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Fundamentos aparentes del mundo de lo organizado: Discurso inaugural del curso 1935 a 1936 leído en la Universidad Literaria de Valladolid / por el Prof. Dr. M. Bañuelos García

Bañuelos, Misael (1887-1954)

Full text

CD M al ~ Le) M a. ' "'" .1 ..;.....~ .. - , P o . D . M. Bañuelos Ga cía F u 4~en os apa en es del mundo de 10 o ganizado 1935 Discu so inaugu al del año académico 1935 a 1936 Uni e sidad Li e a ia de Valladolíd 9 Talle es Tipog á icos «Cues a» Macías Píca ea, 38 y 40 11 i í ,{ ./ / C ) is cu so leído en la CZ!nioe sidad 8i e a ia de CUalladolid en la solemne ape u a del Cu so Ylcadémico de 1935 a 1936 "') ~ ~ ::: C l ~ ,) , .•...• C l ::: ~ C l 2? "') o -2 --2 ::: ~~ ~ ~{5 ::: ~ ::: ;:::s ~ J--- ~ ---~---- FUNDAMENTOS APARENTES DEL MUNDO DE LO ORGANIZADO 'Discu so inaugu al del cu so 1935 a 1936 leído en la CZlnioe sidad 08ile a ia de CV alladolid .. ', po el CP o -I». W. CJJañuelosQa cía Ca ed á ico de la Facul ad de Medicina Talle es Tipog á icos «Cues a» Hacias Píca ea, 38-40 Excno. SI~. R":CTOR: ILUSTRES PROFESORES: QUE~I )OS ESCOLARES DE LA UNIVE ~SlD¡ D DE VALLADOLID: SEÑORAS y SEÑORES: Po u no eglamen a io y po o den del seño Rec o ocupo hoy es a ibuna, pa a lee el dis- cu so inaugu al, de es e año académico, en nues a Uni e sidad. Tal hono sólo es posible i i Ie una ez; y con ello se da su icien e explicación de las emociones, que expe imen o al comenza la lec u a. Además, ocu e en nues a Uni e sidad española de hoy que, odas las es an es lecciones de los p o eso es, du an e los cu sos epe idos de cada p o eso , se pie den en el ol ido. Y únicamen e los con ados alumnos, que oman bien sus apun es, gua dan un ecue do pálido de las enseñanzas de sus p o eso es uni e si a ios, de las esis que de endían, de las doc inas que sus en aban y de la iqueza de sus obse aciones inédi as. Po excepción, en la Uni e sidad española de hoy, -8- -9- se sal a de an e ible sue e la lección inaugu al de cu so; y po ello es p eciso que el p o eso , ho i- ada con an g a ísima ca ga, se esme e, buscando en e sus pensamien os o iginales aquéllos, que po su ascendencia e in e és especula i o me ezcan la elección, pa a queda imp esos en los anales uni e si a ios. y aquí es á la pa e desag adable de la ca ga, que es e año me asignó la Uni e sidad de Valladolid. Pues, si como odos los demás p o eso es uní e si a- ios, p o eso anualmen e una la ga se ie de doc inas y eo ías, en pa e elabo adas o p esen adas de mane a o iginal, en cambio su alo , su alcance y su in e és los epu o, yo mismo, como escaso; y soy quien más puede ama mis p opias ideas. ¿Qué impo ancia e in e és pod ían ene pa a los demás? Fué p eciso, po ello, pa a deja anquila mi conciencia p o eso al de uni e si a io, escoge un ema de e dade a ascendencia en el o den bioló- gico, y sob e el que desde la go iempo enía medi- ando y discu iendo. Pe enecía, po o a pa e, la cues ión, a un e eno en el que con di icul ad podía yo mismo desa olla la en una lección de cá ed a o dina ia, en la que el p o eso de Medicina iene que en esaca , del ex enso campo de sus conocimien os, aquellos emas de in e és p ác ico inmedia o pa a el p o esional de la medicina cu a i a. Y siendo los discu sos inaugu ales , donde el ca ed á ico goza de mayo libe ad en la elección de e na, decidí, po peso de odos es os azonamien os, a a de es udia una cues ión que oza o en a de lleno en el campo, hoy ondoso, de la Filoso ía biológica. Supone, po consiguien e, una a ea di icil y espi- nosa; po que cuan as cues iones ozan o en an deci- didamen e en los ámbi os de la Filoso ía, las ecibe el g an público con suspicacia, po si oca an a sus c eencias eligiosas o a sus con icciones ilosó icas. y el cien í ico pu o ecela de odo lo que no sea ciencia expe imen al; c eyendo que la Filoso ía bioló- gica no es ciencia, ni siquie a con enien e pa a la ciencia y su p og eso. Se necesi aba, po lo an o, un cie o alo aca- démico y uni e si a io pa a acome e un ema que pod ía pe judlca nos en nues a epu ación. C eíamos, no obs an e, que nues a limpia his o ia uni e si a ia y nues o espe o p o undísimo a oda o a doc ina, y muy especialmen e a la Religión, nos apa aba desde el p ime momen o de oda si uación di ícil. y así lo hemos log ado. Queda ue a de discu- sión oda idea y odo sen imien o eligioso; queda incluso sin discu i oda doc ina ilosó ica. Nos hemos limi ado en nues o abajo a examina cómo an e la ciencia de hoy apa ecen algunas de las no mas, con a eglo a las cuales, posiblemen e, se ealizó la c eación de los se es i os, y cómo se ealiza ac ualmen e su ida. -- 10 - - 11 - No a i mamos que sea así, po que es amos cie os de que la e dad absolu a no la alcanza á el homb e jamás. Decimos lo que apa en emen e es hoy la e dad, deducida de la obse ación yexpe iencia acumulada sob e los se es i os po los homb es desde el p incipio de los iempos cul os. Nos ese amos cambia y modi ica nues a esis y exposición de ideas ac uales, cuando nue as expe- iencias y nue os hechos conocidos de e minen en nues a in eligencia el cambio o la modi icación. Teníamos además un cie o comp omiso, adquí- ido en San ande en uno de nues os cu sillos dados en el Colegio Mayo Uni e si a io, que nos o zaba a a a es a ma e ia en uno de nues os abajos más p óximos; y pa a da sa is acción a los amigos y oyen es de aquellas con e encias, nos es ag adable, en el día de hoy, es udia el amplio y ascenden al ema de los los undamen os p ima ios, po se los p ime os basamen os de la o ganización y de 10 o ganizado, y po se ambién las no mas di ec o as, él que obedece siemp e 10 o ganizado. Pa a odo pensado lo o ganizado puede se exa- minado en múl iples aspec os, odos de g an í npo - ancia: pe o noso os amos a escoge uno de esos aspec os, que es imamos pa a la di ección del pensa- mien o biológico y pa a la concepción pe sonal del mundo, de decisi a impo ancia. Hemos de e e i nos en lo sucesi o, a las no mas que han egido en la c eación y ans o maciones de los se es i os y a las que igen ac ualmen e, y con a eglo a las cuales ac uamos, i imos, e oluciona- mos ymo imos. Na u almen e. una p e ensión semejan e sólo puede su gi en un ce eb o a o men ado du an e muchos años, po la p eocupación de desen aña p ocesos biológicos no males y pa ológicos. No puede cons í- u i ello un abajo de imp o isación del momen o; ydebe se , po el con a io, p oduc o de se ias medi- aciones e in en os de in e p e ación de las p incipa- les leyes que igen los p ocesos i ales. En el í ulo decimos apa en es; po que sabemos que la e dad cien í ica no exis e, y en odo caso podemos es a segu os a lo más, de la ce eza de nues os da os senso iales en de e minadas cí cuns- ancias únicamen e. Conocemos yadmi imos la ela i idad de la e dad Fundamen os apa en es del mundo de lo o ganizado. Cuidadosamen e e i amos deci de la ma e ia i a y de los se es i os, p e i iendo el uso de las dos palab as lo o ganizado; po que ello nos pe mi e inclui los se es i os odos y la ma e ia i a, al como apa ece hoy en los ul a i us, donde la encon- amos has a hoy o ganizada, pe o sin ex u a ni o ganización celula . Que e ll1()S, po consiguien e, in es iga cuáles son -12 - -13 - cien í ica, y su alo de hipó esis y de- icción pa a explica hechos del mundo que nos ci cunda; y de nues o p opio cue po y psiche. De buen g ado nos con esamos con o mes de la iloso ía de como sí, al cual ha sido expues a sob e odo po Vaihínge (1); y po lo an o sabemos pe ec amen e que nues o abajo de in es igación y c í ica, no puede ene o o alcance que p esen a el mundo de lo o ganizado, como si es u ie a egido y gobe nado po los p inci- pios que amos a examina más adelan e. Es po consiguien e lo que p e endemos, p esen a el mundo de lo o ganizado, al como apa ece en líneas unda- men ales an e el biólogo de nues o iempo, es ando esignados de an emano a la a alidad, de que en lo po eni pueda p esen a se más jus amen e, de o o modo; y aun a que se demues e nues a concepción como e ónea, al como es siemp e el e o cien í ico una e dad incomple a. Más comple a que las in e - p e aciones an e io es y menos que las nue as que han de segui la. Nue os da os, mayo apo e de conocimien os que es án po eni , pe mi i án a o o pensado llega a una in e p e ación más amplia, comple a y jus a del mundo de lo o ganizado. La ac i idad sob e el medía ci cundan e, inco po- ando y ans o mando ma e ia, se nos apa ece hoy, como el asgo más sob esalien e de la ac i- idad de lo o ganizado lJ i ien e. (1) Vaíh nge , Philosphie des Als Ob. Jus i icado el í ulo del ema, debemos acome e aho a el análisis pa a disce ni cuál es el asgo un- damen al de la ma e ia o ganizada yanimada. Ad ié ase que decimos o ganizada y animada, po que es e iden e a nues os conocimien os ac uales que lo o ganizado es animado, siemp e que se 10 coloque en condiciones de que pueda desen ol e sus ac i idades la o ganización. Lo o ganizado se compo a siemp e como inani- mado e ine e, cuando se lo coloca en si uaciones en que la o ganización no puede desen ol e sus ac i idades. El g ano de igo se compo a como inanimado e ine e, colocado en la oje seca y limpia; pe o ese mismo g ano in oducido en ie a húmeda, con em- pe a u a supe io a 8 ó 10 g ados, y eniendo la ie a condiciones ísicas y químicas ap opiadas, pe mi en a la o ganización del g ano de igo desen ol e sus ac i idades especí icas, que son la ge minación de una nue a plan a de igo. Fue a de unos lími es no muy amplios de empe a u a, humedad, consis encia ycomposición química del e eno, el g ano de igo, como cosa o ganizada, pe manece ine e. ---- -14- -15 - Lo o ganizado no ac úa siemp e especí icamen e, ni da mani es aciones de ida. Necesi a un medio ap opiado. Cabe en lo posible, que muchas cosas o ganizadas no ac úen especí ica men e como pueden con a eglo a su o ganización, po no encon a el medio necesa- io. Es segu o que mue e y se deshace la mayo pa e de 10 o ganizado, sin habe podido ac ua . Las células ge mina i as odas, y las semillas, sus semejan es, son excelen es p uebas de nues a a i mación. A i maciones que ienen ca ego ía de leyes unda- men ales en Biolog a, Clínica, Sociología y Polí ica. y la encon amos en las moléculas químicas, aun en las no complejas. Es a ac i idad undamen al de la ma e ia o ganí- zada consis e en ac ua sob e el medio ans o mando la ma e ia que le ci cunda, inco po ándola a su p opia es uc u a y despidiéndola después en pa e o en odo, a la ez que esul a una sus ancia más compleja, con almacenamien o de ene gía en el eino ege al; o sus ancias simples, con desp endimien o de ene gía, bajo dis in as modalidades, en el eino animal. Tales esul ados se alcanzan no sólo en la célula y se es unicelula es, sino ambién en los ul a i us y en los enzimas de cie a ca ego ía. En ealidad, es e asgo undamen al de ia ma e ia o ganizada, se encuen a, pues, no únicamen e en los se es que llamamos i os, sino has a en sencillos compues os químicos de ca ác e o gánico y aun ino gánico. La polí ue ización es, indudablemen e, una mane a especial de inco po a ma e ia a una es uc u a molecula , pa a hace és a más compleja. Y es o es indudable que se encuen a en el mundo de la química o gánica. ue a de oda ac i idad de los se es que habi ualmen e se llaman i os. Pe o has a hoy se ha buscado la ac i idad i ien e en o ganizaciones ex emadamen e complejas; pues la célula o el p o ozoo son se es complejísí nos. llenos de es uc u as yde o ganizaciones de ma e ia, Pe o dónde comienza lo o ganizado, es pun o que de~emos señala p on o pa a pode p osegui nues- os azonamien os inquisi i os ac uales. O ganizado no puede ale pa a noso os, como do ado de es uc u a isible; aunque sea con