CONSIDERACIONES
SOBRE
LA
VIDA
Y
LA
OBRA
DE
ALONSO
BERRUGUETE
po
j.
J.
Ma ín
González
Al
llega
el
cua o
cen ena io
de
la
muei- e
de
Be ugue e
-o
simplemen e,
Be ugue e,
como
e a
conocido
y
él
mismo
se
llamaba—,
es
na u al
que
J
""g^pezado
en
omo
a
su
i
gu a
y
su
a e.
Aunque
oda ía
es e
a
ecoge se
la
cosecha
de
apo aciones,
no
pa ece
a e
a icinio:
a
sabe ,
que
se án
mucho
menos
^
que
ha
susci ado
el
ecien e
cen ena io
de
Velázquez.
^
^
nod ía
no
hay
po
qué
compa a
a
los
dos
a is as.
Y
sin
em
habe
mo i os
pa a
una
copiosa
bibliog a ía
i° ohie o
de
Job
se ado
un
ápice
Gaya
Ñuño
■
cuando,
a
p opósi o
e
b o °^e
o
d. d.
™.d.,
es
nues o
mejo
escul o
( ig.
27).
ué
i^^mb e
no
an o
ga se
el
mé i o
de
un
a is a,
como
el
de
has a
dónde
ha
po
sus
allos
como
po
sus
acie os.
Impo
a
^
cuando
emon ado
el
uelo.
Y
nadie
siguió
an
^
e e imos
és e
se
en egó
de
lleno
a
una
,
,
manie ismo
pic ó ico
al
Be ugue e
escul o ,
pues
aunque
la
boga
,
^
gu
pin u a
en
es os
úl imos
años
le
haya
bene iciado,
sin
^
¿jgc e o.
Y
su
de
época
española
no
pe mi e
ensalza le
más
a
a
,
pin u a
de
época
i aliana
es
p ódiga
en
a ibmones
pin u a
¿Razones
de
es a
escasez
de
es udios?
De
siemp ^
ha
despe ado
un
mayo
in e és
en e
en endidos
y
eg
a
los
po meno es
de
la
na ación
y
^
Velázquez.
A
es o
ambien e
de
una
época,
como
ac edi a
el
caso
d
hay
que
ag ega
la
p opia
conciencia
de
supe io i
1
Juan
An onio
Gaya
Ñuño:
Alomo
Beii-ugue e
en
Toledo,
Ed'
Ju en ud,
Ba celona,
1944.
12
J. J.
MARTÍN
GONZÁLEZ
los
pin o es.
Recué dese
que
los
g andes
a adis as
—Leona do
en
cabeza—,
han
de endido
esone amen e
la
"supe io idad
de
la
pin
u a"
sob e
las
demás
a es.
Mas
en
pu idad
no
hay
base
pa a
jus i
i
ca
es a
inmodes ia,
ya
que
oda
je a quía
hab á
que
es ablece la
no
en e
las
clases
de
a es,
sino
en e
las
mismas
ob as.
A
la
ea
lidad
an edicha
hay
que
ag ega
que
en
España
cons i uyen
excepción
los
degus ado es
de
la
escul u a,
ci cuns ancia
pa icula men e
g a e,
po
cuan o
con amos
con
un
núme o
y
calidad
de
piezas
de
es e
a e
e dade amen e
ex ao dina ios,
sob e
odo
de
los
siglos
x i
al
x iii.
Miles
de
ob as
agua dan
pacien emen e
la
llegada
del
es udioso
que
las
lib e
del
desconocimien o.
Incluso
nues os
escul o es
p incipales
es án
necesi ados
de
buenas
monog a ías.
Sin
es os
es udios
p e ios,
es
cla o
que
los
es udios
pano ámicos
hab án
de
p esen a
dolo osas
lagunas.
Pó
lo
que
espec a
a
Alonso
Be ugue e,
sábese
que
el
g an
lib o
que
le
coi esponde
es á
aún
po
esc ibi se.
Pe o
mien as
es o
no
llegue,
bueno
se á
segui
amon onando
da os
y
opiniones.
El
plano
humano
y
social.
Según
habi ualmen e
sucede
a ándose
de
a is as
españoles,
las
no icias
que
se
e ie en
a
la
in imidad
de
Be ugue e
son
escasas,
al
pa
que
esul an
casi
su icien es
los
da os
de
a chi o
que
pe mi en
la
clasi icación
indubi able
de
la
mayo
pa e
de
las
ob as.
Y
aún
hemos
de
conside amos
a o unados,
ya
Que
la
pe sonalidad
de
Be ugue e
nos
es
mucho
mejo
conocida
que
la
de
o os
a is as
de
la
época,
g acias
a
la
abundancia
de
da os
que
nos
suminis an
los
plei os
de
Be ugue e,
a
los
que
ue
an
a icionado.
En
Be ugue e
se
o ece
es a
in ecuen e
ci cuns ancia:
la
de
se
un
homb e
de
mundo,
un
pe sonaje
de
negocios,
al
pa
que
un
ex ao dina io
a is a.
Fue
bené olamen e
a ado
po
la
o una.
Hay
quienes,
omán icamen e,
piden
pa a
el
a is a
una
ida
de
he oicos
su imien os.
Pe o
no
exis e
azón
alguna
que
ac edi e
que
pa a
c ea
g andes
ob as
haya
que
i i
pun o
menos
que
en
la
mise ia.
Las
di icul ades
aguzan
la
in eligéncia
y
eñ
cie os
aspec os
el
a e;
pe o
no
sabémós
igualmen e
has a
qué
pun o
le
dañan.
Cie
os
c í icos
se
han
dolido
de
que
Velázquez
haya
i ido
en
esa
cá cel
de
o ó,
que
e a
la
Co e.
Pe o
jun ó
a
una
ob a
a ís ica
p oblemá ica,
en
el
caso
de
que
Velázquez
hubie a
i ido
al
ma gen
de
la
ida
o icial,
es á
la
ealidad
incon o e ible
de
sus
ma a illosas
pin u as
hechas
en
Palacio.
¿
Quién
puede
a i ma
que
el
a e
de
Be ugue e
CONSIDERACIONES
SOBRE
LA
VIDA
Y
LA
OBRA,
ETC.
13
haya
salido
pe judicado,
en
azón
al
signo
a o able
de
sus
i
nanzas?
Es a
si uación,
a
no
duda lo,
de e minó
que
no
sin ie a
el
ap e
mio
en
la
con a ación
de
ob as,
pe o
eso
mismo
le
dio
más
libe ad
sob e
el
clien e,
de
o ma
que
és e
hubo
de
acep a
las
cap ichosas
in enciones
que
hoy
an o
place
nos
causan
en
Be ugue e.
