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Homenaje al ilustre maestro Dr. D. Manuel Gómez-Moreno

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Homenaje al ilustre maestro Dr. D. Manuel Gómez-Moreno

Author: Mergelina y Luna, Cayetano de
Publisher: Universidad de Valladolid
Year: 1946
Source: https://uvadoc.uva.es/bitstream/10324/29856/3/BSAA-1946-1947-13-HomenajeIlustreMaestroManuelGomezMoreno.pdf
HOMENAJE
AL
ILUSTRE
MAESTRO
DR.
D.
MANUEL
GOMEZ-MORENO
Un
p eciado
gala dón
o icial
ha
sido
con e ido
ecien emen e
al
sabio
Maes o.
Con
él,
se
ha
que ido
exal a
su
mag
ni ica
ob a,
p emiando
su
espléndido
abajo
y
sus
do es
admi ables
de
in es
igado
y
de
Maes o.
Nues o
Semina io,
que
iene
a
gala
conside a se
como
humilde
discípulo,
se
guido
de
sus
aspi aciones
y
de
sus
a a
nes,
y
que
le
e e encia
p o unda
y
sen
idamen e,
ele a
su
elici ación
más
co
dial
y
espe uosa
al
eg egio
Maes o
de
muchas
gene aciones
de
a queólogos
e
his o iado es,
y
hace
o os
pa a
que
Dios
le
man enga
en
la
pleni ud
gozosa
de
esa
ida
in ensa
de
abnegación
y
de
a
bajo,
de
ejemplai dad
magní ica
y
de
espléndida
e icacia
cien í ica,
que
an o
y
an
hondamen e
nos
hon a.
El
día
31
de
agos o-
de
1947,
en
la
so
lemne
clausu a
de
la
Uni e sidad
In e
nacional,
en
San ande ,
le
ué
impues
a
al
ilus e
P o eso
D .
D.
Manuel
Gó
mez-Mo eno,
po
el
Excmo.
S .
Minis
o
de
Educación
Nacional,
la
G an
C uz
de
Al onso
X.
Í4
C.
I>E
MERGELINA
A
PROPOSITO
DE
UN
LIBRO
RECIENTE
DEL
MAESTRO
GOMEZ-MORENO
«El
Pan eón
Real
de
las
Huelgas
de
Bu gos)),
po
Don
Manuel
Gómez-Mo eno,
Ins i u o
«Diego
Velázquez)).
Conseio
Supe io
de
In es igaciones
Cien ijicas.
Ma
d id,
1946.
En e
los
es udios
aliosísimos
del
sabio
Maes o
D .
D.
Manuel
Gómez-Mo eno
(cada
ins an e
supe ados
en
ciencia
iya,
en
e icacia
docen e,
en
escu a
y
en
jugosidad),
es e,
ecien e,
que
su
con inuada
y
ina
p eocupación
nos
b inda,
señala
jaJón
de
especial
impo ancia.
Sob e
su
con enido,
p o undamen e
cien í ico,
y
la
aus e a
base
que
le
cimen a,
enca nan
o os
aspec os
su iles
y
delicados.
La
alo ación
del
es ue zo
a queológico,
en
i a
ayuda,
al
ace o
his ó ico,
comple ándole,
iluminándole,
p ocu ando
hace le
angible
''^'^'l,a°apo ación,
no ísima
y
única,
de
me os
aspec os
indus iales
aue
ol idados
o
desdeñados,
son
sin
emba go
ealidades
de
la
ida,
y
a
su
ez,
índices
cla os
de
si uaciones
y
momen os
cul uiales
de
al o
milag o
de
hace
comp ensible,
den o
de
su
no edad
especi
ica
L os
momen os
his ó icos
con usos
y,
sob e
odo
ello
(po
el
é o
y
la
inquie ud
i a
de
quien
como
nadie
quiso
y
supo
bucea
en
oTncó^i o
o
en
lo
ol idado
del
p e é i o),
el
no
menos
especial
mi-
lag Tde
saca
a
luz
es e
iejo
mundo,
que
u o
su
eaMad
y
que,
no
Do
enecido
y
ocul o
en e
el
pol o
de
los
siglos,
deja
hoy
de
pe du ai
enue
noso os,
con
la
p opia
encan ado a
belleza
de
sus
e e
aciones.
