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El visigotismo de San Pedro de la Nave

Camps Cazorla, Emilio

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EL VISIGOTISMO DE SAN PEDRO DE LA NAVE Desde que ué publicado Son Ped o de lo Na e po ez p ime a po D. Manuel Gómez-Mo eno, y clasi icado como al iglesia i sigoda (1), se han susci ado ace ca de ello dudas que en la mayo po e de los casos no han enido como úl ima azón, muchas eces no con esada, aunque siemp e exis en e en el ondo, que la ex a- ñeza y la admi ación an e el monumen o y la esis encia a c ee lo pe enecien e a una época que, de an emano, se cali icaba como de ex emadamen e bá ba a. Es la misma ac i ud que lle ó ai a queó logo ancés Ma ignan, hace muchos años, a ebaja de echa a San Juan de Baños y a los monumen os as u ianos has a el siglo XII, y a conside a los odos como ob as de poca impo ancia den o del pe íodo ománico. Apa e de es a ac i ud, hay alguna o a menos adical, como la del S . To es Balbás, quien se inclina a conside a a San Ped o de la Na e, jun o con Quin anilla de las Viñas, como "una úl ima ase de la a qui ec u a isigoda, habiéndose cons uido con pos e io idad a la in asión á abe" (2). C eo que al suges ión debe de echaza se, pues no se me alcanza la di icul ad que pueda e se pa a que se cons uye a unos años an es y en plena paz, po ela i a que és a uese en los úl imos años de la mona quía isigoda, un edi icio que, en cambio, se supone pueda cons ui se ya hecha la conquis a á abe, con odas las consecuencias de insegu idad anejas a ecien es expe diciones gue e as. Po lo demás, aunque se acep e como buena es o opinión, su ascendencia se ía nula, oda ez que se habla po el mismo au o de "úl ima ase de la a qui ec u a isigoda". C eo mu cho más sencillo pensa en que se hizo la iglesia en el úl imo e cio del siglo Vil. El mismo a queólogo apun a como di icul ad "el apa ejo de sus (1) San Ped o de Na e, iglesia isigoda.—Bd. Soc. Cos . Excu siones.— Vollodolid.—Mayo, 1906. (2) El a e de la al a Edad Media y del pe íodo ománico en España.— Apéndice ol omo VI de lo "His o io del A e LoboT".—Ba celona.—1934. •.VJ -74- mu os, de sille ía muy bien lab ada, que e oca el de los cosos bi zan inas del no e de A ica, y la empleada pos e io men e en casi odas las iglesias mozá abes" (1). Se e ie e conc e amen e en es o obse ación sólo a No e y Quin anilla de los Viñas, pe o el p opio San Juan de Baños en oda la pa e que nos queda de sus mu os an iguos, o sea, la capilla mayo , los cos ados conse ados de los dos la e ales, así como la pa e baja y adyacen e al a co del pó ico de en ada, es á lab ado con sille ía de buen apa ejo, y lo mismo sucede con odo el edi icio de San o Comba de Bande. Tampoco se á malo el ae al ecue do" el ex o aducido po el S . Gómez- Mo eno (2), e e en e a "aquella basílica de San Ped o, cons uida de sille ía con a e goda—mi o ope e quád is lopidibus manu go hi- ca. . . nobili e cons uc a—que hacía 535 se hacía admi a en Ruán", y ci ado po Duchesne (3). Po o a pa e, la buena sille ía de muchos de los monumen os mozá abes, así como su endencia a lab a silla es poco g uesos, como losas, ienen sus p eceden es cla os en ob as musulmanas co dobesas y en sus apa ejos ca ac e ís icos, p incipal men e el a soga y izón, que en Na e no se da, como ampoco en los o os monumen os isigodos. La opinión an es apun ada de Ma ignan es de odo pun o inad misible, además, si se iene en