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PASTORAL
DEL ILUSTRISIMO SEÑOR
JUAN NEPOMUCBNO DE LERA T CANO
O^ISPOiyÉSAÍiÉiéSTÉÚ
; - _ .^V U e?.í o
.-^p . iix- í V30 .
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En cumplimien o de la Real o den de 6 de
/u/lO á í éíW
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« &
Di igida X os P elados del R eino.
BARBASTRO:
OliaNA DE isid o ESPAÑA.
NOS D. JUAN NEPOMUCENO DE LERA
Y CAÑO POR LA GRACIA DE DIOS , Y DE LA SANTA
SEDE APOSTOLICA OBISPO DE BARBASTRO DEL
CONSEJO DE S. M. & C .
Al ene able Cle o secula y egula de nues a Diócesis,
y á nues os amados Diocesanos, Salud
y paz en N* S. J- C,
T ^ s necesa io ene co azón de b once pa a no en e ne
ce se al oi ó lee las exp esiones, con qne el REY N. S.
explica el dolo que le causa la considei ación del deplo
able es ado, en que se halla la nación amada , á que el
ci^lo le des inó pa a la elicidad de sus ieles asallos.” Los
,, males y dice en su ci cula de 6 de Julio ul imo di igida
„ á los P elados del Reino, /ojwja/M, que aquejan a la
,, desg aciada España de ein e años d es a pa e, la succe-
,, sion y a iedad de gobie nos , la gue a, la hamb e, la
,, pes e3 y as o nos polí icos acaecidos, pa ece que han
pe pe uado sob e es a pa e escogida de la ie a los
,, odios 3 las disensiones y las enganzas en e las amilias^
No puede duda S. M. que la uen e ama ga de odas
es as desg acias es el pecado , leyéndose en los P o e
bios: que el pecado es el que hace mise ables á los pueblos.
Y si nos de enemos á medi a un poco sob e los Lib os
san os, halla emos que no solo en gene al sino que cada
uno de es os cas igos en pa icula aen su o igen del
pecado. El aba imien o de las Mona quías, la des ucción
de los Reynos, y el as o no de los Gobie nos ¿ de don
de ha nacido? (i) Las sequedades obs inadas, y ai es
( i) Eccles, 10 s.
h . (4) .
ab asado es, que quemando Jqs mieses, y los u os de
los campos, hacen a los cielos de b once pa aque no caU
do "s lo cn Jos ha causa-
h SI las pes es, si las gue as mudan
en ea o de ho o , y de desolación Jas P o incias mas
lo ecien es, no hay que busca o o o igen que el pecado.
Todo es o lo iene bien medi ado el Rey; pe o lo que
llena de ama gu a su eal co azón es que cas igados con
an os males, como hemos is o sucede se en elco o ci
culo de pocos anos, y quando espe aba que sus amados
asallos dispe ísen del le a go, en que yacían, dando
g acias al Al issimo po no habe sido consumidos en me-
d o de an os desas es, e que sucede o(?o lo con a io;
mismo en que la espada del
^ ^ dejando de de ama la
sang e Española, y en el que ha callado el onco uido
ael canon, se ha le an ado o a gue a, aue p e ende
íe pa/ua sob e es a pa e escogida de la ie a ¡es odios
as di is ones y ¡as enganzas en e ¡as amilias. Es o es.
nn co azón; es a es la gue a
nl pa a que eyne en e sus asallos una
ellos ines inguible , que haga de odos
co azón, y una sola alma, como de los p i-
^ a J° leamos en los hechos apos ólicos. ^
ed ahí a lo que se di igen odos los cona os del Rey.
y pa a consegui an in e esan e obje o, con ado S. M
en ¡a in luencia que ¡os M. RR. A zobispos, y RR. Obispos *
Y pueden ene en la co^ilia.
cwn dé los ánimos solamen e cqn inspi a á odos los Espa.
Tdo ^ ’^dximas de nues a San a Religión,
oda de Paz, de unión y mansedumb e’, y apesa de %ía
jas p incipales ocupaciones, como lo ha sido en e ec o.
o ín iWe de un modo al como
‘e me ece ¡a g andeza del obje o. Asique es su olun ad s
x
(5) ,
^Mjan Tas o al s á los ieles inculcando es os p incipies,
como los de la ciega obediencia á los manda os de S. M. sa
pobíe no, y au o idades cons i uidas , p ocu ando man ene
la anquilidad y o den público-, haciendo e , que solo asi
pod an se elices, y llama se ca ólicas y adic os al RET.
