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Sevilla y la Exposición Universal de 1992

Arias Sierra, Pablo

Abstract

La decisión de localizar en Sevilla la «Exposición Universal de 1992» se recibió con cierta preocupación ante la responsabilidad que se asumía, aunque también con la esperanza de que viejos problemas, desde antiguo pendientes, ahora podrían ser abordados y resueltos. Se tenía conciencia de que la operación Expo-92 se asignaba a una ciudad que a lo largo del siglo se había producido dentro de un precario desarrollo económico y social. Con la evidencia de que en la actualidad constituye un núcleo urbano frágil y degradado, deficitario de forma general, a todos sus niveles de servicios y equipamientos urbanos e integrado en una estructura metropolitana, conflictiva y poco legible, carente de un soporte básico, mínimamente eficaz. Uno de los factores históricos que ha condicionado esta situación ha sido, sin duda, el que sea la única ciudad española importante que no fue capaz de planificar su ensanche a finales del pasado siglo. Esta carencia ha hecho que Sevilla se ofrezca hoy como una ciudad diferente, que ha tenido que soportar los crecimientos urbanos posteriores de una forma precaria y difícil. Ensanches parciales y limitados, realizados posteriormente, como el de los Remedios, Amate, etc., carecieron de unidad y de carga ideológica y técnica como para significar soluciones positivas y coherentes. En segundo lugar, los Planes Generales realizados con posterioridad, como fueron los del 1946 y 1962, dentro de sus limitaciones definían una teoría organizativa válida, pero la propia debilidad económica del área y la apremiante exigencia de un crecimiento demográfico desmesurado, no permitieron la realización de sus elementos estructurales, quedando sin acometer las actuaciones básicas que se exigían en la red viaria general, la red arterial ferroviaria, los grandes parques, centros urbanos, etc. Esto quiere decir, que la ubicación de la Exposición Universal en Sevilla se significa como un hecho de naturaleza propia, muy diferente al supuesto de localizarse en una ciudad rica y bien estructurada, sin los graves problemas que Sevilla presenta. No cabe, por tanto, considerar el hecho de la Expo-92 como un caso convencional asimilable al que pudo plantearse en Chicago, o, en general, a otra ciudad con alto nivel de desarrollo urbano.

Full text

u bon~em o COA 1 SEVILLA Y LA EXPOSICION UNIVERSAL DE 1992 Concu so de ideas pa a la Expo-92 Se illa. E mlio Ambas z. 1• ' p emio ex-aequo. 1. CONSIDERACIONES GENERALES La decisión de localiza en Se illa la «Exposición Uni e sal de 1992» se ecibió con cie a p eocupación an e la esponsabilidad que se asumía, aunque ambién con la espe anza de que iejos p oblemas, desde an iguo pendien es, aho a pod ían se abo da- dos y esuel os. Se enía conciencia de que la ope ación Expo-92 se asigna- ba a una ciudad que a lo la go del si - glo se había p oducido den o de un p eca io desa ollo económico y so- cial. Con la e idencia de que en la ac- ualidad cons i uye un núcleo u bano ágil y deg adado, de ici a io de o - ma gene al, a odos sus ni eles de se - icios y equipamien os u banos e in- eg ado en una es uc u a me opoli- ana, con lic i a y poco legible, ca en- / ;( ·' 1 -~ :< . :'. José An on o Fe nández-O dóñe z. 1• ' p emio ex-aequo. e de un sopo e básico, mínimamen- e e icaz. Uno de los ac o es his ó icos que ha condicionado es a si uación ha si- do, sin duda, el que sea la única ciu- dad española impo an e que no ue capaz de plani ica su ensanche a i- nales del pasado siglo. Es a ca encia ha hecho que Se illa se o ezca hoy como una ciudad di e en e, que ha e- nido que sopo a los c ecimien os u - banos pos e io es de una o ma p e- ca ia y di ícil. Ensanches pa ciales y li- mi ados, ealizados pos e io men e, co- mo el de los Remedios, Ama e, e c ., ca ecie on de unidad y de ca ga ideo- lógica y écnica como pa a signi ica soluciones posi i as y cohe en es. En segundo luga , los Planes Gen- ales ealizados con pos e io idad, co- mo ue on los del1946 y 1962, den o de sus limi aciones de inían una eo- ía o ganiza i a álida, pe o la p opia Vi o o G ego i. 2. 