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Pastoral del Ilustrísimo Señor D. Juan Nepomuceno de Lera y Cano, obispo de Barbastro ... dirigida á los Prelados del Reino

Abstract

Lera y Cano, Juan Nepomuceno de; Unceta, José de; España, Isidro

Read accessible full text

Pastoral del Ilustrísimo Señor D. Juan Nepomuceno de Lera y Cano, obispo de Barbastro ... dirigida á los Prelados del Reino

Publisher: [s.n.
Year: 1825
Source: https://zaguan.unizar.es/record/80199/files/CAJ_75_1724ar.pdf
U H
PASTORAL
DEL ILUSTRISIMO SEÑOR
JUAN NEPOMUCBNO DE LERA T CANO
O^ISPOiyÉSAÍiÉiéSTÉÚ
; - _ .^V U e?.í o
.-^p . iix- í V30 .
» o
En cumplimien o de la Real o den de 6 de
/u/lO á í éíW
. ^ 1 :--'éOUÜ1
i /. «S «O.ü»^
« &
Di igida X os P elados del R eino.
BARBASTRO:
OliaNA DE isid o ESPAÑA.
NOS D. JUAN NEPOMUCENO DE LERA
Y CAÑO POR LA GRACIA DE DIOS , Y DE LA SANTA
SEDE APOSTOLICA OBISPO DE BARBASTRO DEL
CONSEJO DE S. M. & C .
Al ene able Cle o secula y egula de nues a Diócesis,
y á nues os amados Diocesanos, Salud
y paz en N* S. J- C,
T ^ s necesa io ene co azón de b once pa a no en e ne
ce se al oi ó lee las exp esiones, con qne el REY N. S.
explica el dolo que le causa la considei ación del deplo
able es ado, en que se halla la nación amada , á que el
ci^lo le des inó pa a la elicidad de sus ieles asallos.” Los
,, males y dice en su ci cula de 6 de Julio ul imo di igida
„ á los P elados del Reino, /ojwja/M, que aquejan a la
,, desg aciada España de ein e años d es a pa e, la succe-
,, sion y a iedad de gobie nos , la gue a, la hamb e, la
,, pes e3 y as o nos polí icos acaecidos, pa ece que han
pe pe uado sob e es a pa e escogida de la ie a los
,, odios 3 las disensiones y las enganzas en e las amilias^
No puede duda S. M. que la uen e ama ga de odas
es as desg acias es el pecado , leyéndose en los P o e 
bios: que el pecado es el que hace mise ables á los pueblos.
Y si nos de enemos á medi a un poco sob e los Lib os
san os, halla emos que no solo en gene al sino que cada
uno de es os cas igos en pa icula aen su o igen del
pecado. El aba imien o de las Mona quías, la des ucción
de los Reynos, y el as o no de los Gobie nos ¿ de don
de ha nacido? (i) Las sequedades obs inadas, y ai es
( i) Eccles, 10 s.
h . (4) .
ab asado es, que quemando Jqs mieses, y los u os de
los campos, hacen a los cielos de b once pa aque no caU
do "s lo cn Jos ha causa-
h SI las pes es, si las gue as mudan
en ea o de ho o , y de desolación Jas P o incias mas
lo ecien es, no hay que busca o o o igen que el pecado.
Todo es o lo iene bien medi ado el Rey; pe o lo que
llena de ama gu a su eal co azón es que cas igados con
an os males, como hemos is o sucede se en elco o ci 
culo de pocos anos, y quando espe aba que sus amados
asallos dispe ísen del le a go, en que yacían, dando
g acias al Al issimo po no habe sido consumidos en me-
d o de an os desas es, e que sucede o(?o lo con a io;
mismo en que la espada del
^ ^ dejando de de ama la
sang e Española, y en el que ha callado el onco uido
ael canon, se ha le an ado o a gue a, aue p e ende
íe pa/ua sob e es a pa e escogida de la ie a ¡es odios
as di is ones y ¡as enganzas en e ¡as amilias. Es o es.
nn co azón; es a es la gue a
nl pa a que eyne en e sus asallos una
ellos ines inguible , que haga de odos
co azón, y una sola alma, como de los p i-
^ a J° leamos en los hechos apos ólicos. ^
ed ahí a lo que se di igen odos los cona os del Rey.
y pa a consegui an in e esan e obje o, con ado S. M
en ¡a in luencia que ¡os M. RR. A zobispos, y RR. Obispos *
Y pueden ene en la co^ilia.
cwn dé los ánimos solamen e cqn inspi a á odos los Espa.
