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La cerámica de Busturia (Vizcaya)

Apraiz y Buesa, Angel de

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LA CERAMICA DE BUSTURIA (VIZCAYA) Mo i os amilia es de a ec o y elación con D. Edua do de Lande a que ha log ado euni en su casa de Bilbao la colección más nu ida de es a ce ámica; con los S es. de Ucelay, he ede os de los ab ican es y que poseen ambién piezas y documen ación en su casa Chi apozu de Bus u ia; y aun el se Bus u ia la cuna de mi apellido y donde i ie on odos mis ascendien es en el mismo has a el siglo xix, me mo ie on hace más de ein e años a inicia unas in es igaciones ace ca del ema que da í ulo a es e abajo. Po en onces D. Ped o M. de A iñano, an écnico en la ma e ia, dió una con e encia sob e «Las a es indus iales en el País Vasco», en el Cong eso de Es udios Vascos celeb ado en Ve ga a en 1930, donde después de habla de los Talle es de Na a a y especialmen e de «La Tala e a» de Pamplona, se con enía la p ime a alusión de in e és a ís ico a la ce ámica de Bus u ia que se haya imp eso (1), con es as palab as: «Al mismo iempo que es as áb icas locales de p oduc os ela i amen e modes os, se es ablece la áb ica de Bus u ia, donde se p e ende hace piezas del mayo in e és écnico y a ís ico. De la docu men ación ecogida po los he ede os de sus an iguos p opie a ios, pa ece se que es a áb ica comienza a abaja poco an es de la mue e de Fe nando VII y e mina hacia 1855; pe o se encuen an ejempla es que indiscu iblemen e pe enecen a su ab icación y que es án abajados y deco ados con elemen os que sólo pudie on hace se en los úl imos iempos de Ca los IV, y. po lo an o, pa ece se que la áb ica debió empeza a abaja en una época an e io . En ella se hacían odos los géne os que (1) «EuskO'Ikaskun za. Sociedad de Es udios Vascos. V Cong eso de Es udios Vascos. Recopilación de los abajos de dicho Cong eso, celeb ado en Ve ga a del 31 de Agos o al 8 de Sep iemb e de 1930, ace ca de emas de A e Popula Vasco. Publicación de la Sociedad. San Sebas ián. Nue a Edi o ial, S. A., 1934», págs. 101 a 105. 26 ANGEL DE APRAIZ es aban de moda en Eu opa en aquellos días: las deco aciones omán icas, a base de calcomanías: los elemen os l o ales en azul, que die on ama a la áb ica holandesa de Del : e incluso los abajos he edados de la áb ica de Alco a, en es a uas hechas en blanco, eco dando los amosos e a os del Conde de A anda». Luego a a emos de p ecisa algunas de es as conside aciones. En e an o el que es o aho a esc ibe seguía conociendo nue as piezas de es a ce ámica, o og a iando aquellas en que enía al ocasión y allegando da os de su ab icación y de o as con la misma elacionadas. En es a úl ima i nalidad debo con signa la u ilidad que me p opo cionó la co espondencia, iniciada po mediación de ni compañe o D. Diego Angulo Iñíguez, con D. Guille mo Sie a Pickman, g an conocedo de la ce ámica y de la his o ia en España du an e el siglo xix y p opie a io de la áb ica la Ca uja de Se illa, a quien ci a é de nue o a p opósi o de las p incipales indicaciones de que le soy deudo . Con esa p epa ación, en los Cu sos de Ve ano de la Sociedad de Es udios Vascos de 1935, di en San Sebas ián una con e encia con el mismo í ulo que encabeza es as líneas, que ué ilus ada con p oyecciones y de la que se hizo eseña de allada en los pe iódicos, sin que yo haya desde en onces enido iempo ni ocasión p opicia pa a publica nada sob e el asun o. Don Angel Rod íguez, unciona io en onces y en la ac ualidad de la Biblio eca de la Dipu ación de Vizcaya, asis ió a aquellos Cu sos pensionado po es a Co po ación, poseyendo da os documen ales sob e la ab icación de Bus u ia, que me p opo cionó y que ambién he de a ibui aquí a su nomb e cuando los u ilice. Casi odos ellos los publicó ambién el S . Rod íguez en un a ículo de dos páginas de la e is a anual Vida Vasca de 1943 (1), ilus ado con una o og a ía de las piezas de Bus u ia exis en es en el Museo A queológico de Bilbao, a ículo en el que ca iñosamen e se aludía y se sin e izaba el sen ido de mi mencionada con e encia, con la b e edad que el espacio de dicho a ículo imponía. Me he de enido an o en es e p eámbulo pa a deja cons ancia (1) Ti ulado «Las a es indus iales en Vizcaya. La ce ámica de Bus u ia», págs. 270 y 271 de la ci ada e is a en su núme o de 1943, G á icas Ma quínez, Flo ida, 21, Vi o ia. LA CERÁMICA DE BUSTURIA (VIZCAYA) 11 de lo poco que se ha a ado sob e es e asun o; an poco que po no exis i ace ca de él uen es gene almen e accesibles, ni siquie a se menciona en las mode nas publicaciones que se e ie en a la ce ámica y que a an de o as ab icaciones menos impo an es acaso que és a. No oy a p e ende que se a e de una mani es ación de ele ado alo a ís ico, sino de ob as de un a e indus ial muy p opio del siglo xix. Pe o den o de es o, el conocimien o de los es igios del a e popula , de la ele ación del ni el de la ida case a y las co ien es es é icas gene ales que in luían en él, y del es ue zo pa a opone se al monopolio de las impo aciones ex anje as de es os géne os con una cie a inquie ud eu opeizan e, son alo es que ensalzan ambién mis dis inguidos compañe os en p o eso ado a ís ico D. F. J. Sándiez Can ón al es udia ha loza de Sa gadelos, eclamando abajos ace ca de las manu ac u as de Pasajes, Ca agena y Pickman (1), y el Ma qués de Lozoya conside ando de enidamen e en el úl imo omo de su His o ia del A e Hispánico (2) es as p oduc ciones ci adas y algunas más; po lo que su ejemplo me si e de guía y es ímulo pa a es a p esen ación de la ce ámica de Bus- u ia, en la que se dan no as semejan es. Las di icul ades de la no edad del asun o y de comple a su es udio median e la e isión de piezas y de documen ación aho a alejadas de mí, y el halla me con p epa ación écnica en que me c eo de icien e, han de obliga la mayo modes ia de mi labo . Pe o quie o que con ella aquí se sal en las o og a ías y los da os que ob u e, y mis pe sonales ecue dos que o ezco como un homenaje a mi país, a sus ac i idades, siemp e despie as, y a su sen ido a ís ico que nunca se encuen a en ellas ausen e. Ma e ial ce ámico de Bus u ia. Me pa ece lo más undamen al pa a el es udio de es a ab i cación, po que como a an as o as debe de se lo que le da o igen y es lo que pe mi e la jus i icación de sus p eceden es (1) Publicaciones de la Escuela de A es y O icios A ís icos de Mad id. «La loza de Sa gadelos. Apun es his ó ico-a ís lcos», po F. J. Sánchez Can ón. Núm. 23, 1945. (2) «Tomo Quin o. Sal a Edi o es, S. A., 1949», del que nos son aho a especialmen e ú iles el cap. III en las págs. 113'148 y el XIII de las págs. 487-518. 28 ANGEL DE APRAIZ en Bus u ia, de e mina la exis encia en el país de ie as o ma e iales na i os adecuados. Mi llo ado compañe o y amigo de la Facul ad de Ciencias de Ba celona, D, Teles o o de A anzadi, na u alis a, an opólogo y p ehis o iado , que eje ció especialmen e es as ac i idades en la egión de la ía de Gue nica en que se encuen a Bus u ia, me comunicó cuando yo ealizaba es os es udios, que allí, en ie as de Co ezubi, hay caolín que se había explo ado como mina se ida po un an ía aé eo has a que cesó esa explo ación hacia 1920, como en o os luga es ce canos había a cilla plás ica y ab icaciones de lad illos, habiendo enido yo ambién o as no icias de que años después se seguían explo ando dichos yacimien os. Es o concue da con o a no icia que debo al S . Rod íguez ya mencionado, de que en la His o ia de Vizcaya de I u iza, según manusc i o que su mismo au o ejecu ó desde 1793 has a 1795 y que exis e en la Dipu ación de Vizcaya, se consigna en el ol. 276, núm. 427, que en Bus u ia exis ía «una Al aha e ía». No exis ía al mención en el manusc i o que el p opio au o hizo en 1785 pa a la Real Academia de la His o ia, publicado po el P. Fi a en 1884. Pe o acaso de aquella no icia p ocede la que se es ampa en el Dicciona io Geog á ico de Madoz, omo III, Mad id, 1847, donde en la pág. 190, oz Axpe de Bus u ia, se dice habe allí «1 al e e ia» (sic). La Enciclopedia Espasa en la oz Caolín ( omo XI, pág. 394), dice que en Epaña en e los más impo an es yacimien os de ese mine al, de los que ci a como una decena, se encuen an los de «Mu ue a y Fo na (Bilbao)», que iendo designa segu amen e, con las con usiones de quienes no conocen el país, los luga es de Mu ue a y Fo ua (Vizcaya), ambos en la coma ca a que nos e e imos sob e la ía de Gue nica. Las no icias o ales