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La trama del tiempo. Algunas consideraciones en torno a lo narrativo en Historia

Abstract

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La trama del tiempo. Algunas consideraciones en torno a lo narrativo en Historia

Author: Carrasco Martínez, Adolfo
Publisher: Universidad Complutense de Madrid
Year: 1998
Source: https://uvadoc.uva.es/bitstream/10324/43304/1/La-trama-del-tiempo.PDF
La
ama
del
iempo.
Algunas
conside aciones
en
o no
a lo
na a i o
en
his o ia
ADOLFO
CARRASCO
MARTÍNEZ
«Seño
—dijo
él—,
no
hay
nada
demasiado pequeño
pa a
an pequeña
c ia u a
como
el
homb e.
Es udiando
co
-
sas
pequeñas
es
como
ob enemos
la
g an
sabidu ía
de
ex
-
pe imen a
la
meno
desdicha
y
la
mayo elicidad
posi
-
bles»
LA
HISTORIA,
EN
LA
ENCRUCIJADA
ENTRE
LO
NARRATIVO
Y LO
ANALÍTICO
«Nada
se
ol ida
con
an a
acilidad
como
lo inol idable.
Nada
es
an
incie o
como
la
expe iencia,
an
peculia
como
Ja
pe spec i a,
an
pe sonal
y
suje o
a
( e)in e p e ación como
las idas
que
se
han
i ido
en
compañía.
El
u u o
del
pa
-
sado
no
esul a
nunca segu o.
La única
ce eza
es
que
el
pasado
se á lo
que
le
ha
-
gamos
se ,
y
que
lo
que
decidamos
des aca del p esen e
o
eco da del
pasado
cambia á
en
cuan o
cambien nues os
in e eses»2
Es
muy
posible que el ono
gene al
de
las
opiniones de
los
his o iado es
so
-
b e el es ado de
su
disciplina, e idas
en
los
úl imos
ein e años,
acabe
con
-
i iéndose en
un
luga común, con
independencia
de
o as
ci cuns ancias.
Ha
-
bla de «c isis de la his o iog a ía», de
«inquie ud
an e
el
u u ode lahis o ia»,
¡
James
Boswell,
Dia io
londinense
(1762-1763),
ed.
deP.
A.
Po le,
Mad id,
1997
(p ime a
edi
-
ción
en
inglés,
1950),
p.
61,
ano ación
del
16
dejulio
de
1763.
2
Fugen
Webe ,
F ancia,Jin
de
siglo,
Mad id,
1989,
p.
302.
ha
demos
de
His o ia
Mode na,
ni
20,
Se icio
de
Publicaciones.
Uni e sidad Complu ense.
Mad id,
1998
88
Adol o
Ca asco Ma ínez
de
«deso ien ación»,
es
aho a
un
insus i uible
p eámbulo de
cualquie
abajo
sob e eo ía de la his o ia o sob e
la
his o iog a ía
ac ual
que
se
p ecie
de
co
-
noce desde
den o
la si uación
del
quehace
his o iog á ico.
En
el cen o
del
hu acán
—así
pa ece
conside a se
la si uación en el
seno
de lap o esíon—
se
ubican
p oblemas
que
no
sólo
han
a ec ado alos his o iado es,
sino
ambién a
los que p ac ican
o os
sabe es:
la
c isis
del
es uc u alismo, el
de umbamien
-
o
del
ma xismo
eó ico
y
del
socialismo
eal,
un
desa ollodispa ado
de
la
ec
-
nología
mal
dige ido y
o os
enómenos que,
en
cadena, han enido a
con igu
-
a
un
nue o
eincie o es ado de cosas en el c epúsculo
del
siglo,
de inido con
exi osa
exp esión
de F ancis Fukiiyama como
«el
in de la
his o ia»
~.Pe o,
como ha esc i o Emilio Mi e ecien emen e, «¿Cuán os
ines
e e idos a la
his o ia
se
han
in ocado en os
úl imos años?»
~‘. En
apa iencia,
no
hay ninguna
azón que
jus i ique
en
es e
momen o
una
mayo sensibilidad de los
his o ia
-
do es a
la
ho a
de
acep a
las
ans o maciones,
sob e odo po
el
despego
que
muchos de ellos, p ac ican es de
in
igu oso empi ismo p o esional, mues an
an e los aspec os
epis emológicos
de la
p opia
disciplina.
Pe o
lo
cie o
es
que
una
g an can idad de abajos
—limi ándonos
a los
publicados
en los
años
no
-
en a—
se
in cian o dedican
capí ulos
ex ensos a a a , con desazón
en
oca
-
siones,
con
olun a is a
op imismo o as
eces,
un
pano ama his o iog á ico
agmen ado y a enazado en epelig osas
no edades
y
« e o nos»
de
modos
de
hace
his o ia
igualmen einquie an es.
Quizá
lo
que
es á
sucediendo,
en
escala
supe io
al
ámbi o
de
la
his o ia,
sea
una
secuela
del
en e amien o de la con ianza en el u u o. P ime o
ue
la
im
-
pugnación
de la idea
de
p og eso, después ha sido el
de umbamien o
del
so
-
cialismo
« eal»
y el a as e que ha
p oducido
sob e el
ma xismo
eó ico como
mo o
de
las
ideas
que han
alimen ado
la
mayo
pa e
de
las
causas
de
libe ación
en
es e
siglo.
Po
in
— alga
es e
ap esu ado epaso—,
la
pues a
en
cues ión
de
los más
po en es
pa adigmas
cien í icos y modelos de conocimien o, que han
explo ado
en
con usos
agmen os
y
nos
han
obligado
a
p oduci modos
de
pen
-
sa
bien
dis in os
—po
ejemplo, el
«decons uccionismo»
de
De ida—.
Y
odo
es e
p oceso ha concluido, ine i ablemen e,
en
algo que pod íamos
deno
-
mina , conManuel
C uz,
como la
«mue e
del
u u o»
F ancis
Fukuyama,
Ti e
bid
o
His o
and
i e
Las
Man,
Nue a
Yo k,
1991.
El
supues o
in
de
la
his o ia,
que
en
ealidad
pa a
Fukuyama
es
el
ce i icado
dela
mue e
del
ma xismo
como
sis ema
económico,
polí ico
e
ideológico,
ha
sido
pun ualizado,
al
menos
desde
el
pun o
de is a
his o io-
g á ico,
en
VV.
AA.,
A
p opósi o
de/ in
de
la
his o ia,
Valencia,
1994
(p ime a
edición
en
inglés,
1992>,
y
ambién
po Josep
Fon ana,
Lo u
s o ia
después
del
in
de
la
his o ia,
Ba celona,
1992.
Emilio
Mi e.
His o ia
y
pensa’nien o
his ó ico.
Es udio
y
an ología,
Mad id.
1997,
p.
133.
Manuel
C uz,
«El
u u oha
mue o:
apo
el
pasadol»,
en
El
País,
5
deene o
de
1998,
donde
desa olla
es a idea
en
elación
con la
legi imación
que
se
pide
a
la
his o ia
pa a
ce i ica lo,
en ea
lo
cual
el
au o
plan ea o a
pos u a: «Aho a
bien,
di ícilmen e
se
pod ía
de ende
el
pasado
de
es as
ag esiones
sin
una
concepción
algo
dis in a
de
la
his o ia,
que
pe mi a escapa
a
la
señalada
disyun
-
i a
en e
una
his o ia
ya
imposible
y una
his u ia
indeseable.
Tal
ez
debie a
se
ésa
la
e dade a
cues ión
a
deba i .»
La
ama
del iempo.
Algunas
conside aciones
en
o no a lo
na a i o...
89
En la
amalgama
de dolencias que pa ece
aqueja
ala
his o ia
de
hoy,
el
hin
-
capié que
algunos
han
pues o en
la
es echa
inculación
de
lo na a i o con
la
p oducción
his o iog á ica,
sea
sólo
en
su
o ma,
sea
ambién
en el
con enido,
es
uno de los más conspicuos.
Así
lo han señalado los c í icos y lo esumió
bien
Da id
Ha ían en
su
amoso abajo de
1989:
«El
e o no
de
la
li e a u a
ha
sumido
a
los es udios
his é icos
en
una
ex
-
endida
c isis
epis emolégica.
Ha cues ionado
nues a
c eencia
en
un
pasado
in
-
mó il
y
de e minable,
ha
comp ome ido
la
posibilidad
de
la
ep esen ación
his ó ica
y
ha
soca ado
nues a
habilidad
pa a
ubica nos
a
noso os
mismos
en
el
iempo»6.
Ha ían
se
hacía
eco
de
la
desazón
p o ocada
en
las
ilasde
los
his o iado es,
desde hacia
iempo,
po
las
oces
de
aquellos
que,
desde
campos
dis in os
e
in
-
cluso ex años
en e
sí,
habían pues o el acen o en
la
ca ga
que
la na ación
—
o el ela o, po deci lo sin
ambages—
apo aba
ala his o ia. Un abajo
ecien
-
e de
Roge
Cha ie ha in en ado,
después
de
deja
sen ada la
pa adoja
de
que
es e
ambien e
de inquie ud en e la p o esión
no
concue da
con
la
«he mosa
i
-
alidad» de lahis o ia hoy y el g an
eco
in elec ual que su p oducción dis u a,
econduci
la
descon ianza
an e
las
nue as endencias his o iog á icas
señalan
-
do
los
log os
que
se
es án ob eniendo po la
p o undización
en
las
cualidades
de
Jo
na a i o como ehículo adecuado, almenos en
dos
géne os
que
es án
sien
-
do
ecuen ados ac ualmen e
con
asiduidad:
la mic ohis o ia
y
la
biog a ía7.