Y
como
homb e
de
negocios,
Be ugue e
e a
in e esado
y
opo
unis a.
Sabemos
que
en
sus
p ime os
años,
a
la
uel a
de
I alia,
es á
ligado
a
la
ealeza
po
cie os
comp omisos.
El
ínculo
no
se
pie de
en
el
ascu so
de
su
ida.
Sin
emba go,
¿
qué
de
undamen al
hace
Be ugue e
que
pueda
jus i ica
sob adamen e
los
saneados
ing esos
de
la
esc ibanía
del
c imen
de
la
Chancille ía
de
Valladolid,
que
a
pe pe uidad
le
ue
o o gada
en
1523?
2.
Tal
dis inción
se
epi ió
luego
con
o os
a is as.
Según
Ponz^,
po
la
ejecución
del
e ablo
mayo
de
la
ca ed al
de
As o ga,
le
die on
a
Gaspa
Bece a
es
mil
ducados,
más
el
o icio
de
esc ibano,
que
suponía
un
bene icio
mucho
más
g ande.
De
una
mane a
simila ,
los
pin o es
del
siglo
x ii
soli
ci a on
"pasos
de
a a
de
alguacil".
Vicen e
Ca ducho
pidió
uno
en
1631,
que
le
ue
denegado;
pe o
en
cambio
se
le
o o gó
a
Veláz-
quez'*.
Fal a
de
dine o
la
ealeza,
p e e ía
paga
no
e ec i o,
sino
con
pues os
en
la
adminis ación
pública.
Dañosa
cos umb e,
po que
como
ales
ca gos
se
daban
a
pe sonas
que
desconocían
su
desempeño,
se
les
au o izaba
la
suplencia.
Los
aza es
de
la
ida
de
Be ugue e
de e minan
incesan es
ausencias
de
Valladolid,
no
al ándole
excusas
pa a
man ene se
alejado
de
la
esc ibanía,
po
azón
de
es a
aba-
lando
pa a
el
Empe ado .
La
in es igación
hab á
de
p ecisa
que
menes e es
e ienen
con
es a
asiduidad
a
Be ugue e
ce ca
del
Empe
ado .
Así
pues
es
sus i uido
legalmen e
en
el
pues o,
habiendo
soli
ci ado
incluso
que
la
esc ibanía
pasa a
a
su
hijo
Alonso
Be ugue e
Pe eda
®.
2
Nume osos
documen os
sob e
Be ugue e,
en
José
Ma í
y
Monsó:
Es udios
his ó ico-a is icosy
Valladolid.
Ace ca
de
su
ob a,
consúl ense
las
apele as
de
Juan
Agapi o
y
Re illa:
La
ob a
de
los
maes os
de
la
escul
u a
cas ellana,
Valladolid.
3
Viaje
de
España.
4
J. J.
Ma ín
González
:
So6 e
las
elaciones
en one
Na di,
Ca ducho
y
Velázquez,
A chi o
Español
de
A e,
1958,
pág.
58.
6
FiLBMÓN
A ibas
A anz:
Ilus aciones
a
las
biog a ia
de
Alonso
González
Be ugue e
y
de
su
hijo
Alonso
Be ugue e,
Bole ín
del
Semina io
de
Es udios
de
A e
y
A queología
de
la
Uni e sidad
de
Valladolid,
omo
XV,
pág.
243.
14
J.
J.
MARTÍN
GONZÁLEZ
Que
e a
in e esado
en
ma e ia
de
dine o,
nos
lo
dice
el
eedo
de
las
ob as
del
Alcáza
de
Toledo
en
1550,
en
ocasión
de
que
el
escul o
se
negó
a
sali
i
ado
de
un
a qui ec o
de
escasos
ondos,
cual
He nán
González
de
La a:
"Be ugue e,
en
las
cosas
de
hacienda,
es
an
a en ado
cuan o
le
con iene"
No
le
ue on
ajenos
los
negocios
de
banca.
Po
los
años
de
1529
y
1530
ealiza
"comp as
de
en as",
es
deci ,
p és amos,
a
di e sos
p opie a ios
de
iñedos
de
Tudela
de
Due o
(Valladolid),
con
un
in e és
del
sie e
po
cien o
Desencadena
un
plei o
con a
su
ío
Vicen e
Valenciano,
po
supues as
deudas,
demos ando
el
suma io
que
el
deudo
e a
el
p opio
Be ugue e.
Casa
con
Juana
de
Pe eda,
hija
de
me cade es,
cuando
la
cos umb e
gene al
de
los
a is as
e a
busca
alianzas
ma imo
niales
con
gen es
del
amo.
Sus
dos
hijas
con aen
ma imonio
con
homb es
de
banca,
con
los
que
no
se
a ed a
a
plei ea
Be ugue e.
Posee
en
Valladolid
casas
p incipales
con
ango
de
palacio,
en
las
cuales
iene
es ablecido
su
alle ,
pe o
aún
e a
dueño
de
o as
i
ncas
u banas
En
pun o
p óximo
a
la
ciudad
enía
iñedos
y
laga .
Cuando
el
con en o
de
San
Beni o
le
endió
el
sola
pa a
la
edi ica
ción
de
sus
casas,
le
puso
po
condición
que
no
pudie a
expende
ino
en
ellas,
con
obje o
de
que
no
su gie a
la
compe encia
con
el
mo
nas e io,
que
es aba
on e o;
pe o
Be ugue e
ue
hábil
pa a
esca
mo ea
es a
p ohibición.
Adquie e
en
1542
el
seño ío
de
Villa oqui e,
donde,
como
g an
seño ,
pasa
los
e anos.
Un
gi o
ad e so
en
los
negocios
le
hizo
enun
cia
a
es e
seño ío
en
1556.
Pe o
nue amen e
se
eanima on
sus
ín ulas,
adqui iendo
en
1559
el
seño ío
de
La
Ven osa
(es
deci .
Ven
osa
de
la
Cues a,
p o incia
de
Valladolid),
po
ju o
de
he edad.
Desembolsó
dieciséis
mil
ma a edís
po
ecino,
con
un
o al
de
192.000,
a
lo
que
hay
que
ag ega
o os
500,
ambién
po
ecino,
en
concep o
de
cesión
de
de echos
pa a
la
ecaudación
de
alcabalas.
Pe o
en
cambio
ecaía
en
su
pe sona
la
ju isdicción
ci il
y
c iminal,
y
gig
le
decla aba
exen o
de
paga
impues os,
pudiendo
exigí selo
a
sus
súbdi os.
