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1 V Reunión de Economía Mundial ( Sevilla 2003) “La evolución de los flujos migratorios hacia la Unión Europea en las dos últimas décadas y su impacto en los respectivos mercados de trabajo ” Efrén Areskurrinaga Mirandona Universidad Del País Vasco - Euskal Herriko Unibertsitatea Bilbao e-mail: [email protected] Resumen La inmigración, especialmente aquella que se produce de los países del Sur al Norte, se ha erigido en una de las principales preocupaciones de los países industrializados. El fuerte alza de los flujos migratorios hacia estos países producido en décadas recientes ha generado preocupación y situado esta problemática en el primer plano del debate político, especialmente en Europa. En este artículo se realiza un análisis de la evolución de los flujos migratorios de las últimas décadas hacia los Estados que componen la UE, señalando las principales características de los mismos en cuanto a los países de origen y destino; el carácter temporal; la división por sexos y sectores económicos de los flujos e incidiendo en los efectos que los mismos están teniendo en los respectivos mercados de trabajo (oferta, remuneraciones, empleo /desempleo). El trabajo no pretende ser un análisis exhaustivo país a país, sino mas bien pretende presentar un panorama actual de la cuestión en el ámbito europeo, señalando las situaciones diferenciadas que presentan los distintos países, que sirva como marco general de análisis.
2 1. Introducción. La inmigración, especialmente aquella que se produce de los países del Sur al Norte, se ha erigido en una de las principales preocupaciones de los países industrializados. El fuerte alza de los flujos migratorios hacia estos países producido en décadas recientes ha generado preocupación y situado esta problemática en el primer plano del debate político, especialmente en Europa. Un primer prisma de análisis ha sido negativo y de carácter reactivo. Europa no puede integrar en su seno estos flujos crecientes de inmigrantes por lo que se han de tomar medidas para restringir los mismos. Además esta masiva inmigración está agravando los problemas de desempleo presentes actualmente en las sociedades europeas además de incidir negativamente en la seguridad ciudadana. Todo ello ha supuesto un caldo de cultivo propicio para el auge de partidos políticos de extrema derecha. Pero el debate no termina aquí. El discurso dominante percibe a la inmigración no sólo como amenaza sino también como posible solución tanto al imparable proceso de envejecimiento de las sociedades europeas como a las rigideces del mercado laboral. Los inmigrantes pueden compensar las reticencias de los trabajadores nativos a la movilidad geográfica y realizar tareas desechadas por los trabajadores nativos por su dureza o bajos salarios. De igual modo la entrada de nuevos inmigrantes, normalmente jóvenes en edad productiva, puede ayudar a aliviar el proceso de envejecimiento de las sociedades europeas, aumentando el número de trabajadores activos, y así colaborar a mantener a las personas mayores que se hayan fuera del mercado de trabajo. El debate por tanto se presenta complejo y no exento de connotaciones y posicionamientos ideológicos. En el presente trabajo nos limitaremos a analizar cuál ha sido realmente la magnitud de los flujos de entrada de inmigrantes en los países de la Unión Europea, las principales características de los mismos y los posibles efectos que ellos hayan podido producir en los mercados de trabajo de los distintos países. Comenzaremos la sección 2 señalando las principales tendencias migratorias en el seno de la Unión para en la siguiente acometer el análisis pormenorizado de las características que presentan los inmigrantes en cuanto a sexo, edad, tipo de actividades desarrolladas y país de origen. En la sección cuarta por su parte analizaremos los efectos de estos flujos en el mercado de trabajo de los diferentes países. En concreto, ¿Ha contribuido la inmigración a superar situaciones de escasez de mano
3 de obra? ¿ Ha tenido algún efecto en el nivel de empleo o el nivel salarial de la población nativa?, ¿cuál ha sido el impacto global que la misma ha tenido en el conjunto de la economía?. Finalizaremos con la sección quinta donde se presentan las conclusiones extraídas del análisis realizado y se apuntaran algunas posibles tendencias que se espera marquen la evolución de los flujos migratorios durante los próximos años. 2.Evolución de los flujos migratorios y el stock de inmigrantes en la Unión Europea 1980-2000. Un primer análisis de las estadísticas oficiales1 sobre la población inmigrante presente en los países la Unión Europea permite observar el resurgir de importantes procesos migratorios hacia su seno a partir de la mitad de la década de los 80, procesos que se agudizan de forma importante en los inicios de los anos noventa tras la caída del muro de Berlín, y que posteriormente a raíz del tratado de Maastrich son vigilados fuertemente con miras a su reducción. Estos procesos aquí analizados en modo alguno suponen una novedad en la historia reciente de estos países2, sino más bien un paso mas en los importantes procesos migratorios experimentados en esta región a lo largo de su historia, pero presentan una novedad principal: el incremento de la población inmigrante de origen no comunitario. Así según datos de EUROSTAT (2000a) a comienzos de los 80 residían en la UE-15 13 millones de inmigrantes tanto provenientes de otro país comunitario como de terceros países, mientras que a finales del 98 este monto había crecido hasta los 19 millones hasta alcanzar el 5,1 % de la población comunitaria, frente al 3,8 % del inicio del periodo. Al contrario que en décadas anteriores estos flujos se han producido mayormente como consecuencia de procesos de reunificación familiar de anteriores trabajadores inmigrantes y de procesos de petición de asilo (en su mayoría por parte de refugiados balcánicos) y en menor medida por motivos económico-laborales, esto último debido fundamentalmente a la política de cierre de fronteras aplicada a la emigración laboral de carácter permanente después de Maastrich. Ahora bien, esta situación global presenta características bien distintas en unos países y otros. Así por ejemplo, Alemania es el país con la mayor presencia de población inmigrante de toda 1 Las estadísticas que recogen los datos sobre la población inmigrante no se realizan con ese fin específico sino de un modo indirecto (censos de población, estudios sobre la fuerza de trabajo, etc). Además los diferentes países recogen los datos de formas diversas lo que dificulta su comparabilidad. Por ejemplo, la duración de la estancia para ser considerados como inmigrantes varía fuertemente desde los 3 meses de Italia y Bélgica a los 12 de Gran Bretaña e Irlanda. Pero en la UE en su conjunto se contabilizan como inmigrantes sólo a los residentes con una nacionalidad distinta a la del país anfitrión y no atendiendo al criterio del lugar de nacimiento. 2 Para ver los principales rasgos de estos flujos con anterioridad ver Salt y otros (2000; pp2-8).
