scieee Science in your language
[es] (orig)

Elementos para una historia de las relaciones entre género y praxis ambiental: itinerarios al paraíso

Abstract

Los antecedentes históricos de los planteamientos actuales en torno al feminismo y la ecología se encuentran en ciertos paradigmas femeninos, en su relación y actitud respecto a la naturaleza y la cultura, los recursos naturales y la sociedad.

Read accessible full text

Elementos para una historia de las relaciones entre género y praxis ambiental: itinerarios al paraíso

Author: Vilá i Nardi, Anna; Casals Costa, Vicent
Publisher: Editorial Universidad de Sevilla
Year: 1996
DOI: 10.12795/astragalo.1996.i05.04
Source: https://idus.us.es/bitstreams/8c7536f0-7128-45c1-ab28-e8caa271e114/download
ELEMENTOS PARA UNA HISTORIA DE LAS
RELACIONES ENTRE GENERO Y
PRAXIS
AMBIENTAL
I ine a ios al pa aíso
Anna
Vila i
Na di
Vicen Casals
Cos a
Los an eceden es his ó icos de los plan eamien os ac uales en o no al
eminismo y la ecología se encuen an en cie os pa adigmas emeni-
nos, en su elación y ac i ud espec o a la na u aleza y la cul u a, los
ecu sos na u ales y
la
sociedad.
D u an e la
década
de 1980
una
se- undizado
en
ellos se ha podido cons a a la
ie de plan eamien os eme gie on con g an impo ancia de las o mulaciones que en
ue za
en
los ám
bi
os de lo que
en
o no a es as cues iones se ges a on du an e la
un de e minado momen o se denominó «nue-
os mo imien os sociales». En su en o no,
una se ie de concep os han hecho o una,
en e ellos el de «sos enibilidad», «géne o»
y,
más ecien emen e, «eco eminismo», es e
úl imo un in en o de sín esis de los más ca ac-
e ís icos de es os mo imien os, el eminismo
y el ecologismo.
Aunque las p oblemá icas asociadas a es os
nue os mo imien os se conside an, en ge-
ne al, como ca ac e ís icas de las sociedades
a anzadas, exis e ac ualmen e
un
a se ie de
abajos que e o aen su génesis e incluso
algunas mani es aciones p i ilegiadas a siglos
a
n
e io es. De hecho, a medida que se ha p o-
Ilus ación ' y que luego u ie on un no des-
deñable desa ollo du an e el siglo XIX. Al-
gunos au o es, como Glacken 2 en elación a
los ecu sos na u ales, as ea on incluso su
génesis a bas an e siglos an es. Igualmen e, en
el e eno
co
mún de eminismo y ecología, se
ha pues o en e idencia la exis encia de una
elación mucho más ín ima y añeja que la
elaciona es echamen e con el asen amien-
o de las bases de las sociedades mode nas
du an e el pe iodo ilus ado'.
Sob e odo en elación a es e úl imo aspec o,
la apa ición de es os abajos debe e se en
una doble pe spec i a. Po una pa e, como
una explo ación de un campo in elec ual poco
-XXXI-
31
ASTRAGALO, 05 (1996)
A ibu ion-NonComme cial-Sha eAlike - CC BY-NC-SA
A icle, ISSN 1134-3672
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.1996.i05.04
Licenciada en Geog a ía e in es igado a en la Uni e sidad de Ba celona
P o eso de Ciencias Ambien ales de la Uni e sidad de Ge ona
32
es udiado
y,
en al sen ido, como una con i-
bución al necesa io desa ollo del conocimien-
o cien í ico, pe o ambién, po o a, como la
necesidad de legi ima a pa i del conoci-
mien o his ó ico la eme gencia de plan ea-
mien os ac uales en o no a la cues ión del
eminismo y la ecología. En es e sen ido, di-
e sos au o es han pues o de elie e cómo los
p og amas
de
in es igación his ó ica ienen
que e no sólo con el conocimien o en abs-
ac o sino sob e odo con lec u as ac ualis as
de de e minados enómenos y con el p edo-
minio de de e minadas co ien es de pensa-
mien o. Po ejemplo, el mo imien o pendula
en e en oques posi i is as e his o icis as en el
es udio de los p ocesos cul u ales explica ía
no sólo la p edilección po de e minados e-
mas sino ambién, y quizás sob e odo, el én-
asis pues o en de e minadas ca ac e ís icas de
los mismos.
La lec u a en cla e eminis a de las elaciones
en e na u aleza y cul u a o, si se quie e, en e
ecu sos na u ales y sociedad, c eemos que
iene que e con es o. La c isis de de e mina-
das o mas de acionalidad, muy e iden es y
explíci as a lo la go de las décadas de 1970 y
1980, ha conducido en e de e minados au o-
es al desc édi o de la adición ilus ada y de
los pa adigmas a ella asociados y a un conside-
able auge de nue os en oques de aíz his o i-
cis a y neo- omán ica, en omo a los cuales se
es án ges ando lo que R. Flek 4 denominó nue-
os es ilos de pensamien o.
La
cues ión en la
que es á cen ado es e a ículo, la elación
en e la p oblemá ica del géne o y la del me-
dio ambien e c eemos que es una mues a de
ello.
La lec u a ac ualis a de de e minadas cues io-
nes iene, sin emba go,
el
ecuen e incon e-
nien e de p esen a como no edosos u o igi-
nales plan eamien os que a la pos e quizás no
lo son an o. Es e incon enien e, no siemp e
inocen e, suele aduci se en una cie a selec-
ción de las uen es y an eceden es, ob iando
aquello que no encaja en el esquema eó ico al
que se quie e do a de con enido. Algo de eso
que emos mos a en las páginas que siguen.
Pa a ello, hemos escogido, en p ime luga , el
es udio de dos muje es cuya con ibución al
ema que deba imos c eemos que ue signi i-
ca i a. En e ambas, cub en el pe iodo com-
p endido en e mediados del siglo XIX y la
segunda década de 1900, y e lejan di e sos
pa adigmas en elación al es udio de la ela-
ción en e la cues ión de
la
muje y su elación
con la na u aleza y con los ecu sos na u ales.
Pe sonajes muy impo an es en su momen o
y
cuya
ob a an o esc i a como mili an e ha
enido epe cusiones indudables, es di ícil en
cambio encon a e e encias a las mismas an-
o en
la
li e a u a ecologis a y eminis a de
pasadas décadas, como en las más ecien es
o mulaciones sob e el géne o y el eco emi-
nismo, a pesa de que esboza on no pocas de
las ideas que en o no a es as cues iones se
es án p esen ando como de la más igu osa
no edad.
Clémence Roye , la «exp esión
emenina de la ciencia»
y los ecu sos na u ales
La apa ición en 1859 de El o igen de las espe-
cies es un ejemplo des acado de la apa ición
-
XXXII
-
de un nue o pa adigma cien í ico, no sólo en
elación a la biología sino ambién espec o a
muchas disciplinas, en e ellas las ciencias
sociales, que p on o adop a on algunos de los
plan eamien os de Da win, y que en su e -
ien e más decididamen e de e minis a die on
luga a lo que se ha denominado el da winis-
mo social.