Como
es
sabido,
nues os
eyes
habían
au o izado
la
en a
de
ie as,
illas
y
ciudades
eales,
con
obje o
de
ob ene
ing esos
6
J.
J.
Ma ín
González;
Nue os
da os
sob e
la
cons ucción
del
Alcázi
a
de
Toledo,
Re is e
de
A chi os,
Biblio ecas
y
Museos,
1960.
7
Bab owmé
Bennassa :
En
Vielle-Cas ille:
Les
en ee
de
en es
pe pe^
ueUes.
P em e e
^Ué
du
XVI^
siécle,
en
"Annales",
no .
dec.
1960,
p.
1.121.
x
»
J
iL
J
o^qui ec u a
domés ica
del
Renacimien o
en
VaUadohd,
Valladolid,
1948,
pág.
140.
CONSIDERACIONES
SOBRE
LA
VIDA
Y
LA
OBRA,
ETC.
15
inmedia os
pa a
su aga
los
cuan iosos
gas os
mili a es
impues os
po
su
polí ica.
Es a
medida
se
man u o
a
lo
la go
del
siglo
siguien e,
de
mane a
que
en
el
XVIII
la
Mona quía
había
pe dido
la
mayo
pa e
de
sus
de echos
en
el
e i o io
nacional,
lo
que
obligó
a
una
con a
medida
que
hubo
de
lesiona
concesiones
o o gadas
a
pe pe uidad.
Así,
pues,
el
caso
de
Be ugue e
es
uno
en e
los
miles
que
pod ían
ci a se.
Sus
g andes
medios
económicos
jus i ican
que
se
le
die a
licencia
pa a
ins i ui
mayo azgo.
Cuando
mue e,
en
se iemb e
de
1561,
su
cadá e
es
asladado
desde
Toledo,
luga
de
su
óbi o,
a
su
seño ío
de
La
Ven osa,
en
cuya
iglesia
de
la
Asunción
ecibe
sepul u a.
Ci
cuns ancia
ac edi a i a
igualmen e
de
una
desahogada
economía.
Pocos
a is as
han
podido
pe mi i se
algo
semejan e.
Reco demos
que
Ba olomé
O dóñez,
ambién
de
los
pocos
a is as
con
buenos
medios
de
o una,
dejó
dispues o
en
el
es amen o
que
si
mo ía
en
I alia
su
cadá e
ue a
asladado
a
Ba celona,
pa a
que
sus
cenizas
eposasen
jun o
a
las
de
su
muje .
Pe o
po
lo
demás,
Be ugue e
se
en e ó
humildemen e,
como
el
común
de
los
a is as,
bajo
sencilla
losa.
De
es a
mane a,
el
he moso
sepulc o
del
eje o
Andino,
en
la
iglesia
de
San
Cosme
y
San
Damián
de
Bu gos,
sigue
siendo
excep
cional
en e
los
a is as
españoles.
Abundan
los
es imonios
de
que
e a
omnímodamen e
es imado
en
Cas illa.
C is óbal
de
Villalón
emi e
juicios
di i ámbicos
a
p opósi o
del
e ablo
de
San
Beni o
En
cie o
documen o
de
la
época
se
hace
cons a
que
Be ugue e
enía
"una
g an
amis ad
con
odos
los
dichos
le ados
y
caballe os
que
es án
en
la
dicha
illa
[Valladolid]
y
cabida
en
la
casa
eal".
En
unas
p obanzas
de
plei os,
publicadas
po
Ma í,
se
llega
a
la
hipé bole:
"Quel
dicho
Alonso
Be ugue e
e a
an
doc o
y
pe i o
en
las
a es
de
la
pin u a
y
escul u a
y
a qui ec u a,
que
en
ellas
e a
el
más
amoso
en
su
iempo,
ni
an es
ni
después
acá
se
io
ni
conoció
en
es os
einos
de
España".
También
es
signi ica i o
que
Vasa i
no
se
ol ide
de
menciona
en
sus
Vidas
a
"Al onso
Be-
ughe a,
español",
eco dando
que
es udió
los
ca ones
de
la
gue a
de
Pisa,
de
Miguel
Angel.
Cuando
en a
al
se icio
de
Ca los
V
ecibe
el
a amien o
de
magní ico
seño .
Hay
da os
de
que
ue
ayuda
de
cáma a.
Así
se
exp esa
el
licenciado
Gaspa
Gu ié ez
de
los
Ríos:
"Ca los
V...
a
9
C is óbal
de
Villalón:
Ingeniosa,
compa ación
en e
lo
an iguo
y
lo
p esen e
1939.
En
Fuen es
li e a ias
pa a
la
his ojña
del
a e
español,
po
P.
J.
SANCHEZ
Can ón,
omo
I,
1923.
J.
j.
MARTÍN
GONZÁLEZ
Be ugue e,
pin o
y
escul o
insigne...
ambién
le
dio
la
lla e
de
su
cáma a"
Y
Palomino,
en
sus
biog a ías
de
a is as,
señala
que
Ca los
V
le
hon ó
"con
la
lla e
de
su
ayuda
de
cáma a,
o icio
que
le
si en
caballe os
c uzados".
Sánchez
Can ón
conside a
pu a
ábula
el
que
haya
sido
ayuda
de
cáma a,
pe o
en
cambio
da
como
cie o
el
que
llega a
a
se
pin o
de
cáma a
del
Empe ado
según
lo
cual
con end ía
a ina
la
is a
en
busca
de
pin u as
que
le
puedan
pe
enece .
Como
homb e
ípico
del
Renacimien o
y
a
semejanza
de
los
a is
as
i alianos,
a lo a
en
su
compo amien o
un
nada
disimulado
o gu
llo.
La
in luencia
de
I alia
a
es e
p opósi o
pa ece
un
ac o
decisi o.
Cuando
es á
ejecu ando
la
sille ía
de
la
ca edial
de
Toledo,
el
ab i
que o
o dena
a
Be ugue e
y
Felipe
Biga ny
que
e i asen
la
sille ía
ieja,
pa a
ins ala
la
que
ellos
es aban
lab ando.
Be ugue e
se
niega,
a gumen ando
"no
se
obligado
a
deshace ,
mas
de
hace
las
dichas
sillas".
El
desmon a
la
sille ía
ieja
le
pa eció
ocupación
indigna
de
su
pe sona.
En
cie a
ocasión
ecibió
el
enca go
de
eali
za
una
copia
de
un
e a o
de
Don
Juan
de
Züñiga,
comendado
mayo
de
Cas illa,
o eciéndosele
po
es e
menes e
un
ducado.