4 la Unión, una presencia que alcanza los 7 millones de inmigrantes y es muy superior a todos los demás países. Le siguen Francia y el Reino Unido, con un total de los 3,5 y 2,1 millones respectivamente, pero con tendencias contrapuestas: claro descenso en el Reino Unido durante los 90 y aumento en Francia3. En el resto de países la presencia es mucho menorsiempre inferior al millón en el resto de países con tradición migratoria como Holanda, Bélgica y Suecia-, cuando no mínima (varias decenas o centenas de miles únicamente) en el resto de países, si bien en el periodo analizado han experimentado un crecimiento importante4 (ver anexo I, Cuadro1) Ahora bien si comparamos el monto total de inmigrantes5 con la población total residente en ese país podemos ver (gráfico 2.1) que el peso de la misma no sobrepasa el 10 % en ningún momento, quedando el promedio de la UE-15 en el 5,1 %.Pero además, podemos ver que los países donde la inmigración tiene un mayor peso en relación a la población total no son los mismos que tienen un mayor número de inmigrantes en su seno. Así países pequeños como Austria, Bélgica y sobre todo Luxemburgo6, presentan porcentajes mayores que los países tradicionales de inmigración (Alemania, Francia, o el Reino Unido), mientras que en los nuevos países de inmigración (Sur de Europa, Irlanda y Finlandia) esta presencia supone porcentajes muy pequeños, aunque crecientes, respecto al total de la población (menor del 2 % para todos ellos). Esta situación ha sido posible gracias a los importantes flujos de inmigrantes que se han producido desde mediados de los 80 y que alcanzan su cenit en los años 1992/3. Posteriormente la política europea de inmigración ha tendido a limitar los flujos de entrada de nuevos inmigrantes. Ahora bien, nuevamente podemos detectar procesos diversos entre los países que componen la Unión. Por una parte, los países centrales han visto aumentar los flujos de inmigrantes como consecuencia del conflicto de los Balcanes, y la caída del Muro de 3 En Francia estos datos se recogen únicamente mediante los censos de población y el último disponible a nivel Europeo (Eurostat) es el del 90, aunque se ha realizado otro en el 2001 donde se refleja un ligero ascenso de la población inmigrante. Ver anexo I, Cuadro 1. 5 Las cifras oficiales de población inmigrante hay que entenderlas como una aproximación a la magnitud realmente existente ya que una parte importante de la misma se produce de un modo ilegal y no es debidamente recogida en las estadísticas oficiales. Además los diferentes países tienen “procesos de naturalización” que suponen cauces por los cuales los inmigrantes legales pueden adquirir la nacionalidad del país de destino. De forma que una buena parte de la población inmigrante se encuentra en esta categoría y no en la población inmigrante, especialmente en Francia donde en 1990 el peso de los inmigrantes en la población total es el 6.8 % si se tiene en cuenta la nacionalidad y 11 % si se tiene en cuenta el lugar de nacimiento (Stalker 1994:pp189). En 1997 por ejemplo se nacionalizaron un total de 360.800 personas en toda la UE, de ellos 83.686 en Francia, que junto con las de Alemania suponen el 46,2 % de las nacionalizaciones de ese año. 6 Luxemburgo es un país muy pequeño que presenta una realidad muy diferenciada del resto, de países donde la población inmigrante representa entre el 25 y el 35 % del total en todo el periodo considerado, pero que si se incluye en el gráfico no permite ver la evolución ocurrida en los demás países por haber una diferencia muy grande entre él y el resto.
5 Berlín, mientras que los países del sur presentan un predominio de inmigrantes procedentes del Norte Africa. Gráfico 2.1. Peso de la población inmigrante en el total de la población de los países de la Unión Europea 1985-98 (en % ) 0,00 1,00 2,00 3,00 4,00 5,00 6,00 7,00 8,00 9,00 10,00 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 Alemania Austria Bélgica Dinama España Finlandia Francia Grecia Holanda Irlanda Italia Portugal Reino U. Suecia EU-15 EU-11 Fuente: elaboración propia en base a Eurostat (2000a) En el cuadro 2 del anexo I puede verse la evolución de los flujos totales de inmigrantes hacia los países de la Unión. Destacan los que se producen hacia Alemania con unos flujos anuales superiores al medio millón con un máximo en el año 1990 de 1,651 millones de inmigrantes y con una tendencia clara de aumento en la segunda mitad de los 80 y un descenso claro desde inicios de la década de los 90.La evolución del resto queda eclipsada por la gran diferencia que los mismos tienen respecto a Alemania. Aun así cabe decir que sólo tres países presentan unos flujos superiores a 100 mil inmigrantes por año: el Reino Unido entorno a los 200-250 mil anuales; Holanda entorno a los 100 mil todo el periodo; e Italia desde los 90 con años por encima de los 150 mil. Bélgica y Suecia reflejan entradas entorno a los 50 mil en todo el periodo y el resto de países niveles claramente por debajo de esa cifra. Es más, si analizamos los flujos migratorios hacia la Unión Europea en términos netos7-para lo cual disponemos de una serie más amplia que arranca en 1980-, podemos observar (gráfico 7 El término neto utilizado en este apartado es el seguido por Eurostat, que recoge la diferencia entre la población total en un país entre el 1 de enero y el 31 de diciembre, descontando los nacimientos y fallecimientos ocurridos en ese periodo. No se refiere propiamente a la diferencia entre salidas y entradas de inmigrantes fundamentalmente porque los datos sobre emigración son aún más pobres que los limitados de inmigración.