cuen a el conocimien o de nues o o e ománico, al co'mo nos lo p opo cionan ob as magis ales ecien es (4). Además de que hay da os aducidos po el p opio S . Gómez- Mo eno (5), po los que se a es igua la exis encia de San Ped o de la Na e desde 907. O as dos opiniones, dis in as en odo, coinciden.en ebaja la echo de San Ped o. Una de ellas es la de D. Fo una o de Salgas, quien le coloca en el g upo pos e io de los monumen os as u ianos, lle ado po lo p esencia de pó icos la e ales (6). O a es la exp e sada po el S . Kingsley Po e , quien echa los capi eles deco ados ' (1) Ob. cií. (2) Iglesias Mozá abes.—Mad id, 1920. Págs. 50-51. {3) Duahesne.—His o íae anco um sc íp o es coe aneí.—I. 638.—Ac a Sanc o um.—Agos o. IV. 818.—(En 'lo ida de Son Andoeno). (4) M. Gómez-Mo -eno.—El a e ománico español.—AAod íd, 1935, (5) Ca álogo monumen al de España.—P o incia de Zamo a.—Mad id, 1927. Pág. 59. {ó) Análisis a queológico de los monumen os o e enses.—Bol. de lo Soc. Esp. Excu siones. Mod id, 1909. — 75 — de Na e en el siglo IX (1), al paso que compa a el edi icio con la iglesia de San Ti o de Go yna, en la 'isla de C e a. C eo de in e és el esumi o denadamen e, y p escindiendo de desc ibi y analiza el monumen o, po bien conocido de odos (2), los a gumen os que con adicen y anulan las opiniones an e io es. Las bases de que disponemos pa a echa San Ped o de la Na e, aunque coinciden es, son de dos ó denes dis in os: p ime o, las que se e ie en exclusi amen e a la es uc u a del monumen o; segundo, las que se e ie en a su deco ación. En la mayo pa e de los casos sólo se ha pa ado mien es en es a úl ima se ie, sin ene pa a nada en cuen a las del p ime g upo. Desde el pun o de is a de la es uc u a ca ac e izan al edi icio las siguien es no as: a) p esencia del a co de he adu a; b) mu os apa ejados en sille ía, sin con a ue es, siguiendo el p ocedimien o clásico; c) es uc u a gene al c uci o me. De odos es os ca ac e es el más segu o es el a co de he adu a, que en azado iene no mas pe ec amen e cla as, en e las que des acan como undamen ales la p olongación de sus amas po bajo del cen o en un alo que no pasa del e cio del adio en los a cos cons uc i os, el asdós des cen ado en la pa e de homb os abajo y el empleo de las do elas en núme o pa , con ¡un a en luga de cla e. Todos es os hechos, obse ados en los a cos de San Jugn de Baños, que es el único mo numen o isigodo echado po insc ipción dedica o ia en él mismo, se dan ambién en los a cos de San Ped o de la Na e. La es uc u a de los mu os es ambién semejan e a la de Baños, no sólo en el apa ejo, sino incluso en la ausencia de con a ue es, y odo ello, así como el eng apado in e io de ios silla es, que se ha is o con ocasión del aslado de San' Ped o, a guye supe i encia de p oce dimien os clásicos que no se dan en lo as u iano ni en lo mozá abe. En cuan o a la es uc u a gene al c uci o me (lám. 1),^ como bien dice el p opio S . To es Balbás, es no mal en lo bizan ino desde el siglo VI, y casi pod ía deci se que desde an es en lo que se e ie e a la aquí empleado, pues o que, una ez es i uido el edi icio con sus cubie as lógicas y p escindiendo de pegadizos, es en ealidad del mismo sis e- (1) Spanisch omanesque sculp u e.—Pan heon.—^Flo encio, 1928. Tomo l, pógs. 35-36. (2) Además de la ob a ya d cida de Gómez-Mo eno,_puede e se: E. Camips.—El a e hispano- isigodo.—En la His o ia de España de cspaso Golpe.