Be ugue e
epuso
que
no
lo
ha ía
po
menos
de
seis,
iéndose
obli
gado
a
cede
el
comi en e
Sin
emba go,
supo
compagina
es e
o gullo
con
ac os
de
gene osidad
y
con
una
ponde able
al u a
de
mi as.
Ningún
es imonio
más
alioso
que
su
amis ad
con
Juan
de
Juni.
Los
dos
a is as
enían
es ablecidos
sus
eales
en
Valladolid.
Sabemos
que
Be ugue e
opinaba
"que
no
había
enido
a
Cas illa
o o
mejo
o icial
ex anje o
que
el
dicho
Juni
.
De
habe
sido
un
mezquino,
le
hab ía
moles ado
la
p esencia
de
Juni
en
Valladolid,
an
solici ado
po
los
clien es.
Y
po
o a
pa e,
en
caso
de
enemis ad,
Juni
hab ía
lle ado
la
peo
pa e,
dado
el
óp imo
ambien e
de
Be u
gue e
en
Cas illa.
Po
es o
p ecisamen e
es
más
es imable
la
con
duc a
del
escul o
de
Pa edes.
Lo
an edicho
pone
de
mani ies o
que
Be ugue e
eúne
los
equi
si os
necesa ios
pa a
da le
el
cali ica i o
de
excepcional.
Goza
de
una
posición
económica
en idiable,
os en a
ca gos
públicos,
iene
í
ulo
y
ocupación
en
Palacio
y
el
pueblo
econoce
el
alo
de
su
a e
10
No icia
gene al
pa a
la
es imación
de
las
a es,
1600.
En
Fuen es..,^
de
SANCHEZ
Can ón,
omo
I,
pág.
317.
n
P.
J.
SANCHEZ
Can ón:
Los
pin o es
de
cáma a
de
los
Reyes
de
Es
paña,^
el
Bole ín
de
la
Sociedad
Española
de
Excu siones,
omo
XXII,
pág.
139.
12
Manuel
Gómez
Mo eno:
Las
águilas
del
Renacimien o,
Mad id,
1941.
CONSIDERACIONES
SOBRE
LA
VIDA
Y
LA
OBRA,
ETC.
17
y
lo
juzga
como
el
céni
de
la
época.
Dóciles
discípulos
luego
dis
pe san
la
semilla
po
Be ugue e
lanzada,
de
sue e
que
su
a e
deja
pe du able
huella
en
Cas illa.
Jun amen e,
su
i
gu a
es
pun al
inex
cusable
en
esa
ca e a
de
p es igiamien o
del
a e,
como
ac i idad
supe io
del
ingenio
humano,
y
que
da
o igen
a
ese
cul o
a
la
pe so
nalidad,
una
de
las
apo aciones
más
peculia es
del
Renacimien o.
Po
o una,
el
juicio
que
hoy
nos
me ece
Be ugue e
no
disien e
del
de
sus
con empo áneos.
P emisas
de
su
o mación.
No
pudo
escapa
Be ugue e,
na u almen e,
a
los
impe a i os
del
medio
ambien e,
a
las
ci cuns ancias
peculia es
de
la
ida
espa
ñola
del
siglo
XVI,
ni
pe manece
e ac a io
a
los
con ac os
y
ap o
ximaciones
que
le
depa ó
su
e apa
o ma i a
en
I alia.
O ue a
.has a
aho a
el
c í ico
más
au o izado
que
haya
enido
el
escul o —
descub ió
en
él
un
a is a
esencialmen e
gó ico
;
pe o
en endiendo
po
al
un
a is a
p o undamen e
c is iano.
P ecisamen e
po
eso
.—a i ma
O ue a
omó
po
guías,
de
en e
los
i alianos,
a
los
más
empa en ados
con
el
go icismo,
como
Dona ello.
También
Azcá a e
a i ma
que
la
pe i encia
del
go icismo
en
la
escul u a
española
del
Renacimien o
se
jus i ica
como
la
ga an ía
de
la
con inuidad
c is
iana
del
medioe o
En
su
e apa
i
nal
había
c eado
el
go ico
una
modalidad
agónica
y
lace an e,
popula izándose
las
ca nes
mag as
y
consumidas,
que
ue on
an
del
gus o
de
Be ugue e.
Es
la
misma
línea
en
la
que
se
man iene
el
escul o
español
más
é eamen e
go icis a
de
aquel
en onces:
Juan
de Balmaseda.
Po
eso
p ecisamen e,
Be ugue e
cuando
ha
de
lab a
el
C is o
del
e ablo
de
San
Beni o,
p e ie e
ep esen a le
i o,
en
sus
pos e os
ins an es,
y
no
mue o,
según
el
uso
gene al.
Ello
le
daba
ocasión
pa a
e igia
esos
momen os
angus
iosos,
llegando
su
e bo
d amá ico
a
en a
an
de
lleno
en
los
ho ibles
su imien os
de
odo
o den
que
padeció
el
Seño ,
que
su
cue po
pa ece
que e
desasi se
del
made o
( ig.
1).
Un
asgo
de
e iden e
a e imien o
en
la
iconog a ía
c is iana,
ya
que
pod ía
in e p e a se
como
un
ugaz
momen o
de
acilación
de
una
de
sus
olun ades,
Is-
humana,
como
aquél
que
u o
en
el
Hue o
de
los
13
Rica do
O ue a:
Bemigue e
y
su
ob a,
Mad id,
1917.
14
José
Ma ía
de
Azcá a e:
Escul u a
del
siglo
XVI,
en
A s
Hispaniae,
Mad id,
1958.
2
18
J. J.
MARTÍN
GONZÁLEZ
Oli os
O
el
mismo
de
la
C uci ixión,
cuando
C is o
exclama,
bajo
los
a oces
dolo es
y
la
angus ia
mo al,
"Dios
mío,
Dios
mió
poi
qué
me
has
abandonado".
De
sue e
que
aunque
in ecuen e,
no
deja
de
se
plenamen e
o odoxa
es a
in e p e ación.
Como
señalaba
O ue a,
en
su
o mación
i aliana
p edomina
el
ondo
cua ocen is a.
B unelleschi
le
asmi e
la
ne iosidad
écnica
del
b once,
que
Be ugue e
aduce
a
la
made a.
De
Dona ello
ha
cap ado
el
i
no
sen ido
de
la
elegancia,
la
g acia
de
las
cu as
ji o-
longadas.
A
Jacopo
della
Que cia
se
emon a
su
a ición
a
aplas a
las
i
gu as
con a
el
plano,
de
un
modo
simila
a
lo
que
sucede
con
Juni,
abas ecido
en
simila
uen e.