ayuda del mic oscopio. La célula es un se complejísimo den o de la ma e ia o ganizada. Sus ó ganos nu ne- osos e elan una suma conside able de es uc u as; y lo o ganizado debe comenza allí. donde dísposí í- os molecula es puedan desen ol e la ac i idad un- damen al que se encuen a en odo lo o ganizado. Es a ac i idad undamen al. común y cons an e en odo lo o ganizado, no la encon amos sólo en la célula o se unicelula , en la bac e ia o en el p o ozoo, y en los me azoos; la encon amos ambién en los ul a í us, que ca ecen de oda es uc u a celula , - 1 - 28- - 29- ición exis a en cada una de las pa es el núcleo de moléculas ac i as, que ca ac e izan las cualidades biológicas del mismo; cada una de esas pa es goza á de las mismas ac i idades de la pa ícula de i us, que dió luga , po pa ición, a pa iculillas más pequeñas. y po ello mismo, una célula puede di idi se no en dos, sino en cua o, en ocho, en diez y seis o en ein a y dos pa es dis in as. Y si cada una de ellas lle a la misma can idad de p o oplasma y la misma can idad de núcleo en cada una de las o ganizaciones u ó ganos ac i os del p o oplasma y del núcleo, es deci , en las ag upaciones que en es os ó ganos se conocen como di e enciadas y con ac i idades espe- cí icas, como son los c omosomas, o zosamen e, odos los nue os se es unicelula es, que esul en de es as pa iciones, posee án las mismas p opiedades y ac i idades biológicas que la célula mad e, po que en odos ellos exis en las mismas ag upaciones de molé- culas ac i as, con el mismo medio in e no, pa a que puedan desen ol e odas sus ac i idades y cualidades especí icas. Es po lo an o la igualdad en can idad y calidad de ma e ia, en las pa es en que se di ide una célula, lo que da luga a que es as pa es sean idén icas a la célula mad e, en sus ac i idades y p opiedades biológicas. Has a aquí el p oblema de la he encia y de las ue zas biológicas apa ece a nues a men e an co n- p ensible, que no nos emos o zados de ninguna mane a a pensa en la necesidad de la exis encia de ue zas ma a illosas, ex añas y desconocidas, exis- en es en la ma e ia o ganizada y i a, y que no exis an ni ac úen ue a de ella. No comp endemos la necesidad de la exis encia de las llamadas ue zas i ales, si bien pueda emplea se al palab a pa a designa las posibilidades que un o ganismo i o iene de desa olla de e minadas ac i idades; pe o siemp e, en endiendo que debajo de esas ac i idades i ales, y de esas ue zas i ales, no exis en más que ac i idades ísicas, químicas y ísícoquímicas de las ue zas na u ales. Solamen e cuando en los se es plu icelula es a- amos de comp ende la ansmisión de las p opie- dades biológicas del p ogeni o , a a és de las células ge mina i as, es cuando el p oblema adquie e una complejidad que nos exige un análisis minucioso y p o undo de lo que ello ep esen a. Es un g an sal o en la Na u aleza, el que se da desde los ul a i us a la célula o ganizada. Pe o es mayo el sal o, desde el se unicelula a los plu icelula es. que encie an en su o ganismo billones de células y en una de ellas exis e la posibilidad de c ea , po e olución y mul i- plicación apidísima y nume osísima, un se análogo, casi idén ico, o idén ico, a aquel de donde p ocedía. Cómo y de qué mane a es o puede ocu i en una célula, que apa en emen e no iene una es uc u a mucho más complicada que cualquie a o a del o ga- - 30- - 31- nismo de donde p ocede, y que. sin emba go, puede ep oduci el se p imi i o, cuando se la coloca en condiciones ap opiadas; y en cambio, no pueden hace lo las o as células del o ganismo, es un hecho más que so p enden e. Es p o undamen e ma a illoso. No se nos alcanza á nunca como comp ensible po nues a in eligencia, de una mane a lógica, al enómeno, si no hemos an es podido en ende , que en la célula misma exis en cen ena es de ag upaciones molecula es con ac i idades bien di e enciadas unas de o as y que no solamen e i en, sino que cada una de esas ag upaciones molecula es, colocadas en ci - cuns ancias dis in as, e olucionan y se ans o man en las células que esul an de una mul iplicación, como la o ula , adap ándose al medio donde hacen su desa ollo y adop ando o mas y posiciones de e - minadas pu las p opias ue zas ísicoquímicas y químicas y aun mecánicas del medio, en que Se des- en uel en. Sólo así, esul a asequible a nues o en en- dimien o el ex ao dina iamen e ma a illoso p oceso, que sigue desde la ecundación o ula , has a el desa ollo comple o del nue o se . De odos modos esul a necesa io que pa a que odo es o suceda en la o ma indicada, exis an unas moléculas en las células ge mina í as do adas de unas ac i idades po enciales capaces de desen ol e se en oda su magni ud, no solamen e en un momen o del iempo, cuando se las coloca en medio con e- nien e, sino que además esas ac i idades po enciales, se siguen desa ollando en se ie inin e umpida, du an e a ios meses, y después del nacimien o, du an e a ios años, has a alcanza el comple o des- a ollo el nue o se . Pa a es o hace al a que en esas moléculas y ag upaciones de moléculas. exis an dis- posi i os especiales que las di e encien de o as, que apa en emen e puedan ene una es uc u a no muy desemejan e. Y como las células ge min a í as de los mamí e os, po ejemplo, odas ienen una es uc u a an semejan e, apa en emen e, en el es udio mic os- cópico; y sin emba go los se es a que dan luga son del odo di e en es, p eciso se hace la ealidad de la exis encia de esos disposi i os, desde luego descono- cidos, pe o necesa ios, pa a que después de la ecun- dación o ula los nue os se es ep oduzcan la o ma y las cualidades biológicas odas de su especie. A es os disposi i os especiales se e ie e Uexküll (1), en sus palab as « nechanisa o » y <au onom». Y am- bién hacen e e encia a es os disposi i os especiales, si bien comp endiéndolos de mane as dis in as, las palab as de D iesch (2), cuando habla de «en elequia», de «ene gía» y de «signi icación p ospec í a», siendo cu ioso que coincidan en la necesidad de que exis an ue zas i ales ()disposi i os ma e iales especiales pa a explica es os enómenos a que es amos aludiendo; la p ime a igu a del i alísmo alemán de los iempos (1) Uexküll. Th eo e í s he Biologil'. (2) D íesch Pb i los oph í e des O gan isch en. - 32- - 33- ac uales, D iesch, y una de las p incipales igu as del neo ma e ialismo de nues o iempo, Bleule (1), el cual p e ie e pa a designa las ue zas que igen el desa ollo de lo o gánico, la palab a «la psicoide». Noso os c eemos que no es p eciso ecu i a nada que signi ique admisión de nue as ue zas que las na u ales; y que bas a á pa a comp ende la ma a- illa que el desa ollo emb iológico ep esen a, ima- gina que los acúmulos nolecula es y las moléculas ac i as, po las ci cuns ancias ex ao dina iamen e excepcionales en que se desen uel en los p oduc os de la ecundación o ula , desa ollan una se ie de ac i idades, an ex ao dina ias, po que el medio es á cambiando cons an emen e y necesi an ealiza una adap ación los elemen os que esul an de las di isio- nes celula es, y una di e enciación cons an e y pe sis- en e, has a da luga po comple o al nue o se , llegándose a di e encia , en es o ambién, de las es- an es células del o ganismo; unas, que conse an las cualidades ansmi idas po he encia ances al, más las cualidades adqui idas úl imamen e po la especie y aun po la aza yla amilia. Es as células son las ge mina i as. Las células ge mina i as po sí, colocadas en o o medio que aquel indispensable, pa a que ayan desen ol iendo las ac i idades p opias de sus g upos molecula es, no desen uel en ninguna de és as; y si (J) Bl 'ule . Dk Psychoídc. du an e el desa ollo del nue o se , el medio se al e a, se suspende la e olución y desa ollo del se en o mación y mue e és e. La más se ia di icul ad pa a explica la he encia de los ca ac e es adqui idos po los p ogeni o es, en sus luchas y adap aciones con el medio ambien e, es iba en halla un medio lógico, pa a comp ende cómo es e medio puede modi ica las células ge mi- na i as, pa a que és as puedan lle a a la descen- dencia las modi icaciones eleI o ga nis 1110, adqui id as en sus adap aciones y eacciones al medio ambien e. Se pueden supone dos explicaciones, como posi- bles: una humo al, que ha ía lo que discu imos, posi- ble, po que las al e aciones de los humo es o gánicos in lui ían, c eando un medio humo al, sob e el cual las células ge mina i as end ían que i i . Y debe- ían, po lo an o, adap a se a ese medio, y, po consiguien e, pod ían lega a la descendencia modi i- caciones es uc u ales y humo ales, que las ha ían ap as pa a la mejo adap ación al medio ambie . e. No debemos ol ida que es a adap ación al medio ambien e es o zosa e indispensable a odos los se es i os, pa a subsis i ; has a al pun o, que en una concepción inalis a del mundo había de esal a , o zosamen e, como el mo i o p incipal de la exis- encia de los se es i os. El o o mecanismo posible, po el cual las células ge uuna í as se ían in luidas po el medio ambien e, se ía a a és del sis ema neu o ege a í o, égulado 3 - 34- - 35- de odos los p og esos de mo ogenesis y de o o- genesis. Pe o, pa a que al sucedie a, se ía p eciso que es e sis ema neu o eg e a i o ue a in luido muy di ec amen e po las ue zas que p oducían la modi i- cación o gánica, que se legaba a la descendencia. Es lo más p obable que ambos mecanismos en en en juego pa a p o oca la modi icación es uc u al de las células ge mina i as, necesa ia pa a la ansmisión de los ca ac e es adqui idos. Las huellas sob e la ma e ía í a son in eg aciones somá ícas de las modalidades de la ene gía, que ac ua on sob e la ma e ia o ganizada 1] i a. según los cue pos, que hayan en ado en eacción, y las ci cuns ancias químicas y ísicoquímicas, en que la eacción se haya o iginado. y el que una molécula se una a o a, pa a da luga a una e ce a, más compleja y ambién ac i a, sob e el medio ci cundan e, se hace igualmen e cumpliendo leyes, que igen a las ue zas na u ales. Y del mismo modo, cuando se unen es, cua o y cinco moléculas, pa a cons i ui un complejo molecula , cuyas ac i i- dades inales dependen de las esul an es del complejo molecula o mado; y cuando se ag upan más oda ía, y se o ganizan en di e enciaciones de acúmulos mo- lecula es, con ac i idades especí icas, y cuando c ean un medio en e ellas mismas, que las sepa a y une a la ez; indudablemen e Se hace odo ello cumpliéndose a n bién las leyes ísicas, químicas y ísicoq uí nicas. Pe o, pa a que odo es o se ealice, se exige, e iden- emen e, que las ue zas na u ales ayan ac uando y ealizando odas esas uniones y ag upaciones, a que es amos aludiendo; ypo ello esul a que, es bas an e exac a la ase con que hemos encabezado es os pá a- os, diciendo: «que las huellas de la ma e ia i a son in eg aciones somá icas de ene gía», sólo que aquí debié amos deci oda ía más: «que la a qui ec u a y la es uc u a de la ma e ia i a, ep esen a in eg a- ciones so ná ícas de las ene gías, que ac ua on pa a o ma los complejos molecula es, ac i os sob e el medio ci cundan e, y que cons i uyen los udimen os de la ma e ia i a, ylos undamen os sob e los que Noso os, no podemos imagina que, la o ganiza- ción de la ma e ia i a se haya hecho po que sí, y sin leyes a que obedezca; pe o obedece a las leyes na u- ales, supone se mo ido po las ue zas na u ales, con a eglo a no mas ijas, con o me a las cuales ac úan, y la in e p e ación de es as no mas, es p ecisamen e el obje o de es udio de las Ciencias Na u ales. La ag upación de los á omos en una molécula ac i a sob e el medio ci cundan e, p ime unda- men o de odo lo i ien e, se c ea, indudablemen e; po que las ue zas na u ales dan luga a la ag upación de los á omos en la molécula, cons i uyendo és a, con