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Oración fúnebre en honor del Excmo. Sr. Don Marcelino Menéndez y Pelayo predicada por Rafael González Merchant en el solemne funeral celebrado en la Iglesia Parroquial de San Vicente por acuerdo de la Real Academia Hispalense de Buenas Letras, el día 5 de Junio de 1912

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Oración fúnebre en honor del Excmo. Sr. Don Marcelino Menéndez y Pelayo predicada por Rafael González Merchant en el solemne funeral celebrado en la Iglesia Parroquial de San Vicente por acuerdo de la Real Academia Hispalense de Buenas Letras, el día 5 de Junio de 1912

Author: González Merchant, Rafael; Real Academia Sevillana de Buenas Letras
Year: 1912
Source: https://idus.us.es/bitstreams/a8a42724-ddf0-4828-a25c-cc8daa64236b/download
O ación
Súneb e
el
Fsemo.
S ,
Don
Ha elino
Meném ez
y
Pelano
po
el
H
M s,
S ,
De.
D.
Ba ael
González
Me chan ,
Pb o.
danúnigo
de
es a
S.
H.
y
Y.
Iulenia.
NS
AAPAAGIO.
ERE
A
ao
Senilíla,
19412
2aguie do
y
Compañía
PR
AA
A
A
—_—
—
—
____—___—_—_____
_2u=zug
E
A
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e
A
a
4
]
"
.
.
|
|
]
;
.
É
|
|
|
|
IN
p
.
/
ORACIÓN
FÚNEBRE
EN
HONOR
DEL
Exomo.
S .
D.
Ma celino
Menéndez
y
Pelayo
PREDICADA
POR
el
M.
Il e,
S .
D .
D.
Ra ael
González
Me chan ,
Pb o.
Canónigo
de
la
$.
M.
y
P.
Iglesia
de
Se illa
EN
EL
SOLEMNE
FUNERAL
CELEBRADO
EN
LA
IGLESIA
PARROQUIAL
DE
SAN
VICENTE
POR
ACUERDO
DE
LA
Real
Academia
Hispalense
de
Buenas
Le as
-
EL
DÍA
5
DE
JUNIO
DE
1912
SEVILLA
Imp.
Y
LIBRERÍA
DE
IZQUIERDO
Y
Comp.?
FRANCOS,
54

ci
n
c
ci
o
a
e
pe
Se e
bone
e
idelis.
Sie o
bueno
y
iel.
(MATH.
XXY,
21.)
Emmo.
y
Rumn.
S .
Seño es
Exemas.
Real
A ademia
Bispalense
de
Buenas
Le as.
Be manas
en
Al is o.
)
7
>
IERVO
bueno
y
iel
llama
el
Maes o
di ino,
GR)
en
la
exp esi a
pa ábola
de
los
alen os,
al
que,
poniendo
al
se icio
de
las
causas
san as,
las
acul ades
y
ap i udes
que
del
Sup emo
Dado
de
odo
don
pe ec o
hu-
bie e
ecibido,
les
hace
p oduci
con
su
labo iosidad
y
diligencia
cen uplicados
y
ubé imos
u os
pa a
mayo
glo ia
de
Dios
y
de
los
homb es.
Pues
bien,
la
mue e
implacable
que
allanando
con
humillan e
igualdad
palacios
y
chozas,
al
deci
del
Poe a,
se
hace
paga
de
odos
el
ab umado
ibu o
del
pecado—
s ipendia
pecca i
mo s—en
ase
de
S.
Pablo,
acaba
de
,
O
ab i
una
ez
más
ese
hondo
abismo
de
lo
que
pasó,
en
donde
anquila
y
se ena
como
mensaje a
de
la
e e nidad,
ce ados
los
oidos
á
los
ayes
y
lamen os
del
dolo ,
y
con
el
co azón
seco
que
no
log an
ablanda
las
lág imas,
a
sepul ando
sin
mi amien os
homb es
y
cosas,
hacinando
en
su
ondo
en
in o me
mon ón
co onas
de
eyes,
palmas
de
hé oes
y
lau eles
de
sabios.
