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«Las Comendadoras»: en el colegio de mis nietas en Valladolid

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«Las Comendadoras»: en el colegio de mis nietas en Valladolid

Author: Tormo, Elías
Publisher: Universidad de Valladolid
Year: 1940
Source: https://uvadoc.uva.es/bitstream/10324/50272/3/articulo_2717933.pdf
EN
EL
COLEGIO
DE
MIS
NIETAS
EN
VALLADOLID:
«LAS
COMENDADORAS»
(Una
con e encio...
p oyec ada,
y
ampliada
al
edac a la)
Un
Colegio
excelen e
como
es
es e
de
las
Mad es
Dominicas
F ancesas
in i ulado
de
Nues a
Seño a
del
Rosa io,
y
donde
se
do
la
2S
Enseñanza
y
o os
es udios
p o esionales
a
las
seño i as,
de
bie a
ene
un
Museo,
aunque
ue a
mínimo,
de
cosas
de
A e.
Con
más
azón,
cuando
la
Mad e
Supe io a,
Me e
Ca he ine,
o dena
i
si as
al
Museo
de
San
G ego io
y
excu siones
colec i as
a
ciudades
monumen ales
e
his ó icas,
con
aplauso
del
"con e encian e".
Dice
ella
que
se
deben
conoce
ales
ciudades
de
la
pa ia;
an
eple as
de
His o ia,
an
p egone as
de
lo
que
ué
el
pasado,de
la
pa ia
de
sus
alumnas.
No
se
imp o isa
un
Museí o,
aun
imaginando
las
ci cuns ancias
más
a o ables,
en
épocas
de
paz
social,
polí ica
y
eligiosa,
icuán o
menos
en
las
ci cuns ancias
ac uales!
Pe o,
en
cambio,
cabe
ap o echa 'siemp e
en
las
Enseñanzas,
los
elemen os
del
al ededo .
Po
ejemplo,
pa a
enseña
Bo ánica,
en
cu sos
elemen ales,
¿no
bas a
un
paseo
po
los
campos?.
.
.
Así
en
a e,
cuando
se
i e
en
una
ciudad
his ó ica
y
monumen al
como
es
Valladolid.
En
ella,
en e
monumen os
a ios,
po
caso,
no
deja
de
ocupa
un
luga ,
disc e o,
el
p opio
inmueble
donde
el
Colegio
es á
asen
ado:
el
edi icio
con en ual
(hoy
colegial)
del
mismo;
y
con
más
azón,
con
mayo es
enseñanzas,
el
edi icio
sag ado,
e!
emplo;
que
no
es
cie amen e
una
ma a illa,
pe o
que
no
deja
de
o ece
múl
iples
enseñanzas,
supliendo,
a
su
modo,
po
un
Museo:
y
con
la
ci cuns ancia
(que
al a
en
gene al
en
los
Museos)
de
o ece
"un
conjun o",
una
a monía
i ien e,
no
unas
piezas
dislocadas
o
des
a iculadas,
po
muy
he mosas
que
ellas
sean.
El
mismo
Museo
de
Valladolid,—hoy
an
ex emadamen e
bello
de
ins alación—,
o ece
el
caso
más
e iden e
en e
sus
salas,
de
que
ninguna
se
o ezca
más
—
144
—
g a amen e
bella,
que
aquélla
que
es
en
pu idad
la
iglesi a
del
iejo
Coíegio
dominicano
y
uni e si a io
de
San
G ego io,
con
sus
nue as
ins alaciones
"a
lo
iglesia"
no
"a
lo
Museo".
Hay
o a
azón,
suges i a,
que
aconseja
que
los
jó enes,
y
con
más
azón
las
jó enes,
engan
en
conocimien o
ilus ado
la
casa
de
su
hoga
cul u al.
Ellas,
andando
el
iempo,
sen i án
más,
mucho
más
que
aho a
el
nos álgico
ca iño
al
case ón
y
a
la
"capilla
.de
los
años
de
su
o mación
cul u al.
El
"con e encian e",
que
u o
su
2.3
Enseñanza
en
un
a cáico,
pe o
nado
p ecisamen e
no able
a
ís icamen e",
case ón
seño ial
de
la
es i pe
de
los
Villa asas,
en
Valencia,
hoy,
a
los
casi
60
años
echa,
aún
mi a
el
ecue do
aquél,
como
una
pied a
milia ia
en
el
acciden ado
camino
de
su
ida.
¡Con
cuán a
más
azón,
pod án
epe i
den o
de
60
anos
el
sen imien o
dulcemen e
e ospec i o
mis
es
nie as,
y
más
si
aho a
se
les
explica
lo
que
es,
y
lo
que
signi ica
cada
cosa,
de
las
del
con-
en o-colegio
y
sob e
odo
las
de
la
Capilla-Iglesia!
Una
iglesia
es
{aunque
de
ello
se
hace
poco
conside ación)
un
lib o
abie o:
un
e dade o
lib o,
mudo.
Hay
en
las
hojas
de
al
lib o,
de ociones,
desde
luego,-
pe o,
además,
mucha
ca cquesis,
mucha
enseñanza,
muchísima
ins ucción
eligiosa,
y
dulcemen e
en
lazada
con
la
Ins ucción
his ó ica
y
con
los
ag ados
y
place es
pu
os
de
la
educación
a ís ica.
Yo
pond ía
a
odos
los
maes os
ca
ólicos
la
obligación
de
sabe se
bien
y
ap ende
a
enseña
bien,
en
cada
pueblo,
ese
lib o
monumen al
y
po
an onomasia
ilus ado
y
de o o
conjun amen e,
que
es
una
iglesia.
Pa icula men e
los
niños
de
cada
pueblo,
como
hojean
los
lib os
ilus ados
de
ex o
(lecciones
de
coisas
que
son,
los
ales)
debe ían
sabe se
y
casi
de
ca e illa
los
san os
de
los
al a es,
ios
elie es
y
los
cuad os
y
a
la
ez
algo
de
las
espec i as
his o ias.
Del
enemigo
el
consejo,
dice
el
e án;
y
ué
el
impío
Vol ai e
quien
mejo
que
nadie
econoció
la
ue za
educa
do a
del
a e
c is iano,
la
i ualidad
que
llama íamos
ca equís ica
de
las
pin u as
y
las
escul u as
sag adas.
El
con e encian e"
pensó
en
iempos,
,en
cuan
bueno
ue a
edac a
pa a
los
u u os
maes os
y
maes as
de
cada
pueblo
la
co espondien e
ca illa
his ó ico-a ís ica
del
emplo
o
emplos
de
cada
localidad.
Y
así,
la
con e encia
és a
que
pensé
da ,
'iba
a
se
algo
como
la
an
en
ano
p oyec ada
ca illa.
Reducida,
es a
ez,
a
un
sólo
monumen o,
el
del
Colegio
de
sus
es,
en
él
a o ecidas,
nie as
mayo ci as.
V-,
'
—
145
—
Y
bas a
de
p eámbulo.
Y
amos
a
lo
"con e encia"
no
llegado,
a
desa olla .
La
Casa
El
Colegio
de
Nues o
Seño a
del
Rosa io,
mode no,
mode ní
simo,
de
sana
o ien ación
pedagógica,
ocupa
la
casa
y
el
emplo
que
desde
1865,
u ie on
las
Mon¡as
Salesas,
pe o
que
en
su
o igen
y
po
es
siglos
y
medio
ué
sola
de
"Comendado as"
de
San iago.
Po a
el
aman e
del
pasado
y
de
los
monumen os,
el
e dade o
nom
b e
del
conjun o
monumen al
no
debe
se
o o
q_ue
el
de
"Comen
dado as".
Pa a
el
al,
no
debie an
cambia se
ios
nomb es
de
las-
calles
siquie a;
pe o
menos,
los
de
los
emplos.
