scieee Science in your language
[es] (orig)

Sevilla y la Exposición Universal de 1992

Abstract

La decisión de localizar en Sevilla la «Exposición Universal de 1992» se recibió con cierta preocupación ante la responsabilidad que se asumía, aunque también con la esperanza de que viejos problemas, desde antiguo pendientes, ahora podrían ser abordados y resueltos. Se tenía conciencia de que la operación Expo-92 se asignaba a una ciudad que a lo largo del siglo se había producido dentro de un precario desarrollo económico y social. Con la evidencia de que en la actualidad constituye un núcleo urbano frágil y degradado, deficitario de forma general, a todos sus niveles de servicios y equipamientos urbanos e integrado en una estructura metropolitana, conflictiva y poco legible, carente de un soporte básico, mínimamente eficaz. Uno de los factores históricos que ha condicionado esta situación ha sido, sin duda, el que sea la única ciudad española importante que no fue capaz de planificar su ensanche a finales del pasado siglo. Esta carencia ha hecho que Sevilla se ofrezca hoy como una ciudad diferente, que ha tenido que soportar los crecimientos urbanos posteriores de una forma precaria y difícil. Ensanches parciales y limitados, realizados posteriormente, como el de los Remedios, Amate, etc., carecieron de unidad y de carga ideológica y técnica como para significar soluciones positivas y coherentes. En segundo lugar, los Planes Generales realizados con posterioridad, como fueron los del 1946 y 1962, dentro de sus limitaciones definían una teoría organizativa válida, pero la propia debilidad económica del área y la apremiante exigencia de un crecimiento demográfico desmesurado, no permitieron la realización de sus elementos estructurales, quedando sin acometer las actuaciones básicas que se exigían en la red viaria general, la red arterial ferroviaria, los grandes parques, centros urbanos, etc. Esto quiere decir, que la ubicación de la Exposición Universal en Sevilla se significa como un hecho de naturaleza propia, muy diferente al supuesto de localizarse en una ciudad rica y bien estructurada, sin los graves problemas que Sevilla presenta. No cabe, por tanto, considerar el hecho de la Expo-92 como un caso convencional asimilable al que pudo plantearse en Chicago, o, en general, a otra ciudad con alto nivel de desarrollo urbano.

Read accessible full text

Sevilla y la Exposición Universal de 1992

Author: Arias Sierra, Pablo
Publisher: Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid
Year: 1987
Source: https://idus.us.es/bitstreams/dca4f667-da4b-4f55-8469-b9ba36cd4d56/download
u bon~em
o
COA 1
SEVILLA Y
LA
EXPOSICION UNIVERSAL DE 1992
Concu so de ideas pa a
la
Expo-92 Se illa.
E mlio Ambas
z.
1•
' p emio ex-aequo.
1.
CONSIDERACIONES
GENERALES
La
decisión de localiza
en
Se illa
la «Exposición Uni e sal de 1992»
se
ecibió con cie a p eocupación an e
la esponsabilidad que
se
asumía,
aunque ambién con
la
espe anza de
que iejos p oblemas, desde an iguo
pendien es, aho a pod ían se abo da-
dos y
esuel os.
Se
enía conciencia de
que
la
ope ación Expo-92
se
asigna-
ba a una ciudad que a
lo
la go del
si
-
glo
se
había p oducido den o de
un
p eca io desa ollo económico y
so-
cial. Con
la
e idencia de que
en
la
ac-
ualidad cons i uye
un
núcleo u bano
ágil y deg adado, de ici a io de o -
ma gene al, a odos
sus
ni eles de
se -
icios y equipamien os u banos e
in-
eg ado
en
una es uc u a me opoli-
ana, con lic i a y poco legible, ca en-
/
;(
·'
1
-~
:<
.
:'.
José An on o Fe nández-O dóñe
z.
1•
' p emio ex-aequo.
e
de
un
sopo e básico, mínimamen-
e
e icaz.
Uno de los ac o es his ó icos que
ha condicionado es a si uación ha
si-
do,
sin
duda,
el
que sea
la
única ciu-
dad española impo an e que
no
ue
capaz de plani ica
su
ensanche a
i-
nales del pasado siglo.
Es a
ca encia
ha hecho que Se illa
se
o ezca hoy
como una ciudad di e en e, que ha
e-
nido que sopo a los c ecimien os
u -
banos pos e io es de una o ma p e-
ca ia y di ícil. Ensanches pa ciales y
li-
mi ados, ealizados pos e io men e,
co-
mo
el
de los Remedios, Ama e, e c
.,
ca ecie on de unidad y de ca ga ideo-
lógica y écnica como pa a signi ica
soluciones posi i as y cohe en es.
En
segundo luga , los Planes Gen-
ales ealizados con pos e io idad, co-
mo ue on los del1946 y 1962, den o
de
sus
limi aciones de inían una eo-
ía
o ganiza i a álida, pe o
la
p opia
Vi o o G ego
i.
2.
0 p emio.
Pablo A ias
debilidad económica del á ea y
la
ap emian e exigencia de
un
c ecimien-
o demog á ico desmesu ado, no pe -
mi ie on
la
ealización de sus elemen-
os es uc u ales, quedando
sin
aco-
me e
las
ac uaciones básicas que
se
exigían
en
la
ed ia ia gene al, la ed
a e ial e o ia ia, los g andes pa -
ques, cen os u banos, e c.
Es o
quie e deci , que
la
ubicación
de
la
Exposición Uni e sal
en
Se i
l
la
se
signi ica como un hecho de na u-
aleza p opia, muy di e en e
al
supues-
o de localiza se
en
una ciudad ica y
bien es uc u ada,
sin
los g a es p o-
blemas que Se illa p esen a. No cabe,
po an o, conside a
el
hecho de .
la
Expo-92 como un caso con encional
asimilable
al
que pudo plan ea se
en
Chicago,
o,
en
gene al, a o a ciudad
con al o
ni el
de desa ollo u bano.