En
él
acaba
de
cae
al
ce -
e o
golpe
de
su
segu
un
homb e
más.
Pe o
espe emos,
seño es,
que
con
él
no
haya
mue o
odo
lo
suyo;
su
se-
pulc o
se á
el
pedes al
de
su
glo ia,
de
la
glo ia
de
su
inmo alidad
his ó ica;
que
no
es á
en
la
po es ad
de
la
mue e
bo a
el
p o undo
y
luminoso
su co
que
con
su
p odigiosa
labo iosidad
ha
dejado
abie o
ese
homb e
ES
ex ao dina io
que
acaba
de
mo i ,
con
su
in eligencia
ze
p i ilegiada
pues a
al
se icio
de
los
dos
g andes
amo es
de
su
co azón,
el
amo
san o
de
la
Pa ia
y
el
amo
sag a-
do de
la
e,
acica e
y
pode oso
es ímulo
de
sus
p ecla as
-
y
singula ísimas
acul ades,
con
las
que
an a
glo ia
ha
E
dado
a
España
y
a
la
Iglesia.
:
Que
es a
es,
seño es,
la
glo ia
del
g ande,
del
insigne,
,
e
del
incompa able
D.
Ma celino
Menéndez
y
Pelayo,
cuya
|
mue e
llo amos,
y
con
noso os
el
mundo
en e o,
y
nunca
llo a emos
bas an e;
po que,
maes o
insus i uible,
su
pé -
CEA
dida
es
i epa able.
Nos
queda,
sin
emba go,
el
u o
OS
iquísimo
de
su
labo
de
gigan e,
po que
como
el
sie o
o
bueno
y
iel
de
la
pa ábola,
negoció
y
mul iplicó
los
alen-
os
que
ecibió
del
cielo,
undiendo
en
un
solo
oco
la
luz
de
su
pode osa
in eligencia
con
la
luz
di ina
de
la
e,
y
con
el
que,
pues o
sob e
el
candelab o,
como
manda
el
E angelio,
auyen a
las
inieblas
de
odos
los
e o es,
o-
bus ece
y
es imula
con
el
inmenso
p es igio
de
su
ejemplo
.
a
las
almas
ibias
y
coba des,
glo i ica
a
España
e
ilumina
|
al
mundo.
E
Po
eso,
Seño es
Académicos,
al
eni
hoy
po
ues-
a
designación,
an
hon osa
pa a
mí
cuan o
inme ecida,
a
endi
en
ues o
nomb e
el
debido
homenaje
y
jus ísimo
ibu o
de
la
admi ación
de
nues a
Real
Academia
al
escla ecido
y
po
an os
í ulos
p eeminen e
académico
que
acaba
de
pe de ,
c eo
que
in e p e o
ielmen e
o
os
sen imien os,
del
odo
con o mes
con
las
adiciones
ca ólicas
de
es a
Real
Academia
Hispalense
de
Buenas
Le as,
deposi ando
sob e
esa
umba,
apenas
ce ada
aún,
en
que
espe an
en
paz
el
g an
día
de
la
esu ección
los
mo ales
despojos
del
g an
Maes o
de
nues a
época,
no
la
co ona
de
lo es
y
alco
de
la
poesía
y
de
la
ciencia
humanas,
que
esa
se
ma chi a,
se
empol a
y
se
aja,
Sue
la
co ona
de
o o
pu o
de
la
e,
cuyo
b illo
di ino
Jamás
Se
empaña
y
oscu ece;
que
si
el
inconmensu able
Menéndez
Pelayo
ué
li e a o
y
poe a,
políg a o
y
biblió ilo,
ilóso o
y
eólogo,
y
odo
en
g ado
eminen ísimo,
ué
an e
odo
y
sob e
odo
eminen ísimo
ca ólico.
Hon a
y
glo ia
de
las
a es
y
de
las
ciencias,
de
España
y
del
mundo;
pe o
sob e
odo,
hon a
y
glo ia
de
la
Iglesia
y
de
la
Religión.