Y
no
deja
de
pasa
algo
de
eso,
en
lo
sag ado,
pues
los
Cánones
de
la
San a
Iglesia
Ca ólica
no
a o ecen,
ni
a
eces
consien en,
el
cambio
del
san o
i ula
o
del
Mis e io
i ula
de
un
emplo.
Aho a,
que
las
mismas
linajudas,
nobles
damas
Comendado
as,
inie on
a
euni se
y
a
unda
la
p ime a
comunidad,
en
casa
ajena;
pe o
en
mansión
de
una
g an
dama,
p ecisamen e
la
gene
osísima
undado a
de
la
casa
san iaguis a.
Se
llamaba
Doña
Ma ía
de
Zúñiga,
y
e a
hija
de
Don
Iñigo
de
Zúñigo:
la
cual
i ía
en
iem
pos
de
los
Reyes
Ca ólicos,
a
los
i
nes
del
siglo
XV,
y
aun
a
los
co
mienzos
del
siglo
XVI.
Los
Zúñigas,
e an
de
amilia
de
" icos-homes"
de
la
Edad
Me
dia,
de
"G andes
de
España"
de
la
Edad
Mode na.
En
el
en onces
ensanche
del
iejo
Valladolid
( an
pequeño),
el
ensanche
hacia
el
Su ,
pe o
ya
cuando
la
"Pue a
del
Campo"
en
su
mu alla
es aba
en
donde
aho a
se
jun an
las
calles
llamadas
de
"Doña
Ma ía
de
Molina"
y
de
"Claudio
Moyano",
segu amen e
enían
los
Zúñigas
oda
la
manzana
que
delimi an
hoy
dicha
calle
de
"Doña
Ma ía
de
Molina",
la
de
"San iago"
y
la
que
aún
se
llama
calle
de
"Zú
ñiga".
Aún
habían
de
pasa
años,
an es
de
que
el
"Campo
G ande"
(el
de
los
iejos
ganados
y
caballe ías
de
labo
de
los
allisole a
nos)
se
con i ie a
en
las
es
ace as
a
las
que
en
siglos
daban
no
menos
de
seis
con en os
de
ailes,
cua o
de
monjas
y
dos
hospi a
les
y
un
hospicio,
odos
con
ías
iglesias
co espondien es.
Tengo
que
pensa
que
oda
la
manzana
ué
de
los
Zúñigas,
y
que.
después,
el
palacio
con e ido
en
Monas e io
de
Comendado as
y
la
iglesia,
se
mos a ían
noblemen e
aisladas,
cuando
aho a
son
bas an es
las
10
—
146
—
casas
que
acompañan
al
g an
núcleo
del
Colegio,
iglesia,
pa ios
y
ja dín.
Dudan
los
esc i o es
de
Valladolid
s¡
el
g an
claus o
o
pa io
claus al
subsis en e,
es
oda ía
el
del
palacio
o
ya
hecho
de
plan a
pa a
con en o.
Yo
desde
que
lo
he
is o
ya
no
dudo
en
ene lo
po
lo
p ime o.
Lo
eo
azado
y
de allado
(inOluso
en
sus
bellísimos
ba
andales
y
pila es
y
pilas as)
po
el
mismo
a qui ec o
del
pa io
del
Colegio
de
San a
C uz
de
Mendoza
y
acabado
(en
lo
al o)
a
la
su
ges ión
de
las
no edades
de
es ilo,—iniciándose
el
Renacimien o
en
Cas illa
la
Vieja—,
del
p opio
monumen o
de
Mendoza
en
o as
de
sus
pa es;
y
como
las
echas
del
mendoziano
son
conocidas,
oda ía
odas
ellas
en
el
siglo
XV,
aunque
en
sus
dos
úl imas
déca
das
(de
1480
a
1500),
esul a
que
es e
pa io
gemelo
de
las
Comen
dado as,
es;
en
años,
an e io
a
la
undación
canónica
de
las
Co
mendado as
en
él
mismo,
pues
la
Bula
pon i icia,
del
Papa
"Ró-
e e
,
Julio
II,
ué
de
1506,
ecién
en ado
el
XVI.
Desde
luego
ya
decían
las
iejas
memo ias
his ó icas,
que
la
undación
san iaguis a
ué
en
el
ya
exis en e
palacio
Zúñiga:
la
duda
se ía
en
si
el
claus o
se
edi icó
an es,
o
ué
lab ado
después,
La
duda
de
los
his o iado es
la
esuel e,
a
mi
e ,
cla amen e,
la
A queología.
El
pa io
es
hoy
una
e dade a
delicia;
ín eg amen e
conse a
do;
in ac o;
pin o escamen e
es ido
en
algunos
echos
y
acompa
ñado
de
yed a,
de
o os
e des;
luce
así
más
el
i mo
de
sus
a cados,
las
se ies
de
sus
pies
de echos
y
la
gen il
galanu a
de!
doble
osa
io
de
sus
an epechos,
en
núme o
de
22
en
cada
piso
(5
más
6
mas
5
más
ó).
Tales
ba andales
son
a iados
de
sus
combinaciones
lineales,
pe o
odos
gó icos,
y
en
gene al
lamíge o
el
gó ico,
no
lo ido
p e-
cisamen^,
y
con
singula es
a iaciones
de
sus
azados
algunos:
°
^
yese ías
mudeja es,
pe o
aquéllas
de
odo
el
de alls
go ico,
del
iempo
de
En iqüe
IV
y
aún
del
de
su
pad e
Juan
11.
La
0
og a
ío
de
conjun o,
que
yo
conocía,
no
dió
debidamen e
la
no a
de
lo
a iedad.
1
1^'®^
de echos
bajos,
pila es
edondeados
(más
bien
que
co~
umnas)
son
pu amen e
gó icos,
del
iempo
de
los
Reyes
Ca ólicos;
^
°''''°^ca
sua e,
desde
al
maso
cilind oide
de
las
ne adu as
cí^cido'^' ^^^
és os
son
"co paneles"
o
sea
acha ado
el
semi-
(ya
no,
po
an o,
semicí culo,
sino
semi-elipse).
el
piso
p incipal,
y
ambién
en
el
segundo,
son
un
poco
di-
•
'
—147—
.
.
-
e en es
los
a cos
de
ozado:
es.
más
ancamen e
de
sec o
de
cí culo,
pe o
sin
llega
al
semicí culo,
es
deci ,
a cos
que
se
llaman,
"esca zanos".
Pe o
los
espec i os
pies
de echos,
ya
balbucean
me
dias
palab as
de
Renacimien o:
así
el
capi el
del
piso
p incipal,
no
conocido
ue a
de
Valladolid
(al
menos
po
mí);
y,
más,
el
capi el
del
segundo
piso,
con
co o
es iado
e ical,
es
deci ,
la
o ma,
muy
ípica
del
capi el
guadalaja eño
del
a e
p o o enacien e
español,
p ecisamen e
en
la
Alca ia:
la
ie a
de
los
g andes
seño íos
de
los
Mendozas,
que
ue on
los
in oduc o es
del
Renacimien o
a qui ec
ónico
en
los
es ados
de
Doña
Isabel
la
Ca ólica.
A
juzga
po
las
espec i as
o og a ías,
el
claus o
de
las
Co
mendado as
p ecedió
en
algunos
años
al
de
las
anciscanas
monjas
de
San a
Isabel
(con
pa en esco
en
sólo
los
an epechos),
y
en
más
años
al
claus o
de
San a
Ca alina
de
dominicas.
Fo man,
ios
es,
una
de
las
mayo es,
aunque
menos
isibles
(po
causa
de
las
clau
su as),
iquezas
monumen ales
de
la
en onces
" illa"
de
Valladolid
(la
econocida
como
la
mejo
illa
de
Cas illa).
Las
cua o
pandas
iguales
del
claus o
bajo
ienen,
o almen e
ín eg o
oda ía
y
bien
conse ado,
un
solado
de
guija illos,
po
en e
los
cuales
con
aba
se
o man,
en
mosaico,
amplias
cu as,
dibu
jos
deco a i os
de
g a a
mi ada.
