scieee Open visual document viewer

«Las Comendadoras»: en el colegio de mis nietas en Valladolid

Tormo, Elías

Full text

EN EL COLEGIO DE MIS NIETAS EN VALLADOLID: «LAS COMENDADORAS» (Una con e encio... p oyec ada, y ampliada al edac a la) Un Colegio excelen e como es es e de las Mad es Dominicas F ancesas in i ulado de Nues a Seño a del Rosa io, y donde se do la 2S Enseñanza y o os es udios p o esionales a las seño i as, de bie a ene un Museo, aunque ue a mínimo, de cosas de A e. Con más azón, cuando la Mad e Supe io a, Me e Ca he ine, o dena i si as al Museo de San G ego io y excu siones colec i as a ciudades monumen ales e his ó icas, con aplauso del "con e encian e". Dice ella que se deben conoce ales ciudades de la pa ia; an eple as de His o ia, an p egone as de lo que ué el pasado,de la pa ia de sus alumnas. No se imp o isa un Museí o, aun imaginando las ci cuns ancias más a o ables, en épocas de paz social, polí ica y eligiosa, icuán o menos en las ci cuns ancias ac uales! Pe o, en cambio, cabe ap o echa 'siemp e en las Enseñanzas, los elemen os del al ededo . Po ejemplo, pa a enseña Bo ánica, en cu sos elemen ales, ¿no bas a un paseo po los campos?. . . Así en a e, cuando se i e en una ciudad his ó ica y monumen al como es Valladolid. En ella, en e monumen os a ios, po caso, no deja de ocupa un luga , disc e o, el p opio inmueble donde el Colegio es á asen ado: el edi icio con en ual (hoy colegial) del mismo; y con más azón, con mayo es enseñanzas, el edi icio sag ado, e! emplo; que no es cie amen e una ma a illa, pe o que no deja de o ece múl iples enseñanzas, supliendo, a su modo, po un Museo: y con la ci cuns ancia (que al a en gene al en los Museos) de o ece "un conjun o", una a monía i ien e, no unas piezas dislocadas o des a iculadas, po muy he mosas que ellas sean. El mismo Museo de Valladolid,—hoy an ex emadamen e bello de ins alación—, o ece el caso más e iden e en e sus salas, de que ninguna se o ezca más — 144 — g a amen e bella, que aquélla que es en pu idad la iglesi a del iejo Coíegio dominicano y uni e si a io de San G ego io, con sus nue as ins alaciones "a lo iglesia" no "a lo Museo". Hay o a azón, suges i a, que aconseja que los jó enes, y con más azón las jó enes, engan en conocimien o ilus ado la casa de su hoga cul u al. Ellas, andando el iempo, sen i án más, mucho más que aho a el nos álgico ca iño al case ón y a la "capilla .de los años de su o mación cul u al. El "con e encian e", que u o su 2.3 Enseñanza en un a cáico, pe o nado p ecisamen e no able a ís icamen e", case ón seño ial de la es i pe de los Villa asas, en Valencia, hoy, a los casi 60 años echa, aún mi a el ecue do aquél, como una pied a milia ia en el acciden ado camino de su ida. ¡Con cuán a más azón, pod án epe i den o de 60 anos el sen imien o dulcemen e e ospec i o mis es nie as, y más si aho a se les explica lo que es, y lo que signi ica cada cosa, de las del con- en o-colegio y sob e odo las de la Capilla-Iglesia! Una iglesia es {aunque de ello se hace poco conside ación) un lib o abie o: un e dade o lib o, mudo. Hay en las hojas de al lib o, de ociones, desde luego,- pe o, además, mucha ca cquesis, mucha enseñanza, muchísima ins ucción eligiosa, y dulcemen e en lazada con la Ins ucción his ó ica y con los ag ados y place es pu os de la educación a ís ica. Yo pond ía a odos los maes os ca ólicos la obligación de sabe se bien y ap ende a enseña bien, en cada pueblo, ese lib o monumen al y po an onomasia ilus ado y de o o conjun amen e, que es una iglesia. Pa icula men e los niños de cada pueblo, como hojean los lib os ilus ados de ex o (lecciones de coisas que son, los ales) debe ían sabe se y casi de ca e illa los san os de los al a es, ios elie es y los cuad os y a la ez algo de las espec i as his o ias. Del enemigo el consejo, dice el e án; y ué el impío Vol ai e quien mejo que nadie econoció la ue za educa do a del a e c is iano, la i ualidad que llama íamos ca equís ica de las pin u as y las escul u as sag adas. El con e encian e" pensó en iempos, ,en cuan bueno ue a edac a pa a los u u os maes os y maes as de cada pueblo la co espondien e ca illa his ó ico-a ís ica del emplo o emplos de cada localidad. Y así, la con e encia és a que pensé da , 'iba a se algo como la an en ano p oyec ada ca illa. Reducida, es a ez, a un sólo monumen o, el del Colegio de sus es, en él a o ecidas, nie as mayo ci as. V-, ' — 145 — Y bas a de p eámbulo. Y amos a lo "con e encia" no llegado, a desa olla . La Casa El Colegio de Nues o Seño a del Rosa io, mode no, mode ní simo, de sana o ien ación pedagógica, ocupa la casa y el emplo que desde 1865, u ie on las Mon¡as Salesas, pe o que en su o igen y po es siglos y medio ué sola de "Comendado as" de San iago. Po a el aman e del pasado y de los monumen os, el e dade o nom b e del conjun o monumen al no debe se o o q_ue el de "Comen dado as". Pa a el al, no debie an cambia se ios nomb es de las- calles siquie a; pe o menos, los de los emplos. Y no deja de pasa algo de eso, en lo sag ado, pues los Cánones de la San a Iglesia Ca ólica no a o ecen, ni a eces