Un
genio,
en
in,
ex ao dina io;
pe o
an es
que
eso
y
sob e
eso,
un
genio
p o idencial;
de
esos
que
Dios
En
su
e an
mise ico dia
en ía
de
iempo
en
iempo
y
Con
in e -
mi encias
di inamen e
calculadas
al
mundo,
según
las ne-
cesidades
de
és e
en
cada
época;
como
ala des
di inos
de
odo
lo
que
en
su
in ini a
bondad
sabe,
y
puede,
y
quie e
hace
en
su
a o .
El
sie o
bueno
y
iel
del
E angelio—se e
bone
el
idelis—;
idelísimo
coope ado
de
los
designios
de
Dios
en
nues a
época;
sapien ísimo
negociado
de
los
alen os
ecibidos.
He
aquí,
seño es,
lo
que
es
p incipalmen e
nues o
mue o.
Po
eso,
lo
epi o,
no
odo
ha
mue o
con
él.
Vi e
aún,
y
i i á
siemp e
su
ecue do,
que
Jamás
se
E
E
que
acome e
la
ob a
colosal
de
de ende
a
la
España
ca ó-
lica,
de
odas
las
calumnias,
y
a
la
e
ca ólica,
ida
de
España,
de
odos
los
e o es,
a isbando
con
mi ada
i-
gilan e,
señalando
como
cen inela
idelísimo
del
alcáza
de
la
e dad
ca ólica
la
p oximidad
del
enemigo”
mal
encubie o
en
los
unes os
p ecu so es
aquí
en
España
de
la
iloso ía
kan iana,
desenmasca ándolos,
y
esg imien-
do,
en
in,
con a
los
he e odoxos
españoles
las
empladas
a mas
de
su
bien
su ido
a senal,
como
alien e
soldado
de
C is o?
¡Oh,
sí!
E a
necesa io:
había
que
deci
con
alo
a
la
España
mode na
que
la
e dade a
España
no
es
la
España
an icle ical
del
Libe alismo
en
odos
sus
ma ices,
sino
la
España
de
la
Inquisición,
balua e
de
su
e,
que
quemando
la
esco ia
de
los
e o es,
pu i icó
el
o o
de
la
e dad.
Había
que
deci le
que
lejos
de
se ,
como
hoy
se
dice,
incompa ible
la
e
con
las
a es
y.
las
ciencias,
con
el
p o-
g eso
yla
ci ilización,
es
po
el
con a io
su
aiz
y
su
alimen o.
Había
que
decí selo;
y
Dios
en ió
a
España
a
Menéndez
Pelayo
pa a
decí selo.
Y
el
sie o
bueno
y
iel
ha
cumpli¿o
su
misión;
que
lo
que
había
que
deci
a
nues-
a
España,
a
sabe :
que
la
e
no
es o ba
a
la
ciencia,
el
insigne
Maes o
selo
ha
dicho
con
sus
ob as,
y
aun
en
sí
mismo,
como
a monía
i a
de
la
ciencia
con
la
e,
sín esis
sublime,
en
ase
de
uno
de
sus
muchos
admi ado es
ex-
anje os,
en
que
se
eune
la
ciencia
más
al a
y
la
e
más
inqueb an able.
Y
no
se
c ea
po
es o,
seño es,
que
la
ciencia
ca ólica
de
Menéndez
Pelayo
sea
la
ciencia
asus adiza
de
esos
ca ólicos
encogidos
y
é icos
que,
ence ados
en
un
solo
lib o,
se
escandalizan
de
odo
lo
que
no
se
halle
esc i o
en
él.
Nó:
la
e dade a
ciencia
ca ólica
de
Menéndez
Pelayo
iene
la
libe ad
del
águila
que
se
emon a
segu a
has a

AS
dé
X
.
las
espléndidas
egiones
de
la
luz.
Y
su
genio
con
su
ue -
za
obus acida
po
la
e
ompe
los
moldes
del
con encio-
nalismo
cien í ico,
y
sublime
ecléc ico
de
la
e dad,
ecoge
como
sabia
e
indus iosa
abeja
la
esencia
de
odas
las
lo es
del
sabe ,
y
lab a
con
ellas
la
miel
iquísima
de
Su
a
odo
como
el
maná,
y
que
s
asos
de
o o
de
sus
lib os.
ica
que
campea
en
odas
lasicis as
de
Gaumme,
o,
sin
los
escolás icos
muy
suya;
y
aunque
a
Vi es
y
a
Balmes,
o
es...
