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Fundamentos aparentes del mundo de lo organizado: Discurso inaugural del curso 1935 a 1936 leído en la Universidad Literaria de Valladolid / por el Prof. Dr. M. Bañuelos García

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Fundamentos aparentes del mundo de lo organizado: Discurso inaugural del curso 1935 a 1936 leído en la Universidad Literaria de Valladolid / por el Prof. Dr. M. Bañuelos García

Author: Bañuelos, Misael (1887-1954)
Publisher: Valladolid :,Talleres Tipográficos Cuesta
Year: 1935
Source: https://uvadoc.uva.es/bitstream/10324/1656/1/Disc.Apert.UVA1935-36.pdf
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FUNDAMENTOS APARENTES
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ILUSTRES PROFESORES:
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SEÑORAS y SEÑORES:
Po u no eglamen a io y po o den del seño
Rec o ocupo hoy es a ibuna, pa a lee el dis-
cu so inaugu al, de es e año académico, en nues a
Uni e sidad.
Tal hono sólo es posible i i Ie una ez; y con
ello se da su icien e explicación de las emociones, que
expe imen o al comenza la lec u a.
Además, ocu e en nues a Uni e sidad española
de hoy que, odas las es an es lecciones de los
p o eso es, du an e los cu sos epe idos de cada
p o eso , se pie den en el ol ido. Y únicamen e los
con ados alumnos, que oman bien sus apun es,
gua dan
un
ecue do pálido de las enseñanzas de sus
p o eso es uni e si a ios, de las esis que de endían,
de las doc inas que sus en aban
y
de la iqueza de
sus obse aciones inédi as.
Po excepción, en la Uni e sidad española de hoy,

-8- -9-
se sal a de an e ible sue e la lección inaugu al de
cu so; y po ello es p eciso que el p o eso , ho i-
ada con an g a ísima ca ga, se esme e, buscando
en e sus pensamien os o iginales aquéllos, que po
su ascendencia e in e és especula i o me ezcan
la elección, pa a queda imp esos en los anales
uni e si a ios.
y
aquí es á la pa e desag adable de la ca ga, que
es e año me asignó la Uni e sidad de Valladolid.
Pues, si como odos los demás p o eso es uní e si a-
ios, p o eso anualmen e una la ga se ie de doc inas
y eo ías, en pa e elabo adas o p esen adas de
mane a o iginal, en cambio su alo , su alcance y su
in e és los epu o, yo mismo, como escaso; y soy
quien más puede ama mis p opias ideas.
¿Qué impo ancia e in e és pod ían ene pa a
los demás?
Fué p eciso, po ello, pa a deja anquila mi
conciencia p o eso al de uni e si a io, escoge un
ema de e dade a ascendencia en el o den
bioló-
gico, y sob e el que desde la go iempo enía medi-
ando y discu iendo.
Pe enecía, po o a pa e, la cues ión, a un e eno
en el que con di icul ad podía yo mismo desa olla la
en una lección de cá ed a o dina ia, en la que el
p o eso de Medicina iene que en esaca , del ex enso
campo de sus conocimien os, aquellos emas de
in e és p ác ico inmedia o pa a el p o esional de la
medicina cu a i a. Y siendo los discu sos inaugu ales
,
donde el ca ed á ico goza de mayo libe ad en la
elección de e na, decidí, po peso de odos es os
azonamien os, a a de es udia una cues ión que
oza o en a de lleno en el campo, hoy ondoso, de
la Filoso ía biológica.
Supone, po consiguien e, una a ea di icil y espi-
nosa; po que cuan as cues iones ozan o en an deci-
didamen e en los ámbi os de la Filoso ía, las ecibe
el g an público con suspicacia, po si oca an a sus
c eencias eligiosas o a sus con icciones ilosó icas.
y
el cien í ico pu o ecela de odo lo que no sea
ciencia expe imen al; c eyendo que la Filoso ía bioló-
gica no es ciencia, ni siquie a con enien e pa a la
ciencia y su p og eso.
Se necesi aba, po lo an o, un cie o alo aca-
démico y uni e si a io pa a acome e un ema que
pod ía pe judlca nos en nues a epu ación.
C eíamos, no obs an e, que nues a limpia his o ia
uni e si a ia y nues o espe o p o undísimo a oda
o a doc ina, y muy especialmen e a la Religión, nos
apa aba desde el p ime momen o de oda si uación
di ícil.
y
así lo hemos log ado. Queda ue a de discu-
sión oda idea y odo sen imien o eligioso; queda
incluso sin discu i oda doc ina ilosó ica.
Nos hemos limi ado en nues o abajo a examina
cómo an e la ciencia de hoy
apa ecen
algunas de las
no mas, con a eglo a las cuales, posiblemen e, se
ealizó la c eación de los se es i os, y cómo se
ealiza ac ualmen e su ida.
-- 10 - - 11 -
No a i mamos que sea así, po que es amos cie os
de que la e dad absolu a no la alcanza á el homb e
jamás. Decimos lo que apa en emen e es hoy la
e dad, deducida de la obse ación yexpe iencia
acumulada sob e los se es i os po los homb es
desde el p incipio de los iempos cul os.
Nos ese amos cambia y modi ica nues a esis
y exposición de ideas ac uales, cuando nue as expe-
iencias y nue os hechos conocidos de e minen en
nues a in eligencia el cambio o la modi icación.
Teníamos además un cie o comp omiso, adquí-
ido en San ande en uno de nues os cu sillos dados
en el Colegio Mayo Uni e si a io, que nos o zaba a
a a es a ma e ia en uno de nues os abajos más
p óximos; y pa a da sa is acción a los amigos y
oyen es de aquellas con e encias, nos es ag adable,
en el día de hoy, es udia el amplio y ascenden al
ema de los
los undamen os p ima ios, po se los p ime os
basamen os de la o ganización y de
10
o ganizado, y
po se ambién las no mas di ec o as, él que obedece
siemp e
10
o ganizado.
Pa a odo pensado lo o ganizado puede se exa-
minado en múl iples aspec os, odos de g an í npo -
ancia: pe o noso os amos a escoge uno de esos
aspec os, que es imamos pa a la di ección del pensa-
mien o biológico y pa a la concepción pe sonal del
mundo, de decisi a impo ancia.
Hemos de e e i nos en lo sucesi o, a las no mas
que han egido en la c eación y ans o maciones de
los se es i os y a las que igen ac ualmen e, y con
a eglo a las cuales ac uamos, i imos, e oluciona-
mos ymo imos.
Na u almen e. una p e ensión semejan e sólo puede
su gi en un ce eb o a o men ado du an e muchos
años, po la p eocupación de desen aña p ocesos
biológicos no males y pa ológicos. No puede cons í-
u i ello un abajo de imp o isación del momen o;
ydebe se , po el con a io, p oduc o de se ias medi-
aciones e in en os de in e p e ación de las p incipa-
les leyes que igen los p ocesos i ales.
En el í ulo decimos apa en es; po que sabemos
que la e dad cien í ica no exis e, y en odo caso
podemos es a segu os a lo más, de la ce eza de
nues os da os senso iales en de e minadas cí cuns-
ancias únicamen e.
Conocemos yadmi imos la ela i idad de la e dad
Fundamen os apa en es del mundo de lo o ganizado.
Cuidadosamen e e i amos deci de la ma e ia i a
y de los se es i os, p e i iendo el uso de las dos
palab as
lo o ganizado;
po que ello nos pe mi e
inclui los se es i os odos y la ma e ia i a, al
como apa ece hoy en los ul a i us, donde la encon-
amos has a hoy o ganizada, pe o sin ex u a ni
o ganización celula .
Que e
ll1()S,
po consiguien e, in es iga cuáles son
-12 -
-13 -
cien í ica, y su alo de hipó esis y de- icción pa a
explica hechos del mundo que nos ci cunda; y de
nues o p opio cue po y psiche. De buen g ado nos
con esamos con o mes de la iloso ía de
como sí,
al
cual ha sido expues a sob e odo po Vaihínge (1);
y po lo an o sabemos pe ec amen e que nues o
abajo de in es igación y c í ica, no puede ene o o
alcance que p esen a el mundo de lo o ganizado,
como si
es u ie a egido y gobe nado po los p inci-
pios que amos a examina más adelan e. Es po
consiguien e lo que p e endemos, p esen a el mundo
de lo o ganizado, al
como apa ece
en líneas unda-
men ales an e el biólogo de nues o iempo, es ando
esignados de an emano a la a alidad, de que en lo
po eni pueda p esen a se más jus amen e, de o o
modo; y aun a que se demues e nues a concepción
como e ónea, al como es siemp e el e o cien í ico
una e dad incomple a. Más comple a que las in e -
p e aciones an e io es y menos que las nue as que
han de segui la.
Nue os da os, mayo apo e de conocimien os
que es án po eni , pe mi i án a o o pensado llega
a una in e p e ación más amplia, comple a y jus a
del mundo de lo o ganizado.
La ac i idad sob e el medía ci cundan e, inco po-
ando y ans o mando ma e ia,
se
nos apa ece
hoy, como el asgo más sob esalien e
de
la ac i-
idad
de
lo o ganizado
lJ
i ien e.
(1) Vaíh nge , Philosphie des Als Ob.
Jus i icado el í ulo del ema, debemos acome e
aho a el análisis pa a disce ni cuál es el asgo un-
damen al de la ma e ia o ganizada yanimada.
Ad ié ase que decimos o ganizada y animada,
po que es e iden e a nues os conocimien os ac uales
que lo o ganizado es animado, siemp e que se
10
coloque en condiciones de que pueda desen ol e sus
ac i idades la o ganización.
Lo o ganizado se compo a siemp e como inani-
mado e ine e, cuando se lo coloca en si uaciones
en que la o ganización no puede desen ol e sus
ac i idades.
El g ano de igo se compo a como inanimado e
ine e, colocado en la oje seca y limpia; pe o ese
mismo g ano in oducido en ie a húmeda, con em-
pe a u a supe io a 8 ó 10 g ados, y eniendo la ie a
condiciones ísicas y químicas ap opiadas, pe mi en
a la o ganización del g ano de igo desen ol e sus
ac i idades especí icas, que son la ge minación de
una nue a plan a de igo. Fue a de unos lími es no
muy amplios de empe a u a, humedad, consis encia
ycomposición química del e eno, el g ano de igo,
como cosa o ganizada, pe manece ine e.
----
-14-
-15 -
Lo o ganizado no ac úa siemp e especí icamen e,
ni da mani es aciones de ida. Necesi a un medio
ap opiado.
Cabe en lo posible, que muchas cosas o ganizadas
no ac úen especí ica men e como pueden con a eglo
a su o ganización, po no encon a el medio necesa-
io. Es segu o que mue e y se deshace la mayo pa e
de
10
o ganizado, sin habe podido ac ua . Las células
ge mina i as odas, y las semillas, sus semejan es,
son excelen es p uebas de nues a a i mación.
A i maciones que ienen ca ego ía de leyes unda-
men ales en Biolog a, Clínica, Sociología y Polí ica.
y la encon amos en las moléculas químicas, aun
en las no complejas.
Es a ac i idad undamen al de la ma e ia o ganí-
zada consis e en ac ua sob e el medio ans o mando
la ma e ia que le ci cunda, inco po ándola a su
p opia es uc u a y despidiéndola después en pa e o
en odo, a la ez que esul a una sus ancia más
compleja, con almacenamien o de ene gía en el eino
ege al; o sus ancias simples, con desp endimien o
de ene gía, bajo dis in as modalidades, en el eino
animal.
Tales esul ados se alcanzan no sólo en la célula
y se es unicelula es, sino ambién en los ul a i us y
en los enzimas de cie a ca ego ía.
En ealidad, es e asgo undamen al de ia ma e ia
o ganizada, se encuen a, pues, no únicamen e en los
se es que llamamos i os, sino has a en sencillos
compues os químicos de ca ác e o gánico y aun
ino gánico.
La polí ue ización es, indudablemen e, una mane a
especial de inco po a ma e ia a una es uc u a
molecula , pa a hace és a más compleja. Y es o es
indudable que se encuen a en el mundo de la química
o gánica. ue a de oda ac i idad de los se es que
habi ualmen e se llaman i os.
Pe o has a hoy se ha buscado la ac i idad i ien e
en o ganizaciones ex emadamen e complejas; pues
la célula o el p o ozoo son se es complejísí nos.
llenos de es uc u as yde o ganizaciones de ma e ia,
Pe o dónde comienza lo o ganizado, es pun o que
de~emos señala p on o pa a pode p osegui nues-
os azonamien os inquisi i os ac uales.
O ganizado no puede ale pa a noso os, como
do ado de es uc u a isible; aunque sea con ayuda
del mic oscopio. La célula es un se complejísimo
den o de la ma e ia o ganizada. Sus ó ganos nu ne-
osos e elan una suma conside able de es uc u as;
y lo o ganizado debe comenza allí. donde dísposí í-
os molecula es puedan desen ol e la ac i idad un-
damen al que se encuen a en odo lo o ganizado.