Cabe adelan a , po an o,
el
c i e io
de que, con independencia de
su
e-
17
u banem
o
COAM
pe cusión
en
el
plano
polí ico,
cul u al
o económico, a
ni el
nacional o in e na-
cional,
en
cuan o
se
e ie e
a la ciudad
de
Se
i
lla
,
la
Expo-92 no puede
ni
de-
be
eludi
los
comp omisos que
la
ciu-
dad
le
plan ea.
En
úl ima ins ancia,
la
Expo
no
nace como consecuencia de
una demanda auspiciada desde
las
p opi
as
ue zas sociales, emp esa iales
o económicas de
la
ciudad, sino po
el
con a io,
es
Se illa
la
que gene osa-
men e asume la esponsabilidad de
acep a
el
comp omi
so
de
la
Exposi-
ción,
al
se icio de in e eses gene ales
que ascienden a
la
imagen y p esen-
cia de España
en
el
plano in e naci
onal.
En es
e
sen ido, es p eci
so
no
cae
en
la en ación equí oca de que la Ex-
po signi ica, de po sí, un acon ecimin-
o
p o idencial de ca a a
la
solución
de
sus
g a
es
p oblemas. Du an e los
p ó
xi
mos cinco años odos los ecu -
sos económicos, écnicos y humanos,
an a pola iza se en o no
al
es ue zo
colec i
o
que la Exposición signi ica y
es
e
ingen e es ue zo
se
a
a ealiza
hacia
el
log o
de
un
in especí ico y
conc e o
al
ma gen, en g an medida,
de los g a es p oblemas es uc u ales
de
una sociedad y una ciudad acosa-
da
po las e
xi
genci
as
dia ias e inme-
dia as
de
sus necesidades más
básicas.
Si la Expo-92 iene epe cusiones
po
si
i as pa a la ciudad, és as han de
eni como esul ado
de
acep a , des-
de
un
p incipio, que la Exposición no
es
un p i ilegio que
se
o o ga a
Se i-
ll
a, sino, po
el
con a io, un sac i icio
calculado que la ciudad acep a a pe-
sa de sus muchos p oblemas y limi-
aciones.
Es
impo an e que es a
eal
i-
dad no
se
des i úe
ni
se
con unda, de
o
m
a que la Expo-92 sea concebida
18
no sólo
en
unción de sus especí icos
obje i os, sino ambién, y muy espe-
cialmen e, en o den a la má
xi
ma
en-
abilidad u bana del es ue zo polí ico
y económico que
a
a ealiza se.
En
es e pun o,
es
necesa io eco -
da
el
an eceden e his ó ico que sig-
ni icó
la
Exposición Ibe oame icana de
1929.
El
con encimien o gene al de que
el
acon ecimien o iba a signi ica un he-
cho anscenden e de ca a
al
u u o,
así como
un
elanzamien o económi-
co,
ecnológico y emp esa ial de
Se i
-
lla, ue en g an medida
el
mo o que
jus i icó, polí icamen e, la ope ación
1 be oame icana.
Te minada la Exposición, quedó la
e idencia de que.en poco o en nada,
se habían modi icado las es uc u as
sociales y económicas, y que,
en
de i-
ni i
a
,
el
eno me es ue zo ealizado
só-
lo había p oducido
un
impo an e en-
deudamien o, an o público como p i-
ado y
el
comp omiso de man ene
un
impo an e pa imonio inmobilia io de
escasa o nula en abilidad social inme-
dia a. Posiblemen e,
el
desencan o y
la
us ación que p odujo la Exposi-
ción del 29 han condicionado ac i u-
des y compo amien os pos e io es y
han sido uno de los hechos sociológi-
cos a ene en cuen a pa a comp en-
de la ac ual ealidad social y econó-
mica
de
la ciudad.
No obs an e, hoy
se
hace e iden e
que la Exposición del 29
sí
ace ó ple-
namen e
en
un pun o
de
excepcional
impo ancia,
que
ue
su
olun ad de
comp omiso con las exigencias u ba-
nas de Se illa. F u o de es e comp o-
mi
so
es
la g an ope ación u bana
ea-
lizada en 1929, que ha ascendido
mucho más allá de los obje i os y la
La isla de
la
Ca uja desde
la
Nue a Co
a
.
Al
ondo,
el Mean
d
o de
Sa
n Je ónimo y la Ci
udad
.
espues a que ob u o la Exposición
Ibe oame icana en
su
momen o.
Todo lo an e io conduce a cla i ica
dos e e encias básicas que con e -
gen en
el
hecho de la Expo.
1.
La
Expo-92
en
Se illa signi ica
un plan eamien o a ípico y di e en e.
Las g andes exposiciones uni e sales
se
han ealizado siemp e
en
ciudades
p óspe as y po en es.
En
el
caso de
Se illa la elación Expo-Ciudad en-
d ía, po an o, que ealiza se en un
ma co muy especial de colabo ación
polí ica, écnica y económica.
2.
La
Expo-92 es, en úl ima ins an-
cia, una ca ga que Se illa asume y
acep a con odos
sus
iesgos y sac i-
icios.
La
en abilidad social y u bana
de las ac uaciones que
se
ealicen de-
bie a
se
condicionan e p io i a io des-
de la p opia concepción de la Expo.
2.
LA
EXP0-92 Y
LA
CORTA
DE
LA
CARTUJA
Es imamos que la ubicación de las
ins alaciones de la Exposición Uni e -
sal
en
la Co a de la Ca uja iene un
cla o alo es a égico pa a alcanza
impo an es obje i os u banos, y, po
an o, es a decisión puede ene una
al a en abilidad pa a
el
u u o de
Se illa.
La
cons ucción de la Co a y
el
des-
ío del
ío
han abie o
en
la zona una
se ie de expec a i as que pe mi en
el
eencuen o de
Se i
ll
a con
su
ieja a-
dición lu ial, y la solución de p oble-
mas hid áulicos y de accesos que, po
su
complejidad e in e dependencia,
signi ican no sólo un impo an e olu-
men de in e siones, sino la coo dina
El
Tapón
de Chapina y la Es ación
de Plaza de A mas.
ción de di e en es en idades públicas
..