él,
y
sólo
él.
amolda
pe ec a-
a
a
su
sis ema.
a
humana
y
de
escolas icismo,
po
la
Inquisi-
e amendi:
La
eza
la
Edad
S .
Vale a,
o,
cien í ico
iloso ía
c is iana,
que
sabe
él
nos
si e
en
los
cincelado
Seño es,
obse adlo:
la
idea
ilosó
Sus
ob as,
sin
los
exclusi ismos
C
Sin
los
exage ados
ecelos
de
Donos
igo ismos
del
P.
Ze e ino,
es
suya,
sabe
a
A is ó eles
y
a
San o
Tomás,
no
es
ninguno
de
ellos:
Menéndez
Pelay
Sí,
su
iloso ía
ne amen e
ca ólica
se
men e
y
co esponde
con
in lexible
lógic
Pa a
él
las
uen es
o iginales
de
la
cienci
la
ci ilización
son
el
clasicismo
an iguo
Y
el
pe o
unidos
en
el
Renacimien o
pu i icado
ción,
lo
que
con
ase
elicísima
llamó
L
G ecia
en
g acia
de
Dios.
«Desde
que
empl
mode na,
pa a
Menéndez
Pelayo,
dice
el
p opio
do
p og eso
a ís ic
a
del
Renacimien o
depu ado
us
hogue as
alimen adas
po
se
de
Pidal,
Pa a
he ejes
pa a
b ujas
y
sodomi as,
os
de
la
Re o ma,
des a-
os
e o es,
de u o
el
epe idamen e
ci ado
ya,
o
y
social
pa a
España
es
ob
po
la
Inquisición»:
que
con
$
la
e,
y
sólo
emibles,
en
a
ulga es
y
malos
clé igos,
ahuyen ó
de
España
a
los
emisa l
neció
las
somb as
de
sus
bá ba
andálico
empuje
de
las
ho das
de
la
elo iosa
Mona quía
española,
pu
impulsó
el
p og eso
de
las
a es
y
de
en
in,
a
nues a
Pa ia
de
una
in as
mas,
mil
eces
más
emible
y
des
bá ba os
del
No e.
sus
secuaces,
consolidó
i icó
su
e
adicional,
las
ciencias,
Y
sal ó,
ión
de
ideas
unes ísi-
as ado a
que
la
de
los
y
1
A
A,
y
CARL
RT
o
e
A
yy
se
UA
7
a
DEN
A
A
es.
e
MALE?
PAR
A
E
A
A
A
E
A
MR
AA
di
3
.
ol
pe
DiR
)
2.
e
YE
Finalmen e,
seño es,
Menéndez
y
Pelayo
como
sie o
bueno
y
iel
ha
cumplido
su
misión
-p o idencial
has a
el
in.
Había,
en
e ec o,
que
deci
a
la
España
mode na
que,
lejos
de
habe
con lic os
en e
la
ciencia
y
la
e,
la e
es,
po
el
con a io,
el
sec e o
de
la
e dade a
g andeza
y
pe ección
de
los
pueblos;
y
oso os
acabáis
de
e
cómo
Menéndez
y
Pelayo
se
lo
ha
dicho.
Pe o
había
ambién
que
es imula le
con
ejemplos
a
con esa
públicamen e
esa
e,
de
la
que
hoy,
po
desg acia,
an os
han
llegado
a
a e gonza se,
que
si
co de
c edi u
ad
jus i iam,
o e
au em
con essio
i
ad
salu em,
que
dijo
el
Após ol.
Teme ía
moles a os
demasiado:
pe o
siquie a
b e í-
simamen e
me
pe mi i éis,
seño es,
que
os
diga
aho a
cómo
el
sie o
bueno
y
iel
de
nues a
época
ha
cumplido
ambién
es a
o a
pa e
de
su
p o idencial
misión.
