Publicaciones del Ins i u o Nacional de P e isión.
La inco po ación de los ob e os del campo
al Régimen obliga o io de Re i o ob e o.
ASAMBLEA DE BURGOS
(23 de junio de 1924.). Biblio eca PixeLegis. Uni e sidad de Se illa.
"11
Mad id, 1924. — O icina Tipog á ica del Ins i u o
Nacional de P e isión. — Calle de Segas e, 6.
PRÓLOGO
El 22 de junio úl imo se celeb ó en un ea o de Bu gos la
inaugu ación solemne de la Caja colabo ado a del Ins i u o Na-
cional de P e isión en Cas illa la Vieja. Habían de asis i a la
ies a ep esen aciones de las o as Cajas colabo ado as, y el
Ins i u o ap o echó la ocasión pa a celeb a con ellas una Asam-
blea y delibe a y cambia imp esiones sob e emas de al o in e-
és que con i uyen g a es p eocupaciones suyas.
Uno de ellos plan eaba el p oblema de los p ocedimien os
p ác icos pa a inco po a los ob e os del campo al, Régimen
obliga o io de Re i o ob e o. El Ins i u o había insis ido mu-
chas eces en que cada Caja se con i ie a en labo a o io pa a
busca esos p ocedimien os y pa a comp oba los expe imen al-
men e. En el o oño de 1923 les en ió un cues iona io (1), las
(1)
Cues iona io en iado po el Ins i u o Nacional de P e isión a las
Cajas colabo ado as y a la Inspección,
en
sep iemb e de 1923, sob e la
aplicación del Régimen obliga o io de Re i o ob e o a los ob e os del
campo :
A iliación:
1.°
¿Cuán os empleados opina us ed que necesi a ía esa
Caja pa a a ilia a odos los asala iados del campo? ¿Qué iempo eque-
i ía esa ges ión y cuál se ía el p esupues o de su cos e, en opinión (le
us ed?-2.° ¿Cuán os comisionis as opina us ed que necesi a ía esa Caja
pa a el mismo in? ¿Qué comisión se les debe ía da , en opinión de us-
ed? — 3.° ¿C ee us ed que se ía bien ecibida en ese e i o io la in e -
ención de la Gua dia ci il, a la mane a que lo hacen los Miñones
Vizcaya?— 4.° ¿C ee us ed posible u iliza a los Maes os pa a es e in?
¿Qué comisión hab ía que da les, en opinión de us ed?— 5.° ¿C ee us ed
posible u iliza a los Sec e a ios de Ayun amien o pa a es e in? ¿Qué
comisión hab ía que da les, en opinión de us ed?-6." ¿Ve us ed posible
que se enca guen las en idades ag a ias locales de hace la a iliación?
¿Qué comisión hab ía que da les, en opinión de us ed? — 7.° ¿,Conoce
us ed en idades pa onales que, po con enio colec i o, pudie an coon-
— 4 —
con es aciones al cual pudie an ecoge es os
p
o
cedimien os
y
es as expe iencias, y en la Asamblea de Bu gos se iban a esa~
mi , comple a , discu i
y
depu a .
Pa a hace luz en el boscaje de los in o mes ecibidos, p e-
sen a los con mé odo y hace posibles las delibe aciones, se en-
solici ó que ue a publicada, pa a pode así medi a y
esumen. La hizo, la leyó en la p ime a sesión y la Asamblea
ca gó al Aseso social del Ins i u o que hicie a una Pone-
lU iliza
'
las enseñanzas en ella ecogidas. El Vicep esiden e del Ins i u o
4
Nacional de P e isión, S . Jiménez, que nos p esidía, accedió a
es a pe ición, y añadió que con la Ponencia del Aseso social
se
publica ían ambién los in o mes esc i os en iados a la Asam-
blea, las conside aciones ú iles que sob e el ema expusie an los
asambleís as y las conclusiones que la Asamblea ap oba a.
La inalidad de es e olle o es cumpli es e acue do. No con-
iene odas las suges iones, es udios, delibe aciones e in o mes,
espon áneos o demandados, que sob e es e ema ha ido susci-
undo y ecogiendo el Ins i u o. Con iene exclusi amen e los que
se han p oducido con mo i o del cues iona io a iba ci ado y de
la Asamblea ecien e de Bu gos. Pe o, aun con es as limi acio-
nes, espe amos que se ha de lee con in e és. Los enca gados de
aplica el égimen en cada e i o io pod án ap o echa las ini-
p ome e se a hace la a iliación a que es án obligados sus socios? En
caso a i ma i o, ¿en qué condiciones c ee us ed que p es a ían es e se -
icio? ¿C ee us ed con enien e pac a ese mismo se icio con los Ayun-
amien os?
Co ización :
1.
0
Con el aumen o de eca go, ¿c ee us ed que pod ía
esa Caja es ablece en los pueblos núme o de Agencias su icien e pa a
acili a a los ag icul o es la co ización en la coma ca?-2.° ¿C ee us ed
que pod ía u iliza se a los Maes os? ¿Y en qué condiciones de ga an ía
y de comisión? — 3.° ¿C ee us ed que pod ía u iliza se a los Sec e a ios
de Ayun amien o? ¿En qué condiciones de ga an ía y de comisión?
4.°
¿C ee us ed que pod ían u iliza se como Agencias, pa a es e se i-
cio, las en idades ag a ias?-5.° ¿Qué incon enien e e us ed pa a gi a
po medio de los Bancos a odos los pa onos ag ícolas po el o al de
las cuo as de sus asala iados ijos? — 6.° ¿Opina us ed si pod ía esol-
e se la co ización de los e en uales po el sis ema de sellos?-7.0 ¿C ee
us ed con enien e conce a la co ización con en idades pa onales?
- 5 -
cia i as y las expe iencias ideadas o con as adas en odos. Las
clases pa onales y ob e as ad e i án la since idad, la enaci-
dad y la obsesión con que el Ins i u o y las Cajas buscan p o-
cedimien os pa a acili a a los pa onos ag a ios el cumpli-
mien o del égimen y pa a ga an i a los jo nale os de la ie a
su de echo a la pensión de ejez.
No se puede g i a : « Ya es á la ó mula de ini i a, y con
ella se puede inco po a inmedia amen e odo el p ole a iado
ag ícola al Régimen de Re i o.» Eso no lo han conseguido na-
ciones más ue es, gas ando más, con Pode público muy es-
pe ado, con clase ob e a más cul a y con más años de ensayos.
Pe o hay en es e olle o an ica a iedad de ó mulas, que ab en
el pecho a la espe anza. Alguna de ellas se es á ya p ac icando
con éxi o no o io; de o as han comenzado los ensayos; pa a la
e icacia de o as, se e que bas a una sensa a y cons an e labo
educa i a.
En las sesiones que la Asamblea de Bu gos ha dedicado a
es e p oblema y, po an o, en las páginas que siguen— su c ó-
nica iel —, es donde se han escuchado las p ime as palab as
de op imismo y donde se ha comenzado a e un pequeño es-
plando de au o a. «Sin modi ica el égimen ac ual, ¿se á posi-
ble aplica lo a los ob e os del campo?» Esa e a la p egun a
inquie an e que nos hacíamos an es de la Asamblea de Bu gos.
Después de ella se ha comenzado a sus i ui aquella p egun a
po es a e lexión : «Es un p oblema de paciencia y de buena
olun ad, pe o ya hay soluciones iables.»
Y
es a no a op imis a, econ o an e, es o o de los mo i os
que, a juicio nues o, jus i ican la publicación de es as páginas.
Mad id, 4 de julio de 1924.
S. A.
•
CAPITULO
Ponencia- esumen del Aseso social.
Uno de los p oblemas que nos eunen hoy aquí es el de
la inco po ación de los ob e os del campo al Régimen obliga-
o io de Re i o ob e o. Cuando el legislado ex endió el égi-
men a los campesinos, el comen a io gene al ué és e
— Nada más jus o. Si pa a el asala iado ese segu o es un
de echo;
si
pa a el Es ado és el medio de u ela le su de echo
a la ida en la ejez; si a la sociedad la libe a de la ca ga de
una clase, que ieja pesa ía, sob e ella con
su
mise ia y jo en
con sus cóle as, ¿po qué no espe a ese de echo al campe-
sino, que es asala iado?; ¿po qué el Es ado ha de ampa a y
ga an i odos los de echos menos los de los campesinos?, y
¿po qué se ha de c ee que la mise ia y la indignación de una
clase son siemp e pelig osas pa a la sociedad, menos cuando
esa clase es la más nume osa y acaso la más incul a?
Has a pa a los p opie a ios de la ie a e a de indudable
u ilidad. Yo oí un día discu i así a
un
ico e a enien e :
— No me gus a que el ob e o de la áb ica enga más de-
echos que el que iega mis maizales y siemb a mis igos.
¿Qué
saco yo con que
los míos
sean menos que
los
ex años? No
me gus a ía que
los
ob e os de la áb ica u ie an asegu ada
la ejez y que los del campo u ie an
como
pe spec i a la
mendicidad o el asilo. Eso se ía un nue o i ón que la áb ica
da ía sob e
los
ob e os de la ie a. Tend íamos menos y, po
consiguien e, más ca os. Cuando ue an iejos, los end íamos .
que man ene o sopo a los
aun sin endimien o de abajo, y
- 8
¿con qué ipas hab ía de mi a al po eni mien as yo ponía
aleg e en sus manos mi iqueza, poca o mucha?
El caso ué que nues o égimen no abandonó al campe-
sino. Pe o cuando uimos po él, gozosos, a lle a le la buena
nue a y a p epa a le el ces o del pan pa a los días is es, nos
encon a nos con que es á al o o lado de un g an ío aislado .
¿Cómo pasa ese ío? ¿Dónde es á el ado? ¿Quién ab ica el
puen e? ¿Cómo encon a siquie a una ba quichuela que, aun
con iesgo de algún chapuzón, nos lle e a la o a o illa?
Voso os sabéis bien que és a ha sido una pesadilla pa a
el Ins i u o desde los p ime os días. ¡Cuán as eces ha com-
pa ido con oso os es a inquie ud! ¡Cuán as consul as hechas!
¡Qué ampli ud y qué libe ad de mo imien os ha que ido que
las Cajas u ie an al hace sus expe iencias! Lo impo an e e a
halla soluciones, aunque ue an a ias o dis in as, aunque ue-
an con adic o ias. Has a en el momen o de en ia a uno de
sus unciona ios a es udia los segu os sociales en el ex an-
je o, una de las misiones que le ha encomendado es a e igua
cómo en o os países es aban esol iendo es e p oblema. No;
ni al Ins i u o ni a las Cajas se puede acusa de indolen es o
pasi os en e al p oblema de los campesinos en el e i o
ob e o.
Una de las úl imas ges iones que con es e in ha hecho ué
una in o mación ce ca de las Cajas y de o as pe sonas com-
pe en es. El Vicep esiden e del ins i u o Nacional de P e i-
sión, S . Jiménez, les en ió un disc e o cues iona io que e a
ya de suyo una p e ia explo ación del mis e io as de cuya
acla ación andamos, y con él, como con una an o cha o como
cdn una candileja — si os pa ece excesi a la palab a —, han
comenzado a busca soluciones, ados, puen es o ba cas pa a
pasa el ío que iene aislados a los b a os abajado es de la
ie a.
Al ol e yo hace unos días de mi iaje al ex anje o, el
S . Jiménez me en egó oda la documen ación de esa
enqué e
y me dijo:
— Vamos a hace examen de conciencia en Bu gos. Allí
nos con a emos las expe iencias que cada uno ha hecho. Pe o
las con es aciones a nues o cues iona io han debido se epo-
9
adas y segu amen e con ienen algo ú il, lecciones de cosas
que no debemos gua da egoís as, pa a noso os solos. Pa a
aho a iempo y e i a la mono onía de las epe iciones,
ex ae lo que haya en el expedien e de u ilizable. Eso se á el
p eámbulo de nues as delibe aciones.