que he ecibido po medio de D. Edua do de Lande a, dicen que, apa e del ma e ial de Bus u ia o sus ce canías, donde oda ía se conse aban al decí melo algunas eje as en Mu ue a, se aía pa a la ab icación de mediados del siglo XIX caolín, p oceden e acaso de Limoges, desde Bayona y que enía en gaba as. En e los da os que he encon ado en la documen ación de la Fáb ica de San Mamés de Bus u ia, que es la impo an e y se da allí como undada en 1842 po D. Gaspa de Bulucua y LA CERÁMICA DE BUSTURIA ( IZCAYa) 29 Zu icalday (cuya hija D." F ancisca ué esposa de D.José Ensebio de Chi apozu, y és os pad es y abuelos de los Chi apozu y los Ucelay, empa en ados ambién con los Ap aiz y que me p es a on los documen os), igu an algunos ela i os al ma e ial empleado en dicha áb ica y que en seguida asc ibi emos, como más adelan e los que se e ie en a la ab icación. Pe o en p ime é mino menciona é po se documen o de Ene o de 1844, o sea de los comienzos de dicha manu ac u a izcaína e indica las dudas que a és a pudie an habe su gido ya ace ca de la u ilización de ma e ias p imas de o as p oce dencias, uno cuya asc ipción debo al S . Se a Pickman. Me esc ibió es e seño que. buscando en los p imi i os lib os de la áb ica Ca uja, de Se illa, había encon ado en una ca a di i gida a D. José Magu egui, de Bilbao, de echa 22 de Ene o de 1844, una posda a que dice: «Cuando nos esc iban us edes sí anse deci nos algo sob e esa áb ica de Loza, como ambién puede V. o ece a los emp esa ios que les manda emos ie as supe io es y cuan o se la o ezca pa a la ab icación de loza, más ba a o que Ingla e a y F ancia, diciéndonos si es gen e de dine o y de espí i u». Aunque D. José Magu egui no i gu a en la documen ación que conozco de Bus u ia, lo cual no es de ex aña po azón del papel que le a ibuye esa ca a, y aunque pudie a pensa se que al es a di igida la ca a a Bilbao se e i ie a a la ab icación de su Casa de Mise ico dia que pa a en onces debía de exis i según documen ación que hemos de menciona , c eo que a la que se e ie e es a la de Bus u ia, po la mayo impo ancia de és a y po que en la de la Mise ico dia no debía de habe «emp esa ios», ni po qué p egun a si e an «gen e de dine o y de espí i u». En 1847, que es el año del que he encon ado más docu men os in e esan es de la áb ica de Bus u ia, se habla en uno de ellos de «la excelencia de las ie as de sus al ededo es». Pe o ambién hay ca a de Espele e (en el País Vasco- ancés, en p oximidad y ácil comunicación con Bayona y si io de g an adición en la ce ámica popula ), donde un Félix Po el esc ibe el mismo año, en ancés, que había gua dado allí, en Espele e, la can idad de caolín necesa ia, como ambién de eldespa o, y que puede en ia se po el ío Ni e «en g enie » y no en cajas. En o a ca a se dice que «asegu a el Monsieu que la ie a blanca supe a a cuan as al p esen e ha is o», pe o sin que 30 ANGEL DE APRAIZ sepamos a" qué ie a se e ie e. En 12 de Agos o del 47. Don Amb osio de O begozo, socio de la áb ica como después e emos, esc ibe a D. Manuel San os de Chi apozu, que ambién lo e a, y he mano de D. José Eusebio de Chi apozu, ya mencio nado, y le dice que habla án sob e el bó ax, con o as no icias de la ab icación sob e las que ol e emos. Y en o a ca a de 20 de Diciemb e del mismo año 47, el ancés Decan que acababa de se nomb ado Di ec o acul a i o, da a D. Manuel S. de Chi apozu, esc ibiéndole desde Bilbao, no icias que nos p opo cionan da os sob e los ma e iales y la ab icación de Bus u ia; diciéndole que po no eni el capi án, no sabe «cuando pod á p incipia el abajo de la media po celana»; que con Cha ie hacían p uebas y se con encían de la mala calidad de la ie a de que se su ie on el úl imo e ano; habla del cobal o de Maníses; ambién de las ie as de Canala ( en e a Bus u ia, al o o lado de la ía de Gue nica), que dice «dan muchísimo y de buena calidad»; y que p ueban el caolín que ajo el S . San o Domingo (o o socio) y que le pa ece supe io al de Bayona. Todo comp ueba que en la coma ca de Bus u ia se da abun dan e ma e ial ce ámico, a lo que se debe el habe implan ado allí la ab icación. Pe o que el deseo de ob ene p oduc os más e inados, lo que an o hon a a los ab ican es, lle aba a és os a busca ma e ias y écnicos aun en el ex anje o, sin que ello esol ie a acaso las di icul ades que la his o ia de las más a amadas manu ac u as de ce ámica a ís ica en España nos mues a habían expe imen ado ambién al a a de in oduci los nue os p ocedimien os exó icos. En mi escaso conocimien o de la composición de las pas as ce ámicas, di é, apoyándome en quienes son en ello más pe i os (1), que el caolín o a cilla blanca, que hemos is o abunda en las ce canías de Bus u ia, como lo hay en la masa g aní ica de los Pi ineos, ci ándose ambién yacimien os impo an es en Zubele e, Macaye y Louhossoa, se usa en las pas as de loza, aenza o mayólica, de clase no o dina ia, comúnmen e p odu cidas en las áb icas españolas, pe o su más especí ico empleo es á en la pas a de po celana. El caolín usado en Bus u ia p oduce piezas de loza ina, un an o ama illen as pe o más (1) O ange , A. «La Ce amique Indus iel», 1905.—F. Pé ez-Dolz. «His o ia y Técnica de la Ce ámica». En ique Mesegue , Edi o , Ba celona. LA CERÁMICA DE BUSTURIA (VIZCAYA) 31 blancas que o as de Alco a, y que son bas an e du as aunque ayables po el ace o, y algo po osas. El S . Se a Pickman me comunicaba que. en una sola pieza {pla o es ampado en azul) que conocía de Bus u ia, «he podido obse a que se a a de una pas a hecha con más caolín y menos sílice que la nues a. La a cilla es poco pu a y puede muy bien se española. El ba niz es muy espeso y es á algo a e ugado. Igno o si en o as piezas ab icadas en la misma casa se hab á empleado o a clase de pas a y o o ba niz más i no». Es as obse aciones del S . Se a Pickman, e e en es acaso como él indica a alguna de las piezas más de ec uosas, coinciden de odas sue es en cuan o a la calidad de la pas a (que al ene poca sílice esul a ía excesi a' men e plás ica y de escasa cohesión molecula ), con la no icia que hemos asc i o en que se comunicaba desde Espele e a Bus u ia ace ca del en ío de caolín, pe o ambién de eldespa o; pues és e es una de las p incipales ma e ias unden es que suelen añadi se a la a cilla como desg asan es que co ijan esos de ec os. Po o a pa e, la adición a la a cilla y al sílex de un ma e ial poco usible como es el eldespa o, o comish-s one en los ce a' mis as ingleses, que uni á los g anos después de la cocción, es lo que p oduce la po celana llamada inglesa o na u al, como ambién la designan los anceses con los nomb es de demi- po celaine y po celaíne opaque, que e a la ab icación pe ' seguida en Bus u ia, que e emos en las ma cas de es a manu ac u a que la p oclaman como «Media'Po celana» y «China'Opaca». El bó ax sob e el que habían de habla en Agos o de 1847 dos de los socios de Bus u ia, se emplea como una cubie a anspa en e, ecomendada pa a la po celana du a, y puede se i ambién como unden e y colo ea se po medio de óxidos me á' lieos. En cuan o al cobal o de Manises de que ambién se habla en ca a a Bus u ia de Diciemb e del mismo año, sabido es que da los colo es azules que an o dominan en la deco ación de esa ce ámica; y si en ez del os a o de cobal o se u iliza el c oma o de cobal o, se p oduce ese azul que iende al e de que ambién se e en la de Bus u ia; como suele adiciona se ambién óxido de cobal o pa a co egi el ma iz ama illen o de las a cillas. El neg o, ambién muy usado en las es ampaciones de Bus u ia, se ob iene con mezcla de óxidos de manganeso, de hie o y de cobal o. 32 ANGEL DE APRAIZ Después de odas las ges iones y de las di icul ades que ambién hemos a iabado ya, ace ca de los ma e iales que habían de emplea se en la áb ica, según la co espondencia de sus di igen es en 1847, se p oduce en Ene o de 1849, un cambio en la di ección, pa a la que acep an a o o ancés, Ma gaine (?), que se comp ome e a ae de Pa ís su ma e ial de áb ica de po ce lana, y al que O begozo le pide aiga ob e os y que pa a en onces es a á odo dispues o con el i n de ob ene buenas ho nadas de « alaye a común y media po celana que son las clases más endibles». En Feb e o del mismo año 49 se hace o a esc i u a de sociedad a la que nos e e i emos al a a de his o ia las ab icaciones, aunque undamen almen e siguen las mismas pe sonas, pe o no se menciona en aquélla pa a nada a ningún ancés. Y al mismo año y a su mes de Ma zo, co es ponden los documen os que me p opo cionó el S . Rod íguez, imp esos en pa e en su a ículo de Vida Vasca que hemos ci ado y que dice que dichos documen os le mo ie on a publica , aunque ya hemos is o que no se e ie en al comienzo de la ab i cación, ni ampoco el S . Rod íguez lo ha p e endido. Se i ulan es os documen os, que copió el S . Rod íguez en la Dipu ación de Vizcaya, como p oceden es del A chi o de la Tenencia de Co egimien o de Gue nica, sig. L, 188, Exp. n.