Ved ahi en esumen cuales son las mi as del Rey en la
ci cula qu nos di ige, y cual ha de se el p incipal obje-
o de nues a Pas o al. , . i
Nada os di emos de nue o: pene ados de los mismos
.sen imien os que nues o amado Reyj y conociendo que
sino se ep imian las pasiones j y la exál acion de algunos,
llenos al ez de buen zelo, aunque imp uden e, pod ía
llega el caso, de que los odios las disensiones, las di i
siones y enganzas se subs i uyesen á la gue a desas osa
de que acabábamos de sali ; y cumpliendo asimismo
los enca gos epe idos de S. M. de que p ocu ásemos po
odos los medios posibles la unión, la paz, y buena a mo
nía en e odos sus asallos, á quienes mi aba como hijos,
sin exclui á los mismos que le habian o endido, os he-
moí hablado muchas eces sob e es a ma e ia, eco da !,
doos el singula p ecep o que nos dejó nues o S. J. C. de
ama nos mu uamen e: Es e esy dijo, mi mandamien o qae
os améis unos á o os (i). Y á la e dad, nada hay que
mues e an o la obligación es echa de ama a nues o
p óximo como es e mandamien o que el Seño nos impu
so como el p ime o y máximo de odos, como Ja sus an
cia de oda la ley, y como un es ado de quan o enseña on
los P o e as, como lo p o es a el mismo J. C. diciendo:
Amad a ues os p óximosy haciendo con ellos lo que quis e^
eís se hiciese con oso os^ po que á es o se educe el con»
enido de la Ley y los P o e as ( i). Y en o a pa e: Ama^
ás á u Dios con odo u co azón ^ con oda u alma^y con
oda u men e j que es el p ime o y máximo de los manda~
(i)Joa m» 2g. 14). (2) Ma b, c- 7 12.
miemos, siendo el secundo semejan e á es e: Ama as á a
pTiximo como á i mismo, en cuyos dos p ecep os es án apo^
yados ja ley y los P o e as. Pe o son dignas de especial
e lexión las palab as con que el di ino Reden o quiso
decla a es e mandamie Ko, pues no con en o con habe
dicho es e es mi p ecep o que os améis unos á oi osj aña
dió: manda um no um do obis u diliga is in iceH(i') • Po
en u a no e an ambién suyos los demas p ecep os del
Decálogo? ¿como llamó es e mandamien o suyo y po
que lo llamo nue o? ¿no obligaba aénbien en la ley an-
ín es a di icul ad los esposi o es diciendo
con ios bS. PP. especialmen e con S. Agus in y S o. Tho-
xnas que es nue o en su causa, y nue o en sus e ec os:
es nue o dice S o. Thomas, po que cons i uyela di e encia
del an iguo y nue o Tes amen o; y es nue o dice S. Agus
ín po que mue a los homb es : Asique que iendo el Re
den o que la ley nue a se dis inguiese de la an igua, po
Ja sua idad y dulzu a, siendo di isa de la an igua el e
mo , quiso que el amo ue a ca ác e pa icula de la
nue a ; desando que sus discípulos o ma an un pueblo
llue o en J. C que uese una nue a c ia u a, como la lia-
^ consegui es a ans o mación que
an o había deseado, se alió del p ecep o del amo ; Y
es a es la azón po que á es e p ecep o lo llamo suyo, y
nue o po habe íundado sob e él la no edad de la le .
y la no edad de su pueblo; de donde nace la obligación!
que enemos de cumpli es e p ecep o ya como suyo , y
ya como nue o: asique no solo es amos obligados a ama
al p óximo, sino á ama lo de modo que es e amo dis ín
ga al c is iano del que no lo es.