Es a ac i idad undamen al. común y cons an e
en odo lo o ganizado, no la encon amos sólo en la
célula o se unicelula , en la bac e ia o en el p o ozoo,
y en los me azoos; la encon amos ambién en los
ul a í us, que ca ecen de oda es uc u a celula ,
- 1
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ición exis a en cada una de las pa es el núcleo de
moléculas ac i as, que ca ac e izan las cualidades
biológicas del mismo; cada una de esas pa es goza á
de las mismas ac i idades de la pa ícula de i us,
que
dió
luga , po pa ición, a pa iculillas más
pequeñas.
y
po ello mismo, una célula puede di idi se no
en dos, sino en cua o, en ocho, en diez y seis o en
ein a y dos pa es dis in as. Y si cada una de ellas
lle a la misma can idad de p o oplasma y la misma
can idad de núcleo en cada una de las o ganizaciones
u ó ganos ac i os del p o oplasma y del núcleo, es
deci , en las ag upaciones que en es os ó ganos se
conocen como di e enciadas y con ac i idades espe-
cí icas, como son los c omosomas, o zosamen e,
odos los nue os se es unicelula es, que esul en de
es as pa iciones, posee án las mismas p opiedades y
ac i idades biológicas que la célula mad e, po que en
odos ellos exis en las mismas ag upaciones de molé-
culas ac i as, con el mismo medio in e no, pa a que
puedan desen ol e odas sus ac i idades y cualidades
especí icas.
Es po lo an o la igualdad en can idad y calidad
de ma e ia, en las pa es en que se di ide una célula,
lo que da luga a que es as pa es sean idén icas a
la célula mad e, en sus ac i idades y p opiedades
biológicas.
Has a aquí el p oblema de la he encia
y
de las
ue zas biológicas apa ece a nues a men e an co n-
p ensible, que no nos emos o zados de ninguna
mane a a pensa en la necesidad de la exis encia de
ue zas ma a illosas, ex añas y desconocidas, exis-
en es en la ma e ia o ganizada y i a, y que no
exis an ni ac úen ue a de ella. No comp endemos la
necesidad de la exis encia de las llamadas ue zas
i ales, si bien pueda emplea se al palab a pa a
designa las posibilidades que un o ganismo i o
iene de desa olla de e minadas ac i idades; pe o
siemp e, en endiendo que debajo de esas ac i idades
i ales,
y
de esas ue zas i ales, no exis en más que
ac i idades ísicas, químicas y ísícoquímicas de las
ue zas na u ales.
Solamen e cuando en los se es plu icelula es a-
amos de comp ende la ansmisión de las p opie-
dades biológicas del p ogeni o , a a és de las células
ge mina i as, es cuando el p oblema adquie e una
complejidad que nos exige un análisis minucioso y
p o undo de lo que ello ep esen a. Es un g an sal o
en la Na u aleza, el que se da desde los ul a i us a
la célula o ganizada. Pe o es mayo el sal o, desde el
se unicelula a los plu icelula es. que encie an en
su o ganismo billones de células y en una de ellas
exis e la posibilidad de c ea , po e olución y mul i-
plicación apidísima y nume osísima, un se análogo,
casi idén ico, o idén ico, a aquel de donde p ocedía.
Cómo y de qué mane a es o puede ocu i en una
célula, que apa en emen e no iene una es uc u a
mucho más complicada que cualquie a o a del o ga-

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- 31-
nismo de donde p ocede,
y
que. sin emba go, puede
ep oduci el se p imi i o, cuando se la coloca en
condiciones ap opiadas; y en cambio, no pueden
hace lo las o as células del o ganismo, es un hecho
más que so p enden e. Es p o undamen e ma a illoso.
No se nos alcanza á nunca como comp ensible
po nues a in eligencia, de una mane a lógica, al
enómeno, si no hemos an es podido en ende , que
en la célula misma exis en cen ena es de ag upaciones
molecula es con ac i idades bien di e enciadas unas
de o as y que no solamen e i en, sino que cada una
de esas ag upaciones molecula es, colocadas en ci -
cuns ancias dis in as, e olucionan y se ans o man
en las células que esul an de una mul iplicación,
como la o ula , adap ándose al medio donde hacen
su desa ollo y adop ando o mas y posiciones de e -
minadas pu las p opias ue zas ísicoquímicas y
químicas y aun mecánicas del medio, en que Se des-
en uel en. Sólo así, esul a asequible a nues o en en-
dimien o el ex ao dina iamen e ma a illoso p oceso,
que sigue desde la ecundación o ula , has a el
desa ollo comple o del nue o se .
De odos modos esul a necesa io que pa a que
odo es o suceda en la o ma indicada, exis an unas
moléculas en las células ge mina í as do adas de
unas ac i idades po enciales capaces de desen ol e se
en oda su magni ud, no solamen e en un momen o
del iempo, cuando se las coloca en medio con e-
nien e, sino que además esas ac i
idades po enciales,
se siguen desa ollando en se ie inin e umpida,
du an e a ios meses, y después del nacimien o,
du an e a ios años, has a alcanza el comple o des-
a ollo el nue o se . Pa a es o hace al a que en esas
moléculas y ag upaciones de moléculas. exis an dis-
posi i os especiales que las di e encien de o as, que
apa en emen e puedan ene una es uc u a no muy
desemejan e. Y como las células ge min
a í as
de los
mamí e os, po ejemplo, odas ienen una es uc u a
an semejan e, apa en emen e, en el es udio mic os-
cópico;
y
sin emba go los se es a que dan luga son
del odo di e en es, p eciso se hace la ealidad de la
exis encia de esos disposi i os, desde luego descono-
cidos, pe o necesa ios, pa a que después de la ecun-
dación o ula los nue os se es ep oduzcan la o ma
y las cualidades biológicas odas de su especie.
A es os disposi i os especiales se e ie e Uexküll (1),
en sus palab as « nechanisa o » y <au onom». Y am-
bién hacen e e encia a es os disposi i os especiales,
si bien comp endiéndolos de mane as dis in as, las
palab as de D iesch (2), cuando habla de «en elequia»,
de «ene gía» y de «signi icación
p ospec í a»,
siendo
cu ioso que coincidan en la necesidad de que exis an
ue zas i ales ()disposi i os ma e iales especiales pa a
explica es os enómenos a que es amos aludiendo; la
p ime a igu a del i alísmo alemán de los iempos
(1) Uexküll. Th eo e
í
s he Biologil'.
(2) D íesch Pb
i
los oph
í
e des O gan isch en.
- 32-
- 33-
ac uales, D iesch, y una de las p incipales igu as del
neo ma e ialismo de nues o iempo, Bleule (1), el
cual p e ie e pa a designa las ue zas que igen el
desa ollo de lo o gánico, la palab a «la psicoide».
Noso os c eemos que no es p eciso ecu i a
nada que signi ique admisión de nue as ue zas que
las na u ales;
y
que bas a á pa a comp ende la ma a-
illa que el desa ollo emb iológico ep esen a, ima-
gina que los acúmulos nolecula es
y
las moléculas
ac i as, po las ci cuns ancias ex ao dina iamen e
excepcionales en que se desen uel en los p oduc os
de la ecundación o ula , desa ollan una se ie de
ac i idades, an ex ao dina ias, po que el medio es á
cambiando cons an emen e y necesi an ealiza una
adap ación los elemen os que esul an de las di isio-
nes celula es,
y
una di e enciación cons an e
y
pe sis-
en e, has a da luga po comple o al nue o se ,
llegándose a di e encia , en es o ambién, de las es-
an es células del o ganismo; unas, que conse an las
cualidades ansmi idas po he encia ances al, más
las cualidades adqui idas úl imamen e po la especie
y aun po la aza yla amilia. Es as células son las
ge mina i as.
Las células ge mina i as po sí, colocadas en o o
medio que aquel indispensable, pa a que ayan
desen ol iendo las ac i idades p opias de sus g upos
molecula es, no desen uel en ninguna de és as; y si
(J)
Bl 'ule . Dk Psychoídc.
du an e el desa ollo del nue o se , el medio se al e a,
se suspende la e olución y desa ollo del se en
o mación y mue e és e.
La más se ia di icul ad pa a explica la he encia
de los ca ac e es adqui idos po los p ogeni o es, en
sus luchas y adap aciones con el medio ambien e,
es iba en halla un medio lógico, pa a comp ende
cómo es e medio puede modi ica las células ge mi-
na i as, pa a que és as puedan lle a a la descen-
dencia las modi icaciones eleI o ga nis
1110,
adqui id as
en sus adap aciones y eacciones al medio ambien e.
Se pueden supone dos explicaciones, como posi-
bles: una humo al, que ha ía lo que discu imos, posi-
ble, po que las al e aciones de los humo es o gánicos
in lui ían, c eando un medio humo al, sob e el cual
las células ge mina i as end ían que i i . Y debe-
ían, po lo an o, adap a se a ese medio, y, po
consiguien e, pod ían lega a la descendencia modi i-
caciones es uc u ales
y
humo ales, que las ha ían
ap as pa a la mejo adap ación al medio ambie . e.
No debemos ol ida que es a adap ación al medio
ambien e es o zosa e indispensable a odos los se es
i os, pa a subsis i ; has a al pun o, que en una
concepción inalis a del mundo había de esal a ,
o zosamen e, como el mo i o p incipal de la exis-
encia de los se es i os.
El o o mecanismo posible, po el cual las células
ge uuna í as se ían in luidas po el medio ambien e,
se ía a a és del sis ema neu o ege a í o, égulado
3
- 34-
- 35-
de odos los p og esos de mo ogenesis y de o o-
genesis. Pe o, pa a que al sucedie a, se ía p eciso
que es e sis ema neu o eg e a i o ue a in luido muy
di ec amen e po las ue zas que p oducían la modi i-
cación o gánica, que se legaba a la descendencia.
Es lo más p obable que ambos mecanismos en en
en juego pa a p o oca la modi icación es uc u al de
las células ge mina i as, necesa ia pa a la ansmisión
de los ca ac e es adqui idos.
Las huellas sob e la ma e ía í a son in eg aciones
somá ícas
de
las modalidades
de
la ene gía,
que
ac ua on sob e la ma e ia o ganizada 1] i a.
según los cue pos, que hayan en ado en eacción, y
las ci cuns ancias químicas y ísicoquímicas, en que
la eacción se haya o iginado.
y
el que una molécula se una a o a, pa a da luga
a una e ce a, más compleja y ambién ac i a, sob e
el medio ci cundan e, se hace igualmen e cumpliendo
leyes, que igen a las ue zas na u ales. Y del mismo
modo, cuando se unen es, cua o y cinco moléculas,
pa a cons i ui un complejo molecula , cuyas ac i i-
dades inales dependen de las esul an es del complejo
molecula o mado; y cuando se ag upan más oda ía,
y se o ganizan en di e enciaciones de acúmulos mo-
lecula es, con ac i idades especí icas, y cuando c ean
un medio en e ellas mismas, que las sepa a y une a la
ez; indudablemen e Se hace odo ello cumpliéndose
a n bién las leyes ísicas, químicas y ísicoq uí nicas.
Pe o, pa a que odo es o se ealice, se exige, e iden-
emen e, que las ue zas na u ales ayan ac uando y
ealizando odas esas uniones y ag upaciones, a que
es amos aludiendo; ypo ello esul a que, es bas an e
exac a la ase con que hemos encabezado es os pá a-
os, diciendo: «que las huellas de la ma e ia i a son
in eg aciones somá icas de ene gía», sólo que aquí
debié amos deci oda ía más: «que la a qui ec u a y
la es uc u a de la ma e ia i a, ep esen a in eg a-
ciones so ná ícas de las ene gías, que ac ua on pa a
o ma los complejos molecula es, ac i os sob e el
medio ci cundan e, y que cons i uyen los udimen os
de la ma e ia i a, ylos undamen os sob e los que
Noso os, no podemos imagina que, la o ganiza-
ción de la ma e ia i a se haya hecho po que sí, y sin
leyes a que obedezca; pe o obedece a las leyes na u-
ales, supone se mo ido po las ue zas na u ales,
con a eglo a no mas ijas, con o me a las cuales
ac úan, y la in e p e ación de es as no mas, es
p ecisamen e el obje o de es udio de las Ciencias
Na u ales.
La ag upación de los á omos en una molécula
ac i a sob e el medio ci cundan e,
p ime
unda-
men o
de
odo lo i ien e,
se c ea, indudablemen e;
po que las ue zas na u ales dan luga a la ag upación
de los á omos en la molécula, cons i uyendo és a, con
las ca ac e ís icas p opias que la química ha ijado,
- 36-
se basa la o ganización oda de los se es i os, es
deci , del mundo de lo o ganizado».
y
si desde las p ime as moléculas ac i as sob e
el medio ci cundan e, y de las ag upaciones molecu-
la es ac i as ambién sob e el medio en que i en,
pasamos - dando el g an sal o - al es udio de se es
an complejísimos como una célula o un p o ozoo,
encon amos que, las ue zas na u ales, ac uando
sob e es os se es o ganizados, p o ocan modi ica-
ciones o huellas, que cambian sus condiciones de
ida, pa a lo sucesi o; siendo, po consiguien e, a n-
bién
exac a la ase: «de que la huella es una in eg a-
ción ambién
so uá íca
de ene gía», en el aspec o en
que aho a la es amos conside ando.