consien en, el cambio del san o i ula o del Mis e io i ula de un emplo. Aho a, que las mismas linajudas, nobles damas Comendado as, inie on a euni se y a unda la p ime a comunidad, en casa ajena; pe o en mansión de una g an dama, p ecisamen e la gene osísima undado a de la casa san iaguis a. Se llamaba Doña Ma ía de Zúñiga, y e a hija de Don Iñigo de Zúñigo: la cual i ía en iem pos de los Reyes Ca ólicos, a los i nes del siglo XV, y aun a los co mienzos del siglo XVI. Los Zúñigas, e an de amilia de " icos-homes" de la Edad Me dia, de "G andes de España" de la Edad Mode na. En el en onces ensanche del iejo Valladolid ( an pequeño), el ensanche hacia el Su , pe o ya cuando la "Pue a del Campo" en su mu alla es aba en donde aho a se jun an las calles llamadas de "Doña Ma ía de Molina" y de "Claudio Moyano", segu amen e enían los Zúñigas oda la manzana que delimi an hoy dicha calle de "Doña Ma ía de Molina", la de "San iago" y la que aún se llama calle de "Zú ñiga". Aún habían de pasa años, an es de que el "Campo G ande" (el de los iejos ganados y caballe ías de labo de los allisole a nos) se con i ie a en las es ace as a las que en siglos daban no menos de seis con en os de ailes, cua o de monjas y dos hospi a les y un hospicio, odos con ías iglesias co espondien es. Tengo que pensa que oda la manzana ué de los Zúñigas, y que. después, el palacio con e ido en Monas e io de Comendado as y la iglesia, se mos a ían noblemen e aisladas, cuando aho a son bas an es las 10 — 146 — casas que acompañan al g an núcleo del Colegio, iglesia, pa ios y ja dín. Dudan los esc i o es de Valladolid s¡ el g an claus o o pa io claus al subsis en e, es oda ía el del palacio o ya hecho de plan a pa a con en o. Yo desde que lo he is o ya no dudo en ene lo po lo p ime o. Lo eo azado y de allado (inOluso en sus bellísimos ba andales y pila es y pilas as) po el mismo a qui ec o del pa io del Colegio de San a C uz de Mendoza y acabado (en lo al o) a la su ges ión de las no edades de es ilo,—iniciándose el Renacimien o en Cas illa la Vieja—, del p opio monumen o de Mendoza en o as de sus pa es; y como las echas del mendoziano son conocidas, oda ía odas ellas en el siglo XV, aunque en sus dos úl imas déca das (de 1480 a 1500), esul a que es e pa io gemelo de las Comen dado as, es; en años, an e io a la undación canónica de las Co mendado as en él mismo, pues la Bula pon i icia, del Papa "Ró- e e , Julio II, ué de 1506, ecién en ado el XVI. Desde luego ya decían las iejas memo ias his ó icas, que la undación san iaguis a ué en el ya exis en e palacio Zúñiga: la duda se ía en si el claus o se edi icó an es, o ué lab ado después, La duda de los his o iado es la esuel e, a mi e , cla amen e, la A queología. El pa io es hoy una e dade a delicia; ín eg amen e conse a do; in ac o; pin o escamen e es ido en algunos echos y acompa ñado de yed a, de o os e des; luce así más el i mo de sus a cados, las se ies de sus pies de echos y la gen il galanu a de! doble osa io de sus an epechos, en núme o de 22 en cada piso (5 más 6 mas 5 más ó). Tales ba andales son a iados de sus combinaciones lineales, pe o odos gó icos, y en gene al lamíge o el gó ico, no lo ido p e- cisamen^, y con singula es a iaciones de sus azados algunos: ° ^ yese ías mudeja es, pe o aquéllas de odo el de alls go ico, del iempo de En iqüe IV y aún del de su pad e Juan 11. La 0 og a ío de conjun o, que yo conocía, no dió debidamen e la no a de lo a iedad. 1 1^'®^ de echos bajos, pila es edondeados (más bien que co~ umnas) son pu amen e gó icos, del iempo de los Reyes Ca ólicos; ^ °''''°^ca sua e, desde al maso cilind oide de las ne adu as cí^cido'^' ^^^ és os son "co paneles" o sea acha ado el semi- (ya no, po an o, semicí culo, sino semi-elipse). el piso p incipal, y ambién en el segundo, son un poco di- • ' —147— . . - e en es los a cos de ozado: es. más ancamen e de sec o de cí culo, pe o sin llega al semicí culo, es deci , a cos que se llaman, "esca zanos". Pe o los espec i os pies de echos, ya balbucean me dias palab as de Renacimien o: así el capi el del piso p incipal, no conocido ue a de Valladolid (al menos po mí); y, más, el capi el del segundo piso, con co o es iado e ical, es deci , la o ma, muy ípica del capi el guadalaja eño del a e p o o enacien e español, p ecisamen e en la Alca ia: la ie a de los g andes seño íos de los Mendozas, que ue on los in oduc o es del Renacimien o a qui ec ónico en los es ados de Doña Isabel la Ca ólica. A juzga po las espec i as o og a ías, el claus o de las Co mendado as p ecedió en algunos años al de las anciscanas monjas de San a Isabel (con pa en esco en sólo los an epechos), y en más años al claus o de San a Ca alina de dominicas. Fo man, ios es, una de las mayo es, aunque menos isibles (po causa de las clau su as), iquezas monumen ales de la en onces " illa" de Valladolid (la econocida como la mejo illa de Cas illa). Las cua o pandas iguales del claus o bajo ienen, o almen e ín eg o oda ía y bien conse ado, un solado de guija illos, po en e los cuales con aba se o man, en mosaico, amplias cu as, dibu jos deco a i os