En
es o
p ecisamen e
se
apa a
del
elie e
pic ó ico
p econizado
po
Ghibe i.
También
O ue a
po meno izó
con
lujo
de
de alles
la
apo ación
miguelangelesca
al
a e
de
Be ugue e.
Del
genial
escul o
ap endió
a
si ua
las
i
gu as
en
el
espacio.
De
es a
sue e
sus
escul u as
i>e -
manecen
sólidamen e
plan adas,
con
equilib io
bien
ga an izado.
Weisse
ha
insis ido
en
es as
in luencias
de
Miguel
Angel,
que
pa a
él
son
las
p edominan es
en
Be ugue e
Pe o
ambién
O ue a
expone
las
di e encias
que
sepa an
a
Be ugue e
de
Miguel
Angel.
Pues
mien as
que
en
el
escul o
l
o en ino
el
mo imin o
es
lógico,
como
una
ó mula
de
equilib io
en e
la
ene gía
ísica
y
la
mo al,
en
Be ugue e
el
mo imien o
se
a iene
a
la
i ealidad.
Las
mayo es
dis o siones
se
acoplan
a
i
gu as
sin
músculos,
sin
más
impulso
que
la
ue za-
del
espí i u.
Pe o
con
ello
no
se
ago an
las
uen es
a ís icas
de
Be ugue e.
Po que
más
lejanamen e
a lo an
ecue dos
clásicos.
P ime o
helé
nicos.
Los
gua dianes
de
C is o
c uci icado
del
e ablo
de
San
Beni o,
se
adap an
al-
ma co
con
la
docilidad
con
que
lo
hacen
las
i
gu as
g iegas
en
los
incones
de
un
on ón.
El
dinamismo
be ugue esco
es á
esuel o
en
alguna
ocasión
con o me
a
los
Discóbolos
clásicos,
p e e en emen e
en
la
e sión
ac i a
mi oniana.
Y
ambién
es á
implíci a
en
su
a e
la
es e eomé ia
del
Espina lo.
El
able o
de
Moisés
de
la
sille ía
de
la
ca ed al
de
Toledo,
en
el
que
emos
al
pa ia ca
desen edándose
la
pie na,
es
sensible
al
na u alismo
lisípeo
(Ke mes).
Y
en
lo
que
se
e ie e
al
in lujo
del
Laocon e,
O ue a
suminis ó
nume osas
p uebas,
mani es ando
que
del
g upo
helenís
ico,
más
que
la
belleza
de
las
o mas,
Be ugue e
cap ó
la
u ia
d amá ica.
15
Geo g
Weisse:
Spanische
Plas ik
aiis
siehen
Jah hiinde en,
omo
II,
Reu lingen,
1927.
i'.
CONSIDERACIONES
SOBRE
LA
VIDA
Y
LA
OBRA,
ETC.
Es as
ob as
clásicas
pudo
conoce las
Be ugue e
en
I alia
a
a és
de
las
nume osas
copias
omanas,
que
ya
po
en onces
se
habían
descubie o
en
buena
can idad
y
que
se
exhibían
en
las
na
cien es
colecciones.
Sin
emba go,
odas
es as
uen es,
clásicas
y
ena
cien es,
no
son
en
Be ugue e
sino
un
me o
pun o
de
pa ida,
ya
que
el
maes o
las
jun a
y
ans o ma
has a
hace las
pun o
menos
que
i econocibles.
En
ello
p ecisamen e
adica
la
genialidad
de
Be ugue e,
en
la
capacidad
ans o mado a
de
las
uen es.
No
obs
an e
se ía
p oceden e
no
lle a
demasiado
lejos
nues a
cu iosidad
po
las
in luencias
y
supues os
básicos
del
a e
del
maes o,
pues
exis e
el
iesgo,
como
ya
ha
acon ecido
con
Velázquez,
de
que
elimi
nemos
el
ac o
aza ,
o
po
deci lo
con
su
e dade o
nomb e,
la
c eación
eñida
de
coincidencia.
Peculia idades
de
su
a e.
Aunque
la
c í ica
de
los
con empo áneos
ue
gene almen e
a o
able
a
Be ugue e,
no
al a on
ampoco
juicios
ad e sos,
como
el
de
que
sus
i
gu as
sólo
poseían
un
pun o
de
is a,
es
deci ,
que
se
hallaban
concebidas
como
si
se
a a a
de
un
elie e.
Desde
luego
Dueden
ci a se
algunos
ejemplos
que
lo
a es iguan.
Veanjps
es e
Aoós ol
del
e ablo
de
San
Beni o,
an
on almen e
concebido
que
na ece
comp imido
con a
el
plano
de
ondo
( ig.
2).
Po
es a
azón,
la
ensión
se
aloja
en
el
con oimo,
adensándose
en
los
homb os.
Aun
que
Be ugue e
asimila
plenamen e
sus
uen es
de
inspi ación,
de
mane a
que
és as
no
se
in uyen
a
la
p ime a
ojeada,
sin
emba go
la
obse ación
acaba
po
des ela las,
y
en
es e
caso
la
concepción
de
la
i
gu a
como
un
elie e
en
ensión
indudablemen e
p ocede
del
Discóbolo
de
Mi ón.
En
o as
i
gu as
del
mismo
e ablo,
el
mo
imien o
de
los
homb os
en
oblicuo
y
odo
el
sesgo
de
la
i
gu a
apun
an
hacia
la
ci ada
uen e
g iega,
aunque
ambién
a
Miguel
Angel
( ig.
3).
pe o
con
más
ecuencia
Be ugue e
añade
un
plano
pe pen
dicula
al
del
ondo.
O dina iamen e
se
si e
pa a
log a lo
de
una
pie na
p o undamen e
a anzada,
con
lo
cual
se
ob iene
o a
isión
la e al
comple a
( ig.
4).
Be ugue e
ha
buceado
en
la
es e eomé ia
clásica
(Espina lo,
Apoxiomenos,
el
He mes
y
el
A es
Ludo isi,
de
Disipo,
e c.)
y
enacien e
(Miguel
Angel).
En
a ios
elie es
del
e ablo
de
San
Beni o,
la
i
gu a
del
p ime
plano
es á
o almen e
ue a
del
elie e,
con
lo
cual
se
alo a
plenamen e
la
isión
la e al.