V
es a
imp oba
y
magni ica
labo ,
labo
de
e dade o
poe a,
como
aqueila
o a,
la
ceñudamen e
cien í ica
del
se e o
in es igado ,
se
hac
sob e
la
ca oña
de
unos
despojos
que
la
insania
y
la
a idez
Tad ona
de
la
ancesada
no
supo
espe a .
Incul a
y
mise ablemen e.
Toda ía,
po
o una
y
g acias
a
la
p eocupación
del
Minis e io
de
Educación
Nacional,
el
ilus e
y
admi ado
Maes o
pudo
pone
sus
manos,
émulas
de
espe o,
sob e
el
con enido
de
las
ioladas
yacijas
de
nues os
eyes
y
nues os
p incipes
de
los
siglos
XII
a
XIV,
y
eidiuma ,
en e
huesos
emo idos
y
apos
(que
ue on
en
su
día
p e
ciosas
es es,
magni icas,
os en osas
y
llenas
de
p es ancia),
unos
ma-
a illosos'capí ulos
de
nues a
his o ia.
«Rememb anzas»
i ula
el
Maes o
en
es e
su
lib o
admi able
el
ino
ala de
de
econs ucción,
y
en
él,
con
la
a a
ceñida
pu eza
y
con-
!
•;
),
>a
El
Maes o
Gómez-Mo eno
en
su
gabine e
de
abajo.
HOMENAJE
AL
ILUSTRE
MAESTRO
DR.
D.
MANUEL
GÓMEZ-MORENO
15
c eción
de
su
peculia
es ilo,
ab e
amplia
can e a
llena
de
posibilida
des
y
suge ido a
de
especiales
ape encias
de
es udio
al
que
quie a
y
desee
ecoge las
como
espléndido
p og ama.
Po que
en
es e
lib o
(cuyo
í ulo,
como
anuncio
luminoso,
encabeza
es as
líneas),
el
sabio
Maes o
e ió
sus
a isbos
magní icos,
henchidos
de
sa ia
ecunda
y
de
densa
doc ina,
de
al
mane a
y
con
an
p ódiga
dadi osidad
que,
como
en
o as
muchas
ob as
suyas
magní icas,
queda
un
a senal
co
pioso
pa a
el
noble
discípulo
que
ose
y
pueda
segui le
y
quie a
y
se
a e a
a
pone
manos
sob e
an
lucido
y
amplio
bagaje,
si
bien,
con
oda
aquella
ene ación
que
hondamen e
se
le
debe.
Es e
capí ulo
(«Rememb anzas»,
pág.
99)
a
que
an es
nos
e e i
mos,
cons i uye
un
espléndido
inal
del
es udio
minucioso
y
aliosí
simo
que
cons i uye
la
ob a.
Cada
pá a o
es
un
pun o
de
medi ación.
Así
ha
de
lee se
y
es u
dia se
al
Maes o.
Su
conc eción
ab uma
ealmen e.
Nada
puede
habe
en
su
p o
ducción
que
pueda
p oduci
un
descanso;
an
denso,
an
su il,
an
ace ado
y
an
jus o
y
an
ceñido
es
en
sus
a i maciones
y
en
la
mani es ación
de
sus
pun os
de
is a.
Cua o
líneas
süyas
encie an
una
can idad
al
de
alo es,
y
ellos
se
conc e an
en
una
exp esión
an
pe ec a,
que
nada
y
en
modo
alguno
es
desap o echable.
No
puede
habe
descanso.
La
hoja asca
al a,
sin
que
po
ello
al e
dicción
co
ec ísima,
la
imagen
exac a
y
poé ica,
la
ase
bella,
a inada
y
jus a,
en ol iendo
una
a a
y
especial
sín esis.
Es
ma a illoso
es e
capí ulo,
capí ulo
de
an ología
his ó ica,
ejem
plo
insigne
e
inigualado.
¡Qué
maes ía
en
las
con adas
jugosísimas
líneas,
hábilmen e
a
zadas,
pa a
enseña nos
las
dos
di ecciones
que
con e gen
sob e
Cas
illa!
Ellas
llegan
a
conc e a se,
al
conju o
del
Maes o,
en
dos
eali
dades
geog á icas
—Bu gos
y
Toledo—.