Habi ualmen e se conside a el
má
s des aca-
do
ep ese
n
an e de es a co ien e a He be
Spence , que en ealidad ya había aplicado las
eo ías e olucionis as a la sociedad con an e-
io idad a la apa ición de El o igen de las
especies, y a quien al pa ece se debe la exp e-
sión
de
«S
upe i encia del más
ap O>>,
uno de
los concep os cla es del da winismo.
En F ancia, las p ime as mani es aciones del
da winismo social an asociadas a una pe -
sonalidad excepcional, Clémence Roye
,
a-
duc o a de la ob a de Da win al ancés en
1862 y a quien és e cali icó de «una de las
muje es más in eligen es y ex añas de Eu o-
pa»
',
a cuya aducción inco po ó un ex enso
p ólogo donde expone sus e lexiones sob e
las consecuencias sociales de la eo ía de la
e olución y desa olla una se ie de plan ea-
mien os adicalmen e libe ales y u ibunda-
men e an icle icales. Aunque la aducción no
ue del ag ado de Da win, que co ó sus ela-
ciones con Roye , la aducción y sus sucesi-
as eediciones ue on el p incipal ehículo
median e el que se conoció El o igen .
..
en
F ancia du an e bas an es años, pues o que la
ob a no ol ió a se aducida al ancés has a
1873. En al echa, sin emba go, Roye ya
había publicado la que ue sin duda su p inci-
pal ob a, O igine de
l'
homme e des socié és
( 1870), unos meses an es de que el p opio
Da win lo hicie a con The descen
o
man,
una ex ensa y e udi a exposición de los un-
damen os na u ales de la sociedad
en
cla e
da inis a.
Sólo es e hecho se ía ya su icien e mo i o
pa a que Clémence Roye ocupa a un luga
en la his o ia de la ciencia. Sin emba go, en
ealidad no ep esen a más que una
peque-
ña pa e de su ex ensísima, e udi a y a iada
ob a, que le con ie e a odas luces un ca ác-
e de excepción, sob e odo si enemos en
cuen a que es amos hablando de una
muje
au odidac a que desa olló el conjun o
de
su
ac i idad a lo la go de la segunda mi ad del
siglo
XIX.
Clémence Roye ( 1830-1902) nació
en
Nan es
en el seno de una amilia ca ólica, educándo-
se en F ancia e Ingla e a. La e olución pa i-
sina de 1848 hizo de ella una epublicana; a
los diecinue e años ompe con su amilia, de
iliación polí ica legi imis a, e inicia su o ma-
ción au odidac a con una a en a lec u a de los
Enciclopedis as, lo que le lle a a abandona
las c eencias eligiosas y
li
ga su des ino al
conocimien o de las ciencias. En 1858 se as-
ladó a Suiza, donde en ó en
co
n ac o con e-
publicanos exiliados, uniéndose lib emen e a
uno de ellos, Pascal Dup a , con el que u o
un
hijo.
El
año siguien e c eó en Lausana
un
cu so público de lógica pa a muje es seguido
de un cu so de iloso ía de la na u aleza, a la
búsqueda de lo que llama una «exp esión e-
menina de la ciencia», en lo que ue el p im
e
esbozo de un ambicioso p og ama de in es i-
gación que desa olla á a lo la go de oda su
ida.
-
XXXIII
-
33
ASTRAGALO,05(1996)ISSN 1134-3672
34
En su ex ensísima ob a abo dó los emas más
a iados, en e ellos la an opología, la socio-
logía, la demog a ía, la geog a ía, la biología,
la economía, la c iminología, la ísica, e c.,
siendo, pues, a un iempo, como han señala-
do sus bióg a os, economis a, socióloga, ma-
emá ica, lingüis a, ilóso a de la ciencia y
an opóloga". Es as a iadas apo aciones se
mani ies an, además de en sus di e sos lib os,
en sus nume osas publicaciones en e is as
del mayo p es igio de la época, como en Le
jou nal des économis es, en el Bulle in de
la
Socié é d' an h opologie de Pa ís o en La phi-
losophie posi i e. Es a úl ima publicación
ya da idea de su iliación posi i is a, en cu-
yo con ex o debe en ende se la he e ogeneidad
de su ob a: la olun ad de c ea una ciencia de
la sociedad holís ica y globalizado a, que las
p o undas mu aciones del conocimien o cien-
í ico de la segunda mi ad del siglo
XIX
pa e-
cían hace posible, olun ad que desde o as
o ien aciones ue compa ida po di e sos pen-
sado es de es e pe iodo, como Ka l Ma x, po
pone un ejemplo bien conocido.
Desde la pe spec i a socialda winis a es como
C. Roye abo da á el p oblema de la emanci-
pación de la muje ,
un
en oque poco co ien e
que sin duda hay que elaciona con su con-
dición de muje y con sus p opias i encias
pe sonales. Los undamen os de es e en o-
que, que adujo, además, en ac i idad p ác ica
cuando u o opo unidad pa a ello, los pode-
mos encon a en la mencionada ob a de 1870
O igine de
l'
homme e des socié és, que, a
pesa de la deuda e iden e con las eo ías da -
inis as, cabe a ibui en una pa e no desde-
ñable a
un
p oceso de elabo ación indepen-
dien e po pa e de su au o a. Al menos así lo
mani es a á explíci amen e
C.
Roye , al seña-
la , años después, que
«J'ai de aneé Da win en a i nan la héo ie
d'é olu ion, d'ap es Lama ck, dans mon cou s de
1859-1860 a Lausanne;
e'
es ce m eme hi e que
pa aissai
en
Angle e e !'O igine des Especes
don
je
n 'ai en ep is la aduc ion que pa ee que
j'y
ou ais une con i na ion de mon enseigne-
men . Dans ma p é ace e mes no es,
j'ai
de an-
eé les conclusions plus a di es de Da win. Dans
mon O igine de
!'
homme el des socié és ( 1890),
j'ai
de aneé Descen
o
Man. Dans ce meme
ou age e dans mes no es,
j'ai
de aneé Hae-
ckel, e dans
un
de nie mémoi e (Re ue d' An-
h opologie, 1880),
j'ai
p ésen é une
so
lu ion
nou elle du p obleme de l
'es
pece» '.
El
ma co gene al de la ob a de Roye se ca-
ac e iza po su c í ica de los plan eamien os
iguali a ios (en especial de Rousseau y de
P oudhon), po su mal husianismo ' y po su
eu ocen ismo acis a, bas an e explíci o como
después e emos, a los que c eyó encon a
una jus i icación cien í ica en las eo ías de
Da win
•.
Es as ca ac e ís icas, bas an e gene-
ales en el pensamien o libe al y p og esis a de
aquel momen o'", son el elón de ondo de sus
e lexiones sob e la condición emenina.
Pa a Roye las di e en es o mas adop adas
po la ins i ución amilia no e lejan
-«con-
ai emen a l'opinion dominan e», dice-es a-
dios mo almen e supe io es, sino que son el
esul ado de mejo es adap aciones «aux con-
enances de lieux, de emps, de clima , de
ace, de sociabili é, de dé eloppemen in e-
llec uel de chaque na ion» ". En o as pala-
b as, son el esul ado de una adap ación
al
-
XXXIV
-
medio na u al y social, idea que desa olla á
en su es udio de las o mas amilia es en las
di e en es sociedades de ipo cazado - ecolec-
o , pas o iles, ag ícolas y u bano-indus iales.