Yo
lo
he hecho es o zándome en da
a
mi Ponencia oda
la obje i idad posible. Lo que eáis en ella es de los in o -
man es, es deci , ues o. Vues a es la ela; yo apenas he
pues o e hilo pa a p esen a jun o lo que es aba desunido, un
poco de es ue zo pa a sub aya coincidencias, pa a espiga ,
selecciona , me odiza y ab e ia . Po adelan ado quie o que
aya, sin emba go, mi excusa de que no he enido iempo pa a
se odo lo b e e que hubie a que ido se y que a oso os os
hubie a segu amen e con enido.
A la
enqué e
han con es ado casi odas las Cajas y muchos
Inspec o es. Es a colabo ación a la ob a común no es sólo una
no a simpá ica, ca ac e ís ica de nues o égimen; es ambién
una ga an ía de nues os éxi os y una ue za, po que es una
e ec i a solida idad. Ninguna de las ins i uciones aquí euni-
das se conside a desligada de las o as po al i ez, ni abando-
nada y soli a ia po humildad; cons i uyen una amilia cons-
cien emen e unida, y cuando hay un p oblema plan eado,
odas se sien en solida ias. Po eso, en nomb e del Ins i u o,
elici o y doy las g acias a los que han con es ado. En cuan o
a
los
que no con es a on, y po eso no e lejo aquí sus juicios
y expe iencias, es oy segu o de que no hab án podido hace lo
o de que los ese a ían pa a es a eunión, en la cual yo les
uego que no nos nieguen ni
su
colabo ación ni
su
expe-
iencia.
II
Los p oblemas plan eados son dos: 1.°
¿Cómo a ilia
a los
ob e os del campo? — 2.° ¿Cómo hace no mal su co ización?
La a iliación sin la co ización no es nada, po que de lo que se
a a no es de sa is ace nues a anidad exhibiendo magní i-
cas ci as de a iliación, sino de sa is ace la necesidad de los
ob e os iejos cons i uyéndoles pensión. Pe o den o de unes-
9
— 16 —
que iene; la Caja de
Salamanca,
con la condición a le
e icacia median e pe sis en e ob a educado a del pa oo
y
del ob e o. En el mismo sen ido se exp esan la Caja de Ála a
y el Inspec o de
Cana ias.
Finalmen e, lo p ac ican las Cajas
de
Mu cia, A agón y Andalucía O ien al,
y aunque Mu cia no
es a en usiasmad
a
con el esul ado, lo a ibuye, no al sis ema,
sino a la incomp ensión y esis encia pasi a de los pa onos
y a la indi e encia de los ob e os. La Caja de A agón es á
aquí bien ep esen ada y ya di á el esul ado ob enido, si ha
luga . En cuan o a la Caja de Andalucía O ien al, no pa ece
que es é a epen ida de p ac ica lo, y espe o que nos dé in-
o mación alen ado a.
Si el sis ema iene éxi o y con él, sin iolación .de los Re-
glamen os, se puede inco po a la población ag a ia al égi-
men, los a gumen os eó icos y aun las expe iencias, en o as
pa es poco a o unadas, pie den mucho de su ue za. Acaso lo
que es posible en una egión no sea en o a iable; pe o eso
no se puede deci sin un es udio ceñido y sin una expe imen a-
ción leal. Yo espe o e in i o a la ep esen ación de dicha Caja
benemé i a a que nos exponga aquí la expe iencia que es á
haciendo, sus esul ados y, si u o éxi o, la cla e del mismo.
Es segu o que odos lo oi emos sin p ejuicios y que es amos,
muchos al menos, deseando se con encidos. Lo
má
impo an e
es lle a el égimen a la Ag icul u a. Hay en España s de
dos millones y medio de ob e os del campo, acaso más que
el es o de la población a iliable. Y el i ón que da ía la Ag i-
cul u a a as a ía, además, a lo que hubie e de indolen e en
la Indus ia y el Come cio. Pa a el égimen es un p oblema
i al, y quienes hallen ó mulas e icaces pa a esol e lo p es-
an un g an se icio al égimen in eg al, además de p es a lo
a su egión.
III
Van ya expues as 14 soluciones dis in as :
T es
pa a hace
la a iliación po medio de empleados o ep esen an es pe ma-
nen es de las Cajas. Las p oponen As u ias, G anada y Cana-
ias.
Cinco pa a hace la a iliación po medio de ges o es a i-
- 17 -
liado es empo ales. Son las que p oponen León, Salamanca,
Valladolid, Mu cia y Se illa.
Una
po concie os con lós
Ayun amien os, la de Ex emadu a.
O a
po concie os con
los pa onos, la de Na a a.
O a,
de base geog á ica, me-
dian e Agencias y Sucu sales de e minadas po las comunica-
ciones, la del S . Jo dana.
T es
de sis emas dis in os de sellos,
las p opues as po A agón, Mu cia y Andalucía O ien al. De
las ca o ce, son nue e in eg ales, es deci , a ec an a la a ilia-
ción y a la ecaudación. Tenéis donde elegi , y son una p e-
dicación elocuen e de ues os ecu sos de ingenio y de que
cumplís bien a conciencia la ele ada misión que se os ha con-1
iado. A eso añadi éis lo que hayáis pensado y expe imen ado
desde oc ub e úl imo en que expusis eis ues as inicia i as
y expe iencias. Hace cua en a y ocho ho as no enia yo el
op imismo que ues os es ue zos, que acabo de conoce , me
han hecho concebi .
Pe o oda ía hay en el cues iona io p egun as de in e és,
y en ues as con es aciones es ados de alma dignos de se
e lejados.
1.° En el cues iona io se os decía : ¿Qué os pa ece de
la
Gua dia
ci il como
auxilia del égimen?
'
Y he aquí ues as
con es aciones..:
Se illa.—Ha
in e enido mucho en los p oblemas del ag o
andaluz y ha susci ado odios y p e enciones.
Salamanca. —
Ha ía el e i o «un an o odioso».
Galicia. —
Se ía con ap oducen e, po que ha in e enido
demasiado en los con lic os de los o os.
Valencia. —
E icaz, pe o dep esi o pa a los pa onos.
Salamanca
(Inspec o ). — No hay pues o en la mayo ía de
los
pueblos, end ía mucha a ea y no es á habi uada a es os
abajos.
Cana ias
(Inspec o ). — Hay pocos y
las ope aciones se
ha ían e e nas.
Es os son los que ponen epa os, pe o odos los demás
aplauden, lo conside an e icaz y demandan su colabo ación.
Me emo que hab á que enuncia a la mano de doña Leono .
Las di icul ades aducidas ienen ca ác e local y se sal a ían
— 18 —
no u ilizando la Gua dia ci il allí donde susci a a odios o si n_
plemen e ecelos. Aun con esa limi ación pod ía p es a g an-
des se icios al égimen. Pe o si enemos o os medios, quizá
nos con enga no demanda los.
2.° Y los Maes os— insis e el cues iona io
¿qué os
pa-
ece
los Maes os pa a la a iliación y como agen es de ecau-
dación?
Y oso os habéis con es ado :
León
(Conseje o-Delegado)
.
— Hemos hecho el ensayo
y
no nos dió esul ado.
Na a a
(Conseje o-Delegado).
—
Les al a independencia.
Se illa
(Conseje o-Delegado).
—Deben
se más amplias las
Agencias.
Galicia
(Inspec o ). — El p eceden e de las Mu ualidades
escola es no nos anima.
Pe o odos los demás los c een muy ap os y muy u ili-
zables.
G anada
dice. — En e ellos hago selección y no me a
mal. Puede dá seles 5 cén imos po a iliado.
Valencia
(Inspec o ).—Se puede hace selección en e ellos
y que su emune ación no exceda del 2 po 100.
Mu cia
(Inspec o ). — Tienen cul u a y es án en elación
con las amilias po las Mu ualidades escola es.
Ex emadu a. —
No nos han dado mal esul ado.
Salamanca
(Villalobos). — Muchos sien en el ideal de la
P e isión. Remune ación, la su icien e.
Cana ias. —
Son ú iles, po que los hay en núcleos de po-
blación dis in os de la capi al municipal. Remune ación, el
5 po 100.
Galicia.—Son
ú iles. Su emune ación pod ía se el 1 po
100 po cob anza y 0,10 po a iliado nue o.
Mu cia
(Conseje o-Delegado). — Son muchos, en odas
pa es y en es echa elación con la población. Su emune a,
ción, el 0,25.
Pa a la ecaudación,
Mu cia
(Inspec o ) c ee necesa io que
alguien los a iance, y el Conseje o-Delegado 'que ía que la
ianza ue a del Inspec o de Escuelas y que liquida an cada
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quince días. También les exigi ían ianza Galicia y Cana ias.
En gene al, pa a la ecaudación ponen odos limi aciones, o
po que ienen medios más segu os, o po que, aun siendo ho-
no abilísimos, «es pelig oso pone dine o en manos no acos-
umb adas a adminis a lo».
3.° De los
Sec e a ios de Ayun amien o
sólo Salamanca y
Valencia acep a ían su colabo ación en casos bien es udiados.
El Inspec o de
Se illa, como auxilia es de los agen es. Pe o
es o pa a la a iliación. Sal o esos casos excepcionales, es e
p ocedimien o no iene, o no enía, al menos, g an acep ación.
4.° Más con ianza les inspi an las
Sociedades ag a ias.
Sólo ponen epa os el Conseje o-Delegado de León y el seño
Fe nández de Velasco, po se en idades pa onales; los Ins-
pec o es de Salamanca, Se illa y Cana ias y el Conseje o-
Delegado de Na a a, po en ende que no las hay en sus e-
giones.
Pe o esas azones no son muy ue es. Son en idades pa-
onales, o p edominan emen e pa onales, es e dad, pe o de
una p obada mo alidad.
Su
sen ido c is iano, cada ez más
i o, ha de hace de ellas la
éli e
sob e la cual end emos que
apoya nos pa a pene a en el campo. La mayo o meno e i-
cacia de su colabo ación pa a es e se icio depende de que
se despie e en ellas con ehemencia y enacidad la concien-
cia de su esponsabilidad, los pelig os de in ingi el égimen
y la u ilidad co po a i a que de es a colabo ación epo a ía.
Sin inspi a con ianza a pa onos y ob e os, sin cambia más
o menos su psicología ac ual de esis encia o pasi idad, odos
los p ocedimien os han de se , a mi juicio, du os y len os, y
ninguno es
ecomendable si ha de se necesa iamen e
im-
pues o
a la ue za, sin esa colabo ación que se ehuye.
En cuan o al hecho de que no hay Asociaciones ag a ias,
¿cómo
puede deci se de Na a a, egión que ha p ecedido a
odas en la o ganización ag ada, la cual es allí, además, acaso
la ue za i a más po en e? Tampoco puede deci se que no
haya
más
que dos en el e i o io de la Caja de Salamanca,
po que hay a ias Fede aciones, y una de ellas, la de Zamo a,
- 20 -
muy ac i a y nu ida. En e pa onales, mix as y ob e as hay
más de diez mil en España, y, po an o, echaza su colabo-
ación po que no exis en pa ece un poco a o.
La inmensa mayo ía de los in o man es las c ee, po el
con a io, u ilísimas.
Ex emadu a,
po que las u iliza y dan,
además, in e és po las can idades ecaudadas y no
i
ng esa-
das.
Galicia,
po se el p ocedimien o «más iable».
G anada,
po que ninguna mejo que ellas pa a hace la a iliación. Pa a
el, inspec o de
Mu cia
son '<ins umen os de p ime o den.
O os, en in, diciendo lo mismo, ecomiendan que se las edu-
que y p epa e. La opinión gene al es de anca ap obación.