In
-
cluso Jacques le
Go
ha pues o el acen o en los
« e o nos»
que a añen a
la
his
-
o iog a ía
ancesa, según él u o
de
la e olución
íia u al
del
g upo de
los
Annales:
la
his o ia
polí ica, el
acon ecimien o,
la
his o ia
na a i a,
la
biog a ía,
el
suje o; son
iejos emas,
modos
y
ca ego ías
que
habían
pe dido su si ioy que
aho a, en iquecidos
con
el bagaje de
a ias
décadas
de búsqueda po
pa e
de
los his o iado es,
pueden
se
e omados
con nue as ene gías ~• En
cualquie
caso,
no
pa ece que
sólo
la
ecupe ación
del
p o agonismo
de
lo
na a i o
sea
la
causa de las dudas plan eadas en la his o ia de
es e
in
de
siglo
y, po an o, la
eo ien ación de la
disciplina
ha de supone
una
ope ación
de
más
calado,
al
y
como
se
con iene en
las
dieciséis esis «pa a alcanza el
nue o
consenso
his o
-
iog á ico
en
p oceso
de
ges ación»,
lanzadas
po
Ca los Ba os
du an e
el
Cong eso In e nacional A
His o ia
a
deba e,
celeb ado en San iago de
Com
-
6
Da id
Ha ían,
«In ellec ual
His o y
and he
Re u n
o
Li e a u e»,
en
Ame ican
His o ical
Re iew,
94(1989),
p.
881.
Roge
Cha ie ,
«La
his o ia
hoy día:
dudas,
desa íos,
p opues as»,
en
Ignacio
Olábani y
F an
-
cisco
Ja ie
Caspis egui
(di s.),
La
«nue a» his o ia
cul u al:
la
in luencia
del
pos es uc u alismo
y
el
auge
de
la
in e disci
plina í
edad,
Mad id,
1996.
Pp.
19-33.
Es e
ex o
es una
aducción
del
publi
-
cado
en
ancés
en
Ca los
Ranos
(ed.),
His o ia
a
deba e.
Tomo!
Pasado
y u o,
San iago
de
Com
-
pos ela.
1995,
pp. 119-130.
iacques
le
Go ,
«Les
e ou s
daus
lhis o iog aphie
anQaise
ac uelle»,
en
His o ia
a
deba e.
Tomo
hL
pp. 157-165.
90
Adol o
Ca ascoMa ínez
pos ela en
1993~.
Los pun os
p opues os
po
Ba os
sin duda pod ían se
sus
-
c i os
po
cualquie his o iado
o,
más aún,
po
cualquie
in elec ual con
in
-
quie udes an e el u u o de nues a sociedad
den o
de
un
nue o
modelo
global
que, as los cambios
p oducidos
desde
los ochen a, desee
man ene se
incula
-
do
a
las
g andes
cues iones p esen es
y po
eni .
Sin emba go, pa a los
his o
-
iado es,
mucho
an es,
en
1974,
cuando
no
e a
ácil
a isba algunas de
las
g an
-
des
ans o maciones,
Michel de Ce eau
había
señalado algunas cla es
de
comp ensión
nacidas del sen ido
común
y,
sob e
odo,
del
conocimien o
p o
-
undo de
la
a ea del his o iado . En La
ope ación
his ó ica,
Ce eau
analiza
desde
den o
el abajo
del
his o iado , enma cado po
un
espacio
social
—las
o mas de eclu amien o, la polí ica uni e si a ia, la coyun u a
de
pode
acadé
-
mico,
e c.—
y una
p ác ica
«cien c. ica».
Así
se
con igu an
unas
eglas
con
alo
de e minan e
en la p oducción
his o iog á ica
de una sociedad
conc e a,
cuyo
análisis
esul a decisi o, po an o, pa a en ende
los
mé odos,
los emas
y
los en oques
lO~
Del
conocimien o de
es a
ealidad insoslayable pueden
ex ae -
se
conclusiones
pa a
en ende
la
ayec o ia
de
la his o iog a ía
y,
lo que quizá
sea
más impo an e, pa a
comp ende
las
azones
de
la
pé dida
de po encia de
de e minados
modos
de
his o ia ,
el su gimien o
de
o os
y
los deba es
su gidos
en el seno de
la
disciplina.
Es
muy posible que la inquie ud
ac ual
p o enga
de
lo que B uno
Ana a
ha denominado
«acele ación»
de
la in es igación y de la
e lexión
his ó ica
desde el in de la
Segunda
Gue a
Mundial11,
que
si
bien ha
dado
u os
posi i os,
ambién
ha
hecho
quela his o ig a ía su alos
ans omos
del
c ecimien o
DEFINICIÓNDE
UN
NUEVODISCURSO
SOBRE
LA
NARRATIVIDAD
El
amplio
deba e susci ado po lo na a i o ha
acabado
po
p oduci
cie a
con usión.
Re e i se a lo
na a i o
en
his o ia implica,
al
menos,
es
plan ea
-
mien os que
deben
se
di e enciados:
1)
lo
na a i o
como
un
en oqee
pa icula
de
ace ca se a la ma e ia
his o iable;
2)
las
cualidades
del
ex o
his o iog á ico
como discu so o ganizado que
es
—independien emen e
de
su
ipo
na a i o
li
-
neal
u
o o-;
3)
las
elaciones,
desde
el
pun o
de
is a
del
discu so,
en e
dos
modalidades
de
ela o,
el
his ó ico
y
el
de
icción;
sus
elemen os
comunes,
el
a
-
amien o
del
iempo,
sus
écnicas.
Sin
emba go,
la upida
u dimb e
ejidapo
es
-
os
es
conjun os
de
p oblemas obliga a
a a los
en
conjun o.
De
hecho,
la
onda
Ca los Ba os,
«La
his o ia
que
iene»,
en
His o ia
a
deba e.
Tomo
L
pp.
95-117.
Michel
de
Ce ean,
«La
ope ación
his é ica»,
en
iacques
le
Go Í
y
Pie e
No a
(di s.),
Hace
la
his o ia.
Volumen
1.
Nue os
p oblemas,
Ba celona,
1978
(p ime a
edición
en
ancés,
1974),
pp.
15-54.
B uno
An a,
«S o ia
quan i a i a
e
s o ia
poli ica:
nou e
endenze
e
o ien amen i»,
en
Ac as
del
1
Coloquio
In e nacional
«Lo
his o iog a ía
eu opea:
au o es
y
mé odos»,
Ma
del Pla a,
1
996,
p.
1
9.
La ama del
iempo.
Algunas
conside aciones
en
omo
a
lo
na a i o...
91
na a i a
no
sólo
ha
a ec ado
a
la
his o ia;
como ha
señalado Mo ales
Moya,
la
sociología, la
an opología,
la
iloso ía,
po
lo
menos,
se
han
is o
a ec adas ~,
Ya
en los años sesen a, como pa e del
deba e
sob e
la
posibilidad
de
o
-
mula leyes
en
his o ia p opiciado po la
iloso ía
analí ica
‘¾
A hu
C.
Dan o
había
eno ado
el
in e és
po
las
cualidades
del
ela o
pa a la explicación
his
-
ó ica.
Su
a gumen o pa ía
del
ipo
de ase
empleado
en
la
his o iog a ía,
es
deci ,
las
ca ac e ís icas lingúis icas del ex o his ó ico. Pa a Dan o,
«la
na a
-
ción
es
ya,
po lana u aleza de
las
cosas,
una
onna
de
explicación»
~. Po
es e
mismo
camino,
W.
13.
Galliehabía
p o undizado
en el
p incipio
es mc u al
de
la
na ación,
en endida
és a
como
una
o ma
que
pe mi e
comp ende
lo
na ado
o,
lo
que
es
lo
mismo,
es ablece
una
con inuidad
en eel
ela o
—s o y—
y el
con
-
enido
—his o y—
~ Y
Louis
O.
Mink, al
econoce
el
ca ác e
sin é ico de la
na ación
o,
dicho
con
o as palab as,
su
o alidad
o ganizada que exige
un
ac o especí ico de
comp ensión,
ponía en alo al
ela o
en
his o ia
16•
Después,
desde el
e i o io
mismo de la his o ia, Law ence
S one,
quiso ce i ica el
a
-
caso, según él, de
es
o mas ~<cien í icas»,académicamen e hegemónicas, de
hace
his o ia:
el
modelo
ma xis a, laescuela
de
los
Annales
—más en
conc e
-
o la
co ien e
cuan i a i is a
de lallamada
segunda
gene ación—
y la
cliome ía
no eame icana.
El
acio
dejado
po
las
expec a i as
no
colmadas,
opinaba
S one,
debía se
cubie o
po
unanew
oíd
his o y,
la na a i a, que
supe aba
los
modelos
«de enninis as» de
explicación
y
que,
además,
mejo aba
el
iejo
modo
na a i o decimónico,
pues
no
sólo
a ec aba a la o ma,
sino
que ambién aía
aí es
eno ado es
al
con enido
y al
mé odo
~La esis
de
S one ue p on o
2
An onio
Mo ales, «Paul
Ricoeu
y
la
na ación
his ó ica»,
en
His o ia
a
deba e. To,no
III,
p.
183.