Tdo ^ ’^dximas de nues a San a Religión,
oda de Paz, de unión y mansedumb e’, y apesa de %ía
jas p incipales ocupaciones, como lo ha sido en e ec o.
o ín iWe de un modo al como
‘e me ece ¡a g andeza del obje o. Asique es su olun ad s
x
(5) ,
^Mjan Tas o al s á los ieles inculcando es os p incipies,
como los de la ciega obediencia á los manda os de S. M. sa
pobíe no, y au o idades cons i uidas , p ocu ando man ene
la anquilidad y o den público-, haciendo e , que solo asi
pod an se elices, y llama se ca ólicas y adic os al RET.
Ved ahi en esumen cuales son las mi as del Rey en la
ci cula qu nos di ige, y cual ha de se el p incipal obje-
o de nues a Pas o al. , . i
Nada os di emos de nue o: pene ados de los mismos
.sen imien os que nues o amado Reyj y conociendo que
sino se ep imian las pasiones j y la exál acion de algunos,
llenos al ez de buen zelo, aunque imp uden e, pod ía
llega el caso, de que los odios las disensiones, las di i
siones y enganzas se subs i uyesen á la gue a desas osa
de que acabábamos de sali ; y cumpliendo asimismo
los enca gos epe idos de S. M. de que p ocu ásemos po
odos los medios posibles la unión, la paz, y buena a mo
nía en e odos sus asallos, á quienes mi aba como hijos,
sin exclui á los mismos que le habian o endido, os he-
moí hablado muchas eces sob e es a ma e ia, eco da !,
doos el singula p ecep o que nos dejó nues o S. J. C. de
ama nos mu uamen e: Es e esy dijo, mi mandamien o qae
os améis unos á o os (i). Y á la e dad, nada hay que
mues e an o la obligación es echa de ama a nues o
p óximo como es e mandamien o que el Seño nos impu
so como el p ime o y máximo de odos, como Ja sus an
cia de oda la ley, y como un es ado de quan o enseña on
los P o e as, como lo p o es a el mismo J. C. diciendo:
Amad a ues os p óximosy haciendo con ellos lo que quis e^
eís se hiciese con oso os^ po que á es o se educe el con»
enido de la Ley y los P o e as ( i). Y en o a pa e: Ama^
ás á u Dios con odo u co azón ^ con oda u alma^y con
oda u men e j que es el p ime o y máximo de los manda~
(i)Joa m» 2g. 14). (2) Ma b, c- 7 12.

miemos, siendo el secundo semejan e á es e: Ama as á a
pTiximo como á i mismo, en cuyos dos p ecep os es án apo^
yados ja ley y los P o e as. Pe o son dignas de especial
e lexión las palab as con que el di ino Reden o quiso
decla a es e mandamie Ko, pues no con en o con habe
dicho es e es mi p ecep o que os améis unos á oi osj aña
dió: manda um no um do obis u diliga is in iceH(i') • Po
en u a no e an ambién suyos los demas p ecep os del
Decálogo? ¿como llamó es e mandamien o suyo y po
que lo llamo nue o? ¿no obligaba aénbien en la ley an-
ín es a di icul ad los esposi o es diciendo
con ios bS. PP. especialmen e con S. Agus in y S o. Tho-
xnas que es nue o en su causa, y nue o en sus e ec os:
es nue o dice S o. Thomas, po que cons i uyela di e encia
del an iguo y nue o Tes amen o; y es nue o dice S. Agus
ín po que mue a los homb es : Asique que iendo el Re
den o que la ley nue a se dis inguiese de la an igua, po
Ja sua idad y dulzu a, siendo di isa de la an igua el e
mo , quiso que el amo ue a ca ác e pa icula de la
nue a ; desando que sus discípulos o ma an un pueblo
llue o en J. C que uese una nue a c ia u a, como la lia-
^ consegui es a ans o mación que
an o había deseado, se alió del p ecep o del amo ; Y
es a es la azón po que á es e p ecep o lo llamo suyo, y
nue o po habe íundado sob e él la no edad de la le .
y la no edad de su pueblo; de donde nace la obligación!
que enemos de cumpli es e p ecep o ya como suyo , y
ya como nue o: asique no solo es amos obligados a ama
al p óximo, sino á ama lo de modo que es e amo dis ín
ga al c is iano del que no lo es.