E!
con e encian e
ecue da
o os,
sob e
odos,
el
del
claus o
pequeño
de
los
anciscanas
de
San
An onio
en
Sego ia,
muy
des ozado
(en compa ación).
Y
aunque
allí,
como
undación
de
En ique
IV
cabe
pensa
en
mayo
an igüe
dad,
lo
del
solado
de
los
Comendado as
de
Valladolid
yo
lo
c eo,
sin
segu idad,
del
siglo
XVI,
no
del
XV,
y
del
ya
con en o
y
no
del
an e io
palacio,
en
consecuencia.
^
Es
cu ioso
el
uso
de
la
aba.
"Taba"
o
"as ágalo"
es
uno
de
los
hueseci os
del
a so
al
empeine
del
pie
(en
el
homb e
son
sie e):
aquel
que
agamen e
se
ace ca
a
la
o ma
cúbica.
Po
ello,
los
abas
de
ca ne o
se
usaban
mucho,
y
se
usan
oda ía,
en
los
campos,
po a
un
como
juego
de
dados
(de
dado):
el
" iun o"
es
que
quede
a iba
el
lado
que
se
llama
"ca ne",
cónca o
y
mos ando
como
una
ese.
Y
es
cu ioso
eco da
que
¡gual
juego
se
usó,
y
mucho,
en
la
G ecia
glo iosa
de
la
an igüedad;
y
en
muchos
Museos
se
conse an
es a
uas,
y
muy
bellas,
y
de
o iginal
del
siglo
III,
o
del
II
an es
de
C is o,
que
ep esen an
a
una
chica
g iega
(una
"ko e")
de
"as agaloi son-
e",
es
deci ,
sen ada
al
suelo
y
jugando
a
la
aba.
Fue a
de
Cas jlla,
yo
no
engo
idea
de
que
las
abas
se
haya
hecho
uso
"a qui ec ó-

—
148
—
nico".
Ve dad
es
que
la
ca ne
de
ca ne o
no
se
come
an o
en
o as
naciones,
como
en
Cas illa.
Si
el
solado
se
hizo
con
abas
de
los
pla os
de
la
Comunidad
san iaguis a,
algunos
años
pasa ían
eco
giéndolos,
cie amen e.
Doña
Ma ía
de
Zúñiga,"en
una
undación
como
había
de
se
la
suya,
necesi aba
algo
más
que
egala
un
palacio
y
el
á ea
de
oda
una
manzana,
y,
aún,
mucho
más
que
su aga
los
gas os
de
la
cons ucción.
Su
undación
no
e a
como
las
de
San a
Te esa
(y
en
gene al
las
de
las
ó denes
mendican es),
de
mon¡as
o
de
ailes
aue
engan
que
pedi
o
que
abaja
pa a
pode
i i .
Su
undación
ha
bía
de
supone
capi ales
a
en a,
ie as,
o
casas.
Las
Comendado as
habían
de
i i
de
ales
en as,
y
i i
con
deco o,
de
e dade as
damas.
V
En
ealidad
no
e an
del
odo
monjas.
E an,
po
el
con a io,
—como
las
Comendado as
San iaguis as
de
Mad id
(bas an e
pos e
io es
de
echa),
o
las
de
Se illa,
y
o os
luga es—,
he manas,
ma
d es,
ías,
hijas,
caballe os
de
la
O den
Mili a
de
San iago.
Mien
as
los
caballe os
luchaban
con a
los
mo os,
o
gua necían
cas i
llos
de
las
on e as
mili a es,
bueno
e a
que
u ie an
las
damas
e u
gios
donde
i i
c is ianamen e,
pe o
con
holgu a
y
has a
con
os en
ación
nobilia ia.
Ellos,
los
pad es,
hijos,
he manos,
en
el
en e;
ellas,
en
luga
sag ado,
en
la
e agua dia:
luga es
es os,
además,
muy
p opios
pa a
iudas
y
hué anas
de
san iaguis as,
en
especial
po
los
mue os
en
los
campos
de
ba alla.
Lq
O den
de
San iago
(con
la
egla
de
San
Agus ín
como
los
Dominicos:
y
con
co ea
po
an o
y
el
hábi o
neg o),
como
las
o as
es
O denes
de
España,
a
sabe
las
de
Cala a o,
Alcán a a
y
Mon-
esa
y
la
de
A ís
en
Po ugal
(con
la
egla
de
San
Beni o
y
las
cons
i uciones
de
San
Be na do;
y
po
an o
con
hábi o
blanco)
e a
de
mili es- eligiosos,
mucho
más
mili a es
que
monjes,
con
algo
de
lo
uno
y
de
lo
o o,
en
siglos
de
la
Edad
Media,
sin
pode se
casa ,
Y
haciendo
la
ida
ue a
de
la
amilia,
en
los
cas illos
o
en
los
con
en os.
Acabada
la
gue a
de
la
econquis a
con
la
oma
de
nada,
ya
ue on
o as
las
cos umb es:
ni
an
de
monjes,
ni
an
de
capi anes.
Se
llama on,
y
ya
siemp e,
"comendado es"
a
los
más
dis i S"^'',
dos
caballe os;
a
quienes
se
les
encomendaba
el
mando
de
un
cas
illo,
de
una
illa,
al
menos
de
una
casa
ue e,
mandando
a
o os
caballe os
de
la
misma
O den,
y
a
muchos
soldados:
enían,
a
com-
—
149
—
b¡o
y
de
po
ida,
los
en os
de
las
i
ncas
de
la
encomienda,
o
eces
compa ables
y
aun
mayo es
que
las
de
un
buen
condado
o
un
ma
quesado.
Lo
cual
deja á
comp ende
que
e a
un
an o
imp opio
e!
nomb e
de
"comendado as"
dado
a
odas
las
demás
monjas,
pues
comendado a
(po
azones
de
asimilación)
e a
an
solamen e
lo
Su-
pe io a
de
cada
con en o:
las
que
en
las
O denes
más
his ó icas
se
llaman
abadesas,
p io as
en
o as,
gua dianas
en
alguna
de
las
O de
nes
mendican es.
La
e dade a
"comendado a"
hacía
suyas
las
en
as,
es
deci ,
las
adminis aba,
dis ibuía
y
a endía
a
odas
las
nece
sidades
de
la
Casa.
En
és a
np
había
p opiamen e
clausu a.
El
con
e encian e
ué
ecibido
en
1899
po
la
Comendado a
de
las
"san-
juanis as"
de
Sijena,
en
isi a;
y
aquellas
sanjuanis as,
odos
los
años
(su
magno
con en o
adicando
en
pleno
campo)
un
sólo
día
al
año,
salían
en
comunidad
a
da
la
uel a
po
ue a
a
odos
los
edi icios
y
mu allas.
En
años
ecien es,
di igiendo
con e encias
de
His o ia
y
A e,
y
con
casi
un
cen ena
de
oyen es,
en ó
el
que
es o
esc ibe
en
el
co o,
sala
capi ula ,
sala
p elacial,
claus o,
e c.,
p ecisamen e
de
las
comendado as
San iaguis as
de
Mad id,
en
el
g an
monas e io
al
que
en
1865
se
ue on
a
inco po a
las
san iaguis as
de
Valladolid
y
las
de
Se illa
(y
algunas
o as,
c eo).
Ha
sido
que
la
O den
de
San
iago
y
el
Consejo
R eal
de
las
cua o
ó denes
nobilia ias
y
mili a es
españolas,
aco da on
la
educción
del
núme o
de
sus
con en os
de
"comendado as',
po que
algunos
habían
quedado
con
pocas
eli
giosas,
y
po que
los
Gobie nos
de
las
épocas
libe ales
les
habíon
qui ado
y
les
habían
endido,
sus
i
ncas,
sus
casas,
y
en
gene al
sus
capi ales
de
en a,
en
pa e
muy
conside able.