° 137: «Tes imonio de denuncia de mina de ie a e ac a ia en é mino de Luno, po Manuel Agus ín de Chi apozu, ecino de Bus u ia, y diligencias de dema cación y concesión de la misma. Esc ibano F ancisco Ma ía de A ós egui. Año 1849». Comienzan po un o icio de D. Manuel Agus ín, quien pa ece se ía el mismo conocido po D. Manuel San os de Chi apozu ya mencionado y con empo áneo, al S . Alcalde de Luno, enca bezado con las palab as, que acaso co esponden a un sello: «Fáb ica de Loza de San Mamés de Bus u ia». En el o icio se in oca la Real O den sob e Minas de 2 de Agos o de 1833 que acul a pa a hace calica as «con el i n de descub i y econoce las a enas y pied as silíceas, las aluminosas, las a cillas, plás ica y magnesianas y las ie as y pied as e ac a ias que ienen aplicación de loza de odas clases» y es ablece que la dema cación del e eno co esponde a las Jus icias de los pueblos; po lo que el S . Chi apozu pa icipa al Alcalde que «ha p ac icado es a Di ección los econocimien os acul a i os necesa ios y ha hallado en el e eno llamado Zallochu, p opiedad del Seño LA CERÁMICA DE BUSTURIA (VIZCAYA) 33 Conde de Mon eíue e, ju isdicción de la An eiglesia de Luno, ie a e ac a ia blanca», lo cual le pide «se si a admi i al egis o des inado a el e ec o, en donde espe o ha á cos a e minan emen e que la esplo ación del e e ido e eno pa a los usos que la ley de dos de agos o es ablece, solo a la ab ica de San Mamés de Bus u ia pe enece» y que «debiendo p incipia muy en b ebe a hace uso de las ie as, es ima á a V. es a Di ección se si a designa la un día pa a p ocede a la dema cación del e eno según p e iene la ley»; i mando el o icio D. Manuel Agus ín, en Bus u ia, el 13 de Ma zo de 1849. Viene después en es os documen os, au o izados odos po el mencio nado esc ibano, un Au o en que el Alcalde D. José An onio de Olae a, admi e «la denuncia que p opone la di ección de la áb ica San Mamés de la An eiglesia de Axpe de Bus u ia, y pa a la dema cación se señalan las diez ho as de la mañana del día de mañana, y pa a ealiza lo se nomb a al Pe i o D. Juán Bau a de Lecumba i ecino de dicha de Bus u ia»; como hay a con i nuación una No i icación a D. Manuel Agus ín, y una Diligencia en que en la An eiglesia de Luno «el in aesc i o Esc ibano Sec e a io de Ayun amien o de la misma Ce i ico y doy e que asociado del Seño Alcalde Dn. José An onio de Olae a y Dn. Manuel Agus ín de Chi apozu ecino de la An eiglesia de Axpe de Bus u ia nos hemos cons i uido a la he edad i ulada Zallochu pe enecido de la casa denominada San a Lucía p opia del Seño Conde de Mon eíue e» y el S . Chi apozu señala el cen o de la e e ida he edad como pun o cén ico pa a la dema cación que ha de ealiza el pe i o, con de alles que de su Decla ación ep oduci emos po que pueden ene algún in e és; es ando echados odos los an edichos documen os en el mismo día ya indicado. Del siguien e, 14 de Ma zo, son los demás, menos el úl imo que menciona e nos; y en ellos, después de la No i icación al Pe i o, i gu a la Decla ación de és e, D. Juan Bau is a de Lecumba i, quien «p e ia mani es ación y señalamien o del in e esado D. Manuel Agus ín de Chi apozu, ha p ocedido a la dema cación y deslinde del e eno denunciado siendo su pun o cén ico el cen o de la he edad i ulada Zallochu que ac ual men e exis e semb ada de igo pe enecido de la casa i ulada San a Lucia en Ju isdición de es a An eiglesia p opia del Seño Conde de Mon eíue e que con iene de cabida dicho e eno denunciado noben a mil pies supe iciales a sabe cua o cien o 40 ANGEL DE APRAIZ las enseñanzas de Andalucía e an más áciles y di ec as que las de Talaye a, dadas las comunicaciones ma í imas que es os pueblos de la cos a de Vizcaya han man enido siemp e. De a is as de Bus u ía que pudie an conoce ales écnicas en esos iempos, no enemos ninguna no icia conc e a. Respec o de o as a es, D. F ancisco Sesme o que p epa a bajo mi di ec ción una esis doc o a! ace ca del Renacimien o en Vizcaya, me ha p opo cionado copia de un concie o en e Rod igo de Ap aiz y Juan de Alica, Ma ín de Agui e y San Juan de Zoba an en 1600, pa a «y a la Villa de Villadiego y allí ayan de abaja en su o icio de eje ía du an e el iempo de es meses poco más o menos» (1); pe o en la ce ámica, po a a se o dina iamen e de ob as de meno impo ancia, o po se más escasos los abajos, al a odo da o según hemos dicho. Hay que c ee , sin emba go, que siemp e debió allí de habe los, aunque uese excepcional una labo como la del on al e e ido, que son ambién poco ecuen es en Vizcaya en ese ma e ial y pa a la que pudo acaso ap o echa se la es ancia acciden al en Bus u ia de algún a is a en ce ámica conocedo dala que se hacía en Andalucía, pe o que necesi a ía habe encon ado en Bus u ia un alle bas an e desa ollado. Po o a pa e, de las acilidades de elación ma í ima de Bus u ia en aquel iempo da e el da o ya publicado, de que de la jun a eunida en San ande en 1581 pa a p opone e o mas en la cons ucción de galeones, o maban pa e dos Ped os de Bus u ia, el Mayo y el Meno , maes os de ibe a, o sea cons uc o es de na es. Compa o asi po odo la opinión que al p incipio ci é de D. Ped o M. de A iñano de que la ab icación en Bus u ia debió de comenza en una época an e io a la que se ci a, aunque cuando a emos de sus o mas y deco ación hemos de pun ualiza nues a opinión sob e las posibles épocas de és as. Pe o en lo que se e ie e a la Fáb ica de San Mamés, no deben de se exac as sus no icias de que «de la documen ación ecogida po los he ede os de sus an iguos p opie a ios, pa ece se que es a áb ica comienza a abaja poco an es de la mue e de Fe nando VII y e mina hacia 1855»; pues Fe nando VII mu ió en 1833 y la Fáb ica de San Mamés, según p ecisaban las nie as del (1) Documen o Inédi o del A chi o His ó ico de P o ocolos de Vizcaya. En Bilbao, en 13 de Mayo de 1600. Esc ibano; Diego de Abendaño. Folio 125. l.A CERÁMICA DE BUSTURIA ( IZCAYa) 41 undado en esa documen ación que examiné de enidamen e y en la que no he is o nada que lo con adiga, comenzó según lo consignado en 1842 y e minó en 1862. En el siglo x iii y a p incipios del siglo xix se expe imen a en la ce ámica el mismo enómeno es é ico que cla amen e se e en la li e a u a y ambién en las demás a es y exp esiones del es ado social, en las épocas de ago amien o de un ideal y su cambio po o o, como el del Renacimien o clasicis a en su sen ido más ex enso po el del Roman icismo, en las que exal an con ba oquismo y alambican en epe iciones pu is as aquel mismo ideal en los p oduc os más e inados, mien as que los de clases popula es se hacen más oscos y g ose os. Así en el a án po la ob ención de la po celana en Sajonia (Me'issen), en F ancia (Vincennes y Sé es), en Holanda (Delí ) y en Ingla e a (Chelsea), consiguiéndose en un p incipio la po celana solamen e en Sajo nia, de donde imi a nues o Ca los III la de Capodimon e en Nápoles y luego la del Buen Re i o, como su Minis o el Conde de A anda la consigue ambién en Alco a, donde ya an es se ab icaba la loza con in luencias de Mous ie s y del Mediodía de F ancia. Se cul i a pa a la deco ación la ocalla p opia del es ilo ococó dominan e; y como de China enía la e dade a po ce lana, al a a de ep oduci sus ob as se copian sus o mas y o namen ación, y las chine ías nos mues an que en esas épocas de ansición se anuncia lo que ha de eni en la época siguien e, como en és a, al p opio iempo que la sen imen alidad, el gus o po exó ico y lo o ien al que han de ca ac e iza al Roman icismo. Mien as an o la ce ámica popula española de e lejos me álicos del ipo de Manises, se había hecho más ulga , pe diendo cualidades dis in i as; la de Tala e a acen úa su deca dencia según a anza el siglo y en ez de las escenas de asun o enacen is a i aliano o de emas sac os, ex ema el popula ismo de sus mo i os, y llega a imi a a o as ab icaciones españolas que en onces se conside an más pe ec as como las que a i nes del siglo x iii se hacían ya en Sa gadelos, en Ca aluña y en Valencia (1). En Bus u ia es lo p obable que se hicie a ambién (1) Puede e se esumida es a e olución en el «Ca álogo Suma io del Museo A queológico Nacionai.