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El visigotismo de San Pedro de la Nave

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El visigotismo de San Pedro de la Nave

Author: Camps Cazorla, Emilio
Publisher: Universidad de Valladolid
Year: 1940
Source: https://uvadoc.uva.es/bitstream/10324/50280/3/articulo_2717891.pdf
EL
VISIGOTISMO
DE
SAN
PEDRO
DE
LA
NAVE
Desde
que
ué
publicado
Son
Ped o
de
lo
Na e
po
ez
p ime
a
po
D.
Manuel
Gómez-Mo eno,
y
clasi icado
como
al
iglesia
i
sigoda
(1),
se
han
susci ado
ace ca
de
ello
dudas
que
en
la
mayo
po e
de
los
casos
no
han
enido
como
úl ima
azón,
muchas
eces
no
con esada,
aunque
siemp e
exis en e
en
el
ondo,
que
la
ex a-
ñeza
y
la
admi ación
an e
el
monumen o
y
la
esis encia
a
c ee lo
pe enecien e
a
una
época
que,
de
an emano,
se
cali icaba
como
de
ex emadamen e
bá ba a.
Es
la
misma
ac i ud
que
lle ó
ai
a queó
logo
ancés
Ma ignan,
hace
muchos
años,
a
ebaja
de
echa
a
San
Juan
de
Baños
y
a
los
monumen os
as u ianos
has a
el
siglo
XII,
y
a
conside a los
odos
como
ob as
de
poca
impo ancia
den o
del
pe íodo
ománico.
Apa e
de
es a
ac i ud,
hay
alguna
o a
menos
adical,
como
la
del
S .
To es
Balbás,
quien
se
inclina
a
conside a
a
San
Ped o
de
la
Na e,
jun o
con
Quin anilla
de
las
Viñas,
como
"una
úl ima
ase
de
la
a qui ec u a
isigoda,
habiéndose
cons uido
con
pos e io idad
a
la
in asión
á abe"
(2).
C eo
que
al
suges ión
debe
de
echaza se,
pues
no
se
me
alcanza
la
di icul ad
que
pueda
e se
pa a
que
se
cons uye a
unos
años
an es
y
en
plena
paz,
po
ela i a
que
és a
uese
en
los
úl imos
años
de
la
mona quía
isigoda,
un
edi icio
que,
en
cambio,
se
supone
pueda
cons ui se
ya
hecha
la
conquis a
á abe,
con
odas
las
consecuencias
de
insegu idad
anejas
a
ecien es
expe
diciones
gue e as.
Po
lo
demás,
aunque
se
acep e
como
buena
es o
opinión,
su
ascendencia
se ía
nula,
oda
ez
que
se
habla
po
el
mismo
au o
de
"úl ima
ase
de
la
a qui ec u a
isigoda".
C eo
mu
cho
más
sencillo
pensa
en
que
se
hizo
la
iglesia
en
el
úl imo
e cio
del
siglo
Vil.
El
mismo
a queólogo
apun a
como
di icul ad
"el
apa ejo
de
sus
(1)
San
Ped o
de
Na e,
iglesia
isigoda.—Bd.
Soc.
Cos .
Excu siones.—
Vollodolid.—Mayo,
1906.
(2)
El
a e
de
la
al a
Edad
Media
y
del
pe íodo
ománico
en
España.—
Apéndice
ol
omo
VI
de
lo
"His o io
del
A e
LoboT".—Ba celona.—1934.
•.VJ
-74-
mu os,
de
sille ía
muy
bien
lab ada,
que
e oca
el
de
los
cosos
bi
zan inas
del
no e
de
A ica,
y
la
empleada
pos e io men e
en
casi
odas
las
iglesias
mozá abes"
(1).
Se
e ie e
conc e amen e
en
es o
obse ación
sólo
a
No e
y
Quin anilla
de
los
Viñas,
pe o
el
p opio
San
Juan
de
Baños
en
oda
la
pa e
que
nos
queda
de
sus
mu os
an iguos,
o
sea,
la
capilla
mayo ,
los
cos ados
conse ados
de
los
dos
la e ales,
así
como
la
pa e
baja
y
adyacen e
al
a co
del
pó ico
de
en ada,
es á
lab ado
con
sille ía
de
buen
apa ejo,
y
lo
mismo
sucede
con
odo
el
edi icio
de
San o
Comba
de
Bande.
Tampoco
se á
malo
el
ae
al
ecue do"
el
ex o
aducido
po
el
S .