Po .
se
el
explicado
el
ca ác e
de
las
san iaguis as,
an es
que
iglesia
g ande
(que
apenas
se
necesi aba
al
sino
pa a
las
pocas
i
es as
y
sob e
odo
pa a
las
omas
de
hábi o
de
los
caballe os
san
iaguis as
de
la
ciudad),
les
hacía
al a
ampli ud
de
casa.
Las
damas
de
las
O denes
Mili a es
solían
ene
c iadas
con
ellas.
An es
que
la
iglesia,
al
menos
que
la
ac ual,
se
a ende ía
al
edi icio
de
habi ación.
y
Desde
luego
es o
demues a
la
escale a
p incipal
que
pa ece
debe se
ci a
en
los
p omedios
dell|glo
XVI.
Van
los
escalones
sob e
amos
planos
ampan es,
ho izon ales
en
los
ellanos,
y
son
las
supe
i
cies
bajas
consjgujen es
de
a esonado,
odo
en
made a,
y
po
sos enes
se
en
ala gadas
columnas,
ambién
de
made a.
En
las
delan e as
supe icies
de
cada
escalón,
que
en
cada
ellano
se
llaman
"con ahuella",
se
e
i
la
de
azulejos
de
ipo
se illano
del
XVI.
La
—
150
—
escale a
al
ángulo
No oes e
del
claus o,
iene
su
cue po
al o
de
luces
isibles
desde
la
calle
de
"Ma ía
de
Molina".
En
uno
de
los
ángulos
del
claus o,
c eo
que
en
el
N.
E.
y
su
línea
de
N.
hay
un
a co
pla e esco
de
de alle
g ueso
y
muy
cubie o
de
encalados.
Puede
se
del
e ce o
mejo
que
del
s-egundo
cua o
del
siglo
XVI,
po
an o
ambién
bas an e
an e io
al
emplo
ac ual.
Y
ya
en
el
claus o,
ci a emos
dos
capillas:
mejo
dicho
uno,
y
una
capilli a.
Lo
capilla
es
de
elica ios,
odos
mode nos,
segu a
men e
de
las
ac uales
dominicas
ancesas,
y
así
las
imágenes;
el
e ablo
es
an iguo.
Se
cub e
con
bó eda
de
las
llamadas
"de
incón
de
claus o"
(cua o
cu as
cilind icas
ampan es)
con
pene aciones
a
que
obedecen
cua o
en anas
con
sus
echos
planos);
sin
segu idad
alguna,
p esumo
esa
-cub ición
del
siglo
XVII.
La
capilli a,
po
su
pa e,
con
una
imagen
aislada
de
San a
Inés^
se
en apiza
de
apices,
de
se ie;
con
sólo
paisaje
en
el
del
ondo,
San a
Cecilia
y
San a
Ma a
a
ios
lados
y
en
es os
mismos,
más
a
los
pies,,
y
más
es echos,
San a
Geno e a
y-
San a
Juana
de
A co;
con
le as
(de
salmos)
en
ancés,
Son
con empo áneos;
que
no
sé
si
son
de
ela
mecánico,
pe o
e dade os
apices:
sos
modelos
de
pin o
de
cie o
espí i u
pu is a
algo
o
lo
p e a aelis a.
Es a
capilli a
o eo
que
es á
al
cen
o
del
lado
del
Oes e;
la
capilla
al
opues o,
el
del
Es e.
I.a
Iglesia
El
emplo
iene
his o ia,
ab e iadísima,
pe o
conocida;
esque
má icamen e.
"A
i
nes
del
siglo
XVI
se
hicie on
nue as
la
iglesia
y
pa e
del
con en o,
cons ando
que
de
1593
a
1596,
po
lo
menos,
di igía
las
ob as
y
había
hecho
las
azas
el
azado
mayo
de
Fe
lipe
II,
F ancisco
de
Mo a".
Son
palab as
de
la
mejo
Guía
de
Valla-
dolid,
esc i a
pa o
el
Cong eso
de
Ciencias
en
1915,
edacción
(en
'o
monumen al)
del
a qui ec o
S .
D.
Agapi o
Re illa.
Si
en
es os
dos
años
no
se
ha
pe dido
en
Mad id
el
a chi o
que
ué
de
las
O denes
Mili a es,
ya
inco po ado
en
el
His ó ico
Nacio
nal,
pod á
conoce se
mejo
la
his o ia
de
la
iglesia,
pues
en
odos
los
emplos
de
la"
O den,
in e enía
las
ob as
la
O den.misma
y
am
bién
el
Consejo.
Mien as
an o,
bueno
es
añadi
que,
siendo
exac a
la
ase
de
" azado
mayo ",
e a
ya
más
que
eso,
e dade o
y
g an
a qui ec o
F o cisco
de
Mo a.
Has a
1571
ué
maes o
mayo
de
la
—
151
—
nue a
iglesia
y
con en o
de
Uclés;
una
de
las
dos
magnas
iglesias
p elaciales
de
la
O den
de
San iago,
y
de
las
dos
{la
o o
e a
la
de
San
Ma cos
de
León),
la
inmedia a
a
la
Caso
Maes al
de
oda
la
O den
pa a
oda
España.
En
1591,
se
llamó
a
Mo a
po
Felipe
II,—ya
no
en
concep o
de
Maes e
de
San iago,
sino
como
Rey—,
a
di igi
las
ob as
del
Alcáza
Palacio
de
Mad id,
y
las
del
Palacio
del
Pa do;
és e
lo
eedi icó
él
poco
después,
después
del
incendio
en
1604.
Mu
ió
el
p ime
Mo a
en
1611,
y
desde
Jo
mue e
de
su
maes o
el
g an
a qui ec o
del
Esco ial
Juan
de
He e a,
en
1597,
ué
el
p incipal
a qui ec o
de
España.
En
el
Esco ial
mismo
es
suya
la
gale ía
de
con
alecien es,
la
más
jugosa
no a
a qui ec ónica
en
aquel
insigne
monumen o
del
más
se e o
es ilo
del
Renacimien o,
Mo a,
elizmen e,
menos
se e o,
menos
pu amen e
geomé ico,
menos
seco
que
su
maes o.
.
A
englón
seguido,
dice
lo
"Guío"
de
1915,
es as
o as
palab as,
no
ace adas
en
mi
concep o:
"Unicamen e
acusa
bien
a
las
cla as
el
pe íodo
y
el
es ilo
(el
de
Mo a),
la
po ada
de
la
iglesia
donde
se
no a
la
in luencia
he e iana
que
enía
que
domina
en
Mo a".
Do
mina ,
sí
que
dominaba,
con
la
sal edad
dicha.
Pe o
la
po ad_q,
plena
y
o almen e
he e iana,
o
sea
escu ialense,
no
es
ICi
de
la
iglesia,
sino
la
de
la
call^^
la
de
paso
al
"compás"
o
g an
pa io
de
ing eso
común
a
«emplo
y
a
con en o.
También
he e iana
y
escu ia
lense,
la
ila
de
columnas
al
pó ico
del
con en o
en
ese
pa io.
Es as
columnas
son
del
o den
oscano,
el
más
sencillo
y
el
más
■se e o
y
obus o
de
p opo ciones
de
los
es
ó denes
clásicos:
el
dó ico
omanizado
que
se
llama
oscano".
En
España
has a
el
si
glo
XIX,
no
se
ha
usado
el
dó ico
pu o,
sino
ese
dó ico
" oscano".
La
po ada
más
ex e io
es
comple amen e
del
o den
del
Esco
ial.
Los
bolas
ca ac e ís icos
de
He e a,
en
al o;
la
se e idad
g an
diosa
en
odo:
lás ima
que
la
es a ua
de
la
ho nacina
sea
an
poca
cosa.
Las
dos
columnas
son
ambién
" oscanas",
pe o
con
es ías.