26
J. J.
MARTÍN
GONZÁLEZ
ascenden al
y
bellísimo
es udio
de
Ma ía
Luisa
Ca u la
que
nos
ha,
abie o
camino
a
§u
plan eamien o
en
lo
que
espec a
al
conjun o
de
la
escul u a
española
del
Renacimien o
P e iamen e
hay
que
deci
que
aunque
Be ugue e
sea
muy
sensible
al
in lujo
de
Miguel
Angel,
no
cons i uye
un
manie is a
de
és e,
en
la
o ma
que
lo
es
Daniel
de
Vol e a,
a ec ado
imi ado
con
e ó ica
del
colosalismo
de
sus
i
gu as.
Bueno
se á
ene
ambién
como
modelo
alguna
de
las
c eaciones
i alianas
más
signi ica i as
del
manie ismo.
Y
no
impo a
que
el
ejemplo
que
aduzcamos
sea
de
un
pin o ,
ya
que
el
manie ismo
de
Be ugue e
es
an
pa en e
en
la
escul u a
como
en
la
pin u a.
Y
quizá
ningún
ejemplo
más
p oceden e
que
el
Descendimien o
de
la
iglesia
de
San a
Felicidad,
de
Flo encia,
po
Pon o mo
( ig.
24),
en
el
que
se
codi ican
las
p incipales
peculia idades
manie is as:
es i
amien o
del
canon,
iolencia
de
los
esco zos,
dis o siones,
i ealidad
del
ambien e,
ebuscamien o
de
las
ac i udes,
ines abilidad
de
las
pos u a,
que
pa ecen
danza ,
e c.
Las
i
gu as
manie is as
son
ala gadas.
Sin
emba go,
es
cie o
que
no
odo
ala gamien o
debe
conside a se
obligadamen e
como
manie is a,
ya
que
es
endencia
muy
ecuen e
en
la
his o ia
del
a e
.(en
el
a e
ománico,
gó ico,
indio,
chino,
e c.).
Todo
es i amien o
de
la
o ma
con ibuye
a
espi i ualiza
las
imágenes.
En
el
manie
ismo
es e
o zamien o
del
canon
a
asociado
a
o as
mani es aciones
del
mismo
linaje,
de
sue e
que
el
esul ado
i
nal
iene
a
se
la
g a
cia,
la
delicadeza,
la
pu a
belleza
de
la
ob a.
Que
Be ugue e
p o
pendió
a
ala ga
las
p opo ciones,
ya
lo
ap ecia on
los
c í icos
de
la
época.
Juan
de
A e
econoce
a
Be ugue e
como
in oduc o
de
un
canon
más
ala gado
que
el
usual,
y
es
lo
que
llama
la
p opo ción
quÍTiiupla,
es o
es,
"la
que
iene
el
dos
con
el
diez,
omando
po
aíz
el
os o"
Pe o
lo
impo an e,
a
los
e ec os
del
a e
mismo,
es
que
Be ugue e
acopla
es a
de o mación
a.
un
esquema
uni a io,
de
o ma
que
odo- esul a
es i ado
(pie nas,
c áneos,
ba bas,
elas,
e cé
e a).
La
cabeza
o alada,
los
ojos
y
boca
pequeños,
y
la
na iz
a ilada
y
luenga,
son
en
igo
luga es
comunes
de
odos
los
manie is as,
y
íio
hay
sino
ci a
al
p opio
Pon o mo,
cuyas
cabezas
son
an
simi-
19
A e
de
épocas
incie as,
Mad id,
1944.
20
j.
j.
Ma ín
González:
El
manie ismo
en
la
escul u a
española,
en
la Re is a
de
Ideas
Es é icas,
1960.
21
De
a ia
conmensu ación
pa a
la
escul u a
y
la
a qui ec u a,
en
Fuen es.,.,
de
Sánchez
Can ón,
omo
I,
Mad id,
1923.
CONSIDERACIONES
SOBRE
LA
VIDA
Y
LA
OBRA,
ETC.
27
la es
a
las
de
Be ugue e.
Un
buen
ejemplo
del
canon
be ugue esco
es
la
Asunción
del
e ablo
de
San
Beni o.
En
oposición
a
la
acional
p opo cionalidad
p opugnada
po
el
clasicismo,
su ge
con
el
manie ismo
lo
que
llama
Luisa
Beche ucci
22
"la
i acional
libe ad
del
i mo".
E ec i amen e,
el
impulso
ené
ico
de
Be ugue e
hacia
la
libe ad,
halla
en
el
manie ismo
pode osa
ayuda.
Pa a
un
manie is a
no
exis e
en
igo
di icul ad
composi i a,
ya
que
no
se
some e
a
las
nonnas
de
la
azón.
A lo an
b azos,
pie
nas,
a ibu os,
donde
menos
se
espe a,
con
una
i
nalidad
sólo
í mica
y
deco a i a.
Nunca
mejo
expi'esado
que
en
las
i
gu as
de
los
T es
Reyes,
del
elie e
de
la
Epi anía
del
e ablo
de
San
Beni o,
con
pos u as
o almen e
cap ichosas,
o zadas
incluso
y
con
pe spec i as
di e en es
( ig.
5).
El
in e és
exp esi is a
de e mina
en
la
imagen
descoyun amien
os
y
dis o siones.
En
la
mayo ía
de
los
manie is as
ales
ecu sos
cons i uyen
un
despliegue
ex e no
y
e ó ico
de
pasiones
no
sen idas,
ya
que
pa adójicamen e
las
i
gu as
apa ecen
des i alizadas.
Sin
em
ba go,
el
manie ismo
dis o sionis a
de
Be ugue e
esponde
a
un
sen imien o
hondamen e
d amá ico;
de
ahí
que
es e
manie ismo
onde
las
on e as
de
lo
ba oco,
e
incluso
muchas
eces
sea
juzgado
como
al
ba oco.
Es
lo
mismo
que
acon ece
con
Juni,
cuyo
a e
es
un
comp omiso
de
ba oquismo
y
manie ismo.
En
el
elie e
que
ep esen a
el
descub imien o
del
engaño
de
To ila,
del
e ablo
de
San
Beni o,
el
cuello
del
caballo
despliega
una
iolen ísima
dis o
sión,
que
es
p ecisamen e
lo
que
p es a
mo imien o
y
alo
d amá
ico
a
la
quie a
escena
( ig.
16).
El
Ma a ías
de
la
sille ía
de
Toledo
p esen a
ales
iolencias
en
la
pos u a
del
pie
y
la
cabeza,
que
su ge
el
ecue do
de
Juni,
en
un
posible
in lujo.
Y
es
ocasión
de
señala
aquí,
de
paso,
la
necesidad
de
es udia
las
elaciones
a ís icas
en e
los
dos
maes os,
que
debie on
de
in e cambia
elemen os.