—Ce ámica Española (Nue as Íns alaciones)>, po Emilio Camps Cazo la. Mad id, 1936. También en las «Publicaciones de la Escuela de A es y O icios A ís icos de Mad id. La Ce ámica de Alco a. Resumen his ó ico-c í ico», po el Conde de Casal, 1944. 42 ANGEL DE APRAIZ cacha e ía popula ; como el his o iado ala és Landazu i del i nal de dicho siglo nos habla ambién de más de cua o manu ac u as de Loza Ala esa, algunas con piezas i nas, y de o as de eja y lad illo en las que los ab ican es e an «del Reyno de F ancia» (1). En Tudela y en Pamplona unciona on al a es, que en la segunda de es as poblaciones se amplían conside ablemen e en 1787 y, aunque acasa on po la mala calidad de sus p o duc os an es de e mina el siglo, pa a ol e a esu gi ce ca de mediado el xix, «La Taia e a» de Pamplona dejo muchas ob as de géne o popula con las que consiguió bene icios el Hospi al de la capi al na a a (2). En la áb ica de loza de la casa de Mise ico dia de Bilbao se hacían ambién piezas popula es como las que ep oduce A iñano en su a ículo ci ado, e igualmen e i gu as que pa ecen de inspi ación inglesa como la del Mamb ú o Toby, que aquí se ans o ma en un caballe o es ido ya a la moda del siglo xix, pues iene somb e o de copa al a, empuñando una bo a o ecipien e de ino, mien as que en e sus pie nas iene un onel con aguje os po donde sald ía el agua en la unción de aguamanil que pa ece end ía es a composición, oscamen e abajada; pe o ambién es a ab icación de la Mise ico dia de Bilbao ué an e io a la más conocida de Bus u ia, pues en el Museo A queológico de Bilbao, donde he is o unas no as que dan el comienzo de la loza de Bus u ia en 1785 y 1795 que son da os e osímiles pe o de los que desea ía con i mación, se da la echa de la ejecución de aquella pieza en 1829. O o aguamanil de ac u a y deco ación en ama illo muy popula es, que i en una apa ada iglesia izcaína, c eo que en And acas, y o as piezas de ese es ilo como aguabendi e as, asijas de odas clases y o os obje os (como las palomas de loza con ba niz blanco y ojos y plumas azules, pa a mues a de los paloma es y que se ab icaban en la Mise ico dia de Bilbao y oda ía en nues os días en Ala a), se hicie on en Bus u ia, en modes as al a e ías cuya ac i idad no conocemos aunque ello se ía in e e san e en la in es igación de nues o a e popula . Pe o ambién (1) «Joaquín. José de Landazu i. His o ia Ci il de Ala a». En la edición copia de la imp esa en Vi o ia po Man eli en 1798. de la Dipu ación de Ala a y en su imp en a en 1926, omo J, págs. 175 y 176, con de alles de dicha loza. (2) G. Oña: Las An iguas Lozas de Pamplona, en la «Re is a Española de A e», ol. I, 1936. LA CERÁMICA DE BUSTURIA ( IZCAYA) 43 las modas cul as, las in luencias exó icas y el a án écnico hacia los nue os hallazgos, epe cu ie on en Bus u ia, y a esas co ien es del siglo x iii que hemos a ado de esumi , esponden algunos de sus ipos de ce ámica que examina emos y cuya clasi i cación c onológica a ibuyéndolos a la ab icación de mediados del siglo XIX, deno a ía en odo caso un conse ado a caísmo o una uel a a los emas de la época an e io . El siglo XIX y su sociedad bu guesa eque ían o os p oduc os en los que la solidez y el bello aspec o se hicie an compa ibles con una ela i a economía, aunque ello ue a a cos a de que lo a ís ico se indus ializa a. Se ap o echa on pa a ello en ce ámica la ie a de pisa, la inedia po celana y la po celana opaca, y pa a su deco ación los p ocedimien os del g abado que habían ealizado an os a ances y la es ampación. Las áb icas de Ingla e a ecibie on de las de Del los emas chinescos con dibujos en azul, y has a las ilus aciones de paisajes con an o ca ác e omán ico pa ecen más an iguas en Del , de acue do con el desa ollo de la pin u a paisajis a en Holanda, y que de allí pasa on a Ingla e a, donde los ecue da el dibujo de una pieza ab icada po Geo. Jones de S ocke on T en , áb ica que según la comunicación que debo a D. Guille mo Se a Pickman a i ma lo emplea desde 1790. De odas sue es la ab icación inglesa de S a o dshi e debió de se la que más in luyó en es e géne o en España, an o en lo chinesco como en los paisajes: de allí ino en 1847 M . Fo es ie a di igi la áb ica de Sa gadelos, aunque és a exis ía desde 1804 «a imi ación de la de B is ol» menos amosa, odo ello según el S . Sánchez Can ón, quien compa a los p oduc os de es a úl ima época de Sa gadelos con los de Copeland mas bien que con los de Da enpo , pe o desde la p ime a época dice que los a ículos p oducidos en Sa gadelos «e an simila es a los de las mejo es áb icas de S a o dshi e» acaso con mediación de la loza po uguesa; y según el S . Se a Pickman, en la p imi i a co espondencia de su áb ica «La Ca uja» és a compa a siemp e la bondad de sus p oduc os con los de Da en Po de S a o dshi e, y con planchas allí g abadas en cob e se hicie on en Ca uja los p ime os es ampados en 1841, muy semejan es a algunos de Bus u ia y ambién a o os de Ca agena. La áb ica de Ca agena se había es ablecido en 1750 pa a la con ección de loza i na con es ampaciones calcog á icas, «p ocedimien o que se ex endió más a de —con inúa el seño 44 ANGEL DE APRAIZ González Ma í (1)— a las del Re i o y Alco a y en época más mode na a la de la Ca uja». Pe o la de Sa gadelos ué sin duda de la mayo impo ancia e in luencia en España du an e la p ime a mi ad del siglo xix, en que es á en comple a decadencia la áb ica de Alco a, y en que las manu ac u as egias de la Flo ida o de la Moncloa a aban de sos ene o es au a la p oducción de lujo de la po celana, pe o dedicándose desde iempo an es de su ex inción en 1850, con p e e encia a la loza ina y empleando las planchas de g abados. En la ab icación de Sa gadelos es ableció el S . Bello Piñei o (2) cua o épocas, que admi en y de allan los seño es Sánchez Can ón y Ma qués de Lozoya en sus esc i os sob e es a ma e ia que hemos mencionado, como ambién D. José Filguei a Val e de en el bello lib o, con an a documen ación g á ica, que publica en el momen o en que e minamos es e es udio y así podemos ap o echa sus da os (3); épocas que hemos de ecoge aquí po su coincidencia e in luencia espec o a la p oducción de Bus u ia, con la que gua da an as semejanzas: 1.° de 1804 a 1832, en que un caballe o o mado en la Epoca de la Ilus ación, Don An onio Raimundo Ibáñez, unda la áb ica de loza, ap es ándose en 1808 a c ea o a de id io, pe o asesinado po un umul o popula en 1809, es con inuada la ab icación po su amilia has a el i n de es a época, en la que se elabo an en Sa gadelos loza blanca y elie es y medallones ambién blancos al es ilo Wedgwood, pe o in en ándose ambién ob ene po celanas du as, con deco ación limi ada a i le eados. En la 2.° época, desde 1835 a 1442, D. José Ibáñez, hijo de D. An onio Raimundo, cons i uye con el se illano Tapia y Piñei o sociedad pa a la ab icación de loza i na, que di ige un ancés y a la que pe enecen «las o igi nales y cu iosas lampa illas en o ma de cas illo ejecu adas en loza blanca», ce ándose la áb ica en 1842, año en el que según me comunicó D. Guille mo Se a Pickman, su abuelo D. Ca los Pickman y Jones, p ime Ma qués de Pickman u o i mado el (1) Manueí González Ma í: Ce ámica Española. Manuales «Labo »^ Ba celona, 1933. (2) Felipe Bello Piñei o: Ce ámica de Sa gadelos. «A e Español», Re is a de la Sociedad Española de Amigos del A e, 1921 y 1922 y i ada apa e. (3) Biblió ilos Gallegos. Colección ^Ob adoi o» Sa gadelos. San iago, MCMLI. LA CERÁMICA DE BUSTURIA ( IZCAYA) 45 con a o de a endamien o de la áb ica en Sa gadelos del que se excluían las planchas de cob e pa a es ampado; y año en que el cie e de la áb ica de Sa gadelos pudo ap esu a la ape u a de la de Bus u ia. En la 3." época de Sa gadelos, desde 1845 en que oma en a iendo la áb ica D. Luis de la Riba y Compañía, de San iago, has a 1862 en que po el mal esul ado, no a ís ico sino económico,- abandonan la emp esa el di ec o Fo es e , el adminis ado y los ope a ios mejo es con lo que la áb ica uel e a ce a se, ob u o és a, con magní ica ins alación a la inglesa, sus mejo es ob as, en e las que des acamos po su analogía con las de la emp esa de San Mames de Bus u ia, que empezó su ida es años an es que és a pe o e minó al mismo iempo: la llamada loza iluminada po colo ea se a pincel sob e el