A ella me he sumado yo desde hace ya años, aunque e-
conozco que se án ine icaces si no se gas a una buena pa e
del aumen o del eca go en ins ui Asociación po Asociación
y en hace les e que p es a esa colabo ación es i po el
camino del debe , de su paz y de su con eniencia co po a-
i a. De no encon a p ocedimien o que pe mi ie a p escindi
de ellas—y lo dudo—, me a e e ía a p opone que sólo pa a
las Asociaciones ag a ias se esc ibie a un olle o de p epa a-
ción y p opaganda. El gas o de la edición se ía un a ajo pa a
llega a ellas.
5.° La u ilización de los Bancos ampoco ha enido g an
o una, po que no pueden sus i ui al ges o o delegado;
po que son pequeñas las can idades gi ables, po que su cola-
bo ación se ía, en gene al, ca a, y po que no hay Sucu sales en
la mayo pa e de los pueblos. Pe o hay o os que los c een
u ilizables, y en algunos casos pod ían p es a buenos se -
icios.
IV
He ahí lo que me pa ece un esumen comple a y iel de lo
que habéis pensado y hecho has a oc ub e de 1923. Si hay
alguna omisión, c eo que se á de de alle, y he enido que omi-
i no pocos pa a no a iga os an o y po espan o a las epe-
iciones. En odo caso, aho a lo podéis hace esu gi o ec i-
ica con ues a in e ención en el deba e. Mi unción de
-
21 -
ela o e mina aquí, y ojalá que es a isión cinema og á ica y
ápida de la ob a de odos os dé alguna compensación po la
a iga con que os hab é ab umado. Sen i cóle a con a mí
po eso no se ía co esponde muy adecuadamen e a la im-
p esión op imis a que ues o es ue zo me dejó y el aplauso
calu oso que os ibu o con la más co dial e usión.
Mad id, 21 de junio de 1924.
El Aseso social del Ins i u o Nacional de P e isión,
SEVERINO AZNAR.
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CAPITULO 11
O os In o mes.
1
De la Caja de P e isión
Fué p eocupación desde el p ime
momen o, del Consejo Di ec i o de la
de Andalucía O ien al.
Caja de P e isión social de Andalucía
O ien al, el p oblema ela i o al cumplimien o del Régimen
de Re i o ob e o en la Ag icul u a.
Se in en ó ealiza la a iliación y co ización po el sis ema
eglamen a io, pe o hubo que desis i an e las undadas azo-
nes de la clase pa onal, que, como si se hubie an pues o de
acue do, alegaban las di icul ades que pa a la a iliación, al as
y bajas y co ización mensual, el sis ema igen e les imponía.
En is a de ello, hubo que pensa en o o sis ema que aci-
li ase el cumplimien o del Régimen de Re i o ob e o, aco dán-
dose inalmen e, hacia el mes de mayo de 1923, el ensaya el
sis ema de sellos.
El sis ema de co ización po sellos no es obliga o io ni
pa a la Caja ni pa a el pa ono. Es un sis ema suple o io, que
la Caja concede cuando no iene el emo de que el pa ono
de aude, y que puede cambia po el sis ema de ijos cuando
se ea que la
conduc a del pa ono no es ac eedo a a las aci-
lidades y en ajas que ep esen a el sis ema de sellos.
Pa a la implan ación del sis ema de sellos se sus i uye on
los modelos S. O. 1
y S. 0. 2 po los
modelos O. E. 1 y O. E. 2,
espec i amen e.
El O. E. 1 es un pequeño bole ín de a iliación indi idual,
a iliación que puede ealiza el pa ono, el ob e o, o un e ce o
o unciona io de la Caja en nomb e de és e.
— 24 --
Una ez en egado es e bole ín en la Caja,
De
legación o
Subdelegación, se le p o ee al ob e o de un bole ín O. E
.
2,
des inado a adhe i po el pa ono los sellos de
co i
zación, y
de una ca e a pa a que pueda conse a en buen es ado es e
bole ín.
El pa ono puede comp a en la Caja, Delegaciones o Sub-
delegaciones hojas que con ienen 100 sellos de 10
cé
n imos, y
que cons an de dos esgua dos : uno pa a en ega al pa ono,
como ecibo jus i ica i o de su comp a, y o o que se emi i á a
la Caja, pa a o na el da o en la icha de ecaudación po sellos.
La Caja de Andalucía O ien al conside ó que no e a con-
enien e el hace un ensayo local, sino ex ende el égimen
odo lo posible, aunque dedicando una mayo a ención a aque-
llas poblaciones en que iene mayo impo ancia la iqueza
ag ícola. Un ensayo pa cial hubiese dado luga a que los pa-
onos ag ícolas alegasen que no e a jus o el que a ellos se les
exigiese el cumplimien o del égimen mien as no con ibuye-
sen los pa onos de o as poblaciones. La jus i icación de es e
c i e io se e hoy co obo ada po el hecho de que el a gu-
men o más ecuen e que hacen los ag icul o es de es as p o-
incias pa a opone se a la co ización, es el de que en o as
egiones no pagan po los ob e os ag ícolas.
Una e o ma de es a na u aleza, en una egión de la ex en-
sión de es a
,
Caja, exigía el que jun amen e se es ableciese el
mayo núme o posible de o icinas que, en nomb e de la Caja,
pudiesen ealiza la a iliación y ecaudación. Sin la c eación
de nume osas Delegaciones, el sis ema de sellos enía necesa-
iamen e que se condenado al acaso.
En el e ano de 1923 se comenza on a es ablece las De-
legaciones y Subdelegaciones de la Caja. Has a la echa, la
Caja de Andalucía O ien al cuen a con 101 Delegaciones y
nume osas Subdelegaciones.
En las poblaciones más impo an es po el núme o de ha-
bi an es, acilidades de comunicación o iqueza, nomb amos
un Delegado, p ocu ando que ecaiga el ca go en pe sona de
econocida in eligencia, mo alidad y p es igio social. Suelen
se es os Delegados Médicos, Fa macéu icos, Abogados y, en
mayo núme o, Maes os nacionales.
— 25 —
En concep o de e ibución pe ciben el 2 po 100 de la
ecaudación po el sis ema eglamen a io y el 3 po 100 po
la en a de sellos. El mo i o de aumen a el 1 po 100 en es a
ecaudación es que ella suele se un poco más moles a pa a
el Delegado, po ene que hace gene almen e po sí mismo
la a iliación de los ob e os.
En muchas localidades, no es la comisión, sino la signi i-
cación social de la ins i ución o un ínculo de amis ad el que
nos hace consigamos encon a un Delegado.
Los Delegados es án enca gados de la a iliación, ecauda-
ción y odas aquellas p opagandas necesa ias pa a la implan-
ación del égimen, acili ando ambién da os de sumo in e és
a la Inspección.
Los Subdelegados son p opues os y dependen de los De-
legados, espondiendo és os de su ges ión. Las Subdelegacio-
nes se es ablecen en pueblos de pequeña impo ancia, que
en su mayo pa e no exceden de 5.000 habi an es.
En los meses de junio a sep iemb e inclusi es de 1923, y
simul áneamen e con la o ganización de las Delegaciones, em-
pezamos la p opaganda del sis ema de sellos, comenzando a
ecoge el u o de es a o ganización y nue o sis ema en el
mes de oc ub e del ci ado año, yendo en p og esi o aumen o
la a iliación y ecaudación po el nue o sis ema en los meses
sucesi os.
Has a ines de mayo de 1924 se han ealizado las siguien-
es a iliaciones de ob e os e en uales :
En 16 pueblos de la p o incia de Alme ía.
1.133 a iliados.
45
G anada
4.151
30 —
—
Jaén
9.933
16 —
—
Málaga
6.895
107 —
22.112 —
Es e sis ema ha con ibuido g andemen e a aumen a las
a iliaciones de la Caja; así, el p omedio mensual de a iliacio-
nes en el año de 1922 ué de 1.157 asegu ados, y en los nue e
p ime os meses de 1923, de 1.501.
Pe o desde oc ub e de 1923 a mayo de 1924, el p omedio
4
— 32 —
su icien es de éxi o se p epa a la coma ca con una ges ión,
que a ía según la índole de la misma y aun (es ine i able
econoce lo) según la psicología del agen e. En unos pueblos
el ges o log a euni en la Casa Consis o ial a los pa onos,
o mando así el Censo pa onal y log ando la a iliación de los
ob e os ijos. Pa a asegu a a los e en uales, en algunas se
log a ealiza un Censo ob e o, y en es e sen ido es in e e-
san e el log ado po decla ación de ecinos y unciona ios
municipales, po el que en algunos pueblos se ha llegado a
p ecisa el núme o de
peonías
u ilizadas po cada pa ono en
el año an e io , si iendo es a decla ación de base pa a un
eque imien o de la Inspección (1), que cla o que puede depu-
a se con las a endibles eclamaciones del mismo pa ono.
O os agen es han log ado euni a los jo nale os de la
localidad y les han epa ido a cada uno una lib e a, haciendo
así su a iliación y ecogiendo de ellos mismos da os, los p e-
cisos pa a di igi se a los pa onos que es án obligados a co i-
za po ellos.
O os han ealizado la labo de a iliación y co ización yen-
do casa po casa, con las en ajas de la mayo ce eza en la
(1) Dicho eque imien o es co no sigue :
«Habiendo comp obado es a Inspección en la isi a hecha a esa loca-
lidad en los días ... po el es imonio de a ios ecinos y unciona ios
municipales que en los años ... ha u ilizado us ed ... jo nales o peonías,
sin habe adsc ip o a los abajado es que le han se ido al Régimen
obliga o io de Pensiones de e i o, ni co izado po ellos lo eglamen a-
iamen e debido (es deci , 10 cén imos po día de abajo), es mi debe
aslada es a in acción al Juzgado de p ime a ins ancia de ..., y me
p opongo hace lo el ... del mes ac ual, si has a el día inmedia o an e io
a es a echa no ha sa is echo el descubie o de sus obligaciones pa o-
nales.
El impo e de lo debido debe en ega lo, o en la
Caja cíe P e isión
social de A agón
(Palacio de la Dipu ación), Za agoza, o en las Delega-
ciones o Agencias de es a Caja consignadas al ma gen, donde da án a
us ed las e e encias p ecisas pa a que, con oda acilidad, pueda en lo
sucesi o cumpli sus obligaciones pa onales en elación con el Régimen
obliga o io de
Re i os
ob e os espec o a los ob e os e en uales.
Deseo con es e eque imien o, que con ío se á a endido, e i a a us-
ed las moles ias y gas os de una ac uación judicial.
Za agoza, ... de ... de 1924.»
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- 33 -
a iliación y de la e icacia inmedia a en la co ización, pe o con
odos los incon enien es que sal an a la is a en una labo
p olija y cos osa.
A es a labo mul i o me se han dedicado el Inspec o del e-
i o io, un unciona io de la Caja que es á al en e de la ges-
ión y seis ges o es que ienen la conside ación de empo e os.
El Inspec o ha ealizado es a labo , con las demás que le
son p opias, en Huesca, Te uel, Ca iñena, Da oca, Alcañiz,
Jaca, Can anc, Ba bas o, Monzón y Bo ja.
El unciona io de la Caja ha lle ado a cabo es a misión en
Alcañiz, Cala ayud, Bo ja, Valdealgo a, Hila y o os pueblos,
Los seis ges o es han p ac icado la misma unción en Es-
ca ón, Sás ago, Al o que, Cinco Oli as, Albo ge, La Zaida,
Velilla, Gelsa, Quin o, Pina, Fuen es, Belchi e, Monzalba ba,
U ebo, Case as, Alagón, Alcalá de Eb o, Gallu , Ped ola, To-
ellas, Cunchillos, Ta azona, No allas, Malón, Plasencia, Ba -
dallu , Mo a a de Jalón, G isén, Figue uelas, B ea, Mo és,
Ricla, La Almunia, Bo ja, Ainzón, Magallón, Albe a, Bu e a,
Albe i e, Bisimb e, F escano, Mallén, No illas, Almonacid, Ca-
iñena, Agua ón, Cosuenda, Alpa i , Al amen, Muel, Mezalo-
cha, Tosos, Ailés, Villanue a del Hue a, He e a de los Na-
a os, Bo o i a, Ma ía, Cad e e, Paniza, Aguilón, San a Fe,
Cua e, Encinaco ba, Mozo a, Mayna , Villa eal, Re ascón,
Manchones, Mu e o, Villa eliche, Mon ón, Fuen es de Jiloca,
Mo a a de Jiloca, Velilla de Jiloca, Maluenda, Pa acuellos de
Jiloca, Leciñena, Ose a, Pe digue a, Villamayo , Mon añana,
Peña lo , San Ma eo, Villanue a, Zue a, A eca, Ca enas, Cas-
ejón, Na ales, Egea, Ribas, Bio a, Layana, Taus e (pa e),
A eca, Ca ena, Cas ejón y No ales.