de g a a mi ada. E! con e encian e ecue da o os, sob e odos, el del claus o pequeño de los anciscanas de San An onio en Sego ia, muy des ozado (en compa ación). Y aunque allí, como undación de En ique IV cabe pensa en mayo an igüe dad, lo del solado de los Comendado as de Valladolid yo lo c eo, sin segu idad, del siglo XVI, no del XV, y del ya con en o y no del an e io palacio, en consecuencia. ^ Es cu ioso el uso de la aba. "Taba" o "as ágalo" es uno de los hueseci os del a so al empeine del pie (en el homb e son sie e): aquel que agamen e se ace ca a la o ma cúbica. Po ello, los abas de ca ne o se usaban mucho, y se usan oda ía, en los campos, po a un como juego de dados (de dado): el " iun o" es que quede a iba el lado que se llama "ca ne", cónca o y mos ando como una ese. Y es cu ioso eco da que ¡gual juego se usó, y mucho, en la G ecia glo iosa de la an igüedad; y en muchos Museos se conse an es a uas, y muy bellas, y de o iginal del siglo III, o del II an es de C is o, que ep esen an a una chica g iega (una "ko e") de "as agaloi son- e", es deci , sen ada al suelo y jugando a la aba. Fue a de Cas jlla, yo no engo idea de que las abas se haya hecho uso "a qui ec ó- — 148 — nico". Ve dad es que la ca ne de ca ne o no se come an o en o as naciones, como en Cas illa. Si el solado se hizo con abas de los pla os de la Comunidad san iaguis a, algunos años pasa ían eco giéndolos, cie amen e. Doña Ma ía de Zúñiga,"en una undación como había de se la suya, necesi aba algo más que egala un palacio y el á ea de oda una manzana, y, aún, mucho más que su aga los gas os de la cons ucción. Su undación no e a como las de San a Te esa (y en gene al las de las ó denes mendican es), de mon¡as o de ailes aue engan que pedi o que abaja pa a pode i i . Su undación ha bía de supone capi ales a en a, ie as, o casas. Las Comendado as habían de i i de ales en as, y i i con deco o, de e dade as damas. V En ealidad no e an del odo monjas. E an, po el con a io, —como las Comendado as San iaguis as de Mad id (bas an e pos e io es de echa), o las de Se illa, y o os luga es—, he manas, ma d es, ías, hijas, caballe os de la O den Mili a de San iago. Mien as los caballe os luchaban con a los mo os, o gua necían cas i llos de las on e as mili a es, bueno e a que u ie an las damas e u gios donde i i c is ianamen e, pe o con holgu a y has a con os en ación nobilia ia. Ellos, los pad es, hijos, he manos, en el en e; ellas, en luga sag ado, en la e agua dia: luga es es os, además, muy p opios pa a iudas y hué anas de san iaguis as, en especial po los mue os en los campos de ba alla. Lq O den de San iago (con la egla de San Agus ín como los Dominicos: y con co ea po an o y el hábi o neg o), como las o as es O denes de España, a sabe las de Cala a o, Alcán a a y Mon- esa y la de A ís en Po ugal (con la egla de San Beni o y las cons i uciones de San Be na do; y po an o con hábi o blanco) e a de mili es- eligiosos, mucho más mili a es que monjes, con algo de lo uno y de lo o o, en siglos de la Edad Media, sin pode se casa , Y haciendo la ida ue a de la amilia, en los cas illos o en los con en os. Acabada la gue a de la econquis a con la oma de nada, ya ue on o as las cos umb es: ni an de monjes, ni an de capi anes. Se llama on, y ya siemp e, "comendado es" a los más dis i S"^'', dos caballe os; a quienes se les encomendaba el mando de un cas illo, de una illa, al menos de una casa ue e, mandando a o os caballe os de la misma O den, y a muchos soldados: enían, a com- — 149 — b¡o y de po ida, los en os de las i ncas de la encomienda, o eces compa ables y aun mayo es que las de un buen condado o un ma quesado. Lo cual deja á comp ende que e a un an o imp opio e! nomb e de "comendado as" dado a odas las demás monjas, pues comendado a (po azones de asimilación) e a an solamen e lo Su- pe io a de cada con en o: las que en las O denes más his ó icas se llaman abadesas, p io as en o as, gua dianas en alguna de las O de nes mendican es. La e dade a "comendado a" hacía suyas las en as, es deci , las adminis aba, dis ibuía y a endía a odas las nece sidades de la Casa. En és a np había p opiamen e clausu a. El con e encian e ué ecibido en 1899 po la Comendado a de las "san- juanis as" de Sijena, en isi a; y aquellas sanjuanis as, odos los años (su magno con en o adicando en pleno campo) un sólo día al año, salían en comunidad a da la uel a po ue a a odos los edi icios y mu allas. En años ecien es, di igiendo con e encias de His o ia y A e, y con casi un cen ena de oyen es, en ó el que es o esc ibe en el co o, sala capi ula , sala p elacial, claus o, e c., p ecisamen e de las comendado as San iaguis as de Mad id, en el g an monas e io al que en 1865 se ue on a inco po a las san iaguis as de Valladolid y las de Se illa (y algunas o as, c eo). Ha sido que la O den de San iago y el Consejo R eal de las cua o ó denes nobilia ias y mili a es españolas, aco da on la educción del núme o de sus con en os de "comendado as', po que algunos habían quedado con pocas eli giosas, y po que los Gobie nos de las épocas libe ales les habíon qui ado y les