las ca ac e ís icas p opias que la química ha ijado, - 36- se basa la o ganización oda de los se es i os, es deci , del mundo de lo o ganizado». y si desde las p ime as moléculas ac i as sob e el medio ci cundan e, y de las ag upaciones molecu- la es ac i as ambién sob e el medio en que i en, pasamos - dando el g an sal o - al es udio de se es an complejísimos como una célula o un p o ozoo, encon amos que, las ue zas na u ales, ac uando sob e es os se es o ganizados, p o ocan modi ica- ciones o huellas, que cambian sus condiciones de ida, pa a lo sucesi o; siendo, po consiguien e, a n- bién exac a la ase: «de que la huella es una in eg a- ción ambién so uá íca de ene gía», en el aspec o en que aho a la es amos conside ando. Resul a, pues, que la huella es una in eg ación de ene gía en la célula, como lo son ambién la a qui- ec u a y la mo ología de lo o ganizado. Los se es i os esul an se , en su o alidad, el esul ado de in eg aciones somá icas de ene gía, que ac uó du an e muchos millones de años sob e la ma e ia i a, di e- enciándose unos se es i os de o os, en ealidad, única y exclusi amen e, po la can idad e in ensidad de modalidades in eg an es, que cada uno puede ep esen a , a a és de los milenios y de los millones de años. Po o a pa e, como se ha epe ido, la c eación de ma e ia i a, no ué un p oceso que ocu ió una ez, y que no ha uel o a ocu i más, sigue ocu iendo dia iamen e, y en cada momen o, en o ma análoga a - 37- co no ocu ió la p ime a ez, en los udimen os de la ma e ia i a, en moléculas y ag upaciones de 1l101é~ culas ac i as, sob e el medio ci cundan e. Nunca jamás, en células; y esul a absu do que. pudie a ocu i en se es plu icelula es, del ipo de las especies ac uales, o de las desapa ecidas. Es e hecho, que conside amos de ascendencia eno me, y que se e ie e a la in eg ación somá ica de la ene gía, es la cla e, pa a pode comp ende , después, odo cuan o se e ie a a la ida, a la en e medad, a la mue e, a la educación y al desa ollo odo, co po al y psíquico de los indi iduos. Po ello, ema camos, con especial in e és, cuan o a es e pun o se e ie e. La ene gía no puede pasa a a és de un se i o, p oduciendo un e ec o en él, sin que deje su huella, y es a huella es una modi icación indudablemen e somá íca, cuya impo ancia y cuan ía suele se muy di e en e, y a ía, desde lo i npe cep- ible has a lo capaz de causa la mue e; pues un auma ismo lige o apenas le pe cibimos, y un au- ma ismo g ande nos des uye. Un. paso de co ien e eléc ica ex ao dina iamen e pequeña no lo pe cí- bimos, y una desca ga eléc ica conside able nos ma a. No nos damos cuen a de que pasa a a és de noso os una adiación de ayos X, cuando es po una ez y co o espacio de iempo; pe o po la acción con inuada nos des uye, sin que hayamos podido pe cibi lesión, en el p ime momen o, y en cambio apa ecen los e ec os a díamen e. • I I ~. , I - - 38- La ene gía adian e de los ayos X ha p oducido modi icaciones len as en los ejidos, pe o con inuadas, después de su acción, has a llega a des ui nos. Esa ene gía había sido in eg ada en el cue po, y p o oca nues a des ucción ul e io . Cada molécula i a de un se plu icelula es in eg acum. so ná ica de los milla es y millones de eces, en que la ene gía ac uó sob e sus p edeceso as. Si una molécula i a p imi i a puede se , simple- men e, p oduc o de la casualidad, al ac ua las ue zas na u ales sob e los elemen os de la ma e ia, una molécula i a, de un se plu icelula , p esupone el que sea como es, después de habe su ido el in lujo ei e ado millones de eces, de las ue zas na u ales, que hayan ac uado sob e ella, desde que se o iginó, po el aza , en el juego de las ue zas na u ales, has a que, la ma e ia i a no o ganizada en o ma his ológica, adqui ió es a es uc u a de los se es plu icelula es. Y du an e odo ese iempo, en el que segu amen e se in i ie on millones de siglos pasados, y se in e i án en los de po eni millones de años, la molécula i a es u o y es a á some ida al in lujo de las ue zas na u ales, que la modi ica on y la die on la es uc u a inal, que p esen a en el momen o, en que la conside amos; y po lo an o, en es e - 39- momen o, en que se la es udia, esul a se la ín eg a- ción somá ica de los milla es y millones de eces, que la ene gía ac uó sob e ella, moldeándola. pa a cumpli los ines, que en el momen o ac ual, en que se la es udia, ha de ealiza . Todas las moléculas i as, de los o ganismos plu icelula es ac uales, han su ido ese abajo de la ene gía, que ac uó depu ándolas, modi icándolas en su adap ación a la misión, que ienen que cumpli en el momen o ac ual, en el se i o plu icelula . Es posible, que an e io men e ue an más co n- plejas, más complicadas; pe o es que, complicación no es exac amen e igual a in eg ación so ná íca de ene - gía; po que la ene gía al in eg a se en la ma e ia i a, puede hace la a és a más complicada o más sencilla en su es uc u a química, como ampoco es in eg ación de ene gía somá ica equi alen e a pe ección, pues puede signi ica muy a menudo a o ia y degene ación de ó ganos, e incluso des ucción; como pasa en nu ie- osas en e medades po agen es ísicos y químicos. En endemos, pues, po in eg ación somá ica, el esul ado inal de las acciones, que la ene gía ha p oducido sob e la ma e ia i a. Todo p o oplasma in eg a las acciones de millones de eces que la ene gía ac uó moldeando sus nolécu- las, disponiéndolas en las o mas p ecisas pa a i i ; pues como hace no a jus amen e, Hogben (1), es una .".;. (1) Hogben. The Na u e o Li ing Ma e - 40- - 41- ca ac e ís ica de la ma e ia o ganizada y i ien e su adap ación y eacción a los es ímulos del medio en que i e. Si oda ag upación molecula ac i a, según hemos is o en pá a os an e io es, es esul ado de habe ac uado, en de e minadas condiciones, las ue zas na u ales, pa a p oduci las ag upaciones a ómicas y molecula es; es ob io que, las ag upaciones molecu- la es más nume osas, y o ganizadas en es uc u as di e enciadas, que el mic oscopio pe mi e descub i en las células, son debidas ambién, a la acción de las ue zas na u ales, que han unido mayo núme o de complejos molecula es, dándoles es uc u a, du an e una e olución de millones de años, has a adqui i el desa ollo, que p esen an en la ac ualidad. Los es udios de nume osos in es igado es, que- iendo demos a que, las o mas y es uc u as celu- la es se pueden ob ene ácilmen e, en los p ecipi ados de dis in as sus ancias químicas no gánícas. no p ueban, de ninguna mane a que, lo que se ob ienen Sean células i as y ac i as; sino que, lo que se .•. ac edi a, en ales expe imen os, es que, la o mación celula , y la disposición de sus es uc u as, es cosa habi ual y co ien e en la Na u aleza, aun en p eci- pi ados del mundo de lo ino gánico, que iene enden- cia, en de e minadas condiciones a adop a la o ma y la a qui ec u a de la ma e ia i a y o ganizada. Ello, iene a demos a que, no es un p oblema di ícil. ni complejo la es uc u a y la o ma celula , como puede e se en el lib o de Wol e eck (1) ni siquie a las ac i idades elemen ales de la célula i a, o el p o ozoo i o; sino que, lo que esul a com- plejo y di ícil de adqui i , son las ac i idades especí- icas esul an es de la calidad de las moléculas y de su disposición, den o de la célula i a, pues odo lo demás, obedece, segu amen e a leyes ísicas y ísico- químicas, de un alo muy gene al. Y las ac i idades químicas elemen ales de la célula i a, obedecen am- bién, sin duda, a los p incipios más gene ales y elemen ales de la Química íno gáníca y o gánica. En úl imo examen, la célula se nos apa ece como un p oduc o complejísimo, de sis emas molecula es , que ienen o ganizaciones y a qui ec u a de e minada, en elación, como es na u al, con la composición química de las moléculas, que in eg an esos sis emas molecula es. Y además es os sis emas nolecula es es án dispues os, en cada célula, en disposi i os y o ganizaciones especiales, que les hacen e icaces, pa a Toda célula es un p oduc o co nplejisimo de sis e- mas nolecula es, que in eg an ene gías, míllones de eces ac uan es, y dispues as, en i ud de la in eg ación, en disposi i os especiales, y e icaces, en cie as y conc e as condiciones. (1) R. Wol e eck , G undzüge eíne allge neinen Bíologíe. ,-... ¡ - 42- - 43- las unciones del i i , en cie as y de e minadas condiciones, únicamen e. Pues es e iden e, que oda célula, cuando Se la coloca en un medio no ap opiado pa a desa olla su ac i idad, o pasa al es ado de ida la en e, - cuando ello es posible-, po ci cuns ancias indi iduales de la célula misma, o mue e y se desmo onan su a qui- ec u a molecula ysus sis emas o ganizados de moléculas. En es o, la célula ysus sis emas molecula es, y su a qui ec u a de sis emas molecula es, se compo an como odo 10 o ganizado, que exige condiciones especiales de medio pa a subsis i . Po o a pa e, esos sis emas de moléculas, y esas o ganizaciones molecula es, que descub imos en la es uc u a de las células, segu amen e, se p oducen ácilmen e, Como p oduc o de las ue zas na u ales; pe o la o ma y los disposi i os especí icos y ípicos, que cada célula p esen an, son p oduc o, induda- blemen e, de las acciones que la ene gía, en sus dis in as modalidades, ac uando a a és de los siglos, sob e los p ogeni o es de la célula ac ual c eó, o ga- nizó y ec i icó, ei e adamen e; pudiendo, po ello, a i ma se que, los disposi i os especiales, que han adop ado las moléculas en las células, son la in eg a- ción somá íca de aquellas huellas o de aquellas acciones, que odas las modalidades de la ene gía eje cie on sob e los an epasados de esa célula; an o desde que se o ganizó en o ma de célula, como an e io men e, cuando la ma e ia i a no es aba o ganizada en o ma celula , y se p esen aba, po el con a io, en o ma a no a , y sin es uc u a de ninguna clase, ysolamen e en o ma de aglome ados molecula es ac i os, al como ha sido odo ello conside ado en capí ulos y pá a os p eceden es. -,... Los sis emas in eg ales de ene gía, con enidos en las células, sólo pueden ac ua en especialisimas ci cuns ancias, lJ es echos lími es, ue a de los cuales o pe manecen la en es, o se desmo onan lJ mue en, Ya hemos hecho alusión a ello en el pá a o an e- io ; pe o en es e momen o enemos que hace cons a que, las ac i idades de los sis emas molecula es , que in eg an un se unícelula , sólo son ac i os, den o de lími es muy es echos, pues, así, po ejemplo: el pH sólo puede oscila en lími es muy educidos en el medio ci cundan e, pa a que el se unicelula pueda i i . Y o o an o sucede con el equilib io iónico y elec o lí ico , sin que haya ningún se unicelula , que pueda sopo a amplias des iaciones en es as ca ac e ís icas del medio ci cundan e. Pe o, además, odas las modalidades de la ene gía, como la calo i ica , la luminosa o la eléc ica, a ec an muy p on o y de mane a p o unda al se uní o plu i- celula , has a al pun o, que su ida es á pendien e, - 44- - 4S- cons an emen e, de las con ingencias ep esen adas po el aumen o o la disminución de es as modali- dades de la ene gía, ac uando sob e él. Es as ca ac e ís icas, que dis ingue al se unice- lula y a las ac i idades i ales de la ma e ia i ien e amo a, son de al ascendencia que. hace posible que, la inmensa mayo ía de la ma e ia amo a i ien e, y de los se es unicelu la es y plu icelula es sucumban muy p on o en la ida, an e las modi icaciones del sis ema elec olí ico, iónico y del pH, po una acción in ensa o de icien e de las ene gías calo í icas, lumi- nosas o eléc icas. Rep esen a, pues, pa a es os se es, la casualidad la p ime a de e minan e de la ida p olongada. Y es a ca ac e ís ica es an o más acen- uada, cuan o menos compleja sea la es uc u a de 10 o ganizado i o, en que lo conside emos. Casi oda