—Tomo ill, págs. 540-571. Mad id, 1940. — 76 — ma que el Mausoleo de Gala Placidio en Ra enna, con mayo al u a y con la inclusión en e los b azos de la c uz de unos cue pos bajos. Po o a pa e, la semejanza de la es uc u a de San Ped o con la de San a Comba de Bañde, según nos la demues an los da os ob enidos en la epa ación ecien e de es a úl ima, es absolu a, y hay es imo nios documen ales espec o de San a Comba que a i man su echa en los úl imos años del siglo VII (ij. El segundo g upo de da os, e e en es a la deco ación del edi i cio, iene como bases a) el ipo de las insc ipciones; b) las elaciones con o os ejempla es deco a i os; c) la exis encia an e io , o po lo menos coe ánea, de los emas empléados. En odo caso hay que pa i de una base p e ia necesa ia, que es la o iginalidad g ande de los emas ep esen ados en la deco a ción de San Ped o y sob e odo en sus capi eles iconog á icos. Es o es indudable. Pe o no eo la necesidad, po ello, de pensa que no pueda se en España donde apa ezcan ob as o iginales o an e io es a o as semejan es de o os ciclos a ís icos; ald ía an o como deci que aquí no puede habe sino copias. En odo caso pod á exis i una cie a legí ima epugnancia a pensa en c eaciones absolu amen e au óc onas de emas conc e os, pe o es a objeción desapa ece á en el momen o en que eamos que los emas empleados e an, po así deci lo, del ace o común que podía ene a su alcance un a is a, genial desde luego, de aquel momen o. En es e aspec o de la deco ación, lo di icul ad meno es espec o de las ob as que el S . Gómez-Mo eno conside ó como pe enecien es a una p ime a ase. (2), cuyas equi alencias con lo no malmen e admi ido como isigodo en odos los ó denes, ya p oceda de Toledo, Có doba, o de piezas suel as conse adas en As u ias, como el an e pecho de San o C is ina de Lena, es e iden e, al paso que ambién lo es la concomi ancia con ejempla es an e io es de la decadencia omana p oceden es de la misma egión de San Ped o, cuales son las es elas de la zona del Due o. En cambio, es mayo la di icul ad pa a admi i como del siglo Vil las ob as de la segunda ase (la ico nog á ica), sob e la cual a gumen a Kingsley Po e (3), pa a echa los capi eles como de! siglo IX. Con end á pun ualiza has a el {!) Camps.—ob. ci .—iPágs. 539-540. {2) Gómez-'Mo eno.—San Ped o de Na e.. lid, 1906. (3) Spanísh omanesque sculp u e.—^Loc. ci . -Bol. S.- C. Exc.—Vallado- — 77 — absu do los é minos del p oblema po a de¡a lo, si cabe, absolu a men e esuel o. En p ime é mino, hay que deci que los capi eles iconog á icos (lám. II, a y b) lle an unos le e os que es ob io pensa que no pod án se an e io es a la hechu a misma del capi el, o sea, que si log amos una echa pa a esas insc ipciones basada en las p opias ca ac e ís icas de la le a empleada, es a echa se á la más mode na a que puedan adsc ibi se los capi eles, pues la mayo su ileza dialéc ica a que po d ía llega se es el pensa que los le e os ue an pos e io es a la alla de las igu as, ya que lo con a io es me amen e absu do cuando, como en es e caso, los le e os dan el nomb e de la igu a ep esen ada o la explicación de la escena co espondien e. Como a gumen o malicioso pod ía pensa se en que la iglesia hubie a su ido una econs ucción, ya hubiese cambiado o no su es uc u a, y que los capi eles iconog á icos se hubiesen pues o en ella en el momen o de al econs ucción. En es e caso hay dos hipó esis posibles: lo p ime a es que los capi eles se hubiesen añadido cuando