habían endido, sus i ncas, sus casas, y en gene al sus capi ales de en a, en pa e muy conside able. Po . se el explicado el ca ác e de las san iaguis as, an es que iglesia g ande (que apenas se necesi aba al sino pa a las pocas i es as y sob e odo pa a las omas de hábi o de los caballe os san iaguis as de la ciudad), les hacía al a ampli ud de casa. Las damas de las O denes Mili a es solían ene c iadas con ellas. An es que la iglesia, al menos que la ac ual, se a ende ía al edi icio de habi ación. y Desde luego es o demues a la escale a p incipal que pa ece debe se ci a en los p omedios dell|glo XVI. Van los escalones sob e amos planos ampan es, ho izon ales en los ellanos, y son las supe i cies bajas consjgujen es de a esonado, odo en made a, y po sos enes se en ala gadas columnas, ambién de made a. En las delan e as supe icies de cada escalón, que en cada ellano se llaman "con ahuella", se e i la de azulejos de ipo se illano del XVI. La — 150 — escale a al ángulo No oes e del claus o, iene su cue po al o de luces isibles desde la calle de "Ma ía de Molina". En uno de los ángulos del claus o, c eo que en el N. E. y su línea de N. hay un a co pla e esco de de alle g ueso y muy cubie o de encalados. Puede se del e ce o mejo que del s-egundo cua o del siglo XVI, po an o ambién bas an e an e io al emplo ac ual. Y ya en el claus o, ci a emos dos capillas: mejo dicho uno, y una capilli a. Lo capilla es de elica ios, odos mode nos, segu a men e de las ac uales dominicas ancesas, y así las imágenes; el e ablo es an iguo. Se cub e con bó eda de las llamadas "de incón de claus o" (cua o cu as cilind icas ampan es) con pene aciones a que obedecen cua o en anas con sus echos planos); sin segu idad alguna, p esumo esa -cub ición del siglo XVII. La capilli a, po su pa e, con una imagen aislada de San a Inés^ se en apiza de apices, de se ie; con sólo paisaje en el del ondo, San a Cecilia y San a Ma a a ios lados y en es os mismos, más a los pies,, y más es echos, San a Geno e a y- San a Juana de A co; con le as (de salmos) en ancés, Son con empo áneos; que no sé si son de ela mecánico, pe o e dade os apices: sos modelos de pin o de cie o espí i u pu is a algo o lo p e a aelis a. Es a capilli a o eo que es á al cen o del lado del Oes e; la capilla al opues o, el del Es e. I.a Iglesia El emplo iene his o ia, ab e iadísima, pe o conocida; esque má icamen e. "A i nes del siglo XVI se hicie on nue as la iglesia y pa e del con en o, cons ando que de 1593 a 1596, po lo menos, di igía las ob as y había hecho las azas el azado mayo de Fe lipe II, F ancisco de Mo a". Son palab as de la mejo Guía de Valla- dolid, esc i a pa o el Cong eso de Ciencias en 1915, edacción (en 'o monumen al) del a qui ec o S . D. Agapi o Re illa. Si en es os dos años no se ha pe dido en Mad id el a chi o que ué de las O denes Mili a es, ya inco po ado en el His ó ico Nacio nal, pod á conoce se mejo la his o ia de la iglesia, pues en odos los emplos de la" O den, in e enía las ob as la O den.misma y am bién el Consejo. Mien as an o, bueno es añadi que, siendo exac a la ase de " azado mayo ", e a ya más que eso, e dade o y g an a qui ec o F o cisco de Mo a. Has a 1571 ué maes o mayo de la — 151 — nue a iglesia y con en o de Uclés; una de las dos magnas iglesias p elaciales de la O den de San iago, y de las dos {la o o e a la de San Ma cos de León), la inmedia a a la Caso Maes al de oda la O den pa a oda España. En 1591, se llamó a Mo a po Felipe II,—ya no en concep o de Maes e de San iago, sino como Rey—, a di igi las ob as del Alcáza Palacio de Mad id, y las del Palacio del Pa do; és e lo eedi icó él poco después, después del incendio en 1604. Mu ió el p ime Mo a en 1611, y desde Jo mue e de su maes o el g an a qui ec o del Esco ial Juan de He e a, en 1597, ué el p incipal a qui ec o de España. En el Esco ial mismo es suya la gale ía de con alecien es, la más jugosa no a a qui ec ónica en aquel insigne monumen o del más se e o es ilo del Renacimien o, Mo a, elizmen e, menos se e o, menos pu amen e geomé ico, menos seco que su maes o. . A englón seguido, dice lo "Guío" de 1915, es as o as palab as, no ace adas en mi concep o: "Unicamen e acusa bien a las cla as el pe íodo y el es ilo (el de Mo a), la po ada de la iglesia donde se no a la in luencia he e iana que enía que domina en Mo a". Do mina , sí que dominaba, con la sal edad dicha. Pe o la po ad_q, plena y o almen e he e iana, o sea escu ialense, no es ICi de la iglesia, sino la de la call^^ la de paso al "compás" o g an pa io de ing eso común a «emplo y a con en o. También he e iana y escu ia lense, la ila de columnas al pó ico del con en o en ese pa io. Es as columnas son del o den oscano, el más sencillo y el más ■se e o y obus o de p opo ciones de los es ó denes clásicos: el dó ico omanizado que se llama oscano". En España has a el si glo XIX, no se ha usado el dó ico pu o, sino ese dó ico " oscano". La po ada más ex e io es comple amen e del o den del Esco ial. Los bolas ca ac e ís icos de He e a, en al o; la se e idad g an diosa en odo: lás ima que la es a ua de la ho nacina