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Oración fúnebre en honor del Excmo. Sr. Don Marcelino Menéndez y Pelayo predicada por Rafael González Merchant en el solemne funeral celebrado en la Iglesia Parroquial de San Vicente por acuerdo de la Real Academia Hispalense de Buenas Letras, el día 5 de Junio de 1912

González Merchant, Rafael; Real Academia Sevillana de Buenas Letras

Full text

O ación Súneb e el Fsemo. S , Don Ha elino Meném ez y Pelano po el H M s, S , De. D. Ba ael González Me chan , Pb o. danúnigo de es a S. H. y Y. Iulenia. NS AAPAAGIO. ERE A ao Senilíla, 19412 2aguie do y Compañía PR AA A A —_— — — ____—___—_—_____ _2u=zug E A € e A a 4 ] " . . | | ] ; . É | | | | IN p . / ORACIÓN FÚNEBRE EN HONOR DEL Exomo. S . D. Ma celino Menéndez y Pelayo PREDICADA POR el M. Il e, S . D . D. Ra ael González Me chan , Pb o. Canónigo de la $. M. y P. Iglesia de Se illa EN EL SOLEMNE FUNERAL CELEBRADO EN LA IGLESIA PARROQUIAL DE SAN VICENTE POR ACUERDO DE LA Real Academia Hispalense de Buenas Le as - EL DÍA 5 DE JUNIO DE 1912 SEVILLA Imp. Y LIBRERÍA DE IZQUIERDO Y Comp.? FRANCOS, 54 ci n c ci o a e pe Se e bone e idelis. Sie o bueno y iel. (MATH. XXY, 21.) Emmo. y Rumn. S . Seño es Exemas. Real A ademia Bispalense de Buenas Le as. Be manas en Al is o. ) 7 > IERVO bueno y iel llama el Maes o di ino, GR) en la exp esi a pa ábola de los alen os, al que, poniendo al se icio de las causas san as, las acul ades y ap i udes que del Sup emo Dado de odo don pe ec o hu- bie e ecibido, les hace p oduci con su labo iosidad y diligencia cen uplicados y ubé imos u os pa a mayo glo ia de Dios y de los homb es. Pues bien, la mue e implacable que allanando con humillan e igualdad palacios y chozas, al deci del Poe a, se hace paga de odos el ab umado ibu o del pecado— s ipendia pecca i mo s—en ase de S. Pablo, acaba de , O ab i una ez más ese hondo abismo de lo que pasó, en donde anquila y se ena como mensaje a de la e e nidad, ce ados los oidos á los ayes y lamen os del dolo , y con el co azón seco que no log an ablanda las lág imas, a sepul ando sin mi amien os homb es y cosas, hacinando en su ondo en in o me mon ón co onas de eyes, palmas de hé oes y lau eles de sabios. En él acaba de cae al ce - e o golpe de su segu un homb e más. Pe o espe emos, seño es, que con él no haya mue o odo lo suyo; su se- pulc o se á el pedes al de su glo ia, de la glo ia de su inmo alidad his ó ica; que no es á en la po es ad de la mue e bo a el p o undo y luminoso su co que con su p odigiosa labo iosidad ha dejado abie o ese homb e ES ex ao dina io que acaba de mo i , con su in eligencia ze p i ilegiada pues a al se icio de los dos g andes amo es de su co azón, el amo san o de la Pa ia y el amo sag a- do de la e, acica e y pode oso es ímulo de sus p ecla as - y singula ísimas acul ades, con las que an a glo ia ha E dado a España y a la Iglesia. : Que es a es, seño es, la glo ia del g ande, del insigne, , e del incompa able D. Ma celino Menéndez y Pelayo, cuya | mue e llo amos, y con noso os el mundo en e o, y nunca llo a emos bas an e; po que, maes o insus i uible, su pé - CEA dida es i epa able. Nos queda, sin emba go, el u o OS iquísimo de su labo de gigan e, po que como el sie o o bueno y iel de la pa ábola, negoció y mul iplicó los alen- os que ecibió del cielo, undiendo en un solo oco la luz de su pode osa in eligencia con la luz di ina de la e, y con el que, pues o sob e el candelab o, como manda el E angelio, auyen a las inieblas de odos los e o es, o- bus ece y es imula con el inmenso p es igio de su ejemplo . a las almas ibias y coba des, glo i ica a España e ilumina | al mundo. E Po eso, Seño es Académicos, al eni hoy po ues- a designación, an hon osa pa a mí cuan o inme ecida, a endi en ues o nomb e el debido homenaje y jus ísimo ibu o de la admi ación de nues a Real Academia al escla ecido y po an os í ulos p eeminen e académico que acaba de pe de , c eo que in e p e o ielmen e o os sen imien os, del odo con o mes con las adiciones ca ólicas de es a Real Academia Hispalense de Buenas Le