bizcocho es ampado, con amos de i os colo es; el es am pado de paisajes que en Sa gadelos son algunas eces is as omadas de la ealidad, en neg o y azul y ambién en e de y osa, y el de ípicas escenas como las del Quijo e y o as de cos umb es gallegas; la nue a pas a que, según Sánchez Can ón, Fo es e «bau izó con el nomb e, un an o engañoso, de china opaca», siendo es e mismo el que se es ampaba en muchas piezas de Bus u ia; como ambién es igual el que el colo , azul en es os casos en Bus u ia «no se conc e a a eñi los azos del dibujo y las zonas que aquéllos delimi an, sino que imp egna los ondos di uminado. Lo que se pie de en p ecisión —con inúa el seño Sánchez Can ón hablando de Sa gadelos y lo mismo iene apli cación a Bus u ia— se gana en sua idad; y al ca ga se de colo el mo i o deco a i o, su exceso se ex iende, dando la imp esión de una in a co ida. El e ec o, chocan e pa a muchos, que con side an los ejempla es así ado nados como allas, es ímanlo deli cioso los apasionados po el colo . Como la o og a ía da idea inexac a de es e gene o, sólo la is a de las piezas ale pa a pode juzga lo. El p ocedimien o, sin deja de se el es ampado mecá nico, adquie e po i ud del empeño colo is a un sello pe sonal sui géne ís», añadiendo que ambién la china opaca mues a en ocasiones ni idez de líneas, e igual ocu e en Bus u ia; como es g ande igualmen e en ambas manu ac u as la a iedad de piezas, de las que enume a é po da se en ambas y luego las e emos en e los ipos de Bus u ia, las que se ci an en Sa gadelos de ajillas comple ísimas, juegos de ocado , in e os, l o e os, can- dele os, ces os, pe o sin que yo conozca de Bus u ia piezas 46 ANGEL DE APRAIZ g andísimas, ni i gu as exen as de homb es y animales; aunque sí en cambio algo semejan e a lo que en Sa gadelos aduce el S . Sánchez Can ón como «una deco ación de muy g a o e ec o y que pa ece se empleó en iempo a anzado: consis ía en jaspea las piezas de ajilla y de la abo; no e a una no edad, mas su id iado denso y el aspec o de muy sua e en onación a moni zaban a ma a illa sob e los ocado es de má mol an es es i lados». La 4." época de Sa gadelos aba ca desde 1870 en que esuci a la áb ica uno de los nie os del undado , has a 1875 en que se cie a de ini i amen e: en es os años ya no exis e la de Bus u ia, pe o la p oducción de loza iluminada «de lo ecillas osa y azul con hoji as de e de cla o y cuyos allos consis en en pinceladi as en neg o» y ejecu ada po muje es llamadas «pincelis as», según no icia de Bello Piñei o ep oducida po Sánchez Can ón, y la loza pin ada con des ino popula y de ue es colo es que e ie e ambién el segundo a los úl imos iempos de Sa gadelos, nos sugie en asimismo algunas no as que hemos de da ace ca de los iempos i nales, an e io es a aquéllos, de la ab icación de Bus u ia. La áb ica de la Ca uja la da el S . González Ma í como undada en 1839, pe o D. Guille mo Se a Pickman me da como echa de su undación la de 1841, añadiendo el p ime o que «p on o adquie e el p es igio me ecido, que ya no ha pe dido, po la excelen e calidad de sus pas as ue es y la limpieza de colo es y ba nices». En Toledo du an e oda la p ime a mi ad del siglo XIX se conse aba la adición de la loza española y.en laFáb icade Mon oya se emp endían a eas a ís icas bajo di ec ción i aliana y con inuando el es ilo de Alco a. En Sego ia, el Ma qués de Lozoya nos da ambién no icias de áb icas de ce ámica a ís ica, undada una hacia 1843 y o a en 1861, habiendo allí ob e os p oceden es de Sa gadelos pe o sin que se conozcan deco aciones calcog á icas, sino más bien g andes piezas deco a i as y la he encia de la úl ima ase de la Moncloa. De la época y el es ilo que amos a de alla en Bus u ia, hemos is o sob e odo con ma cas espaiíolas, ob as, además de las ci adas, de Ca agena, de Pickman y San Juan de Se illa, y enemos no icias de la áb ica de Valdemo illo de la loza ina llamada de Pede nal, de o a áb ica de loza que exis ía en Ba celona en 1842 y de o a de Palma de Mallo ca, En el País Vasco se da po alguien la echa de «hacia 1840», mien as que LA CERÁMICA DE BUSTURIA ( IZCAYA) 47 o os p ecisan la de 1851 (1), pa a la undación de la áb ica de po celana de Pasajes, con a is as y ma e ias p imas impo adas de Limoges y cuyos bellos p oduc os, con espléndidos do ados los más an iguos y con mode na deco ación de calcomanías los más ecien es, han seguido elabo ándose, en e icisi udes, has a p incipios de es e siglo; la «Nue a Tala e a», de Pamplona, en e 1850 y 1871, ab icó nume osas piezas de ipo popula , como ambién en Na a a, en Ven as de Yanci, hubo en el úl imo cua o del siglo xix o a impo an e áb ica de ce ámica, p opiedad de un S . Bela a; pe o es as emp esas, como las que inicia on poco después de mediado e! siglo los ce amis as ascos Zuloaga y que se desa olla on y aún con inúan lejos de su país, no ienen ya con la ce ámica de Bus u ia más elación que la de ep esen a la necesidad que en España se sen ía du an e odo el siglo de sa is ace la demanda de una ele ación del ni el de ida que p incipalmen e la impo ación ex anje a p opo cionaba, y el empuje de nues os homb es que, como o os de la península, enían ya el a án de los negocios y del p og eso indus ial. Vicisi udes de la áb ica de San Mamés. En Bus u ia, el ye no de D. Gaspa de Bulucua, D. José Eusebio de Chi apozu y U ia e que e a hijo de D. Manuel de Chi apozu y U iolabei ia y de D."" Ma ía Juana Bau is a de U ia e y Ap aiz, he ede os de D. José de Ap aiz y es au ado es de la casa de Chi apozu, debió de oma pa e con su sueg o, según los documen os que amos a e isa , en la undación en 1842 y en los p ime os abajos de la áb ica de San Mamés. Pe o no he is o documen ación e e en e a ella de es os años, apa e de la ca a de la Ca uja de Se illa de 1844 que mues a el espí i u abie o y has a de colabo ación dé la misma y que en pa e asc ibimos en nues o capí ulo ela i o a los ma e iales, (1) En un a ículo i ulado Cock ail Donos ia a y publicado en «El Pueblo Vasco» de San Sebas ián de 5 de Feb e o de 1936, el pe iodis a Gil Ba é (seudónimo de Gab iel La i e), señalaba la p ime a época dicha y apo aba nume osos da os sob e la ab icación de Pasajes. Con pos e io idad los han o denado y comple ado G. Oña en su es udio Las po celanas de Pasajes, en la mencionada e is a «A e Español», 1942; y el Ma qués de Lozoya en su lib o ci ado. 48 ANGEL DE APRAIZ en el que hemos dado ambién o as no icias que sob e es o encon amos en los documen os de Bus u ia de 1847. De ese año 47 hay en Bus u ia un documen o en el que se a a de la ap obación de es a u os de la asociación que o man « a ios capi alis as de es e país, de acue do con un in eligen e ex anje o», y se habla de la «excelencia de la ie a de sus al ededo es». El in eligen e ex anje o debía de se el ancés M. Decan, a quien según ca a de Junio del mismo año, di igida po D. Amb osio de O begozo desde Bilbao a D. Manuel San os de Ch i apozu, se espe aba llegase a Bus u ia; y en ese año i gu a en o o documen o como «Di ec o acul a i o», según ya hemos consignado. También en las e e encias documen ales que hemos hecho ace ca del ma e ial, se menciona a un Félix Po el que a p opósi o del mismo esc ibía en ancés desde Espele e, y a un «Monsieu » que acaso uese el p opio Decan a quien se espe aba en Bus u ia, com > ambién al S . San o Domingo y a los demás cuyos nomb es aho a hemos epe ido. En el mismo año se habla en los documen os de la «ex inguida Sociedad» de Bulucua, Hu ado y Cía. que hacían al a e ía. Pe o en 3 de Se iemb e se echa o a ca a de O begozo al mismo D. Manuel S. de Chi apozu, en que se nomb a a los Socios, pa ece que de la nue a Sociedad, y que e an: D, Gaspa de Bulucua y su ye no, D, Domingo de San o Domingo, D. Ra ael de San o Domingo, D. And és de Na diz, D. Domingo de Aba oa y Don And és de U ia e que debía de se hijo de D. An onio y Doña Ma ía Juana de Ap aiz y po an o cuñado de D. Manuel San os, como po o o lado el hijo de D. And és llamado D. Hipóli o casó con la que se ía su sob ina segunda D." Benigna de Chi apozu y Bulucua y es os ue on pad es de D.