Po
dolo oso
que
sea
hay
que
con esa lo:
i imos
en
un
siglo
de
coba des.
Es e
e ec o,
seño es,
ha
sido
an o
más
ine i able,
cuan o
que
al
paso
que
hoy
odo
son
denues os,
insul os
y
desp ecios
pa a
la
e,
la
ciencia
impía
ado nada
con
el
o opel
de
sus
eo ías
laman es
y
deslum-
b ado as,
e
imponiéndose
con
el
dogmá ico
aplomo
ic icio
y
idículo
de
sus
adicales
y
de ini i as
negaciones,
ha
a as ado
en
pos
de
sí,
al
g i o
mágico
de
libe ad,
a
los
homb es
y
a
los
pueblos.
Y
edlo:
ya
los
pueblos
que
no
a an
a
la
Iglesia
con
g ose as
desco esías,
como
F an-
cia
y
Po ugal,
o
po
lo
menos
con
en e a
indi e encia
sin
cuida se
de
ella
más
que
si
no
exis ie a,
se
conside an
desai ados,
y
en
su
p opio
concep o
indignos
de
en a
en
=A
y
—
17
—
E.
oa
de
las
naciones
ci ilizadas;
y
se
habla
hoy
emen e
de
la
necesidad
de
eu opeiza los.
Y
sa u-
e
AS
espí i u
de
indi e encia
y
aun
de
inc edulidad
ias
cio
ala
Sn
lo an
an
dele-
o
,
oO
en
alas
de
epidemia,
y
que
espi a
cio
ae
A
sino
el
epugnan e
es amos
p esenciando,
de
an os
homb es
Pda
nOs
aición
a
su
conciencia,
se
decla an
as
ados
enemigos
más
ó
menos
adicales
de
dic e ios
de
la
E
E
e
as
as
y
n
es úpida
son isa
dE
>
1
a
el
amilanados
an e
la
¡Ca ólicos
edo
cualquie
an icle ical
de
baja
es o a?
da
la
ca a
po
an es
y
coba des
que
no
se
a e en
a
Me
osnadS
do
e,
y
con esa la
paladinamen e
an e
los
an os,
que
és os
iS
la
discu en
y
la
niegan!
¡Y
Son
es
el
ca ác e
d
e
a
Ea
a
suscoba eda
E
E ACamo
E
y
la
no a
dismi
us
nues a
E
OSEOn
e
ed
lenguaje
del
siglo,
ca ólico
y
e ó-
do ado
pa
deci
240,
Como
hoy
se
nos
llama
epi
y
E
o,
an o
como
deci
homb e
igno an-
EA
TE
nos
a
se
nos
desp ecia,
se
nos
aisla,
pella...
¡Oh,
seño es,
oso os
éis
que
no
exage o!
|
La
causa,
pues,
de
la
e
ec
paladín
es o zado
que,
además
de
cien í ico
de
los
e o es
sin
núme o
qu
CE
demos ando
su
es echa
alianZz
Umana
pa a
el
e dade o
p og eso
y
ci
cub iéndola
a
los
ojos
de
odos
en
el
ond
o
del
humano
ingenio
como
P i
e
e dade a
cul u a,
inspi ación,
ida
y
ali
a
:
:
S
;
es
y
de
las
ciencias
en
sus
más
espléndida
y
es imula a
Con
su
€
3
lamaba
en e
"noso os
un
de ende la
en
el
o den
e
empañan
su
b illo
a
con
la
azón
ilización,
y
des-
o
de
las
ob as
me
elemen o
men o
de
las
s
mani es a-
cio
a
2
.
nes,
enseña a
ambién
jemplo
a
E
es os
ca ólicos
coba des,
e dade a
plaga
de
nues a
so-
ciedad,
a
da
es imonio
solemne
de
esa
e
an
calumniada
y
pe seguida,
y
a
con esa la
públicamen e,
sin
a ogancias
in empes i as
y
idículas,
sí;
pe o
con
nobleza,
y
po
lo
que
a
noso os
oca,
con
ene gía
y
dignidad
ne amen e
españolas.