El
pun o
de
pa ida
había
sido
Ca l
(1.
Hempel
con
su
abajo
Ti e
Func ion
o
Gene al
La es
¿i
His o ,
1942,
donde se
ligaba
el
es a u o
cien í ico
de
la
his o ia
a
su
capacidad
pa a
emplea
el
mé
-
odo
hipo é ico-deduc i o
con
el
obje i o
de
o mula
leyes.
Pe ola
unidad
del
modelo
explica i o
de
las
ciencias,
p opues o
po
Hempel,
ha
enidoque cede an e el
econocimien o
de
la
plu alidad
de
modelos
en
el
mismo
seno
de la
ciencia
econocida como
al.
Así,
es a
si uación,
ob ia
en
cuan o
a
la
p oducción
his o iog á ica ac ual,
se
p oduce ambién
en
o as
o mas
de
conocimien o
que
no
ienen
necesidad
de
ac edi a
cons an emen e
su
es a u o
cien í ico.
Más aún,
la
epis emología cien í ica hace
iempo
que
no
se
limi a
a
dis ingui
en e el
modelo
deduc i o
y el
modelo
p obabilís ico
de
expli
-
cación,
pues,como se ha
hecho no a ,
caben
o as
posibilidades,
como la
explicación
uncionalo
la
gené ica,
es a
úl ima
que
an
buen
esul ado
han
dado
en su
aplicación
a
la
iloso ía
o
a
la
misma
his
-
o ia,
como
hizo
Michel
Foucaul .
‘~
A hu
C.
Dan o,
Ana/yUcal Philosophy
o
His o >.
Cainb idge
(Mass.),
1965;
la
ci a
ex ual,
en
p.
201.
Dcl
mismo
au o
y
sob e
el
mismo
ema,
pe o con la
pe spec i a
del
paso
del
iempo,
eSpie
-
gazione
sIú ica,
comp ensione
s o ica e
scienze
umane»,
en
Pie o Rossi
(cd.),
La
eo ia
della
s o
-
iog a ia
oggi,
Milán,
1983,
pp.
3-32.
‘>
W.
B,
CaRie,
Philosophyand
i e
His o ical
Unde s anding,
Nue a
Yo k,
1964.
~
Louis
O.
Mink,
«Philosophical
Analysis
and
His o ical
Analysis»,
en Re ie e
Me aphysics,
20
(1968),
pp.
667-698.
~‘
Law ence
S one,
«The
Re i al
o
Na a i e:
Re iec ions
on
a New
Oíd
His o y»,
en
Ti e
Pas
ond
i e
P esen
Re isi ed,
Lond es,,
198
l,pp.
74-96,
en
especial,
las
Pp.
74-88,
donde
explica
las
azones
quejus i icaii
la
uel a
a
Ja
na ación.
El
ex o
apa eció
po
p ime a
ez
en
la
e is a
Pas
and
P esení,
85(1979),
pp.
3-24.

92
Adol o Ca asco Ma ínez
con es ada po
E.
J.
Hobsbawmen
la
misma ibuna donde había
sido
expues a,
la
e is a
Pas
an !
P esení1
Vis o
con
la
pe spec i a
de
los
años,
lo
impo an e
del a ículo de S one
no
e a an o su
p ime a
pa e,
de
c í ica
con e iden e
a án
p o ocado ,
sino la segunda, en la
cual
ponía de mani ies o cómo
un
mi
-
ada
eno ada hacia la o ma na a i a podía apo a
un
ins umen o
ú il alos
nue os
mé odos y los nue os emas que po
en onces
empezaban a
in e esa
a
los
his o iado es.
En
de ini i a,
S one
p o e izaba
el hecho,
cons a able
ya
cuando
publicó
su
a ículo
—1979—,
de
que
la
ízue a
his o ia
encon a ía
en la
na ación
uno
de
sus
e i o ios
p e e idos.
O a
cues ión,
mucho
más
discu ible,
e a
su
a i mación
ace ca
del in
de los in en os de cons ui
una
his o ia
cien í
-
ica
o,
según
sus
p opias palab as,
«el in del
in en o
de
p oduci una
explica
-
ción
cohe en e
y
cien í ica
del cambio en el pasado» ~‘, asun o
que
excede al
p esen e abajo
y
que,
pa a
su
o ien ación
más
co ec a,
debe ía
inse a se
en el
g an deba e sob e el
modelo
de
ciencia,
sea
humana o
na u al,
y
su
in e elación
con la sociedad que la consume.
Lo na a i o,
no
lo ol idemos,
había
sido
has a los
comienzos
del
siglo
xíx
el
pa adigma his o iog á ico
con a el que, desde
1929,
los
eno ado es
de
la
his o ia adicional en Occiden e, los
miemb os
de la escuela
de
los
Annales,
con
Hloch
y
Feb e
a lacabeza,
se
en en a on
con
enacidad.
Po
és o lanue a
his o ia
de
lo social
y
de lo económico des e ó du an e décadas
el
ela o
y,
con
ello,
los emas
de
es udio que habían monopolizado cl in e és de la ieja
his o
-
ia
aho a impugnada. Una íc ima p opicia o ia de la
« e olución»
de los
An
-
nales
ue,
en
consecuencia, la
his o ia
polí ica.
Sólo
cuando los
miemb os
de
la
sezunda~
gene ación
de los
Annale,s
se
plan ea on
nue os
w
~
n e os
~n
oques y nue os emas,
ue
posible
e oma la his o ia polí ica. Así lo hizo
Jacques Jullia d,
en
la ob a
colec i a
i ulada
Fai e
de
¡lii
s oi
e
(1974),
di igi
-
da po Jacques le
Go
y
Pie e
No a.
Su
ex o,
un
alega o en de ensa
de
la
his
-
o ia polí ica, llamaba a los
his o iado es
anceses a
que
e omasen los emas
polí icos,
an o
iempo
abandonados,
y que los
abo dasen
desde
una
pe spec i a
eno ada.
La
his o ia
polí ica
se
con e ía,
de
es a mane a,
en
his o ia
del
pode ,
un
en oque
que
in eg aba
asgos de sociología
his ó ica,
de his o ia de la
opi
-
nión,
de his o ia
de
las men alidades colec i as,
además
de
inco po a
los
mé
-
odos
que ya habían sido ensayados an e io men e
20
Más ecien emen e,
y
‘~
E ic
1.
l-lobsbawm,
«Re
Re i al o
Na a i e:
So ne
Commen s»,
en
Pas
and
P esen ,
86
(1980).
La
éplica
de
Hobsbawm
se cen a
en
de ende
los
log os
dela
his o ia
cien í ica,
es
deci ,
a
polemiza
sob e
el
acasoque
a ibuía
S one
al
ma xismo
his o iog á ico
y
al
cuan i i ismo
ancés.
Es a es
la
línea
que han seguido
los
que
después
de
Hobsbawm
han a adola
cues ión.
Véase,
po
ejemplo,
Julián Casano a,
La
his o ia
social
y
los
his o iado es,
Ba celona,
1991.
pp.
114-118.
Sob e
la
polémica
S one
/
Hobsbawm,
éase
un
esumen
en
José
Sánchez
Jiménez,
Pa a
comp ende
la
his
-
o ia,
Es ella,
1995,
pp.
152
y
ss.
y
176-178.
‘»
L.
S one,
ob. ci ., p.
91.
-» Jacques
Jullia d,
«La
polí ica»,
en Hace
la
His o ia.
Tomo
IL
Nue os
en oques. Ba celona,
1979,
pp.
237-257.
En
conc e o,
es as
son
las
azones
que
Jullia d
conside a
de e minan es
pa aque
La ama del
iempo.
Algunas
conside aciones
en o no a lo
na a i o...
93
cen ado
en la
His o ia
Mode na, B uno
Ana a
ha
pues o
el acen o en
que
es e
e u n
o
essen ials
signi ica
un
eplan eamien o
de
las
cla es
de
es udio:
la
eelabo ación
con inuade los
equilib ios
en
el
seno
de
los
apa a os
bu oc á icos,
los
i uales
del
pode ,
las
elaciones
en e la
mona quía
y
las
a is oc acias
y
an
-
os
o os
escenanos que en la
ac ualidad
son
ecuen ados
po los
es udiosos.
In
-
sis e
Ana a en que lahis o ia
polí ica
ac ual
oma
elemen os
de
la
an opología,
de la
his o ia
de
la
cul u a,
de la li e a u a o
de
la sociología, y ha encon ado en
la
co e
un
obje o de es udio y
análisis
ca gado de signi cados, e dade o c uce
de caminos en el cual
se
en elazan aspec os de
a iada
índole —en especial
pa a el es udio de los g upos
di igen es
y
eli es—21.
Sin
duda,
la modalidad
na
-
a i a
se
adap abien a
es os
obje i os
de
his o ia polí ica,
aunque
no
sea
el
úni
-
co en oque
uc í e o
y,
en
cualquie
caso,
lana ación deba se
en iquecida
con
o os
elemen os ya aquila ados po la
expe iencia
his o iog á ica.