sea an poca cosa. Las dos columnas son ambién " oscanas", pe o con es ías. Y en la p incipal pa e ho izon al, que en odos los ó denes o es ilos clásicos se llama en ablamen o", la aja in e media, cuyo nomb e pa icula es iso , a aquí ( igu osamen e obligado en el o den dó ico: sea pu o, sea omano) subdi idido, y las subdi isiones son al e na i amen e de un como cuad ado que se llama "me opa" y de una banda chica subdi idida en es piezas es echas que se llama " igli o". La po ada in e io , es menos seye q, sin se jugosa, del juego — 158 — =Tí'i También neo-clásico^ pe o no pu o, como no pu o es el es ilo del co o, es el al o a un lado del mismo co o: lado no e (o sea el del E angelio de la iglesia). Es o nos lle a a deja aquí sen ada la no a de que la iglesia es á "o ien oda", según casi e o de igo en la Edad Media. Es deci , mi ando a O ien e (hacia Je usalén) los í eles en ella; cuando p e cisamen e las mezqui as de los mo os, hacia el Su (hacia la Meca). Y cons e que n¡ Je usalén la enemos jus o al Es e, ni la Meca de Mahoma al jus o Su ; pe o eso no e a óbice pa a el g an a aigo de la cos umb e, hoy del odo ol idada al plan ea ob as de-nue as iglesias. En la de las Comendado as, hoy de dominicas ancesas, la o ien ación es e iden emen e p ocu ada; pe o además, no la p ecisa al Es e, sino (con más p ecisión geog á ica) con alguna declinación al-Su , o sea algo de lo que geog á icamen e se llama Es e-Su -Es e, es deci , apun ando mejo a Je usalén. En odos 'los e ablos, los nue e que iene el emplo (incluyendo el del co o) hay escul u a, y en ninguno pin u as. Pe o, sin duda al cambio y sucesión de comunidades (san iaguis as has a 1865, sa- iesas después, desde 1885, dominicas aho a), las que deja on el em plo, se lle a ían las imágenes. Hoy son mode nas la mayo pa e: el g upo de la Vi gen del Rosa io, en e San o Domingo y San a Ca ali na de Siena, en el ol a del co o; la Vi gen del Pila con San iago ( ná mol) en p ime a capilla izquie da; San o Domingo, en la e ce a; Vi gen de la Paz, en el cola e al izquie da; Co azón de esús, en el cola e al de echa; San José, en el c uce a de echa y San a Ca alina de Siena en la e ce a capilla de echa. Solamen e son del iempo de la a qui ec u a de los co espondien es e ablos, el San An onio de Padua de la p ime a capilla de echa, escul u illa del siglo XVIII, g o- ciosa, que le es p opia, y la escul u a oda del e ablo mayo . Sin emba go, la ci ada Vi gen de la Paz pudie a se ambién del si glo XVIII. Lo p incipal en el e ablo mayo , es el g an g upo de San iago, el Após ol, luchando, el "San iago ma amo os" a caballo, los enci dos mo os de ibados al suelo, y caminando delan e de él, y, cosa cu iosa, no como enemigo, sino como co eligiona io, un mo i o ne g o con ambo , edoblándolo, como animando a la ba alla y ma cando el paso de a aque: a e, el del g upo, no an neo-clásico com pa ado con la a qui ec u a que p eside, y políc omo (que es sub a ya esa misma independencia de los cánones del neoclasicismo). La polic omía, no es la cas iza de los "es o ados" y "enca nados" del I, ( ."Jj''''./ ¿i, I ^. ' ' ■ ■ . , ñd i^ii' jj'VáiiaU'ii i I 'I ' ^ , I ^ÉÉWllii — 159 — siglo XVI y XVII de Cos illa y Andalucía (y oda España), sino la pin ada en lus es y cha olados de nues o siglo XVIII. Además, a iz quie da y a de echa del e ablo, pe o en unidad a ís ica con él, sob e pedes ales, se en es a uas, a igualmen e polic omadas de San Fe nando, Rey de Cas illa y de San F ancisco de Bo ¡a; a ís icamen e in e esan es, y muy bella y suges i a la úl ima. San Fe nando is e el aje eu opeo de mediados del siglo XVI, el que o i nes del XVII se le is ió o su cue po bas an e momi icado, en Se illa {Ca ed al) cuando la canonización, pon i icia: el a'je que en onces, y sob e odo en el siglo XVIII se llamaba equi ocadamen e ■'a la an igua española" con g egüescos a los muslos, acuchilladas mangas, gola de encaje chica o! cuello, e c. Cla o que San Fe nando, que i ió en la p ime a mi ad del siglo Xlll, no is ió así en ida, pe o así se le ep esen ó ya siemp e; y cla o que con co ona eal, mo'n o, espada, es e amundi, e c. ¿P.n F ancisco de Bo ¡a, y¡s e, a ís ico pe o incong uen emen e, so ana y ambién man eo de jesuí a y a la ez, encima, el man o de caballe o san iaguis a: lo que ué y lo que había sido an es, cuon- do e a duque de Gandía, ma qués de Lombay, Mayo domo mayo de la empe a iz y Reina de España Doña Isabel de Po ugal. . . Es és a una ascé ica i gu a e dade amen e admi able: una de las escul u as españolas del siglo XVIII—el baladí siglo XVIII—de ma yo suges ión; apa e de la escuálida," ascé ica cabeza (que es odo eso), bello, el conjun o, algo ex año. No conozco en e los escul o es del siglo XVIII español a quien á ibui odas esas escul u as,- pe o la cabeza de es e e ce o P epósi o Gene al de la Compañía de Jesús, ne susci ó una idea y una a ibución que c eo sa is ac o ia. La idea, la de compa a la cabeza co ada del Bau is a en la pa oquia de San And és (en u na al cen o del al a cola e al ^de la de echa): y la a ibución, al escul o en made a Felipe Espinába e que la i mó en 