la ma e ia i a amo a se p oduce y mue e, cons an emen e, sin que pueda escapa , apenas nada, hacia una e olución ul e io más compleja. Y los se es unicelula es ambién mue en íc imas de las a iaciones del medio ambien e, con a el que no pueden lucha , p olongándose su ida, solamen e, mien as las ci cuns ancias ambien ales no cambien; pe o como el medio ambien e es á cambiando con g an ecuencia en humedad, en pH, y en cuan as ci cuns ancias hemos mencionado an e io men e, no queda o o ecu so a los se es unicelula es, que no se pueden de ende con a es as a iaciones ambien ales, que pe ece . yo o an o ocu e a múl iples se es plu icelula es in e io es; ep esen ando las especies, que subsis en, una mínima pa e de las que cons an- emen e ha p oducido la a u aleza, yson es as que subsis en hoy, aquellas que el aza o ganizó y do ó de las mejo es condiciones, pa a pe sis i en el medio ambien e, po que han a a esado. Algunas de es as especies, an o unicelula es como plu ícelula es in e io es, in eg ando acciones eje - cidas po el medio ambien e sob e ellas, en las dis in- as modalidades de la ene gía, han log ado llega a c ea disposi i os molecula es, que pueden man ene sus ac i idades i ales la en es, du an e muchísimo iempo, pa a ol e las a pone en ac i idad, cuando las ci cuns ancias ambien ales les uel an a se a o- ables. Pe o aun es a ida la en e, o es a la encia i al, sólo es posible en ci cuns ancias y condiciones del medio bas an es educidas y es echas, pues más allá los sis emas de moléculas se desmo onan y des uyen y oda la a qui ec u a celula se deshace. La posibilidad de adop a una la encia, en las ac i idades ci adas, sólo signi ica una mayo ampli ud, pe o no en g ado muy conside able, en las a iaciones, que el medio ci cundan e puede expe imen a sin que las a qui ec u as molecula es, y disposi i os y sis e- mas molecula es de la célula, pie dan la posibilidad de desen ol e las ac i idades ca ac e ís icas, de la ma e ia i ien e. .Ji•••• ~$.$I•••••••••• 4II -------------- •••••------•••• 4444••••••• - 46- - 47 - Los se es plu icelula es son la unidad esul an e de la suma e inie acciones de las unidades celula es y plasmas que los cons i uyen; y po an o ep e- sen an oda la su na de in eg aciones de ene gía de cada uno de es os componen es, más las ene - gías, que de e mina on la ag upacio i celula y plasmá íca. Es a co npa ac on , no es segu amen e una buena compa ación; pe o nos da alguna idea. de lo que puede se un se plu icelula . según Dunlap (1). Y no es buena compa ación; po que las abejas gozan de una au onomía. en elación a la sociedad enjamb e. que no es compa able, a la escasísima libe ad y au onomía, de que pueden dispone las células o indi iduos celula es, de un se plu icelula . No acep a bien el en endimien o humano es as compa aciones, más que en el aspec o social; es deci , conside ando al enjamb e como una sociedad de abejas; pe o no como un indi iduo en algo semejan e a un se plu icelula . En el se plu icelula , los indi iduos celula es cons i uyen es, han sac i icado odas sus posibilida- des de au onomía y de libe ad, pa a i i some idos ígidamen e a desempeña una ac i idad especi ica, en bene icio de la sociedad plu ice1ula , o indi iduo pl u icel ul a . Al cons i ui se se es plu icelula es, los más sencí- 11os, cada célula cons i uyen e u o que sac i ica una se ie de posibilidades e olu i as, de las que gozaba, cuando había i ido unicelula men e, en bene icio del man enimien o de la sociedad plu ice1ula . Hoy, se nos apa ece como posible, la gene ación de se es plu icelu la es, con sólo eco da , como se ha dicho an e io men e, que una sus ancia adhe en e, En las plan as las células seg egan una sus ancia, que o man allas, que encie an a las células, del modo que en cie os animales, especialmen e los c us áceos, se o ma ambién, y en algunos moluscos, un capa azón, que encie a las células i as. En odos los se es plu icelula es exis e siemp e es a ba e a, que les limi a con el ex e io , y que les pe mi e man ene su o ma y medio in e no. Se ha dicho que los se es plu icelula es es án cons i uidos po células i ien es, ypo es uc u as o luidos, que se conside an como no i ien es, pe o esenciales pa a la ida del se plu icelula . Y se han compa ado las elaciones exis en es en e las células ylos p oduc os celula es, que con ibuyen a la o ma- ción del cue po, animal o ege al. a lo que sucede en un enjamb e de abejas. En el cue po exis en huesos, cabellos, lin a y o as pa es, que no son i ien es, al deci de los au o es, yen el enjamb e de abejas exis e la ce a, la miel. e c., al lado de los indi iduos i os, que son las abejas. (1) Dunlap. Thc Elemen s o Scicn i ic Psycho logy. - 60- - 61- posibilidades; pe o de ningún modo ep esen an ue zas dis in as de las ue zas na u ales. Que iendo ad e i noso os, en es e luga , que, con ello no que emos signi ica , en modo alguno, que no exis an en la ma e ia i a más ue zas ac uan es, que las ue zas ísicoquímicas, que hoy se conocen po la ciencia ac ual. Sino que, no exis e ninguna o a ue za ex aña al mundo de la Na u aleza, sea o no conocida po las ciencias ac uales. Las ue zas que llamamos biológicas, di ec o as y egulado as de odas las ac i idades de los se es i os, no son ni pueden ep esen a o a cosa que, esul an es de las ac i idades co n plej as coo dinadas, de las ue zas na u ales, que ac úan en las complejas ag upaciones molecula es de las células. Y el que en la ac ualidad, sean o no educibles odos los p ocesos de los se es i os a p ocesos ísicoquímicos, no au o iza, en modo alguno, a lanza se po la admisión de ue zas ex añas al mundo de la Na u aleza; sino, en odo caso, a con esa la insu iciencia de los conocimien os ac ua- les, pa a explica den o del ma co de los conoci- mien os cien í icos de nues os días, ales y cuales enómenos. Los muchos que oda ía se igno a án. No obs an e, de día en día, se conquis an nue as posi- ciones, que aumen an en caudal ex ao dina io el núme o de los p ocesos biológicos, que eciben una explicación, den o de las ue zas de la Na u aleza, ac ualmen e conocidas. Po es a azón, no c eemos sea necesa io admi i ninguna po encia ocul a y ex ana u al, que egule los p ocesos de los se es i os, siquie a sean an complicados como el des- a ollo emb iológico. Pe o odo lo dicho an e io men e no p esupone que en o o o den de ideas noso os sos engamos que no exis en ue zas dis in as de la Na u aleza. Nues a a i mación se conc e a exclusi amen e a que no son necesa ias a nues o juicio pa a explica el desa ollo yac i idades de los se es i os. En las células del sis ema ne ioso adican, an e odo, los disposi i os nolecula es, que obliga on, a a és de los iempos, al se , a una adap ación ápida al medio ambien e ex e io , y a su medio in e io , Las huellas de las modalídades de la ene gía, que exigen casi ulminan e adap ación, c ea on es e sis ema eac iuo, que lla111G1nOS ne ioso. Es ácil de comp ende , conocido el unciona- mien o ac ual del sis ema ne ioso, dónde la co ien e ne iosa se p opaga con la elocidad de bas an es me os, po segundo; y eniendo en cuen a que, a a és del sis ema ne ioso se mue e odo el o ganismo, que sea es e sis ema ne ioso el ó gano del cue po, ap opiado pa a las eacciones b uscas y ulminan es del animal al medio ex e io ; an o pa a hui de un pelig o, como pa a busca se alimen o; - 62- - 63- como ambién a a és del sis ema ne ioso de la ida ege a i a, pa a adap a su o ganismo a la si uación c eada en el ex e io o en el in e io . Es, pues, el sis ema ne ioso, el g an mecanismo pa a la de ensa, pa a la cap u a del alimen o, pa a el a aque, pa a la ep oducción y pa a egula y co ela- ciona odas las unciones in e nas del o ganismo. Ello es posible, po que como hemos dicho en o o luga , en las células ne iosas adican los disposi i os molecula es, c eados po la acción de las ene gías ex e io es, que ac ua on sob e el se i o, y cuyas ene gías ansmi ió y e lejó hacía ei ex e io , c eán- dose a la la ga, a a és de los iempos, disposi i os, cada ez más pe ec os, pa a cumpli es a misión, ep esen ando el ac ual sis ema ne ioso la suma de huellas y adap aciones, que ha su ido, a a és de los iempos; po lo que es exac o deci que in eg an odas las modalidades de la ene gía, que ac ua on sob e es e sis ema en la especie, a a és de los millones de siglos y de los milenios, pa a da luga a su ac ual o ganización. La apidez con que eacciona exige es uc u a especialísima, pa a unción an di e en e de las de o as pa es del o ganismo; y además se exige la p o- pagación ápida del es ímulo, a a és del mismo, lo que a su ez hace necesa io que, es e sis ema goce de un equilib io ines able en las neu o ib llas de su es uc u a in e io celula , pa a se sensibles al más pequeño es ímulo, yque és e se p opague a lo la go del sis ema, con la mayo apidez, ampli ud y de i- aciones necesa ias, pa a el mejo cumplimien o de la misión, que desempeña. El con ac o cons an e, que las células ne iosas man iene con el ex e io , po mediación de los ecep- o es ex e nos, des inados a cap a los es ímulos del mundo ex e io , las colocan en condiciones de cons- an e cambio y adap ación y pe eccionamien o de unciones, C01110 ningunas o as células del o ganismo. Po o a pa e, el sis ema ne ioso posee, en odos los e i o ios o gánicos, una g andísima can i- dad de ecep o es in e nos, que pe ciben los cambios químicos y ísicos más sensibles, y más mínimos, que se o iginan en el medio ambien e in e no co po- al; yhacen eacciona a odo el sis ema, pa a egula ; man eniendo cons an e en su composición, el medio in e no; y odo ello, de mane a inin e umpida. Desde que el suje o nace, con inúa el sis ema ne ioso que egula la composición química de plasmas y ejidos y sus condiciones ísicoquímicas, pe eccionándose en sus unciones sin cesa . Es jus o, po lo an o, deci , que es e sis ema o gánico ep esen a la mayo suma de huellas, que las modalidades de la ene gía p oduje on en el cue po de los se es plu icelula es, do ados de sis ema ne - ioso. Y, po consiguien e, la mayo can idad posible de ene gías, in eg adas so ná ícamen e. Después del sis ema ne ioso, es e iden emen e la piel, la que es más eces he ida po las ene gías - 64- - 6S- La acción in eg a i a de ipo somá ico, que de odas las modalidades de la ene gía, se ealiza en la ma e ia i a, hemos is o que, alcanza su máximo en el ejido ne ioso, pe o en és e, no quedan es as in eg aciones en o ma inac i a; sino que po la cualidad esencial del sis ema ne ioso, de ac ua a dis ancia sob e los o os ejidos; p o ocando y egu- lando sus unciones, a la ez que las coo dina; las modalidades de la ene gía in eg adas en el sis ema ne ioso, ienen que se o zosamen e i adiadas a odos los o os ejidos; e incluso, po mediación de las células odas del o ganismo, a la composición química y ísicoquímica de los plasmas, cuyos com- ponen es gua dan elación di ec a con las acciones, que el sis ema ne ioso eje za sob e odas las células del cue po animal. Todos los ejidos o gánicos, uncionan, de acue do con los es ímulos, que eciban del sis ema ne ioso; an o aquellos, que pa ecen más ac i os, ales como son los muscula es y los glandula es, como aquellos o os, que se nos p esen an como más pasi os, ales como epu amos el conjun i o y el óseo. Cada uno de ellos adap a sus ac i idades y eac- ciones, odas, a los es ímulos, que le llegan, po mediación del sis ema ne ioso, que noso os hemos de conside a como único, sin dis inción posible en ce eb o espinal y en ege a i o. Que si desde el pun o de is a didác ico puede se azonable, en una discu- sión eó ico cien í ica esul a inadmisible. Pe o es os es ímulos, que le llegan a cada ejido, es án siemp e de acue do, y han sido de e minados y p oducidos