Gómez-
Mo eno
(2),
e e en e
a
"aquella
basílica
de
San
Ped o,
cons uida
de
sille ía
con
a e
goda—mi o
ope e
quád is
lopidibus
manu
go hi-
ca.
.
.
nobili e
cons uc a—que
hacía
535
se
hacía
admi a
en
Ruán",
y
ci ado
po
Duchesne
(3).
Po
o a
pa e,
la
buena
sille ía
de
muchos
de
los
monumen os
mozá abes,
así
como
su
endencia
a
lab a
silla
es
poco
g uesos,
como
losas,
ienen
sus
p eceden es
cla os
en
ob as
musulmanas
co dobesas
y
en
sus
apa ejos
ca ac e ís icos,
p incipal
men e
el
a
soga
y
izón,
que
en
Na e
no
se
da,
como
ampoco
en
los
o os
monumen os
isigodos.
La
opinión
an es
apun ada
de
Ma ignan
es
de
odo
pun o
inad
misible,
además,
si
se
iene
en
cuen a
el
conocimien o
de
nues o
o e
ománico,
al
co'mo
nos
lo
p opo cionan
ob as
magis ales
ecien
es
(4).
Además
de
que
hay
da os
aducidos
po
el
p opio
S .
Gómez-
Mo eno
(5),
po
los
que
se
a es igua
la
exis encia
de
San
Ped o
de
la
Na e
desde
907.
O as
dos
opiniones,
dis in as
en
odo,
coinciden.en
ebaja
la
echo
de
San
Ped o.
Una
de
ellas
es
la
de
D.
Fo una o
de
Salgas,
quien
le
coloca
en
el
g upo
pos e io
de
los
monumen os
as u ianos,
lle ado
po
lo
p esencia
de
pó icos
la e ales
(6).
O a
es
la
exp e
sada
po
el
S .
Kingsley
Po e ,
quien
echa
los
capi eles
deco ados
'
(1)
Ob.
cií.
(2)
Iglesias
Mozá abes.—Mad id,
1920.
Págs.
50-51.
{3)
Duahesne.—His o íae
anco um
sc íp o es
coe aneí.—I.
638.—Ac a
Sanc o um.—Agos o.
IV.
818.—(En
'lo
ida
de
Son
Andoeno).
(4)
M.
Gómez-Mo -eno.—El
a e
ománico
español.—AAod íd,
1935,
(5)
Ca álogo
monumen al
de
España.—P o incia
de
Zamo a.—Mad id,
1927.
Pág.
59.
{ó)
Análisis
a queológico
de
los
monumen os
o e enses.—Bol.
de
lo
Soc.
Esp.
Excu siones.
Mod id,
1909.
—
75
—
de
Na e
en
el
siglo
IX
(1),
al
paso
que
compa a
el
edi icio
con
la
iglesia
de
San
Ti o
de
Go yna,
en
la
'isla
de
C e a.
C eo
de
in e és
el
esumi
o denadamen e,
y
p escindiendo
de
desc ibi
y
analiza
el
monumen o,
po
bien
conocido
de
odos
(2),
los
a gumen os
que
con adicen
y
anulan
las
opiniones
an e io es.
Las
bases
de
que
disponemos
pa a
echa
San
Ped o
de
la
Na e,
aunque
coinciden es,
son
de
dos
ó denes
dis in os:
p ime o,
las
que
se
e ie en
exclusi amen e
a
la
es uc u a
del
monumen o;
segundo,
las
que
se
e ie en
a
su
deco ación.
En
la
mayo
pa e
de
los
casos
sólo
se
ha
pa ado
mien es
en
es a
úl ima
se ie,
sin
ene
pa a
nada
en
cuen a
las
del
p ime
g upo.
Desde
el
pun o
de
is a
de
la
es uc u a
ca ac e izan
al
edi icio
las
siguien es
no as:
a)
p esencia
del
a co
de
he adu a;
b)
mu os
apa ejados
en
sille ía,
sin
con a ue es,
siguiendo
el
p ocedimien o
clásico;
c)
es uc u a
gene al
c uci o me.
De
odos
es os
ca ac e es
el
más
segu o
es
el
a co
de
he adu a,
que
en
azado
iene
no mas
pe ec amen e
cla as,
en e
las
que
des acan
como
undamen ales
la
p olongación
de
sus
amas
po
bajo
del
cen o
en
un
alo
que
no
pasa
del
e cio
del
adio
en
los
a cos
cons uc i os,
el
asdós
des
cen ado
en
la
pa e
de
homb os
abajo
y
el
empleo
de
las
do elas
en
núme o
pa ,
con
¡un a
en
luga
de
cla e.
