Reacción
de
la
nobleza
izcaína
an e
la
c isis
bajomedie al
La
ac i idad
económica
de
Vizcaya
es u o
cen adahas a
el
si
-
glo
XIII
en
la
ag icul u a,
y
más
aún
en
la
ganade ía.
A
pa i
de
me
-
diados
de
es e
siglo
y,
sob e
odo,
de
comienzosdel
XIV,
es as
ac i
-
idades
económicas
adicionales
an
a
comenza
a
e sedesplazadas
del
luga
p e e en e
que
ocupaban,
al
cede
an e
la
compe encia
de
nue as
uen es
de
iqueza,
como
son
las
e e ías
y el
come cio.
Des
-
de
muy
p on o
es as ac i idades
se
mues an
mucho
más
en ables
que
las
u ales
adicionales
pa a
aquellos
que
saben
explo a las,
co
-
mo
queda
de
mani ies o
en
la
apa ición
a
lo
la go
de
la
Baja
Edad
Media
de
nue os
g andeslinajes
nobilia ios,
que
adquie en
su
posi
-
ción
p i ilegiada
a
pa i
de
ellas,
al
y
como
sucede
con
los
A bo
-
lancha
en
Bilbao,
o
los
Ped iza,
cuyos
p ime os
ecu sos
p oceden
de
<‘ ende
ceniQa
a
la
illa
de
Vil ao>’,
lo
que
les
pe mi epasa
más
a de
al
come cio
ma í imo
y
del
dine o’.
La
nobleza
podía,
a
a és
de
las
posibilidades
que
o ecenes as
nue asac i idades,
supe a
la c isis que le
a ec a.
Pe o esa nobleza
adicional
no
siemp e
es á
dispues a
a
u iliza
ese
ecu so,
e
incluso
cuando
p e ende
accede
a
las
nue as
o mas
de
ob ención
de
en a
po
es as
ías,
no
siemp e
es
capaz
de
adap a sea
las
nue as
ci
-
cuns ancias.
La
explo ación
de
las
e e ías
no
exige
una p o unda
ans o mación
de
sus
hábi os>
y
ep esen auna
meno
no edad,
en
compa ación
al
come cio,
en
la
o ma
adicional
de
ex acción
de
la
en a,
lo que
explica
que
sea
p ac icada
en
mucha
mayo
medida,
an o
po
los
Pa ien es
Mayo es
como
po
los
Meno es.
Es a
es
la
A.
Onxzu:
El
iguali a ismo
asco:
mi o
y
ealidad.
Bilbao,
1973,
p.
74.
GAR-
c A
DE
SALAZAR:
Las
Bienandanzas
e
Fo unas,
cd.
A.
Rod íguez
He e o.
Bilbao,
1967,
p.
124.
1.
AROcENA: «Los
bande izos
ascos»,
en
Bole ín
de la
Real
Sociedad
Vascongada de Amigos del País,
XXV,
2,
p.
293.
Es udios
en
memo ia
del
P o eso
O.
Sal ado
de
Moxó,
LE.
U. C. M.
1982
«95-704)
696
Ma ía
Isabel
del
Val Valdi ieso
causa
de
la
p o ección
que
se
eje ce
sob e
la
ac i idad e ona,
p o
-
ecciónque queda
e lejada
en
el
p opio
Fue o
de
las
Fe e ías
del
año
1440 2
en
el
que
se
p ohibe
a
ca bone os,
mace os
y
e e os
acu
-
di ,
an o
a
los
apellidos
de
la
He mandad,
como
a
los
llamamien os
seño iales.
El
come cio,
po
el
con a io,
p esen a
mayo es
di icul a
-
des,
lo
que
hace
que la
pa e
menos
p ecla a
de
la
nobleza
izcaína,
incapaz
de
adap a se
de
momen o
a
la
no edad
que
ep esen an
las
illas,
ea
a
és as
simplemen e
como
compe ido as,
in en ando
ena ,
como
oda ía
se
e en
el
Fue o
Nue o
de
1526,
lo que
conside an
abu
-
sos
ealizados
po
esas
illas.
Po
es o
se
en en a
con
los
núcleos
u banos,
des acando
en
es e
sen ido
el
con lic o
que
ieneluga
en e
Bilbao
y
la
Tie a
Llana
a
inales
de
es e pe íodo
a~
Obje i amen e,
pues,es a
nobleza
cuen a
pa a comba i
la
c isis
bajomedie al
con
ecu sos
que
no
exis en,
al
menos
en
la
mismamedida,
en
o as
zo
-
nas, pe o,
en
gene al,
y
sob e
odo
en
un
p ime
momen o
esos
e
-
cu sos
no
esuel an
los
p oblemas
exis en es
sino
que
incluso
les
ag a an.