G a es
dis o siones
se
ap eciaban
(an es
de
su
des ucción),
en
el
e ablo
dé
la
T ans igu ación
de
la
iglesia
del
Sal ado ,
de
Ubeda.
La
p e
sencia
del
Seño
ha
llenado
de
espan o
al
a
los
ci cuns an es,
que
pa ecen
a
pun o
de
despeña se.
En
igo
se
a a
de
un
ecu so
ex
p esi o,
ya
que
el
escul o
ha
que ido
con apone
el
o den
p opo
cionado
po
la
con emplación
di ina,
en
las
i
gu as
de
Moisés
y
Elias,
con
el
es upo
de
los
Após oles.
La
ebeldía
con a
un
espacio
insu icien e
es
o a
de
las
mani-
22
ManieHs i
oscani,
Bé gamo,
segunda
edición,
1949.
28
J.
J.
MARTÍN
GONZÁLEZ
es aciones
del
manie ismo.
Se
emplazan
delibe adamen e
las
escul
u as
den o
de
ho nacinas
y
ma cos
educidos,
en
o den
a
desen
cadena
la
p o es a
de
la
imagen,
some ida
a
una
angus ia
espacial.
La
i
gu a
eacciona
y
a a
de
e adi se
de
aquella
angos u a.
En
el
able o
de
Ma usalén
de
la
sille ía
oledana,
un
sobe bio
impulso
hacia
adelan e
e ela
el
deseo
de
la
i
gu a
de
libe a se
de
la
ho
nacina
( ig.
31).
La
a ición
po
lo
ebuscado
ambién
i
gu a
en e
los
ca ac e es
del
manie ismo.
De
igual
mane a
que
la
a bi a iedad
c eado a
del
escul o
juega
lib emen e
con
las
o mas,
in oduciendo
i
gu as
y
exage ando
ac i udes,
así
ambién
puede
mani es a se
escamo eando
pa es
esenciales
de
la
escena.
En
la
i
gu a
de
Jonás
de
la
sille ía
de
Toledo,
el
escul o
acen úa
el
alo
de
una
pie na,
sob e
la
que
hace
ca ga
odo
el
peso;
y
no
siendo
ya
necesa ia
la
o i'a
pie na
pa a
sos enimien o
del
cue po,
el
escul o
la
escabulle
en e
el
opaje
y
la
cola
del
pez
( ig.
29).
En
buena
pa e
de
los
able os
de
la
sille ía,
Be ugue e
p ocu a
que
la
i
gu a
apoye
sob e
una
pie na
solamen e,
pa a
da
es imonio
de
una
g an
ensión
ísica
y
mo al.
Los
manie is as
acos umb an
a
dispone
las
i
gu as
en
posicio
nes
ines ables,
de
sue e
que
ello
p o oque
la
ilusión
de
mo imien o.
Sugié ense
ac obacias
y
ac i udes
danza inas.
Las
i
gu as
pa ecen
anda
de
pun illas.
Es
la
a ian e
más
usual
del
manie ismo
de
Be ugue e.
El
san o
Job,
en
un
able o
de
la
sille ía
de
Toledo
( igu
a
27),
ele a
su
clamo
al
cielo,
pe o
su
cue po
desciende
sua emen e,
colgado
en
el
acío.
Ma ía
Luisa
Ca u la
a inadamen e
obse ó
es a
modalidad
maníe is a
en
el
San
Sebas ián
del
e ablo
de
San
Beni o.
Toda
la
i
gu a
es á
en
el
ai e,
sin
el
más
mínimo
apoyo.
Y
a i ma
es a
au o a;
"él
es a
las
i
g u as
esbalando,
escu iéndose,
es
exp e
sión.
manie is a,
de
una
si uación
ansi o ia,
p o isional".
No
de
o a
mane a
acon ece
con
el
amosísimo
cuad o
manie is a
del
Pa -
mesano,
la
Madona
del
la go
cuello.
Los
pies
de
la
Madona
se
des
lizan,
y.
el
Niño
pa ece
cae .
No
c eo
pueda
halla se
una
mayo
simili ud
en e
dos
ob as
manie is as.
De
igual
mane a,
un
Após ol
cal o,
no
iden i icado,
del
e ablo
de
San
Beni o,
apoya
su
cue po,
di íáse
danza ín,
sob e
la
pun a
de
los
pies
( ig.
15).
En
p esencia
de
las
i
gu as
de
Be ugue e,
en
ac i udes
an
ines ables,
se
iene
la
imp esión
de
que
danzan.
Así
lo
han
pe cibido
di e sos
au o es,
en e
ellos
O ue a,
Cossío,
Ma ía
Luisa
Ca u la,
pe o
singula men e
Luis
de
Cas o,
quien
ha
desa ollado
oda
una
n
i
CONSIDERACIONES
SOBRE
LA
VIDA
Y
LA
OBRA,
ETC.
29
eo ía
en
o no
a
es e
pun o
Desde
luego
las
pos u as
ines ables,
con
pun o
de
danza,
las
emplean
odos
los
maníe is as,
de
sue e
que
ello
cons i uye
un
hecho
eu opeo.
Pe o
nada
impide
que
los
a is as
se
hayan
podido
inspi a
o
hayan
eju enecido
es a
suges ión
po
la
con emplación
de
de e minadas
danzas.
Los
manie is as
se
en egan
igualmen e
a
la
consecución
de
bellos
i mos
cu os.
La
ob a
es
concebida
como
una
he mosa
cali
g a ía
cu ilínea,
dando
luga
a
lo
que
se
ha
denominado
línea,
se -
pen ina a.
Nos
ha
depa ado
Be ugue e
exquisi o
es imonio
de
es a
modalidad
en
la
Anunciación
del
e ablo
de
la
Mejo ada
( ig.
18).
Las
i
gu as
se
es i an
y
e ue cen,
gi ando
sob e
sí.
Toda
la
com
posición
des ila
g acia
y
encan o.
Un
manie ismo
simila ,
sólo
que
ha o
menos
a o unado,
es
ap eciable
en
la
escena
de
la
Es igma-
ización
de
San
F ancisco,
del
e ablo
de
Cáce es.
B azos
y
pie nas
cons i uyen
un
a abesco
cu ilíneo,
no
dis an e
de
aquél
exhibido
po
Juan
de
Bolonia
en
su
céleb e
Me cu io.
Y
en
es a
misma
di ec
ción
se
man ienen
los
elie es
del
Juicio
Final,
el
Dilu io
y
la
Se
pien e
de
B once
( ig.
22),
pe enecien es
a
la
sille ía
de
la
ca ed al
oledana.