:
Y
¡ah
seño es!
desde
es e
pun o
de
is a
la
igu a
del
g an
Menéndez
Pelayo
es
colosal.
.
Muy
jo en
aún,
insis en emen e
p o ocado
a
habla
en
un
banque e
que
gen e
libe al
celeb aba
en
hono
de
Calde ón
(¡qué
sa casmo!)
en
su
cen ena io,
en
donde
se
exponían
ideas
y
se
e ían
concep os
que
las imaban
sus
c eencias,
c eyendo
que
había
llegado
el
caso
de
da
so-
lemne
es imonio
de
su
e,
le an óse,
y
en
medio
de
la
gene al
es upe acción
que
p oduje on
sus
palab as,
la
con esó
con
al
cla idad
y
ene gía,
que,
co idos
los
libe-
alescos
comensales
que
an
o pemen e
habían
p o ocado
SS
o
la
alien e
p o esión
de
e
de
aquel
jo en,
a
al a
de
me-
E
Ce
jo es
a gumen os,
la
acogie on
con
mu mullos,
que
más
que
sus
con icciones
libe ales
a acadas
y
ic o iosamen e
Es
e u adas,
e elaban
a
las
cla as
su
sobe bio
despecho
po
As
,
2
la
opo una
y
du a
lección
de
e
y
de
u banidad
que
se
les
había
p opinado.
Con esión
pública
y
solemne
de
sus
p o-
undas
y
a aigadas
c eencias
ca ólicas
que
Menéndez
y
Pelayo
ha
hecho
con
nobilísima
y
ejempla
dignidad
y
alen ía
siemp e
que
la
ocasión
lo
eclamaba,
como
en
su
céleb e
campaña
desde
las
columnas
de
La
España
Ca-
ólica.
Po que
no
bas aba
a
sus
hon adas
y
p o undas
con ic-
:
ciones
mani es a se
en
odas
las
páginas
de
sus
admi ables
ES
>
esc i os,
en
los
que,
aun
a
a és
de
su
ca ác e
agmen-
.
ES
a io,
se
e
cla amen e
el
ínculo
común
que
los
une,
y
S
E
que
no
es
o o
que
su
amo
en usias a
po
la
e
de
C is o;
TA
AA
A
A
ALE
MW.
2
7
NA
h
A
0
A
E
E
A
A
Eu
SU
.
4
E
aa
La
¿
EE
y
PE
de
Es
k
Ñ
7
/
e
TO
có
amo
que
solici a
con
ue za
i esis ible
a
sus
pode osas
CON
pues as
incondicionalmen e
a
su
se icio,
y
que
-
o
de
da
como
in
sup emo,
os
sus
es ue zos
pa -
ciales
y
aislados
en
cada
uno
de
los
amos
en
que
eje ci a
su
A
ac i idad,
la
apología
cien í ica
de
la
ci ili-
zación
c is iana.
Nó,
no
bas aba
es o
al
g an
D.
Ma celino;
su
e
le
exigía
más,
po que
lo
exige
la
míse a
condición
de
nues os
iempos;
y
eminen e
ca ólico
de
lib os,
ué
am-
bién
eminen e
ca ólico
de
palab a
y
de
acción.
un
la
se enidad
y
majes ad
augus a
de
la
e dad
sos iene
an e
unos
k ausis as
la
sup emacía
de
la
iloso ía
escolás ica
y
c is iana
de
los
eminen es
ilóso os
españoles.
Un
día
se
habla
an e
él
en
casa
de
un
opulen o
banque o
e
los
judíos
condenándola,
y
él
n
cosa
del
banque o
judío,
el
o.
Asis e
en
o a
ocasión
a
a
su
ca go
la
de ensa
de
la
y
el
pánico
en
las
ilas
de
n es.