La
nobleza
izcaína
puede
se
cali icada
como
una
baja
o
pequeña
nobleza,
di e enciándose
den o
de
ella,
po
su
ni el
de
en a
y
su
posición
en
el
seno
de
los linajes,
al
menos dos
g uposdi e en es:
los
Pa ien es
Mayo es
y el
es o,
a
los
que
en
ocasiones
se
denomina
Pa ien es
Meno es.
En
gene al,
ambos
se
e án
a ec ados
de
igual
o ma
po
la
c isis,
que
además
de
hace
cae su
en a,
c ea á
nue as
uen es
de
gas o
(a mamen o,
cons ucción
de
casas- o e,
lujo,
e cé e a).
En
e ec o,
pa a
comp ende
la
g a edad
de
las
di icul ades
que
a ec ana
es a
nobleza
hay
que
ene
en
cuen a,
jun o
con la
caída
del
alo
de
la
en a
adicional,
los cambioseconómicos
que
en
ese
pe íodo
se
p oducen
en Vizcaya,
y
que
quedan
e lejados
en
el
-.
que
adquie en
las
illas.
En
un
p incipio,
las
nue as
ac i idades
eco
-
nómicas
escapan
al
con ol
de
la
nobleza,
que
de
alguna
mane a
se
e
desbo dada
po
ellas;
po
o a
pa e
hacen
aumen a
las
exigencias
de
lujo,
en
un
momen o
en
que
su
en a
no
es
su icien e
pa ahace
en e
a
esos
gas os.
Es a
en a,
ípicamen e
seño ial,
de i a,
en
pa e,
de
las
me cedes
eales
y
de
la
ocupación
de
ca gos,
y,
sob e
odo,
de
la
ie a,
de
su
pode
sob e
los
homb es,
así
como
de
los
de echos
sob e
las
iglesias,
es
deci ,
del
eje cicio
del
pa ona o,
que
queda
ga an izado
en
el
capí ulo
CCIV del
Fue o
Viejo
de
1452.
Es e
úl imo
da o
pone
ya de
mani ies o
una
de
las
eacciones
an e
la
c isis,
el
in
-
en o
de
de ende
sus
adicionales
de echos,
ijándolos
es ic amen e
en
el
nue o
o denamien o
que
se
susc ibe
a
mediados
del
siglo
XV.
Fue o
de
las
e e ías
de
1440,
a .
14,
documen o
publicado
po
E.
LM3AY-
Ru:
His o ia
gene al
del
Seño ío
de
Vizcaya,
.
II,
pp.
721-725.
Reacción
de
la
nobleza
izcaína
an e
la
c isis...
697
La
p opiedad
e i o ial,
en
el
caso
de
los
Pa ien es
Mayo es,
de
-
bía
de
se
amplia,
pe o
és a
no
es
su
única
uen e
de
en a.
Los
censos
de
los
llamados
lab ado es
censua ios
no
son
desp eciables
en
su
cuan ía,
y
jun o
a
ellos
es a ían
los
de
sus
p opiosdependien es,
de
los
que
se
ob ienen
ma zos,
mo ue os
u
o o
ipo
de
censos,
ales
como
las
dos
ca adas
de
ena
que
los
ecinos
de
Somo os o
deben
en ega
anualmen e
a
Lope
Ga cía
de
Salaza ’.
Los
de echos
de
ca
-
ác e
ju isdiccional,
que
aunque
poco
ex endidos
—en
el
sen ido
de
que
pocos
nobles
izcaínos
debían
de
goza
de
ellos—,
e an
ele an es
pa a
aquellos
que
habían
conseguido
alcanza los’.
Y,
po
úl imo,
no
hay
que ol ida
los
censos
eclesiás icos
que muchos
de
es os
nobles
de en an
en
unción
del
dis u e
de
pa ona os.
Al
inicia se
la
Edad
Media
—lo
mismo
que
en
o as
zonas,
y
como
consecuencia
de
las
di icul ades
que le
a ec an—,
es a
en a
de
la
nobleza
izcaína
se
encuen a
en
ías
de
adecuación
a
la
nue a o ma
de
ob ención
de
la
misma,
a
a és
de
las
me cedes
eales
(en
es e
caso
undamen almen e
a
cambio
del
comp omiso
de
man ene ,
o
apo a
en
caso
de
necesidad,
lanzas
ma ean es),
y
de
la
ap opiación
de
en
-
as
y
p opiedades
de
la
co ona.
Pe o
dadas
las
escasas
en as
eales
exis en es
en.
Vizcaya,
y el
que
las
me cedes
concedidas
a
los
dis in os
miemb os
de
los
linajes
no
sob epasanno malmen e
los
lími es
de
la
zona, el
papel
dis ibuido
de
en as
jugado
aquí
po
la
co ona
es
meno
que
en
o as
pa es.
Es
po
es o,
y
ambién
en
unción
del
desa ollo
económico
de
Vizcaya,
po
lo
quela
nobleza
se
e en
la
ne
-
cesidad
de
adecua se
a
la
ac i idad
come cial
y
e ona.