In e id de aquí, amados hijos, cuan pu o, cuan a dien-
? Since o, y cuan desin e esado debe se nues o
amo al p óximo, si hemos de cumpli con es e di ino
( i ) Joann, c. 13 3¿ ~
(7)
p ecep o en oda su ex ensión; po que ama al que nos
ama, al que nos hace bien po sus bene icios, y al i uo
so po su i ud , no se á es e un amo que dis inga al
c is iano del que no lo es; pues ambién el Gen il acos
umb a á segui en el amo la inclinación del ape i o, los
es ímulos del ag adecimien o, y la belleza de la i ud, y
po es o decía J. C. á sus discípulos: 5i o náis á los q’*e
os aman y ¿que mas hacéis que los gen iles y publícanos'^
Ama como c is ianos es ama á cada uno de los homb es
sea pob e ó ico; noble ó plebeyo; in eliz 6 a o unado;
domes ico ó es a ío, es deci mi a los como hijos de un
mismo Pad e, que es á en los cielos y como miemb os de
un mismo cue po, que iene á C is o po cabeza: consolán
dolos, sise en a ligidos, soco iéndolos si es án necesi a
dos; educiéndolos al e dade o camino si se han ex a
iado; compadeciéndose de sus mise ias; aleg ándose de
su o una; p omo iendo sus in e eses, y dándoles en o
da ocasión p uebas segu as de un e dade o amo . En
es o, decía J. C. á sus discípulos, conoce án los homb es
que sois discípulos miosy si os amais los unos á los o os. Es
e es el ca ác e digno y dis in i o de un discípulo de
J. C .: po él se hicie on conoce de los mismos idola as
los ieles de los p ime os siglos, según !o dice Te uliano.
Eos eian an cuidadosos de asis i se con mu uos auxilios,
an unidos de co azón, an con o mes en sus se imien-
os, an aco des en su olun ad, y an empeñados los
unos en a o de ios o os que no pudiendo comp ende
es a conduc a los enemigos del E angelio, yed decían
a óni os, ed como se aman los c is ianos. VideU quomodo
se diligan , Y si uno de aquellos hubie a piegu ado á un
c is iano ¿ po que se amaban con an o esceso? le hab ía
espondido: que e a es e el ca ác e dis in i o de los disci^
pulos de Jesús c uci icado^ y que su amo no pa aba en es Oy
sino que se es endia ambién á los mismos Gen iles, aunque
enemigos de su R ligion; y aun á los que pe síguian á sus
mismas pe sonas»
(8)
Así hab ía espondido un c is iano de aquellos p í ae d
siglos; ¿pe o du an oda ía siglos an elices? ¿el p e
cep o de ia ca idad se obse a en nues os iempos, como
en los p ime os, y como lo manda C is o ? ¿ Si inie a á
nues as Ciudades y pueblos un idola a pudie a dis in
gui nues a ley de la suya po nues o mu uo amo ?
I
Oh quan o enemos que no! y que dando una ojeada po
odas pa es di ía: ? adonde es a aquella ca idad que an o
admi aba á los an iguos Gen iles? Yo mi o y eo en las
amilias he manos encon ados, y llenos de enco po
iles in e eses; eo en e los pa ien es ánimos exaspe a
dos po aga elas; eo en e los nobles y mili a es esen-
ímien os y desa íos po uña palab a pican e; eo á los
conciudadanos y con ecinos a mados unos con a o os, y
llenos de odio, y de enganza po cosas, que debían ol i
da sepul ándolas en pe pe uo silencio ¿Se a po en u a
ca idad aquel hui de encon a se con algunas pe sonas
po no da ó ecibi un á D/oj? ¿aquella acilidad de
pensa y habla mal del p óximo sin el meno mo i o?
ylo se án los odios decla ados , las amas ocul as, y las
enganzas sec e as? ¡Ah que si el E angelio no enseña
o o amo á sus seguido es, ó no aman los c is ianos á
su p óximo, ó lo aman como noso os. Asi habla ía el
gen il si quisie a in e i de el amo que se p ac ica con el
p óximo , el amo que se nos manda.
Pe o pasemos adelan e, y pongamos los ojos sob e lo
que an o ha llamado la a ención del Rey, y a lige su e
al co azón: que son los odios, las disensiones, y las en
ganzas en e las amilias , que se han hecho cuasi comu
nes en odas las P o incias. ¿Y cual es la causa de es a
inundación an gene al, y an de es able? Ya lo indica
con ha a cla idad la Real ó den comunicada. El Eey
N, S. dice apesa de habe sido el p ime o á pe dona á'
odos^ los que con an o enca necimien o kan a acado sus ¿í -
cebos y aun ulne ado de un modo inaudi o su sag ada
(g)
pe sona, ¿ con el m .yo disgus o, que no le sus
amados asallos , que seducidos, engañados , y
los meio es ines caminan á su uina y des ucción. bi .os
nñp no o eciamos de Realis as conside amos con a en
ción es as^exp esiones del Rey ellas solas debe án se su-
• icien es pa a es ingui el deseo de enganza , y
les cas ÍEOS, que se ab igan en el co azón de algu 3 •
ducidos^al ez y engañados po un ^elo indisc e o e^m-
.p uden e, y acaso con los ^^jo es ines^ el
muchos de es os zelosos no ss les exci e el ^
ganza, sino po la pública indic a, y pa a e da ,
ni Tla ca ás o e que an o nos ha hecho padece ,
d pala ^pa a edi a qoe esos homb es o gul osos que
an c iminalmen e le an a on su cabeza
el T ono uel an á ep oduci su in e nal p oy .
pensa án los que solo hablan de P" ""^‘°"on a
L os pe pe uos, y de o os ; ‘‘| “ ,bamos
los comp endidos en la a al in olución, de que acabamo^
de sali ; pe o es e SU modo de pensa jse ap . .
el mas sabio y p uden e, y el ¿^a ‘^o
Religión ? Compa émoslo con el del Rey. S. M. .
p imeo á da egemplo de pe dona “
zados enemigos jy hab a en e los , , u „ p^.
quien se esis a á imi a an noble ° á
glicó una ammis ía gene al "x-
eep uados solos aquellos que la I^Rey
na pedían se excep uasen po la indic a pub ica. W Key
ha exo ado en di e en es eales o denes a que ol idado
odo lo pasado haya unión, paz, y anq hilos, de-
¿os sus asallos, po que á odos los anw J
seando el bien y la elicidad de odos. Y si el Y
o ado á es a unión y econciliación ^ Jog qpe
epe idamen e ¿como pod an ‘ p p^ o-
no quie an coope a á es os sus deseos. ¿ Q
B
(< i6 ')
,, alicía con capa de. libe ad, sino ob ando en odo co-
y) ino sie os de Dios; hon ad á odos, amad á los he -
manos; emed'á'líios; dad hon a a| Rey: omnes bóno^
yy & ei' e e niía em diligi e: Deum íme e: Regem bom i-
yy icü e?* G a ad es as máximas del P íncipe dé los
Apos óles en ues o. Co azón. P ocu ad obse a las co
mo doc ina esencial de nues a San a ley; como p inci
pios no in en ados po los homb es sino g a ados po el
"dedo de Dics en los lib os san os pa a nues a u ilidad y
p o echo. Pene ado de ellos el San o Apos o! los incul
caba á los Neó i os enidos del Gen ilismo y Judaismo
pa a que emiesen á Dios como á Magesiad Sup ema , y
jhon asen al Rey como á su ep esen an e en la ie a, y
á odos los que hiciese pa icipan es de su au o idad y
gobie no. Po an o os epe i emos con el San o Apos o!;
Regem bono í ica e.
¿Y de que modó mani es a emos al Rey la hon a que
le debemos? Es ando p on os y sumisos á sus o denes,
pbedeciendó con pun ual y ciega obediencia sus manda
os, los de su gobie no, y au o idades cons i uidas po él;
po que soló asi se pod a sos ene la anquilidad, y o 
den públice, y llega á se elices, y llama se aman es dé
la Religión, y adic os al Rey. Nada mas inculcado en la
Esc i u a que es a obediencia ciega á las o denes dé los
P incipes. ” Toda Alma decía el Apos o! S. Pablo (i.) de-
3, be suge a se á las po es ades supe io es; po que no hay
,, po es ad que no enga de Dios::: po lo cual el que e-
sis e á la po es ad, esis e al o den de Dios, y los que e-
sií-ien, se a aen á sí su e e na condenación. Po lo que los
,, P incipes no son pa a emo de los que ob an lo bueno,
,, sino lo maloPo an o es necesa io que Ies. es eis
¿ some idos, no solo po la i a, sino ambién po ía con-
,3 ciencia. Y esc ibiendo á su discípulo Ti o le
O ad Rom» Cap. 13.

T
'('7)
' iies ales es én suje os á los-P íncipes y 'á las po es 'a-
: , des.*' que es deci á los Reyes, á los ^Gahe nádo es y a
los demas o iciales que eje cen la au o idad en su nomb e:
que es lo mismo que enseñaba el Apos o! S. Ped o en el
luga que queda an e io men e e e ido.) c . . .
Sin'es a obediencia pcoq a y. sumisa ^ sin^ a depen-
diencia de supe io es é in e io es > de unos que manden,
y o os que obedezcan^ ¿ que eyaóp y que gobie no ha-
b ia en el mundo, que no uese cod bndido ^ y as o na
do? Sen encia es del Reden o en su E aiígejio: Omns
^egnum in se ipsum ái isum desolabiiu . Qui ad de es a
g ande maquina dei uni e so ého den , la subo dinación
y dependienc s, qué su diiíino au o impuso de unos cue 
pos á o os'j y en onces ya no se á la he n^osa maquina,
qué nc^-encan a, «ino^ úSícaos coíí uso> y sai o maj en
ona palab a^, el mundo XiO sed a mubdo.-Pues del m^smn
modo pa a sos ene el mundo í^ i dé ía República hu
mana, es: ñe césa ia en e los-homb es la subo dinación y
dependiencia de iines.so3 os5i.que unos manden, o os
obcdéicanj que unos gobie nen y o cos sean gobe nados.
Qui ad la dependienem de los in eñp es y súbdi os al
P incipe, que manda< ¿Que se á en oi cés ei mundo ci il
sino una manada de^ e as indómi as^ ^que los pueblo^
p o incias y Reinos, mas que nna^en í m de ódos los c i^
menas,: que ho o izan soíIoimagisiadosl-Sinc ;.- pl eci .
los ojios á lo que ha pasado en e noso os en 1<^ e$/:
años de cadenas de nues o amado :Rey^ en loa.que odosi.
mandaban meqos el. legi imo^'Sobe oo, que . se hailabn .
p i ado de su libe ad 5 pe o no eco ^ hos mles dias^c
sino pa a llo a los, y con' ^encs nosde'le. necesidad de la
au o idad eal, y de la obediencia, que le debemos; po -«
que sin es a obediencia es lo mismo, que sí aquella no:
exisdese; £s pues necesa ia la obediencia , si haíde con
se a se en un Reyno el o den y concie o, y no como
quie a, sino que es necesa io obedece con siqiplicidacl
(,8)
de co azón las o denes del Sobe ano como si uesen ddl
mismo Dios, con la segu idad de hace su olun ad: sis
juzga ni condena lo que manda como indisc e o, como
imp uden e, ó poco conducen e pa a el obje o. Consis e
pues en un cega se san amen e á oda azón humana , sin
ene p esen e mas mo i o que el se o den ó manda o
del icege en e de Dios en la ie a.-¿Y como es posible
que un asallo no obedezca coa la debida sumisión, si
econoce la oz de Dios en la del Sobe ano? ¿sí le oye a
con sus p opios oidos como Samuel, deja ía de espon
de como él: ,,hablad Seño que ues o Sie o oye?”
¿y en al caso quien end ía alo pa a esis i sus o de
nes, ó no lle a las á ejecución ? .Pues haced cuen a que
le oís cada ez que ecibis una o den 6 manda o del
Sobe ano; conside ando que Dios es el que os habla
po .su beca. Hon ad pues, con la obediencia á ues o
Sobe ano: Re^em bono i ica s.
Hon adlo ambién pagando con p on i ud y buena o
lun ad ios ibu os que le son debidos con a eglo, al p e
cep o de nues o S. J; C. en su E angelio : ciad al Cesa
h que es del Cesa y á Dios lo que es de Dios; en cuyo
sen ido decía el Apos o! S. Pablo: ,,po es a causa pa-
a, gais ibu os; po que (los P incipes) son Minis os de
„ Dios que le si en en su Minis e io. Pagad pues á odos
30 lo que se les debe: al que ibu o ibu o, al que im»
,, pues o impues o, al que emo , emo ; y al que hon a
,9 hon a, y á nadie debáis nada, sino amaos los unos á
,, los o os; po que el que ama á su p óximo iene
„ cumplida la ley.” .
Amémonos pues hijos nues os mu uamen e. Hon é
monos en nues o a o, y con e saciones. En e noso
os no haya o o nomb e, o a exp esión, ni o a deno
minación que nos dis inga mas que la de c is ianos. Es e
es el nomb e, glo ioso con que p incipia on á llama se
en An ioquia los seguido es de J. C, dejando ios de G ie-
Y
(^9)
g©s. Judíos, ó Romanos. Cesen ya esas nomencla u as
de blancos, neg os, se iles, y libe ales, que nos des
hon an, y nos di iden, y que ha in en ado la malicia pa
a desuni los asallos de nues o amado Rey, el cual so
lo quie e que hechando en ol ido odo lo pasado i a
mos en paz, y nos amemos mu uamen e, como lo manda
nues o Di ino Sal ado . Aco daos de los es agos, y^de
la sang e que se de amó; de la ca nize ia y ma anzas que
se hicie on en la I alia y Alemania al solo eco de es as
oces Guel é y Gi elim. Ellas solas pe pe ua on los odios,
los enco es, las calumnias, y las mue es po ce ca de
dos siglos en las Ciudades, én elos Conciudadanos, y
ecinos, en las amilias, en e los he manos, y aun en e
Pad es é hijos. Es o es lo que a lige el co azón de
nues o amado Rey, e que sus asallos no le imi an en
pe dona á sus enemigos.
Pa a se ieles imi ado es de la conduc a gene osa de
nues o Mona ca es p eciso ealizeis sus consejos y man
da os; es deci que cuan o es é de nues a pa e abaje
mos po conse a la paz con odos los hamb es sin ex
clui al mas desp eciable , ya que hayan enido analogía
con ues as ideas, ó sido con a ios á ues o modo de
pensa , po que solo os es pe mi ido de es a sus e o es
quedando es echamen e obligados á ama sus pe sonas. Na
die pod á cohones a el e ugio de que es imposible la paz
cones os homb es que sob e habe omen ado la gue a más
unes a oda ía os mi an con a e sión. De igual na u a
leza que oso os ue on Jacob y Jose , pe o ieles en es
ponde á la g acia emos que aquel conse a la paz con
un enemigo an enca nizado como su he mano Esaü, quien
no solo a en ó con a su ida , sino que enía ju ado' o-
ma de él la enganza mas c uel, y á es e busca y con
se a la paz en e unos he manos que le odiaban hablán
dole siemp e con la mayo aspe eza. A Da id po in
inal e able con aquellos que an o abo ecían la paz y su
.pe sona: his, qui ode un pacem e am paci icus.
Temed á Dios de quien los P incipes ecibie on Ja es
pada de la au o idad pa a cas igo de los malos: emed
ol emos, á deci á Dios y dejad á el la enganza j
con la mas espan osa jus icia ca ga á sob e ellos en el día
de la i a. Hon ad inalmen e al Rey cumpliendo sus man»
dami«n os, y has a las mas le es insinuaciones, p es an»
do e los obsequios debidos á la Dignidad Real, pa a lie»
p^ el p ecep o Apos óles: o nnes
po a e: a emi$ad.e n Veum íme e; Regem bo*
m ijica e»
X oso eos, V, H,, y Coope ado es nues os en el sa
g ado Minis e io, y p edicación del E angelio, ened
cons an emen e en yues o co azop y boca las na«imaí
^ue dejamos es ablecidas: oon^ide adque odas han salido
de I.a boca del di ino Sal ado , quien solamen e iene pa»
labias de id^ y que«us Apos óles y Discípulos las anun
cia on á los p ime os c is iaQQS> Habiendo pues, noso oi
succedido á unos y o os en §I ca ác e , pode , y minis e
io, es muy jus o que les imi emos ambién en la p edica^
^ion de su doc ina, y elemen os de nues a sac osan a
Religión. Po an o jamas anunciéis la di ina palab a sin
eaee lo con la mayo ci cunspección, conside ando a en*
a nen e las palab as que ais á deci y p onuncia , sin.
pe de de is a aquel ni el del P o e a: eioqi*ia Vomini
^equU easia* La adulación, i upe ios, in ec i as, y zahe-
zimien os, que solo si en pa a desaogo de pasiones ena ^
decidas y enal adas, y susci a esen imien os que eageu-
d an odios mo ales, nse nmine Mi in nohis sicu iece
^an^ qs,. Asi lo espe amos de la mode ada conduc a que.'
en oso os habe nos obse ado 9. y que jamas endcemoai
mo i os pa a econ eni os.
Ul imamen e, hijos, nues os, pa a da os un es ímoBia
de los a dien es deseos quenosaniman po ues a ehci*
dad, concluimos nues a Pas o al eeo. las palab as en á icas