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Reacción de la nobleza vizcaína ante la crisis bajomedieval

Val Valdivieso, María Isabel del

Abstract

Producción Científica

Full text

Reacción de la nobleza izcaína an e la c isis bajomedie al La ac i idad económica de Vizcaya es u o cen adahas a el si - glo XIII en la ag icul u a, y más aún en la ganade ía. A pa i de me - diados de es e siglo y, sob e odo, de comienzosdel XIV, es as ac i - idades económicas adicionales an a comenza a e sedesplazadas del luga p e e en e que ocupaban, al cede an e la compe encia de nue as uen es de iqueza, como son las e e ías y el come cio. Des - de muy p on o es as ac i idades se mues an mucho más en ables que las u ales adicionales pa a aquellos que saben explo a las, co - mo queda de mani ies o en la apa ición a lo la go de la Baja Edad Media de nue os g andeslinajes nobilia ios, que adquie en su posi - ción p i ilegiada a pa i de ellas, al y como sucede con los A bo - lancha en Bilbao, o los Ped iza, cuyos p ime os ecu sos p oceden de <‘ ende ceniQa a la illa de Vil ao>’, lo que les pe mi epasa más a de al come cio ma í imo y del dine o’. La nobleza podía, a a és de las posibilidades que o ecenes as nue asac i idades, supe a la c isis que le a ec a. Pe o esa nobleza adicional no siemp e es á dispues a a u iliza ese ecu so, e incluso cuando p e ende accede a las nue as o mas de ob ención de en a po es as ías, no siemp e es capaz de adap a sea las nue as ci - cuns ancias. La explo ación de las e e ías no exige una p o unda ans o mación de sus hábi os> y ep esen auna meno no edad, en compa ación al come cio, en la o ma adicional de ex acción de la en a, lo que explica que sea p ac icada en mucha mayo medida, an o po los Pa ien es Mayo es como po los Meno es. Es a es la A. Onxzu: El iguali a ismo asco: mi o y ealidad. Bilbao, 1973, p. 74. GAR- c A DE SALAZAR: Las Bienandanzas e Fo unas, cd. A. Rod íguez He e o. Bilbao, 1967, p. 124. 1. AROcENA: «Los bande izos ascos», en Bole ín de la Real Sociedad Vascongada de Amigos del País, XXV, 2, p. 293. Es udios en memo ia del P o eso O. Sal ado de Moxó, LE. U. C. M. 1982 «95-704) 696 Ma ía Isabel del Val Valdi ieso causa de la p o ección que se eje ce sob e la ac i idad e ona, p o - ecciónque queda e lejada en el p opio Fue o de las Fe e ías del año 1440 2 en el que se p ohibe a ca bone os, mace os y e e os acu - di , an o a los apellidos de la He mandad, como a los llamamien os seño iales. El come cio, po el con a io, p esen a mayo es di icul a - des, lo que hace que la pa e menos p ecla a de la nobleza izcaína, incapaz de adap a se de momen o a la no edad que ep esen an las illas, ea a és as simplemen e como compe ido as, in en ando ena , como oda ía se e en el Fue o Nue o de 1526, lo que conside an abu - sos ealizados po esas illas. Po es o se en en a con los núcleos u banos, des acando en es e sen ido el con lic o que ieneluga en e Bilbao y la Tie a Llana a inales de es e pe íodo a~ Obje i amen e, pues,es a nobleza cuen a pa a comba i la c isis bajomedie al con ecu sos que no exis en, al menos en la mismamedida, en o as zo - nas, pe o, en gene al, y sob e odo en un p ime momen o esos e - cu sos no esuel an los p oblemas exis en es sino que incluso les ag a an. La nobleza izcaína puede se cali icada como una baja o pequeña nobleza, di e enciándose den o de ella, po su ni el de en a y su posición en el seno de los linajes, al menos dos g uposdi e en es: los Pa ien es Mayo es y el es o, a los que en ocasiones se denomina Pa ien es Meno es. En gene al, ambos se e án a ec ados de igual o ma po la c isis, que