El
su gimien o de la di isión sexual del aba-
jo
y la c is alización del papel subo dinado de
la muje es, pa a nues a au o a, el esul ado
ine i able de las ue zas iun an es de la na-
u aleza a las que debían en en a se las so-
ciedades p imi i as, en especial a pa i del
momen o de la p ime a apa ición «des ins-
inc s de p é oyance, de p op ié é, d'indus-
ie», lo que dio luga
al
su gimien o de una
nue a necesidad social «ainsi de nou eaux
ins inc s chez les deux sexes
»:
<<
Ainsi la emme, des lo s condamnée a une ie
plus séden ai e que l 'homme, de ai pe d e de
sa o ce e de son agili é, e acqué i plus d'
a-
d esse da
ns
les a a
ux
manuels commis exclu-
si emen a ses soins. Dans une ie plus calme,
plus e i ée, plus c ain i e, passée ou en ie e
su la dé ensi e, is-a- is des au es especes ou
ibus, e dans la subo dina ion passi e is-a-
is de l'homme don elle da ai seconde les
plans ou les p ojec s, puisque de leu éussi e
dépendaien sa ie e celle de ses en an s, elle
pe dai ou e inicia i e, oyai diminue son
cou age e s'e ace ses ins inc s nomades e
gue ie s; mais elle acqué ai , pa con e, des
ins inc s plus doux e plus a ec ueux dans la
socié é exclusi e de ses en an s ou des jeunes
animaux qu'elle s'app enai a app i oise pa
une ans o ma ion de ses ins inc s chasseu s
en ins inc s pas eu s, e sous l'impulsion du
besoin qui le aisai oi en eux, soi une es-
sou ce po les jou s de amine, soi une dis ac-
ion dans les longs ennuis de sa soli ude o cée
e sou en pé illeuse
>>
".
Es e de e minismo biológico debe en ende se,
en el caso de Roye , en cla e e olu i a
y,
po
an o, ela i is a, ya que lo que en
un
de e mi-
nado momen o ue una en aja, esul ado de
la necesidad de la adap ación
al
medio, en
épocas pos e io es se con ie e en
un
ac o
e a da a io del p og eso de la humanidad,
«en soume an
d'
une
a<;on
despo ique e
b u ale les jeunes géné a ions
a
la adi ion
des ance es, e en me an ainsi obs acle aux
p o
g es apides qu 'au aien amenés ou es
les a ia ions heu eses qui, dans la sé ie des
emps, on pu se p odui e e se son ce aine-
men p odui es» ''.
En e ec o, en las sociedades u banas mode -
nas el papel subo dinado de la muje se ha
ans o mado, según nues a au o a, en un ele-
men o con a io
al
p og eso social, con i ien-
do en una exigencia la necesidad de es ablece
una elación en e los dos sexos undada en
unas nue as bases:
<<
Dans la ci é
-señala
Roye -,
l'uni é
socia-
le, ce
n'es
plus la ibu, ce n'es plus le cou-
ple, c'es l'indi idu, homme ou emme, qui
sen son d oi a l'indépendence.
C'es
la
pe sonne
humaine
qui
s'a i me
dans
sa
li-
be é
, sous la sau ega de du pac e social;
1
'homme
des champs, ag icul eu , pas eu o u
chasseu , es l'escla e des o ces iomphan-
es de la na u e. Pou le ci oyen, la amille
c'es
plus une chaine a ale des in é e s, c'es
un lien lib e du coeu . Elle
n'a
pl
us
ses a-
cines dans le sol, mais dans l
'e e
humain.
Le ma iage end done a
de eni
empo ai e.
L'au o i é pa e nelle e conjugale diminue,
s'e ace; la emme end a
n'e e
plus une p o-
p ié é, mais une associée lib e de 1 'homme,
une compagne» ".
-XXXV-
35
ASTRAGALO,05(1996)ISSN 1134-3672

36
Pa a Roye las cos umb es u banas ienden
ine i ablemen e a
la
unión conyugal disoluble
y empo al, a la igualdad de de echos de la
pa eja
y,
«en e u
d'une
loi de la na u e», al
p edominio de la in luencia ma e nal
en
la
educación
de
los hijos y
en
la ges ión de los
in e eses p i ados de la amilia '5• El p og eso
exige un eequilib io de los espec i os alo-
es de la psicología masculina y emenina o -
jados a lo la go de milenios:
<<ll
aud ai -señala-demande a
la
emme
une
pa
de
ce
qu'on n'a jusqu'ici demandé qu'a
l'homme, c'es -a-di e de
la
o ce
unie
a la
beau é, de l'in elligence
unie
a
la
douceu , e a
1 'homme
un
pe
u d'idéal
uni
a
la
puissance d'es-
p i el a
la
igueu
de
co ps» ".
Si las o mulaciones eminis as de Roye son
cla amen e explíci as a pesa del amiz so-
cialda winis a que imp egna su ob a (a pesa ,
pe o ambién
en
pa e como consecuencia), lo
mismo sucede con sus e lexiones sob e la
cues ión de los ecu sos na u ales, una con i-
bución que, aunque b e e, es de una asomb o-
sa mode nidad.
La adición libe al en economía, en especial
la de
o
ien ación más adical como e a la de
Clémence Roye , no
ha
sido his ó icamen e la
más ecunda
en
el es udio del p oblema de los
ecu sos na u ales, sino más bien lo con a-
io. Sin emba go, Roye abo dó una cues ión
desde un pun o de is a que la alejaba de o -
ma muy impo an e
en
es a cues ión de la es-
cuela del libe alismo económico, a la que,
en
elación a es e ema c i icaba abie amen e. La
cues ión, c eemos, iene que e ambién
en
es e
caso
con la peculia o ma de en ende el
e olucionismo y la in luencia de la co ien e
da inis a.
An es hemos señalado cómo de endía la eman-
cipación de la muje en é minos e olucionis-
as po el hecho de habe pasado a desem-
peña
un
papel p og esi o en las sociedades
mode nas, cues ión es a que en gene al no se
ha de endido desde el da inismo social. Algo
po el es ilo sucede en su azona espec o a
los ecu sos na u ales: libe al con encida,
no
sólo
desde el
pun o
de
is a
económico
y
social, sino ambién espec o a las eo ías eco-
nómicas que de endía, en ende á que la cues-
ión de los ecu sos na u ales es una impo -
an e excepción al dogma del laisse ai e,
laisse passe , p ecisamen e po que,
en
ela-
ción a es a cues ión, es a o ien ación econó-
mica ponía g a emen e en cues ión las posibi-
lidades de p og eso u u o. Mas de un siglo
an es del In o me B und land , Roye de en-
dió
en
inequí ocos é minos la necesidad de
una polí ica económica en elación a los e-
cu sos na u ales basada en c i e ios de lo que
hoy se conoce como <<desa ollo sos enible>>.
El abajo
en
el que Clémence Roye desa o-
lló es as ideas es á o mado
po
dos a ículos
publicados
en
sep iemb e y diciemb e de 1869
en
el Jou nal des Economis es, p es igiosa
e is a económica ancesa de o ien ación li-
be al adical. En ellos abo da la cues ión del
ago amien o de los ecu sos na u ales, es u-
diando es a cues ión en elación a lo que hace
e e encia sucesi amen e a la iqueza mine al,
las iquezas o gánicas ( lo a y auna) y lo que
denomina «la ue za p oduc o a del suelo>>
",
es deci , los ecu sos edá icos.