Con es a campaña, ac i ada en 1924 a a o del aumen o
de ecu sos log ado
po las Cajas, puede i se consiguiend
o
la
a iliación
del p ole a iado ag ícola, aunque de una mane a
len a. La Caja de A agón no p escinde de la aspi ación
de e-
ne
agen es locales; pe o po el escaso ma gen que
puede da
la comisión po lo ecaudado en localidades pequeñas, como
son en su mayo ía,
e g an
di icul ad pa a encon a agen es
a quienes pueda exigí seles un se icio pun ual y ga an izido.
U iliza en cuan o puede a los Maes os, que han llegado a en-
5
ca iña se con la P e isión po la p ác ica de la Mu ualidad
Pensó en ensaya la coope ación de la Gua dia éi il,
y
sob e
odo desde 1921 se ha es o zado po consegui una e icaz
coope ación de las Asociaciones ag a ia& A es e in, en las
p ime as semanas de la implan ación del Régimen de Re i o
ob e o obliga o io es ableció con a os con cada una de las
Fede aciones de Sindica os ag ícolas que uncionan en A a-
gón, a in de que cada una de las en idades ede adas ue a
conside ada como una Agencia de la Caja. Nominalmen e
enemos, po lo an o, cen ena es de Agencias de ca ác e so-
cial; pe o ue za es con esa que en la p ác ica no hemos log a-
do oda ía que desempeñen es a misión, pa a la cual conside-
amos a dichas en idades pe ec amen e capaci adas. En apoyo
de es a con icción hemos hecho p opaganda de p ensa y o al,
que sin duda es oda ía insu icien e pa a con ence a dichas
o ganizaciones de que su ocación social les lle a a ealiza
es a ac uación en a o de los ob e os.
Resul ados del sis ema.—La
Caja de A agón opina, po las
expe iencias ecogidas, que la a iliación de los abajado es
del campo, en su inmensa mayo ía e en uales, supone, cual-
quie a que sea el p ocedimien o, una labo de ges ión di ec a
pa a ob ene el Censo pa onal y ob e o y ealiza la a iliación
inicial. que sólo puede log a se con pe sonal bas an e capaci-
ado, impulsado po es ímulos pode osos y dedicado a eco-
e sis emá icamen e cada una de las coma cas del e i o io.
La mayo di icul ad que encuen a pa a es a labo p e ia
es á en la selección del pe sonal, más di ícil no pudiendo o e-
cé sele una colocación segu a, pues o que la expe iencia nos
ha con i mado lo que ya pensábamos de an emano, es deci ,
que la mayo pa e de los pues os a p ueba pa a es e se icio
habían de acasa . Nues os ges o es son empo e os que no
eciben ninguna e ibución ija, eniendo una die a po cada
día de ausencia y abajo y una comisión po cada una de las
ope aciones que ealicen; es deci , un an o po pa ono a ilia-
do, un an o po el núme o de ca illas epa idas con la a ilia-
ción consiguien e, y o o an o po cien o po las can idades
endidas en sellos o ecaudadas como cuo as del pa ono, con-
o me al p ocedimien o o dina io.
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— 35 —
Además de la di icul ad de la selección de pe sonal, es de
no a que el sis ema es cos oso; pe o es o no nos ha so p en-
dido, pues o que p ecisamen e po conside a lo así no nos de-
dicamos a in ensi ica su implan ación has a que la Caja ha
podido dispone de los ecu sos su icien es.
La labo de los ges o es se ía una siemb a es é il si no que-
da a o ganizada la Agencia p óxima al pa ono pa a que és e
pueda segui p o eyéndose de sellos, y p óxima al abajado
pa a que és e pueda i pidiendo lib e as y dando cuen a del
cumplimien o del debe pa onal. Po es o sólo podemos i
undando las Agencias donde los ges o es han hecho la p e-
pa ación indicada; pe o en cuan o es a p epa ación se consi-
de a su icien e, la Agencia apa ece como indispensable. Pa a
que és a pueda ene ida hemos aco dado adjudica a cada
agen e, además de la comisión, una modes ísima can idad
como e ibución ija; y aun así es e dade amen e di ícil en-
con a pe sonas que enca nen la Agencia con ga an ías sa is-
ac o ias.
Has a la echa an endidas 3.007,80 pese as de sellos (la
mayo pa e en es os dos úl imos meses), comp ados po
235
pa onos.
El núme o de ca illas aplicadas es de 1.471, y segu amen e
que muchas de ellas no se án es enadas siquie a.
Los sellos aplicados has a la echa a las cuen as de los
ob e os, según hojas emi idas a es a Caja, ascienden a 355
pese as, equi alen es a 3.550 días de abajo.
El sis ema de co ización po sellos es de inspección
más
di ícil que el eglamen a io, y exige buena e en el pa ono e
in e és en el ob e o.
Puede ac edi a el pa ono qué can idad de sellos comp ó,
pe o ni el Inspec o puede comp oba si e iene algunos, ni el
pa ono puede e i a que el ob e o pie da o inu ilice los sellos
que le en egó.
Pa a sabe quién abonó los días de abajo que ac edi a
cada ob e o, se
a iende al núme o de los sellos;
a la is a
de
és os
se llena la hoji a auxilia ,
y después el
bole ín especial
de co ización po sellos..
A
cada pa ono se le lle a un egis o de las hojas que ha
— 36 —
comp ado y de los sellos de cada una que an apa eciendo
aplicados en las hojas de las ca illas emi idas a la Caja.
Si no dejase de emi i se ninguno de los sellos aplicados>
sab íamos exac amen e los jo nales que había pagado cada
pa ono.
En conjun o, conside amos que el sis ema es impe ec o
y
equie e más expe iencia de la log ada; pe o no emos o o
p ocedimien o más adecuado pa a la co ización po los ob e-
os e en uales de la Ag icul u a.
III
De la Caja colabo ado a
En el mes de ma zo del pasado año
de Mu cia-Albace e.
1923 puso en p ác ica la Caja Mu ciana-
Albace ense el p ocedimien o que enía
es udiado con e e encia a los ob e os ag ícolas e en uales,
y el esul ado ob enido has a la echa no ha sido halagüeño,
como se deduce de los da os siguien es :
A iliación. —
La
población de hecho del e i o io de es a
Caja es de 900.000 habi an es, y calculando el núme o de
ob e os en un 20 po 100, dan un o al de 180.000, de los
cuales más de la mi ad son ob e os ag ícolas y e en uales,
pudiendo calcula se, po lo an o, como comp endidos en es e
g upo unos 100.000 ob e os.
Y siendo es o así, es lamen able que en los quince meses
que lle a es a Caja ensayando el p ocedimien o sólo haya
conseguido la a iliación de 489 ob e os co espondien es al
p ime g upo y 85 del segundo, lo que p incipalmen e obe-
dece a la di icul ad de ealiza una inspección e icaz en es a
clase de asala iados que no inden sus abajos en locales ijos
y de e minados.
Es o se subsana ía si los ob e os u ie an in e és po es a
ins i ución, c eada pa a bene icio suyo; pe o como, desg acia-
damen e, se obse a en es a egión una indi e encia g ande en
el ob e o y alguna esis encia en el pa ono, los abajos ea-
lizados po la Caja no dan el esul ado ape ecido.
Co ización. —
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las mismas azones an es indicadas, la
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co ización e i icada po es os ob e os ampoco ha sido muy
sa is ac o ia, pues asciende a pese as 1.273,30; es o, sin em-
ba go, no nos desalien a, y solici amos el concu so del bene-
mé i o Ins i u o Nacional de P e isión y de las demás Cajas
colabo ado as, nues as he manas, pa a halla el medio de
ence es as di icul ades.
Po 10 demás, el p ocedimien o écnico po es a Caja em-
pleado nos pa ece su icien e, y sólo con que los ob e os nos
p es a an alguna ayuda es amos segu os de consegui el esul-
ado ape ecido.
Po lo que se e ie e a las ope aciones écnico-adminis a-
i as que ealiza la Caja, se educen a lo siguien e :
Remi idos los pad ones de a iliación O. E. 1, se consigna
en los mismos el g upo a que pe enece el ob e o y el núme o
que le co esponde den o del mismo; g upo que es único en
es a clase de asala iados, iniendo a se como una sola en i-
dad pa onal a cuyo se icio abaja es a g an masa de ob e os.
Seguidamen e se emi e a la pe sona que ha en iado el
pad ón o pad ones no a comp ensi a del núme o que a cada
ob e o le co esponde y g upó a que pe enece; no a que se
hace po duplicado, quedando a chi ado uno de los ejempla-
es en las o icinas de es a Caja, con indicación de la pe sona
a quien se le en ía.
A con inuación se p ocede a ab i la icha índice S. 0. 4
en la o ma o dina ia, con la sola di e encia de consigna en
la casilla co espondien e al i ulo de la en idad pa onal la
palab a *E en ual», no consignándose el núme o de o den
pa onal, pues o que no exis e, y pudiendo sup imi se la pági-
na del pad ón, po que siendo és e indi idual, es igual al nú-
me o del ob e o.
Ac o seguido se p ocede a la con ección de la hoja de dis-
ibución S.
0 5
o S.
0.
6, según
co esponda, ambién en la
o ma o dina ia, con
la sola modi icación de pone la palab a
«
E en ual» en el luga des inado a coloca el núme o de la en-
idad
pa onal, a chi ándose eunidas en un solo g upo odas
las
hojas
co
espondien es a es a clase de ob e os, p ecedido
de la
co
espondien e a je a di iso ia con la indicación de
«E en uales».
— 38 —
Al ecibi se la hoja O. E. 2, ac edi a i a del abajo endido
du an e un mes, sus i u i a del bole ín de pago S. 0. 2, se
p ocede a sen a en la hoja S. 0. 5 el núme o de días de a-
bajo endido po el ob e o, que se á igual al de sellos que
aquella hoja con enga.
A pa i de es e momen o cesa ya la especialidad de es a
clase de ob e os y se con inuúan las demás ope aciones en la
o ma o dina ia.
Respec o a los ob e os del segundo g upo, el p ocedi-
mien o es el mismo, y los días de abajo ac edi ados en la
hoja O. E. 2 se sien an en la cuen a co espondien e a la
lib e a del i ula .
I
V
De la Caja egional Ga-
Al es udia la aplicación en Galicia
llega de P e isión.
del
p ocedimien o p oyec ado po la
Caja Mu ciana-Albace ense pa a a ilia
y ecauda las cuo as pe enecien es a la nume osa población
asala iada que abaja e en ualmen e en dis in as p o esiones,
pe o especialmen e en la ag ícola, enemos que hace obse -
aciones gene ales al p ocedimien o, y comunes a cualquie •
e i o io en donde sea pues o en p ác ica, y obse aciones
de ca ác e muy especial y acaso p i a i as de nues a egión
gallega en su población ag ícola, de i adas de las ca ac e ís-
icas de la p opiedad en nues a ie a.