además de hace cae su en a, c ea á nue as uen es de gas o (a mamen o, cons ucción de casas- o e, lujo, e cé e a). En e ec o, pa a comp ende la g a edad de las di icul ades que a ec ana es a nobleza hay que ene en cuen a, jun o con la caída del alo de la en a adicional, los cambioseconómicos que en ese pe íodo se p oducen en Vizcaya, y que quedan e lejados en el -. que adquie en las illas. En un p incipio, las nue as ac i idades eco - nómicas escapan al con ol de la nobleza, que de alguna mane a se e desbo dada po ellas; po o a pa e hacen aumen a las exigencias de lujo, en un momen o en que su en a no es su icien e pa ahace en e a esos gas os. Es a en a, ípicamen e seño ial, de i a, en pa e, de las me cedes eales y de la ocupación de ca gos, y, sob e odo, de la ie a, de su pode sob e los homb es, así como de los de echos sob e las iglesias, es deci , del eje cicio del pa ona o, que queda ga an izado en el capí ulo CCIV del Fue o Viejo de 1452. Es e úl imo da o pone ya de mani ies o una de las eacciones an e la c isis, el in - en o de de ende sus adicionales de echos, ijándolos es ic amen e en el nue o o denamien o que se susc ibe a mediados del siglo XV. Fue o de las e e ías de 1440, a . 14, documen o publicado po E. LM3AY- Ru: His o ia gene al del Seño ío de Vizcaya, . II, pp. 721-725. Reacción de la nobleza izcaína an e la c isis... 697 La p opiedad e i o ial, en el caso de los Pa ien es Mayo es, de - bía de se amplia, pe o és a no es su única uen e de en a. Los censos de los llamados lab ado es censua ios no son desp eciables en su cuan ía, y jun o a ellos es a ían los de sus p opiosdependien es, de los que se ob ienen ma zos, mo ue os u o o ipo de censos, ales como las dos ca adas de ena que los ecinos de Somo os o deben en ega anualmen e a Lope Ga cía de Salaza ’. Los de echos de ca - ác e ju isdiccional, que aunque poco ex endidos —en el sen ido de que pocos nobles izcaínos debían de goza de ellos—, e an ele an es pa a aquellos que habían conseguido alcanza los’. Y, po úl imo, no hay que ol ida los censos eclesiás icos que muchos de es os nobles de en an en unción del dis u e de pa ona os. Al inicia se la Edad Media —lo mismo que en o as zonas, y como consecuencia de las di icul ades que le a ec an—, es a en a de la nobleza izcaína se encuen a en ías de adecuación a la nue a o ma de ob ención de la misma, a a és de las me cedes eales (en es e caso undamen almen e a cambio del comp omiso de man ene , o apo a en caso de necesidad, lanzas ma ean es), y de la ap opiación de en - as y p opiedades de la co ona. Pe o dadas las escasas en as eales exis en es en. Vizcaya, y el que las me cedes concedidas a los dis in os miemb os de los linajes no sob epasanno malmen e los lími es de la zona, el papel dis ibuido de en as jugado aquí po la co ona es meno que en o as pa es. Es po es o, y ambién en unción del desa ollo económico de Vizcaya, po lo quela nobleza se e en la ne - cesidad de adecua se a la ac i idad come cial y e ona. Pe o es a adecuación a las nue as ac i idades, necesa ia si con - side amos las di icul ades que a ec an a la en a adicional, es di í - cil; en pa e, es o se debe a que las illas plan ean nue osp oblemas, compe iendo con los nobles po la ob ención de nue os ecu sos, lo que p o oca á que algunos nobles les ean como enemigos a comba - i . Y no es ex año, ya que además huyen a las illas los lab ado es que p e enden sali de la c ecien e p esión nobilia ia, como se des - p ende de que Rigoi ia, Mungu a y La abezúa se undan en 1376 po pe ición de los lab ado es, y pa icula men e del hecho de que la un - dación de la úl ima de