El
abajo
debió de llama pode osamen e la a ención,
-
XXXVI
-
pues o que unos meses después ue aducido
al
español de la mano de un des acado inge-
nie o o es al, F ancisco de Paula A illaga,
au o que más a de desa olla ía una impo -
an e labo en el e eno de la me ología y
la
geodesia y que desempeñó du an e años el
ca go de di ec o del Ins i u o Geog á ico
Español. De ideas no ablemen e conse acio-
nis as, A illaga, además
de
aduci los ex os
de Roye les añadió
un
a ículo en o ma
de
epílogo en el que glosa la impo ancia del
en oque de la cien í ica ancesa, señalando
algunas ma izaciones a sus plan eamien os pe-
o alo ando al amen e su con ibución al es-
udio del p oblema de la conse ación de los
ecu sos na u ales, que ya en onces comenza-
ba a plan ea se con ue za
18
•
En es os a ículos, Roye plan ea que si bien es
pa ida ia de la libe ad más en la p oducción,
explo ación y ci culación
de
la iqueza mobi-
lia ia, la cues ión cambia cuando
se
a a
de
cie as iquezas «dadas di ec amen e po . la
na u aleza en can idades limi adas, y que
el
homb e no puede ol e a c ea una ez consu-
midas o a uinadas» '
",
en una palab a, y en é -
minos ac uale
s,
el p oblema de la limi ación de
los ecu sos no eno ables, en e los que consi-
de a los mine ales (incluidos los ene gé icos),
la lo a (en especial
Jos
bosques), la auna y la
capa é il del suelo, como ya se ha indicado.
En elación a ello indicaba que si bien desde
el pun o de la adminis ación del Es ado e a
una cues ión que a añía a la economía polí ica,
«desde el pun o de is a humano, el p oblema
es social, es cues ión de ida o mue e pa a
la
humanidad, es quizá en el po eni el é mino
a al de
su
p og eso y de su exis encia»"'.
Es a cla i iden e o ma de azona la ex ende-
á desde los ma e iales des inados a la cons-
ucción has a los ene gé icos, mos ando una
ex ao dina ia capacidad de an icipa algunas
de las p oblemá icas que un siglo más
a
de
sacudi ían la economía mundial y da ían paso
al nacimien o del mo imien o ecologis a. Así,
en elación
al
ago amien o de los ecu sos na-
u ales podemos lee lo siguien e:
<<
O o an o puede deci se del pe óleo ame ica-
no: sus uen es son inmensas pe o no inago a-
bles. Recien emen e descubie o se ha di undi-
do ya po odas pa es y ha dado o igen a eno -
mes o unas. El pe óleo pa ece que den o de
poco pod á supli a la hulla, como ha eem-
plazado
al
gas y al acei e has a en I alia, país
clásico del oli o: pe o un día se acaba á y
en onces, aunque la ciencia haya dado su sus i-
u o, mucho hab án pe dido la Amé ica y la
Ingla e a
>>
21
•
Se mos a á pa ida ia de p o ege po ley
an o la auna como la lo a nacional, cuya
di e sidad es un alo
al
que no se debe ba-
jo
ningún concep o enuncia : el empob eci-
mien o gene al de la lo a y la auna, indica,
«es un a iso se io, de que me ece p eocu-
pa se odo
el
que ilosó icamen e se emon a a
las causas de aquellos hechos, a in de exami-
na sus consecuencias y busca los opo unos
emedios»
~
2
•
Incluso an icipa á la necesidad
de lo que hoy día se denomina «ja dine ía
u bana ecológica», al señala que en luga de
u iliza plan as nacidas «en un me idiano
opues o o bajo una la i ud
di e en e>>
se ecu-
a a las plan as del luga pe mi iendo así el
desa ollo de la «lib e exube ancia de la na u-
aleza». Nada pe de ía, dice, el pasean e de la
-
XXXVII
-
37
ASTRAGALO,05(1996)ISSN 1134-3672
38
ciudad si en luga de ege ales exó icos pudie-
a «pasa e is a
en
una ho a a una g an pa e
de la iqueza bo ánica de F ancia» 21•
Jun o al in e encionismo es a al en ma e ia
de ecu sos na u ales
-una
e dade a he ejía
pa a los pa ida ios de la escuela adical libe-
al-
Roye ecu e o a ez al socialda inis-
mo y al de e minismo biológico pa a esboza
una p opues a al e na i a. Pa a nues a au o a,
<<La
egla que la sociedad debe adop a en es as
cues iones es la imi ación más iel que sea posi-
ble de la na u aleza, pa a aumen a sin cesa la
ida humana. En luga de disminui el núme o
de o mas i ales, debe mul iplica las y di e si-
ica las de mil mane as.
[ ... ]
Es e po eni es lejano: pe o no impo a. Si
nues as p e isiones son exac as, se i án de
b újula al homb e en las e oluciones de su p o-
g eso y con ibui án a la e dade a elicidad de
la humanidad»
24
•
Igno amos la epe cusión que es os a ículos
de Roye u ie on en F ancia, pe o en Espa-
ña sin duda no ue nada desdeñable, en e
o as azones
po
el p es igio y ca ác e doc-
inal que u o
la
Re is a o es al, económica
y ag ícola, en la que ue publi
ca
da
la aduc-
ción, y en
la
p opia pe sonalidad
de
A illaga.
No se á
la
única ez que los o es ales es-
pañoles se e ie an a Roye y u ilicen sus
a gumen os pa a de end
e
la causa o es al.
Muchos años después, el mismo A illaga e-
cu i á a a gumen os que ecue dan a los de
Roye
en
el p ólogo a una amosa ob a de p o-
paganda o es al debida a o o impo an e in-
genie o, And és A elino de
A men e as'
que
aunque segu amen e po casualidad, años des-
pués esc ibió
un
a ículo de í ulo signi ica i-
o pa a el abajo que es amos desa ollando,
i ulado «In luencia de la muje en la solución
del p oblema o es al>>"'.
Annie Besan : mal husiana, eóso a
y líde independen is a de la India
El socialda winismo de Clémence Roye ob-
iamen e enía o as consecuencias que se de-
i aban de sus pos ulados y de su en oque. Po
ejemplo, pa a ella la sociedad no debía pone
abas
al
desa ollo en su seno de la selección
na u al, e iden emen e en la «imi ación más
iel que sea posible de la na u aleza», consi-
de ando odo lo que se
le
opusie a como
un
eno
al
p og eso: la eligión o la democ acia
uni e sal, po ejemplo, que con su insis encia
en la igualdad y la p o ección al débil aen
como consecuencia
<<d
'ag a e e de mul i-
plie dans la ace humaine les maux auxquels
elle p é end po e emede» 27•
No solamen e se opone al iguali a ismo social
(la única igualdad que acep a es la de opo u-
nidades, la igualdad en
la
libe ad), sino que
es abie amen e acis a.