Resul a, pues, que la huella es una in eg ación de
ene gía en la célula, como lo son ambién la a qui-
ec u a
y
la mo ología de lo o ganizado. Los se es
i os esul an se , en su o alidad, el esul ado de
in eg aciones somá icas de ene gía, que ac uó du an e
muchos millones de años sob e la ma e ia i a, di e-
enciándose unos se es i os de o os, en ealidad,
única y exclusi amen e, po la can idad e in ensidad
de modalidades in eg an es, que cada uno puede
ep esen a , a a és de los milenios y de los millones
de años.
Po o a pa e, como se ha epe ido, la c eación
de ma e ia i a, no ué un p oceso que ocu ió una
ez, y que no ha uel o a ocu i más, sigue ocu iendo
dia iamen e, y en cada momen o, en o ma análoga a
- 37-
co no ocu ió la p ime a ez, en los udimen os de la
ma e ia i a, en moléculas y ag upaciones de 1l101é~
culas ac i as, sob e el medio ci cundan e. Nunca
jamás, en células; y esul a absu do que. pudie a
ocu i en se es plu icelula es, del ipo de las especies
ac uales, o de las desapa ecidas.
Es e hecho, que conside amos de ascendencia
eno me,
y
que se e ie e a la in eg ación somá ica de la
ene gía, es la cla e, pa a pode comp ende , después,
odo cuan o se e ie a a la ida, a la en e medad, a la
mue e, a la educación y al desa ollo odo, co po al
y psíquico de los indi iduos.
Po ello, ema camos, con especial in e és, cuan o
a es e pun o se e ie e. La ene gía no puede pasa a
a és de un se i o, p oduciendo un e ec o en él, sin
que deje su huella,
y
es a huella es una modi icación
indudablemen e
somá íca,
cuya impo ancia y cuan ía
suele se muy di e en e, y a ía, desde lo i npe cep-
ible has a lo capaz de causa la mue e; pues un
auma ismo lige o apenas le pe cibimos, y un au-
ma ismo g ande nos des uye. Un. paso de co ien e
eléc ica ex ao dina iamen e pequeña no lo
pe cí-
bimos, y una desca ga eléc ica conside able nos
ma a. No nos damos cuen a de que pasa a a és de
noso os una adiación de ayos X, cuando es po
una ez y co o espacio de iempo; pe o po la acción
con inuada nos des uye, sin que hayamos podido
pe cibi lesión, en el p ime momen o, y en cambio
apa ecen los e ec os a díamen e.
•
I
I
~.
,
I
-
- 38-
La ene gía adian e de los ayos X ha p oducido
modi icaciones len as en los ejidos, pe o con inuadas,
después de su acción, has a llega a des ui nos.
Esa ene gía había sido in eg ada en el cue po, y
p o oca nues a des ucción ul e io .
Cada molécula i a
de
un se plu icelula
es
in eg acum.
so ná ica
de
los milla es
y
millones
de
eces, en que la ene gía ac uó sob e
sus
p edeceso as.
Si una molécula i a p imi i a puede se , simple-
men e, p oduc o de la casualidad, al ac ua las
ue zas na u ales sob e los elemen os de la ma e ia,
una molécula i a, de un se plu icelula , p esupone
el que sea como es, después de habe su ido el in lujo
ei e ado millones de eces, de las ue zas na u ales,
que hayan ac uado sob e ella, desde que se o iginó,
po el aza , en el juego de las ue zas na u ales,
has a que, la ma e ia i a no o ganizada en o ma
his ológica, adqui ió es a es uc u a de los se es
plu icelula es. Y du an e odo ese iempo, en el que
segu amen e se in i ie on millones de siglos pasados,
y se in e i án en los de po eni millones de años,
la molécula i a es u o y es a á some ida al in lujo
de las ue zas na u ales, que la modi ica on y la
die on la es uc u a inal, que p esen a en el momen o,
en que la conside amos; y po lo an o, en es e
- 39-
momen o, en que se la es udia, esul a se la ín eg a-
ción
somá ica de los milla es
y
millones de eces,
que la ene gía ac uó sob e ella, moldeándola. pa a
cumpli los ines, que en el momen o ac ual, en que
se la es udia, ha de ealiza .
Todas las moléculas i as, de los o ganismos
plu icelula es ac uales, han su ido ese abajo de la
ene gía, que ac uó depu ándolas, modi icándolas en
su adap ación a la misión, que ienen que cumpli en
el momen o ac ual, en el se i o plu icelula .
Es posible, que an e io men e ue an más co n-
plejas, más complicadas; pe o es que, complicación no
es exac amen e igual a in eg ación so ná íca de ene -
gía; po que la ene gía al in eg a se en la ma e ia i a,
puede hace la a és a más complicada o más sencilla en
su es uc u a química, como ampoco es in eg ación
de ene gía somá ica equi alen e a pe ección, pues
puede signi ica muy a menudo a o ia
y
degene ación
de ó ganos, e incluso des ucción; como pasa en nu ie-
osas en e medades po agen es ísicos y químicos.
En endemos, pues, po in eg ación somá ica, el
esul ado inal de las acciones, que la ene gía ha
p oducido sob e la ma e ia i a.
Todo p o oplasma in eg a las acciones de millones
de eces que la ene gía ac uó moldeando sus nolécu-
las, disponiéndolas en las o mas p ecisas pa a i i ;
pues como hace no a jus amen e, Hogben (1), es una
.".;.
(1) Hogben. The Na u e o Li ing Ma e

- 40-
- 41-
ca ac e ís ica de la ma e ia o ganizada y i ien e su
adap ación y eacción a los es ímulos del medio en
que i e.
Si oda ag upación molecula ac i a, según hemos
is o en pá a os an e io es, es esul ado de habe
ac uado, en de e minadas condiciones, las ue zas
na u ales, pa a p oduci las ag upaciones a ómicas y
molecula es; es ob io que, las ag upaciones molecu-
la es más nume osas,
y
o ganizadas en es uc u as
di e enciadas, que el mic oscopio pe mi e descub i
en las células, son debidas ambién, a la acción de las
ue zas na u ales, que han unido mayo núme o de
complejos molecula es, dándoles es uc u a, du an e
una e olución de millones de años, has a adqui i el
desa ollo, que p esen an en la ac ualidad.
Los es udios de nume osos in es igado es, que-
iendo demos a que, las o mas y es uc u as celu-
la es se pueden ob ene ácilmen e, en los p ecipi ados
de dis in as sus ancias químicas
no gánícas.
no
p ueban, de ninguna mane a que, lo que se ob ienen
Sean células i as
y
ac i as; sino que, lo que se
.•.
ac edi a, en ales expe imen os, es que, la o mación
celula , y la disposición de sus es uc u as, es cosa
habi ual y co ien e en la Na u aleza, aun en p eci-
pi ados del mundo de lo ino gánico, que iene enden-
cia, en de e minadas condiciones a adop a la o ma
y la a qui ec u a de la ma e ia i a y o ganizada.
Ello, iene a demos a que, no es un p oblema
di ícil. ni complejo la es uc u a y la o ma celula ,
como puede e se en el lib o de Wol e eck (1) ni
siquie a las ac i idades elemen ales de la célula i a,
o el p o ozoo i o; sino que, lo que esul a com-
plejo
y
di ícil de adqui i , son las ac i idades especí-
icas esul an es de la calidad de las moléculas y de
su disposición, den o de la célula i a, pues odo lo
demás, obedece, segu amen e a leyes ísicas
y
ísico-
químicas, de un alo muy gene al. Y las ac i idades
químicas elemen ales de la célula i a, obedecen am-
bién, sin duda, a los p incipios más gene ales
y
elemen ales de la Química
íno gáníca
y o gánica.
En úl imo examen, la célula se nos apa ece como
un p oduc o complejísimo, de sis emas molecula es ,
que ienen o ganizaciones y a qui ec u a de e minada,
en elación, como es na u al, con la composición
química de las moléculas, que in eg an esos sis emas
molecula es. Y además es os sis emas nolecula es
es án dispues os, en cada célula, en disposi i os
y
o ganizaciones especiales, que les hacen e icaces, pa a
Toda célula
es
un p oduc o co nplejisimo
de
sis e-
mas
nolecula es,
que in eg an ene gías, míllones
de
eces ac uan es,
y
dispues as, en i ud
de
la
in eg ación, en disposi i os especiales,
y
e icaces,
en
cie as
y
conc e as condiciones.
(1) R. Wol e eck , G undzüge eíne allge neinen
Bíologíe.
,-... ¡
- 42-
- 43-
las unciones del i i , en cie as
y
de e minadas
condiciones, únicamen e.
Pues es e iden e, que oda célula, cuando Se la
coloca en un medio no ap opiado pa a desa olla su
ac i idad, o pasa al es ado de ida la en e, - cuando
ello es posible-, po ci cuns ancias indi iduales de la
célula misma, o mue e y se desmo onan su a qui-
ec u a molecula ysus sis emas o ganizados de
moléculas.
En es o, la célula ysus sis emas molecula es, y su
a qui ec u a de sis emas molecula es, se compo an
como odo
10
o ganizado, que exige condiciones
especiales de medio pa a subsis i .
Po o a pa e, esos sis emas de moléculas, y esas
o ganizaciones molecula es, que descub imos en la
es uc u a de las células, segu amen e, se p oducen
ácilmen e, Como p oduc o de las ue zas na u ales;
pe o la o ma y los disposi i os especí icos y ípicos,
que cada célula p esen an, son p oduc o, induda-
blemen e, de las acciones que la ene gía, en sus
dis in as modalidades, ac uando a a és de los siglos,
sob e los p ogeni o es de la célula ac ual c eó, o ga-
nizó y ec i icó, ei e adamen e; pudiendo, po ello,
a i ma se que, los disposi i os especiales, que han
adop ado las moléculas en las células, son la in eg a-
ción somá íca de aquellas huellas o de aquellas
acciones, que odas las modalidades de la ene gía
eje cie on sob e los an epasados de esa célula; an o
desde que se o ganizó en o ma de célula, como
an e io men e, cuando la ma e ia i a no es aba
o ganizada en o ma celula , y se p esen aba, po el
con a io, en o ma a no a , y sin es uc u a de
ninguna clase, ysolamen e en o ma de aglome ados
molecula es ac i os, al como ha sido odo ello
conside ado en capí ulos y pá a os p eceden es.
-,...
Los sis emas in eg ales de ene gía, con enidos en
las células, sólo pueden ac ua
en
especialisimas
ci cuns ancias,
lJ
es echos lími es, ue a
de
los
cuales
o
pe manecen la en es,
o se
desmo onan
lJ
mue en,
Ya hemos hecho alusión a ello en el pá a o an e-
io ; pe o en es e momen o enemos que hace cons a
que, las ac i idades de los sis emas molecula es , que
in eg an un se unícelula , sólo son ac i os, den o
de lími es muy es echos, pues, así, po ejemplo: el
pH sólo puede oscila en lími es muy educidos en el
medio ci cundan e, pa a que el se unicelula pueda
i i . Y o o an o sucede con el equilib io iónico y
elec o lí ico , sin que haya ningún se unicelula ,
que pueda sopo a amplias des iaciones en es as
ca ac e ís icas del medio ci cundan e.
Pe o, además, odas las modalidades de la ene gía,
como la calo i ica , la luminosa o la eléc ica, a ec an
muy p on o
y
de mane a p o unda al se uní o plu i-
celula , has a al pun o, que su ida es á pendien e,
- 44-
- 4S-
cons an emen e, de las con ingencias ep esen adas
po el aumen o o la disminución de es as modali-
dades de la ene gía, ac uando sob e él.
Es as ca ac e ís icas, que dis ingue al se unice-
lula y a las ac i idades i ales de la ma e ia i ien e
amo a, son de al ascendencia que. hace posible
que, la inmensa mayo ía de la ma e ia amo a i ien e,
y de los se es unicelu la es y plu icelula es sucumban
muy p on o en la ida, an e las modi icaciones del
sis ema elec olí ico, iónico y del pH, po una acción
in ensa o de icien e de las ene gías calo í icas, lumi-
nosas o eléc icas. Rep esen a, pues, pa a es os se es,
la casualidad la p ime a de e minan e de la ida
p olongada. Y es a ca ac e ís ica es an o más acen-
uada, cuan o menos compleja sea la es uc u a de
10
o ganizado i o, en que lo conside emos.