po las in eg aciones somá icas de las modalidades de la ene gía, que han ac uado sob e el se i o, do ado de sis ema ne ioso. Y po lo an o, ello equi- ale a una i adiación, que de los es ímulos de la ene gía, ac uan es sob e el sis ema ne ioso, hace és e a odo el o ganismo, hacia odos los ejidos, y po mediación de ellos a odos los plasmas. La unidad del se plu icelula esul a comple a, o al, y ma a illosamen e ealizada, en i ud de las unciones encomendadas a es e sis ema, cap ado de odas las ene gías del medio ambien e ex e io , y del medio in e no o gánico, e i adiado de las mismas 5 ambien ales ex e io es, y la que, po lo an o, iene que in eg a mayo núme o de acciones ene gé icas, adap ándose al medio ambien e ex e io ; do ándose de medios de ensi os con a odas sus inclemencias y posibilidades des uc i as. Todo ello en i ud de las capacidades eac i as, que ca ac e izan a odo el mundo o ganizado y i o. La in eg ación de ene gías en el sis ema ne ioso no es es á ica, sino que pueden se es as in e- g aciones i adiadas a odos los ejidos, incluso a las células ge nina iuas, que a su ez las in eg an y las pasan ya in eg adas a la descendencia. - 66- - 67- en odas las di ecciones, pa a coo dina las ac i i- dades odas del o ganismo hacia la posición y si ua- ción más e icaz, con elación al medio ex e io , y en elación con el medio in e no co po al. Es a i a diación de las in eg aciones somá icas, de las modalidades de la ene gía, que ac úan sob e el se i o, alcanzan ambién las células ge mína í as: unas eces di ec amen e, a a és del sis ema ne ioso, que llega has a las glándulas sexuales ine ándolas. Y en o as ocasiones; po que igiendo la composición del medio in e no, a a és de los plasmas, ac úa sob e las células; p o ocando la adap ación de es as mismas a la composición del plasma, que las ci cunda; colocándolas en una si uación especialisima, que las obliga a inco po a se po es os p ocedimien os a las a iaciones, que haya su ido o expe imen ado el sis ema ne ioso. Es, pues, es e sis ema, el que en los me azoos gobie na y ex iende la i adiación de las acciones somá icas; p o ocadas po la ene gía de los dos medios ambien ales: el ex e io y el in e io del cue po; cumpliendo, po consiguien e, el papel más decisi o en la adap ación y e olución de los se es i os me azooicos; siendo el ac o di ec o y p epon- de an e, pa a que el indi iduo plu icelula , do ado de sis ema ne ioso pueda subsis i . Es a unción inieg ado a de ene gías en o ma somá ico, es la única unción, que poseen las células ne iosas de los cen os de ep esen ación. y po ello, la pe sonalidad ísica lJ psíquica de un suje o es la in eg al esul an e de la suma de las in eg ales de sus cen os de ep esen ación, más las in eg ales de la especie 1J del g upo acial. En el sis ema ne ioso exis en pa es, que ienen ac i idades especi icas, o almen e di e en es de o as pa es del sis ema ne ioso. Es bien sabido que, si el sis ema ne ioso, ex u- almen e es un ó gano o un sis ema único, desde el pun o de is a uncional, es deci , isiológícamen e, es á cons i uido po mul i ud de sis emas, cuyas unciones, si pueden cali ica se siemp e de ne iosas, un análisis p o undo mos a ía que, son muy dis- in as en unas egiones del sis ema ne ioso, de lo que son en o as. La unidad apa en e, que desde el pun o ana ómico p esen a el sis ema ne ioso; unidad que po o a pa e pod ía se muy discu ida, ya la que se pod ían p esen a mul i ud de epa os, desde el pun o de is a isiológico, es una mul iplicidad uncional, la que acusa; bien ma cada, es e sis ema. No solamen e po lo que a las células cons i uyen es de su ex u a se e ie e; sino ambién, po lo que a las unciones encomendadas a cada pa e hace elación. I 1 - 68- - 69- ;1 Los cen os del sis ema ne ioso, llamados de ep esen ación, ienen la unción apa en e, de ínco - pa a a su es uc u a molecula , en sus células, odas las huellas de la ene gía, que ac uando sob e los sen idos, ienen allí el pa aje, donde ealizan la in eg ación somá ica, en al o ma, que, es as huellas pueden se e ocadas, o es a in eg ación somá ica puede se esu gida , po di e sos caminos, en e ellos po lo que se ha llamado «la olun ad del suje o», en el homb e. Es á ue a de luga , el que discu ié amos aquí cuan o a es as cues iones ci adas se e ie e. Hagamos cons a el hecho cie o, de que en de e minadas pa es del sis ema ne ioso, llamadas cen os de ep esen ación, exis en mejo y en más p opo ción, que en ninguna o a pa e del sis ema ne ioso, la posibilidad de ek o a huellas, si así se quie en llama ; y si no, simplemen e esiduos de acciones eje cidas po las ene gías del medio ambien e a a és de los sen idos. Es e hecho innegable pe mi e sos- ene , den o de nues a doc ina, que sus en amos en el día de hoy; que, la unción p imo dial de los cen os de ep esen ación es in eg a somá icamen e, co po almen e, ma e ialmen e, en la o ma que sea, las acciones que las dis in as modalidades de la ene gía p oducen allí; habiendo caminado p e ia- men e, a a és de los sen idos. Es o es, cap adas en los ecep o es ne iosos ex e io es, es as acciones o es ímulos de la ene gía, al llega a los cen os de ep esen ación, son in e- g adas somá icamen e, en o ma al que, pueden ol e a apa ece los es ímulos, que las p oduje on, en una o ma a enuada, que designa emos con el nomb e de « ecue do». El ecue do es siemp e, po iel que sea, una i na- gen bas an e aga de la ealidad, a pesa de cuan os elogios, can os y di i ambos se hayan consag ado a exal a la cla idad, b illan ez, exac i ud y ni idez de los ecue dos. Y es que, no puede se lo mismo el co e de la ene gía ne iosa, p oceden e de un es ímulo del mundo ex e no, que la co ien e, que pueda su gi naciendo de una huella. En los cen os de ep esen ación pa ece se es a unción ín eg ado a de ene gías, en o ma somá ica, la única unción, que les es á encomendada. Pe o es muy posible que, las in es igaciones de 10 po eni descub an ac i idades, más amplias, a es as pa es del sis ema ne ioso. De odos modos, con 10 dicho has a aho a, se comp ende pe ec amen e, que la pe sonalidad psí- quica de un suje o, ha de es a dada po la in eg al esul an e de la suma de las in eg ales de sus cen os de ep esen ación, más las in eg ales de la especie y del g upo acial. Pe o, aho a debemos eco da , y ene bien p e- sen e que, hemos conside ado como unción ca ac- e ís ica de lo o ganizado y i o, la in eg ación so ná ica de ene gías, y po consiguien e, nada nue o -70 - -71- apa ece en los cen os de ep esen ación, que no haya exis ido, an e io men e, no ya en cualquie se plu i- celula , sino ambién en una simple célula; y aún más, en la ma e ia amo a, pe o o ganizada y i a. Teniendo es o p esen e, end emos que deci , pa a de ini exac amen e la pe sonalidad psíquica del homb e, que es á cons i uida po la suma de lo que se i ió psíquicamen e, más las in eg ales de odas sus células o gánicas, pe enezcan o no al sis ema ne ioso, y de odos sus plasmas. Cie o que, en meno g ado, es os úl imos que 10 que se mencionó p ime amen e, pe o de ninguna mane a ep esen an un ac o desp eciable; y además que, en la unidad del se i o, de ipo me azoo.i y do ado de sis ema ne ioso; la unidad del se i o obliga a conside a odos los ac o es, que en ealidad le cons i uyen. Y que no solamen e ienen alo bio- lógico; sino ambién psíquico, po que el psiquismo de un se i o; aunque és e sea el homb e, no es á dado, únicamen e, po las ac i idades de su sis ema ne ioso; sino po las ac i idades de odo su o ga- nismo en o al y en conjun o. En i ud del p incipio undamen al, mencionado an e io men e, es posible que, odo el mundo de una especie i a, 1Jsob e odo si co esponde al mismo g upo acial, ma che í mica 1Jpa alela- men e, en cuan o a ideas, sen imien os 1Jgus os; 1J se hace posible el hecho, egis ado múl iples eces, de que expongan los mismos pensamien os simul áneamen e, homb es si uados lejos uno de o o,1J que no se comunicaban. .. 1 Se deduce, como consecuencia lógica de cuan o hemos comen ado, en los pá a os an e io es, que, en cada especie animal, y en cada g upo acial, que i an en ci cuns ancias análogas, la e olución y desa ollo de los indi iduos ma che í mica y uni o - memen e, en la inmensa mayo ía de los indi iduos de la especie; po que es ando cons i uido po sis emas in eg ales de ene gía, en el sen ido que hemos dado a es os ocablos, en es e abajo, odas cons an, ap o- ximadamen e, de los mismos sis emas y dispues os ellos de mane a semejan e; po lo que an e los es í- mulos del medio ambien e, eacciona án; si no de una mane a exac amen e igual, o zosamen e, casi idén- ica; esul ando po ello odas las mani es aciones i ales y odas las acciones de una especie animal, del odo semejan es, en cada uno de los indi iduos de la especie. -72- - 73- Solamen e se di e encia án aquellos casos ex e- mos, en qUé po coincidencias ambien ales, du an e la go iempo, hayan es ado some idos a in lujos ex e io es dis in os. Y po es o, puede ocu i que, en cada especie haya di e enciaciones de indi iduos y de g upos aciales, que desa ollan capacidades di e- en es, de las que pueden ealiza o os de la misma especie, y dis in o g upo acial. Pe o, la inmensa mayo ía ma cha á de mane a pa alela y uni o me, en su desa ollo co po al, in elec ual y mo al, yaun es é ico. Y po es a azón las A es de cada época ienen un sello ípico, que ca ac e iza el desen ol i- mien o in elec ual y los gus os a ís icos de la época. También nos explican las an e io es conside a- ciones el hecho, obse ado ei e adamen e, en cual- quie a de las mani es aciones de la Ciencia o de la Filoso ía, de que las mismas ideas su jan a la ez, o casi simul áneamen e, en a ios homb es. si uados lejos unos de o os y que no se comunicaban; bas- ando pa a ello, el que pe enecie an al mismo g upo acial, y al mismo ipo de cul u a. Únicamen e en el caso, de que aun pe eneciendo al mismo g upo acial, el ipo de cul u a sea di e en e, no se pod án da las mismas coincidencias ideológi- cas; como ampoco se pod án da cuando pe ene- ciendo al mismo ipo de cul u a, se a e, sin emba go, de homb es acial men e di e en es. Y ello iene una ascendencia ex ao dina iamen e conside able, no sólo en el campo de la Psicología; sino ambién en el .. de la Sociología, en el de la His o ia y en el de la Polí ica. Los homb es pe enecien es a los mismos g upos aciales, han adop ado en cada época o ganízaciones sociales y polí icas, muy semejan es, que no han podido p ospe a , cuando han in en ado se copiadas, po aquellos o os suje os, que pe enecían a azas dis in as, o a g ados de cul u a di e en es. Y es o es aSÍ; po que el cue po del homb e ep esen a, como hemos dicho mul i ud de eces, in eg aciones so ná- ícas de ene gías, dispues as en mul i ud de sis emas, o denados y coo dinados, de modo especí ico, y que ienen que eacciona de mane a, po consiguien e, especial y di e en e, según el g upo acial a que pe e- nezcan. y es as di e gencias aciales se hallan ambién en odos los g upos aciales de odas las especies animales y ege ales; po que al in y al cabo, las di e enciaciones so ná icas ex e io es, que han se ido al hom b e pa a la clasi icación de los g upos aciales de una especie, co esponden, inde ec iblemen e, a modalidades dis in as de los sis emas ene gé icos somá icos, lab ados po las ue zas na u ales, a a és de la se ie de los iempos. W;,,€!Ji,; .. 4i l i i},,;U#ihUJ)!X!JW.JXiUiJ.UIUJI.iIUiILiISldl.iJC••••.• l_Z.a.UIJJlJ •..• :•.• :-.