Y
en
la
p incipal
pa e
ho izon al,
que en
odos
los
ó denes
o
es ilos
clásicos
se
llama
en ablamen o",
la
aja
in e media,
cuyo
nomb e
pa icula
es
iso
,
a
aquí
( igu osamen e
obligado
en
el
o den
dó ico:
sea
pu o,
sea
omano)
subdi idido,
y
las
subdi isiones
son
al e na i amen e
de
un
como
cuad ado
que
se
llama
"me opa"
y
de
una
banda
chica
subdi idida
en
es
piezas
es echas
que
se
llama
" igli o".
La
po ada
in e io ,
es
menos
seye q,
sin
se
jugosa,
del
juego
—
158
—
=Tí'i
También
neo-clásico^
pe o
no
pu o,
como
no
pu o
es
el
es ilo
del
co o,
es
el
al o
a
un
lado
del
mismo
co o:
lado
no e
(o
sea
el
del
E angelio
de
la
iglesia).
Es o
nos
lle a
a
deja
aquí
sen ada
la
no a
de
que
la
iglesia
es á
"o ien oda",
según
casi
e o
de
igo
en
la
Edad
Media.
Es
deci ,
mi ando
a
O ien e
(hacia
Je usalén)
los
í
eles
en
ella;
cuando
p e
cisamen e
las
mezqui as
de
los
mo os,
hacia
el
Su
(hacia
la
Meca).
Y
cons e
que
n¡
Je usalén
la
enemos
jus o
al
Es e,
ni
la
Meca
de
Mahoma
al
jus o
Su ;
pe o
eso
no
e a
óbice
pa a
el
g an
a aigo
de
la
cos umb e,
hoy
del
odo
ol idada
al
plan ea
ob as
de-nue as
iglesias.
En
la
de
las
Comendado as,
hoy
de
dominicas
ancesas,
la
o ien ación
es
e iden emen e
p ocu ada;
pe o
además,
no
la
p ecisa
al
Es e,
sino
(con
más
p ecisión
geog á ica)
con
alguna
declinación
al-Su ,
o
sea
algo
de
lo
que
geog á icamen e
se
llama
Es e-Su -Es e,
es
deci ,
apun ando
mejo
a
Je usalén.
En
odos
'los
e ablos,
los
nue e
que
iene
el
emplo
(incluyendo
el
del
co o)
hay
escul u a,
y
en
ninguno
pin u as.
Pe o,
sin
duda
al
cambio
y
sucesión
de
comunidades
(san iaguis as
has a
1865,
sa-
iesas
después,
desde
1885,
dominicas
aho a),
las
que
deja on
el
em
plo,
se
lle a ían
las
imágenes.
Hoy
son
mode nas
la
mayo
pa e:
el
g upo
de
la
Vi gen
del
Rosa io,
en e
San o
Domingo
y
San a
Ca ali
na
de
Siena,
en
el
ol a
del
co o;
la
Vi gen
del
Pila
con
San iago
( ná mol)
en
p ime a
capilla
izquie da;
San o
Domingo,
en
la
e ce a;
Vi gen
de
la
Paz,
en
el
cola e al
izquie da;
Co azón
de
esús,
en
el
cola e al
de echa;
San
José,
en
el
c uce a
de echa
y
San a
Ca alina
de
Siena
en
la
e ce a
capilla
de echa.
Solamen e
son
del
iempo
de
la
a qui ec u a
de
los
co espondien es
e ablos,
el
San
An onio
de
Padua
de
la
p ime a
capilla
de echa,
escul u illa
del
siglo
XVIII,
g o-
ciosa,
que
le
es
p opia,
y
la
escul u a
oda
del
e ablo
mayo .
Sin
emba go,
la
ci ada
Vi gen
de
la
Paz
pudie a
se
ambién
del
si
glo
XVIII.
Lo
p incipal
en
el
e ablo
mayo ,
es
el
g an
g upo
de
San iago,
el
Após ol,
luchando,
el
"San iago
ma amo os"
a
caballo,
los
enci
dos
mo os
de ibados
al
suelo,
y
caminando
delan e
de
él,
y,
cosa
cu iosa,
no
como
enemigo,
sino
como
co eligiona io,
un
mo i o
ne
g o
con
ambo ,
edoblándolo,
como
animando
a
la
ba alla
y
ma
cando
el
paso
de
a aque:
a e,
el
del
g upo,
no
an
neo-clásico
com
pa ado
con
la
a qui ec u a
que
p eside,
y
políc omo
(que
es
sub a
ya
esa
misma
independencia
de
los
cánones
del
neoclasicismo).
La
polic omía,
no
es
la
cas iza
de
los
"es o ados"
y
"enca nados"
del
I,
(
."Jj''''./
¿i,
I
^.
'
'
■ ■
.
,
ñd i^ii'
jj'VáiiaU'ii i
I
'I
'
^
,
I
^ÉÉWllii

—
159
—
siglo
XVI
y
XVII
de
Cos illa
y
Andalucía
(y
oda
España),
sino
la
pin
ada
en
lus es
y
cha olados
de
nues o
siglo
XVIII.
Además,
a
iz
quie da
y
a
de echa
del
e ablo,
pe o
en
unidad
a ís ica
con
él,
sob e
pedes ales,
se
en
es a uas,
a
igualmen e
polic omadas
de
San
Fe
nando,
Rey
de
Cas illa
y
de
San
F ancisco
de
Bo ¡a;
a ís icamen e
in e esan es,
y
muy
bella
y
suges i a
la
úl ima.
San
Fe nando
is e
el
aje
eu opeo
de
mediados
del
siglo
XVI,
el
que
o
i
nes
del
XVII
se
le
is ió
o
su
cue po
bas an e
momi icado,
en
Se illa
{Ca ed al)
cuando
la
canonización,
pon i icia:
el
a'je
que
en onces,
y
sob e
odo
en
el
siglo
XVIII
se
llamaba
equi ocadamen e
■'a
la
an igua
española"
con
g egüescos
a
los
muslos,
acuchilladas
mangas,
gola
de
encaje
chica
o!
cuello,
e c.
Cla o
que
San
Fe nando,
que
i ió
en
la
p ime a
mi ad
del
siglo
Xlll,
no
is ió
así
en
ida,
pe o
así
se
le
ep esen ó
ya
siemp e;
y
cla o
que
con
co ona
eal,
mo'n o,
espada,
es e amundi,
e c.
¿P.n
F ancisco
de
Bo ¡a,
y¡s e,
a ís ico
pe o
incong uen emen e,
so ana
y
ambién
man eo
de
jesuí a
y
a
la
ez,
encima,
el
man o
de
caballe o
san iaguis a:
lo
que
ué
y
lo
que
había
sido
an es,
cuon-
do
e a
duque
de
Gandía,
ma qués
de
Lombay,
Mayo domo
mayo
de
la
empe a iz
y
Reina
de
España
Doña
Isabel
de
Po ugal.
. .
Es
és a
una
ascé ica
i
gu a
e dade amen e
admi able:
una
de
las
escul u as
españolas
del
siglo
XVIII—el
baladí
siglo
XVIII—de
ma
yo
suges ión;
apa e
de
la
escuálida,"
ascé ica
cabeza
(que
es
odo
eso),
bello,
el
conjun o,
algo
ex año.
No
conozco
en e
los
escul o es
del
siglo
XVIII
español
a
quien
á ibui
odas
esas
escul u as,-
pe o
la
cabeza
de
es e
e ce o
P epósi o
Gene al
de
la
Compañía
de
Jesús,
ne
susci ó
una
idea
y
una
a ibución
que
c eo
sa is ac o ia.
La
idea,
la
de
compa a
la
cabeza
co ada
del
Bau is a
en
la
pa oquia
de
San
And és
(en
u na
al
cen o
del
al a
cola e al
^de
la
de echa):
y
la
a ibución,
al
escul o
en
made a
Felipe
Espinába e
que
la
i
mó
en
1773,
como
en
1778
la,
del
Bou is a
y
la
de
San
Pablo
en
la
clau
su a
de
las
Lau as
(no
las
conozco),
y
en
1760,
la
del
Museo
(no
ex
pues a)
del
mismo
San
Pablo.