En
de ini i a,
la
nue a
his o ia polí ica,
o
his o ia
del
pode ,
es
di ec amen e
ibu a ia de los caminos que
había
abie o
Annales
y de
la
ape u a de la
his o
-
ia a o as disciplinas a ines que el
mo imien o
había
p opiciado. Es
ácil
ea
-
liza
un
pa alelismo en e laac i ud que mues a
Jullia d
hacia
la
nue a his o ia
polí ica y lo que
p opugna
S one
con
espec o
alo na a i o. El
p ime o
aboga
po
un
en oque
eno ado
que inco po e en el
seno
del concep o de pode
as
-
pec os di e sos igno ados
po
la
his o ia polí ica adicional. Po
su
pa e,
S o-
nc
se
e ie e a la
nue a
his o ia na a i a como el ehículo más ap opiado pa a
los emas y los en oques
que
es án
su giendo.
Según
la
de inición
p opues a po
Rúsen:
«la
na ación
his ó ica
(es)
una
es
-
uc u ade
enunciados
o
un
p oceso
de
in e p e ación lingiiís ica
del
mundo»
22;
y
dice aun mas:
«sólo
con
a gumen os
de
ipo
na a i ís ico
se
puede
de e mina
exac amen e
en
qué
consis ep opiamen e
la
acionalidad
a
la
que
aspi a
la
his o ia
en
cuan o
ciencia,
y
sólo
con
a gumen os
de
ipo
na a i o
se
puede
deci
exac amen e
en
qué
consis e
la
mode nidad
de
la
in es igación
his ó ica
y
de
la
his o iog a ía
es-
la
his o ia polí ica
no
hubie a gozado
de
p es igio
en e
los
miemb os
de
A
una/es
de
las
p ime ay
se
-
gunda
gene aciones
—en e
ellas
igu a
su
o ma
na a i a,
con a ia
al
análisis——:
«La
his o ia
po
-
lí ica
es
psicológica,
e igno a
los
condicionamien os;
es
eli is a.
incluso
biog á ica,
e igno a
la
so
-
ciedad
global
y
las
masas
que la
componen;
es
cuali a i a
e igno a
lo
sedal; en oca
lo
pa icula
e
igno a
la
compa ación;
es
na a i a
e igno a
el
análisis;
es
idealis a
e igno a
lo
ma e ial;
es
ideológi
-
cay
no
iene
conciencia
de
se lo;
es
pa cial
y
no
lo
sabe
ampoco;
se apega
al
conscien e
e igno ala
la ga du ación;
en
una
palab a,
pues
es a
palab a
lo
esume
odo
en
la
je ga
de
los
his o iado es,
es
acon eci,nen al»
(p.
237).
21
Bmno
Ana a,
a .
ci .,
pp.
23-26.
Un
eco ido
sob e
las
mane as
ac uales
de
abo da
el
es u
-
dio
de
la
co e
y
un
es ado
de
la
cues ión
de
es a
clase
abajos
en
España.
en
An onio
Al a ez-Os-
so io,
«La
co e:
un
espacio abie o
pa a
la
his o ia social»,
en
San iago
Cas illo (coo d.),
Lo
His o ia
Social
en
spana.
Ac ualidad
ype spec i
as.
Mad id,
1991,
pp.
247-260.
El
pun o
depa ida
pa a
es a
clase de
es udios
ha
sido
la ob ade
No be
Elias,
Lo
socié é
de
coa ,
Pa ís,
1974
(p ime a
edición
en
alemán, 1969).
22
1dm
ROsen,
«Na a i i á
e
modemi é
nella
s o ia>,,
en
Pie o Rossi
(cd.),
ob.
ci , p.
198.
94
Adol o
Ca asco Ma ínez
pec o
a
las
o mas
an e io es
de
pensamien o
his ó ico
que
habi ualmen e
sc
de
-
nomina
(en
el
lenguaje
o dina io)
“na ación’»23.
Sin duda
es
excesi a
una
onnulación
del
campo
de
la
his o ia
que
expulsa
o as mane as de abo da la
ma e ia
his o iable, sob e odo eniendo
en
cuen a
las dis in as
his o iog a ías
que
a
lo la go
del
xx
han
mos ado
su
capacidad
de
explica —y ambién con a — el pasado que,
además,
no
pueden se igno adas
en
cualquie
ope ación de eno ación
concep ual
y me odológica. Sin es a de
acue do
con la adical
o mulación
de
Riisen,
sí podemos
conside a
dos
ele
-
men os
que
en su opinión
se
apun an
como undamen ales
pa a
de e mina
la
ubicación
de
lo na a i o en la his o ia
ac ual,
po lo menos
desde
el pun o
de
is a
epis emológico:
uno
es
la
inculación
en elo que
se
enuncia
del
pasado
y
el
lenguaje
que lo exp esa —de
ello
nos
ocupe a emos
más
adelan e—,
y el
o o
se
íden i ica
con la na ación
his ó ica
como p oceso
de
signi icación
de e mi
-
nado po la expe iencia empo al, an o e e ido al obje o sob e el que
se
esc i
-
be
como el
iempo
con empo áneo
al
his o iado .
La his o ia, como han
seña
-
lado
Fen ess
y
Wickham,
se
mue e
en
la amplia
anja
de la
memo ia colec i a
—social—,
ein e p e ada
cons an emen e
y habili ada como comp ensión
del
pasado con unciones especí icas
—la
legi imación
del
pode
no
es
la
menos
impo an e—
y,
po in,
se
encuen a
siemp e con el iempo,
ma e ia
di usa y
maleable
cuyas
cla es
de
codi icación esiden
en
el
suje o
que
lo
in e pela
y
lo
moldea24
EL
SUJETO
ENLA
TRAMADEL
TIEMPO
Paul
Ricoeu
ha
sido,
quizás,
uno
de
los que más ha hecho
a anza
la
e
-
lexión
eó ica
ace ca de
las
elaciones
en e
la na ación y la his o ia
25•
Su
Temps
e
éci4
desde el mismo í ulo,
plan ea
una de inición de his o ia
en
la
que
con luyen
la
ca ego ía
empo al
—posiblemen e
la dimensión más
impo
-
an e
pa a
el
his o iado —
y lo na a i o,
no
ceñido sólo al
ins umen o
de
e
-
p esen ación. Pe o la ob a
icoeu iana
no
se
limi a a
un
es ablecimien o
de
ca
-
ego ías
esenciales,
si io que
p o undiza
más. P ecisamen e,
es
lo empo al lo
que
do a a la na ación de alo como eco de la expe iencia
humana
y,
en
ello,
insis e, eside
la
semejanza
es echa
en e
his o ia y ela o de icción,
«el
ca
-
ác e
empo al
de
la expe iencia», algoque
de e mina
al
ela o
his ó ico
desde
den o
—como
ela o en sí— y desde ue a
—como
ep esen ación
del
pasa
-
do—.
Es
más, opina Ricoeu , sólo
en endiendo
las
implicaciones
del
ela o
como elemen o e eb ado
del
ex o
his ó ico,
se
log a
iden i ica
en éluna
e-
23
¡hiden ,
p.
199.
24
James
Fen ess
y
Ch is Wickham,
Memó ia
social,
no as
pe spec i assob e
o
passado,
Lis
-
boa,
1994
(p ime a
edición
en
inglés,
1992).
25
Un
comen a io
de
la
apo ación
icoeu iana,
en
A.
Mo ales,
«Paul
Ricoue ...»,
pp.
185
y
ss.
La ama del iempo.
Algunas
conside aciones
en
omo
a
lo
na a i o...
95
p oducción
de la
expe iencia
humana; en
sus
p opias palab as:
«(lo
na a i o)
de e mina, a icula, y cla i ica la
expe iencia
empo al». De
es e
modo, el
ex
-
Lo
no
es
sólo
un
ámbi o
au ónomo
de sen ido,
como
habían
sos enido
el
es
-
uc u alismo
o lo
han
in e p e ado
algunos
semió icos,
sino
que
asciende
a
és e. La
esis
de
Ricoeu consis e
en
p edica
una
misma ope ación de la
his
-
o ia como
na ación
y
del
ela o
de
icción,
unaope ación
con igu an e
de
sen
-
ido
que
do a
a ambos géne os de
in eligilibilidad,
aunque exis an ob ias
di e
-
encIas
—la
undamen al,
la máxima
i enunciable
de
e dad
o o gada
po
los
documen os—.
Y
la
ope ación
in elec ual que asume elpapel de
mediado
es
la c eación de la
ama,
el nexo
que
incula los hechos aislados
—acon e
-
cimien os—
y
les
apo a
sen ido—«una
sín esis de lo
he e ogéneo»,
en
pala
-
b as de
Ricoeu —26.
El
concep o
de ama,
ampliamen e
desa ollado po Paul Veyne y
ecogi
-
do
po
Ricoeu 27,
se
con ie e
en onces
en el
elemen o
que
conec a
la
sus ancia
in elec ual
del
conocimien o
his ó ico con la
iden idad
de
su ela o.
Esc ibe
Veyne:
«(la
his o ia)
sigue
siendo
undamen almen e
un
ela o
y
lo
que
denominamos
ex
-
plicación
no
es
más
que
la
o ma
en
que
se
o ganiza
el
ela o
en
una
ama
com
-
p ensible
(...)
explica ,
pa a
un
his o iado ,
quie e
deci
“mos a
el
desa ollo
de
la
ama,
hace
que
se
comp enda”»
2
Es
en la ama donde los hechos cob an
sen ido,
como
nudos
de
elaciones,
cuyo
signi icado
se
cob a sólo
cuando
el
his o iado
los
o dena
y
econoce
g acias a los
concep os
disponibles
—po
eso la his o ia
es
ac i idad
in elec
-
ual—.
Así,
la explicación his ó ica consis e
en
des ela amas po medio de la
na ación,
su
ehículo
p opio29.