Po lo que se e ie e al p ime ex emo, encon amos como
incon enien es al p oyec ado p ocedimien o los siguien es,
que exponemos, no po la ana e inú il p e ensión de c í ica,
ni
menos po el mejo acie o, sino pa a con ibui a busca
en la coope ación de los demás un medio de e i a los has a
donde sea posible.
En p ime luga , sal a a la is a la imposibilidad de ob-
ene
a p io i
la a iliación de oda la masa de ob e os e en-
uales, cuya ápida es ancia con cada pa ono no pe mi e o--
a a los; es a población lo an e de abajado es, ni se sabe de
dónde p ocede ni adónde a, ni los indi iduos que la o man,
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de o dina io, saben ninguno de los da os p ecisos pa a llena
pad ón, cualesquie a que sean su o ma o modelo. Si es o es
así, y si solamen e cuando el ob e o, po e ec o de su educa
ción o po cu iosidad, olun a iamen e o maliza la a iliación,
siemp e pos e io a las cuo as ecibidas, end emos que el
modelo S. 0. 1, adop ado po el Ins i u o, es an pe ec a-
men e aplicable
como el 0. E. 1,
adop ado po la Caja Mu -
ciana; ambos ienen los mismos da os, con la di e encia de
que en el del Ins i u o se insc iben
los
a iliados colec i amen e
a nomb e de un pa ono, y en el Mu ciano es indi idualmen e
hecha po el p opio in e esado la a iliación.
Si p escindimos de la ga an ía pa onal pa a hace las ins-
c ipciones, se da á el caso de que los más a isados o los
que
más
se in e esan po el égimen suma án sellos de los menos
expe os, y hubiesen o no enido pa ono y abajado o no,
aumen a án sus lib e as y llena án odos cuan os equisi os se
les exijan.
El égimen iende no sólo a p ocu a el e i o a odos los
ob e os, sino a que es a obligación sea cumplida po los pa-
onos, y ya emos cómo puede queda bu lado el p incipal
in, y lo di icil que es la comp obación del segundo ex emo,
Es os incon enien es se pe ciben aún mejo es udiando
la
o ma de ecaudación que se p opone, po que no bas a que
las Cajas engan buena en a de sellos y que odos los pa-
onos
los
adquie an; es p eciso, además, que los apliquen en
cada caso, y que el cumplimien o de es a obligación pueda
se comp obado
En la Caja, lo único que se puede sabe es que un pa-,
ono ha adqui ido de e minada can idad de sellos, pe o no
la aplicación que de ellos hizo. La nume ación po se ies y
núme o co ela i o den o de cada una, se i á a los ines de
la con abilidad, y has a pod á sabe se la se ie y núme o que
ha co espondido a cada pa ono; mas una ez adhe idos a la
hoja ac edi a i a 0. E. 2, end á que c ee la Caja que son
cuo as pagadas po la pa onal que en ella se indique, cuando
pod á se o no cie o al abono.
En
an o, pues, que no podamos ene
una ga an ía de que
aquel ob e o p esen ado de la hoja es el que ha endido su
— 40 —
abajo an os días como ep esen en los sellos, y que los pa-
onos cumplen la Ley haciendo la debida aplicación a cada
abajado , al a án dos condiciones esencialisimas del égi-
men, y no se ac edi a pa a el pa ono el cumplimien o po el
solo hecho de da ing esos a la Caja po comp a de sellos.
Aun hay más: ya indi ec amen e se indicó la explo ación
de que pueden se íc imas cie os ob e os menos a isados;
los iciosos, los indi e en es, e c., odos encon a án siemp e
alguno que, a expensas de ellos, aumen e su pensión con los
sellos de los demás, po can idad supe io a los días que le
hubie an co espondido po su abajo, en el supues o más
a o able de que hubiese abajado alguno; po o a pa e, las
hojas o sellos que se ex a íen o dejen de p esen a se en la
Caja, cosa que ha de se ecuen e, pe judica á a los demás,
y c ea á un ondo mue o en la Caja po e ec o de la en a de
sellos no aplicados. Es a pa e se ía la menos impo an e po -
que se sal a ía boni icando anualmen e, a expensas de es e
ondo, a odos los ob e os que igu a on abajando du an e
el año pa a los pa onos que habían adqui ido sellos.
Cie amen e que se di á que si el mismo ob e o no se in-
e esa y no comp ende la ascendencia de la ob a social
ealizada en su a o , odo se á baldío; pe o si acep amos es e
in e és y es a educación, no p ecisa íamos o o p ocedimien o
que el que ene nos, cualquie a se ía bueno, po que el ob e o
ence ía las di icul ades.
En e i ación de los incon enien es apun ados, imposibili-
dad de la a iliación po el pa ono y al a de ga an ía pa onal
en la indi idualización de la cuo a, se ía más segu o ab i en
las Cajas un Regis o gene al de a iliación de ob e os e en ua-
les, donde ya di ec amen e los ob e os, o po mediación de
las Agencias o de un e ce o, diesen la a iliación, una ez
pa a siemp e, omando en es e momen o un núme o de o den
en es e Regis o, y con cuyo núme o se conoce ía siemp e a
cada ob e o. Al hace es a insc ipción se en ega ía al insc ip o
una lib e a alona ia de 360 icke s, odos con el núme o de
o den que a cada cual co espondiese, y en cuya hoja p i-
me a, a modo de ca ne , se es ampase la a iliación del in e e-
sado, el cual, al abaja pa a cualquie pa ono, en ega ía
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an os icke s al pa ono cuan os uesen los días abajados, y
el pa ono p esen a ía a la Caja o Agencia, mensualmen e, un
bole ín o pad ón en donde pond ía solamen e el núme o del
ob e o a que hiciese e e encia el icke , y abona ía an as
cuo as cuan os uesen los días de jo nal pagados po cada uno.
La ma iz de es e alona io end ía un si io pa a que el
ob e o, si lo deseaba, pudiese ano a en cada icke ma iz el
nomb e del pa ono, con lo cual en odo momen o pod ía
comp oba si el pa ono había o no abonado las cuo as co es-
pondien es.
Al se ecibida en la Caja la lis a de núme os po quienes
co izaba cada pa ono, se ano a ía en la cuen a de los insc ip-
os si ya enían co izaciones, o se les ab i ía con a eglo a los
da os del Regis o gene al.
Es e p ocedimien o pe mi i ía una 'segu idad mayo , casi
absolu a, po que sólo el mismo ob e o insc ip o da ía el icke
al abaja ; siemp e end ía po mediación del pa ono la cuo-
a, no an icipando és e dine o alguno en comp a de sellos, y
pudiendo se comp obado el cumplimien o de la Ley en odo
caso, po que al paga el pa ono se le ex ende ía el bole u
S. 0. 2, sin o a di e encia que en luga de se el núme o pa-
onal se ía el núme o gene al de e en uales.
Es e égimen pod á se aplicado, sin excepción, a oda
clase de ob e os e en uales y cualquie a que sea la egión,
siemp e que no se dé el caso que se o ece en es a gallega con
los ob e os ag ícolas y con algunos de ma ; po eso indicába-
mos al p incipio que ampoco podía se aplicable el p ocedi-
mien o de la Caja Mu ciana.
En e ec o, en Galicia se da el caso de una ausencia casi
absolu a de ob e os ag ícolas; la excesi a di isión de la p o-
piedad que impone el égimen del pequeño cul i o no da luga
al empleo de la nume osa población asala iada de o as egio-
nes. Si algún ob e o gallego se dedica a las aenas ag ícolas,
o emig a pa a lejanas ie as de Amé ica o a a o as egiones
de España a o ece su abajo po empo adas, como acon-
ece con los majado es, que inspi a on a nues a Rosalía la
sen ida copla popula de
— 48 —
Ila localidad, que la Inspección pod ía co eja con el Censo
ob e o y el municipal.
Después iene el segundo momen o, que es el de la
dación, la cual puede hace se median e.- una decla ación del
Sindica o en la que a cada ob e o se a ibuya los días que ha
abajado, y a azón de és os se abona án las cuo as co es-
pondien es. El posible aude puede e i a se obligando al Sin-
dica o a consigna en las lis as el domicilio de los ob e os, y
así la Inspección puede isi a a cada uno de ellos y hace las
comp obaciones necesa ias. La di icul ad es iba á en que los
Sindica os quie an o no hace es o.
El S . OLLERO aplaude ambién la Ponencia del S . Azna
y la Memo ia de G anada. Dice que la Caja de Andalucía
Occiden al iene en pe íodo de undación sus Agencias. Re-
cien emen e ha aco dado el Consejo la c eación de Delega-
ciones, y una ez e minada és a, piensan acome e el p oble-
ma del campo.
La es uc u a de la o ganización local que p oyec a dicha
Caja consis e en la designación de agen es pe sonales, cuyo
adio de acción no hab ía de limi a se a una localidad, sino
que hab ía de amplia se a coma cas, eniendo en cuen a la
di isión judicial, la acilidad de comunicaciones y o as ci -
cuns ancias.
En p incipio, a es os agen es sólo se les hab ía de enco-
menda la a iliación. En cuan o a la co ización, se ían u ili-
zadas en idades banca ias, que con su o ganización más só-
lida y sus medios más ápidos pod ían p es a excelen es
se icios.
Aquellas Agencias hab ían de se emune adas adecuada-
men e median e una g a i icación ija de unas 75 pese as,
y
o a a iable que, con obje o de es imula las en los p ime os
iempos, pod ía ene como base un an o po cien o sob e las
imposiciones iniciales o las sucesi as, a iable según se a e
de unas u o as. Añade que la Caja es á en con ac o con el
Banco Hispano-Ame icano pa a u iliza sus se icios con la
inalidad indicada. Se cons i ui ían Consejos p o inciales
Y
locales, que esol e ían en concep o de aseso es las incide
n
-cias que pudie an su gi y igila ían al mismo iempo la acción
-
49 -
de los agen es. És os pedi ían ayuda a los Sindica os y Aso-
ciaciones de pa onos, a los que se pod ía concede una co-
misión análoga a las de las Agencias. Ci a el caso de Puen e
Genil, en donde un ob e o de la Comisión Pa i a ia se ha en-
ca gado de ex ende bole ines pa a cada ob e o, en los que
consigna los días de abajo del mismo. Pa a acili a es a so-
lución nos p oponemos ambién hace . un Censo ob e o, me-
dian e el cual a cada a iliado se da ía un núme o, y al cambia
de pa ono 'bas a ía con que die a dicho núme o pa a que con-
inua a la co ización, sin necesidad de epe i sus da os pe -
sonales. Pa a pueblos que o ezcan di icul ades po la índole
del abajo pensamos ambién hace el Censo e dad de la
clase de cul i o que en cada uno se hace, a in de llega a de-
e mina el cos e de cada uno de sus cul i os, y así pod emos
ija el jo nal medio del ob e o y, po an o, las cuo as medias
co espondien es.
El S , RILOVA comienza diciendo que la Caja que acaba
de nace solici a el apoyo de las Cajas he manas, y añade que
en el poco iempo que lle a uncionando ha podido hace
algunas obse aciones de in e és. Las di icúl ades que se o e-
cen en cada egión se cen uplican en Cas illa la Vieja, donde
puede deci se que no hay ni ob e os ni pa onos. En el Régi-
men de Re i o ob e o, al indus ial se le ha asegu ado el po -
eni ,. pe o al abajado del campo se le cas iga. Casi el 70
po 100 de los abajado es del campo en es a egión no son
ob e os asala iados, aunque abajan más que és os; son colo-
nos que i en en peo es condiciones. Se han ci ado aquí a-
ios elemen os, como la Gua dia ci il, los Maes os—noso os
habíamos pensado en los Recaudado es de Con ibuciones—,
pa a esol e es e p oblema; pe o en iendo que eso no bas a.