Be ugue e
se
en ega
en
es os
elie es
a
la
pu a
belleza
del
i mo,
desplegando
desnudos
y
o mas
con
i
nalidad
calig á ica,
como
lo
ha ía
el
Rosso
o
un
maes o
ancés
de
la
escuela
de
Fon-
ainebleau.
Pos e io men e,
en
la
misma
Toledo,
El
G eco
es able
ce ía
pa alelo
en
pin u a
a
es os
i mos
manie is as,
sob e
odo
al
pin a
su
lienzo
del
Laocon e.
Con
ecuencia
la
c eación
de
es os
bellos
i mos
lineales
ae
apa ejada
una
pé dida
de
i alidad.
En
Be ugue e
—ya
se
ha
dicho—
p edomina
la
exp esi idad.
Pe o
no
al an
ejemplos
de
lan
guideces
manie is as.
Tal
es
el
caso
del
Ecce
Homo
de
la
iglesia
de
San
Juan,
de
Olmedo,
que
cons i uye
un
himno
a
la
inanición,
al
des alimien o
( ig.
26).
Los
ejemplos
an e io men e
expues os
se
e ie en
a
la
ob a
escul
ó ica
de
Be ugue e.
Pe o
en
pin u a,
es
aún
más
dominan e
su
manie ismo.
P edominan
las
ápidas
con e gencias
an ip o undis as,
no
dis in as
de
las
de
El
G eco;
las
o mas
es i adas,
los
ges os
b uscos
y
a
la
ez
des i alizados;
el
despliegue
de
o mas
(b azos,
pie nas,
elas,
e c.),
pa a
hace
posible
que
las
aba quemos
en
su
pleni ud
en
isión
única;
la
línea
se pen ina a,
como
es
pe cep ible
sob e
odo
en
esos
paños
abie os
en
g andes
a cos,
ensos
cual
elas
23
El
enigma
de
Be ugue e.
La
danza
y
la
escul u a,
Valladolid,
1953.
3o
J.
J.
MARTÍN
GONZÁLKZ
de
na io.
En
suma,
Be ugue e
iene
a
se
en
pin u a
en ie
noso ios
lo
que
un
Rosso
o
un
Becca umi.
Aún
hemos
de
añadi
el
ba o iuismo
a
las
leiuleneias
eul i acias
po
Be ugue e.
Así
i ula
Weisse
uno
de
sus
capí ulos
e ei-en es
a
la
plás ica
española:
"BeiTugue e
y
o os
maes os
del
ba oco
emp ano".
Aunque
algunas
ob as
que
es e
au o
concep úa
como
ba ocas
son
en
igo
manie is as,
no
hay
duda
sin
embauco
que
a
Be ugue e
con iene
igualmen e
el
í ulo
de
p ecu so
de
nues a
escul u a
ba oca.
Nada
debe
so p ende ,
ya
que
el
Ba oco
cons i
uye
una
cons an e
his ó ica
y
sii' 'e
de
eje
a
la
ob a
de
Beiiug,ue e
p ecisamen e
la
ob a
más
ba oca
de
odos
los
iempo.^
.
el
Ijíiocon e.
Po
no
abunda
en
lo
que
ya
O ue a
dejó
pun ualizado
a
es e
p o
pósi o,
aigamos
a
plaza
la
que
sin
duda
es
ob a
modélica
e
su
ba oquismo:
la
T ans igu ación
de
la
ca ed al
de
loledo.
eamos
el
juicio
de
Gaya
Ñuño
sob e
es a
ob a:
"un
conjun o
ba oco,
el
p ime
y
apasionan e
ejemplo
bai* oco
de
nues a
escul ui<i
.
Nada
más
cie o.
Si e
de
ágil
enma camien o
una
a qui ec u a
palla-
diana.
Es
una
apelación
a
la
escenog a ía,
pa a
si uai
debidan ien e
las
i
gu as
( ig.
23).
Pe o
a qui ec u a
y
escul u as
se
eco an
abie
amen e
en
el
espacio,
en egadas
a
ese
espí i u
de
libei a
p o
pugnado
po
el
ba oco.
Ob a
iun al,
deslumb ado a,
en
la
que
ya
colabo a
un
elemen o
undamen al
de
la
es é ica
ba oca
:
la
luz
di igida.
Po que
e ec i amen e,
es
en
las
ho as
de
la
a de
cuando
es e
conjun o
alcanza
su
e dade o
alo ,
cuando
el
sol
se
aden a
desde
ponien e,
e iendo
sus
ayos
y
haciendo
que
odo
se
ans
i
gu e
cegado amen e,
como
en
el
mon e
Tabo
-
b
24
Ya
en
p ensa
es e
abajo,
nos
hemos
i.s o
-i*aLanienLe
so p endidos
po
la
apa ición
del
omo
XVIII
de
Summa
A is,
consaji ado
a
La
escul u a
y
la
eje ía
españolu i
del
siglo
XVI,
del
que
es
au o
don
José
Camón
Azna
(Espasa-Calpe,
Mad id,
1961).
El
au o
dedica
a
Bei- ugue e
los
más
cálidos
elogios,
des elando
con
su
delicada
c í ica
muchos
aspec os
di ícilmen e
pene ables
en
el
a e
del
g an
escul o .
Re i iéndose
a
la
ci ada
Ti*ans igu ación
de
la
ca ed al
de
Toledo,
a i
ma
que
"Be ugue e
se
adelan a
en
más
de
un
siglo
al
concep o
ba oco
de
las
o mas
que
han
de
iun a
en
Roma
con
el
Bemini".
Y
ci i'a
esencialmen e
el
alo
de
Be ugue e
en
el
hecho
de
que
en
una
época
consag ada
a
Icgi'a
es ados
ideales,
cada
i
gu a
del
maes o
"exp esa
un
sólo
es ado
del
alma",
de
o ma
que
"la
unila e alidad
del
anhelo
desboca
a
sus
oi-mas*
.
También
es
una
obse ación
de
la
más
al a
es ima
la
écnica
imp esionis a
que
halla
en
cie as
i
gu as.
Celeb o
e
esc i o
po
la
pluma
alada
del
g an
esc i o
una
ap eciación
que
sepa adamen e
había
hecho,
p ecisamen e
en
una
ob a
an
apo osa,
an
luyen e
de
pe iles,
como
el
e ablo
de
los
I landeses
de
Salamanca.
Lámina
I
i
Del
e ablo
mayo
ele
San
Beni o:
5
y
6)
De alles
de
la
Epi anía:
7
y
8)
De alles
de
la
Misa
de
San
G ego io.
■'i *
í/# ís