Pe o
es a
adecuación
a
las
nue as
ac i idades,
necesa ia
si
con
-
side amos
las
di icul ades
que
a ec an
a
la
en a
adicional,
es
di í
-
cil;
en
pa e,
es o
se
debe
a
que
las
illas
plan ean
nue osp oblemas,
compe iendo
con
los
nobles
po la
ob ención
de
nue os
ecu sos,
lo
que
p o oca á
que
algunos
nobles
les
ean
como
enemigos
a
comba
-
i .
Y
no
es
ex año,
ya
que
además
huyen
a
las
illas
los
lab ado es
que
p e enden
sali
de
la
c ecien e
p esión
nobilia ia,
como
se
des
-
p ende
de
que
Rigoi ia,
Mungu a
y
La abezúa
se
undan
en
1376
po
pe ición
de
los
lab ado es,
y
pa icula men e
del
hecho
de
que
la
un
-
dación
de
la
úl ima
de
ellas
se
ponga
en
elación
con
los
«abusos
de
los
homb es
pode osos»
~.
Po
o a
pa e,
esas illas
ecibenun
e i
-
o io
cuyo
some imien o
ju isdiccional
al
nue o
núcleo
u bano
pe
-
judica ía
a
los
seño es,
lo
mismo
que la
donación
a
aquellas
de
la
-
b ado es
censua ios.
Po
si
es o
ue a
poco,
suponen
la
in oducción
El
Fue o,
p i ilegios,
anquezas
y
libe ades
del
M. N.
y
M. L.
Seño ío
de
Vizcaya.
In oducción
de
U.
de
AREITIO.
Bilbao,
1977,
í ulo
30,
ley
1.
A.G.S.,
R.G.S.,
1490,
V, ol.
399.
Tal
es
el
caso,
po
ejemplo,de
Lope
Ga cía
de
Salaza ,
que
poseía
la
me
-
indad
de
Cas o.
Ve
GARcÍA
DE
SALAzAR:
Ob.
ci , p.
121.
698
Ma ía
Isabel
del
Val
Valdi ieso
en
la
sociedad
adicional
de
una
nue a
men alidad,
y
una
nue a
o
-
ma
de
en iquecimien o
de
la
que muchos descon ían.
En
de ini i a,
las
illas,
aunque ep esen en
pa a
algunos
la
mejo
ía
pa asali
de
la
c isis,
an
a
supone
en
muchos
casos
un
nue o
p oblema
más que
una
solución.
Pa iendo
de
es a
si uación
amos
a
cen a
nues a
a ención
en
la
eacción
de
la
nobleza
izcaína
an e
la
c isis
que
le
a ec a
en los
siglos
XIV
y
XV,
analizando
las
di e sas
ías
que
u iliza
pa a
supe
-
a la,
las
cuales
son
empleadas
a
lo
la go
de
odo
el
pe iodo
de
mane
-
a
simul ánea,
y
en
muchos
casos
po
los
mismos
pe sonajes.
Ya
hemos
is o
cómo la
nobleza
izcaína
de iende
sus
de echos
y
p i ilegios
en
el
Fue o
de
1452.
Además
de
es o
pa e
de
es a
nobleza
eaccionó
a ando
de
amplia
sus
ecu sos
a
a és
de
nue as
ac i i
-
dades
económicas,
ecu iendo
a
la
co ona
o
buscando
nue as
o mas
de
p o ección
del
pa imonio
amilia .
Pe o
no
op an
sólo
po
solu
-
cionespací icas,
es
deci , que
no
enuncian
a
o as
o mas
más
a
-
dicionales
de
ex acción
de
en a,po
lo que
se
p oduceuna
amplia
eacción iolen a:
aumen an
la
p esión
sob e
los
campesinos,
ampa an
malhecho es,
luchan
con a
las
illas
y
la
Iglesia
pa a
apode a se
de
pa e
de sus
ecu sos,
e c.
Y
cuando
es o
no
es
su icien e
no
dudan
en
en en a se
en e
sí,
dando
luga
en onces
a
la
conocida
gue a
de
bandos,en en amien o
a
a és
del
cual
una
acción
de esa
nobleza
in en a
a anca
a
la
o a
sus
ecu sos
(aunque
no
hay que
ol ida
que es a
gue aocul a
ambién
ecuen emen e
una
luchaan iseño ial,
en
la que
el
es o
de
los
habi an es
de Vizcaya se
en en a
con
los
nobles).
Así
pues,
podemos
e
es
o mas
dis in as
de
eacción
no-
bilia
an e
la
c isis:una
que
podemos
denomina
‘<legal»,
la
más
in
-
no ado a
como
e emos;
la
segunda
se ia
el
empleo
de
la
simple
io
-
lencia
con a
los no
p i ilegiados,
de
una
o ma
más
o
menos
encu
-
bie a,
y,
po
in,
la
gue a
de
bandos.