Es a
complejidad
es
hoy
el
es angu-
lamien o que es á impidiendo una con-
solidación u bana cohe en e y de ini-
i a
en
el
á ea de ca a
al
u u o.
La
ubicación de la Expo-92
en
los
e enos de
la
Co a
es,
en
de ini i a,
un
e o
que debe se asumido con
co-
nocimien o de las di icul ades que
en-
aña
su
solución.
Lo
más g a e se ía
que an e
la
di icul ad y cos o de
la
em-
p esa, las ac uaciones
se
lim
i a an a
aquellas in e enciones imp escindi-
bles pa a
el
uncionamien o p o isio-
nal
de
la
Expo, ma ginando
la
e da-
de a na u aleza del p oblema plan ea-
do.
Si
, po azones de iempo o econo-
mía, es e supues o llega a a da se,
se
hubie a come ido un e o di ícilmen-
e jus i icable. O os emplazamien os
menos con lic i os y de más ácil
im-
plan ación hubie an sido,
sin
duda,
más en ables pa a
la
ciudad y
la
p o-
pia Exposición.
3.
EXPEC ATIVAS URBANAS
GENERADAS POR
LA
CORTA
DE
LA
CARTUJA
La
jus i icación de
la
ob a de
la
Co a
ino de e minada po una exigencia
hi-
d áulica,
en
cuan o a
la
necesidad éc-
nica de asegu a
la
de ensa de
la
ciu-
dad con a inundaciones
en
el
Mean-
d o de
San
Je ónimo.
En
es e sen ido,
la
ob a de
la
Co a de
la
Ca uja
es
una
más de las muchas, que, a
lo
la go de
la his o ia,
se
han ealizado
en
el
cau-
ce luc uan e y ag esi o del
ío
.
Las
ec i icaciones
del
cauce y
los
sis emas
de de ensa son hechos de e minan es
en
la
con o mación y lec u a de
la
ciudad.
No obs an e,
el
abandona
el
ac ual
Meand o de
San
Je ónimo, signi ica-
ba de po
sí
un
hecho auma izan e
pa a
la
ciudad, que pe día
no
sólo
su
imagen, sino
la
p opia jus i icación
mo ológica de sus iejas amas
u banas.
Es a
p eocupación ue p on o sen-
ida, no sólo po amplios sec o es
ciudadanos y municipales, sino am-
bién po
la
p opia Con ede ación
Hid og á ica del Guadalqui i , con-
side ándose
la
necesidad de edac a
un P oyec o Complemen a io
en
don-
de
se
ecogie an odos los aspec os
écnicos hid áulicos no esuel os, de-
i ados de
la
des iación del
ío
,
en
o -
den a man ene a in eg a
en
la
Dá -
sena,
el
ac ual cauce del Meand o de
San
Je ónimo.
En
es e sen ido,
se
es udia on
en
p o undidad odos los p oblemas
hi
-
cj áulicos que condicionaban
la
p o-
longación de
la
Dá sena. Desde
la
po-
sibilidad de equilib a
el
ni el po ac-
ción de las ma eas y las pé didas de-
i adas de
la
e apo ación y
el
uncio-
namien o de las exclusas del Pue o,
a
la
posibilidad del man enimien o bio-
lógico de las aguas.
Es os abajos demos a on
la
po-
sibilidad de
la
emp esa y pe mi ie-
on es udia azados y al e na i as
pa a
el
le an amien o del apón de
Chapina.
Así
concebida
la
ob a hid áulica de
la Ca uja enía a pe mi i , dos hechos
impo an es:
1.
La
sup esión del mu o de de en-
sa
a
lo
la go del Meand o de
San
Je-
ónimo y
la
calle de
To neo,
libe ando
a la ciudad de una ieja se idumb e
u
bo
ne
mo
COA 1
e inco po ando
el
ac ual azado
de1
Río
a las amas u banas de Se illa.
Se
plan eaba po p ime a
ez
la po-
sibilidad de ecupe a oda
la
achada
Oes e de
la
ciudad, que ue
el
má
xi
-
mo exponen e de
su
exp esión u ba-
na.
2.
Res
i ui y ecupe a
en
con i
nui-
dad
el
azado de
la
Dá sena, desde
la
Pun a del Ve de has a San Je óni-
mo, dando
as
í soluci
ón
a
la
aspi ación
más a aigada desde que
se
co ó
es-
a con inuidad po
el
apón de Chapi-
na, y pe mi iendo con empla sus dos
má genes como exp esión de la más
ieja ocación u bana de Se
il
la
.
3.1.
LA
CORTA
DE
LA
CARTUJA
Y EL PROBLEMA
FERROVIARIO
Re o zando el e ec o nega i
o
de los
mu os de de ensa,
el
ac ual azado de
la Red Fe o ia ia
en
la línea Mad id-
Huel a, desde
San
Je ónimo a Cha-
pina, así como la
ub
icación de
la
Es-
ación de Plaza de A mas,
se
ha signi-
icado como el obs áculo aún más de-
cisi o, que ha impedido
el
que la Ciu-
dad pueda in eg a se con
el
ío Gua-
dalqui i .
Es e
hecho es ela i amen e
ecien e
en
la
his o ia de Se i
lla.
An-
es
de
la
apa ición del e oca il,
la
ciu-
dad y
el
ío
se
jus i icaban mu uamen-
e, de o ma que las iejas es uc u as
u banas, son
el
esul ado de un equi-
lib io de exigencias y se idumb es
que
se
de i aban de la p esencia del
ío
.