In e id de aquí, amados hijos, cuan pu o, cuan a dien-
? Since o, y cuan desin e esado debe se nues o
amo al p óximo, si hemos de cumpli con es e di ino
( i ) Joann, c. 13 3¿ ~
(7)
p ecep o en oda su ex ensión; po que ama al que nos
ama, al que nos hace bien po sus bene icios, y al i uo
so po su i ud , no se á es e un amo que dis inga al
c is iano del que no lo es; pues ambién el Gen il acos
umb a á segui en el amo la inclinación del ape i o, los
es ímulos del ag adecimien o, y la belleza de la i ud, y
po es o decía J. C. á sus discípulos: 5i o náis á los q’*e
os aman y ¿que mas hacéis que los gen iles y publícanos'^
Ama como c is ianos es ama á cada uno de los homb es
sea pob e ó ico; noble ó plebeyo; in eliz 6 a o unado;
domes ico ó es a ío, es deci mi a los como hijos de un
mismo Pad e, que es á en los cielos y como miemb os de
un mismo cue po, que iene á C is o po cabeza: consolán
dolos, sise en a ligidos, soco iéndolos si es án necesi a
dos; educiéndolos al e dade o camino si se han ex a
iado; compadeciéndose de sus mise ias; aleg ándose de
su o una; p omo iendo sus in e eses, y dándoles en o
da ocasión p uebas segu as de un e dade o amo . En
es o, decía J. C. á sus discípulos, conoce án los homb es
que sois discípulos miosy si os amais los unos á los o os. Es
e es el ca ác e digno y dis in i o de un discípulo de
J. C .: po él se hicie on conoce de los mismos idola as
los ieles de los p ime os siglos, según !o dice Te uliano.
Eos eian an cuidadosos de asis i se con mu uos auxilios,
an unidos de co azón, an con o mes en sus se imien-
os, an aco des en su olun ad, y an empeñados los
unos en a o de ios o os que no pudiendo comp ende
es a conduc a los enemigos del E angelio, yed decían
a óni os, ed como se aman los c is ianos. VideU quomodo
se diligan , Y si uno de aquellos hubie a piegu ado á un
c is iano ¿ po que se amaban con an o esceso? le hab ía
espondido: que e a es e el ca ác e dis in i o de los disci^
pulos de Jesús c uci icado^ y que su amo no pa aba en es Oy
sino que se es endia ambién á los mismos Gen iles, aunque
enemigos de su R ligion; y aun á los que pe síguian á sus
mismas pe sonas»
(8)
Así hab ía espondido un c is iano de aquellos p í ae d
siglos; ¿pe o du an oda ía siglos an elices? ¿el p e
cep o de ia ca idad se obse a en nues os iempos, como
en los p ime os, y como lo manda C is o ? ¿ Si inie a á
nues as Ciudades y pueblos un idola a pudie a dis in
gui nues a ley de la suya po nues o mu uo amo ?
I
Oh quan o enemos que no! y que dando una ojeada po
odas pa es di ía: ? adonde es a aquella ca idad que an o
admi aba á los an iguos Gen iles? Yo mi o y eo en las
amilias he manos encon ados, y llenos de enco po
iles in e eses; eo en e los pa ien es ánimos exaspe a
dos po aga elas; eo en e los nobles y mili a es esen-
ímien os y desa íos po uña palab a pican e; eo á los
conciudadanos y con ecinos a mados unos con a o os, y
llenos de odio, y de enganza po cosas, que debían ol i
da sepul ándolas en pe pe uo silencio ¿Se a po en u a
ca idad aquel hui de encon a se con algunas pe sonas
po no da ó ecibi un á D/oj? ¿aquella acilidad de
pensa y habla mal del p óximo sin el meno mo i o?
ylo se án los odios decla ados , las amas ocul as, y las
enganzas sec e as? ¡Ah que si el E angelio no enseña
o o amo á sus seguido es, ó no aman los c is ianos á
su p óximo, ó lo aman como noso os. Asi habla ía el
gen il si quisie a in e i de el amo que se p ac ica con el
p óximo , el amo que se nos manda.