Casi oda la ma e ia i a amo a se p oduce y
mue e, cons an emen e, sin que pueda escapa , apenas
nada, hacia una e olución ul e io más compleja. Y
los se es unicelula es ambién mue en íc imas de las
a iaciones del medio ambien e, con a el que no
pueden lucha , p olongándose su ida, solamen e,
mien as las ci cuns ancias ambien ales no cambien;
pe o como el medio ambien e es á cambiando con
g an ecuencia en humedad, en pH, y en cuan as
ci cuns ancias hemos mencionado an e io men e, no
queda o o ecu so a los se es unicelula es, que no se
pueden de ende con a es as a iaciones ambien ales,
que pe ece . yo o an o ocu e a múl iples se es
plu icelula es in e io es; ep esen ando las especies,
que subsis en, una mínima pa e de las que cons an-
emen e ha p oducido la a u aleza, yson es as que
subsis en hoy, aquellas que el aza o ganizó y do ó
de las mejo es condiciones, pa a pe sis i en el medio
ambien e, po que han a a esado.
Algunas de es as especies, an o unicelula es como
plu ícelula es in e io es, in eg ando acciones eje -
cidas po el medio ambien e sob e ellas, en las dis in-
as modalidades de la ene gía, han log ado llega a
c ea disposi i os molecula es, que pueden man ene
sus ac i idades i ales la en es, du an e muchísimo
iempo, pa a ol e las a pone en ac i idad, cuando
las ci cuns ancias ambien ales les uel an a se a o-
ables. Pe o aun es a ida la en e, o es a la encia
i al, sólo es posible en ci cuns ancias y condiciones
del medio bas an es educidas y es echas, pues más
allá los sis emas de moléculas se desmo onan y
des uyen
y
oda la a qui ec u a celula se deshace.
La posibilidad de adop a una la encia, en las
ac i idades ci adas, sólo signi ica una mayo ampli ud,
pe o no en g ado muy conside able, en las a iaciones,
que el medio ci cundan e puede expe imen a sin que
las a qui ec u as molecula es, y disposi i os y sis e-
mas molecula es de la célula, pie dan la posibilidad
de desen ol e las ac i idades ca ac e ís icas, de la
ma e ia i ien e.
.Ji••••
~$.$I••••••••••
4II -------------- •••••------••••
4444•••••••
- 46-
- 47 -
Los se es plu icelula es son la unidad esul an e
de
la suma
e
inie acciones
de
las unidades celula es
y plasmas que los cons i uyen; y po an o ep e-
sen an oda la su na
de
in eg aciones
de
ene gía
de
cada uno
de
es os
componen es,
más las
ene -
gías,
que
de e mina on la ag upacio i celula y
plasmá íca.
Es a co npa ac on , no es segu amen e una buena
compa ación; pe o nos da alguna idea. de lo que
puede se un se plu icelula . según Dunlap
(1).
Y no
es buena compa ación; po que las abejas gozan de
una au onomía. en elación a la sociedad enjamb e.
que no es compa able, a la escasísima libe ad y
au onomía, de que pueden dispone las células o
indi iduos celula es, de un se plu icelula .
No acep a bien el en endimien o humano es as
compa aciones, más que en el aspec o social; es deci ,
conside ando al enjamb e como una sociedad de
abejas; pe o no como un indi iduo en algo semejan e
a un se plu icelula .
En el se plu icelula , los indi iduos celula es
cons i uyen es, han sac i icado odas sus posibilida-
des de au onomía y de libe ad, pa a i i some idos
ígidamen e a desempeña una ac i idad especi ica,
en bene icio de la sociedad plu ice1ula , o indi iduo
pl u icel ul a .
Al cons i ui se se es plu icelula es, los más sencí-
11os, cada célula cons i uyen e u o que sac i ica una
se ie de posibilidades e olu i as, de las que gozaba,
cuando había i ido unicelula men e, en bene icio
del man enimien o de la sociedad plu ice1ula .
Hoy, se nos apa ece como posible, la gene ación
de se es plu icelu la es, con sólo eco da , como se ha
dicho an e io men e, que una sus ancia adhe en e,
En las plan as las células seg egan una sus ancia,
que o man allas, que encie an a las células, del
modo que en cie os animales, especialmen e los
c us áceos, se o ma ambién, y en algunos moluscos,
un capa azón, que encie a las células i as. En odos
los se es plu icelula es exis e siemp e es a ba e a,
que les limi a con el ex e io ,
y
que les pe mi e
man ene su o ma y medio in e no.
Se ha dicho que los se es plu icelula es es án
cons i uidos po células i ien es, ypo es uc u as
o luidos, que se conside an como no i ien es, pe o
esenciales pa a la ida del se plu icelula . Y se han
compa ado las elaciones exis en es en e las células
ylos p oduc os celula es, que con ibuyen a la o ma-
ción del cue po, animal o ege al. a lo que sucede en
un enjamb e de abejas.
En el cue po exis en huesos, cabellos, lin a y o as
pa es, que no son i ien es, al deci de los au o es,
yen el enjamb e de abejas exis e la ce a, la miel. e c.,
al lado de los indi iduos i os, que son las abejas. (1) Dunlap. Thc Elemen s o Scicn i ic Psycho logy.
- 60-
- 61-
posibilidades; pe o de ningún modo ep esen an
ue zas dis in as de las ue zas na u ales. Que iendo
ad e i noso os, en es e luga , que, con ello no
que emos signi ica , en modo alguno, que no exis an
en la ma e ia i a más ue zas ac uan es, que las
ue zas ísicoquímicas, que hoy se conocen po la
ciencia ac ual. Sino que, no exis e ninguna o a
ue za ex aña al mundo de la Na u aleza, sea o no
conocida po las ciencias ac uales. Las ue zas que
llamamos biológicas, di ec o as y egulado as de
odas las ac i idades de los se es i os, no son ni
pueden ep esen a o a cosa que, esul an es de las
ac i idades co n plej as coo dinadas, de las ue zas
na u ales, que ac úan en las complejas ag upaciones
molecula es de las células. Y el que en la ac ualidad,
sean o no educibles odos los p ocesos de los se es
i os a p ocesos ísicoquímicos, no au o iza, en modo
alguno, a lanza se po la admisión de ue zas ex añas
al mundo de la Na u aleza; sino, en odo caso, a
con esa la insu iciencia de los conocimien os ac ua-
les, pa a explica den o del ma co de los conoci-
mien os cien í icos de nues os días, ales y cuales
enómenos. Los muchos que oda ía se igno a án. No
obs an e, de día en día, se conquis an nue as posi-
ciones, que aumen an en caudal ex ao dina io el
núme o de los p ocesos biológicos, que eciben una
explicación, den o de las ue zas de la Na u aleza,
ac ualmen e conocidas. Po es a azón, no c eemos
sea necesa io admi i ninguna po encia ocul a
y
ex ana u al, que egule los p ocesos de los se es
i os, siquie a sean an complicados como el des-
a ollo emb iológico.
Pe o odo lo dicho an e io men e no p esupone
que en o o o den de ideas noso os sos engamos
que no exis en ue zas dis in as de la Na u aleza.
Nues a a i mación se conc e a exclusi amen e a que
no son necesa ias a nues o juicio pa a explica el
desa ollo yac i idades de los se es i os.
En las células del sis ema ne ioso adican, an e
odo, los disposi i os nolecula es, que obliga on,
a
a és de los iempos, al se , a una adap ación
ápida al medio ambien e ex e io ,
y
a su medio
in e io , Las huellas de las modalídades de la
ene gía, que exigen casi ulminan e adap ación,
c ea on es e sis ema eac iuo, que lla111G1nOS
ne ioso.
Es ácil de comp ende , conocido el unciona-
mien o ac ual del sis ema ne ioso, dónde la co ien e
ne iosa se p opaga con la elocidad de bas an es
me os, po segundo; y eniendo en cuen a que,
a a és del sis ema ne ioso se mue e odo el
o ganismo, que sea es e sis ema ne ioso el ó gano
del cue po, ap opiado pa a las eacciones b uscas y
ulminan es del animal al medio ex e io ; an o pa a
hui de un pelig o, como pa a busca se alimen o;

- 62-
- 63-
como ambién a a és del sis ema ne ioso de la
ida ege a i a, pa a adap a su o ganismo a la
si uación c eada en el ex e io o en el in e io .
Es, pues, el sis ema ne ioso, el g an mecanismo
pa a la de ensa, pa a la cap u a del alimen o, pa a el
a aque, pa a la ep oducción y pa a egula y co ela-
ciona odas las unciones in e nas del o ganismo.
Ello es posible, po que como hemos dicho en o o
luga , en las células ne iosas adican los disposi i os
molecula es, c eados po la acción de las ene gías
ex e io es, que ac ua on sob e el se i o, y cuyas
ene gías ansmi ió y e lejó hacía ei ex e io , c eán-
dose a la la ga, a a és de los iempos, disposi i os,
cada ez más pe ec os, pa a cumpli es a misión,
ep esen ando el ac ual sis ema ne ioso la suma de
huellas y adap aciones, que ha su ido, a a és de
los iempos; po lo que es exac o deci que in eg an
odas las modalidades de la ene gía, que ac ua on
sob e es e sis ema en la especie, a a és de los
millones de siglos y de los milenios, pa a da luga a
su ac ual o ganización.
La apidez con que eacciona exige es uc u a
especialísima, pa a unción an di e en e de las de
o as pa es del o ganismo;
y
además se exige la p o-
pagación ápida del es ímulo, a a és del mismo, lo
que a su ez hace necesa io que, es e sis ema goce
de un equilib io ines able en las neu o ib llas de su
es uc u a in e io celula , pa a se sensibles al más
pequeño es ímulo, yque és e se p opague a lo la go
del sis ema, con la mayo apidez, ampli ud
y
de i-
aciones necesa ias, pa a el mejo cumplimien o de
la misión, que desempeña.
El con ac o cons an e, que las células ne iosas
man iene con el ex e io , po mediación de los ecep-
o es ex e nos, des inados a cap a los es ímulos del
mundo ex e io , las colocan en condiciones de cons-
an e cambio
y
adap ación
y
pe eccionamien o de
unciones,
C01110
ningunas o as células del o ganismo.
Po o a pa e, el sis ema ne ioso posee, en
odos los e i o ios o gánicos, una g andísima can i-
dad de ecep o es in e nos, que pe ciben los cambios
químicos
y
ísicos más sensibles, y más mínimos,
que se o iginan en el medio ambien e in e no co po-
al; yhacen eacciona a odo el sis ema, pa a egula ;
man eniendo cons an e en su composición, el medio
in e no; y odo ello, de mane a inin e umpida. Desde
que el suje o nace, con inúa el sis ema ne ioso que
egula la composición química de plasmas y ejidos
y
sus condiciones ísicoquímicas, pe eccionándose en
sus unciones sin cesa .
Es jus o, po lo an o, deci , que es e sis ema
o gánico ep esen a la mayo suma de huellas, que
las modalidades de la ene gía p oduje on en el cue po
de los se es plu icelula es, do ados de sis ema ne -
ioso. Y, po consiguien e, la mayo can idad posible
de ene gías, in eg adas so ná ícamen e.
Después del sis ema ne ioso, es e iden emen e la
piel, la que es más eces he ida po las ene gías
- 64- - 6S-
La acción in eg a i a de ipo somá ico, que de
odas las modalidades de la ene gía, se ealiza en la
ma e ia i a, hemos is o que, alcanza su máximo en
el ejido ne ioso, pe o en és e, no quedan es as
in eg aciones en o ma inac i a; sino que po la
cualidad esencial del sis ema ne ioso, de ac ua a
dis ancia sob e los o os ejidos; p o ocando
y
egu-
lando sus unciones, a la ez que las coo dina; las
modalidades de la ene gía in eg adas en el sis ema
ne ioso, ienen que se o zosamen e i adiadas a
odos los o os ejidos; e incluso, po mediación de
las células odas del o ganismo, a la composición
química
y
ísicoquímica de los plasmas, cuyos com-
ponen es gua dan elación di ec a con las acciones,
que el sis ema ne ioso eje za sob e odas las células
del cue po animal.
Todos los ejidos o gánicos, uncionan, de acue do
con los es ímulos, que eciban del sis ema ne ioso;
an o aquellos, que pa ecen más ac i os, ales como
son los muscula es y los glandula es, como aquellos
o os, que se nos p esen an como más pasi os, ales
como epu amos el conjun i o y el óseo.
Cada uno de ellos adap a sus ac i idades y eac-
ciones, odas, a los es ímulos, que le llegan, po
mediación del sis ema ne ioso, que noso os hemos
de conside a como único, sin dis inción posible en
ce eb o espinal
y
en ege a i o. Que si desde el pun o
de is a didác ico puede se azonable, en una discu-
sión eó ico cien í ica esul a inadmisible. Pe o es os
es ímulos, que le llegan a cada ejido, es án siemp e
de acue do, y han sido de e minados y p oducidos
po las in eg aciones somá icas de las modalidades
de la ene gía, que han ac uado sob e el se i o,
do ado de sis ema ne ioso. Y po lo an o, ello equi-
ale a una i adiación, que de los es ímulos de la
ene gía, ac uan es sob e el sis ema ne ioso, hace
és e a odo el o ganismo, hacia odos los ejidos,
y
po mediación de ellos a odos los plasmas.
