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Pastoral del Ilustrísimo Señor D. Juan Nepomuceno de Lera y Cano, obispo de Barbastro ... dirigida á los Prelados del Reino

Abstract

Lera y Cano, Juan Nepomuceno de; Unceta, José de; España, Isidro

Full text

U H PASTORAL DEL ILUSTRISIMO SEÑOR JUAN NEPOMUCBNO DE LERA T CANO O^ISPOiyÉSAÍiÉiéSTÉÚ ; - _ .^V U e?.í o .-^p . iix- í V30 . » o En cumplimien o de la Real o den de 6 de /u/lO á í éíW . ^ 1 :--'éOUÜ1 i /. «S «O.ü»^ « & Di igida X os P elados del R eino. BARBASTRO: OliaNA DE isid o ESPAÑA. NOS D. JUAN NEPOMUCENO DE LERA Y CAÑO POR LA GRACIA DE DIOS , Y DE LA SANTA SEDE APOSTOLICA OBISPO DE BARBASTRO DEL CONSEJO DE S. M. & C . Al ene able Cle o secula y egula de nues a Diócesis, y á nues os amados Diocesanos, Salud y paz en N* S. J- C, T ^ s necesa io ene co azón de b once pa a no en e ne ce se al oi ó lee las exp esiones, con qne el REY N. S. explica el dolo que le causa la considei ación del deplo able es ado, en que se halla la nación amada , á que el ci^lo le des inó pa a la elicidad de sus ieles asallos.” Los ,, males y dice en su ci cula de 6 de Julio ul imo di igida „ á los P elados del Reino, /ojwja/M, que aquejan a la ,, desg aciada España de ein e años d es a pa e, la succe- ,, sion y a iedad de gobie nos , la gue a, la hamb e, la ,, pes e3 y as o nos polí icos acaecidos, pa ece que han pe pe uado sob e es a pa e escogida de la ie a los ,, odios 3 las disensiones y las enganzas en e las amilias^ No puede duda S. M. que la uen e ama ga de odas es as desg acias es el pecado , leyéndose en los P o e  bios: que el pecado es el que hace mise ables á los pueblos. Y si nos de enemos á medi a un poco sob e los Lib os san os, halla emos que no solo en gene al sino que cada uno de es os cas igos en pa icula aen su o igen del pecado. El aba imien o de las Mona quías, la des ucción de los Reynos, y el as o no de los Gobie nos ¿ de don de ha nacido? (i) Las sequedades obs inadas, y ai es ( i) Eccles, 10 s. h . (4) . ab asado es, que quemando Jqs mieses, y los u os de los campos, hacen a los cielos de b once pa aque no caU do "s lo cn Jos ha causa- h SI las pes es, si las gue as mudan en ea o de ho o , y de desolación Jas P o incias mas lo ecien es, no hay que busca o o o igen que el pecado. Todo es o lo iene bien medi ado el Rey; pe o lo que llena de ama gu a su eal co azón es que cas igados con an os males, como hemos is o sucede se en elco o ci  culo de pocos anos, y quando espe aba que sus amados asallos dispe ísen del le a go, en que yacían, dando g acias al Al issimo po no habe sido consumidos en me- d o de an os desas es, e que sucede o(?o lo con a io; mismo en que la espada del ^ ^ dejando de de ama la sang e Española, y en el que ha callado el onco uido ael canon, se ha le an ado o a gue a, aue p e ende íe pa/ua sob e es a pa e escogida de la ie a ¡es odios as di is ones y ¡as enganzas en e ¡as amilias. Es o es. nn co azón; es a es la gue a nl pa a que eyne en e sus asallos una ellos ines inguible , que haga de odos co azón, y una sola alma, como de los p i- ^ a J° leamos en los hechos apos ólicos. ^ ed ahí a lo que se di igen odos los cona os del Rey. y pa a consegui an in e esan e obje o, con ado S. M en ¡a in luencia que ¡os M. RR. A zobispos, y RR. Obispos * Y pueden ene en la co^ilia. cwn dé los ánimos solamen e cqn inspi a á odos los Espa. Tdo ^ ’^dximas de nues a San a Religión, oda de Paz, de unión y mansedumb e’, y apesa de %ía jas p incipales ocupaciones, como lo ha sido en e ec o. o ín iWe de un modo al como ‘e me ece ¡a g andeza del obje o. Asique es su olun ad s x (5) , ^Mjan Tas o al s á los