¡",.., ~:.:p, •• 2•• ' ----------------------- - 74- - 75- E ec i amen e, mien as el mundo sea mundo, y los iem pos anscu an, las ue zas na u ales seguí- án in eg ándose ene gé icamen e, como ambién se desin eg an en o os aspec os, en que se puede consí- de a a la ma e ia y a la ene gía. Pe o hoy, deseamos sólo ocupa nos de es e aspec o de inido, con que se nos apa ece eó icamen e, an e noso os, el mundo de lo o ganizado. Fa almen e, ha de segui la ma e ia i a in e- g ando somá icamen e las modalidades de la ene gía, que ac úen sob e ella. Pe o es a in eg ación somá- ica de la ene gía, no signi ica, en modo alguno, que el indi iduo i o, cons i uido de ma e ia o gani- zada y i ien e, ha de segui cons an emen e y en se ie inin e umpida, p og esando y pe eccionándose somá icamen e, y en sus ac i idades in elec uales, mo ales, e c. Pues muy al con a io; deci que el se cons i uido de ma e ia o ganizada es p od uc o de in eg aciones somá icas de la ene gía, no es de ningún modo una a i mación, que en añe que, es a ín eg a- ción somá ica p oduzca pe eccionamien o cons an e y en se ie inde inida; po que el concep o de pe eccio- namien o es una cosa ela i a, que no iene nada que e con las ac i idades de las ue zas na u ales, que no se p oponen al ac ua inalidad alguna; y pe eccionamien o supone un concep o de inalidad. Tampoco signi ica p og eso, en sen ido de pe ec- cionamien o. La in eg ación somá ica de ene gía no iene que e nada con el ca ác e de e olución p o- g esi a; si p og eso equi ale a pe ección; po que en onces el p og eso i~ne un ca ác e ela i o y de inalidad de e minada, que es absu do a ibui a las ue zas de la Na u aleza. La pe ección y el p og eso implican una di ección o una endencia a se i pa a algo más ú il y mejo , y en cambio la íug ación somá ica de ene gía no iene o o signi icado que, el de suma de huellas o modi icaciones que la ene gía p oduce sob e lo o ga- nizado, y es a suma de huellas o modi icaciones, que en de ini i a son in eg aciones somá icas de ene gía, ac uan es sob e lo o ganizado, an o pueden conduci a un sen ido p og esi o de la o ganización, como a un sen ido eg esi o, como a un sen ido lesional o des uc o de la ma e ia o ganizada y i a. Del mismo modo no signi ica la in eg ación cons an e, y en se ie inde inida de ene gías un aumen o de capacidad del se i o, en un sen ido De la doc ina expues a has a aho a, se deduce que, la e olución in eg al ene gé ica, es inde inida. Pe o de ningún modo que, es a e olución in eg al ene gé ica signi ique siemp e 1] cons an emen e p og eso 1] pe eccionamien o del se , ni ampoco aumen o de su capacidad. Po odo lo cual, la e olución in eg al de la ene gía puede ene un ca ác e eg esi o 1] des uc o . - 76- -77- de e minado, pues la capacidad es ambién un concep o ela i o. y del esul ado de las ue zas na u ales in eg adas so ná ícamen e en el se i o, puede esul a un aumen o de su capacidad uncional, en un sen ido de e minado; pe o del mismo modo puede acon ece que, ocu a una me ma en esas capacidades. Las ene gías y ue zas na u ales, p oduciendo modi icaciones so ná ícas se in eg an, sin endencia ni inalidad ninguna, y 10 que esul e en sen ido de pe eccionamien o o eg esión de mayo capacidad uncional o de me ma, eso es cosa que, las ue zas na u ales no ienen en cuen a al ac ua . Y esul a, en de ini i a, de mul i ud de ci cuns ancias, que con- cu an, no sólo en un momen o de e minado; sino en la gas se ies de momen os, y además en elación al aspec o uncional, en que noso os, los homb es, lo conside emos. Las ans o maciones expe imen adas po nume- osos ó ganos de animales e es es y ma inos, du an e los millones de años de su exis encia en el plane a, p ueban es as a i maciones, que acabamos de hace . E ec i amen e, los pies son mejo es pa a anda , pe o las ale as son mejo es pa a nada . Los que a o ia on sus pies y desa olla on ale as, o los que a o ia on ale as y desa olla on pies, no podemos ace a a pensa cuándo hicie on mejo , si no nos e e- imos a la unción, que deseamos pudie an' desempe- ña con el ó gano, que úl imamen e desa olla on. Finalmen e, la in eg ación somá ica de ene gía, iene a menudo un ca ác e des uc o , como 10 obse - amos sob e odo, bajo la acción de las adiaciones de los ayos X o del adium: pe o ambién de la luz, de la elec icidad y de las adiaciones é micas. Y po ello, es a menudo mo i o de en e medad y de mue e. La mue e apa ece como una in eg ación de ene - gías, que si en los p ime os años de la ida conduje on a o i ica el se , suponiendo que no ac ua an nunca pa olágica nen e, después le conducen a la decadencia y uina. Si como hemos is o en los pá a os an e io es, la in eg ación so ná íca de ene gías no iene siemp e un ca ác e p og esi o de pe eccionamien o; sino que po el con a io, muy a menudo puede ene , y de hecho iene, como consecuencia de sus acciones, ca ác e eg esi o y aun Iesio ial: podemos i nagí- na nos que, en odo se hab á momen os, en el cu so de la ida, en que la in eg ación somá ica de ene gías pueda conduci a una e olución de ipo p og esi o, y a un aumen o de la capacidad uncional del indi iduo. Pe o las mismas modalidades de la ene gía, en o as ci cuns ancias de iempo yde can idad, pod án po el con a io lle a el o ganismo a es ados eg esi os, e incluso, a p oducí le lesiones de ipo degene a í o y de o a na u aleza. ~ s•••••••••••••••••• ~---------------------------------- - 78- - 79- El e ec o, que la in eg ación somá ica de ene gías, p oduzca en un suje o de e minado, adop a á moda- lidades muy dis in as, según las ci cuns ancias que concu an en cada momen o. Además, es p eciso ene muy p esen e que, en el se i o es as ci cuns- ancias a ían cons an emen e en cada momen o de su ida; y, po lo an o, lo que en el pe íodo de la ju en ud e a bien sopo ado, ole ado y aun bene i- cioso, llega a se pe judicial en la senec ud. Las cualidades asimila o ias y desasimila o ias de abso ción y de exc eción del in iduo i o, a ían an o en las dis in as épocas del año, que ene gías ísicas y químicas p oducen e ec os o almen e di e- en es, bene iciosos o pe niciosos, en los dis in os momen os de la ida de un indi iduo i o. La ejez y la mue e, excluyendo oda en e medad, se nos apa ecen en es a doc ina, que hoy exponemos al conocimien o público, como una a alidad i ielu- dible e ine i able, debido al ca ác e p opio y ípico, y a las no mas odas, que igen el mundo de lo o ganizado y i o. Las mismas modalidades de la ene gía, que ín e- g a on la ida, son las que a iando las ci cuns- ancias conducen a la mue e del indi iduo. Y, odo ello se p esen a en cada especie animal y ege al, en momen os bien señalados; de mane a especí ica, con a eglo a los sis emas in eg ales de ene gía, que ca ac e izan a la especie, y al g upo acial del se i o. En ejecemos y mo imos a almen e, sal o en e - medad, en aquella echa, en que con a eglo a los sis emas ene gé icos, que ca ac e izan a nues a especie y a nues o g upo acial, nos oca ago a las posibilidades de desa ollo de los se es de nues a especie. Así apa ece an e noso os el p oblema de la ejez y la mue e, en es as nues as concepciones eó icas del mundo de lo o ganizado. De acue do con nues as concepciones del mundo de lo o ganizado, ambién las especies, alcanzan como el indi iduo una cúspide en su desa ollo lJ después sob e iene en ellas la decadencia lJ la desapa ición. Es lógico que, si la in eg ación somá ica de ene - gías no conduce, en odo momen o, y de modo cons an e a una e olución p og esi a, y de mayo capacidad y pe eccionamien o, en las unciones y en el indi iduo, del mismo modo, ampoco en las espe- cies ege ales o animales podemos admi i la e olu- ción p og esi a, pe sis en e e inde inida. Hemos ya conside ado, cómo es ci cuns ancial el hecho, de que la in eg ación somá ica de las acciones, que la ene gía p oduce sob e el se o ganizado y i o, conduzcan a un pe eccionamien o del indi iduo; y hemos ambién examinado, cómo es posible que, conduzcan a la decadencia y a la uina, e incluso a la -92- - 93- (1) T. H. Mo gan. The. scíen i ic basís o e olu íon, concep os neo i alis as, que muy a menudo pod ían deso ien a , o e asa . las in es igaciones pa a el escla ecimien o de nume osos p oblemas, que a ec an a los se es i os. Pe o, si epa amos un momen o, con se enidad, y si uación de ánimo impa cial, sob e las doc inas b e ísimamen e mencionadas, econoce emos, en p i- . me luga , que el concep o o ali a io biológico Y isiológico, que man iene Haldane, es de un alo p ác ico incalculable, en la in es igación isiológica, y es un hecho cie o e indudable, lo que le si e de núcleo a su pensamien o y a su esis cla a y concisamen e desa ollada, en el lib o mencionado. Igualmen e es innegable, que los p ocesos i ales no pueden se odos. en el día de hoy, explicados, po i ud de ac i idades ísicoquímicas, den o de los conocimien os que poseemos. y que, po lo an o, se ía p uden e deja los sin una explicación ísico- química, limi ándonos a la a i mación ca egó ica de la imposibilidad de comp ende lo s sa is ac o iamen e, den o del ma co de las ciencias ac uales; pe o de ninguna mane a conside amos que, ello nos pueda au o iza , en buena lógica cien í ica a admi i ue zas ex añas, más que en el e eno de la posibilidad; pe o nunca en el campo de la ce eza; po que muchos de ellos, acaso en lo po eni , engan explicaciones ísicoquímicas sa is ac o ias; Y o os, cuando se conozcan nue as modalidades de la ene gía. En cuan o a la concepción mecanicís a pu a Y es la e olución men al del zoólogo de la Uní e - sidad de Leípzig, Wol e eck, que desde el campo del mecanicismo pu o ha e olucionado al neo i alis no: exponiendo las azones, en la in oducción de su lib o, sob e «Fundamen os de una biología gene al», publicado ecien emen e en Alemania. Es a co ien e neo i alis a, se ha man enido po la mayo pa e de los con e encian es de Gí o d Lec u- es. Solamen e el p o eso Hogben en su con e encia sob e «La na u aleza de la ida», dada a pe ición de la Asociación B i ánica, po su sección de Fisiología; man iene un pun o de is a pu amen e mecanicis a, que desen uel e más a de en su lib o «La na u aleza de la ma e ia i a», desa ollándola ampliamen e y comba iendo las doc inas neo i alis as y holicis as y especialmen e las ideas sus en adas po el p o eso Haldane. El amoso biólogo no eame icano T. H. Mo gan, en su lib o publicado, es e mismo año (1), man iene el c i e io de que, pa a explica los p ocesos de los se es i os, más que las doc inas i alis as, ma e ia- lis as o mecanicis as, lo que impo a, es econoce el hecho, de que el mecanícísmo ha sido magní icamen e ecundo en la in es igación de los p ocesos i ales y en el p og eso de nues os conocimien os ace ca de los se es i os. y en es e sen ido apa ece como muy supe io a los .