La unidad del se plu icelula esul a comple a,
o al,
y
ma a illosamen e ealizada, en i ud de las
unciones encomendadas a es e sis ema, cap ado de
odas las ene gías del medio ambien e ex e io , y del
medio in e no o gánico, e i adiado de las mismas
5
ambien ales ex e io es, y la que, po lo an o, iene
que in eg a mayo núme o de acciones ene gé icas,
adap ándose al medio ambien e ex e io ; do ándose
de medios de ensi os con a odas sus inclemencias y
posibilidades des uc i as.
Todo ello en i ud de las capacidades eac i as,
que ca ac e izan a odo el mundo o ganizado y i o.
La in eg ación
de
ene gías en el sis ema ne ioso
no es
es á ica, sino que pueden se es as in e-
g aciones i adiadas
a
odos los ejidos, incluso
a
las células ge nina iuas, que
a su
ez las in eg an
y
las pasan
ya
in eg adas
a
la descendencia.
- 66- - 67-
en odas las di ecciones, pa a coo dina las ac i i-
dades odas del o ganismo hacia la posición y si ua-
ción más e icaz, con elación al medio ex e io , y en
elación con el medio in e no co po al.
Es a i a
diación
de las in eg aciones somá icas, de
las modalidades de la ene gía, que ac úan sob e el se
i o, alcanzan ambién las células
ge mína í as:
unas
eces di ec amen e, a a és del sis ema ne ioso,
que llega has a las glándulas sexuales ine ándolas. Y
en o as ocasiones; po que igiendo la composición
del medio in e no, a a és de los plasmas, ac úa
sob e las células; p o ocando la adap ación de es as
mismas a la composición del plasma, que las ci cunda;
colocándolas en una si uación especialisima, que las
obliga a inco po a se po es os p ocedimien os a las
a iaciones, que haya su ido o expe imen ado el
sis ema ne ioso.
Es, pues, es e sis ema, el que en los me azoos
gobie na y ex iende la i adiación de las acciones
somá icas; p o ocadas po la ene gía de los dos
medios ambien ales: el ex e io y el in e io del
cue po; cumpliendo, po consiguien e, el papel más
decisi o en la adap ación y e olución de los se es
i os me azooicos; siendo el ac o di ec o y p epon-
de an e, pa a que el indi iduo plu icelula , do ado de
sis ema ne ioso pueda subsis i .
Es a unción inieg ado a
de
ene gías en o ma
somá ico,
es
la única unción, que poseen las
células ne iosas
de
los cen os
de
ep esen ación.
y
po ello, la pe sonalidad ísica
lJ
psíquica
de un
suje o
es
la in eg al esul an e
de
la suma
de
las
in eg ales
de sus
cen os
de
ep esen ación, más
las in eg ales
de
la especie
1J
del g upo acial.
En el sis ema ne ioso exis en pa es, que ienen
ac i idades especi icas, o almen e di e en es de o as
pa es del sis ema ne ioso.
Es bien sabido que, si el sis ema ne ioso, ex u-
almen e es un ó gano o un sis ema único, desde el
pun o de is a uncional, es deci ,
isiológícamen e,
es á cons i uido po mul i ud de sis emas, cuyas
unciones, si pueden cali ica se siemp e de ne iosas,
un análisis p o undo mos a ía que, son muy dis-
in as en unas egiones del sis ema ne ioso, de lo
que son en o as.
La unidad apa en e, que desde el pun o ana ómico
p esen a el sis ema ne ioso; unidad que po o a
pa e pod ía se muy discu ida, ya la que se pod ían
p esen a mul i ud de epa os, desde el pun o de is a
isiológico, es una mul iplicidad uncional, la que
acusa; bien ma cada, es e sis ema. No solamen e
po lo que a las células cons i uyen es de su ex u a
se e ie e; sino ambién, po lo que a las unciones
encomendadas a cada pa e hace elación.
I
1
- 68-
- 69-
;1
Los cen os del sis ema ne ioso, llamados de
ep esen ación, ienen la unción apa en e, de ínco -
pa a a su es uc u a molecula , en sus células, odas
las huellas de la ene gía, que ac uando sob e los
sen idos, ienen allí el pa aje, donde ealizan la
in eg ación somá ica, en al o ma, que, es as huellas
pueden se e ocadas, o es a in eg ación somá ica
puede se esu gida , po di e sos caminos, en e ellos
po lo que se ha llamado «la olun ad del suje o», en
el homb e.
Es á ue a de luga , el que discu ié amos aquí
cuan o a es as cues iones ci adas se e ie e. Hagamos
cons a el hecho cie o, de que en de e minadas
pa es del sis ema ne ioso, llamadas cen os de
ep esen ación, exis en mejo y en más p opo ción,
que en ninguna o a pa e del sis ema ne ioso, la
posibilidad de
ek o a
huellas, si así se quie en
llama ; y si no, simplemen e esiduos de acciones
eje cidas po las ene gías del medio ambien e a a és
de los sen idos. Es e hecho innegable pe mi e sos-
ene , den o de nues a doc ina, que sus en amos
en el día de hoy; que, la unción p imo dial de los
cen os de ep esen ación es in eg a somá icamen e,
co po almen e, ma e ialmen e, en la o ma que sea,
las acciones que las dis in as modalidades de la
ene gía p oducen allí; habiendo caminado p e ia-
men e, a a és de los sen idos.
Es o es, cap adas en los ecep o es ne iosos
ex e io es, es as acciones o es ímulos de la ene gía,
al llega a los cen os de ep esen ación, son in e-
g adas somá icamen e, en o ma al que, pueden
ol e a apa ece los es ímulos, que las p oduje on,
en una o ma a enuada, que designa emos con el
nomb e de « ecue do».
El ecue do es siemp e, po iel que sea, una
i na-
gen bas an e aga de la ealidad, a pesa de cuan os
elogios, can os y di i ambos se hayan consag ado a
exal a la cla idad, b illan ez, exac i ud y ni idez de
los ecue dos. Y es que, no puede se lo mismo el
co e de la ene gía ne iosa, p oceden e de un
es ímulo del mundo ex e no, que la co ien e, que
pueda su gi naciendo de una huella.
En los cen os de ep esen ación pa ece se es a
unción ín eg ado a de ene gías, en o ma somá ica,
la única unción, que les es á encomendada. Pe o es
muy posible que, las in es igaciones de
10
po eni
descub an ac i idades, más amplias, a es as pa es
del sis ema ne ioso.
De odos modos, con
10
dicho has a aho a, se
comp ende pe ec amen e, que la pe sonalidad
psí-
quica de
un
suje o, ha de es a dada po la in eg al
esul an e de la suma de las in eg ales de sus cen os
de ep esen ación, más las in eg ales de la especie y
del g upo acial.
Pe o, aho a debemos eco da , y ene bien p e-
sen e que, hemos conside ado como unción ca ac-
e ís ica de lo o ganizado y i o, la in eg ación
so ná ica
de ene gías,
y
po consiguien e, nada nue o
-70 -
-71-
apa ece en los cen os de ep esen ación, que no haya
exis ido, an e io men e, no ya en cualquie se plu i-
celula , sino ambién en una simple célula; y aún
más, en la ma e ia amo a, pe o o ganizada y i a.
Teniendo es o p esen e, end emos que deci , pa a
de ini exac amen e la pe sonalidad psíquica del
homb e, que es á cons i uida po la suma de lo que
se i ió psíquicamen e, más las in eg ales de odas
sus células o gánicas, pe enezcan o no al sis ema
ne ioso, y de odos sus plasmas.
Cie o que, en meno g ado, es os úl imos que
10
que se mencionó p ime amen e, pe o de ninguna
mane a ep esen an un ac o desp eciable; y además
que, en la unidad del se i o, de ipo
me azoo.i
y
do ado de sis ema ne ioso; la unidad del se i o
obliga a conside a odos los ac o es, que en ealidad
le cons i uyen. Y que no solamen e ienen alo bio-
lógico; sino ambién psíquico, po que el psiquismo
de un se i o; aunque és e sea el homb e, no es á
dado, únicamen e, po las ac i idades de su sis ema
ne ioso; sino po las ac i idades de odo su o ga-
nismo en o al y en conjun o.
En i ud del p incipio undamen al, mencionado
an e io men e,
es
posible
que,
odo el mundo
de
una especie i a, 1Jsob e odo
si
co esponde al
mismo g upo acial, ma che í mica 1Jpa alela-
men e,
en
cuan o
a
ideas, sen imien os 1Jgus os;
1J
se
hace posible el hecho, egis ado múl iples
eces,
de que
expongan los mismos pensamien os
simul áneamen e, homb es si uados lejos
uno de
o o,1J que
no se
comunicaban.
..
1
Se deduce, como consecuencia
lógica
de cuan o
hemos comen ado, en los pá a os an e io es, que,
en cada especie animal, y en cada g upo acial, que
i an en ci cuns ancias análogas, la e olución y
desa ollo de los indi iduos ma che í mica y uni o -
memen e, en la inmensa mayo ía de los indi iduos
de la especie; po que es ando cons i uido po sis emas
in eg ales de ene gía, en el sen ido que hemos dado a
es os ocablos, en es e abajo, odas cons an, ap o-
ximadamen e, de los mismos sis emas y dispues os
ellos de mane a semejan e; po lo que an e los es í-
mulos del medio ambien e, eacciona án; si no de una
mane a exac amen e igual, o zosamen e, casi idén-
ica; esul ando po ello odas las mani es aciones
i ales y odas las acciones de una especie animal,
del odo semejan es, en cada uno de los indi iduos
de la especie.

-72-
- 73-
Solamen e se di e encia án aquellos casos ex e-
mos, en qUé po coincidencias ambien ales, du an e
la go iempo, hayan es ado some idos a in lujos
ex e io es dis in os. Y po es o, puede ocu i que,
en cada especie haya di e enciaciones de indi iduos y
de g upos aciales, que desa ollan capacidades di e-
en es, de las que pueden ealiza o os de la misma
especie, y dis in o g upo acial. Pe o, la inmensa
mayo ía ma cha á de mane a pa alela y uni o me,
en su desa ollo co po al, in elec ual y mo al, yaun
es é ico. Y po es a azón las A es de cada época
ienen un sello ípico, que ca ac e iza el desen ol i-
mien o in elec ual
y
los gus os a ís icos de la época.
También nos explican las an e io es conside a-
ciones el hecho, obse ado ei e adamen e, en cual-
quie a de las mani es aciones de la Ciencia o de la
Filoso ía, de que las mismas ideas su jan a la
ez,
o
casi simul áneamen e, en a ios homb es. si uados
lejos unos de o os y que no se comunicaban; bas-
ando pa a ello, el que pe enecie an al mismo g upo
acial, y al mismo ipo de cul u a.
Únicamen e en el caso, de que aun pe eneciendo
al mismo g upo acial, el ipo de cul u a sea di e en e,
no se pod án da las mismas coincidencias ideológi-
cas; como ampoco se pod án da cuando pe ene-
ciendo al mismo ipo de cul u a, se a e, sin emba go,
de homb es acial men e di e en es. Y ello iene una
ascendencia ex ao dina iamen e conside able, no
sólo en el campo de la Psicología; sino ambién en el
..
de la Sociología, en el de la His o ia y en el de la
Polí ica.
Los homb es pe enecien es a los mismos g upos
aciales, han adop ado en cada época o ganízaciones
sociales y polí icas, muy semejan es, que no han
podido p ospe a , cuando han in en ado se copiadas,
po aquellos o os suje os, que pe enecían a azas
dis in as, o a g ados de cul u a di e en es. Y es o es
aSÍ; po que el cue po del homb e ep esen a, como
hemos dicho mul i ud de eces, in eg aciones
so ná-
ícas de ene gías, dispues as en mul i ud de sis emas,
o denados y coo dinados, de modo especí ico, y que
ienen que eacciona de mane a, po consiguien e,
especial y di e en e, según el g upo acial a que pe e-
nezcan.
y
es as di e gencias aciales se hallan ambién
en odos los g upos aciales de odas las especies
animales y ege ales; po que al in y al cabo, las
di e enciaciones
so ná icas
ex e io es, que han se ido
al hom b e pa a la clasi icación de los g upos aciales
de una especie, co esponden, inde ec iblemen e, a
modalidades dis in as de los sis emas ene gé icos
somá icos, lab ados po las ue zas na u ales, a
a és
de la se ie de los iempos.
W;,,€!Ji,; ..
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2•• ' -----------------------
- 74-
- 75-
E ec i amen e, mien as el mundo sea mundo, y
los iem pos anscu an, las ue zas na u ales
seguí-
án
in eg ándose ene gé icamen e, como ambién se
desin eg an en o os aspec os, en que se puede
consí-
de a a la ma e ia y a la ene gía. Pe o hoy, deseamos
sólo ocupa nos de es e aspec o de inido, con que se
nos apa ece eó icamen e, an e noso os, el mundo
de lo o ganizado.