ellas se ponga en elación con los «abusos de los homb es pode osos» ~. Po o a pa e, esas illas ecibenun e i - o io cuyo some imien o ju isdiccional al nue o núcleo u bano pe - judica ía a los seño es, lo mismo que la donación a aquellas de la - b ado es censua ios. Po si es o ue a poco, suponen la in oducción El Fue o, p i ilegios, anquezas y libe ades del M. N. y M. L. Seño ío de Vizcaya. In oducción de U. de AREITIO. Bilbao, 1977, í ulo 30, ley 1. A.G.S., R.G.S., 1490, V, ol. 399. Tal es el caso, po ejemplo,de Lope Ga cía de Salaza , que poseía la me - indad de Cas o. Ve GARcÍA DE SALAzAR: Ob. ci , p. 121. 698 Ma ía Isabel del Val Valdi ieso en la sociedad adicional de una nue a men alidad, y una nue a o - ma de en iquecimien o de la que muchos descon ían. En de ini i a, las illas, aunque ep esen en pa a algunos la mejo ía pa asali de la c isis, an a supone en muchos casos un nue o p oblema más que una solución. Pa iendo de es a si uación amos a cen a nues a a ención en la eacción de la nobleza izcaína an e la c isis que le a ec a en los siglos XIV y XV, analizando las di e sas ías que u iliza pa a supe - a la, las cuales son empleadas a lo la go de odo el pe iodo de mane - a simul ánea, y en muchos casos po los mismos pe sonajes. Ya hemos is o cómo la nobleza izcaína de iende sus de echos y p i ilegios en el Fue o de 1452. Además de es o pa e de es a nobleza eaccionó a ando de amplia sus ecu sos a a és de nue as ac i i - dades económicas, ecu iendo a la co ona o buscando nue as o mas de p o ección del pa imonio amilia . Pe o no op an sólo po solu - cionespací icas, es deci , que no enuncian a o as o mas más a - dicionales de ex acción de en a,po lo que se p oduceuna amplia eacción iolen a: aumen an la p esión sob e los campesinos, ampa an malhecho es, luchan con a las illas y la Iglesia pa a apode a se de pa e de sus ecu sos, e c. Y cuando es o no es su icien e no dudan en en en a se en e sí, dando luga en onces a la conocida gue a de bandos,en en amien o a a és del cual una acción de esa nobleza in en a a anca a la o a sus ecu sos (aunque no hay que ol ida que es a gue aocul a ambién ecuen emen e una luchaan iseño ial, en la que el es o de los habi an es de Vizcaya se en en a con los nobles). Así pues, podemos e es o mas dis in as de eacción no- bilia an e la c isis:una que podemos denomina ‘<legal», la más in - no ado a como e emos; la segunda se ia el empleo de la simple io - lencia con a los no p i ilegiados, de una o ma más o menos encu - bie a, y, po in, la gue a de bandos. Po lo que se e ie e a la p ime a ía amos a e e i nos a la ins - i ución del mayo azgo, la búsqueda de nue os asen amien os y ac i - idades —en pa icula el ecu so a la illas— y la u ilización del a - o de la co ona. En elación con es e úl imo aspec o ya hemos seña - lado cómo los eyes o o gan en as a la nobleza izcaína, gene almen e po lanzas ma ean es, si bien no al an o o ipo de me cedes, como la donación que ecibe T is án de Leguizamón de la e ce apa e del peaje de San Juan de Luz k Pe o más impo an es e inno ado es se - án los o os dos aspec os señalados. El mayo azgo p og esa en la Vizcaya bajomedie al como un medio de de ensa de los ecu sos amilia es y una o ma de asegu a un ni - Documen o publicado po LABAYRU: Ob. ci ., . II, pp. 845-848 A. G. 5., Me cedes y p i ilegios, leg. 70, ol. 54. Reacción de la nobleza izcaína an e la c isis... 699 el acep able de en a, al menos a uno de los miemb os de la amilia. F en e a lo que sucede en las illas, en la Tie a Llana se de iende es - ic amen e el pa imonio amilia y del linaje a a és de medidas p o eccionis as, has