0 p emio. Pablo A ias debilidad económica del á ea y la ap emian e exigencia de un c ecimien- o demog á ico desmesu ado, no pe - mi ie on la ealización de sus elemen- os es uc u ales, quedando sin aco- me e las ac uaciones básicas que se exigían en la ed ia ia gene al, la ed a e ial e o ia ia, los g andes pa - ques, cen os u banos, e c. Es o quie e deci , que la ubicación de la Exposición Uni e sal en Se i l la se signi ica como un hecho de na u- aleza p opia, muy di e en e al supues- o de localiza se en una ciudad ica y bien es uc u ada, sin los g a es p o- blemas que Se illa p esen a. No cabe, po an o, conside a el hecho de . la Expo-92 como un caso con encional asimilable al que pudo plan ea se en Chicago, o, en gene al, a o a ciudad con al o ni el de desa ollo u bano. Cabe adelan a , po an o, el c i e io de que, con independencia de su e- 17 u banem o COAM pe cusión en el plano polí ico, cul u al o económico, a ni el nacional o in e na- cional, en cuan o se e ie e a la ciudad de Se i lla , la Expo-92 no puede ni de- be eludi los comp omisos que la ciu- dad le plan ea. En úl ima ins ancia, la Expo no nace como consecuencia de una demanda auspiciada desde las p opi as ue zas sociales, emp esa iales o económicas de la ciudad, sino po el con a io, es Se illa la que gene osa- men e asume la esponsabilidad de acep a el comp omi so de la Exposi- ción, al se icio de in e eses gene ales que ascienden a la imagen y p esen- cia de España en el plano in e naci onal. En es e sen ido, es p eci so no cae en la en ación equí oca de que la Ex- po signi ica, de po sí, un acon ecimin- o p o idencial de ca a a la solución de sus g a es p oblemas. Du an e los p ó xi mos cinco años odos los ecu - sos económicos, écnicos y humanos, an a pola iza se en o no al es ue zo colec i o que la Exposición signi ica y es e ingen e es ue zo se a a ealiza hacia el log o de un in especí ico y conc e o al ma gen, en g an medida, de los g a es p oblemas es uc u ales de una sociedad y una ciudad acosa- da po las e xi genci as dia ias e inme- dia as de sus necesidades más básicas. Si la Expo-92 iene epe cusiones po si i as pa a la ciudad, és as han de eni como esul ado de acep a , des- de un p incipio, que la Exposición no es un p i ilegio que se o o ga a Se i- ll a, sino, po el con a io, un sac i icio calculado que la ciudad acep a a pe- sa de sus muchos p oblemas y limi- aciones. Es impo an e que es a eal i- dad no se des i úe ni se con unda, de o m a que la Expo-92 sea concebida 18 no sólo en unción de sus especí icos obje i os, sino ambién, y muy espe- cialmen e, en o den a la má xi ma en- abilidad u bana del es ue zo polí ico y económico que a a ealiza se. En es e pun o, es necesa io eco - da el an eceden e his ó ico que sig- ni icó la Exposición Ibe oame icana de 1929. El con encimien o gene al de que el acon ecimien o iba a signi ica un he- cho anscenden e de ca a al u u o, así como un elanzamien o económi- co, ecnológico y emp esa ial de Se i - lla, ue en g an medida el mo o que jus i icó, polí icamen e, la ope ación 1 be oame icana. Te minada la Exposición, quedó la e idencia de que.en poco o en nada, se habían modi icado las es uc u as sociales y económicas, y que, en de i- ni i a , el eno me es ue zo ealizado só- lo había p oducido un impo an e en- deudamien o, an o público como p i- ado y el comp omiso de man ene un impo an e pa imonio inmobilia io de escasa o nula en abilidad social inme- dia a. Posiblemen e, el desencan o y la us ación que p odujo la Exposi- ción del 29 han condicionado ac i u- des y compo amien os pos e io es y han sido uno de los hechos sociológi- cos a ene en cuen a pa a comp en- de la ac ual ealidad social y econó- mica de la ciudad. No obs an e, hoy se hace e iden e que la Exposición del 29 sí ace ó ple- namen e en un pun o de excepcional impo ancia, que ue su olun ad de comp omiso con las exigencias u ba- nas de Se illa. F u o de es e comp o- mi so es la g an ope ación u bana ea- lizada en 1929, que ha ascendido mucho más allá de los obje i os y la La isla de la Ca uja desde la Nue a Co a . Al ondo, el Mean d o de Sa n Je ónimo y la Ci udad . espues a que ob u o la Exposición Ibe oame icana en su momen o. Todo lo an e io conduce a cla i ica dos e e encias básicas que con e - gen en el hecho de la Expo. 1. La Expo-92 en Se illa signi ica un plan eamien o a ípico y di e en e. Las g andes exposiciones uni e sales se han ealizado siemp e en ciudades p óspe as y po en es. En el caso de Se illa la elación Expo-Ciudad en- d ía, po an o, que ealiza se en un ma co muy especial de colabo ación polí ica, écnica y económica. 