as, deposi ando sob e esa umba, apenas ce ada aún, en que espe an en paz el g an día de la esu ección los mo ales despojos del g an Maes o de nues a época, no la co ona de lo es y alco de la poesía y de la ciencia humanas, que esa se ma chi a, se empol a y se aja, Sue la co ona de o o pu o de la e, cuyo b illo di ino Jamás Se empaña y oscu ece; que si el inconmensu able Menéndez Pelayo ué li e a o y poe a, políg a o y biblió ilo, ilóso o y eólogo, y odo en g ado eminen ísimo, ué an e odo y sob e odo eminen ísimo ca ólico. Hon a y glo ia de las a es y de las ciencias, de España y del mundo; pe o sob e odo, hon a y glo ia de la Iglesia y de la Religión. Un genio, en in, ex ao dina io; pe o an es que eso y sob e eso, un genio p o idencial; de esos que Dios En su e an mise ico dia en ía de iempo en iempo y Con in e - mi encias di inamen e calculadas al mundo, según las ne- cesidades de és e en cada época; como ala des di inos de odo lo que en su in ini a bondad sabe, y puede, y quie e hace en su a o . El sie o bueno y iel del E angelio—se e bone el idelis—; idelísimo coope ado de los designios de Dios en nues a época; sapien ísimo negociado de los alen os ecibidos. He aquí, seño es, lo que es p incipalmen e nues o mue o. Po eso, lo epi o, no odo ha mue o con él. Vi e aún, y i i á siemp e su ecue do, que Jamás se E E que acome e la ob a colosal de de ende a la España ca ó- lica, de odas las calumnias, y a la e ca ólica, ida de España, de odos los e o es, a isbando con mi ada i- gilan e, señalando como cen inela idelísimo del alcáza de la e dad ca ólica la p oximidad del enemigo” mal encubie o en los unes os p ecu so es aquí en España de la iloso ía kan iana, desenmasca ándolos, y esg imien- do, en in, con a los he e odoxos españoles las empladas a mas de su bien su ido a senal, como alien e soldado de C is o? ¡Oh, sí! E a necesa io: había que deci con alo a la España mode na que la e dade a España no es la España an icle ical del Libe alismo en odos sus ma ices, sino la España de la Inquisición, balua e de su e, que quemando la esco ia de los e o es, pu i icó el o o de la e dad. Había que deci le que lejos de se , como hoy se dice, incompa ible la e con las a es y. las ciencias, con el p o- g eso yla ci ilización, es po el con a io su aiz y su alimen o. Había que decí selo; y Dios en ió a España a Menéndez Pelayo pa a decí selo. Y el sie o bueno y iel ha cumpli¿o su misión; que lo que había que deci a nues- a España, a sabe : que la e no es o ba a la ciencia, el insigne Maes o selo ha dicho con sus ob as, y aun en sí mismo, como a monía i a de la ciencia con la e, sín esis sublime, en ase de uno de sus muchos admi ado es ex- anje os, en que se eune la ciencia más al a y la e más inqueb an able. Y no se c ea po es o, seño es, que la ciencia ca ólica de Menéndez Pelayo sea la ciencia asus adiza de esos ca ólicos encogidos y é icos que, ence ados en un solo lib o, se escandalizan de odo lo que no se halle esc i o en él. Nó: la e dade a ciencia ca ólica de Menéndez Pelayo iene la libe ad del águila que se emon a segu a has a AS dé X . las espléndidas egiones de la luz. Y su genio con su ue - za obus acida po la e ompe los moldes del con encio- nalismo cien í ico, y sublime ecléc ico de la e dad, ecoge como sabia e indus iosa abeja la esencia de odas las lo es del sabe , y lab a con ellas la miel iquísima de Su a odo como el maná, y que s asos de o o de sus lib os. ica que campea en odas lasicis as de Gaumme, o, sin los escolás icos muy suya; y aunque a Vi es y a Balmes, o es... él, y sólo él. amolda pe ec a- a a su sis ema. a humana y de escolas icismo, po la Inquisi- e amendi: La eza la Edad S . Vale a, o, cien í ico iloso ía c is iana, que sabe él nos si e en los cincelado Seño es, obse adlo: la idea ilosó Sus ob as, sin los exclusi ismos C Sin los exage ados ecelos de Donos igo ismos del P. Ze e ino, es suya, sabe a A is ó eles y a San o Tomás, no es ninguno de ellos: Menéndez Pelay Sí, su iloso ía ne amen e ca ólica se men e y co esponde con in lexible lógic Pa a él las uen es o iginales