ieles inculcando es os p incipies, como los de la ciega obediencia á los manda os de S. M. sa pobíe no, y au o idades cons i uidas , p ocu ando man ene la anquilidad y o den público-, haciendo e , que solo asi pod an se elices, y llama se ca ólicas y adic os al RET. Ved ahi en esumen cuales son las mi as del Rey en la ci cula qu nos di ige, y cual ha de se el p incipal obje- o de nues a Pas o al. , . i Nada os di emos de nue o: pene ados de los mismos .sen imien os que nues o amado Reyj y conociendo que sino se ep imian las pasiones j y la exál acion de algunos, llenos al ez de buen zelo, aunque imp uden e, pod ía llega el caso, de que los odios las disensiones, las di i siones y enganzas se subs i uyesen á la gue a desas osa de que acabábamos de sali ; y cumpliendo asimismo los enca gos epe idos de S. M. de que p ocu ásemos po odos los medios posibles la unión, la paz, y buena a mo nía en e odos sus asallos, á quienes mi aba como hijos, sin exclui á los mismos que le habian o endido, os he- moí hablado muchas eces sob e es a ma e ia, eco da !, doos el singula p ecep o que nos dejó nues o S. J. C. de ama nos mu uamen e: Es e esy dijo, mi mandamien o qae os améis unos á o os (i). Y á la e dad, nada hay que mues e an o la obligación es echa de ama a nues o p óximo como es e mandamien o que el Seño nos impu so como el p ime o y máximo de odos, como Ja sus an cia de oda la ley, y como un es ado de quan o enseña on los P o e as, como lo p o es a el mismo J. C. diciendo: Amad a ues os p óximosy haciendo con ellos lo que quis e^ eís se hiciese con oso os^ po que á es o se educe el con» enido de la Ley y los P o e as ( i). Y en o a pa e: Ama^ ás á u Dios con odo u co azón ^ con oda u alma^y con oda u men e j que es el p ime o y máximo de los manda~ (i)Joa m» 2g. 14). (2) Ma b, c- 7 12. miemos, siendo el secundo semejan e á es e: Ama as á a pTiximo como á i mismo, en cuyos dos p ecep os es án apo^ yados ja ley y los P o e as. Pe o son dignas de especial e lexión las palab as con que el di ino Reden o quiso decla a es e mandamie Ko, pues no con en o con habe dicho es e es mi p ecep o que os améis unos á oi osj aña dió: manda um no um do obis u diliga is in iceH(i') • Po en u a no e an ambién suyos los demas p ecep os del Decálogo? ¿como llamó es e mandamien o suyo y po que lo llamo nue o? ¿no obligaba aénbien en la ley an- ín es a di icul ad los esposi o es diciendo con ios bS. PP. especialmen e con S. Agus in y S o. Tho- xnas que es nue o en su causa, y nue o en sus e ec os: es nue o dice S o. Thomas, po que cons i uyela di e encia del an iguo y nue o Tes amen o; y es nue o dice S. Agus ín po que mue a los homb es : Asique que iendo el Re den o que la ley nue a se dis inguiese de la an igua, po Ja sua idad y dulzu a, siendo di isa de la an igua el e mo , quiso que el amo ue a ca ác e pa icula de la nue a ; desando que sus discípulos o ma an un pueblo llue o en J. C que uese una nue a c ia u a, como la lia- ^ consegui es a ans o mación que an o había deseado, se alió del p ecep o del amo ; Y es a es la azón po que á es e p ecep o lo llamo suyo, y nue o po habe íundado sob e él la no edad de la le . y la no edad de su pueblo; de donde nace la obligación! que enemos de cumpli es e p ecep o ya como suyo , y ya como nue o: asique no solo es amos obligados a ama al p óximo, sino á ama lo de modo que es e amo dis ín ga al c is iano del que no lo es. In e id de aquí, amados hijos, cuan pu o, cuan a dien- ? Since o, y cuan desin e esado debe se nues o amo al p óximo, si hemos de cumpli con es e di ino ( i ) Joann, c. 13 3¿ ~ (7) p ecep o en oda su ex ensión; po que ama al que nos ama, al