Espinába e
i ía
aún
y
e a
académico
en
1784.
No
conozco
alma
de
a is a
aún,
sin
azones
es ilís icas
bas
an es,
ni
depu adas,
pa a
pode
c ée
que
sea
nadie
sino
él,
el
au o
del
san o
Bo ja
de
las
Comendado as,
y
lo
se á
acaso
de
oda
la
escul u a
del
e ablo.
El
A e
apa e,
y
sub ayando
el
A e
mismo
los
emas
his ó icos,
o ecen
i o
las
escul u as
de
al a es
de
las
Comendado as,
^
■'■X a
—
160
—
el
ecue do
del
Pa ón
Após ol
de
España
San
Jaime,
del
ey
san o
de
España,
San
Fe nando,
del
G ande
de
España,
p ime o
a
lo
hu
mano
y
después
a
lo
di ino,
San
F ancisco
de
Bo ja;
y
los
al a es
ambién,
en
Imágenes
políc omas
mode nas,
el
del
cas ellano
iejo,
acaso
el
de
más
honda
huella
en
la
His o ia
Uni e sal,
San o
Domin
go
de
Guz-món,
y
el
de
la
san a
i aliana,
de
o a
al
huella,
e
i nbo-
able
ecue do,
de
caso
excepcional,
San a
Ca alina
de
Siena.
De
ales
a ones,
y
de
muje
de
an
a oniles
ges os,
apa e
y
a
más
de
la
de oción,
debe
habla
el
his o iado ,
po
p o ano
que
sea,
po
ajeno
que
sea
a
la
ida
de o a.
En
la
ieja
His o ia
de
naciones
y
en
la
an icuada
His o ia
Uni e sal,
sob a
mucha
b oza—la
de
acon
ecimien os
monó onos
de
polí icas
y
de
gue as—y
al a
mucha
mé
dula,
de
la
biog a ía
de
los
se es
excepciono'les
y
de
acción
social
más
ecunda,
como
son,
en
lo
humano
mismo,
algunos
g andes
san
os,
como
los
ci ados.
¿Cabe
ap ecia
siquie a,
odo
el
alo
que
en
la
his o ia
de
la
hispanidad
medie al,
u o
la
c eencia
"ca ólica",
sancionada
po
la
San a
Sede
en
lejanos
siglos,
de
gua da se
en
Compos ela
el
cue po
del
Após ol?
Po
al
cen o
de
a acción
de
los
pe eg inos
de
oda
Eu opa
(has a
de
la
lejana
Escandina ia)
y
po
acudi les
hospi ala
iamen e,
ino
en
c ea se
co adía
que,
ag andándose
y
sublimándose
ino
a
se
la
O den
caballe esca
de
San iago.
Su
insignia,
simbólica
men e
sang ien a,
como
el
he oísmo
de
sus
mili es,
e a
una
c uz
oja
de
es
b azos
co os
enlazados
y
el
cua o
la go
cual
hoja
amplia
de
espada.
Que
es
la
que
se
e
en
an as
pa es
de
la
iglesia
y
del
con
en o
de
las
Comendado as,
y
a
eces
(así
siemp e
pa a
los
G andes
Maes es
de
la
O den)
acompañada
de
o o
símbolo
san iaguis a-
la
concha
de
la
aludida
pe eg inación.
La
al
c uz
la
llamaban
los
ca
balle os,
algo
demasiado
ami ia men e,
"e!
ga aba o";
pe o
ambién
llamaban
así
las
cica ices
p opias
en
el
pecho,
de
la
pun a
de
la
espada
enemiga,
y
las
mo ales
que
la
pun o
de
la
espada
p opia
bo
daba
an as
eces
y
se
eían
en
el
pecho
de
los
cadá e es
de
adali
des
mo os,
en
los
campos
de
ba alla.
¿Cabe
ap ecia
odo
el
alo
dado
a
los
he oicos
piadosos
com
ba ien es.
la
c eencia
de
la
celes ial
asis encia,
équi e,
en
caballo
blanco,
del
son o
Após ol,
pa ón
de
España,
en.la
ba alla
de
Cla-
ijo—cual
se
e
en
el
g upo
del
al a
mayo —?
Como
el
g i o
de
gue a
de
los
anceses
(aauellos
po
quienes
se
dijo
siemp e
"Ges a
Oei
pe
ancos",
jas
hazañas
de
Dios
po
manos
de
los
ancos),
ué
en
an os
siglos
"Monjoie
Sain
Denis",
y
como
el
de
la
Co ona
de
—
lól
—
A agón
"Son
Jo di,
San
Jo di",
así
en
la
de
Cas illa,
el
de
"Son
Yago
y
cie a
España".
La
C í ica
his ó ica,
que
c eyó
demos a
la
alsedad
del
Vo o
de
San iago
y
la
e iden e
pu o
'leyenda
de
a
ba a la
de
Cla ijo,
ha
enido
aho a
a
econoce
la
e osimili ud
absolu a
del
Vo o
a
San
iago,
po
el
Rey
Ped o
II
de
León
a
la
ez
que
un
Vo o
a
San
Mi
llón,
del
Conde
sobe ano
de
Cas illa,
en
la
ba alla
del
odo
his ó ica
y
ascenden al
de
Simancas,
ce ca
del
u u o
Valladolid,
el
año
939.
Aún
ele a
a
lo
al o
el
boy
san ua io
de
las
Dominicas
ancesas
sus
d^a jsñcas
ele as.
Sencilla
la
de
la
"espadaña"
[o
campana-
íe e
de
sólo
una
pa ed
y
ios
a cos
pa a
las
campanas),
su
simpá ico
hie o
a ís ico
o ece
el
escudo
de
la
ba a
y
con
o la
del
apellido
Zúñiga,
en
hie o
calado,
al
ecue do
de
Doña
Ma ía
de
Zúñiga,
la
gene osísima
undado a
de
la
casa
san iaguls a;
pe o
la
c uz
y
e
le a
de
la
lin e na
de
la
cúpula
(cuyo
ex e io
de
piza a
y
de
plomo
ecue da
la
acción
pe sonal
de
Felipe
11
al
ae
de
Flandes
y
de
In
gla e a
los
inno ado es
in oduc o es
del
uso
en
lechas
de
o es
del
plomo
y
de
los
piza ados
monumen ales
en
Cas illa),
una
cosa
muy
bella
del
A e
indus ial,
nos
mues a
el
dicho
"ga aba o"
o
c uz
son iaguis a,
y
a
la
ez
la
ene a
de
las
pe eg inaciones
eu opeas
a
San iago
de
Compos ela.
En
lo
p ime a
capilla
de
la
izquie da
(la
del
pila )
se
conse an
un
buen
cuad o
de
la
de oción
de
las
Comenidado as;
es
el
del
p i
me
e cio
(c eo)
del
siglo
XVII
y
ep esen a
a
muchas
de
ellas
(una
docena)
a
de echa
e
izquie da,
a odilladas,
es idas
co-n
sus
hábi
os
neg os
y
su
man o
blanco,
c uzadas
(con
la
c uz
de
San iago),
a
las
que
en
pie
en
el
cen o
ampa a,
endiéndoles
los
b azos
una
como
igu a
cual
de
Jesús,
pe o
no
es
sino
San
Joime
Após ol,
San
iago
el
Mayo ,
Pa ón
de
España,
ca ac e izado
po
lle a
en
escla
ina
dos
conchas,
ecue do
o,
mejo
dicho,
alusión
a
las
pe eg ina
ciones
hacia
el
Finis e e,
que
se
c eía
(en
la
.Edad
Media)
el
in
de
la
ie a.
(En
la
capilla
p ime a
de echa,
un
lienzo,
de
San a
Rosalía
acaso,
y
una
es a uí a
de
San a
Ri a
de
Cassia,
pgus iniana,
no
sé
explica me
la
ozón
de
su
p esencia).