de la cienci la ci ilización son el clasicismo an iguo Y el pe o unidos en el Renacimien o pu i icado ción, lo que con ase elicísima llamó L G ecia en g acia de Dios. «Desde que empl mode na, pa a Menéndez Pelayo, dice el p opio do p og eso a ís ic a del Renacimien o depu ado us hogue as alimen adas po se de Pidal, Pa a he ejes pa a b ujas y sodomi as, os de la Re o ma, des a- os e o es, de u o el epe idamen e ci ado ya, o y social pa a España es ob po la Inquisición»: que con $ la e, y sólo emibles, en a ulga es y malos clé igos, ahuyen ó de España a los emisa l neció las somb as de sus bá ba andálico empuje de las ho das de la elo iosa Mona quía española, pu impulsó el p og eso de las a es y de en in, a nues a Pa ia de una in as mas, mil eces más emible y des bá ba os del No e. sus secuaces, consolidó i icó su e adicional, las ciencias, Y sal ó, ión de ideas unes ísi- as ado a que la de los y 1 A A, y CARL RT o e A yy se UA 7 a DEN A A es. e MALE? PAR A E A A A E A MR AA di 3 . ol pe DiR ) 2. e YE Finalmen e, seño es, Menéndez y Pelayo como sie o bueno y iel ha cumplido su misión -p o idencial has a el in. Había, en e ec o, que deci a la España mode na que, lejos de habe con lic os en e la ciencia y la e, la e es, po el con a io, el sec e o de la e dade a g andeza y pe ección de los pueblos; y oso os acabáis de e cómo Menéndez y Pelayo se lo ha dicho. Pe o había ambién que es imula le con ejemplos a con esa públicamen e esa e, de la que hoy, po desg acia, an os han llegado a a e gonza se, que si co de c edi u ad jus i iam, o e au em con essio i ad salu em, que dijo el Após ol. Teme ía moles a os demasiado: pe o siquie a b e í- simamen e me pe mi i éis, seño es, que os diga aho a cómo el sie o bueno y iel de nues a época ha cumplido ambién es a o a pa e de su p o idencial misión. Po dolo oso que sea hay que con esa lo: i imos en un siglo de coba des. Es e e ec o, seño es, ha sido an o más ine i able, cuan o que al paso que hoy odo son denues os, insul os y desp ecios pa a la e, la ciencia impía ado nada con el o opel de sus eo ías laman es y deslum- b ado as, e imponiéndose con el dogmá ico aplomo ic icio y idículo de sus adicales y de ini i as negaciones, ha a as ado en pos de sí, al g i o mágico de libe ad, a los homb es y a los pueblos. Y edlo: ya los pueblos que no a an a la Iglesia con g ose as desco esías, como F an- cia y Po ugal, o po lo menos con en e a indi e encia sin cuida se de ella más que si no exis ie a, se conside an desai ados, y en su p opio concep o indignos de en a en =A y — 17 — E. oa de las naciones ci ilizadas; y se habla hoy emen e de la necesidad de eu opeiza los. Y sa u- e AS espí i u de indi e encia y aun de inc edulidad ias cio ala Sn lo an an dele- o , oO en alas de epidemia, y que espi a cio ae A sino el epugnan e es amos p esenciando, de an os homb es Pda nOs aición a su conciencia, se decla an as ados enemigos más ó menos adicales de dic e ios de la E E e as as y n es úpida son isa dE > 1 a el amilanados an e la ¡Ca ólicos edo cualquie an icle ical de baja es o a? da la ca a po an es y coba des que no se a e en a Me osnadS do e, y con esa la paladinamen e an e los an os, que és os iS la discu en y la niegan! ¡Y Son es el ca ác e d e a Ea a suscoba eda E E ACamo E y la no a dismi us nues a E OSEOn e ed lenguaje del siglo, ca ólico y e ó- do ado pa deci 240, Como hoy se nos llama epi y E o, an o como deci homb e igno an- EA TE nos a se nos desp ecia, se nos aisla, pella... ¡Oh, seño es, oso os éis que no exage o! | La causa, pues, de la e ec paladín es o zado que, además de cien í ico de los e o es sin núme o qu CE demos ando su es echa alianZz Umana pa a el e dade o p og eso y ci cub iéndola a los ojos de odos en el ond o del humano ingenio como P i e e dade a cul u a, inspi ación, ida y ali a : : S ; es y de las ciencias en sus más espléndida y es imula a Con su € 3 lamaba en e "noso os un de ende la en el o den e empañan su b illo a con la azón ilización, y des- o de las ob as me elemen o men o de las s mani es a- cio a 2 . nes, enseña a ambién