6 2.2) tres periodos claramente diferenciados. Un descenso profundo de los flujos migratorios netos hacia la Unión en los primeros años de los 80, como consecuencia de la crisis económica presente en el área e iniciada en los años finales de la década anterior pero que se manifiesta con toda su crudeza en estos primeros años de los 80, reduciendo de forma importante la demanda de mano de obra inmigrante y teniendo como resultado valores negativos durante dos años consecutivos 1982 y 1983 con descensos de hasta 170 mil personas en toda la Unión. Una fase de fuerte aumento de los flujos migratorios netos a partir de 1984, coincidiendo con la recuperación de la actividad económica que se produce en la región desde mediados de los 80, que se mantiene ininterrumpidamente hasta el año1992 en el que alcanza el máximo con unas entradas de 1.350 mil personas, a partir del cual se inicia una política de cierre de fronteras que supone un descenso profundo y sostenido de los flujos migratorios hasta el final de la década (hasta los 477 mil de 1998) dónde se produce un ligero rebrote en el año 1999. Ahora bien, en este mismo gráfico se puede apreciar claramente el papel central que juega Alemania en el conjunto de la Unión. Los flujos observados a nivel del conjunto de la región reproducen los movimientos acaecidos en Alemania, dejando en un plano secundario (al menos en términos absolutos) los flujos ocurridos en el resto de países que conforman la Unión. De esta forma las variaciones sustanciales que se han producido en la dirección de los flujos netos en Alemania durante el periodo analizado, donde se ha pasado de unas salidas de entorno a las 200 mil personas en 1984, a unas entradas netas de 776 mil personas en su cenit del año 1992, explican la orientación que estos flujos han experimentado en el conjunto de la Unión. No en vano, Alemania sola ha absorbido entre el 50 y 80 % de las entradas netas a la Unión prácticamente en todo el periodo analizado. En los últimos años, sin embargo, el fuerte descenso de entradas producido en Alemania (disminuyen en 2/3 de 1996 a 1997 y un 50% mas al año siguiente) y las entradas producidas a los nuevos países de inmigración han hecho que disminuya sustancialmente su peso en el total de los flujos migratorios hacia la Unión, dando como resultado que en términos globales los flujos de entrada en el seno de la misma disminuyan en una menor medida que el fuerte descenso acaecido en Alemania. Este hecho fundamental, no obstante, no debe impedir el análisis de lo sucedido con los flujos netos en el resto de países que conforman la Unión Europea.
7 Gráfico 2.2. Migraciones netas en la Unión Europea 1980-98 -400000 -200000 0 200000 400000 600000 800000 1000000 1200000 1400000 1600000 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 EU-15 EU-11 Alemania Francia Reino U. Gráfico 2.2. Migraciones netas en la Unión Europea 1980-98 -100000 -50000 0 50000 100000 150000 200000 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 Austria Bélgica Dinama España Finlandia Grecia Holanda Irlanda Italia Luxem Portugal Suecia Reino U. Fuente: elaboración propia en base a Eurostat (2000a) Un primer rasgo importante de la evolución de los flujos netos de inmigrantes en el seno de Unión Europea es el hecho que los países mediterráneos del sur, junto con Irlanda experimentan en este periodo una transformación radical en los flujos migratorios netos. Todos ellos pasan de ser países de emigración a ser países de inmigración, y desde entonces reciben entradas netas de inmigrantes convirtiéndose en los llamados nuevos países de
8 inmigración. Unos, como Italia, lo hicieron a finales de los 80 (1988), y los otros a comienzos de los 90 (España e Irlanda en 1991, y Portugal en 1993). Entre todos ellos destaca el caso de Italia que en los años 92-94 tuvo unas entradas netas superiores a 150 mil inmigrantes anuales, alcanzando los 183 mil en 1992, en su mayoría refugiados procedentes del conflicto de los Balcanes, pero que supusieron las mayores entradas de la Unión, excepción hecha de Alemania. El resto de los principales países tradicionales de inmigración experimentan una evolución variada. Por una parte Francia, refleja una evolución mas suave, sin descensos bruscos ni altas espectaculares, siempre con entradas netas que oscilan entre los 50 mil de inicios de los 80 y el máximo de 90 mil en 1992, con descensos hasta 38 mil en 1985, nivel similar al volumen actual de entradas anuales. El Reino Unido por su parte experimenta una evolución muy diferenciada con variaciones muy bruscas en periodos cortos de tiempo. Al contrario de lo que sucede en el resto de países experimenta unas fuertes entradas de inmigrantes desde 1981 a 1985, pasando de una situación de salidas de 70 mil personas a unas entradas anuales de 93 mil personas, con fuertes ascensos y descensos en periodos cortos (dos años) hasta alcanzar el máximo en 1995 con unas entradas de 116 mil personas, para dar paso a un descenso continuado a partir de entonces. El resto de países presentan unas entradas anuales muy inferiores siempre por debajo de las 50 mil personas como entradas anuales, barrera sólo superada por Austria en los primeros años de los 90 y con trayectorias para todos los gustos. 3. Principales características de los flujos migratorios a la unión Europea8. Países de origen y destino. Dada la diversidad de países de origen y destino de los flujos migratorios el análisis de los flujos migratorios por países de origen y destino se presenta la mayoría de las veces de forma agregada, es decir, utilizando grandes categorías de inmigrantes. En concreto en el ámbito europeo se suelen distinguir tres categorías principales: los inmigrantes de origen nacional, los de origen comunitario, y los de terceros países. Obviamente es posible realizar análisis más específicos dónde se identifican los países concretos de origen de un país de destino concreto. Por nuestra parte primero analizaremos las características y la evolución de los flujos migratorios comunitarios atendiendo a esta clasificación genérica para posteriormente 8 Esta sección se basa en tres fuentes principales: La OCDE y su sistema continuo de información sobre migraciones (SOPEMI); SALT y otros (2000) y la base de datos sobre migraciones internacionales de la OIT.