Pe o pasemos adelan e, y pongamos los ojos sob e lo
que an o ha llamado la a ención del Rey, y a lige su e
al co azón: que son los odios, las disensiones, y las en
ganzas en e las amilias , que se han hecho cuasi comu
nes en odas las P o incias. ¿Y cual es la causa de es a
inundación an gene al, y an de es able? Ya lo indica
con ha a cla idad la Real ó den comunicada. El Eey
N, S. dice apesa de habe sido el p ime o á pe dona á'
odos^ los que con an o enca necimien o kan a acado sus ¿í -
cebos y aun ulne ado de un modo inaudi o su sag ada
(g)
pe sona, ¿ con el m .yo disgus o, que no le sus
amados asallos , que seducidos, engañados , y
los meio es ines caminan á su uina y des ucción. bi .os
nñp no o eciamos de Realis as conside amos con a en
ción es as^exp esiones del Rey ellas solas debe án se su-
• icien es pa a es ingui el deseo de enganza , y
les cas ÍEOS, que se ab igan en el co azón de algu 3 •
ducidos^al ez y engañados po un ^elo indisc e o e^m-
.p uden e, y acaso con los ^^jo es ines^ el
muchos de es os zelosos no ss les exci e el ^
ganza, sino po la pública indic a, y pa a e da ,
ni Tla ca ás o e que an o nos ha hecho padece ,
d pala ^pa a edi a qoe esos homb es o gul osos que
an c iminalmen e le an a on su cabeza
el T ono uel an á ep oduci su in e nal p oy .
pensa án los que solo hablan de P" ""^‘°"on a
L os pe pe uos, y de o os ; ‘‘| “ ,bamos
los comp endidos en la a al in olución, de que acabamo^
de sali ; pe o es e SU modo de pensa jse ap . .
el mas sabio y p uden e, y el ¿^a ‘^o
Religión ? Compa émoslo con el del Rey. S. M. .
p imeo á da egemplo de pe dona “
zados enemigos jy hab a en e los , , u „ p^.
quien se esis a á imi a an noble ° á
glicó una ammis ía gene al "x-
eep uados solos aquellos que la I^Rey
na pedían se excep uasen po la indic a pub ica. W Key
ha exo ado en di e en es eales o denes a que ol idado
odo lo pasado haya unión, paz, y anq hilos, de-
¿os sus asallos, po que á odos los anw J
seando el bien y la elicidad de odos. Y si el Y
o ado á es a unión y econciliación ^ Jog qpe
epe idamen e ¿como pod an ‘ p p^ o-
no quie an coope a á es os sus deseos. ¿ Q
B
(< i6 ')
,, alicía con capa de. libe ad, sino ob ando en odo co-
y) ino sie os de Dios; hon ad á odos, amad á los he -
manos; emed'á'líios; dad hon a a| Rey: omnes bóno^
yy & ei' e e niía em diligi e: Deum íme e: Regem bom i-
yy icü e?* G a ad es as máximas del P íncipe dé los
Apos óles en ues o. Co azón. P ocu ad obse a las co
mo doc ina esencial de nues a San a ley; como p inci
pios no in en ados po los homb es sino g a ados po el
"dedo de Dics en los lib os san os pa a nues a u ilidad y
p o echo. Pene ado de ellos el San o Apos o! los incul
caba á los Neó i os enidos del Gen ilismo y Judaismo
pa a que emiesen á Dios como á Magesiad Sup ema , y
jhon asen al Rey como á su ep esen an e en la ie a, y
á odos los que hiciese pa icipan es de su au o idad y
gobie no. Po an o os epe i emos con el San o Apos o!;
Regem bono í ica e.
¿Y de que modó mani es a emos al Rey la hon a que
le debemos? Es ando p on os y sumisos á sus o denes,
pbedeciendó con pun ual y ciega obediencia sus manda
os, los de su gobie no, y au o idades cons i uidas po él;
po que soló asi se pod a sos ene la anquilidad, y o
den públice, y llega á se elices, y llama se aman es dé
la Religión, y adic os al Rey. Nada mas inculcado en la
Esc i u a que es a obediencia ciega á las o denes dé los
P incipes. ” Toda Alma decía el Apos o! S. Pablo (i.) de-
3, be suge a se á las po es ades supe io es; po que no hay
,, po es ad que no enga de Dios::: po lo cual el que e-
sis e á la po es ad, esis e al o den de Dios, y los que e-
sií-ien, se a aen á sí su e e na condenación. Po lo que los
,, P incipes no son pa a emo de los que ob an lo bueno,
,, sino lo maloPo an o es necesa io que Ies. es eis
¿ some idos, no solo po la i a, sino ambién po ía con-
,3 ciencia. Y esc ibiendo á su discípulo Ti o le
O ad Rom» Cap. 13.
T
'('7)
' iies ales es én suje os á los-P íncipes y 'á las po es 'a-
: , des.*' que es deci á los Reyes, á los ^Gahe nádo es y a
los demas o iciales que eje cen la au o idad en su nomb e:
que es lo mismo que enseñaba el Apos o! S. Ped o en el
luga que queda an e io men e e e ido.) c . . .
