scieee Science in your language
[sp] (orig)

La España rural : hambre de tierra y sed de justicia

Read accessible full text

La España rural : hambre de tierra y sed de justicia

Author: García-Menéndez, B.
Publisher: J.Mª. Yagües
Year: 1931
Source: https://upcommons.upc.edu/bitstream/2099.4/1381/3/b14365522_001.pdf
J.
M.
Yagile•,
Edi o -Mad id.
.
..
-·
NWOLA
S
ALEX
ANDR
OVI'FCH
ROMANOFF
dudadano
so é ico
Po
JACK
WILKENS
P ólogo de E. BARRIOBERO
P ecío 4
p as.
Jack Vilkens es el seudónimo que
cobija un compa io a nues o,
in-
épido y cosmopoli a, espi i u a en-
u e a, que en buena
ho a
ompió
con
los
maldes es ingides de
la
España
bo bònica
y
paseó
po
el
mundo
sus
inquie udes.
En
Rusia, que eco ió en
odas
di e ciones,
conodó
a Lenin
y
T o s-
ky, y se elacionó di ec amen e con
los ac o es
c e
la agedia impe ia-
lis a. Basandose en es a in o mación
única, con mpa cialidad
y
concien-
cia digna de encomio,
~sc ibió
es a
ob a,
que cons i uye uno de los do-
cumen es his ó icos con empo a-
neos mas in e esan es y, como
dh
·e
Ba iobe o en
su
p ólogo,
una
apo -
ación a la li e a u a nacional.
Pedidos a
su
lib e o mas p óximo
I
'
l
(
J
·
)¡
'
,,
1
I
'•
...,
' .
-.;..
(
, .
·.
95.0·7
..
B.
GAR.CIA,MENENDEZ
·l
---·
9507
LA
ESP
AÑ
A
R.
UR.
AL
(Hamb e
de
ie a
y
sed
de
jus ícia)
•
J.
M.
8
YAG'OES,
EDITOR
M A D R I D
,,

J
.·
De echoo
de
ep oducción
y
de
a•
ducción ese Tadoa
pa a
o
dos
lo
a
pa ,
••••
incluso
Ho
landa
y N
o ueia·
Queda
hec
ho
el
depóoí
o
que
ma ca
la
ley Copy igb1
by
Boni acio
Ga -
cía-Man~ndez
19¡Sl.
P ime a
cdidón
Tallo 11
TipojdJico•
V'eluco
,
Mel~ndu
V'aldlo,
52.-Mad ld
PRÚLOGO
En
es e
lib o,
que pongo
en
manos del público,
no
p e endo hace o a
cosa
que es imula a
los
homb €!3
de
la
ciudad, pa a que despie en
sus
a anes
y
co dia
lidades hacia
el
campo. Es
un
lib o
de sencilla enaci-
dad u alis a, p eocupación de
un
in e és
y
de
un
p o-
blema na
cio
nal, que
en
es a época, cuando oda Eu o-
pa
lo
ha esuel o, comienza a
in e esa nos.
Po
los
an-
eceden es que
euno en
es e
lib o.
se
comp ueba que
el
p oblema de
la
lie a
exis e
en
un
es ado de penu ia
y de abandono e gonzoso y que
el
alma ebelde del
campesino es a o mada
po
el
exceso
de a o que
el
égimen caído
dió
a
los
e a enien es, a
los
a i
s óc
a-
as
adulones, y a
los
del la ocinio de bienes comuna-
les.
Va
a
sali
es e
lib o,
sin
se
es udio,
sino
nue a ex-
posición
y ecogida de clama es y hechos, cuando la
Re o ma A
g a ia
se
a p omulgada, y, a
la
ez, discu-
ida
en
las
Co es Cons i uyen es.
H oy,
se
hace u gen e, pedi a
los
idealis as que la-
bo
e
n
con
"hechos" pa a
la
España Ru al: a
las
o -
ganizaciones
sociales,
sindicales
y
coope a i as 'del cam-
po,
que
c ezcan y
se
hagan jue ies pa a
el
come ido
que
les
espe a.
A
los
líde es, que abandonen
la
ac ica
egoís a de semb a ideologías pa a
ecoge
o os; a
los
polí icos y pa idos que hagan jus ícia a la
ie a
y a
sus
homb es. Que
unos
y
o os
hagamos de España
"a icana", pob e y
sin
egadío, una qación
p óspe a,
ecunda y eu opea. Es e
lib o
no
iene
o o
a dn.
EL
AUTOR.
11
HAMBRE
DE
TIERRA
La
di asión
de
la
p opiedad
en
Ei!paña.
An eceden es
y L.ecL.oi!
An es que el comunismo libe a io, en
España
, que
en
nada
se pa ece a
la
si uación
de
Rusia,
se
pueden
apidamen e oma soluciones
de
ca ac e social, adi-
cales, ans o mado as, jus icie as.
No
hay
que da le
impo ancia a odo
mdVimien o
ex emis a,
ni
debe asus-
a el comunismo libe a io. Siemp e he c eído y de ello
engo una p o unda con icción, que no podemos
i
a una
sociedad plena e idealmen e comunis a; menos que
eso,
a una sociedad humana del ipo socialis a
ha
de
a -
da se mucho iempo, pues, aunque
la
economía
y
el
acaso del capi alismo es imulan a un égimen eno a-
do , pe o ni el homb e español iene las condiciones de
hamb ien o y some ido del uso,
ni
la
geog a ia poü i-
ca
española se pa ece a
la
del país mas in ensamen e
ex ao dina io del mundo. C eo mas. Que, siendo el se
cialismo
la
en u a polí ica del géne o humano,
ha
de
se siemp e el egoísmo indi idual, el sen imien d
de
po-
sesión, el que esis i a a las clases campesinas a un a an-
ce g ande. Y lo c eo así, po que en
el
ondo
de
cada
campesino español exis e un alma incapaz
de
o as e-
beldías,
ni
o as suges iones, que no sean pu amen e
de
o den ma e _ial,
de
al.
sue e, que, log ada una dis i-
.
18
B.
G A R C
A M E
N~
N D E Z
al
juicio del ex- ec o
de
aquella Uni e sidad
D.
Luis
Maldonado.
"1.
0
Exis e
el
hecho y pod í a ci a casos, especia!-
men e
de
los
úl imes años del siglo pasado y comienzo3
de és e,
no
solamen e
de
inoas, sino de pueblos
de
se-
ño íos adqui idos po ecinos o en e os.
2.
0
El
hecho no
se
da
con g an ecuencia, pe o
<:en inúa ealizandose; hace pocos días, el ecinda io
de
San
Muñoz, e minó de comp a el é mino muni-
cipal en 1.750.000 pese as.
3.
0
Las
comp as
de
mayo impo ancia las a o e-
cie on usu e os en iquecidos que, habiendo p es ado
en
sus
comienzos con ele ado in e és,
lo
hicie on
en
es os
casos con un édi o módico
(5
ó 6 po I
00)
y
sin
o a
ga an ía que
un
ecibo
en
papel simple.
Aho a
los
Bancos locales a an de a o ece es a s ope aciones;
pe o odos elles
son
de
una imidez ex ao dina ia eu
que
se
mul iplica, mas que
se
suma
la
de
cada
uno de
los
seño es del Consejo.
4.
0
Es a s ope aciones, en cuan o
al
endedo ,
se
e i ican
al
con ado y, en cuan o el p és amo
pa a
el
pago del p ecio, a plazos y con odo géne o de acili·
dades
pa a
el
pago cuando el p es amis a no
es
una en-
idad colec i a y
pue il.
5.
0
La
Caja
de
Aho os, unida
al
Mon e
de
Pieda ¡
de
Salamanca,
ha
acili ada alguna de es as ope acione3
y o as a ias
la
he mosa ins i ución de
la
Caja C espo
Hesccín
pa a lab ado es
y
ganade os;
pe o a¡pbas (p es-
ando a un mínimo
in e és-la
de
C.
Rescón
al
2 po
I
:.

"
:l
LA
ESPA~A
RURAL
19
I
00--)
ienen eglamen a iamen e que hace lo en
esc i~
u a pública y con ga an ías que di icul an mucho las
ope aciones. Rei e o que quienes han acili ado mas
esas emancipaciones
de
colonos y ecinos
son
los
usu~
e os en iquecidos,
los
cuales no han enido que
lamen~
a ninguna qüieb a y han cob ado siemp e y muchas
eces an es
de
lo que espe aban, cuando
los
comp a~
clo es,
emig ando en masa a Amé ica, han en iado
el
impo e de
sus
deudas en es o cua o años."
BADAJOZ.
El
conocido p opie a io ex emeño D.
Ped o
Delga~
do,
se
mani ies a an e el p oblema de
la
di usión de la
p opiedad p i ada, del siguien e modo:
"Ha
habido,
hoy
hab a
incas de g an ex ensión que
han
sido
adqui~
idas unas eces po colonos o a enda a ios, o as po
pe sonas de
la
coma ca donde adican aquéllos y que
han sido subdi idídos según las con eniencias de
los
adqui en es. A la p egun a segunda con es a é
mani~
es andole que ales ope aciones
se
ealizan desde hace
mucho iempo, que en
los
años de la g Je a adqui ió
es e enómeno alguna in en.sidad, habiéndose, luegp,
encalmado y pa alizado como consecuenda
de
la
c i~
sis
mone a ia, c isis
de
alo es y c isis de odo. A
la
e ~
ce a, no
hay
ó ganos que omen en o auxilien es a
cues~
ión. Los sindica os ca ólicos ag a ios es un ideal que
incluyen en
sus
p og amas y que han in en ado log a
•
I
I
i
20
B.
G A R C A M E N
É
N D E l
en es a coma ca y egión, y no han conseguido casi
nada
po al a de disponibilidades.
A unos ein icinco kilóme os
de
Villanue a de la
Se ena (Badajoz) exis e un puebleci o pequeño llamado
Acede a y en cuyo é mino iene ex ensas p opiedades
el excelen ísimo seño Ma qués de Go bea.
A
la
e minación
de
la gue a eu opea, cuando
los
p oblemas sociales
se
agudizaban como epe cusión
de
lo que ocu ía en Rusia, el e e ido seño Ma qués
endió dos dehesas a
los
a enda a ios que enía
la
menc10nada illa
y
de O ellana
la
Vieja. Los a en-
da a ios e an una Sociedad o mada po lab ado es
de
mas o menos desahogada posición, que hacían la ex-
plo ación di ec amen e y que
al
pasa a se p dpie a ios
(aun con
los
g andes incon enien es que
pa a
ello han
enido) han mejo ado
su
condición no ablemen e, y las
incas que an es, a endadas, amenazaban se esquilma-
das en co o plazo po un cul i o espoliado , son
hCI}'
cuidadas con esme o,
y
a la ez que les sacan
el
maxi-
mum de p oducción aumen an
su
s ock en e ilizan es.
Digo an es, que apesa de los g andes incon enien es
po que el seño Go bea les exigió el
pagq
al
con ado,
y
como no había ninguna en idad banca ia que
les
a o e-
cie a y
el
saca dine o del Banco
de
España
es
cosa an
di ícil a
los
pequeños p opie a ios, u ie on, po conse-
cuencia lógica, que cae en las ga as de la usu a, de las
cuales, y aunque disminuídas las can idades, siguen
siendo p isione os, iendo po es a causa muy me ma-
d~s
sus
uen es de
in¡
eso.
.,
..
LA
ESPA~A
RURAL
21
El
p ecio pues o a es as incas ué
ap oximadamen~
e el que esul aba
de
capi aliza las, dandole alo
pa a
que la en a que
pagaban
ue a un cinco po cien o.
Es e hecho no
ha
sido imi ado desg aciadamen e po
ningún p opie a io mas
de
es a egión, pues odos,
al
pasa
la
agudización
del
p oblema
so<:ial
ag a io,
no
só
lo siguen o eciend o esis encia a la pa celación, sino
que
aumen an
el
alo
de
los a endamien os
con odo
el
. eca go de con ibución que l
es
ha
impues o
el
ca as~
o y algo mas, con
lo
que
se
hace
la
ida imposible a los
que
abajan
y ademas-queda bu lada el obje o que se
buscó
al
ca as a , o sea que
paga a
el
que u ie a.
Po
la echa an es
ci ada
y algo pos e io , dos seño·
es
de Mad igalejos, p opie aTÍos
de
milla es
de
e e~
no
de
mon e, limí o e a
la
p o incia
de
Badajoz,
pues
sólo dis an de Villanue a unos quince kilóme os,
co~
menza on a ende po ciones de e eno, que ue on
comp adas po modes os abajado es. Es os seño es han
buscado
el
negocio en
la
sed
de
p opiedad que iene la
clase p opie a ia y media, y han endido, a
p ec10
ele ado.
En
esum
en
:
hay
en
oda
la
eg1on
inmensos deseos
de que sea un hecho la di isión de las g andes
p opie~
dades y se ía con enien e, po que p ac icamen e se
oh~
se a que
al
di idi se una p opiedad g ande en a ias
p opo ciones, odas és as aumen an g andemen e en p o-
ducción y alo en azón
de
conjun o.
Ah
o a bien;
de
no
c ea una en idad banca ia que a o ezca es as
o'pe~
aciones,
hab a
siemp e el pelig o de que
los
nue os
22
B.
GARCiA
MEN~NDEZ
p opie a ios
no
se desen uel an bien, pues
la
al a
de
capi al
les
ha a
se íc imas
de
la
usu a.
Un
in o me sob e
pa celación,
ex enso, •p opo ciol-
na
a
la
Jun a
de
Colonización
el
seño
conde
de
To--
epila es, del
cua!
ex ac amos
es as in e esan es con-
side aciones:
Pe o
se
enajenan
los
p opi
os con no-
ona
disipación y desacie o,
c eando
una
nue a
gene-
ación
de
icos imp o isados
po
la
desamo ización
que
adquie en
cuan iosos e enos,
p i ando
al
pueblo
de
la
copa icipación
en
el dis u e, ha:s a
el
pun o
de
que
pue-
blos como el
de
F egenal,
con
una
inmensa y
ela i a-
men e
e az
ex ensión
de
hienes p opios, casi
oda
ella
pasó
a
pode
de
haceudados
o as e os,
quedando
una
insigni ican e po ción
epa ida
a censo en e el
b ace o,
que
en posee
una
sue e
p oceden e
de
aquella
dehesa
de
p opios
unda
su bienes a , pues
aunque
e an
de
ín-
ima condición,
la
cons ancia
y el cul i o
las
ha
pobla-
do
en
su
mayo
pa e
de
oli os, y
las
ha
hecho
adecua-
das
pa a
el cul i o
de
ce eales.
Sólo
le es an
al
pueblo
unos quiñones
de
un
cen ena
de
hec a eas,
que
u ie on
secula es alco noques,
descuajados
hoy
en
absolu a
po
la
codicia
de
leñado es
y
el
desampa o
de
su
gua de-
ia.
Mas
a en os los nue os p opie a ios a su
med o
pe sonal
que
a
las
penu ias
del
p ole a iado,
e in lu-
enciado
és e
poco
a
poco
po
doc inas
y p edicacio--
nes
que
halagan
sus
na u ales
anhelos, ue on
acen-
míndose
las
di e gencias, y
al
pa
que
mennaba
el
endimien o ú il
del
peón
ag ícola,
exigía
mayo
e-
mune ación,
que
el p opie a io
compensaba
aho ando
~--
-
--
_I
LA
ESPA~A
RURAL
23
ope a ios y enca eciendo
sus
p oduc os, e minando po
desis i en su mayo ía
de
la
ad ninis ación de sus io-
cas, eng osando unos el absen ismo co esano y en e- •
gados o os
al
dolce
a
nien e.
Como
es
na u al, el co-
lono, que en
la
mayo ía
de
los casos pa icipa del do-
ble ca ac e de lab ado y de b ace o, ocupa
menO'S
b azos que el p opie a io, pues
se
enca ga
de
hace po
sí-sob e
odo los de Oli a
d'e
Je ez, labo iosos y so-
dalizados cual no
o os-la
m-; y.o.
pa e
de
las labo es
y aun no pocas de
la
gua de ía
de
ganados, e i ando
en cuan o pueden
el
pago de sala ios, que desqui an
con su pe sonal es ue zo, sumiendo así en el pa o o -
zoso
en
dila adas épocas ·del
año
a g an núme o de
b ace os, que acuden a las au o idades en demanda
de ocupación, y no pudiéndosela
da
los epa e en e
los p opie a ios.
El
p és amo pigno a icio, el mas p ac-
ico y ú il
pa a
el
pequeño lab ado , equie e almacenes
de depósi o, e c., e c., que no es an
al
alcance
de
las
Cajas, po lo que sus p és amos p e e en es son los hi-
po eca ios, que
si
bien ú iles al pequeño p opie a io,
al
con e i se casi
en
única o ma
de
p és amo, desna u ali.
za on
el
e dade o espí i u
de
las
Cajas
Ru ales y las
causas de e minan es
de
su undación. A
la
somb a de
la
Caja
Ru al, y
pa a
ex ende su Tadio
de
acción
al
p ole a iado,
se
c eó una ins i ución ilial Hamada
Pa o-
na o Ob e o, que omaba ie as en a endamien o y las
.. epa ía en e los b ace os sin luc o alguno y sólo el
cos o a p o a a de
la
en a; pe o
la
es e ilidad de uno
de los años ag ícolas y
la
escasa p obidad de los colo-
¡
I
l
l

24
B.
G A R C
A M E N
l
N D E Z
nos
dió
al
as e con el ensayo, que ago ó el capi al un-
dacional p oceden e
de
donaciones
de
la
Caja
y
de
pa icula es. dolo oso ensayo que engend ó el mas ne-
g o pesimismo, sin que el desengaño p o enien e
de
aquél
haya
dejado
los
anímos dispues os a
la
mas le e
en a i a".
Aunque aquí
la
p opiedad no es a muy subdi idida.
no
hay, sin emba go, exage ades la i undios, ni se
p es a el e eno, po su condición, a excesi as subdi isio-
nes, que ha ían di ícil,
si
no imposible,
su
p incipal endi-
mien o, que
es
la ganade ía, sin que
hayan
hecho po
aquí o os ensayos que los
ya
ci ados del S .
Peche
y
el
hecho po mí, siguiendo el ejemplo que me dejó
azado
mi
pad e
polí ico y espe ando la pa celación po
una
en a ín ima
de
unas ie as
de
labo que son consiguien-
emen e muy codiciadas.
De
an iguo, an o
en
es e pue-
blo como en los
de
la egión
de
Ba os, ienen
dan-
dose po los p opie a ios los e enos adecuados
pa a
la plan ación
de
id. que el colono c ia, y luego,
al
cabo
de
seis o algunos años mas
de
dis u e, pa en
de
po mi ad el dueño del e eno y el plan ado .
De
sue e que, en ealidad, puede da se po con es ada
en
onna nega i a.
Lo
p opio puede con es a se a
la
segunda, pues no
habiéndase
dado
el enómeno, no
ha
podido ene au-
men o ni disminución.
No
hay
ins i ución consag ada a al in, pues no
pue·
den epu a se como ales las
Cajas
Ru ales exis en es,
con o os ines y di c en e alcance.
LA
ESPARA
RURAL
25
Las
Úhicas
en as que
se
e ec úan
son
las ya
ci adas
de
las iñas
dadas
a pa ida y di ididas
después.
Viene i ualmen e con es ada
en
el discu so
de
es as lige as conside aciones, de índole mas local que
egional.
Di emos, sin e izando, que aquí hubo' pocos mayo-
azgos, y aunque
hay
g andes p opie a ios, en gene al
ienen
sus
incas diseminadas siendo las mayo es las
p oceden es de
la
desamo ización y de la en a
de
p o-
pios, debiendo añadi , po lo que a es a azón especial-
men e a ec a, que no siendo e enos esencialmen e
ag ícolas,
la
excesi a
ciiYisión
pe judica ia g andemen-
e, pues la labo
na
es
o dina iamen e emune ado a, y
en cambio
se
ma a
la
ganade ía, y el pequeño pa icio-
ne o iene que
acaba
endiendo
sus
pa celas, que poco
a poco
an
eng osando
los
p edios colindan es.
Tal
ocu ió con una dehesa de p opios, endida no hace
muchos años. Pob e
de
uelo, aunque
de
egula a bo-
lado,
se
di idió en Io es de dos nnegas, con lo que la
casi o alidad del ecinda io o mó pa e de la Socie-
dad
adqui en e y
le
co espcmdió una sue e, que a muy
poco comenza on a ende , po
no
ob ene endimien-
o alguna, y hoy es a con e ida en dos o es incas
de
ela i a impo ancia,
sin
que acaso
haya
un solo ecino
que conse e
su
sue e aislada, y con el plausible
p opósi o de es os ·p opie a ios
de
no comp a le a nin-
gún ob e a
su
pa cela y obliga los así a su conse ación,
y
odo
ué
inú il.
Po
una pequeña p ima a los pocos
26
B.
G A R C 1 A M E N
l
N D E
Z
años es a
en
pode
de
pocos p opie a ios.
O o
ensayo
lle ada de
los
mejo es deseos po un Sindica o Ca óli-
co Ag a io que cons i uímos
pa a
hace pequeños p o-
pie a ios ha
dado
el
mismo
esul ada: a pe ición
de
los
ob e es comp aba
el
Sindica o pa celas
de
_ e ena con
las acilidades
de
un plazo
de
die1 años y con un in e-
és muy módico, y
ha
habido pa cela que en cua o
años
ha
camhlado cua o eces de dueño y muchas
de
elias las
ha
enido que ecoge
el
Sindica o. Exis e am-
bién en es e pueblo una àehesa del Común, que como
odos los años
se
epa e
al
pueblo sacando
cada
ecino
sue e, y muchos de ellos, casi odos, que
el
día
an es
han asis ido a
un
mi in
de
p opaganda pidiendo el e-
pa a del e ena,
al
o o día
la
pa cela que les
ha
ca-
bido
en
sue e
la
han endido pe es pese as; y és o,
que pa ece una anomalía, iene sn explicación.
La
pa -
celación en pequeño es a eñida con
el
p olg eso ag í-
cola;
en
su cul i o
no
puede aplica se
la
maquina ia, y
con
el
sis ema an iguo,
a ado
omano y hoz, su cos e
es
ca ísimo.
La
pa celación es a Hamada, y
ahí
da
esul-
ada
, en
los
e enos
de
egadío. Los ingenie os y pe -
sonal del a ance ca as al ienen
la
misma equi oca-
ción; a las pa celas pequeñas les ponen mas alo ación
po que
se
c een que p oducen mas, y és e, po las azo-
nes
an es expues as,
es
un e o .
En
la
pequeña pa cela
se
pie de
el
ap o echamien o de ganados y no
da
ma -
gen
pa a
ninguna economía.
En
los e enos p opios
al
cul i o de ce eales y algo dis anciades
de
la
población,
la
pa cela mas pequeña debe oscila en e
80
ó
1
00
...
LA
ESPA~A
RURAL
27
anegas, que dis ibuídas en dos hojas son
40
ó
50
pa a
cada
año, que, haciendo su casi a-co ijo
pa a
su e-
cogimien o, puede ene a es
de
co al,
su
poqui o de
iña, oli os y u ales y algunos animales mas
de
los
que necesi en
pa a
p oduci algún es ié col, sin cuyo
equisi o
~
imposible
la
p oducción. y en los e enos
acciden ados, denominades
de
pas os, las pa celas mas
pequeñas deben ene de
300
a
400
hec a eas
pa a
pode ene un ebaño pequeño de
ganado
que
pueda
cos ea dos ganade os.
La
subida de
la
p opiedad en
los
úl imos diez años
ha iplicado las en as, y
si
bien
han
aumen ado los
jo nales, impues os y
de1mí.s
gabelas,
la
desp opo ción
no
ha
sido
an a
que
haya
impedido en iquece
se
a
los
colonos, los cuales hoy, en gene al, gozan de un
bienes a que se aduce en las adquisiciones
de
e e-
na que hacen, pues no hay inca que saiga a
la
en-
a que no sea comp ada po indígena
s,
an igues co-
lones o negocian es en g anos y lanas del país.
De
eiio pod ían ci a se muchos ejemplos.
ALGUNAS INTERESANTES
ORIENTACIONES
DE
DON
::
ANTONIO
VILLEGAS ::
El
p oblema de la socialización de
la
ie a debie a
se mo i o de gene al p eocupación, y muy pa icu-
la men e po pa e
de
nues os legislado es y es adis-
as. po que
al
esol e lo no
son
só
lo los in e eses pa í-
cula es
de
p opie a ios, colones y ob e os
los
que
an
..
-
34
B.
G A R C
A M E N
:e
N D E
Z
Se
han
endido g andes p opiedades a colonos y
Lambién a pequeños p opie a ios,
algunas
con el in
de
da
acceso a
la
p opiedad
a
las
amilias ob e as o a en-
da a ias;
en e o os casos me ece ci a se
el
de
una
g an inca pe enecien e
al
Ma qués
iudo
de
Mondé-
ja ,
en el é mino municipal
de
Villa go do, que
la
en-
dió
al
Sindica o Ca ólico
Ag ícola
de
dicho pueblo, el
que
a su ez
la
cedió a
mas
de
doscien os ob e os y
pequeños p opie a ios, haciéndose
la
pa celación,
pagau-
dese en <:ua o plazos
de
un
año
cada
uno,
y
omando
el dine o
del
p ime plazo, c eemos
que
el
Banco
Ag í-
cola
de
León
XIII;
el esul a
do
ha
sid o espléndido y
supe io a las
espe anza~
concebidas;
puede
in o ma
mejo sob e és o el P esiden e
del
Sindica o, D.
Angel
Méndez,
lngenie o indus ial.
Queda
dicho
que
és a
es
una
de
las p o incias
de
mas mo imien o en
la
p opiedad
e i o ial. el cua!
se
iene in ensi icando desde el
año
1917.
An es,
y coincidiendo con el mo imien o social
ag a io que con g a e
<-a iz
se p esen aba en
la
p o in-
/
cia,
ac ua an
con in ensidad los
Sind
ica os Ca ólicos
Ag a ios, acudiendo, como uno
de
los ecu sos
pa a
a a-
ja
el mal, a acili a
la
di usión
de
la
p opiedad;
pe o
desapa ecido
el
pelig o, c eemos
que
acciden almen e,
la
ac i idad
de
és os cesó,
po
la
desídia y
apa ia
de
los
mayo es con ibuyen es, y l
as
ope aciones
que
de
com-
p -a o
~n a
boy se
hacen
es
sin
in e ención
de
ins i u-
ción alguna.
No
exis en
Caj~
de
Aho o'
en
la
p o incia;
si
--
·
~
.

LA
ESPA~A
l UR.AL
las ope aciones en e pa icula es
se
hacen
al
con ado.
los
ondos
se
adquie en
àe
los
di e en es Bancos que aquí
hay es ablecidos, 'en e o os
el
de España,
el
Español
de C édi o,
el
Hispano Ame icano y
el
Cen al,
ge~
ne almen e con
la
ga an ia de
la
misma p enda
oh~
Je o
de con a ación, o bien con
la
pe sonal del
com~
p ado , a alo ada con las i mas de econocida sol-
encia; o as eces se adquie en
los
ondos
pa a
la
comp a del p és amo pe sonal, con in e eses que a ían
del
6
al
8
po 1
00
de in e és anual y con las ga an í as
indicadas an e io men e
pa a
los
Bancos.
SEVILLA.
Dice
el
seño Ma qués
de
To enue a, con espec o
a es a p o incia :
La
indus ia ag ícola debe se clasi icada hoy en la
p o incia de Se illa, po lo que espec a al cul i o de
ce eal
es
y leguminosas, en es g upos:
1.
0
Explo ación
ealizada con odos
los
adelan os modemos.
2.
0
El
de
los
lab ado es que u ilizan . a ados modemos con ac-
ción
animal,
y
maquinas segado as y illado as
p imi i~
as,
con
le es modi icaciones. 3.
0
Ag icul o es que
si~
guen u ilizando
los
p ocedimine os y
los
ú iles an iguos
con
lige as a ian es.
El
p ime g upo o mabanlo en 1918 cua o ag icul-
o es;
en
la a<: ualidad
só
lo es. U ilizan ac o es
me~
canicos
pa a
labo es de o u ación y algunas o as, y
la
no ísima maquina que illa y siega
al
mismo
iempo.
li
:1
~
:
:1
:¡
,l
í
I
·~
--
----·-·-
. .
B.
G A R C l A M E
11<
N D E Z
El
núme o de ope anos que
se
emplean du an e
el
año
es
meno , en un
50
po 100 p óximamen e, que
los necesa ios en
el
segundo g upo, y la p oducción
esul a mucho mas económica que en los o os g upos.
EI impo an e capi al que
se
necesi a
pa a
posee o
a enda ex ensiones conside ables, y
pa a
ad
qu
i i
un en comple o
de
maquina ia, unido a los conocimien-
os y ocación indispensables,
son
causa de que sea es-
caso el núme o de pe sonas que pueda emp ende es a
clase
de
negocio y en los momen os p esen es, de dudas
y emo es espec o
al
égimen de la p opiedad,
el
nú-
me o se a
aún
meno .
El
g upo segundo
es
hoy el que mayo ex ensión de
ie a cul i a en es a p o incia, y al que mas ca a
le
cues a
la
p oducción, po ene que u iliza mayo nú-
me o de ob e os
sin
selección posible; po que
ni
pueden
exigÍ seles conocimien os y ap i udes especiales,
ni
eli-
mina a
los
que po azón de
edad
o poco apego
al
abajo
clan
escaso endimien o ú il y en o pecen la la-
bo
de
los compañe os, pues la igilancia de ellos, a ca -
go
de
los llamados manije os, esul a hoy iluso ia, po
la
insubo dinación del ob em.
no
solo en lo que a ec a
a
la
pa e écnica sino
en
las ho as
en
que empieza y
e mina
el
abajo y en las des inadas
al
descanso.
Al
e ce g upo pe enecen
los
lab ado es que cul-
i a on educidas ex ensiones de ' e eno, abajan.do
en
él
unas eces solos o con sus amilias, y o
as
con
ob e os
en
educido núme o y escogidos po el pa o-
no, que conoce sus ap i udes y condiciones indi idua-
LA
ESPA~A
RURAL
37
les,
labo an jun os, y po es as causas, con mayo jo -
nal,
el
abajo ú il
es
mayo y
la
p oducción mas eco-
nómica'~.
Han
ob enido
es a};
)ab ado: es
ga
•nancias
en la pos -gue a po el
a.J o
alo de
los
p oduc os y las
buenas cosechas, debido
al
excelen e iempo en que
se
han ecoiec ado.
"
La
eo ía y
la
p ac ica demues an que
la
p opa-
ganda encaminada di ec amen e a des ui la amilia
y
la p opiedad no
debe
pe mi i se.
Hoy
ci culan,
se
leen
y
se
comen an hojas, no solamen e
en
los
Cen os
Ob e-
os
y
en
las abe nas, sino du an e
los
descansos del a-
bajo
,
los
olle
os
encabezados con
el
lema:
"N
i Dios,
ni
le
y,
ni a no
...
" "
¡a
llegado
la
ho a
de
ol e la o -
Lilla!;
lo.s
ico
s,
a abaja y noso os a pasea nos."
Es
inaplazable la pa celación
de
la p opiedad y
el
a endamien o di ec a, sin in e media ios que, con nin-
gún
abajo
y iesgo, abso ben hoy una g an pa e del
p oduc o de
la
ie a, pudiendo se i
de
base
pa a
ija
el
p ecio de
los
a endamien c
s,
las ci as que en
Ics
lí-
quidos imponibles egulan la con ibución e i o ial.
Al-
gunos p10pie a ios pe denin poca o ninguna en a, pues
po igno ancia o desídia a iendan sus incas a muy bajo
p ecio;
los
pe judicados po egla gene al se an los in-
e media ios. Los que pie den en as jus o
es
que,
ya
que
aluden
la
ley di ina del abajo, engan alguna sanción.
La sindicación
de
pa onos ag icul o es ha
de
se o -
zosa;
no
hay que espe a mucho
de
la
acción olun a ia.
El
desconocimien o que de sus debe es ienen algunos
icds y las ideas que emi en, p oducen e dade o
es-
I
J
I
I
I
I
i
¡
l
í
¡
I
!
I
i
1
:
I
i
.
-~.
38
)
B.
G A R C 1 A M E N
É
N D E Z
pan o,
y
suelen se los mas in ansigen es los
que
en
poco iempo
han
pasado
de
una
posición humilde, a
eces
de
jomale os a capi alis as, sin base cul u al ni
mo al
de
ningún géne o.
No
al an
ampoco
quienes
po
su nacimien o pudie on
y
debie on ene su icien e ilus-
ación y
delicadeza
de
-sen imien os que les impidie a
· deci
e dade as
ena nudades no sólo con a las aspi a-
ciones socialis as sino con a los
demóc a as
c is ianos
que p ocu an segui
las
enseñanzas
de
los omanes
Pon-
í ices, singula men e las
del
inmo al
León
XIII
en su
Encíclica
ace ca
de
la
condición
de
los ob e os, con la
que
se eno ó
la
doc ina y adición man enida
po
emi-
nen es ilóso os
y
eólogos c is ianos
que
habían
demos-
ado
que los p opie a ios
de
las
ie as
y
de
odos los
demas hienes no ienen un dominio absolu o sob e ello.
HUELVA.
En
el ex emo
de
España
no
es
donde
menos llega el
la igo
de
la
mise ia.
El
lngenie o-Di ec o
de
la
Colonia
Ag ícola
de
Almon e,
nos
habla
de
la
emp esa
"Pa ce
la
-
ción
de
ie as
de
la
Dehesa
Remuñana",
así:
"Con
el
in
de
sa is ace la asp ación
de
in inidad
de
lab adc-
es
de
ese pueblo, deseosos
de
alcanza
la
posesión
de
un
pedazo
de
e eno
de
labo
que,
po
cie o
an
escaso
abundamien o
alcanza
en el pequeño é mino municipal
de
Boludos, en el
aña
I
920
alqui ió
dicha
emp esa
la
¡
mencionada
dehesa
en
400.000
pese ~s:
'i
,:
li
-
-
IL
LA
ESPA~A
RURAL
39
Tiene
540
hec a eas,
(On
mucho a bolado.
La
dis i-
bución
de
las
829
pa celas en que ué di idida a ines
del
mismo
y
en
la o ma siguien e:
Una
pa cela se dedicó
pa a
adjudica ia g a is, po o-
ación de
los
socios ob e os,
al
que, siendo igualmen e
socio del Sindica o, juzga an mas necesi ado a
la
pa
que digno, po sus condiciones de ap i ud y hon adez,
de semejan e concesión, dejandolos
en
comple a libe -
ad
péll a
la
elección y
no
p esen andose candida u a
alguna po pa e
de
la
Di ec i a.
O a
queda, p opiedad del Sindica o, como campo
de expe imen ación. lgualmen e
se
ese a
la
p opiedad
de los pozos cons uídos
pa a
el
debido abas ecimien-
o de aguas de
la
inca.
Vein iuna pa celas unidas a la casa de labo que
exis ía en 1a inca y que no se conside aba
de
u ilidad
pa a
la
emp esa que se emp endía, ue on endidas,
jun o con aquélla, en pública subas a, al mejo pos o .
Y,
po úl imo, las
806
pa celas es an es
se
des ina-
en
pa a
se endidas a los
so
'cios del Sindica o po los
p ecios p e iamen e asignados a las mismas y según las
condiciones impues as, que
ya
se
menciona an.
Los
Io es
o pa celas
:;e
clasi ica on
en
es clases, con
a eglo a la del e eno, y ello con
el
p opósi o de
s01 -
/
ea , sal o pe ición en con a io, las mejo es en e los
pob es, y las
de
in e io calidad o
de
e ce a en e
lo3
que u ie an algunos hienes, asignandose a odas la
misma supe icie y siendo la
de
cada
una
de
elias
64
a eas, equi alen es muy ap oximadamen e a una anega,
l
'
'·
-J

li
li
lí
40
B.
G A R C
Í
A M E N
É
N D E Z
ma co eal, ó 3.000 ma quillas, ma co local (una ma -
quilla equi ale a un cuad ado que enga sie e cua as
de lado).
El
p ecio de
cada
pa cela, según decimos,
ué
es-
ablecido p e iamen e po una Comisión de pe i oo, a
azón de un an o po ma quilla
pa a
mejo comp ensión
de los pe iciona i os; pe o con obje o de
a_ o ece
aún
mas
a los u u os comp adaJes, que, como
ya
indicamos,
ha-
bían
de
se socios del Sindica o,
la
jun a
de
Gobie no
del mismo aco dó es ablece como p ecios de im i os
de
en a los designados po los pe i c
'S
después de ebaja-
dos en un 12 po 1
00
de su impo e o al.
En
gene al
ese p ecio
es
muy a io; como é mino medi o alcanza a
400
pese as el alo de
cada
pa cela, aunque hay al·
gunas en que
aqu
él desciende has a se en a y cinco, y a
eces se en a pese as, debido a la meno e ilidad del
suelo.
1.
0
No
se comp endc
en
es e con a o
el
a bolado
que con enga la pa cela, que
se
comp ome e
el
comp a-
do a espe a bas a que e i e su dueño las leñas y ca -
bones.
2.
0
El
Sindica o se ese a
el
de echo
de
en a du-
an
" cinco años.
El
Sindica o solamen e
ha a
uso del de echo que
se
ese a, en
los
casos siguien es:
Se
condenado c iminalmen e
al
pe enece a o a So-
ciedad ag a ia, oien sea ob e a o
de
ca ac e mix o.
Al
oma pa e de
la
s mani es aciones " umul uosas an iso-
ciales" y con a la anquilidad pública. Si
no
la
u ie e
i .
LA
ESPAÑA
RURAL
41
lab ada
den o
de
los es p ime es años
de
pa celación
y
sin
unas
cuan as
condiciones mas,
de
acue do
con un
espí i u nega i o, ce il y a en a o io a
la
ida
de
los
a-
bajado es
de
la
ie a."
Al
ecopila es os an eceden es
no
que emos consegui
o o
a an
que
el
expo
ncn e,
pa a
que, a a és
de
esos
in o mes se
ea
cla amen e
la
ealidad
ag a ia
de
Espa-
ña.
Esos in o mes son
la
expe iencia
de
un
come cio
de
ie a
que
con el p e ex o,
en
unos casos, con
la
inalidad
social o os, a eces con
una
inmo al conduc a
de
usu a
y
de
a opelles, demues a cómo
han
Ileg
ado
a se p o-
pie a ios,
du an e
algunos años, muchos colonos que, des-
g aciadamen e
pa a
ellos,
han
caído
bajo
la
ga a
del
ingenio
y
de
la
expoliación.
De
es os an eceden es se
ob iene un anco y posi i o esul ada.
Se
e
cla o
y o-
unda
el
amo
a
la
p opíedad
de
las masas, el espí i u
bu gués
que
anima
a los
comp ado es
de
ie a, que,
po
se comp ado es
y
dueños,
anquean
di icul ades
económicas
y
de
abajo,
he oicas.
Se
obse a
una
al-
a
no able
de
espí i u socialis a, allí, en egiones donde,
apelando
al
égimne coope a i o, el adqui i
la
p o!pie-
dad
les hubiese sido
mas
le e.
No
deja
de
no a se en algunes p opie a ios el espí i-
u c is iana o
la
comp ensión
de
que
ellos
no
ienen el
de echo absolu o
de
sus p opiedades.
Fluc úa,
en el
ambien e e a enien is a, el miedo a
la
e olución, y
42
B.
G A R C 1 A M E N
É
N D E Z
se descub e, en algunos casos, el
a an
de
neu aliza la.
haciendo concesiones
y
enunciando a hienes,
que
o os
icos, ce nícalos e in ansigen es, no cede ían
nada
mas
que
an e
la
misma iolencia que ellos
p opa
g
an
con su
egoísmo pe u bado .
También
se ob iene
la
enseñanza,
e gonzosa,
de
que
el
~ul i ado
de
ie a no iene
ningún c édi o;
pa a
la
Banca
no ep ese
n a
ningún
alo .
No
exis e la Ban.ca española
pa a
di undi
la
p opiedad, sólo exis e
pa
a des ui ia.
Pa a
des ui ia
con
la
ó mula
de
c édi o hipo eca io, y con
la
de
p és amos a no en a
dias,
con
gabelas
e in e eses
que
ele an
exage adamen e
el ipo
de
in e és.
T
odas
las ansacciones se lle
an
en un a bi a i o
c i e io
de
di usión
de
la
p opiedad.
en
cada
Juga
con dis in o con a o, con
a iadas
condiciones.
Lo
ha
p oducido és o, el
hamb e
de
ie a, el
a
an
de
p
c-
piedad,
el deseo
de
cul
i a
que
iene
la
masa
cam-
pesma.
C eemos
que
es e
mcdo
de
di unài
la
p
o
piedad
p i ada,
en
una
colabo ación múl iple
de
agen es y ci -
cuns ancias, no
he
de
pa a me
en
el espí i u e ol.u-
cionano del Gobie no.
Es e
mé odo
de
di undi
la
p o-
piedad,
no
ha
ce
o a
cosa que demos a
la
ealidad
de
que
la
ie a es a en pode
del
que
no
la
abaja.
De
que,
pa a
el
que
abaja
la
ie a, no exis ió
la
ayu
da
de
sindica os, ni
Bancas,
ni
del
Es ado.
De
que
los cen-
ena es
de
sucu sales que los
Bancos
p
i
ad
OIS
se
han
ex endido
pa a
ecoge millones
de
pese as
del
aho o
nacional
y
en e¡a los a los monopolios y a los negocios
.
LA
ESPA~A
RURAL
43
as ixian es
de
la economía y del suelo. Sólo b illa, e-
pe imos,
el
hamb e
de
ie a. Eso, que
de
un
momen o
a o o
hahni
de
sa is ace
el
Gobie no, con una ó mula
que nadie puede da ia hecha, po gue iene que se
la
ó mula que la Comisión elabo e, con la a iación del
p oblema y con
la
unidad de c i e io que enga la
Re-
pública.
La
España
Ru al
ha
pagado
la pequeña p opiedad
que
se
ha
hecho en es os años úl imos, con sang e y mús-
culo, a p ecio de sac i icio.
Es a
bien cla o.
OTTO
BRAUN:
"HAMBRE
DE
TIERRA
...
Algunas de las conside aciones que hace, siendo P e-
siden e del
Ccmsejo
de
Minis os
de
P usia, con una ce -
e a isión social. psicológica y polí ica, es e homb e sin-
gula de
la
Eu opa pos e io de
la
ca nice ía humana,
de
la
locu a de la ci ilización,
de
la epopeya
de
"Sin
no edad en
el
en e":
"No
e is e es e
p oblema,
con
sus
causas y e ec os, la
sencillez
de
o os que
la
gue a
ha
plan eado.
Tíene
un
iple aspec o: psicológico-polí ico-social,
écnico
y
econó-
mzco.
Del p ime o de ellos hab emos de ocupa nos en las
Jíneas que siguen.
No
es
el hamb e de ie a solamen e una nue a conse-
cuencia p o ocada po
la
gue a mundial. Es,
al
con a-
io,
an ieja como el cul i o
mismO'
y
la
p opiedad p i-
-
!
I
'
III
El
d am.a
de
la
ie 1·a.
-
"-
..

'
1.1
I
GESTACION
Cos a lo enía p e is o odo, has a
la
posible e o-
lución en Andalucía, esa e olución, que de
no
se
ya
en es e momen o el hecho que odo
lo
a olle, p ueba
que en nues a aza hispana no exis e una disposición
a la iolencia, nd exis e un sen imien o de la iqueza
capaz de ebela
al
homb e.
Pa a
pode juzga bien el p oblema andaluz
es
p e-
ciso apela a
los
icos es imonios que
el
ilus e No a io
de Bujalance, don
Juan
Díaz
del Mo al, pe sona que
goza de un ex enso conocimien o del p oblema, y que
pudie a se cc'nside ado como uno
de
los
elemen os que
sepa ados
de
la polí ica y
de
la P. esunción in undada,
pueda
da
a
los
gobe nan es mas luz
en
es a cues ión
de
la
ie a
y
de
la
gleba del Su .
Nos habla con insus i uíble acie o del p ime mo ín
del A abal, en iempos
de
Aljaque
I, año 814,
de
los
mo imien os an isemi as, que como acica e de sen i-
mien os pasionales
de
eligión, e mina en ma anzas y
c ímenes, en 1391 y 14
73),
y desc ibe la ebeldía de
-
_.
.-
I
. I
I
~
!
'
~
54
B.
GARCIA
MENÉNDEZ
que
se
a ma on los 9ue en F uen eo ejuna
se
pusie on
en con a del Comendado He min Gómez
de
Guz-
man,
en
1476.
Y
al
hab
la nos
de
es a ebelión ansmi·
e
el
comen a io
de
la
p edilección que en Rusia
se
ie-
ne po una magní ica p oducción d ama ica
de
Lope
de
Vega,
elacionada con es e episodio. Es o p ueba
en
aquellos iempos que hubiese lucha de clases socia-
les,
inde e minadas po
el
modo
de
i i
de
aquella
época; pe o que las dispu as se ían, indudablemen e,
po descon en o y as idio de las clases peo acomo-
dadas,
mal acomodadas. Es os hechos emo os expií-
can
un sen imien o
de
la
iqueza obligado po la al a
de o os a anes, po la impe iosa necesidad
de
i i
de
los
u os
de
la ie a.
El
canic e
de
las se anías
de
es a ie a e oz
y
pob e,
es
mas
dado
a
la
iolencia.
po gue
el
sen ido de la iqueza es a some ido
al
impe-
a i o
de
subsis i .
FLORES
SOCIALIST
AS
Comienza
en
el
siglo xix,
na<:e
en la men e de los
campesÍnC'S
la
idea de
la
unión, a pesa
de
odo, algo
p on o en elación c¿n 1a ma cha que ya lle a
en
las
es epas usas y en
los
campos aus alianes, sin con a
con la cul u ac
ión
y di usión
en
los medios indus iales
de Eu opa.
No
ol idemos que en
el
siglo
xVII
ambién
se
dió
en
Andalucía
un mo imien o sepa a is a,
de
se-
ño ío, pe o inclinado a busca
pa a
Andalucía
una
au onomía de de echo an e F elipe
IV.
Y que
as
es e
/
LA
ESPA~A
RURAL
35
mo imien o
se
dió el mo ín del hamb e
de
1625, mo ín
que solamen e pudo queda ahogado en es a ie a, en
que las op esiones y los mona cas han enido las é eas
ci cuns ancias de
ayuda
y
de
sue e
pa a
empeña se en
la des ucción
de
la
aza.
El
socialismo p imi i o, simple,
se
da
en
los
campo3
de
Lo
ja y en la illa de
Iznaja
con
la
bande a de
¡
Repa o!
Es
o ocu e en junio de 1861.
Se
p oclama
en
España
la P ime a República, que
de
habe sido
man enida po
el
sen ido polí ico de un pueblo o gani-
zado, hubie a quedado esuel o an es de
la
Gue a
Eu~
opea los p oblemas que hoy con
la
democ acia y
sin
ella,
son
de
una solución casi imposible. Y con
la
Re-
pública empieza un ambien e de iolencia, se desenca
denan los enco es de an os escla os sumisos y esigna-
dos.
En
Mon illa se le an an los campeinsos, en
Be-
namejí, en Pozoblanco.
Se
hacen algunas pa celacio-
nes
en dehesas, y
se
alzan po consegui es as pa cela-
ciones.
Po
oda
Anda
lucía
se
plan ean hechos de io-
lencia an e la República,
ya
que
el
pueblo op imido no
comp ende (con un g an ins in o) que
se
haga
una e-
olución de p incipios,
iSÍn
hace la seguidamen e de
bases económicas.
En
1870
la
P ime a In e nacional
empieza a en ia sus mani ies os y a inicia sus o ganiza-
ciones. Y empieza en esa ie a del sol y
de
la
g acia.
"en
esa ie a encan ado a", la mas ho ible de
las pe secuciones con a aquellas p ime as
pe sona~.
que po sen imen alismo, ideología, o po condición
p ole a i
a,
clan
la
ca a
a
la
lu
cha
y ealizan alguna
I
ll
I!
. I
!
I
I
!
l
56
B.
G A R C 1 A M E N
l
N D E Z
p opaganda.
Allí
se
hacen las mayo es a ocidades,
p o egidas po
la
polí ica pin o esca, p o ec o a de
o~
ajidos y c iminales, y sañudamen e pe seguido a del
socialisme.
Don
José Na a o P ie o
ué
un pe iodis a
ejempla y he oico que
se
a e ió a se un p ecu so
de
la edención del p ole a iado campesino; colabo ado
suyo el ca ední ico del Ins i u o
de
Có doba, don
Agu~
ín Ce an es. Es as igu as des acadas
en
el lib o del
seño
Díaz
del Mo al, que es an igno adas po odos
los que cul i an el a an
de
edimi
al
campo, bien
me~
ecen en p emio a
su
he oísmo y g andeza de alma, un
sencillo homenaje po es as glosas de la ie a
d ama~
ica del hamb e, y mas a de, buscando sus huellas,
algo mas que un ecue do, un señaladísimo hono . Se
puede asegu a que
el
año
1972
se
celeb ó en
el
Tea~
o Mo a ín
el
p ime Cong eso Ana quis a del mundo.
Su gió el espí i u y
la
acción socie a ia a anzadísi na,
po
el
la igo
de
·
¡a
mise ia.
En
es e siglo los seño íos
de
la
ie a, "nobles y conquis ades", mas que
pa a
los u os
pa a
la
p opiedad, empezaban a pe de
el
ai e oman ico
de
seño íos y que ían los u os,
la
p ~
piedad, y ademas, odos los dominics que
ha
dado
en
España
el
p i ilegio. Es os seño íos, es a
aza
de
a o~
ecicles po
el
pode , a isbaba en aquella echa
el
albu
de una e olución, incon enida po la ue za ideal y
d 1
jus ícia que la p ecipi aba. Empiezan las du as
ep esio~
nes,
los abusos mas in ole ables,
el
qui a ie as, des e a
pe sonas, enca cela illanamen e a los comi és, impu a
deli es, a o ece ma ones, en una se ie in e minable dç
LA
E~PA~A
RURAL
57
episodios neg os y sucios, po
sí
solos
mas que su icien-
es
pa a
ac edi a que quienes así a endían los p oble-
mas de sus semejan es, me ecían, como
es
na u al, la
e olución que
pa a
desposee los
de
su au o idad c i-
minal
y;
po lo an o, de
sus
hienes, en cuya p opiedad
descansaba el pode
de
an o abuso.
Hubo
un momen-
o en
el
que po epe cusión
de
la
acción
s~cialis a
de
Mad id, debido a las a eas
de
o ganización del his-
ó ico pa ido socialis a español, ol ió en Andalucía
a mo e se
la
gen e, enaciendo las o ganizaciones, a
la chi a
y
callando, con
la
ga a de
la
op esión en en-
e;
se
llegó al momen o culminan e.
Pe o
p on
o
has a
llega ep esión
pudo
ence le, siguiendo épocas
de
des ucción a
los
de
o ganización y mo imien o.
Las
clases a is oc a icas y
el
elemen o gubemamen a en on-
ces,
ce no has a hace poco, lejos de pe mi i el jus o
y
e olu i o p oceso
de
la
ida de los mise ables, has a
consegui
lo
que
en
de echo
les
co esponde, labo aban
en con a
de
las indicaciones ag a ias, de al o ma
iolen a, que cua nd o no e a
el
asal o a Je ez po
la
Mano
Neg a, e an
los
ac os de bandidaje
y
de
e olu-
ción mezclados y sin oma icos, los que signi icaban el
odio
de
las clases ag ícolas del campo andaluz.
El
sen-
ido egoís a
de
man ene con opción impe ialis a las
i anías económicas, la dominación del
suelol
llegó a
p oduci
el
enómeno de que sob e
el
mo imien o socia-
lis a
se
llegó a impone
el
ana quismo; sob e las o ga-
nizaciones a ómicas
de
ob e os y colonos,
se
imponían
los hechos aislados y en nucleos, de e dade o
a aque

58 B. G A R C
A M E N E N D E Z
a las pe sonas
y a las cosas. Se c ea en
los
cí culos
ca~
ólicos y las pa oquias. de las aldeas, en nomb e del
egoísmo pa onal,
se
dedica en a man ene
el
c edo de
la esignación c is iana
y
de
la pob eza digni icada en
el
cielo.
Y a en ·el siglo xx,
se
han
dado
los
casos mas
c ecien~
es de sen imien o de solida idad. Los pa ias
se
ans ·
mi en las des en u as
de
una pa e a o a, eco en
An~
dalucía
los
líde es del sindicalisme,
se
hacen
ag upa~
ciones,
y
ninguna expe iencia social a anzada
cae
ue~
a de
la
zona abie a
de
las ebeldías.
Se
despie a un
a an desmedido po
la
lec u a. Llegan olle os.
La
li e~
a u a e oluciona ia pin a en e is as
y
pe iódicos
el
caso
de
es a ie a como el luga p edispues o
pOi
la
sociedad española
pa a
pega
la
llama de
la
e olu~
ción. Es o p eocupa mucho a
los
gobe nan es; p eocupa
mucbo a
los
sociólogos.
Pe o
después
de
p eocupa
mu~
cho a odos, en Andalucía sigue
el
ambien e
de
"lA
BODEGA",
de
Blasco Ibañez, que en película ense-
ña
al
mundo la in amia de
ese
d ama
social. Llega a se
pa a
los
minis es una cues ión de o den pública. Llaman
has a Comisa ios especiales del
Pode
y
has a
en
el des-
plazamien o de de e minadas pe sonalidades a cen ene
la
a alancha
nos
ecue dan las paginas
de
la Rusia
za is a, cuando
se
les buscaba a los campesinos
en
la
e-
belión y en
el
e o y
se
epa ían ie as. EI
za
llegó a
eso; pe o en Andalucía no
se
llegó a an o. Coincidió
con
la
caída de
la
Mona quía el pe íode mas angus ioso,
o an o c uno el que
mas,
de
mise ia
y
des en u a.
El
·,
1
LA
ESPA~A
RURAL
59
cambio
de
égimen so p endi'ó a
Andalucía
en plena
hamb e
de
pan
y
de
jus ícia, y
Andalucía
que
y&
en
1919
es u o muy ce ca
de
hace
la
e olución
mas
ana quica
y sin o ien ación que
puede
hace se;
la
e olución comunis a,
la
Andalucía
is e
y
e-
jada
, se esigna, iendo que los gobe nan es en ían
ecu sos y se o ganizan ac os polí icos en a o
de
ellos,
en
los que, a
la
cabeza,
y
de
una
mane a
ejempla ,
a
el
di ec o
de
Polí ica,
de
Có doba,
seño
Ga cía
Hi-
dalgo.
En
el momen o
de
in ensidad d
ama ica
nacio-
nal.
cuando
se
cae
el peso
de
las e güenzas y
de
los
abusos
de
los amos
de
la
ie a,
Andalucía
con iene su
i a
an e
la
p omesa e oluciona ia
del
Gobie no
P o-
isional.
que
seguidamen e nomb ó
una
Comisión. in e -
minis e ial
pa a
da
una
solución
al
p oblema.
Puede
se
que
haya
en
el
p oceso
de
lag imas y
de
do1o
de
Andalucía
paginas
glo iosas y
a~negadas,
de
coba -
día
mo al, pe o
de
al eza
de
mi as, esis iendo siemp e
po ·el
manda o
de
la
espe anza
odos los impulsos
de
acome ida con a el égimen
de
explo ación
euda a ia
.
Pe o
el
mayo
he oísmo es· el que ac ualmen e
da
Anda-
lucía, en
la
que
el p opio gene al
Cabanellas
que
ha
'
e
nido
que
in e eni como
Capi an
gene al
de
Anda-
lucía, con iesa
paladinamen e
que
ienen los b ace os y
colonos
mucha
azón
de
pedi
pan
y ie a.
Pe o
si
e!
la
ho a
de
l
as
colabo aciones
pa a
man ene
la
Repú-
blica, esos mise ables andaluces, que
han
su ido
de
una
mane a
desespe an e,
que
su en,
han
dado
la
no a
alien e
de
emplaza
a los e oluciona ios a
que
60
B.
G A R C A M E N
~
N D E Z
hagan .la e olución ag a ia. Y espe an que
la
e olu-
ción ag a ia
se
baga.
No
ienen
ni
ie a ni pan.
LA
REVOLUCION
AGRARIA,
SE
HARA
Comp endo que un Gobieino P o isional emanada
de
una e olución polí ica hecha en
los
comicios,
ha
de
some e mucho
su
inicia i a
al
espí i u de
los
su agios.
No
es
igual que
el
Gobi em o P o isional ue a un Co-
mi
é nacido
de
las ba icadas, o
en
los
pode es
de
la
calle, después de una c uen a lucha con
los
in e eses
c eados y
los
monci quicos. Segu amen e quienes quie-
en
de
es e Gobie no una Con enci6n, no ienen p esen-
e las ca ac e ís icas cí icas, la e olución comicial que
lo
ha
p oducido. Sin emba go,
nos
pa ece algo poco
hace nomb a una Comisión, que po compe en e y
ac i a
a da a
iempo en p epa a unas bases en las
que
se
undamen e
la
adical ans o mación
de
la
p opiedad
de
la
ie a.
Pa a
Andalucía
an
sólo
e a
p eciso, a es as ho as, habe hecho algo,
sin
un ca ac-
e de e o ma conc e a, pe o
sí
un
a ance a la e o -
ma. EI de echo a lib e labo eo
de
ie as
en
España
iene
una
e icacia no muy gene al, po que
la
mayo
pa e de las ie as que es an
sin
cul i a , es an ue a
de la condición
de
posibles campos
de
cul i o, y o os
cues a dine o
su
o u ación y cul i o.
Facili a mucho
pa a
el
en o'C)ue
del p oblema
el
de-
LA
ESPA~A
RURAL
61
c e o
de
a iendos colec i os. Es o hace en o as cosas
despe a
el
sen ido social en las masas,
da
una mayo
e icacia a
sus
o ganizaciones, y si e de plan inicial
pa a
acep a cualquie e o ma en el sen ido
colec~
i is a.
La
República
es
incompa ible
con
el es ado ac ual
del campo andaluz, has a al pun o, que de no hace
una honda ans o mación en
el
campo, le se ía muy
di ícil ence o as agi aciones mas p o undas,
especu~
ladas po los ex emis as que adquie en mas p es igio
en
sus
p opagandas, que a aigan mas con sus
p edica~
ciones,
si
los Gobiemos son ebles, ca ecen de espí i u
de e minado y
no
sien en e dade amen e
los
p oble~
mas del pueblo.
En
España
hemos salido de un pe íodo
mona quico, op eso , uïna y baldón, no de
la
Pa ia
sino de la aza.
El
baldón y
la
uïna no se ué
sólo
con
la emig ación de la co ona, sino con el mas p o undo
cambio
de
sis ema
de
ida. Y a se descub e en el
de~
c e o de labo eo
de
ie as ab i un cauce a
la
legisla~
ción mode na.
T a a
bien llanamen e
de
coa a la
li~
.-
b e acción
de
los
g andes p opie a ios
pa a
da
sus
i.ncas
a mediales, quin os, e cios y
en
combinaciones
sólo p oduc i as a
los
ines
de
sal a la en a del
capi~
al con p oduc os que
en
muchas ocasiones,
en
la
gene~
alidad,
al
p oduc o no
le
emune an su es ue zo.
Se
ala man
los
p opie a ios de es a ley, que no a en a
con~
a ningún p incipio de de echo, y
en
cambio,
queb an~
a
en
la
ag icul u a ex ensi a el abuso polí ica
de
los
dueños.
-
..
B.
G A R C
A M
~
N
~
N D E Z
io
impo a a
la
sociedad española an o
cdmo
el égi-
men
cons i ucional.
Si las Co es Cons i uyen es, a en as
al
in o me de la
Comisión enca gada de hace las bases de
la
Re o ma,
y después
de
discu idas po
los
ep esen an es del pue-
blo,
se
e i a de una ez y
pa a
siemp e la in luencia e -
dade amen e e oluciona ia y pe niciosa del seño ío.
Si las Co es Cons i uyen es ap ueban y ejecu an ni-
pidamen e el égimen ag a io y
se
implan a
en
nues a
sociedad un modo lógico, un p incipio
de
jus ícia
pa a
la
ie a, edimiendo del hamb e y
de
la mise ia a
los
campesinos, y aunque es o sea
la
mise ia y
el
hamb e
pa a
los
desidiosos, de audado es y explo ado es del
a g o.
Si
la
República empieza a ac ua libe ando a la gle-
ba,
c eando un égimen de p opiedad
capaz
de aumen-
a
la
po encialidad del suelo, y a
la
ez de c ea en
cada
hoga ag ícola un bien amilia , en
cada
amilia
el
deseo colabo ado y
el
op imismo de abaja con
el
jus o pago del es ue zo.
Si
la
República
da
ie a cul i able a
los
que no
la
ienen y
la
me ezcan po su indigencia, po
sus
de echos;
si
da
palo y du o a quien
la
puede cul i a y no
la
cul-
i a;
si
cas iga a quienes puedan hace la u ilizable y
no
la u ilizan;
si
p ohibe
el
ec eo en inca s que puedan se
de
labo ;
si
exige
el
aumen o
de
la
epoblación o es al
y o dena y man iene
la
ida
àe
los
bosq"Ues;
en
in,
si
p e is os
los
casos, es udiados
los
an eceden es y
la
ida

LA
ESPAl'l'A
RURAL
69
nacional, en
el
impe a i o
de
la misma su ge
el
unda-
men o
de
la
República que
es
la
c eación d€ una Espa-
ña
Ru al, donde
se
puede i i sin odio al suelo y ·
sin
odio
al
Es ado.
'
'1
I
..
(
·l
IV
La
palaL a
u epa ou
en
el
c:am.po.
No
cabe
duda
que somos los homb es e e namen e
sencillos
pa a
los absu des, ue es
pa a
las c eencias y
los mi os y
muy
poco azonables y
he oic01s
pa a
la
me-
di ación, y con es o
pa a
el aciocinio.
Es o
es lo
que
se
llama ía
con
p opiedad
la
candidez
eu opea o
la
candi-
dez occiden al,
que
a a os c ee se iamen e en el comu-
nismo, y
has a
es
posible
que
se
la
admi a
en
algún
cen-
o ne ioso,
en
él
alma
oman ica
de
algún
polí ica o en
las ansias ciegas
de
eno ación
de
las
masas, como
una
ealidad p ç)xima.
Siemp e esul a el comunismo
una
especie
de
clo o-
o mo social,
que
p i a del sen ida a las pe sonas sensa-
as
y les
hace
sospecha
que
la
causa
de
odas
las
a ia-
ciones es an en
la
me cancía usa
denominada
"comu-
nisme", me cancía
de
un
país
gobe nado
po
el
pa ido
comunis a y
donde
el
comunisme es un o cedo impla-
cable
de
las ideologías y
de
os homb es.
No
debe
p e a-
lece el silencio
an e
una
p opaganda
con ap odu-
cen e,
que
hie e mo almen e a las esencias libe ales y
aun
a
la
bondad
de
las in enciones
de
la
s clases ag íco-
las.
El
pe mi i que los absu des se pe i iquen en o mas
conc e as
de
concep e y de. inición es
an o
como pe mi-
I
l
)
I·
I
~
I
I
,,
'¡
74
B.
G A R C A M E N
N D E Z
i que
la
pasión
~e
baga
dueña
de
la
ol
un ad
de
Iàs
pe sonas.
Pen ejemplo; se
ha
bla
en
una
a
bema
don
de
la
jo -
nale ía puede encon a el ambien e
ag adable
que no
balla ia
en
su casa,
y
se
habla
incesan emen e, con calo ,
con el alma enhies a, in lamada. T odo el mundo
es
du e-
. ño
de
ambiciona ,
de
soña .
Se
habla
de
penalidades,
de
on e ías locales,
de
polí ica cazu a y e gonzosa, y
siemp e se iene a cae en lo del " epa o", como
se
ha-
bla del
dine Ol,
po azón
de
~n e enimien o,
calculando
los
bille es
de
ein e y cinco du os que pod ia sopo a
a gus o el ca o
de
Ped o
o las al o
jas
de
Juan.
Con-
as e:
En
el casino
de
lo3
pudien les, en las ebo icas, en
las mesas donde se juega
y
se
ma a
el in ie no mas c uel
que odas las e oluciones, y se
habla
de
polí ica,
de
los
impues os, del p ecio
de
los p oduc os,
de
lo
mucho que
el
Es ado
necesi a
pa a
paga
a milla es y milla es
de
c ia dos buenos y mal os; se
ha
bla
de
la úl ima
boda
del
pueblo,
de
cualquie pa icula idad,
y,
po úl imo, am-
bién se cae en la deleznable y idícula con e sación del
" e
pa o".
¡Ah!,
el
" epa o?'!
¡Ah,
los iempos que ienen!
¡Ah
las ideas disol en es!
Los
jomale os hablan del
" epa -
o"-no
odos---como
una
lógica e minación algún
día
de
las luchas indica o ias del p ole a iado; y
los p opie a ios
hablan
·del " e p a o " como
si
cie amen e ie an y comp endie an,
de
un modo gene-
al, que
una
imponen e insubo dinación social
acaba ía
LA
ESPA~A
RURAL
75
con el égimen
de
la
p opiedad mas in ole able y menos
jus o.
V ea
mos
el caso
e i iéndon~
conc e amen e a
los
jo ~
nale os que, alejados de oda cul u a social,. coinciden
con
aquellos p opie a ios que
pa a
nada
c een
necesi~
a la, y en semejan e pe spec i a de
~n
modo muy sen-
cillo, in an il, idícula. ·
Las ambiciones del p ole a iado ag ícola ienen un
canal abie o, holgado,
pa a
i
a muchos luga es en a-
josos, a eniéndose po de p on o a man ene
los
p inci-
pios y las leyes sociales c eadas, exigiendo su
cumplimien~
o y mi anda
con
anquilidad y medi ación
los
pasos
que
se
clan en el camino de
esos
a ances.
Po
lo an a,
quienes emplean
c~n
alguna ecuencia
la
palab a " e-
pa a",
son
nada
menos que aquellos que no
pa an
la
a ención el bien conquis ado,
ni
en las leyes que les a-
o ecen
ni
en lo que puede ep esen a
pa a
el jo nale o
una buena p epa ación social,
de
cul u a y p og eso; y,
en cambio, de
un
uelo ele an
la
imaginación a la
esce
-
na apocalíp ica
de
conquis a cap ichosamen e aquella
que solamen e ué conquis ada cuando no po
el
aba-
jo y
el
esme o, po
el
ingenio y
la
habilidad.
¡El
" epa -
o", cuando llegue el " epa o"!
Palab a
sono a que no
iene o o alo que el
de
la
injus ícia, el
de
una .injus í-
cia que esul a ia solamen e posible el caso
de
que ue a
hoy cuando
el
homb e apa eciese en el suelo,
sin
a ibu-
es, sin his o ia ni ci ilización.
Palab a
sucia y moles a, que
nada
exp esa en boca
de
los
p opi~ a ios
que pueden me ece
la
p opiedad,
l
.
'

76
B.
G A R C
í
A M E N
É
N D E Z
cuando an e cualquie exigencia de colonos y en e os
no
buscan en
el
índice social
de
la
nación
su
ca ego ia y
su
o den,
sin
p eocupa se
si
la
exigencia
es
o
no
es lógica,
pa a
en ada se en seguida y a e o iza se, y mas o me-
nos se iamen e exclama : "Es os lo que quie en
es
lo
nues o".
Los jo nale os
que
en
la
abe na claman po esa an-
asía
de
ene
lo
que no
se
iene, sencilla eo ía que en-
o pece o as eo ías y o os p incipios que
han
de
s-aca
al jo nale o del campo
al
luga que socialmen e
le
señale
el es ado de ci ilización ma cado po
el
mundo, no
ac edi an con esos alega os sin undamen o
nada
mas
que
la
sin azón, así como con ibuyen a
la
sin
azón
los
p opie a ios que
al
uido de una pue a que
se
cie a o
an e las idículas mani es aciones
de
meàia docena
de
desposeídos
de
hienes
de
o una y de o os hienes que
son
de
o den espi i ual, c een neciamen e que oda con-
moción, odo episodio social o polí ica
es
un a ance hacia
lo Ígno ado, hacia el "caos", bolche iquismo, epa o y
o as cosas pa ecidas.
Socialmen e, la p opiedad
ie~e
señaladas sus uncio-
nes; socialmen e,
el
ob e o ag ícola iene ga an izado en
pa e s
us
de echos,
cada
dí
a i a ganando en a ja. Y a
se abaja hoy, y
se
abaja a
mas
cada
día, po que
la
p opiedad es é en manos que
la
abajen, haciendo me-
nos posible su explo ación en g andes
supe . icies.
La
p o-
piedad de
la
ie a, aun con a
la
olun ad
de
los
hom-
b es, es a en ías de un ans o mación g ande y p o-
unda, lo demues an muchos g andes p i ilegiados que
..
'
LA
ESPA~A
RURAL
77
ienen
el
p i ilegio del alen o, y
la
an cediendo en
en as condicionales y aciles; y las decla aciones que
a dia io hacen
los
dueños
de
milla es de hec a eas. So-
cialmen e,
el
ob e o ag ícola es a en el camino
de
ene
mas cul u a, y
se
dan
leyes que siguen
el
indica i a
de
in ensas p opagandas, que ambién llega an a se p o-
g ama de gobie no y leyes p omulgadas y igen es;
como
son
hoy muchas que hace años ambién pa ecían
e ibles e imposibles
de
acep a .
La
lucha gigan e
de
las clases sociales pensó que unas aspi aciones con o as
p oducen su icien e ue za
pa a
que
la
his o ia
aya
p e-
pa ando los capí ules que inde ec iblemen e
han
de es-
c ibi se,
capí ~los
p esumides y p e is os con an sólo e
las paginas que
se
esc ibie on y las a iaciones que en-
e elias exis en.
La
p opiedad y los p opie a ios deben,
na u almen e, sen i las posibles moles ias
de
adicales
cambios; eso
es
el
conse adu ismo, nega a
la
ida
a en u as igno as, pe o no nega se ampoco a
la
e olu-
ción
de
la
ida misma. Y como
los
a anes
de
los
de
aba-
jo no deben consis i en implan a absu des, sino en ans-
o ma ealidades po ealidades, he aquí po qué pa e-
ce
pin o esca oí
habla
de
" epa o", cuando de lo que
se
debe habla
es
solamen e
de
lucha,
de
de echo, y de
un he oico es ue zo a desea que
los
ideales no sean sim-
plemen e pasiones,
sino
elocuen emen e ideales.
El
as o p oblema
de
la cul u a y del embellecimien-
o
del campo, de las ideologías y de las e o mas ag a-
ias, que clan endimien o
pa a
muchos a ículos. Pe o
en e an o, og amos medi en esa mino í a de ·
abajo
y de
,¡
l
'¡
J
·
I
¡;
78
'8. G A R C
A M E N
~
N D E Z
a iba que en el campo
hab
l
an
de
una cosa que, medi-
anda, llega an a comp ende que
no
la
sien en, po -
que _
de
sen i ia, no
es
posible en ende la como comunis-
mo
ni
como
nada.
......
El
eom:anismo
se a
un.
ideal.,
pe o
nanea
un.a
ea as o e.
/
.
VI
.SED
DE
JUSTICIA
La
e o 111a
ag a ia.

I
-
Le
ocu e a es a magna cues ión, como p oblema
pal~
pi an e y ac ual, algo que po su signi icación social,
puede muy bien unca ia en su momen o mejo , en
el
momen o de con e i se
en
ley.
La
Re o ma
no
puede
se an sólo una ley: iene que se un espí i u, una
ex-
pe iencia, una e olución.
Pa a
se un a ance espi i-
ual,
ha
de
unda se en bases
de
al a
polí ica,
sin
me~
noscabo
de
la azón.
Pa a
se una expe iencia social
y llena
de
alo ,
ha
de
ealiza se, eniendo muy en
cuen a, has a dónde
la
unción social
de
la p opiedad
debe se al unción social.
La
p opiedad, como un-
ción social, debe se man enida, pe o como acción polí-
ica
es
suscep ible
de
un a amien o adical y e olu-
ciona io.
La
"cas a"
de p opie a ios no iene de echos
supe io es,
ni
me ece, po pa e
del
Es ado, conside-
aciones y espe os que, como clase, no los me ece: no
hay al cas a.
El
sen ido conse àdo
de
la
sociedad
española no lo puede ep esen a una clase des uc-
o a y egoís a, que siemp e ac uó en
el
plano
de
supe-
io idad polí ico
pa a
esquilma
al
p oduc o ,
al
aba-
jado de
la
ie a, y
pa a
men i y engaña
al
Es ado.
EI
e dade o sen ido conse ado
de
la
nación, o
de
90
B.
G A R C 1 A M E N
:e
N D E Z
las naciones ibé icas, lo
hanin
i o y ejempla ,
pasado
el momen o en que es e pe íodo
de
inquie udes y
de
con usiones se condense; y
lo
ep esen a an las
el
ases
sociales que, p opie a ias del pa imonio amilia , due-
ñas del p oduc o, de endidas
de
la en a ca a, edimí-
das
de
la usu a y del caciquismo,
aumen ada
su
men a-
Iidad y pe sonalidad social po
la
cul li a, eden as y
lib es
de
la
an ipa ica
cadena
del e a enien e au o-
c a ico, puedan conside a
al
suelo,
no
como un ing a-
o espejo donde e leja las ama gu as y los dola es,
sino como el es imulo
al
abajo
y a
la
acción. Si la
Re o ma
Ag a ia
lle a en
su
acción el espí i u
de
jus-
ícia,
hab a
lo
g a
do
la
República, a
la
ez, dos cosas:
la p ime a, liquida
una
cuen a
de
de echo y azón que
el
pueblo iene con
el
Es ado, y, a
la
ez, e olucionan-
do
el
ag o, qui a a p edomínio e in luencia a las clases
pa asi a ias y abuso ias, que quie en i i oda ía a
cos a del pueblo hambien o e i i ada. Si
la
Re o ma
Ag a ia,
~n
su implan ación,
es
exp esí amen e e olu-
ciona ia, llega a a c ea una mul i ud española en el
campo, que,
abajando
y indiendo mas, log a a
un
aumen o en
la
po encialidad ag ícola, un al o mejo a-
mien o en los cul i os y un
a aque
ue e
al
comunismo.
Si la Re o ma es mas que
una
ley,
una
en e a y a-
lien e e o ma e oluciona ia, las sub enciones los sue-
ños, las p opagandas in an iles y, a eces, mal in encio-
nadas, caen en el desc édi o; las o ganizaciones ienen
que
apea
el g i o y some e se a una unción mas e ec-
i a: en onces, el espí i u e oluciona io asis i a en el
J•
LA
ESPA.NA
RURAL
91
hoga ag ícola, en las manos lab ado as, en el a n·
bien e. T as esa acción e oluciona ia del Pode , las
masas, que a i an
sus
idealismos po el hamb e y
ei
in o unio, pueden c ea
la
base ue e
de
una posible
y e ec i a democ acia. Si, po
el
con a io,
la
Re o ma
Ag a ia, ue a una ley
~'de
cumplido", un paso polí i·
co, p emedi adamen e
pa a
soluciona una o
a ia~
cues iones de
o. den
público, en onces c eemos que, con·
ju adas las cues iones
de
o den pública, a eglada
el
asun o en una o a ias
de
sus
ases,
el
espí i u e olu·
ciona io
de
las masas, aumen a ía conside ablemen e, y
no
s.e ía
posible,
al
Es ado, ninguna o a e o ma sin
la
acción di ec a del pÚeblo y de las clases campesinas.
Pa a
que
la
Re o ma
Ag ana
·, en
España,
pueda
cons i ui se en o ma · de exi?e iencia,
bas a
encon a
a a és de
la
his o ia y
de
la
ida, cmiles son el
a anque y el hecho en
qui!
se
ha
undada odo
el
e·
·
a enien ismo eudal de
España;
bas a econoce que
España
no
ha
sido una nación eu opea po
la
mise ia
y a aso del campo, mien as ué
una
mona quía b i·
llan e, mo ada. y
de
o opeles lujosos, g acias a
la
cul·
u a a i icial y
la
iqueza ·ma e ial e dade a en que
se
apoya ·
la
ida
de
la
a is oc acia española.
La
mi-
se ia u al pe i icó
la
exis encia
de
esa a is oc acia
pa a
la
que, p incipalmen e, i ió
la
mona quía, an es
de enso a del in e és c eado, que del pueblo c eado .
Si
quie e
se
la
Re o ma Ag a ia, hecha po homb es
que no hab an
dejado
de
ene en cuen a las e o ·
mas hechas en odo Eu opa, con lo hecho en Eu opa
,¡
1
~
......
~.
~-
..
---
92
B. G A R C
A M E N
É
N D E Z
hab an is o el ancho ma gen, po el cua! un
Es ado
bien cons i uído.
La
Comisión designada
pa a
dic a-
mina sob e es a impo an ísima cues ión, eúne las
mejo es condiciones y íenen odas las ap i udes p e-
cisas
pa a
hace algo que pudie a so p ende
en
cuan o
a es udio y isión del p oblema. C eemos que
el
Pa -
lamen o eúne ales condiciones polí icas, que
la
Re o -
ma Ag a ia,
si
es
la alien e y jus a solución del p o·
blema, no encon a a di icul ades de in e p e ación
al
se legislada.
En
su
alo legisla i o es iba
el
éxi o de
la
labo
encomendada a los pe i os .que, a anosos y abajado-
es, quie en e p oo o la ealidad de una conc ección
ag ícola.
Toda
e o ma ag a ia puede es a inspi ada
en
la necesidad de epa a las injus icias y
los
e o es,
y, po lo an o, de
da
é mino a la inquie ud y a las
ebeldías. Alexand e S ambuliski. minis o búlga o, con-
c e aba
el
espí i u e o mado en es as ases:
"Con
obje o
de
comba i a
!OIS
bolche iques, y como quien
a oja !as e, he mul iplicado in ensamen e las leyes so-
ciales y he dic ado an as leyes e o mado as en odos
los
amos, que puede deci se que he encido a los co-
munis as _en
su
p opid e eno, a eniéndome a mas que
ell os mismos, a uinando
sus
idea s con
mis
hechos."
España
es a hoy in lamada
de
ideas y de concep os,
y su sensibilidad
de
nación, es a despie a a odo cam-
bio, p opicia a oda a iación. Los hechos deben
eemplaza a las ideas. Es os meses de pe ícdo elec o-
al se han agi ado mucho los medios u ales.
No
hemos
LA
E
S
PA~A
RURAL
93
de deci
si
es a agi ación
es
o pe o a inada. Desde lue-
go, de cualquie o ma, podemos acusa ia
de
se hija
del
ab
andono de es e p oblema, y de
la
acilidad con-
que puede a gumen a se
en
co;- a de
la
bu guesía de
la
i
e a, siemp e negada .a la edención del campesino.
T odas esas p opagandas
an
absu das, en
el
concep-
o,
son
las que han p ecedido en odas las pa es a una
insu ección. Sob e
el
hamb e y la injus ícia, le an an
p on o
el
odio y la desespe ación. Y
el
odio y
la
deses-
pe ación no legislan con
es udiC's,
obse aciones y ex-
pe iencias: con d amas. Y
ese
d ama, que oda ía
a o men a a los españoles hon ados, es a hecho po o-
dos, consen ido po
la
mayo pa e. Ma izad01 po los
ex emis as, que oda su acción polí ica la conside au
p opiamen e, como una iolen cia de d- ama,
es
mu-
cho
ma
s lamen able. Pe o
el
d ama
es
p opio
de
la
his ó ica ho a
en
que
i imos.
Es
la
ho a de una e o-
lución, de una e olución espe ada, p ecisa, higiénica.
Es amos
en
el
momen o
de
ansc ibi las udas y sabias
ases de Joaquín Cos a, mejo en e ado que nadi e de
es e augus o p oblema u al, y
pa a
el que pedía lucha.
esca mien o, ene gía,
¡Pide
hechos ue es, pe o hechos!
Cos a sien e
en
su co azón
lodo
el
d ama
u al
de
Es-
paña, y
no
en
nomb e
de
sen imien os polí icos o socia-
les
mas o menos ci cuns anciales, sino
en
nomb e
de
la
His ona y del De echo,
ha
bla
de
es e modo:
'
Qué
he mosa y con o ado a
pa
gina,
se
ño es, aqué
lla del año 1467,
en
que
el
pa ido popula de l
os
i-
llanos o peche os, o mando "he mandad",
se
alzó en

94
B.
G A R C 1 A M E N
É
N D E Z
a mas, exaspe ada po las ejaciones y i anías
de
los
seño es, y co ió como una omba el país gallega,
des~
de
el O ega! has a el Miño, y desde Finis e e
al
Ce-
b e o apellidando liqe ad, no que iendo se gobe nado
mas que de
sí
mismo, como dice el c onis a Molina, lle-
ando po odas pa es la desolación y
el
incendio,
a asando has a los cimien os las o alezas de
los
se-
ño es, bandole es y i anes,
la
o al~za
de
Sampelayo,
p opia de
Vasco
das
Seixas; .F ousei a, donde p endie-
on
al
ma iscal
Ped a
Pa do;
T uy, donde alleció si-
ia
do
Al a ez
Paez
de
So omayo ;
la
o aleza
de
Cas o Rami o, ce ca
de
·Ü case Co adoso, jun a a
Ribada ia;
La
Mo a,
a dos leguas de Lugo; BaaiDDn-
de, en e Lugo y Be anzos; Calme, en
la
coma ca
de
Limia;
San
.Roman, ce ca del ío Buba!, y o as,
has~
a
el núme o de sesen a, obligando a los seño es a hui ,
y quedando muchos
de
ellos, según dice el c oms a
Ruy
azquez, .. como o p im
ei
o
dí
a que nace on,
sin
e as
e sin asalos". ¡ Y cuan he mosa y llena de enseñan-
zas, cuan p opia
pa a
llena nos de en idia, aquella
o a pagina his ó ica
de
ca o ce años después, en que
el
i ey y el co egido mandados a Galícia po
la
eina Isabel con obje o
de
acaba
la ob a, poniendo
en
o den
la
p o incia, p esa de la ana quía, ademas
de
de-
iba po buena composición cua en a y
seis
o alezas,
hicie on an e ibles esca mien os en
la
clase de seño es
y acine osos, que i anizaban y expoliaban
al
pueblo,
que
en
menos
de
es meses, 1.500
de
esos
c iminales,
que no
se
llamaban oda ía caciques, huye on del país
LA
ESPA~A
RURAL
95
adonde no les alcanzase
I~
espada engado a de la ley,
dejando po iempo !impia de al
plaga
la
ie a
ga
ll
ega!
No
he de aconseja yo, dicho
se
es a, que
-se
haga
aho a lo p ime o,
aunque
sí
conside o p eciso hace lo
segundo.
No
he de
acons~ia
yo que el pueblo de al o
cua! p o incia, de
a
l o cual egión,
se
alce un
día
como
angel ex e minado ,
ca gado
con odo
el
ma e ial
ex~
plosi o
de
odios, enco es, injus icia
s,
lag imas y
humi~
llaciones
de
medio siglo y eco a
el
país como una i-
sión apocalíp ica, aplicando·
la
eJ
pu i icado a a odas
las o alezas del nue o eudalismo ci il en que aquel
del siglo
XV
se
ha esuel o, Dipu aciones,
Ayun a~
mien os, alcaldías, delegaciones, agencias,
T ibunale~.
Gobie nos
ci il~.
Colegios elec o ales y casonas
de
los
Don
Celsos
al
e és, y ahuyen e delan e
de
sí a
esa~
docenas
de
mise ables que le ienen secues ado
lo
~u¡o,
:;u
libe ad, · su dignidad y su de echo, y es aqlezca en
el
ie!
la
balanza
de
la
-Ley, p os i uída po ellos;
yo
no he de aconseja , ep i o, que al cosa
se
haga;
pe:o
sí digo que mien as el pueblo, la nación, las masas
neu as no engan gus o po es e géne o
de
epop :ya,
que mien as no
se
ha!Ïen
e~
olun ad y disposición
de
esc ibi la y ejecu a la con odo cuan o sea p eciso, y lle-
gando bas a donde sea p eciso, odos nues os ês ue zos
se an inú il es;
la
egene ación del país se a imposible.
Las
boces ·no deben emplea se nunca mas que en
sega mieses; pe o
es
p eciso que
los
que
la
s mane
jan
sepan que si en ambién
pa a
sega o as
CQ~a
$,
si
ademas
de
segado es quie en se ciudadanos;
mien a&
lo
'
,
96
B.
G A R C 1 A M E N
:E:
N D E Z
igno en,
na
o ma:nin
un
pueblo: senin un ebaño a
disc eción de un seño
de
bo a,
de
zapa o o
de
alpa ~
ga a, pe o de un seño .
No
he
de
aconseja yo que
se
ponga en acción el
COP
de F
ALS
de la canción
ca~
alana, aho a an en boga, omando
el
ejemplo de la
e olución ancesa po donde mancha; pe o
sí
he de
deci que en
España
esa e ()lución es a ocia ía po
ha ce : que mien as no
se
ex i pe
al
caci que
no
se
hab a
hecho
la
e olución; que mien as no nos sanem
os
de
esa dolencia, mas g a e que
la
mise ia y que la incul-
u a, mas g a e que odos nues os e eses
d{'
los
seis
años an e io es; que mien as acep emos
olun a iamen~
e esas cadenas, que ademas de op imi deshon an, que
mien as quede en pié esa o ma de "gobie nc po
los
peo es", op obio y baldón del nomb e español,
no
hab .i
al Cons i ución democ a ica,
ni
al égimen pa lamen a:
io, ni al nación eu opea;
n<>
hab a
al sobe a :la.
ni
en
el
ey
ni
en
el
pueblo; no se emos,
ni
con mona quía
ni
con República, una nación lib e, digna
de
lla.ma se
eu opea:
se em.os
, meno s que una ibu, un conglome ada
de sie os, sin de echo a le an a la en e ni
~iquie a
delan e del
J
apón, que en nues os mismos
dí
as
ha
a!YJ'
lido
su
égimen eudal, ans o mandose casi
de
epen~
e en un pueblo mode no, en ila con los mas p og esi oo
de
Eu opa."
J
VII
Ejecución
y
alcance
d~
la
e o ma.
7
i
I
:
1
. l
I
!
·
i
I
J
I
!
¡·
L
_.
¡
LA
ESPA~A
RURAL
105
que
los
que enga en dicha
Jun a
la
clase ob e a
El
eje ~
cicio del ca go de ocal
es
obliga o io y
no
delegable.
El
o o del ocal que no compa
e
zca, cualquie a que
sea
la
causa,
se
suma a
al
acue do
de
mayo ía.
En
odo caso de empa e se a decisi o
el
o o del p e-
siden e.
El
alcalde del Ayun amien o p ocede a a con oca
la elección de la
Jun a
local ag a ia en
el
~
mino
de
cinco días, a
pa~ i
de la solici ud que le o mulen
un
a
Asociación ob e a del é mino
de
su
ju isdicción o la
décima pa e de su ecinda io campesino jo nale o.
El
plazo in e medio desde la con oca o ia has a la
elec~
ción no pod a excede de cinco días.
La
au o idad mu-
nicipal cuida a de la egula idad' de
la
elección.
En
el
mismo
día
en que és a enga luga comunica a al juez
municipal su esul ado, a
in
de que és e p oceda sin
dilación a cons i ui
la
Jun a
local ag a ia.
Las
unciones espec i as
de
las
Jun
as cen al y
1~
cales, ademas
de
p omo e la cons i ución mas apida
de
los
o ganismos a que
se
e ie e
el
a ículo 3.
0,
consis-
i an
en
· implan a , desde luego,
la
p esen e e o ma,
haciendo e ec i as aquellas disposicion
es
de inmedia a
ealización que exp esamen e se
les
a
ibuyan po es e
dec e o,
y,
en gene al. supli empo almen e a aquell
os
o ganismos has a
su
de ini i a cons i ución y no mal
uncionamien o.
Pa a
el
desempeño de es e come ido p epa a o io o
de
p ime a implan ación
de
la p esen e ' e o ma,
la

,
106
B.
G A R C
A M E N
É
N D E Z
Jun a
cen al pod a dispone del pe sonal écnico y
ad-
minis a i o del Es ado.
Queda
suje a a las limi aciones impues as po es e
dec e o la p opiedad ús ica si a en
el
e i o io
de
la
República que excedie e
de
los sigui en es ip os:
1.
0
En
secano:
a)
T e en
os
dedicados al cul i o he baceo de al-
e na i a :
30Q
hec a eas.
b)
T e enos dedicades
al
cul i o a bó eo o a bús-
ico:
200
hec a eas.
e)
Dehesas de pas o y labo o de pu o pas o, con
a bolado o
sin
él:
400
hec a eas.
2.
0
En
egadío:
T
e -en
os
comp endidos
en
las g a
nd~
zonas ega-
bles me ced a ob as ealizadas con
el
auxilio del
Es-
ado y
no
comp endidas den o de la ley de 7 de ju!io
de 1905 : I O hec a eas.
3.
o
T odas las dem
as ie as cuando
la
en a
ca-
as al exceda
de
I 0.000
pes-e as.
Pa a
los
e ec os
de
es e núme o 3.
0,
en aquellos é -
minos municipales donde no ija
el
Ca as o se compu-
aní
como en a
los
dos e cios del líquido imponible que
igu e en los espec i es documen es adminis a i es.
Pa a
de e mina en
cada
caso
si
la
p opiedad ús ica
pe enecien e a un solo i ula excede o no
de
los
ipos de
supe icie y en as ijadas,
se
acumula an odas las in-
cas pe enecien es a aquél. .
Cuando una
mi
sma pe sona posea hienes
de
los com-
p endidos en los núme os
1.
0
y 2.
0,
se
compu a an las
./
LA
ESPA~A
RURAL
107
dis in as supe ícies
en
elación a las ie as de secano
en
cul i o he baceo, con a eglo a
la
sigui en e escala:
cada
hec a ea de cul i o a bó eo o a bús ico, po 1.50
de aquéllas;
en
dehesas
de
pas o,
de
labo o
de
pu o
pas o, con a bolado o
sin
él, po 0,75, y en e enos del
núme o 2.
0,
po 30 hec a eas.
Cuando una pe sona posea hienes comp endidos
en
el
apa ado 3.
0
y en
cualqui~
a
de
los
núme os
1.
0
y
2.
0,
las en as
de
és os
se
suma an a las de aquél a
los
e ec-
os
de
la
de e minación del índice de las 10.000 pese-
as que se ijan en aquel ·apa ada.
Toda
pe sona na u al o ju ídica i ula de una en a
ca as al de hienes si os
en
el
e i o io
de
la República
que exceda
de
10.000 pese as, compu ada
en
la
o ma
p e is a en el a ículo an e io ,
es a'Ta
suje a a un g a-
amen especial, con a eglo a
la
sigui en e escala:
El
exceso de 10.000 pese as has a las 20.000 induí-
das, el
I
O po 1
00
del e e ida exceso.
!dem íd. 20.000 pese as has a las
30
.
000
ídem,
el
20
po
I
00
ídem íd.
Idem íd.
de
30
.000 has a las 40.000 ídem,
el
30 po
100 ídem íd.
Idem íd.
de
40.000 bas a las 50.000 ídem, el
40
po
I
00 ídem íd.
I dem íd. de 50.000 pese as,
el
50
po 100 ídem íd.
Los hienes a que
se
e ie e
el
a iculo 5.
0
pod an se
obje o de ocupación empo al po causa
de
u ilidad
so-
cial
y
an sólo en aquella que no excedie a
de
los
ipos
exp esados en
el
ci ado p ecep o.
'
'
i
•
.,
I
~
·
108
B.
G A R C
A M E N
É
N D
E
Z
La
ley
de
Re o ma ag a ia ijani el é mino
de
es as
ocupaciones empo ales, y
si
las ele ase a de ini i as
los
p opie a ios se an exp opiades en las condiciones
que aquella misma ley u o as especiales es ablezçan.
Mien as
la
ocupación subsis a con
ca ade
empo--
al, oda ie a ocupada
dejani
de compu a se
en
la
base del g a amen impues o
en
el a iculo
p eceden~
e, y, ademas, ac ediba a a a o del p opie a io
un~
en a mínima que
ijad"a
po el Ins i u o de Re o ma
Ag a ia,
se
ha a
e ec i a cuando és e de e mine.
La
decla ación
de
u ilidad social queda
o malmen~
e es ablecida po
el
p esen e dec e o
pa a
odas
la
s
ie as a que
se
e ie e
el
pa a o p ime o del a iculo
an e io .
La
ocupación de las ie as se a dec e ada en
cada
caso po acue do
de
la
Jun a
cen al de e o ma
ag a~
ia a p opues a
de
los espec i as
Jun a
s loca
les.
La
ocupación
de
las ie as explo adas en
ei
égi-
men
de a iendo o suba iendo, cuando la ex ensión
po~
seída po el
aJTTenda a io
o suba enda a io no exceda
de ein a hec a eas en secano y
de
es en egadío,
so~
lamen e se dec e a a a a o del ac ual poseedo
e ec~
i o, o sea
el
a enda a io, y, en
su
caso,
el
suba enda~
a io,
pa a
el solo e ec o
de
man ene
la
con inuidaci
de
la
explo ación
ya
es ablecída, median e
la
en a
que
se
ije
pOl
el
Ins i~ o
de Re o ma Ag a ia.
La
ocupación especial p e is a
en
el
pa a o an e-
io no
se
compu a a
en
el
cupo o al del a iculo
pn-
me o.
Una
disposición especial egula a
sus
e ec os.
LA
ESPA~A
RURAL
109
Las J un as locales, inmedia amen e
de
cons i uidas,
p ocedenín a de e mina
los
indi iduos que, a juicio
de
aquéUas, eunan condiciones p e e en es
pa a
se in-
cluído:s
en
el
cupo anual de asen amien os del Muni-
Clpio.
Se•an p e e idos
los
·ob e os campesinos, a cuya es-
ponsabilidad es é cons i uïda una amilia. Den o
de
es a ca ego ía se an p e e idos a su ez
los
que sos u-
ie en amilias
de
mayo núme o
de
b azos ú iles
pa a
la lab anza.
Las
Jun as locales o ma an es e censo
de
campesi-
nos
en elación nominal y ci cuns anciada, exp esando
nomb es, apellidos, edad, es ado y si uación amilia .
Se an incluídos en
e1ación
apa e los campesinos
que sa is agan una cuo a meno
de
50
pese as de con-
ibución ús ica
al
año.
F o mado
el
censo,
se
coloca an
en
los
si ios
de
cos-
umb e, po
pl~zo
de
cinco días, a in
de
que sea co-
nocido po
los
ecinos del Municipio y se o mulen, en
su
caso, las eclamaciones co espondien es.
Las
Jun as locales ele a an a la cen al el censo
de
pe sonas asen ables, y unido a él, las eclamaciones
p oducidas
y
el
co espondien e in o me.
La
Jun a
cen al esol e a sob e la ap obación o e-
o ma del censo, de e minando en
cada
caso
el
cupo
de pe sÒnas que han
de
se asen adas en
cada
é mino.
Comunicada po
la
Jun a
cen al a
cada
una de las
J un as local
es
su
espec i a cup o de asen amien o, p o-
cede an es as a
la
de e minación de las ie as con i-
-
110
B. G A R C l A M
:!
N
N D E Z
nuas o discon inuas que han
de
se ocupadas en el é -
mino
de
su ju isdicción has a suma an as hec a eas
como sean necesa ias
pa a
asen a el e e ida cupo
de
pe sonas, eniendo
en
cuen a
el
ipo de cinco a 15 hec-
a eas po indi iduo, según las condiciones
de
e ilidad,
cul i o
y
si uación de las : ie as ocupables.
En
ie as
de egadío
el
ipo se a de una a 12 hec a eas.
La
elección de és as
se
ajus a a,
en
lo posible, a la
egla siguien e;
P ime o. Se an p e e idas
pa a
su ocupación !as
ie as de buena calidad mas p óximas a
los
núcleos
u banos, poblados o case íos y ías
de
comunicación.
Segundo. Den o
de
es as ie as
de
buena si ua-
ción
se
p e e i an las ie as incul as de buena calidad,
pe o suscep ibles
de
cul i o inmedia o,
en
condiciones
económicas
de
en abilidad, las de icien emen e cul i-
ada:;, las no explo adas di ec amen e po
el
dueño
y,
en úl ima é mino, las lle adas en buena explo ación
di ec amen e po
su
p opie a io.
T e ce o.
En
cuan o sea posible, la ocupación
se
ha a
gua dando la debida p opo ción con la can idad
de
ie as pe enecien es
.a
cada
p opie a io.
En
odo é mino municipal
se
c ea a una Comuni-
dad
de campesinos, cons i uída po
la
población a ai-
gada, que
ha
de en a
en
posesión
de
las ie as ocu-
das. Es as ie as cons i ui an
la
masa de hienes ús i-
cos obje o de
la
explo ación
de
la
Comunidad.
En
caso' necesa io
se
o ma an en
cada
é mino mu-
. nicipal an as Comunidades, con
sus
espec i as masas
.

LA
ESPA~A
RURAL
111
de
hienes ús icos, como lo aconseja en el núme o o
cupo de campesinos asen ables,
la
si uaci6n
de
las ie-
as ocupadas
y
las con eniencias
de
la
explo ación.
Reconocida po
la
Jun a
local
la
necesidad
de
c ea
dis in as Comunidades, aquélla con oca a una eunión
de población que
ha
de a aiga se y aco da a las
Co-
munidades
de
campesinos que
han
de
o ma se.
En
la
misma sesión
se
p ocede a a la dis ibución
de
los
ob e-
os
en las dis in as Comunidades. Caso
de
que no e-
sul a e acue do sob e es e ex emo,
cada
ob e o no i J-
ca a
al
día
siguien e a
la
Jun a
, e balmen e
ol
po
es-
c i a,
la
Comunidad a que desea e pe enece . Si el
núme o
de
solici an es ebasa e el cupo ijo de una
Co.-
munidad,
se
de e mina a po so eo pública
los
indi i-
duos que han
de
o ma ia, y
los
que esul a en excluí-
dos
se
asigna an a las demas Comunidades, eniendo en
cuen a
la
olun ad exp esada
pd
los
in e esados. Si nue-
amen e
se
ebasase el cupo
de
la
Comunidad elegida,
se
p ocede a po so eo, como en
el
caso an e io , has a
la de ini i a dis ibución de oda
la
masa ob e a.
No
hab a
mas p e e encia
pa a
la
elección
de
los
indi iduos
de
una Comunidad que la es ablecida a a-
o de
los
ab e os que po habe
abajado
en las
mis-
mas ié as ocupadas u ie en conocimien o
de
sus
con-
diciones
de
cul i o.
Se p ocu a a en lo posible ag upa; en una misma
Comunidad, cuando así lo solici a en, a ob e os ela-
cionados po lazo
de
pa en esco o po
in e ese&
econó-
nucos comunes.
--
---
---
112
B.
G A R C 1 A M E N
~
N D E
2,
Una
ez cons i uídas las Comunidades
de
campesi-
nos
y asignadas que sean las espec i as ie as que
cada
uno de ellos
ha
de explo a ,
se
p ocedeni, con in e en-
ción
de
la
Jun a
local, a le an a el
ac a
de
posesión
de
las ie as, con indicación
de
su cabida, si io, linde os,
exp esando
la
inca
de
p ocedencia y su
p opie a ÍO<
y
el nomb e
de
la
Comunidad ocupan e.
De
es a
ada,
que
se
le an a a po iplicado, se en ega a un
ejem--
pla
a
la
Comunidad a que
se
e ie e, o o ejempla se
emi i a a
la
Jun a cen al ag a ia,
y
el
e ce o al p c
pie a io.
En
es a
Jun a
se
lle a a un lib o de asien os, en el
que, habiendo una hoja po
Municipi~.
se
ano a an las
co espondien es ac as
de
ocupación.
Las
Comunidades
de
campesinos
se
egi an po ma-
yo ía de o os.
La
adminis ación
de
la
Comunidad
se
encomenda a a un Consejo, compues o
de
es a sie e
campesinos que sean miemb os de aquélla.
Es e Consejo lle a a
la
ep esen ación
de
la Comu-
nidad en e a e ce os.
Cada
Comunidad
de
campesinos aco da a po ma-
yo ía de o os
la
o ma indi idual o colec i a
de
explo-
a
las ie as que le hubie en sido en egadas en ocu-
pación.
Acep ado
el
égi nen
de
explo ación indi idual, p o
-cede <Í.
la espec i a Comunidad de campesinos a
la
pa ceiación de las ie as y a
la
dis ibución
de
pa ce·
las en e
los
miemb os de
la
Comunidad.
Pa a
es a
dis-
ibución ambién se end an p esen es
los
b azos ú iles
'
-
·'I
...
1'·.
'
LA
ESPA~A
RURAL
113
de
que
cada
amilia disponga, clase
de
e eno y
de~
mas
condiciones
que
concu en a man ene
la
igualdad
económica
de
los asociados.
EI
deslinde
y
amojona~
mien o
de
las pa celas se
ealiza a
median e
abajo
en
común
y
en
la
o ma
y
con los signos ex e io es
que
se
es imen mas con enien es.
Las
se idumb es que
la
pa. ~
ceJacÍÓn
deba
o iginaT
end a
eJ
mismo Ca ac e
em~
po al que
la
ocupación.
Adop ada
el égimen colec i o, se de e mina an
po
la
Comunidad
las condiciones
y
modalidades
de
la
ex~
plo ación,
an o
desde
el
pun o
de
is a ag ícola como
ganade o,
así como las adquisiciones
de
medios
de
p oducción, égimen
de
_ alo es
y
ap o echamien os,
u ilización
de
los medios
y
ue zas
de
abajo,
y
en
ge~
ne al cuan o concie ne a
la
ges ión económica
de
la
explo ación.
En
odo caso compe e
ambién
a
la
ComUJ1idad
e~
guia
la
u ilización
de
.Jas
casas
de
labo ,
de
las
alma~
za as
y
demas
edi icaciones que exis iesen, así como
aca da
sob e cons ucción, mejo as
y
epa aciones
ú i~
les o necesa ias.
s
VIII
A*pedo
eeonómieo
de
la
e o ma.
1-
J
.
IX
El
sen. ido
polí ieo
en
el
eampo.
'

I
:
I.:.
I··
El
caciquismo no
ha
desapa ecido.
No
es
aci! muda
el
égimen de ida del ag o español. Se podní cambia
de égimen polí ico, incluso de sis ema, podn
de.;apa~
ece
la
polí ica u nan e y iciosa
pa a
eemplaza la
la dic adu a,
y
la
dic adu a da le paso a
la
soñada
República, y den o de
la
República, como den o de
la mona quía pe sis i a
el
enómeno, la adición social
del oliga ca.
No
se
hagan ilusiones
los
gobe nan es de hoy.
ni
los
que le sucedan,
España
es
cuna de caciques, cuna
nu~
ida de oliga cas. Esos
mismos
caciques de
i do
el
país,
son
los
que engañan y desmien en a oda noble
in ención gobe nado a,
esos
unan es
de
la pica esca
nacional
son
los
que di iden
y
ompen
la
es uc u a de
los
pa ides
y
es an alo a las ideologías. Esos
caci~
ques
son
los
que hicie on la polí ica del
íno
y del
ga~
o e, y mañana ha an
la
polí ica
de
la
o ación, de la
elección amañada, o de lo que
se
es ablezca, como modo
de
ein eg a nos a una no ma
de
ida polílica.
El
saneamien o
de
España
es a en pe mi i que las
masas ag a ias
se
o men obliga o iamen e,
pa a
de
en
~
de se del cazu o habil, que p es a, que gobiema y que
-
126
B.
GARCIA
MENeNDEZ
p edomina
en
los
pueblos, que
adula
y mien e en las ciu-
dades.
El
saneamien o de
la
ida nacional es a en ca o-
bia lo acciden al
de
la
ida del país, que
es
ompiendo
la
o ma ac ual en que
se
hace
la
polí ica u al, qui ando
del ambien e
de
dominio a
los
caciques de pueblo, aye
libe ales, de nomb e, de
la
· Unión Pa ió ica; hoy, epu-
blicanes de
la
República.
Esa
mul i ud de "sin e güen-
zas" que cub en
la
ep esen ación del país ag ícola, ade-
mas
de
que impiden
el
p og eso local de las poblacio-
nes
pequeñas, siemp e sos ienen el alo
de
la
ida mu-
nicipal, y debili an
el
concep o
de
odos
los
p oblemas,
engañan a odos
los
polí icos,
y,
an e odo, desmo ali-
zan a un pueblo, que nunca se acos umb a a o ma su
sen ida de cuidadanía.
An e
la
umba y
el
monumen o
de
Cos a di emos
ancamen e que
nos
a e güenza
la
al a de p epa ación
de
los
homb es y
de
las
as~ciaciones
ag ícolas
pa a
i-
i
una ida eu opea, de aciocinio, de p og eso. Sigue
la
población u al lo
mismo
que en
los
elias is es en
que ese iden e, condenaba y lanzaba o aciones llenas
de bondad
y
de
p o es a con a
el
cacique.
El
cacique
exis e, íe
y
se
esconde, claudica,
se
a as a y
se
ans-
o ma,
pa a
no deja
de
se cacique nunca.
Mien as
la
cul u a y
la
educación cí ica no le an-
en
la
men alidad en
la
gen e ag ícola, no lo
log a <i
ningún gobie no. Mien as las e o mas sociales no ha-_
gan
la
ida u al mas posible y mas higiénica, ein e-
g ando a
los
municipios aq'uellos hienes que de en an sus
"excepcionales" comp ado es; mien as las escuelas sean
--
LA
ESPA~A
RURAL
127
peo que
los
ba es y
los
cen es
-de
ec eo, no
se
puede
espe a que
"Juan"
i e
sus
lanas y
se
p esen e limpio.
En
odas las poblaciones ag ícolas eina hos ilidad
na-
u al de las inieblas,
se
hace
la
gue a a odo lo nue o,
se
ama
sob e odo a la u ina.
En
odos
los
pueblos
hay
caciques, po que
la
mu! i ud pueble ina los necesi a,
los
hace y p oclama.
La
mul i ud pueble ina quie e que
haya
siemp e un seño que, apa en emen e
haga
de con-
seje o y de ce eb o colec i o; un seño que eje za las
unciones de au o idad, que esc iba y i me
los
documen-
es en
los
que
se
hace
la
his o ia local; en
una
palab a,
que los monde y pele. Si
ese
seño
es
blanco~
odos blan-
cos;
si
neg o, odos neg es.
Dan
la sensación de g andes
manadas de bueyes que caminan hacia un pun o desco-
nocido, siemp e mansos, siemp e boyan es.
¿Qué
no malidad
es
ia
que
in
e esa
al
país?
¿Qué
le-
galidad
es
la
que bene icia y aumen a el alo del pue-
blo? ¿Cóm
o,
y has a dónde mani ies a
el
pueblo u-
al su in e és en e a
ese
p oblema ba ido y deba ido
en
los
pianos de
la
in eligencia y
del
ambien e polí-
ica?
C eemos que
al
país ag ícola,
al
púeblo español, le
in e esa, an e odo, las leyes polí icas que acaben p o-
undamen e,
de ini i am~n e,
con
el
caciquis np, oliga -
quías y adiciones. Polí icamen e, el pueblo u al, lo
que p ecisa
es
que
se
le conceda
la
libe ad de ac ua
...............
-
--.....---.._..__
--
- -
---
-
I
128
B.
G A R C 1 A M E N
É
N D E Z
po
sí solo,
sin
la
impues a di ección
de
los guiones
pue
;
ble inos,
de
los caciques,
que
a a és
de
odas
las
si-
uaciones se hace > ;-lóaeos,
y
que
en
odas
las
épocas
hacen
el
papel
pe niciosa
de
agen e y acili ones
de
la
polí ica p o esional,
de
indispensables men o es,
de
OJ
··
zados
di igen es, en
la
ida
de
los pueblos.
Si
hablamos
cla o, hemos
de
con esa
que
la
men a-
lidad
y
el
es ada
de
cul u a
de
los pueblos
y
íllas
es,
mas
que
lam
en able, e gonzoso.
No
po
culpa
de
ell
os
mismos, como se
achaca
acílmen e:
po
culpa
de
odos
los
elemen os ac i os
y
supe ades,
que
consien en
la
g a-
e
desp opo ción, el desni el espi i ual de las g andes ciu-
dades
con las zonas
del
país
eminen emen e pa io a,
a-
bajado
y
ap a.
No
es
culpa
de
las pequeñas poblaciones u ales que
sus habi an es incu an en
la
g an desg acia
de
la
in-
comp ensión,
a ando
sus idas a
la
u ina, en egando
su sang e a
la
usu a,
dandole
s e
x<:esi a
impo ancia a
las
ce emonias
de
banque es e inaugu aciones.
Los
pueblos ag ícolas no
han
conocido
o a
polí ica,
ni
la
conocen,
que
no
sea
la
de
las p omesas
y
la
de
las
decepciones;
no
conocen o os amigos
y
a o ecedo es
que
aquellos
que
p ecisamen e les
adulan,
diciendo
que
-el
campo
lo es
odo;
pe a
al
campo
sólo
dedican
de
e dad
el iempo
que
cues a ecoge los p o echos y go-
za los en
la
ciudad
con o able.
Los pueblos no conocen o o ho izon e
que
el
de
la
a alidad;
los municipíos u ales, sal o
algun
as
ejem-
pla es
y
hon osas excepciones, son o gamsmos coa a-
'
.• '
.·
LA
ESPA~A
RURAL
129
dos, que han pe dido s u signi icación democni ica;
c:en-
os bu ocní icos de ecaudación, donde
se
hacen cono-
ce las g andes colecciones legisla i as del
Pode
cen-
al, y donde
sólo
manda
el
in e é~
c ead01.
Los pueblos
u ales anidan
la
in ole ancia, po que no han. conoci-
do
o a disciplina del espí i u; sus en a e o eligiosa
la u ina,
ya
que sólo la u ina
es
el i o ejemplo
de
las
pe sona
s,
que en
cada
aldea ep esen an
la
cul u a:
-¿qué
culpa iene el niño que
obedece?-.
¿Acaso
no
es
esa la condición del niño?
Un
pueblo u al espa-
ñol, señalado en nues a ca a geog a ica al aza , iene
la
pe sonalidad
de
un niño, de un niño que an es de
c ee
y
de o ma se
ha
de
en ega
los
elemen os de
su
i alidad al o den de un some!imien o al oliga ca, que
hace ale
su
iqueza o su alen o, cuando no su ha-
bilidad.
Mien as l
os
pueblos u ales sean in e io
'
es,
como
ag upaciones sociales,
el
ulanisïno, impe a a, se a
el
dueño. Los que manejan
la
ida insigni ican e de
cada
localidad, son igual en oda
la
España
u al y ep e-
sen an
la
ue za polí ica mas i a.
No
lo
duden
los
po-
Ií icos de buena e,
si
es
que la buena e
ha
de con i-
i
con
la
polí ica.
Pa a
gobema bien un pueblo
es
p eciso que sea el
mismo
pueblo el que dic e y ace las
nmmas; que del
mismo
pueblo salgan
sus
gobe nan es.
Esa
es
la
ilusión que boy
se
b inda
al
co azón del ciu-
dadauo;
pe o
es
u
na
ilusión que cae a p on o, po que
oda ía no
se
ha
uel o a la no' malidad, y
los
caciques
agudos, pé idos, expe os, oma an
sus
medidas, sab an
9

130
B.
G A R C 1 A M E N
É
N D E Z
engaña , simula ;
aguan a a
bo ascas, pe o su gi an
con pode
y
con e iciencia.
La
única no malidad polí ica,
el
e dade o camino
pa a
i a una posible mani es ación del sen imien o
y
has~
a
una cie a o ien ación nacional, es a en p escindi ,
en
absolu o de "cuan os ele nen os han eje cido unciones
desin e esadas de alcaldes
y
"componedo es" de pue-
blos... Solamen e con una absolu a
y
adical enun-
cia
de
esas gen es,
se
sab ia, e dade amen e,
si
los
pueblos sumados,
el
país,
es
capaz
pa a
demos a
su
g ado
de
conciencia polí ica.
Es
posible que se llega a a comp oba que
la
polí-
ica pin o esca del ga o e
y
del o o comp ado po
ino lo epudie el pueblo u a1,
el
pueblo obedien e,
pe judicada
y
en ilecido
po
'
los
" ulanos"-4caciques
que se cuidan de p egona que los pueblos no es an p e-
pa ados
pa a
mo
s a se como pueblos, sino como mana-
das
a u didas y débiles.
EI pueblo
Oos
homb es y sus alo es} ienen concien-
cia
de
que exis en. Con mas o menos cul u a, el pueblo
i e
y p oduce. Con mas o menos alien o,
el
pueblo
se
mue e y ansía mas, y lle a
su
lucha. Só
lo
es necesa io
indica le un camino, deja les camina , piso eando las
alsas au éolas
de
los caciques que exis en a a és de
odos los momen os polí
icos
y
na
cionale
s.
Se
puede deci al o.
El
p opie a io
de
ie a, po adi-
ción inconscien e
y
secula ,
es
conse ado ; mejo dicho,
---
LA
ESPA~A
RURAL
131
eacciona io, ene
mi
go
ci
e que engan libe ades
lo
s que
le
a iendan
el
e enc cul i able o le enden
el
a~
ba
jo.
Conse ado es no po
el
ino
esc úpulo de conse a
el
de echo que les con ie e
el
í ulo
de
p opiedad, mal
ac e~
di ado po
el
uso que hacen de ella los que la abando-
nau o
1~
explo an excepcionalmen e; mas bien po
el
pe e so deseo de e que los que no
son
p opie a ios han
de o ma una cas a empob ecida y humiliada, siemp e
pendien e de
los
cap ichos o de las con eniencias
de
los
"amos".
Al
meno ono polí ico de conse adu ismol
se
adhie en en olun ad los que poseen la ie a
de
las al-
deas, y, po lo an o, ienen en sus mancs no solamen e
el
pode que ep esen a
el
pa imonio
de
los alles (que
ambién p ocu an que sea de ell os), aunque es o
sin
í-
ulos le
ga
l
es
que
lo
ac edi en;
el
alma y_la olun ad de
las gen es.
Na u almen e,
no
odos
los
p opie a ios son dignos
de
!a p opiedad. Los que no
son
egoís as y
dan
en obsequio
hacia las
dases
abajado as cuan o pueden, aicionan
a
lo~
debe es de "buen p opie a i
o", que son, en e o os,
llama "pelTos" a los segado es cuando piden mas sa-
la io; blas ema de
la
pa i a cuando l
es
e isa, iscal
i-za
y
les
exige,
y,
po úl imo, conside a que en
la
sociedad
la
misión especial, ul anacional,
es
se p opie a io, ene
í ulos de p opiedad.
De
p opi~dades
que
sc
iegan con
las aguas del canal que ingenió un Pigna elli,
desín e e~
sado y
nada
p opie a io;
de
p opiedades que en
el
zig~
zag
de
los
sigl06
no
es
posible encon a su a anque de
..
.
-
- -
·
.
.
132
B.
G A R C l A M E N
É
N D E Z
límpia y jus i icada concesión de uso y abuso, p opie a-
ios
de
ie as que
pa a
que p oduzcan y ep esen en el
alo que ienen han
de
da
cosechas, y an es han
de
asis i le b azos
pa a
cul i a las, maquinas y abonos.
Hay
a ias clases
de
p opie a i os: los g an des la i un-
dis as, los p opie a ios
de
pueblos y g andes he edades
cul i ables, y la masa p opie a ia cuya iqueza no es a
conside ada en
el
amilla amien o po mas de unos milla-
es
de
pese as. Los úl imos, que son los mas, como
son
los
menos p opie a ios,
es
deci , que suman. una masa g an-
diosa po odo
el
país,
pagan
y sopo an
la
injus ícia de
con ibui mas que
el
Ies o, que
los
que gozan
del
p ÍVÍ•
legio
de
deja
i i pueblos en e os
en
sus
eudos, o en
algunos casds has a
el
de echo
de
anda
po las calles.
Los p ime os g andes p opie a ios
son
los que han in en·
ado
la
ó mula de que
la
p opiedad
es
sag ada y
de
que
los
p opie a ios deben i i unidos ue emen e
pa a
echaza· oda co ien e de libe alismo.
No
con en os
con se
los
amos de casi
la
mi ad del
mapa
de
España
cul i ada, quisie an,
pa a
da
mas esplendo a sus
bla·
sones, ence a
el
sol
en
un saco y gua da lo, y saca
en·
as de
sus
ma a illosos bene icios. Ese conse adu ismo
no
es
o a cosa que
la
libe ad en bene icios de los g an-
des in e eses
de
unos pocos, con es icción de la líbe ·
ad
pública.
V
eamos
en
el
momen o ac ual que el juego
habil de pedi se esponsabilidades unos gobeman es a
o os p oduce luego lo que
se
llama impunismo, deseo
de
que las culpas g andes queden pe donadas, que los e o·
es
en que se
ha
mancillado
la
libe ad indi idual. y los
.....
LA
ESPA~A
RURAL
133
que
han
mal a ado, el in e és del pueblo, en su hacien-
da
y
en
su hono , queden bien do midos. EI impunismo
y
los
impunis as demues an
la
supe
i
en
c
ia
de la li-
be ad desen enada
pa
a
los
pocos, y man enimien o de
la
censu a y
de
las es icciones en
la
ida del pueblo.
lmpunismo
es
conse adu ismo "his ó ico , deseo
de
que
no
ocu a
nada,
de
que .la anquilidad apa en e
se
man-
enga a oda cos a
pa a
que los undamen os
de
la
socie-
dad
absu da en que
se
i e no padezcan no ablemen e.
Los e a enien es
al
po . mayo , amos del suelo español,
han de man ene su e o
su
con eniencia de nis de ese
es
anda e de in ansige
n{;ia
a que pos ienen acos um-
b ados las de echas españolas.
Debemos empeza po co'mp ende que el papel de
e a enien e
es
de una comodidad y
de
una b illan ez
social admi able.
Pueden
uma
se
ciga os
habano
s y
eneg
a
desde
los
bu acones con iden es del casino, de
la
jo nada legal
de
ocho ho as. Se puede muy bien i
en
au omó il y i i con cscandalo
de
lujo
pa
a luego que
solamen e que los que ienen
i
e as con ibuyan
al
Es a-
do, e incluso
pa a
o ma una nu ida pa e ·en
la
com-
posición
de
las ac uales co po aciones.
El
pueblo no
paga
con ibuciones con a eglo a
la
eo ia ba ba izan-
e de
esos
seño es que
se
in laman de pa io ismo, lla-
mando "descaminados'', "chusma" e insol en e
al
pue-
blo, que
es
el que consume los p oduc os de
la
ie a
!
··
¡
:,
140
B.
G A R C
A M E N N D E Z
Di ícilmen e puede os en a se es .a i ud
sin
habe a ai-
gado o as; di ícilmen e puede es abiliza se, oma mo-
imien o í mico y equilib ado
la
ida de una nacionali-
dad,
si
ese sen ido no es a gene alizado y pene ada den-
o del alma <:elec i a. Sen ida polí ico, que
es
pe sona-
lidad, a ención, ocación del debe , conocimien o del
de echo, gene osidad y disposición
pa a
ac ua
s1emp e
en pública y en p i ada con elación
al
in e és pe sonal
del indi iduo, y sin pe de la idea del comp omiso mo-
al que odos enemos con elación
al
in e és pública.
Con somb e o y co ba a
andan
muchos ciudadanos
que no conocen es e sen ida, que ele a y supe a
al
hom-
b e; milla es de ciudadanos p oba on en
la
his o ia polí-
ica de
España
que no solamen e no la ab igaban en su
seno, sino que
lo
desconside aban con desdén.
No
nos ex añe que en las aldeas es é plenamen e i -
gen
el
campo de donde pueden b o a esa lo cí ica,
a-
dian e, cuy
os
u os han de se
pa a
España
la
mejo
cosecha y el mejo alo .
La
"cazu e ía
"- alga
la
ase-,
acos umb a on al cacique,
al
monede a also, al
c imina"
al
co up o
ampa ado
po
el
peso
de
una p o-
ección inmo al,
al
"puche azo",
al
ac a
obada
y al-
seada, a
la
elección pin o esca d
el
ga o e y del pelle-
jo de ino.
El
"cazu o" es a acos umb ado a p esencia ies as,
inaugu aciones,
cac
hupinadas;
>das
di~ en es,
pe o
iguales, espec acula es,
sin
mas anscendencia; y des-
pués
de
es o, nunca
ha
medi ada ace ca de
si
su
po ; e-

LA
ESPA1il'A
RURAL
141
ni hab ía de co e pa eja con la demol
ición
del
equí~
oco de que
en
los
pueblos
se
ha
de do mi siemp e.
Po
e dade o amo
de
España,
po un debe
huma~
no y c is iano, po exigençia social, cuan os homb es
ie~
nen ibuna, ca ed a, pluma y acción deben dej
a
d'e
habla de g andes luminosas ho as
de
l mañana y
asis~
i con un plan.
Hacia
donde ma can
el
umbo las
pe soJ?.as
in e
l
igen~
es,
leídas, expe as de la ciudad, mi an los pueblos.
Po
lejanas que
se
hallen las aldeas se anas,
los
pueblos
i~
be e~os,
las coma cas ag ícolas, nunca es an an
lcdos
de
la
in luen,cia
de
la
palab a
y del esc i o. Se a cie o,
nd
podemos nega lo, que el país u al es a en una g an
in e io idad men al, en
la
mas desconsolado a ine cia.
Pe o
no an o ni an lejos que no pe ciba
su
misíón, muy
o a que
la
de
supedi a se a
la
molicie, a
la
mu mu a~
ción.
Las
pequeñas aldeas, siemp e imo a as y pue iles
como in an es que emen mas que ado an
al
p ecep o,
es an some idas a cie os ine i ables yugos; pe o
no
po
al a comple a
de
un deseo
de
mejo a y de alcanza
mas dignidad.
Es
el emo adicional a p escindi de
las no mas que en
cada
localidad pequeña
se
han
im~
pues o;
la
pue ilidad de conside a que ienen
anscen
~
dencia las pequeñas concep uaciones
de
la
plaza
ma~
yo ; pe o
el
pueblo u al
es
com
pe en e
pa a
ac ua ,
como
España
p ecisa en es a ac ualidad con usa,
de
la
·----
~~a i'm:W$1
.
--
-
"
~
--
142 B.
GARC!A
MEN~NDEZ
que
han
de
da
cla os y e minan es los azos
del
po -
eni .
Es
compe en e, po que
es
el pueblo
que
abaja
y
su e; él con ibuye
y
exis e sabiendo plenamen e que su
exis encia y
ida
es
de
g an
in e és
pa a
es uc u ación
de
la
sociedad. Si las escuelas son
nidal
de
mic obios,
y
muchos
de
sus Juga es
han
conocido épocas
de
ba ba•ie,
en las que
se
han
omen ado
la
iña y
la
disco dia, no
po
eso cie an comple amen e el acceso
de
esa
luz
dia-
ana
de
la
ciudad.
Los
pueblos u ales i en el is e inA
ie no
de
la
hipoc esía
y
de
la
coba día
espi i ual,
pam
que
esis a
el
caciquisD?-o
y
la
iolencia el i anuelo que
gobiema
amable;
y el odio en e las pe sonas
que
se co-
bijan
con disimulo
de
quienes lo omen an.
Es e
caciqu~~mo
ha
c ecido po que
desde
las
ciuda-
des se cnnen ó
pa a
c ea
el pedes al
de
glo ia
al
p o e-
sional
de
1a polí ica, y
el
p o esional
de
la
polí ica supo
pone en
la
calle
al
mO'Ilede o also,
al
co up o y
has a
el asesino; mien as
que
si
con enía a los ines
de
su
ban-
de a,
enca celó y pe siguió
al
l
ab ado
que
supo
se i -
me
an e
un de echo,
al
pueble ino,
que
cua! un oble se
deja
pa i
an es
que
dobla se.
Ese
caciquismo lo omen-
ó
la
ciudad
que,
desp eocupada
del alo
del
suelo,
en ió
al
campo
a
"con a
honib es",
pa a
dona
la
me -
ced
de
ep esen aciones y
galas
a
una
mul i ud
de
pe -
sonajes sólo
capaces
pa a
o ganiza
bien
la
uina
y
el
ba ullo. Si esos pode es
del
ingenio y
de
la
in eligencia
no hubie an enseñado en
las
aldeas
an os
pecados
ci i-
les y mo ales, en
las
aldeas
nunca
hubie a Ilegado a
oma
aíz
el icio
de
conside a a de e minadas pe so-
LA
ESPA~A
RURAL
143
nas "g andes in luencias"
pa a
las jun as y
pa a
el
a o~
pello. Si
los
Gobie nos
:V
los
polí icos hubie an legislado
bien
pa a
España, las escuelas u ales end ían
la
ma-
xima dependencia mo al con elación a la ida
dismi~
nuí
da
de
los
pueblos;
los
sace dó es y los p o esionales
del Es ado y el Municipio no
se
mezcla ían, con
es ensi~
ble dominid,
en
conduci --'-'Sin me e se en
nada-la
ida
de
los
pueblos, y
la
ida colec i a ag a ia se ía una ea-
lidad capaz po
sí
sola
dl!
habe c eado muchas i udes
cí ica
s.
Si en las aldeas no exis e sen ido polí ico no es culpa
en e a de las alc eas, sino de
los
gobe nan es, que
pa a
dis u a del
Pode
han conquis ado al país con la coac-
ción
y
el
sobo no
pa a
c ea mayo ía
de
alo cuan i a-
i o, peso mue o, !as e
en
la
ma cha de nues a ida y
nues a his o ia.
Es
posible que
los
pueblos, con
la
ex-
pe iencia de un
si
glo de pica esca polí ica, sus i uída po
un siglo
de
escuela y cul u a, en es e momen o
se
halla~
ían al ni el
de
Eu opa.
Pe o
man eniendo chozas in-
mundas po escuelas y o ,nen ando
el
es udio
de
am-
pea . leyes y en iquece y a o ece a agos, apa e de
que han ebajado
la
men alidad de
la
aza
pueble ina,
han es imulado esa genial descon ianza que
les
hace du-
da
de
odos y de odo.
Po
lo dem as, an e el' espec aculo
de
halago o zado,
de isonomías de pueblo, síemp e apa a osas y ca en es
de ealidad, en las ciudades y en
los
medios in elec uales
se
igno a, o no
se
comp ende bien, que esa mul i ud u-
al que
duda,
piensa, Iee y
se
en e a en medida mucho
--
.
.........
'·
144
B.
G A R C
A M E N
~
N D E Z
mas g ande de
lo
que
se
igu an las es adis icas; pe o
po mucho que comp endan y sien an, po mucha
com~
pe encia que engan
en
un
momen o
pa a
ac ua en
be~
ne icio
de
España,
el
dolo de un abajo mal
conside a~
do
y de un a o de engaño po pa e de los gobe nan es
les limi a a
la
ine cia.
Una
ine cia que se educe a es as
clasicas palab as de pueblo:
"An es
quie o
paga
mas
de
lo
que pago que pa icipa
ni
en e a me de
nada".
Así,
:se
da
el
caso que los Municipios españoles,
sal an~
do muy hon osas excepciones han es ada abandonades
de la acción pública concejil, po indi e encia
de
las
ma~
sas, y han sido gobe nados po concejales y alcaldes
e~
enganchados.
EL
SENTIDO
POLIT!~
CO
EN
EL
CAMPO
Indudablemen e que
España
es
el
país donde se
ca~
ece
de
o ma absolu a y ejempla
de
sen ida polí ica, y
a a os, de sen ida común.
No
iene explicación
el
es ada
med oso y es a ico
de
los pa ides y de las clases que
ni
siquie a cumplen con los debe es que
la
his o ia
no~
se~
ñala. Los polí icos mas en e ados hacen decla aciones
de gancho, con encionales,
pa a
esca a p es igio
o
gana
adep os,
La
masa del pueblo no sien e un
a an decidida po
ha
ce la e olución: no
la
ha
ce. Los
e oluciona ies mas decidides esul an se hoy las
pe s~
nas que po su na u aleza y ambien e pe enecen a los
ein a años del siglo xx,
en
l
os
que
España
no hizo
po~
I
1
{
,,
!.
CA
ESPA~A
RURAL
145
lí icamen e o a cosa que e ocede .
El
libe alismo
lo
p o esan
los
de
siemp e, algunos libe ales oman icos que
oda ía c een en que
la
Mona quía española podni
pa-
ece se a
la
inglesa en
sus
aspec os humanos y democni-
icos, y con es os unos cuan os conse ado es que en en
la
e ique a libe al una deco osa ep esen ación an e el
pueblo.
Pe o
la auna, la a
za
polí ica inc us ada a la
piel de España,
es
la
conse ado a,
la
egoís a.
Esa
gen e
que ele a "Dios,
Pa ia
y Mona quía", lo emplean
pa a
cub i su único
a an
de
o den o anquilidad: sob e
la
Pa ia,
sag ada
pa a
odos, ellos en solamen e
el
p e-
ex o
pa a
de auda
al
Es ada;
en
la
mona quía, la
ue za ep esen a i a que man endni i mes las ins i u-
cidnes adicionales capaces
9e
de ende
la
Jljus icia
de
la
a is oc acia e i o ial, y en
la
idea
de
Dios, no
en
la
idea sublime
de
la
paz,
de
la co dialidad y
de
la
gene osidad. Como buenos
conse ado ~
aman
el o den
con encional que pe mi e
la
libe ad sólo a las g andes
sociedades anónimas que monopolizan y enca ecen los
p oduc os
de
mayo consumo,
la
libe ad que pe mi e la
ele ación del p ecio
de
la ida a un g a e g ado
e i
que
esul a in e osínul el i i ;
la
libe ad que pe mi e a las
g andes asociaciones eligiosas eje ce odas las in luen-
cias, cons ui palacios y no con ibui ; la libe ad que
se
co iza con
el
p ecio
del
o o,
ya
en las sociedades hu-
manas donde ige el a iseísmo, sólo iene libe ad el
que iene pode , y sólo iene pode quien iene dine o.
Y el dine o lo iene quien lo iene, nunca
el
ob e o,
el
lo
-

·.
146
B.
G A R C 1 A M E N
N D E Z
p o eso , el lab ado ; nunca el ciudadano ibu a ia y
explo a do.
Ese conse adu ismo in ole an e, que ni an sólo
ha
sabido e oluciona lo su icien e
pa a
ene se a ni el del
día,
es
el
que siemp e, sin ol ida lo, epi e
la
idícula
ase
de:
"
¡Que
iene el caos"!.
..
El
caos
...
Supongo
que
esos
oglodi as
de
men aljdad in e io endnín no-
icia
de
lo que ep esen a esa ase. Indudablemen e sa-
b an que el "caos"
es
lo que ellos no alcan:e:an a com-
p ende
en
su a ea
de
aumen a
la
po encialidad del
ien e.
El
"caos" quie e deci
la
injus ícia,
el
deso den,
d
ba ullo. Si eso quie e deci
se
equi ocan.
Lo
que no
quie en
es
sali
de
es e :'caos" en que i imos, que sólo
con iene a
los
que i en espléndidamen e,
go:e:ando
de
una
sup ema<"
.ia
y
de
una in luencia que en un égimen
no mal de ida no pod ía .;
m.e ece .
El
"caos" no puede
eni a un pueblo donde abajamos una mino ia, donde
el égimen ibu a ia es cas igado y a bi a io, la de en-
ción y ocul ación
de
ie as un hecho, donde las g andes
sociedades. anónimas ienen pode es a al, en
in,
donde
el simple ciudadano iene que sopo a y i i en
la
in-
jus ícia y en desigualdad
de
condiciones
con
elación a
los
que llaman "descamisado" y "gen
e que no iene
que pe de ".
El
pueblo les en ega su Jana.
No
eman
los
g andes obsesionados
il
··caos".
Mayo
"caos"
a que
el
,egoís
mo
y los in e eses c eados han llegado no se cc-
noce a. Pueden i i
el
"caos"
ac ual y emen el
"caos"
u u o.
..
Tem
en el o d en na u al
de
las cosas y a un
hon ado modo .de c ea un pueblo.
La
injus ícia no al-
canza a nunca mayo es iun os que
los
de
la
España
ac ual.
x
El
e édi o
ag ieola
I
..
Du an e
el
siglo xix odas las aspi aciones
de
la
ida
inancie a
se
conc e a
ban
en
eso: e édi O Desde la cum-
b e del Es ado
los
homb es que ilaneja on el imonel
de su na e, pensa on y conc e a on odas sus soluciones
en
esa base:
el
c édi o.
C édi o
es
ccm ianza, sabe
que
el
que
ha
de me ece
ayuda cons i uye una i ud c eado a,
capaz
y sol en e,
pa a
la a ención que
se
le ese a, considenindole como
pe sona ac edi ada;
pa a
un
Es a
do,
es
con ianza en
su
suelo, con ianza en su adminis ación, con ianza en
su
p og ama
de
p oducción, con ianza en sus jueces y
en
sus
le~islado es
.
Camacho, Vüla e de, Gam,azo, es
polí icos que simbolizan
la
Hacienda
de
España
en
el
siglo
de
las menos posibilidades económicas, decían en
sus
exo dios,
en
sus eclamaciones pa lamen a ias, que
la ni elación, el p og eso y
la
salud económica del Es-
ado sólo admi ía
el
a amien o median e
el
c édi o.
El
Es ado necesi a del c édi o
pa a
se Es ado; po -
que
sin
él
no puede ene
ni
Ejé ci o,
ni
iqueza
ni
o den,
ni nada.
Un
Es ado
no debe in e umpi
su
ma cha po al a
de dine o; jamas debe pe de ca ego ía económica,
pa-
_
,.,
--
150
B.
G A R C A M E N
É
N D E Z
alizando sus ob as públicas, abs eniéndose de es e
modo
de
es imula
la
mul iplicación
de
la
iqueza.
La
ca ego ia econó nica
de
los
pueblos no
se
mide po
su
his o ia,
ni
po
la
e ilidad
de
sus campos,
ni
siquie a
po sus iquezas na u ales, sina po lo ac edi adas, po
la
con ianza que pueden inspi a a odos los demas pue-
blos del mundo.
El
Es ada
ac edi ada
es
el que
paga
pun ualmen e,
el
que lle a sus undaciones adminis a i as
sin
demo as
ni
e asos e gonzan es; el que a iende bien, es a es, con
sen idò jus o a odas sus necesidades po
el
o den azo-
nable
y
polí ica que si e
de
no ma a los Gobie nos.
A nues o juicio,
una
pe sona ac edi ada
es
lo mismo
una pe sona
de
con ianza que iene p ac icadas las i -
udes necesa ias
pa a
no
duda
de su esponsabilidad
mo al
y
de
su sol encia;
no
c eemos que pe sona ac edi-
ada
sea solamen e
el
que posee, quien gua da
hajo
su
dominío p opiedades
y
alo es, sina aquel que
cada
día
accionando
y
labo ando egis a
en
su
his o ia pe sonal
la ga
y
con olada, los mo i os que piden oda ayuda.
EI alo del homb e es a, a eces, mas en
la
hones a
calidad desconocida
del
abajado
conscien e y p o-
duc o , que en
la
des acada pe sonalidad de quien goza
-se
clan
casos--de
epu ación o jada con el golpe in-
sis en e del-elogio
y
buen juicio de muchas pe sonas una-
nimes en el clamo bueno, como lo son en
d
mala.
Has a
el
momen o, mien as
la
ida no ans o me la
eo ía del c édi a, la pe sona comp endida den o de
LA
ESPA~A
RURAL
157
p opíedades, y esas p opiedades ex1gnan po pa e de
los obligades a man ene las y cul i a las, necesidades
de cul i o y de acción, y
pa a
es o
es
p eciso dine o.
Y el dine o, bas a hoy, no lo clan
ni
el Banco
de
Es--
paña
ni
los
demas Bancos p i ades. Los Pósi os lo die-
an en una p opo ción pequeña en la medida que el
campo necesi a.
Es
p eciso
acaba
con
el
égimen hi-
po eca ies, que a unos po igno ancia y a o os po
mis~
ia,
los
a a
y
los
lle a a la
.uina.
Es
p ecisÒ
que
la
usu-
a
dis azada de las aldeas e mine, c eando
un
Banco
N acíonal
Ag ano,
un égimen
de
c édi o con olada
po
el
Es ada
y que
dé
acilidades
al
campesino p o-
duc o . Que cese la obligación
de
los Bancos p i ados
de
negocia •le as de cambio, con una o dos i mas a
no en a días, y que el
Es ada
les au o ice
pa a
emi i
p és amos sob e la ga an ia de los p oduc es, o el
Es-
ada
que sea la ga an ía de
los
p oduc o es.
El
e da-
cle o
c édi o e i o ial que
baga
i nposible
al
dueño
la
en a, el empeño o
la
hipo eca, y que a
la
ez, con
la
p opiedad de endida y
sana
le o ezca una buena ayu-
da. Exis e en
el
campo la con icción
de
que sólo
se
ac edi a en
España
la
i ulación legí ima
de
la
p o-
piedad, nunca a
la
hono abilidad y
al
e dade a es-
ue zo del abajado . Y es a con icción es a undada
en lo mal que
se
aplica
la
eo ia del c édi o y
del
c édi-
o y del p és amo. Pedimos desde es e lib o sencillo y
u al a
la
Banca
que piense y medi e en coloca unos
millones, ga an izados y asegu ados en buena o ma
en el campo, aunque
pa a
ello los banquè os ambién
1

ll
,
158
B.
G A R C A M E N É N D E Z
engan que e oluciona algo
su
.s mé odos
de
abajo y
de
ope a . Se pa e del supues o
de
que el
Es ado
ha
de
c ea dos o es millones, cua o o cinco miliones
de
p opie a ios, que aumen anin el po encial
de
la
ique~
za, y, po lo an o,
que
indi ec amen e a o ezcan
la
economía y
la
Banca;
y
de
que es a c eació
n.
legí ima.
a aigada y que ida po el pueblo, cons i uï a en el po -
eni
la
base e ec i a de odo p esupues o, de odo
in en~
a io de iqueza. C eo que
la
Banca
no
ha
de ehuí esa
colabo ación.
EI
"Dia io de Bu gos", dia io de los que
yo
me
si o y les si o
pa a
qa
mis
cons an es llamadas
de ag o, paladín cas ellano, publicó hace pocos días, con
mo i o
de
una o iginal e in e esan e in o mación comen-
ada
del ilus e economis a y esc i o
Don
Dionisio
Pé ez, un a ículo que po su in e és con elación
al
c édi o hemos
de
copia las siguien es líneas, exp esi as
de
un
al o cdncep o del c édi o:
"EI
concep o del c édi o que
ha
c is alizado en
Eu-
opa
se
unda inexo ablemen e en
la
necesidad, en
la
exigencia, en
la
pe sis encia de
la
ga an ia. Luego
no
es
c édi o.
Es
el
concep o milena io, ances al,
p oce~
den e
de
la ca e na del p imi i o oglodi a o
de
la
ca~
baña
del lacus e que, segu amen e,
ya
p ac icaban las
a es de
la
usu a, poniendo a édi o
la
en ega
sin
com~
pensación inmedia a, sin p ecio
pagado
en el ac o, de
los
u os de sus cazas o sus pescas. A a és
de
odas
las ci iliaciones ha llegado has a noso os y pe du a en
los Bancos mas mode namen e o ganizados
de
Eu ~
pa,
es e concep o del c édi o p enda io. Shylock, el
'
._..
·-
__
-
LA
ESPA~A
RURAL
159
me cade de V enecia que inmo aliza a Shakespea e,
cambiando
de
emoción an e
la
idea
de
ecob a su
di~
ne o ocado en
came
i a y sang an e de su deudo ,
no
es
un mi o
de
iempos pasados. Vi e en nues a
so~
ciedad, es a
ampa ado
po nues as leyes, anquilizan
su
conciencia nues as doc inas eligiosas y nues os
p incipios polí icos.
Cada
día
le
eis
ins ala se as las
en anillas de despacho de Bancos y casas
de
cambio.
Si ope a en nomb e
de
la
bene iciencia pública, le
e~
éis pone es e í ulo a su es ablecimien o:
"Mon e
de
Piedad"
...
Se
le llama
de
piedad
al
a eba o y
baja
alo ación
de
la
ga an ia p enda ia y
al
cob o
de
un
in e és no meno del cinco o el
seis
po cien o. Y así,
no
ya
el p és amo
de
can idades iles a los humildes y
a
los
desconocidos, sino odas las o mas del c édi o
que se o ganizan en
Eu opa:
ban ca io, indlis ial,
ag í~
cola, e i o ial...
¿Qué
mas? Vis eis
ha
ce
poco
qu<'
pa a
hace un p és amo uin a una g an nación que
se
llama
España-mas
que p és amo
pa a
ab i un
c é~
di o-.
se le exigió que deposi a a an icipadamen e en
Lond es. ue a de su dominio e i O' ial, es millones
de lib as es e linas... Y espondían.
de
ese
c édi o
qui~
nien os
mil
kilóme os cuad ados de e i o io y ein i-
dós mill ones de españoles ...
Mas
de
la
mi ad "
de
la
Vida
económica española
es a consolidada sob e es a e umban e palab a,
eja~
do a y ab umado a como una losa
de
plomo: "hipo e-
ca".
Si examinais un balance de un Banco de España,
encom: a éis que mien as las cuen as co ien es--es o
...
-l
160
B.
GARC!A
MEN~NDEl
es,
el dine o p opiedad
de
los
clien es-,
se han
educi~
do a menos
de
ochocien os millones
de
pese as, las cuen- '
as
de
c édi o con ga an ía .de alo es exceden de
mil
millones y
los
p és amos en cuen as o paga és con ga an-
_ ía, exceden de doscien os millones. Y así, en
los
demas
Bancos semio iciales: Hipo eca ia de C édi o Indus ial,
de C édi o Ex e io y mas aún,
en
la
banca
pa
· icula .
Pa a
sus en a es e a iÍugio
de
mal disimulada usu-
a, se
ha
di inizado es e o o
e'lTo
económico
al
que
llamamos "aho o".
Se
le
enal ece cons an emen e an e
las muchedumb es; lo han can ada
los
poe as en odas
p emiadas en ce amen
es
públicos;
se
le inculca a
!os
niños en las escuelas como una i ud angelical, mas
que humana. A eces se le disculpa
con
es e o o con-
cep o económico: "p e isión ".
Se
ha
ol idado que en
la
edad
apos ólica, los p ime os c is ianos llamaban
al
p és amo "codicia" y
al
aho o "a a ícia", con
una
so p enden e isión, no
ya
de
la
ep esen ación espi i-
ual de ambos concep os an e la conciencia humana,
sino de su ala económico y social.
En
cambio, el c édi o, . al como
ha
comenzad~
a
p ac ica se en
los
Es ados Unidos,
el
c édi o sin hipo e-;a
ni
e ención
de
p enda, ni ga an ía mobilia ia,
ni
ap ~
hensión
de
cosechas o u os;
el
c édi o po pu a es i-
mación del alo mo al o in elec ual
de
cada
ciuda-
dano;
el c édi o o ganizado como un se i cio social,
como
se
acili a a odos
la
jus ícia,
la
cul u a,
el
o den
público o la de ensa e i o ial, pod ía llega a se ,
sin
duda, mas que un es ado económico, una eligíón del
..
L A E
SP
A R A R U R
AL
. 161
hono . Y a en la Uni e sidad de Pa ís
se
ha
copiado
el
mé odo yanqui
de
concede c édi os y p es a dine
os
sob e
la
e
de
su palab a, a
los
es udian es pob es, que
paga an
cuando hayan e minado sus ca e as y
ha
yan
c ea do hienes p opi
os.
T ambién aquí
se
quiso
ha
ce
una aducción de es a no edad.
No
es a la solución
en
ese y o os hechos aislados.
Es
p eciso muda undamen almen e
el
concep o' que
Eu opa iene de
esos
é minos de
la
écnica banca ia :
c édi o y
ahoo o.
Cuando
el
p o eso Honegge
nos
ha-
bla
de
"c édi o c eado "
nos
sugie e como una posibi-
lidad, la isíón de odas las iquezas c eadas y acumu-
ladas po la
Humanidad
sob e la ie a pues as a dis-
posición,
sin
limi aciones usu a ias,
de
odos los que
piensan, odos
los
que es udian, odos lo
·s
que abajan.
odos
los
que alien an iluminados po
la
obsesión de se
algo mas que anseún es
gozadO'
es
de las delicias ma-
e iales
de
la
ida".
Es e abajo
de
don Dionisio Pé ez, e ela lo lejos
que
se
hallan nues os banque os, po hoy, de apo a
la e dade a colabo ación que p ecisa a
España
en su
enacimien o.
CREDITO
Y
PRESTAMO
Se ún
la
idea habi ual de
la
palab a, suele com-
p ende se
hajo
la
denominación de c édi o
la
ccm ianza
de
que goza
la
pe sona obligada a una p es ación
u-
u a en
el
animo
de
aquel que iene de echo a ella,
es
11
162
B.
G A R C
A M E N
É
N D E Z
deci , la con ianza que o o ga el ac eedo al deudo .
Pe o
la expe iencia dia ia enseña que
el
ac eedo mas
bien suele ab iga descon ianza que con ianza
es-
pec o a la capacidad
de
pago del deudo , y,
en
conse-
cuencia, exige
de
és e de e minadas ga an ías
pa a
p o-
ege se
lo
mas cumplidamen e posible con a pé didas
emanadas
de
la elación iducia ia.
Po
lo
an o, la
con ianza del ac eedo
no
es elemen o
de
impo ancia
decisi a
en
la esencia del c édi o.
En
ealidad, el c é-
di o es iba
.en
una p es ación que
se
hace a o a pe so-
na, bajo la condición de uña p es ación ecíp oca
en
el
u u o.
Pe o
oda ía
son
necesa ias o as condiciones.
La
p es ación se e ie e únicamen e a la en ega
de
una
cosa,
no
a una p es ación
de
ob as y se icios. Cuando
un
empleada deja de pe cibi
su
habe has a
in
de
mes
no
se
dice que has a dicha echa, o o gando
un
c édi o a
su
p incipal.
Tal
a i mación se ia inexac a,
po que
la
p es ación a que iene obligado
es
el aba-
jo de un
mes
comple o,
y
sólo
al e mina dicho
pla.Zo
ence la p es aci6n ecíp oca.
Si
el pago
de
és a ue a
di e ido po mas iempo, en onces
sí
que end ía Juga
una concesión
de
c édi o po
pa e
del empleado.
Los
Códigos ci iles es ablecen,
de
modo exp eso, que cuan-
do
la
e ibución po se icios se compu e po pe íodos
de
iempo, ha
de
&a is ace se
después
de
anscu ido
cada
uno
de
és os.
Pe o
cuando el habe
se
ha
de
pa-
ga mas adelan ado, al p incipio
de
un
mes
o
de
un
imes e, como
es
el caso
de
los
unciona ios del Es a-
do,
se
ac edi a una can idad
de
dine o
al
obligado a
la

LA
ESPARA
RURAL
163
p es ación, consis iendo la obligación ecíp oca
en
el
cumplimien o de
la
p es ación misma.
Es a
p es ación de
se ici
os
alcanza has
a
un de e minado
mom
en o u u o;
pe o
se
inicia inmedia amen e, y cons i uye una unidad
po
cada
lapso de iempo a que
se
e ie e el
pago
de ha-
be es. Desde el pun o
de
is a económico y
pa a
que
el
concep o de c édi o sea uni o me, conside a emos
el
ca~o
an edicho como una ope ación de débi o especialmen e
egulada, y no como una ope ación de c édi o, pues
en
és a, an o
la
p es ación p esen e como la u u a se e-
ie en a cosas. P ecisa añadi oda ía al concep o
de
c édi o, una nue a no a:
la
cosa ac edi ada debe
pa-
sa a p opiedad del que la ecibe.
En
consecuencia, el
alquile- , el
a
endamien o y la p enda no igu an en e
las ope aciones
de
c édi o, po que
el
de echo
de
p o-
piedad del a endado o p es a a io .pennanece in ac-
o, y
al
e mina se la elaci6n con ac ual ecupe a és e,
nue amen e,
la
hacienda o
la
cosa que le pe enece.
ónicamen e el p ecio de alquile o el censo de a enda-
mien o de engado puede se ,
en
ci cuns ancias, obje o
de c édi o (Lexis).
El
p és amo
es
la
o ma mas sencilla y,
al
mismo
iempo, la mas gene alizada
de
las ope acio
nes
de
c é-
di o.
En
muchos casos,
el
p es amis a exige una asegu a-
ción especial
pa a
su
de echo. Viene a llena , especial-
_.
164
B.
G A R C
A M E N
N D E Z
men e, es e obje o, cuando
se
a a
de
una dpe ación
a la go...plazo, la hipo eca cons i uída sob e una p o-
piedad inmueble.
En
las ope aciones me can iles co·
ien es, po
el
con a io, se ecu e a
la
pigno ación de
me cancías o de alo es en Balsa. Sin emba go, des-
empeña ambién
en
es e o den
de
casas un impo an e
pepel
el
me o c édi o pe sonal, que ambién puede
~e
e es ida median e
la
caución o ianza.
Ac ualmen e se es ima que el p és amo es solici ado
po quien lo ecibe.
Mas
, des
de
el
pun o
de
is a eco-
nómico, p ecisa dis ingui ambién
los
p és amos o e-
cidos o p opues os, igu ando especialmen e
en
es a
ca~
ego ía los depósi os banca ies, can idades
de
dine o
que
se
ans ie en a los Bancos, no sólo
pa a
su
cus o-
dia, sino
pa a
su ap o echamien o, con o sin in e és, en
de e minadas condiciones de de olución de
la
misma
suma (Lexis).
En
úl ima é mino, desde
el
pun o
de
is a del
Ban
-
co,
los
depósi os son p és amos solici ados,
ya
que
el
Banco decla a exp esamen e que
se
halla dispues o a
admi i los, y
en
in e és
de
su emp esa desea que
es os
p és amos alcancen
la
. can idad mas ele ada posible.
Los p és amos sin in e és apenas
si
o ecen en
la
ida
me can il o a onna que
la
de
depósi os inmedia amen-
e ealizables, en cuyo caso
el
Banco, en Juga
de
los :n-
e eses, p es a, po egla gene al, a
los
deposi an es,
~
-~
~
'
LA
ESPARA
RURAL
165
semc10s
de
caja,
especialme¡1 e en las ope aciones de
cheques y gi os.
En
los es an es casos,
los
in
. e eses que
han de se sa is echos po el deudo
son
obje o de li-
b e con enio con
el
ac eedo sin mas limi aciones que
las impues as po las leyes ela i as a la usu a. Cuando
no
se
con iene en con a io, los in e eses hab an
de
sa-
i
s ace se al e mina
cada
año, o an es
si,
con an e io-
idad a es e plazo, ué de uel o
el
impo e del p és a-
md.
T ambién puede con eni se que los in e e
ses
sean
descon ados p e iamen e del capi al cons i uí do
e¡¡
p és amo, en cuyo caso
el
deudo no ecibe comple a
dicha can idad, pe o debe de ol e la ín eg amen e.
Apa e
de
los in e eses ambién suele es ablece se
el
pago
de cie a comisión, po una sola ez,
al
e i ica -
se
el
p és amo (Lexis).
/
XI
Pa.z.
Uni.ón
y
T aLajo.