabo a a és de los
componen es sapienciales y helenis as que hemos enido diciendo. Po eso, no
acep a el pla onismo como un componen e esencial del c is ianismo signi ica
desmemb a concep ualmen e a és e
y
educi lo a me a no ma i a mo al.
Y
no
ale deci que el pla onismo no o ma pa e del c is ianismo p ís ino, dado que
oda la adición c is iana 4esde sus o ígenes mismos- se encuen a ya imbuida
de me a ísica pla ónica (como sucede con Pablo de Ta so").
En esumen: Filón de Alejand ía y Pablo de Ta so colabo an
p o undamen e en la undamen ación del ecumenismo p opio de la coiné.
A
10.
La an opología de Pablo es iádica (pneuma, psijé, soma), como co esponde an o a
la concepción pla ónica como a la bíblica. Nada, pues, de ese an asmal "uni a ismo" del que se
empeñan en habla sedicen es eólogos.
11.
En es e sen ido, San Pablo puede se conside ado como un medio pla ónico. Pa a
p o undiza en es a ayec o ia sapiencial, pla ónica y iloniana, hab ía que ene en cuen a la
Ca a
a
los Heb eos.