Bu gos iene una ex ensión de 16.000 kilóme os cuad ados,
con 512 pueblos : 60 de ellos solamen e pasan de 1.000 habi-
an es; el es o no llega a esa ci a, y hay bas an es que sólo
ienen de 35 a 40 ecinos. En ellos se da el caso de que el
Ayun amien o iene un o icial, que es el Sec e a io, al que le
dan 25 ó 30 pese as, y nos encon amos con que es un uncio-
na io al que enemos que a ilia : ¿hab á de cos a le a ese
Ayun amien o más el e i o que el sueldo de ese empleado?
7
--50—
O o caso es el del pas o , con a ado po odo el pueblo
y no siemp e po odo el año, al cual se paga en igo; asi
esul a que ein a pueblos, po ejemplo, eunen de 40 a 50
asala iados: en es e caso, ¿qué e ibución se hab ía de da al
agen e? No encon amos di icul ad po lo que se e ie e a los
ob e os pe manen es, que son los menos. Espe a g andes e-
sul ados de la colabo ación de los Gobe nado es ci iles. Res-
pec o de la de los Ayun amien os, que ya se ha in en ado,
o ece di icul ades de impo ancia, pues muchos no con es an
al eque imien o de que llenen los bole ines de insc ipción, y
o os con es an diciendo que en su pueblo no hay ob e os
po en ende e óneamen e que la obligación a añe sólo a los'
ob e os de la Indus ia. Te mina pidiendo al Ins i u o que p o-
cu e ob ene del Gobie no legislación complemen a ia que
haga llega los bene icios del égimen a los colonos que no
es ando incluidos, po no apa ece como ob e os, los necesi-
an, en gene al, más que és os.
El S . JIMÉNEZ con es a diciendo que el Ins i u o iene la
aspi ación de ag anda los bene icios de los segu os sociales
y de aumen a los bene icia ios, pe o ello no puede hace lo
sin que p e iamen e se o me una opinión que lo demande.
Pide, po an o, al S . Rilo a que p ocu e o ma esa opinión
en e los ag a ios, y que colec i amen e se di ijan al Ins i u o
pidiendo esas ampliaciones en la legislación.
El S . VILLALOBOS es ima que el p oblema undamen al
es la coope ación ob e a. Mien as es a coope ación no se
enga, la ma cha del égimen se á len a. Pa a co obo a es e.
ase o, dice que hace más de un año que la población ob e a
de Béja , uno de los núcleos de abajo más impo an e de la
p o incia de Salamanca, al da se cuen a de la impo ancia del
égimen, impuso a los pa onos su cumplimien o. Después, la
acción inspec o a ha ido in ensi icándose, y ya con amos, sólo
en la p o incia de Salamanca, 1.100 en idades pa onales a i-
liadas. El sis ema de sellos es di ícil en es a egión, como en
Cas illa, po que los núcleos de población son gene almen e
pequeños; po o a pa e, como sucede en Bu gos, es di ícil
ambién de ini quién es ob e o y quién es pa ono. Además,
no exis en apenas Sindica os de pa onos ni de ob e os. La
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igno ancia y el anal abe ismo ienen a suma se a las di icul a-
des con que opezamos, y pa a a enua las inicia nos hace dos
meses una campaña p opaganda y de educación, ealizada
cada domingo en dos o es pueblos de la p o incia, a la cual
se han sumado impo an es elemen os, en e ellos la P ensa,
O o de los p oblemas que o ece di icul ad es el de los ob e os
e en uales. Puede deci se que la p o incia de Salamanca es á
epa ida en e 49 p opie a ios y di idida en unas 500 dehesas
de seño ío, y cla o es que es a concen ación en pocas manos,
aunque es una di icul ad en cie os aspec os, o ece la en-
aja de que nos podamos pone en elación más ácilmen e
con los pa onos, po se pocos. A in de susci a el in e és
del ob e o es amos imp imiendo un ca ne , en el que se con-
signa án no las po ciones de pensión que cada ob e o aya
ganando, sino las cuo as que el pa ono dé pa a él y las que
en concep o de mejo a apo e él mismo. De es a mane a le
en a á po los ojos la ci a de las cuo as, es deci , de la can-
idad de pese as que a él le co esponden, lo cual le se i á
de es ímulo pa a pedi a cada pa ono que no descuide la co-
ización, y al mismo iempo comunica á su in e és a los demás
ob e os. El p oblema de los agen es es di ícil; po que si se
emune a es ca o, y si no ha de se cos oso, hay que emplea
pe sonas que no abajen pa a luc a se, sino que es én anima-
das de espí i u apos ólico. Pensando en es o noso os eni nos
u ilizando a algunos Sace do es, Maes os y Médicos. A in de
p ocu a que los pa onos no se asus en al eque i los pa a
que cumplan con el égimen, nos limi a nos a exigi les sólo la
a iliación de los ob e os ijos, que es cosa sencilla, y dejamos
la de los e en uales pa a después.
En
es a egión c ee que a-
casa ía el sis ema de
sellos.
El S . JORDANA elogia el
abajo de la Caja de G anada
y se elici a
del
éxi o
inicial
ob enido. En Valencia se ha ido'
has a donde se ha c eído que se podía llega . Pensando en
que lo más e icaz es la ges ión di ec a, hemos hecho de nues-
o e i o io una di isión comple a. Tene nos lo que desea ía-
mos que ue a el mapa adminis a i o de la P e isión le an ina.
Hemos hecho g andes ci cunsc ipciones basadas en la mayo
acilidad de comunicaciones, en las cos umb es de me cados,
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e cé e a, y cada una de esas ci cunsc ipciones es á egida po
una Sucu sal. Queda el p oblema de los pueblos donde no hay
Agencia ni Subagencia : pa a és os se ha apelado al
p ocedi-
mien o de que los agen es y sub gen es iajen, y que una ez
al mes hagan el eco ido, en un día ijo, a in de e ec ua la
ecaudación o al. Re i iéndose al sis ema de sellos, es ima que,
po se a o able al pa ono, si se implan a en una egión, a al-
men e end á que ex ende se a
,
odas, po que paula inamen e
lo i án pidiendo dis in os sec o es pa onales. En cuan o a la
u ilización de los Sindica os, no se a e e a c ee en el éxi o,
pues donde no hay Sindica o, na u almen e, no se puede em-
plea , y donde lo haya, como no se da á el caso de que ag upe
a la o alidad de los pa onos, hab ía que emplea dos sis e-
mas : uno pa a los sindicados y o o pa a los dispe sos.
El S . BACARIZA a i ica sus a gumen os con a el sis e-
ma de sellos, y dice que uno de los p incipales incon enien es
de él es que no bas a que la Caja ecaude mucho, sino que es
necesa io que pueda indi idualiza la co ización. Si se ex a-
ían los sellos, ¿a quién y cómo se an a aplica las cuo as
co espondien es? ¿Es que an a es a cons an emen e abie -
as esas cuen as? Po o a pa e, lo que es ácil en G anada
no lo es en Galicia, co no no lo se á en o as egiones.
El S . IGLESIAS asegu a que en igo no debe ía habla ,
po que el p oblema de que se a a no exis e en San ande ,
ya que no hay allí ob e os del campo. Es ima que el e dade-
o p oblema es el de la designación de agen es. En la enume-
ación de elemen os que pa a el cumplimien o de es a misión
se ha hecho en la Asamblea, echa de menos a los Sace do es;
piensa que el Cle o pod ía p es a una colabo ación e icacísi-
ma enca gándose de la a iliación y de, la ecaudación, pues en
odos los pueblos, y has a en las aldeas
más
emo as, hay Sa-
ce do es. C ee que el Episcopado no end ía incon enien e en
que así se hicie a. Los A cip es es, que ienen a se las cabe-
zas de pa ido, po que en cie o modo ienen bajo su ju isdic-
ción a a ios Sace do es, se ían los enca gados de igila el
cumplimien o po pa e de és os.
El S . AZNAR mani ies a que en 1910 una Cong egación
omana p ohibió la in e ención del Cle o en las unciones de
- 53 -
eso e ía y adminis ación de ondos de las o ganizaciones so-
ciales. A su juicio, nadie más capaci ado que el Sace do e pa a
eco da a los pa onos el debe de con ibui con sus cuo as
a la pensión de sus ob e os, y pa a ilus a a és os en cuáles
son sus de echos espec o al e i o. Es maes o de mo a! y es
educado del pueblo. En su hono se puede deci , además„
que no hay clase social que en es e siglo haya sido más ú il a
las clases ag a ias, pues ha di undido en e ellas el pan de la
asociación, de la coope ación, de la mu ualidad y de la cul-
u a. Pe o con e i los en ecaudado es de las cuo as pa o-
nales, ni ele a ía g an cosa su unción sace do al, ni es á hoy
pe mi ido.
El S . RÓDENAS dedica un ecue do a la memo ia del
S . Shaw y alude al espí i u p ác ico del S . Fo ca , que con-
side aban ine icaz el sis ema de sellos, que el S . Caballe o
conside a como supe io a odo o o. Es ima el S . Ródenas
que ese sis ema sólo puede u iliza se como medio cuando no
haya ningún o o. Re i iéndose al concu so de dis in os ele-
men os, p incipalmen e al de los Sace do es, dice que no debe
da se al égimen un ca ác e con esional : desde el momen o
en que ue a el Sace do e el enca gado de la a iliación y de la
ecaudación, hab ía es ado al égimen una de las ue zas in-
dispensables pa a que subsis a.
El S . GALCERÁN a i ma que en As u ias casi no hay p o-
blema; que dada la o ganización del abajo ag ícola, a base
de ecip ocidad de se icios, y eniendo en cuen a que el colo-
no aspi a a se p opie a io (pues o que es á espe ando y de-
seando que el dueño ponga a la en a el e eno pa a adqui-
i lo), el Re i o obliga o io iene allí escasa aplicación.
En cuan o a la a iliación y ecaudación, es ima que la in e -
ención de la Gua dia ci il se ía pelig osa, pues de odos es
conocida su ac uación en los con lic os sociales de As u ias.
Po ello c ee que lo más e icaz se ía la in e ención de agen-
es que di ec amen e hicie an aquellas ope aciones.
Noso os enemos en cada dis i o un Delegado y la a ilia-
ción a bas an e bien.*Cla o es que a es os agen es hay que
emune a les con una p ima sob e la ecaudación.
El S . JIMÉNEZ dice que a a expone lo que ace ca de
— 54 —
es e asun o ha hecho la Caja de A agón, en cuyo nomb e ha-
bla. En 1921 oyó la Caja el eque imien o de algunos pa o-
nos en p o de los sellos; c eyendo que es aba obligada a sa-
is ace las aspi aciones de los elemen os que con ibuyen al
égimen, se p ocu ó a ende aquel eque imien o y c eó el sis-
ema de sellos, limi ándose a anuncia que es aba a disposi-
ción de los que quisie an u iliza le, pe o sin impone lo a na-
die. Debo con esa que en es e p ime in en o el acaso ué
absolu o. Dice que el sis ema ensayado po la Caja de A agón
es, en su es uc u a, algo más complicado que el de la Caja
andaluza. Du an e año y medio u imos es e sis ema como
una cu iosidad; es deci , ué una simple no a e udi a. Después,
a endiendo a la p eocupación cons an e de es e p oblema, se
comp endió que hacía al a un medio e icaz pa a esol e lo, y
en onces se equi ió más di ec amen e a los pa onos pa a que
oma an sellos; pe o el endimien o oda ía ué muy escaso.
Se ha in en ado in e esa a los ob e os en él, y se ha llegado
a con oca a cada ob e o en su localidad pa a da le la ca -
illa y expone le e balmen e las en ajas de acep a la y p o-
cu a su u ilización; pe o ampoco hemos ob enido g an éxi o.
En Za agoza se ha aplicado es e sis ema en algunos casos
pa a el abajo a domicilio. C ee que hay que hace un es ue -
zo mayo del que se ha hecho, aliéndose de la ges ión di ec a,
y
así se in en a, como cons a en las no as que es án a dispo-
sición de la Asamblea (1). Una ez hecha la a iliación inicial,
la labo más di ícil, al menos pa a es a Caja, es man ene la
a iliación de nue os ob e os y la ecaudación en los no ecien-
os Ayun amien os a agoneses.