Ambas,
espec i amen e,
ex
p esión
de
las
nue as
endencias
que
animan
el
momen o:
Una,
ex
aña,
no eña,
conc e ada
en
«¿deas
y
en
espí i us;
o a,
más
sus-
ancialmen e
nues a,
i a
en
el
Su ,
con
alo ación
supe io
a
oda
ealidad
dis in a,
la
que
iene
a
undi se
en
moldes
de
«eZeauTicia
cul u a
y
abajos.
y
de
la
conjunción
y
ma idaje,
el
b o e
i o
de
la
pe sonalidad
p opia.
Lo
in e no
de
la
ida,
de
los
eyes:
La
agedia
de
Al onso
el
de
las
Na as;
la
sosegada
i ud
de
la
buena
eina
Leono ,
que
engend a
hijos
que
engend an
san os,
lo
ugaz
de
la
ida
de
Eín ique,
el
moci o
epanado;
la
ene gía
y
habilidad
de
la
mad e
de
San
Fe nando;
las
i as
desg acias
del
Rey
Sabio;
la
allida
espe anza
en
el
de
la
Ce da;
la
animosidad
de
Sancho
IV...
en e
p incesas
y
p íncipes
y
monjas
Í6
C.
DE
MERGELINA
san as,
cuyos
nomb es
e ocan
cen u ia
de
g andeza
y
comienzos
de
un
declina ,
como
en
una
as uosa
eo ía,
en e
ca oña
de
momias
cubie as
con
pingajos
de
lo
que
ue on
cendales
y
elas,
en
seda
y
o o
ejidas,
des ilan
an e
la
ma a illosa
e ocación
del
Maes o,
u dien
do
con
sus
idas
páginas
in ensas
de
la
his o ia
de
España.
Y
cié ase
es e
capí ulo
—capí ulo
de
an ología
his ó ica,
epe i
mos—
con
el
más
bello
y
más
sen ido
colo ón,
lleno
de
p o unda
sus
ancia
españolis a,
con
alo
de
poesía
y
sabo
de
plega ia.
Así
e mina
es e
lib o
magní ico
del
Maes o.
Pa a
llega
a
es e
ma a illoso
esumen,
an eceden
nu idas
pá-
glnas
que
con ienen
uno
de
los
es udios
más
acabados,
único
podemos
lecl ,
que
ha
podido
lle a se
a
cabo.
<;ampn e
de
un
conjun o
de
sepulc os
eales
p o anados.
c eemos
i memen e
que
en
los
anales
de
es udios
sob e
nues as
ieias
a es
indus iales,
undamen almen e
ejidos,
no
se
ha
log ado
I anL
an
conside able,
ni
an
a inado,
ni
an
jus o,
m
an
e elado
incluso
de
lo
que
pudo
se
la
pompa
y
el
aus o
de
nues os
an iguos
eyes
de
la
p es adla
en
el
es i ,
del
gus o
y
delicadeza
en
la
elec
ción
'
con
o
do
ello,
del
alcance
écnico,
de
la
sabia
mane a
de
hace
^e
'i umpiendo
de
zonas
más
soleadas,
pudo
ab i se
ancho
campo
en
c".
que
ni
es
só dida,
ni
pa da
ni
jamás
es u o
hué ana
de
exquisi a
lis adas
las
sa gas
inísimas
Usas
de
Uno.
o
Asi
las
y
e
ye as
ejidos
en
sa ga,
blancos
o
los
lienzos
de
jana
o cida
y
u dimb e
de
lino,
los
eñidos;
las
'®1^®
anice ia
á abe
inc us adas;
los
inísimos
can-
a e anes
con
zonas
de
^picw
nues as
damas
del
si
iales;
®~iTJ esT ógico y
an
dis an es
de
los
absu dos
glo
XIII
(bellos.
Balones
u
o eb es,
en
sus
a iedades
ipi-
ac uales);
las
cm as
y
los
bo dados,
como
mani es a-
cas,
y
IOS
úl imos
como
"
di e en es
mane as
^cm o es o
en
una
se ie
de
in e esan ísimos
capi-
?,.í^ ¿onde
o
b e
el
es udio
minucioso,
hecho
sob e
el
p opio
ejempla
ulos,
donde,
jyiaes o
iende
su
amplia
y
magní ica
e udición,
e elando
pa alelismos,
ano ando
®"c i a 'de" ''
ci as
a ancadas
a
o as
mani es aciones
^
a
poca
a
Lgu ldad
plena
y
o
al
de
es a
espléndida
labo
suya,
y
como
suya.