Es e
diálogo pe manen e ciudad-
ío
y es a p o unda inculación, había he
19
u
bansm
o
COAM
Calle T
o neo
, ba e a
e
o ia ia y iejo
mu o
de de ensa.
choque
las má genes del Guadalqui-
i se cons i uye an
como
el
elemen o
u bano más impo an e y de ini o io de
la ciudad. Los a enales y los muelles
cons i ulan en
sí
el
elemen o más sig-
ni ica i o
de
Se illa, y és a
se
en endía
como
p oduc o na u al del
ío.
La ico-
nog a ía y la li e a u a en odas sus
ex-
p esiones nos han ansmi ido c
s a
p o unda elación a
lo
la go de oda
su
his o ia; hoy en día Se illa y Guadal-
qui i son dos concep os ín imamen-
e unidos en
el
sen i local y en la p o-
yección
de
la ciudad.
La
apa ición del e oca il ino a sig-
ni ica una iolen a up u a, exigiendo
que las amas u banas de Se illa,
queda an uel as de espaldas
al
p o-
pio hecho que las jus i icaba.
El
mu o
de
la calle To neo y las ins alaciones
de
Plaza de A mas, han sido una ba-
e a an e icaz, que Se illa descono-
ce la exis encia del ío desde Chapi-
na a la Ba que a y San Je ónimo.
Los
má genes del ío es án hoy inhóspi as
y abandonadas, sin posibilidad algu-
na
de
se accesibles a la ciudad.
La cons ucción
de
la Co a
de
la
Ca uja ino a posibili a la solución de
es e p oblema.
Si
no hubie an exis i-
do
o as azones pa a
su
cons ucción,
és a, po sí sola, hubie a sido jus i ica-
ción su icien e pa a un azado.
Es
impo an e que
el
nue o
Plan
Ge-
ne al enga p e is o le an a odo
el
a-
zado e o ia io desde San Je ónimo,
~up imiendo
de ini i amen e
el
com-
plejo disposi i o que exigía
la
Es ación
de
Plaza
de
A mas. Es a decisión ie-
ne a ce a un la go pe íodo de ince -
idumb e y dudas en elación con
es-
e p oblema, desca ando soluciones
20
que p e endían man ene injus i icada-
men e
el
ac ual azado e o ia io.
En endemos
que
la
libe ación e o-
ia ia
de
la ma gen izquie da
de
la
Dá sena
debe
se conside ada
como
p io i a ia.
En
su
conjun o, la ope ación
u bana
de
la Expo-92 no
debe
desli-
ga se
de
es e comp omiso. Posible-
men e sea ac ible esol e los p oble-
mas
de
accesibilidad
al
ecin o e ial,
eludiendo la solución del p oblema,
pe o en endemos que los in e eses de
Se illa en es e pun o, deben se asu-
midos po
la
Exposición.
En
úl ima ins-
ancia, és a ha
de
jus i ica se an e la
ciudad
como
elemen o ca alizado ,
cuando menos, pa a la solución
de
los
p oblemas u banos del á ea en que
se
ubica.
3.2. VALOR URBANO
DE
LA
NUEVA DARSENA
Apoyados en
la
ac ual ma gen
iz-
quie da del ío
a
a
queda
lib e y u i-
lizable una impo an e supe icie del
suelo, p oceden e de la sup esión de
los mu os y, p incipalmen e,
de
las
ac-
uales ins alaciones e o ia ias
de
San
Je ónimo, La Ba que a y Plaza
de
A -
mas. Se o ece, po an o, la opo uni-
dad
de
o dena oda la achada Oes-
e
de
la ciudad, no sólo en lo
que
se
e ie e
al
casco his ó ico de Se illa, ce-
ado
al
ío
desde Plaza de A mas a
la Ba que a, sino ambién
la
de
odos
los desa ollos u banos has a San Je-
ónimo. T amas u banas que han c e-
cido
de
espaldas
al
ío
y desconocien-
do
su
p esencia.
Al
no e del casco an iguo, desde la
Maca ena a San Je ónimo, se han im-
plan ado en los úl imo ein e años, las
ba iadas con más densidad de pobla-
ción y peo do adas de espacios lib es
y de equipamien os p opios. Pa a
es-
as zonas es
de
ex ao dina io in e és
el
impo an e sis ema
de
espacios
li-
b es
que
ac ualmen e
se
gene a.
Al
mismo iempo, la libe ación
de
suelos u banos en Plaza
de
A mas,
signi ica
sin
duda, la opo unidad más
cla a
que
las ins alaciones
de
la Expo
an a ene , no sólo pa a esol e p o-
blemas uncionales
de
acceso, sino
pa a con o ma un disposi i o u bano
de
al o ni el
de
espues a, en un em-
plazamien o p i ilegiado pa a la p o-
pia imagen
de
la Exposición.
La
ope ación Expo-92, no debe, po
an o, educi se a ac uaciones conce-
bidas desde
su
p opio ecin o en la
is-
la
de
la Ca uja. La nue a Dá sena ha
de
se conside ada
como
una pieza
u bana, que equie e la o denación de
sus dos má genes
de
o ma uni a ia,
como exp esión
de
su
p opio alo
es-
pecí ico, y de hecho, así debe ía se
asumido en la ope ación u bana que
se emp ende.
Igno a es a ealidad, descomp o-
me iéndose de los p oblemas y expec-
a i as
que
se
ab en a Se illa en es e
sen ido, o lo
que
es aún
peo ,
u iliza
exclusi amen e las posibilidades que
o ece la ma gen izquie da con un
sen-
ido dep edado , pa a esol e las ne-
cesidades
de
acceso a las ins alacio-
nes del ecin o, signi ica ía una ac i ud
nega i a y la pé dida de una
de
las
opo unidades más cla as pa a la
el
u-
u o de la ciudad.
4.