jemplo a E es os ca ólicos coba des, e dade a plaga de nues a so- ciedad, a da es imonio solemne de esa e an calumniada y pe seguida, y a con esa la públicamen e, sin a ogancias in empes i as y idículas, sí; pe o con nobleza, y po lo que a noso os oca, con ene gía y dignidad ne amen e españolas. : Y ¡ah seño es! desde es e pun o de is a la igu a del g an Menéndez Pelayo es colosal. . Muy jo en aún, insis en emen e p o ocado a habla en un banque e que gen e libe al celeb aba en hono de Calde ón (¡qué sa casmo!) en su cen ena io, en donde se exponían ideas y se e ían concep os que las imaban sus c eencias, c eyendo que había llegado el caso de da so- lemne es imonio de su e, le an óse, y en medio de la gene al es upe acción que p oduje on sus palab as, la con esó con al cla idad y ene gía, que, co idos los libe- alescos comensales que an o pemen e habían p o ocado SS o la alien e p o esión de e de aquel jo en, a al a de me- E Ce jo es a gumen os, la acogie on con mu mullos, que más que sus con icciones libe ales a acadas y ic o iosamen e Es e u adas, e elaban a las cla as su sobe bio despecho po As , 2 la opo una y du a lección de e y de u banidad que se les había p opinado. Con esión pública y solemne de sus p o- undas y a aigadas c eencias ca ólicas que Menéndez y Pelayo ha hecho con nobilísima y ejempla dignidad y alen ía siemp e que la ocasión lo eclamaba, como en su céleb e campaña desde las columnas de La España Ca- ólica. Po que no bas aba a sus hon adas y p o undas con ic- : ciones mani es a se en odas las páginas de sus admi ables ES > esc i os, en los que, aun a a és de su ca ác e agmen- . ES a io, se e cla amen e el ínculo común que los une, y S E que no es o o que su amo en usias a po la e de C is o; TA AA A A ALE MW. 2 7 NA h A 0 A E E A A Eu SU . 4 E aa La ¿ EE y PE de Es k Ñ 7 / e TO có amo que solici a con ue za i esis ible a sus pode osas CON pues as incondicionalmen e a su se icio, y que - o de da como in sup emo, os sus es ue zos pa - ciales y aislados en cada uno de los amos en que eje ci a su A ac i idad, la apología cien í ica de la ci ili- zación c is iana. Nó, no bas aba es o al g an D. Ma celino; su e le exigía más, po que lo exige la míse a condición de nues os iempos; y eminen e ca ólico de lib os, ué am- bién eminen e ca ólico de palab a y de acción. un la se enidad y majes ad augus a de la e dad sos iene an e unos k ausis as la sup emacía de la iloso ía escolás ica y c is iana de los eminen es ilóso os españoles. Un día se habla an e él en casa de un opulen o banque o e los judíos condenándola, y él n cosa del banque o judío, el o. Asis e en o a ocasión a a su ca go la de ensa de la y el pánico en las ilas de n es. Y si en sesión me- is aeli a de la expulsión d de iende, sin p eocupa se g a an odiado y discu ido Dec e un Cí culo libe al, y allí oma Inquisición, semb ando el ho o sus ilan ópicos y al uis as Oy€ mo able de las Co es de 1884 la suges i a y ibunicia elocuencia de Cas ela ases aba, con gene al aplauso del « ulgo, udos golpes al dogma ca ólico y ala Iglesia, Me- néndez Pelayo, casi un niño aún, niega alien emen e el p e endido de echo del e o y del mal, que él ecaba solo pa a la e dad y pa a el bien; y señala con p ecisión pasmosa los p eceden es unes os €n España y desas os0s e ec os de la secula ización de la enseñanza, Y cali ica ené gicamen e de ¿1IMeNS0 la ocin o la desamo ización; y a i ma que no hay ni puede habe con lic os en e la ciencia y la e (y es cla o, seño es; allí es aba él mismo demos ándolo mejo que Su discu so). ¡Oh! ¡Es o zado soldado de C is o siemp e en la b echa con a la impiedad ys y y la he ejía! ¡Paladín in encible de la Iglesia siemp e AE p on o a la de ensa de su doc ina y de sus sac a ísimos E de echos! : Es o es, seño es, Menéndez y Pelayo como ca ólico 0 p ác ico. Y es que él sabe que sus p ecla as do es son de Dios, y a Dios las de uel e como el sze o bueno y iel, EN cen uplicadas y a alo adas con el luc o de su uc uosa MES negociación. Ha aido al mundo mode no, y especialmen e y a España, la misión p o idencial