que nos hace bien po sus bene icios, y al i uo so po su i ud , no se á es e un amo que dis inga al c is iano del que no lo es; pues ambién el Gen il acos umb a á segui en el amo la inclinación del ape i o, los es ímulos del ag adecimien o, y la belleza de la i ud, y po es o decía J. C. á sus discípulos: 5i o náis á los q’*e os aman y ¿que mas hacéis que los gen iles y publícanos'^ Ama como c is ianos es ama á cada uno de los homb es sea pob e ó ico; noble ó plebeyo; in eliz 6 a o unado; domes ico ó es a ío, es deci mi a los como hijos de un mismo Pad e, que es á en los cielos y como miemb os de un mismo cue po, que iene á C is o po cabeza: consolán dolos, sise en a ligidos, soco iéndolos si es án necesi a dos; educiéndolos al e dade o camino si se han ex a iado; compadeciéndose de sus mise ias; aleg ándose de su o una; p omo iendo sus in e eses, y dándoles en o da ocasión p uebas segu as de un e dade o amo . En es o, decía J. C. á sus discípulos, conoce án los homb es que sois discípulos miosy si os amais los unos á los o os. Es e es el ca ác e digno y dis in i o de un discípulo de J. C .: po él se hicie on conoce de los mismos idola as los ieles de los p ime os siglos, según !o dice Te uliano. Eos eian an cuidadosos de asis i se con mu uos auxilios, an unidos de co azón, an con o mes en sus se imien- os, an aco des en su olun ad, y an empeñados los unos en a o de ios o os que no pudiendo comp ende es a conduc a los enemigos del E angelio, yed decían a óni os, ed como se aman los c is ianos. VideU quomodo se diligan , Y si uno de aquellos hubie a piegu ado á un c is iano ¿ po que se amaban con an o esceso? le hab ía espondido: que e a es e el ca ác e dis in i o de los disci^ pulos de Jesús c uci icado^ y que su amo no pa aba en es Oy sino que se es endia ambién á los mismos Gen iles, aunque enemigos de su R ligion; y aun á los que pe síguian á sus mismas pe sonas» (8) Así hab ía espondido un c is iano de aquellos p í ae d siglos; ¿pe o du an oda ía siglos an elices? ¿el p e cep o de ia ca idad se obse a en nues os iempos, como en los p ime os, y como lo manda C is o ? ¿ Si inie a á nues as Ciudades y pueblos un idola a pudie a dis in gui nues a ley de la suya po nues o mu uo amo ? I Oh quan o enemos que no! y que dando una ojeada po odas pa es di ía: ? adonde es a aquella ca idad que an o admi aba á los an iguos Gen iles? Yo mi o y eo en las amilias he manos encon ados, y llenos de enco po iles in e eses; eo en e los pa ien es ánimos exaspe a dos po aga elas; eo en e los nobles y mili a es esen- ímien os y desa íos po uña palab a pican e; eo á los conciudadanos y con ecinos a mados unos con a o os, y llenos de odio, y de enganza po cosas, que debían ol i da sepul ándolas en pe pe uo silencio ¿Se a po en u a ca idad aquel hui de encon a se con algunas pe sonas po no da ó ecibi un á D/oj? ¿aquella acilidad de pensa y habla mal del p óximo sin el meno mo i o? ylo se án los odios decla ados , las amas ocul as, y las enganzas sec e as? ¡Ah que si el E angelio no enseña o o amo á sus seguido es, ó no aman los c is ianos á su p óximo, ó lo aman como noso os. Asi habla ía el gen il si quisie a in e i de el amo que se p ac ica con el p óximo , el amo que se nos manda. Pe o pasemos adelan e, y pongamos los ojos sob e lo que an o ha llamado la a ención del Rey, y a lige su e al co azón: que son los odios, las disensiones, y las en ganzas en e las amilias , que se han hecho cuasi comu nes en odas las P o incias. ¿Y cual es la causa de es a inundación an gene al, y an de es able? Ya lo indica con ha a cla idad la Real ó den comunicada. El Eey N, S. dice apesa de habe sido el p ime