9 mencionar los principales países de origen y destino de estos flujos. Para ello utilizaremos el cuadro 3.1.En él se puede observar que la población inmigrante de la mayoría de los países de la Unión Europea procede mayoritariamente del propio país ó de otros países comunitarios, pero con situaciones muy diversas entre ellos. Por una parte Alemania y Suecia muestran una clara mayoría de no comunitarios entre los inmigrantes, mientras que en el otro extremo Luxemburgo presenta el mayor porcentaje de inmigrantes comunitarios y España e Italia son los propios nacionales la principal fuente de inmigración. El resto presenta un equilibrio entre comunitarios y nacionales por una parte y no comunitarios por otra. Ahora bien, la preponderancia de Alemania en el total de flujos hacia la Unión hace que en términos globales predominen los inmigrantes no-comunitarios como principal origen de los flujos de inmigración. Cuadro 3.1.Características y evolución de la participación de las distintos tipos de flujos migratorios en los flujos migratorios totales de la Unión Europea9 1985-97 (en %) 1985 1988 1990 1993 1997 País Nac UE NoUE Nac UE NoUE Nac UE NoUE Nac UE NoUE Nac UE NoUE Alemania 16.14 16.65 67,21 28,25 13,35 58,40 49,00 7,17 43,83 22,51 9,17 68,32 26,81 17,91 54,96 Austria 18,86 16,41 64.68 Bélgica 20,19 38,67 41,13 21,15 40,79 38,07 19,46 39,21 41,33 16,80 41,35 41,85 16,33 46,87 36,65 Dinamarca 44,22 10,36 45,42 47,37 9,48 43,15 51,58 8,46 39,96 52.81 10,07 37,12 45,29 15,11 39,55 España 69,28 13,37 17,36 60,42 19,95 19,63 59,58 15,75 24,67 53,49 12,44 34,07 38,46 24,05 37,48 Finlandia 75,25 4,55 20,20 66,59 27,33 6,08 52,12 43,10 4,79 26,50 70,27 3,22 39,94 49,53 10,17 Grecia 19,12 28,78 52,11 19,14 22,85 58,01 40,56 12,47 46,97 40,37 14,88 44,75 Holanda 41,83 17,42 40,75 36,14 16,41 47,44 30,75 15,31 53,94 23,06 17,10 59,83 30,15 17,47 52,38 Irlanda 57,64 27,67 14,70 51,25 34,50 24,25 Italia 75,05 8,20 16,75 61,27 9,32 29,41 42,00 4,62 53,38 49,06 6,10 44,84 Luxemburgo 9,11 76,84 14,04 9,44 73,56 16,99 9,28 71,71 19,01 9,27 70,42 19,46 Reino U. 47,41 8,62 43,97 41,20 12,04 46,76 39,70 13,11 47,19 42,58 10,53 46,89 34,04 21,40 43,86 Suecia 15,81 10,54 73,64 12,99 10,01 76,69 11,20 9,92 78,87 11,38 5,36 83,26 25,43 15,88 58,43 Fuente: elaboración propia en base a Eurostat (2000a). Además podemos observar cambios importantes en la evolución del peso de las diferentes categorías de inmigrantes. Por una parte los principales países receptores de inmigrantes ven disminuir sustancialmente el peso de los no-comunitarios (ej. Alemania pasa del 67 al 55 %), mientras que en los nuevos países de inmigración aumenta de forma espectacular (en Italia y España pasan del 17% al 45% y 34 % respectivamente). Por otra, se puede ver un aumento importante del peso de los inmigrantes comunitarios en la mayoría de países en los últimos 9 No se incluyen Francia y Portugal por ausencia de datos comparables.