2. La Expo-92 es, en úl ima ins an- cia, una ca ga que Se illa asume y acep a con odos sus iesgos y sac i- icios. La en abilidad social y u bana de las ac uaciones que se ealicen de- bie a se condicionan e p io i a io des- de la p opia concepción de la Expo. 2. LA EXP0-92 Y LA CORTA DE LA CARTUJA Es imamos que la ubicación de las ins alaciones de la Exposición Uni e - sal en la Co a de la Ca uja iene un cla o alo es a égico pa a alcanza impo an es obje i os u banos, y, po an o, es a decisión puede ene una al a en abilidad pa a el u u o de Se illa. La cons ucción de la Co a y el des- ío del ío han abie o en la zona una se ie de expec a i as que pe mi en el eencuen o de Se i ll a con su ieja a- dición lu ial, y la solución de p oble- mas hid áulicos y de accesos que, po su complejidad e in e dependencia, signi ican no sólo un impo an e olu- men de in e siones, sino la coo dina El Tapón de Chapina y la Es ación de Plaza de A mas. ción de di e en es en idades públicas .. Es a complejidad es hoy el es angu- lamien o que es á impidiendo una con- solidación u bana cohe en e y de ini- i a en el á ea de ca a al u u o. La ubicación de la Expo-92 en los e enos de la Co a es, en de ini i a, un e o que debe se asumido con co- nocimien o de las di icul ades que en- aña su solución. Lo más g a e se ía que an e la di icul ad y cos o de la em- p esa, las ac uaciones se lim i a an a aquellas in e enciones imp escindi- bles pa a el uncionamien o p o isio- nal de la Expo, ma ginando la e da- de a na u aleza del p oblema plan ea- do. Si , po azones de iempo o econo- mía, es e supues o llega a a da se, se hubie a come ido un e o di ícilmen- e jus i icable. O os emplazamien os menos con lic i os y de más ácil im- plan ación hubie an sido, sin duda, más en ables pa a la ciudad y la p o- pia Exposición. 3. EXPEC ATIVAS URBANAS GENERADAS POR LA CORTA DE LA CARTUJA La jus i icación de la ob a de la Co a ino de e minada po una exigencia hi- d áulica, en cuan o a la necesidad éc- nica de asegu a la de ensa de la ciu- dad con a inundaciones en el Mean- d o de San Je ónimo. En es e sen ido, la ob a de la Co a de la Ca uja es una más de las muchas, que, a lo la go de la his o ia, se han ealizado en el cau- ce luc uan e y ag esi o del ío . Las ec i icaciones del cauce y los sis emas de de ensa son hechos de e minan es en la con o mación y lec u a de la ciudad. No obs an e, el abandona el ac ual Meand o de San Je ónimo, signi ica- ba de po sí un hecho auma izan e pa a la ciudad, que pe día no sólo su imagen, sino la p opia jus i icación mo ológica de sus iejas amas u banas. Es a p eocupación ue p on o sen- ida, no sólo po amplios sec o es ciudadanos y municipales, sino am- bién po la p opia Con ede ación Hid og á ica del Guadalqui i , con- side ándose la necesidad de edac a un P oyec o Complemen a io en don- de se ecogie an odos los aspec os écnicos hid áulicos no esuel os, de- i ados de la des iación del ío , en o - den a man ene a in eg a en la Dá - sena, el ac ual cauce del Meand o de San Je ónimo. En es e sen ido, se es udia on en p o undidad odos los p oblemas hi - cj áulicos que condicionaban la p o- longación de la Dá sena. Desde la po- sibilidad de equilib a el ni el po ac- ción de las ma eas y las pé didas de- i adas de la e apo ación y el uncio- namien o de las exclusas del Pue o, a la posibilidad del man enimien o bio- lógico de las aguas. Es os abajos demos a on la po- sibilidad de la emp esa y pe mi ie- on es udia azados y al e na i as pa a el le an amien o del apón de Chapina. Así concebida la ob a hid áulica de la Ca uja enía a pe mi i , dos hechos impo an es: 1. La sup esión del mu o de de en- sa a lo la go del Meand o de San Je- ónimo y la calle de To neo, libe ando a la ciudad de una ieja se idumb e u bo ne mo COA 1 e inco po ando el ac ual azado de1 Río a las amas u banas de Se illa. Se plan eaba po p ime a ez la po- sibilidad de ecupe a oda la achada Oes e de la ciudad, que ue el má xi - mo exponen e de su exp esión u ba- na. 2. Res i ui y ecupe a en con i nui- dad el azado de la Dá sena, desde la Pun a del Ve de has a San Je óni- mo, dando as í soluci ón a la aspi ación más a aigada desde que se co ó es- a con inuidad po el apón de Chapi- na, y pe mi iendo con empla sus dos má genes como exp esión de la más ieja ocación u bana de Se il la . 3.1. LA CORTA DE LA CARTUJA Y EL PROBLEMA FERROVIARIO Re o zando el e ec o nega i o de los mu os de de ensa, el ac ual azado de la Red Fe o ia ia en la línea Mad id- Huel a, desde San Je ónimo a Cha- pina, así como la ub icación de la Es- ación de Plaza de A mas, se ha signi- icado como el obs áculo aún más de- cisi o, que ha impedido el que la Ciu- dad pueda in eg a se con el ío Gua- dalqui i . Es e hecho es ela i amen e ecien e en la his o ia de Se i lla. An- es de la apa ición del e oca il, la ciu- dad y el ío se jus i icaban mu uamen- e, de o ma que las iejas es uc u as u banas, son el esul ado de un equi- lib io de exigencias y se idumb es que se de i aban de la p esencia del ío . Es e diálogo pe manen e ciudad- ío y es a p o unda inculación, había he 19 u bansm o COAM Calle T o neo , ba e a e o ia ia y iejo mu o de de ensa. choque las má genes del Guadalqui- i se cons i uye an como el elemen o u