o á pe dona á' odos^ los que con an o enca necimien o kan a acado sus ¿í - cebos y aun ulne ado de un modo inaudi o su sag ada (g) pe sona, ¿ con el m .yo disgus o, que no le sus amados asallos , que seducidos, engañados , y los meio es ines caminan á su uina y des ucción. bi .os nñp no o eciamos de Realis as conside amos con a en ción es as^exp esiones del Rey ellas solas debe án se su- • icien es pa a es ingui el deseo de enganza , y les cas ÍEOS, que se ab igan en el co azón de algu 3 • ducidos^al ez y engañados po un ^elo indisc e o e^m- .p uden e, y acaso con los ^^jo es ines^ el muchos de es os zelosos no ss les exci e el ^ ganza, sino po la pública indic a, y pa a e da , ni Tla ca ás o e que an o nos ha hecho padece , d pala ^pa a edi a qoe esos homb es o gul osos que an c iminalmen e le an a on su cabeza el T ono uel an á ep oduci su in e nal p oy . pensa án los que solo hablan de P" ""^‘°"on a L os pe pe uos, y de o os ; ‘‘| “ ,bamos los comp endidos en la a al in olución, de que acabamo^ de sali ; pe o es e SU modo de pensa jse ap . . el mas sabio y p uden e, y el ¿^a ‘^o Religión ? Compa émoslo con el del Rey. S. M. . p imeo á da egemplo de pe dona “ zados enemigos jy hab a en e los , , u „ p^. quien se esis a á imi a an noble ° á glicó una ammis ía gene al "x- eep uados solos aquellos que la I^Rey na pedían se excep uasen po la indic a pub ica. W Key ha exo ado en di e en es eales o denes a que ol idado odo lo pasado haya unión, paz, y anq hilos, de- ¿os sus asallos, po que á odos los anw J seando el bien y la elicidad de odos. Y si el Y o ado á es a unión y econciliación ^ Jog qpe epe idamen e ¿como pod an ‘ p p^ o- no quie an coope a á es os sus deseos. ¿ Q B (< i6 ') ,, alicía con capa de. libe ad, sino ob ando en odo co- y) ino sie os de Dios; hon ad á odos, amad á los he - manos; emed'á'líios; dad hon a a| Rey: omnes bóno^ yy & ei' e e niía em diligi e: Deum íme e: Regem bom i- yy icü e?* G a ad es as máximas del P íncipe dé los Apos óles en ues o. Co azón. P ocu ad obse a las co mo doc ina esencial de nues a San a ley; como p inci pios no in en ados po los homb es sino g a ados po el "dedo de Dics en los lib os san os pa a nues a u ilidad y p o echo. Pene ado de ellos el San o Apos o! los incul caba á los Neó i os enidos del Gen ilismo y Judaismo pa a que emiesen á Dios como á Magesiad Sup ema , y jhon asen al Rey como á su ep esen an e en la ie a, y á odos los que hiciese pa icipan es de su au o idad y gobie no. Po an o os epe i emos con el San o Apos o!; Regem bono í ica e. ¿Y de que modó mani es a emos al Rey la hon a que le debemos? Es ando p on os y sumisos á sus o denes, pbedeciendó con pun ual y ciega obediencia sus manda os, los de su gobie no, y au o idades cons i uidas po él; po que soló asi se pod a sos ene la anquilidad, y o  den públice, y llega á se elices, y llama se aman es dé la Religión, y adic os al Rey. Nada mas inculcado en la Esc i u a que es a obediencia ciega á las o denes dé los P incipes. ” Toda Alma decía el Apos o! S. Pablo (i.) de- 3, be suge a se á las po es ades supe io es; po que no hay ,, po es ad que no enga de Dios::: po lo cual el que e- sis e á la po es ad, esis e al o den de Dios, y los que e- sií-ien, se a aen á sí su e e na condenación. Po lo que los ,, P incipes no son pa a emo de los que ob an lo bueno, ,, sino lo maloPo an o es necesa io que Ies. es eis ¿ some idos, no solo po la i a, sino ambién po ía con- ,3 ciencia. Y esc ibiendo á su discípulo Ti o le O ad Rom» Cap. 13. T '('7) ' iies ales es én suje os á los-P íncipes y 'á las po es 'a- : , des.