En
el p ólogo a la
edición ancesa de L'O igine des Especes,
no deja dudas al espec o. Da win, dice, nos
suminis a las nociones cien í icas que pe mi-
en cues iona una supues a igualdad en e los
indi iduos y las azas:
<<Rien n
'es
plus é iden que les inégali és des
di e ses aces humaines; ien enco e de mieux
ma qué que ces inégali és en e les di e ses
indi idus de la méme
a
ce
. Les donnés de la
h
éo
ie de sélec ion na u elle ne peu en plus
nous laisse dou e que les aces supé ieu es ne
se soien p odui es succesi em
en
; e que, pa
-
XXXVIII
-
conséquen ,
en
e u
de
la
loi
du
p og es, elles
ne
soien des inées a supplan e
les
aces
in é-
ieu es
en
p og essan enca e, e
non
a
se
mé-
lange
e
a
se
con ond e
a ec
elles
au
isque
de
s'abso be en elles pa
des
c oisemen s
qui
e ain baisse
le
ni eau
moyen
de
l'espece.
En
un
mo ,
les
aces humaines
ne
son
pas
des
especes dis inc es,
mais
ce
son
des
a ié és
bien anchées e o inégales;
e
il
aud ai y
é léchi a
deux
ois
a an
de
p oclame l'
éga-
li é
poli ique
e
ci ile chez
un
peuple compasé
d'une mino i é d'Indo-Eu opées e d'une majo-
i é
de
Mongols
ou
de
N
e
g es>>".
Es as ideas, que ecue dan mucho a las desa-
olladas po Haeckel en di e en es abajos'",
ue on luego desa olladas po o o discípulo
y pa ien e de Da win, F ancis Gal on, le an-
ando odo el edi icio concep ual con p e en-
Según ella misma cuen a en su au obiog a ía,
la p ime a e apa de su ida es u o dominada
po la elicidad y el mis icismo eligioso, a-
lo es que p on o, a aíz de su desa o unado
ma imonio, se án cues ionados.
De
es e
modo
la p o unda in elicidad conyugal y
la
p og e-
si a pé dida de su e culmina án an o con el
abandono de su ida conyugal
como
en la
adopción del a eísmo en las ilas del cual se
con e i á p on o en una de sus más des aca-
das mili an es 10•
Al inicia es e nue o pe íodo de su ida esul-
a ascenden al su encuen o con el polí ico
adical inglés Cha les B adlaugh, que
la
in o-
dujo en los cí culos del lib epensamien o y
a eísmo londinenses. Ambos y desde las pági-
nas del Na ional Re o me , como edi o y co-
siones de disciplina cien í ica que se conoce- edi o a espec i amen e, se consag a on a una
á con
el
nomb e de eugenesia. Y aunque las in ensa labo de e o ma social. Asimismo, y
p eocupaciones ambien ales y eminis as de como miemb o in eg an e de la Na ional Se-
Gal on pa ece
se
que ue on bien escasas,
lo
cie o es que ales líneas de pensamien o
-la
eugenésica, ambien alis a y e
minis a-
ienen
en común las o mulaciones de co e e olu-
cionis a, elación que nunca se ompe á del
odo. El caso de o a muje ex ao dina ia,
Annie Besan , nos apo a nue as pe spec i as
al espec o.
Nacida Annie Wood (Lond es, 1847) en el se-
no de una amilia i landesa acomodada, as la
mue e de su pad e y dada la p eca ia si ua-
ción económica de la amilia, Annie se asla-
dó a i i con Miss Ma ya , ecibiendo una
educación ca ac e ís ica de la conse ado a
sociedad ic o iana.
En
1868 se casó con el
pas o anglicano F ank Besan , al que abando-
na ía cinco años
má
s a de.
cula Socie y, desa olló una in ensa labo de
con e encian e en la de ensa de la libe ad y el
desa ollo
humano".
Signi ica i amen e su
p ime a con e encia lle aba po í ulo: «La
condición polí ica de la muje >>.
En
su ideal de e o ma social y mejo a de las
condiciones de ida de las clases abajado as,
Besan ab azó la causa de la libe ación de
la
muje . La oma de posiciones an adicales y
de angua dia en una sociedad an o odoxa le
aca eó di e sos p oblemas legales. En es e
sen ido, el escándalo que p o ocó
la
publi-
cación, en 1877, del olle o neomal husiano
del no eame icano D .
Ch
a l
es
Knowl on The
F ui s
o
Philosophy. The p i a e companion
o young
ma ied people (1832),
po
pa e del
Na ional Re o me , es sólo un ejemplo. Así,
-
XX
XIX -
39
ASTRAGALO,05(1996)ISSN 1134-3672
46
b es. Es la adecuación de
un
cie o esquema gismo decimonónico y de las muje es que
men al a las nue as condiciones de la «na e desa olla on su ac i idad en los mo imien os
espacial Tie a», como la denominó el econo- e oluciona ios de la p ime a mi ad de siglo.
mis a Boulding. Se á en es a misma adición en la que se p o-
A p incipios de 1970 oda la p oblemá ica
asociada
al
medio ambien e sal ó a
un
luga
p o agonis a en las p eocupaciones públicas
con mo i o de a ios acon ecimien os, de los
que sólo cabe eco da la g an di usión del
p ime in o me del Club de Roma
(Los lími es
del c ecimien o,
1971
),
la Con e encia de Es o-
colmo ( 1972) y la i upción de la c isis ene -
gé ica ambién en es os años. La explosión de
es as emá icas y p eocupaciones, ges adas des-
de años a ás, ha con inuado con pos e io idad
su impa able expansión. La eme gencia de
es e enómeno, que p on o ha ido omando
la
o ma de lo que se ha denominado una «c isis
de ci ilización», ha ido gene ando en su seno
y en su en o no una se ie de mani es aciones
que, aunque p esen adas ecuen emen e co-
mo p oblemá icas p opias de los iempos más
ecien es, en ealidad p esen an una es echa
elación con las o mulaciones que a lo la go de
es e ex o hemos ido exponiendo a a és de las
igu as de Clémence Roye y Annie Besan .
Con la explosión ecologis a de los años 70
no
se p odujo una con e gencia de in e eses con
el mo imien o emenis a que se había desa-
ollado después de la Segunda Gue a Mun-
dial. Muy inculado a la adición socialis a y
ma xis a, es e eminismo u o uno de sus
hi os más signi ica i os en la ob a de Simone
de Beau oi
El segundo sexo,
y se ca ac e i-
zaba po su ei indicación de
Jos
de echos de
la muje en é minos de igualdad con el hom-
b e, siendo en al sen ido he ede o del su a-
duci án los p ime os in en os de ap oximación
de ambas p oblemá icas, siendo quizás el p i-
me de ales esc i os
el
úl imo capí ulo del
lib o i ulado
La dialéc ica del sexo,
esc i o en
1973 po la des acada eminis a no eame ica-
na Shulami h Fi es one, i ulado p ecisamen-
e
«Feminismo y ecología»
5
'.
En F ancia y
po esos mismos años
F an~oise
d'Eaubonne
publicó
un
pa de lib os sob e la misma cues-
ión i ulados
Ecologie-Féminisme. Ré olu-
ion ou mu a ion? y Féminisme ou
la
mo ,
que si ie on de base eó ica del denominado
«Mou emen Ecologie-Féminisme Ré olu-
ionai e». He be Ma cuse, po su pa e, abo -
dó ambién some amen e
la
cues ión en
El
homb e unidimensional,
al
igual que el ilóso-
o
ge mano
W.
Ha ich. Den o de la li e a u a
mili an e ecologis a pueden encon a se unos
pocos a ículos dedicados a es ablece puen es
en e ambos mo imien os.