La
concho
o
ene a
del
pe eg ino,
a a
colocada
casi
como
ado
no
eP'
el
somb e o
o
en
la
escla ina,
pe o
se
usaba
pa a
coge
el
agua
pa a
bebe ,
al
paso
de
a oyos,
íos
o
acequias.
Iguales
ozo
nes
de
ca ác e
p ác ico
suponen
el
bo dón
o
la go
bas ón,
usado
incluso
pa a
sal a
a oyos,
no
demasiado
anchos,
sin
moja se
los
pies
siquie a,
y
la
calabaza
a ada
al
bo dón
o
a
la
cin u a,
pa o
lie-
—
162
—
a
algo
de
aguo
po
los
ie as
secas
del
ayec o.
En
muchas
imá
genes
de
San iago
(aun
en
la
lejana
Suecia)
se
le
pin a
con
odas
las
ci adas
ca ac e ís icas,
p opias
de
los
pe eg inos
a
Compos ela.
En
cuan o
a
San
Fe nando,
el
g an
San o-Rey
conquis ado
de
•os
einos
de
Jaén,
Có doba,
Se illa
y
Mu cia,
hablan,
y
no
bas an e,
las
his o ias
gene ales;
y
de
sus
c eaciones
(ca ed ales
de
Bu gos,
de
Toledo
y
la
misma
de
León),
bien
ácilmen e
las
ponde a
la
His
o ia
de
las
A es
monumen ales
españolas.
A
San
F ancisco
de
Bo ja
no
se
le
hace
bas an e
jus icia,
en
cam-
b'O.
La
His o ia
de
la
cul u a
debe
eclama le.
C eó
la
Uni e sidad
y
el
Colegio
de
Gandía,
su
pa ia,
en
donde
se
g aduó,
al
pensa
el
cambio
de
su
ida.
Pe o
es,
además,
el
undado
del
amosísimo
Co
legio
Romano
(Uni e sidad
G ego iana)
de
Roma,
cada
día
más
glo
ioso,
hoy
con
muchos
milla es
de
alumnos
de
20
o
de
30
nacionali
dades
dis in as
de
20
o
30
O denes
eligiosas,
y
jesuí as,
pe o
doc í
simos,
sus
ca ed á icos.
Jun amen e
con
el
P.
Láinez
(su
p edeceso
en
el
Gene ala o
de
la
Compañía)
y
sólo
él
después,
ué
quien
abo
có
a
los
jesuí as
a
la
enseñanza,
a
la
al a
y
a
la
media.
En
la
His
o ia
de
la
Cul u a
de
Eu opa,
no
hay
suceso
igual
en
los
siglos
po
sados,
al
de
la
'mul iplicación
casi
in e osímil
de
los
Colegios
de
Je
suí as,
con
en as
do ados,
con
edi icios
p opios,
y
con
iglesias
ad
jun as,
en
bien
pocos
años:
el
p ime o,
en
1541,
y
en
1615
ya
no
enos
de
372
Colegios:
un
p omedio
de
cinco
nue os
cada
año
«n
los
se en a
y
cinco
años.
La
es a ua
de
la
Iglesia
de
las
Comendado as,
po
Espinabe e,
o
po
quien
sea
el
escul o ,
le
ep esen a
con
uno
cala e a
en
la
mano
(sob e
un
lib o)
que
San
F ancisco
de
Bo ja
con empla
con
mo ido.
Así
se
le
ep esen a
en
gene al,
siemp e
con
cala e a,
pe o
con
la
co ona
encasque ada
en
ella
(que
aquí
hab á
caído
y
se
ha
b á
pe dido).
Ello
es
al
ecue do
del
ance
decisi o
de
su
ida,
la
mal
llamada
"con e sión
del
Duque
de
Gandía".
E a
i uosísima
ya
y
siemp e
su
ida
ma imonial,
pad e
de
n'ume osa
p ole,
y
su
i
a
co esana,
Mayo domo
mayo
de
la
Caso
Impe ial,
y
a
su
iempo.
Vi ey
y
Capi án
Gene al
de
Ca aluña.
.
„
Sen ía
pu o
amo
de
ene ación
a
su
Seño a
la
Empe o
nz^
su
al o
ca go,
u o
que
conduci
el
cadá e
de
la
ma
°9''°
posa
de
Ca los
V,
mad e
de
Felipe
II,
al
pan eón
p o isional
de
O a-
nada,
y
u o
que
ab i
el
a aúd,
al
habe se
de
ce i ica
la
en ega.
-
.
Al
e
ya
medio
consumida
la
az,
an es
bella,
de
an
al a
y
i uosa
p incesa,
medi ó
ins an áneamen e,
an e
la
nada
del
mundo,
no
ol-
—
163
—
e
a
se i
a
Seño
que haya
de
mo i ".
Su
p ime o
o
"sec e a"
en
ada
en
la
Compañía
de
Jesús;
y
después,
la
abdicación
o al
de
ca gos,
dignidades,
ducado
y
bienes,
su
p o esión
pública,
causó
en
el
mundo
an o
e ec o,
que
ué
una,
y
no
la
meno ,
de
las
causas
de
la
explosión,
de
aquella
que
puede
llama se
e olución
mo al,
la
que
las
an e io es
ci as
de
la
p opagación
de
colegios,
con i man
que
susci ó
en
la
Eu opa
c is iana
la
O den
de
.los
Jesuí as,
en
an
escaso
iempo.
Aun
en
lo
más
humano,
aquella
como
ins an ánea
uni e salización
jesuí ica
de
la
segunda
Enseñanza,
que
ellos
c ea
on
pa a
segla es,
en
oda
la
Eu opa
ca ólica,
a
suges ión,
sob e
odo,
del
san o
Bo ja,
iene
que' eco da se
en
una
Casa
de
segunda
En
señanza,
bien
que
emenina,
como
es
el
Colegio
del
Rosa io
de
Va-
lladolid,
ciudad
que
habi ó
el
San o
Duque
de
Gandía,
acompañan
do
a
la
Empe a iz,
an as
eces,
y
después,
de
nue o
la
isi ó,
siendo
ya
jesuí a.
¿Debe
el
con e encian e"
aho a,
hablando,
o
mejo
dicho,
es
c ibiendo
pa a
las
Dominicas
del
mismo
y
pa a
sus
alumnos,
habla
ambién
unas
palab as
de
San o
Domingo,
de
San a
Ca alina
de
Siena,
po
azón
de
sus
al a es
en
el
iejo
emplo
de
las
Comen
dado as?
O a
g an
e olución
mo al
y
cul u al
en
el
mundo
del
siglo
XIII
(cuando
jo enci o
San
Fe nando),
es
la
de
San o
Domingo
de
Guz_-
mqn;
y,
p ecisamen e,
en
F ancia,
en
la
F ancia
del
Su ;
y
guiado
el
San o
Guzmd'n
(canónigo
de
Osma,
na u al
de
la
Ribe a
de
Bu
gos,
aquí
ce ca),
po
sola
obediencia
al
Papa
(el
mayo
de
los
Papas
polí icos,
Inocencio
III);
él
lo
que
que ía
(y
aún
ansió
siemp e,
po
iadamen e)
e a
i
a
con e i
paganos
en
la
oda ía
pagana
Rusia.
Si
la
c uzado
y
la
inquisición
subsiguien es,
pudie on
iun a
ma e
ialmen e
del
incendio
he é ico
maniqueís a
de
los
alblgenses,
se
de
bió
a
la
p edicación
p e ia,
aunque
apa en emen e
poco
e icaz,
de
San o
Domingo;
eso,
sí,
ayudado
luego
po
el
ejemplo
de
i udes
de
sus
p ime os
hijas
(an es
que
pensa a
ene
hijos
de
eligión):
las
muje es
que
habíon
sido,
ellas,
po
e o ,
an es
albigenses,
de
la
co
munidad
de
P ouille,
aqui ana,
ancesas
(del
Su ).