Aho a bien, segón Veyne, explica
en
his o ia
es,
simplemen e, e idencia
<da
cla idad
queemana
de
un
ela o
su icien emen e
documen ado»
30•
La his o ia
no
explica
en el sen ido de p e e o
deduci
—lo
que
an o
p eocupaba
a
los
análi icos
hempelianos—,
sino
quepone
en
posi i o
una ama
en
donde los hechos cob an sen ido en e
sí,
y
ello sólo
es
posible
—
esa
es
la opinión de Veyne— bajo la o ma
del
ela o. La ama, cons uidapo
el
his o iado ,
ab e
posibilidades in ini as
de
explicación,
po que en
su
ejido
las
ca ego ías
his ó icas
cob an signi eado, y
no
ice e sa.
De
es a
mane a,
Veyne
«desd ama iza»
eldeba e
de
lo episódico y lo
no
episódico,
abie o
po los
An
-
26
Paul
Ricoeu ,
Tiempo
y
na ación.
1:
con igu ación
del
iempo
en
el
ela o
hwo uo,
Madud,
1995
(p ime a edicicón
en
ancés,
1985),
p.
26.
27
Paul
Ricoeu ,
ob.
ciÉ.
286,
uhica
a
Veyne
en
el
c uce
en e
las
esis
webe ianas
y las
co ien es
na a i is as anglosajonas.
~‘
Paul
Veyne,
Cómo
se
esc ibe
la
his o ia.Foucaul e oluciona
la
his o ia,
Mad id,
1984
(p i
-
me a
edición
en
ancésen
1971), pp.
67-68.
E an~ois
Fu e ,
«De
I’his oi e- éci
á
l’his oi e-p obléme»,
en
Diógenes,
89
(1975).
~
Paul
Veyne,
Cómo
se
esc ibe
p.
69.
102
Adol o
Ca asco Ma ínez
niones
polí icas e ideológicas empleando ecu sos e ó icos
y
es ilís icos
que
mezclaban
la
icción
conla
ealidad
58,
lo
cual
conlíe a
cie o
in e és
pa ael
his
-
o iado ,
al
menos desde
una doble
pe spec i a:
el
empleo
de
los
ecu sos,
las
i-
gu as
y
las
écnicas
na a i os
en
gene al,
y la conside ación de
la
no ela
his
-
ó ica como uen e, sea e e ida al iempo ep esen ado en
la
no ela como al
iempo
en
que
se
esc ibe la
no ela.
HISTORIA
NARRATIVA
E
HISTORIA
CONCEPTUALIZANTE.
LA RELACION
ENTRE
HISTORIA YLENGUAJE
«Foucaul
es
el his o iado comple o, el inal de la
his o ia»
~.
Es as
axa i
-
as palab as
esc i as
po Paul Veyne
pa ecen
excesi as leídas
casi
ein a
años
después, pe o
de
lo que
no
cabe duda
es
de
la
in luencia
que
es e
inclasi icable
ilóso o ancés
ha enido
en
el
mundo
in elec ual
occiden al
en
es as
úl imas
dé
-
cadas,
y
pa icula men e
en e los
his o iado es.
Quizá
uno
de
los
mé i os
de
Mi-
che!
Foucaul consis a
en
habe sabido explica el p oceso
de
expansión
y
de
agmen ación
que
ha
expe imen ado
la his o ia
desde
los
se en a,
casi
a
elo
-
cidad
de
é igo,
y cuyos e ec os
se
han
dejado sen i en dis in as
mani es a
-
ciones
de
desconcie o, inquie ud o
«c ísís»
en
el
seno
de
la
disciplina.
Apo a
-
ciones
oucaul ianas
como la noción de discon inuidad, la explicación
de
la
agmen ación
del
obje o —no
sólo
en
la
his o ia, ambién
en
la psiquia ía
y
en
o as cíencías—, la necesidad de
ede ini
las
ca ego ías his o iog á icas
exis
-
en es
y
c ea
o as nue as, en e
o os
campos que cub e su
ob a,
han
con e
-
ido
al ilóso o
en
un
pun o de
e e encia
de lanue a his o ia, de
sus
mé odos,
de
sus
obje os
y
de
sus
o mas
de
ep esen a .
En
Lo
a queologíadelsaben
ana-
liza Foucaul eldiscu so
como
medio
de
conocimien o
y
p opone,
como ac i ud
de
inicio, la libe ación de concep osy
nociones
que
nos
las an,
como laidea
de
la
exis encia
de
dis in os
discu sos
es ancos
en esí pa a laciencia, la
li e a u a,
la
his o ia, la
eligión,
la
iloso ía
~. Y, después de pone
en
ela
dejuicio los
ap io ismos
desde
los
cuales
adicionalmen e
se
ha
cons uido
el
discu so
de
las
dis in as
disciplinas,
es
deci ,
de
la
mul iplicidad
de
obje os y
de
las
discon i
-
nuidades —pensemos
sólo
en
la his o iog a ía—
se
in ie e
laimpo ancia
de
lo
indi idual
—
no
sólo
del
suje o,
de
)o
subje i o,
o de
las
in e subje i idades,
sino ambién
una
nue a
alo ación
del
acon ecimien o como hecho singula —
“
Sob e
es os
aspec os,
éase
José
Ma ía
Pozuelo
Y ancos
«Realidad,
icción
y
semió ica
de
la
cul u a»,
en
La
no ela
his ó ica
aJlnalesdel
siglo
XX,
pp.
104
y
ss.
~
Paul
Veyne,
Cómo
se
esc ibe
la
his o ia
p.
200.
El
p opio Veyne,
en
la
nec ológica
que
i
-
bu ó
en
Le
Monde
a
Foucaul
(1984),
a i mó
que
su
ob a
e a
«el
acon ecimien o
de
pensamien o
más
impo an e
de
nues o siglo»,
ci ado po J. O.
Me quio ,
Foucaul
o
el
nihilismo
de
la
cá ed a.
Mé
-
xico,
1988
(p ime a
edición
en
inglés,
1985),
p.
13.
~«
Michel
Foucaul ,
La cheologia
del
zape
e,
Milán.
1971
(p ime a
edición
en
ancés,
969},
pp.
29
y
ss.

La ama
del
iempo.
Algunas
conside aciones
en o no
a
lo
na a i o...
103
y,
pod íamos
añadi ,
las p es aciones de lo
na a i o
adap ado
pa a
es e
nue o
discu so de
la
his o ia.
Pe o
es a
eelabo ación
del
discu so
his o iog á ico
—en gene al,
del
dis
-
cu so
del
pensamien o—
no
es
menos
concep ual
si
es
na a i a, en e
o as
co
-
sas po que
Foucaul man u o
una
compleja
elación con el
es uc u alismo
como pa adigma del conocimien o, sin some e se nunca a
una
o odoxia que él
mísmo
echazó
explíci amen e
en
cuan as ocasiones le
ue
posible.
Lo que
lan
-
za Foucaul en
Los
palab as
y
las cosas
es
la
idea
de
que
no
sólo
se
puede
pen
-
sa
de
una
de e minada
mane a
o,
en o as palab as,
o dena
la ealidad según
unas ca ego ías
he edadas
sin c í ica
—la
noción
del
p og eso
lineal del
cono
-
cimien o, la in a iabilidad
del
obje o de
las
ciencias, la
exis encia
de
un
único
mé odo
cien í ico—.
Pa a
de e mina
cómo hemos
llegado
a
pensa
de
una
de
-
e minadamane a,
es
deci , po qué
hemos
o denadola ealidad
así
y
no
de
o a
o ma, p opone
«el
mé odo
a queológico»,
un
p ocedimien o que exhuma de la
his o ia —de ahí el é mino
a queológico——
los códigos
undamen ales,
las
o mas
de
pensamien o
que han
sido
necesa ias
pa a
cons ui
nues a
mane a
de
o dena la
expe iencia.
En endida
den o
de
su
a queología
del
conocimien o,
la
p opues a más
in e esan e
de Foucaul pa a la
his o ia
es
el
mé odo
genealógico,
pa cialmen e he edado de
Nie zsche,
y
comple ado
luego con eles udio
del
dis
-
cu so
que
desa olla
en
La
a queología
del
sabe 61. Foucaul
«no
es
un
his o
-
iado de la
con inuidad
sino
de
la
discon inuidad»62
lo cual implica
no
sólo
una dis in a mane a de abo da el es udio
del
pasado,
sino
ambién
un
di e en e
modo
de
eo ien a
eó icamen e
la elación
del
his o iado
conel
pasado63.
En
cuan o ala
dis in a
mane a
de
abo da el
pasado,
Veyne señala cómo el
mé odo
oucaul iano
consis e en «comp ende que
las
cosas
no
son
más
que
obje i a
-
ciones de
p ác icas de e minadas,
cuyas
de e mínaciones
hay
que
pone de
mani ies o, ya que
la
conciencia
no
las
M
—esa
es
la
a ea del
his o
-
iado —. Ello
di e encia
la
his o ia de la
ciencia,
según Veyne,
pues:
«La
ciencia
no
es
la
o ma
supe io
del
conocimien o:
se
aplica
a
“modelos
de
se ie’,
mien as
quela
explicación
his ó ica
se
ocupa,
caso
po
caso,
de
“p o o i
-
pos”;
po
la
na u aleza
de
los
enómenos,
la
p ime a
iene
po
in a ian es
mode
-
los
o males;
la
segunda, e dades aún
más o males.