Y
si
en
sesión
me-
is aeli a
de
la
expulsión
d
de iende,
sin
p eocupa se
g a
an
odiado
y
discu ido
Dec e
un
Cí culo
libe al,
y
allí
oma
Inquisición,
semb ando
el
ho o
sus
ilan ópicos
y
al uis as
Oy€
mo able
de
las
Co es
de
1884
la
suges i a
y
ibunicia
elocuencia
de
Cas ela
ases aba,
con
gene al
aplauso
del
« ulgo,
udos
golpes
al
dogma
ca ólico
y
ala
Iglesia,
Me-
néndez
Pelayo,
casi
un
niño
aún,
niega
alien emen e
el
p e endido
de echo
del
e o
y
del
mal,
que
él
ecaba
solo
pa a
la
e dad
y
pa a
el
bien;
y
señala
con
p ecisión
pasmosa
los
p eceden es
unes os
€n
España
y
desas os0s
e ec os
de
la
secula ización
de
la
enseñanza,
Y
cali ica
ené gicamen e
de
¿1IMeNS0
la ocin o
la
desamo ización;
y
a i ma
que
no
hay
ni
puede
habe
con lic os
en e
la
ciencia
y
la
e
(y
es
cla o,
seño es;
allí
es aba
él
mismo
demos ándolo
mejo
que
Su
discu so).
¡Oh!
¡Es o zado
soldado
de
C is o
siemp e
en
la
b echa
con a
la
impiedad

ys
y
y
la
he ejía!
¡Paladín
in encible
de
la
Iglesia
siemp e
AE
p on o
a
la
de ensa
de
su
doc ina
y
de
sus
sac a ísimos
E
de echos!
:
Es o
es,
seño es,
Menéndez
y
Pelayo
como
ca ólico
0
p ác ico.
Y
es
que
él
sabe
que
sus
p ecla as
do es
son
de
Dios,
y
a
Dios
las
de uel e
como
el
sze o
bueno
y
iel,
EN
cen uplicadas
y
a alo adas
con
el
luc o
de
su
uc uosa
MES
negociación.
Ha
aido
al
mundo
mode no,
y
especialmen e
y
a
España,
la
misión
p o idencial
de
deshace
el
equí oco
impío
de
la
e— émo a
del
p og eso
cien í ico,
de
la
Igle-
sia—oscu an is a
y
e óg ada,
del
neo,
en
in,
se il
e
igno an e;
y
después
de
deja
deshecho
y
pul e izado
an
g ose o
e o
mode no
en
sus
esc i os,
en
su
conduc a,
cuando
ya
nadie
pod á
acionalmen e
o mula
el
absu do
en imema
de
la
ciencia
impía:
«Ca ólico;
luego
¡gno an e
y
a asado»
el
g an
Maes o
pone
odo
el
p es igio
inmen-
so
de
su
palab a
y
de
su
nomb e
al
se icio
de
la
san a
|
causa
de
la
glo ia
de
Dios
y
edi icación
de
sus
he manos,
E
a
de
la
e dad
ca ólica
y
de
los
de echos
de
la
Iglesia.
Y
el
CARR
g an
sabio
ca ólico
que
en
el
P ólogo
de
la
más
g ande
o
de
sus
ob as,
su
His o ia
de
los
he e odoxos,
que
él
llama
Edi
e
:
|
«la
is e
his o ia
del
e o
en
España»
pide
a
Dios
humil-
ER
:
demen e
luz
pa a
su
en endimien o
y
i meza
pa a
su
E
olun ad,
a
in
de
que
la
al
his o ia
si a
de
edi icación
e
,
y
de
p o echo
y
no
de
escándalo
al
pueblo
c is iano,
Es
|
igu a
siemp e
en
p ime a
línea
allí
donde
se
a a
de
en-
¿sa
di
cul o
a
la
e dad
ca ólica,
ó
se
necesi a
de ende
los
0
ES
de echos
e
in e eses
de
la
Iglesia
comp ome idos.
Cuan os
mensajes
de
p o es a
se
han
ele ado
en
sus
días
a
los
al os
Pode es
eclamando
con a
los
sec a ios
a opellos
que
se
han
in en ado,
han
ido
a alo ados
con
la
i ma
del
insigne
Maes o.
El
ué
quien
en
memo able
ca a
al
S .