16 datos al nivel de desagregación que se pretende realizar. No hay series de datos homogéneas entre países para los mismos años. Por lo tanto lo que haremos en este apartado será tratar de ver la estructura de la ocupación de la mano de obra inmigrante en dos años los más distanciados posibles del periodo analizado, para así poder extraer alguna conclusión tentativa de la situación actual y la evolución experimentada en la estructura de la ocupación de la población inmigrante. Así los datos disponibles en la base de datos de la OIT sobre la ocupación de la fuerza de trabajo inmigrante en los distintos países de la Unión Europea se recogen en el cuadro 3.2. Cómo se puede apreciar existen lagunas importantes en las estadísticas oficiales respecto a la actividad económica que desempeñan los trabajadores inmigrantes (legales). Destaca sobremanera la ausencia de datos para el caso de Alemania, y en menor medida Bélgica e Italia. Una primera mirada a los mismos nos permite observar la gran diversidad de realidades existentes en los distintos países, pero que comparten un denominador común: la terciarización del trabajo desempeñado por los trabajadores inmigrantes. En clara sintonía con el proceso de terciarización de las economías de los países europeos, las actividades englobadas en el sector servicios han experimentado un notable crecimiento en esta década, situándose como las actividades hegemónicas desempeñadas por los trabajadores inmigrantes, destronando al sector manufacturero y la construcción de esa posición de privilegio que ostentaban en la década anterior. Es más, esta presencia ha aumentado tanto en las ramas de baja cualificación como el sector hotelero, comercios, servicio doméstico, como en las de alta cualificación en el ámbito de los servicios a empresas, donde destacan los servicios en el ámbito de las de las tecnologías de la información y la comunicación (TICs). Destaca a su vez, la fuerte presencia de trabajadores inmigrantes en el sector primario en aquellos países donde este sector tiene un fuerte peso como es el caso de Francia, España y Portugal. Cuadro 3.2.Distribución sectorial de la mano de obra inmigrante en los países de la Unión Europea 1989-2000. Austria Dinamarca España Finlandia Francia Grecia 1994 2000 1990 1999 1989 1993 1990 2000 1989 2000 1992 1994 Agricultura, pesca,... 5300 6700 863 3200 2605 15663 211 402 41618 39359 1888 1618 S. Manufacturero 11420 0 103800 - 23100 5149 9172 2301 4471 293875 216934 3079 3160 S. Mineroextractivo 300 100 1270 - 1598 1960 0 11 - - 88 108 Construcción 60100 58800 1295 - 2886 15712 433 929 243002 207217 2095 1613
17 Hotelesrestaurantes 44600 44800 7805 - 1289 1 24783 1052 2169 186384 785572 9940 8382 Comercio al por mayor y minorista 44400 51800 - - - - 1346 2936 - - - - Otros servicios 97000 120800 35200 - - 4640 11050 - 686 - - (Continuación cuadro 3.2) Holanda Irlanda Luxemburgo Portugal Reino Unido Suecia 1990 1996 1994 2000 1990 1993 1989 1986 1993 1990 2000 Agricultura, pesca,... 4000 8000 1200 1300 693 845 11394 3444 6083 1661 1262 S. Manufacturero 63000 5100 0 6800 10200 10878 11561 6284 215729 126179 54149 36573 S. Mineroextractivo 13000 1300 0 100 100 7762 7931 3065 28809 21308 297 170 Construcción 9000 5000 2100 4700 14086 18504 1586 48625 50150 6846 4913 Hotelesrestaurantes 33000 4900 0 3900 7700 17740 22159 888 159440 188122 22522 10549 Comercio al por mayor y minorista - - 3300 5100 - - - - - - 15989 Otros servicios - - 14600 30900 - - - - - - - Fuente: elaboración propia en base a la tabla 7 de la base de datos sobre migraciones laborales de la OIT. Migraciones temporales e ilegales. Profundizando en el análisis de la mano de obra inmigrante hay que destacar el papel que está adquiriendo en los últimos años la mano de obra inmigrante de carácter temporal e ilegal. Según datos de la OCDE, en el periodo 1996-99 ha aumentado de forma importante el recurso a trabajadores inmigrantes para periodos cortos y actividades específicas. Así en Alemania, Francia y el Reino Unido los permisos de trabajo de carácter temporal aumentaron significativamente aumentando su participación en el total de permisos concedidos. Así en el Reino Unido en la actualidad este tipo de contratación supone más del 70 % del total, en Francia ligeramente por encima del 50% y en Alemania el 46%14.Estos permisos están dirigidos a los temporeros agrícolas por una parte, pero recientemente también al sector servicios-fruto de las políticas de movilidad interna de las firmas transnacionales y los desplazamientos internacionales para la provisión de servicios cualificados específicos. Además en el caso específico de las TICs se está produciendo una especie de competición entre los países ricos para atraer hacia si profesionales cualificados del sur para hacer frente a 14 Vease OCDE (2001) Cuadro 1.2, pp 26.
18 la escasez existente fundamentalmente en este ámbito. Así se estima que actualmente existe una escasez de técnicos cualificados en este área de entorno a 2 millones para el conjunto de Europa, y de unos 850000 en el caso de EEUU (OCDE (2001); pp 23). Todo ello está suponiendo un cambio relativo en la política de inmigración, en la medida que está suponiendo la apertura parcial pero creciente de fronteras para este tipo de trabajadores mediante permisos temporales específicos15. Otro tanto conviene decir con respecto a la mano de obra de carácter ilegal16. A pesar de que como su nombre indica no es posible establecer el monto real de mano de obra ilegal presente en el seno de la Unión, todas las estimaciones realizadas indican un claro aumento, llegando a alcanzar en la actualidad magnitudes importantes del orden de las 400-500 mil inmigrantes ilegales anuales. Si bien los procesos de regularización emprendidos por diversos países han permitido superar la clandestinidad a varios cientos de miles de estos inmigrantes ilegales, el cierre de fronteras practicado por los países de la Unión está haciendo que el número de estos inmigrantes ilegales haya aumentado de forma importante. Proceso que va alcanzando una dimensión muy importante y se espera que continúe de ese modo en el futuro próximo de no mediar un cambio-hoy por hoy poco probable visto el resultado de la reciente cumbre de Sevillaen la política de inmigración de la Unión. 4.Consecuencias de los flujos en el mercado de trabajo. La afluencia de población inmigrante, ha hecho que se dispare la voz de alarma en la opinión pública europea sobre las posibles consecuencias negativas que este fenómeno puede tener para las economías receptoras, y los trabajadores nacionales en particular. En esta sección haremos un repaso a los argumentos, datos y estudios existentes sobre el impacto que la inmigración ha tenido realmente en las economías y mercados de trabajo de los países de la Unión. Con ello se busca profundizar en un debate mas informado sobre la inmigración para poner en evidencia algunos falsos argumentos esgrimidos únicamente por prejuicios17 contra la misma, pero sin la debida base ni teórica ni empírica. 15 Este tipo de movimientos migratorios y las políticas adecuadas para los mismos están generando actualmente una importante literatura al respecto y constituyen la vanguardia en los estudios sobre inmigración hoy día. Para profundizar en este debate ver OCDE (2001) y los nºs 44, 45, 46 de los International Migration Papers de la OIT. 16 Un análisis riguroso y amplio de este fenómeno excede las dimensiones de este artículo, pero no cabe duda de que nos encontramos ante un fenómeno muy importante y de consecuencias inciertas en un futuro cercano. 17 Como señala Sutcliffle (1998) en todo el debate sobre la inmigración existe un sesgo anti-inmigración, donde se da por supuesto que lo natural es permanecer en el país de origen y que emigrar es algo patológico.
19 Aumento de la oferta de trabajo. La consecuencia mas visible de los flujos migratorios analizados es que los mismos han permitido aumentar la oferta de mano de obra a los mercados de trabajo de los países de la Unión, de forma que para el conjunto de la misma en el año 1999 había un total de 8 millones de trabajadores de origen inmigrante. Esta mano de obra no nacional supone inequívocamente un aumento de la oferta de trabajo, que será más o menos importante en cada país según el peso que la mano de obra inmigrante tenga en el total de la fuerza de trabajo. Este aumento es mas perceptible en países como Austria, Alemania, Francia y el Reino Unido que en el resto de países donde la población trabajadora inmigrante tiene un peso muy pequeño. Ahora bien las consecuencias de este aumento en el mercado de trabajo no son directamente deducibles ó totalmente inequívocas. En este sentido la teoría económica predice un descenso del precio del trabajo, es decir, el salario ante la mayor oferta de trabajo en el caso de que el mercado se vacíe (no hay desempleo) ó un aumento del desempleo entre la población nativa en un contexto de desempleo porque al competir con la población inmigrante en ese mismo mercado y exigir mayores salarios, ellos serán los más perjudicados. Pero la evidencia empírica disponible no parece corroborar los resultados teóricos. Impacto sobre los salarios y el desempleo. Como se ha señalado anteriormente, y en línea con las previsiones de la teoría económica, existe en la opinión pública europea la tendencia a señalar con una relación de causa-efecto la relación existente entre los altos niveles de desempleo en la mayoría de los países de la Unión con la afluencia de trabajadores inmigrantes. Se mantiene que estas entradas de trabajadores inmigrantes inciden negativamente en la posibilidades de los trabajadores nativos para lograr un empleo, lo cual favorece el alza del desempleo, o en el mejor de los casos impide una reducción más importante del mismo. Se visualiza esta relación como de fuerte rivalidad en la que se ha de elegir entre el trabajador nativo o el inmigrante porque ambos tienen las mismas cualificaciones y compiten entre si, sino por el mismo empleo si por empleos del mismo tipo. En este contexto, elegir contratar un trabajador inmigrante supone ir en contra de los trabajadores nativos. No hay posición intermedia posible. No se puede beneficiar a ambos colectivos simultáneamente, lo que es en beneficio de uno de ellos perjudica al otro irremediablemente. Por tanto para mejorar la situación de los trabajadores nativos se requiere limitar la presencia de trabajadores inmigrantes en suelo nacional. Este es el argumento
20 central que sirve de justificación a la política de cierre de fronteras dominante en el seno de la Unión desde inicios de los noventa. Esta posición, sin embargo, ignora varios aspectos decisivos de esta relación que permiten defender otras posturas a este respecto. Primero, el análisis de los datos disponibles sobre las características de los trabajadores inmigrantes permite concluir que no existe tal sustitución entre trabajadores nativos e inmigrantes sino que la relación básica entre ambos mas bien se puede calificar de complementariedad. Por una parte, los trabajadores inmigrantes (permanentes se entiende) presentes en el mercado laboral de los países de la Unión desempeñan mayormente tareas que requieren baja cualificación y que apenas son demandadas por los trabajadores locales. Así tareas que requieren mucho esfuerzo físico y las largas jornadas laborales pero muy poca cualificación profesional y que son remuneradas con bajos salarios como sucede en la hostelería, en el servicio doméstico, en las labores agrícolas, ó en la construcción se llevan a cabo con inmigrantes porque no son demandadas por los trabajadores locales que en su mayoría gozan de una mayor cualificación y aspiran a otro tipo de tareas relacionadas con su cualificación y que están mejor remuneradas. Es más, se puede argumentar que esta labor desempeñada por los inmigrantes en el ámbito doméstico por ejemplo, descarga ó puede descargar a colectivos importantes de mujeres18 con alta cualificación pero con responsabilidades familiares, que les impiden integrarse plenamente en el mercado laboral, de estas tareas domésticas y les permite así adentrarse en el mercado laboral propio de su calificación, generándose efectos beneficiosos para ambos colectivos (Stalker 1994). Por otra parte, es bien cierto que un importante sector de los trabajadores inmigrantes recientes se concentra en tareas específicas altamente cualificadas del sector servicios muy bien remuneradas. Es decir, aquellas ambicionadas por la mano de obra cualificada nacional. Pero hasta el momento estas entradas han estado limitadas al mencionado ámbito de las TIC, y han obedecido más bien a una escasez de personal cualificado en esas tareas específicas que a la rivalidad entre nacionales e inmigrantes fruto de una política de apertura de fronteras. 18 No queremos decir que las cargas familiares son responsabilidad exclusiva de las mujeres sino constatar una realidad social palpable pero que consideramos ha de superarse Y en este sentido y partiendo siempre de la responsabilidad compartida, se plantea que el colectivo de inmigrantes puede desempeñar un papel positivo en el proceso de aligerar las cargas familiares soportadas por las mujeres y permitir su acceso al mercado de trabajo.
21 Segundo, un somero repaso a los datos sobre inmigración y desempleo que se presentan en el gráfico 4.1 permite dudar de la afirmación que liga aumento de los flujos migratorios y aumento del desempleo. No se puede extraer correlación clara alguna entre estas dos variables. La realidad de los países de la Unión Europea a este respecto presenta realidades tan diversas como las siguientes: Tenemos en los extremos a países como Luxemburgo con unos niveles altísimos de población inmigrante y por el contrario sufre tan sólo niveles bajos de desempleo. Mientras que países como España donde los niveles de la población inmigrante con respecto al total son bajísimos, pero donde al mismo tiempo se da la mayor tasa de desempleo de la Unión. Pero incluso dejando a un lado estos dos casos extremos en el resto de países tampoco se observa esta relación contraria. Así los principales países de inmigración y que mayor proporción de inmigrantes absorben con respecto a la población total como Alemania, Austria, Francia y el Reino Unido presentan situaciones de desempleo muy variadas, pasando del 4 % del reino Unido y Austria al 7 y 9 % de Alemania y Francia respectivamente. La mayoría de países se sitúa en porcentajes entorno al 5 % de ambas variables, pero en el caso de los nuevos países de inmigración existe una relación inversamente proporcional a la que sugiere la teoría. Todos ellos, salvo Irlanda presentan altas tasas de desempleo (superiores al 10%) a pesar de que la proporción de población inmigrante sobre el total es aún escasa (< 2%). Gráfico 4.1. Tasa de desempleo y Peso de los inmigrantes en la fuerza de trabajo en los países de la Unión Europea, 2000 0 5 10 15 20 25 30 35 40 0 2 4 6 8 10 12 14 16 Tasa de desempleo (%) Peso de la población inmigrante (en %) Austria Bélgica Dinamarca España Finlandia Francia Grecia Holanda Luxemburgo Irlanda Italia Portugal Reino Unido Suecia Alemania Fuente: EUROSTAT “Labour Fource Survey 2000”
22 Es más, si analizamos los datos de desempleo del gráfico anterior pero desagregados por país de origen (gráfico 4.2) podemos observar que en el año 2000 la población inmigrante no comunitaria (la comunitaria sufre tasas similares a los nativos en casi todos los países) se ve más que proporcionalmente afectada por esta situación, soportando en muchos casos tasas de paro dos o tres veces mayores que las de la población nativa en la mayoría de los países de la Unión, tanto en los de nueva inmigración como en los receptores tradicionales de inmigrantes. Así tenemos que la tasa de desempleo de la población no comunitaria supera el 25 % en países receptores tradicionales de inmigrantes como Francia, Bélgica o nuevos países de inmigración como Finlandia, mientras que la misma tasa de desempleo para la población nacional apenas alcanza el 10%.Otro tanto sucede para el resto de países incluida Alemania, donde la tasa de paro de los no comunitarios duplica la nacional, pero con unas tasa de desempleo en general más bajas que las mencionadas anteriormente. La única excepción a este patrón lo ofrece Portugal donde la tasa de desempleo es mayor para los ciudadanos comunitarios que para los no comunitarios, pero siempre mayor que la de la población nacional. Problemática que en absoluto se puede atribuir a un año excepcional sino que ha sido la tónica general durante todo el periodo analizado19. Gráfico 4.2. Tasas de desempleo de la población nacional, comunitaria y no comunitaria en los países de la Unión Europea, 2000 0 5 10 15 20 25 30 35 Alemania Austria Dinamarca Finlandia Francia Grecia Holanda Luxemburgo Irlanda Italia Portugal Reino Unido Suecia Tasa de desempleo (%) Nacional Comunitarios No comunitarios Fuente: elaboración propia en base a los datos de EUROSTAT “Labour Force Survey 2000” Evidencia empírica Por último, si repasamos la literatura empírica reciente sobre el impacto de la inmigración en el mercado de trabajo se pueden obtener una serie de tendencias sobre el impacto de la inmigración en el mercado de trabajo, pero en ningún caso conclusiones definitivas. De hecho 19 Para ver esta evolución temporal ver EUROSTAT “Labour Force Survey” varios años.
23 el trabajo de Fertig y Schmidt (2002) concluye que existe una clara necesidad de seguir profundizando en el análisis de este impacto sobre una base comunitaria sobre la que existen muy pocos estudios.20 La mayoría de los estudios analizan problemáticas concretas en países diferenciados. Así existen estudios que analizan el impacto de la inmigración en las posibilidades de adquirir un empleo por parte de la población local (el llamado efecto desplazamiento) y otros que tratan de medir el impacto de la inmigración en los niveles (reducción) salariales de los trabajadores nativos. En general, hay mas consenso en los estudios sobre el impacto en el nivel salarial que en los que miden el impacto en términos de aumento del desempleo nativo. i) Impacto de la inmigración en los niveles salariales. Los estudios empíricos sobre el impacto en los niveles salariales de la población nativa muestran un alza (y no un descenso) en los niveles salariales de la población nativa en su conjunto como consecuencia de la entrada de inmigrantes, lo que da a entender que lejos de entrar en competición con la población local se produce una complementariedad de tareas que se traduce en beneficios para ambos colectivos. Lo cual no es óbice para que existan ciertos colectivos nativos, generalmente trabajadores manuales sin cualificación, que puedan ser negativamente afectados por estas entradas de inmigrantes pero siempre en una magnitud menor que el beneficio alcanzado en el total del colectivo de trabajadores nativos. Estos resultados se mantienen para países tan variados como Alemania en el trabajo de Haisken-De New y Zimmerman (1995) , Austria con el trabajo de Winter-Ebner y Zimmerman (1999), Italia en el estudio realizado por Gavosto, Venturini y Villosio (1999), Francia (Hunt 1992) y España según el trabajo de Dolado, Gimeno y Duce (1996)21. En concreto en el caso Alemán Haisken-De New y Zimmerman (1999) usando datos provenientes de encuestas a los hogares obtienen que un aumento del 1 % en el peso de los trabajadores inmigrantes en el total de la fuerza de trabajo supone un incremento del 0,6 % en los salarios de todos los trabajadores nativos, aunque las ganancias son mayores para los cualificados (1,3 %) que para los no cualificados (0,2 %) para el periodo 1982-89. Por su parte Winter-Ebner y Zimmerman (2000) utilizando datos a nivel industrial obtienen un 20 Una excepción es el trabajo de Brücker (2002) pero que también obtiene una conclusión similar. 21 Estos estudios empíricos están muchos mas desarrollados en EEUU, que en Europa. Tapinos (1994) ofrece una descripción de los estudios realizados en ambos ámbitos desde fines de los 70 y concluye que en todos el efecto es muy pequeño y significativamente menor que el predicho por la teoría económica.
24 aumento del 0,2 % en los salarios totales de los trabajadores nativos en el caso Alemán, pero un descenso del 0,32 en el caso Austriaco entre 1987-94.En el caso Italiano las ganancias ascienden al 0,1 % tanto para el total como para los mas y menos cualificados y en Francia entre el 0 y el 0,8 % para el total de los trabajadores. Por su parte Dolado, Gimeno y Duce (1996) concluyen para el caso español que no hay evidencia que las entradas de inmigrantes hayan supuesto un descenso en el nivel salarial de los trabajadores nacionales, mientras que observan que éstos ofrecen las condiciones para que se de un aumento en el empleo total. Esta última conclusión (ausencia de efecto desplazamiento) suscita mas debate como consecuencia de la existencia de trabajos empíricos con resultados de distinto signo. Algunos estudios, como el de Pischke y Velling (1997) y el de Winter-Ebner y Zimmerman (1999) ambos para el caso alemán, concluyen que no hay evidencias sobre este efecto desplazamiento de la mano de obra nativa por parte de la mano de obra inmigrante. Por su parte este último estudio concluye a su vez que en Austria si se produce ese desplazamiento de la mano de obra nativa por parte de la mano de obra inmigrante en aquellas industrias donde mayor es la presencia de los trabajadores inmigrantes. Por su parte Venturini, A (2002) concluye para el caso italiano que existe una cierta influencia negativa para los jóvenes que buscan trabajo por primera vez en alguno de los años analizados (1993) y positiva en el resto, mientras que el efecto es positivo (manifestando complementariedad de tareas entre ambos colectivos) en el caso de aquellos trabajadores con experiencia que buscan un nuevo empleo. Por último los trabajos de Gang, Rivera-Batiz (1999) para el conjunto de la UE utilizando datos del Eurobarometro obtienen una débil correlación entre la fuerte presencia de inmigrantes en el entorno y las posibilidades de encontrar un empleo en ese entorno. ii) Impacto global sobre las economía receptoras. Estimar el efecto que las entradas de inmigrantes tiene en la economía en su conjunto con todos los efectos cruzados que estos flujos tienen en la misma es complicado. Por ello no abundan estudios de este tipo. Pero en los pocos que existen obtienen la conclusión que el impacto global en la economía es nulo o ligeramente positivo. Así Borjas (1999) obtiene para el caso estadounidense un impacto positivo de 10.000 millones de dólares anuales, es decir, una ganancia del 0,1 del PIB del país, mientras que el mencionado trabajo de Brücker (2002) distingue entre el impacto global en los ingresos de la economía receptora medidos en
25 términos del PIB y el impacto global en el conjunto de la región donde se produce el proceso migratorio (incluyendo a los países de origen). Así para el caso de una economía cerrada con pleno empleo estima que un incremento del 1% de la fuerza de trabajo inmigrante supone un beneficio total para los países de la Unión (en términos de PIB) con datos de 1998 de 486 millones de Euros y un beneficio conjunto (siempre en términos de PIB) para toda la región de entre 24 mil millones de Euros si todos los inmigrantes son cualificados y 30 mil millones de Euros si todos son no cualificados, donde la gran mayoría va a para a manos de los propios inmigrantes. Incluso aumenta ligeramente (en un 0,006 por ciento) el ingreso de los nativos. Si en cambio nos situamos en un escenario de desempleo persistente los resultados varían ampliamente. Ahora los ingresos de la población local disminuyen entre el 0,07 % y ,022 %, dependiendo de los supuestos sobre la elasticidad del salario con respecto a la tasa de desempleo, donde los trabajadores no cualificados obtienen las mayores pérdidas en términos de descenso de los salarios recibidos. Pero aun en ese caso, se obtienen aumentos significativos del PIB tanto del país de origen (entre el 0,039 % y el 0,055%) como en el conjunto de la región (entre el 0,15% y el 0,22 %), que ascienden a 24,9 mil millones de Euros en el peor de los escenarios para los países de la Unión y 41,8 mil millones en el mejor de ellos; y entre 15 y 22 mil millones de Euros para el conjunto de la región. Conclusiones. El análisis de los flujos migratorios recientes hacia los países de la Unión Europea indica que en las dos últimas décadas se ha producido un aumento significativo de la población inmigrante hasta alcanzar los 19 millones actuales, pero de ninguna manera desorbitado, ya que esta población supone tan sólo el 5,1 % de la población comunitaria. Este aumento se ha fundamentado en la segunda mitad de los años 80 y se ha visto fuertemente frenado desde comienzos de los 90 como consecuencia de la política de cierre de fronteras adoptada en su seno. La mayor parte de las entradas legales de inmigrantes ha tenido más que ver con procesos de reunificación familiar y peticiones de asilo en el marco del conflicto de los Balcanes, que por motivos económico-laborales de búsqueda de un empleo con vistas al asentamiento en el país de acogida. En este contexto general destaca la diversidad de experiencias acaecidas en los distintos países. Existe una profunda diferencia tanto en magnitud como en el sentido de la evolución