"^' e o.
hay
más:
En
es e
denso
a senal
de
es udio
que
el
Maes o
nos
b inda,
o a
se ie
de
capí ulos
(que
an eceden
a
o
s
que
lige amen e
hemos
in en ado
glosa )
se
dedican
a
de e mina
una
clasi icación
de
los
icos
y
os en osos
ejidos
que
han
podido
sal a se,
siquie a
pa a
el
es udio.
Y
es a
clasi icación
ecoge
en
p ime
luga
los
que
pueden

HOMENAJE
AL
ILUSTRE
MÁESTRO
liR.
D.
MANUEL
GÓMEZ-MORENO
Í7
inclui se
en
lo
á abe
clásico.
El
Maes o
a anza
una
in e esan ísima
a i mación,
an es
de
aden a se
en
el
es udio
écnico
de
los
ejempla
es
que
an
sabiamen e
y
con
an
p o undo
conocimien o
analiza;
y
es
és a
la
de
que
en
el
siglo
XIII,
en
el
aspec o
indus ial
y
en
cuan o
a
es e
ipo
de
ca ac e ís icas
mani es aciones,
se
i e
an
sólo
y
úni
camen e
de
lo
p opio,
es
deci ,
de
lo
que
cons i uye,
en
plan
de
equi
lib io
especial,
lo
undamen al
de
la
sociedad
cas ellana,
lo
que
ha
de
de e mina
el
mudeja ismo;
en
una
palab a,
los
esul ados
lógicos
de
la
con i encia
en e
c is ianos
y
musulmanes,
a i mación
que
iene
pa a
noso os
un
alo
especial
po que
consolida
de
modo
so p en
den e,
en
es os
aspec os,
lo
que
pudo
po
o os
es udios
y
en
o o
sen
ido
a izo a se.
Y
es e
milag o
de
econocimien o
y
exal ación
de
lo
p opio,
an es
de
que
lo
ex año
pene e
ealmen e
(la
in luencia
no eña
que,
si
guiendo
al
Maes o,
apun amos),
nos
hace
pensa
qué
pudie a
habe
sido
España,
en
su
na u al
e olución,
lib e
de
aquellas
in luencias
y
cuando
enía
indudable
conciencia
de
bas a se
a
si
misma.
Cuando
po
p opias
in luencias
del
Su ,
espondió
a
un
es ado
de
equilib io
espi
i ual
y
cul u al
supe io
a
cuan o
pudie a
i umpi
de
a ue a
(posi
blemen e
como
consecuencia
de
aquel
siglo
X
que,
en
plé o a
de
a
lo es
y
lleno
de
sus ancia
i a,
bien
pudo
pe du a ),
España
se
sin
ió
capaz
de
un
enace
p opio.
Vol iendo
de
nue o
a
encaja nos
conc e amen e
en
nues a
po
b e
glosa
sob e
el
ma a illoso
abajo
del
Ma-es o,
ano amos
el
de e
minado
es udio
que
de
los
ejidos
p opiamen e
á abes
nos
hace.
Sigue
a
con inuación
el
de
la
se ie
mudéja ,
con
sus
des iaciones
p og esi as
bajo
ases
mo isca
y
c is iana,
idén icas
en
écnica
y
dispa es
en
a e!
y
a
és a
el
es udio
de
la
se ie
p opiamen e
c is iana,
con
écnica
aná
loga
a
la
mudéja
pe o
con
sen ido
independien e.
Dos
capí ulos
más,
uno
sob e
sa gas
y
o o
sob e
elas
o ien ales,
cie an
es e
in e esan ísimo
apa ado.
En
ellos
se
es udian
me iculo
samen e
las
ca ac e ís icas
p opias
y
se
alo an
sus
pa icula idades,
y
odo
es o
se
hace
a
base
del
es udio
de allado
de
los
elemen os
que
han
podido
da
las
sepul u as,
los
que
se
analizan
con
el
especial
cui
dado
y
con
la
a a
conciencia
cien í ica
que
an
sólo
el
Maes o
Gómez-Mo eno
es
capaz
de
lle a
a
cabo.
A
es os
capí ulos
an ecede
o o
in e esan ísimo
sob e
écnicas,
an
denso
de
doc ina
como
conc e o,
con
esa
a a
conc eción
que
da
un
sen ido
ma emá ico,
po
lo
jus o
y
po
lo
p eciso,
a
su
es ilo
peculia ,
sin
que
po
ello
deje
de
e es i se
de
esa
an
suya
poesía
que,
en
dic
ción
pe ec a,
enlaza
y
he mana
el
de alle
minucioso
de
una
écnica
con
la
isión
cla a
y
jus a
de
un
momen o
his ó ico.