Obispo
de
Mad id,
leida
y
escuchada
con
p o-
/
o]
unda
ene ación
en
el
mi in
con a
las
escuelas
laicas,
alzóse
con a
el
a ancesado
engend o
Po7
debe
de
con-
ciencia,
dice
él
mismo
en
ella,
20
sólo
eligiosa,
sino
.
social
y
cien í ica,
cali icándole
de
mu ilación
del
en-
endimien o
humano
y
ex i pación
b u al
de
los
gé -
menes
de
e dad
y
de
ida
que
la en
en
el
ondo
de
oda
alma
pa a
que
la
educación
los
ecunde.
No
al a on
quienes
en
su
a án
de
ebaja
y
dep imi
odo
lo
ca ólico
u ie on
la
pedan esca
osadía
de
deci ,
con
mo i o
de
la
celeb ación
del
cen ena io
de
nues o
Bal-
mes,
que
és e
no
había
aido
a
la
ci ilización
española
ninguna
nue a
idea;
y
Menéndez
Pelayo
he ido
en
su
co azón
de
e o oso
ca ólico
y
español
en usias a,
les
sale
al
encuen o
diciéndoles
en
su
ma a illoso
Discu so,
y
demos ando
al
mundo
en e o
odo
lo
que
alía
y
sig-
ni icaba
el
incompa able
ilóso o
ca alán.
Y
si
se
ci a
a
las
ue zas
ca ólicas
de
España
a
un
g an
Cong eso,
p ime o
de
una
se ie,
celeb ado
en
Mad id,
allí
es á
Menéndez
Pelayo
des acando
con
su
p odigiosa
palab a
sob e
el
espléndido
cuad o
de
la
ci ilización
c is iana
en
el
siglo
XIII
la
simpá ica
y
a ogan e
igu a
de
nues o
San
Fe nando;
y
más
a de
en
Se illa
o lando
con
los
ayos
b illan es
de
su
genio
la
pu ísima
en e
de
la
In-
maculada
en
el
50.2
ani e sa io
de
la
de inición
dogmá-
ica
de
es e
mis e io;
y
po
úl imo,
po que
M9
acaba ía-
mos,
inundando
con
los
o en es
de
luz
de
su
pasmosa
e udición
los
clásicos
au os
sac amen ales
en
el
ecien e
Cong eso
Euca ís ico
Español,
como
amo oso
homenaje
de
ado ación
al
Dios
de
la
Euca is ía,
y
úl imo
ibu o
de
su
e
i ísima
y
p ác ica
al
Au o
mismo
de
ella,
que
ha
sido,
como
se
ha
dicho
muy
bien,
una
especie
de
iá ico
de
su
elocuencia.
,
pa
.
Sd
:
y
Sí,
seño es,
la
ida
en e a
de
es e
ca ólico
ejempla
he
pe
A
d
se
desliza
en e
dos
c uces:
la
c uz
con
que
empezó
sus
b illan ísimas
oposiciones,
y
la
c uz
en
que
imp imió
su
-
úl imo
ósculo
en
el
momen o
de
mo i ,
y
que
se
lle ó
con
su
cadá e
al
sepulc o.
Descansa,
pues,
ya,
de
u
uda
labo ,
sie o
bueno
y
iel,
y
en a
en
el
gozo
de
u
Seño
a
ecibi
de
El
el
p emio
debido
a
us
comba es
y
abajos
po
su
glo-
ia:
—ín a
in
gaudium
Domini
ui.
Y
noso os,
seño es,
al
apa a nos
aho a
del
bo de
de
esa
osa
en
que
dejamos
descansando
en
la
paz
del
Seño
al
sie o
iel,
al
deja
cae
sob e
sus
mo ales
despojos
el
piadoso
eguiescan
in
pace
de
la
Iglesia,
lle émonos
el
ecue do
de
sus
ejemplos
g abado
muy
den o
del
alma,
pa a
abaja
como
él
con
e o oso
en usiasmo
po
nues a
e
y
po
nues a
España,
y
me-
ece
como
él,
no
an o
la
co ona
de
glo ia
de
lo
hu-
mano,
que
con
la
mue e
mue e
p on o,
cuan o
la
co ona
de
glo ia
de
la
e
y
de
las
i udes
que
con
la
mue e
i e
pa a
siemp e.