Aunque
sea
en e amen e
co
-
yun u al,
la
segunda
no
iene
menos
igo
que
la
p ime a.Posi i ismo
obliga.»65
Así
pues cabe
lo
concep ual
en
his o ia,
en la nue ahis o ia que,
en
medida
impo an e, es á he manada con lo
na a i o.
De
es a
o ma,
pod íamos
apun a
~~J.
G.
Me quio .
ob.
ci .,
pp.
58
y
ss.
62
Ma k
Pos e ,
Foucaul ,
el
ma xismo
y
la
his o ia, Buenos
Ai es,
1987
(p ime a
edición
en
in
-
glés,
1984), pp. 108-109.
~-‘
Ma k
Pos e ,
«Foucaul ,
el
p esen e
y la
his o ia»,
en E.
Balbie ,
G.
Deleuze
y
o os,
Michel
Foucaul ,
ilóso o,
Ba celona,
1990
(p ime a
edición
en
ancés,
1989),
p.
298.
~
Paul
Veyne,
Cómo
se
esc ibe
...,
p.
213.
«‘
Ibídem,
p.
229.
104
Adol o Ca asco Ma ínez
la
idea de que lahis o ia
es
el c uce
de
caminos en e los concep os y los
acon
-
ecimien os,
e lejados en
la
ama
elegida
po
el
his o iado como
ep esen a
-
ción de
una
pa e
del
pasado.
Po o a pa e,
pa ece
ue a de oda
discusión
cuál
es
la azón
que
ha gene ado el in e és
de
los ilóso os
po
la his o ia. En an o
queel abajo del
his o iado
supone
un
in en o de ep esen a el
mundo
a
a és
del lenguaje
y
del
pensamien o, la ope ación
his ó ica
se
insc ibe
den o
del
campo de e lexión de las ideas
Y es a
ope ación
—la
que con ie e en
in e
-
ligibles los
acon ecimien os
y aplica con el sen ido adecuado los
concep os—
implica
un
mecanismo
de mediación
de
o igen
concep ual:
la
selección.
En
es e
sen ido,
las
palab as de
E.
H. Ca
son
e elado as:
«El
his o iado es
necesa iamen e selec i o.
La
c eencia
en
un
núcleo
óseo
de
hechos his ó icos
exis en es
obje i amen e
y
con
independencia de
la
in e p e a
-
ción
del
his o iado es
una
alacia
absu da, pe o
di icilísima
de desa aiga
(...)
En
gene al,
puede
deci se
que
el
his o iado
encon a á
la
clase de hechos
que
busca.
His o ia
signi ica
in e p e a »
~‘.
El hecho de que los c í icos de la his o ia na a i a la
hayan
acusado
de
poco
álida
——en
conc e o, alguien laha cali icado de
«débil»
modo
de
ep e
-
sen ación
de la
his o ia68,
o ode
«modalidad
de
huida»69—
es, a
nues o
juicio,
consecuencia
de
un
p oblema
más amplio,
que
es
la p opia di icul ad
de
con
-
cep ualiza
en his o ia,
sea
cual
sea el modo de ope a . Paul Veyne ha
ca ac e
-
izado
es a
cues ión cen al de la epis emología
his ó ica,
que a añe, insis imos
acualquie
plan eamien o
eó ico
o
his o iog á ico,
al
señala
los
obs áculos
que
el
his o iado
encuen apa a
conoce
median e
concep os
y
pa a
u iliza
con
-
cep os que hayan
demos ado
e icacia
an e ionnen e,
po que «del
de eni
his
-
ó ico
no
poseemos
un
conocimien o
inmedia o
(...)
[y] los ci cui os
acon eci
-
men ales
no
los
conocemos,
p ime o,
más
que
de un
modo
pa cial
y
con uso»
7O~
Es a
cues ión iene que e con
un
deba e
la gamen e lib ado —y aún
no
can
-
celado—: el p oblema
de
la obje i idad en his o ia
o,
mejo
dicho,
la
búsqueda
de
un
modelo de
obje i idad
adap ado a es a disciplina. No es
es e
luga pa a
disce ni sob e
si
lahis o ia debe o
no
compa i lanoción de
obje i idad
p opia
de la ciencia
—aunque
algunas
cosas
se
han dicho sob e ello—, pe o sí
es
~<
Pe e
Winch,
«La
app esen azione
del
mondo
da
pa e
dello
s o ico>’,
en
Pie o
Rossi
(edj,
ob.
ci ,
p.
247.
67
E.
H.
Can
¿Qué
es
la
his o ia?,
Ba celona,
1981
(p ime a
edición
en
inglés.
1961),
PP.
16y
32.
68
Julio
A ós egui,
Lo
in es igación
his ó ica:
eo ía
y
mé odo,
Ba celona,
1995,
p.
255.
La
ci a
comple a:
«La
na a i a
sólo
es una
de
las o mas
posibles
de
ep esen ación
dela
his o ia
y en
mane a algunala mejo de
ellas.
Se
a a,
más
bien,
de
una o ma
«débil»
de
hace lo.»
69 Josep
Fon ana,
ob.
ci ,
p.
17.
La
ci a
comple a:
«He
ci ado
p ecisamen e
la
na ación,
unade
las
modalidades
de huida
más
ecuen es,
y
elemen ales,
de
quienes
p e enden
escapa
del
con agio
de
la
eo ía».
‘«
Paul
Veyne,
«La
his o ia
concep ualizan e»,
en
Jacques
leGol
y
Pie e
No a
(di s.),
Hace
la
his o ia
olumen
1,
p.
75.
La ama del
iempo.
Algunas
conside aciones
en o noa lo
na a i o...
105
pe inen e
e oma
la elación
en e
elobje o
ep esen ado
—los
acon ecimien
-
os
del
pasado, o simplemen e el
pasado—
y
su
ep esen ación
—el
ex o
his
-
ó ico—.
Si
acep amos
con
Jesús
de
Ga ay que his o ia
consis e
en
sus i ui
po
palab as
«las acciones que en símismas
son
i epe ibles»71,
elnudo
p oblemá
-
ico consis e en la «posibilidad de
con undi
las palab as conlas
cosas».
Pe o
es a
a ibución
no
limi a,
a nues o juicio, la capacidad in elec i a del
ex o
his
-
ó ico,
sea
o
no
na a i o. Po el con a io,
exige
del
his o iado
una
e lexión
sob e la
epis emología
de
su
sabe que obliga a
no
ep oduci
de o ma
au o
-
má ica la
noción
de
obje i idad
al
uso
— enida
de
las
ciencias expe imen ales
y
mensu ables—y
a
hace
un
es ue zo de
búsqueda
de la
p opia
especi icidad
de la
obje i idad
his ó ica. Y en
es e
sen ido una
de
las p opues as más
suges
-
i as en
las
úl imas décadas ha
sido,
ei e amos, el
mé odo
a queológico-gene
-
alógico de Foucaul . Pe o
no
es laúnica.
En e
noso os,
Ba olomé Escandelí
ha
ealizado ecien emen e
uno de los es ue zos más
in e esan es
po
elabo a
una
eo ía
del
conocimien o
his ó ico
como sis ema comple o.
Su
Teo ía
del
Discu so
His o io
g ó ico
plan ea
un
modelo global pa a
la
disciplina
his ó ica
en el
cual
la
undamen ación epis emológica
ocupa
una
pa cela
impo an e,
así como
dedica
o o an o a los
p oblemas
de o malización
del
ela o en
his
-
o ia
72
Uno
de los
campos
quecon
más
ecuencia
han
sido
ansi ados
po
el
pensamien oposmodemo
es
el del
lenguaje—lain luencia
de
Wi gens ein
es
decisi a—,
en
conc e o
su
capacidad
pa a
ep esen a
o
simboliza
la
expe
-
ienciahumana
y
comunica la.
F en e a los g andes sis emas de an año,
las
ideas- ue za
o,
en gene al, la uni e salidad
comp ensi a
de g andes
e dades,
es deci , el
«pensamien o
ue e»,
los
ochen a
han
alumb ado el
«pensamIen
-
o débil»,
escép ico
po
de inición
an e la
apa iencia
de lo
eal
—en
es e
sen
-
ido, una
enomenología
del
conocimien o—
y
econocedo
de la
agmen a
-
ción
del
mundo
sensible,
de
las
di e encias73.
En palab as de
An onio
Mo ales,
se
a a de
cen a se
en
«lo
conc e o, a en os a
las
di e encias in a y
ex acul
-
u ales,
a la e dad como apa iencia,
no
como
esencia,
alas o mas e ó icas y
simbólicas»
~.
La
in luencia
de es a
mane a
de
pensa
en la
nue a
his o ia es
ob ia.
No
sólo
po lacons a ación de la agmen ación de la ealidad como
ob
-
je o
de
conocimien o
—algo
cons a able en la dispe sión de obje os
del
in e és
de los
his o iado es
en
la
ac ualidad—,
sino ambién,
po
la
o ma
de
ahe
-
~ Jesús
de
Ga ay, «La
obje i idad,
iejo
y
nue o p oblema»,
en
José
And és-Gallego
(dR,),
New
His o y,
Nou elle
1-lis o
y.
Hacia
una
nue a
His o ia,
Mad id,
1993,
p.
155.
72
Ba olomé Escandelí,
Teo ía
del
discu so
His o iog á ico,
O iedo,
1992;
en
especial,
pp.
83-127
y
193-223.
‘~
En e
o os
ex os
ep esen a i os
del
«pensamien o
débil», Gianni
Va imo
y
Pie
Aldo
Ro a i
(edsj.
El
pensamien o
débil,
Ba celona,
1990
(p ime a
edición
en
i aliano,
en
1983).
De
Va imo:
Lía
sociedad
anspa en e,
Ba celona,
1990;
Elogio
del
pudo ,
Ba celona,
1991;
Elica
de la
in e p e a
-
ción,
Ba celona,
1991.
~
An onio Mo ales, «Pos mode nismo
e
his o ia»,
en
José
And és-Gallego,
ob.
cm,
p.
152.
106
Adol o
Ca asco Ma ínez
da lo
—el
suje o—.
Cabe, en onces,
un
eplan eamien o
de
la
his o ia
desde
el
pensamien o
« acilan e»75
posmode no, como apun a
Gab ille Spiegel:
o a
la
con iada
y es able elación
en e
palab as
y cosas
-—-en e
ex o
his ó ico
y
pa
-
sado—,
se
impone
un
solapamien o
en e
las
palab as,
que
no
sólo
ep esen an
cosas,
sino que
ambién
ienen
sen ido
en sí
mismas,
y
en e
las
palab as
y lo
que
quie en a ibui
—lo
ep esen ado—
76•
Es
la
cues ión
de la
mediación,
o
el
linguis ic
u n,
lo que
accede
al
p ime
plano77,
es
deci , el
in e cambio
de
signi icados
en e
los ex os y de los ex os
con
la
ealidad
exp esada.
Desde
la
iloso ía
del
lenguaje
—anglosajona
y
ge mana—
y desde el
pos es uc u alismo
ancés,
la
p eocupación
po
la
na ación ha in luido en la
p oducción his o iog á ica.
Gadame ,
desde la
he menéu ica,
ha
ei e ado
su
p o unda
con icción en que nues o
ace camien o
a
las
cosas, al mundo, al
pasado ambién,
es
dialogada,
es deci , a
a és
del lenguaje
como
ehículo
de
comunicación,
y
que
sólo esa
dinámica
de in e pelación
con inua
en e
ob
-
je o
y suje o, y
en e
suje os, nos ace ca a la
e dad
~. Ricoeu , en
un
abajo
an eno
a su
ob a
culminan e,
señalaba
cómo el
discu so, en endido
como
p edicado
do ado
de
sen ido,
es
una
en idad
con
es uc u a
p opia
«en
el
sen ido sin é ico,
es
deci , el
en elazamien o
y la acción
ecíp oca
de
las
un
-
ciones de
iden i icación
y
p edicación
en una y la
misma
o ación»,
con
ca
-
pacidad
al
mismo iempo
de
«iden i icación
singula »
y de
«p edicación
uní e sal»79.
Sob e es as cues iones, si uándose en
la
on e a
en e his o ia y
li e a u a, el
abajopione o
de Régin
Robin
inaugu aba
la
pues a
en
alo de
las
écnicas
na a i as
que
podían
se
i iles
pa a
los
his o iado es
en en ados
a
nue os
p oblemas
y
nue os
obje os
~
Menos
conc e ope o
con más
e
-
pe cusiones
ue
La
a queología
del
sabe ,
de
Foucaul ,
de inido , como
se
ha
dicho, de
concep osin luyen escomo
el de
discon inuidad
del
discu so,
an
de e minan e
de
la
p oducciónhis o iog á ica
pos e io
que
podemos
habla
de
un
«e ec o
Foucaul »
e e ido
a
la
mane a
de
analiza
los
ex os
y de
cons nii los81.
~ La
exp esión p o iene
de
Ciampie o
Commolli, «Cuando
sob e
e]
pueblo
cubie o
po la
nie e
apa ece,
silencioso,
el
Cas illo
...
(La
p opensión na a i a
an e
el
paisaje
indesc ip ible)>~,
en
Gianni
Va i no
y
Pie
Aldo
Ro a i,
ob.
cm,
p.
291.
76
Gab ielle
Spiegel,
«Towa ds
a
Theo y
o he
Midde
C ound:
His o ical
W i ing
in
he Ageo
Pos mode nism»,
en
His o ia
a
deba e.
Tomo
1,
pp. 170-171.
~
Ibidem,
pp.
171
y
ss.,
Véase,
ambién,
Ped o
Ca dim,
«En e
ex os
y
discu sos.
La
his o io
-
g a ayel
pode del
lenguaje»,
en
Cuade nos
de
His o ia
Mode na,
17(1996),
pp.
l26y
ss.
~
Hans-Oeo g
Gadame , «His o ia
y
lenguaje:
una
espues a>~,
en R.
Koselleck
y
l~l.-G.
Gadame ,
His o ia
y
he menéu ica,
Ba celona,
1997
(p ime a
edición
en
alemán,
1987),
pp.
97-106.
~<
Paul
Ricoeu ,
Teo ía
de
la
in e pe ación.
Discu so
y
exceden e
de
sen ido,
Mad id,
1995
(p ime a
edición
en
inglés,
en
1976),
p.
25.
>«
Régine
Robin,
His oi e
e
Linguis ique,
Pa ís,
1973.
Un
análisis
de su
ob a,
con ex ualizada
y
pues a
en
pe spec i a,
es
el
de
Noemí
Goidman,
El
discu so
como obje o
de
la
his o ia, Buenos
Ai
-
es,
1989,
pp.
33
y
ss.
<‘
Sob e
es e
e ec o,
éase
Ped o
Ca dim,
a .
ci .,
Pp.
139
y
ss.
La ama
del
iempo.
Algunas
conside aciones
en o no
a
lo
na a i o...
107
NUEVAS
PERSPECTIVAS
DE
LO
NARRATIVO
En de ini i a, la
nue a
his o ia na a i a, o uel a al ela o en his o ia,
al
y
como lahan
p esen ado
S one,
Bu ke o
Veyne,
inspi ada
en
Ricocu o
Foucaul ,
en eo os,
busca
inclui
la
desc ipción,
el
análisis,
la
explicación
y
cuan os
ele
-
men os puedan
en iquece
la
na ación.
Todos ellos,
jun o
con
las
écnicas
e
-
ó icas
y
un
co pus concep ual, cons uyen
un
discu so denso que
in en a
me
-
jo a
an e io es
mane as
de
his o ia .
Es
ob io que
no
se
a a
de
un
me o
e omo
a
la his o ia
posi i is a
o
omán ico-nacionalis a
del
siglo
XIX, sino
el
p oduc o de la
ecupe ación
po
pa e
de la his o ia de
su
p opia
especi icidad,
con
asgos
na a i os
—no
exclusi amen e
lineales—
y
ambién analí icos ~
¿Cuáles
son
las
apo aciones
su idas
po lanue a isión de lo
na a i o
en
his o ia?
Alo la go de
las
an e io es páginas
se
han ecogido
algunas.
Siguien
-
do
a
Rúsen,
lap ime a —desde
un
pun o
de is a
eó ico—
puede se una
e
-
lec u a de la
elación
del
pasado conel
p esen e83
cues ión
ya expues a po
He
-
gel
y
desa ollada
más
a de po
Gadame
y
más ecien emen epo
Foucaul ,
lo
cual
implica
oda
una
a iedad de
ac i udes
an e la
noción
de iempo,
jun o
con
dis in as
consecuencias
pa a
el obje o his ó ico.
Como
nos ha explicado
Fou
-
caul , es as conexiones es án
co ocicui adas
po
las
«discon inuidades»
o
des
-
plazamien os
de
signi icado
de
los concep os, mani ies os en las p ác icas de
cada
época
his ó ica,
lo
que p oduce dis o siones en
nues a
noción
an e io
-
men e
lineal
del
pasado —más o menos ligada a la idea dep og eso.
En cuan o a
modalidades
his o iog á icas, una apo ación
de
la
his o ia
na
-
a i a
es
la mic ohis o ia, muy in luida
po
los
abajos
an opológicos
de
Cli o d
Gee z
y
Ma shall Sahlins.
El
mé odo
de ambos au o es
consis e
en
se
-
lecciona
casos muy
conc e os
en
el
iempo
y el espacio
que, g acias
a unalabo
concep ual
y
explica i a
desa ollada
has a
sus
úl imos é minos, si en
pa a
cons ui
un
uni e so en de alle y
de
g an alo
gene al
—la
e e ida
«desc ip
-
ción
densa»—84.
Con
la
mic ohis o ia
se
esponde al
in en o
de
econs ui ,
se
-
gún
las
pau as
an opológicas
desc i as,
lo in incado de
las
elaciones
sociales,
sob e odo en
las
capas
in e io es,
aquellas
cuyas
huellas
documen ales
han
exi
-
82
Véase
Jó n
Rilsen,
a .
ci .,
p.
197.
~‘
Júm
ROsen,
«La
his o ia,
en e
mode nidad
y
pos inode nidad»,
en
J.
And és-Gallego
(ed.),
ob.
cii.,
p.
129.
<~
Cli u d
Gee z,
La
in e p e ación
de
las
cul u as,
Ba celona,
1988;
Ma shall
Sahlins,
!sla,s
de
his o ia.
&
mue e
del
capi án
(‘cok.
Me¡á o n,
an opología
o
/z&o
¡-ja,
Bas elona,
1988;
C.
Gee z,
1.
Cli o d
y
o os,
El
su gimien o
de la
an opologíaposmode na,
Buenos
Ai es,
1992.
Sin
emba go,
ambién
desde
la
an opología,
se
ha
c i icado
el
abajo de
Gee z,
po
conside a lo
poco
igu oso y
abocado
a
un
callejón
sin
salida.
La
sup esión
de
cualquie es uc u a
eó ica,
de
que
hace
gala
Gee z
y
que ha
enido
g an
in luencia
en
la
his o iog a ía
ecien e,
ha
sido
impugnada po Josep
R.
Llobe
-
aen
esde
sus
abajos:
Hacía
una
his o ia
de las
ciencias
sociales,
Ba celona.
1988;
Caminos
diis
-
co dan ess
cem alidad
y
ma ginalidad
en la
his o ia
de las
cienciassociales,
Ba celona,
1989;
y
La
iden idad
de
la
an opología,
Ba celona,
1990.
Llobe a
busca
ambién
una
ciencia
social
única,
en
cl
mismo sen ido
que
la
ieja
aspi ación
de
los
Minales.

108
Adol o Ca asco Ma ínez
gido
un
cambio de
ac i ud
del
his o iado
hacia
las
uen es. El
mé odo
consis e
en u iliza a
un
indi iduo como hilo
conduc o
de la explicación,
de
o ma
que la ayec o ia de
una
ida indi idual, o
del
de eni
de una amilia,pe mi a
comp ende
los múl iples ac o es, in e eses y elemen os
men ales
que
compo
-
nen
el uni e so social de
las
masas campesinas
del
An iguo
Régimen.
Pa a
Ginzbu g y Poni,
dos
de los más des acados mic ohis o iado es, el
mic oanáli
-
sis
p esen a
dos dimensiones: po
un
lado,
el acceso a lo i ido, a la ealidad
pe sonal indi idual, que se ía imp ac icable es udiando g andes g upos
huma
-
nos;
po o o, el desen añamien o de
las
es uc u as «no isibles»,
es
deci ,
los
aspec os men ales y
sus
epe cusiones
en
la
conduc a85.
Las p es aciones
e ó
-
icas del ela o
lo
con ie en en ehículo ap opiado
pa a
e leja
lo
imagina io,
los
mecanismos
que
de e minan
la oma de decisiones y
odos
los
demás
as
-
pec os de lo «mic o».
F u o
de la
e i alización
del
ela o
es,
ambién, la p eocupación po lo
in
-
di idual,
que
se
mani ies a,
po
ejemplo, en
un
eno ado
in e és po el géne o
biog á ico, on e izo
po
de inición
~Du an e a ias
décadas—desde
el in
de la
SegundaGue a
Mundial has a
casi
los
ochen a—
la
biog a ía
se
consi
-
de ó
un
géne o
his o iog á ico
ago ado, como consecuencia del
p edominio
de
los
pa adigmas ma xianos
y
es uc u alis as
87~
Pe o, en los
úl imos
años,
se
ha
p oducido
un
cambio «espec acula », como lo cali ica
An onio
Mo ales, sob e
~ Ca lo
Ginzbu g,
El
queso
y
los
gusanos,
Ba celona,
1981;
P.
Boye y 5.
Nissenbaum,
Lo
ci á
indemonia a.Salem
e
le
o gini
sociali
di una
caccia
alíe
s eghe,
Tu ín,
1986
(p ime a
edición
en
inglés,
en
1974),
en
especial
el
p ólogo
de
Ca lo
Ginzbu g;
Ca lo
Ginzbu g
y
Ca lo
Poni,
«La
mi
-
c o-his oi e»,
en
Le
D~ba ,
1981, pp.
133-136;
Ca lo Ginzbu g y
Ma co Fe a i,
«La
colomba a
ha
apeno
gli
occhi»,
en
Quade ni
S o ici,
38
(1978),
pp.
631-639;
E.
G endi,
«Mic o
analisi
e
s o ia
so
-
ciale»,
en
Quade ni
S¡o ici,
35(1972);
J.
Agi eazkuenaga,
E.
Gio gi,
G.
Le i,
M.
U quijo,
A.
To e,
O.
Raggio,
F.
Bocchi,
S o ia
locales
due
isioni
di
con on o,
Bilbao,
1993;
Ca lo
Ginzbu g,
Clues,
my hs,
and
i e
his a ical
ine i od,
Bal imo e,
1989;
un
ex o muy
comple o
sob e
el
mé odo
mi
-
c ohis ó ico
es el de
Gio anni
Le i,
Sob e
¡nic ohis o ia,
Buenos
Ai es,
993.
Véase,
ambién,
Be
-
a do
He nández,
«De
la
his o ia
local
a
la
mic ohis o ia»,
en
Nue as
on e
as
de
la
his o ia,
mo
-
nog á ico
de Ibe .
Didác ica
de
las
Ciencias
Sociales;
Geog a ía
e
His o ia,
12
(1997),
pp.
72-78.
En
nues a his o iog a ía,
el
lib o
de
Jaime
Con e as,
So os
con a
Riquelmes.
Regido es,
inquisido es
y
c ip ojudios,
Mad id,
1992,
es
un
pun o
de e e encia
del
en oque mic ohis ó ico.
Sob e laob a
de
Con e as,
su
mé odo
y
su
impo ancia
en
el
pano ama
his odog á íco,
éanse
las
eseñas
de
Mi eille
Pey a in
y
Luciano
Alleg a,
«Mic os o ia
e
Inquisizione:
un
acco do
u uoso»,
e
«1
limi i
della
plan
-
sibili á>8,
espec i amen e,
en
Quade ni
S o ici,
1995,
pp.
83
1-855.
~
And é
Mau ois,
Aspec s
de
la
biog aphie,
Pa ís,
1930;
René
Pillo gel,
«La
biog a ía
en
F an
-
cia>’,
en
1!
Con e saciones
In e nacionales
de
His o ia.
Las
indi idualidades
en
His ona,
Pamplona,
1985;
P.
M.
Kendall,
Ti e
a
o
biog api ,
Lond es,
1965;
D.
Reales,
His o y
aná biog aphy.
An
inaugu al
lec u e,
Camb idge,
1981;
R.
Gi ing,
The
na u e
o
biog api y,
Lond es,
1978;
Ca los
Seco
Se ano,
«La
biog a ía
como
géne o
his o iog á ico»,
en
Once
ensayos
sob e
la
his o ia,
Mad id,
1976;
F ancisca Colome ,
«Biog a íaycambio
social:
la
his o ia
que
es amos
i iendo»,
en
His o ia
a
deba e.
Tomo
HL pp.
167-174;
Susana S ozzi,
~<Suje oype sonaen
la
biog a ía
his ó ica»,
en
His
-
o ia
a
deba e.
Tomo
SIL
pp. 175-182.
~
An onio Mo ales
Moya,
«Biog a ía
y
na ación
en
la
his o iog a ía
ac ual,>,
en
P oblemas
ac
-
uales
de
la
his o ia,
Salamanca,
993.
p.
229,
La
ama del iempo.
Algunas
conside aciones
en
o no
alo
na a i o...
109
odo
en
F ancia,
p ecisamen e
donde
el géne o
se
había
is o más
desp es i
-
giado.
En la misma co ien e
se
ha de si ua el lo ecimien o de
dos
modalida
-
des
ce canas,
las
memo ias
y la
au obiog a ía88,
Mo ales
Moya
ha
p opues o
una
a iculación
ipa i a
pa a
es ablece
los
lími es
y las a iedades de
la
his o ia
pe sona
:
labiog a ía de
un
indi iduo sob esalien e
desde
el
pun o
de
is a de la
his o ia
polí ica
90;
la biog a ía de una eli e de pode ,
es
deci , la
p o
-
sopog a ía9h
y la
biog a ía
de pe sonas o dina ias, como medio de p o undiza
en
una
época,
al
y
como
pos ulan los
mic ohis o iado es
92•
>8
Ace ca
de
la
au obiog a ía
y las
memo ias,
éanse
Philippe
Lejeune,
El pac o
au obiog d lco
y
<g os
es udios;
yA.
Mo ales
Moya,
«Hiog aña
y
na ación
,
p.
231.
>~
A.
Mo ales
Moya,
«Biog a ía
y
na ación
...».
Una clasi icación
en
cua o
g upos,
pe o bas an e
simila ,
en
Emilio
Mi e,
ob,
s ,
pp.
103-104.
«‘
5.
Hook,
El hé oe en la
his o ia,
Buenos
Ai es,
1958;
C.
Wilson,
«Acie os
y
e o es
en
las
de
-
cJsloncs
pe sonales
en
la
his o ia.
T es
ejemplos,
Isabel
1
de
Ingla e a,
C omwell
y
De
Wi >’.
en
II
Con e saciones
In e nacionales
de
la
His o ia
pp.
¡95-209.
<‘
L.
S one,
«P osopog aphy>’,
en
Ti e
Fas!
an ]
¡he
F esen!
Re i i ed,
Lond es,
1987, pp.
45-77;
E.
Bu kc,
Venice
an ]
Ams e dam.
A
s udy
o
Se en een i
Cenlu
eli es,
Camb idge,
1994.
92
Algunos abajos clásicos,
además
de
los
ci ados
en
no as
an e io es:
Na alie
Z~mon
Da is,
Ti e
e u n
o
Ma in
Gue e,
Camb idge (Mass.),
1973.
Richa d
L.
Ragan,
Las
sueños
de
Luc ecia.
Po
-
lí ica
y
p o cía
en la
España
del
siglo
XVL
Mad id,
1991
(p ime a
edición
en
inglés,
1990).