Te mina la sesión mani es ando el S . PRESIDENTE que
la
de es a a de se dedica á a es udia las conclusiones que la
Ponencia saca á de es a in o mación.
(1) Véanse las páginas 29 a la 36 de es e olle o.
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CAPÍTULO IV
Conside aciones del Ponen e. – De ensa del
sis ema de sellos.–Conclusiones p opues as
po el Ponen e y ap obadas po la Asam-
blea.
En la a de del mismo día 23 la Asamblea dedica o a se-
sión a los ob e os del campo. Po la mañana habían expues o
ya los asambleís as sus pun os de is a sob e las inicia i as
ecogidas en el In o me del Ponen e. És e, después de ag a-
dece a la Asamblea las ases de elogio y de aplauso que pa a
su abajo ha enido, hace así el esumen de las delibe acio-
nes habidas :
A juicio del S . AZNAR, no ha habido g andes inno acio-
nes a las inicia i as ecogidas en su In o me, pe o se han
expues o a ances y nue os aspec os in e esan es que con ie-
ne ecoge , y que se ecoge án, pa a p o echo de odos, en
el olle o p oyec ado.
De odos los p ocedimien os ideados pa a aplica el égi-
men a los ob e os del campo, uno había imp esionado an-
camen e a la Asamblea, po que a él se habían e e ido p inci-
palmen e los asambleís as pa a aplaudi lo o discu i lo. Se e-
ie e al sis ema de sellos, al co no ha sido p esen ado en la
Memo ia leída y disc e amen e glosada es a mañana po el
S . Caballe o. El au o de esa Memo ia es el ilus e Conseje o-
Delegado de la Caja de Andalucía O ien al, S . Bonilla. Aca-
baba de llega de G anada, y él quisie a da le ocasión pa a
con es a a las di icul ades que en la mañana al égimen de
sellos de su Caja se opusie on.
Él había sido an isellis a; pa a epudia ese sis ema enía
eó icamen e azones de peso; pe o aquí se a aba de la posi-
— 56 —
bilidad o imposibilidad de hechos, no de elación de ideas,
y
an e la ealidad expe imen ada, los a gumen os eó icos y aun
los acasos de un sis ema de e minado de sellos en una egión
dada, pe dían su signi icación y su ue za. De odos los p o_
cedimien os expe imen ados, ése es el que apa ece hoy iun-
an e, y con iene jus ip ecia lo y alo a lo con e lexión y con
leal ad. Acaso el éxi o no sea an cla o como apa ecía en la
Memo ia leída; al ez no sea aplicable a o as egiones; pu-
die a sucede que sus undamen os sean deleznables, poco
pe manen es. Que sob e odo es o se explique el au o de la
Memo ia cla amen e. Si iene somb as, que se ean, pa a no
deja nos deslumb a . Un ejemplo alen ado nos o ece á si
esis e la p ueba del análisis. No quie e es o deci que los
o os p ocedimien os no sean iables y que las Cajas no deban
con as a los en la pied a de oque de la expe iencia; la eali-
dad es muy a ia, y a ios quizá debe án se los p ocedimien-
os ú iles; pe o has a las Cajas que sigan o os umbos han de
e con gus o que, además del suyo y en de ec o de él, ienen
o o que pod á, acaso, conduci las al in deseado.
Voy a ep oduci — dice — las objeciones que se le han
hecho, con el in de que el S . Bonilla las ecoja y las con es e.
P o isionalmen e yo di é que a mí no me han hecho g an im-
p esión. Helas aquí :
P ime a. ¿Y si los sellos es ampados se pie den, o se pie -
de la hoja o la lib e a donde el ob e o los gua da?
Yo digo : Si ni aun conse a eso, que es an sencillo, pue-
de hace el ob e o, ¿qué colabo ación a a pedí sele? Si el
ob e o lo pie de, ¡que no lo pie da! Pa a que no lo pie da,
debe educá sele.
Segunda. ¿Todos p esen a án en sus Cajas los sellos que
no hayan pe dido? ¿Qué ha án las Cajas con la di e encia en-
e lo que hayan cob ado y lo que se les p esen e pa a las
cuen as indi iduales?
Es e p oblema no es insoluble : a un p oblema pa ecido
ya se le ha dado solución. Es á p e is o en la Ley que cuando
pasado cie o pe íodo no se p esen an a cob a sus capi ales
ese ados, el de echo a ellos p esc ibe; pe o aquéllos no se
pie den, pues o que se des inan a aumen a las ese as écni-
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- 57
cas. Lo mismo pod ía hace se con el sis ema de sellos : si
pa-
sado
el pe íodo de p esc ipción que debe ía de e mina se no
se p esen an los sellos, su impo e pod ía i a un ondo des i-
nado a un in de p e isión, po ejemplo, a aumen a las pen-
siones de los mayo es de cua en a y cinco años, co no se hace
- ya con el eca go sob e las he encias.
Te ce a. ¿Y si los ob e os on os o in elices se desp en-
den de esos sellos o se los en egan a los más i os, o és os
se apode an de ellos po el engaño?
Pienso que eso es lo menos que pode nos deja al cuidado
y a la p eocupación del ob e o. No c eo que deba habe nin-
gún caso en que el ob e o se deje qui a el sala io po ningún
p ocedimien o. ¿Qué se di ía si no le dié amos el sala io po
miedo a que o o se lo es a a a o qui a a? Que cuide de su
sello como cuida de su sala io.
Cua a. El sis ema seguido po la Caja de Andalucía O ien-
al iene una base, que es la de los Delegados y Subdelega-
dos; pe o el día en que se cansen és os se desploma á el sis-
ema.
No; los Delegados y Agen es no son el cimien o, son
el
andamiaje. Su p incipal labo es despe a en los ob e os el
in e és po el égimen y po su cumplimien o, y en los pai o-
nos la conciencia de su debe ; cuando enga el des alleci-
mien o de esos Delegados y Subdelegados, quizás no sean an
necesa ios, po que el ob e o se hab á pe ca ado del in e és
que iene en que el égimen se cumpla.
Quin a. Ese sis ema es iable en Andalucía, donde los nú-
cleos de población son muy g andes, donde la p opiedad es á
concen ada en pocas manos; pe o donde esos núcleos
son
pequeños y sepa ados po g andes dis ancias, ¿se á posible?
La emune ación pa a los agen es de es os úl imos se ía i i-
so ia, y no se encon a án.
Yo he oído al S . Rilo a deci que en es a p o incia hay
más de quinien os pueblos, muchos de ellos con población
insigni ican e; y digo yo : si los núcleos de población son pe-
queños, pe o no es án sepa ados po g andes dis ancias, ¿se ía
muy di ícil el nomb a Delegados, no pa a un solo pueblo,
sino pa a una coma ca que comp endie a a ios?
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- 64 -
bo ado as. Habla seguidamen e del sis ema de sellos ensayado
en su Caja de Andalucía O ien al y de los éxi os ob enidos,
que po se iniciales sólo pueden conside a se como una espe-
anza pa a el po eni . Debo econoce que no es an ácil
co no
a
p ime a is a puede pa ece la implan ación de es e
sis ema. Du an e muchos meses hemos enido que lucha en
muchos pueblos, y se han dado bas an es casos de localida-
des en que, después de a ias isi as de p opaganda, de ac ua-
ciones de la Inspección y de ges iones di e sas, hemos enido
que ol e nos sin pode es ablece ninguna ep esen ación ni
inicia la implan ación del égimen. En o as hemos enido que
limi a nos a no admi i más que a iliaciones. Enume a o os
p ocedimien os di e sos empleados en es a labo la ga y pe-
nosa. A con inuación ecoge las objeciones ecogidas po el
Ponen e y su gidas de la Asamblea, y dice que en lo que se
e ie e a la p ime a coincide con el S . Azna : son los ob e os
los que deben cuida de que no se les pie dan las hojas o ca i-
llas con sellos. Pe o se me ocu e además o a con es ación:
Si
el pa ono no co iza po el ob e o ag ícola, y el ob e o ag ícola
no lo sabe, ¿ end ía más asegu ada la pensión?
¿No
es mayo
ese pelig o que el de pe de los sellos? Los sellos pueden pe -
de se, como se pie de un bille e de Banco; pe o aunque nues-
o deseo es que no se ex a íe ninguno, el hecho de pe de se
no pe judica a la Caja, y el hecho de que puedan pe de se no
pe judica al que po que puede y debe, e i a que se pie dan.
Cuando se a a de cie os pa onos que ienen ob e os
ijos y co izan po el sis ema de sellos, les au o izamos pa a
que sean ellos los que conse en las ca illas, pa a e i a que
en es os p ime os momen os en que el ob e o no es á acos-
umb ado a conse a la ca illa su an ex a ío. El pa ono las
conse a, y a p esencia del ob e o a pegando, semanal o
quincenalmen e, los sellos, y cuando e minó de llena la hoja,
la en ega a
la Caja y se le da el bole ín de pago pa a el ob e-
o. En el sis ema eglamen a io ocu e que algunos ob e os
p egun an en la Caja
si es án a iliados, y algunas eces lo es-
án desde hace uno o dos años an es; con el sis ema de
los
sellos lo
saben, po que ienen el jus i ican e en su pode desde
el p ime momen o.
— 65 —
¿Qué se hace con los sellos pe didos? Puede se eso ga-
nancia pa a la Caja, que des ine a ines de p e isión. En nues-
a con abilidad se consigna en un lado el alo de los sellos
endidos y en o o el de los sellos p esen ados : si un día esa
di e encia uese conside able, y se sospechase que e a debida
a pé dida de sellos, pod ía des ina se una can idad p udencial
a o os ines de p e isión. El pelig o es que apa ezcan más
sellos adhe idos que los endidos; es o puede obedece a al-
si icación. Así, en el momen o que exis e en cualquie a Dele-
gación una desp opo ción en e los sellos ecibidos de la Caja
y los endidos, nos induce a sospecha que puede exis i esa
alsi icación. No es ácil, po que no se pueden expende lib e-
men e los sellos; se enden únicamen e en las Delegaciones o
en la Caja.
Puede ocu i ambién, decía el S . Gainza ain, en a o
donación de sellos. Se puede con es a igual que a la o a p e-
gun a : a aquel que no quie a ecibi un bien que se le da, no
hay posibilidad de o za lo a que lo eciba, y menos a que lo
conse e; pe o la Caja no iene no icia de donación ni de
ansmisión alguna de sellos.
La cua a p egun a se e e ía a las Delegaciones: las Dele-
gaciones, jun amen e con una in ensi icación en el p ime mo-
men o de la Inspección, es, a su juicio, la cla e del sis ema de
sellos; sin ellas no es posible su implan ación; las Delegacio-
nes son las que ponen en comunicación a las Cajas con los
pa onos. Da lec u a a unos da os ela i os a la ecaudación
de las Delegaciones del e i o io de la Caja de Andalucía
O ien al, y que apa ecen en la Memo ia po el S . Caballe o
leída. Mien as la Delegación no se c ea, no nos p eocupamos
de implan a el sis ema de sellos. Lo que ocu e es que los De-
legados, que aho a en los p incipios ienen que se pe sonas
d
esin e esadas, po la escasa ecaudación, se cansan; en es e
caso les ogamos que nos lo digan, y cuando no nos lo dicen,
se lo hacemos deci noso os. Una ez que se enga hecho el
Censo, que en algunos pueblos es á hecho, el abajo de la
Delegación disminui á. El día de mañana es os que hoy ienen
ocación se cansa án; pe o en onces no se á di ícil encon a
o os que les sus i uyan, po que se pod á da una emune a-
9
66
ción que pe mi a encon a pe sonas capaci adas y sol en es
pa a el desempeño del ca go. Después de c ea la Delegación
y de hace una isi a po pa e del Inspec o , es cuando gene-
almen e el sis ema de sellos empieza a unciona . Pa a es o
se ha con e ido se icio de inspección a ein e unciona ios;
el día de mañana se con a á con la colabo ación del ob e o,
la cual ya es hoy bas an e ap eciable en la población ob e a
del campo, pues en el Negociado que pa a eclamaciones ene-
nos es ablecido obse amos que un 95 po 100 de las que se
o mulan es án hechas po ob e os ag ícolas. Respec o a que
es e sis ema pueda se bueno pa a poblaciones g andes y no
ácil de implan a en las pequeñas, dice que han encon ado
mayo esis encia en las poblaciones g andes que en las pe-
queñas; c ee que pa a la población pequeña cuad a mejo es e
sis ema, po que con él bas a simplemen e con que una pe so-
na se enca gue de la en a de los sellos. En cambio, en el sis-
ema de a iliación di ec a po Agen es o Delegados se encuen-
an más acilidades en las g andes poblaciones que en las de
escasa impo ancia, pues en és as es di ícil halla una pe sona
que euna las condiciones de ap i ud, sen ido social y desin-
e és necesa ias pa a esa labo .