Po
lo
que
se
e ie e
a
la
p ime a
ía amos
a
e e i nos
a
la
ins
-
i ución
del
mayo azgo,
la
búsqueda
de
nue os
asen amien os
y
ac i
-
idades
—en
pa icula
el
ecu so
a
la
illas—
y
la
u ilización
del
a
-
o
de
la
co ona.
En elación
con es e
úl imo
aspec o
ya
hemos
seña
-
lado
cómo
los
eyes
o o gan
en as
a
la
nobleza
izcaína,
gene almen e
po
lanzas
ma ean es,
si
bien
no
al an
o o
ipo
de
me cedes,
como
la
donación
que
ecibe
T is án
de
Leguizamón
de
la e ce apa e
del
peaje
de
San
Juan
de
Luz
k
Pe o
más
impo an es
e
inno ado es
se
-
án
los o os
dos
aspec os
señalados.
El
mayo azgo
p og esa
en
la
Vizcaya
bajomedie al
como
un
medio
de
de ensa
de
los
ecu sos amilia es
y
una
o ma
de
asegu a
un
ni
-
Documen o
publicado
po
LABAYRU:
Ob. ci .,
.
II,
pp.
845-848
A.
G.
5.,
Me cedes
y
p i ilegios,
leg.
70,
ol.
54.
Reacción
de
la
nobleza izcaína an e
la
c isis...
699
el
acep able
de
en a,
al
menos
a
uno
de
los
miemb os
de
la
amilia.
F en e
a
lo que
sucede
en
las
illas,
en
la
Tie a
Llana
se
de iende
es
-
ic amen e
el
pa imonio
amilia
y
del
linaje
a
a és
de
medidas
p o eccionis as,
has a
el
pun o
de
que
el
Fue o
Viejo
impone
que
ese
pa imonio
sea
he edado
siemp e
po
pa ien es,
de
mayo
a
meno
p oximidad;
pe ope mi e
di idi
la
he encia
en e
esos
pa ien es,
y
de
hecho,
po
ejemplo,
en
1484
Ped o
de Ahedo
dejó
odos
sus bienes
a
sus
es
hijos,
Juan,
Ped o
y
Diego’.
Aho a
bien,
si
exis e
legalmen e
esa
libe ad
de
di isión
de
la
he encia
en e
los
pa ien es,
pa ece
que
se
a
imponiendo
la
endencia
a
p ima
a
uno
de
los
he ede os,
como
ó mula
ex ema
de
p o ección
de los
ecu sos
y del
ango
amilia .
El
Fue o
Viejo, en
su
capí ulo
XV, lo
pe mi e,
dejando
libe ad
al
es ado
pa a
que
elija
a
ese
único
he ede o,
que
no malmen e
es
un
hijo
o
hija,
gene almen e
el
mayo .
De
es a
mane a
el
mayo azgo
a
ganando
ca a
de
na u aleza,
y ya en el siglo XV
son
ela i amen e
abundan es,
no sólo
las no icias
de
he ede o
único,
do ándose
sim
-
plemen e
al
es o
de
los
hijos
con
la
legí ima,
sino
ambién
la
apa i
-
ción
del
mayo azgo
como
al,
como
puede e se,
a
i ulo
de
ejemplo,
en
el
que
en
1404
ins i uye
Gonzalo Gómez
de
Bu ón
en
a o
de
su
hijo
del
mismo
nomb e,
o
el
que
c ea
Lope
Ga cía
de
Salaza
con
licencia
de
Juan
II’.
Los
nue os
asen amien os
son
ambién
buscados
po
es os
nobles,
así,
Lope
Ga cía
de
Salaza ,
po
consejo
de
su
pad e, acude
a
Somo
-
os o,
ce ca
del
ma
y de las
ene as”.
Pe o
lo
más
ecuen e
es
que
acudan
a
las
illas,
y
es o
an o
en el
caso
de los
simples
hidalgos
como
en el de los
Pa ien es
Mayo es,
si
bien
en
es e
úl imo
caso
sólo
lo
hacen
los
más
p ecla os
de
en e
ellos.
Los
hidalgos
son
el
segundo
elemen o
en
impo ancia
numé ica
que
puebla
las
illas,
siendo
sin
duda impulsados
a
ello,
an o
po
la
c isis
de
la
en a
de
la
ie a,
como
po
el
a ance
del
mayo azgo,
que
obliga
a
los
segundones
a
busca
una
o ma
de
asegu a su
ni el
económico
ue a
del
sola
amilia .
Es e hecho
debió
de
se
ecuen e,
dado
que
su a ecinda
-
mien o
es
ampa adopo
los
seño es
de
Vizcaya
en
el
momen o
de
la
undación
de las
illas,
e
incluso algunas
de
ellas
se
undan
po
su
pe ición,
como
es
el
caso
de
Mi a alles
“.