a el pun o de que el Fue o Viejo impone que ese pa imonio sea he edado siemp e po pa ien es, de mayo a meno p oximidad; pe ope mi e di idi la he encia en e esos pa ien es, y de hecho, po ejemplo, en 1484 Ped o de Ahedo dejó odos sus bienes a sus es hijos, Juan, Ped o y Diego’. Aho a bien, si exis e legalmen e esa libe ad de di isión de la he encia en e los pa ien es, pa ece que se a imponiendo la endencia a p ima a uno de los he ede os, como ó mula ex ema de p o ección de los ecu sos y del ango amilia . El Fue o Viejo, en su capí ulo XV, lo pe mi e, dejando libe ad al es ado pa a que elija a ese único he ede o, que no malmen e es un hijo o hija, gene almen e el mayo . De es a mane a el mayo azgo a ganando ca a de na u aleza, y ya en el siglo XV son ela i amen e abundan es, no sólo las no icias de he ede o único, do ándose sim - plemen e al es o de los hijos con la legí ima, sino ambién la apa i - ción del mayo azgo como al, como puede e se, a i ulo de ejemplo, en el que en 1404 ins i uye Gonzalo Gómez de Bu ón en a o de su hijo del mismo nomb e, o el que c ea Lope Ga cía de Salaza con licencia de Juan II’. Los nue os asen amien os son ambién buscados po es os nobles, así, Lope Ga cía de Salaza , po consejo de su pad e, acude a Somo - os o, ce ca del ma y de las ene as”. Pe o lo más ecuen e es que acudan a las illas, y es o an o en el caso de los simples hidalgos como en el de los Pa ien es Mayo es, si bien en es e úl imo caso sólo lo hacen los más p ecla os de en e ellos. Los hidalgos son el segundo elemen o en impo ancia numé ica que puebla las illas, siendo sin duda impulsados a ello, an o po la c isis de la en a de la ie a, como po el a ance del mayo azgo, que obliga a los segundones a busca una o ma de asegu a su ni el económico ue a del sola amilia . Es e hecho debió de se ecuen e, dado que su a ecinda - mien o es ampa adopo los seño es de Vizcaya en el momen o de la undación de las illas, e incluso algunas de ellas se undan po su pe ición, como es el caso de Mi a alles “. Pe o no son sólo los hidal - gos los que se asien an en las illas, ambién los Pa ien es Mayo es apa ecen en ellas, comolos Mece a en Gue nica, los Salaza en Po u - gale e, los Leguizamón en Bilbao, e c. Es os Pa ien es Mayo es p on - 8 A. G. 5., R. G. 5., 1484, VIII, ol. 49. LABAYRU: Ob. ci ., . III, pp. 39-41. A. R. Chancille ía de Valladolid, Ejecu o - ias, legs. 6 y 16 an iguos. GARCÍA DE SALAZAR: Ob. oi ., p. 118. II Ca a puebla de Mi a alles publicada po J. R. ITURRIZA Y ZABALA: His o ia gene al de Vizcaya y epí ome de las Enca aciones. Bilbao, 1967, . II, PP. 275-280. 700 Ma ía Isabel del Val Valdi ieso o se cons i ui án en g upo de pode , in en andodomina la ida de las illas, lo que no sólo les lle a a en en a se con el es o de los ecinos, sino ambién en e si, como sucede en Elo io, donde la lu - cha en e los Ma zana e Iba a po los ca gos del concejo lle a a los Reyes Ca ólicos a es ablece que esos ca gos se epa an en e am - bos linajes u Así pues, algunos de los miemb os de la nobleza iz - caína se asien an en las illas donde an a dedica se a las nue as ac - i idades: undamen almen e na ie a y come cial en el caso de los Pa ien esMayo es”, mien as que los hidalgos p ac ica án además ac i idades a esanales. Y es as nue asac i idades, jun o con las e - e ías que poseen ‘~, se con ie en inmedia amen e en su p incipal uen e de ing esos. Has a aho a hemos is o cómo la nobleza ecu e, pa a ele a su ni el de en a, a medios que podemos cali ica de ‘<legales». Al no se és os su icien esen ocasiones, y dado que no odos los ep esen an - es de es a clase se mues an