bano más impo an e y de ini o io de la ciudad. Los a enales y los muelles cons i ulan en sí el elemen o más sig- ni ica i o de Se illa, y és a se en endía como p oduc o na u al del ío. La ico- nog a ía y la li e a u a en odas sus ex- p esiones nos han ansmi ido c s a p o unda elación a lo la go de oda su his o ia; hoy en día Se illa y Guadal- qui i son dos concep os ín imamen- e unidos en el sen i local y en la p o- yección de la ciudad. La apa ición del e oca il ino a sig- ni ica una iolen a up u a, exigiendo que las amas u banas de Se illa, queda an uel as de espaldas al p o- pio hecho que las jus i icaba. El mu o de la calle To neo y las ins alaciones de Plaza de A mas, han sido una ba- e a an e icaz, que Se illa descono- ce la exis encia del ío desde Chapi- na a la Ba que a y San Je ónimo. Los má genes del ío es án hoy inhóspi as y abandonadas, sin posibilidad algu- na de se accesibles a la ciudad. La cons ucción de la Co a de la Ca uja ino a posibili a la solución de es e p oblema. Si no hubie an exis i- do o as azones pa a su cons ucción, és a, po sí sola, hubie a sido jus i ica- ción su icien e pa a un azado. Es impo an e que el nue o Plan Ge- ne al enga p e is o le an a odo el a- zado e o ia io desde San Je ónimo, ~up imiendo de ini i amen e el com- plejo disposi i o que exigía la Es ación de Plaza de A mas. Es a decisión ie- ne a ce a un la go pe íodo de ince - idumb e y dudas en elación con es- e p oblema, desca ando soluciones 20 que p e endían man ene injus i icada- men e el ac ual azado e o ia io. En endemos que la libe ación e o- ia ia de la ma gen izquie da de la Dá sena debe se conside ada como p io i a ia. En su conjun o, la ope ación u bana de la Expo-92 no debe desli- ga se de es e comp omiso. Posible- men e sea ac ible esol e los p oble- mas de accesibilidad al ecin o e ial, eludiendo la solución del p oblema, pe o en endemos que los in e eses de Se illa en es e pun o, deben se asu- midos po la Exposición. En úl ima ins- ancia, és a ha de jus i ica se an e la ciudad como elemen o ca alizado , cuando menos, pa a la solución de los p oblemas u banos del á ea en que se ubica. 3.2. VALOR URBANO DE LA NUEVA DARSENA Apoyados en la ac ual ma gen iz- quie da del ío a a queda lib e y u i- lizable una impo an e supe icie del suelo, p oceden e de la sup esión de los mu os y, p incipalmen e, de las ac- uales ins alaciones e o ia ias de San Je ónimo, La Ba que a y Plaza de A - mas. Se o ece, po an o, la opo uni- dad de o dena oda la achada Oes- e de la ciudad, no sólo en lo que se e ie e al casco his ó ico de Se illa, ce- ado al ío desde Plaza de A mas a la Ba que a, sino ambién la de odos los desa ollos u banos has a San Je- ónimo. T amas u banas que han c e- cido de espaldas al ío y desconocien- do su p esencia. Al no e del casco an iguo, desde la Maca ena a San Je ónimo, se han im- plan ado en los úl imo ein e años, las ba iadas con más densidad de pobla- ción y peo do adas de espacios lib es y de equipamien os p opios. Pa a es- as zonas es de ex ao dina io in e és el impo an e sis ema de espacios li- b es que ac ualmen e se gene a. Al mismo iempo, la libe ación de suelos u banos en Plaza de A mas, signi ica sin duda, la opo unidad más cla a que las ins alaciones de la Expo an a ene , no sólo pa a esol e p o- blemas uncionales de acceso, sino pa a con o ma un disposi i o u bano de al o ni el de espues a, en un em- plazamien o p i ilegiado pa a la p o- pia imagen de la Exposición. La ope ación Expo-92, no debe, po an o, educi se a ac uaciones conce- bidas desde su p opio ecin o en la is- la de la Ca uja. La nue a Dá sena ha de se conside ada como una pieza u bana, que equie e la o denación de sus dos má genes de o ma uni a ia, como exp esión de su p opio alo es- pecí ico, y de hecho, así debe ía se asumido en la ope ación u bana que se emp ende. Igno a es a ealidad, descomp o- me iéndose de los p oblemas y expec- a i as que se ab en a Se illa en es e sen ido, o lo que es aún peo , u iliza exclusi amen e las posibilidades que o ece la ma gen izquie da con un sen- ido dep edado , pa a esol e las ne- cesidades de acceso a las ins alacio- nes del ecin o, signi ica ía una ac i ud nega i a y la pé dida de una de las opo unidades más cla as pa a la el u- u o de la ciudad. 