LA
UBICACION
DE
LA
CORTA,
COMO
BASE
DE
ENFRENTAMIENTOS
IDEOLOGICOS Y URBANOS
Como es conocido, la ubicación
de
la ACTUR
de
la Ca uja po pa e del
en onces Ins i u o Nacional
de
U ba-
nización, es aba concebida sob e
la
base
de
la exp opiación o al
de
los
e-
enos, an o los necesa ios pa a la
ea-
lización de
la
ob a hid áulica
de
la
Co -
a,
como
aquellos que no siendo
ne-
cesa ios pa a
el
p oyec o, quedaban
de endidos con a las inundaciones
po
el
nue o mu o
de
de ensa,
y,
po
an o, suscep ibles
de
un ap o echa-
mien o u bano.
La
delimi ación del po-
lígono
de
la ACTUR, e a
sin
duda, co-
he en e,
ya
que a ec aba no sólo a los
e enos
de
la Isla, sino ambién los
de
la ma gen izquie da a libe a de uso
e o ia io.
En
es e sen ido la delimi a-
ción
se
o ecía con un c i e io u bano,
e inducía a una exigencia de o dena-
ción
que
alcanza a ambas má genes
de
la Dá sena.
Es a
p ime a in ención de u iliza
los
e enos pa a uso esidencial, ue du a-
men e con es ada po odos los
es a-
men os
sociales,
cul u ales y p o esiona-
les, que
eían
en
la
ope ación
el
opo -
unismo de una cla a maniob a especu-
la i a
, con
el
in
de inancia
las
eno mes
in e siones de
la
ob a hid áulica,
sin
a-
lo a
las
consecuencias y pe juicios que
es a decisión pudie a ene
en
el
u u o
desa ollo u bano de
la
ciudad.
En
un p incipio,
la
ue e campaña
desa ada con a la
ACTUR
se
cen ó
en la componen e especula i a de
la
ope ación, conside ando que los e e-
nos
de
la Co a debie an u iliza se pa-
a
o os ines de mayo en abilidad
so-
cial, cub iendo los impo an es dé ici s
exis en es pa a odo ipo de equipa-
mien os que la ciudad ca ecía. Den o
de es e c i e io po pa e del MOPU
se
desis ió de la p omoción, quedando
los e enos a disposición de las p e-
isiones
que
se
de e mina an en
el
nue o planeamien o u bano a ealiza .
En
los úl imos años, la discusión
so-
b e
el
uso de los e enos de la Co a
se
ha ido adicalizando, es imando
in-
cluso como nega i o,
el
hecho de con-
side a
el
á ea como sopo e de posi-
bles equipamien os u o os usos
u banos.
La idea de conside a la ega de
T
iana como espacio na u al abie o y
u al, y como cauce his ó ico y geog á-
co de las a enidas del
ío
, apa ecía
como una olun ad y una exigencia
undamen ada
en
las cla es mo oge-
né icas de Se illa y
en
la conse ación
de
su
p opia iden idad u bana.
En
es-
e sen ido, la ac ual achada Oes e
de
Se illa e a la on e a na u al pa a
su
desa ollo u bano.
El
a ianzamien o de es a ac i ud
u-
alizan e pa a los e enos de la Co a,
pene ó p o undamen a, no sólo
en
los
equipos écnicos edac o es del nue-
o PGOU de Se illa, sino
que
apa e-
ció incluso como obje i o de polí ica
u bana a ecoge en
el
planeamien o.
No obs an e, es a p opues a de en-
dida
en odo momen o po los edac-
o es del Plan Gene al, es aba posible-
men e igno ando la nue a ealidad
u -
bana
que
la cons ucción de la Co a
es aba imponieno
en
la zona, y, en de-
ini i a, la ocación u bana de unos e-
enos ya in e io es
al
sis ema de
de ensas.
Po o a pa e, incluso desde la p o-
pia mo ogénesis u bana, e a
e
iden-
Delimi
a
ción de
la
Ac u y nue os sis emas de de e
nsa.
u bo
ns
mo
COAM
e que Se illa a lo la go de
su
his o ia,
había ido ocupando sis emá icamen-
e, e in eg anc:lo en sus amas u ba-
nas, odos los e enos inco po ados
po sus de ensas, alcanzando siemp e
con sus desa ollos las on e as ma -
cadas po los mu os.
De
o ma que
es
-
e c ecimien o inc emen alis a, cen o-
pe i e ia, con lími e ce ado, e a y
es
una de las cla es más signi ica i
as
pa-
a
el
análisis mo ológico del c eci-
mien o u bano
de
la ciudad.
La
idea de una Ca uja
Ru al
, pe o
ya
ce ada, de endida y sepa ada del cau-
ce de a enida del
ío
, podía se man e-
nida
en
un plano in elec ual y eó
i
co,
pe o di ícilmen e alcanzable
en
el
pla-
no de
la
ealidad.
E a
e iden e que a
co o o a medio
plazo,
la
demanda de
suelo pa a se icios y equipamien o de.
las
conges ionadas amas u banas al
No e de Se illa inducía cuando menos
al
de echo de coloniza
las
á eas u ba-
nas de
la
Ca uja,
al
igual que
ya
se
ha-
bía
ealizado
al
Su
de
la
Ciudad po
po-
blaciones de en a más
al a
y consoli-
dada. También e a
e
iden e que desde
la
p opia adminis ación apa ece
í
an
,
con oda segu idad, p opues as o de-
cisiones de ocupación de
la
zona,
en
espues a a e
xi
genci
as
sociales y nece-
sidades u banas de cie a en idad.
21

u bonem
o
COAM
1.
La
Dá sena ac ual y
su
alo
u bano.
El co e de Chapi
na
y
la
up u
a
del cauce
his ó ico.
2.
P
ime p
e
mio del concu so e
x-
aequo.
Jo
sé
An onio Fe nández O dóñez.
3. P ime p emio del concu so e
x-
aequo.
Em
ilio Ambas
z.
La
demos ación más exp esi a de
es a ealidad, es á p ecisamen e en la
decisión adop ada pa a ubica la
Expo-92.