*^ Concepción de U ia e y Chi apozu, casada con el Ingenie o de Caminos D. José Clemen e de Ucelay, allecido cuando esc ibo es o, y pad es a su ez de D. José Ma ía de Ucelay, pin o y ac ual p opie a io de la casa; i gu ando ambién en dicha ca a como socio un M. Ange (?) Decan; además de los que man ienen la co espondencia, Don Amb osio de O begozo y D. Manuel San os de Chi apozu. En o a ca a del mismo al mismo de 12 de Agos o del epO' ido año 47, además de menciona el bó ax como an es declamos, se hacen p onós icos elices sob e la áb ica, diciendo que alía en onces 25.000 du os, pe o que a la uel a de cua o o seis meses ald á 40.000. También dice D. Amb osio en esa ca a, que LA CERÁMICA DE BUSTURIA ( IZCAYA) 49 se aleg a de que «la segunda ho nada con ba niz haya salido bien». Y ya hemos dicho que en Diciemb e del mismo año M. Decan y D. Manuel S. Chi apozu espe aban p incipia el abajo de la «media po celana». En o a ca a desde Bilbao de No iemb e del mismo año, de O begozo e Hijos y de Teodo o de Ma u i a los S es. Di ec o es de la Fáb ica, se plan ean o os p oblemas de la manu ac u a y se dan no icias in e esan es sob e el es ado y la p epa ación del pais en es e espec o. Había habido en Bus u ia cues iones con los ap endices po excesi as p e ensiones de és os, y en la ca a se dice; «Po las no icias que hemos adqui ido. no debe nos p ome e nos que de es a San a Casa de Mise ico dia puedan p opo ciona se los doce o más ap endices que ahí se necesi an»; dando como mo i os que si los aún no dedi cados allí a o icios son demasiado jó enes, «de los dedicados en el mismo es ablecimien o a la ab icación de loza, no c eemos que po aho a a e de desp ende se su jun a» y que solamen e les pod ía cede cua o o seis, «po odo lo que opinamos debe acudi se sin de ención al es ablecimien o de igual na u aleza en Vi o ia, supues o que ha o ecido an e io men e jó enes adecuados y con la ci cuns ancia de que odos o algunos de ellos end án nociones de dibujo». El es ablecimien o de igual na u aleza que había en onces en Vi o ia e a la Casa de Piedad o Mise ico dia, llamada gene almen e el Hospicio, gobe nado po la Real Jun a Dipu ación de Pob es, y según sus ac as y cuen as de al ededo de 1847, que he podido examina g acias a la amabi lidad de su ac ual capellán D. Román Ma ínez de San Vicen e, no exis ía allí ab icación de ce ámica como hubie a podido sospecha se po los da os p eceden es, aunque si maes os y p ác icas de o as manu ac u as de hilados, ejidos, man as y elas, y la Jun a o ecía ap endices, como en el documen o de Bus u ia se menciona, pa a coloca a sus expósi os y demás acogidos, en di e sos o icios. En el Hospicio había maes o de ins ucción p ima ia, pe o alumnos del mismo asis ían pa a ap ende música y dibujo a la Academia de Bellas A es o Escuela de Dibujo de Vi o ia, undada allí po la Sociedad Bascongada de Amigos del País y es au ada a pa i de 1818, ecibiendo p emios en ella; y es a p epa ación es a la que sin duda se alude en la ca a mencionada y la que es posible u ie a su ascendencia en la ab icación a ís ica de Bus u ia. 56 ANGEL DE APRAIZ ocha ada que puede obse a se ambién en la sope a. Es as o mas ocha adas se usa on mucho en la época omán ica, siendo así las de la p ime a época de la Ca uja o sea desde su undación en 1841, según me comunicó el S . Se a Pickman, como ambién que aún se ab ican así en ella. Las o mas de los pla os de 14 lados de es e o og abado y del an e io pa ecen esponde a la misma moda, e igual gus o se indica ambién en los 14 espacios que limi an las ayas en el pla o edondo del Fo . 6, como ambién esponden a esa modalidad de líneas angu la es la o ma y la deco ación del pla o de nues o o og abado siguien e. Fo . 9. Lo e del Museo A queológico de Bilbao. Además del pla o a que acabamos de e e i nos, igu a aquí una bandeja o alada de las que e emos ambién o as de Bus u ia, lle ando és a deco ación pálida y e dosa, que en el bo de adop a unas o mas de abanicos ecuen es ambién en las a cas ascas. También es pálida y de colo e doso la deco ación de las es an es piezas de es e o og abado y que mon adas una sob e o a componen una ma iposa o lampa illa que si e pa a calen a la e e a o ecipien e, igualmen e con enidos en nues a o o g a ía. La pieza lle a el sello de China opaca al que aludi emos en el Fo . 12. De es e obje o me esc ibió el S . Se a Pickman que es comple amen e igual a los que se ab ican en la Ca uja y segu amen e copiado de un modelo inglés; como el S . Sánchez Can ón nos hablaba de las lampa illas en o ma de cas illo que ab ica Sa gadelos en e 1835 y 1842. Fo . 10. Sope a p opiedad del S . Lande a, que aunque se pa ece en la o ma a la an es is a y ambién a la de Pasajes de la Lamina I de Oña, di ie e de aquélla no sólo en la moldu ación, sino en el amaño, mayo en la de aho a que mide en la línea máxima de su boca 23 cms. En ella apa ece uno de los paisajes o is as que obse amos se epi e en piezas di e sas de nues os Fo s. 13 y 14 y aun en el 15 y en o as que no ep oducimos, po más que los dibujos de es a clase de is as e an en Bus u ia a iados. Pa ecen p ocede ambién de planchas inglesas, como lo se ían algunas de las planchas conse adas en el A queológico Nacional, cual la que ep oduce Lozoya en la Fig. 152 del omo V de su ob a ci ada; y las planchas inglesas debie on de p oduci muchas de las deco aciones de las áb icas de Ca agena y Ca uja, según los da os que hemos consignado en el capí ulo LA CERÁMICA DE BUSTURIA ( IZCAYA) 57 de His o ia como debidos al S , Se a Pickmam, a i mando la g an analogía en e esas is as y las de Bus u ia. El bello dibujo de ides de nues a sope a se epi e en los obje os de los Fo s. 12 y 13 y en uno del 14, como el de ides y el de la is a en una bandeja que poseía el S . A ie a, cu a de Na a niz (1), no dejando de eco da aquél a o os de Sa gadelos, pa icula men e en las Láminas IV, VI y VII de Can ón, y en las 34, 35 y 41 de Filguei a que hace des aca su ca ác e «isabelino», pe o es más os en oso el de la pieza de Bus u ia. Es a lle a debajo, en neg o como oda su deco ación, la ma ca que ep oducimos en nues o Fo . 11. «Bus u ia ' Vizcaya - Media Po celana», que es la misma que i gu a en el do so de la bandeja de nues o Fo , 12, p opiedad del que es o esc ibe. La es ampación es ambién en neg o y i me, aunque lo pa ece menos en algunas pa es po los b illos que ecogió mi o og aíía. Las dimensiones de es a uen e son de 28 po 22 cms. , meno es que las de o as uen es o bandejas que hemos is o y que e emos, incluso las más pequeñas de és as y con la deco ación de la del Fo . 14, que miden 32,5 po 25,5 unas, y 30,5 po 23,5 o as, lo que mues a que se a iaban los amaños aun empleando la misma deco ación. En la de es a bandeja apa ece un ipo nue o de is a de uinas omán icas, que se epe i á en la e e a del Fo . 16. O a uen e ocha ada posee el S . Lande a que lle a en el cen o el paisaje del Fo . 10 y la cene a de chinos, quioscos y o as ep esen aciones de ese ipo y, acaso en elación ellas, iene al do so un sello igual al del Fo . 11 y de es a bandeja, pe o en el que las le as dicen «Bus u ia - Vizcaya - China Opaca», como la lampa illa del Fo . 9. Fo . 13. Lo e p opiedad de D. Edua do de Lande a, La ca e e a con su apa mide 17,5 cms, de al u a. Todo el lo e lle a la deco ación de ides y la ca e e a y la ja a la is a del Fo . 10. Apa ece aquí una jabone a di e en e de o as que se hacían ambién en Bus u ia. Ninguna pieza de es e lo e iene ma ca de la áb ica. Fo . 14. Lo e de la colección de D. Ramón de la So a y (1) Se ep oduce en la pág. 44. Fig. 14, de un a ículo po D. José Miguel de Ba andia án del lib o del V Cong eso de Es udios Vascos que al p incipio ci amos, pe o sólo se dice allí de es a deco ación que no e ela ca ác e local. También i gu an en ese g abado unas i gu as que menciona emos. 58 ANGEL DE APRAIZ Abu o. En él emos po p ime a ez esa o la de osas sob e un en ec uzado de líneas en la bandeja a que hemos aludido al a a del Fo . 12 y que es muy bella, con b illo semejan e al de las piezas de Sa gadelos y Ca agena que acaso al a en o as de Bus u ia po es a más usadas. También posee una bandeja con esas osas el S . Lande a, la cual lle a al do so la ma ca cono cida de la Media Po celana. Apa ecen igualmen e en es e o o g abado una ja a con deco ación de líneas semejan e a las que an es hemos is o; o o obje o de uso común como el que ano é ambién en una colección de D. En ique Achabal en Munguía, con is as como la de la bandeja y bo de de ides; y o o pequeño, edondo y plano que pa ece una caja de pol os, seme jan e a o a que exhibió como de Bus u ia en una Exposición celeb ada hacia 1930 en Las A enas D. Alejand o de la So a, aunque és a es aba deco ada con l o ecillas azules, ondo ma ón y bo de neg o, mien as que la de su he mano que conside amos aho a, es en blanco con asun os como los de sociedad a cádica que e emos en el Fo . 