4. LA UBICACION DE LA CORTA, COMO BASE DE ENFRENTAMIENTOS IDEOLOGICOS Y URBANOS Como es conocido, la ubicación de la ACTUR de la Ca uja po pa e del en onces Ins i u o Nacional de U ba- nización, es aba concebida sob e la base de la exp opiación o al de los e- enos, an o los necesa ios pa a la ea- lización de la ob a hid áulica de la Co - a, como aquellos que no siendo ne- cesa ios pa a el p oyec o, quedaban de endidos con a las inundaciones po el nue o mu o de de ensa, y, po an o, suscep ibles de un ap o echa- mien o u bano. La delimi ación del po- lígono de la ACTUR, e a sin duda, co- he en e, ya que a ec aba no sólo a los e enos de la Isla, sino ambién los de la ma gen izquie da a libe a de uso e o ia io. En es e sen ido la delimi a- ción se o ecía con un c i e io u bano, e inducía a una exigencia de o dena- ción que alcanza a ambas má genes de la Dá sena. Es a p ime a in ención de u iliza los e enos pa a uso esidencial, ue du a- men e con es ada po odos los es a- men os sociales, cul u ales y p o esiona- les, que eían en la ope ación el opo - unismo de una cla a maniob a especu- la i a , con el in de inancia las eno mes in e siones de la ob a hid áulica, sin a- lo a las consecuencias y pe juicios que es a decisión pudie a ene en el u u o desa ollo u bano de la ciudad. En un p incipio, la ue e campaña desa ada con a la ACTUR se cen ó en la componen e especula i a de la ope ación, conside ando que los e e- nos de la Co a debie an u iliza se pa- a o os ines de mayo en abilidad so- cial, cub iendo los impo an es dé ici s exis en es pa a odo ipo de equipa- mien os que la ciudad ca ecía. Den o de es e c i e io po pa e del MOPU se desis ió de la p omoción, quedando los e enos a disposición de las p e- isiones que se de e mina an en el nue o planeamien o u bano a ealiza . En los úl imos años, la discusión so- b e el uso de los e enos de la Co a se ha ido adicalizando, es imando in- cluso como nega i o, el hecho de con- side a el á ea como sopo e de posi- bles equipamien os u o os usos u banos. La idea de conside a la ega de T iana como espacio na u al abie o y u al, y como cauce his ó ico y geog á- co de las a enidas del ío , apa ecía como una olun ad y una exigencia undamen ada en las cla es mo oge- né icas de Se illa y en la conse ación de su p opia iden idad u bana. En es- e sen ido, la ac ual achada Oes e de Se illa e a la on e a na u al pa a su desa ollo u bano. El a ianzamien o de es a ac i ud u- alizan e pa a los e enos de la Co a, pene ó p o undamen a, no sólo en los equipos écnicos edac o es del nue- o PGOU de Se illa, sino que apa e- ció incluso como obje i o de polí ica u bana a ecoge en el planeamien o. No obs an e, es a p opues a de en- dida en odo momen o po los edac- o es del Plan Gene al, es aba posible- men e igno ando la nue a ealidad u - bana que la cons ucción de la Co a es aba imponieno en la zona, y, en de- ini i a, la ocación u bana de unos e- enos ya in e io es al sis ema de de ensas. Po o a pa e, incluso desde la p o- pia mo ogénesis u bana, e a e iden- Delimi a ción de la Ac u y nue os sis emas de de e nsa. u bo ns mo COAM e que Se illa a lo la go de su his o ia, había ido ocupando sis emá icamen- e, e in eg anc:lo en sus amas u ba- nas, odos los e enos inco po ados po sus de ensas, alcanzando siemp e con sus desa ollos las on e as ma - cadas po los mu os. De o ma que es - e c ecimien o inc emen alis a, cen o- pe i e ia, con lími e ce ado, e a y es una de las cla es más signi ica i as pa- a el análisis mo ológico del c eci- mien o u bano de la ciudad. La idea de una Ca uja Ru al , pe o ya ce ada, de endida y sepa ada del cau- ce de a enida del ío , podía se man e- nida en un plano in elec ual y eó i co, pe o di ícilmen e alcanzable en el pla- no de la ealidad. E a e iden e que a co o o a medio plazo, la demanda de suelo pa a se icios y equipamien o de. las conges ionadas amas u banas al No e de Se illa inducía cuando menos al de echo de coloniza las á eas u ba- nas de la Ca uja, al igual que ya se ha- bía ealizado al Su de la Ciudad po po- blaciones de en a más al a y consoli- dada. También e a e iden e que desde la p opia adminis ación apa ece í an , con oda segu idad, p opues as o de- cisiones de ocupación de la zona, en espues a a e xi genci as sociales y nece- sidades u banas de cie a en idad. 21 u bonem o COAM 1. La Dá sena ac ual y su alo u bano. El co e de Chapi na y la up u a del cauce his ó ico. 2. P ime p e mio del concu so e x- aequo. Jo sé An onio Fe nández O dóñez. 