Fa almen e, ha de segui la ma e ia i a in e-
g ando somá icamen e las modalidades de la ene gía,
que ac úen sob e ella. Pe o es a in eg ación
somá-
ica de la ene gía, no signi ica, en modo alguno,
que el indi iduo i o, cons i uido de ma e ia o gani-
zada y i ien e, ha de segui cons an emen e y en
se ie inin e umpida, p og esando y pe eccionándose
somá icamen e, y en sus ac i idades in elec uales,
mo ales, e c. Pues muy al con a io; deci que el se
cons i uido de ma e ia o ganizada es p od uc o de
in eg aciones somá icas de la ene gía, no es de ningún
modo una a i mación, que en añe que, es a ín eg a-
ción
somá ica p oduzca pe eccionamien o cons an e
y en se ie inde inida; po que el concep o de
pe eccio-
namien o es una cosa ela i a, que no iene nada que
e con las ac i idades de las ue zas na u ales,
que no se p oponen al ac ua inalidad alguna;
y
pe eccionamien o supone un concep o de inalidad.
Tampoco signi ica p og eso, en sen ido de pe ec-
cionamien o. La in eg ación somá ica de ene gía no
iene que e nada con el ca ác e de e olución p o-
g esi a; si p og eso equi ale a pe ección; po que
en onces el p og eso i~ne un ca ác e ela i o y de
inalidad de e minada, que es absu do a ibui a las
ue zas de la Na u aleza.
La pe ección y el p og eso implican una di ección
o una endencia a se i pa a algo más ú il
y
mejo ,
y en cambio la
íug ación somá ica
de ene gía no
iene o o signi icado que, el de suma de huellas o
modi icaciones que la ene gía p oduce sob e lo o ga-
nizado,
y
es a suma de huellas o modi icaciones, que
en de ini i a son in eg aciones somá icas de ene gía,
ac uan es sob e lo o ganizado, an o pueden conduci
a un sen ido p og esi o de la o ganización, como a
un sen ido eg esi o, como a un sen ido lesional o
des uc o de la ma e ia o ganizada y i a.
Del mismo modo no signi ica la in eg ación
cons an e, y en se ie inde inida de ene gías un
aumen o de capacidad del se i o, en un sen ido
De
la doc ina expues a has a aho a,
se
deduce que,
la e olución in eg al ene gé ica,
es
inde inida.
Pe o
de
ningún modo
que,
es a e olución in eg al
ene gé ica signi ique siemp e
1]
cons an emen e
p og eso
1]
pe eccionamien o del se , ni ampoco
aumen o
de su
capacidad. Po odo lo cual, la
e olución in eg al
de
la ene gía puede
ene un
ca ác e eg esi o
1]
des uc o .
- 76- -77-
de e minado, pues la capacidad es ambién un
concep o ela i o.
y
del esul ado de las ue zas na u ales in eg adas
so ná ícamen e en el se i o, puede esul a un
aumen o de su capacidad uncional, en un sen ido
de e minado; pe o del mismo modo puede acon ece
que, ocu a una me ma en esas capacidades.
Las ene gías y ue zas na u ales, p oduciendo
modi icaciones so ná ícas se in eg an, sin endencia
ni inalidad ninguna, y
10
que esul e en sen ido de
pe eccionamien o o eg esión de mayo capacidad
uncional o de me ma, eso es cosa que, las ue zas
na u ales no ienen en cuen a al ac ua . Y esul a, en
de ini i a, de mul i ud de ci cuns ancias, que con-
cu an, no sólo en un momen o de e minado; sino
en la gas se ies de momen os, y además en elación
al aspec o uncional, en que noso os, los homb es,
lo conside emos.
Las ans o maciones expe imen adas po nume-
osos ó ganos de animales e es es y ma inos,
du an e los millones de años de su exis encia en el
plane a, p ueban es as a i maciones, que acabamos
de hace . E ec i amen e, los pies son mejo es pa a
anda , pe o las ale as son mejo es pa a nada . Los que
a o ia on sus pies y desa olla on ale as, o los que
a o ia on ale as y desa olla on pies, no podemos
ace a a pensa cuándo hicie on mejo , si no nos e e-
imos a la unción, que deseamos pudie an' desempe-
ña con el ó gano, que úl imamen e desa olla on.
Finalmen e, la in eg ación somá ica de ene gía,
iene a menudo un ca ác e des uc o , como
10
obse -
amos sob e odo, bajo la acción de las adiaciones
de los ayos X o del adium: pe o ambién de la luz,
de la elec icidad y de las adiaciones é micas. Y po
ello, es a menudo mo i o de en e medad y de mue e.
La mue e apa ece
como una
in eg ación
de
ene -
gías, que si
en
los p ime os años
de
la ida
conduje on
a
o i ica el se , suponiendo que
no
ac ua an
nunca
pa olágica nen e,
después le
conducen
a
la decadencia
y
uina.
Si como hemos is o en los pá a os an e io es, la
in eg ación so ná íca de ene gías no iene siemp e un
ca ác e p og esi o de pe eccionamien o; sino que
po el con a io, muy a menudo puede ene , y de
hecho iene, como consecuencia de sus acciones,
ca ác e eg esi o
y
aun Iesio ial: podemos i nagí-
na nos que, en odo se hab á momen os, en el cu so
de la ida, en que la in eg ación somá ica de ene gías
pueda conduci a una e olución de ipo p og esi o, y
a un aumen o de la capacidad uncional del indi iduo.
Pe o las mismas modalidades de la ene gía, en o as
ci cuns ancias de iempo yde can idad, pod án po el
con a io lle a el o ganismo a es ados eg esi os, e
incluso, a p oducí le lesiones de ipo degene a í o
y
de o a na u aleza.
~ s•••••••••••••••••• ~----------------------------------
- 78-
- 79-
El e ec o, que la in eg ación somá ica de ene gías,
p oduzca en un suje o de e minado, adop a á moda-
lidades muy dis in as, según las ci cuns ancias que
concu an en cada momen o. Además, es p eciso
ene muy p esen e que, en el se i o es as ci cuns-
ancias a ían cons an emen e en cada momen o de
su ida; y, po lo an o, lo que en el pe íodo de la
ju en ud e a bien sopo ado, ole ado y aun bene i-
cioso, llega a se pe judicial en la senec ud.
Las cualidades asimila o ias y desasimila o ias de
abso ción y de exc eción del in iduo i o, a ían
an o en las dis in as épocas del año, que ene gías
ísicas y químicas p oducen e ec os o almen e di e-
en es, bene iciosos o pe niciosos, en los dis in os
momen os de la ida de un indi iduo i o.
La ejez
y
la mue e, excluyendo oda en e medad,
se nos apa ecen en es a doc ina, que hoy exponemos
al conocimien o público, como una a alidad i ielu-
dible e ine i able, debido al ca ác e p opio y ípico,
y a las no mas odas, que igen el mundo de lo
o ganizado y i o.
Las mismas modalidades de la ene gía, que
ín e-
g a on la ida, son las que a iando las ci cuns-
ancias conducen a la mue e del indi iduo.
Y, odo ello se p esen a en cada especie animal y
ege al, en momen os bien señalados; de mane a
especí ica, con a eglo a los sis emas in eg ales de
ene gía, que ca ac e izan a la especie, y al g upo
acial del se i o.
En ejecemos y mo imos a almen e, sal o en e -
medad, en aquella echa, en que con a eglo a los
sis emas ene gé icos, que ca ac e izan a nues a
especie y a nues o g upo acial, nos oca ago a las
posibilidades de desa ollo de los se es de nues a
especie.
Así apa ece an e noso os el p oblema de la ejez
y la mue e, en es as nues as concepciones eó icas
del mundo de lo o ganizado.
De
acue do con nues as concepciones del mundo
de
lo o ganizado, ambién las especies, alcanzan
como el indi iduo
una
cúspide en
su
desa ollo
lJ
después sob e iene en ellas la decadencia
lJ
la
desapa ición.
Es lógico que, si la in eg ación somá ica de ene -
gías no conduce, en odo momen o, y de modo
cons an e a una e olución p og esi a, y de mayo
capacidad y pe eccionamien o, en las unciones y en
el indi iduo, del mismo modo, ampoco en las espe-
cies ege ales o animales podemos admi i la e olu-
ción p og esi a, pe sis en e e inde inida.
Hemos ya conside ado, cómo es ci cuns ancial el
hecho, de que la in eg ación somá ica de las acciones,
que la ene gía p oduce sob e el se o ganizado y i o,
conduzcan a un pe eccionamien o del indi iduo;
y
hemos ambién examinado, cómo es posible que,
conduzcan a la decadencia y a la uina, e incluso a la
-92-
- 93-
(1) T. H. Mo gan. The. scíen i ic basís o e olu íon,
concep os neo i alis as, que muy a menudo pod ían
deso ien a , o e asa . las in es igaciones pa a el
escla ecimien o de nume osos p oblemas, que a ec an
a los se es i os.
Pe o, si epa amos un momen o, con se enidad, y
si uación de ánimo impa cial, sob e las doc inas
b e ísimamen e mencionadas, econoce emos, en p i-
. me luga , que el concep o o ali a io biológico Y
isiológico, que man iene Haldane, es de un alo
p ác ico incalculable, en la in es igación isiológica,
y es un hecho cie o e indudable, lo que le si e
de núcleo a su pensamien o y a su esis cla a y
concisamen e desa ollada, en el lib o mencionado.
Igualmen e es innegable, que los p ocesos i ales
no pueden se odos. en el día de hoy, explicados, po
i ud de ac i idades ísicoquímicas, den o de los
conocimien os que poseemos.
y
que, po lo an o,
se ía p uden e deja los sin una explicación ísico-
química, limi ándonos a la a i mación ca egó ica de
la imposibilidad de comp ende lo s sa is ac o iamen e,
den o del ma co de las ciencias ac uales; pe o de
ninguna mane a conside amos que, ello nos pueda
au o iza , en buena lógica cien í ica a admi i ue zas
ex añas, más que en el e eno de la posibilidad;
pe o nunca en el campo de la ce eza; po que muchos
de ellos, acaso en lo po eni , engan explicaciones
ísicoquímicas sa is ac o ias; Y o os, cuando se
conozcan nue as modalidades de la ene gía.
En cuan o a la concepción
mecanicís a
pu a Y
es la e olución men al del zoólogo de la
Uní e -
sidad de
Leípzig,
Wol e eck, que desde el campo del
mecanicismo pu o ha e olucionado al neo i alis no:
exponiendo las azones, en la in oducción de su
lib o, sob e «Fundamen os de una biología gene al»,
publicado ecien emen e en Alemania.
Es a co ien e neo i alis a, se ha man enido po la
mayo pa e de los con e encian es de
Gí o d Lec u-
es.
Solamen e el p o eso Hogben en su con e encia
sob e «La na u aleza de la ida», dada a pe ición de
la Asociación B i ánica, po su sección de Fisiología;
man iene un pun o de is a pu amen e mecanicis a,
que desen uel e más a de en su lib o «La na u aleza
de la ma e ia i a», desa ollándola ampliamen e
y
comba iendo las doc inas neo i alis as y holicis as y
especialmen e las ideas sus en adas po el p o eso
Haldane.
El amoso biólogo no eame icano T. H. Mo gan,
en su lib o publicado, es e mismo año (1), man iene
el c i e io de que, pa a explica los p ocesos de los
se es i os, más que las doc inas i alis as, ma e ia-
lis as o mecanicis as, lo que impo a, es econoce el
hecho, de que el
mecanícísmo
ha sido magní icamen e
ecundo en la in es igación de los p ocesos i ales y
en el p og eso de nues os conocimien os ace ca de
los se es i os.
y
en es e sen ido apa ece como muy supe io a los

.---__ :.u ----------------
- 94-
- 95-
ce ada, que man iene el p o eso Hogben , hab ía que
pone los mismos epa os, que al neo i alísmo de
D íesch: po que no pudiéndose explica odos los
enómenos que se clan en los se es i os, den o del
mecanicismo
y
de e minismo de las ciencias ísico-
químicas ac uales, se nos p esen a como posición
más jus a la de una skepsis p uden e; imaginando que,
posiblemen e muchos i án eniendo en los años eni-
de os explicación ísico química su icien e
y
sa is ac-
o ia; pe o o os quizás sigan muchísimos años
y
siglos, sin que se encuen e una explicación cien í ica,
que sa is aga a la in eligencia humana.
Pe o cuando Hogben se coloca en si uación aná-
loga a la de Mo gan, a i mando que el mecanicismo
ha apo ado las explicaciones sa is ac o ias
y
cien í-
icas a los p oblemas biológicos, que hoy podemos
explica de es a mane a; no podemos menos de es a
con o mes con ellos, y p oclama que, el mecanicismo
como mé odo de in es igación en las ciencias bioló-
gicas, es un p ocedimien o magní ico, y más, cuando
se asocia al concep o biológico o ali a io, de endido
po Haldame.
Pe o, odo es o que enimos discu iendo, como se
e, cae bas an e lejos de nues a doc ina sob e los
undamen os apa en es del mundo de lo o ganizado;
pe o e a indispensable que noso os, en es a ocasión,
hicié amos el esumen p eceden e cle las doc inas
ilosó icas, biológicas de más impo ancia y más boga
en la ac ualidad.