Dado su ca ác e pione o, ale la pena señala
algunos de los elemen os del abajo de Fi es-
one. La adical no eame icana pa e de la
exis encia de una coincidencia de obje i os
en e los dos mo imien os, que sin e iza en la
necesidad de con ol de las nue as ecnologías
con ines humanos, es ableciendo así
un
equili-
b io bene icioso pa a
el
homb e y el medio.
Es a coincidencia de obje i os la conc e a, ade-
más, en dos aspec os: p ime o, el con ol
de
la
ecundidad, como consecuencia de la necesi-
dad de pone bajo con ol la explosión demo-
g á ica,
el
uso de an iconcep i os y el con ol
-XLVI-

de la na alidad/ ep oducción a i icial
y,
segun-
do, lo que denomina cybe na ion, palab a con
la
que exp esa
la
con eniencia
de
la adopción
po pa e de máquinas
de
de e minadas uncio-
nes labo ales. Te mina señalando que
«el
mo i-
mien o eminis a iene la misión esencial
de
c ea la acep ación cul u al
del
nue o equili-
b io ecológico necesa io pa a
la
supe i encia
de
la
aza humana en el siglo
XX»
52.
Es ob io que el plan eamien o
de
Fi es one no
hace, conscien emen e o no, o a cosa que e-
oma iejos esquemas del mal husianismo y
el mo imien o eugenésico, en un ma co aun
de con ianza en las posiblidades del p og eso
asociado
al
conocimien o cien í ico. Sin em-
ba go, la u u a elación en e mo imien o e-
minis a y ecologismo no i án,
al
menos de o -
ma gene al, en es a di ección.
el de «géne o» y «di e encia», cuya eme gen-
cia hay que elaciona la no sólo con el ipo de
abajos an es señalados sino ambién con una
se ie de ans o maciones en el ambien e cul-
u al de los países más desa ollados, en e
ellos
·el
desc édi o c ecien e de las eo ías
ma xis as
y,
en gene al, del pensamien o de
izquie das, al que an inculado había es ado
el eminismo.
El nue o eminismo que se desa olla en la
década de 1980, al que algunos au o es han
cali icado
de
eminismo cul u al, p esen a
no ables di e encias espec o
al
del pe íodo
an e io , pues o que equipa a la libe ación de
la
muje
al desa ollo de una
con acul u-
a emenina que debe emplaza a la cul u a
dominan e (en es os g upos
se
encuen a el
mo imien o an i-po nog a ía, el eco eminis-
mo y el mo imien o paci is a- eminis a, aun-
En los años 80 an su giendo una se ie
de
o -que desde luego con posiciones ideológicas
mu aciones que p e enden o ien a la e lexión
eminis a po caminos bas an e di e en es. En
p ime luga , apa ecen una se ie de abajos
de
ipo his ó ico en los que
se
e o mula la ela-
ción en e na u aleza y cul u a en cla e emi-
nis a. En e ellos
se
pueden ci a los de Ca olyn
Me chan (1980) 53 y B ian Easlea (1981) 54• Co-
mún en ellos
es
su ei indicación de la « emi-
nización de la Na u aleza», concepción que
hab ía es ado igen e has a el Renacimien o,
momen o en que, con la e olución cien í ica,
se
legi ima el p oyec o acionalis a de expolia-
ción
de
la Na u aleza
y,
pa alelamen e, la ma -
ginación del sabe ances al emenino y el
encumb amien o del sexismo cien í ico.
muy di e sas). Abogan po el man enimien o
de las di e encias de géne o. En su e sión
más adical, hay quienes a i man que los hom-
b es son mu an es y que pueden elimina se a
sí mismos con el iempo, y una de ellas, Sally
Gea ha , insis e en que la conse ación del
plane a exige «que se eduzca la p opo ción
de homb es y se man enga ap oximadamen e
en el
10%
de la aza humana» 55 •
Mien as que adicionalmen e el eminismo,
aunque des acando la dimensión psicológica
de la op esión
de
las muje es, comp endía la
impo ancia de analiza y cues iona la base
ma e ial del pa ia cado, el eminismo cul u al
se ha in e esado sob e odo po alimen a una
Du an e es e pe íodo comienzan a hace o u- conciencia emenina al e na i a más que po
na una se ie de nue os concep os, en e ellos un cambio de es uc u as. En es e sen ido, al
-XLVII-
47
ASTRAGALO,05(1996)ISSN 1134-3672
48
como señala Alice Echols, mien as las p i-
me as conside aban la necesidad
de
una e-
olución sexual más amplia que la e olución
socialis a que pe mi i ía e adica odo
el
sis e-
ma de clases, las segundas en
al
capi alismo
y
al
socialismo igualmen e pe judiciales pa a
las muje es: exis e una o al incompa ibilidad
en e izquie da y eminismo y sólo és e e adi-
ca á la op esión de clase y acial, dada la o al
supe io idad y comunidad de las muje es
'".
La o mulación más comple a que conocemos
de es as ideas in eg ado as de la p oblemá ica
ecológica y de la muje se debe a la ísica y
ilóso a de la ciencia Vandana Shi a, mili-
an e eminis a y ecologis a india, en su lib o
Ab aza la ida. Muje , ecología y desa ollo
57
,
publicado en 1988. Aunque bas an e más ma-
izada en sus p opues as,
la
ob a es
un
se io
pone en el cen o de su a gumen ación la idea
de
P ak i i,
el p incipio emenino, cuya ei-
indicación es del odo imp escindible pa a la
supe i encia:
«La ecupe ación del p incipio emenino
-dice-
es
un
desa ío in elec ual y polí ico
al
mal desa-
ollo como p oyec o pa ia cal de domina y
des ui , de iolen a , subyuga y desposee a la
muje
y
a la na u aleza
y
p escindi de ambas.
La polí ica de la ida cen ada en el p incipio
emenino pone en ela de juicio los p incipales
pos ulados no sólo de
la
economía polí ica sino
ambién de la ciencia de los p ocesos que ame-
nazan la ida
»''.
La ob a de Shi a, aliosa en di e sos aspec-
os, no llega a p onuncia se explíci amen e po
una uel a a
la
i acionalidad, limi ándose a
de ende
la
exis encia
de
a ias acionalida-
in en o de in eg a el análisis de ambas cues- des.
Un
ma iz ambién p esen e en Feye a-
iones bajo un pun o de is a común. bend, que no ha impedido que uno de sus ex-
os
de
mediados de 1980 u ie a
el
muy explí-
Basándose desde
un
pun o de is a his ó ico ci o í ulo, que hay que in e p e a en el más
en g an medida en la ob a de Ca olyn Me - li e al de los sen idos, de
Adiós a la azón
""
.
chan ya comen ada, desde un pun o de is a
me odológico es á cla amen e inspi ada en las
co ien es an i-mé odo, an bien ep esen adas
po la ob a de Paul Feye abend,
al
que inco -
po a nume osos elemen os de
la
adición hin-
dú.
Su
e oz c í ica
al
pensamien o ilus ado
y
á
la adición cien í ica occiden al iene su
complemen o en la ein indicación de las
o mas de conocimien o adicionales, lo que
«obliga a echa abajo la dis inción en e lo
sob ena u al y lo na u al, lo acional y lo i a-
cional, lo social y lo cien í ico»'".
Es ine i able,
al
lee ales o mulaciones, pen-
sa en Annie Besan . Al igual que la eóso a,
Conclusión: el u u o
y
la
D a. Bá ba a
No hace mucho el esc i o
J.