Pe o
no son sólo los
hidal
-
gos los
que
se
asien an
en las
illas,
ambién
los
Pa ien es
Mayo es
apa ecen
en
ellas,
comolos
Mece a
en
Gue nica,
los
Salaza
en
Po u
-
gale e,
los
Leguizamón
en
Bilbao,
e c.
Es os
Pa ien es
Mayo es
p on
-
8
A.
G. 5.,
R.
G.
5.,
1484,
VIII,
ol.
49.
LABAYRU:
Ob.
ci .,
.
III, pp.
39-41.
A.
R.
Chancille ía
de
Valladolid,
Ejecu o
-
ias,
legs.
6 y
16
an iguos.
GARCÍA
DE
SALAZAR:
Ob.
oi ., p.
118.
II
Ca a
puebla
de
Mi a alles
publicada
po
J.
R.
ITURRIZA
Y
ZABALA:
His o ia
gene al
de
Vizcaya y
epí ome
de
las Enca aciones.
Bilbao,
1967,
.
II,
PP.
275-280.
700
Ma ía
Isabel
del
Val
Valdi ieso
o
se
cons i ui án
en
g upo
de
pode ,
in en andodomina la
ida
de
las
illas,
lo que
no
sólo
les
lle a
a
en en a se
con
el
es o
de
los
ecinos, sino
ambién
en e
si,
como
sucede
en
Elo io,
donde
la
lu
-
cha
en e
los
Ma zana
e
Iba a
po
los
ca gos
del
concejo
lle a
a
los
Reyes
Ca ólicos
a
es ablece
que
esos
ca gos
se
epa an
en e
am
-
bos
linajes
u
Así
pues,
algunos
de
los miemb os
de
la
nobleza
iz
-
caína
se
asien an
en
las
illas
donde
an
a
dedica se
a
las
nue as
ac
-
i idades:
undamen almen e
na ie a
y
come cial
en
el
caso
de
los
Pa ien esMayo es”,
mien as
que
los
hidalgos
p ac ica án
además
ac i idades
a esanales.
Y
es as
nue asac i idades,
jun o
con
las
e
-
e ías que
poseen
‘~,
se
con ie en
inmedia amen e
en
su
p incipal
uen e
de
ing esos.
Has a
aho a
hemos
is o
cómo
la
nobleza
ecu e,
pa a
ele a su
ni el
de
en a,
a
medios
que
podemos
cali ica
de
‘<legales».
Al
no
se
és os
su icien esen
ocasiones,
y
dado
que
no
odos
los
ep esen an
-
es
de
es a
clase
se
mues an
decididos
a
explo a
a
ondo
esas
nue
-
as
posibilidades,
nos
encon amos
ambién
con la
u ilización
de
ías
que
podemos
denomina
«ilegales
y
abusi as»;
en
de ini i a,
el
ecu
-
so
a
la
iolencia
más
o
menos
encubie a,
eje cida
sob e
los
in e io es
de
cualquie
ipo,
pa a
lo
cual
no
dudan,
como
en
ocasiones
se
denun
-
cia,
emplea
incluso
‘<malhecho es»,
sal eado es
a
sueldo,
que
les
apo
-
an
el
bene icio
de
sus
acciones.
Pe o
esa
iolencia
ambién
la
eje ce
pe sonalmen e
la
nobleza,
ap opiándose
a
a és
de
ella
de
nue as
en as
y
bienes,
a
eces
po la
simple
ía
del
obo
o
la
es o sión”.
Los
abusos
denunciados
son
abundan es
y de
odo
ipo.
Así,
po
ejemplo,
en
1488,
Juan
de
Salaza
es
acusado
de
habe
obado
cinco
quin ales
de
hie o
a
Gonzalo Villapa illo’%
mien as
que
en
gene al
los
Salaza
lo
son
de
in en a
monopoliza
el
come cio
del
hie o
en
el
pue o
de
Musques-Galindo,
no
pe mi iendo
que
se
lle en
a
él
odas
las
ca acadas
de
ena
que
e a
posible
lle a ,
y
es ableciendo
po
su
p opia cuen a
el
p ecio del
mine al.
Quizá lo
más
sob esalien e
de
es e
capí ulo
de
abusos
sea
la
c ecien e
p esión
que
eje cen
sob e
12
A.
OS.,
R.
O.S.,
1492,
IX,
ol.
114.
11
El
éxi o
que
los
A bolancha
alcanzan en
el
come cio
les
pe mi e
posee
casas
en
B ujas.
Ve
A.
R.
Chancille ía
de
Valladolid,
Vizcaya,
leg:
67,
núm.
3.
‘~ El
in e és
po
las
e e ías,
de i ado
de
los
saneados
ing esos
que
o o gan,
queda
cla amen e
de
mani ies o
en
un caso, que si quizá
es
excepcional,
no
po
ello
deja
de
se
eno memen e
exp esi o.