1773, como en 1778 la, del Bou is a y la de San Pablo en la clau su a de las Lau as (no las conozco), y en 1760, la del Museo (no ex pues a) del mismo San Pablo. Espinába e i ía aún y e a académico en 1784. No conozco alma de a is a aún, sin azones es ilís icas bas an es, ni depu adas, pa a pode c ée que sea nadie sino él, el au o del san o Bo ja de las Comendado as, y lo se á acaso de oda la escul u a del e ablo. El A e apa e, y sub ayando el A e mismo los emas his ó icos, o ecen i o las escul u as de al a es de las Comendado as, ^ ■'■X a — 160 — el ecue do del Pa ón Após ol de España San Jaime, del ey san o de España, San Fe nando, del G ande de España, p ime o a lo hu mano y después a lo di ino, San F ancisco de Bo ja; y los al a es ambién, en Imágenes políc omas mode nas, el del cas ellano iejo, acaso el de más honda huella en la His o ia Uni e sal, San o Domin go de Guz-món, y el de la san a i aliana, de o a al huella, e i nbo- able ecue do, de caso excepcional, San a Ca alina de Siena. De ales a ones, y de muje de an a oniles ges os, apa e y a más de la de oción, debe habla el his o iado , po p o ano que sea, po ajeno que sea a la ida de o a. En la ieja His o ia de naciones y en la an icuada His o ia Uni e sal, sob a mucha b oza—la de acon ecimien os monó onos de polí icas y de gue as—y al a mucha mé dula, de la biog a ía de los se es excepciono'les y de acción social más ecunda, como son, en lo humano mismo, algunos g andes san os, como los ci ados. ¿Cabe ap ecia siquie a, odo el alo que en la his o ia de la hispanidad medie al, u o la c eencia "ca ólica", sancionada po la San a Sede en lejanos siglos, de gua da se en Compos ela el cue po del Após ol? Po al cen o de a acción de los pe eg inos de oda Eu opa (has a de la lejana Escandina ia) y po acudi les hospi ala iamen e, ino en c ea se co adía que, ag andándose y sublimándose ino a se la O den caballe esca de San iago. Su insignia, simbólica men e sang ien a, como el he oísmo de sus mili es, e a una c uz oja de es b azos co os enlazados y el cua o la go cual hoja amplia de espada. Que es la que se e en an as pa es de la iglesia y del con en o de las Comendado as, y a eces (así siemp e pa a los G andes Maes es de la O den) acompañada de o o símbolo san iaguis a- la concha de la aludida pe eg inación. La al c uz la llamaban los ca balle os, algo demasiado ami ia men e, "e! ga aba o"; pe o ambién llamaban así las cica ices p opias en el pecho, de la pun a de la espada enemiga, y las mo ales que la pun o de la espada p opia bo daba an as eces y se eían en el pecho de los cadá e es de adali des mo os, en los campos de ba alla. ¿Cabe ap ecia odo el alo dado a los he oicos piadosos com ba ien es. la c eencia de la celes ial asis encia, équi e, en caballo blanco, del son o Após ol, pa ón de España, en.la ba alla de Cla- ijo—cual se e en el g upo del al a mayo —? Como el g i o de gue a de los anceses (aauellos po quienes se dijo siemp e "Ges a Oei pe ancos", jas hazañas de Dios po manos de los ancos), ué en an os siglos "Monjoie Sain Denis", y como el de la Co ona de — lól — A agón "Son Jo di, San Jo di", así en la de Cas illa, el de "Son Yago y cie a España". La C í ica his ó ica, que c eyó demos a la alsedad del Vo o de San iago y la e iden e pu o 'leyenda de a ba a la de Cla ijo, ha enido aho a a econoce la e osimili ud absolu a del Vo o a San iago, po el Rey Ped o II de León a la ez que un Vo o a San Mi llón, del Conde sobe ano de Cas illa, en la ba alla del odo his ó ica y ascenden al de Simancas, ce ca del u u o Valladolid, el año 939. Aún ele a a lo al o el boy san ua io de las Dominicas ancesas sus d^a jsñcas ele as. Sencilla la de la "espadaña" [o campana- íe e de sólo una pa ed y ios a cos pa a las campanas), su simpá ico hie o a ís ico o ece el escudo de la ba a y con o la del apellido Zúñiga, en hie o calado, al ecue do de Doña Ma ía de Zúñiga, la gene osísima undado a de la casa san iaguls a; pe o la c uz y e le a de la lin e na de la cúpula (cuyo ex e io de piza a y de plomo ecue da la acción pe sonal de Felipe 11 al ae de Flandes y de In gla e a los inno ado es in oduc o es del uso en lechas de o es del plomo y de los piza ados monumen ales en Cas illa), una cosa muy bella del A e indus ial, nos mues a el dicho "ga aba o" o c uz son iaguis a, y a la ez la ene a de las pe eg inaciones eu opeas a San iago de Compos ela. En lo p ime a capilla de la izquie da (la del pila ) se conse an un buen cuad o de la de oción de las Comenidado as; es el del p i me e cio (c eo) del siglo XVII y ep esen a a muchas de ellas (una docena) a de echa e izquie da, a odilladas, es idas co-n sus hábi os neg os y su man o blanco, c uzadas (con la c uz de San iago), a las que en pie en el cen o ampa a, endiéndoles los b azos una como igu a cual de Jesús, pe o no es sino San Joime Após ol, San iago el Mayo , Pa ón de España, ca ac e izado po lle a en escla ina dos conchas, ecue do o, mejo dicho, alusión a las pe eg ina ciones hacia el Finis e e, que se c eía (en la .Edad Media) el in de la ie a. (En la capilla p ime a de echa, un lienzo, de San a