3. P ime p emio del concu so e x- aequo. Em ilio Ambas z. La demos ación más exp esi a de es a ealidad, es á p ecisamen e en la decisión adop ada pa a ubica la Expo-92. Es a decisión ep oduce los mecanismos de compo amien o que, his ó icamen e, la ciudad ha enido al inco po a nue os e enos de endidos en posición an p i ilegiada. Vis o el p oblema con cie o dis anciamien o la decisión enía casi p ede e minada, y la Ca uja apa eció como al e na i a sin compe encia se ia que se le en en- a a, pues no exis ía ninguna o e a de suelo público de pa ecida en idad, p ác icamen e ins alada en con igüi- dad a las á eas u banas cen ales de Se illa. A pesa de los es ue z os de imagi- nación desplegados po los écnicos municipales, en onces esponsables de la edacción del PGOU, odas las p opues as o ecidas en un in en o po des incula a la Expo del á ea de la Ca uja nacían ya acasadas desde su o igen. Incluso la más suge en e de o- das es as p opues as ue deses imada, a pesa de su indudable alo como es a egia de implan ación u bana, ya que e xi gía desag ega el ecin o de la Expo en un sis ema de encla es a lo la go de la ac ual dá sena del ío, e- cupe ando e enos ac ualmen e ocu- pados po ins alaciones indus iales y po ua i as , inadecuadas o ya des i na- das a ac i idades depo i as y de es- pa cimien o. La solución, así plan ea- da , enía a condiciona el u u o de la Exposición a un conjun o p e io de ope aciones complejas, como e a el 22 le an amien o de las ac uales ins ala- ciones de la CAMPSA y a la expulsión del Club Naú ico y Me can il, lo que, en el ondo, signi icaba un cos o eco- nómico y polí ico di ícilmen e asumible. El en en amien o en e las di ec i- ces del PGOU y el Comisa iado pa a la Expo-92, a a plan ea una c isis de compe encias a odos los ni eles, en donde la ue za de la ealidad se a a impone a olun a ismos eó icos y dogmá icos, y que end á como esul- ado, el de ini i o a ianzamien o de la Expo en la isla de la Ca uja. No obs an e es a acep ación, po pa e de los equipos municipales de PGOU se con igu ó una concepción de la Expo donde se exigía con el ma- yo én asis posible, un ca ác e e íme- o pa a sus ins alaciones, de o ma que su implan ación no des i ua a al es ado ac ual de los e enos, ni pudie- a signi ica el inicio o la consolidación de una ope ación de ensanche u ba- no sob e el á ea u al de la Ca uja. El e iden e con asen ido de es a o mulación, sólo podía in e p e a se como exp esión de una salida de com- p omiso, donde en un plano o mal se man enía el c i e io de una Ca uja u- al , aún cuando en la p ác ica se ab ía el cauce pa a la u banización de la zona. La con adicción que se ins ala en es e comp omiso se a a ecoge , o - mulada con oda cla idad, en las ba- ses del << Concu so de Ideas pa a la O - denación del Recin o de la Exposición y su encuad e Te i o ial », con ocado po el Comisa iado Gene al pa a la Expo-92. Pa a mejo comp ende el alcance del p oblema plan eado, cabe ecoge las de e minaciones exigidas en las bases del concu so, en donde el apa - ado 3.0 del capí ulo dedicado a «LA CIUDAD Y LA EXPOSICION », decía: 1. El c i e io u banís ico undamen- al, es el man enimien o del ca ác e acio de la pieza en endida como ele- men o del alle del Guadalqui i . Po ello la u ilización pa a la Expo-92 se ha de en ende como sopo e p o isional y e íme o. 2. No deben busca se ni oca/ida- des ni di ec ices con el ce cano, pe- o lejano Casco, ni en úl imo ex emo, concebi la o denación de la Ca uja como ex ensión o ensanche del cas- co u bano. El dogma ismo de es as exigencias e a, cuando menos, pa adójico en e a la p opia o mulación del concu so, que obliga en su p og ama a una ue - e in e sión en in aes uc u as edi ica- ción no e íme a, con una cla a de ini - ción de pe manencia y suscep ible de pos e io eu ilización u bana. Conscien es de es a ealidad, las ba- ses del concu so inducían a limi a al máximo las á eas a ocupa , y en odo caso, a deja lib es de edi icación los e enos de la isla apoyados en la ma - gen de echa de la dá sena. Es as de- e minaciones enían a a i ica la ac- i ud nega i a an e cualquie in en o de concebi la dá sena como pieza u ba- na y eje e eb ado de la es uc u a o mal de la ciudad y el deseo de man- ene , al máximo posible, el ca ác e u- al de la Ca uja. Es as ideas se e leja on p ác ica- men e en la o alidad de los abajos apo ados al concu so, dando luga a soluciones cla amen e a i an adas po una exigencia de descon ex ualización y dis anciamien o con las amas u ba- nas de la ciudad. Aún cuando am- bién, de o ma aislada y es imonial, se p esen a on plan eamien os, en los que, de o ma in encionada se can es- aban las bases del concu so con un sen ido cla amen e u banizado de los e enos y una de inición de la Dá se- na como pieza u bana p o agonis a de la zona. Las conclusiones más signi ica i as que pudie on ob ene se del Concu - so de Ideas, analizando las soluciones más ieles y adap adas a los pos ula- dos de pa ida, se cen aban en la a- lo ación de dos ipos de espues as en e al p oblema plan eado. La p i- me a, quizá más di ec a y elemen al, u bonem o COAM es uc u aba de o ma más o menos lineal, las ins alaciones de la Expo al ondo de los e enos, apoyadas a lo la go de los nue os mu os de de en- sa, dejando oda la zona no e de la isla con