Sin'es a obediencia pcoq a y. sumisa ^ sin^ a depen-
diencia de supe io es é in e io es > de unos que manden,
y o os que obedezcan^ ¿ que eyaóp y que gobie no ha-
b ia en el mundo, que no uese cod bndido ^ y as o na
do? Sen encia es del Reden o en su E aiígejio: Omns
^egnum in se ipsum ái isum desolabiiu . Qui ad de es a
g ande maquina dei uni e so ého den , la subo dinación
y dependienc s, qué su diiíino au o impuso de unos cue
pos á o os'j y en onces ya no se á la he n^osa maquina,
qué nc^-encan a, «ino^ úSícaos coíí uso> y sai o maj en
ona palab a^, el mundo XiO sed a mubdo.-Pues del m^smn
modo pa a sos ene el mundo í^ i dé ía República hu
mana, es: ñe césa ia en e los-homb es la subo dinación y
dependiencia de iines.so3 os5i.que unos manden, o os
obcdéicanj que unos gobie nen y o cos sean gobe nados.
Qui ad la dependienem de los in eñp es y súbdi os al
P incipe, que manda< ¿Que se á en oi cés ei mundo ci il
sino una manada de^ e as indómi as^ ^que los pueblo^
p o incias y Reinos, mas que nna^en í m de ódos los c i^
menas,: que ho o izan soíIoimagisiadosl-Sinc ;.- pl eci .
los ojios á lo que ha pasado en e noso os en 1<^ e$/:
años de cadenas de nues o amado :Rey^ en loa.que odosi.
mandaban meqos el. legi imo^'Sobe oo, que . se hailabn .
p i ado de su libe ad 5 pe o no eco ^ hos mles dias^c
sino pa a llo a los, y con' ^encs nosde'le. necesidad de la
au o idad eal, y de la obediencia, que le debemos; po -«
que sin es a obediencia es lo mismo, que sí aquella no:
exisdese; £s pues necesa ia la obediencia , si haíde con
se a se en un Reyno el o den y concie o, y no como
quie a, sino que es necesa io obedece con siqiplicidacl
(,8)
de co azón las o denes del Sobe ano como si uesen ddl
mismo Dios, con la segu idad de hace su olun ad: sis
juzga ni condena lo que manda como indisc e o, como
imp uden e, ó poco conducen e pa a el obje o. Consis e
pues en un cega se san amen e á oda azón humana , sin
ene p esen e mas mo i o que el se o den ó manda o
del icege en e de Dios en la ie a.-¿Y como es posible
que un asallo no obedezca coa la debida sumisión, si
econoce la oz de Dios en la del Sobe ano? ¿sí le oye a
con sus p opios oidos como Samuel, deja ía de espon
de como él: ,,hablad Seño que ues o Sie o oye?”
¿y en al caso quien end ía alo pa a esis i sus o de
nes, ó no lle a las á ejecución ? .Pues haced cuen a que
le oís cada ez que ecibis una o den 6 manda o del
Sobe ano; conside ando que Dios es el que os habla
po .su beca. Hon ad pues, con la obediencia á ues o
Sobe ano: Re^em bono i ica s.
Hon adlo ambién pagando con p on i ud y buena o
lun ad ios ibu os que le son debidos con a eglo, al p e
cep o de nues o S. J; C. en su E angelio : ciad al Cesa
h que es del Cesa y á Dios lo que es de Dios; en cuyo
sen ido decía el Apos o! S. Pablo: ,,po es a causa pa-
a, gais ibu os; po que (los P incipes) son Minis os de
„ Dios que le si en en su Minis e io. Pagad pues á odos
30 lo que se les debe: al que ibu o ibu o, al que im»
,, pues o impues o, al que emo , emo ; y al que hon a
,9 hon a, y á nadie debáis nada, sino amaos los unos á
,, los o os; po que el que ama á su p óximo iene
„ cumplida la ley.” .