Me
e ie o
al
hecho
de
que
Lope
Ga
-
cía
de
Salaza
haga
el
camino
de
Pu che a,
en
la
zona
mine a.
Ve
GARcÍA
DE
SALAZAR:
Ob. ci .,
p.
122.
“
El
cuade no
de
la
He mandad
de
1479
se
ocupa
de
los
que
«po
ue za
o
sin
a mas
en a e
en posesión
ajena...
»
(a .
66),
así
como
de
aquellos
que
«aunque
no
lle an bienesmuebles
y
semo ien es,
empe o
ma an
o
queman
o
co an.
-
.»
(a .
71).
Documen o
publicado
po
LABAYRU:
Ob.
oi .,
.
III, pp.
295-316.
A.
G.
5.,
R.
0.
5.,
1488,
VIII,
oL
64.
Reacción
de
la
nobleza izcaína an e
la
c isis...
701
el
campesinado,
al que
exigen
nue as
ca gas,
de lo
que
se
quejan
los
censua ios
de
Du ango
en 1493”.
Dado que
las
quejas
no
e an
su i
-
cien es
pa a
e i a
las
es o siones
seño iales,
es os
campesinos,
como
ya
hemos
señalado,
a an
de
hui ,
bien
hacia
las
illas,
bien
hacia
ie as
ealengas
o
in azonas,
lo
que
se
in en a
impedi
en el
Fue o
Viejo,
cuyo
capí ulo
CCVIII
pone
lími es
a
la
mo ilidad
campesina.
Las
illas ambién
an
a
se
obje o
de
la
iolencia
nobilia ia.
Los
miemb os
de
la
nobleza
asen ados en
ellas
p ocu an
po odos
los
medios
hace se
con
el
pode
y
di igi su
gobie no
en
su p opio
bene
-
icio,
lo
cual
p o oca á
la
esis encia
del
es o
de los
ecinos.
Jun o
a
es o,
ambién
aquellos
nobles
que
pe manecenen
la
Tie a
Llana
es o sionan
de
una
u
o a
o ma
a
los
núcleos
u banos,
in en ando
de
es a mane aob ene
algún
bene icio
di ec o.
No es de
ex aña ,
en onces,
que
abunden
las
quejas
illanas
en
es e
sen ido,
pudiéndose
des aca
en e
ellas
la
denuncia
de
Po ugale e,
que
señala
que
«al
-
gunos
Pa ien es
Mayo es,
sin
í ulo,
dicen
ene
ju isdicción
sob ela
illa»;
la
cédula
de
En ique
IV,
en
la que
se
p ohibe
al
conde
de
T e
-
iño
y
a
los
Pa ien es
Mayo es izcaínos
echa
epa imien os
a
Be
-
meo
y
Lequei io,
así
como
a
cie as
an eiglesias
de
la
zona;
o
bien
las
quejas
de
Mungula
sob elos
asal os
su idos
a
manos
de
cie a
gen e
a mada
que
oba on,ma a on,
incendia on,
e c.
Po
in,
ambién
la
Iglesia
su e
las
acciones
p o agonizadas
po
la
nobleza,
en dos
sen idos,di ec amen e
a
a és
de
la
usu pación
de
en as
eclesiás icas,
e
indi ec amen emedian e
las
luchas
po
el
de
-
echo
de
pa ona o.
Las
usu paciones
de
en as
eclesiás icas
son
abun
-
dan es
du an e
oda
la
Baja
Edad
Media.
Ya
en
1334
enemos
no icia
de
ellas
a
a és
de
la
o dencu sadapo
Al onso
XI
a
Gonzalo
Ibáñez
de
A ancibia,
pa a
que és e
es i uye a
los
diezmos
que había
a e
-
ba adoal
cabildo
de
Lequei io
‘».
La
colegia a
de
Cena uza
ambién
su e
espolios,
a
inesdel siglo
XIV,
a
manos
de
sus
pa onos
de ise-
os
que,
“a epen idos»
de
las
donaciones
ealizadas
a
a o
de
la
colegia a,
p e enden
ecupe a laspo la
ía
del
despojo
di ec o
~«.
Dada
la
ag a ación
del
p oblema
las
Cons i uciones
Sinodales
del
obispado
de
Calaho a
del
siglo
XV
se
ocupan
del
mismo,
dejando
“
LABAYRU:
Ob.
ci .,
pp.
705-706.
‘»
A.
G.
5.,
Cáma a
pueblos,
leg.
15,
Po ugale e.
A chi o
Municipal
de
Lequei
-
io,
eg.
10,
núm.
18,
ol.
117.
A.
G. 5., R.
G.
5.,
1483,
X, ol.
248.
También
Bilbao
su ió
abusos
semejan es:
en
1321
la
illa
es ablecela paz con
los
Leguizamón,
después
de
un
asal o
p o agonizado
po
Ma ínPé ez
de
Leguizamón
(LABAYRU:
Ob.
ci .,
pp.