Rosalía acaso, y una es a uí a de San a Ri a de Cassia, pgus iniana, no sé explica me la ozón de su p esencia). La concho o ene a del pe eg ino, a a colocada casi como ado no eP' el somb e o o en la escla ina, pe o se usaba pa a coge el agua pa a bebe , al paso de a oyos, íos o acequias. Iguales ozo nes de ca ác e p ác ico suponen el bo dón o la go bas ón, usado incluso pa a sal a a oyos, no demasiado anchos, sin moja se los pies siquie a, y la calabaza a ada al bo dón o a la cin u a, pa o lie- — 162 — a algo de aguo po los ie as secas del ayec o. En muchas imá genes de San iago (aun en la lejana Suecia) se le pin a con odas las ci adas ca ac e ís icas, p opias de los pe eg inos a Compos ela. En cuan o a San Fe nando, el g an San o-Rey conquis ado de •os einos de Jaén, Có doba, Se illa y Mu cia, hablan, y no bas an e, las his o ias gene ales; y de sus c eaciones (ca ed ales de Bu gos, de Toledo y la misma de León), bien ácilmen e las ponde a la His o ia de las A es monumen ales españolas. A San F ancisco de Bo ja no se le hace bas an e jus icia, en cam- b'O. La His o ia de la cul u a debe eclama le. C eó la Uni e sidad y el Colegio de Gandía, su pa ia, en donde se g aduó, al pensa el cambio de su ida. Pe o es, además, el undado del amosísimo Co legio Romano (Uni e sidad G ego iana) de Roma, cada día más glo ioso, hoy con muchos milla es de alumnos de 20 o de 30 nacionali dades dis in as de 20 o 30 O denes eligiosas, y jesuí as, pe o doc í simos, sus ca ed á icos. Jun amen e con el P. Láinez (su p edeceso en el Gene ala o de la Compañía) y sólo él después, ué quien abo có a los jesuí as a la enseñanza, a la al a y a la media. En la His o ia de la Cul u a de Eu opa, no hay suceso igual en los siglos po sados, al de la 'mul iplicación casi in e osímil de los Colegios de Je suí as, con en as do ados, con edi icios p opios, y con iglesias ad jun as, en bien pocos años: el p ime o, en 1541, y en 1615 ya no enos de 372 Colegios: un p omedio de cinco nue os cada año «n los se en a y cinco años. La es a ua de la Iglesia de las Comendado as, po Espinabe e, o po quien sea el escul o , le ep esen a con uno cala e a en la mano (sob e un lib o) que San F ancisco de Bo ja con empla con mo ido. Así se le ep esen a en gene al, siemp e con cala e a, pe o con la co ona encasque ada en ella (que aquí hab á caído y se ha b á pe dido). Ello es al ecue do del ance decisi o de su ida, la mal llamada "con e sión del Duque de Gandía". E a i uosísima ya y siemp e su ida ma imonial, pad e de n'ume osa p ole, y su i a co esana, Mayo domo mayo de la Caso Impe ial, y a su iempo. Vi ey y Capi án Gene al de Ca aluña. . „ Sen ía pu o amo de ene ación a su Seño a la Empe o nz^ su al o ca go, u o que conduci el cadá e de la ma °9''° posa de Ca los V, mad e de Felipe II, al pan eón p o isional de O a- nada, y u o que ab i el a aúd, al habe se de ce i ica la en ega. - . Al e ya medio consumida la az, an es bella, de an al a y i uosa p incesa, medi ó ins an áneamen e, an e la nada del mundo, no ol- — 163 — e a se i a Seño que haya de mo i ". Su p ime o o "sec e a" en ada en la Compañía de Jesús; y después, la abdicación o al de ca gos, dignidades, ducado y bienes, su p o esión pública, causó en el mundo an o e ec o, que ué una, y no la meno , de las causas de la explosión, de aquella que puede llama se e olución mo al, la que las an e io es ci as de la p opagación de colegios, con i man que susci ó en la Eu opa c is iana la O den de .los Jesuí as, en an escaso iempo. Aun en lo más humano, aquella como ins an ánea uni e salización jesuí ica de la segunda Enseñanza, que ellos c ea on pa a segla es, en oda la Eu opa ca ólica, a suges ión, sob e odo, del san o Bo ja, iene que' eco da se en una Casa de segunda En señanza, bien que emenina, como es el Colegio del Rosa io de Va- lladolid, ciudad que habi ó el San o Duque de Gandía, acompañan do a la Empe a iz, an as eces, y después, de nue o la isi ó, siendo ya jesuí a. ¿Debe el con e encian e" aho a, hablando, o mejo dicho, es c ibiendo pa a las Dominicas del mismo y pa a sus alumnos, habla ambién unas palab as de San o Domingo, de San a Ca alina de Siena, po azón de sus al a es en el iejo emplo de las Comen dado as? O a g an e olución mo al y cul u al en el mundo del siglo XIII (cuando jo enci o San Fe nando), es la de San o Domingo de Guz_- mqn; y, p ecisamen e, en F ancia, en la F ancia del Su ; y guiado el San o Guzmd'n (canónigo de Osma, na u al de la Ribe a de Bu gos, aquí ce ca), po sola obediencia al Papa (el mayo de los Papas polí icos, Inocencio III); él lo que que ía (y aún ansió siemp e, po iadamen e) e a i a con e i paganos en la oda ía pagana Rusia. Si la c uzado y la inquisición subsiguien es, pudie on iun a ma e ialmen e del incendio he é ico maniqueís a de los alblgenses, se de bió a la p edicación p e ia, aunque apa en emen e poco e icaz, de San o Domingo; eso, sí, ayudado luego po el ejemplo de i udes de sus p ime os hijas (an es que pensa a ene hijos de eligión): las muje es que habíon sido, ellas, po e o , an es albigenses, de la co munidad de P ouille, aqui