---__ :.u ---------------- - 94- - 95- ce ada, que man iene el p o eso Hogben , hab ía que pone los mismos epa os, que al neo i alísmo de D íesch: po que no pudiéndose explica odos los enómenos que se clan en los se es i os, den o del mecanicismo y de e minismo de las ciencias ísico- químicas ac uales, se nos p esen a como posición más jus a la de una skepsis p uden e; imaginando que, posiblemen e muchos i án eniendo en los años eni- de os explicación ísico química su icien e y sa is ac- o ia; pe o o os quizás sigan muchísimos años y siglos, sin que se encuen e una explicación cien í ica, que sa is aga a la in eligencia humana. Pe o cuando Hogben se coloca en si uación aná- loga a la de Mo gan, a i mando que el mecanicismo ha apo ado las explicaciones sa is ac o ias y cien í- icas a los p oblemas biológicos, que hoy podemos explica de es a mane a; no podemos menos de es a con o mes con ellos, y p oclama que, el mecanicismo como mé odo de in es igación en las ciencias bioló- gicas, es un p ocedimien o magní ico, y más, cuando se asocia al concep o biológico o ali a io, de endido po Haldame. Pe o, odo es o que enimos discu iendo, como se e, cae bas an e lejos de nues a doc ina sob e los undamen os apa en es del mundo de lo o ganizado; pe o e a indispensable que noso os, en es a ocasión, hicié amos el esumen p eceden e cle las doc inas ilosó icas, biológicas de más impo ancia y más boga en la ac ualidad. Nues a concepción biológica, man enida en el día de hoy, iene un aspec o ilosó ico indudable, y un con enido o iginal, que no hemos de enca ece noso os; pe o que nos lle a, po eso mismo, a echaza algunos de los axiomas de la biología ac ual; sin que engamos su icien es p uebas expe i- men ales pa a comba i los, y haciéndolo solamen e, po i ud del mé odo incluc i o, y a la ez deduc- i o, que nos ha lle ado a elabo a las concepciones biológicas man enidas an e io men e. De en e los p incipios undamen ales, admi idos en biología, y a acados po nues a doc ina, amos a examina , en p ime luga , el que se e ie e al hecho de la c eación de la ma e ia i a. Se admi e, desde los amosos expe imen os de Pas eu , comba iendo la gene ación espon ánea, que las ue zas ísicoquímicas de la Na u aleza, en los iempos ac uales, no e an capaces de modo espon- áneo, de c ea ma e ia i a; pe o los descub imien os de los iempos mode nos, mos ando las ac i idades de ma e ia i a, no o ganizada en o ma celula ; ales como po ejemplo: los ul a i us y los bac e ió agos. ponen de mani ies o, de moclo bien cla o que la ida no su ge, ni su gió segu amen e en el plane a, en o ma de se es unicelula es o plu ícelula es. sino en ma e ia i a amo a, que p og esi amen e poco a poco se i ía o ganizando has a llega a o ma se es celula es. y la mane a de cómo después han ido su - giendo en el plane a las dis in as especies de animales - 96- - 97- puede e se en cualquie manual de Biología y Geología. Pues las especies mue as han dejado sus huellas en los es a os del plane a, co espondien es a la época en que i ie on. Po las azones an e io es, noso os no podemos admi i , ampoco como exac as las ci as que asignan los zoólogos y geólogos a la ida en la Tie a; calcu- lando sob e lus más an iguos ósiles, encon ados en las capas del algonkiu n. pues la ci a dada de mil escien os millones de años, es con segu idad ex a- o dina iamen e co a, pues o que, la p ima ia ma e ia i a yaun los se es unicelula es, po su p opia na u aleza, no podían deja huellas ósiles de ninguna clase. Esa ci a co esponde segu amen e a los p ime os ósiles, de mane a ap oximada. Igualmen e que la de quinien os millones de años, a los p ime os e e- b ados, yla de cincuen a millones de años a los p ime os mamí e os. Y aun casi segu amen e, es as ci as son excesi amen e co as ambién; pues se ha podido demos a que, huellas de equinode mos y moluscos se hallan en pe íodos de la ida del plane a, que quedan a ás de nues o iempo en unos mi! quinien os millones de años (1), Wol e eck. Po o a pa e, la exis encia del cue po de la ie a, Como plane a o mado, ha sido calculada po Edding on , en cua o o cinco billones de años; si bien (1) Wol e eck. loco ci a . se c ee que en esa época el plane a e a azoico. Na u almen e, que es e azoísmo no quie e deci abíoís no: pues o que, como enimos sos eniendo, las p ime as ases de la ida se desa ollan en o ma de ma e ia a no a, no osílízada, ni osilizable. No nos in e esa ya a a de sabe cómo apa ecie on las dis in as dinas ías de animales sob e la supe icie del plane a, ni qué ci cuns ancias las acompaña on, ni cómo se o iginó el cambio de dinas ías zoológicas, po que odo ello cae ue a de nues o ema ac ual. El que has a hoy no haya sido posible ab ica , en un labo a o io ma e ia i a, no es objeción de peso, pa a cuan o decimos; pues únicamen e signi ica que has a el día ac ual el homb e no ha sido capaz de ab ica sus ancias a no as o con mo ología, que ac úen como ma e ia i a. Se ab ican g an núme o de sus ancias o gánicas, que exis en en los se es i os; yaisladamen e se ab ican ambién po las ue zas na u ales. de modo espon áneo, en odas las supe icies del plane a, en sus g ados más sencillos, como se ep oducen en los labo a o ios las o mas de las células, po simple ac i idad ísicoquímica. Pe o no debemos ol ida que, la ida no puede esul a , 1J po consiguien e un se i o ampoco, si no es en medio adecuado, donde pueda desa olla sus ac i idades sob e el medio ci cundan e, ínco po- ando ma e ia, ans o mándola, yexc e ándola, y es o es lo que al a y al a á en los labo a o ios, no sabemos has a cuándo. 7 .. { - 98- De odos los modos, con iene hace esal a que, pa a que el homb e conocie a odos los mecanismos po los cuales se ha llegado a la c eación de las espe- cies ac uales, hubie a sido necesa io, que un homb e con la cul u a mínima, po lo menos igual a la ac ual, de un es udioso de la biología y de la geología, hubiese seguido odos los cambios de la ida en la supe icie del plane a, du an e los cua o o cinco billones de años, que Edíng on asigna a la ida de la Tie a. Y que con ase es e homb e hipo é ico con el ma e ial necesa io, pa a in es iga cómo se iba desa ollando la ma e ia i a y los se es i os odos, has a llega a las especies ac uales. Un segundo pun o, que en nues a doc ina me ece que se mencione, es el que se e ie e a la admisión eó ica, no demos able en odo caso de una mane a obje i a, de que oda modalidad de ene gía, ac uando sob e la, ma e ia i a, deja una huella, o eng a na, que llama ía Bleule (1). Hecho sólo demos able de una mane a e minan e en los g andes auma ismos mecánicos, o en las g andes adiaciones luminosas ac ínicas, calo í icas o adioac i as; pe o no demos- ado obje i amen e; aunque lógicamen e admi ido, cuando es as adiaciones ac úan en meno in ensidad. Desde un pun o de is a pu amen e eó ico, se debe admi i que, huellas mínimas hab án sido p o- ocadas po la acción de las ue zas ísicas, incluso (1) Bleule . Die Na u gesích e de Seele und ih es Bewus s- we den. - 99- químicas. Y así, podemos pone como ejemplo la huella e ec i a y eal, bien demos able, po que es conscien e pa a noso os, que nos dejan los ayos luminosos e lejados en un obje o cualquie a; pues lo p ueba la imagen isual, que gua damos en nues o sis ema ne ioso, en la o ma que ello sea, y que no es p eciso discu i aho a. Y la ib ación de un obje o p o ocando la ondulación del ai e, con ene gía mínima, deja una huella ambién en nues o sis ema ne ioso, como ocu e con odas las palab as conocidas que oímos. No es, pues, más que g ado de in ensidad, lo que exis e en e unos casos y o os, y modalidad de huella di e en e. Fal ando, po consiguien e, pa a mos a las en o os ejidos y apa a os del o ganismo las écnicas adecuadas, pa a hace la demos able; pe o no puede cabe duda, e lexionando sob e la cues ión, de que odas las modalidades de la ene gía, que hie en nues o o ganismo dejan en él una huella mínima, o g ande; la inmensa mayo ía de las eces no pe cep ible, pe o no po ello menos eal. y del mismo modo que en nues o o ganismo, en oda la ma e ia i a, desde que se c eó. Y en es e hecho undamen al descansa e dade amen e, oda nues a doc ina, expues a hoy, sob e los unda- men os apa en es del mundo de 10 o ganizado. La huella signi ica en ealidad una cie a inco - po ación de ene gía a la ma e ia i a, la cual es dispues a, o denada, sis ema izada y o ganizada, po -100 - -101 - i ud de odas es as huellas, que cons an emen e es á expe imen ando; pudiendo, po consiguien e, a i ma que al cual se nos mani ies a, puede ella conside a se como una in eg ación somá ica de las ue zas que la hi ie on y la lab a on, edi icándola del modo como se nos apa ece, en el momen o que la es udiamos. Es e concep o, p imo dial pa a la comp ensión de nues a doc ina, de que la ma e ia i a ha sido c eada, elabo ada, abajada, o denada y dispues a, po i ud de las acciones de las dis in as modalí- dades de la ene gía que ac ua on sob e ella, lo consí- de amos como cla e, pa a comp ende odo el es o de la doc ina. Dispues a la ma e ia i a; po i ud de las accio- nes de las dis in as modalidades de la ene gía, en la o ma en que se encuen a en un momen o de e mi- nado, o zoso es pensa que, igualmen e las ene gías que ac úen en lo po eni , sob e ella, i án nodí icán- dola, cambiándola y pedeccionándola, unas eces y deg adándola o as, de acue do con las ci cuns ancias especiales en que se encuen e, has a desapa ece como al ma e ia i a, ol iéndose a inco po a al eino mine al, de donde salió p imi i amen e. Bien COl1l0 indi iduo de ma e ia i a amo a, o ya como indi iduo de una especie de e minada. Es a concepción de la inco po ación de las accio- nes de la ene gía en sus dis in as modalidades, p o- ocando modi icaciones en los disposi i os somá icos de los se es i os, es ambién un pun o undamen al de nues a eo ía, sob e los undamen os apa en es del mundo de lo o ganizado. Y ambién es esencial pa a comp ende la e olución somá ica y psíquica de los se es i os, no solamen e como indi iduos; sino como especies biológicas. Pe o ya, en es e momen o, nues a concepción biológica de 10 o ganizado se pone de acue do con la mayo ía de los au o es, que han esc i o sob e es as cues iones, en los iempos mode nos, y nues a o o- doxia cien í ica en es e e eno es comple a. Unicamen e no es án con i madas en absolu o nues as a i maciones sob e la he encia de los ca ac- e es adqui idos. Pe o, p eciso es ene ambién aquí en cuen a que, la ciencia de la he encia es muy ecien e y el núme o de expe imen os y de ín es í- gaciones: aunque g andísimo en núme o, oda ía muy educido, pa a pode explica o as cosas que la ansmisión de los ca ac e es imp esos a una, o odo lo demás escien as y pico gene aciones de d oso ila nelanogas e . Solamen e, al habla de la unción in eg ado a de modalidades de la ene gía, asignada al sis ema ne - ioso, pod ía apa ece a en u ada nues a opinión, an e los psicólogos, sin una g an o mación biológica; pe o en el e eno de una psicología cien í ica, c ee- mos que, no debe me ece nues a concepción nin- guna c í ica se e a, y que puede admi i se ácilmen e, sin epa os conside ables; pues o que es la mane a co ien emen e acep ada po nume osos psicólogos y -102 - -103 - isiólogos , pa a juzga de las ac i idades del sis ema ne ioso. Con la sola excepción de los que no hayan caído en cuen a, de que cap a es ímulos, es cap a ene gías, odos los demás acep a án de buen g ado la doc ina expues a. *** na u ae, la is conse a ix, y la is o ma i a; y en esumen sob e la is i ae. Aspec os di e en es de se conside ados, lo que noso os hemos llamado «sis- emas somá ico s ín eg ado es de las modalidades de ene gía», que han ido elabo ando, conse ando, o - mando y man eniendo i o lo o ganizado. N ues a concepción sob e la en e medad deducida de nues a eo ía sob e los undamen os apa en es de lo o ganizado y i o, no es á en oposición con nada de lo admi ido ac ualmen e como hechos cie os, en el e eno de la Pa ología. Solamen e los unda- men os de la doc ina biológica, que sus en amos, son lo o iginal y nue o, en es a mane a de concebi la en e medad. Tampoco es chocan e, ni puede so p ende nues- a concepción de la e apéu ica de la en e medad, pues es pu amen e hipoc á ica, y o almen e limpia de ideas ex añas al campo de la Medicina clásica, en es e aspec o de la ac uación del homb e, pa a cu a sus en e medades; si bien choca á algo con las ideas de los jó enes médicos, que salen de las Escuelas o iciales de la Medicina, dando un alo excesi o a los emedios a macológicos, y muy escaso a odos los o os medios de cu a , eniendo un concep o incom- ple o ypoco exac o ace ca de las ue zas biológicas, como ac uan es pa a de e mina la cu ación de las en e medades, po no habe adqui ido en la época escola un concep o conc e o sob e la is medica ix *** Debemos aho a, e minada la exposición de nues- a esis, y ealizada su c í ica suma ísima, da cuen a pa a cumpli con la cos umb e, de las más