la econs ucción, y en onces es e iden e que los elemen os que supusié amos ap o echados de la cons ucción an igua son an e io es a los le e os y la es uc u a con empo ánea de ellos. La se gunda hipó esis es que el monumen o, en su es uc u a ac ual, sed una econs ucción o al hecha cap ichosamen e con oda clase de elemen os an e io es ap o echados. En onces pod íamos deci que aunque ios capi eles uesen de al echa de e minada, la es uc u a pod ía se pos e io . Lo absu do de al eo ía queda demos ado con sólo eco da el hecho de qu? los g andes a cos que se alzan sob e los capi eles iconog á icos son, no sólo de he adu a, sino que ie nen odas las ca ac e ís icas peculia es en los monumen os isigodos en cuan o a p opo ciones, do elaje, des iación'la e al del asdós, e c., y no ienen en cambio ninguna de las co espondien es a los de épo cas pos e io es. Todo ello sin ene en cuen a la in ini a a eza y di i cul ad que supone al econs ucción o al de un edi icio con elemen os an iguos y solamen e con ellos y sin pensa en que, además, es á con a ello la p esencia de la insc ipción descubie a en 1930 en la jamba del a co o al (lám. III), que es absu do pensa que, p ocediendo de monumen o an e io , se la pusiese pe ec amen e encajada en cuen o a es uc u a en si io an p eciso y p eeminen e. En odo caso, y aunque se ex ema an las su ilezas en cualquie a de los sen idos indicados o en o os semejan es, que de pu o espa- — 78 — ciosos no se me alcanzan, el elemen o decisi o pa a echa lo cons i uyen las insc ipciones. Y al llega a es e pun o es donde cob a ex ao dina ia impo ancia la aludida an es y descubie a du an e los abajos de aslado y es au ación de la iglesia en la ca a de la jamba no e del a co o al que mi a a la no e. Es e iden e que es e le e o se azó sob e la ca a de la pied a ya colocada en si io en la ob a, en luga bien isible y sob e un silla de igual clase de pied a a la con que es á hecho odo el edi icio. Así que espec o de ella no cabe pensa , como pod ía hace se espec o de los capi eles, que se ajese allada de o o si io y en o a época, a lo cual se opone ambién el halla se incluido en el monumen o po debajo de una aja deco a i a de ose as co es pondien e al p ime es ilo o ase de la deco ación de San Ped o. Po odos sus ca ac e es in ínsecos ha de deduci se que se alló en el luga donde es á y en la co a de un silla yo pues o en ob a, con lo cual ha de se o zosamen e pos e io a la es uc u a. Y he aquí, ambién, que es pe ec a la igualdad del ipo de sus le as con el de lo de los capi eles. En consecuencia y esumen de odo ello, podemos deci que San Ped o de la Na e sólo puede se coe ánea o an e io a. la echa ^ que nos dé el es udio epig á ico de sus capi eles iconog á icos y de la insc ipción del a co o al. Tal es udio se ha hecho sob e dos bases dis in as; p ime o, po el S . Gómez-Mo eno en sus abajos yo ci ados, y luego, po el S . Na ascués (1), espec o de la ins c ipción del a co o al, que iden i ica como el ho ologio c is iano más an iguo conocido, hecho según el es ilo clásico de los pies de somb a y echable, con ce eza, en la segunda mi ad^ del siglo Vil po odos sus ca ac e es his ó icos y epig á icos, coincidiendo en un odo con las conclusiones a que an e io men e había llegado el S . Gómez-Mo eno espec o de los capi eles. Tenemos, pues, como echa lími e más mode na pa a la epig a ía, y po an o pa a odo el monumen o de San Ped o de la Na e, con o me .con odo lo que a a gumen ado, el inal del siglo Vil. Po o a pa e, y en cuan o a los emas iconog á icos empleados en los capi eles de San Ped o, es decisi a la compa ación del capi el (1) Jooquín Mo ía de Na ascués.