De
es e
modo
y
con
es a
ma a illosa
di ícil
acilidad
que
le
ca ac-
2
18
c.
DE
me gecjná
e iza,
¡cuán os
alo es
y
de
qué
subido
p ecio
ha
ei indicado
pa a
la
Pa ia!
No
es
la
labo
del
Maes o
una
me a
labo
de
in es igación,
aun
que,
con
la
cla idad
de
su
in eligencia
pode osa,
en
la
posible
ialdad
de
ella,
se
base
y
escude.
Es
una
labo
de
c eación,
po que
c ea
es
ex ae
del
ol ido,
de
la
igno ancia
o
de
aquella,
idicula
posición
(po
desg acia
muy
man enida)
que
en añaba
no
oí
ni
da
po
bueno
más
que
el
can o
de
si enas
ex añas,
y
c ee nos
siemp e
los
más
media
izados,
los
más
débiles,
los
que
si
i en,
i en
an
sólo
de
ajenos
alo es.
¡Cuán o
y
de
qué
especial
alo
ha
sido
la
labo
españolísima
de
es e
admi ado
Maes o!
Y
odo
ello
como
algo
sencillo,
como
algo
sin
es idencia
alguna
llama i a,
como
labo
ecole a
que
p e ende
(el
Maes o
mismo
lo
decía
en
ocasión
solemne)
since a
su
p opia
y
magní ica
ob a,
an
sólo
ba
sándola
en
su
p opia
sa is acción
de
homb e
lleno
de
inquie udes
cien
í icas,
es
deci ,
como
sa is acción
espi i ual
que
queda
compensada,
pa a
él
mismo,
en
el
goce
se eno
del
descub imien o,
al
pa ece ,
sin
ascende
de
su
cua o
de
abajo.
Mas
no
es
así;
podemos
asegu a lo.
El
Maes o
es
y
ha
sido
siem-
n e
es o
el
maes o;
el
e dade o
maes o.
Y
una
de
sus
i udes
ejem
pla es
ha
sido
la
p odigalidad.
Nadie
que
a
él
se
ace ca a
con
un
a án
de
es udio,
con
un
anhelo
o
un
deseo,
salió
con
las
manos
acías.
Po que
el
Maes o
lo
da
odo.
De
aquellas
sus
con e encias
luminosas
en
el
aula
uni e si a ia,
¡cuán os
lib os
no
han
salido,
no
ya
inspi ados
en
la
cla idad
de
su
doc ina,
sino
calcados
sob e
la
luidez
de
su
palab a
sabia
y
cálida!
Muchos,
odos
ios
discípulos,
eco damos
es o
y
lo
eco da emos
con
especial
ene ación.
Jamás
el
Maes o
ega eó
su
p opio
es ue zo
aliosísimo,
en e
gando,
con
dadi osidad
sin
lími es,
odo
cuan o
él
pudo
c ea
en
las
in ensas
igilias
de
su
delicado
espí i u
y
en
las
con inuadas
ho as
de
su
callada
e
iAgen e
labo .
No
adje i amos
lle ados
de
la
honda
ene ación
que
le
p o esa
mos.
Su
labo
es
ingen e,
y
lo
es
po
dos
especialísimas
azones;
Po
lo
jus a,
a inada,
p ecisa,
cla a,
honda,
segu a
y
i me,
ponde ada
y
queda,
a ildada
y
ina,
densa
de
sus ancia,
plé o a
de
poesía
i a;
po
su
a a
y
ma a illosa
ex ensión,
po
su
ex aña
mul iplicidad,
po
su
don
ca ac e ís ico
de
especial
ampli ud.
En
el
ancho
campo
de
los
es udios
his ó icos,
sea
cualquie a
el
ins an e
o
el
momen o
en
que
se
busque,
se
le
encuen a.
¡Y
cómo
se
le
encuen a!
Es
es a
segunda
ace a
especialísima
del
eg egio
Maes o
la
que
HOMENAJi:
AL
ILUSTRE
MAESTRO
DR.
D.
MANUEL
GÓMEZ-MORENO
Í9
más
hondamen e
podemos
admi a .