de deshace el equí oco impío de la e— émo a del p og eso cien í ico, de la Igle- sia—oscu an is a y e óg ada, del neo, en in, se il e igno an e; y después de deja deshecho y pul e izado an g ose o e o mode no en sus esc i os, en su conduc a, cuando ya nadie pod á acionalmen e o mula el absu do en imema de la ciencia impía: «Ca ólico; luego ¡gno an e y a asado» el g an Maes o pone odo el p es igio inmen- so de su palab a y de su nomb e al se icio de la san a | causa de la glo ia de Dios y edi icación de sus he manos, E a de la e dad ca ólica y de los de echos de la Iglesia. Y el CARR g an sabio ca ólico que en el P ólogo de la más g ande o de sus ob as, su His o ia de los he e odoxos, que él llama Edi e : | «la is e his o ia del e o en España» pide a Dios humil- ER : demen e luz pa a su en endimien o y i meza pa a su E olun ad, a in de que la al his o ia si a de edi icación e , y de p o echo y no de escándalo al pueblo c is iano, Es | igu a siemp e en p ime a línea allí donde se a a de en- ¿sa di cul o a la e dad ca ólica, ó se necesi a de ende los 0 ES de echos e in e eses de la Iglesia comp ome idos. Cuan os mensajes de p o es a se han ele ado en sus días a los al os Pode es eclamando con a los sec a ios a opellos que se han in en ado, han ido a alo ados con la i ma del insigne Maes o. El ué quien en memo able ca a al S . Obispo de Mad id, leida y escuchada con p o- / o] unda ene ación en el mi in con a las escuelas laicas, alzóse con a el a ancesado engend o Po7 debe de con- ciencia, dice él mismo en ella, 20 sólo eligiosa, sino . social y cien í ica, cali icándole de mu ilación del en- endimien o humano y ex i pación b u al de los gé - menes de e dad y de ida que la en en el ondo de oda alma pa a que la educación los ecunde. No al a on quienes en su a án de ebaja y dep imi odo lo ca ólico u ie on la pedan esca osadía de deci , con mo i o de la celeb ación del cen ena io de nues o Bal- mes, que és e no había aido a la ci ilización española ninguna nue a idea; y Menéndez Pelayo he ido en su co azón de e o oso ca ólico y español en usias a, les sale al encuen o diciéndoles en su ma a illoso Discu so, y demos ando al mundo en e o odo lo que alía y sig- ni icaba el incompa able ilóso o ca alán. Y si se ci a a las ue zas ca ólicas de España a un g an Cong eso, p ime o de una se ie, celeb ado en Mad id, allí es á Menéndez Pelayo des acando con su p odigiosa palab a sob e el espléndido cuad o de la ci ilización c is iana en el siglo XIII la simpá ica y a ogan e igu a de nues o San Fe nando; y más a de en Se illa o lando con los ayos b illan es de su genio la pu ísima en e de la In- maculada en el 50.2 ani e sa io de la de inición dogmá- ica de es e mis e io; y po úl imo, po que M9 acaba ía- mos, inundando con los o en es de luz de su pasmosa e udición los clásicos au os sac amen ales en el ecien e Cong eso Euca ís ico Español, como amo oso homenaje de ado ación al Dios de la Euca is ía, y úl imo ibu o de su e i ísima y p ác ica al Au o mismo de ella, que ha sido, como se ha dicho muy bien, una especie de iá ico de su elocuencia. , pa . Sd : y Sí, seño es, la ida en e a de es e ca ólico ejempla he pe A d se desliza en e dos c uces: la c uz con que empezó sus b illan ísimas oposiciones, y la c uz en que imp imió su - úl imo ósculo en el momen o de mo i , y que se lle ó con su cadá e al sepulc o. Descansa, pues, ya, de u uda labo , sie o bueno y iel, y en a en el gozo de u Seño a ecibi de El el p emio debido a us comba es y abajos po su glo- ia: —ín a in gaudium Domini ui. Y noso os, seño es, al apa a nos aho a del bo de de esa osa en que dejamos descansando en la paz del Seño al sie o iel, al deja cae sob e sus mo ales despojos el piadoso eguiescan in pace de la Iglesia, lle émonos el ecue do de sus ejemplos g abado muy den o del alma, pa a abaja como él con e o oso en usiasmo po nues a e y po nues a España, y me- ece como él, no an o la co ona de glo ia de lo hu- mano, que con la mue e mue e p on o, cuan o la co ona de glo ia de la e y de las i udes que con la mue e i e pa a siemp e.