Es a
decisión ep oduce los
mecanismos de compo amien o que,
his ó icamen e, la ciudad ha enido
al
inco po a nue os e enos de endidos
en posición an p i ilegiada. Vis o
el
p oblema con cie o dis anciamien o
la
decisión enía casi p ede e minada, y
la Ca uja apa eció como al e na i a
sin
compe encia se ia que
se
le
en en-
a a, pues
no
exis ía ninguna o e a de
suelo público de pa ecida en idad,
p ác icamen e ins alada
en
con igüi-
dad a las á eas u banas cen ales de
Se illa.
A pesa de los es ue z
os
de imagi-
nación desplegados po los écnicos
municipales, en onces esponsables
de la edacción del PGOU, odas las
p opues as o ecidas
en
un
in en o po
des incula a la Expo del á ea de la
Ca uja nacían
ya
acasadas desde
su
o igen. Incluso
la
más suge en e de
o-
das es as p opues as ue deses imada,
a pesa de
su
indudable alo como
es a egia de implan ación u bana,
ya
que e
xi
gía desag ega
el
ecin o de la
Expo en un sis ema de encla es a
lo
la go de la ac ual dá sena del ío,
e-
cupe ando e enos ac ualmen e ocu-
pados po ins alaciones indus iales y
po ua i
as
, inadecuadas o
ya
des i
na-
das a ac i idades depo i
as
y de
es-
pa cimien o.
La
solución,
así
plan ea-
da
, enía a condiciona
el
u u o de la
Exposición a
un
conjun o p e io de
ope aciones complejas, como e a
el
22
le an amien o de las ac uales ins ala-
ciones de la CAMPSA y a
la
expulsión
del Club Naú ico y Me can il, lo que,
en
el
ondo, signi icaba
un
cos o eco-
nómico y polí ico di ícilmen e asumible.
El
en en amien o en e
las
di ec i-
ces del PGOU y
el
Comisa iado pa a
la Expo-92,
a
a plan ea una c isis de
compe encias a odos los ni eles,
en
donde la ue za de la ealidad
se
a
a impone a olun a ismos eó icos y
dogmá icos, y que end á como esul-
ado,
el
de ini i o a ianzamien o de la
Expo en la isla de la Ca uja.
No obs an e es a acep ación, po
pa e de los equipos municipales de
PGOU
se
con igu ó una concepción
de la Expo donde
se
exigía con
el
ma-
yo én asis posible, un ca ác e e íme-
o
pa a
sus
ins alaciones, de o ma
que
su
implan ación
no
des i ua a
al
es ado ac ual de los e enos,
ni
pudie-
a
signi ica
el
inicio o la consolidación
de una ope ación de ensanche u ba-
no
sob e
el
á ea u al de la Ca uja.
El
e iden e con asen ido de es a
o mulación, sólo podía in e p e a se
como exp esión de una salida de com-
p omiso, donde
en
un plano o mal
se
man enía
el
c i e io de una Ca uja
u-
al
, aún cuando
en
la p ác ica
se
ab ía
el
cauce pa a la u banización de la
zona.
La
con adicción que
se
ins ala en
es e comp omiso se
a
a ecoge , o -
mulada con oda cla idad, en las
ba-
ses
del
<<
Concu so de Ideas pa a la
O -
denación del Recin o de la Exposición
y
su
encuad e
Te
i o ial
»,
con ocado
po el Comisa iado Gene al pa a la
Expo-92.
Pa a mejo comp ende
el
alcance
del p oblema plan eado, cabe ecoge
las de e minaciones exigidas en las
bases del concu so,
en
donde
el
apa -
ado 3.0 del capí ulo dedicado a «LA
CIUDAD Y LA EXPOSICION
»,
decía:
1.
El
c i e io u banís ico undamen-
al,
es
el
man enimien o del ca ác e
acio de
la
pieza en endida como ele-
men o del alle del Guadalqui i . Po
ello
la
u ilización pa a la Expo-92
se
ha
de en ende como sopo e p o isional
y e íme o.
2. No deben busca se ni oca/ida-
des ni di ec ices con
el
ce cano,
pe-
o
lejano Casco,
ni
en úl imo ex emo,
concebi la o denación de la Ca uja
como ex ensión o ensanche del cas-
co
u bano.
El
dogma ismo de es as exigencias
e a, cuando menos, pa adójico en e
a la p opia o mulación del concu so,
que obliga
en
su
p og ama a una ue -
e
in e sión en in aes uc u as edi ica-
ción no e íme a, con una cla a de
ini
-
ción de pe manencia y suscep ible de
pos e io eu ilización u bana.
Conscien es de es a ealidad,
las
ba-
ses
del concu so inducían a limi a
al
máximo las á eas a ocupa , y en odo
caso, a deja lib es de edi icación los
e enos de la isla apoyados en la ma -
gen de echa de la dá sena. Es as de-
e minaciones enían a a i ica la
ac-
i ud nega i a an e cualquie in en o de
concebi la dá sena como pieza u ba-
na y eje e eb ado de la es uc u a
o mal de
la
ciudad y
el
deseo de man-
ene ,
al
máximo posible,
el
ca ác e
u-
al
de la Ca uja.
Es as ideas
se
e leja on p ác ica-
men e en la o alidad de los abajos
apo ados
al
concu so, dando luga a
soluciones cla amen e a i an adas po
una exigencia de descon ex ualización
y dis anciamien o con
las
amas u ba-
nas de la ciudad. Aún cuando am-
bién, de o ma aislada y es imonial,
se
p esen a on plan eamien os, en los
que, de o ma in encionada
se
can es-
aban las bases del concu so con un
sen ido cla amen e u banizado de los
e enos y una de inición de la Dá se-
na como pieza u bana p o agonis a de
la zona.
Las conclusiones más signi ica i as
que pudie on ob ene se del Concu -
so
de Ideas, analizando
las
soluciones
más ieles y adap adas a los pos ula-
dos de pa ida,
se
cen aban en la
a-
lo ación de dos ipos de espues as
en e
al
p oblema plan eado.