Todos
es os
hechos,
obse ados
en
los
a cos
de
San
Jugn
de
Baños,
que
es
el
único
mo
numen o
isigodo
echado
po
insc ipción
dedica o ia
en
él
mismo,
se
dan
ambién
en
los
a cos
de
San
Ped o
de
la
Na e.
La
es uc u a
de
los
mu os
es
ambién
semejan e
a
la
de
Baños,
no
sólo
en
el
apa ejo,
sino
incluso
en
la
ausencia
de
con a ue es,
y
odo
ello,
así
como
el
eng apado
in e io
de
ios
silla es,
que
se
ha
is o
con
ocasión
del
aslado
de
San'
Ped o,
a guye
supe i encia
de
p oce
dimien os
clásicos
que
no
se
dan
en
lo
as u iano
ni
en
lo
mozá abe.
En
cuan o
a
la
es uc u a
gene al
c uci o me
(lám.
1),^
como
bien
dice
el
p opio
S .
To es
Balbás,
es
no mal
en
lo
bizan ino
desde
el
siglo
VI,
y
casi
pod ía
deci se
que
desde
an es
en
lo
que
se
e ie e
a
la
aquí
empleado,
pues o
que,
una
ez
es i uido
el
edi icio
con
sus
cubie as
lógicas
y
p escindiendo
de
pegadizos,
es
en
ealidad
del
mismo
sis e-
(1)
Spanisch
omanesque
sculp u e.—Pan heon.—^Flo encio,
1928.
Tomo
l,
pógs.
35-36.
(2)
Además
de
la
ob a
ya
d cida
de
Gómez-Mo eno,_puede
e se:
E.
Camips.—El
a e
hispano- isigodo.—En
la
His o ia
de
España
de
cspaso
Golpe.—Tomo
ill,
págs.
540-571.
Mad id,
1940.
—
76
—
ma
que
el
Mausoleo
de
Gala
Placidio
en
Ra enna,
con
mayo
al u a
y
con
la
inclusión
en e
los
b azos
de
la
c uz
de
unos
cue pos
bajos.
Po
o a
pa e,
la
semejanza
de
la
es uc u a
de
San
Ped o
con
la
de
San a
Comba
de
Bañde,
según
nos
la
demues an
los
da os
ob enidos
en
la
epa ación
ecien e
de
es a
úl ima,
es
absolu a,
y
hay
es imo
nios
documen ales
espec o
de
San a
Comba
que
a i man
su
echa
en
los
úl imos
años
del
siglo
VII
(ij.
El
segundo
g upo
de
da os,
e e en es
a
la
deco ación
del
edi i
cio,
iene
como
bases
a)
el
ipo
de
las
insc ipciones;
b)
las
elaciones
con
o os
ejempla es
deco a i os;
c)
la
exis encia
an e io ,
o
po
lo
menos
coe ánea,
de
los
emas
empléados.
En
odo
caso
hay
que
pa i
de
una
base
p e ia
necesa ia,
que
es
la
o iginalidad
g ande
de
los
emas
ep esen ados
en
la
deco a
ción
de
San
Ped o
y
sob e
odo
en
sus
capi eles
iconog á icos.
Es o
es
indudable.
Pe o
no
eo
la
necesidad,
po
ello,
de
pensa
que
no
pueda
se
en
España
donde
apa ezcan
ob as
o iginales
o
an e io es
a
o as
semejan es
de
o os
ciclos
a ís icos;
ald ía
an o
como
deci
que
aquí
no
puede
habe
sino
copias.
En
odo
caso
pod á
exis i
una
cie a
legí ima
epugnancia
a
pensa
en
c eaciones
absolu amen e
au óc onas
de
emas
conc e os,
pe o
es a
objeción
desapa ece á
en
el
momen o
en
que
eamos
que
los
emas
empleados
e an,
po
así
deci lo,
del
ace o
común
que
podía
ene
a
su
alcance
un
a is a,
genial
desde
luego,
de
aquel
momen o.
En
es e
aspec o
de
la
deco ación,
lo
di icul ad
meno
es
espec o
de
las
ob as
que
el
S .