17. Fo , 15. Lo e p opiedad de D. Edua do de Lande a. Vemos en él nue as o mas y deco aciones. Así en la uen e o jo aina de bo de muy le an ado y que os en a en la pa e ex e io de él una is a. O a o ma nue a es la del pla illo del p ime é mino, designado en Bilbao como «la espa ague a», pues e ec i amen e sus es ías pa ecen adecuadas pa a ese uso, y que es muy análóga a la pieza in e io de la Lámina VI de Can ón, a la que és e llama «acei une o», pues no iene es ías; pe o en lo demás la o ma y el es ilo de la deco ación, que en esa pieza de Sa gadelos lle a una is a de La Co uña, acusan mucho la coincidencia de época y de gus o. En el Museo de Bilbao y su colección de Bus u ia hay o as dos espa ague as con las hojas y lo ecí as en azul de nues os Fo s. 6, 18, 19 y 20. Los pla os del ondo de nues o o og abado epi en en sus bo des el dibujo de las ides, pe o en el cen o nos mues an o as nue as is as. Y es especial men e cu ioso el si uado en e los o os dos, que lle a la leyenda: «Bo ica del D . Pé ez Mínguez - Calle de San iago - Núme os 15, 17 y 27 - Valladolid», y una alego ía en el cen o que pa ece ep esen a a la Fa macia que ilumina a Venus isi ada po Me cu io: no iene sello de ab icación, pe o no hace al a pa a que po compa ación podamos c ee que es de Bus u ia. O os pla os semejan es a és os posee el S . Lande a, con la la ce ámica de bus u ia (Vizcaya) 59 pa icula idad de es a es ampados en in a azul, mien as que los de que hemos hablado y los que aho a indica emos lo es án en neg o. Así uno con is a de un palacio con cúpulas bulbosas, en e agua, una góndola y dos baila ines de ipo i aliano con un músico y un pe o. O o pla o p esen a dos pa ejas de muje es cogiendo l o es o u os y debajo un í ulo bo oso, pe o que es á en cas ellano, pues se lee cla amen e al p incipio de él «Las...»; es e pla o es el que hemos indicado al habla del Fo . 3 po lle a la ma ca en seco «Bus u ia - en - Vizcaya» y po ella y po su deco ación acaso co esponda a ab icación más an igua. Fo . 16. Debían de pe enece es as piezas a la colección de D. Ramón de la So a y Abu o. La e e a de la de echa llé ala is a que ya conocemos; el ecipien e que es á a su lado o a nue a; la de la aza que le sigue debe de se de las ya indicadas; y el candele o, que es o a o ma nue a, iene la deco ación de semicí culos o abanicos que obse ábamos en el Fo . 9 y que aho a me ecue da la de una ponche a y un bol de pisa inglesa de la manu ac u a de E u ia, que i en el Museo de Ped albes de Ba celona. Las dos piezas que p ime o hemos mencionado de es e o og abado, pa ecen lle a al pie el mismo mo i o de deco' ación que señalábamos en el asa y en el in e io del Fo . 3, y que es como de unas lises, isibles especialmen e en el pla o que a con inuación p esen amos en nues o Fo . 17. Piezas de D. Edua do de Lande a. La jica a y la hue e a, de las que el S . Lande a posee ambién o os ejempla es, ca ecen de ma ca, pe o hay en ellas o las semejan es a la de las lises del pla o. En es as piezas apa ecen nue as is as, y en las pequeñas asun os a cádicos que hemos indicado al a a del Fo . 14. Las jica as ienen 6 cms. de al u a y 6,5 de diáme o en su boca; y las hue e as 6,5 y 4,5 espec i amen e. Fo . 18. Es e lo e, de D. Edua do de Lande a, nos p esen a, con nue as o mas, un sis ema ambién nue o de deco ación que en pa e se epi e en los dos o og abados siguien es. Pe o la ja a, de 33 cms. de al u a máxima, y segu amen e de la misma ho nada que la ja a o a del Museo de Bilbao ep oducida po el S . A iñano en la pág. 103 del lib o del Cong eso de Es udios Vascos ci ado, mues a en sus es ampaciones azules de mo i os de i ados de los chinescos, ese azul co ido que se epi e en o as piezas de Bus u ia. D. Ped o M. de A iñano, an compe en e en écnica ce ámica, me decía que ese azul ul ama , que 60 ANGEL DE APRAIZ se ob iene con os a o de cobal o, aspasa el dibujo y se co e al coce demasiado en el ho no; pe o sabido es que los mismos chinos han sabido con e i una alla de la ab icación, como debió de se lo el c aquelée, en un modo de a ia la deco ación; y el S . Sánchez Can ón, al habla de la «china opaca» de la e ce a época de Sa gadelos con empo ánea de es a de Bus u ia, dice (pág. 25 de su ob a) con palab as que ya hemos copiado más ex ensamen e, pe o que aquí ienen su aplicación, que una modalidad de su deco ación eside en que el colo «no se con c e a a eñi los azos del dibujo y las zonas que aquéllos delimi an, sino que imp egna los ondos di uminado. Lo que se pie de en p ecisión se gana en sua idad; y al ca ga se de colo el mo i o deco a i o, su exceso se ex iende, dando la imp esión de una in a co ida. El e ec o, chocan e pa a muchos, que conside an los ejempla es así ado nados como allas, es ímanlo delicioso los apasionados po el colo ...». La ja a lle a el sello «Bus u ia - Vizcaya - China Opaca», como o os obje os de igual azul co ido. De ellos posee el S . Lande a o a ja a más baja, y o as iguales pe o con di e en e deco ado; y ja as semejan es con azul undido hay en las láms. 31 y 45 del lib o de Filguei a sob e Sa gadelos. Las o as dos piezas de es e o o g abado, o ecen con mayo ni idez de dibujo las hojas y l o e- ei as en azul que hemos is o en la aza del Fo . 6 y que e emos en ejempla es de los 19 y 20. La una es una jabone a de o ma ala gada y ha emos no a que en o a jabone a de Sa gadelos, ep oducida en la láin. 39 del S . Filguei a, i gu an hojas y l o eci as semejan es con lige o undido. Y la o a un u e o o l o e o, calado como el de la lám. 42 de Filguei a y muy bello, que como la an e io no iene ma ca, pe o a la au en icidad de su p ocedencia de Bus u ia y a la del pla o del Fo . 17 se e e ía especialmen e el ce i icado que las nie as del undado de la Fáb ica de San Mamés die on al S . Lande a y al que nos e e imos en el capí ulo de His o ia. Fo . 19. Fuen e p opiedad del S . Lande a. Sus dimensiones son de 36,5 po 27,5 cms. También posee el S . Lande a o a igual pe o pe ec amen e ocha ada en líneas ec as. Puede aquí ap ecia se cla amen e esa deco ación de hojas y l o eci as azules, que se e del mismo modo en la salse a de nues o Fo . 20. O o lo e del Fluseo A queológico y E nog á ico de Bilbao. Esa salse a es muy análoga en la o ma a la de Sa gadelos LA CERÁMICA DE BUSTURIA (VIZCAYA) 61 de la Lámina VI de Can ón. El bus o, de 33 cms. de al u a, ep esen a a S. S. el Papa Pío IX y a él debía de e e i se el S . A iñano al deci que la áb ica de Bus u ia cul i aba «los abajos he edados de la áb ica de Alco a. en es a uas hechas en blanco, eco dando los amosos e a os del Conde de A anda», aunque cla o es á que como Pío IX ocupó la cá ed a pon i icia desde 1846 has a 1878, a es a época iene que pe enece el bus o y no a o a an e io . La aza de ca é y su pla illo de es e o og a bado, ienen ado nos e de y o o y como su p ocedencia de Bus u ia pa ece asegu ada po se la colección del Museo de Bilbao dona i o de la S a. Viuda de Chi apozu, ello nos da más base pa a c ee en igual au en icidad de las piezas del Fo . 21 que ienen ado nos de l o es análogos, y aún de la bandeja del Fo . 23, pues en és a, como en las piezas del Museo, se dan los oques e des y las l o es de un ojo ambién algo co ido. Fo . 21, C eo que es e lo e pe enecía a D. Ramón de la So a y Abu o. En él, además de los pla os con bo des de mo i os que ya conocemos como de Bus u ia y con is as de las que una po lo menos pa ece nue a, es á la ca e e a con iniciales F. B. y deco ada con un a modo de jaspeado hecho con lineas de o o, del que no eco damos o a co espondencia en Bus u ia. Pe o Camps des aca que en la úl ima época de los alle es de la Moncloa es ca ac e ís ica la deco ación de jaspea dos y de bo du as do adas; Can ón señala con palab as que ep oducíamos en el capí ulo de His o ia la in e ención del jaspeado en la e ce a época de Sa gailelos (aunque lo encon amos muy di e en e en el pla o de la lám. IV en colo de Filguei a), y en es as dos manu ac u as y en Pasajes, cuyas ab i caciones coincidie on con la de Bus u ia, se echa de e cada ez más la a ición a des aca el alo de la po celana con los ondos blancos, que ambién iban eniendo en Bus u ia mayo impo ancia. Fo . 