ana, ancesas (del Su ). Y ya oda la sobe ana acción dominicana signi icó és o, nada menos que és o: la cien cia c is iana de las g andes Uni e sidades (Pa ís, Bolonia) mul ipli cada e ida y epa ida y p edicada a odas pa es, po odos los p edicado es, po odos los iempos. Po eso, y an e el cambio mo de no de la ida de la muje , ienen las hijas doc as de los p edica do es dominicanos, como más debe y más de echo que nadie a — 164 — • una plazo de enseñanza, como la de las ancesas de Valladolid; y eso que han pasado ya se ecien os años de los campañas de las doc as con e sas ex-albigen^es de P ouillé, la p imogéni a de las Casas dominicanas del mundo. Lo dice un amon e de lo glo io uni e si a ia. Quien no debe yo aquí habla de San o Ca alina de Sieno, la que ué en su pob eza isiológico y su obsolu o oyuno y su o do mís ico, como un e e no milag o, y, po añadidu a, po en o i ien e de uno anol obe o (la e cia ia dominicana o que obedecían Papas en las cosos de más ascendencia polí ica), anal abe o y g an es c i o a a lo ez dic ando, au o a de o ados, pensamien os subli mes, excepcionales. El que es o dice y ño una palab a más, quie e eco da que los días más ama gos de su ida, o los no icias de los ca ás o es de lo España de 1936 y de su amilia mismo en 1936, las i ió soli a io en un cua o de albe gue de Roma, habi ación, la suya, si uada den o del pe íme o de! iejo sola de una casa, no g ande, donde mu ió San a Ca alina de Siena; de donde los pa edes, echo y suelo de su alcoba mo uo ia se ans o ma on, econs uyéndolas, hoce ya siglos, al con en o de Son o Ma ía Sop a Mine a de Romo, en cuya magna iglesia se gua da' su cue po en el al a mayo . Apéndice Hemos is o en la Caso-Iglesia ecue dos an os, de la iejo Co munidad ex inguida; de las de ociones glo iosísimas ambién, de la nue o Comunidad dominicana. En e los siglos de la p ime a y los decenios de la úl imo, po pocos años, en e 1865 y 1885, i ie on os Salesos: al ecue do del incompa able Obispo de Gineb a, el saboyono San F ancisco de Sales, y de la co undadp o de su O den, Son a Juana F ancisco F emio , Ba onesa de Chon al, g an San o ancesa. De las Salesos no hollamos ecue do de a e, bien que ué de pocos años su esidencia, y que la deja on po o ins ala se en ■ coso del odo p opia y nue a y con nue o emplo (g an capilla) en la calle que se llama de F ancos (aho a o icialmen e de "J- Man- b illo".) Allí sí, en al Iglesia, hemos is o, en cambio, e ablos iejos, cua o, pe o dos de ellos muuy ans o mados al ap o echa los ele men os an iguos. Los o os dos, oda ía con mayo segu idad, ya p esumida pa a odos, p oceden de las Comendado as: Tienen el bo de la e al o "can o" en el iejo do ado (sob e el do ado) la oja c uz de San iago en su o ma de! siglo XVI y XVII. Es e iden e pa a mí, — 165 — que al aspasa las Salesas el iejo con en o, se ese a on ales e ablos, que en los Comendado as, a juzga po su echa, habían co espondido a las capillas de la iglesia, pe o habían sido subs i ui das po los neo-clásicos que aún subsis en en el amo p ime o y e ce o a de echa e izquie da del emplo. Los cua o son del siglo XVII, pe o de bien dis in o mé i o. Recué dese que las monjas Salesas no llega on a unda Comunidades en España has a el p omedio del siglo XVIII. No pueden se , po an o, de enca go de ellas ninguno de los cua o. El ín eg o menos bueno, iene en la ho nacina un San Miguel, mo ido, de escul u a, eco ya lejano, del amoso cuad o de Güido Reni en Roma; es e ablo de dos pa es de columnas co in ias. El o o e ablo ín eg o, es en el o den de los pequeños, uno de los más he mosos de Valladolid; ambién con co'lumnas co in ias, dos a cada lado. Po el es ilo a qui ec ónico y po el escul ó ico, lo pod íamos ci a po el año 1620. Todo el cen o es un g an elie e de la Na i idad, muy bello y acabado. Pe o ambién los pequeños elie es de las "es ilóba os" (pedes ales de las columnas y de odo lo es an e) o ecen labo , muy aboce ada, pe o muy de g an escul o , con la Anunciación, P esen ación de la Niña Ma ía, Epi anía, Pu i icación de Ma ía y Asunción. Acaso apa ezca el nomb e del es cul o , en los ondos documen ales de la O den de San iago, y la ob a me ece el es ue zo de la ebusca a hace en el A chi o His ó ico Nacional de Madnd. Elias To mo. No a.—Las dominicas ancesas llega on y unda on Colegio en Valladolid en ¡I88O/ pe o no en e! cosco de la población, p o isio nalmen e. Su llegada ué cuando la expulsión o al de ailes y mon jas en F ancia, po las leyes de pe secución que lle an en la His o ia el nomb e del Minis o Fe y. Se ins ala on en los edi icios ds los comendado as, pocos años más a de, en el de 1885 (9 de Junio); cuando ya su colegio había a aigado ©n la ciudad y había a ianza do su p es igio. Pos sc ip um.—Debo deja hecha sal edad ace ca de mi juicio sob e Ja^ille -ía del-Go o que no he is o bien is a, y ambién so b e los a cos del claus o, ca paneles y escazanos, a la ez odos, y no lo que se dice en el ex o po de iciencia de mi memo ia, de cuando lo ie a. *5 i *Í94*//. ilS Lám. —a) Fachada de la iglesia de Onmcndado as". Vaihidoüd.—1)) íiile io de la misma iglesia.