-—Nue os insc ipciones de San Ped o de la No e (Zamo a).—A ohi o Esp. de A e y A queología.—Mad id. Núm. 37, póg. 61. ' "' i < — 79 — que ep esen a o Daniel en la osa de los leones (lám. 11, a), con los b oches ancos del ciclo de Daniel ep oducidos po Le Blon (1). Besson (2) y Lecle q (3), que nos mues a, no sólo una iden idad en el asun o p incipal, sino incluso en las gu as secunda ias y has o en el gi o especial con que es á cons uida la ase explica i a de la escena e igiada (lám. II, c). Y la echa de es os b oches uni e sal- men e admi ida no pasa nunca más acá del siglo VI, pudiendo se , po an o, p eceden e indudable. Unase a ello la semejanza absolu a de los con encionalismos u ilizados en los capi eles pa a la ep e sen ación de las cabezas y -has a pa a el plegado de los paños con los que se emplean igualmen e en las monedas isigodas (lóm. I!, d y ), en el bocado isigodo que ué de la colección Ga cía Palencia, y en íbulas y b oches encon ados en España, y se end á un cúmulo de da os que es imposible desconoce . En cuan o a los emas lo ales, que se apa an algo más de los del oco oledano o co dobés, es pa en e su semejanza con la impos a deco ada de San a Comba de Bande, donde se emplean las mismas lo es de ápice agudo cen al en e dos hojas a olladas, y con o os de b oches y íbulas isigodos p oceden es de yacimien os españoles. Las a es que an la gamen e se emplean en las impos as, picando siemp e en aci mos, ienen p eceden es en la e olución c is iana i aliana, .pa iendo de los p opios mosáicos del mausoleo o bap is e io de San a Cons anza en Roma, y siguen 'hallándose en sa có agos como el de la Vendimia y el Buen Pas o de Le án, en ma iles, como la cá ed a de Maximiano, y en sa có agos como el de Teodo o en San Apoli na in Classe, de Ra enna. Todo ello no es, en su úl ima pa e, a gumen o posi i o más que en el sen ido de que los emas empleados po el deco ado de San Ped o de lo Na e exis ían ya an e io men e y en ciclos a ís icos que podían se pe ec amen e conocidos po él. Respec o de lo i a liano, o mejo dicho, de lo bizan ino de Ra enna, no es una no e dad su elación cons an e con cosas españolas, y el p opio a e lomba do, con aspec o comple o muy di e so de lo nues o, sigue una e olución pa alela en es os p ime os iempos. i 2^:] ^ Blí^ i .—Insc ip ions ch é Wnnes de la Gaule.—Pa ís, 1856. Tomo I, (2) Ma lus Besson.—L'a ba ba e dans l'ancien diocése de Laussanne.— Laussanne, 1909. (3) DIc . d'A ch. ch é . e de Li u gie.—^Tomo IV, 1.9 po e; cois. 237-238. J — 80 — A a és de odos es os da os se puede deduci de una mane a concluyen e la absolu a posibilidad de la echa del úl imo e cio del siglo VII pa o San Ped o de la Na e, que nos dan de consuno y de mane a cla a sus ca ac e es a qui ec ónicos y epig á icos. Que da de odas o mas como ex ao dina ia, la pe sonalidad de su es cul o , en quien se e un ue e e men o bizan ino, y cuya ob a no iene i al en ninguna o a con empo ánea. Emilio Camps Cazo la. "iK''' ''i,. ' •' .. I ' ■ il'- ' ' ■••• " • . - í • ••■ PK si;" , . ■ M .¿i ' ■ -í .? k -• :• i:.' V ' •: '.'Í.Pn í ' V • : 1 »> ' 'íoj i <•. í¡ 'í . 3 .1*' ;^?y: .>,"••-• .A- ;',. «'2* 'i , -^/.--^y^ Jí-* '. -• . • Lám. I—Conjun o del monmncn o desde el ángulo S.O