decididos a explo a a ondo esas nue - as posibilidades, nos encon amos ambién con la u ilización de ías que podemos denomina «ilegales y abusi as»; en de ini i a, el ecu - so a la iolencia más o menos encubie a, eje cida sob e los in e io es de cualquie ipo, pa a lo cual no dudan, como en ocasiones se denun - cia, emplea incluso ‘<malhecho es», sal eado es a sueldo, que les apo - an el bene icio de sus acciones. Pe o esa iolencia ambién la eje ce pe sonalmen e la nobleza, ap opiándose a a és de ella de nue as en as y bienes, a eces po la simple ía del obo o la es o sión”. Los abusos denunciados son abundan es y de odo ipo. Así, po ejemplo, en 1488, Juan de Salaza es acusado de habe obado cinco quin ales de hie o a Gonzalo Villapa illo’% mien as que en gene al los Salaza lo son de in en a monopoliza el come cio del hie o en el pue o de Musques-Galindo, no pe mi iendo que se lle en a él odas las ca acadas de ena que e a posible lle a , y es ableciendo po su p opia cuen a el p ecio del mine al. Quizá lo más sob esalien e de es e capí ulo de abusos sea la c ecien e p esión que eje cen sob e 12 A. OS., R. O.S., 1492, IX, ol. 114. 11 El éxi o que los A bolancha alcanzan en el come cio les pe mi e posee casas en B ujas. Ve A. R. Chancille ía de Valladolid, Vizcaya, leg: 67, núm. 3. ‘~ El in e és po las e e ías, de i ado de los saneados ing esos que o o gan, queda cla amen e de mani ies o en un caso, que si quizá es excepcional, no po ello deja de se eno memen e exp esi o. Me e ie o al hecho de que Lope Ga - cía de Salaza haga el camino de Pu che a, en la zona mine a. Ve GARcÍA DE SALAZAR: Ob. ci ., p. 122. “ El cuade no de la He mandad de 1479 se ocupa de los que «po ue za o sin a mas en a e en posesión ajena... » (a . 66), así como de aquellos que «aunque no lle an bienesmuebles y semo ien es, empe o ma an o queman o co an. - .» (a . 71). Documen o publicado po LABAYRU: Ob. oi ., . III, pp. 295-316. A. G. 5., R. 0. 5., 1488, VIII, oL 64. Reacción de la nobleza izcaína an e la c isis... 701 el campesinado, al que exigen nue as ca gas, de lo que se quejan los censua ios de Du ango en 1493”. Dado que las quejas no e an su i - cien es pa a e i a las es o siones seño iales, es os campesinos, como ya hemos señalado, a an de hui , bien hacia las illas, bien hacia ie as ealengas o in azonas, lo que se in en a impedi en el Fue o Viejo, cuyo capí ulo CCVIII pone lími es a la mo ilidad campesina. Las illas ambién an a se obje o de la iolencia nobilia ia. Los miemb os de la nobleza asen ados en ellas p ocu an po odos los medios hace se con el pode y di igi su gobie no en su p opio bene - icio, lo cual p o oca á la esis encia del es o de los ecinos. Jun o a es o, ambién aquellos nobles que pe manecenen la Tie a Llana es o sionan de una u o a o ma a los núcleos u banos, in en ando de es a mane aob ene algún bene icio di ec o. No es de ex aña , en onces, que abunden las quejas illanas en es e sen ido, pudiéndose des aca en e ellas la denuncia de Po ugale e, que señala que «al - gunos Pa ien es Mayo es, sin í ulo, dicen ene ju isdicción sob ela illa»; la cédula de En ique IV, en la que se p ohibe al conde de T e - iño y a los Pa ien es Mayo es izcaínos echa epa imien os a Be - meo y Lequei io, así como a cie as an eiglesias de la zona; o bien las quejas de Mungula sob elos asal os su idos a manos de cie a gen e a mada que oba on,ma a on, incendia on, e c. Po in, ambién la Iglesia su e las acciones p o agonizadas po la nobleza, en dos sen idos,di ec amen e a a és de la usu pación de en as eclesiás icas, e indi ec amen emedian e las luchas po el de - echo de pa ona