Gómez-Mo eno
conside ó
como
pe enecien
es
a
una
p ime a
ase.
(2),
cuyas
equi alencias
con
lo
no malmen e
admi ido
como
isigodo
en
odos
los
ó denes,
ya
p oceda
de
Toledo,
Có doba,
o
de
piezas
suel as
conse adas
en
As u ias,
como
el
an e
pecho
de
San o
C is ina
de
Lena,
es
e iden e,
al
paso
que
ambién
lo
es
la
concomi ancia
con
ejempla es
an e io es
de
la
decadencia
omana
p oceden es
de
la
misma
egión
de
San
Ped o,
cuales
son
las
es elas
de
la
zona
del
Due o.
En
cambio,
es
mayo
la
di icul ad
pa a
admi i
como
del
siglo
Vil
las
ob as
de
la
segunda
ase
(la
ico
nog á ica),
sob e
la
cual
a gumen a
Kingsley
Po e
(3),
pa a
echa
los
capi eles
como
de!
siglo
IX.
Con end á
pun ualiza
has a
el
{!)
Camps.—ob.
ci .—iPágs.
539-540.
{2)
Gómez-'Mo eno.—San
Ped o
de
Na e..
lid,
1906.
(3)
Spanísh
omanesque
sculp u e.—^Loc.
ci .
-Bol.
S.-
C.
Exc.—Vallado-
—
77
—
absu do
los
é minos
del
p oblema
po a
de¡a lo,
si
cabe,
absolu a
men e
esuel o.
En
p ime
é mino,
hay
que
deci
que
los
capi eles
iconog á icos
(lám.
II,
a
y
b)
lle an
unos
le e os
que
es
ob io
pensa
que
no
pod án
se
an e io es
a
la
hechu a
misma
del
capi el,
o
sea,
que
si
log amos
una
echa
pa a
esas
insc ipciones
basada
en
las
p opias
ca ac e ís icas
de
la
le a
empleada,
es a
echa
se á
la
más
mode na
a
que
puedan
adsc ibi se
los
capi eles,
pues
la
mayo
su ileza
dialéc ica
a
que
po
d ía
llega se
es
el
pensa
que
los
le e os
ue an
pos e io es
a
la
alla
de
las
igu as,
ya
que
lo
con a io
es
me amen e
absu do
cuando,
como
en
es e
caso,
los
le e os
dan
el
nomb e
de
la
igu a
ep esen
ada
o
la
explicación
de
la
escena
co espondien e.
Como
a gumen o
malicioso
pod ía
pensa se
en
que
la
iglesia
hubie a
su ido
una
econs ucción,
ya
hubiese
cambiado
o
no
su
es uc u a,
y
que
los
capi eles
iconog á icos
se
hubiesen
pues o
en
ella
en
el
momen o
de
al
econs ucción.
En
es e
caso
hay
dos
hipó
esis
posibles:
lo
p ime a
es
que
los
capi eles
se
hubiesen
añadido
cuando
la
econs ucción,
y
en onces
es
e iden e
que
los
elemen os
que
supusié amos
ap o echados
de
la
cons ucción
an igua
son
an e
io es
a
los
le e os
y
la
es uc u a
con empo ánea
de
ellos.
La
se
gunda
hipó esis
es
que
el
monumen o,
en
su
es uc u a
ac ual,
sed
una
econs ucción
o al
hecha
cap ichosamen e
con
oda
clase
de
elemen os
an e io es
ap o echados.
En onces
pod íamos
deci
que
aunque
ios
capi eles
uesen
de
al
echa
de e minada,
la
es uc u a
pod ía
se
pos e io .
Lo
absu do
de
al
eo ía
queda
demos ado
con
sólo
eco da
el
hecho
de
qu?
los
g andes
a cos
que
se
alzan
sob e
los
capi eles
iconog á icos
son,
no
sólo
de
he adu a,
sino
que
ie
nen
odas
las
ca ac e ís icas
peculia es
en
los
monumen os
isigodos
en
cuan o
a
p opo ciones,
do elaje,
des iación'la e al
del
asdós,
e c.,
y
no
ienen
en
cambio
ninguna
de
las
co espondien es
a
los
de
épo
cas
pos e io es.
Todo
ello
sin
ene
en
cuen a
la
in ini a
a eza
y
di i
cul ad
que
supone
al
econs ucción
o al
de
un
edi icio
con
elemen
os
an iguos
y
solamen e
con
ellos
y
sin
pensa
en
que,
además,
es á
con a
ello
la
p esencia
de
la
insc ipción
descubie a
en
1930
en
la
jamba
del
a co
o al
(lám.