Nues a concepción biológica, man enida en el día
de hoy, iene un aspec o ilosó ico indudable, y un
con enido o iginal, que no hemos de enca ece
noso os; pe o que nos lle a, po eso mismo, a
echaza algunos de los axiomas de la biología
ac ual; sin que engamos su icien es p uebas expe i-
men ales pa a comba i los, y haciéndolo solamen e,
po i ud del mé odo incluc i o, y a la ez deduc-
i o, que nos ha lle ado a elabo a las concepciones
biológicas man enidas an e io men e.
De en e los p incipios undamen ales, admi idos
en biología,
y
a acados po nues a doc ina, amos
a examina , en p ime luga , el que se e ie e al hecho
de la c eación de la ma e ia i a.
Se admi e, desde los amosos expe imen os de
Pas eu , comba iendo la gene ación espon ánea, que
las ue zas ísicoquímicas de la Na u aleza, en los
iempos ac uales, no e an capaces de modo espon-
áneo, de c ea ma e ia i a; pe o los descub imien os
de los iempos mode nos, mos ando las ac i idades
de ma e ia i a, no o ganizada en o ma celula ; ales
como po ejemplo: los ul a i us y los bac e ió agos.
ponen de mani ies o, de moclo bien cla o que la ida
no su ge, ni su gió segu amen e en el plane a, en
o ma de se es unicelula es o
plu ícelula es.
sino en
ma e ia i a amo a, que p og esi amen e poco a
poco se i ía o ganizando has a llega a o ma se es
celula es.
y
la mane a de cómo después han ido su -
giendo en el plane a las dis in as especies de animales
- 96-
- 97-
puede e se en cualquie manual de Biología
y
Geología. Pues las especies mue as han dejado sus
huellas en los es a os del plane a, co espondien es
a la época en que i ie on.
Po las azones an e io es, noso os no podemos
admi i , ampoco como exac as las ci as que asignan
los zoólogos y geólogos a la ida en la Tie a; calcu-
lando sob e lus más an iguos ósiles, encon ados en
las capas del algonkiu n. pues la ci a dada de mil
escien os millones de años, es con segu idad ex a-
o dina iamen e co a, pues o que, la p ima ia ma e ia
i a yaun los se es unicelula es, po su p opia
na u aleza, no podían deja huellas ósiles de ninguna
clase.
Esa ci a co esponde segu amen e a los p ime os
ósiles, de mane a ap oximada. Igualmen e que la de
quinien os millones de años, a los p ime os e e-
b ados, yla de cincuen a millones de años a los
p ime os mamí e os. Y aun casi segu amen e, es as
ci as son excesi amen e co as ambién; pues se ha
podido demos a que, huellas de equinode mos
y
moluscos se hallan en pe íodos de la ida del plane a,
que quedan a ás de nues o iempo en unos mi!
quinien os millones de años (1), Wol e eck.
Po o a pa e, la exis encia del cue po de la
ie a, Como plane a o mado, ha sido calculada po
Edding on , en cua o o cinco billones de años; si bien
(1) Wol e eck. loco ci a .
se c ee que en esa época el plane a e a azoico.
Na u almen e, que es e azoísmo no quie e deci
abíoís no: pues o que, como enimos sos eniendo,
las p ime as ases de la ida se desa ollan en o ma
de ma e ia a no a, no osílízada, ni osilizable.
No nos in e esa ya a a de sabe cómo apa ecie on
las dis in as dinas ías de animales sob e la supe icie
del plane a, ni qué ci cuns ancias las acompaña on,
ni cómo se o iginó el cambio de dinas ías zoológicas,
po que odo ello cae ue a de nues o ema ac ual.
El que has a hoy no haya sido posible ab ica , en
un labo a o io ma e ia i a, no es objeción de peso,
pa a cuan o decimos; pues únicamen e signi ica que
has a el día ac ual el homb e no ha sido capaz de
ab ica sus ancias a no as o con mo ología, que
ac úen como ma e ia i a. Se ab ican g an núme o
de sus ancias o gánicas, que exis en en los se es
i os; yaisladamen e se ab ican ambién po las
ue zas na u ales. de modo espon áneo, en odas las
supe icies del plane a, en sus g ados más sencillos,
como se ep oducen en los labo a o ios las o mas
de las células, po simple ac i idad ísicoquímica.
Pe o no debemos ol ida que,
la ida no puede
esul a ,
1J
po consiguien e un se i o ampoco, si
no
es
en medio adecuado,
donde pueda desa olla
sus ac i idades sob e el medio ci cundan e, ínco po-
ando ma e ia, ans o mándola, yexc e ándola, y
es o es lo que al a y al a á en los labo a o ios, no
sabemos has a cuándo.
7
..
{
- 98-
De odos los modos, con iene hace esal a que,
pa a que el homb e conocie a odos los mecanismos
po los cuales se ha llegado a la c eación de las espe-
cies ac uales, hubie a sido necesa io, que un homb e
con la cul u a mínima, po lo menos igual a la ac ual,
de un es udioso de la biología y de la geología, hubiese
seguido odos los cambios de la ida en la supe icie
del plane a, du an e los cua o o cinco billones de
años, que
Edíng on
asigna a la ida de la Tie a. Y
que con ase es e homb e hipo é ico con el ma e ial
necesa io, pa a in es iga cómo se iba desa ollando
la ma e ia i a y los se es i os odos, has a llega a
las especies ac uales.
Un segundo pun o, que en nues a doc ina me ece
que se mencione, es el que se e ie e a la admisión
eó ica, no demos able en odo caso de una mane a
obje i a, de que oda modalidad de ene gía, ac uando
sob e la, ma e ia i a, deja una huella, o
eng a na,
que
llama ía Bleule (1). Hecho sólo demos able de una
mane a e minan e en los g andes auma ismos
mecánicos, o en las g andes adiaciones luminosas
ac ínicas, calo í icas o adioac i as; pe o no demos-
ado obje i amen e; aunque lógicamen e admi ido,
cuando es as adiaciones ac úan en meno in ensidad.
Desde un pun o de is a pu amen e eó ico, se
debe admi i que, huellas mínimas hab án sido p o-
ocadas po la acción de las ue zas ísicas, incluso
(1) Bleule . Die Na u gesích e de Seele und ih es Bewus s-
we den.
- 99-
químicas. Y así, podemos pone como ejemplo la
huella e ec i a y eal, bien demos able, po que es
conscien e pa a noso os, que nos dejan los ayos
luminosos e lejados en un obje o cualquie a; pues lo
p ueba la imagen isual, que gua damos en nues o
sis ema ne ioso, en la o ma que ello sea, y que no
es p eciso discu i aho a. Y la ib ación de un obje o
p o ocando la ondulación del ai e, con ene gía
mínima, deja una huella ambién en nues o sis ema
ne ioso, como ocu e con odas las palab as
conocidas que oímos.
No es, pues, más que g ado de in ensidad, lo que
exis e en e unos casos y o os, y modalidad de huella
di e en e. Fal ando, po consiguien e, pa a mos a las
en o os ejidos y apa a os del o ganismo las écnicas
adecuadas, pa a hace la demos able; pe o no puede
cabe duda, e lexionando sob e la cues ión, de que
odas las modalidades de la ene gía, que hie en
nues o o ganismo dejan en él una huella mínima,
o g ande; la inmensa mayo ía de las eces no
pe cep ible, pe o no po ello menos eal.
y
del mismo modo que en nues o o ganismo, en
oda la ma e ia i a, desde que se c eó. Y en es e
hecho undamen al descansa e dade amen e, oda
nues a doc ina, expues a hoy, sob e los unda-
men os apa en es del mundo de
10
o ganizado.
La huella signi ica en ealidad una cie a inco -
po ación de ene gía a la ma e ia i a, la cual es
dispues a, o denada, sis ema izada
y
o ganizada, po
-100 -
-101 -
i ud de odas es as huellas, que cons an emen e es á
expe imen ando; pudiendo, po consiguien e, a i ma
que al cual se nos mani ies a, puede ella conside a se
como una in eg ación somá ica de las ue zas que la
hi ie on y la lab a on, edi icándola del modo como
se nos apa ece, en el momen o que la es udiamos.
Es e concep o, p imo dial pa a la comp ensión de
nues a doc ina, de que la ma e ia i a ha sido
c eada, elabo ada, abajada, o denada y dispues a,
po i ud de las acciones de las dis in as modalí-
dades de la ene gía que ac ua on sob e ella, lo consí-
de amos como cla e, pa a comp ende odo el es o
de la doc ina.
Dispues a la ma e ia i a; po i ud de las accio-
nes de las dis in as modalidades de la ene gía, en la
o ma en que se encuen a en un momen o de e mi-
nado, o zoso es pensa que, igualmen e las ene gías
que ac úen en lo po eni , sob e ella, i án nodí icán-
dola, cambiándola y pedeccionándola, unas eces y
deg adándola o as, de acue do con las ci cuns ancias
especiales en que se encuen e, has a desapa ece
como al ma e ia i a, ol iéndose a inco po a al
eino mine al, de donde salió p imi i amen e. Bien
COl1l0
indi iduo de ma e ia i a amo a, o ya como
indi iduo de una especie de e minada.
Es a concepción de la inco po ación de las accio-
nes de la ene gía en sus dis in as modalidades, p o-
ocando modi icaciones en los disposi i os somá icos
de los se es i os, es ambién un pun o undamen al
de nues a eo ía, sob e los undamen os apa en es
del mundo de lo o ganizado. Y ambién es esencial
pa a comp ende la e olución somá ica y psíquica de
los se es i os, no solamen e como indi iduos; sino
como especies biológicas.
Pe o ya, en es e momen o, nues a concepción
biológica de
10
o ganizado se pone de acue do con la
mayo ía de los au o es, que han esc i o sob e es as
cues iones, en los iempos mode nos, y nues a o o-
doxia cien í ica en es e e eno es comple a.
Unicamen e no es án con i madas en absolu o
nues as a i maciones sob e la he encia de los ca ac-
e es adqui idos. Pe o, p eciso es ene ambién aquí
en cuen a que, la ciencia de la he encia es muy
ecien e y el núme o de expe imen os
y
de ín es í-
gaciones: aunque g andísimo en núme o, oda ía muy
educido, pa a pode explica o as cosas que la
ansmisión de los ca ac e es imp esos a una, o odo
lo demás escien as y pico gene aciones de
d oso ila
nelanogas e .
Solamen e, al habla de la unción in eg ado a de
modalidades de la ene gía, asignada al sis ema ne -
ioso, pod ía apa ece a en u ada nues a opinión,
an e los psicólogos, sin una g an o mación biológica;
pe o en el e eno de una psicología cien í ica, c ee-
mos que, no debe me ece nues a concepción nin-
guna c í ica se e a, y que puede admi i se ácilmen e,
sin epa os conside ables; pues o que es la mane a
co ien emen e acep ada po nume osos psicólogos y
-102 - -103 -
isiólogos , pa a juzga de las ac i idades del sis ema
ne ioso. Con la sola excepción de los que no hayan
caído en cuen a, de que cap a es ímulos, es cap a
ene gías, odos los demás acep a án de buen g ado la
doc ina expues a.
***
na u ae,
la
is conse a ix,
y
la
is o ma i a;
y
en
esumen sob e la
is i ae.
Aspec os di e en es de se
conside ados, lo que noso os hemos llamado «sis-
emas somá ico s ín eg ado es de las modalidades de
ene gía», que han ido elabo ando, conse ando, o -
mando y man eniendo i o lo o ganizado.
N ues a concepción sob e la en e medad deducida
de nues a eo ía sob e los undamen os apa en es de
lo o ganizado y i o, no es á en oposición con nada
de lo admi ido ac ualmen e como hechos cie os, en
el e eno de la Pa ología. Solamen e los unda-
men os de la doc ina biológica, que sus en amos,
son lo o iginal y nue o, en es a mane a de concebi
la en e medad.
Tampoco es chocan e, ni puede so p ende nues-
a concepción de la e apéu ica de la en e medad,
pues es pu amen e hipoc á ica, y o almen e limpia
de ideas ex añas al campo de la Medicina clásica, en
es e aspec o de la ac uación del homb e, pa a cu a
sus en e medades; si bien choca á algo con las ideas
de los jó enes médicos, que salen de las Escuelas
o iciales de la Medicina, dando un alo excesi o a los
emedios a macológicos, y muy escaso a odos los
o os medios de cu a , eniendo un concep o incom-
ple o ypoco exac o ace ca de las ue zas biológicas,
como ac uan es pa a de e mina la cu ación de las
en e medades, po no habe adqui ido en la época
escola un concep o conc e o sob e la
is medica ix
***
Debemos aho a, e minada la exposición de nues-
a esis, y ealizada su c í ica suma ísima, da cuen a
pa a cumpli con la cos umb e, de las más impo -
an es no edades, acaecidas en la ida de nues a
Uni e sidad, du an e el cu so que ha e minado.
En la Facul ad de Medicina, había cesado en el
ca go de Decano. en los úl imos días del cu so an e-
io , el que en es os momen os iene el hono de
di ígí os la palab a, y pa a sus i ui me, eligie on mis
compañe os de Facul ad, al ca ed á ico de Fisiología,
don Lo enzo To emocha Téllez; de cuyas ac i idades
espe an g andes bene icios pa a la Facul ad.