313-315)
y
en
1483
algunas
pe sonas
pode osashabían
ocupado
pa e
de
sus
mon es
y
é minos
(A.
G. 5., R. G. 5.,
1483,
XII,
ol.
95).
19
A.
Municipal
de
Lequei io,
eg.
20,
núm.
8, ol.
249.
“
Sob e
el
con lic o
de Cena uza,
e
ITURRIZA:
Ob.
ci .,
.
1,
p.
263,
y
el
docu
-
men o
que
se
publica
en
el
.
II,
pp.
113-117,
así como
el que
publica
LÁBAnU:
Ob. oi .,
.
II,
pp.
454-455.
702
Ma ia
Isabel
del
Val
Valdi ieso
cons ancia
de
los
cons an es
obos
y
usu paciones
de
bienes
y
de e
chos
de
la
Iglesia,
y
poniendo
g a es penas
a
los esponsables
de
los
22
mismos
Las
luchas
po
los
de echos
de
pa ona o
son
ambién
ecuen es.
El
pa ona o
man iene
en
Vizcaya
una
g an
ue za
y
i alidad,
desem
-
peñando
oda ía
en
los
siglos
bajomedie ales
un
impo an e
papel
como
uen e
de
ing esos
nobilia ios
y
como
elemen o
de
pode
y
p es
-
igio.
Es e
pa ona o,
eje cido
po
pa icula es,
se
basa
an o
en
los
de echos
de i ados
de
la
undación
de
la
iglesia
po pa e
de
algún
an eceso ,
como
en
su
pode
sob e
la zona;
en
ocasiones
es
os en
-
ado
ambién
po
donación
seño ial
o
eal.
Es as
úl imas
donaciones
son
a
eces
muy
ecien es,
como
la
del
monas e io
de
Begoña,
que
en
1382
ecibe
Ma ín
Sánchez
de
Leguizamón
de
Ped o
Núñez
de
La a,
a
quien
se
lo
había
donado
p e iamen e
Juan
1”.
El
eje cicio
del
de echo
de
pa ona o
de i ado
del
pode
eje cido
po
un
noble
sob e
una zona
de e minada,
es
ela i amen e
ecuen e,
y
podemos
e lo,
po
ejemplo,
en el
hecho
de
quela
casa
de
A eaga
es
pa ona
de
la
iglesia
de
Gau éguiz
y sus
anejas,
Leguendica
y
Gabica
22
Pe o
es e
de echo
no es
siemp e eje cido
po una
única pe sona
o
ami
-
lia,
sino
que
en
ocasiones
es
compa ido
po
a ios
pequeños nobles
de ise os
del
luga ,
como
sucede
en el
caso
de
Cena uza.
Po úl imo,
hay
que
señala
que,
una
ez
adqui ido,
el
pa ona o
es
enajenable
y
he edi a io:
así,
en
1416,
Gómez
González
de
Bu ón
deja
en
he enecia
a
uno
de sus
hijos
el
pa ona o
de
Co ézubi,
mien as
que
en
1478
el
bachille
Ga cí
a
Ma ínez
de
Ca eaga
comp a
el
de echo
de
pa o
-
na o
de
San
Vicen e
de
A bácegui
po
328.000
ma a edís
~‘. Los
pin
-
g ies
bene icios
que
la
posesión
de
es e
de echo
o o ga,
así
como
los
abusos
que
a
a és
de
él
p o agonizan
los
nobles,
quedan
de
mani ies o
en
los
cons an es
con lic os
que
en
o no
al
mismo
ienen
luga
a
lo
la go
de
odo
el
pe íodo,bien
po que
el
pa ono
no
pague
lo
su icien e
a
los
clé igos,
po
las
usu paciones
de
en as
eclesiás i
-
cas
que
a
a és
de
él
se
ealizan,
o
bien
po que
el
pa ono,
pa a
no
e
me madas
sus
en as,
impida
la
consag ación
de
nue as
pa o
-
quias
que
es en
ieles
a
aquella
de
la que
él es
pa ono
~‘.
En
de i
-
21
Cons i uciones Sinodales
del Obispado de
Calaho a
y La
Calzada,
com
-
piladas
en
1555
po
el
Ilmo.
y
R dmo.
S .
D.
Juan
Be nal
de
Lucco,
León,
año
de
MDLV,
Lib o
III,
cap.
II,
ol. 60
y y y
cap.
XLIII,
ol.
85 -Só .
LABAYRU:
Ob.
ci .,
.
III,
Pp.
107-108.
22
Documen o
publicado
po
MAÑARIcUA:
San a
Ma ía
de
Begoña
en
la
his
-
o ia
espi i ual
de
Vizcaya.
Bilbao,
1950,
pp.
55-59.
~
A.
0.
5.,
Pa ona o
eclesiás ico,
leg.
189,
ol.
1.
~
Documen os
publicados
po
LABAYRU:
Ob. ci .,
.
III,
pp.