G.
Balla d ha pu-
blicado una no ela i ulada
Fuga al Pa aíso"
',
en el que se abo da en cla e no elada di e sos
ópicos de la acción de los mili an es ambien-
ales. Si uada en el ma co de un a olón an-
cés en
el
Pací ico amenazado po unas p ue-
bas nuclea es, iene po p o agonis a a la D a.
Bá ba a, que lle a á has a sus ex emos su a-
dicalismo eco eminis a en el mencionado a o-
Ión,
al
que in en a con e i en el Pa aíso en el
que o ja su u opía.
-XLVIII-
Aunque la no ela
no
me ezca
un
excesi o
in e és,
su
cons ucción a base de luga es co-
munes y no icias que en los úl imos iempos
han ocupado con ecuencia los i ula es de
los pe iódicos
le
con ie e
un
ca ác e no del
odo i eal.
El
ca as o ismo que imp egna la
pa e inal de la ob a y la p esen ación ex e-
madamen e c uel de las consecuencias úl i-
mas, pe o no ilógicas, de cie as líneas de pen-
samien o y acción, que ansmu a la de ensa
de los animales en
la
caza y ex e minio del
a ón, segu amen e hab á p o ocado las i as
de los colec i os más di ec amen e aludidos,
es deci , las eminis as y los ecologis as, en lo
que, desde luego, azón no les al a á.
Sin emba go, en momen os en que cie as o -
mulaciones, ya sean inspi adas en adiciones
más o menos exó icas, i acionalismos o de-
e minismos de di e so cuño, es án eniendo
NOTAS
un
amplio p edicamen o, segu amen e no es á
de más e lexiona sob e las consecuencias
úl imas de de e minadas o mas de mal azo-
na .
El
echazo de la adición ilus ada o el
cues ionamien o de la ciencia y de la azón,
hechas ecuen emen e de o ma í ola y
banal, no con ibui án sin duda a la e isión
c í ica de una de e minada adición de pen-
samien o, a la que se deben muchos de los
males que aquejan a nues o medio y nues a
sociedad pe o a la que debemos ambién la
mayo pa e de sus bene icios. Di ícilmen-
e pod án encon a se salidas a la compleja
y delicada si uación de nues o iempo e-
cu iendo al i acionalismo y a la con usión.
Aunque la adición clásica g iega señala que
el
o den nace del caos, nada nos dice sob e
si
siemp e se á así o de
si
el eme gen e nue o
o den end á alguna dimensión ealmen e hu-
mana.
' U eaga, L.,
<<Ex
plo ación y conse ación de la na u aleza en el pensamien o
ilus ado>>
, GeoC í ica, n.
0
50
, págs. 3-
49, 1984, y U eaga, L., La ie a
es
quilmada. Las ideas sob e
la
conse ación
de
la
na u aleza en
la
cul u a españo-
la
del
si?,
lo
XVIII,
Se bal/CSIC, Ba celona, 1987.
' Glacken,
C.
L
..
T aces on he Rhodian Sho e. Na u e and Cul u e
in
Wes e n Though om ancien imes o
h
e end
o he
Ei?,h een h Cen u y, Be keley, Uni e si y
o
Cali o nia P ess, 1973 ( ad. esp.: Huellas sob e
la
a ena de la playa
de Rodas, Se bal, Ba celona), 1995.
' Me chan , C., The dea o na u e: women, ecolo?,y and he scien i ic e olu ion, Ha pe and Row; Easlea,
B.
, Science
and sexual opp esion. Pa ia chy's con on a ion wi h woman and na u e, Weiden eld and Nicolson, 1981.
' Fleck, L., La ?,énesis y el desa ollo de
un
hecho cien í ico, Alianza Uni e sidad, Mad id, 1980.
' Ci ado po Cla k,
L.,
<<E
l da inismo social en F ancia», Mundo Cien í ico, Ba celona,
n.
0
79, pág. 408, 1988.
' Lenclud, G. 1990,
<<L'empi e
de la syn hese», P e acio a la edición acsímil de Roye , C., O i?,ine de /' homme
e
des
socie és, Pa ís, Guillaumine e Cíe, Víc o Masson e Fils, pág.
VI
, 1870. Además del abajo ci ado, el es udio de la pe -
sonalidad de
C.
Roye puede encon a se en F aisse, G., C/émence Roye . philosophe e emme de sciences, La
Decou e e, Pa ís, 1985; F aisse, G.
,<<C
lémence Roye ( 1830-1902): lec u e de Da win e ega d éminis e», Raison p é-
sen e,
n.
0
67, págs. 87-103, 1983. In o maciones complemen a ias pueden igualmen e halla se en Cla k, L.,
<<E
l da i-
nismo social en F ancia
>>,
Mundo Cien í ico, Ba celona,
n.
0
79, págs. 406-414, 1988, y en Con y,
Y.
, L' in oduc ion
du
da winisme en F ance au
XIX
e siecle, Lib ai ie Philosophique J.V in, Pa ís, 1974.
' Roye , C.,
<<
Le e de Cl.
Roye a
A. de Qua e ages», ep oducida en Con y, 1974, pág. 437, 1891.
-XLIX-
49
ASTRAGALO,05(1996)ISSN 1134-3672
' Hablando de la lucha po la supe i encia y la selección na u al, Roye señalaba: «Nous ouchons ici
a
la
loi de
Mal hus, c'es -li-di e qu'une ce aine quan i é limi ée de ie é an possible
a
su ace du monde,
il
ésul e a alemen de
la mul iplica ion en aison p og essi e des ep ésen an s de chaque espece, que dans ou e espece
un
ce ain nomb e
d'
indi idus son! a alemen oués
a
la mo !
>>
(Roye , pág.
13,
1870).
' Lo que Da win
no
compa ía y que, jun o con
el
an icle icalismo e oz de Roye , muy explíci o en
el
p ólogo y no as
de la aducción ancesa
deL'
O igine, lle ó
al
na u alis a inglés a suspende sus elaciones con su aduc o a ancesa.
'"
Como muy bien señala
G.
Lenclud (págs. I-IV, 1990). Es as mismas ca ac e ís icas, o muladas, además, en é minos
muy pa ecidos, pueden encon a se, po pone
un
ejemplo signi ica i o, en
E.
Haeckel.
" Roye
,
pág. 501, 1 870.
" Roye , pág. 548-549, 1870.
~.,
Roye , págs. 549, 1870.
" Roye , págs. 515, 1870.
15
Roye , págs. 516, 1870.
" Roye , C
.,
<<P é ace» a Da win, Ch.,
De/'
o igine des especes pa sélec ion na u elle, Pa ís, págs. XXXIV-XL, 1862.
" Roye , C.,
<<
De
la p o ección de las iquezas na u ales», Re is a o es al. económica y ag ícola, Mad id, págs. 61-73,
307-321, 1870.
" A illaga,
F.
de
P.
,
<<De
la
p o ección de las iquezas na u ales (Conclusión)», Re is a o es al. económica y ag íco-
la, Mad id, págs. 466-477, 1870.
" Roye , pág. 61, 1870.
20
Roye , pág. 64, 1870.
" Roye , pág. 70, 1870.
12
Roye , pág. 308, 1870.
50 "
Roye , pág. 314, 1870.