Al p esen a la dimisión i e ocable del ca go de
Decano de la Facul ad de Medicina de Valladolid, me
cabía la sa is acción p o unda de habe [labo ado en
los es años, en que desempeñé el ca go, de un modo
an in enso y e icaz, po el p og eso y p es igio de la
misma, que pude log a que [se edi ica a el pabellón
de Obs e icia, do ando de una clínica a la Facul ad
de Medicina; que si educida, no es a en ajada po
ninguna de las ac uales Facul ades de Medicina de

-104 - -105 -
España, pe mi iendo una enseñanza su icien e pa a
las necesidades del médico gene al.
Del mismo modo se edi icó, en ese iempo, el
pabellón de aislamien o de en e mos . ube culosos,
le an ado en los ja dines del P ado de la Magdalena, el
cual quedó e minado en Mayo de
1934;
[siendo eci-
bido pos e io men e a mi dimisión po la Uni e sidad;
po que la mue e del a qui ec o seño Cuad ille o,
e asó los ámi es legales.
En el in e io de la Facul ad, se hicie on ambién
muy impo an es e o mas, y nue as ins alaciones,
en esos es años; pues se c ea on, en p ime luga ,
una biblio eca mode na, con las p incipales e is as
de ca ác e gene al, edac adas en los p incipales
idiomas cul os: ancés, inglés, alemán, español e
i aliano. La mode nísima ins alación de
adíodiag-
nós ico y adio e apia, una de las mejo es de odas
las Facul ades de España,
ué
mon ada ambién en
esos es años, y además se mode niza on las ins ala.
ciones de los qui ó anos de Pa ología Qui ú gica y
Gínecología.
Toda ía nos
ué
a o able la o una en o as
ges iones, pues log amos que el Excmo. Ayun a-
mien o de Valladolid, nos cedie a odo el es o del
P ado de la Magdalena, pa a u u as edi icaciones,
que amplíen las ins alaciones de la Facul ad de
Medicina; y dejamos comenzado y ges ionado odo
cuan o se e ie e a los p ime os ámi es pa a le an a
un nue o edi icio en en e de la Sala de Disección,
al o o lado de la ca e e a, con des ino a un Ins i u o
de Ana omía Pa ológica y Medicina Legal; habiendo
aco dado la Jun a de Gobie no, que p esidía el Rec o
seño To e Ruiz, en aquella época, una p ime a
sub ención de
100000
pese as; y el Excmo. Ayun a-
mien o de Valladolid,
50.000;
esis iéndose la Dipu-
ación p o incial. en aquel año, a concede o as
50.000.
Fal ando sólo el ámi e de que el Es ado
conceda el
60
po
100
más del o al del p esupues o,
pa a que puedan inicia se las ob as.
Aún conseguimos o a en aja impo an ísima.
Alcanzamos del Minis e io que la consignación de
Clínicas se aumen ase de
95.000
a
200.000
pese as
anuales, si bien noso os no pudimos adminis a
es a ci a, que en cambio ha u ilizado desde el p ime
momen o nues o suceso en el decana o.
Es de espe a que lo más p on o posible pueda
con a nues a Facul ad de Medicina no sólo con ese
magní ico pabellón; sino con o os a ios, con que
debe se ampliada, y las nue as clínicas mode nas,
de que an necesi ada es á.
De al ascendencia e impo ancia es la cues ión,
que hoy que las au o idades odas de Valladolid,
concu en a es a ies a solemne de nues a Uni e -
sidad, me c eo en el debe de llama su a ención
sob e la g a edad de los iempos, que se a ecinan a
nues a ciudad
y
a nues a Uni e sidad.
He enido el al o hono , en el cu so pasado, de que
-106 - -107 -
se me in i a a po p o eso es, escola es y Colegios
médicos, pa a da con e encias en las Facul ades
de Medicina de Salamanca, Valencia y San iago, lo
que me p opo cionó ocasión de ap ecia , con e da-
de a y consolado a so p esa, los eno mes p og esos
ealizados po es as Facul ades de Medicina.
Salamanca, después del aslado de la Facul ad de
Ciencias, al Palacio de Anaya, ha dedicado odo el
an iguo edi icio, p e ias ace adísimas e o mas, a
ins ala sus cá ed as no clínicas, de la Facul ad
de Medicina, habiendo quedado en si uación muy
supe io a las nues as, y ha enido aún capacidad
de emp esa pa a edi ica un pequeño Ins i u o
Ana ómico, pe ec o den o de sus posibilidades.
Valencia inaugu a á, en el p óximo cu so, un
eno me y monumen al edi icio de nue a plan a, que
la coloca á en sus ins alaciones no clínicas, a la
cabeza de las Uni e sidades de p o incias; y ya es á
en ma cha el p oyec o de aumen o de las Clínicas,
con nue o Hospi al adjun o.
y
San iago, mi muy que ida Uni e sidad de inicia-
ción p o eso al, me ma a illó con sus nue as ins ala-
ciones, que hacen de ella la mejo do ada de odas las
Uni e sidades de p o incia. Cada p o eso cuen a con
ins alaciones p opias de ayos X, consul o io y labo-
a o ios, lo que pe mi e al ca ed á ico un endimien o
imposible en nues as es echeces y al a de espacio.
Y, con habe se desa ollado de ese modo, oda ía
la han sob ado ene gías, pa a ealiza la emp esa,
me i o ia en ex emo, de c ea , y le an a de nue a
plan a, en pin o esco y delicioso pa aje, una
esí-
dencia de es udian es, modelo en su géne o.
Hoy, no se puede ses ea en los ca gos de ca e-
d á icos; y menos en los pues os de mayo esponsa-
bilidad; y así lo en ienden odas las Uni e sidades.
Mad id ab e es e cu so su nue a Facul ad, pa a
las asigna u as no clínicas; Se illa inaugu a la suya
después del incendio, que la des uyó; G anada ab e
unas nue as y magní icas clínicas, y Za agoza piensa
en c ea una ciudad Uni e si a ia.
Pa a peo sue e de Valladolid, odas las p o in-
cias de su dis i o uni e si a io cuen an con mejo es
ins alaciones clínicas que la Uni e sidad. Bas a no n-
b a Valdecilla, Basu o, el nue o hospi al de San
Sebas ián, el de
Ví o ia,
los nue os pabellones del
de Bu gos, y inalmen e los magní icos manicomios
de Palencia.
E a p eciso enume a es os hechos y ealidades,
pa a que se comp enda mejo el ímp obo y desag a-
dable abajo de los p o eso es, que en la Facul ad de
Medicina de Valladolid ac úan, con en usiasmo digno
de mejo es ins alaciones.
Los esul ados log ados po ellos se deben sob e
odo a su ale pe sonal, y al del pe sonal auxilia
que los secunda.
Valladolid, con su Rec o , en p ime luga , y
Jun a de Gobie no después, ayudados po el Ayun-
amien o
y
la Dipu ación, ienen la obligación de
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ensancha y desa olla nues a Facul ad de Medicina.
si no se quie e, que po mo i o de la ealidad i npla-
cable desapa ezca y mue a, como mu ie on, con
jus icia, y pa a bien de la Pa ia, an as iejas Uni e -
sidades españolas, que no llenaban los ines pa a que
ue on c eadas.
La Facul ad de Medicina de Valladolid, ha pasado
en ein e años a se de las mejo do adas a una de las
peo es ablecidas, po la angos u a de sus locales.
[Lás ima que no se haya ealizado ya la edi icación
del Ins i u o de Ana omía Pa ológica y Medicina
Legal! ¡Y g an pena es que se hicie a acasa el
le an amien o de la Residencia de Es udian es, con
que nos b indaba el p o eso Cos e o!
Es p eciso pone manos a la ob a, po España,
po Cas illa. po Valladolid
y
po la cul u a del
pueblo español, con la mayo cele idad posible.
clínica de la Facul ad de Medicina, ayudan e pa icula
de mi clínica p i ada después, has a el día en que
ué
nomb ado p o eso auxilia , con des ino ambién a mi
se icio clínico en la Facul ad; que emo sean consí-
de adas mis palab as, en su elogio, como dic adas
po la pasión.
Pe o. consignando hechos cie os y p obados, de
odos conocidos, quedo a sal o de al ep oche. Bas e
deci , que el doc o Casas Sánchez
ué
nomb ado
ca ed á ico de Pa ología Gene al de la Uni e sidad
de Valladolid po un ibunal de máxima compe encia,
cuando sólo con aba 24 años de edad. Y hoy, a los 27,
es á ya nomb ado p o eso i ula de la misma disci-
plina en la Uni e sidad de Mad id. Caso insóli o en
nues os anales uni e si a ios,
Y
más me i o io, cuan'
do no se cuen a, como en el caso del p o eso Casas,
con o os medios de lucha
que
su ale , su sabe ,
sus me ecimien os
Y
su singula simpa ía pe sonal.
La Facul ad de Medicina de Valladolid, y la
Uní-
e sidad, que se eno gullece y egocija con sus iun-
os, lamen a igualmen e, la ausencia de an eminen e
ca ed á ico.
La Uni e sidad de Valladolid ha enido en el cu so
pasado la sa is acción
Y
el hono de e alcanza el
p o eso ado nume a io a a ios miemb os de su
p o eso ado auxilia .
El doc o don José González Vicen. ha sido no n-
b ado, en i ud de oposición, ca ed á ico de Filoso ía
del De echo de la Uni e sidad de Se illa, donde odos
Debo aho a cumpli la co esía de dedica unas
palab as a los p o eso es de nues a Uni e sidad; que
po o una pa a ellos, han ascendido de ca ego ía, o
pasado a la Uni e sidad de Mad id.
Don José Casas Sánchez: después de muy b illan es
oposiciones, ha sido p opues o po el ibunal juzga-
da , pa a desempeña en la Uni e sidad de Mad id,
la misma disciplina de Pa ología Gene al, que egen ó
en nues a Facul ad, du an e es cu sos.
Me unen an os ínculos de a ec o, amis ad y sim-
pa ía, al doc o Casas Sánchez, an iguo in e no de mi
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espe amos dé p uebas de su excelen e p epa ación
cul u al y amo a la enseñanza.
Don Ignacio Se ano alcanzó ambién en b illan es
oposiciones la cá ed a de De echo Ci il de la Uni e -
sidad de Sala manca. Jus o p emio a sus excelen es
do es pe sonales y su g an sabe .
El p o eso auxilia de la Facul ad de Ciencias,
don Rica do Aldama ha pasado, en i ud de opo-
sición a explica Ciencias Na u ales, en el Ins i u o de
Vigo; espe ando odos, con undamen o, que ello
cons i uya un jalón pa a p óximos iun os de es e
compe en e p o eso .
Po o a pa e, el p o eso ado de nues a Uni e -
sidad, ha compensado en g ado impo an e, la ausen-
cia de an Ilus es maes os, con la llegada de o os.
El doc o don Emilio Zapa e o Balles e os; an iguo
in e no y p o eso auxilia de la Facul ad de Medicina
de Valladolid, que ob u o, hace dos años, en eñidí-
simas oposiciones, la cá ed a de Mic obiología e
Higiene, de la Uni e sidad de San iago, ha uel o a
ob ene , po oposición ambién, la de su muy amada
Uni e sidad allisole ana.
An iguo alumno in e no de nues a clínica y amigo
pe sonal de siemp e; juzgamos que la llegada del
p o eso Zapa e o a nues a Uni e sidad, señala á
una época de p og eso y a ance cul u al en la misma,
como es lógico p esumi , dadas sus condiciones
pe sonales y ocación docen e.
La Facul ad de De echo ha ecibido Con g an co n-
placencia y simpa ía a un an iguo p o eso auxilia ,
que log ó cá ed a hace años, en la lid de las oposi-
ciones: el doc o don Mau o Miguel Rome o, quien
desde Sala manca, pasa a nues a Uni e sidad, siendo
acogido po odos con benepláci o.
Finalmen e, en la Facul ad de Medicina, egis a-
mos con ag ado, el nomb amien o de p o eso Auxi-
lia de Ana omía, a a o del excelen e ci ujano y
compe en e ana ómico: don Luis Fe nández B a o.
* * *
En es os úl imos años, se ha hecho de igo el
que, en las ape u as de cu so, el ca ed á ico díse -
an e, dedique algunas palab as a la con i encia
uni e si a ia, u bada, du an e más de un lus o, po
agi aciones escola es a iadas.
A o unadamen e,
ué
el pasado cu so anquilo,
ela i amen e, en la Uni e sidad de Valladolid; y las
lecciones se desliza on con g an paz y se enidad, en
su o alidad, sin más acaciones que las dec e adas
po el Gobie no de la Nación, y alo cual día de aca-
ción adicional. en la ida uni e si a ia de Valladolid.
Po al azón c eo, que nues os escola es con i-
nua án en es e cu so la ida de es udio me ódico,
se eno y o denado, que ha sido ~a ac e ís ico de
nues a Uni e sidad, a lo la go de los iempos, sal o
cie os momen os en que, como odo en la ida, se
agi ó, ugazmen e, po o una.