su ca ác e u al y las má ge- , nes de la Dá sena lib es al máximo de edi icación y usos u banos. La segunda solución, más comple- ja y elabo ada, conside aba ele an e que el agua es u ie a p esen e en el ecin o de la Exposición, p oyec ando un sis ema de lagos a i iciales in e io- 3 23 u bonem o COAM es dando así espues a a la pa adoja de una Expo que po su emplazamien- o, es aba ue emen e p esionada po un ca ác e lu ial, pe o obligaba a dis- ancia se y eludi es e alo undamen- al. Los dos p emios o o gados en el concu so son iel e lejo de es as solu- ciones inducidas po las bases. Po una pa e, el p oyec o p esen ado po el equipo de José An onio Fe nández O doñez, que plan ea las ins alaciones de la Expo cla amen e des inculadas de la dá sena del ío y apoyadas lineal- men e sob e el nue o mu o de de en- sa al ondo, de los e enos. En pa a- lelo, y ambién como p ime p emio ex- aequo, el p oyec o de Emilio Ambasz, que concibe la Exposición igualmen- e des inculada de la dá sena, pe o desa ollada en o no a es g andes lagos a i iciales p oyec ados en el in- e io de la Isla. Con independencia del alo o mal y a qui ec ónico de ambas p opues as, es e iden e que es os p oyec os sólo pueden se comp endidos como esul- ado de la pa adoja que subyace en las bases del concu so, p oduciendo soluciones que conduce a a i iciosida- des an dudosas como la de c ea un sis ema de láminas de agua, donde ya exis e gene osamen e es e elemen o, y una ciudad lacus e con odo su anecdo a io y simbología e ial , que no pa ece se la es uc u a más adecua- da a p oyec a , en e po en e, al cas- co his ó ico de la ciudad. 5. ANALISIS DE LA SITUACION ACTUAL Después de la c isis plan eada en el 24 PGOU de Se illa en elación con la u i- lización de la isla y una ez allado el Concu so de Ideas con ocado po el Comisa iado de la Expo, los abajos pa a la o denación de la Ca uja se cen a on en la elabo ación de dos do- cumen os pa alelos, asumidos espec- i amen e po la Conseje ía de Ob as Públicas de la Jun a de Andalucía y el p opio Comisa iado de la Expo-92. Ambos documen os de dis in a na- u aleza y alcance, son po una pa e, el Plan Especial de O denación de los Te enos de la Ca uja, y po o a, la O denación del ecin o de la Ex po. Sin en a en las con o e sia in e - nas de compe encias susci adas en e los dis in os o ganismos, ambos son u o de comp omisos y equilib ios en- e dis in as pos u as y obje i os. En p incipio, con independencia de jui- cios de alo , hubie a sido de desea que el deba e público de es os com- p omisos se hubie a abie o a la ciu- dad, no sólo po exigencias de un mí- nimo de aspa encia adminis a i a, si- no lo que es más impo an e, po la cla i icación de ideas que es e deba e hubie a ocasionado. U na de las azones, de la ela i a al- a de in e és que la ciudad mues a po el ema de la Expo-92, es á p ecisa- men e en el descomp omiso social que gene a es e ipo de compo a- mien os ce ados y dis an es. 5.1 EL PLAN ESPECIAL DE ORDENACION DE LA CARTUJA El hecho de que la Jun a de Anda- lucía asuma la esponsabilidad de la Plan especial de O denación de los Te enos de la Ca uja Redes de agua y de e id os. o denación de los e enos de la Co - a es en sí , signi ica i a, más allá de los a gumen os ju ídicos o écnicos esg i- midos pa a sus i ui en es e pun o las compe encias Municipales. En g an medida se pone en e idencia una eal ma ginación de la co po ación muni- cipal en elación con la ope ación u - bana que plan ea la Expo-92. Si ua- ción pa adójica, si se iene en cuen a que en es a ope ación es án comp o- me idos in e eses especí icamen e u - banos y decisiones que a ec an di ec- amen e el planeamien o y el u u o de la ciudad. Con independencia del p oblema de compe encia, el Plan Especial de la Ca uja es impo an e en cuan o a la cla i icación de de e minados he- chos conc e os. En p ime luga , des- aca el econocimien o exp eso del ca- ác e u bano de los e enos. El Plan, como no podía se menos, se e obli- gado a p oyec a en la Isla un po en e sis ema de in aes uc u as que alcan- za a la o alidad del á ea, po azones u banas y écnicas ineludibles. Espe- cialmen e signi ica i a es la ed gene- al de saneamien o, que p oyec a los e idos y las es aciones depu ado as al No e de los e enos, cuando las ins alaciones de la Expo se si uan al Su . El que, desde un p incipio sea p e- cisa la u banización o al de los e e- nos iene a deja en e idencia odas las ac i udes u alizan es y p o isiona- les, que, en el plano eó ico, se habían man enido como undamen o básico de la ac uación. Es e comp omiso de planeamien o sob e la o alidad de lo's e enos, al- canza no sólo a las g andes in aes- uc u as, sino ambién a la cali icación