22. Así se ap ecia en las piezas de es e o og abado, de igual colección que las del an e io y que ecue dan las ajillas de po celana de la Moncloa que ep oduce Lozoya en sus i gs. 149 y 150. La c eencia de que las que ecogemos aquí se ab ica on en Bus u ia, se con i ma con los da os que allegamos al a a del Fo , 20, pues la aza y el pla illo son iguales a los del Museo. También de Pasajes podemos e , en las láminas 62 ANGEL DE APRAIZ publicadas po Oña, sob e ondo blanco deco aciones de o o, y las de l o es polic omadas, que se mues an sob e odo en Bus u ia en la g an bandeja de nues o Fo . 23. P opiedad de D. Edua do de Lande a y de amaño de 37 po 28 cms., casi igual en es e espec o a o a del mismo p opie a io, de las deco adas median e es ampación. Es a pe e nece a la clase de loza pin ada, con hojas y l o es e des y ojas, y po su belleza y la i acidad de sus colo idos, acaso no es i mada po las gen es cul as en la época de su ab icación, c eo puede aplica se a ella cuan o dice Sánchez Can ón en el úl imo capí ulo de su lib o, bajo la úb ica La loza pin ada de Sa Ací delos; como en una lámina al i n de aquél en que se ep oducen a ias de sus piezas, la del cen o gua da bas an e analogía con és a, y ambién la ienen las ob as de la e ce a época de Sa ga- delos de la lám. 23 de Filguei a. La p ocedencia de Bus u ia de la que a amos, pa ece a i ma se con lo que hemos dicho al a a de los Fo s. 20 y 22. Además el empleo de muje es, llamadas «pincelis as», en la labo de iluminación lo al de esas piezas de la úl ima época de Sa gadelos según los da os que apo a Can ón en sus págs. 29 a 31, encuen a pe ec a co espondencia en Bus u ia con la i gu a que nos han dado como de la úl ima ob e a de San Mamés de Bus u ia, la que ce a á así nues o abajo, con el Fo . 24, que ep oduce la o og a ía de esa simpá ica iejeci a, cuyos nomb e y ci cuns ancias consignábamos ya al i nal del an e io capí ulo sob e Vicisi udes de la Fáb ica de San Mamés. Pienso que la p eceden e elación puede se i de índice de los p incipales ipos de la ce ámica de Bus u ia, al como los he hallado en sus colecciones más nu idas y en las que po mo i os pe sonales y de p oximidad, he enido mayo acilidad pa a el acceso y la ob ención de o og a ías. Es as colecciones han sido p edominan emen e las de D. Edua do de Lande a, D. Ramón de la So a y Abu o y la del Museo A queológico y E nog á ico de Bilbao, con las que puede o ma se una idea comple a de aquella ab icación. No he enume ado al de alle odas las piezas de cada una y en cambio cuando me ha pa ecido con enien e pa a la LA CERÁMICA DE BUSTURIA ( IZCAYA) 63 mejo in o mación, he ci ado colecciones c}ue he is o, pe o no o og a iado: así la p incipal la que poseía D. En ique Achabal en Munguía, que cons aba de unas ein a ob as, en e las cuales de lo aún no mencionado se pudie an des aca una uen e honda y una bandeji a o alada con el bo de de ides y ambas en azul, como un u e o semejan e al de nues o Fo . 18 has a en la deco ación de l o eci as azules pe o no calado, y una compo e a; la colección que c eo ya diseminada del S . A oi a, pá oco de Na a niz, en la que había o a uen e g ande con lo eci as azules; las piezas exis en es en la casa de Chi apozu, aunque sus dueños han sido muy gene osos pa a dona las a las colecciones donde más pudie an luci se; asi como he mencionado ob as de p opiedad de D. Alejand o de la So a. He enido ambién no icia de que el S . Basan a poseía en Guecho dieciocho o ein e piezas; de que D. José Landecho enía o as en su casa de Vildosola: como de que las había ambién en Lequei io; y es indudable que en casas pa icula es y en si ios apa ados debe de habe aún p oduc os de Bus u ia, que no es muy ecuen e se hallen en las iendas de an igüedades, como ampoco c eo que sea p obable ningún hallazgo que haga a ia las líneas esenciales de cuan o enemos dicho. Respec o a la c onología de la ce ámica de Bus u ia, hab á quien eche de menos que en es e abajo no se es ablezca de esas piezas una clasi icación en épocas delimi adas, como ha solido hace se en los es udios ace ca de o as manu ac u as. En és as la ab icación había du ado muchos más años, dándose en ella a eces in e upciones comple as, con a iaciones de écnica que se ían pa a ca ac e iza un pe íodo. Mien as que en Bus u ia la áb ica conocida pa ece que no abaja más de ein e años, du an e los cuales y quizá con algo de e aso, in en a an as écnicas que sólo cuando po los da os documen ales (que son ambién mucho más a os que los de o as ce ámicas) puede conoce se el comienzo de alguna de aquéllas, disponemos de undamen o pa a asigna a de e minadas piezas una da a, an es de la cual no pudie on se hechas, aunque sí después. Y con esas no icias y las demás que he consignado de la ab icación de Bus u ia, así como de las concomi ancias con o as manu ac u as, ya pudié amos o ma nos, aunque con ese as, un cuad o de aquélla bas an e comple o. Una p ime a época de la ce ámica de Bus u ia es la que 64 ANGEL DE APRAIZ hemos de ene como su p ehis o ia, po ca ece sob e ella de documen os esc i os, y así llega has a 1842: a és a pe enece el on al del al a que hemos examinado y acaso algunas de las piezas que i gu an en nues os p ime os o og abados, mezcladas con o as pos e io es como c eo lo son las del Fo . 4; pues no me a e e ía a asegu a que ninguna de ellas sea de los iempos de Ca los IV y me pa ece más e osímil que odas o casi odas sean de la Epoca de la Sociedad Bulucua (1842-47), a la que pa ece que ampoco deben de co esponde los obje os con ado nos ococó, ni los más i nos con enidos en los o og abados has a el núm. 9, pe o sí los demás de és os. Epoca de la nue a Sociedad (1847-1855). Comienza con la elabo ación de la media po celana, y así con nues o Fo . 9, y a ella deben de pe enece la mayo pa e de los p oduc os que ep esen an nues os o og abados has a el 20. En esa época se , ealiza o a nue a ampliación de la Sociedad en 1849, y acaso j a ese pe íodo deban asigna se los obje os más e inados. jVunque ' el esul ado económico no espondie a a esos es ue zos, po lo • que en 1852 piensan los p opie a ios en a enda la áb ica, | p oyec o cuya ealización inicia la j Ul ima época. Desde 1855 en que la a ienda Agüe os, y j luego la di ige Ma u i, uno d los socios an iguos. Y aunque el es imonio de las nie as del undado i ja en 1862 el cese de la ; áb ica, hemos is o ambién en el capí ulo de sus Vicisi udes cómo en 1867 oda ía en un molino de Mu ue a, p opiedad de los Chi apozu, se molían «ba nices y ie as pa a la ab icación ; de loza». A es a úl ima época deben de pe enece algunas de las i piezas de nues o Fo . 20, señaladamen e la aza y pla illo que indican una elación con la bandeja del Fo . 23 y con la labo de pincel, que debió de desa olla se en el.pe íodo inal. También en és e debie on de in en a se nue as écnicas como las que apa ecen en los Fo s 21 y 22, y acaso las de nues o Fo . 4 que han podido pa ece mucho más an iguas po sus o mas ococó, pe o que nos inclinamos a c ee pe enecen a la época de es au- j ación de esas o mas en el es ilo isabelino. Con lo que damos i n a nues o es udio sob e la ce ámica de ' Bus u ia, lleno sin duda de de iciencias que hay que a ibui en g an pa e a las del au o , pe o ambién en mucho a las i LA CERÁMICA DE BUSTURIA ( IZCAYA) 65 ci cuns ancias de ausencia en que he enido que ope a y al gene al desconocimien o einan e sob e el asun o y el ma e ial que comp ende, y del que son an escasas las colecciones que exis en. Ello da, sin emba go, un especial in e és a lo que hemos podido ecoge de ejempla es y de da os, que si yo no publica a aho a es di ícil pudie an euni se más adelan e en un conjun o, cuya o mación he de ag adece sob e odo a quienes me han p opo - cionado el hace la. De es e modo con ibuímos a la o mación del pano ama de la ce ámica española del siglo xix, que han deseado y a ado de comple a más compe en es au o es, que no echaban de menos en e las que al aban, po se an desco nocida, la ab icación que aho a p esen amos. Es sin duda modes a y sin g andes o iginalidad ni di usión. Pe o si po mo i os ín imos ha sido pa a mi g a o su es udio, c eo que la a iedad de sus in en os en el escaso iempo en que se desa olla y del que desea íamos e la ampliación con nue os da os de o os in es igado es, cons i uye un exponen e del es ue zo y la comp ensión de mi país en el campo es é ico, du an e una época en la que se incubaban an as de las ealizaciones que, con homb es cuyos apellidos ei e an los que se mencionan en es as páginas, ha p ac icado después en el común p o echo. Angel de Ap aiz F(> 14 Fo . 16 bo . 17 Fo . 18 i Ü 5^? •«Muy Sí^^-S: