LA
CERAMICA
DE
BUSTURIA
(VIZCAYA)
Mo i os
amilia es
de
a ec o
y
elación
con
D.
Edua do
de
Lande a
que
ha
log ado
euni
en
su
casa
de
Bilbao
la
colección
más
nu ida
de
es a
ce ámica;
con
los
S es.
de
Ucelay,
he ede os
de
los
ab ican es
y
que
poseen
ambién
piezas
y
documen ación
en
su
casa
Chi apozu
de
Bus u ia;
y
aun
el
se
Bus u ia
la
cuna
de
mi
apellido
y
donde
i ie on
odos
mis
ascendien es
en
el
mismo
has a
el
siglo
xix,
me
mo ie on
hace
más
de
ein e
años
a
inicia
unas
in es igaciones
ace ca
del
ema
que
da
í ulo
a
es e
abajo.
Po
en onces
D.
Ped o
M.
de
A iñano,
an
écnico
en
la
ma e ia,
dió
una
con e encia
sob e
«Las
a es
indus iales
en
el
País
Vasco»,
en
el
Cong eso
de
Es udios
Vascos
celeb ado
en
Ve ga a
en
1930,
donde
después
de
habla
de
los
Talle es
de
Na a a
y
especialmen e
de
«La
Tala e a»
de
Pamplona,
se
con enía
la
p ime a
alusión
de
in e és
a ís ico
a
la
ce ámica
de
Bus u ia
que
se
haya
imp eso
(1),
con
es as
palab as:
«Al
mismo
iempo
que
es as
áb icas
locales
de
p oduc os
ela i amen e
modes os,
se
es ablece
la
áb ica
de
Bus u ia,
donde
se
p e ende
hace
piezas
del
mayo
in e és
écnico
y
a ís ico.
De
la
docu
men ación
ecogida
po
los
he ede os
de
sus
an iguos
p opie
a ios,
pa ece
se
que
es a
áb ica
comienza
a
abaja
poco
an es
de
la
mue e
de
Fe nando
VII
y
e mina
hacia
1855;
pe o
se
encuen an
ejempla es
que
indiscu iblemen e
pe enecen
a
su
ab icación
y
que
es án
abajados
y
deco ados
con
elemen os
que
sólo
pudie on
hace se
en
los
úl imos
iempos
de
Ca los
IV,
y.
po
lo
an o,
pa ece
se
que
la
áb ica
debió
empeza
a
abaja
en
una
época
an e io .
En
ella
se
hacían
odos
los
géne os
que
(1)
«EuskO'Ikaskun za.
Sociedad
de
Es udios
Vascos.
V
Cong eso
de
Es udios
Vascos.
Recopilación
de
los
abajos
de
dicho
Cong eso,
celeb ado
en
Ve ga a
del
31
de
Agos o
al
8
de
Sep iemb e
de
1930,
ace ca
de
emas
de
A e
Popula
Vasco.
Publicación
de
la
Sociedad.
San
Sebas ián.
Nue a
Edi o ial,
S.
A.,
1934»,
págs.
101
a
105.
26
ANGEL
DE
APRAIZ
es aban
de
moda
en
Eu opa
en
aquellos
días:
las
deco aciones
omán icas,
a
base
de
calcomanías:
los
elemen os
l
o ales
en
azul,
que
die on
ama
a
la
áb ica
holandesa
de
Del :
e
incluso
los
abajos
he edados
de
la
áb ica
de
Alco a,
en
es a uas
hechas
en
blanco,
eco dando
los
amosos
e a os
del
Conde
de
A anda».
Luego
a a emos
de
p ecisa
algunas
de
es as
conside aciones.
En e
an o
el
que
es o
aho a
esc ibe
seguía
conociendo
nue as
piezas
de
es a
ce ámica,
o og a iando
aquellas
en
que
enía
al
ocasión
y
allegando
da os
de
su
ab icación
y
de
o as
con
la
misma
elacionadas.
En
es a
úl ima
i
nalidad
debo
con
signa
la
u ilidad
que
me
p opo cionó
la
co espondencia,
iniciada
po
mediación
de
ni
compañe o
D.
Diego
Angulo
Iñíguez,
con
D.
Guille mo
Sie a
Pickman,
g an
conocedo
de
la
ce ámica
y
de
la
his o ia
en
España
du an e
el
siglo
xix
y
p opie a io
de
la
áb ica
la
Ca uja
de
Se illa,
a
quien
ci a é
de
nue o
a
p opósi o
de
las
p incipales
indicaciones
de
que
le
soy
deudo .
Con
esa
p epa ación,
en
los
Cu sos
de
Ve ano
de
la
Sociedad
de
Es udios
Vascos
de
1935,
di
en
San
Sebas ián
una
con e encia
con
el
mismo
í ulo
que
encabeza
es as
líneas,
que
ué
ilus ada
con
p oyecciones
y
de
la
que
se
hizo
eseña
de allada
en
los
pe iódicos,
sin
que
yo
haya
desde
en onces
enido
iempo
ni
ocasión
p opicia
pa a
publica
nada
sob e
el
asun o.
Don
Angel
Rod íguez,
unciona io
en onces
y
en
la
ac ualidad
de
la
Biblio eca
de
la
Dipu ación
de
Vizcaya,
asis ió
a
aquellos
Cu sos
pensionado
po
es a
Co po ación,
poseyendo
da os
documen ales
sob e
la
ab icación
de
Bus u ia,
que
me
p opo
cionó
y
que
ambién
he
de
a ibui
aquí
a
su
nomb e
cuando
los
u ilice.
Casi
odos
ellos
los
publicó
ambién
el
S .
Rod íguez
en
un
a ículo
de
dos
páginas
de
la
e is a
anual
Vida
Vasca
de
1943
(1),
ilus ado
con
una
o og a ía
de
las
piezas
de
Bus u ia
exis en es
en
el
Museo
A queológico
de
Bilbao,
a ículo
en
el
que
ca iñosamen e
se
aludía
y
se
sin e izaba
el
sen ido
de
mi
mencionada
con e encia,
con
la
b e edad
que
el
espacio
de
dicho
a ículo
imponía.
Me
he
de enido
an o
en
es e
p eámbulo
pa a
deja
cons ancia
(1)
Ti ulado
«Las
a es
indus iales
en
Vizcaya.
La
ce ámica
de
Bus u ia»,
págs.
270
y
271
de
la
ci ada
e is a
en
su
núme o
de
1943,
G á icas
Ma quínez,
Flo ida,
21,
Vi o ia.
LA
CERÁMICA
DE
BUSTURIA
(VIZCAYA)
11
de
lo
poco
que
se
ha
a ado
sob e
es e
asun o;
an
poco
que
po
no
exis i
ace ca
de
él
uen es
gene almen e
accesibles,
ni
siquie a
se
menciona
en
las
mode nas
publicaciones
que
se
e ie en
a
la
ce ámica
y
que
a an
de
o as
ab icaciones
menos
impo an es
acaso
que
és a.
No
oy
a
p e ende
que
se
a e
de
una
mani es ación
de
ele ado
alo
a ís ico,
sino
de
ob as
de
un
a e
indus ial
muy
p opio
del
siglo
xix.
Pe o
den o
de
es o,
el
conocimien o
de
los
es igios
del
a e
popula ,
de
la
ele ación
del
ni el
de
la
ida
case a
y
las
co ien es
es é icas
gene ales
que
in luían
en
él,
y
del
es ue zo
pa a
opone se
al
monopolio
de
las
impo aciones
ex anje as
de
es os
géne os
con
una
cie a
inquie ud
eu opeizan e,
son
alo es
que
ensalzan
ambién
mis
dis inguidos
compañe os
en
p o eso ado
a ís ico
D.
F.
J.
Sándiez
Can ón
al
es udia
ha
loza
de
Sa gadelos,
eclamando
abajos
ace ca
de
las
manu ac u as
de
Pasajes,
Ca agena
y
Pickman
(1),
y
el
Ma qués
de
Lozoya
conside ando
de enidamen e
en
el
úl imo
omo
de
su
His o ia
del
A e
Hispánico
(2)
es as
p oduc
ciones
ci adas
y
algunas
más;
po
lo
que
su
ejemplo
me
si e
de
guía
y
es ímulo
pa a
es a
p esen ación
de
la
ce ámica
de
Bus-
u ia,
en
la
que
se
dan
no as
semejan es.
Las
di icul ades
de
la
no edad
del
asun o
y
de
comple a
su
es udio
median e
la
e isión
de
piezas
y
de
documen ación
aho a
alejadas
de
mí,
y
el
halla me
con
p epa ación
écnica
en
que
me
c eo
de icien e,
han
de
obliga
la
mayo
modes ia
de
mi
labo .
Pe o
quie o
que
con
ella
aquí
se
sal en
las
o og a ías
y
los
da os
que
ob u e,
y
mis
pe sonales
ecue dos
que
o ezco
como
un
homenaje
a
mi
país,
a
sus
ac i idades,
siemp e
despie as,
y
a
su
sen ido
a ís ico
que
nunca
se
encuen a
en
ellas
ausen e.
Ma e ial
ce ámico
de
Bus u ia.
Me
pa ece
lo
más
undamen al
pa a
el
es udio
de
es a ab i
cación,
po que
como
a
an as
o as
debe
de
se
lo
que
le
da
o igen
y
es
lo
que
pe mi e
la
jus i icación
de
sus
p eceden es
(1)
Publicaciones
de
la
Escuela
de
A es
y
O icios
A ís icos
de
Mad id.
«La
loza
de
Sa gadelos.
Apun es
his ó ico-a ís lcos»,
po
F.
J.
Sánchez
Can ón.
Núm.
23,
1945.
(2)
«Tomo
Quin o.
Sal a
Edi o es,
S.
A.,
1949»,
del
que
nos
son
aho a
especialmen e
ú iles
el
cap.
III
en
las
págs.
113'148
y
el
XIII
de
las
págs.
487-518.
28
ANGEL
DE
APRAIZ
en
Bus u ia,
de e mina
la
exis encia
en
el
país
de
ie as
o
ma e iales
na i os
adecuados.
Mi
llo ado
compañe o
y
amigo
de
la
Facul ad
de
Ciencias
de
Ba celona,
D,
Teles o o
de
A anzadi,
na u alis a,
an opólogo
y
p ehis o iado ,
que
eje ció
especialmen e
es as
ac i idades
en
la
egión
de
la
ía
de
Gue nica
en
que
se
encuen a
Bus u ia,
me
comunicó
cuando
yo
ealizaba
es os
es udios,
que
allí,
en
ie as
de
Co ezubi,
hay
caolín
que
se
había
explo ado
como
mina
se ida
po
un
an ía
aé eo
has a
que
cesó
esa
explo ación
hacia
1920,
como
en
o os
luga es
ce canos
había
a cilla
plás ica
y
ab icaciones
de
lad illos,
habiendo
enido
yo
ambién
o as
no icias
de
que
años
después
se
seguían
explo ando
dichos
yacimien os.
Es o
concue da
con
o a
no icia
que
debo
al
S .
Rod íguez
ya
mencionado,
de
que
en
la
His o ia
de
Vizcaya
de
I u iza,
según
manusc i o
que
su
mismo
au o
ejecu ó
desde
1793
has a
1795
y
que
exis e
en
la
Dipu ación
de
Vizcaya,
se
consigna
en
el
ol.
276,
núm.
427,
que
en
Bus u ia
exis ía
«una
Al aha e ía».
No
exis ía
al
mención
en
el
manusc i o
que
el
p opio
au o
hizo
en
1785
pa a
la
Real
Academia
de
la
His o ia,
publicado
po
el
P.
Fi a
en
1884.
Pe o
acaso
de
aquella
no icia
p ocede
la
que
se
es ampa
en
el
Dicciona io
Geog á ico
de
Madoz,
omo
III,
Mad id,
1847,
donde
en
la
pág.
190,
oz
Axpe
de
Bus u ia,
se
dice
habe
allí
«1
al e e ia»
(sic).
La
Enciclopedia
Espasa
en
la
oz
Caolín
( omo
XI,
pág.
394),
dice
que
en
Epaña
en e
los
más
impo an es
yacimien os
de
ese
mine al,
de
los
que
ci a
como
una
decena,
se
encuen an
los
de
«Mu ue a
y
Fo na
(Bilbao)»,
que iendo
designa
segu amen e,
con
las
con usiones
de
quienes
no
conocen
el
país,
los
luga es
de
Mu ue a
y
Fo ua
(Vizcaya),
ambos
en
la
coma ca
a
que
nos
e e imos
sob e
la
ía
de
Gue nica.
Las
no icias
o ales
que
he
ecibido
po
medio
de
D.
Edua do
de
Lande a,
dicen
que,
apa e
del
ma e ial
de
Bus u ia
o
sus
ce canías,
donde
oda ía
se
conse aban
al
decí melo
algunas
eje as
en
Mu ue a,
se
aía
pa a
la
ab icación
de
mediados
del
siglo
XIX
caolín,
p oceden e
acaso
de
Limoges,
desde
Bayona
y
que
enía
en
gaba as.
En e
los
da os
que
he
encon ado
en
la
documen ación
de
la
Fáb ica
de
San
Mamés
de
Bus u ia,
que
es
la
impo an e
y
se
da
allí
como
undada
en
1842
po
D.
Gaspa
de
Bulucua
y
LA
CERÁMICA
DE
BUSTURIA
( IZCAYa)
29
Zu icalday
(cuya
hija
D."
F ancisca
ué
esposa
de
D.José
Ensebio
de
Chi apozu,
y
és os
pad es
y
abuelos
de
los
Chi apozu
y
los
Ucelay,
empa en ados
ambién
con
los
Ap aiz
y
que
me
p es a on
los
documen os),
igu an
algunos
ela i os
al
ma e ial
empleado
en
dicha
áb ica
y
que
en
seguida
asc ibi emos,
como
más
adelan e
los
que
se
e ie en
a
la
ab icación.
Pe o
en
p ime
é mino
menciona é
po
se
documen o
de
Ene o
de
1844,
o
sea
de
los
comienzos
de
dicha
manu ac u a
izcaína
e
indica
las
dudas
que
a
és a
pudie an
habe
su gido
ya
ace ca
de
la
u ilización
de
ma e ias
p imas
de
o as
p oce
dencias,
uno
cuya
asc ipción
debo
al
S .
Se a
Pickman.
Me
esc ibió
es e
seño
que.
buscando
en
los
p imi i os
lib os
de
la
áb ica
Ca uja,
de
Se illa,
había
encon ado
en
una
ca a
di i
gida
a
D.
José
Magu egui,
de
Bilbao,
de
echa
22
de
Ene o
de
1844,
una
posda a
que
dice:
«Cuando
nos
esc iban
us edes
sí anse
deci nos
algo
sob e
esa
áb ica
de
Loza,
como
ambién
puede
V.
o ece
a
los
emp esa ios
que
les
manda emos
ie as
supe io es
y
cuan o
se
la
o ezca
pa a
la
ab icación
de
loza,
más
ba a o
que
Ingla e a
y
F ancia,
diciéndonos
si
es
gen e
de
dine o
y
de
espí i u».
Aunque
D.
José
Magu egui
no
i
gu a
en
la
documen ación
que
conozco
de
Bus u ia,
lo
cual
no
es
de
ex aña
po
azón
del
papel
que
le
a ibuye
esa
ca a,
y
aunque
pudie a
pensa se
que
al
es a
di igida
la
ca a
a
Bilbao
se
e i
ie a
a
la
ab icación
de
su
Casa
de
Mise ico dia
que
pa a
en onces
debía
de
exis i
según
documen ación
que
hemos
de
menciona ,
c eo
que
a
la
que
se
e ie e
es
a
la
de
Bus u ia,
po
la
mayo
impo ancia
de
és a
y
po que
en
la
de
la
Mise ico dia
no
debía
de
habe
«emp esa ios»,
ni
po
qué
p egun a
si
e an
«gen e
de
dine o
y
de
espí i u».
En
1847,
que
es
el
año
del
que
he
encon ado
más
docu
men os
in e esan es
de
la
áb ica
de
Bus u ia,
se
habla
en
uno
de
ellos
de
«la
excelencia
de
las
ie as
de
sus
al ededo es».
Pe o
ambién
hay
ca a
de
Espele e
(en
el
País
Vasco- ancés,
en
p oximidad
y
ácil
comunicación
con
Bayona
y
si io
de
g an
adición
en
la
ce ámica
popula ),
donde
un
Félix
Po el
esc ibe
el
mismo
año,
en
ancés,
que
había
gua dado
allí,
en
Espele e,
la
can idad
de
caolín
necesa ia,
como
ambién
de
eldespa o,
y
que
puede
en ia se
po
el
ío
Ni e
«en
g enie »
y
no
en
cajas.
En
o a
ca a
se
dice
que
«asegu a
el
Monsieu
que
la
ie a
blanca
supe a
a
cuan as
al
p esen e
ha
is o»,
pe o
sin
que
30
ANGEL
DE
APRAIZ
sepamos
a"
qué
ie a
se
e ie e.
En
12
de
Agos o
del
47.
Don
Amb osio
de
O begozo,
socio
de
la
áb ica
como
después
e emos,
esc ibe
a
D.
Manuel
San os
de
Chi apozu,
que
ambién
lo
e a,
y
he mano
de
D.
José
Eusebio
de
Chi apozu,
ya
mencio
nado,
y
le
dice
que
habla án
sob e
el
bó ax,
con
o as
no icias
de
la
ab icación
sob e
las
que
ol e emos.
Y
en
o a
ca a
de
20
de
Diciemb e
del
mismo
año
47,
el
ancés
Decan
que
acababa
de
se
nomb ado
Di ec o
acul a i o,
da
a
D.
Manuel
S.
de
Chi apozu,
esc ibiéndole
desde
Bilbao,
no icias
que
nos
p opo
cionan
da os
sob e
los
ma e iales
y
la
ab icación
de
Bus u ia;
diciéndole
que
po
no
eni
el
capi án,
no
sabe
«cuando
pod á
p incipia
el
abajo
de
la
media
po celana»;
que
con
Cha ie
hacían
p uebas
y
se
con encían
de
la
mala
calidad
de
la
ie a
de
que
se
su ie on
el
úl imo
e ano;
habla
del
cobal o
de
Maníses;
ambién
de
las
ie as
de
Canala
( en e
a
Bus u ia,
al
o o
lado
de
la
ía
de
Gue nica),
que
dice
«dan
muchísimo
y
de
buena
calidad»;
y
que
p ueban
el
caolín
que
ajo
el
S .
San o
Domingo
(o o
socio)
y
que
le
pa ece
supe io
al
de
Bayona.
Todo
comp ueba
que
en
la
coma ca
de
Bus u ia
se
da
abun
dan e
ma e ial
ce ámico,
a
lo
que
se
debe
el
habe
implan ado
allí
la
ab icación.
Pe o
que
el
deseo
de
ob ene
p oduc os
más
e inados,
lo
que
an o
hon a
a
los
ab ican es,
lle aba
a
és os
a
busca
ma e ias
y
écnicos
aun
en
el
ex anje o,
sin
que
ello
esol ie a
acaso
las
di icul ades
que
la
his o ia
de
las
más
a amadas
manu ac u as
de
ce ámica
a ís ica
en
España
nos
mues a
habían
expe imen ado
ambién
al
a a
de
in oduci
los
nue os
p ocedimien os
exó icos.
En
mi
escaso
conocimien o
de
la
composición
de
las
pas as
ce ámicas,
di é,
apoyándome
en
quienes
son
en
ello
más
pe i
os
(1),
que
el
caolín
o
a cilla
blanca,
que
hemos
is o
abunda
en
las
ce canías
de
Bus u ia,
como
lo
hay
en
la
masa
g aní ica
de
los
Pi ineos,
ci ándose
ambién
yacimien os
impo an es
en
Zubele e,
Macaye
y
Louhossoa,
se
usa
en
las
pas as
de
loza,
aenza
o
mayólica,
de
clase
no
o dina ia,
comúnmen e
p odu
cidas
en
las
áb icas
españolas,
pe o
su
más
especí ico
empleo
es á
en
la
pas a
de
po celana.
El
caolín
usado
en
Bus u ia
p oduce
piezas
de
loza
ina,
un
an o
ama illen as
pe o
más
(1)
O ange ,
A.
«La
Ce amique
Indus iel»,
1905.—F.
Pé ez-Dolz.
«His o ia
y
Técnica
de
la
Ce ámica».
En ique
Mesegue ,
Edi o ,
Ba celona.
LA
CERÁMICA
DE
BUSTURIA
(VIZCAYA)
31
blancas
que
o as
de
Alco a,
y
que
son
bas an e
du as
aunque
ayables
po
el
ace o,
y
algo
po osas.
El
S .
Se a
Pickman
me
comunicaba
que.
en
una
sola
pieza
{pla o
es ampado
en
azul)
que
conocía
de
Bus u ia,
«he
podido
obse a
que
se
a a
de
una
pas a
hecha
con
más
caolín
y
menos
sílice
que
la
nues a.
La
a cilla
es
poco
pu a
y
puede
muy
bien
se
española.
El
ba niz
es
muy
espeso
y
es á
algo
a e ugado.
Igno o
si
en
o as
piezas
ab icadas
en
la
misma
casa
se
hab á
empleado
o a
clase
de
pas a
y
o o
ba niz
más
i
no».
Es as
obse aciones
del
S .
Se a
Pickman,
e e en es
acaso
como
él
indica
a
alguna
de
las
piezas
más
de ec uosas,
coinciden
de
odas
sue es
en
cuan o
a
la
calidad
de
la
pas a
(que
al
ene
poca
sílice
esul a ía
excesi a'
men e
plás ica
y
de
escasa
cohesión
molecula ),
con
la
no icia
que
hemos
asc i o
en
que
se
comunicaba
desde
Espele e
a
Bus u ia
ace ca
del
en ío
de
caolín,
pe o
ambién
de
eldespa o;
pues
és e
es
una
de
las
p incipales
ma e ias
unden es
que
suelen
añadi se
a
la
a cilla
como
desg asan es
que
co ijan
esos
de ec os.
Po
o a
pa e,
la
adición
a
la
a cilla
y
al
sílex
de
un
ma e ial
poco
usible
como
es
el
eldespa o,
o
comish-s one
en
los
ce a'
mis as
ingleses,
que
uni á
los
g anos
después
de
la
cocción,
es
lo
que
p oduce
la
po celana
llamada
inglesa
o
na u al,
como
ambién
la
designan
los
anceses
con
los
nomb es
de
demi-
po celaine
y
po celaíne
opaque,
que
e a
la
ab icación
pe '
seguida
en
Bus u ia,
que
e emos
en
las
ma cas
de
es a
manu ac u a
que
la
p oclaman
como
«Media'Po celana»
y
«China'Opaca».
El
bó ax
sob e
el
que
habían
de
habla
en
Agos o
de
1847
dos
de
los
socios
de
Bus u ia,
se
emplea
como
una
cubie a
anspa en e,
ecomendada
pa a
la
po celana
du a,
y
puede
se i
ambién
como
unden e
y
colo ea se
po
medio
de
óxidos
me á'
lieos.
En
cuan o
al
cobal o
de
Manises
de
que
ambién
se
habla
en
ca a
a
Bus u ia
de
Diciemb e
del
mismo
año,
sabido
es
que
da
los
colo es
azules
que
an o
dominan
en
la
deco ación
de
esa
ce ámica;
y
si
en
ez
del
os a o
de
cobal o
se
u iliza
el
c oma o
de
cobal o,
se
p oduce
ese
azul
que
iende
al
e de
que
ambién
se
e
en
la
de
Bus u ia;
como
suele
adiciona se
ambién
óxido
de
cobal o
pa a
co egi
el
ma iz
ama illen o
de
las
a cillas.
El
neg o,
ambién
muy
usado
en
las
es ampaciones
de
Bus u ia,
se
ob iene
con
mezcla
de
óxidos
de
manganeso,
de
hie o
y
de
cobal o.
32
ANGEL
DE
APRAIZ
Después
de
odas
las
ges iones
y
de
las
di icul ades
que
ambién
hemos
a iabado
ya,
ace ca
de
los
ma e iales
que
habían
de
emplea se
en
la
áb ica,
según
la
co espondencia
de
sus
di igen es
en
1847,
se
p oduce
en
Ene o
de
1849,
un
cambio
en
la
di ección,
pa a
la
que
acep an
a
o o
ancés,
Ma gaine
(?),
que
se
comp ome e
a
ae
de
Pa ís
su
ma e ial
de
áb ica
de
po ce
lana,
y
al
que
O begozo
le
pide
aiga
ob e os
y
que
pa a
en onces
es a á
odo
dispues o
con
el
i
n
de
ob ene
buenas
ho nadas
de
« alaye a
común
y
media
po celana
que
son
las
clases
más
endibles».
En
Feb e o
del
mismo
año
49
se
hace
o a
esc i u a
de
sociedad
a
la
que
nos
e e i emos
al
a a
de
his o ia
las
ab icaciones,
aunque
undamen almen e
siguen
las
mismas
pe sonas,
pe o
no
se
menciona
en
aquélla
pa a
nada
a
ningún
ancés.
Y
al
mismo
año
y
a
su
mes
de
Ma zo,
co es
ponden
los
documen os
que
me
p opo cionó
el
S .
Rod íguez,
imp esos
en
pa e
en
su
a ículo
de
Vida
Vasca
que
hemos
ci ado
y
que
dice
que
dichos
documen os
le
mo ie on
a
publica ,
aunque
ya
hemos
is o
que
no
se
e ie en
al
comienzo
de
la
ab i
cación,
ni
ampoco
el
S .
Rod íguez
lo
ha
p e endido.
Se
i ulan
es os
documen os,
que
copió
el
S .
Rod íguez
en
la
Dipu ación
de
Vizcaya,
como
p oceden es
del
A chi o
de
la
Tenencia
de
Co egimien o
de
Gue nica,
sig.
L,
188,
Exp.
n.°
137:
«Tes imonio
de
denuncia
de
mina
de
ie a
e ac
a ia
en
é mino
de
Luno,
po
Manuel
Agus ín
de
Chi apozu,
ecino
de
Bus u ia,
y
diligencias
de
dema cación
y
concesión
de
la
misma.
Esc ibano
F ancisco
Ma ía
de
A ós egui.
Año
1849».
Comienzan
po
un
o icio
de
D.
Manuel
Agus ín,
quien
pa ece
se ía
el
mismo
conocido
po
D.
Manuel
San os
de
Chi apozu
ya
mencionado
y
con empo áneo,
al
S .
Alcalde
de
Luno,
enca
bezado
con
las
palab as,
que
acaso
co esponden
a
un
sello:
«Fáb ica
de
Loza
de
San
Mamés
de
Bus u ia».
En
el
o icio
se
in oca
la
Real
O den
sob e
Minas
de
2
de
Agos o
de
1833
que
acul a
pa a
hace
calica as
«con
el
i
n
de
descub i
y
econoce
las
a enas
y
pied as
silíceas,
las
aluminosas,
las
a cillas,
plás ica
y
magnesianas
y
las
ie as
y
pied as
e ac a ias
que
ienen
aplicación
de
loza
de
odas
clases»
y
es ablece
que
la
dema
cación
del
e eno
co esponde
a
las
Jus icias
de
los
pueblos;
po
lo
que
el
S .
Chi apozu
pa icipa
al
Alcalde
que
«ha
p ac icado
es a
Di ección
los
econocimien os
acul a i os
necesa ios
y
ha
hallado
en
el
e eno
llamado
Zallochu,
p opiedad
del
Seño
LA
CERÁMICA
DE
BUSTURIA
(VIZCAYA)
33
Conde
de
Mon eíue e,
ju isdicción
de
la
An eiglesia
de
Luno,
ie a
e ac a ia
blanca»,
lo
cual
le
pide
«se
si a
admi i
al
egis o
des inado
a
el
e ec o,
en
donde
espe o
ha á
cos a
e minan emen e
que
la
esplo ación
del
e e ido
e eno
pa a
los
usos
que
la
ley
de
dos
de
agos o
es ablece,
solo
a
la
ab ica
de
San
Mamés
de
Bus u ia
pe enece»
y
que
«debiendo
p incipia
muy
en
b ebe
a
hace
uso
de
las
ie as,
es ima á
a
V.
es a
Di ección
se
si a
designa la
un
día
pa a
p ocede
a
la
dema cación
del
e eno
según
p e iene
la
ley»;
i mando
el
o icio
D.
Manuel
Agus ín,
en
Bus u ia,
el
13
de
Ma zo
de
1849.
Viene
después
en
es os
documen os,
au o izados
odos
po
el
mencio
nado
esc ibano,
un
Au o
en
que
el
Alcalde
D.
José
An onio
de
Olae a,
admi e
«la
denuncia
que
p opone
la
di ección
de
la
áb ica
San
Mamés
de
la
An eiglesia
de
Axpe
de
Bus u ia,
y
pa a
la
dema cación
se
señalan
las
diez
ho as
de
la
mañana
del
día
de
mañana,
y
pa a
ealiza lo
se
nomb a
al
Pe i o
D.
Juán
Bau a
de
Lecumba i
ecino
de
dicha
de
Bus u ia»;
como
hay
a
con i
nuación
una
No i icación
a
D.
Manuel
Agus ín,
y
una
Diligencia
en
que
en
la
An eiglesia
de
Luno
«el
in aesc i o
Esc ibano
Sec e a io
de
Ayun amien o
de
la
misma
Ce i ico
y
doy
e
que
asociado
del
Seño
Alcalde
Dn.
José
An onio
de
Olae a
y
Dn.
Manuel
Agus ín
de
Chi apozu
ecino
de
la
An eiglesia
de
Axpe
de
Bus u ia
nos
hemos
cons i uido
a
la
he edad
i ulada
Zallochu
pe enecido
de
la
casa
denominada
San a
Lucía
p opia
del
Seño
Conde
de
Mon eíue e»
y
el
S .
Chi apozu
señala
el
cen o
de
la
e e ida
he edad
como
pun o
cén ico
pa a
la
dema
cación
que
ha
de
ealiza
el
pe i o,
con
de alles
que
de
su
Decla
ación
ep oduci emos
po que
pueden
ene
algún
in e és;
es ando
echados
odos
los
an edichos
documen os
en
el
mismo
día
ya
indicado.
Del
siguien e,
14
de
Ma zo,
son
los
demás,
menos
el
úl imo
que
menciona e nos;
y
en
ellos,
después
de
la
No i icación
al
Pe i o,
i
gu a
la
Decla ación
de
és e,
D.
Juan
Bau is a
de
Lecumba i,
quien
«p e ia
mani es ación
y
señalamien o
del
in e
esado
D.
Manuel
Agus ín
de
Chi apozu,
ha
p ocedido
a
la
dema cación
y
deslinde
del
e eno
denunciado
siendo
su
pun o
cén ico
el
cen o
de
la
he edad
i ulada
Zallochu
que
ac ual
men e
exis e
semb ada
de
igo
pe enecido
de
la
casa
i ulada
San a
Lucia
en
Ju isdición
de
es a
An eiglesia
p opia
del
Seño
Conde
de
Mon eíue e
que
con iene
de
cabida
dicho
e eno
denunciado
noben a
mil
pies
supe iciales
a
sabe
cua o
cien o
40
ANGEL
DE
APRAIZ
las
enseñanzas
de
Andalucía
e an
más
áciles
y
di ec as
que
las
de
Talaye a,
dadas
las
comunicaciones
ma í imas
que
es os
pueblos
de
la
cos a
de
Vizcaya
han
man enido
siemp e.
De
a is as
de
Bus u ía
que
pudie an
conoce
ales
écnicas
en
esos
iempos,
no
enemos
ninguna
no icia
conc e a.
Respec o
de
o as
a es,
D.
F ancisco
Sesme o
que
p epa a
bajo
mi
di ec
ción
una
esis
doc o a!
ace ca
del
Renacimien o
en
Vizcaya,
me
ha
p opo cionado
copia
de
un
concie o
en e
Rod igo
de
Ap aiz
y
Juan
de
Alica,
Ma ín
de
Agui e
y
San
Juan
de
Zoba an
en
1600,
pa a
«y
a
la
Villa
de
Villadiego
y
allí
ayan
de
abaja
en
su
o icio
de
eje ía
du an e
el
iempo
de
es
meses
poco
más
o
menos»
(1);
pe o
en
la
ce ámica,
po
a a se
o dina iamen e
de
ob as
de
meno
impo ancia,
o
po
se
más
escasos
los
abajos,
al a
odo
da o
según
hemos
dicho.
Hay
que
c ee ,
sin
emba go,
que
siemp e
debió
allí
de
habe los,
aunque
uese
excepcional
una
labo
como
la
del
on al
e e ido,
que
son
ambién
poco
ecuen es
en
Vizcaya
en
ese
ma e ial
y
pa a
la
que
pudo
acaso
ap o echa se
la
es ancia
acciden al
en
Bus u ia
de
algún
a is a
en
ce ámica
conocedo
dala
que
se
hacía
en
Andalucía,
pe o
que
necesi a ía
habe
encon ado
en
Bus u ia
un
alle
bas an e
desa ollado.
Po
o a
pa e,
de
las
acilidades
de
elación
ma í ima
de
Bus u ia
en
aquel
iempo
da
e
el
da o
ya
publicado,
de
que
de
la
jun a
eunida
en
San ande
en
1581
pa a
p opone
e o mas
en
la
cons ucción
de
galeones,
o maban
pa e
dos
Ped os
de
Bus u ia,
el
Mayo
y
el
Meno ,
maes os
de
ibe a,
o
sea
cons uc o es
de
na es.
Compa o
asi
po
odo
la
opinión
que
al
p incipio
ci é
de
D.
Ped o
M.
de
A iñano
de
que
la
ab icación
en
Bus u ia
debió
de
comenza
en
una
época
an e io
a
la
que
se
ci a,
aunque
cuando
a emos
de
sus
o mas
y
deco ación
hemos
de
pun
ualiza
nues a
opinión
sob e
las
posibles
épocas
de
és as.
Pe o
en
lo
que
se
e ie e
a
la
Fáb ica
de
San
Mamés,
no
deben
de
se
exac as
sus
no icias
de
que
«de
la
documen ación
ecogida
po
los
he ede os
de
sus
an iguos
p opie a ios,
pa ece
se
que
es a
áb ica
comienza
a
abaja
poco
an es
de
la
mue e
de
Fe
nando
VII
y
e mina
hacia
1855»;
pues
Fe nando
VII
mu ió
en
1833
y
la
Fáb ica
de
San
Mamés,
según
p ecisaban
las
nie as
del
(1)
Documen o
Inédi o
del
A chi o
His ó ico
de
P o ocolos
de
Vizcaya.
En
Bilbao,
en
13
de
Mayo
de
1600.
Esc ibano;
Diego
de
Abendaño.
Folio
125.
l.A
CERÁMICA
DE
BUSTURIA
( IZCAYa)
41
undado
en
esa
documen ación
que
examiné
de enidamen e
y
en
la
que
no
he
is o
nada
que
lo
con adiga,
comenzó
según
lo
consignado
en
1842
y
e minó
en
1862.
En
el
siglo
x iii
y
a
p incipios
del
siglo
xix
se
expe imen a
en
la
ce ámica
el
mismo
enómeno
es é ico
que
cla amen e
se
e
en
la
li e a u a
y
ambién
en
las
demás
a es
y
exp esiones
del
es ado
social,
en
las
épocas
de
ago amien o
de
un
ideal
y
su
cambio
po
o o,
como
el
del
Renacimien o
clasicis a
en
su
sen ido
más
ex enso
po
el
del
Roman icismo,
en
las
que
exal an
con
ba oquismo
y
alambican
en
epe iciones
pu is as
aquel
mismo
ideal
en
los
p oduc os
más
e inados,
mien as
que
los
de
clases
popula es
se
hacen
más
oscos
y
g ose os.
Así
en
el
a án
po
la
ob ención
de
la
po celana
en
Sajonia
(Me'issen),
en
F ancia
(Vincennes
y
Sé es),
en
Holanda
(Delí )
y
en
Ingla e a
(Chelsea),
consiguiéndose
en
un
p incipio
la
po celana
solamen e
en
Sajo
nia,
de
donde
imi a
nues o
Ca los
III
la
de
Capodimon e
en
Nápoles
y
luego
la
del
Buen
Re i o,
como
su
Minis o
el
Conde
de
A anda
la
consigue
ambién
en
Alco a,
donde
ya
an es
se
ab icaba
la
loza
con
in luencias
de
Mous ie s
y
del
Mediodía
de
F ancia.
Se
cul i a
pa a
la
deco ación
la
ocalla
p opia
del
es ilo
ococó
dominan e;
y
como
de
China
enía
la
e dade a
po ce
lana,
al
a a
de
ep oduci
sus
ob as
se
copian
sus
o mas
y
o namen ación,
y
las
chine ías
nos
mues an
que
en
esas
épocas
de
ansición
se
anuncia
lo
que
ha
de
eni
en
la
época
siguien e,
como
en
és a,
al
p opio
iempo
que
la
sen imen alidad,
el
gus o
po
exó ico
y
lo
o ien al
que
han
de
ca ac e iza
al
Roman icismo.
Mien as
an o
la
ce ámica
popula
española
de
e lejos
me álicos
del
ipo
de
Manises,
se
había
hecho
más
ulga ,
pe
diendo
cualidades
dis in i as;
la
de
Tala e a
acen úa
su
deca
dencia
según
a anza
el
siglo
y
en
ez
de
las
escenas
de
asun o
enacen is a
i aliano
o
de
emas
sac os,
ex ema
el
popula ismo
de
sus
mo i os,
y
llega
a
imi a
a
o as
ab icaciones
españolas
que
en onces
se
conside an
más
pe ec as
como
las
que
a
i
nes
del
siglo
x iii
se
hacían
ya
en
Sa gadelos,
en
Ca aluña
y
en
Valencia
(1).
En
Bus u ia
es
lo
p obable
que
se
hicie a
ambién
(1)
Puede
e se
esumida
es a
e olución
en
el
«Ca álogo
Suma io
del
Museo
A queológico
Nacionai.—Ce ámica
Española
(Nue as
Íns alaciones)>,
po
Emilio
Camps
Cazo la.
Mad id,
1936.
También
en
las
«Publicaciones
de
la
Escuela
de
A es
y
O icios
A ís icos
de
Mad id.
La
Ce ámica
de
Alco a.
Resumen
his ó ico-c í ico»,
po
el
Conde
de
Casal,
1944.
42
ANGEL
DE
APRAIZ
cacha e ía
popula ;
como
el
his o iado
ala és
Landazu i
del
i
nal
de
dicho
siglo
nos
habla
ambién
de
más
de
cua o
manu
ac u as
de
Loza
Ala esa,
algunas
con
piezas
i
nas,
y
de
o as
de
eja
y
lad illo
en
las
que
los
ab ican es
e an
«del
Reyno
de
F ancia»
(1).
En
Tudela
y
en
Pamplona
unciona on
al a es,
que
en
la
segunda
de
es as
poblaciones
se
amplían
conside ablemen e
en
1787
y,
aunque
acasa on
po
la
mala
calidad
de
sus
p o
duc os
an es
de
e mina
el
siglo,
pa a
ol e
a
esu gi
ce ca
de
mediado
el
xix,
«La
Taia e a»
de
Pamplona
dejo
muchas
ob as
de
géne o
popula
con
las
que
consiguió
bene icios
el
Hospi al
de
la
capi al
na a a
(2).
En
la
áb ica
de
loza
de
la
casa
de
Mise ico dia
de
Bilbao
se
hacían
ambién
piezas
popula es
como
las
que
ep oduce
A iñano
en
su
a ículo
ci ado,
e
igualmen e
i
gu as
que
pa ecen
de
inspi ación
inglesa
como
la
del
Mamb ú
o
Toby,
que
aquí
se
ans o ma
en
un
caballe o
es ido
ya
a
la
moda
del
siglo
xix,
pues
iene
somb e o
de
copa
al a,
empuñando
una
bo a
o
ecipien e
de
ino,
mien as
que
en e
sus
pie nas
iene
un
onel
con
aguje os
po
donde
sald ía
el
agua
en
la
unción
de
aguamanil
que
pa ece
end ía
es a
composición,
oscamen e
abajada;
pe o
ambién
es a
ab icación
de
la
Mise
ico dia
de
Bilbao
ué
an e io
a
la
más
conocida
de
Bus u ia,
pues
en
el
Museo
A queológico
de Bilbao,
donde
he
is o
unas
no as
que
dan
el
comienzo
de
la
loza
de
Bus u ia
en
1785
y
1795
que
son
da os
e osímiles
pe o
de
los
que
desea ía
con i mación,
se
da
la
echa
de
la
ejecución
de
aquella
pieza
en
1829.
O o
aguamanil
de
ac u a
y
deco ación
en
ama illo
muy
popula es,
que
i
en
una
apa ada
iglesia
izcaína,
c eo
que
en
And acas,
y
o as
piezas
de
ese
es ilo
como
aguabendi e as,
asijas
de
odas
clases
y
o os
obje os
(como
las
palomas
de
loza
con
ba niz
blanco
y
ojos
y
plumas
azules,
pa a
mues a
de
los
paloma es
y
que
se
ab icaban
en
la
Mise ico dia
de
Bilbao
y
oda ía
en
nues os
días
en
Ala a),
se
hicie on
en
Bus u ia,
en
modes as
al a e ías
cuya
ac i idad
no
conocemos
aunque
ello
se ía
in e e
san e
en
la
in es igación
de
nues o
a e
popula .
Pe o
ambién
(1)
«Joaquín.
José
de
Landazu i.
His o ia
Ci il
de
Ala a».
En
la
edición
copia
de
la
imp esa
en
Vi o ia
po
Man eli
en
1798.
de
la
Dipu ación
de
Ala a
y
en
su
imp en a
en
1926,
omo
J,
págs.
175
y
176,
con
de alles
de
dicha
loza.
(2)
G.
Oña:
Las
An iguas
Lozas
de
Pamplona,
en
la
«Re is a
Española
de
A e»,
ol.
I,
1936.
LA
CERÁMICA
DE
BUSTURIA
( IZCAYA)
43
las
modas
cul as,
las
in luencias
exó icas
y
el
a án
écnico
hacia
los
nue os
hallazgos,
epe cu ie on
en
Bus u ia,
y
a
esas
co ien es
del
siglo
x iii
que
hemos
a ado
de
esumi ,
esponden
algunos
de
sus
ipos
de
ce ámica
que
examina emos
y
cuya
clasi
i
cación
c onológica
a ibuyéndolos
a
la
ab icación
de
mediados
del
siglo
XIX,
deno a ía
en
odo
caso
un
conse ado
a caísmo
o
una
uel a
a
los
emas
de
la
época
an e io .
El
siglo
XIX
y
su
sociedad
bu guesa
eque ían
o os
p oduc os
en
los
que
la
solidez
y
el
bello
aspec o
se
hicie an
compa ibles
con
una
ela i a
economía,
aunque
ello
ue a
a
cos a
de
que
lo
a ís ico
se
indus ializa a.
Se
ap o echa on
pa a
ello
en
ce ámica
la
ie a
de
pisa,
la
inedia
po celana
y
la
po celana
opaca,
y
pa a
su
deco ación
los
p ocedimien os
del
g abado
que
habían
ealizado
an os
a ances
y
la
es ampación.
Las
áb icas
de
Ingla
e a
ecibie on
de
las
de
Del
los
emas
chinescos
con
dibujos
en
azul,
y
has a
las
ilus aciones
de
paisajes
con
an o
ca ác e
omán ico
pa ecen
más
an iguas
en
Del ,
de
acue do
con
el
desa ollo
de
la
pin u a
paisajis a
en
Holanda,
y
que
de
allí
pasa on
a
Ingla e a,
donde
los
ecue da
el
dibujo
de
una
pieza
ab icada
po
Geo.
Jones
de
S ocke
on
T en ,
áb ica
que
según
la
comunicación
que
debo
a
D.
Guille mo
Se a
Pickman
a i ma
lo
emplea
desde
1790.
De
odas
sue es
la
ab icación
inglesa
de
S a o dshi e
debió
de
se
la
que
más
in luyó
en
es e
géne o
en
España,
an o
en
lo
chinesco
como
en
los
paisajes:
de
allí
ino
en
1847
M .
Fo es ie
a
di igi
la
áb ica
de
Sa gadelos,
aunque
és a
exis ía
desde
1804
«a
imi ación
de
la
de
B is ol»
menos
amosa,
odo
ello
según
el
S .
Sánchez
Can ón,
quien
compa a
los
p oduc os
de
es a
úl ima
época
de
Sa gadelos
con
los
de
Copeland
mas
bien
que
con
los
de
Da enpo ,
pe o
desde
la
p ime a
época
dice
que
los
a ículos
p oducidos
en
Sa gadelos
«e an
simila es
a
los
de
las
mejo es
áb icas
de
S a o dshi e»
acaso
con
mediación
de
la
loza
po uguesa;
y
según
el
S .
Se a
Pickman,
en
la
p imi i a
co espondencia
de
su
áb ica
«La
Ca uja»
és a
compa a
siemp e
la
bondad
de
sus
p oduc os
con
los
de
Da en
Po
de
S a o dshi e,
y
con
planchas
allí
g abadas
en
cob e
se
hicie on
en
Ca uja
los
p ime os
es ampados
en
1841,
muy
semejan es
a
algunos
de
Bus u ia
y
ambién
a
o os
de
Ca agena.
La
áb ica
de
Ca agena
se
había
es ablecido
en
1750
pa a
la
con ección
de
loza
i
na
con
es ampaciones
calcog á icas,
«p ocedimien o
que
se
ex endió
más
a de
—con inúa
el
seño
44
ANGEL
DE
APRAIZ
González
Ma í
(1)—
a
las
del
Re i o
y
Alco a
y
en
época
más
mode na
a
la
de
la
Ca uja».
Pe o
la
de
Sa gadelos
ué
sin
duda
de
la
mayo
impo ancia
e
in luencia
en
España
du an e
la
p ime a
mi ad
del
siglo
xix,
en
que
es á
en
comple a
decadencia
la
áb ica
de
Alco a,
y
en
que
las
manu ac u as
egias
de
la
Flo ida
o
de
la
Moncloa
a aban
de
sos ene
o
es au a
la
p oducción
de
lujo
de
la
po celana,
pe o
dedicándose
desde
iempo
an es
de
su
ex inción
en
1850,
con
p e e encia
a
la
loza
ina
y
empleando
las
planchas
de
g abados.
En
la
ab icación
de
Sa gadelos
es ableció
el
S .
Bello
Piñei o
(2)
cua o
épocas,
que
admi en
y
de allan
los
seño es
Sánchez
Can ón
y
Ma qués
de
Lozoya
en
sus
esc i os
sob e
es a
ma e ia
que
hemos
mencionado,
como
ambién
D.
José
Filguei a
Val e de
en
el
bello
lib o,
con
an a
documen ación
g á ica,
que
publica
en
el
momen o
en
que
e minamos
es e
es udio
y
así
podemos
ap o echa
sus
da os
(3);
épocas
que
hemos
de
ecoge
aquí
po
su
coincidencia
e
in luencia
espec o
a
la
p oducción
de
Bus u ia,
con
la
que
gua da
an as
semejanzas:
1.°
de
1804
a
1832,
en
que
un
caballe o
o mado
en
la
Epoca
de
la
Ilus ación,
Don
An onio
Raimundo
Ibáñez,
unda
la
áb ica
de
loza,
ap es ándose
en
1808
a
c ea
o a
de
id io,
pe o
asesinado
po
un
umul o
popula
en
1809,
es
con inuada
la
ab icación
po
su
amilia
has a
el
i
n
de
es a
época,
en
la
que
se
elabo an
en
Sa gadelos
loza
blanca
y
elie es
y
medallones
ambién
blancos
al
es ilo
Wedgwood,
pe o
in en ándose
ambién
ob ene
po celanas
du as,
con
deco ación
limi ada
a
i
le eados.
En
la
2.°
época,
desde
1835
a
1442,
D.
José
Ibáñez,
hijo
de
D.
An onio
Raimundo,
cons i uye
con
el
se illano
Tapia
y
Piñei o
sociedad
pa a
la
ab icación
de
loza
i
na,
que
di ige
un
ancés
y
a
la
que
pe enecen
«las
o igi
nales
y
cu iosas
lampa illas
en
o ma
de
cas illo
ejecu adas
en
loza
blanca»,
ce ándose
la
áb ica
en
1842,
año
en
el
que
según
me
comunicó
D.
Guille mo
Se a
Pickman,
su
abuelo
D.
Ca los
Pickman
y
Jones,
p ime
Ma qués
de
Pickman
u o
i mado
el
(1)
Manueí
González
Ma í:
Ce ámica
Española.
Manuales
«Labo »^
Ba celona,
1933.
(2)
Felipe
Bello
Piñei o:
Ce ámica
de
Sa gadelos.
«A e
Español»,
Re is a
de
la
Sociedad
Española
de
Amigos
del
A e,
1921
y
1922
y
i ada
apa e.
(3)
Biblió ilos
Gallegos.
Colección
^Ob adoi o»
Sa gadelos.
San iago,
MCMLI.
LA
CERÁMICA
DE
BUSTURIA
( IZCAYA)
45
con a o
de
a endamien o
de
la
áb ica
en
Sa gadelos
del
que
se
excluían
las
planchas
de
cob e
pa a
es ampado;
y
año
en
que
el
cie e
de
la
áb ica
de
Sa gadelos
pudo
ap esu a
la
ape u a
de
la
de
Bus u ia.
En
la
3."
época
de
Sa gadelos,
desde
1845
en
que
oma
en
a iendo
la
áb ica
D.
Luis
de
la
Riba
y
Compañía,
de
San iago,
has a
1862
en
que
po
el
mal
esul ado,
no
a ís ico
sino
económico,-
abandonan
la
emp esa
el
di ec o
Fo es e ,
el
adminis ado
y
los
ope a ios
mejo es
con
lo
que
la
áb ica
uel e
a
ce a se,
ob u o
és a,
con
magní ica
ins alación
a
la
inglesa,
sus
mejo es
ob as,
en e
las
que
des acamos
po
su
analogía
con
las
de
la
emp esa
de
San
Mames
de
Bus u ia,
que
empezó
su
ida
es
años
an es
que
és a
pe o
e minó
al
mismo
iempo:
la
llamada
loza
iluminada
po
colo ea se
a
pincel
sob e
el
bizcocho
es ampado,
con
amos
de
i os
colo es;
el
es am
pado
de
paisajes
que
en
Sa gadelos
son
algunas
eces
is as
omadas
de
la
ealidad,
en
neg o
y
azul
y
ambién
en
e de
y
osa,
y
el
de
ípicas
escenas
como
las
del
Quijo e
y
o as
de
cos umb es
gallegas;
la
nue a
pas a
que,
según
Sánchez
Can ón,
Fo es e
«bau izó
con
el
nomb e,
un
an o
engañoso,
de
china
opaca»,
siendo
es e
mismo
el
que
se
es ampaba
en
muchas
piezas
de
Bus u ia;
como
ambién
es
igual
el
que
el
colo ,
azul
en
es os
casos
en
Bus u ia
«no
se
conc e a
a
eñi
los
azos
del
dibujo
y
las
zonas
que
aquéllos
delimi an,
sino
que
imp egna
los
ondos
di uminado.
Lo
que
se
pie de
en
p ecisión
—con inúa
el
seño
Sánchez
Can ón
hablando
de
Sa gadelos
y
lo
mismo
iene
apli
cación
a
Bus u ia—
se
gana
en
sua idad;
y
al
ca ga se
de
colo
el
mo i o
deco a i o,
su
exceso
se
ex iende,
dando
la
imp esión
de
una
in a
co ida.
El
e ec o,
chocan e
pa a
muchos,
que
con
side an
los
ejempla es
así
ado nados
como
allas,
es ímanlo
deli
cioso
los
apasionados
po
el
colo .
Como
la
o og a ía
da
idea
inexac a
de
es e
gene o,
sólo
la
is a
de
las
piezas
ale
pa a
pode
juzga lo.
El
p ocedimien o,
sin
deja
de
se
el
es ampado
mecá
nico,
adquie e
po
i ud
del
empeño
colo is a
un
sello
pe sonal
sui
géne ís»,
añadiendo
que
ambién
la
china
opaca
mues a
en
ocasiones
ni idez
de
líneas,
e
igual
ocu e
en
Bus u ia;
como
es
g ande
igualmen e
en
ambas
manu ac u as
la
a iedad
de
piezas,
de
las
que
enume a é
po
da se
en
ambas
y
luego
las
e emos
en e
los
ipos
de
Bus u ia,
las
que
se
ci an
en
Sa gadelos
de
ajillas
comple ísimas,
juegos
de
ocado ,
in e os,
l
o e os,
can-
dele os,
ces os,
pe o
sin
que
yo
conozca
de
Bus u ia
piezas
46
ANGEL
DE
APRAIZ
g andísimas,
ni
i
gu as
exen as
de
homb es
y
animales;
aunque
sí
en
cambio
algo
semejan e
a
lo
que
en
Sa gadelos
aduce
el
S .
Sánchez
Can ón
como
«una
deco ación
de
muy
g a o
e ec o
y
que
pa ece
se
empleó
en
iempo
a anzado:
consis ía
en
jaspea
las
piezas
de
ajilla
y
de
la abo;
no
e a
una
no edad,
mas
su
id iado
denso
y
el
aspec o
de
muy
sua e
en onación
a moni
zaban
a
ma a illa
sob e
los
ocado es
de
má mol
an es
es i
lados».
La
4."
época
de
Sa gadelos
aba ca
desde
1870
en
que
esuci a
la
áb ica
uno
de
los
nie os
del
undado ,
has a
1875
en
que
se
cie a
de ini i amen e:
en
es os
años
ya
no
exis e
la
de
Bus u ia,
pe o
la
p oducción
de
loza
iluminada
«de
lo ecillas
osa
y
azul
con
hoji as
de
e de
cla o
y
cuyos
allos
consis en
en
pinceladi as
en
neg o»
y
ejecu ada
po
muje es
llamadas
«pincelis as»,
según
no icia
de
Bello
Piñei o
ep oducida
po
Sánchez
Can ón,
y
la
loza
pin ada
con
des ino
popula
y
de
ue es
colo es
que
e ie e
ambién
el
segundo
a
los
úl imos
iempos
de
Sa gadelos,
nos
sugie en
asimismo
algunas
no as
que
hemos
de
da
ace ca
de
los
iempos
i
nales,
an e io es
a
aquéllos,
de
la
ab icación
de
Bus u ia.
La
áb ica
de
la
Ca uja
la
da
el
S .
González
Ma í
como
undada
en
1839,
pe o
D.
Guille mo
Se a
Pickman
me
da
como
echa
de
su
undación
la
de
1841,
añadiendo
el
p ime o
que
«p on o
adquie e
el
p es igio
me ecido,
que
ya
no
ha
pe dido,
po
la
excelen e
calidad
de
sus
pas as
ue es
y
la
limpieza
de
colo es
y
ba nices».
En
Toledo
du an e
oda
la
p ime a
mi ad
del
siglo
XIX
se
conse aba
la
adición
de
la
loza
española
y.en
laFáb icade
Mon oya
se
emp endían
a eas
a ís icas
bajo
di ec
ción
i aliana
y
con inuando
el
es ilo
de
Alco a.
En
Sego ia,
el
Ma qués
de
Lozoya
nos
da
ambién
no icias
de
áb icas
de
ce ámica
a ís ica,
undada
una
hacia
1843
y
o a
en
1861,
habiendo
allí
ob e os
p oceden es
de
Sa gadelos
pe o
sin
que
se
conozcan
deco aciones
calcog á icas,
sino
más
bien
g andes
piezas
deco a i as
y
la
he encia
de
la
úl ima
ase
de
la
Moncloa.
De
la
época
y
el
es ilo
que
amos
a
de alla
en
Bus u ia,
hemos
is o
sob e
odo
con
ma cas
espaiíolas,
ob as,
además
de
las
ci adas,
de
Ca agena,
de
Pickman
y
San
Juan
de
Se illa,
y
enemos
no icias
de
la
áb ica
de
Valdemo illo
de
la
loza
ina
llamada
de
Pede nal,
de
o a
áb ica
de
loza
que
exis ía
en
Ba celona
en
1842
y
de
o a
de
Palma
de
Mallo ca,
En
el
País
Vasco
se
da
po
alguien
la
echa
de
«hacia
1840»,
mien as
que
LA
CERÁMICA
DE
BUSTURIA
( IZCAYA)
47
o os
p ecisan
la
de
1851
(1),
pa a
la
undación
de
la
áb ica
de
po celana
de
Pasajes,
con
a is as
y
ma e ias
p imas
impo adas
de
Limoges
y
cuyos
bellos
p oduc os,
con
espléndidos
do ados
los
más
an iguos
y
con
mode na
deco ación
de
calcomanías
los
más
ecien es,
han
seguido
elabo ándose,
en e
icisi udes,
has a
p incipios
de
es e
siglo;
la
«Nue a
Tala e a»,
de
Pamplona,
en e
1850
y
1871,
ab icó
nume osas
piezas
de
ipo
popula ,
como
ambién
en
Na a a,
en
Ven as
de
Yanci,
hubo
en
el
úl imo
cua o
del
siglo
xix
o a
impo an e
áb ica
de
ce ámica,
p opiedad
de
un
S .
Bela a;
pe o
es as
emp esas,
como
las
que
inicia on
poco
después
de
mediado
e!
siglo
los
ce amis as
ascos
Zuloaga
y
que
se
desa olla on
y
aún
con inúan
lejos
de
su
país,
no
ienen
ya
con
la
ce ámica
de
Bus u ia
más
elación
que
la
de
ep esen a
la
necesidad
que
en
España
se
sen ía
du an e
odo
el
siglo
de
sa is ace
la
demanda
de
una
ele ación
del
ni el
de
ida
que
p incipalmen e
la
impo ación
ex anje a
p opo cionaba,
y
el
empuje
de
nues os
homb es
que,
como
o os
de
la
península,
enían
ya
el
a án
de
los
negocios
y
del
p og eso
indus ial.
Vicisi udes
de
la
áb ica
de
San
Mamés.
En
Bus u ia,
el
ye no
de
D.
Gaspa
de
Bulucua,
D.
José
Eusebio
de
Chi apozu
y
U ia e
que
e a
hijo
de
D.
Manuel
de
Chi apozu
y
U iolabei ia
y
de
D.""
Ma ía
Juana
Bau is a
de
U ia e
y
Ap aiz,
he ede os
de
D.
José
de
Ap aiz
y
es au ado es
de
la
casa
de
Chi apozu,
debió
de
oma
pa e
con
su
sueg o,
según
los
documen os
que
amos
a
e isa ,
en
la
undación
en
1842
y
en
los
p ime os
abajos
de
la
áb ica
de
San
Mamés.
Pe o
no
he
is o
documen ación
e e en e
a
ella
de
es os
años,
apa e
de
la
ca a
de
la
Ca uja
de
Se illa
de
1844
que
mues a
el
espí i u
abie o
y
has a
de
colabo ación
dé
la
misma
y
que
en
pa e
asc ibimos
en
nues o
capí ulo
ela i o
a
los
ma e iales,
(1)
En
un
a ículo
i ulado
Cock ail
Donos ia a
y
publicado
en
«El
Pueblo
Vasco»
de
San
Sebas ián
de
5
de
Feb e o
de
1936,
el
pe iodis a
Gil
Ba é
(seudónimo
de
Gab iel
La i e),
señalaba
la
p ime a
época
dicha
y
apo aba
nume osos
da os
sob e
la
ab icación
de
Pasajes.
Con
pos e io idad
los
han
o denado
y
comple ado
G.
Oña
en
su
es udio
Las
po celanas
de
Pasajes,
en
la
mencionada
e is a
«A e
Español»,
1942;
y
el
Ma qués
de
Lozoya
en
su
lib o
ci ado.
48
ANGEL
DE
APRAIZ
en
el
que
hemos
dado
ambién
o as
no icias
que
sob e
es o
encon amos
en
los
documen os
de
Bus u ia
de
1847.
De
ese
año
47
hay
en
Bus u ia
un
documen o
en
el
que
se
a a
de
la
ap obación
de
es a u os
de
la
asociación
que
o man
« a ios
capi alis as
de
es e
país,
de
acue do
con
un
in eligen e
ex anje o»,
y
se
habla
de
la
«excelencia
de
la
ie a
de
sus
al ededo es».
El
in eligen e
ex anje o
debía
de
se
el
ancés
M.
Decan,
a
quien
según
ca a
de
Junio
del
mismo
año,
di igida
po
D.
Amb osio
de
O begozo
desde
Bilbao
a
D.
Manuel
San os
de
Ch i apozu,
se
espe aba
llegase
a
Bus u ia;
y
en
ese
año
i
gu a
en
o o
documen o
como
«Di ec o
acul a i o»,
según
ya
hemos
consignado.
También
en
las
e e encias
documen ales
que
hemos
hecho
ace ca
del
ma e ial,
se
menciona
a
un
Félix
Po el
que
a
p opósi o
del
mismo
esc ibía
en
ancés
desde
Espele e,
y
a
un
«Monsieu »
que
acaso
uese
el
p opio
Decan
a
quien
se
espe aba
en
Bus u ia,
com >
ambién
al
S .
San o
Domingo
y
a
los
demás
cuyos
nomb es
aho a
hemos
epe ido.
En
el
mismo
año
se
habla
en
los
documen os
de
la
«ex inguida
Sociedad»
de
Bulucua,
Hu ado
y
Cía.
que
hacían
al a e ía.
Pe o
en
3
de
Se iemb e
se
echa
o a
ca a
de
O begozo
al
mismo
D.
Manuel
S.
de
Chi apozu,
en
que
se
nomb a
a
los
Socios,
pa ece
que
de
la
nue a
Sociedad,
y
que
e an:
D,
Gaspa
de
Bulucua
y
su
ye no,
D,
Domingo
de
San o
Domingo,
D.
Ra ael
de
San o
Domingo,
D.
And és
de
Na diz,
D.
Domingo
de
Aba oa
y
Don
And és
de
U ia e
que
debía
de
se
hijo
de
D.
An onio
y
Doña
Ma ía
Juana
de
Ap aiz
y
po
an o
cuñado
de
D.
Manuel
San os,
como
po
o o
lado
el
hijo
de
D.
And és
llamado
D.
Hipóli o
casó
con
la
que
se ía
su
sob ina
segunda
D."
Benigna
de
Chi apozu
y
Bulucua
y
es os
ue on
pad es
de
D.*^
Concepción
de
U ia e
y
Chi apozu,
casada
con
el
Ingenie o
de
Caminos
D.
José
Clemen e
de
Ucelay,
allecido
cuando
esc ibo
es o,
y
pad es
a
su
ez
de
D.
José
Ma ía
de
Ucelay,
pin o
y
ac ual
p opie a io
de
la
casa;
i
gu ando
ambién
en
dicha
ca a
como
socio
un
M.
Ange
(?)
Decan;
además
de
los
que
man ienen
la
co espondencia,
Don
Amb osio
de
O begozo
y
D.
Manuel
San os
de
Chi apozu.
En
o a
ca a
del
mismo
al
mismo
de
12
de
Agos o
del
epO'
ido
año
47,
además
de
menciona
el
bó ax
como
an es
declamos,
se
hacen
p onós icos
elices
sob e
la
áb ica,
diciendo
que
alía
en onces
25.000
du os,
pe o
que
a
la
uel a
de
cua o
o
seis
meses
ald á
40.000.
También
dice
D.
Amb osio
en
esa
ca a,
que
LA
CERÁMICA
DE
BUSTURIA
( IZCAYA)
49
se
aleg a
de
que
«la
segunda
ho nada
con
ba niz
haya
salido
bien».
Y
ya
hemos
dicho
que
en
Diciemb e
del
mismo
año
M.
Decan
y
D.
Manuel
S.
Chi apozu
espe aban
p incipia
el
abajo
de
la
«media
po celana».
En
o a
ca a
desde
Bilbao
de
No iemb e
del
mismo
año,
de
O begozo
e
Hijos
y
de
Teodo o
de
Ma u i
a
los
S es.
Di ec
o es
de
la
Fáb ica,
se
plan ean
o os
p oblemas
de
la
manu
ac u a
y
se
dan
no icias
in e esan es
sob e
el
es ado
y
la
p epa ación
del
pais
en
es e
espec o.
Había
habido
en
Bus u ia
cues iones
con
los
ap endices
po
excesi as
p e ensiones
de
és os,
y
en
la
ca a
se
dice;
«Po
las
no icias
que
hemos
adqui
ido.
no
debe nos
p ome e nos
que
de
es a
San a
Casa
de
Mise
ico dia
puedan
p opo ciona se
los
doce
o
más
ap endices
que
ahí
se
necesi an»;
dando
como
mo i os
que
si
los
aún
no
dedi
cados
allí
a
o icios
son
demasiado
jó enes,
«de
los
dedicados
en
el
mismo
es ablecimien o
a
la
ab icación
de
loza,
no
c eemos
que
po
aho a
a e
de
desp ende se
su
jun a»
y
que
solamen e
les
pod ía
cede
cua o
o
seis,
«po
odo
lo
que
opinamos
debe
acudi se
sin
de ención
al
es ablecimien o
de
igual
na u aleza
en
Vi o ia,
supues o
que
ha
o ecido
an e io men e
jó enes
adecuados
y
con
la
ci cuns ancia
de
que
odos
o
algunos
de
ellos
end án
nociones
de
dibujo».
El
es ablecimien o
de
igual
na u
aleza
que
había
en onces
en
Vi o ia
e a
la
Casa
de
Piedad
o
Mise ico dia,
llamada
gene almen e
el
Hospicio,
gobe nado
po
la
Real
Jun a
Dipu ación
de
Pob es,
y
según
sus
ac as
y
cuen as
de
al ededo
de
1847,
que
he
podido
examina
g acias
a
la
amabi
lidad
de
su
ac ual
capellán
D.
Román
Ma ínez
de
San
Vicen e,
no
exis ía
allí
ab icación
de
ce ámica
como
hubie a
podido
sospecha se
po
los
da os
p eceden es,
aunque
si
maes os
y
p ác icas
de
o as
manu ac u as
de
hilados,
ejidos,
man as
y
elas,
y
la
Jun a
o ecía
ap endices,
como
en
el
documen o
de
Bus u ia
se
menciona,
pa a
coloca
a
sus
expósi os
y
demás
acogidos,
en
di e sos
o icios.
En
el
Hospicio
había
maes o
de
ins ucción
p ima ia,
pe o
alumnos
del
mismo
asis ían
pa a
ap ende
música
y
dibujo
a
la
Academia
de
Bellas
A es
o
Escuela
de
Dibujo
de
Vi o ia,
undada
allí
po
la
Sociedad
Bascongada
de
Amigos
del
País
y
es au ada
a
pa i
de
1818,
ecibiendo
p emios
en
ella;
y
es a
p epa ación
es
a
la
que
sin
duda
se
alude
en
la
ca a
mencionada
y
la
que
es
posible
u ie a
su
ascendencia
en
la
ab icación
a ís ica
de
Bus u ia.
56
ANGEL
DE
APRAIZ
ocha ada
que
puede
obse a se
ambién
en
la
sope a.
Es as
o mas
ocha adas
se
usa on
mucho
en
la
época
omán ica,
siendo
así
las
de
la
p ime a
época
de
la
Ca uja
o
sea
desde
su
undación
en
1841,
según
me
comunicó
el
S .
Se a
Pickman,
como
ambién
que
aún
se
ab ican
así
en
ella.
Las
o mas
de
los
pla os
de
14
lados
de
es e
o og abado
y
del
an e io
pa ecen
esponde
a
la
misma
moda,
e
igual
gus o
se
indica
ambién
en
los
14
espacios
que
limi an
las
ayas
en
el
pla o
edondo
del
Fo .
6,
como
ambién
esponden
a
esa
modalidad
de
líneas
angu
la es
la
o ma
y
la
deco ación
del
pla o
de
nues o
o og abado
siguien e.
Fo .
9.
Lo e
del
Museo
A queológico
de
Bilbao.
Además
del
pla o
a
que
acabamos
de
e e i nos,
igu a
aquí
una
bandeja
o alada
de
las
que
e emos
ambién
o as
de
Bus u ia,
lle ando
és a
deco ación
pálida
y
e dosa,
que
en
el
bo de
adop a
unas
o mas
de
abanicos
ecuen es
ambién
en
las
a cas
ascas.
También
es
pálida
y
de
colo
e doso
la
deco ación
de
las
es an es
piezas
de
es e
o og abado
y
que
mon adas
una
sob e
o a
componen
una
ma iposa
o
lampa illa
que
si e
pa a
calen a
la
e e a
o
ecipien e,
igualmen e
con enidos
en
nues a
o o
g a ía.
La
pieza
lle a
el
sello
de
China
opaca
al
que
aludi emos
en
el
Fo .
12.
De
es e
obje o
me
esc ibió
el
S .
Se a
Pickman
que
es
comple amen e
igual
a
los
que
se
ab ican
en
la
Ca uja
y
segu amen e
copiado
de
un
modelo
inglés;
como
el
S .
Sánchez
Can ón
nos
hablaba
de
las
lampa illas
en
o ma
de
cas illo
que
ab ica
Sa gadelos
en e
1835
y
1842.
Fo .
10.
Sope a
p opiedad
del
S .
Lande a,
que
aunque
se
pa ece
en
la
o ma
a
la
an es
is a
y
ambién
a
la
de
Pasajes
de
la
Lamina
I
de
Oña,
di ie e
de
aquélla
no
sólo
en
la
moldu ación,
sino
en
el
amaño,
mayo
en
la
de
aho a
que
mide
en
la
línea
máxima
de
su
boca
23
cms.
En
ella
apa ece
uno
de
los
paisajes
o
is as
que
obse amos
se
epi e
en
piezas
di e sas
de
nues os
Fo s.
13
y
14
y
aun
en
el
15
y
en
o as
que
no
ep oducimos,
po
más
que
los
dibujos
de
es a
clase
de
is as
e an
en
Bus u ia
a iados.
Pa ecen
p ocede
ambién
de
planchas
inglesas,
como
lo
se ían
algunas
de
las
planchas
conse adas
en
el
A queológico
Nacional,
cual
la
que
ep oduce
Lozoya
en
la
Fig.
152
del
omo
V
de
su
ob a
ci ada;
y
las
planchas
inglesas
debie on
de
p oduci
muchas
de
las
deco aciones
de
las
áb icas
de
Ca agena
y
Ca uja,
según
los
da os
que
hemos
consignado
en
el
capí ulo
LA
CERÁMICA
DE
BUSTURIA
( IZCAYA)
57
de
His o ia
como
debidos
al
S ,
Se a
Pickmam,
a i mando
la
g an
analogía
en e
esas
is as
y
las
de
Bus u ia.
El
bello
dibujo
de
ides
de
nues a
sope a
se
epi e
en
los
obje os
de
los
Fo s.
12
y
13
y
en
uno
del
14,
como
el
de
ides
y
el
de
la
is a
en
una
bandeja
que
poseía
el
S .
A ie a,
cu a
de
Na a niz
(1),
no
dejando
de
eco da
aquél
a
o os
de
Sa gadelos,
pa icula men e
en
las
Láminas
IV,
VI
y
VII
de
Can ón,
y
en
las
34,
35
y
41
de
Filguei a
que
hace
des aca
su
ca ác e
«isabelino»,
pe o
es
más
os en oso
el
de
la
pieza
de
Bus u ia.
Es a
lle a
debajo,
en
neg o
como
oda
su
deco ación,
la
ma ca
que
ep oducimos
en
nues o
Fo .
11.
«Bus u ia
'
Vizcaya
-
Media
Po celana»,
que
es
la
misma
que
i
gu a
en
el
do so
de
la
bandeja
de
nues o
Fo ,
12,
p opiedad
del
que
es o
esc ibe.
La
es ampación
es
ambién
en
neg o
y
i
me,
aunque
lo
pa ece
menos
en
algunas
pa es
po
los
b illos
que
ecogió
mi
o og aíía.
Las
dimensiones
de
es a
uen e
son
de
28
po
22
cms.
,
meno es
que
las
de
o as
uen es
o
bandejas
que
hemos
is o
y
que
e emos,
incluso
las
más
pequeñas
de
és as
y
con
la
deco ación
de
la
del
Fo .
14,
que
miden
32,5
po
25,5
unas,
y
30,5
po
23,5
o as,
lo
que
mues a
que
se
a iaban
los
amaños
aun
empleando
la
misma
deco
ación.
En
la
de
es a
bandeja
apa ece
un
ipo
nue o
de
is a
de
uinas
omán icas,
que
se
epe i á
en
la
e e a
del
Fo .
16.
O a
uen e
ocha ada
posee
el
S .
Lande a
que
lle a
en
el
cen o
el
paisaje
del
Fo .
10
y
la
cene a
de
chinos,
quioscos
y
o as
ep esen aciones
de
ese
ipo
y,
acaso
en
elación
ellas,
iene
al
do so
un
sello
igual
al
del
Fo .
11
y
de
es a
bandeja,
pe o
en
el
que
las
le as
dicen
«Bus u ia
-
Vizcaya
-
China
Opaca»,
como
la
lampa illa
del
Fo .
9.
Fo .
13.
Lo e
p opiedad
de
D.
Edua do
de
Lande a,
La
ca e e a
con
su
apa
mide
17,5
cms,
de
al u a.
Todo
el
lo e
lle a
la
deco ación
de
ides
y
la
ca e e a
y
la
ja a
la
is a
del
Fo .
10.
Apa ece
aquí
una
jabone a
di e en e
de
o as
que
se
hacían
ambién
en
Bus u ia.
Ninguna
pieza
de
es e
lo e
iene
ma ca
de
la
áb ica.
Fo .
14.
Lo e
de
la
colección
de
D.
Ramón
de
la
So a
y
(1)
Se
ep oduce
en
la
pág.
44.
Fig.
14,
de
un
a ículo
po
D.
José
Miguel
de
Ba andia án
del
lib o
del
V
Cong eso
de
Es udios
Vascos
que
al
p incipio
ci amos,
pe o
sólo
se
dice
allí
de
es a
deco ación
que
no
e ela
ca ác e
local.
También
i
gu an
en
ese
g abado
unas
i
gu as
que
menciona emos.
58
ANGEL
DE
APRAIZ
Abu o.
En
él
emos
po
p ime a
ez
esa
o la
de
osas
sob e
un
en ec uzado
de
líneas
en
la
bandeja
a
que
hemos
aludido
al
a a
del
Fo .
12
y
que
es
muy
bella,
con
b illo
semejan e
al
de
las
piezas
de
Sa gadelos
y
Ca agena
que
acaso
al a
en
o as
de
Bus u ia
po
es a
más
usadas.
También
posee
una
bandeja
con
esas
osas
el
S .
Lande a,
la
cual
lle a
al
do so
la
ma ca
cono
cida
de
la
Media
Po celana.
Apa ecen
igualmen e
en
es e
o o
g abado
una
ja a
con
deco ación
de
líneas
semejan e
a
las
que
an es
hemos
is o;
o o
obje o
de
uso
común
como
el
que
ano é
ambién
en
una
colección
de
D.
En ique
Achabal
en
Munguía,
con
is as
como
la
de
la
bandeja
y
bo de
de
ides;
y
o o
pequeño,
edondo
y
plano
que
pa ece
una
caja
de
pol os,
seme
jan e
a
o a
que
exhibió
como
de
Bus u ia
en
una
Exposición
celeb ada
hacia
1930
en
Las
A enas
D.
Alejand o
de
la
So a,
aunque
és a
es aba
deco ada
con
l
o ecillas
azules,
ondo
ma ón
y
bo de
neg o,
mien as
que
la
de
su
he mano
que
conside amos
aho a,
es
en
blanco
con
asun os
como
los
de
sociedad
a cádica
que
e emos
en
el
Fo .
17.
Fo ,
15.
Lo e
p opiedad
de
D.
Edua do
de
Lande a.
Vemos
en
él
nue as
o mas
y
deco aciones.
Así
en
la
uen e
o
jo aina
de
bo de
muy
le an ado
y
que
os en a
en
la
pa e
ex e io
de
él
una
is a.
O a
o ma
nue a
es
la
del
pla illo
del
p ime
é mino,
designado
en
Bilbao
como
«la
espa ague a»,
pues
e ec i amen e
sus
es ías
pa ecen
adecuadas
pa a
ese
uso,
y
que
es
muy
análóga
a
la
pieza
in e io
de
la
Lámina
VI
de
Can ón,
a
la
que
és e
llama
«acei une o»,
pues
no
iene
es ías;
pe o
en
lo
demás
la
o ma
y
el
es ilo
de
la
deco ación,
que
en
esa
pieza
de
Sa gadelos
lle a
una
is a
de
La
Co uña,
acusan
mucho
la
coincidencia
de
época
y
de
gus o.
En
el
Museo
de
Bilbao
y
su
colección
de
Bus u ia
hay
o as
dos
espa ague as
con
las
hojas
y
lo ecí as
en
azul
de
nues os
Fo s.
6,
18,
19
y
20.
Los
pla os
del
ondo
de
nues o
o og abado
epi en
en
sus
bo des
el
dibujo
de
las
ides,
pe o
en
el
cen o
nos
mues an
o as
nue as
is as.
Y
es
especial
men e
cu ioso
el
si uado
en e
los
o os
dos,
que
lle a
la
leyenda:
«Bo ica
del
D .
Pé ez
Mínguez
-
Calle
de
San iago
-
Núme os
15,
17
y
27
-
Valladolid»,
y
una
alego ía
en
el
cen o
que
pa ece
ep esen a
a
la
Fa macia
que
ilumina
a
Venus
isi ada
po
Me cu io:
no
iene
sello
de
ab icación,
pe o
no
hace
al a
pa a
que
po
compa ación
podamos
c ee
que
es
de
Bus u ia.
O os
pla os
semejan es
a
és os
posee
el
S .
Lande a,
con
la
la
ce ámica
de
bus u ia
(Vizcaya)
59
pa icula idad
de
es a
es ampados
en
in a
azul,
mien as
que
los
de
que
hemos
hablado
y
los
que
aho a
indica emos
lo
es án
en
neg o.
Así
uno
con
is a
de
un
palacio
con
cúpulas
bulbosas,
en e
agua,
una
góndola
y
dos
baila ines
de
ipo
i aliano
con
un
músico
y
un
pe o.
O o
pla o
p esen a
dos
pa ejas
de
muje es
cogiendo
l
o es
o
u os
y
debajo
un
í ulo
bo oso,
pe o
que
es á
en
cas ellano,
pues
se
lee
cla amen e
al
p incipio
de
él
«Las...»;
es e
pla o
es
el
que
hemos
indicado
al
habla
del
Fo .
3
po
lle a
la
ma ca
en
seco
«Bus u ia
-
en
-
Vizcaya»
y
po
ella
y
po
su
deco ación
acaso
co esponda
a
ab icación
más
an igua.
Fo .
16.
Debían
de
pe enece
es as
piezas
a
la
colección
de
D.
Ramón
de
la
So a
y
Abu o.
La
e e a
de
la
de echa
llé ala
is a
que
ya
conocemos;
el
ecipien e
que
es á
a
su
lado
o a
nue a;
la
de
la
aza
que
le
sigue
debe
de
se
de
las
ya
indicadas;
y
el
candele o,
que
es
o a
o ma
nue a,
iene
la
deco ación
de
semicí culos
o
abanicos
que
obse ábamos
en
el
Fo .
9
y
que
aho a
me
ecue da
la
de
una
ponche a
y
un
bol
de
pisa
inglesa
de
la
manu ac u a
de
E u ia,
que
i
en
el
Museo
de
Ped albes
de
Ba celona.
Las
dos
piezas
que
p ime o
hemos
mencionado
de
es e
o og abado,
pa ecen
lle a
al
pie
el
mismo
mo i o
de
deco'
ación
que
señalábamos
en
el
asa
y
en
el
in e io
del
Fo .
3,
y
que
es
como
de
unas
lises,
isibles
especialmen e
en
el
pla o
que
a
con inuación
p esen amos
en
nues o
Fo .
17.
Piezas
de
D.
Edua do
de
Lande a.
La
jica a
y
la
hue e a,
de
las
que
el
S .
Lande a
posee
ambién
o os
ejempla es,
ca ecen
de
ma ca,
pe o
hay
en
ellas
o las
semejan es
a
la
de
las
lises
del
pla o.
En
es as
piezas
apa ecen
nue as
is as,
y
en
las
pequeñas
asun os
a cádicos
que
hemos
indicado
al
a a
del
Fo .
14.
Las
jica as
ienen
6
cms.
de
al u a
y
6,5
de
diáme o
en
su
boca;
y
las
hue e as
6,5
y
4,5
espec i amen e.
Fo .
18.
Es e
lo e,
de
D.
Edua do
de
Lande a,
nos
p esen a,
con
nue as
o mas,
un
sis ema
ambién
nue o
de
deco ación
que
en
pa e
se
epi e
en
los
dos
o og abados
siguien es.
Pe o
la
ja a,
de
33
cms.
de
al u a
máxima,
y
segu amen e
de
la
misma
ho nada
que
la
ja a
o a
del
Museo
de
Bilbao
ep oducida
po
el
S .
A iñano
en
la
pág.
103
del
lib o
del
Cong eso
de
Es udios
Vascos
ci ado,
mues a
en
sus
es ampaciones
azules
de
mo i os
de i ados
de
los
chinescos,
ese
azul
co ido
que
se
epi e
en
o as
piezas
de
Bus u ia.
D.
Ped o
M.
de
A iñano,
an
compe
en e
en
écnica
ce ámica,
me
decía
que
ese
azul
ul ama ,
que
60
ANGEL
DE
APRAIZ
se
ob iene
con
os a o
de
cobal o,
aspasa
el
dibujo
y
se
co e
al
coce
demasiado
en
el
ho no;
pe o
sabido
es
que
los
mismos
chinos
han
sabido
con e i
una
alla
de
la
ab icación,
como
debió
de
se lo
el
c aquelée,
en
un
modo
de
a ia
la
deco ación;
y
el
S .
Sánchez
Can ón,
al
habla
de
la
«china
opaca»
de
la
e ce a
época
de
Sa gadelos
con empo ánea
de
es a
de
Bus u ia,
dice
(pág.
25
de
su
ob a)
con
palab as
que
ya
hemos
copiado
más
ex ensamen e,
pe o
que
aquí
ienen
su
aplicación,
que
una
modalidad
de
su
deco ación
eside
en
que
el
colo
«no
se
con
c e a
a
eñi
los
azos
del
dibujo
y
las
zonas
que
aquéllos
delimi an,
sino
que
imp egna
los
ondos
di uminado.
Lo
que
se
pie de
en
p ecisión
se
gana
en
sua idad;
y
al
ca ga se
de
colo
el
mo i o
deco a i o,
su
exceso
se
ex iende,
dando
la
imp esión
de
una
in a
co ida.
El
e ec o,
chocan e
pa a
muchos,
que
conside an
los
ejempla es
así
ado nados
como
allas,
es ímanlo
delicioso
los
apasionados
po
el
colo ...».
La
ja a
lle a
el
sello
«Bus u ia
-
Vizcaya
-
China
Opaca»,
como
o os
obje os
de
igual
azul
co ido.
De
ellos
posee
el
S .
Lande a
o a
ja a
más
baja,
y
o as
iguales
pe o
con
di e en e
deco ado;
y
ja as
semejan es
con
azul
undido
hay
en
las
láms.
31
y
45
del
lib o
de
Filguei a
sob e
Sa gadelos.
Las
o as
dos
piezas
de
es e
o o
g abado,
o ecen
con
mayo
ni idez
de
dibujo
las
hojas
y
l
o e-
ei as
en
azul
que
hemos
is o
en
la
aza
del
Fo .
6
y
que
e emos
en
ejempla es
de
los
19
y
20.
La
una
es
una
jabone a
de
o ma
ala gada
y
ha emos
no a
que
en
o a
jabone a
de
Sa gadelos,
ep oducida
en
la
láin.
39
del
S .
Filguei a,
i
gu an
hojas
y
l
o eci as
semejan es
con
lige o
undido.
Y
la
o a
un
u e o
o
l
o e o,
calado
como
el
de
la
lám.
42
de
Filguei a
y
muy
bello,
que
como
la
an e io
no
iene
ma ca,
pe o
a
la
au en icidad
de
su
p ocedencia
de
Bus u ia
y
a
la
del
pla o
del
Fo .
17
se
e e ía
especialmen e
el
ce i icado
que
las
nie as
del
undado
de
la
Fáb ica
de
San
Mamés
die on
al
S .
Lande a
y
al
que
nos
e e imos
en
el
capí ulo
de
His o ia.
Fo .
19.
Fuen e
p opiedad
del
S .
Lande a.
Sus
dimensiones
son
de
36,5
po
27,5
cms.
También
posee
el
S .
Lande a
o a
igual
pe o
pe ec amen e
ocha ada
en
líneas
ec as.
Puede
aquí
ap ecia se
cla amen e
esa
deco ación
de
hojas
y
l
o eci as
azules,
que
se
e
del
mismo
modo
en
la
salse a
de
nues o
Fo .
20.
O o
lo e
del
Fluseo
A queológico
y
E nog á ico
de
Bilbao.
Esa
salse a
es
muy
análoga
en
la
o ma
a
la
de
Sa gadelos
LA
CERÁMICA
DE
BUSTURIA
(VIZCAYA)
61
de
la
Lámina
VI
de
Can ón.
El
bus o,
de
33
cms.
de
al u a,
ep esen a
a
S.
S.
el
Papa
Pío
IX
y
a
él
debía
de
e e i se
el
S .
A iñano
al
deci
que
la
áb ica
de
Bus u ia
cul i aba
«los
abajos
he edados
de
la
áb ica
de
Alco a.
en
es a uas
hechas
en
blanco,
eco dando
los
amosos
e a os
del
Conde
de
A anda»,
aunque
cla o
es á
que
como
Pío
IX
ocupó
la
cá ed a
pon i icia
desde
1846
has a
1878,
a
es a
época
iene
que
pe enece
el
bus o
y
no
a
o a
an e io .
La
aza
de
ca é
y
su
pla illo
de
es e
o og a
bado,
ienen
ado nos
e de
y
o o
y
como
su
p ocedencia
de
Bus u ia
pa ece
asegu ada
po
se
la
colección
del
Museo
de
Bilbao
dona i o
de
la
S a.
Viuda
de
Chi apozu,
ello
nos
da
más
base
pa a
c ee
en
igual
au en icidad
de
las
piezas
del
Fo .
21
que
ienen
ado nos
de
l
o es
análogos,
y
aún
de
la
bandeja
del
Fo .
23,
pues
en
és a,
como
en
las
piezas
del
Museo,
se
dan
los
oques
e des
y
las
l
o es
de
un
ojo
ambién
algo
co ido.
Fo .
21,
C eo
que
es e
lo e
pe enecía
a
D.
Ramón
de
la
So a
y
Abu o.
En
él,
además
de
los
pla os
con
bo des
de
mo i os
que
ya
conocemos
como
de
Bus u ia
y
con
is as
de
las
que
una
po
lo
menos
pa ece
nue a,
es á
la
ca e e a
con
iniciales
F.
B.
y
deco ada
con
un
a
modo
de
jaspeado
hecho
con
lineas
de
o o,
del
que
no
eco damos
o a
co espondencia
en
Bus u ia.
Pe o
Camps
des aca
que
en
la
úl ima
época
de
los
alle es
de
la
Moncloa
es
ca ac e ís ica
la
deco ación
de
jaspea
dos
y
de
bo du as
do adas;
Can ón
señala
con
palab as
que
ep oducíamos
en
el
capí ulo
de
His o ia
la
in e ención
del
jaspeado
en
la
e ce a
época
de
Sa gailelos
(aunque
lo
encon
amos
muy
di e en e
en
el
pla o
de
la
lám.
IV
en
colo
de
Filguei a),
y
en
es as
dos
manu ac u as
y
en
Pasajes,
cuyas
ab i
caciones
coincidie on
con
la
de
Bus u ia,
se
echa
de
e
cada
ez
más
la
a ición
a
des aca
el
alo
de
la
po celana
con
los
ondos
blancos,
que
ambién
iban
eniendo
en
Bus u ia
mayo
impo ancia.
Fo .
22.
Así
se
ap ecia
en
las
piezas
de
es e
o og abado,
de
igual
colección
que
las
del
an e io
y
que
ecue dan
las
ajillas
de
po celana
de
la
Moncloa
que
ep oduce
Lozoya
en
sus
i
gs.
149
y
150.
La
c eencia
de
que
las
que
ecogemos
aquí
se
ab ica on
en
Bus u ia,
se
con i ma
con
los
da os
que
allegamos
al
a a
del
Fo ,
20,
pues
la
aza
y
el
pla illo
son
iguales
a
los
del
Museo.
También
de
Pasajes
podemos
e ,
en
las
láminas
62
ANGEL
DE
APRAIZ
publicadas
po
Oña,
sob e
ondo
blanco
deco aciones
de
o o,
y
las
de
l
o es
polic omadas,
que
se
mues an
sob e
odo
en
Bus u ia
en
la
g an
bandeja
de
nues o
Fo .
23.
P opiedad
de
D.
Edua do
de
Lande a
y
de
amaño
de
37
po
28
cms.,
casi
igual
en
es e
espec o
a
o a
del
mismo
p opie a io,
de
las
deco adas
median e
es ampación.
Es a
pe e
nece
a
la
clase
de
loza
pin ada,
con
hojas
y
l
o es
e des
y
ojas,
y
po
su
belleza
y
la
i acidad
de
sus
colo idos,
acaso
no
es i
mada
po
las
gen es
cul as
en
la
época
de
su
ab icación,
c eo
puede
aplica se
a
ella
cuan o
dice
Sánchez
Can ón
en
el
úl imo
capí ulo
de
su
lib o,
bajo
la
úb ica
La
loza
pin ada
de
Sa Ací
delos;
como
en
una
lámina
al
i
n
de
aquél
en
que
se
ep oducen
a ias
de
sus
piezas,
la
del
cen o
gua da
bas an e
analogía
con
és a,
y
ambién
la
ienen
las
ob as
de
la
e ce a
época
de
Sa ga-
delos
de
la
lám.
23
de
Filguei a.
La
p ocedencia
de
Bus u ia
de
la
que
a amos,
pa ece
a i ma se
con
lo
que
hemos
dicho
al
a a
de
los
Fo s.
20
y
22.
Además
el
empleo
de
muje es,
llamadas
«pincelis as»,
en
la
labo
de
iluminación
lo al
de
esas
piezas
de
la
úl ima
época
de
Sa gadelos
según
los
da os
que
apo a
Can ón
en
sus
págs.
29
a
31,
encuen a
pe ec a
co espondencia
en
Bus u ia
con
la
i
gu a
que
nos
han
dado
como
de
la
úl ima
ob e a
de
San
Mamés
de
Bus u ia,
la
que
ce a á
así
nues o
abajo,
con
el
Fo .
24,
que
ep oduce
la
o og a ía
de
esa
simpá ica
iejeci a,
cuyos
nomb e
y
ci cuns ancias
consignábamos
ya
al
i
nal
del
an e io
capí ulo
sob e
Vicisi udes
de
la
Fáb ica
de
San
Mamés.
Pienso
que
la
p eceden e
elación
puede
se i
de
índice
de
los
p incipales
ipos
de
la
ce ámica
de
Bus u ia,
al
como
los
he
hallado
en
sus
colecciones
más
nu idas
y
en
las
que
po
mo i os
pe sonales
y
de
p oximidad,
he
enido
mayo
acilidad
pa a
el
acceso
y
la
ob ención
de
o og a ías.
Es as
colecciones
han
sido
p edominan emen e
las
de
D.
Edua do
de
Lande a,
D.
Ramón
de
la
So a
y
Abu o
y
la
del
Museo
A queológico
y
E nog á ico
de
Bilbao,
con
las
que
puede
o ma se
una
idea
comple a
de
aquella
ab icación.
No
he
enume ado
al
de alle
odas
las
piezas
de
cada
una
y
en
cambio
cuando
me
ha
pa ecido
con enien e
pa a
la
LA
CERÁMICA
DE
BUSTURIA
( IZCAYA)
63
mejo
in o mación,
he
ci ado
colecciones
c}ue
he
is o,
pe o
no
o og a iado:
así
la
p incipal
la
que
poseía
D.
En ique
Achabal
en
Munguía,
que
cons aba
de
unas
ein a
ob as,
en e
las
cuales
de
lo
aún
no
mencionado
se
pudie an
des aca
una
uen e
honda
y
una
bandeji a
o alada
con
el
bo de
de
ides
y
ambas
en
azul,
como
un
u e o
semejan e
al
de
nues o
Fo .
18
has a
en
la
deco ación
de
l
o eci as
azules
pe o
no
calado,
y
una
compo e a;
la
colección
que
c eo
ya
diseminada
del
S .
A oi a,
pá oco
de
Na a niz,
en
la
que
había
o a
uen e
g ande
con
lo eci as
azules;
las
piezas
exis en es
en
la
casa
de
Chi apozu,
aunque
sus
dueños
han
sido
muy
gene osos
pa a
dona las
a
las
colecciones
donde
más
pudie an
luci se;
asi
como
he
mencionado
ob as
de
p opiedad
de
D.
Alejand o
de
la
So a.
He
enido
ambién
no icia
de
que
el
S .
Basan a
poseía
en
Guecho
dieciocho
o
ein e
piezas;
de
que
D.
José
Landecho
enía
o as
en
su
casa
de
Vildosola:
como
de
que
las
había
ambién
en
Lequei io;
y
es
indudable
que
en
casas
pa icula es
y
en
si ios
apa ados
debe
de
habe
aún
p oduc os
de
Bus u ia,
que
no
es
muy
ecuen e
se
hallen
en
las
iendas
de
an igüedades,
como
ampoco
c eo
que
sea
p obable
ningún
hallazgo
que
haga
a ia
las
líneas
esenciales
de
cuan o
enemos
dicho.
Respec o
a
la
c onología
de
la
ce ámica
de
Bus u ia,
hab á
quien
eche
de
menos
que
en
es e
abajo
no
se
es ablezca
de
esas
piezas
una
clasi icación
en
épocas
delimi adas,
como
ha
solido
hace se
en
los
es udios
ace ca
de
o as
manu ac u as.
En
és as
la
ab icación
había
du ado
muchos
más
años,
dándose
en
ella
a
eces
in e upciones
comple as,
con
a iaciones
de
écnica
que
se ían
pa a
ca ac e iza
un
pe íodo.
Mien as
que
en
Bus u ia
la
áb ica
conocida
pa ece
que
no
abaja
más
de
ein e
años,
du an e
los
cuales
y
quizá
con
algo
de
e aso,
in en a
an as
écnicas
que
sólo
cuando
po
los
da os
documen ales
(que
son
ambién
mucho
más
a os
que
los
de
o as
ce ámicas)
puede
conoce se
el
comienzo
de
alguna
de
aquéllas,
disponemos
de
undamen o
pa a
asigna
a
de e minadas
piezas
una
da a,
an es
de
la
cual
no
pudie on
se
hechas,
aunque
sí
después.
Y
con
esas
no icias
y
las
demás
que
he
consignado
de
la
ab icación
de
Bus u ia,
así
como
de
las
concomi ancias
con
o as
manu ac
u as,
ya
pudié amos
o ma nos,
aunque
con
ese as,
un
cuad o
de
aquélla
bas an e
comple o.
Una
p ime a
época
de
la
ce ámica
de
Bus u ia
es
la
que
64
ANGEL
DE
APRAIZ
hemos
de
ene
como
su
p ehis o ia,
po
ca ece
sob e
ella
de
documen os
esc i os,
y
así
llega
has a
1842:
a
és a
pe enece
el
on al
del
al a
que
hemos
examinado
y
acaso
algunas
de
las
piezas
que
i
gu an
en
nues os
p ime os
o og abados,
mezcladas
con
o as
pos e io es
como
c eo
lo
son
las
del
Fo .
4;
pues
no
me
a e e ía
a
asegu a
que
ninguna
de
ellas
sea
de
los
iempos
de
Ca los
IV
y
me
pa ece
más
e osímil
que
odas
o
casi
odas
sean
de
la
Epoca
de
la
Sociedad
Bulucua
(1842-47),
a
la
que
pa ece
que
ampoco
deben
de co esponde
los
obje os
con
ado nos
ococó,
ni
los
más
i
nos
con enidos
en
los
o og abados
has a
el
núm.
9,
pe o
sí
los
demás
de
és os.
Epoca
de
la
nue a
Sociedad
(1847-1855).
Comienza
con
la
elabo ación
de
la
media
po celana,
y
así
con
nues o
Fo .
9,
y
a
ella
deben
de
pe enece
la
mayo
pa e
de
los
p oduc os
que
ep esen an
nues os
o og abados
has a
el
20.
En
esa
época
se
,
ealiza
o a
nue a
ampliación
de
la
Sociedad
en
1849,
y
acaso
j
a
ese
pe íodo
deban
asigna se
los
obje os
más
e inados.
jVunque
'
el
esul ado
económico
no
espondie a
a
esos
es ue zos,
po
lo
•
que
en
1852
piensan
los
p opie a ios
en
a enda
la
áb ica,
|
p oyec o
cuya
ealización
inicia
la
j
Ul ima
época.
Desde
1855
en
que
la
a ienda
Agüe os,
y
j
luego
la
di ige
Ma u i,
uno
d
los
socios
an iguos.
Y
aunque
el
es imonio
de
las
nie as
del
undado
i
ja
en
1862
el
cese
de
la
;
áb ica,
hemos
is o
ambién
en
el
capí ulo
de
sus
Vicisi udes
cómo
en
1867
oda ía
en
un
molino
de
Mu ue a,
p opiedad
de
los
Chi apozu,
se
molían
«ba nices
y
ie as
pa a
la
ab icación
;
de
loza».
A
es a
úl ima
época
deben
de
pe enece
algunas
de
las
i
piezas
de
nues o
Fo .
20,
señaladamen e
la
aza
y
pla illo
que
indican
una
elación
con
la
bandeja
del
Fo .
23
y
con
la
labo
de
pincel,
que
debió
de
desa olla se
en
el.pe íodo
inal.
También
en
és e
debie on
de
in en a se
nue as
écnicas
como
las
que
apa ecen
en
los
Fo s
21
y
22,
y
acaso
las
de
nues o
Fo .
4
que
han
podido
pa ece
mucho
más
an iguas
po
sus
o mas
ococó,
pe o
que
nos
inclinamos
a
c ee
pe enecen
a
la
época
de
es au-
j
ación
de
esas
o mas
en
el
es ilo
isabelino.
Con
lo
que
damos
i
n
a
nues o
es udio
sob e
la
ce ámica
de
'
Bus u ia,
lleno
sin
duda
de
de iciencias
que
hay
que
a ibui
en
g an
pa e
a
las
del
au o ,
pe o
ambién
en
mucho
a
las
i
LA
CERÁMICA
DE
BUSTURIA
( IZCAYA)
65
ci cuns ancias
de
ausencia
en
que
he
enido
que
ope a
y
al
gene al
desconocimien o
einan e
sob e
el
asun o
y
el
ma e ial
que
comp ende,
y
del
que
son
an
escasas
las
colecciones
que
exis en.
Ello
da,
sin
emba go,
un
especial
in e és
a
lo
que
hemos
podido
ecoge
de
ejempla es
y
de
da os,
que
si
yo
no
publica a
aho a
es
di ícil
pudie an
euni se
más
adelan e
en
un
conjun o,
cuya
o mación
he
de
ag adece
sob e
odo
a
quienes
me
han
p opo -
cionado
el
hace la.
De
es e
modo
con ibuímos
a
la
o mación
del
pano ama
de
la
ce ámica
española
del
siglo
xix,
que
han
deseado
y
a ado
de
comple a
más
compe en es
au o es,
que
no
echaban
de
menos
en e
las
que
al aban,
po
se
an
desco
nocida,
la
ab icación
que
aho a
p esen amos.
Es
sin
duda
modes a
y
sin
g andes
o iginalidad
ni
di usión.
Pe o
si
po
mo i os
ín imos
ha
sido
pa a
mi
g a o
su
es udio,
c eo
que
la
a iedad
de
sus
in en os
en
el
escaso
iempo
en
que
se
desa olla
y
del
que
desea íamos
e
la
ampliación
con
nue os
da os
de
o os
in es igado es,
cons i uye
un
exponen e
del
es ue zo
y
la
comp ensión
de
mi
país
en
el
campo
es é ico,
du an e
una
época
en
la
que
se
incubaban
an as
de
las
ealizaciones
que,
con
homb es
cuyos
apellidos
ei e an
los
que
se
mencionan
en
es as
páginas,
ha
p ac icado
después
en
el
común
p o echo.
Angel
de
Ap aiz
F(>
14
Fo .
16
bo .
17
Fo .
18
i
Ü
5^?
•«Muy
Sí^^-S: