scieee Open visual document viewer

La España rural : hambre de tierra y sed de justicia

García-Menéndez, B.

Full text

J. M. Yagile•, Edi o -Mad id. . .. -· NWOLA S ALEX ANDR OVI'FCH ROMANOFF dudadano so é ico Po JACK WILKENS P ólogo de E. BARRIOBERO P ecío 4 p as. Jack Vilkens es el seudónimo que cobija un compa io a nues o, in- épido y cosmopoli a, espi i u a en- u e a, que en buena ho a ompió con los maldes es ingides de la España bo bònica y paseó po el mundo sus inquie udes. En Rusia, que eco ió en odas di e ciones, conodó a Lenin y T o s- ky, y se elacionó di ec amen e con los ac o es c e la agedia impe ia- lis a. Basandose en es a in o mación única, con mpa cialidad y concien- cia digna de encomio, ~sc ibió es a ob a, que cons i uye uno de los do- cumen es his ó icos con empo a- neos mas in e esan es y, como dh ·e Ba iobe o en su p ólogo, una apo - ación a la li e a u a nacional. Pedidos a su lib e o mas p óximo I ' l ( J · )¡ ' ,, 1 I '• ..., ' . -.;.. ( , . ·. 95.0·7 .. B. GAR.CIA,MENENDEZ ·l ---· 9507 LA ESP AÑ A R. UR. AL (Hamb e de ie a y sed de jus ícia) • J. M. 8 YAG'OES, EDITOR M A D R I D ,, J .· De echoo de ep oducción y de a• ducción ese Tadoa pa a o dos lo a pa , •••• incluso Ho landa y N o ueia· Queda hec ho el depóoí o que ma ca la ley Copy igb1 by Boni acio Ga - cía-Man~ndez 19¡Sl. P ime a cdidón Tallo 11 TipojdJico• V'eluco , Mel~ndu V'aldlo, 52.-Mad ld PRÚLOGO En es e lib o, que pongo en manos del público, no p e endo hace o a cosa que es imula a los homb €!3 de la ciudad, pa a que despie en sus a anes y co dia lidades hacia el campo. Es un lib o de sencilla enaci- dad u alis a, p eocupación de un in e és y de un p o- blema na cio nal, que en es a época, cuando oda Eu o- pa lo ha esuel o, comienza a in e esa nos. Po los an- eceden es que euno en es e lib o. se comp ueba que el p oblema de la lie a exis e en un es ado de penu ia y de abandono e gonzoso y que el alma ebelde del campesino es a o mada po el exceso de a o que el égimen caído dió a los e a enien es, a los a i s óc a- as adulones, y a los del la ocinio de bienes comuna- les. Va a sali es e lib o, sin se es udio, sino nue a ex- posición y ecogida de clama es y hechos, cuando la Re o ma A g a ia se a p omulgada, y, a la ez, discu- ida en las Co es Cons i uyen es. H oy, se hace u gen e, pedi a los idealis as que la- bo e n con "hechos" pa a la España Ru al: a las o - ganizaciones sociales, sindicales y coope a i as 'del cam- po, que c ezcan y se hagan jue ies pa a el come ido que les espe a. A los líde es, que abandonen la ac ica egoís a de semb a ideologías pa a ecoge o os; a los polí icos y pa idos que hagan jus ícia a la ie a y a sus homb es. Que unos y o os hagamos de España "a icana", pob e y sin egadío, una qación p óspe a, ecunda y eu opea. Es e lib o no iene o o a dn. EL AUTOR. 11 HAMBRE DE TIERRA La di asión de la p opiedad en Ei!paña. An eceden es y L.ecL.oi! An es que el comunismo libe a io, en España , que en nada se pa ece a la si uación de Rusia, se pueden apidamen e oma soluciones de ca ac e social, adi- cales, ans o mado as, jus icie as. No hay que da le impo ancia a odo mdVimien o ex emis a, ni debe asus- a el comunismo libe a io. Siemp e he c eído y de ello engo una p o unda con icción, que no podemos i a una sociedad plena e idealmen e comunis a; menos que eso, a una sociedad humana del ipo socialis a ha de a - da se mucho iempo, pues, aunque la economía y el acaso del capi alismo es imulan a un égimen eno a- do , pe o ni el homb e español iene las condiciones de hamb ien o y some ido del uso, ni la geog a ia poü i- ca española se pa ece a la del país mas in ensamen e ex ao dina io del mundo. C eo mas. Que, siendo el se cialismo la en u a polí ica del géne o humano, ha de se siemp e el egoísmo indi idual, el sen imien d de po- sesión, el que esis i a a las clases campesinas a un a an- ce g ande. Y lo c eo así, po que en el ondo de cada campesino español exis e un alma incapaz de o as e- beldías, ni o as suges iones, que no sean pu amen e de o den ma e _ial, de al. sue e, que, log ada una dis i- . 18 B. G A R C A M E N~ N D E Z al juicio del ex- ec o de aquella Uni e sidad D. Luis Maldonado. "1. 0 Exis e el hecho y pod í a ci a casos, especia!- men e de los úl imes años del siglo pasado y comienzo3 de és e, no solamen e de inoas, sino de pueblos de se- ño íos adqui idos po ecinos o en e os. 2. 0 El hecho no se da con g an ecuencia, pe o <:en inúa ealizandose; hace pocos días, el ecinda io de San Muñoz, e minó de comp a el é mino muni- cipal en 1.750.000 pese as. 3. 0 Las comp as de mayo impo ancia las a o e- cie on usu e os en iquecidos que, habiendo p es ado en sus comienzos con ele ado in e és, lo hicie on en es os casos con un édi o módico (5 ó 6 po I 00) y sin o a ga an ía que un ecibo en papel simple. Aho a los Bancos locales a an de a o ece es a s ope aciones; pe o odos elles son de una imidez ex ao dina ia eu que se mul iplica, mas que se suma la de cada uno de los seño es del Consejo. 4. 0 Es a s ope aciones, en cuan o al endedo , se e i ican al con ado y, en cuan o el p és amo pa a el pago del p ecio, a plazos y con odo géne o de acili· dades pa a el pago cuando el p es amis a no es una en- idad colec i a y pue il. 5. 0 La Caja de Aho os, unida al Mon e de Pieda ¡ de Salamanca, ha acili ada alguna de es as ope acione3 y o as a ias la he mosa ins i ución de la Caja C espo Hesccín pa a lab ado es y ganade os; pe o a¡pbas (p es- ando a un mínimo in e és-la de C. Rescón al 2 po I :. " :l LA ESPA~A RURAL 19 I 00--) ienen eglamen a iamen e que hace lo en esc i~ u a pública y con ga an ías que di icul an mucho las ope aciones. Rei e o que quienes han acili ado mas esas emancipaciones de colonos y ecinos son los usu~ e os en iquecidos, los cuales no han enido que lamen~ a ninguna qüieb a y han cob ado siemp e y muchas eces an es de lo que espe aban, cuando los comp a~ clo es, emig ando en masa a Amé ica, han en iado el impo e de sus deudas en es o cua o años." BADAJOZ. El conocido p opie a io ex emeño D. Ped o Delga~ do, se mani ies a an e el p oblema de la di usión de la p opiedad p i ada, del siguien e modo: "Ha habido, hoy hab a incas de g an ex ensión que han sido adqui~ idas unas eces po colonos o a enda a ios, o as po pe sonas de la coma ca donde adican aquéllos y que han sido subdi idídos según las con eniencias de los adqui en es. A la p egun a segunda con es a é mani~ es andole que ales ope aciones se ealizan desde hace mucho iempo, que en los años de la g Je a adqui ió es e enómeno alguna in en.sidad, habiéndose, luegp, encalmado y pa alizado como consecuenda de la c i~ sis mone a ia, c isis de alo es y c isis de odo. A la e ~ ce a, no hay ó ganos que omen en o auxilien es a cues~ ión. Los sindica os ca ólicos ag a ios es un ideal que incluyen en sus p og amas y que han in en ado log a • I I i 20 B. G A R C A M E N É N D E l en es a coma ca y egión, y no han conseguido casi nada po al a de disponibilidades. A unos ein icinco kilóme os de Villanue a de la Se ena (Badajoz) exis e un puebleci o pequeño llamado Acede a y en cuyo é mino iene ex ensas p opiedades el excelen ísimo seño Ma qués de Go bea. A la e minación de la gue a eu opea, cuando los p oblemas sociales se agudizaban como epe cusión de lo que ocu ía en Rusia, el e e ido seño Ma qués endió dos dehesas a los a enda a ios que enía la menc10nada illa y de O ellana la Vieja. Los a en- da a ios e an una Sociedad o mada po lab ado es de mas o menos desahogada posición, que hacían la ex- plo ación di ec amen e y que al pasa a se p dpie a ios (aun con los g andes incon enien es que pa a ello han enido) han mejo ado su condición no ablemen e, y las incas que an es, a endadas, amenazaban se esquilma- das en co o plazo po un cul i o espoliado , son hCI}' cuidadas con esme o, y a la ez que les sacan el maxi- mum de p oducción aumen an su s ock en e ilizan es. Digo an es, que apesa de los g andes incon enien es po que el seño Go bea les exigió el pagq al con ado, y como no había ninguna en idad banca ia que les a o e- cie a y el saca dine o del Banco de España es cosa an di ícil a los pequeños p opie a ios, u ie on, po conse- cuencia lógica, que cae en las ga as de la usu a, de las cuales, y aunque disminuídas las can idades, siguen siendo p isione os, iendo po es a causa muy me ma- d~s sus uen es de in¡ eso. ., .. LA ESPA~A RURAL 21 El p ecio pues o a es as incas ué ap oximadamen~ e el que esul aba de capi aliza las, dandole alo pa a que la en a que pagaban ue a un cinco po cien o. Es e hecho no ha sido imi ado desg aciadamen e po ningún p opie a io mas de es a egión, pues odos, al pasa la agudización del p oblema so<:ial ag a io, no só lo siguen o eciend o esis encia a la pa celación, sino que aumen an el alo de los a endamien os con odo el . eca go de con ibución que l es ha impues o el ca as~ o y algo mas, con lo que se hace la ida imposible a los que abajan y ademas-queda bu lada el obje o que se buscó al ca as a , o sea que paga a el que u ie a. Po la echa an es ci ada y algo pos e io , dos seño· es de Mad igalejos, p opie aTÍos de milla es de e e~ no de mon e, limí o e a la p o incia de Badajoz, pues sólo dis an de Villanue a unos quince kilóme os, co~ menza on a ende po ciones de e eno, que ue on comp adas po modes os abajado es. Es os seño es han buscado el negocio en la sed de p opiedad que iene la clase p opie a ia y media, y han endido, a p ec10 ele ado. En esum en : hay en oda la eg1on inmensos deseos de que sea un hecho la di isión de las g andes p opie~ dades y se ía con enien e, po que p ac icamen e se oh~ se a que al di idi se una p opiedad g ande en a ias p opo ciones, odas és as aumen an g andemen e en p o- ducción y alo en azón de conjun o. Ah o a bien; de no c ea una en idad banca ia que a o ezca es as o'pe~ aciones, hab a siemp e el pelig o de que los nue os 22 B. GARCiA MEN~NDEZ p opie a ios no se desen uel an bien, pues la al a de capi al les ha a se íc imas de la usu a. Un in o me sob e pa celación, ex enso, •p opo ciol- na a la Jun a de Colonización el seño conde de To-- epila es, del cua! ex ac amos es as in e esan es con- side aciones: Pe o se enajenan los p opi os con no- ona disipación y desacie o, c eando una nue a gene- ación de icos imp o isados po la desamo ización que adquie en cuan iosos e enos, p i ando al pueblo de la copa icipación en el dis u e, ha:s a el pun o de que pue- blos como el de F egenal, con una inmensa y ela i a- men e e az ex ensión de hienes p opios, casi oda ella pasó a pode de haceudados o as e os, quedando una insigni ican e po ción epa ida a censo en e el b ace o, que en posee una sue e p oceden e de aquella dehesa de p opios unda su bienes a , pues aunque e an de ín- ima condición, la cons ancia y el cul i o las ha pobla- do en su mayo pa e de oli os, y las ha hecho adecua- das pa a el cul i o de ce eales. Sólo le es an al pueblo unos quiñones de un cen ena de hec a eas, que u ie on secula es alco noques, descuajados hoy en absolu a po la codicia de leñado es y el desampa o de su gua de- ia. Mas a en os los nue os p opie a ios a su med o pe sonal que a las penu ias del p ole a iado, e in lu- enciado és e poco a poco po doc inas y p edicacio-- nes que halagan sus na u ales anhelos, ue on acen- míndose las di e gencias, y al pa que mennaba el endimien o ú il del peón ag ícola, exigía mayo e- mune ación, que el p opie a io compensaba aho ando ~-- - -- _I LA ESPA~A RURAL 23 ope a ios y enca eciendo sus p oduc os, e minando po desis i en su mayo ía de la ad ninis ación de sus io- cas, eng osando unos el absen ismo co esano y en e- • gados o os al dolce a nien e. Como es na u al, el co- lono, que en la mayo ía de los casos pa icipa del do- ble ca ac e de lab ado y de b ace o, ocupa menO'S b azos que el p opie a io, pues se enca ga de hace po sí-sob e odo los de Oli a d'e Je ez, labo iosos y so- dalizados cual no o os-la m-; y.o. pa e de las labo es y aun no pocas de la gua de ía de ganados, e i ando en cuan o pueden el pago de sala ios, que desqui an con su pe sonal es ue zo, sumiendo así en el pa o o - zoso en dila adas épocas ·del año a g an núme o de b ace os, que acuden a las au o idades en demanda de ocupación, y no pudiéndosela da los epa e en e los p opie a ios. El p és amo pigno a icio, el mas p ac- ico y ú il pa a el pequeño lab ado , equie e almacenes de depósi o, e c., e c., que no es an al alcance de las Cajas, po lo que sus p és amos p e e en es son los hi- po eca ios, que si bien ú iles al pequeño p opie a io, al con e i se casi en única o ma de p és amo, desna u ali. za on el e dade o espí i u de las Cajas Ru ales y las causas de e minan es de su undación. A la somb a de la Caja Ru al, y pa a ex ende su Tadio de acción al p ole a iado, se c eó una ins i ución ilial Hamada Pa o- na o Ob e o, que omaba ie as en a endamien o y las .. epa ía en e los b ace os sin luc o alguno y sólo el cos o a p o a a de la en a; pe o la es e ilidad de uno de los años ag ícolas y la escasa p obidad de los colo- ¡ I l l 24 B. G A R C A M E N l N D E Z nos dió al as e con el ensayo, que ago ó el capi al un- dacional p oceden e de donaciones de la Caja y de pa icula es. dolo oso ensayo que engend ó el mas ne- g o pesimismo, sin que el desengaño p o enien e de aquél haya dejado los anímos dispues os a la mas le e en a i a". Aunque aquí la p opiedad no es a muy subdi idida. no hay, sin emba go, exage ades la i undios, ni se p es a el e eno, po su condición, a excesi as subdi isio- nes, que ha ían di ícil, si no imposible, su p incipal endi- mien o, que es la ganade ía, sin que hayan hecho po aquí o os ensayos que los ya ci ados del S . Peche y el hecho po mí, siguiendo el ejemplo que me dejó azado mi pad e polí ico y espe ando la pa celación po una en a ín ima de unas ie as de labo que son consiguien- emen e muy codiciadas. De an iguo, an o en es e pue- blo como en los de la egión de Ba os, ienen dan- dose po los p opie a ios los e enos adecuados pa a la plan ación de id. que el colono c ia, y luego, al cabo de seis o algunos años mas de dis u e, pa en de po mi ad el dueño del e eno y el plan ado . De sue e que, en ealidad, puede da se po con es ada en onna nega i a. Lo p opio puede con es a se a la segunda, pues no habiéndase dado el enómeno, no ha podido ene au- men o ni disminución. No hay ins i ución consag ada a al in, pues no pue· den epu a se como ales las Cajas Ru ales exis en es, con o os ines y di c en e alcance. LA ESPARA RURAL 25 Las Úhicas en as que se e ec úan son las ya ci adas de las iñas dadas a pa ida y di ididas después. Viene i ualmen e con es ada en el discu so de es as lige as conside aciones, de índole mas local que egional. Di emos, sin e izando, que aquí hubo' pocos mayo- azgos, y aunque hay g andes p opie a ios, en gene al ienen sus incas diseminadas siendo las mayo es las p oceden es de la desamo ización y de la en a de p o- pios, debiendo añadi , po lo que a es a azón especial- men e a ec a, que no siendo e enos esencialmen e ag ícolas, la excesi a ciiYisión pe judica ia g andemen- e, pues la labo na es o dina iamen e emune ado a, y en cambio se ma a la ganade ía, y el pequeño pa icio- ne o iene que acaba endiendo sus pa celas, que poco a poco an eng osando los p edios colindan es. Tal ocu ió con una dehesa de p opios, endida no hace muchos años. Pob e de uelo, aunque de egula a bo- lado, se di idió en Io es de dos nnegas, con lo que la casi o alidad del ecinda io o mó pa e de la Socie- dad adqui en e y le co espcmdió una sue e, que a muy poco comenza on a ende , po no ob ene endimien- o alguna, y hoy es a con e ida en dos o es incas de ela i a impo ancia, sin que acaso haya un solo ecino que conse e su sue e aislada, y con el plausible p opósi o de es os ·p opie a ios de no comp a le a nin- gún ob e a su pa cela y obliga los así a su conse ación, y odo ué inú il. Po una pequeña p ima a los pocos 26 B. G A R C 1 A M E N l N D E Z años es a en pode de pocos p opie a ios. O o ensayo lle ada de los mejo es deseos po un Sindica o Ca óli- co Ag a io que cons i uímos pa a hace pequeños p o- pie a ios ha dado el mismo esul ada: a pe ición de los ob e es comp aba el Sindica o pa celas de _ e ena con las acilidades de un plazo de die1 años y con un in e- és muy módico, y ha habido pa cela que en cua o años ha camhlado cua o eces de dueño y muchas de elias las ha enido que ecoge el Sindica o. Exis e am- bién en es e pueblo una àehesa del Común, que como odos los años se epa e al pueblo sacando cada ecino sue e, y muchos de ellos, casi odos, que el día an es han asis ido a un mi in de p opaganda pidiendo el e- pa a del e ena, al o o día la pa cela que les ha ca- bido en sue e la han endido pe es pese as; y és o, que pa ece una anomalía, iene sn explicación. La pa - celación en pequeño es a eñida con el p olg eso ag í- cola; en su cul i o no puede aplica se la maquina ia, y con el sis ema an iguo, a ado omano y hoz, su cos e es ca ísimo. La pa celación es a Hamada, y ahí da esul- ada , en los e enos de egadío. Los ingenie os y pe - sonal del a ance ca as al ienen la misma equi oca- ción; a las pa celas pequeñas les ponen mas alo ación po que se c een que p oducen mas, y és e, po las azo- nes an es expues as, es un e o . En la pequeña pa cela se pie de el ap o echamien o de ganados y no da ma - gen pa a ninguna economía. En los e enos p opios al cul i o de ce eales y algo dis anciades de la población, la pa cela mas pequeña debe oscila en e 80 ó 1 00 ... LA ESPA~A RURAL 27 anegas, que dis ibuídas en dos hojas son 40 ó 50 pa a cada año, que, haciendo su casi a-co ijo pa a su e- cogimien o, puede ene a es de co al, su poqui o de iña, oli os y u ales y algunos animales mas de los que necesi en pa a p oduci algún es ié col, sin cuyo equisi o ~ imposible la p oducción. y en los e enos acciden ados, denominades de pas os, las pa celas mas pequeñas deben ene de 300 a 400 hec a eas pa a pode ene un ebaño pequeño de ganado que pueda cos ea dos ganade os. La subida de la p opiedad en los úl imos diez años ha iplicado las en as, y si bien han aumen ado los jo nales, impues os y de1mí.s gabelas, la desp opo ción no ha sido an a que haya impedido en iquece se a los colonos, los cuales hoy, en gene al, gozan de un bienes a que se aduce en las adquisiciones de e e- na que hacen, pues no hay inca que saiga a la en- a que no sea comp ada po indígena s, an igues co- lones o negocian es en g anos y lanas del país. De eiio pod ían ci a se muchos ejemplos. ALGUNAS INTERESANTES ORIENTACIONES DE DON :: ANTONIO VILLEGAS :: El p oblema de la socialización de la ie a debie a se mo i o de gene al p eocupación, y muy pa icu- la men e po pa e de nues os legislado es y es adis- as. po que al esol e lo no son só lo los in e eses pa í- cula es de p opie a ios, colones y ob e os los que an .. - 34 B. G A R C A M E N :e N D E Z Se han endido g andes p opiedades a colonos y Lambién a pequeños p opie a ios, algunas con el in de da acceso a la p opiedad a las amilias ob e as o a en- da a ias; en e o os casos me ece ci a se el de una g an inca pe enecien e al Ma qués iudo de Mondé- ja , en el é mino municipal de Villa go do, que la en- dió al Sindica o Ca ólico Ag ícola de dicho pueblo, el que a su ez la cedió a mas de doscien os ob e os y pequeños p opie a ios, haciéndose la pa celación, pagau- dese en <:ua o plazos de un año cada uno, y omando el dine o del p ime plazo, c eemos que el Banco Ag í- cola de León XIII; el esul a do ha sid o espléndido y supe io a las espe anza~ concebidas; puede in o ma mejo sob e és o el P esiden e del Sindica o, D. Angel Méndez, lngenie o indus ial. Queda dicho que és a es una de las p o incias de mas mo imien o en la p opiedad e i o ial. el cua! se iene in ensi icando desde el año 1917. An es, y coincidiendo con el mo imien o social ag a io que con g a e <-a iz se p esen aba en la p o in- / cia, ac ua an con in ensidad los Sind ica os Ca ólicos Ag a ios, acudiendo, como uno de los ecu sos pa a a a- ja el mal, a acili a la di usión de la p opiedad; pe o desapa ecido el pelig o, c eemos que acciden almen e, la ac i idad de és os cesó, po la desídia y apa ia de los mayo es con ibuyen es, y l as ope aciones que de com- p -a o ~n a boy se hacen es sin in e ención de ins i u- ción alguna. No exis en Caj~ de Aho o' en la p o incia; si -- · ~ . LA ESPA~A l UR.AL las ope aciones en e pa icula es se hacen al con ado. los ondos se adquie en àe los di e en es Bancos que aquí hay es ablecidos, 'en e o os el de España, el Español de C édi o, el Hispano Ame icano y el Cen al, ge~ ne almen e con la ga an ia de la misma p enda oh~ Je o de con a ación, o bien con la pe sonal del com~ p ado , a alo ada con las i mas de econocida sol- encia; o as eces se adquie en los ondos pa a la comp a del p és amo pe sonal, con in e eses que a ían del 6 al 8 po 1 00 de in e és anual y con las ga an í as indicadas an e io men e pa a los Bancos. SEVILLA. Dice el seño Ma qués de To enue a, con espec o a es a p o incia : La indus ia ag ícola debe se clasi icada hoy en la p o incia de Se illa, po lo que espec a al cul i o de ce eal es y leguminosas, en es g upos: 1. 0 Explo ación ealizada con odos los adelan os modemos. 2. 0 El de los lab ado es que u ilizan . a ados modemos con ac- ción animal, y maquinas segado as y illado as p imi i~ as, con le es modi icaciones. 3. 0 Ag icul o es que si~ guen u ilizando los p ocedimine os y los ú iles an iguos con lige as a ian es. El p ime g upo o mabanlo en 1918 cua o ag icul- o es; en la a<: ualidad só lo es. U ilizan ac o es me~ canicos pa a labo es de o u ación y algunas o as, y la no ísima maquina que illa y siega al mismo iempo. li :1 ~ : :1 :¡ ,l í I ·~ -- ----·-·- . . B. G A R C l A M E 11< N D E Z El núme o de ope anos que se emplean du an e el año es meno , en un 50 po 100 p óximamen e, que los necesa ios en el segundo g upo, y la p oducción esul a mucho mas económica que en los o os g upos. EI impo an e capi al que se necesi a pa a posee o a enda ex ensiones conside ables, y pa a ad qu i i un en comple o de maquina ia, unido a los conocimien- os y ocación indispensables, son causa de que sea es- caso el núme o de pe sonas que pueda emp ende es a clase de negocio y en los momen os p esen es, de dudas y emo es espec o al égimen de la p opiedad, el nú- me o se a aún meno . El g upo segundo es hoy el que mayo ex ensión de ie a cul i a en es a p o incia, y al que mas ca a le cues a la p oducción, po ene que u iliza mayo nú- me o de ob e os sin selección posible; po que ni pueden exigÍ seles conocimien os y ap i udes especiales, ni eli- mina a los que po azón de edad o poco apego al abajo clan escaso endimien o ú il y en o pecen la la- bo de los compañe os, pues la igilancia de ellos, a ca - go de los llamados manije os, esul a hoy iluso ia, po la insubo dinación del ob em. no solo en lo que a ec a a la pa e écnica sino en las ho as en que empieza y e mina el abajo y en las des inadas al descanso. Al e ce g upo pe enecen los lab ado es que cul- i a on educidas ex ensiones de ' e eno, abajan.do en él unas eces solos o con sus amilias, y o as con ob e os en educido núme o y escogidos po el pa o- no, que conoce sus ap i udes y condiciones indi idua- LA ESPA~A RURAL 37 les, labo an jun os, y po es as causas, con mayo jo - nal, el abajo ú il es mayo y la p oducción mas eco- nómica'~. Han ob enido es a}; )ab ado: es ga •nancias en la pos -gue a po el a.J o alo de los p oduc os y las buenas cosechas, debido al excelen e iempo en que se han ecoiec ado. " La eo ía y la p ac ica demues an que la p opa- ganda encaminada di ec amen e a des ui la amilia y la p opiedad no debe pe mi i se. Hoy ci culan, se leen y se comen an hojas, no solamen e en los Cen os Ob e- os y en las abe nas, sino du an e los descansos del a- bajo , los olle os encabezados con el lema: "N i Dios, ni le y, ni a no ... " " ¡a llegado la ho a de ol e la o - Lilla!; lo.s ico s, a abaja y noso os a pasea nos." Es inaplazable la pa celación de la p opiedad y el a endamien o di ec a, sin in e media ios que, con nin- gún abajo y iesgo, abso ben hoy una g an pa e del p oduc o de la ie a, pudiendo se i de base pa a ija el p ecio de los a endamien c s, las ci as que en Ics lí- quidos imponibles egulan la con ibución e i o ial. Al- gunos p10pie a ios pe denin poca o ninguna en a, pues po igno ancia o desídia a iendan sus incas a muy bajo p ecio; los pe judicados po egla gene al se an los in- e media ios. Los que pie den en as jus o es que, ya que aluden la ley di ina del abajo, engan alguna sanción. La sindicación de pa onos ag icul o es ha de se o - zosa; no hay que espe a mucho de la acción olun a ia. El desconocimien o que de sus debe es ienen algunos icds y las ideas que emi en, p oducen e dade o es- I J I I I I i ¡ l í ¡ I ! I i 1 : I i . -~. 38 ) B. G A R C 1 A M E N É N D E Z pan o, y suelen se los mas in ansigen es los que en poco iempo han pasado de una posición humilde, a eces de jomale os a capi alis as, sin base cul u al ni mo al de ningún géne o. No al an ampoco quienes po su nacimien o pudie on y debie on ene su icien e ilus- ación y delicadeza de -sen imien os que les impidie a · deci e dade as ena nudades no sólo con a las aspi a- ciones socialis as sino con a los demóc a as c is ianos que p ocu an segui las enseñanzas de los omanes Pon- í ices, singula men e las del inmo al León XIII en su Encíclica ace ca de la condición de los ob e os, con la que se eno ó la doc ina y adición man enida po emi- nen es ilóso os y eólogos c is ianos que habían demos- ado que los p opie a ios de las ie as y de odos los demas hienes no ienen un dominio absolu o sob e ello. HUELVA. En el ex emo de España no es donde menos llega el la igo de la mise ia. El lngenie o-Di ec o de la Colonia Ag ícola de Almon e, nos habla de la emp esa "Pa ce la - ción de ie as de la Dehesa Remuñana", así: "Con el in de sa is ace la asp ación de in inidad de lab adc- es de ese pueblo, deseosos de alcanza la posesión de un pedazo de e eno de labo que, po cie o an escaso abundamien o alcanza en el pequeño é mino municipal de Boludos, en el aña I 920 alqui ió dicha emp esa la ¡ mencionada dehesa en 400.000 pese ~s: 'i ,: li - - IL LA ESPA~A RURAL 39 Tiene 540 hec a eas, (On mucho a bolado. La dis i- bución de las 829 pa celas en que ué di idida a ines del mismo y en la o ma siguien e: Una pa cela se dedicó pa a adjudica ia g a is, po o- ación de los socios ob e os, al que, siendo igualmen e socio del Sindica o, juzga an mas necesi ado a la pa que digno, po sus condiciones de ap i ud y hon adez, de semejan e concesión, dejandolos en comple a libe - ad péll a la elección y no p esen andose candida u a alguna po pa e de la Di ec i a. O a queda, p opiedad del Sindica o, como campo de expe imen ación. lgualmen e se ese a la p opiedad de los pozos cons uídos pa a el debido abas ecimien- o de aguas de la inca. Vein iuna pa celas unidas a la casa de labo que exis ía en 1a inca y que no se conside aba de u ilidad pa a la emp esa que se emp endía, ue on endidas, jun o con aquélla, en pública subas a, al mejo pos o . Y, po úl imo, las 806 pa celas es an es se des ina- en pa a se endidas a los so 'cios del Sindica o po los p ecios p e iamen e asignados a las mismas y según las condiciones impues as, que ya se menciona an. Los Io es o pa celas :;e clasi ica on en es clases, con a eglo a la del e eno, y ello con el p opósi o de s01 - / ea , sal o pe ición en con a io, las mejo es en e los pob es, y las de in e io calidad o de e ce a en e lo3 que u ie an algunos hienes, asignandose a odas la misma supe icie y siendo la de cada una de elias 64 a eas, equi alen es muy ap oximadamen e a una anega, l ' '· -J li li lí 40 B. G A R C Í A M E N É N D E Z ma co eal, ó 3.000 ma quillas, ma co local (una ma - quilla equi ale a un cuad ado que enga sie e cua as de lado). El p ecio de cada pa cela, según decimos, ué es- ablecido p e iamen e po una Comisión de pe i oo, a azón de un an o po ma quilla pa a mejo comp ensión de los pe iciona i os; pe o con obje o de a_ o ece aún mas a los u u os comp adaJes, que, como ya indicamos, ha- bían de se socios del Sindica o, la jun a de Gobie no del mismo aco dó es ablece como p ecios de im i os de en a los designados po los pe i c 'S después de ebaja- dos en un 12 po 1 00 de su impo e o al. En gene al ese p ecio es muy a io; como é mino medi o alcanza a 400 pese as el alo de cada pa cela, aunque hay al· gunas en que aqu él desciende has a se en a y cinco, y a eces se en a pese as, debido a la meno e ilidad del suelo. 1. 0 No se comp endc en es e con a o el a bolado que con enga la pa cela, que se comp ome e el comp a- do a espe a bas a que e i e su dueño las leñas y ca - bones. 2. 0 El Sindica o se ese a el de echo de en a du- an " cinco años. El Sindica o solamen e ha a uso del de echo que se ese a, en los casos siguien es: Se condenado c iminalmen e al pe enece a o a So- ciedad ag a ia, oien sea ob e a o de ca ac e mix o. Al oma pa e de la s mani es aciones " umul uosas an iso- ciales" y con a la anquilidad pública. Si no la u ie e i . LA ESPAÑA RURAL 41 lab ada den o de los es p ime es años de pa celación y sin unas cuan as condiciones mas, de acue do con un espí i u nega i o, ce il y a en a o io a la ida de los a- bajado es de la ie a." Al ecopila es os an eceden es no que emos consegui o o a an que el expo ncn e, pa a que, a a és de esos in o mes se ea cla amen e la ealidad ag a ia de Espa- ña. Esos in o mes son la expe iencia de un come cio de ie a que con el p e ex o, en unos casos, con la inalidad social o os, a eces con una inmo al conduc a de usu a y de a opelles, demues a cómo han Ileg ado a se p o- pie a ios, du an e algunos años, muchos colonos que, des- g aciadamen e pa a ellos, han caído bajo la ga a del ingenio y de la expoliación. De es os an eceden es se ob iene un anco y posi i o esul ada. Se e cla o y o- unda el amo a la p opíedad de las masas, el espí i u bu gués que anima a los comp ado es de ie a, que, po se comp ado es y dueños, anquean di icul ades económicas y de abajo, he oicas. Se obse a una al- a no able de espí i u socialis a, allí, en egiones donde, apelando al égimne coope a i o, el adqui i la p o!pie- dad les hubiese sido mas le e. No deja de no a se en algunes p opie a ios el espí i- u c is iana o la comp ensión de que ellos no ienen el de echo absolu o de sus p opiedades. Fluc úa, en el ambien e e a enien is a, el miedo a la e olución, y 42 B. G A R C 1 A M E N É N D E Z se descub e, en algunos casos, el a an de neu aliza la. haciendo concesiones y enunciando a hienes, que o os icos, ce nícalos e in ansigen es, no cede ían nada mas que an e la misma iolencia que ellos p opa g an con su egoísmo pe u bado . También se ob iene la enseñanza, e gonzosa, de que el ~ul i ado de ie a no iene ningún c édi o; pa a la Banca no ep ese n a ningún alo . No exis e la Ban.ca española pa a di undi la p opiedad, sólo exis e pa a des ui ia. Pa a des ui ia con la ó mula de c édi o hipo eca io, y con la de p és amos a no en a dias, con gabelas e in e eses que ele an exage adamen e el ipo de in e és. T odas las ansacciones se lle an en un a bi a i o c i e io de di usión de la p opiedad. en cada Juga con dis in o con a o, con a iadas condiciones. Lo ha p oducido és o, el hamb e de ie a, el a an de p c- piedad, el deseo de cul i a que iene la masa cam- pesma. C eemos que es e mcdo de di unài la p o piedad p i ada, en una colabo ación múl iple de agen es y ci - cuns ancias, no he de pa a me en el espí i u e ol.u- cionano del Gobie no. Es e mé odo de di undi la p o- piedad, no ha ce o a cosa que demos a la ealidad de que la ie a es a en pode del que no la abaja. De que, pa a el que abaja la ie a, no exis ió la ayu da de sindica os, ni Bancas, ni del Es ado. De que los cen- ena es de sucu sales que los Bancos p i ad OIS se han ex endido pa a ecoge millones de pese as del aho o nacional y en e¡a los a los monopolios y a los negocios . LA ESPA~A RURAL 43 as ixian es de la economía y del suelo. Sólo b illa, e- pe imos, el hamb e de ie a. Eso, que de un momen o a o o hahni de sa is ace el Gobie no, con una ó mula que nadie puede da ia hecha, po gue iene que se la ó mula que la Comisión elabo e, con la a iación del p oblema y con la unidad de c i e io que enga la Re- pública. La España Ru al ha pagado la pequeña p opiedad que se ha hecho en es os años úl imos, con sang e y mús- culo, a p ecio de sac i icio. Es a bien cla o. OTTO BRAUN: "HAMBRE DE TIERRA ... Algunas de las conside aciones que hace, siendo P e- siden e del Ccmsejo de Minis os de P usia, con una ce - e a isión social. psicológica y polí ica, es e homb e sin- gula de la Eu opa pos e io de la ca nice ía humana, de la locu a de la ci ilización, de la epopeya de "Sin no edad en el en e": "No e is e es e p oblema, con sus causas y e ec os, la sencillez de o os que la gue a ha plan eado. Tíene un iple aspec o: psicológico-polí ico-social, écnico y econó- mzco. Del p ime o de ellos hab emos de ocupa nos en las Jíneas que siguen. No es el hamb e de ie a solamen e una nue a conse- cuencia p o ocada po la gue a mundial. Es, al con a- io, an ieja como el cul i o mismO' y la p opiedad p i- - ! I ' III El d am.a de la ie 1·a. - "- .. ' 1.1 I GESTACION Cos a lo enía p e is o odo, has a la posible e o- lución en Andalucía, esa e olución, que de no se ya en es e momen o el hecho que odo lo a olle, p ueba que en nues a aza hispana no exis e una disposición a la iolencia, nd exis e un sen imien o de la iqueza capaz de ebela al homb e. Pa a pode juzga bien el p oblema andaluz es p e- ciso apela a los icos es imonios que el ilus e No a io de Bujalance, don Juan Díaz del Mo al, pe sona que goza de un ex enso conocimien o del p oblema, y que pudie a se cc'nside ado como uno de los elemen os que sepa ados de la polí ica y de la P. esunción in undada, pueda da a los gobe nan es mas luz en es a cues ión de la ie a y de la gleba del Su . Nos habla con insus i uíble acie o del p ime mo ín del A abal, en iempos de Aljaque I, año 814, de los mo imien os an isemi as, que como acica e de sen i- mien os pasionales de eligión, e mina en ma anzas y c ímenes, en 1391 y 14 73), y desc ibe la ebeldía de - _. .- I . I I ~ ! ' ~ 54 B. GARCIA MENÉNDEZ que se a ma on los 9ue en F uen eo ejuna se pusie on en con a del Comendado He min Gómez de Guz- man, en 1476. Y al hab la nos de es a ebelión ansmi· e el comen a io de la p edilección que en Rusia se ie- ne po una magní ica p oducción d ama ica de Lope de Vega, elacionada con es e episodio. Es o p ueba en aquellos iempos que hubiese lucha de clases socia- les, inde e minadas po el modo de i i de aquella época; pe o que las dispu as se ían, indudablemen e, po descon en o y as idio de las clases peo acomo- dadas, mal acomodadas. Es os hechos emo os expií- can un sen imien o de la iqueza obligado po la al a de o os a anes, po la impe iosa necesidad de i i de los u os de la ie a. El canic e de las se anías de es a ie a e oz y pob e, es mas dado a la iolencia. po gue el sen ido de la iqueza es a some ido al impe- a i o de subsis i . FLORES SOCIALIST AS Comienza en el siglo xix, na<:e en la men e de los campesÍnC'S la idea de la unión, a pesa de odo, algo p on o en elación c¿n 1a ma cha que ya lle a en las es epas usas y en los campos aus alianes, sin con a con la cul u ac ión y di usión en los medios indus iales de Eu opa. No ol idemos que en el siglo xVII ambién se dió en Andalucía un mo imien o sepa a is a, de se- ño ío, pe o inclinado a busca pa a Andalucía una au onomía de de echo an e F elipe IV. Y que as es e / LA ESPA~A RURAL 35 mo imien o se dió el mo ín del hamb e de 1625, mo ín que solamen e pudo queda ahogado en es a ie a, en que las op esiones y los mona cas han enido las é eas ci cuns ancias de ayuda y de sue e pa a empeña se en la des ucción de la aza. El socialismo p imi i o, simple, se da en los campo3 de Lo ja y en la illa de Iznaja con la bande a de ¡ Repa o! Es o ocu e en junio de 1861. Se p oclama en España la P ime a República, que de habe sido man enida po el sen ido polí ico de un pueblo o gani- zado, hubie a quedado esuel o an es de la Gue a Eu~ opea los p oblemas que hoy con la democ acia y sin ella, son de una solución casi imposible. Y con la Re- pública empieza un ambien e de iolencia, se desenca denan los enco es de an os escla os sumisos y esigna- dos. En Mon illa se le an an los campeinsos, en Be- namejí, en Pozoblanco. Se hacen algunas pa celacio- nes en dehesas, y se alzan po consegui es as pa cela- ciones. Po oda Anda lucía se plan ean hechos de io- lencia an e la República, ya que el pueblo op imido no comp ende (con un g an ins in o) que se haga una e- olución de p incipios, iSÍn hace la seguidamen e de bases económicas. En 1870 la P ime a In e nacional empieza a en ia sus mani ies os y a inicia sus o ganiza- ciones. Y empieza en esa ie a del sol y de la g acia. "en esa ie a encan ado a", la mas ho ible de las pe secuciones con a aquellas p ime as pe sona~. que po sen imen alismo, ideología, o po condición p ole a i a, clan la ca a a la lu cha y ealizan alguna I ll I! . I ! I I ! l 56 B. G A R C 1 A M E N l N D E Z p opaganda. Allí se hacen las mayo es a ocidades, p o egidas po la polí ica pin o esca, p o ec o a de o~ ajidos y c iminales, y sañudamen e pe seguido a del socialisme. Don José Na a o P ie o ué un pe iodis a ejempla y he oico que se a e ió a se un p ecu so de la edención del p ole a iado campesino; colabo ado suyo el ca ední ico del Ins i u o de Có doba, don Agu~ ín Ce an es. Es as igu as des acadas en el lib o del seño Díaz del Mo al, que es an igno adas po odos los que cul i an el a an de edimi al campo, bien me~ ecen en p emio a su he oísmo y g andeza de alma, un sencillo homenaje po es as glosas de la ie a d ama~ ica del hamb e, y mas a de, buscando sus huellas, algo mas que un ecue do, un señaladísimo hono . Se puede asegu a que el año 1972 se celeb ó en el Tea~ o Mo a ín el p ime Cong eso Ana quis a del mundo. Su gió el espí i u y la acción socie a ia a anzadísi na, po el la igo de · ¡a mise ia. En es e siglo los seño íos de la ie a, "nobles y conquis ades", mas que pa a los u os pa a la p opiedad, empezaban a pe de el ai e oman ico de seño íos y que ían los u os, la p ~ piedad, y ademas, odos los dominics que ha dado en España el p i ilegio. Es os seño íos, es a aza de a o~ ecicles po el pode , a isbaba en aquella echa el albu de una e olución, incon enida po la ue za ideal y d 1 jus ícia que la p ecipi aba. Empiezan las du as ep esio~ nes, los abusos mas in ole ables, el qui a ie as, des e a pe sonas, enca cela illanamen e a los comi és, impu a deli es, a o ece ma ones, en una se ie in e minable dç LA E~PA~A RURAL 57 episodios neg os y sucios, po sí solos mas que su icien- es pa a ac edi a que quienes así a endían los p oble- mas de sus semejan es, me ecían, como es na u al, la e olución que pa a desposee los de su au o idad c i- minal y; po lo an o, de sus hienes, en cuya p opiedad descansaba el pode de an o abuso. Hubo un momen- o en el que po epe cusión de la acción s~cialis a de Mad id, debido a las a eas de o ganización del his- ó ico pa ido socialis a español, ol ió en Andalucía a mo e se la gen e, enaciendo las o ganizaciones, a la chi a y callando, con la ga a de la op esión en en- e; se llegó al momen o culminan e. Pe o p on o has a llega ep esión pudo ence le, siguiendo épocas de des ucción a los de o ganización y mo imien o. Las clases a is oc a icas y el elemen o gubemamen a en on- ces, ce no has a hace poco, lejos de pe mi i el jus o y e olu i o p oceso de la ida de los mise ables, has a consegui lo que en de echo les co esponde, labo aban en con a de las indicaciones ag a ias, de al o ma iolen a, que cua nd o no e a el asal o a Je ez po la Mano Neg a, e an los ac os de bandidaje y de e olu- ción mezclados y sin oma icos, los que signi icaban el odio de las clases ag ícolas del campo andaluz. El sen- ido egoís a de man ene con opción impe ialis a las i anías económicas, la dominación del suelol llegó a p oduci el enómeno de que sob e el mo imien o socia- lis a se llegó a impone el ana quismo; sob e las o ga- nizaciones a ómicas de ob e os y colonos, se imponían los hechos aislados y en nucleos, de e dade o a aque 58 B. G A R C A M E N E N D E Z a las pe sonas y a las cosas. Se c ea en los cí culos ca~ ólicos y las pa oquias. de las aldeas, en nomb e del egoísmo pa onal, se dedica en a man ene el c edo de la esignación c is iana y de la pob eza digni icada en el cielo. Y a en ·el siglo xx, se han dado los casos mas c ecien~ es de sen imien o de solida idad. Los pa ias se ans · mi en las des en u as de una pa e a o a, eco en An~ dalucía los líde es del sindicalisme, se hacen ag upa~ ciones, y ninguna expe iencia social a anzada cae ue~ a de la zona abie a de las ebeldías. Se despie a un a an desmedido po la lec u a. Llegan olle os. La li e~ a u a e oluciona ia pin a en e is as y pe iódicos el caso de es a ie a como el luga p edispues o pOi la sociedad española pa a pega la llama de la e olu~ ción. Es o p eocupa mucho a los gobe nan es; p eocupa mucbo a los sociólogos. Pe o después de p eocupa mu~ cho a odos, en Andalucía sigue el ambien e de "lA BODEGA", de Blasco Ibañez, que en película ense- ña al mundo la in amia de ese d ama social. Llega a se pa a los minis es una cues ión de o den pública. Llaman has a Comisa ios especiales del Pode y has a en el des- plazamien o de de e minadas pe sonalidades a cen ene la a alancha nos ecue dan las paginas de la Rusia za is a, cuando se les buscaba a los campesinos en la e- belión y en el e o y se epa ían ie as. EI za llegó a eso; pe o en Andalucía no se llegó a an o. Coincidió con la caída de la Mona quía el pe íode mas angus ioso, o an o c uno el que mas, de mise ia y des en u a. El ·, 1 LA ESPA~A RURAL 59 cambio de égimen so p endi'ó a Andalucía en plena hamb e de pan y de jus ícia, y Andalucía que y& en 1919 es u o muy ce ca de hace la e olución mas ana quica y sin o ien ación que puede hace se; la e olución comunis a, la Andalucía is e y e- jada , se esigna, iendo que los gobe nan es en ían ecu sos y se o ganizan ac os polí icos en a o de ellos, en los que, a la cabeza, y de una mane a ejempla , a el di ec o de Polí ica, de Có doba, seño Ga cía Hi- dalgo. En el momen o de in ensidad d ama ica nacio- nal. cuando se cae el peso de las e güenzas y de los abusos de los amos de la ie a, Andalucía con iene su i a an e la p omesa e oluciona ia del Gobie no P o- isional. que seguidamen e nomb ó una Comisión. in e - minis e ial pa a da una solución al p oblema. Puede se que haya en el p oceso de lag imas y de do1o de Andalucía paginas glo iosas y a~negadas, de coba - día mo al, pe o de al eza de mi as, esis iendo siemp e po ·el manda o de la espe anza odos los impulsos de acome ida con a el égimen de explo ación euda a ia . Pe o el mayo he oísmo es· el que ac ualmen e da Anda- lucía, en la que el p opio gene al Cabanellas que ha ' e nido que in e eni como Capi an gene al de Anda- lucía, con iesa paladinamen e que ienen los b ace os y colonos mucha azón de pedi pan y ie a. Pe o si e! la ho a de l as colabo aciones pa a man ene la Repú- blica, esos mise ables andaluces, que han su ido de una mane a desespe an e, que su en, han dado la no a alien e de emplaza a los e oluciona ios a que 60 B. G A R C A M E N ~ N D E Z hagan .la e olución ag a ia. Y espe an que la e olu- ción ag a ia se baga. No ienen ni ie a ni pan. LA REVOLUCION AGRARIA, SE HARA Comp endo que un Gobieino P o isional emanada de una e olución polí ica hecha en los comicios, ha de some e mucho su inicia i a al espí i u de los su agios. No es igual que el Gobi em o P o isional ue a un Co- mi é nacido de las ba icadas, o en los pode es de la calle, después de una c uen a lucha con los in e eses c eados y los monci quicos. Segu amen e quienes quie- en de es e Gobie no una Con enci6n, no ienen p esen- e las ca ac e ís icas cí icas, la e olución comicial que lo ha p oducido. Sin emba go, nos pa ece algo poco hace nomb a una Comisión, que po compe en e y ac i a a da a iempo en p epa a unas bases en las que se undamen e la adical ans o mación de la p opiedad de la ie a. Pa a Andalucía an sólo e a p eciso, a es as ho as, habe hecho algo, sin un ca ac- e de e o ma conc e a, pe o sí un a ance a la e o - ma. EI de echo a lib e labo eo de ie as en España iene una e icacia no muy gene al, po que la mayo pa e de las ie as que es an sin cul i a , es an ue a de la condición de posibles campos de cul i o, y o os cues a dine o su o u ación y cul i o. Facili a mucho pa a el en o'C)ue del p oblema el de- LA ESPA~A RURAL 61 c e o de a iendos colec i os. Es o hace en o as cosas despe a el sen ido social en las masas, da una mayo e icacia a sus o ganizaciones, y si e de plan inicial pa a acep a cualquie e o ma en el sen ido colec~ i is a. La República es incompa ible con el es ado ac ual del campo andaluz, has a al pun o, que de no hace una honda ans o mación en el campo, le se ía muy di ícil ence o as agi aciones mas p o undas, especu~ ladas po los ex emis as que adquie en mas p es igio en sus p opagandas, que a aigan mas con sus p edica~ ciones, si los Gobiemos son ebles, ca ecen de espí i u de e minado y no sien en e dade amen e los p oble~ mas del pueblo. En España hemos salido de un pe íodo mona quico, op eso , uïna y baldón, no de la Pa ia sino de la aza. El baldón y la uïna no se ué sólo con la emig ación de la co ona, sino con el mas p o undo cambio de sis ema de ida. Y a se descub e en el de~ c e o de labo eo de ie as ab i un cauce a la legisla~ ción mode na. T a a bien llanamen e de coa a la li~ .- b e acción de los g andes p opie a ios pa a da sus i.ncas a mediales, quin os, e cios y en combinaciones sólo p oduc i as a los ines de sal a la en a del capi~ al con p oduc os que en muchas ocasiones, en la gene~ alidad, al p oduc o no le emune an su es ue zo. Se ala man los p opie a ios de es a ley, que no a en a con~ a ningún p incipio de de echo, y en cambio, queb an~ a en la ag icul u a ex ensi a el abuso polí ica de los dueños. - .. B. G A R C A M ~ N ~ N D E Z io impo a a la sociedad española an o cdmo el égi- men cons i ucional. Si las Co es Cons i uyen es, a en as al in o me de la Comisión enca gada de hace las bases de la Re o ma, y después de discu idas po los ep esen an es del pue- blo, se e i a de una ez y pa a siemp e la in luencia e - dade amen e e oluciona ia y pe niciosa del seño ío. Si las Co es Cons i uyen es ap ueban y ejecu an ni- pidamen e el égimen ag a io y se implan a en nues a sociedad un modo lógico, un p incipio de jus ícia pa a la ie a, edimiendo del hamb e y de la mise ia a los campesinos, y aunque es o sea la mise ia y el hamb e pa a los desidiosos, de audado es y explo ado es del a g o. Si la República empieza a ac ua libe ando a la gle- ba, c eando un égimen de p opiedad capaz de aumen- a la po encialidad del suelo, y a la ez de c ea en cada hoga ag ícola un bien amilia , en cada amilia el deseo colabo ado y el op imismo de abaja con el jus o pago del es ue zo. Si la República da ie a cul i able a los que no la ienen y la me ezcan po su indigencia, po sus de echos; si da palo y du o a quien la puede cul i a y no la cul- i a; si cas iga a quienes puedan hace la u ilizable y no la u ilizan; si p ohibe el ec eo en inca s que puedan se de labo ; si exige el aumen o de la epoblación o es al y o dena y man iene la ida àe los bosq"Ues; en in, si p e is os los casos, es udiados los an eceden es y la ida LA ESPAl'l'A RURAL 69 nacional, en el impe a i o de la misma su ge el unda- men o de la República que es la c eación d€ una Espa- ña Ru al, donde se puede i i sin odio al suelo y · sin odio al Es ado. ' '1 I .. ( ·l IV La palaL a u epa ou en el c:am.po. No cabe duda que somos los homb es e e namen e sencillos pa a los absu des, ue es pa a las c eencias y los mi os y muy poco azonables y he oic01s pa a la me- di ación, y con es o pa a el aciocinio. Es o es lo que se llama ía con p opiedad la candidez eu opea o la candi- dez occiden al, que a a os c ee se iamen e en el comu- nismo, y has a es posible que se la admi a en algún cen- o ne ioso, en él alma oman ica de algún polí ica o en las ansias ciegas de eno ación de las masas, como una ealidad p ç)xima. Siemp e esul a el comunismo una especie de clo o- o mo social, que p i a del sen ida a las pe sonas sensa- as y les hace sospecha que la causa de odas las a ia- ciones es an en la me cancía usa denominada "comu- nisme", me cancía de un país gobe nado po el pa ido comunis a y donde el comunisme es un o cedo impla- cable de las ideologías y de os homb es. No debe p e a- lece el silencio an e una p opaganda con ap odu- cen e, que hie e mo almen e a las esencias libe ales y aun a la bondad de las in enciones de la s clases ag íco- las. El pe mi i que los absu des se pe i iquen en o mas conc e as de concep e y de. inición es an o como pe mi- I l ) I· I ~ I I ,, '¡ 74 B. G A R C A M E N N D E Z i que la pasión ~e baga dueña de la ol un ad de Iàs pe sonas. Pen ejemplo; se ha bla en una a bema don de la jo - nale ía puede encon a el ambien e ag adable que no balla ia en su casa, y se habla incesan emen e, con calo , con el alma enhies a, in lamada. T odo el mundo es du e- . ño de ambiciona , de soña . Se habla de penalidades, de on e ías locales, de polí ica cazu a y e gonzosa, y siemp e se iene a cae en lo del " epa o", como se ha- bla del dine Ol, po azón de ~n e enimien o, calculando los bille es de ein e y cinco du os que pod ia sopo a a gus o el ca o de Ped o o las al o jas de Juan. Con- as e: En el casino de lo3 pudien les, en las ebo icas, en las mesas donde se juega y se ma a el in ie no mas c uel que odas las e oluciones, y se habla de polí ica, de los impues os, del p ecio de los p oduc os, de lo mucho que el Es ado necesi a pa a paga a milla es y milla es de c ia dos buenos y mal os; se ha bla de la úl ima boda del pueblo, de cualquie pa icula idad, y, po úl imo, am- bién se cae en la deleznable y idícula con e sación del " e pa o". ¡Ah!, el " epa o?'! ¡Ah, los iempos que ienen! ¡Ah las ideas disol en es! Los jomale os hablan del " epa - o"-no odos---como una lógica e minación algún día de las luchas indica o ias del p ole a iado; y los p opie a ios hablan ·del " e p a o " como si cie amen e ie an y comp endie an, de un modo gene- al, que una imponen e insubo dinación social acaba ía LA ESPA~A RURAL 75 con el égimen de la p opiedad mas in ole able y menos jus o. V ea mos el caso e i iéndon~ conc e amen e a los jo ~ nale os que, alejados de oda cul u a social,. coinciden con aquellos p opie a ios que pa a nada c een necesi~ a la, y en semejan e pe spec i a de ~n modo muy sen- cillo, in an il, idícula. · Las ambiciones del p ole a iado ag ícola ienen un canal abie o, holgado, pa a i a muchos luga es en a- josos, a eniéndose po de p on o a man ene los p inci- pios y las leyes sociales c eadas, exigiendo su cumplimien~ o y mi anda con anquilidad y medi ación los pasos que se clan en el camino de esos a ances. Po lo an a, quienes emplean c~n alguna ecuencia la palab a " e- pa a", son nada menos que aquellos que no pa an la a ención el bien conquis ado, ni en las leyes que les a- o ecen ni en lo que puede ep esen a pa a el jo nale o una buena p epa ación social, de cul u a y p og eso; y, en cambio, de un uelo ele an la imaginación a la esce - na apocalíp ica de conquis a cap ichosamen e aquella que solamen e ué conquis ada cuando no po el aba- jo y el esme o, po el ingenio y la habilidad. ¡El " epa - o", cuando llegue el " epa o"! Palab a sono a que no iene o o alo que el de la injus ícia, el de una .injus í- cia que esul a ia solamen e posible el caso de que ue a hoy cuando el homb e apa eciese en el suelo, sin a ibu- es, sin his o ia ni ci ilización. Palab a sucia y moles a, que nada exp esa en boca de los p opi~ a ios que pueden me ece la p opiedad, l . ' 76 B. G A R C í A M E N É N D E Z cuando an e cualquie exigencia de colonos y en e os no buscan en el índice social de la nación su ca ego ia y su o den, sin p eocupa se si la exigencia es o no es lógica, pa a en ada se en seguida y a e o iza se, y mas o me- nos se iamen e exclama : "Es os lo que quie en es lo nues o". Los jo nale os que en la abe na claman po esa an- asía de ene lo que no se iene, sencilla eo ía que en- o pece o as eo ías y o os p incipios que han de s-aca al jo nale o del campo al luga que socialmen e le señale el es ado de ci ilización ma cado po el mundo, no ac edi an con esos alega os sin undamen o nada mas que la sin azón, así como con ibuyen a la sin azón los p opie a ios que al uido de una pue a que se cie a o an e las idículas mani es aciones de meàia docena de desposeídos de hienes de o una y de o os hienes que son de o den espi i ual, c een neciamen e que oda con- moción, odo episodio social o polí ica es un a ance hacia lo Ígno ado, hacia el "caos", bolche iquismo, epa o y o as cosas pa ecidas. Socialmen e, la p opiedad ie~e señaladas sus uncio- nes; socialmen e, el ob e o ag ícola iene ga an izado en pa e s us de echos, cada dí a i a ganando en a ja. Y a se abaja hoy, y se abaja a mas cada día, po que la p opiedad es é en manos que la abajen, haciendo me- nos posible su explo ación en g andes supe . icies. La p o- piedad de la ie a, aun con a la olun ad de los hom- b es, es a en ías de un ans o mación g ande y p o- unda, lo demues an muchos g andes p i ilegiados que .. ' LA ESPA~A RURAL 77 ienen el p i ilegio del alen o, y la an cediendo en en as condicionales y aciles; y las decla aciones que a dia io hacen los dueños de milla es de hec a eas. So- cialmen e, el ob e o ag ícola es a en el camino de ene mas cul u a, y se dan leyes que siguen el indica i a de in ensas p opagandas, que ambién llega an a se p o- g ama de gobie no y leyes p omulgadas y igen es; como son hoy muchas que hace años ambién pa ecían e ibles e imposibles de acep a . La lucha gigan e de las clases sociales pensó que unas aspi aciones con o as p oducen su icien e ue za pa a que la his o ia aya p e- pa ando los capí ules que inde ec iblemen e han de es- c ibi se, capí ~los p esumides y p e is os con an sólo e las paginas que se esc ibie on y las a iaciones que en- e elias exis en. La p opiedad y los p opie a ios deben, na u almen e, sen i las posibles moles ias de adicales cambios; eso es el conse adu ismo, nega a la ida a en u as igno as, pe o no nega se ampoco a la e olu- ción de la ida misma. Y como los a anes de los de aba- jo no deben consis i en implan a absu des, sino en ans- o ma ealidades po ealidades, he aquí po qué pa e- ce pin o esca oí habla de " epa o", cuando de lo que se debe habla es solamen e de lucha, de de echo, y de un he oico es ue zo a desea que los ideales no sean sim- plemen e pasiones, sino elocuen emen e ideales. El as o p oblema de la cul u a y del embellecimien- o del campo, de las ideologías y de las e o mas ag a- ias, que clan endimien o pa a muchos a ículos. Pe o en e an o, og amos medi en esa mino í a de · abajo y de ,¡ l '¡ J · I ¡; 78 '8. G A R C A M E N ~ N D E Z a iba que en el campo hab l an de una cosa que, medi- anda, llega an a comp ende que no la sien en, po - que _ de sen i ia, no es posible en ende la como comunis- mo ni como nada. ...... El eom:anismo se a un. ideal., pe o nanea un.a ea as o e. / . VI .SED DE JUSTICIA La e o 111a ag a ia. I - Le ocu e a es a magna cues ión, como p oblema pal~ pi an e y ac ual, algo que po su signi icación social, puede muy bien unca ia en su momen o mejo , en el momen o de con e i se en ley. La Re o ma no puede se an sólo una ley: iene que se un espí i u, una ex- pe iencia, una e olución. Pa a se un a ance espi i- ual, ha de unda se en bases de al a polí ica, sin me~ noscabo de la azón. Pa a se una expe iencia social y llena de alo , ha de ealiza se, eniendo muy en cuen a, has a dónde la unción social de la p opiedad debe se al unción social. La p opiedad, como un- ción social, debe se man enida, pe o como acción polí- ica es suscep ible de un a amien o adical y e olu- ciona io. La "cas a" de p opie a ios no iene de echos supe io es, ni me ece, po pa e del Es ado, conside- aciones y espe os que, como clase, no los me ece: no hay al cas a. El sen ido conse àdo de la sociedad española no lo puede ep esen a una clase des uc- o a y egoís a, que siemp e ac uó en el plano de supe- io idad polí ico pa a esquilma al p oduc o , al aba- jado de la ie a, y pa a men i y engaña al Es ado. EI e dade o sen ido conse ado de la nación, o de 90 B. G A R C 1 A M E N :e N D E Z las naciones ibé icas, lo hanin i o y ejempla , pasado el momen o en que es e pe íodo de inquie udes y de con usiones se condense; y lo ep esen a an las el ases sociales que, p opie a ias del pa imonio amilia , due- ñas del p oduc o, de endidas de la en a ca a, edimí- das de la usu a y del caciquismo, aumen ada su men a- Iidad y pe sonalidad social po la cul li a, eden as y lib es de la an ipa ica cadena del e a enien e au o- c a ico, puedan conside a al suelo, no como un ing a- o espejo donde e leja las ama gu as y los dola es, sino como el es imulo al abajo y a la acción. Si la Re o ma Ag a ia lle a en su acción el espí i u de jus- ícia, hab a lo g a do la República, a la ez, dos cosas: la p ime a, liquida una cuen a de de echo y azón que el pueblo iene con el Es ado, y, a la ez, e olucionan- do el ag o, qui a a p edomínio e in luencia a las clases pa asi a ias y abuso ias, que quie en i i oda ía a cos a del pueblo hambien o e i i ada. Si la Re o ma Ag a ia, ~n su implan ación, es exp esí amen e e olu- ciona ia, llega a a c ea una mul i ud española en el campo, que, abajando y indiendo mas, log a a un aumen o en la po encialidad ag ícola, un al o mejo a- mien o en los cul i os y un a aque ue e al comunismo. Si la Re o ma es mas que una ley, una en e a y a- lien e e o ma e oluciona ia, las sub enciones los sue- ños, las p opagandas in an iles y, a eces, mal in encio- nadas, caen en el desc édi o; las o ganizaciones ienen que apea el g i o y some e se a una unción mas e ec- i a: en onces, el espí i u e oluciona io asis i a en el J• LA ESPA.NA RURAL 91 hoga ag ícola, en las manos lab ado as, en el a n· bien e. T as esa acción e oluciona ia del Pode , las masas, que a i an sus idealismos po el hamb e y ei in o unio, pueden c ea la base ue e de una posible y e ec i a democ acia. Si, po el con a io, la Re o ma Ag a ia, ue a una ley ~'de cumplido", un paso polí i· co, p emedi adamen e pa a soluciona una o a ia~ cues iones de o. den público, en onces c eemos que, con· ju adas las cues iones de o den pública, a eglada el asun o en una o a ias de sus ases, el espí i u e olu· ciona io de las masas, aumen a ía conside ablemen e, y no s.e ía posible, al Es ado, ninguna o a e o ma sin la acción di ec a del pÚeblo y de las clases campesinas. Pa a que la Re o ma Ag ana ·, en España, pueda cons i ui se en o ma · de exi?e iencia, bas a encon a a a és de la his o ia y de la ida, cmiles son el a anque y el hecho en qui! se ha undada odo el e· · a enien ismo eudal de España; bas a econoce que España no ha sido una nación eu opea po la mise ia y a aso del campo, mien as ué una mona quía b i· llan e, mo ada. y de o opeles lujosos, g acias a la cul· u a a i icial y la iqueza ·ma e ial e dade a en que se apoya · la ida de la a is oc acia española. La mi- se ia u al pe i icó la exis encia de esa a is oc acia pa a la que, p incipalmen e, i ió la mona quía, an es de enso a del in e és c eado, que del pueblo c eado . Si quie e se la Re o ma Ag a ia, hecha po homb es que no hab an dejado de ene en cuen a las e o · mas hechas en odo Eu opa, con lo hecho en Eu opa ,¡ 1 ~ ...... ~. ~- .. --- 92 B. G A R C A M E N É N D E Z hab an is o el ancho ma gen, po el cua! un Es ado bien cons i uído. La Comisión designada pa a dic a- mina sob e es a impo an ísima cues ión, eúne las mejo es condiciones y íenen odas las ap i udes p e- cisas pa a hace algo que pudie a so p ende en cuan o a es udio y isión del p oblema. C eemos que el Pa - lamen o eúne ales condiciones polí icas, que la Re o - ma Ag a ia, si es la alien e y jus a solución del p o· blema, no encon a a di icul ades de in e p e ación al se legislada. En su alo legisla i o es iba el éxi o de la labo encomendada a los pe i os .que, a anosos y abajado- es, quie en e p oo o la ealidad de una conc ección ag ícola. Toda e o ma ag a ia puede es a inspi ada en la necesidad de epa a las injus icias y los e o es, y, po lo an o, de da é mino a la inquie ud y a las ebeldías. Alexand e S ambuliski. minis o búlga o, con- c e aba el espí i u e o mado en es as ases: "Con obje o de comba i a !OIS bolche iques, y como quien a oja !as e, he mul iplicado in ensamen e las leyes so- ciales y he dic ado an as leyes e o mado as en odos los amos, que puede deci se que he encido a los co- munis as _en su p opid e eno, a eniéndome a mas que ell os mismos, a uinando sus idea s con mis hechos." España es a hoy in lamada de ideas y de concep os, y su sensibilidad de nación, es a despie a a odo cam- bio, p opicia a oda a iación. Los hechos deben eemplaza a las ideas. Es os meses de pe ícdo elec o- al se han agi ado mucho los medios u ales. No hemos LA E S PA~A RURAL 93 de deci si es a agi ación es o pe o a inada. Desde lue- go, de cualquie o ma, podemos acusa ia de se hija del ab andono de es e p oblema, y de la acilidad con- que puede a gumen a se en co;- a de la bu guesía de la i e a, siemp e negada .a la edención del campesino. T odas esas p opagandas an absu das, en el concep- o, son las que han p ecedido en odas las pa es a una insu ección. Sob e el hamb e y la injus ícia, le an an p on o el odio y la desespe ación. Y el odio y la deses- pe ación no legislan con es udiC's, obse aciones y ex- pe iencias: con d amas. Y ese d ama, que oda ía a o men a a los españoles hon ados, es a hecho po o- dos, consen ido po la mayo pa e. Ma izad01 po los ex emis as, que oda su acción polí ica la conside au p opiamen e, como una iolen cia de d- ama, es mu- cho ma s lamen able. Pe o el d ama es p opio de la his ó ica ho a en que i imos. Es la ho a de una e o- lución, de una e olución espe ada, p ecisa, higiénica. Es amos en el momen o de ansc ibi las udas y sabias ases de Joaquín Cos a, mejo en e ado que nadi e de es e augus o p oblema u al, y pa a el que pedía lucha. esca mien o, ene gía, ¡Pide hechos ue es, pe o hechos! Cos a sien e en su co azón lodo el d ama u al de Es- paña, y no en nomb e de sen imien os polí icos o socia- les mas o menos ci cuns anciales, sino en nomb e de la His ona y del De echo, ha bla de es e modo: ' Qué he mosa y con o ado a pa gina, se ño es, aqué lla del año 1467, en que el pa ido popula de l os i- llanos o peche os, o mando "he mandad", se alzó en 94 B. G A R C 1 A M E N É N D E Z a mas, exaspe ada po las ejaciones y i anías de los seño es, y co ió como una omba el país gallega, des~ de el O ega! has a el Miño, y desde Finis e e al Ce- b e o apellidando liqe ad, no que iendo se gobe nado mas que de sí mismo, como dice el c onis a Molina, lle- ando po odas pa es la desolación y el incendio, a asando has a los cimien os las o alezas de los se- ño es, bandole es y i anes, la o al~za de Sampelayo, p opia de Vasco das Seixas; .F ousei a, donde p endie- on al ma iscal Ped a Pa do; T uy, donde alleció si- ia do Al a ez Paez de So omayo ; la o aleza de Cas o Rami o, ce ca de ·Ü case Co adoso, jun a a Ribada ia; La Mo a, a dos leguas de Lugo; BaaiDDn- de, en e Lugo y Be anzos; Calme, en la coma ca de Limia; San .Roman, ce ca del ío Buba!, y o as, has~ a el núme o de sesen a, obligando a los seño es a hui , y quedando muchos de ellos, según dice el c oms a Ruy azquez, .. como o p im ei o dí a que nace on, sin e as e sin asalos". ¡ Y cuan he mosa y llena de enseñan- zas, cuan p opia pa a llena nos de en idia, aquella o a pagina his ó ica de ca o ce años después, en que el i ey y el co egido mandados a Galícia po la eina Isabel con obje o de acaba la ob a, poniendo en o den la p o incia, p esa de la ana quía, ademas de de- iba po buena composición cua en a y seis o alezas, hicie on an e ibles esca mien os en la clase de seño es y acine osos, que i anizaban y expoliaban al pueblo, que en menos de es meses, 1.500 de esos c iminales, que no se llamaban oda ía caciques, huye on del país LA ESPA~A RURAL 95 adonde no les alcanzase I~ espada engado a de la ley, dejando po iempo !impia de al plaga la ie a ga ll ega! No he de aconseja yo, dicho se es a, que -se haga aho a lo p ime o, aunque sí conside o p eciso hace lo segundo. No he de acons~ia yo que el pueblo de al o cua! p o incia, de a l o cual egión, se alce un día como angel ex e minado , ca gado con odo el ma e ial ex~ plosi o de odios, enco es, injus icia s, lag imas y humi~ llaciones de medio siglo y eco a el país como una i- sión apocalíp ica, aplicando· la eJ pu i icado a a odas las o alezas del nue o eudalismo ci il en que aquel del siglo XV se ha esuel o, Dipu aciones, Ayun a~ mien os, alcaldías, delegaciones, agencias, T ibunale~. Gobie nos ci il~. Colegios elec o ales y casonas de los Don Celsos al e és, y ahuyen e delan e de sí a esa~ docenas de mise ables que le ienen secues ado lo ~u¡o, :;u libe ad, · su dignidad y su de echo, y es aqlezca en el ie! la balanza de la -Ley, p os i uída po ellos; yo no he de aconseja , ep i o, que al cosa se haga; pe:o sí digo que mien as el pueblo, la nación, las masas neu as no engan gus o po es e géne o de epop :ya, que mien as no se ha!Ïen e~ olun ad y disposición de esc ibi la y ejecu a la con odo cuan o sea p eciso, y lle- gando bas a donde sea p eciso, odos nues os ês ue zos se an inú il es; la egene ación del país se a imposible. Las boces ·no deben emplea se nunca mas que en sega mieses; pe o es p eciso que los que la s mane jan sepan que si en ambién pa a sega o as CQ~a $, si ademas de segado es quie en se ciudadanos; mien a& lo ' , 96 B. G A R C 1 A M E N :E: N D E Z igno en, na o ma:nin un pueblo: senin un ebaño a disc eción de un seño de bo a, de zapa o o de alpa ~ ga a, pe o de un seño . No he de aconseja yo que se ponga en acción el COP de F ALS de la canción ca~ alana, aho a an en boga, omando el ejemplo de la e olución ancesa po donde mancha; pe o sí he de deci que en España esa e ()lución es a ocia ía po ha ce : que mien as no se ex i pe al caci que no se hab a hecho la e olución; que mien as no nos sanem os de esa dolencia, mas g a e que la mise ia y que la incul- u a, mas g a e que odos nues os e eses d{' los seis años an e io es; que mien as acep emos olun a iamen~ e esas cadenas, que ademas de op imi deshon an, que mien as quede en pié esa o ma de "gobie nc po los peo es", op obio y baldón del nomb e español, no hab .i al Cons i ución democ a ica, ni al égimen pa lamen a: io, ni al nación eu opea; n<> hab a al sobe a :la. ni en el ey ni en el pueblo; no se emos, ni con mona quía ni con República, una nación lib e, digna de lla.ma se eu opea: se em.os , meno s que una ibu, un conglome ada de sie os, sin de echo a le an a la en e ni ~iquie a delan e del J apón, que en nues os mismos dí as ha a!YJ' lido su égimen eudal, ans o mandose casi de epen~ e en un pueblo mode no, en ila con los mas p og esi oo de Eu opa." J VII Ejecución y alcance d~ la e o ma. 7 i I : 1 . l I ! · i I J I ! ¡· L _. ¡ LA ESPA~A RURAL 105 que los que enga en dicha Jun a la clase ob e a El eje ~ cicio del ca go de ocal es obliga o io y no delegable. El o o del ocal que no compa e zca, cualquie a que sea la causa, se suma a al acue do de mayo ía. En odo caso de empa e se a decisi o el o o del p e- siden e. El alcalde del Ayun amien o p ocede a a con oca la elección de la Jun a local ag a ia en el ~ mino de cinco días, a pa~ i de la solici ud que le o mulen un a Asociación ob e a del é mino de su ju isdicción o la décima pa e de su ecinda io campesino jo nale o. El plazo in e medio desde la con oca o ia has a la elec~ ción no pod a excede de cinco días. La au o idad mu- nicipal cuida a de la egula idad' de la elección. En el mismo día en que és a enga luga comunica a al juez municipal su esul ado, a in de que és e p oceda sin dilación a cons i ui la Jun a local ag a ia. Las unciones espec i as de las Jun as cen al y 1~ cales, ademas de p omo e la cons i ución mas apida de los o ganismos a que se e ie e el a ículo 3. 0, consis- i an en · implan a , desde luego, la p esen e e o ma, haciendo e ec i as aquellas disposicion es de inmedia a ealización que exp esamen e se les a ibuyan po es e dec e o, y, en gene al. supli empo almen e a aquell os o ganismos has a su de ini i a cons i ución y no mal uncionamien o. Pa a el desempeño de es e come ido p epa a o io o de p ime a implan ación de la p esen e ' e o ma, la , 106 B. G A R C A M E N É N D E Z Jun a cen al pod a dispone del pe sonal écnico y ad- minis a i o del Es ado. Queda suje a a las limi aciones impues as po es e dec e o la p opiedad ús ica si a en el e i o io de la República que excedie e de los sigui en es ip os: 1. 0 En secano: a) T e en os dedicados al cul i o he baceo de al- e na i a : 30Q hec a eas. b) T e enos dedicades al cul i o a bó eo o a bús- ico: 200 hec a eas. e) Dehesas de pas o y labo o de pu o pas o, con a bolado o sin él: 400 hec a eas. 2. 0 En egadío: T e -en os comp endidos en las g a nd~ zonas ega- bles me ced a ob as ealizadas con el auxilio del Es- ado y no comp endidas den o de la ley de 7 de ju!io de 1905 : I O hec a eas. 3. o T odas las dem as ie as cuando la en a ca- as al exceda de I 0.000 pes-e as. Pa a los e ec os de es e núme o 3. 0, en aquellos é - minos municipales donde no ija el Ca as o se compu- aní como en a los dos e cios del líquido imponible que igu e en los espec i es documen es adminis a i es. Pa a de e mina en cada caso si la p opiedad ús ica pe enecien e a un solo i ula excede o no de los ipos de supe icie y en as ijadas, se acumula an odas las in- cas pe enecien es a aquél. . Cuando una mi sma pe sona posea hienes de los com- p endidos en los núme os 1. 0 y 2. 0, se compu a an las ./ LA ESPA~A RURAL 107 dis in as supe ícies en elación a las ie as de secano en cul i o he baceo, con a eglo a la sigui en e escala: cada hec a ea de cul i o a bó eo o a bús ico, po 1.50 de aquéllas; en dehesas de pas o, de labo o de pu o pas o, con a bolado o sin él, po 0,75, y en e enos del núme o 2. 0, po 30 hec a eas. Cuando una pe sona posea hienes comp endidos en el apa ado 3. 0 y en cualqui~ a de los núme os 1. 0 y 2. 0, las en as de és os se suma an a las de aquél a los e ec- os de la de e minación del índice de las 10.000 pese- as que se ijan en aquel ·apa ada. Toda pe sona na u al o ju ídica i ula de una en a ca as al de hienes si os en el e i o io de la República que exceda de 10.000 pese as, compu ada en la o ma p e is a en el a ículo an e io , es a'Ta suje a a un g a- amen especial, con a eglo a la sigui en e escala: El exceso de 10.000 pese as has a las 20.000 induí- das, el I O po 1 00 del e e ida exceso. !dem íd. 20.000 pese as has a las 30 . 000 ídem, el 20 po I 00 ídem íd. Idem íd. de 30 .000 has a las 40.000 ídem, el 30 po 100 ídem íd. Idem íd. de 40.000 bas a las 50.000 ídem, el 40 po I 00 ídem íd. I dem íd. de 50.000 pese as, el 50 po 100 ídem íd. Los hienes a que se e ie e el a iculo 5. 0 pod an se obje o de ocupación empo al po causa de u ilidad so- cial y an sólo en aquella que no excedie a de los ipos exp esados en el ci ado p ecep o. ' ' i • ., I ~ · 108 B. G A R C A M E N É N D E Z La ley de Re o ma ag a ia ijani el é mino de es as ocupaciones empo ales, y si las ele ase a de ini i as los p opie a ios se an exp opiades en las condiciones que aquella misma ley u o as especiales es ablezçan. Mien as la ocupación subsis a con ca ade empo-- al, oda ie a ocupada dejani de compu a se en la base del g a amen impues o en el a iculo p eceden~ e, y, ademas, ac ediba a a a o del p opie a io un~ en a mínima que ijad"a po el Ins i u o de Re o ma Ag a ia, se ha a e ec i a cuando és e de e mine. La decla ación de u ilidad social queda o malmen~ e es ablecida po el p esen e dec e o pa a odas la s ie as a que se e ie e el pa a o p ime o del a iculo an e io . La ocupación de las ie as se a dec e ada en cada caso po acue do de la Jun a cen al de e o ma ag a~ ia a p opues a de los espec i as Jun a s loca les. La ocupación de las ie as explo adas en ei égi- men de a iendo o suba iendo, cuando la ex ensión po~ seída po el aJTTenda a io o suba enda a io no exceda de ein a hec a eas en secano y de es en egadío, so~ lamen e se dec e a a a a o del ac ual poseedo e ec~ i o, o sea el a enda a io, y, en su caso, el suba enda~ a io, pa a el solo e ec o de man ene la con inuidaci de la explo ación ya es ablecída, median e la en a que se ije pOl el Ins i~ o de Re o ma Ag a ia. La ocupación especial p e is a en el pa a o an e- io no se compu a a en el cupo o al del a iculo pn- me o. Una disposición especial egula a sus e ec os. LA ESPA~A RURAL 109 Las J un as locales, inmedia amen e de cons i uidas, p ocedenín a de e mina los indi iduos que, a juicio de aquéUas, eunan condiciones p e e en es pa a se in- cluído:s en el cupo anual de asen amien os del Muni- Clpio. Se•an p e e idos los ·ob e os campesinos, a cuya es- ponsabilidad es é cons i uïda una amilia. Den o de es a ca ego ía se an p e e idos a su ez los que sos u- ie en amilias de mayo núme o de b azos ú iles pa a la lab anza. Las Jun as locales o ma an es e censo de campesi- nos en elación nominal y ci cuns anciada, exp esando nomb es, apellidos, edad, es ado y si uación amilia . Se an incluídos en e1ación apa e los campesinos que sa is agan una cuo a meno de 50 pese as de con- ibución ús ica al año. F o mado el censo, se coloca an en los si ios de cos- umb e, po pl~zo de cinco días, a in de que sea co- nocido po los ecinos del Municipio y se o mulen, en su caso, las eclamaciones co espondien es. Las Jun as locales ele a an a la cen al el censo de pe sonas asen ables, y unido a él, las eclamaciones p oducidas y el co espondien e in o me. La Jun a cen al esol e a sob e la ap obación o e- o ma del censo, de e minando en cada caso el cupo de pe sÒnas que han de se asen adas en cada é mino. Comunicada po la Jun a cen al a cada una de las J un as local es su espec i a cup o de asen amien o, p o- cede an es as a la de e minación de las ie as con i- - 110 B. G A R C l A M :! N N D E Z nuas o discon inuas que han de se ocupadas en el é - mino de su ju isdicción has a suma an as hec a eas como sean necesa ias pa a asen a el e e ida cupo de pe sonas, eniendo en cuen a el ipo de cinco a 15 hec- a eas po indi iduo, según las condiciones de e ilidad, cul i o y si uación de las : ie as ocupables. En ie as de egadío el ipo se a de una a 12 hec a eas. La elección de és as se ajus a a, en lo posible, a la egla siguien e; P ime o. Se an p e e idas pa a su ocupación !as ie as de buena calidad mas p óximas a los núcleos u banos, poblados o case íos y ías de comunicación. Segundo. Den o de es as ie as de buena si ua- ción se p e e i an las ie as incul as de buena calidad, pe o suscep ibles de cul i o inmedia o, en condiciones económicas de en abilidad, las de icien emen e cul i- ada:;, las no explo adas di ec amen e po el dueño y, en úl ima é mino, las lle adas en buena explo ación di ec amen e po su p opie a io. T e ce o. En cuan o sea posible, la ocupación se ha a gua dando la debida p opo ción con la can idad de ie as pe enecien es .a cada p opie a io. En odo é mino municipal se c ea a una Comuni- dad de campesinos, cons i uída po la población a ai- gada, que ha de en a en posesión de las ie as ocu- das. Es as ie as cons i ui an la masa de hienes ús i- cos obje o de la explo ación de la Comunidad. En caso' necesa io se o ma an en cada é mino mu- . nicipal an as Comunidades, con sus espec i as masas . LA ESPA~A RURAL 111 de hienes ús icos, como lo aconseja en el núme o o cupo de campesinos asen ables, la si uaci6n de las ie- as ocupadas y las con eniencias de la explo ación. Reconocida po la Jun a local la necesidad de c ea dis in as Comunidades, aquélla con oca a una eunión de población que ha de a aiga se y aco da a las Co- munidades de campesinos que han de o ma se. En la misma sesión se p ocede a a la dis ibución de los ob e- os en las dis in as Comunidades. Caso de que no e- sul a e acue do sob e es e ex emo, cada ob e o no i J- ca a al día siguien e a la Jun a , e balmen e ol po es- c i a, la Comunidad a que desea e pe enece . Si el núme o de solici an es ebasa e el cupo ijo de una Co.- munidad, se de e mina a po so eo pública los indi i- duos que han de o ma ia, y los que esul a en excluí- dos se asigna an a las demas Comunidades, eniendo en cuen a la olun ad exp esada pd los in e esados. Si nue- amen e se ebasase el cupo de la Comunidad elegida, se p ocede a po so eo, como en el caso an e io , has a la de ini i a dis ibución de oda la masa ob e a. No hab a mas p e e encia pa a la elección de los indi iduos de una Comunidad que la es ablecida a a- o de los ab e os que po habe abajado en las mis- mas ié as ocupadas u ie en conocimien o de sus con- diciones de cul i o. Se p ocu a a en lo posible ag upa; en una misma Comunidad, cuando así lo solici a en, a ob e os ela- cionados po lazo de pa en esco o po in e ese& econó- nucos comunes. -- --- --- 112 B. G A R C 1 A M E N ~ N D E 2, Una ez cons i uídas las Comunidades de campesi- nos y asignadas que sean las espec i as ie as que cada uno de ellos ha de explo a , se p ocedeni, con in e en- ción de la Jun a local, a le an a el ac a de posesión de las ie as, con indicación de su cabida, si io, linde os, exp esando la inca de p ocedencia y su p opie a ÍO< y el nomb e de la Comunidad ocupan e. De es a ada, que se le an a a po iplicado, se en ega a un ejem-- pla a la Comunidad a que se e ie e, o o ejempla se emi i a a la Jun a cen al ag a ia, y el e ce o al p c pie a io. En es a Jun a se lle a a un lib o de asien os, en el que, habiendo una hoja po Municipi~. se ano a an las co espondien es ac as de ocupación. Las Comunidades de campesinos se egi an po ma- yo ía de o os. La adminis ación de la Comunidad se encomenda a a un Consejo, compues o de es a sie e campesinos que sean miemb os de aquélla. Es e Consejo lle a a la ep esen ación de la Comu- nidad en e a e ce os. Cada Comunidad de campesinos aco da a po ma- yo ía de o os la o ma indi idual o colec i a de explo- a las ie as que le hubie en sido en egadas en ocu- pación. Acep ado el égi nen de explo ación indi idual, p o -cede <Í. la espec i a Comunidad de campesinos a la pa ceiación de las ie as y a la dis ibución de pa ce· las en e los miemb os de la Comunidad. Pa a es a dis- ibución ambién se end an p esen es los b azos ú iles ' - ·'I ... 1'·. ' LA ESPA~A RURAL 113 de que cada amilia disponga, clase de e eno y de~ mas condiciones que concu en a man ene la igualdad económica de los asociados. EI deslinde y amojona~ mien o de las pa celas se ealiza a median e abajo en común y en la o ma y con los signos ex e io es que se es imen mas con enien es. Las se idumb es que la pa. ~ ceJacÍÓn deba o iginaT end a eJ mismo Ca ac e em~ po al que la ocupación. Adop ada el égimen colec i o, se de e mina an po la Comunidad las condiciones y modalidades de la ex~ plo ación, an o desde el pun o de is a ag ícola como ganade o, así como las adquisiciones de medios de p oducción, égimen de _ alo es y ap o echamien os, u ilización de los medios y ue zas de abajo, y en ge~ ne al cuan o concie ne a la ges ión económica de la explo ación. En odo caso compe e ambién a la ComUJ1idad e~ guia la u ilización de .Jas casas de labo , de las alma~ za as y demas edi icaciones que exis iesen, así como aca da sob e cons ucción, mejo as y epa aciones ú i~ les o necesa ias. s VIII A*pedo eeonómieo de la e o ma. 1- J . IX El sen. ido polí ieo en el eampo. ' I : I.:. I·· El caciquismo no ha desapa ecido. No es aci! muda el égimen de ida del ag o español. Se podní cambia de égimen polí ico, incluso de sis ema, podn de.;apa~ ece la polí ica u nan e y iciosa pa a eemplaza la la dic adu a, y la dic adu a da le paso a la soñada República, y den o de la República, como den o de la mona quía pe sis i a el enómeno, la adición social del oliga ca. No se hagan ilusiones los gobe nan es de hoy. ni los que le sucedan, España es cuna de caciques, cuna nu~ ida de oliga cas. Esos mismos caciques de i do el país, son los que engañan y desmien en a oda noble in ención gobe nado a, esos unan es de la pica esca nacional son los que di iden y ompen la es uc u a de los pa ides y es an alo a las ideologías. Esos caci~ ques son los que hicie on la polí ica del íno y del ga~ o e, y mañana ha an la polí ica de la o ación, de la elección amañada, o de lo que se es ablezca, como modo de ein eg a nos a una no ma de ida polílica. El saneamien o de España es a en pe mi i que las masas ag a ias se o men obliga o iamen e, pa a de en ~ de se del cazu o habil, que p es a, que gobiema y que - 126 B. GARCIA MENeNDEZ p edomina en los pueblos, que adula y mien e en las ciu- dades. El saneamien o de la ida nacional es a en ca o- bia lo acciden al de la ida del país, que es ompiendo la o ma ac ual en que se hace la polí ica u al, qui ando del ambien e de dominio a los caciques de pueblo, aye libe ales, de nomb e, de la · Unión Pa ió ica; hoy, epu- blicanes de la República. Esa mul i ud de "sin e güen- zas" que cub en la ep esen ación del país ag ícola, ade- mas de que impiden el p og eso local de las poblacio- nes pequeñas, siemp e sos ienen el alo de la ida mu- nicipal, y debili an el concep o de odos los p oblemas, engañan a odos los polí icos, y, an e odo, desmo ali- zan a un pueblo, que nunca se acos umb a a o ma su sen ida de cuidadanía. An e la umba y el monumen o de Cos a di emos ancamen e que nos a e güenza la al a de p epa ación de los homb es y de las as~ciaciones ag ícolas pa a i- i una ida eu opea, de aciocinio, de p og eso. Sigue la población u al lo mismo que en los elias is es en que ese iden e, condenaba y lanzaba o aciones llenas de bondad y de p o es a con a el cacique. El cacique exis e, íe y se esconde, claudica, se a as a y se ans- o ma, pa a no deja de se cacique nunca. Mien as la cul u a y la educación cí ica no le an- en la men alidad en la gen e ag ícola, no lo log a <i ningún gobie no. Mien as las e o mas sociales no ha-_ gan la ida u al mas posible y mas higiénica, ein e- g ando a los municipios aq'uellos hienes que de en an sus "excepcionales" comp ado es; mien as las escuelas sean -- LA ESPA~A RURAL 127 peo que los ba es y los cen es -de ec eo, no se puede espe a que "Juan" i e sus lanas y se p esen e limpio. En odas las poblaciones ag ícolas eina hos ilidad na- u al de las inieblas, se hace la gue a a odo lo nue o, se ama sob e odo a la u ina. En odos los pueblos hay caciques, po que la mu! i ud pueble ina los necesi a, los hace y p oclama. La mul i ud pueble ina quie e que haya siemp e un seño que, apa en emen e haga de con- seje o y de ce eb o colec i o; un seño que eje za las unciones de au o idad, que esc iba y i me los documen- es en los que se hace la his o ia local; en una palab a, que los monde y pele. Si ese seño es blanco~ odos blan- cos; si neg o, odos neg es. Dan la sensación de g andes manadas de bueyes que caminan hacia un pun o desco- nocido, siemp e mansos, siemp e boyan es. ¿Qué no malidad es ia que in e esa al país? ¿Qué le- galidad es la que bene icia y aumen a el alo del pue- blo? ¿Cóm o, y has a dónde mani ies a el pueblo u- al su in e és en e a ese p oblema ba ido y deba ido en los pianos de la in eligencia y del ambien e polí- ica? C eemos que al país ag ícola, al púeblo español, le in e esa, an e odo, las leyes polí icas que acaben p o- undamen e, de ini i am~n e, con el caciquis np, oliga - quías y adiciones. Polí icamen e, el pueblo u al, lo que p ecisa es que se le conceda la libe ad de ac ua ............... - --.....---.._..__ -- - - --- - I 128 B. G A R C 1 A M E N É N D E Z po sí solo, sin la impues a di ección de los guiones pue ; ble inos, de los caciques, que a a és de odas las si- uaciones se hace > ;-lóaeos, y que en odas las épocas hacen el papel pe niciosa de agen e y acili ones de la polí ica p o esional, de indispensables men o es, de OJ ·· zados di igen es, en la ida de los pueblos. Si hablamos cla o, hemos de con esa que la men a- lidad y el es ada de cul u a de los pueblos y íllas es, mas que lam en able, e gonzoso. No po culpa de ell os mismos, como se achaca acílmen e: po culpa de odos los elemen os ac i os y supe ades, que consien en la g a- e desp opo ción, el desni el espi i ual de las g andes ciu- dades con las zonas del país eminen emen e pa io a, a- bajado y ap a. No es culpa de las pequeñas poblaciones u ales que sus habi an es incu an en la g an desg acia de la in- comp ensión, a ando sus idas a la u ina, en egando su sang e a la usu a, dandole s e x<:esi a impo ancia a las ce emonias de banque es e inaugu aciones. Los pueblos ag ícolas no han conocido o a polí ica, ni la conocen, que no sea la de las p omesas y la de las decepciones; no conocen o os amigos y a o ecedo es que aquellos que p ecisamen e les adulan, diciendo que -el campo lo es odo; pe a al campo sólo dedican de e dad el iempo que cues a ecoge los p o echos y go- za los en la ciudad con o able. Los pueblos no conocen o o ho izon e que el de la a alidad; los municipíos u ales, sal o algun as ejem- pla es y hon osas excepciones, son o gamsmos coa a- ' .• ' .· LA ESPA~A RURAL 129 dos, que han pe dido s u signi icación democni ica; c:en- os bu ocní icos de ecaudación, donde se hacen cono- ce las g andes colecciones legisla i as del Pode cen- al, y donde sólo manda el in e é~ c ead01. Los pueblos u ales anidan la in ole ancia, po que no han. conoci- do o a disciplina del espí i u; sus en a e o eligiosa la u ina, ya que sólo la u ina es el i o ejemplo de las pe sona s, que en cada aldea ep esen an la cul u a: -¿qué culpa iene el niño que obedece?-. ¿Acaso no es esa la condición del niño? Un pueblo u al espa- ñol, señalado en nues a ca a geog a ica al aza , iene la pe sonalidad de un niño, de un niño que an es de c ee y de o ma se ha de en ega los elemen os de su i alidad al o den de un some!imien o al oliga ca, que hace ale su iqueza o su alen o, cuando no su ha- bilidad. Mien as l os pueblos u ales sean in e io ' es, como ag upaciones sociales, el ulanisïno, impe a a, se a el dueño. Los que manejan la ida insigni ican e de cada localidad, son igual en oda la España u al y ep e- sen an la ue za polí ica mas i a. No lo duden los po- Ií icos de buena e, si es que la buena e ha de con i- i con la polí ica. Pa a gobema bien un pueblo es p eciso que sea el mismo pueblo el que dic e y ace las nmmas; que del mismo pueblo salgan sus gobe nan es. Esa es la ilusión que boy se b inda al co azón del ciu- dadauo; pe o es u na ilusión que cae a p on o, po que oda ía no se ha uel o a la no' malidad, y los caciques agudos, pé idos, expe os, oma an sus medidas, sab an 9 130 B. G A R C 1 A M E N É N D E Z engaña , simula ; aguan a a bo ascas, pe o su gi an con pode y con e iciencia. La única no malidad polí ica, el e dade o camino pa a i a una posible mani es ación del sen imien o y has~ a una cie a o ien ación nacional, es a en p escindi , en absolu o de "cuan os ele nen os han eje cido unciones desin e esadas de alcaldes y "componedo es" de pue- blos... Solamen e con una absolu a y adical enun- cia de esas gen es, se sab ia, e dade amen e, si los pueblos sumados, el país, es capaz pa a demos a su g ado de conciencia polí ica. Es posible que se llega a a comp oba que la polí- ica pin o esca del ga o e y del o o comp ado po ino lo epudie el pueblo u a1, el pueblo obedien e, pe judicada y en ilecido po ' los " ulanos"-4caciques que se cuidan de p egona que los pueblos no es an p e- pa ados pa a mo s a se como pueblos, sino como mana- das a u didas y débiles. EI pueblo Oos homb es y sus alo es} ienen concien- cia de que exis en. Con mas o menos cul u a, el pueblo i e y p oduce. Con mas o menos alien o, el pueblo se mue e y ansía mas, y lle a su lucha. Só lo es necesa io indica le un camino, deja les camina , piso eando las alsas au éolas de los caciques que exis en a a és de odos los momen os polí icos y na cionale s. Se puede deci al o. El p opie a io de ie a, po adi- ción inconscien e y secula , es conse ado ; mejo dicho, --- LA ESPA~A RURAL 131 eacciona io, ene mi go ci e que engan libe ades lo s que le a iendan el e enc cul i able o le enden el a~ ba jo. Conse ado es no po el ino esc úpulo de conse a el de echo que les con ie e el í ulo de p opiedad, mal ac e~ di ado po el uso que hacen de ella los que la abando- nau o 1~ explo an excepcionalmen e; mas bien po el pe e so deseo de e que los que no son p opie a ios han de o ma una cas a empob ecida y humiliada, siemp e pendien e de los cap ichos o de las con eniencias de los "amos". Al meno ono polí ico de conse adu ismol se adhie en en olun ad los que poseen la ie a de las al- deas, y, po lo an o, ienen en sus mancs no solamen e el pode que ep esen a el pa imonio de los alles (que ambién p ocu an que sea de ell os), aunque es o sin í- ulos le ga l es que lo ac edi en; el alma y_la olun ad de las gen es. Na u almen e, no odos los p opie a ios son dignos de !a p opiedad. Los que no son egoís as y dan en obsequio hacia las dases abajado as cuan o pueden, aicionan a lo~ debe es de "buen p opie a i o", que son, en e o os, llama "pelTos" a los segado es cuando piden mas sa- la io; blas ema de la pa i a cuando l es e isa, iscal i-za y les exige, y, po úl imo, conside a que en la sociedad la misión especial, ul anacional, es se p opie a io, ene í ulos de p opiedad. De p opi~dades que sc iegan con las aguas del canal que ingenió un Pigna elli, desín e e~ sado y nada p opie a io; de p opiedades que en el zig~ zag de los sigl06 no es posible encon a su a anque de .. . - - - · . . 132 B. G A R C l A M E N É N D E Z límpia y jus i icada concesión de uso y abuso, p opie a- ios de ie as que pa a que p oduzcan y ep esen en el alo que ienen han de da cosechas, y an es han de asis i le b azos pa a cul i a las, maquinas y abonos. Hay a ias clases de p opie a i os: los g an des la i un- dis as, los p opie a ios de pueblos y g andes he edades cul i ables, y la masa p opie a ia cuya iqueza no es a conside ada en el amilla amien o po mas de unos milla- es de pese as. Los úl imos, que son los mas, como son los menos p opie a ios, es deci , que suman. una masa g an- diosa po odo el país, pagan y sopo an la injus ícia de con ibui mas que el Ies o, que los que gozan del p ÍVÍ• legio de deja i i pueblos en e os en sus eudos, o en algunos casds has a el de echo de anda po las calles. Los p ime os g andes p opie a ios son los que han in en· ado la ó mula de que la p opiedad es sag ada y de que los p opie a ios deben i i unidos ue emen e pa a echaza· oda co ien e de libe alismo. No con en os con se los amos de casi la mi ad del mapa de España cul i ada, quisie an, pa a da mas esplendo a sus bla· sones, ence a el sol en un saco y gua da lo, y saca en· as de sus ma a illosos bene icios. Ese conse adu ismo no es o a cosa que la libe ad en bene icios de los g an- des in e eses de unos pocos, con es icción de la líbe · ad pública. V eamos en el momen o ac ual que el juego habil de pedi se esponsabilidades unos gobeman es a o os p oduce luego lo que se llama impunismo, deseo de que las culpas g andes queden pe donadas, que los e o· es en que se ha mancillado la libe ad indi idual. y los ..... LA ESPA~A RURAL 133 que han mal a ado, el in e és del pueblo, en su hacien- da y en su hono , queden bien do midos. EI impunismo y los impunis as demues an la supe i en c ia de la li- be ad desen enada pa a los pocos, y man enimien o de la censu a y de las es icciones en la ida del pueblo. lmpunismo es conse adu ismo "his ó ico , deseo de que no ocu a nada, de que .la anquilidad apa en e se man- enga a oda cos a pa a que los undamen os de la socie- dad absu da en que se i e no padezcan no ablemen e. Los e a enien es al po . mayo , amos del suelo español, han de man ene su e o su con eniencia de nis de ese es anda e de in ansige n{;ia a que pos ienen acos um- b ados las de echas españolas. Debemos empeza po co'mp ende que el papel de e a enien e es de una comodidad y de una b illan ez social admi able. Pueden uma se ciga os habano s y eneg a desde los bu acones con iden es del casino, de la jo nada legal de ocho ho as. Se puede muy bien i en au omó il y i i con cscandalo de lujo pa a luego que solamen e que los que ienen i e as con ibuyan al Es a- do, e incluso pa a o ma una nu ida pa e ·en la com- posición de las ac uales co po aciones. El pueblo no paga con ibuciones con a eglo a la eo ia ba ba izan- e de esos seño es que se in laman de pa io ismo, lla- mando "descaminados'', "chusma" e insol en e al pue- blo, que es el que consume los p oduc os de la ie a ! ·· ¡ :, 140 B. G A R C A M E N N D E Z Di ícilmen e puede os en a se es .a i ud sin habe a ai- gado o as; di ícilmen e puede es abiliza se, oma mo- imien o í mico y equilib ado la ida de una nacionali- dad, si ese sen ido no es a gene alizado y pene ada den- o del alma <:elec i a. Sen ida polí ico, que es pe sona- lidad, a ención, ocación del debe , conocimien o del de echo, gene osidad y disposición pa a ac ua s1emp e en pública y en p i ada con elación al in e és pe sonal del indi iduo, y sin pe de la idea del comp omiso mo- al que odos enemos con elación al in e és pública. Con somb e o y co ba a andan muchos ciudadanos que no conocen es e sen ida, que ele a y supe a al hom- b e; milla es de ciudadanos p oba on en la his o ia polí- ica de España que no solamen e no la ab igaban en su seno, sino que lo desconside aban con desdén. No nos ex añe que en las aldeas es é plenamen e i - gen el campo de donde pueden b o a esa lo cí ica, a- dian e, cuy os u os han de se pa a España la mejo cosecha y el mejo alo . La "cazu e ía "- alga la ase-, acos umb a on al cacique, al monede a also, al c imina" al co up o ampa ado po el peso de una p o- ección inmo al, al "puche azo", al ac a obada y al- seada, a la elección pin o esca d el ga o e y del pelle- jo de ino. El "cazu o" es a acos umb ado a p esencia ies as, inaugu aciones, cac hupinadas; >das di~ en es, pe o iguales, espec acula es, sin mas anscendencia; y des- pués de es o, nunca ha medi ada ace ca de si su po ; e- LA ESPA1il'A RURAL 141 ni hab ía de co e pa eja con la demol ición del equí~ oco de que en los pueblos se ha de do mi siemp e. Po e dade o amo de España, po un debe huma~ no y c is iano, po exigençia social, cuan os homb es ie~ nen ibuna, ca ed a, pluma y acción deben dej a d'e habla de g andes luminosas ho as de l mañana y asis~ i con un plan. Hacia donde ma can el umbo las pe soJ?.as in e l igen~ es, leídas, expe as de la ciudad, mi an los pueblos. Po lejanas que se hallen las aldeas se anas, los pueblos i~ be e~os, las coma cas ag ícolas, nunca es an an lcdos de la in luen,cia de la palab a y del esc i o. Se a cie o, nd podemos nega lo, que el país u al es a en una g an in e io idad men al, en la mas desconsolado a ine cia. Pe o no an o ni an lejos que no pe ciba su misíón, muy o a que la de supedi a se a la molicie, a la mu mu a~ ción. Las pequeñas aldeas, siemp e imo a as y pue iles como in an es que emen mas que ado an al p ecep o, es an some idas a cie os ine i ables yugos; pe o no po al a comple a de un deseo de mejo a y de alcanza mas dignidad. Es el emo adicional a p escindi de las no mas que en cada localidad pequeña se han im~ pues o; la pue ilidad de conside a que ienen anscen ~ dencia las pequeñas concep uaciones de la plaza ma~ yo ; pe o el pueblo u al es com pe en e pa a ac ua , como España p ecisa en es a ac ualidad con usa, de la ·---- ~~a i'm:W$1 . -- - " ~ -- 142 B. GARC!A MEN~NDEZ que han de da cla os y e minan es los azos del po - eni . Es compe en e, po que es el pueblo que abaja y su e; él con ibuye y exis e sabiendo plenamen e que su exis encia y ida es de g an in e és pa a es uc u ación de la sociedad. Si las escuelas son nidal de mic obios, y muchos de sus Juga es han conocido épocas de ba ba•ie, en las que se han omen ado la iña y la disco dia, no po eso cie an comple amen e el acceso de esa luz dia- ana de la ciudad. Los pueblos u ales i en el is e inA ie no de la hipoc esía y de la coba día espi i ual, pam que esis a el caciquisD?-o y la iolencia el i anuelo que gobiema amable; y el odio en e las pe sonas que se co- bijan con disimulo de quienes lo omen an. Es e caciqu~~mo ha c ecido po que desde las ciuda- des se cnnen ó pa a c ea el pedes al de glo ia al p o e- sional de 1a polí ica, y el p o esional de la polí ica supo pone en la calle al mO'Ilede o also, al co up o y has a el asesino; mien as que si con enía a los ines de su ban- de a, enca celó y pe siguió al l ab ado que supo se i - me an e un de echo, al pueble ino, que cua! un oble se deja pa i an es que dobla se. Ese caciquismo lo omen- ó la ciudad que, desp eocupada del alo del suelo, en ió al campo a "con a honib es", pa a dona la me - ced de ep esen aciones y galas a una mul i ud de pe - sonajes sólo capaces pa a o ganiza bien la uina y el ba ullo. Si esos pode es del ingenio y de la in eligencia no hubie an enseñado en las aldeas an os pecados ci i- les y mo ales, en las aldeas nunca hubie a Ilegado a oma aíz el icio de conside a a de e minadas pe so- LA ESPA~A RURAL 143 nas "g andes in luencias" pa a las jun as y pa a el a o~ pello. Si los Gobie nos :V los polí icos hubie an legislado bien pa a España, las escuelas u ales end ían la ma- xima dependencia mo al con elación a la ida dismi~ nuí da de los pueblos; los sace dó es y los p o esionales del Es ado y el Municipio no se mezcla ían, con es ensi~ ble dominid, en conduci --'-'Sin me e se en nada-la ida de los pueblos, y la ida colec i a ag a ia se ía una ea- lidad capaz po sí sola dl! habe c eado muchas i udes cí ica s. Si en las aldeas no exis e sen ido polí ico no es culpa en e a de las alc eas, sino de los gobe nan es, que pa a dis u a del Pode han conquis ado al país con la coac- ción y el sobo no pa a c ea mayo ía de alo cuan i a- i o, peso mue o, !as e en la ma cha de nues a ida y nues a his o ia. Es posible que los pueblos, con la ex- pe iencia de un si glo de pica esca polí ica, sus i uída po un siglo de escuela y cul u a, en es e momen o se halla~ ían al ni el de Eu opa. Pe o man eniendo chozas in- mundas po escuelas y o ,nen ando el es udio de am- pea . leyes y en iquece y a o ece a agos, apa e de que han ebajado la men alidad de la aza pueble ina, han es imulado esa genial descon ianza que les hace du- da de odos y de odo. Po lo dem as, an e el' espec aculo de halago o zado, de isonomías de pueblo, síemp e apa a osas y ca en es de ealidad, en las ciudades y en los medios in elec uales se igno a, o no se comp ende bien, que esa mul i ud u- al que duda, piensa, Iee y se en e a en medida mucho -- . ......... '· 144 B. G A R C A M E N ~ N D E Z mas g ande de lo que se igu an las es adis icas; pe o po mucho que comp endan y sien an, po mucha com~ pe encia que engan en un momen o pa a ac ua en be~ ne icio de España, el dolo de un abajo mal conside a~ do y de un a o de engaño po pa e de los gobe nan es les limi a a la ine cia. Una ine cia que se educe a es as clasicas palab as de pueblo: "An es quie o paga mas de lo que pago que pa icipa ni en e a me de nada". Así, :se da el caso que los Municipios españoles, sal an~ do muy hon osas excepciones han es ada abandonades de la acción pública concejil, po indi e encia de las ma~ sas, y han sido gobe nados po concejales y alcaldes e~ enganchados. EL SENTIDO POLIT!~ CO EN EL CAMPO Indudablemen e que España es el país donde se ca~ ece de o ma absolu a y ejempla de sen ida polí ica, y a a os, de sen ida común. No iene explicación el es ada med oso y es a ico de los pa ides y de las clases que ni siquie a cumplen con los debe es que la his o ia no~ se~ ñala. Los polí icos mas en e ados hacen decla aciones de gancho, con encionales, pa a esca a p es igio o gana adep os, La masa del pueblo no sien e un a an decidida po ha ce la e olución: no la ha ce. Los e oluciona ies mas decidides esul an se hoy las pe s~ nas que po su na u aleza y ambien e pe enecen a los ein a años del siglo xx, en l os que España no hizo po~ I 1 { ,, !. CA ESPA~A RURAL 145 lí icamen e o a cosa que e ocede . El libe alismo lo p o esan los de siemp e, algunos libe ales oman icos que oda ía c een en que la Mona quía española podni pa- ece se a la inglesa en sus aspec os humanos y democni- icos, y con es os unos cuan os conse ado es que en en la e ique a libe al una deco osa ep esen ación an e el pueblo. Pe o la auna, la a za polí ica inc us ada a la piel de España, es la conse ado a, la egoís a. Esa gen e que ele a "Dios, Pa ia y Mona quía", lo emplean pa a cub i su único a an de o den o anquilidad: sob e la Pa ia, sag ada pa a odos, ellos en solamen e el p e- ex o pa a de auda al Es ada; en la mona quía, la ue za ep esen a i a que man endni i mes las ins i u- cidnes adicionales capaces 9e de ende la Jljus icia de la a is oc acia e i o ial, y en la idea de Dios, no en la idea sublime de la paz, de la co dialidad y de la gene osidad. Como buenos conse ado ~ aman el o den con encional que pe mi e la libe ad sólo a las g andes sociedades anónimas que monopolizan y enca ecen los p oduc os de mayo consumo, la libe ad que pe mi e la ele ación del p ecio de la ida a un g a e g ado e i que esul a in e osínul el i i ; la libe ad que pe mi e a las g andes asociaciones eligiosas eje ce odas las in luen- cias, cons ui palacios y no con ibui ; la libe ad que se co iza con el p ecio del o o, ya en las sociedades hu- manas donde ige el a iseísmo, sólo iene libe ad el que iene pode , y sólo iene pode quien iene dine o. Y el dine o lo iene quien lo iene, nunca el ob e o, el lo - ·. 146 B. G A R C 1 A M E N N D E Z p o eso , el lab ado ; nunca el ciudadano ibu a ia y explo a do. Ese conse adu ismo in ole an e, que ni an sólo ha sabido e oluciona lo su icien e pa a ene se a ni el del día, es el que siemp e, sin ol ida lo, epi e la idícula ase de: " ¡Que iene el caos"!. .. El caos ... Supongo que esos oglodi as de men aljdad in e io endnín no- icia de lo que ep esen a esa ase. Indudablemen e sa- b an que el "caos" es lo que ellos no alcan:e:an a com- p ende en su a ea de aumen a la po encialidad del ien e. El "caos" quie e deci la injus ícia, el deso den, d ba ullo. Si eso quie e deci se equi ocan. Lo que no quie en es sali de es e :'caos" en que i imos, que sólo con iene a los que i en espléndidamen e, go:e:ando de una sup ema<" .ia y de una in luencia que en un égimen no mal de ida no pod ía .; m.e ece . El "caos" no puede eni a un pueblo donde abajamos una mino ia, donde el égimen ibu a ia es cas igado y a bi a io, la de en- ción y ocul ación de ie as un hecho, donde las g andes sociedades. anónimas ienen pode es a al, en in, donde el simple ciudadano iene que sopo a y i i en la in- jus ícia y en desigualdad de condiciones con elación a los que llaman "descamisado" y "gen e que no iene que pe de ". El pueblo les en ega su Jana. No eman los g andes obsesionados il ··caos". Mayo "caos" a que el ,egoís mo y los in e eses c eados han llegado no se cc- noce a. Pueden i i el "caos" ac ual y emen el "caos" u u o. .. Tem en el o d en na u al de las cosas y a un hon ado modo .de c ea un pueblo. La injus ícia no al- canza a nunca mayo es iun os que los de la España ac ual. x El e édi o ag ieola I .. Du an e el siglo xix odas las aspi aciones de la ida inancie a se conc e a ban en eso: e édi O Desde la cum- b e del Es ado los homb es que ilaneja on el imonel de su na e, pensa on y conc e a on odas sus soluciones en esa base: el c édi o. C édi o es ccm ianza, sabe que el que ha de me ece ayuda cons i uye una i ud c eado a, capaz y sol en e, pa a la a ención que se le ese a, considenindole como pe sona ac edi ada; pa a un Es a do, es con ianza en su suelo, con ianza en su adminis ación, con ianza en su p og ama de p oducción, con ianza en sus jueces y en sus le~islado es . Camacho, Vüla e de, Gam,azo, es polí icos que simbolizan la Hacienda de España en el siglo de las menos posibilidades económicas, decían en sus exo dios, en sus eclamaciones pa lamen a ias, que la ni elación, el p og eso y la salud económica del Es- ado sólo admi ía el a amien o median e el c édi o. El Es ado necesi a del c édi o pa a se Es ado; po - que sin él no puede ene ni Ejé ci o, ni iqueza ni o den, ni nada. Un Es ado no debe in e umpi su ma cha po al a de dine o; jamas debe pe de ca ego ía económica, pa- _ ,., -- 150 B. G A R C A M E N É N D E Z alizando sus ob as públicas, abs eniéndose de es e modo de es imula la mul iplicación de la iqueza. La ca ego ia econó nica de los pueblos no se mide po su his o ia, ni po la e ilidad de sus campos, ni siquie a po sus iquezas na u ales, sina po lo ac edi adas, po la con ianza que pueden inspi a a odos los demas pue- blos del mundo. El Es ada ac edi ada es el que paga pun ualmen e, el que lle a sus undaciones adminis a i as sin demo as ni e asos e gonzan es; el que a iende bien, es a es, con sen idò jus o a odas sus necesidades po el o den azo- nable y polí ica que si e de no ma a los Gobie nos. A nues o juicio, una pe sona ac edi ada es lo mismo una pe sona de con ianza que iene p ac icadas las i - udes necesa ias pa a no duda de su esponsabilidad mo al y de su sol encia; no c eemos que pe sona ac edi- ada sea solamen e el que posee, quien gua da hajo su dominío p opiedades y alo es, sina aquel que cada día accionando y labo ando egis a en su his o ia pe sonal la ga y con olada, los mo i os que piden oda ayuda. EI alo del homb e es a, a eces, mas en la hones a calidad desconocida del abajado conscien e y p o- duc o , que en la des acada pe sonalidad de quien goza -se clan casos--de epu ación o jada con el golpe in- sis en e del-elogio y buen juicio de muchas pe sonas una- nimes en el clamo bueno, como lo son en d mala. Has a el momen o, mien as la ida no ans o me la eo ía del c édi a, la pe sona comp endida den o de LA ESPA~A RURAL 157 p opíedades, y esas p opiedades ex1gnan po pa e de los obligades a man ene las y cul i a las, necesidades de cul i o y de acción, y pa a es o es p eciso dine o. Y el dine o, bas a hoy, no lo clan ni el Banco de Es-- paña ni los demas Bancos p i ades. Los Pósi os lo die- an en una p opo ción pequeña en la medida que el campo necesi a. Es p eciso acaba con el égimen hi- po eca ies, que a unos po igno ancia y a o os po mis~ ia, los a a y los lle a a la .uina. Es p ecisÒ que la usu- a dis azada de las aldeas e mine, c eando un Banco N acíonal Ag ano, un égimen de c édi o con olada po el Es ada y que dé acilidades al campesino p o- duc o . Que cese la obligación de los Bancos p i ados de negocia •le as de cambio, con una o dos i mas a no en a días, y que el Es ada les au o ice pa a emi i p és amos sob e la ga an ia de los p oduc es, o el Es- ada que sea la ga an ía de los p oduc o es. El e da- cle o c édi o e i o ial que baga i nposible al dueño la en a, el empeño o la hipo eca, y que a la ez, con la p opiedad de endida y sana le o ezca una buena ayu- da. Exis e en el campo la con icción de que sólo se ac edi a en España la i ulación legí ima de la p o- piedad, nunca a la hono abilidad y al e dade a es- ue zo del abajado . Y es a con icción es a undada en lo mal que se aplica la eo ia del c édi o y del c édi- o y del p és amo. Pedimos desde es e lib o sencillo y u al a la Banca que piense y medi e en coloca unos millones, ga an izados y asegu ados en buena o ma en el campo, aunque pa a ello los banquè os ambién 1 ll , 158 B. G A R C A M E N É N D E Z engan que e oluciona algo su .s mé odos de abajo y de ope a . Se pa e del supues o de que el Es ado ha de c ea dos o es millones, cua o o cinco miliones de p opie a ios, que aumen anin el po encial de la ique~ za, y, po lo an o, que indi ec amen e a o ezcan la economía y la Banca; y de que es a c eació n. legí ima. a aigada y que ida po el pueblo, cons i uï a en el po - eni la base e ec i a de odo p esupues o, de odo in en~ a io de iqueza. C eo que la Banca no ha de ehuí esa colabo ación. EI "Dia io de Bu gos", dia io de los que yo me si o y les si o pa a qa mis cons an es llamadas de ag o, paladín cas ellano, publicó hace pocos días, con mo i o de una o iginal e in e esan e in o mación comen- ada del ilus e economis a y esc i o Don Dionisio Pé ez, un a ículo que po su in e és con elación al c édi o hemos de copia las siguien es líneas, exp esi as de un al o cdncep o del c édi o: "EI concep o del c édi o que ha c is alizado en Eu- opa se unda inexo ablemen e en la necesidad, en la exigencia, en la pe sis encia de la ga an ia. Luego no es c édi o. Es el concep o milena io, ances al, p oce~ den e de la ca e na del p imi i o oglodi a o de la ca~ baña del lacus e que, segu amen e, ya p ac icaban las a es de la usu a, poniendo a édi o la en ega sin com~ pensación inmedia a, sin p ecio pagado en el ac o, de los u os de sus cazas o sus pescas. A a és de odas las ci iliaciones ha llegado has a noso os y pe du a en los Bancos mas mode namen e o ganizados de Eu ~ pa, es e concep o del c édi o p enda io. Shylock, el ' ._.. ·- __ - LA ESPA~A RURAL 159 me cade de V enecia que inmo aliza a Shakespea e, cambiando de emoción an e la idea de ecob a su di~ ne o ocado en came i a y sang an e de su deudo , no es un mi o de iempos pasados. Vi e en nues a so~ ciedad, es a ampa ado po nues as leyes, anquilizan su conciencia nues as doc inas eligiosas y nues os p incipios polí icos. Cada día le eis ins ala se as las en anillas de despacho de Bancos y casas de cambio. Si ope a en nomb e de la bene iciencia pública, le e~ éis pone es e í ulo a su es ablecimien o: "Mon e de Piedad" ... Se le llama de piedad al a eba o y baja alo ación de la ga an ia p enda ia y al cob o de un in e és no meno del cinco o el seis po cien o. Y así, no ya el p és amo de can idades iles a los humildes y a los desconocidos, sino odas las o mas del c édi o que se o ganizan en Eu opa: ban ca io, indlis ial, ag í~ cola, e i o ial... ¿Qué mas? Vis eis ha ce poco qu<' pa a hace un p és amo uin a una g an nación que se llama España-mas que p és amo pa a ab i un c é~ di o-. se le exigió que deposi a a an icipadamen e en Lond es. ue a de su dominio e i O' ial, es millones de lib as es e linas... Y espondían. de ese c édi o qui~ nien os mil kilóme os cuad ados de e i o io y ein i- dós mill ones de españoles ... Mas de la mi ad " de la Vida económica española es a consolidada sob e es a e umban e palab a, eja~ do a y ab umado a como una losa de plomo: "hipo e- ca". Si examinais un balance de un Banco de España, encom: a éis que mien as las cuen as co ien es--es o ... -l 160 B. GARC!A MEN~NDEl es, el dine o p opiedad de los clien es-, se han educi~ do a menos de ochocien os millones de pese as, las cuen- ' as de c édi o con ga an ía .de alo es exceden de mil millones y los p és amos en cuen as o paga és con ga an- _ ía, exceden de doscien os millones. Y así, en los demas Bancos semio iciales: Hipo eca ia de C édi o Indus ial, de C édi o Ex e io y mas aún, en la banca pa · icula . Pa a sus en a es e a iÍugio de mal disimulada usu- a, se ha di inizado es e o o e'lTo económico al que llamamos "aho o". Se le enal ece cons an emen e an e las muchedumb es; lo han can ada los poe as en odas p emiadas en ce amen es públicos; se le inculca a !os niños en las escuelas como una i ud angelical, mas que humana. A eces se le disculpa con es e o o con- cep o económico: "p e isión ". Se ha ol idado que en la edad apos ólica, los p ime os c is ianos llamaban al p és amo "codicia" y al aho o "a a ícia", con una so p enden e isión, no ya de la ep esen ación espi i- ual de ambos concep os an e la conciencia humana, sino de su ala económico y social. En cambio, el c édi o, . al como ha comenzad~ a p ac ica se en los Es ados Unidos, el c édi o sin hipo e-;a ni e ención de p enda, ni ga an ía mobilia ia, ni ap ~ hensión de cosechas o u os; el c édi o po pu a es i- mación del alo mo al o in elec ual de cada ciuda- dano; el c édi o o ganizado como un se i cio social, como se acili a a odos la jus ícia, la cul u a, el o den público o la de ensa e i o ial, pod ía llega a se , sin duda, mas que un es ado económico, una eligíón del .. L A E SP A R A R U R AL . 161 hono . Y a en la Uni e sidad de Pa ís se ha copiado el mé odo yanqui de concede c édi os y p es a dine os sob e la e de su palab a, a los es udian es pob es, que paga an cuando hayan e minado sus ca e as y ha yan c ea do hienes p opi os. T ambién aquí se quiso ha ce una aducción de es a no edad. No es a la solución en ese y o os hechos aislados. Es p eciso muda undamen almen e el concep o' que Eu opa iene de esos é minos de la écnica banca ia : c édi o y ahoo o. Cuando el p o eso Honegge nos ha- bla de "c édi o c eado " nos sugie e como una posibi- lidad, la isíón de odas las iquezas c eadas y acumu- ladas po la Humanidad sob e la ie a pues as a dis- posición, sin limi aciones usu a ias, de odos los que piensan, odos los que es udian, odos lo ·s que abajan. odos los que alien an iluminados po la obsesión de se algo mas que anseún es gozadO' es de las delicias ma- e iales de la ida". Es e abajo de don Dionisio Pé ez, e ela lo lejos que se hallan nues os banque os, po hoy, de apo a la e dade a colabo ación que p ecisa a España en su enacimien o. CREDITO Y PRESTAMO Se ún la idea habi ual de la palab a, suele com- p ende se hajo la denominación de c édi o la ccm ianza de que goza la pe sona obligada a una p es ación u- u a en el animo de aquel que iene de echo a ella, es 11 162 B. G A R C A M E N É N D E Z deci , la con ianza que o o ga el ac eedo al deudo . Pe o la expe iencia dia ia enseña que el ac eedo mas bien suele ab iga descon ianza que con ianza es- pec o a la capacidad de pago del deudo , y, en conse- cuencia, exige de és e de e minadas ga an ías pa a p o- ege se lo mas cumplidamen e posible con a pé didas emanadas de la elación iducia ia. Po lo an o, la con ianza del ac eedo no es elemen o de impo ancia decisi a en la esencia del c édi o. En ealidad, el c é- di o es iba .en una p es ación que se hace a o a pe so- na, bajo la condición de uña p es ación ecíp oca en el u u o. Pe o oda ía son necesa ias o as condiciones. La p es ación se e ie e únicamen e a la en ega de una cosa, no a una p es ación de ob as y se icios. Cuando un empleada deja de pe cibi su habe has a in de mes no se dice que has a dicha echa, o o gando un c édi o a su p incipal. Tal a i mación se ia inexac a, po que la p es ación a que iene obligado es el aba- jo de un mes comple o, y sólo al e mina dicho pla.Zo ence la p es aci6n ecíp oca. Si el pago de és a ue a di e ido po mas iempo, en onces sí que end ía Juga una concesión de c édi o po pa e del empleado. Los Códigos ci iles es ablecen, de modo exp eso, que cuan- do la e ibución po se icios se compu e po pe íodos de iempo, ha de &a is ace se después de anscu ido cada uno de és os. Pe o cuando el habe se ha de pa- ga mas adelan ado, al p incipio de un mes o de un imes e, como es el caso de los unciona ios del Es a- do, se ac edi a una can idad de dine o al obligado a la LA ESPARA RURAL 163 p es ación, consis iendo la obligación ecíp oca en el cumplimien o de la p es ación misma. Es a p es ación de se ici os alcanza has a un de e minado mom en o u u o; pe o se inicia inmedia amen e, y cons i uye una unidad po cada lapso de iempo a que se e ie e el pago de ha- be es. Desde el pun o de is a económico y pa a que el concep o de c édi o sea uni o me, conside a emos el ca~o an edicho como una ope ación de débi o especialmen e egulada, y no como una ope ación de c édi o, pues en és a, an o la p es ación p esen e como la u u a se e- ie en a cosas. P ecisa añadi oda ía al concep o de c édi o, una nue a no a: la cosa ac edi ada debe pa- sa a p opiedad del que la ecibe. En consecuencia, el alquile- , el a endamien o y la p enda no igu an en e las ope aciones de c édi o, po que el de echo de p o- piedad del a endado o p es a a io .pennanece in ac- o, y al e mina se la elaci6n con ac ual ecupe a és e, nue amen e, la hacienda o la cosa que le pe enece. ónicamen e el p ecio de alquile o el censo de a enda- mien o de engado puede se , en ci cuns ancias, obje o de c édi o (Lexis). El p és amo es la o ma mas sencilla y, al mismo iempo, la mas gene alizada de las ope acio nes de c é- di o. En muchos casos, el p es amis a exige una asegu a- ción especial pa a su de echo. Viene a llena , especial- _. 164 B. G A R C A M E N N D E Z men e, es e obje o, cuando se a a de una dpe ación a la go...plazo, la hipo eca cons i uída sob e una p o- piedad inmueble. En las ope aciones me can iles co· ien es, po el con a io, se ecu e a la pigno ación de me cancías o de alo es en Balsa. Sin emba go, des- empeña ambién en es e o den de casas un impo an e pepel el me o c édi o pe sonal, que ambién puede ~e e es ida median e la caución o ianza. Ac ualmen e se es ima que el p és amo es solici ado po quien lo ecibe. Mas , des de el pun o de is a eco- nómico, p ecisa dis ingui ambién los p és amos o e- cidos o p opues os, igu ando especialmen e en es a ca~ ego ía los depósi os banca ies, can idades de dine o que se ans ie en a los Bancos, no sólo pa a su cus o- dia, sino pa a su ap o echamien o, con o sin in e és, en de e minadas condiciones de de olución de la misma suma (Lexis). En úl ima é mino, desde el pun o de is a del Ban - co, los depósi os son p és amos solici ados, ya que el Banco decla a exp esamen e que se halla dispues o a admi i los, y en in e és de su emp esa desea que es os p és amos alcancen la . can idad mas ele ada posible. Los p és amos sin in e és apenas si o ecen en la ida me can il o a onna que la de depósi os inmedia amen- e ealizables, en cuyo caso el Banco, en Juga de los :n- e eses, p es a, po egla gene al, a los deposi an es, ~ -~ ~ ' LA ESPARA RURAL 165 semc10s de caja, especialme¡1 e en las ope aciones de cheques y gi os. En los es an es casos, los in . e eses que han de se sa is echos po el deudo son obje o de li- b e con enio con el ac eedo sin mas limi aciones que las impues as po las leyes ela i as a la usu a. Cuando no se con iene en con a io, los in e eses hab an de sa- i s ace se al e mina cada año, o an es si, con an e io- idad a es e plazo, ué de uel o el impo e del p és a- md. T ambién puede con eni se que los in e e ses sean descon ados p e iamen e del capi al cons i uí do e¡¡ p és amo, en cuyo caso el deudo no ecibe comple a dicha can idad, pe o debe de ol e la ín eg amen e. Apa e de los in e eses ambién suele es ablece se el pago de cie a comisión, po una sola ez, al e i ica - se el p és amo (Lexis). / XI Pa.z. Uni.ón y T aLajo.