o. Las usu paciones de en as eclesiás icas son abun - dan es du an e oda la Baja Edad Media. Ya en 1334 enemos no icia de ellas a a és de la o dencu sadapo Al onso XI a Gonzalo Ibáñez de A ancibia, pa a que és e es i uye a los diezmos que había a e - ba adoal cabildo de Lequei io ‘». La colegia a de Cena uza ambién su e espolios, a inesdel siglo XIV, a manos de sus pa onos de ise- os que, “a epen idos» de las donaciones ealizadas a a o de la colegia a, p e enden ecupe a laspo la ía del despojo di ec o ~«. Dada la ag a ación del p oblema las Cons i uciones Sinodales del obispado de Calaho a del siglo XV se ocupan del mismo, dejando “ LABAYRU: Ob. ci ., pp. 705-706. ‘» A. G. 5., Cáma a pueblos, leg. 15, Po ugale e. A chi o Municipal de Lequei - io, eg. 10, núm. 18, ol. 117. A. G. 5., R. G. 5., 1483, X, ol. 248. También Bilbao su ió abusos semejan es: en 1321 la illa es ablecela paz con los Leguizamón, después de un asal o p o agonizado po Ma ínPé ez de Leguizamón (LABAYRU: Ob. ci ., pp. 313-315) y en 1483 algunas pe sonas pode osashabían ocupado pa e de sus mon es y é minos (A. G. 5., R. G. 5., 1483, XII, ol. 95). 19 A. Municipal de Lequei io, eg. 20, núm. 8, ol. 249. “ Sob e el con lic o de Cena uza, e ITURRIZA: Ob. ci ., . 1, p. 263, y el docu - men o que se publica en el . II, pp. 113-117, así como el que publica LÁBAnU: Ob. oi ., . II, pp. 454-455. 702 Ma ia Isabel del Val Valdi ieso cons ancia de los cons an es obos y usu paciones de bienes y de e chos de la Iglesia, y poniendo g a es penas a los esponsables de los 22 mismos Las luchas po los de echos de pa ona o son ambién ecuen es. El pa ona o man iene en Vizcaya una g an ue za y i alidad, desem - peñando oda ía en los siglos bajomedie ales un impo an e papel como uen e de ing esos nobilia ios y como elemen o de pode y p es - igio. Es e pa ona o, eje cido po pa icula es, se basa an o en los de echos de i ados de la undación de la iglesia po pa e de algún an eceso , como en su pode sob e la zona; en ocasiones es os en - ado ambién po donación seño ial o eal. Es as úl imas donaciones son a eces muy ecien es, como la del monas e io de Begoña, que en 1382 ecibe Ma ín Sánchez de Leguizamón de Ped o Núñez de La a, a quien se lo había donado p e iamen e Juan 1”. El eje cicio del de echo de pa ona o de i ado del pode eje cido po un noble sob e una zona de e minada, es ela i amen e ecuen e, y podemos e lo, po ejemplo, en el hecho de quela casa de A eaga es pa ona de la iglesia de Gau éguiz y sus anejas, Leguendica y Gabica 22 Pe o es e de echo no es siemp e eje cido po una única pe sona o ami - lia, sino que en ocasiones es compa ido po a ios pequeños nobles de ise os del luga , como sucede en el caso de Cena uza. Po úl imo, hay que señala que, una ez adqui ido, el pa ona o es enajenable y he edi a io: así, en 1416, Gómez González de Bu ón deja en he enecia a uno de sus hijos el pa ona o de Co ézubi, mien as que en 1478 el bachille Ga cí a Ma ínez de Ca eaga comp a el de echo de pa o - na o de San Vicen e de A bácegui po 328.000 ma a edís ~‘. Los pin - g ies bene icios que la posesión de es e de echo o o ga, así como los abusos que a a és de él p o agonizan los nobles, quedan de mani ies o en los cons an es con lic os que en o no al mismo ienen luga a lo la go de odo el pe íodo,bien po que el pa ono no pague lo su icien e a los clé igos, po las usu paciones de en as eclesiás i - cas que a a és de él se ealizan, o bien po que el pa ono, pa a no e me madas sus en as, impida la consag ación de nue as pa o - quias que es en ieles a aquella de la que él es pa ono ~‘. En de i - 21 Cons i uciones Sinodales del Obispado de Calaho a y La Calzada, com - piladas en 1555 po el Ilmo. y R dmo. S . D. Juan Be nal de Lucco, León, año de MDLV, Lib o III, cap. II, ol. 60 y y y cap. XLIII, ol. 85 -Só . LABAYRU: Ob. ci ., . III, Pp. 107-108. 