Amémonos pues hijos nues os mu uamen e. Hon é
monos en nues o a o, y con e saciones. En e noso
os no haya o o nomb e, o a exp esión, ni o a deno
minación que nos dis inga mas que la de c is ianos. Es e
es el nomb e, glo ioso con que p incipia on á llama se
en An ioquia los seguido es de J. C, dejando ios de G ie-
Y
(^9)
g©s. Judíos, ó Romanos. Cesen ya esas nomencla u as
de blancos, neg os, se iles, y libe ales, que nos des
hon an, y nos di iden, y que ha in en ado la malicia pa
a desuni los asallos de nues o amado Rey, el cual so
lo quie e que hechando en ol ido odo lo pasado i a
mos en paz, y nos amemos mu uamen e, como lo manda
nues o Di ino Sal ado . Aco daos de los es agos, y^de
la sang e que se de amó; de la ca nize ia y ma anzas que
se hicie on en la I alia y Alemania al solo eco de es as
oces Guel é y Gi elim. Ellas solas pe pe ua on los odios,
los enco es, las calumnias, y las mue es po ce ca de
dos siglos en las Ciudades, én elos Conciudadanos, y
ecinos, en las amilias, en e los he manos, y aun en e
Pad es é hijos. Es o es lo que a lige el co azón de
nues o amado Rey, e que sus asallos no le imi an en
pe dona á sus enemigos.
Pa a se ieles imi ado es de la conduc a gene osa de
nues o Mona ca es p eciso ealizeis sus consejos y man
da os; es deci que cuan o es é de nues a pa e abaje
mos po conse a la paz con odos los hamb es sin ex
clui al mas desp eciable , ya que hayan enido analogía
con ues as ideas, ó sido con a ios á ues o modo de
pensa , po que solo os es pe mi ido de es a sus e o es
quedando es echamen e obligados á ama sus pe sonas. Na
die pod á cohones a el e ugio de que es imposible la paz
cones os homb es que sob e habe omen ado la gue a más
unes a oda ía os mi an con a e sión. De igual na u a
leza que oso os ue on Jacob y Jose , pe o ieles en es
ponde á la g acia emos que aquel conse a la paz con
un enemigo an enca nizado como su he mano Esaü, quien
no solo a en ó con a su ida , sino que enía ju ado' o-
ma de él la enganza mas c uel, y á es e busca y con
se a la paz en e unos he manos que le odiaban hablán
dole siemp e con la mayo aspe eza. A Da id po in
inal e able con aquellos que an o abo ecían la paz y su
.pe sona: his, qui ode un pacem e am paci icus.
Temed á Dios de quien los P incipes ecibie on Ja es
pada de la au o idad pa a cas igo de los malos: emed
ol emos, á deci á Dios y dejad á el la enganza j
con la mas espan osa jus icia ca ga á sob e ellos en el día
de la i a. Hon ad inalmen e al Rey cumpliendo sus man»
dami«n os, y has a las mas le es insinuaciones, p es an»
do e los obsequios debidos á la Dignidad Real, pa a lie»
p^ el p ecep o Apos óles: o nnes
po a e: a emi$ad.e n Veum íme e; Regem bo*
m ijica e»
X oso eos, V, H,, y Coope ado es nues os en el sa
g ado Minis e io, y p edicación del E angelio, ened
cons an emen e en yues o co azop y boca las na«imaí
^ue dejamos es ablecidas: oon^ide adque odas han salido
de I.a boca del di ino Sal ado , quien solamen e iene pa»
labias de id^ y que«us Apos óles y Discípulos las anun
cia on á los p ime os c is iaQQS> Habiendo pues, noso oi
succedido á unos y o os en §I ca ác e , pode , y minis e
io, es muy jus o que les imi emos ambién en la p edica^
^ion de su doc ina, y elemen os de nues a sac osan a
Religión. Po an o jamas anunciéis la di ina palab a sin
eaee lo con la mayo ci cunspección, conside ando a en*
a nen e las palab as que ais á deci y p onuncia , sin.
pe de de is a aquel ni el del P o e a: eioqi*ia Vomini
^equU easia* La adulación, i upe ios, in ec i as, y zahe-
zimien os, que solo si en pa a desaogo de pasiones ena ^
decidas y enal adas, y susci a esen imien os que eageu-
d an odios mo ales, nse nmine Mi in nohis sicu iece
^an^ qs,. Asi lo espe amos de la mode ada conduc a que.'
en oso os habe nos obse ado 9. y que jamas endcemoai
mo i os pa a econ eni os.
Ul imamen e, hijos, nues os, pa a da os un es ímoBia
de los a dien es deseos quenosaniman po ues a ehci*
dad, concluimos nues a Pas o al eeo. las palab as en á icas