" Roye , pá
g.
321, 1870.
" A men e as,
A.
A.
de, Á boles y mon es, Imp en a de Rica do Rojas, Mad id, 1903. P ólogo de F ancisco de Paula
A illaga, 1903.
26
A men e as,
A.
A de,
<<In luencia
de
la
muje en la solución del p oblema o es al», Re is a de Mon es, Mad id, págs.
599-605, 650-656, 676-682, 1913.
27
Roye , C., <<P ólogo» a
la
quin a edición ancesa (1872)
de
L'o igine
des
especes, ep oducido
en
Thuillie ,
P.,
Les biolo-
gis es on -ils p end e le pou oi ?, Edi ions Complexe, B uselas,
1981
, págs. 309-312.
La
ci a co esponde a
la
página 309.
" Op. ci ., pág. 311.
" En e ellos la muy di undida His o ia na u al
de
la
C eación, que e á sucesi as ediciones a pa i de
la
p ime a ale-
mana de 1868 y que ue aducida a di e sos idiomas.
"'
Besan , A., Au obiog a ía, pág. 79:
<<Me
sen ía ul ajada, desespe ada, sin halla pue a de escape de una ida que,
pe dida
la
e
en Dios, no me había enseñado a i i con iando
en
el
homb e
»,
Edi o ial Ey as, Mad id, 1980.
" Besan!, pág. 123: <<
Bu
eno se á pa a la humanidad que se asciendan los c edos y dogmas, que se des anezca la
supe s ición y que la cla a
lu
z de libe ad y
de
la
ciencia albo ee sob e
la
ie a egene ada; pe o se á bueno an sólo
si
los homb es es echan los ínculos de la ec i ud, del hono y de la
e dad>>,
1980.
" Ke les,
D.
J.,
In he name o eugenics. Gene ics and he use o human he edi y. Nue a Yo k, 1985. T aducción espa-
ñola: La eugenesia: ¿Ciencia o u opía? Una polémica que du a
ci
en años, pág.
28
, Plane a, Mad id, 1985 .
.
n
Besan , pág.
81
, 1980.
" Besan , pág. 129, 1980.
" Annie Besan explicó su con e sión
al
eoso ismo en una ca a publicada en el Na ional Re o me
el
30 de junio de
1989. También se publicó en
la
misma echa o o esc i o de Cha les B audlaug, que supuso el dis anciamien o público
de ambos pe sonajes.
-L-
"'
Besan , pág. 266, 1980.
" En elación a la eo ía de la e olución, es e p oceso
ha
sido es udiado po Bowle ,
P.
J., El eclipse del da winismo.
Teo ías e olucionis as an ida winis as en las décadas en o no a 1900. Labo , Ba celona, 1985.
" Una excelen e exposición de los undamen os y ca ac e ís icas del mo imien o eosó ico puede encon a se en la
en ada
<<
Teo
so
ismo» de la Enciclopedia Espasa Calpe, que además suminis a nume osas y de alladas in o maciones.
Fue esc i a a mediados de los años 1920, y la p opia ex ensión del a ículo da una ajus ada idea de
la
impo ancia de
es a co ien e en aquellos momen os.
'"
Lan ie , J., La Théosophie, Cul u e, A , Loisi , 1970. Exis e una aducción española con el í ulo La Teoso ía.
Ma ínez Roca, Ba celona, 1978.
~·
Lan ie , págs. 89-90, 1978.
" Shi a,
Y.,
S aying
A!i1
•e
. Woman, ecology and Su iml, Zed Books, Lond es, 1988. T aducción española: Ab a:a la
ida. Muje . ecología y desa ollo, Ho as y Ho as, Mad id, pág. 77,
19
95.
" Lan ie , pág. 81, 1978.
" Sala de Sella es,
M.
, «Apéndices» a Besan , pág. 280, 1980.
"' Woodock, G., Gandhi. G ijalbo, pág. 71, Ba celona, 1983.
" Ci ado po Sella es, M., «
Apéndices>>
a Besan , pág. 289, 1980.
" Te án,
M.
de, «Una é ica de conse ación del
paisaje>>,
en Pensamien o geog á ico y espacio egional en España,
págs.
105
-120, Uni e sidad Complu ense de Mad id, 1982.
" Paccino, D
.,
El emb ollo ecológico. La
id
eología de la Na u aleza, A ance, pág. 75, Ba celona,
19
75.
" Op. ci ., pág. 76.
" Huxley,
J.,
Essais d' un biologis
e.
La ci a es á omada de Thuillie ,
P.
, «La en ación de la
eugenesia>>,
Mundo
Cien í ico. 38, pág. 778, Ba celona, 1984.
"' Ke les,
D.
J., La eugenesia, ¿ciencia o
id
eo/(lgía?, pág. 149, Plane a, Ba celona, 1986.
" Fi es one, S., The Dialec
o
S
ex, William Mo ow & Co, Nue a Yo k, 1973. T aducción española: La dialéc ica del
sexo, Ed. Kai ós, págs. 241-253, Ba celona,
19
76.
" Fi es one, pág. 253,
19
76
.
" Me chan ,
C.,
The dea h
o
na u e: women, ecology and he scien í ic e olu ion, Ha pe and Row, Lond es, 1980.
" Easlea, B., Science
and
sexual opp esion. Pa ia chy's con on a ion wi h woman and na u e, Weiden eld and
Nicolson, 1981.
" Gea ha , S., «The Fu u e-I The e
Js
One-ls Female>
>,
19
82, en Mcallis e ,
P.
(ed
.)
, «El ello domado: la polí ica sexual
e
minis a en e 1968-83
>>,
19
84, en Vanee, C. S., Pleasu e and Dange : Explo ing Female Sexuali y. Rou ledge
&
Kegan Pau
l,
1984. T aducción española: Place
y
pelig o. Explo ando la sexualidad emenina, Edi o ial Re o
lu
ción,
pág. 83, 1989.
" Echols, págs. 86-88, 1989.
" Shi a,
Y.,
S aying Ali e. Woman, ecology
and
SuJTi al, Zed Books, Lond es, 1988. T aducción española: Ab aza la
ida. Muje , ecología y desa ollo, Ho as y Ho as, pág. 1995.
" Shi a, pág. 68, 1995.
w
Shi a, pág. 45, 1995.
"' Feye abend, P., Adi
ós
a la azón. Po si no ue a su
i
cien e con el í ulo gene al del lib o, la
co
nclusión de la p ime-
a pa e lo iene idén ico, e minando de la siguien e mane a: «Sus denominadas iloso ías ( acionalis as) han en ene-
nado nues as idas y o cido nues as almas.
Ya
es
ho a de elimina es a en e medad de en e noso os y e oma a ideas
más modes as pe o ambién más abie as.
Ya
es ho a de ol e a ap ecia
la
más ámp
li
a pe spec i a de las isiones eli-
giosas del
mundo>
>, pág.
101
, Tecnos, Ba celona,
19
84.
" Balla d, J. G.,
Fu ?a
al Pa aíso. El
o
iginal
in
glés es de 1994, Emecé Edi o es, Ba celona, 1995.
-
LI-
51
ASTRAGALO,05(1996)ISSN 1134-3672

Bo icheli. Ilus ación de la his o ia
de
Nas/agio degli Hones i del Decame ón de Boccaccio. Museo del P ado.
-
LII-