22 Documen o publicado po MAÑARIcUA: San a Ma ía de Begoña en la his - o ia espi i ual de Vizcaya. Bilbao, 1950, pp. 55-59. ~ A. 0. 5., Pa ona o eclesiás ico, leg. 189, ol. 1. ~ Documen os publicados po LABAYRU: Ob. ci ., . III, pp. 55.59, y po ITU - muzA: Ob. ci ., . II, Pp. 161-169. 25 Como ejemplo de esos con lic os podemosci a : la queja de los clé igos de Begoña con a la pa ona Te esa Luis de Bu ón, a la que acusan de no Reacción de la nobleza izcaína an e la c isis... 703 ni i a, pues, el de echo de pa ona o es un impo an e ins umen o en manos de los seño es, que pe mi eamplia an o su pode como sus en as, po lo que en el momen o de la c isis el man enimien o de ese de echo se a a de ende , al iempo que se busca á amplia lo sob eo as iglesias, en de imen o de los clé igos, de la co ona o de o os nobles; es o p o oca la apa ición de con lic os seño iales po el epa o de es as en as, y ambién mani es aciones de esis encia an iseño ial cuando los pa oquianos, po una u o a causa, se en - en an con los pa onos. Como señalábamos más a iba, odas es as acciones emp endidas po los nobles izcaínos no son su icien es pa a hace les emon a la c isis y sanea sus bases económicas de o ma sa is ac o ia y á - pida, po lo que en úl ima ins ancia ecu en ambién a un en en - amien o mu uo, a a és del cual buscan despoja en su bene icio a miemb os de su p opia clase. Acabamos de e e i nos a es e ipo de luchas en o no al de echo de pa ona o, el mismo ipo de en en - amien os se p oduce cuando se p e enden amplia los de echos ju - isdiccionales o la posesión de bienes. Y odo es o da luga a esa co - nocida lucha de bandos que se desa olla has a comienzos del si - glo XVI: en 1450, Ped o de A endaño y los Zá a e se dispu an el se - ño ío de Ma quina, mien as que en 1494 los Reyes Ca ólicos se e - ie en oda ía a las bande ías exis en es en las Enca aciones ~‘. Los en en amien os se mul iplican, y po an o ambiénlos desa íos en e hidalgos, has a el pun o de que la He mandad se ocupa á de enida - men e en sus cuade nos de es e p oblema, es ableciendo ya en el de 1394 en qué casos pueden ealiza se es os desa íos 27 Po o apa e, las luchas en iquecen a unos y hacen aumen a las di icul ades de o os,pe o no solamen e se bene ician de ellas los que se en en an di ec amen e, sino que ambién aquellos que saben ap o echa ade - cuadamen e las luchas exis en es pueden alcanza en aja, como su- paga les lo su icien e (T. GUIAaD y LARRAURI: His o ia de la noble illa de Bil - bao. Bilbao, 1971, . 1, p. 427). La dispu a que po la iglesia de Be iz p o ago - nizan Nicolás de Gue a a y Ochoa López de Be iz, que puede e se en el A.G.S., R. G. 5., 1495, XI, ol. 140. Y la ejecu o iadel plei o de Elo ioconel pa ono de San Agus ín de Eche a ía, que se oponía a que se cons uye a una nue a pa oquia en la illa, que se encuen a en el A. G.5., R. G. 5., 1493, VIII, ol. 162- ~« E. FERNÁNDEz DE PINEDO: «¿Lucha de bandos o con lic o social?», en La sociedad asca u al y u bana en el ma co de la c isis de los siglos XIV y XV. Bilbao, 1975, pp. 3940. En lo e e en e a las Enca aciones, e el documen o publicado po T. GONZÁLEZ: Colección de cédulas, ca as-pa en es, p o isiones, eales o denanzas y o os documen os conce nien es a las p o incias ascon - gadas. Mad id, 1829, . 1, pp. 270-272. 27 Cuade no de la He mandad de 1394, publicado po LABAYRU: Ob. ci ., . II, PP. 497-509.