III),
que
es
absu do
pensa
que,
p ocediendo
de
monumen o
an e io ,
se
la
pusiese
pe ec amen e
encajada
en
cuen
o
a
es uc u a
en
si io
an
p eciso
y
p eeminen e.
En
odo
caso,
y
aunque
se
ex ema an
las
su ilezas
en
cualquie
a
de
los
sen idos
indicados
o
en
o os
semejan es,
que
de
pu o
espa-

—
78
—
ciosos
no
se
me
alcanzan,
el
elemen o
decisi o
pa a
echa
lo
cons
i uyen
las
insc ipciones.
Y
al
llega
a
es e
pun o
es
donde
cob a
ex ao dina ia
impo ancia
la
aludida
an es
y
descubie a
du an e
los
abajos
de
aslado
y
es au ación
de
la
iglesia
en
la
ca a
de
la
jamba
no e
del
a co
o al
que
mi a
a
la
no e.
Es
e iden e
que
es e
le e o
se
azó
sob e
la
ca a
de
la
pied a
ya
colocada
en
si io
en
la
ob a,
en
luga
bien
isible
y
sob e
un
silla
de
igual
clase
de
pied a
a
la
con
que
es á
hecho
odo
el
edi icio.
Así
que
espec o
de
ella
no
cabe
pensa ,
como
pod ía
hace se
espec o
de
los
capi eles,
que
se
ajese
allada
de
o o
si io
y
en
o a
época,
a
lo
cual
se
opone
ambién
el
halla se
incluido
en
el
monumen o
po
debajo
de
una
aja
deco a i a
de
ose as
co es
pondien e
al
p ime
es ilo
o
ase
de
la
deco ación
de
San
Ped o.
Po
odos
sus
ca ac e es
in ínsecos
ha
de
deduci se
que
se
alló
en
el
luga
donde
es á
y
en
la
co a
de
un
silla
yo
pues o
en
ob a,
con
lo
cual
ha
de
se
o zosamen e
pos e io
a
la
es uc u a.
Y
he
aquí,
ambién,
que
es
pe ec a
la
igualdad
del
ipo
de
sus
le
as
con
el
de
lo
de
los
capi eles.
En
consecuencia
y
esumen
de
odo
ello,
podemos
deci
que
San
Ped o
de
la
Na e
sólo
puede
se
coe ánea
o
an e io
a.
la
echa
^
que
nos
dé
el
es udio
epig á ico
de
sus
capi eles
iconog á icos
y
de
la
insc ipción
del
a co
o al.
Tal
es udio
se
ha
hecho
sob e
dos
bases
dis in as;
p ime o,
po
el
S .
Gómez-Mo eno
en
sus
abajos
yo
ci ados,
y
luego,
po
el
S .
Na ascués
(1),
espec o
de
la
ins
c ipción
del
a co
o al,
que
iden i ica
como
el
ho ologio
c is iano
más
an iguo
conocido,
hecho
según
el
es ilo
clásico
de
los
pies
de
somb a
y
echable,
con
ce eza,
en
la
segunda
mi ad^
del
siglo
Vil
po
odos
sus
ca ac e es
his ó icos
y
epig á icos,
coincidiendo
en
un
odo
con
las
conclusiones
a
que
an e io men e
había
llegado
el
S .
Gómez-Mo eno
espec o
de
los
capi eles.
Tenemos,
pues,
como
echa
lími e
más
mode na
pa a
la
epig a ía,
y
po
an o
pa a
odo
el
monumen o
de
San
Ped o
de
la
Na e,
con o me
.con
odo
lo
que
a
a gumen ado,
el
inal
del
siglo
Vil.
Po
o a
pa e,
y
en
cuan o
a
los
emas
iconog á icos
empleados
en
los
capi eles
de
San
Ped o,
es
decisi a
la
compa ación
del
capi el
(1)
Jooquín
Mo ía
de
Na ascués.-—Nue os
insc ipciones
de
San
Ped o
de
la
No e
(Zamo a).—A ohi o
Esp.
de
A e
y
A queología.—Mad id.
Núm.
37,
póg.
61.
'
"'
i
<
—
79
—
que
ep esen a
o
Daniel
en
la
osa
de
los
leones
(lám.