Y
ya
oda
la
sobe
ana
acción
dominicana
signi icó
és o,
nada
menos
que
és o:
la
cien
cia
c is iana
de
las
g andes
Uni e sidades
(Pa ís,
Bolonia)
mul ipli
cada
e ida
y
epa ida
y
p edicada
a
odas
pa es,
po
odos
los
p edicado es,
po
odos
los
iempos.
Po
eso,
y
an e
el
cambio
mo
de no
de
la
ida
de
la
muje ,
ienen
las
hijas
doc as
de
los
p edica
do es
dominicanos,
como
más
debe
y
más
de echo
que
nadie
a

—
164
—
•
una
plazo
de
enseñanza,
como
la
de
las
ancesas
de
Valladolid;
y
eso
que
han
pasado
ya
se ecien os
años
de
los
campañas
de
las
doc
as
con e sas
ex-albigen^es
de
P ouillé,
la
p imogéni a
de
las
Casas
dominicanas
del
mundo.
Lo
dice
un
amon e
de
lo
glo io
uni e si a ia.
Quien
no
debe
yo
aquí
habla
de
San o
Ca alina
de
Sieno,
la
que
ué
en
su
pob eza
isiológico
y
su
obsolu o
oyuno
y
su
o do
mís ico,
como
un
e e no
milag o,
y,
po
añadidu a,
po en o
i ien e
de
uno
anol obe o
(la
e cia ia
dominicana
o
que
obedecían
Papas
en
las
cosos
de
más
ascendencia
polí ica),
anal abe o
y
g an
es
c i o a
a
lo
ez
dic ando,
au o a
de
o ados,
pensamien os
subli
mes,
excepcionales.
El
que
es o
dice
y
ño
una
palab a
más,
quie e
eco da
que
los
días
más
ama gos
de
su
ida,
o
los
no icias
de
los
ca ás o es
de
lo
España
de
1936
y
de
su
amilia
mismo
en
1936,
las
i ió
soli a io
en
un
cua o
de
albe gue
de
Roma,
habi ación,
la
suya,
si uada
den o
del
pe íme o
de!
iejo
sola
de
una
casa,
no
g ande,
donde
mu ió
San a
Ca alina
de
Siena;
de
donde
los
pa edes,
echo
y
suelo
de
su
alcoba
mo uo ia
se
ans o ma on,
econs uyéndolas,
hoce
ya
siglos,
al
con en o
de
Son o
Ma ía
Sop a
Mine a
de
Romo,
en
cuya
magna
iglesia
se
gua da'
su
cue po
en
el
al a
mayo .
Apéndice
Hemos
is o
en
la
Caso-Iglesia
ecue dos
an os,
de
la
iejo
Co
munidad
ex inguida;
de
las
de ociones
glo iosísimas
ambién,
de
la
nue o
Comunidad
dominicana.
En e
los
siglos
de
la
p ime a
y
los
decenios
de
la
úl imo,
po
pocos
años,
en e
1865
y
1885,
i ie on
os
Salesos:
al
ecue do
del
incompa able
Obispo
de
Gineb a,
el
saboyono
San
F ancisco
de
Sales,
y
de
la
co undadp o
de
su
O den,
Son a
Juana
F ancisco
F emio ,
Ba onesa
de
Chon al,
g an
San o
ancesa.
De
las
Salesos
no
hollamos
ecue do
de
a e,
bien
que
ué
de
pocos
años
su
esidencia,
y
que
la
deja on
po o
ins ala se
en
■
coso
del
odo
p opia
y
nue a
y
con
nue o
emplo
(g an
capilla)
en
la
calle
que
se
llama
de
F ancos
(aho a
o icialmen e
de
"J-
Man-
b illo".)
Allí
sí,
en
al
Iglesia,
hemos
is o,
en
cambio,
e ablos
iejos,
cua o,
pe o
dos
de
ellos
muuy
ans o mados
al
ap o echa
los
ele
men os
an iguos.
Los
o os
dos,
oda ía
con
mayo
segu idad,
ya
p esumida
pa a
odos,
p oceden
de
las
Comendado as:
Tienen
el
bo
de
la e al
o
"can o"
en
el
iejo
do ado
(sob e
el
do ado)
la
oja
c uz
de
San iago
en
su
o ma
de!
siglo
XVI
y
XVII.
Es
e iden e
pa a
mí,
—
165
—
que
al
aspasa
las
Salesas
el
iejo
con en o,
se
ese a on
ales
e ablos,
que
en
los
Comendado as,
a
juzga
po
su
echa,
habían
co espondido
a
las
capillas
de
la
iglesia,
pe o
habían
sido
subs i ui
das
po
los
neo-clásicos
que
aún
subsis en
en
el
amo
p ime o
y
e
ce o
a
de echa
e
izquie da
del
emplo.
Los
cua o
son
del
siglo
XVII,
pe o
de
bien
dis in o
mé i o.
Recué dese
que
las
monjas
Salesas
no
llega on
a
unda
Comunidades
en
España
has a
el
p omedio
del
siglo
XVIII.
No
pueden
se ,
po
an o,
de
enca go
de
ellas
ninguno
de
los
cua o.
El
ín eg o
menos
bueno,
iene
en
la
ho nacina
un
San
Miguel,
mo ido,
de
escul u a,
eco
ya
lejano,
del
amoso
cuad o
de
Güido
Reni
en
Roma;
es
e ablo
de
dos
pa es
de
columnas
co in ias.
El
o o
e ablo
ín eg o,
es
en
el
o den
de
los
pequeños,
uno
de
los
más
he mosos
de
Valladolid;
ambién
con
co'lumnas
co in ias,
dos
a
cada
lado.
Po
el
es ilo
a qui ec ónico
y
po
el
escul ó ico,
lo
pod íamos
ci a
po
el
año
1620.
Todo
el
cen o
es
un
g an
elie e
de
la
Na i idad,
muy
bello
y
acabado.
Pe o
ambién
los
pequeños
elie es
de
las
"es ilóba os"
(pedes ales
de
las
columnas
y
de
odo
lo
es an e)
o ecen
labo ,
muy
aboce ada,
pe o
muy
de
g an
escul
o ,
con
la
Anunciación,
P esen ación
de
la
Niña
Ma ía,
Epi anía,
Pu i icación
de
Ma ía
y
Asunción.
Acaso
apa ezca
el
nomb e
del
es
cul o ,
en
los
ondos
documen ales
de
la
O den
de
San iago,
y
la
ob a
me ece
el
es ue zo
de
la
ebusca
a
hace
en
el
A chi o
His ó
ico
Nacional
de
Madnd.
Elias
To mo.
No a.—Las
dominicas
ancesas
llega on
y
unda on
Colegio
en
Valladolid
en
¡I88O/
pe o
no
en
e!
cosco
de
la
población,
p o isio
nalmen e.
Su
llegada
ué
cuando
la
expulsión
o al
de
ailes
y
mon
jas
en
F ancia,
po
las
leyes
de
pe secución
que
lle an
en
la
His o
ia
el
nomb e
del
Minis o
Fe y.
Se
ins ala on
en
los
edi icios
ds
los
comendado as,
pocos
años
más
a de,
en
el
de
1885
(9
de
Junio);
cuando
ya
su
colegio
había
a aigado
©n
la
ciudad
y
había
a ianza
do
su
p es igio.
Pos
sc ip um.—Debo
deja
hecha
sal edad
ace ca
de
mi
juicio
sob e
Ja^ille -ía
del-Go o
que
no
he
is o
bien
is a,
y
ambién
so
b e
los
a cos
del
claus o,
ca paneles
y
escazanos,
a
la
ez
odos,
y
no
lo
que
se
dice
en
el
ex o
po
de iciencia
de
mi
memo ia,
de
cuando
lo
ie a.
*5
i
*Í94*//.
ilS
Lám.
—a)
Fachada
de
la
iglesia
de
Onmcndado as".
Vaihidoüd.—1))
íiile io
de
la
misma
iglesia.