*' que es deci á los Reyes, á los ^Gahe nádo es y a los demas o iciales que eje cen la au o idad en su nomb e: que es lo mismo que enseñaba el Apos o! S. Ped o en el luga que queda an e io men e e e ido.) c . . . Sin'es a obediencia pcoq a y. sumisa ^ sin^ a depen- diencia de supe io es é in e io es > de unos que manden, y o os que obedezcan^ ¿ que eyaóp y que gobie no ha- b ia en el mundo, que no uese cod bndido ^ y as o na do? Sen encia es del Reden o en su E aiígejio: Omns ^egnum in se ipsum ái isum desolabiiu . Qui ad de es a g ande maquina dei uni e so ého den , la subo dinación y dependienc s, qué su diiíino au o impuso de unos cue  pos á o os'j y en onces ya no se á la he n^osa maquina, qué nc^-encan a, «ino^ úSícaos coíí uso> y sai o maj en ona palab a^, el mundo XiO sed a mubdo.-Pues del m^smn modo pa a sos ene el mundo í^ i dé ía República hu mana, es: ñe césa ia en e los-homb es la subo dinación y dependiencia de iines.so3 os5i.que unos manden, o os obcdéicanj que unos gobie nen y o cos sean gobe nados. Qui ad la dependienem de los in eñp es y súbdi os al P incipe, que manda< ¿Que se á en oi cés ei mundo ci il sino una manada de^ e as indómi as^ ^que los pueblo^ p o incias y Reinos, mas que nna^en í m de ódos los c i^ menas,: que ho o izan soíIoimagisiadosl-Sinc ;.- pl eci . los ojios á lo que ha pasado en e noso os en 1<^ e$/: años de cadenas de nues o amado :Rey^ en loa.que odosi. mandaban meqos el. legi imo^'Sobe oo, que . se hailabn . p i ado de su libe ad 5 pe o no eco ^ hos mles dias^c sino pa a llo a los, y con' ^encs nosde'le. necesidad de la au o idad eal, y de la obediencia, que le debemos; po -« que sin es a obediencia es lo mismo, que sí aquella no: exisdese; £s pues necesa ia la obediencia , si haíde con se a se en un Reyno el o den y concie o, y no como quie a, sino que es necesa io obedece con siqiplicidacl (,8) de co azón las o denes del Sobe ano como si uesen ddl mismo Dios, con la segu idad de hace su olun ad: sis juzga ni condena lo que manda como indisc e o, como imp uden e, ó poco conducen e pa a el obje o. Consis e pues en un cega se san amen e á oda azón humana , sin ene p esen e mas mo i o que el se o den ó manda o del icege en e de Dios en la ie a.-¿Y como es posible que un asallo no obedezca coa la debida sumisión, si econoce la oz de Dios en la del Sobe ano? ¿sí le oye a con sus p opios oidos como Samuel, deja ía de espon de como él: ,,hablad Seño que ues o Sie o oye?” ¿y en al caso quien end ía alo pa a esis i sus o de nes, ó no lle a las á ejecución ? .Pues haced cuen a que le oís cada ez que ecibis una o den 6 manda o del Sobe ano; conside ando que Dios es el que os habla po .su beca. Hon ad pues, con la obediencia á ues o Sobe ano: Re^em bono i ica s. Hon adlo ambién pagando con p on i ud y buena o lun ad ios ibu os que le son debidos con a eglo, al p e cep o de nues o S. J; C. en su E angelio : ciad al Cesa h que es del Cesa y á Dios lo que es de Dios; en cuyo sen ido decía el Apos o! S. Pablo: ,,po es a causa pa- a, gais ibu os; po que (los P incipes) son Minis os de „ Dios que le si en en su Minis e io. Pagad pues á odos 30 lo que se les debe: al que ibu o ibu o, al que im» ,, pues o impues o, al que emo , emo ; y al que hon a ,9 hon a, y á nadie debáis nada, sino amaos los unos á ,, los o os; po que el que ama á su p óximo iene „ cumplida la ley.” . Amémonos pues hijos nues os mu uamen e. Hon é monos en nues o a o, y con e saciones. En e noso os no haya o o nomb e, o a exp esión, ni o a deno minación que nos dis inga mas que la de c is ianos. Es e es el nomb e, glo ioso con que p incipia on á llama se en An ioquia los seguido es de J. C, dejando ios de G ie- Y (^9) g©s. Judíos, ó