La
p i-
me a, quizá más di ec a y elemen al,
u bonem
o
COAM
es uc u aba de o ma más o menos
lineal, las ins alaciones de la Expo
al
ondo de los e enos, apoyadas a lo
la go de los nue os mu os de de en-
sa, dejando oda la zona no e de la
isla con
su
ca ác e u al y las má ge-
, nes de la Dá sena lib es
al
máximo de
edi icación y usos u banos.
La
segunda solución, más comple-
ja y elabo ada, conside aba ele an e
que
el
agua es u ie a p esen e en
el
ecin o
de
la Exposición, p oyec ando
un sis ema
de
lagos a i iciales in e io-
3
23
u
bonem
o
COAM
es
dando
así
espues a a
la
pa adoja
de una Expo que po
su
emplazamien-
o, es aba ue emen e p esionada po
un ca ác e lu ial, pe o obligaba a
dis-
ancia se y eludi es e alo undamen-
al.
Los
dos p emios o o gados en
el
concu so son iel e lejo
de
es as solu-
ciones inducidas po las bases.
Po
una pa e,
el
p oyec o p esen ado po
el
equipo de José An onio Fe nández
O doñez, que plan ea
las
ins alaciones
de la Expo cla amen e des inculadas
de la dá sena del
ío
y apoyadas lineal-
men e sob e
el
nue o mu o
de
de en-
sa
al
ondo,
de
los e enos.
En
pa a-
lelo,
y ambién como p ime p emio ex-
aequo,
el
p oyec o de Emilio Ambasz,
que concibe la Exposición igualmen-
e des inculada de la dá sena, pe o
desa ollada en o no a es g andes
lagos a i iciales p oyec ados en
el
in-
e io de la Isla.
Con independencia
del
alo o mal
y a qui ec ónico de ambas p opues as,
es e iden e que es os p oyec os sólo
pueden
se
comp endidos como
esul-
ado de la pa adoja que subyace en
las bases del concu so, p oduciendo
soluciones que conduce a a i iciosida-
des an dudosas como la de c ea
un
sis ema de láminas de agua, donde
ya
exis e gene osamen e es e elemen o,
y una ciudad lacus e con odo
su
anecdo a io y simbología
e ial
, que
no
pa ece se la es uc u a más adecua-
da a p oyec a , en e po en e,
al
cas-
co his ó ico de la ciudad.
5.
ANALISIS
DE
LA
SITUACION ACTUAL
Después de la c isis plan eada en
el
24
PGOU de Se illa
en
elación con
la
u i-
lización de la isla y una
ez
allado
el
Concu so de Ideas con ocado po
el
Comisa iado de la Expo, los abajos
pa a la o denación de
la
Ca uja
se
cen a on
en
la
elabo ación de dos do-
cumen os pa alelos, asumidos espec-
i amen e po la Conseje ía de Ob as
Públicas de la Jun a de Andalucía y
el
p opio Comisa iado de la Expo-92.
Ambos documen os de dis in a
na-
u aleza y alcance, son po una pa e,
el
Plan Especial de O denación de los
Te enos de la Ca uja, y po o a, la
O denación del ecin o
de
la Ex
po.
Sin
en a en
las
con o e sia in e -
nas de compe encias susci adas en e
los dis in os o ganismos, ambos son
u o de comp omisos y equilib ios
en-
e dis in as pos u as y obje i os.
En
p incipio, con independencia de jui-
cios de
alo ,
hubie a sido de desea
que
el
deba e público de es os com-
p omisos
se
hubie a abie o a la ciu-
dad, no sólo po exigencias de
un
mí-
nimo de aspa encia adminis a i a,
si-
no lo que
es
más impo an e, po la
cla i icación de ideas que es e deba e
hubie a ocasionado.
U
na
de
las
azones, de la ela i a
al-
a de in e és que
la
ciudad mues a po
el
ema de la Expo-92, es á p ecisa-
men e en
el
descomp omiso social
que gene a es e ipo de compo a-
mien os ce ados y dis an es.
5.1 EL PLAN ESPECIAL
DE ORDENACION
DE
LA
CARTUJA
El
hecho de que la Jun a de Anda-
lucía asuma la esponsabilidad de la
Plan especial de O denación de los Te enos de
la
Ca uja Redes de agua y de e id
os.
o denación de los e enos de la Co -
a
es
en
sí
, signi ica i a, más allá de los
a gumen os ju ídicos o écnicos esg i-
midos pa a sus i ui en es e pun o las
compe encias Municipales.
En
g an
medida
se
pone en e idencia una
eal
ma ginación de la co po ación muni-
cipal
en
elación con la ope ación u -
bana que plan ea la Expo-92. Si ua-
ción pa adójica,
si
se
iene
en
cuen a
que en es a ope ación es án comp o-
me idos in e eses especí icamen e u -
banos y decisiones que a ec an di ec-
amen e
el
planeamien o y
el
u u o de
la ciudad.
Con independencia del p oblema
de compe encia,
el
Plan Especial
de
la Ca uja es impo an e
en
cuan o a
la cla i icación de de e minados he-
chos conc e os.
En
p ime luga , des-
aca
el
econocimien o exp eso del ca-
ác e u bano
de
los e enos.
El
Plan,
como no podía se menos,
se
e
obli-
gado a p oyec a en la Isla
un
po en e
sis ema de in aes uc u as que alcan-
za
a la o alidad del á ea, po azones
u banas y écnicas ineludibles. Espe-
cialmen e signi ica i a es la ed gene-
al
de saneamien o,
que
p oyec a los
e idos y las es aciones depu ado as
al
No e de los e enos, cuando las
ins alaciones de la Expo
se
si uan
al
Su .
El
que, desde
un
p incipio sea p e-
cisa la u banización o al
de
los e e-
nos iene a deja en e idencia odas
las ac i udes u alizan es y p o isiona-
les, que,
en
el
plano eó ico,
se
habían
man enido como undamen o básico
de
la ac uación.