y de inición de usos d.el suelo que en Plan Especial de O denación de Jos e enos de la Ca uja. Red de gas na u al. el Plan Especial se ecogen, con inde- pendencia de la c í ica que pueda ha- ·ce se a muchas de las decisiones adop adas. No obs an e, lo que si es discu ible del Plan Especial es la delimi ación del á ea po él a ec ada, que se ci cuns- c ibe exclusi amen e a los e enos de la nue a Isla de la Ca uja. Es o quie- e deci que se desen iende de la nue- a dá sena como pieza básica pa a el planeamien o de la zona. En endien- do , po an o, que la dá sena del ío no es el elemen o u bano p o agonis a pa a la o denación, eludiendo la ci - cuns ancia de que muy di ícilmen e puede comp ende se el p opio sen i- do de la Isla de espaldas a es e hecho undamen al. En endemos que es e plan eamien- o es eg esi o, incluso an e la p ime- a delimi ación ealizada pa a la AC- TUR de la Ca uja, que alcanzaba a ambas má genes de la dá sena, inclu- yendo en la ope ación Ca uja, odos los e enos de la ma gen izquie da a libe a de uso e o ia io. Más allá de es as conside aciones, es ic amen e u ban s icas, la delimi a- ción del Plan Especial deja en e e ac i udes p eocupan es, en elación con la ope ación u bana que se p e- ende. El que el Plan Especial se de- sen ienda de la ma gen izquie da, sig- ni ica, de ac o , eludi su comp omiso con el p oblema e o ia io, que es, sin duda , aspec o cla e y p io i a io pa a la ciudad. En el complejo mundo de compe encias y de in e siones a ea- liza , es e p oblema queda ya des in- culado de la ope ación Expo-92, y, po an o, se á esuel o o no en unción de mecanismos p opios, o malmen e desligados de la Exposición. Es e hecho de que la ope ación Ex- po ienda a pe ila se con un sen ido de ecin o des inculado de la ciudad, es sin duda g a e y signi ica i o. .Como decíamos en un p incipio, si algo jus i ica la Exposición se illana es, p ecisamen e, su unción ca alizado a de es ue zos polí icos, écnicos y eco- nómicos en la solución de los p oble- mas u banos y es o debía e idencia - se en odos los documen os y decisio- nes inculadas a la Exposición. La Jun a de Andalucía es hoy, sin duda, la pieza cla e en la p og ama- ción y ealización de las más impo an- es in e siones an e la Expo-92,_ no só- lo a ni el u bano, sino ambién e i o- ial y egional. A ni el u bano, iejos p oblemas como la ed a e ial e o- ia ia de Se illa, la cons ucción de la onda Su -oes e, los accesos del Alja- a e Su , e c. , pueden y deben aho a se esuel os den o de la ope ación u - bana inducida po la Exposición. No obs an e el escaso ma gen de iempo disponible y las ine i ables limi aciones económicas, p oyec an una somb a de cie o escep icismo sob e el esul ado inal de las ac uaciones, a pesa de la i me olun ad de la Jun a y su capa- cidad de ges ión. En odo caso, el aco amien o de la ope ación Ca uja a los es ic os lími- es de inidos en el Plan Especial, con- ibuye en g an medida a la o mula- ción de las ese as expues as. 5.2. ORDENACION DEL RECINTO EXP0-92 Den o del Plan Especial y en el e- cin o exp esamen e aco ado pa a la Expo, po pa e del Comisa iado se ha u banem o COL M eni do abajando en la de inición de una es uc u a de ini i a pa a las i ns- alaciones de la Exposición. La solución elabo ada, con ca ác e que p e ende se de ini i o , in en a e- coge en una sola p opues a los p o- yec os p emiados en el Concu so de Ideas. F acasado el supues o de que es e abajo de e undición ue a eal i- zado po los dos equipos écnicos p emiados, la o denación de la Expo es el esul ado de decisiones adop a- das en un p oceso ce ado, y, en g an medida, anónimo, donde han in e e- nido, sucesi amen e, p o esionales y consul o es de muy di e sa p oceden- cia. La solución elabo ada sólo puede se comp endida desde es e pun o de pa ida e in en a ecoge los pun os básicos de ambas o mulaciones. En es e sen ido es econocible la idea de apoya la Exposición al ondo de los e enos y, ambién, la de man ene un lago in e io como es a egia de in e- g a el agua den o del ecin o de la Exposición. Se sal agua da así, aun- que sea en eo ía, la ieja aspi ación de una Ca uja, apa en emen e acía y la desac i ación de la ma gen de e- cha de la nue a Dá sena. Cuando menos la solución adop a- da el imina en g an medida, la imagen de una << Disneylandia» en e al casco · an iguo de Se illa, aún cuando la g an ope ación u bana que se p oyec a, s i- gue exp esando su deseo de no in e- g a se en el con ex o u bano de la ci u- dad . Si bien, po azones pu amen e uncionales, sea p eci so man ene una inculación o malmen e más consoli- dada en el sec o de Plaza de A mas. La idea de la dá sena, desde San Je ónimo de la Pun a Ve de, como 25