Romanos. Cesen ya esas nomencla u as de blancos, neg os, se iles, y libe ales, que nos des hon an, y nos di iden, y que ha in en ado la malicia pa a desuni los asallos de nues o amado Rey, el cual so lo quie e que hechando en ol ido odo lo pasado i a mos en paz, y nos amemos mu uamen e, como lo manda nues o Di ino Sal ado . Aco daos de los es agos, y^de la sang e que se de amó; de la ca nize ia y ma anzas que se hicie on en la I alia y Alemania al solo eco de es as oces Guel é y Gi elim. Ellas solas pe pe ua on los odios, los enco es, las calumnias, y las mue es po ce ca de dos siglos en las Ciudades, én elos Conciudadanos, y ecinos, en las amilias, en e los he manos, y aun en e Pad es é hijos. Es o es lo que a lige el co azón de nues o amado Rey, e que sus asallos no le imi an en pe dona á sus enemigos. Pa a se ieles imi ado es de la conduc a gene osa de nues o Mona ca es p eciso ealizeis sus consejos y man da os; es deci que cuan o es é de nues a pa e abaje mos po conse a la paz con odos los hamb es sin ex clui al mas desp eciable , ya que hayan enido analogía con ues as ideas, ó sido con a ios á ues o modo de pensa , po que solo os es pe mi ido de es a sus e o es quedando es echamen e obligados á ama sus pe sonas. Na die pod á cohones a el e ugio de que es imposible la paz cones os homb es que sob e habe omen ado la gue a más unes a oda ía os mi an con a e sión. De igual na u a leza que oso os ue on Jacob y Jose , pe o ieles en es ponde á la g acia emos que aquel conse a la paz con un enemigo an enca nizado como su he mano Esaü, quien no solo a en ó con a su ida , sino que enía ju ado' o- ma de él la enganza mas c uel, y á es e busca y con se a la paz en e unos he manos que le odiaban hablán dole siemp e con la mayo aspe eza. A Da id po in inal e able con aquellos que an o abo ecían la paz y su .pe sona: his, qui ode un pacem e am paci icus. Temed á Dios de quien los P incipes ecibie on Ja es pada de la au o idad pa a cas igo de los malos: emed ol emos, á deci á Dios y dejad á el la enganza j con la mas espan osa jus icia ca ga á sob e ellos en el día de la i a. Hon ad inalmen e al Rey cumpliendo sus man» dami«n os, y has a las mas le es insinuaciones, p es an» do e los obsequios debidos á la Dignidad Real, pa a lie» p^ el p ecep o Apos óles: o nnes po a e: a emi$ad.e n Veum íme e; Regem bo* m ijica e» X oso eos, V, H,, y Coope ado es nues os en el sa g ado Minis e io, y p edicación del E angelio, ened cons an emen e en yues o co azop y boca las na«imaí ^ue dejamos es ablecidas: oon^ide adque odas han salido de I.a boca del di ino Sal ado , quien solamen e iene pa» labias de id^ y que«us Apos óles y Discípulos las anun cia on á los p ime os c is iaQQS> Habiendo pues, noso oi succedido á unos y o os en §I ca ác e , pode , y minis e io, es muy jus o que les imi emos ambién en la p edica^ ^ion de su doc ina, y elemen os de nues a sac osan a Religión. Po an o jamas anunciéis la di ina palab a sin eaee lo con la mayo ci cunspección, conside ando a en* a nen e las palab as que ais á deci y p onuncia , sin. pe de de is a aquel ni el del P o e a: eioqi*ia Vomini ^equU easia* La adulación, i upe ios, in ec i as, y zahe- zimien os, que solo si en pa a desaogo de pasiones ena ^ decidas y enal adas, y susci a esen imien os que eageu- d an odios mo ales, nse nmine Mi in nohis sicu iece ^an^ qs,. Asi lo espe amos de la mode ada conduc a que.' en oso os habe nos obse ado 9. y que jamas endcemoai mo i os pa a econ eni os. Ul imamen e, hijos, nues os, pa a da os un es ímoBia de los a dien es deseos quenosaniman po ues a ehci* dad, concluimos nues a Pas o al eeo. las palab as en á icas