Es e
comp omiso de planeamien o
sob e la o alidad de
lo's
e enos,
al-
canza no sólo a las g andes in aes-
uc u as, sino ambién a la cali icación
y de inición de usos
d.el
suelo que en
Plan Especial de O denación de Jos e enos
de
la
Ca uja. Red de gas na
u
al.
el
Plan
Especial
se
ecogen, con inde-
pendencia de la c í ica que pueda ha-
·ce se a muchas de las decisiones
adop adas.
No obs an e, lo que
si
es
discu ible
del
Plan
Especial
es
la
delimi ación del
á ea po
él
a ec ada, que
se
ci cuns-
c ibe exclusi amen e a los e enos de
la nue a Isla de la Ca uja. Es o quie-
e
deci que
se
desen iende de la nue-
a
dá sena como pieza básica pa a
el
planeamien o
de
la zona. En endien-
do
, po an o, que
la
dá sena del
ío
no
es
el
elemen o u bano p o agonis a
pa a la o denación, eludiendo la ci -
cuns ancia de que muy di ícilmen e
puede comp ende se
el
p opio sen i-
do
de la Isla de espaldas a es e hecho
undamen al.
En endemos que es e plan eamien-
o
es
eg esi o, incluso an e la p ime-
a
delimi ación ealizada pa a la
AC-
TUR
de
la Ca uja, que alcanzaba a
ambas má genes de la dá sena, inclu-
yendo en la ope ación Ca uja, odos
los e enos de la ma gen izquie da a
libe a de uso e o ia io.
Más allá de es as conside aciones,
es ic amen e u ban s icas, la delimi a-
ción del Plan Especial deja en e e
ac i udes p eocupan es, en elación
con la ope ación u bana que
se
p e-
ende.
El
que
el
Plan Especial
se
de-
sen ienda de
la
ma gen izquie da, sig-
ni ica,
de ac o
, eludi
su
comp omiso
con
el
p oblema e o ia io, que
es,
sin
duda
, aspec o cla e y p io i a io pa a
la ciudad.
En
el
complejo mundo
de
compe encias y de in e siones a ea-
liza ,
es e p oblema
queda
ya
des in-
culado de
la
ope ación Expo-92, y, po
an o, se á esuel o o
no
en unción de
mecanismos p opios, o malmen e
desligados de la Exposición.
Es e
hecho de que la ope ación Ex-
po
ienda a pe ila se con un sen ido
de
ecin o des inculado de la ciudad,
es sin
duda
g a e y signi ica i o.
.Como decíamos en un p incipio, si
algo jus i ica
la
Exposición se illana
es,
p ecisamen e,
su
unción ca alizado a
de es ue zos polí icos, écnicos y eco-
nómicos en la solución de los p oble-
mas u banos y es o debía e idencia -
se
en
odos los documen os y decisio-
nes inculadas a la Exposición.
La Jun a de Andalucía es hoy, sin
duda, la pieza cla e en la p og ama-
ción y ealización de
las
más impo an-
es in e siones an e la Expo-92,_ no
só-
lo a ni el u bano, sino ambién e i o-
ial
y egional. A ni el u bano, iejos
p oblemas como la ed a e ial e o-
ia ia de Se illa, la cons ucción
de
la
onda Su -oes e, los accesos del Alja-
a e Su ,
e c.
, pueden y deben aho a
se esuel os den o de
la
ope ación
u -
bana inducida po la Exposición. No
obs an e
el
escaso ma gen de iempo
disponible y
las
ine i ables limi aciones
económicas, p oyec an una somb a de
cie o escep icismo sob e
el
esul ado
inal de las ac uaciones, a pesa de la
i me olun ad de la Jun a y
su
capa-
cidad de ges ión.
En
odo caso,
el
aco amien o de la
ope ación Ca uja a los es ic os lími-
es de inidos en
el
Plan Especial, con-
ibuye
en
g an medida a la o mula-
ción de las ese as expues as.
5.2. ORDENACION
DEL RECINTO EXP0-92
Den o del Plan Especial y
en
el
e-
cin o exp esamen e aco ado pa a la
Expo, po pa e del Comisa iado
se
ha
u
banem
o
COL M
eni
do
abajando en la de inición de
una es uc u a de ini i
a
pa a las i
ns-
alaciones
de
la Exposición.
La
solución elabo ada, con ca ác e
que p e ende se de ini i
o
, in en a e-
coge
en
una sola p opues a los p o-
yec os p emiados en
el
Concu so
de
Ideas. F acasado
el
supues o
de
que
es e abajo de e undición ue a eal
i-
zado po los dos equipos écnicos
p emiados, la o denación
de
la Expo
es
el esul ado de decisiones adop a-
das en un p oceso ce ado, y,
en
g an
medida, anónimo, donde han in e e-
nido, sucesi amen e, p o esionales y
consul o es de muy di e sa p oceden-
cia.
La
solución elabo ada sólo puede
se comp endida desde es e pun o de
pa ida e in en a ecoge los pun os
básicos de ambas o mulaciones.
En
es e sen ido
es
econocible la idea
de
apoya la Exposición
al
ondo de los
e enos y, ambién, la de man ene
un
lago in e io como es a egia
de
in e-
g a
el
agua den o del ecin o de la
Exposición.
Se
sal agua da así, aun-
que sea en eo ía, la ieja aspi ación
de una Ca uja, apa en emen e acía
y la desac i ación
de
la ma gen de e-
cha de la nue a Dá sena.
Cuando menos la solución adop a-
da
el
imina en g an medida, la imagen
de
una
<<
Disneylandia» en e
al
casco
· an iguo de
Se
illa, aún cuando la g an
ope ación u bana que
se
p oyec a, s
i-
gue exp esando
su
deseo
de
no in e-
g a se en
el
con ex o u bano de la ci
u-
dad
.
Si
bien, po azones pu amen e
uncionales, sea p eci
so
man ene una
inculación o malmen e más consoli-
dada
en
el
sec o
de
Plaza
de
A mas.
La
idea de la dá sena, desde San
Je ónimo de
la
Pun a Ve de, como
25