Se dice, po úl imo, que es e sis ema puede se pedido po
odos los pa onos. Tal como es á es ablecido en la Caja, es
po es a i o pa a noso os y pa a el pa ono : si noso os c ee-
mos que el pa ono no ha á buen uso, no lo concedemos, po -
que es á en nues a a ibución; si el pa ono no quie e emplea
es e sis ema, ampoco se le obliga; amos ealizando ensayos,
y cons an emen e es amos mi ando las ichas de ecaudación
pa a e si los pa onos comp an sellos po meno can idad
que la que pagaban an e io men e, y en es e caso les di íamos
que hay que ol e al sis ema eglamen a io. Has a aho a no
se ha p esen ado es e caso.
Con es e sis ema puede, además, habe a la la ga en ajas
adminis a i as. Uno de los es udios a ealiza po la Caja es
el de ans o ma las ca illas, pa a que en luga de se pa a
100 días, sea pa a 360. No lo hemos hecho aún po que no es á
el ob e o educado pa a ello. Es o da á luga a una economía
g ande, po que en luga de hace doce imposiciones anuales
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- 67 -
se ha ía una sola, y pod ía da luga a una g an economía en
el sis ema adminis a i o. Con es o quedan con es adas las
objeciones hechas al sis ema. Re i iéndose a lo dicho po el
S . Azna espec o a los apa ce os, mani ies a que en algunas
p o incias de Andalucía O ien al exis en nume osos apa ce-
os. Él desde luego ha econocido que debie a exis i alguna
ley o disposición que les bene icia a en algún sen ido espec o
de su ejez; pe o en la duda de si la del Re i o ob e o obliga-
o io les alcanza o no, yo no he dicho nunca que debie a e:Ç-
cluí seles, ni ampoco hemos hecho g an ue za pa a a ae los.
Desde luego pienso. que se ía con enien e que el Ins i u o es-
udia a es e p oblema y adop a a las medidas pe inen es, pa a
sabe a qué a ene se.
Di icul ades de implan a el égimen. Tiene dos aspec os :
p ime o, que el pa ono comp e los sellos; segundo, que los
pegue. Algunas eces los comp a : queda jus i icado que los
ha comp ado. Noso os, po los da os del Ca as o, de Es a-
dís ica, e c., sabemos que aquel pa ono debe co iza más de
lo cine co iza; no pega, en una palab a, los sellos, y en olces
se le ad ie e que cumpli el égimen no es comp a sellos,
sino adhe i los en los bole ines del ob e o, y, po lo an o, le
hacemos una liquidación po el sis ema de ijos; y an e ello se
con ence de que es mejo cumpli el sis ema de sellos olun-
a iamen e que no que le hagan liquidaciones con odos los
equisi os.
¿Es posible la inspeccion dia ia de odos los pa onos? En
es e sis ema no hay más que una inspección e dade amen e
e icaz : la del ob e o. Si él no quie e, se necesi a ían dos mil
i
nspec o es; pe o no es di ícil hace le colabo a . En cuan o e
que no puede habe ep esalias, colabo a, hace la denuncia; y,
po o a pa e, los pa onos que cumplen, denuncian ambién
a los que no cumplen, pa a e i a la desigualdad en la con i-
bución.
Respec o de la con inuidad en el abajo, hace a ias con-
sid
e aciones. Dice que muchos han p e endido que los días
es i os no son co izables; pe o ese p oblema no nos ha p e-
o
cupado. A los que noso os llamamos semane os se les pa-
gan sie e cuo as; pa a los demás ijos, exigimos ein a. Cla o
— 68 —
es que en la ag icul u a andaluza es muy poco ecuen e que
se abonen 360 cuo as al año, -pues lo co ien e es que dejen
de abaja has a un 25 po 100 de días en el año.
Con es ando a o a de las p egun as que se le han hecho
espec o a las di icul ades écnicas de aplica los sellos, dice
que no las hay. La a iliación la puede hace el mismo ob e o,
o el Delegado en is a de los da os que aquél le acili e. Una
ez a iliado, se le da un bole ín de insc ipción, donde se pegan
los sellos. Cuando son en egados los sellos en la Caja, el p o-
cedimien o es idén ico : cada ob e o iene un núme o; mien-
as i a en el mismo pueblo no cambia á de núme o. Una
ez que se eciben es os bole ines, se hace una e undición,
que iene a se el S.
0.
2, pa a acili a el paso de los días de
abajo a la hoja de dis ibucion. No a ía más que el p oce-
dimien o de la a iliación, que ambién la pasamos a pad ones.
El S . PRESIDENTE da po su icien emen e escla ecido el
p oblema y dice que se an a p esen a conclusiones a o a-
ción. No las p esen ó an es el Ponen e po que su Ponencia no
e a más que el p eámbulo de nues as delibe aciones, y las
conclusiones enían que se el esumen y el e lejo de las mis-
mas. Te minada ya la discusión, el S . Azna las ha edac ado,
y dicen así
CONCLUSIONES
P ime a. Los p ocedimien os empleados pa a inco po a los
ob e os del campo al Régimen de Re i o ob e o obliga o io, ade-
más de Se eglamen a ios deben da acilidades pa a in il a '
a los pa onos el
debe
mo al y legal de con ibui con sus cuo-
as
a
las pensiones de sus asala iados, y en los ob e os el
in e és
po el cumplimien o del égimen.
Segunda. Siendo dis in as las ca ac e ís icas de las egiones
y p o incias, no con iene impone a odas el mismo sis ema de
a iliación y ecaudación pa a los ob e os del campo.
Pudiendo habe dis in as modalidades has a en dis in as
p o incias o coma cas de un mismo e i o io de Caja, se con-
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au onomía y lexibilidad pa a adap a las no mas
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— 69 —
cíales del Régimen legal de Re i o obliga o io a las di e sas mo-
dalidades de la Ag icul u a en su e i o io.
Te ce a. A igualdad de e icacia, con iene que las Cajas
adop en el p ocedimien o que menos moles ias ocasione a los
pa onos y mayo es ga an ías o ezca a los ob e os, y, en gene-
al, el que mayo sa is acción in e io asegu e en los p ime os
y
más gene alizada coope ación p ocu e en e los segundos.
Cua a. Respec o a las egiones o p o incias que ienen masa
conside able de abajado es au ónomos de la ie a — apa ce-
os, a enda a ios, o e os, abassai es y, en gene al, pequeños
colonos o p opie a ios —, con iene que las Cajas hagan en e
ellos ac i a p opaganda pa a que u ilicen el égimen de libe ad
subsidiada y pa a asegu a les el mayo núme o posible de boni-
icaciones, has a que la opinión es é p epa ada pa a inclui los
en el égimen obliga o io.
Quin a. Con iene o za la p opaganda del égimen en e
las clases ag a ias, dedicando a su p epa ación y o mación en
él una pa e conside able del aumen o de eca go ecien emen e
conseguido.
Esa p opaganda, po se más ácil y ecunda, debe hace se
p e e en emen e en e los ag icul o es o ganizados.
Sex a. En e los p ocedimien os que pueden se ensayados
po las Cajas colabo ado as, me ecen mención especial los si-
guien es :
a)
El de concie os,
más o
menos ju ídicamen e pe ec os,
con Ayun amien os, Asociaciones ag ícolas o pa onos.
b)
El de Sucu sales y Agencias coma cales, siemp e que
sean su icien es y adecuadas pa a asegu a la no malidad en la
co ización y pa a
despe a en los pa onos la conciencia del
debe y en los ob e os el es ímulo del in e és.
c)
El de
sellos
y Delegados y Subdelegados, examinando
la
p
ác ica en el e i o io de la Caja de Andalucía O ien al,
adap-
ada, na u almen e, a las ci cuns ancias de luga y iempo.
Sép ima. Se p ocu a á la mayo con inuidad y el mayo n -
me o posible de colabo ado es, u ilizando elemen os de cualquie
clase social que eunan condiciones de mo alidad, sol encia, cul-
u a y adhesión o simpa ía po el égimen.
Oc a a. Con iene u iliza con p e e encia las Asociaciones
— 70 —
ag a ias, especialmen e los Sindica os ag ícolas y las Ca
j
as
u ales.
El S . MORAGAS : P opongo que se ap ueben sin discu_
sión, po conside a las un acie o. Hemos is o des ila po
aquí una colección de sis emas de ensayos, y es p eciso que
con inúe la expe imen ación, pa a lo cual debe deja se en
libe ad a las Cajas. Como quie a que las conclusiones es-
ponden a es e c i e io amplio y espe uoso con las au onomías
egionales, insis o en que se ap ueben po aclamación. Yo de-
duzco de odo lo que aquí se ha expues o que el égimen, en
lo ag a io, empieza a se una ealidad. Se nos ha obje ado,
en e o as cosas, que el égimen no se cumple. Con es o que
aquí se ha is o pode nos con es a a esa objeción. Te mi-
na elici ando al S . Azna y a la P esidencia, que con an o
acie o han sabido ecoge las aspi aciones de las Cajas.
El S . DÍEZ DEL CORRAL dice que no que ía habla ya.
Pensaba an es de es a Asamblea que la inco po ación de los
ob e os del campo al égimen es ácil. Así pensaba deci lo, y
cuando oí es a mañana las imp esiones pesimis as de algunos
compañe os, pensé : ¿Soña é yo acaso? Mas después de oí
es a a de al S . Bonilla, ya le pa ece que no sueña. C ee que
sVencauzamos la cues ión ob end emos la solución ácilmen e.
C ee que la p opaganda y la acción di ec a po medio de De-
legados y Agen es es la cla e; pe o no hay que ia las exclu-
si amen e al al uismo, sino que hay que asen a las sob e la
base del in e és pe sonal. Repi e las a i maciones del S . Rilo-
a sob e la escasa impo ancia numé ica de los núcleos de
población en Cas illa. La di icul ad se esuel e ag upando a
a ios pueblos en una Agencia y a ias Agencias en una Dele-
gación; y pa a odo es o, epi o, es indispensable la labo pe -
sonal.
El S . PRESIDENTE p egun a si se ap ueban las conclu
siones, quedando ap obadas po aclamación.
Ca
INDICE
Páginas
PRÓLOGO
3
CAPITULO I. —
Ponencia- esumen del Aseso social
7
CAPITULO
II. -- O os In o mes :
I.
— De la Caja de P e isión de Andalucía O ien al.
23
II.
— De la Caja de P e isión social de A agón.
29
III.
— De la Caja colabo ado a de Mu cia-Albace e
36
IV.
— De la Caja egional Gallega de P e isión.
38
CAPITULO
III. — Conside aciones e bales hechas po asis en es
a la Asamblea
45
CAPITULO
IV. -- Conside aciones del Ponen e. — De ensa del sis-
ema de sellos. — Conclusiones p opues as po el Ponen e y
ap obadas po la Asamblea
55