55.59,
y
po
ITU
-
muzA:
Ob. ci .,
.
II,
Pp.
161-169.
25
Como
ejemplo
de
esos con lic os
podemosci a : la
queja
de
los
clé igos
de
Begoña
con a
la
pa ona
Te esa
Luis
de
Bu ón,
a
la que acusan
de
no
Reacción
de
la
nobleza
izcaína
an e
la
c isis...
703
ni i a,
pues,
el
de echo
de
pa ona o
es
un
impo an e
ins umen o
en
manos
de los
seño es,
que
pe mi eamplia
an o
su
pode
como
sus
en as,
po
lo
que
en el
momen o
de
la
c isis
el
man enimien o
de ese
de echo
se a
a
de ende ,
al
iempo
que
se
busca á
amplia lo
sob eo as
iglesias,
en
de imen o
de
los
clé igos,
de
la co ona
o de
o os
nobles;
es o
p o oca
la
apa ición
de
con lic os
seño iales
po
el
epa o
de
es as en as,
y
ambién
mani es aciones
de
esis encia
an iseño ial
cuando
los
pa oquianos,
po una
u
o a
causa,
se
en
-
en an
con
los
pa onos.
Como
señalábamos
más
a iba,
odas
es as
acciones
emp endidas
po
los
nobles
izcaínos
no
son su icien es
pa a
hace les
emon a
la
c isis
y
sanea
sus
bases
económicas
de
o ma
sa is ac o ia
y
á
-
pida,
po
lo
que
en
úl ima
ins ancia
ecu en
ambién
a
un
en en
-
amien o
mu uo,
a
a és
del
cual
buscan
despoja
en
su
bene icio
a
miemb os
de
su p opia
clase. Acabamos
de
e e i nos
a
es e ipo
de
luchas
en
o no
al
de echo
de
pa ona o,
el
mismo
ipo
de
en en
-
amien os
se
p oduce
cuando
se
p e enden
amplia
los
de echos
ju
-
isdiccionales
o
la
posesión
de
bienes.
Y
odo
es o
da
luga
a
esa
co
-
nocida
lucha
de
bandos
que
se
desa olla
has a
comienzos
del
si
-
glo XVI: en
1450,
Ped o
de
A endaño
y
los
Zá a e
se
dispu an
el
se
-
ño ío
de
Ma quina,
mien as
que
en
1494
los
Reyes
Ca ólicos
se
e
-
ie en
oda ía
a
las
bande ías
exis en es
en las
Enca aciones
~‘. Los
en en amien os
se
mul iplican,
y
po
an o ambiénlos
desa íos
en e
hidalgos,
has a
el
pun o
de
que
la
He mandad
se
ocupa á
de enida
-
men e
en sus
cuade nos
de
es e
p oblema,
es ableciendo
ya en
el
de
1394
en
qué
casos
pueden
ealiza se
es os
desa íos
27
Po
o apa e,
las
luchas
en iquecen
a
unos
y
hacen
aumen a
las
di icul ades
de
o os,pe o
no
solamen e
se
bene ician
de
ellas
los
que
se
en en an
di ec amen e,
sino
que
ambién
aquellos
que
saben
ap o echa
ade
-
cuadamen e
las
luchas exis en es
pueden
alcanza
en aja,
como
su-
paga les
lo
su icien e
(T.
GUIAaD
y
LARRAURI:
His o ia
de la noble illa de
Bil
-
bao.
Bilbao,
1971,
.
1,
p.
427).
La
dispu a
que
po
la
iglesia
de
Be iz
p o ago
-
nizan
Nicolás
de
Gue a a
y
Ochoa López
de Be iz,
que
puede
e se
en
el
A.G.S.,
R. G. 5.,
1495,
XI,
ol.
140.
Y
la
ejecu o iadel
plei o
de
Elo ioconel
pa ono
de
San
Agus ín
de
Eche a ía,
que
se
oponía
a
que
se
cons uye a
una
nue a
pa oquia
en
la
illa,
que
se
encuen a
en
el
A.
G.5., R. G.
5.,
1493,
VIII,
ol.
162-
~«
E.
FERNÁNDEz
DE
PINEDO:
«¿Lucha
de
bandos
o
con lic o
social?»,
en
La
sociedad asca u al y
u bana
en
el
ma co
de
la c isis de los siglos
XIV
y
XV.
Bilbao,
1975,
pp.
3940.
En
lo
e e en e
a
las
Enca aciones,
e
el
documen o
publicado
po
T.
GONZÁLEZ:
Colección
de
cédulas,
ca as-pa en es,
p o isiones,
eales o denanzas y
o os
documen os
conce nien es
a
las
p o incias
ascon
-
gadas.
Mad id,
1829,
.
1,
pp.
270-272.
27
Cuade no
de
la
He mandad
de
1394,
publicado
po
LABAYRU:
Ob. ci .,
. II,
PP.
497-509.