impo - an es no edades, acaecidas en la ida de nues a Uni e sidad, du an e el cu so que ha e minado. En la Facul ad de Medicina, había cesado en el ca go de Decano. en los úl imos días del cu so an e- io , el que en es os momen os iene el hono de di ígí os la palab a, y pa a sus i ui me, eligie on mis compañe os de Facul ad, al ca ed á ico de Fisiología, don Lo enzo To emocha Téllez; de cuyas ac i idades espe an g andes bene icios pa a la Facul ad. Al p esen a la dimisión i e ocable del ca go de Decano de la Facul ad de Medicina de Valladolid, me cabía la sa is acción p o unda de habe [labo ado en los es años, en que desempeñé el ca go, de un modo an in enso y e icaz, po el p og eso y p es igio de la misma, que pude log a que [se edi ica a el pabellón de Obs e icia, do ando de una clínica a la Facul ad de Medicina; que si educida, no es a en ajada po ninguna de las ac uales Facul ades de Medicina de -104 - -105 - España, pe mi iendo una enseñanza su icien e pa a las necesidades del médico gene al. Del mismo modo se edi icó, en ese iempo, el pabellón de aislamien o de en e mos . ube culosos, le an ado en los ja dines del P ado de la Magdalena, el cual quedó e minado en Mayo de 1934; [siendo eci- bido pos e io men e a mi dimisión po la Uni e sidad; po que la mue e del a qui ec o seño Cuad ille o, e asó los ámi es legales. En el in e io de la Facul ad, se hicie on ambién muy impo an es e o mas, y nue as ins alaciones, en esos es años; pues se c ea on, en p ime luga , una biblio eca mode na, con las p incipales e is as de ca ác e gene al, edac adas en los p incipales idiomas cul os: ancés, inglés, alemán, español e i aliano. La mode nísima ins alación de adíodiag- nós ico y adio e apia, una de las mejo es de odas las Facul ades de España, ué mon ada ambién en esos es años, y además se mode niza on las ins ala. ciones de los qui ó anos de Pa ología Qui ú gica y Gínecología. Toda ía nos ué a o able la o una en o as ges iones, pues log amos que el Excmo. Ayun a- mien o de Valladolid, nos cedie a odo el es o del P ado de la Magdalena, pa a u u as edi icaciones, que amplíen las ins alaciones de la Facul ad de Medicina; y dejamos comenzado y ges ionado odo cuan o se e ie e a los p ime os ámi es pa a le an a un nue o edi icio en en e de la Sala de Disección, al o o lado de la ca e e a, con des ino a un Ins i u o de Ana omía Pa ológica y Medicina Legal; habiendo aco dado la Jun a de Gobie no, que p esidía el Rec o seño To e Ruiz, en aquella época, una p ime a sub ención de 100000 pese as; y el Excmo. Ayun a- mien o de Valladolid, 50.000; esis iéndose la Dipu- ación p o incial. en aquel año, a concede o as 50.000. Fal ando sólo el ámi e de que el Es ado conceda el 60 po 100 más del o al del p esupues o, pa a que puedan inicia se las ob as. Aún conseguimos o a en aja impo an ísima. Alcanzamos del Minis e io que la consignación de Clínicas se aumen ase de 95.000 a 200.000 pese as anuales, si bien noso os no pudimos adminis a es a ci a, que en cambio ha u ilizado desde el p ime momen o nues o suceso en el decana o. Es de espe a que lo más p on o posible pueda con a nues a Facul ad de Medicina no sólo con ese magní ico pabellón; sino con o os a ios, con que debe se ampliada, y las nue as clínicas mode nas, de que an necesi ada es á. De al ascendencia e impo ancia es la cues ión, que hoy que las au o idades odas de Valladolid, concu en a es a ies a solemne de nues a Uni e - sidad, me c eo en el debe de llama su a ención sob e la g a edad de los iempos, que se a ecinan a nues a ciudad y a nues a Uni e sidad. He enido el al o hono , en el cu so pasado, de que -106 - -107 - se me in i a a po p o eso es, escola es y Colegios médicos, pa a da con e encias en las Facul ades de Medicina de Salamanca, Valencia y San iago, lo que me p opo cionó ocasión de ap ecia , con e da- de a y consolado a so p esa, los eno mes p og esos ealizados po es as Facul ades de Medicina. Salamanca, después del aslado de la Facul ad de Ciencias, al Palacio de Anaya, ha dedicado odo el an iguo edi icio, p e ias ace adísimas e o mas, a ins ala sus cá ed as no clínicas, de la Facul ad de Medicina, habiendo quedado en si uación muy supe io a las nues as, y ha enido aún capacidad de emp esa pa a edi ica un pequeño Ins i u o Ana ómico, pe ec o den o de sus posibilidades. Valencia inaugu a á, en el p óximo cu so, un eno me y monumen al edi icio de nue a plan a, que la coloca á en sus ins alaciones no clínicas, a la cabeza de las Uni e sidades de p o incias; y ya es á en ma cha el p oyec o de aumen o de las Clínicas, con nue o Hospi al adjun o. y San iago, mi muy que ida Uni e sidad de inicia- ción p o eso al, me ma a illó con sus nue as ins ala- ciones, que hacen de ella la mejo do ada de odas las Uni e sidades de p o incia. Cada p o eso cuen a con ins alaciones p opias de ayos X, consul o io y labo- a o ios, lo que pe mi e al ca ed á ico un endimien o imposible en nues as es echeces y al a de espacio. Y, con habe se desa ollado de ese modo, oda ía la han sob ado ene gías, pa a ealiza la emp esa, me i o ia en ex emo, de c ea , y le an a de nue a plan a, en pin o esco y delicioso pa aje, una esí- dencia de es udian es, modelo en su géne o. Hoy, no se puede ses ea en los ca gos de ca e- d á icos; y menos en los pues os de mayo esponsa- bilidad; y así lo en ienden odas las Uni e sidades. Mad id ab e es e cu so su nue a Facul ad, pa a las asigna u as no clínicas; Se illa inaugu a la suya después del incendio, que la des uyó; G anada ab e unas nue as y magní icas clínicas, y Za agoza piensa en c ea una ciudad Uni e si a ia. Pa a peo sue e de Valladolid, odas las p o in- cias de su dis i o uni e si a io cuen an con mejo es ins alaciones clínicas que la Uni e sidad. Bas a no n- b a Valdecilla, Basu o, el nue o hospi al de San Sebas ián, el de Ví o ia, los nue os pabellones del de Bu gos, y inalmen e los magní icos manicomios de Palencia. E a p eciso enume a es os hechos y ealidades, pa a que se comp enda mejo el ímp obo y desag a- dable abajo de los p o eso es, que en la Facul ad de Medicina de Valladolid ac úan, con en usiasmo digno de mejo es ins alaciones. Los esul ados log ados po ellos se deben sob e odo a su ale pe sonal, y al del pe sonal auxilia que los secunda. Valladolid, con su Rec o , en p ime luga , y Jun a de Gobie no después, ayudados po el Ayun- amien o y la Dipu ación, ienen la obligación de -108 - -109 - ensancha y desa olla nues a Facul ad de Medicina. si no se quie e, que po mo i o de la ealidad i npla- cable desapa ezca y mue a, como mu ie on, con jus icia, y pa a bien de la Pa ia, an as iejas Uni e - sidades españolas, que no llenaban los ines pa a que ue on c eadas. La Facul ad de Medicina de Valladolid, ha pasado en ein e años a se de las mejo do adas a una de las peo es ablecidas, po la angos u a de sus locales. [Lás ima que no se haya ealizado ya la edi icación del Ins i u o de Ana omía Pa ológica y Medicina Legal! ¡Y g an pena es que se hicie a acasa el le an amien o de la Residencia de Es udian es, con que nos b indaba el p o eso Cos e o! Es p eciso pone manos a la ob a, po España, po Cas illa. po Valladolid y po la cul u a del pueblo español, con la mayo cele idad posible. clínica de la Facul ad de Medicina, ayudan e pa icula de mi clínica p i ada después, has a el día en que ué nomb ado p o eso auxilia , con des ino ambién a mi se icio clínico en la Facul ad; que emo sean consí- de adas mis palab as, en su elogio, como dic adas po la pasión. Pe o. consignando hechos cie os y p obados, de odos conocidos, quedo a sal o de al ep oche. Bas e deci , que el doc o Casas Sánchez ué nomb ado ca ed á ico de Pa ología Gene al de la Uni e sidad de Valladolid po un ibunal de máxima compe encia, cuando sólo con aba 24 años de edad. Y hoy, a los 27, es á ya nomb ado p o eso i ula de la misma disci- plina en la Uni e sidad de Mad id. Caso insóli o en nues os anales uni e si a ios, Y más me i o io, cuan' do no se cuen a, como en el caso del p o eso Casas, con o os medios de lucha que su ale , su sabe , sus me ecimien os Y su singula simpa ía pe sonal. La Facul ad de Medicina de Valladolid, y la Uní- e sidad, que se eno gullece y egocija con sus iun- os, lamen a igualmen e, la ausencia de an eminen e ca ed á ico. La Uni e sidad de Valladolid ha enido en el cu so pasado la sa is acción Y el hono de e alcanza el p o eso ado nume a io a a ios miemb os de su p o eso ado auxilia . El doc o don José González Vicen. ha sido no n- b ado, en i ud de oposición, ca ed á ico de Filoso ía del De echo de la Uni e sidad de Se illa, donde odos Debo aho a cumpli la co esía de dedica unas palab as a los p o eso es de nues a Uni e sidad; que po o una pa a ellos, han ascendido de ca ego ía, o pasado a la Uni e sidad de Mad id. Don José Casas Sánchez: después de muy b illan es oposiciones, ha sido p opues o po el ibunal juzga- da , pa a desempeña en la Uni e sidad de Mad id, la misma disciplina de Pa ología Gene al, que egen ó en nues a Facul ad, du an e es cu sos. Me unen an os ínculos de a ec o, amis ad y sim- pa ía, al doc o Casas Sánchez, an iguo in e no de mi -110 - -111 - espe amos dé p uebas de su excelen e p epa ación cul u al y amo a la enseñanza. Don Ignacio Se ano alcanzó ambién en b illan es oposiciones la cá ed a de De echo Ci il de la Uni e - sidad de Sala manca. Jus o p emio a sus excelen es do es pe sonales y su g an sabe . El p o eso auxilia de la Facul ad de Ciencias, don Rica do Aldama ha pasado, en i ud de opo- sición a explica Ciencias Na u ales, en el Ins i u o de Vigo; espe ando odos, con undamen o, que ello cons i uya un jalón pa a p óximos iun os de es e compe en e p o eso . Po o a pa e, el p o eso ado de nues a Uni e - sidad, ha compensado en g ado impo an e, la ausen- cia de an Ilus es maes os, con la llegada de o os. El doc o don Emilio Zapa e o Balles e os; an iguo in e no y p o eso auxilia de la Facul ad de Medicina de Valladolid, que ob u o, hace dos años, en eñidí- simas oposiciones, la cá ed a de Mic obiología e Higiene, de la Uni e sidad de San iago, ha uel o a ob ene , po oposición ambién, la de su muy amada Uni e sidad allisole ana. An iguo alumno in e no de nues a clínica y amigo pe sonal de siemp e; juzgamos que la llegada del p o eso Zapa e o a nues a Uni e sidad, señala á una época de p og eso y a ance cul u al en la misma, como es lógico p esumi , dadas sus condiciones pe sonales y ocación docen e. La Facul ad de De echo ha ecibido Con g an co n- placencia y simpa ía a un an iguo p o eso auxilia , que log ó cá ed a hace años, en la lid de las oposi- ciones: el doc o don Mau o Miguel Rome o, quien desde Sala manca, pasa a nues a Uni e sidad, siendo acogido po odos con benepláci o. Finalmen e, en la Facul ad de Medicina, egis a- mos con ag ado, el nomb amien o de p o eso Auxi- lia de Ana omía, a a o del excelen e ci ujano y compe en e ana ómico: don Luis Fe nández B a o. * * * En es os úl imos años, se ha hecho de igo el que, en las ape u as de cu so, el ca ed á ico díse - an e, dedique algunas palab as a la con i encia uni e si a ia, u bada, du an e más de un lus o, po agi aciones escola es a iadas. A o unadamen e, ué el pasado cu so anquilo, ela i amen e, en la Uni e sidad de Valladolid; y las lecciones se desliza on con g an paz y se enidad, en su o alidad, sin más acaciones que las dec e adas po el Gobie no de la Nación, y alo cual día de aca- ción adicional. en la ida uni e si a ia de Valladolid. Po al azón c eo, que nues os escola es con i- nua án en es e cu so la ida de es udio me ódico, se eno y o denado, que ha sido ~a ac e ís ico de nues a Uni e sidad, a lo la go de los iempos, sal o cie os momen os en que, como odo en la ida, se agi ó, ugazmen e, po o una.