u bon~em
o
COA 1
SEVILLA Y
LA
EXPOSICION UNIVERSAL DE 1992
Concu so de ideas pa a
la
Expo-92 Se illa.
E mlio Ambas
z.
1•
' p emio ex-aequo.
1.
CONSIDERACIONES
GENERALES
La
decisión de localiza
en
Se illa
la «Exposición Uni e sal de 1992»
se
ecibió con cie a p eocupación an e
la esponsabilidad que
se
asumía,
aunque ambién con
la
espe anza de
que iejos p oblemas, desde an iguo
pendien es, aho a pod ían se abo da-
dos y
esuel os.
Se
enía conciencia de
que
la
ope ación Expo-92
se
asigna-
ba a una ciudad que a
lo
la go del
si
-
glo
se
había p oducido den o de
un
p eca io desa ollo económico y
so-
cial. Con
la
e idencia de que
en
la
ac-
ualidad cons i uye
un
núcleo u bano
ágil y deg adado, de ici a io de o -
ma gene al, a odos
sus
ni eles de
se -
icios y equipamien os u banos e
in-
eg ado
en
una es uc u a me opoli-
ana, con lic i a y poco legible, ca en-
/
;(
·'
1
-~
:<
.
:'.
José An on o Fe nández-O dóñe
z.
1•
' p emio ex-aequo.
e
de
un
sopo e básico, mínimamen-
e
e icaz.
Uno de los ac o es his ó icos que
ha condicionado es a si uación ha
si-
do,
sin
duda,
el
que sea
la
única ciu-
dad española impo an e que
no
ue
capaz de plani ica
su
ensanche a
i-
nales del pasado siglo.
Es a
ca encia
ha hecho que Se illa
se
o ezca hoy
como una ciudad di e en e, que ha
e-
nido que sopo a los c ecimien os
u -
banos pos e io es de una o ma p e-
ca ia y di ícil. Ensanches pa ciales y
li-
mi ados, ealizados pos e io men e,
co-
mo
el
de los Remedios, Ama e, e c
.,
ca ecie on de unidad y de ca ga ideo-
lógica y écnica como pa a signi ica
soluciones posi i as y cohe en es.
En
segundo luga , los Planes Gen-
ales ealizados con pos e io idad, co-
mo ue on los del1946 y 1962, den o
de
sus
limi aciones de inían una eo-
ía
o ganiza i a álida, pe o
la
p opia
Vi o o G ego
i.
2.
0 p emio.
Pablo A ias
debilidad económica del á ea y
la
ap emian e exigencia de
un
c ecimien-
o demog á ico desmesu ado, no pe -
mi ie on
la
ealización de sus elemen-
os es uc u ales, quedando
sin
aco-
me e
las
ac uaciones básicas que
se
exigían
en
la
ed ia ia gene al, la ed
a e ial e o ia ia, los g andes pa -
ques, cen os u banos, e c.
Es o
quie e deci , que
la
ubicación
de
la
Exposición Uni e sal
en
Se i
l
la
se
signi ica como un hecho de na u-
aleza p opia, muy di e en e
al
supues-
o de localiza se
en
una ciudad ica y
bien es uc u ada,
sin
los g a es p o-
blemas que Se illa p esen a. No cabe,
po an o, conside a
el
hecho de .
la
Expo-92 como un caso con encional
asimilable
al
que pudo plan ea se
en
Chicago,
o,
en
gene al, a o a ciudad
con al o
ni el
de desa ollo u bano.
Cabe adelan a , po an o,
el
c i e io
de que, con independencia de
su
e-
17
u banem
o
COAM
pe cusión
en
el
plano
polí ico,
cul u al
o económico, a
ni el
nacional o in e na-
cional,
en
cuan o
se
e ie e
a la ciudad
de
Se
i
lla
,
la
Expo-92 no puede
ni
de-
be
eludi
los
comp omisos que
la
ciu-
dad
le
plan ea.
En
úl ima ins ancia,
la
Expo
no
nace como consecuencia de
una demanda auspiciada desde
las
p opi
as
ue zas sociales, emp esa iales
o económicas de
la
ciudad, sino po
el
con a io,
es
Se illa
la
que gene osa-
men e asume la esponsabilidad de
acep a
el
comp omi
so
de
la
Exposi-
ción,
al
se icio de in e eses gene ales
que ascienden a
la
imagen y p esen-
cia de España
en
el
plano in e naci
onal.
En es
e
sen ido, es p eci
so
no
cae
en
la en ación equí oca de que la Ex-
po signi ica, de po sí, un acon ecimin-
o
p o idencial de ca a a
la
solución
de
sus
g a
es
p oblemas. Du an e los
p ó
xi
mos cinco años odos los ecu -
sos económicos, écnicos y humanos,
an a pola iza se en o no
al
es ue zo
colec i
o
que la Exposición signi ica y
es
e
ingen e es ue zo
se
a
a ealiza
hacia
el
log o
de
un
in especí ico y
conc e o
al
ma gen, en g an medida,
de los g a es p oblemas es uc u ales
de
una sociedad y una ciudad acosa-
da
po las e
xi
genci
as
dia ias e inme-
dia as
de
sus necesidades más
básicas.
Si la Expo-92 iene epe cusiones
po
si
i as pa a la ciudad, és as han de
eni como esul ado
de
acep a , des-
de
un
p incipio, que la Exposición no
es
un p i ilegio que
se
o o ga a
Se i-
ll
a, sino, po
el
con a io, un sac i icio
calculado que la ciudad acep a a pe-
sa de sus muchos p oblemas y limi-
aciones.
Es
impo an e que es a
eal
i-
dad no
se
des i úe
ni
se
con unda, de
o
m
a que la Expo-92 sea concebida
18
no sólo
en
unción de sus especí icos
obje i os, sino ambién, y muy espe-
cialmen e, en o den a la má
xi
ma
en-
abilidad u bana del es ue zo polí ico
y económico que
a
a ealiza se.
En
es e pun o,
es
necesa io eco -
da
el
an eceden e his ó ico que sig-
ni icó
la
Exposición Ibe oame icana de
1929.
El
con encimien o gene al de que
el
acon ecimien o iba a signi ica un he-
cho anscenden e de ca a
al
u u o,
así como
un
elanzamien o económi-
co,
ecnológico y emp esa ial de
Se i
-
lla, ue en g an medida
el
mo o que
jus i icó, polí icamen e, la ope ación
1 be oame icana.
Te minada la Exposición, quedó la
e idencia de que.en poco o en nada,
se habían modi icado las es uc u as
sociales y económicas, y que,
en
de i-
ni i
a
,
el
eno me es ue zo ealizado
só-
lo había p oducido
un
impo an e en-
deudamien o, an o público como p i-
ado y
el
comp omiso de man ene
un
impo an e pa imonio inmobilia io de
escasa o nula en abilidad social inme-
dia a. Posiblemen e,
el
desencan o y
la
us ación que p odujo la Exposi-
ción del 29 han condicionado ac i u-
des y compo amien os pos e io es y
han sido uno de los hechos sociológi-
cos a ene en cuen a pa a comp en-
de la ac ual ealidad social y econó-
mica
de
la ciudad.
No obs an e, hoy
se
hace e iden e
que la Exposición del 29
sí
ace ó ple-
namen e
en
un pun o
de
excepcional
impo ancia,
que
ue
su
olun ad de
comp omiso con las exigencias u ba-
nas de Se illa. F u o de es e comp o-
mi
so
es
la g an ope ación u bana
ea-
lizada en 1929, que ha ascendido
mucho más allá de los obje i os y la
La isla de
la
Ca uja desde
la
Nue a Co
a
.
Al
ondo,
el Mean
d
o de
Sa
n Je ónimo y la Ci
udad
.
espues a que ob u o la Exposición
Ibe oame icana en
su
momen o.
Todo lo an e io conduce a cla i ica
dos e e encias básicas que con e -
gen en
el
hecho de la Expo.
1.
La
Expo-92
en
Se illa signi ica
un plan eamien o a ípico y di e en e.
Las g andes exposiciones uni e sales
se
han ealizado siemp e
en
ciudades
p óspe as y po en es.
En
el
caso de
Se illa la elación Expo-Ciudad en-
d ía, po an o, que ealiza se en un
ma co muy especial de colabo ación
polí ica, écnica y económica.
2.
La
Expo-92 es, en úl ima ins an-
cia, una ca ga que Se illa asume y
acep a con odos
sus
iesgos y sac i-
icios.
La
en abilidad social y u bana
de las ac uaciones que
se
ealicen de-
bie a
se
condicionan e p io i a io des-
de la p opia concepción de la Expo.
2.
LA
EXP0-92 Y
LA
CORTA
DE
LA
CARTUJA
Es imamos que la ubicación de las
ins alaciones de la Exposición Uni e -
sal
en
la Co a de la Ca uja iene un
cla o alo es a égico pa a alcanza
impo an es obje i os u banos, y, po
an o, es a decisión puede ene una
al a en abilidad pa a
el
u u o de
Se illa.
La
cons ucción de la Co a y
el
des-
ío del
ío
han abie o
en
la zona una
se ie de expec a i as que pe mi en
el
eencuen o de
Se i
ll
a con
su
ieja a-
dición lu ial, y la solución de p oble-
mas hid áulicos y de accesos que, po
su
complejidad e in e dependencia,
signi ican no sólo un impo an e olu-
men de in e siones, sino la coo dina
El
Tapón
de Chapina y la Es ación
de Plaza de A mas.
ción de di e en es en idades públicas
..
Es a
complejidad
es
hoy
el
es angu-
lamien o que es á impidiendo una con-
solidación u bana cohe en e y de ini-
i a
en
el
á ea de ca a
al
u u o.
La
ubicación de la Expo-92
en
los
e enos de
la
Co a
es,
en
de ini i a,
un
e o
que debe se asumido con
co-
nocimien o de las di icul ades que
en-
aña
su
solución.
Lo
más g a e se ía
que an e
la
di icul ad y cos o de
la
em-
p esa, las ac uaciones
se
lim
i a an a
aquellas in e enciones imp escindi-
bles pa a
el
uncionamien o p o isio-
nal
de
la
Expo, ma ginando
la
e da-
de a na u aleza del p oblema plan ea-
do.
Si
, po azones de iempo o econo-
mía, es e supues o llega a a da se,
se
hubie a come ido un e o di ícilmen-
e jus i icable. O os emplazamien os
menos con lic i os y de más ácil
im-
plan ación hubie an sido,
sin
duda,
más en ables pa a
la
ciudad y
la
p o-
pia Exposición.
3.
EXPEC ATIVAS URBANAS
GENERADAS POR
LA
CORTA
DE
LA
CARTUJA
La
jus i icación de
la
ob a de
la
Co a
ino de e minada po una exigencia
hi-
d áulica,
en
cuan o a
la
necesidad éc-
nica de asegu a
la
de ensa de
la
ciu-
dad con a inundaciones
en
el
Mean-
d o de
San
Je ónimo.
En
es e sen ido,
la
ob a de
la
Co a de
la
Ca uja
es
una
más de las muchas, que, a
lo
la go de
la his o ia,
se
han ealizado
en
el
cau-
ce luc uan e y ag esi o del
ío
.
Las
ec i icaciones
del
cauce y
los
sis emas
de de ensa son hechos de e minan es
en
la
con o mación y lec u a de
la
ciudad.
No obs an e,
el
abandona
el
ac ual
Meand o de
San
Je ónimo, signi ica-
ba de po
sí
un
hecho auma izan e
pa a
la
ciudad, que pe día
no
sólo
su
imagen, sino
la
p opia jus i icación
mo ológica de sus iejas amas
u banas.
Es a
p eocupación ue p on o sen-
ida, no sólo po amplios sec o es
ciudadanos y municipales, sino am-
bién po
la
p opia Con ede ación
Hid og á ica del Guadalqui i , con-
side ándose
la
necesidad de edac a
un P oyec o Complemen a io
en
don-
de
se
ecogie an odos los aspec os
écnicos hid áulicos no esuel os, de-
i ados de
la
des iación del
ío
,
en
o -
den a man ene a in eg a
en
la
Dá -
sena,
el
ac ual cauce del Meand o de
San
Je ónimo.
En
es e sen ido,
se
es udia on
en
p o undidad odos los p oblemas
hi
-
cj áulicos que condicionaban
la
p o-
longación de
la
Dá sena. Desde
la
po-
sibilidad de equilib a
el
ni el po ac-
ción de las ma eas y las pé didas de-
i adas de
la
e apo ación y
el
uncio-
namien o de las exclusas del Pue o,
a
la
posibilidad del man enimien o bio-
lógico de las aguas.
Es os abajos demos a on
la
po-
sibilidad de
la
emp esa y pe mi ie-
on es udia azados y al e na i as
pa a
el
le an amien o del apón de
Chapina.
Así
concebida
la
ob a hid áulica de
la Ca uja enía a pe mi i , dos hechos
impo an es:
1.
La
sup esión del mu o de de en-
sa
a
lo
la go del Meand o de
San
Je-
ónimo y
la
calle de
To neo,
libe ando
a la ciudad de una ieja se idumb e
u
bo
ne
mo
COA 1
e inco po ando
el
ac ual azado
de1
Río
a las amas u banas de Se illa.
Se
plan eaba po p ime a
ez
la po-
sibilidad de ecupe a oda
la
achada
Oes e de
la
ciudad, que ue
el
má
xi
-
mo exponen e de
su
exp esión u ba-
na.
2.
Res
i ui y ecupe a
en
con i
nui-
dad
el
azado de
la
Dá sena, desde
la
Pun a del Ve de has a San Je óni-
mo, dando
as
í soluci
ón
a
la
aspi ación
más a aigada desde que
se
co ó
es-
a con inuidad po
el
apón de Chapi-
na, y pe mi iendo con empla sus dos
má genes como exp esión de la más
ieja ocación u bana de Se
il
la
.
3.1.
LA
CORTA
DE
LA
CARTUJA
Y EL PROBLEMA
FERROVIARIO
Re o zando el e ec o nega i
o
de los
mu os de de ensa,
el
ac ual azado de
la Red Fe o ia ia
en
la línea Mad id-
Huel a, desde
San
Je ónimo a Cha-
pina, así como la
ub
icación de
la
Es-
ación de Plaza de A mas,
se
ha signi-
icado como el obs áculo aún más de-
cisi o, que ha impedido
el
que la Ciu-
dad pueda in eg a se con
el
ío Gua-
dalqui i .
Es e
hecho es ela i amen e
ecien e
en
la
his o ia de Se i
lla.
An-
es
de
la
apa ición del e oca il,
la
ciu-
dad y
el
ío
se
jus i icaban mu uamen-
e, de o ma que las iejas es uc u as
u banas, son
el
esul ado de un equi-
lib io de exigencias y se idumb es
que
se
de i aban de la p esencia del
ío
.
Es e
diálogo pe manen e ciudad-
ío
y es a p o unda inculación, había he
19
u
bansm
o
COAM
Calle T
o neo
, ba e a
e
o ia ia y iejo
mu o
de de ensa.
choque
las má genes del Guadalqui-
i se cons i uye an
como
el
elemen o
u bano más impo an e y de ini o io de
la ciudad. Los a enales y los muelles
cons i ulan en
sí
el
elemen o más sig-
ni ica i o
de
Se illa, y és a
se
en endía
como
p oduc o na u al del
ío.
La ico-
nog a ía y la li e a u a en odas sus
ex-
p esiones nos han ansmi ido c
s a
p o unda elación a
lo
la go de oda
su
his o ia; hoy en día Se illa y Guadal-
qui i son dos concep os ín imamen-
e unidos en
el
sen i local y en la p o-
yección
de
la ciudad.
La
apa ición del e oca il ino a sig-
ni ica una iolen a up u a, exigiendo
que las amas u banas de Se illa,
queda an uel as de espaldas
al
p o-
pio hecho que las jus i icaba.
El
mu o
de
la calle To neo y las ins alaciones
de
Plaza de A mas, han sido una ba-
e a an e icaz, que Se illa descono-
ce la exis encia del ío desde Chapi-
na a la Ba que a y San Je ónimo.
Los
má genes del ío es án hoy inhóspi as
y abandonadas, sin posibilidad algu-
na
de
se accesibles a la ciudad.
La cons ucción
de
la Co a
de
la
Ca uja ino a posibili a la solución de
es e p oblema.
Si
no hubie an exis i-
do
o as azones pa a
su
cons ucción,
és a, po sí sola, hubie a sido jus i ica-
ción su icien e pa a un azado.
Es
impo an e que
el
nue o
Plan
Ge-
ne al enga p e is o le an a odo
el
a-
zado e o ia io desde San Je ónimo,
~up imiendo
de ini i amen e
el
com-
plejo disposi i o que exigía
la
Es ación
de
Plaza
de
A mas. Es a decisión ie-
ne a ce a un la go pe íodo de ince -
idumb e y dudas en elación con
es-
e p oblema, desca ando soluciones
20
que p e endían man ene injus i icada-
men e
el
ac ual azado e o ia io.
En endemos
que
la
libe ación e o-
ia ia
de
la ma gen izquie da
de
la
Dá sena
debe
se conside ada
como
p io i a ia.
En
su
conjun o, la ope ación
u bana
de
la Expo-92 no
debe
desli-
ga se
de
es e comp omiso. Posible-
men e sea ac ible esol e los p oble-
mas
de
accesibilidad
al
ecin o e ial,
eludiendo la solución del p oblema,
pe o en endemos que los in e eses de
Se illa en es e pun o, deben se asu-
midos po
la
Exposición.
En
úl ima ins-
ancia, és a ha
de
jus i ica se an e la
ciudad
como
elemen o ca alizado ,
cuando menos, pa a la solución
de
los
p oblemas u banos del á ea en que
se
ubica.
3.2. VALOR URBANO
DE
LA
NUEVA DARSENA
Apoyados en
la
ac ual ma gen
iz-
quie da del ío
a
a
queda
lib e y u i-
lizable una impo an e supe icie del
suelo, p oceden e de la sup esión de
los mu os y, p incipalmen e,
de
las
ac-
uales ins alaciones e o ia ias
de
San
Je ónimo, La Ba que a y Plaza
de
A -
mas. Se o ece, po an o, la opo uni-
dad
de
o dena oda la achada Oes-
e
de
la ciudad, no sólo en lo
que
se
e ie e
al
casco his ó ico de Se illa, ce-
ado
al
ío
desde Plaza de A mas a
la Ba que a, sino ambién
la
de
odos
los desa ollos u banos has a San Je-
ónimo. T amas u banas que han c e-
cido
de
espaldas
al
ío
y desconocien-
do
su
p esencia.
Al
no e del casco an iguo, desde la
Maca ena a San Je ónimo, se han im-
plan ado en los úl imo ein e años, las
ba iadas con más densidad de pobla-
ción y peo do adas de espacios lib es
y de equipamien os p opios. Pa a
es-
as zonas es
de
ex ao dina io in e és
el
impo an e sis ema
de
espacios
li-
b es
que
ac ualmen e
se
gene a.
Al
mismo iempo, la libe ación
de
suelos u banos en Plaza
de
A mas,
signi ica
sin
duda, la opo unidad más
cla a
que
las ins alaciones
de
la Expo
an a ene , no sólo pa a esol e p o-
blemas uncionales
de
acceso, sino
pa a con o ma un disposi i o u bano
de
al o ni el
de
espues a, en un em-
plazamien o p i ilegiado pa a la p o-
pia imagen
de
la Exposición.
La
ope ación Expo-92, no debe, po
an o, educi se a ac uaciones conce-
bidas desde
su
p opio ecin o en la
is-
la
de
la Ca uja. La nue a Dá sena ha
de
se conside ada
como
una pieza
u bana, que equie e la o denación de
sus dos má genes
de
o ma uni a ia,
como exp esión
de
su
p opio alo
es-
pecí ico, y de hecho, así debe ía se
asumido en la ope ación u bana que
se emp ende.
Igno a es a ealidad, descomp o-
me iéndose de los p oblemas y expec-
a i as
que
se
ab en a Se illa en es e
sen ido, o lo
que
es aún
peo ,
u iliza
exclusi amen e las posibilidades que
o ece la ma gen izquie da con un
sen-
ido dep edado , pa a esol e las ne-
cesidades
de
acceso a las ins alacio-
nes del ecin o, signi ica ía una ac i ud
nega i a y la pé dida de una
de
las
opo unidades más cla as pa a la
el
u-
u o de la ciudad.
4.
LA
UBICACION
DE
LA
CORTA,
COMO
BASE
DE
ENFRENTAMIENTOS
IDEOLOGICOS Y URBANOS
Como es conocido, la ubicación
de
la ACTUR
de
la Ca uja po pa e del
en onces Ins i u o Nacional
de
U ba-
nización, es aba concebida sob e
la
base
de
la exp opiación o al
de
los
e-
enos, an o los necesa ios pa a la
ea-
lización de
la
ob a hid áulica
de
la
Co -
a,
como
aquellos que no siendo
ne-
cesa ios pa a
el
p oyec o, quedaban
de endidos con a las inundaciones
po
el
nue o mu o
de
de ensa,
y,
po
an o, suscep ibles
de
un ap o echa-
mien o u bano.
La
delimi ación del po-
lígono
de
la ACTUR, e a
sin
duda, co-
he en e,
ya
que a ec aba no sólo a los
e enos
de
la Isla, sino ambién los
de
la ma gen izquie da a libe a de uso
e o ia io.
En
es e sen ido la delimi a-
ción
se
o ecía con un c i e io u bano,
e inducía a una exigencia de o dena-
ción
que
alcanza a ambas má genes
de
la Dá sena.
Es a
p ime a in ención de u iliza
los
e enos pa a uso esidencial, ue du a-
men e con es ada po odos los
es a-
men os
sociales,
cul u ales y p o esiona-
les, que
eían
en
la
ope ación
el
opo -
unismo de una cla a maniob a especu-
la i a
, con
el
in
de inancia
las
eno mes
in e siones de
la
ob a hid áulica,
sin
a-
lo a
las
consecuencias y pe juicios que
es a decisión pudie a ene
en
el
u u o
desa ollo u bano de
la
ciudad.
En
un p incipio,
la
ue e campaña
desa ada con a la
ACTUR
se
cen ó
en la componen e especula i a de
la
ope ación, conside ando que los e e-
nos
de
la Co a debie an u iliza se pa-
a
o os ines de mayo en abilidad
so-
cial, cub iendo los impo an es dé ici s
exis en es pa a odo ipo de equipa-
mien os que la ciudad ca ecía. Den o
de es e c i e io po pa e del MOPU
se
desis ió de la p omoción, quedando
los e enos a disposición de las p e-
isiones
que
se
de e mina an en
el
nue o planeamien o u bano a ealiza .
En
los úl imos años, la discusión
so-
b e
el
uso de los e enos de la Co a
se
ha ido adicalizando, es imando
in-
cluso como nega i o,
el
hecho de con-
side a
el
á ea como sopo e de posi-
bles equipamien os u o os usos
u banos.
La idea de conside a la ega de
T
iana como espacio na u al abie o y
u al, y como cauce his ó ico y geog á-
co de las a enidas del
ío
, apa ecía
como una olun ad y una exigencia
undamen ada
en
las cla es mo oge-
né icas de Se illa y
en
la conse ación
de
su
p opia iden idad u bana.
En
es-
e sen ido, la ac ual achada Oes e
de
Se illa e a la on e a na u al pa a
su
desa ollo u bano.
El
a ianzamien o de es a ac i ud
u-
alizan e pa a los e enos de la Co a,
pene ó p o undamen a, no sólo
en
los
equipos écnicos edac o es del nue-
o PGOU de Se illa, sino
que
apa e-
ció incluso como obje i o de polí ica
u bana a ecoge en
el
planeamien o.
No obs an e, es a p opues a de en-
dida
en odo momen o po los edac-
o es del Plan Gene al, es aba posible-
men e igno ando la nue a ealidad
u -
bana
que
la cons ucción de la Co a
es aba imponieno
en
la zona, y, en de-
ini i a, la ocación u bana de unos e-
enos ya in e io es
al
sis ema de
de ensas.
Po o a pa e, incluso desde la p o-
pia mo ogénesis u bana, e a
e
iden-
Delimi
a
ción de
la
Ac u y nue os sis emas de de e
nsa.
u bo
ns
mo
COAM
e que Se illa a lo la go de
su
his o ia,
había ido ocupando sis emá icamen-
e, e in eg anc:lo en sus amas u ba-
nas, odos los e enos inco po ados
po sus de ensas, alcanzando siemp e
con sus desa ollos las on e as ma -
cadas po los mu os.
De
o ma que
es
-
e c ecimien o inc emen alis a, cen o-
pe i e ia, con lími e ce ado, e a y
es
una de las cla es más signi ica i
as
pa-
a
el
análisis mo ológico del c eci-
mien o u bano
de
la ciudad.
La
idea de una Ca uja
Ru al
, pe o
ya
ce ada, de endida y sepa ada del cau-
ce de a enida del
ío
, podía se man e-
nida
en
un plano in elec ual y eó
i
co,
pe o di ícilmen e alcanzable
en
el
pla-
no de
la
ealidad.
E a
e iden e que a
co o o a medio
plazo,
la
demanda de
suelo pa a se icios y equipamien o de.
las
conges ionadas amas u banas al
No e de Se illa inducía cuando menos
al
de echo de coloniza
las
á eas u ba-
nas de
la
Ca uja,
al
igual que
ya
se
ha-
bía
ealizado
al
Su
de
la
Ciudad po
po-
blaciones de en a más
al a
y consoli-
dada. También e a
e
iden e que desde
la
p opia adminis ación apa ece
í
an
,
con oda segu idad, p opues as o de-
cisiones de ocupación de
la
zona,
en
espues a a e
xi
genci
as
sociales y nece-
sidades u banas de cie a en idad.
21
u bonem
o
COAM
1.
La
Dá sena ac ual y
su
alo
u bano.
El co e de Chapi
na
y
la
up u
a
del cauce
his ó ico.
2.
P
ime p
e
mio del concu so e
x-
aequo.
Jo
sé
An onio Fe nández O dóñez.
3. P ime p emio del concu so e
x-
aequo.
Em
ilio Ambas
z.
La
demos ación más exp esi a de
es a ealidad, es á p ecisamen e en la
decisión adop ada pa a ubica la
Expo-92.
Es a
decisión ep oduce los
mecanismos de compo amien o que,
his ó icamen e, la ciudad ha enido
al
inco po a nue os e enos de endidos
en posición an p i ilegiada. Vis o
el
p oblema con cie o dis anciamien o
la
decisión enía casi p ede e minada, y
la Ca uja apa eció como al e na i a
sin
compe encia se ia que
se
le
en en-
a a, pues
no
exis ía ninguna o e a de
suelo público de pa ecida en idad,
p ác icamen e ins alada
en
con igüi-
dad a las á eas u banas cen ales de
Se illa.
A pesa de los es ue z
os
de imagi-
nación desplegados po los écnicos
municipales, en onces esponsables
de la edacción del PGOU, odas las
p opues as o ecidas
en
un
in en o po
des incula a la Expo del á ea de la
Ca uja nacían
ya
acasadas desde
su
o igen. Incluso
la
más suge en e de
o-
das es as p opues as ue deses imada,
a pesa de
su
indudable alo como
es a egia de implan ación u bana,
ya
que e
xi
gía desag ega
el
ecin o de la
Expo en un sis ema de encla es a
lo
la go de la ac ual dá sena del ío,
e-
cupe ando e enos ac ualmen e ocu-
pados po ins alaciones indus iales y
po ua i
as
, inadecuadas o
ya
des i
na-
das a ac i idades depo i
as
y de
es-
pa cimien o.
La
solución,
así
plan ea-
da
, enía a condiciona
el
u u o de la
Exposición a
un
conjun o p e io de
ope aciones complejas, como e a
el
22
le an amien o de las ac uales ins ala-
ciones de la CAMPSA y a
la
expulsión
del Club Naú ico y Me can il, lo que,
en
el
ondo, signi icaba
un
cos o eco-
nómico y polí ico di ícilmen e asumible.
El
en en amien o en e
las
di ec i-
ces del PGOU y
el
Comisa iado pa a
la Expo-92,
a
a plan ea una c isis de
compe encias a odos los ni eles,
en
donde la ue za de la ealidad
se
a
a impone a olun a ismos eó icos y
dogmá icos, y que end á como esul-
ado,
el
de ini i o a ianzamien o de la
Expo en la isla de la Ca uja.
No obs an e es a acep ación, po
pa e de los equipos municipales de
PGOU
se
con igu ó una concepción
de la Expo donde
se
exigía con
el
ma-
yo én asis posible, un ca ác e e íme-
o
pa a
sus
ins alaciones, de o ma
que
su
implan ación
no
des i ua a
al
es ado ac ual de los e enos,
ni
pudie-
a
signi ica
el
inicio o la consolidación
de una ope ación de ensanche u ba-
no
sob e
el
á ea u al de la Ca uja.
El
e iden e con asen ido de es a
o mulación, sólo podía in e p e a se
como exp esión de una salida de com-
p omiso, donde
en
un plano o mal
se
man enía
el
c i e io de una Ca uja
u-
al
, aún cuando
en
la p ác ica
se
ab ía
el
cauce pa a la u banización de la
zona.
La
con adicción que
se
ins ala en
es e comp omiso se
a
a ecoge , o -
mulada con oda cla idad, en las
ba-
ses
del
<<
Concu so de Ideas pa a la
O -
denación del Recin o de la Exposición
y
su
encuad e
Te
i o ial
»,
con ocado
po el Comisa iado Gene al pa a la
Expo-92.
Pa a mejo comp ende
el
alcance
del p oblema plan eado, cabe ecoge
las de e minaciones exigidas en las
bases del concu so,
en
donde
el
apa -
ado 3.0 del capí ulo dedicado a «LA
CIUDAD Y LA EXPOSICION
»,
decía:
1.
El
c i e io u banís ico undamen-
al,
es
el
man enimien o del ca ác e
acio de
la
pieza en endida como ele-
men o del alle del Guadalqui i . Po
ello
la
u ilización pa a la Expo-92
se
ha
de en ende como sopo e p o isional
y e íme o.
2. No deben busca se ni oca/ida-
des ni di ec ices con
el
ce cano,
pe-
o
lejano Casco,
ni
en úl imo ex emo,
concebi la o denación de la Ca uja
como ex ensión o ensanche del cas-
co
u bano.
El
dogma ismo de es as exigencias
e a, cuando menos, pa adójico en e
a la p opia o mulación del concu so,
que obliga
en
su
p og ama a una ue -
e
in e sión en in aes uc u as edi ica-
ción no e íme a, con una cla a de
ini
-
ción de pe manencia y suscep ible de
pos e io eu ilización u bana.
Conscien es de es a ealidad,
las
ba-
ses
del concu so inducían a limi a
al
máximo las á eas a ocupa , y en odo
caso, a deja lib es de edi icación los
e enos de la isla apoyados en la ma -
gen de echa de la dá sena. Es as de-
e minaciones enían a a i ica la
ac-
i ud nega i a an e cualquie in en o de
concebi la dá sena como pieza u ba-
na y eje e eb ado de la es uc u a
o mal de
la
ciudad y
el
deseo de man-
ene ,
al
máximo posible,
el
ca ác e
u-
al
de la Ca uja.
Es as ideas
se
e leja on p ác ica-
men e en la o alidad de los abajos
apo ados
al
concu so, dando luga a
soluciones cla amen e a i an adas po
una exigencia de descon ex ualización
y dis anciamien o con
las
amas u ba-
nas de la ciudad. Aún cuando am-
bién, de o ma aislada y es imonial,
se
p esen a on plan eamien os, en los
que, de o ma in encionada
se
can es-
aban las bases del concu so con un
sen ido cla amen e u banizado de los
e enos y una de inición de la Dá se-
na como pieza u bana p o agonis a de
la zona.
Las conclusiones más signi ica i as
que pudie on ob ene se del Concu -
so
de Ideas, analizando
las
soluciones
más ieles y adap adas a los pos ula-
dos de pa ida,
se
cen aban en la
a-
lo ación de dos ipos de espues as
en e
al
p oblema plan eado.
La
p i-
me a, quizá más di ec a y elemen al,
u bonem
o
COAM
es uc u aba de o ma más o menos
lineal, las ins alaciones de la Expo
al
ondo de los e enos, apoyadas a lo
la go de los nue os mu os de de en-
sa, dejando oda la zona no e de la
isla con
su
ca ác e u al y las má ge-
, nes de la Dá sena lib es
al
máximo de
edi icación y usos u banos.
La
segunda solución, más comple-
ja y elabo ada, conside aba ele an e
que
el
agua es u ie a p esen e en
el
ecin o
de
la Exposición, p oyec ando
un sis ema
de
lagos a i iciales in e io-
3
23
u
bonem
o
COAM
es
dando
así
espues a a
la
pa adoja
de una Expo que po
su
emplazamien-
o, es aba ue emen e p esionada po
un ca ác e lu ial, pe o obligaba a
dis-
ancia se y eludi es e alo undamen-
al.
Los
dos p emios o o gados en
el
concu so son iel e lejo
de
es as solu-
ciones inducidas po las bases.
Po
una pa e,
el
p oyec o p esen ado po
el
equipo de José An onio Fe nández
O doñez, que plan ea
las
ins alaciones
de la Expo cla amen e des inculadas
de la dá sena del
ío
y apoyadas lineal-
men e sob e
el
nue o mu o
de
de en-
sa
al
ondo,
de
los e enos.
En
pa a-
lelo,
y ambién como p ime p emio ex-
aequo,
el
p oyec o de Emilio Ambasz,
que concibe la Exposición igualmen-
e des inculada de la dá sena, pe o
desa ollada en o no a es g andes
lagos a i iciales p oyec ados en
el
in-
e io de la Isla.
Con independencia
del
alo o mal
y a qui ec ónico de ambas p opues as,
es e iden e que es os p oyec os sólo
pueden
se
comp endidos como
esul-
ado de la pa adoja que subyace en
las bases del concu so, p oduciendo
soluciones que conduce a a i iciosida-
des an dudosas como la de c ea
un
sis ema de láminas de agua, donde
ya
exis e gene osamen e es e elemen o,
y una ciudad lacus e con odo
su
anecdo a io y simbología
e ial
, que
no
pa ece se la es uc u a más adecua-
da a p oyec a , en e po en e,
al
cas-
co his ó ico de la ciudad.
5.
ANALISIS
DE
LA
SITUACION ACTUAL
Después de la c isis plan eada en
el
24
PGOU de Se illa
en
elación con
la
u i-
lización de la isla y una
ez
allado
el
Concu so de Ideas con ocado po
el
Comisa iado de la Expo, los abajos
pa a la o denación de
la
Ca uja
se
cen a on
en
la
elabo ación de dos do-
cumen os pa alelos, asumidos espec-
i amen e po la Conseje ía de Ob as
Públicas de la Jun a de Andalucía y
el
p opio Comisa iado de la Expo-92.
Ambos documen os de dis in a
na-
u aleza y alcance, son po una pa e,
el
Plan Especial de O denación de los
Te enos de la Ca uja, y po o a, la
O denación del ecin o
de
la Ex
po.
Sin
en a en
las
con o e sia in e -
nas de compe encias susci adas en e
los dis in os o ganismos, ambos son
u o de comp omisos y equilib ios
en-
e dis in as pos u as y obje i os.
En
p incipio, con independencia de jui-
cios de
alo ,
hubie a sido de desea
que
el
deba e público de es os com-
p omisos
se
hubie a abie o a la ciu-
dad, no sólo po exigencias de
un
mí-
nimo de aspa encia adminis a i a,
si-
no lo que
es
más impo an e, po la
cla i icación de ideas que es e deba e
hubie a ocasionado.
U
na
de
las
azones, de la ela i a
al-
a de in e és que
la
ciudad mues a po
el
ema de la Expo-92, es á p ecisa-
men e en
el
descomp omiso social
que gene a es e ipo de compo a-
mien os ce ados y dis an es.
5.1 EL PLAN ESPECIAL
DE ORDENACION
DE
LA
CARTUJA
El
hecho de que la Jun a de Anda-
lucía asuma la esponsabilidad de la
Plan especial de O denación de los Te enos de
la
Ca uja Redes de agua y de e id
os.
o denación de los e enos de la Co -
a
es
en
sí
, signi ica i a, más allá de los
a gumen os ju ídicos o écnicos esg i-
midos pa a sus i ui en es e pun o las
compe encias Municipales.
En
g an
medida
se
pone en e idencia una
eal
ma ginación de la co po ación muni-
cipal
en
elación con la ope ación u -
bana que plan ea la Expo-92. Si ua-
ción pa adójica,
si
se
iene
en
cuen a
que en es a ope ación es án comp o-
me idos in e eses especí icamen e u -
banos y decisiones que a ec an di ec-
amen e
el
planeamien o y
el
u u o de
la ciudad.
Con independencia del p oblema
de compe encia,
el
Plan Especial
de
la Ca uja es impo an e
en
cuan o a
la cla i icación de de e minados he-
chos conc e os.
En
p ime luga , des-
aca
el
econocimien o exp eso del ca-
ác e u bano
de
los e enos.
El
Plan,
como no podía se menos,
se
e
obli-
gado a p oyec a en la Isla
un
po en e
sis ema de in aes uc u as que alcan-
za
a la o alidad del á ea, po azones
u banas y écnicas ineludibles. Espe-
cialmen e signi ica i a es la ed gene-
al
de saneamien o,
que
p oyec a los
e idos y las es aciones depu ado as
al
No e de los e enos, cuando las
ins alaciones de la Expo
se
si uan
al
Su .
El
que, desde
un
p incipio sea p e-
cisa la u banización o al
de
los e e-
nos iene a deja en e idencia odas
las ac i udes u alizan es y p o isiona-
les, que,
en
el
plano eó ico,
se
habían
man enido como undamen o básico
de
la ac uación.
Es e
comp omiso de planeamien o
sob e la o alidad de
lo's
e enos,
al-
canza no sólo a las g andes in aes-
uc u as, sino ambién a la cali icación
y de inición de usos
d.el
suelo que en
Plan Especial de O denación de Jos e enos
de
la
Ca uja. Red de gas na
u
al.
el
Plan
Especial
se
ecogen, con inde-
pendencia de la c í ica que pueda ha-
·ce se a muchas de las decisiones
adop adas.
No obs an e, lo que
si
es
discu ible
del
Plan
Especial
es
la
delimi ación del
á ea po
él
a ec ada, que
se
ci cuns-
c ibe exclusi amen e a los e enos de
la nue a Isla de la Ca uja. Es o quie-
e
deci que
se
desen iende de la nue-
a
dá sena como pieza básica pa a
el
planeamien o
de
la zona. En endien-
do
, po an o, que
la
dá sena del
ío
no
es
el
elemen o u bano p o agonis a
pa a la o denación, eludiendo la ci -
cuns ancia de que muy di ícilmen e
puede comp ende se
el
p opio sen i-
do
de la Isla de espaldas a es e hecho
undamen al.
En endemos que es e plan eamien-
o
es
eg esi o, incluso an e la p ime-
a
delimi ación ealizada pa a la
AC-
TUR
de
la Ca uja, que alcanzaba a
ambas má genes de la dá sena, inclu-
yendo en la ope ación Ca uja, odos
los e enos de la ma gen izquie da a
libe a de uso e o ia io.
Más allá de es as conside aciones,
es ic amen e u ban s icas, la delimi a-
ción del Plan Especial deja en e e
ac i udes p eocupan es, en elación
con la ope ación u bana que
se
p e-
ende.
El
que
el
Plan Especial
se
de-
sen ienda de
la
ma gen izquie da, sig-
ni ica,
de ac o
, eludi
su
comp omiso
con
el
p oblema e o ia io, que
es,
sin
duda
, aspec o cla e y p io i a io pa a
la ciudad.
En
el
complejo mundo
de
compe encias y de in e siones a ea-
liza ,
es e p oblema
queda
ya
des in-
culado de
la
ope ación Expo-92, y, po
an o, se á esuel o o
no
en unción de
mecanismos p opios, o malmen e
desligados de la Exposición.
Es e
hecho de que la ope ación Ex-
po
ienda a pe ila se con un sen ido
de
ecin o des inculado de la ciudad,
es sin
duda
g a e y signi ica i o.
.Como decíamos en un p incipio, si
algo jus i ica
la
Exposición se illana
es,
p ecisamen e,
su
unción ca alizado a
de es ue zos polí icos, écnicos y eco-
nómicos en la solución de los p oble-
mas u banos y es o debía e idencia -
se
en
odos los documen os y decisio-
nes inculadas a la Exposición.
La Jun a de Andalucía es hoy, sin
duda, la pieza cla e en la p og ama-
ción y ealización de
las
más impo an-
es in e siones an e la Expo-92,_ no
só-
lo a ni el u bano, sino ambién e i o-
ial
y egional. A ni el u bano, iejos
p oblemas como la ed a e ial e o-
ia ia de Se illa, la cons ucción
de
la
onda Su -oes e, los accesos del Alja-
a e Su ,
e c.
, pueden y deben aho a
se esuel os den o de
la
ope ación
u -
bana inducida po la Exposición. No
obs an e
el
escaso ma gen de iempo
disponible y
las
ine i ables limi aciones
económicas, p oyec an una somb a de
cie o escep icismo sob e
el
esul ado
inal de las ac uaciones, a pesa de la
i me olun ad de la Jun a y
su
capa-
cidad de ges ión.
En
odo caso,
el
aco amien o de la
ope ación Ca uja a los es ic os lími-
es de inidos en
el
Plan Especial, con-
ibuye
en
g an medida a la o mula-
ción de las ese as expues as.
5.2. ORDENACION
DEL RECINTO EXP0-92
Den o del Plan Especial y
en
el
e-
cin o exp esamen e aco ado pa a la
Expo, po pa e del Comisa iado
se
ha
u
banem
o
COL M
eni
do
abajando en la de inición de
una es uc u a de ini i
a
pa a las i
ns-
alaciones
de
la Exposición.
La
solución elabo ada, con ca ác e
que p e ende se de ini i
o
, in en a e-
coge
en
una sola p opues a los p o-
yec os p emiados en
el
Concu so
de
Ideas. F acasado
el
supues o
de
que
es e abajo de e undición ue a eal
i-
zado po los dos equipos écnicos
p emiados, la o denación
de
la Expo
es
el esul ado de decisiones adop a-
das en un p oceso ce ado, y,
en
g an
medida, anónimo, donde han in e e-
nido, sucesi amen e, p o esionales y
consul o es de muy di e sa p oceden-
cia.
La
solución elabo ada sólo puede
se comp endida desde es e pun o de
pa ida e in en a ecoge los pun os
básicos de ambas o mulaciones.
En
es e sen ido
es
econocible la idea
de
apoya la Exposición
al
ondo de los
e enos y, ambién, la de man ene
un
lago in e io como es a egia
de
in e-
g a
el
agua den o del ecin o de la
Exposición.
Se
sal agua da así, aun-
que sea en eo ía, la ieja aspi ación
de una Ca uja, apa en emen e acía
y la desac i ación
de
la ma gen de e-
cha de la nue a Dá sena.
Cuando menos la solución adop a-
da
el
imina en g an medida, la imagen
de
una
<<
Disneylandia» en e
al
casco
· an iguo de
Se
illa, aún cuando la g an
ope ación u bana que
se
p oyec a, s
i-
gue exp esando
su
deseo
de
no in e-
g a se en
el
con ex o u bano de la ci
u-
dad
.
Si
bien, po azones pu amen e
uncionales, sea p eci
so
man ene una
inculación o malmen e más consoli-
dada
en
el
sec o
de
Plaza
de
A mas.
La
idea de la dá sena, desde San
Je ónimo de
la
Pun a Ve de, como
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