11,
a),
con
los
b oches
ancos
del
ciclo
de
Daniel
ep oducidos
po
Le
Blon
(1).
Besson
(2)
y
Lecle q
(3),
que
nos
mues a,
no
sólo
una
iden idad
en
el
asun o
p incipal,
sino
incluso
en
las
gu as
secunda ias
y
has o
en
el
gi o
especial
con
que
es á
cons uida
la
ase
explica i a
de
la
escena
e igiada
(lám.
II,
c).
Y
la
echa
de
es os
b oches
uni e sal-
men e
admi ida
no
pasa
nunca
más
acá
del
siglo
VI,
pudiendo
se ,
po
an o,
p eceden e
indudable.
Unase
a
ello
la
semejanza
absolu a
de
los
con encionalismos
u ilizados
en
los
capi eles
pa a
la
ep e
sen ación
de
las
cabezas
y
-has a
pa a
el
plegado
de
los
paños
con
los
que
se
emplean
igualmen e
en
las
monedas
isigodas
(lóm.
I!,
d
y
),
en
el
bocado
isigodo
que
ué
de
la
colección
Ga cía
Palencia,
y
en
íbulas
y
b oches
encon ados
en
España,
y
se
end á
un
cúmulo
de
da os
que
es
imposible
desconoce .
En
cuan o
a
los
emas
lo ales,
que
se
apa an
algo
más
de
los
del
oco
oledano
o
co dobés,
es
pa en e
su
semejanza
con
la
impos a
deco ada
de
San a
Comba
de
Bande,
donde
se
emplean
las
mismas
lo es
de
ápice
agudo
cen al
en e
dos
hojas
a olladas,
y
con
o os
de
b oches
y
íbulas
isigodos
p oceden es
de
yacimien os
españoles.
Las
a es
que
an
la gamen e
se
emplean
en
las
impos as,
picando
siemp e
en
aci
mos,
ienen
p eceden es
en
la
e olución
c is iana
i aliana,
.pa iendo
de
los
p opios
mosáicos
del
mausoleo
o
bap is e io
de
San a
Cons
anza
en
Roma,
y
siguen
'hallándose
en
sa có agos
como
el
de
la
Vendimia
y
el
Buen
Pas o
de
Le án,
en
ma iles,
como
la
cá ed a
de
Maximiano,
y
en
sa có agos
como
el
de
Teodo o
en
San
Apoli
na
in
Classe,
de
Ra enna.
Todo
ello
no
es,
en
su
úl ima
pa e,
a gumen o
posi i o
más
que
en
el
sen ido
de
que
los
emas
empleados
po
el
deco ado
de
San
Ped o
de
lo
Na e
exis ían
ya
an e io men e
y
en
ciclos
a ís icos
que
podían
se
pe ec amen e
conocidos
po
él.
Respec o
de
lo
i a
liano,
o
mejo
dicho,
de
lo
bizan ino
de
Ra enna,
no
es
una
no e
dad
su
elación
cons an e
con
cosas
españolas,
y
el
p opio
a e
lomba do,
con
aspec o
comple o
muy
di e so
de
lo
nues o,
sigue
una
e olución
pa alela
en
es os
p ime os
iempos.
i
2^:]
^
Blí^ i .—Insc ip ions
ch é Wnnes
de
la
Gaule.—Pa ís,
1856.
Tomo
I,
(2)
Ma lus
Besson.—L'a
ba ba e
dans
l'ancien
diocése
de
Laussanne.—
Laussanne,
1909.
(3)
DIc .
d'A ch.
ch é .
e
de
Li u gie.—^Tomo
IV,
1.9
po e;
cois.
237-238.
J
—
80
—
A
a és
de
odos
es os
da os
se
puede
deduci
de
una
mane a
concluyen e
la
absolu a
posibilidad
de
la
echa
del
úl imo
e cio
del
siglo
VII
pa o
San
Ped o
de
la
Na e,
que
nos
dan
de
consuno
y
de
mane a
cla a
sus
ca ac e es
a qui ec ónicos
y
epig á icos.
Que
da
de
odas
o mas
como
ex ao dina ia,
la
pe sonalidad
de
su
es
cul o ,
en
quien
se
e
un
ue e
e men o
bizan ino,
y
cuya
ob a
no
iene
i al
en
ninguna
o a
con empo ánea.
Emilio
Camps
Cazo la.
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Lám.
I—Conjun o
del
monmncn o
desde
el
ángulo
S.O