Dios
quiso
concede le
ese
don
ex
año
y
a o
de
pode
alcanza
los
más
di e sos
alo es,
y
alcanza los
con
no
menos
a a
y
comple a
segu idad,
de
al
modo
que
su
in e
p e ación,
su
a isbo
cla ísimo,
su
opinión
siemp e
jus ísima
y
a inada,
se
con ie e
y
hace
doc ina
y
se
aduce
en
i a
uen e
donde
bien
a
gus o
puede
bebe se
con
plena
segu idad;
uen e
insospechada,
al
ez,
pa a
quien
no
haya
alcanzado
el
hono
de
conoce le.
Un
p oblema
de
P ehis o ia
que,
en
lo
e en ual,
se
conc e a
y
ea i ma,
haciéndose
básica
la
solución:
Un
p oblema
de
ieja
e no
logía,
que
ab e
ancho
campo
a
deducciones,
an
cla as
y
segu as
que
c ean
doc ina;
un
imponen e
ala de
epig á ico
que,
basándose
en
ex os
es udiados
con
me iculosidad
benedic ina,
c ea
un
mundo
de
posibilidades
sob e
lo
o almen e
igno ado
o
sob e
el
an eo
con uso
y
deso ganizado;
un
es udio
sob e
de e minan es
de
un
momen o
cul
u al,
an
p eciado
de
suge encias
i as,
que
se
hace
eal
e
incon o
e ible,
un
a ance
numismá ico,
an
inamen e
aguzado
que
señala
nue os
campos
de
in es igación,
c eando
pau a
i me,
sob e
la
que
odo
es ue zo,
a
su
dic ado,
se
co ona á
de
anco
éxi o;
códices
iejos
his ó icos,
que
se
comen an
con
a isbos
y
cla idades
insospechadas;
es udios
de
conjun os
monumen ales
que
c ean
pe íodos
y
ei indican
pa a
el
a e
pa io
la
jus a
y
ol idada
p imacía,
a
eces
bas a damen e
encubiei a
lo
isigodo,
lo
musulmán,
lo
mozá abe,
lo
ománico,
lo
gó ico,
lo
enacien e...—,
y
en
es os
magní icos
ala des,
cuán
honda
y
p o unda
doc ina
y
qué
ma a illosas
y
i as
econs ucciones
his
ó icas.
Y
el
g an
Maes o
no
se
sacia.
Se
aden a
en
el
campo
del
a e,
y
con
la
i meza
exquisi a
de
su
empe amen o
delicadísimo,
alo a
la
labo
de
nues os
g andes
pin o es,
desde
un
minia u is a
anónimo
a
Goya,
desde
unas
ablas
del
XV
a
Rosales.
Y
conjun amen e,
la
labo
de
nues os
escul o es;
desde
los
maes
os
F uchel
y
Ma eo
a
Ca mona,
pasando
po
los
g andes
imagine os
cas ellanos
y
andaluces;
y
la
labo
de
nues os
a qui ec os,
desde
Tio-
da
a
Villanue a...;
y,
como
odo
alo
hispánico
adquie e
en
el
Maes
o
esonancias
especiales,
es
el
es udio
acabado
de
écnicas
en
lo
que
aden a,
con
el
conocimien o
pleno
de
aquellas
a es,
unas
eces
hu
mildes,
o as
llenas
de
g andezas,
siemp e
imp egnadas
de
belleza
es
pecial,
que
lle a on
nues os
alle es
a
angos
ele adísimos;
y
así,
o
eb es
y
esmal ado es,
ba ido es,
al a e os,
bo dado es,
ejedo es,
gua-
damacile os...,
en
ingen e
magní ica
eo ía,
se
alzan
al
conju o
de
su
es udio
y
des ilan
con
sus
écnicas
sabias
y
únicas
y
bellísimas,
com
poniendo
páginas
nue as
de
una
his o ia
nues a,
ol idada
o
p e e ida.
Así
es
el
Maes o.
Así
emos
al
Maes o.
Así
nos
glo iamos
en
el
Maes o.
20
C.
BE
MERGELÍNÁ
Vol iendo
a
es e
su
ecien e
es udio,
ano emos
que
se
ab e
con
o os
enjundiosos
capí ulos;
uno,
que
nos
desc ibe
las
sepul u as,
y
es a
desc ipción
no
es
una
me a
eseña,
es
algo
más
y
de
un
mayo
y
más
subido
in e és,
pues
en
ella,
con
esa
sencillez
y
cla idad
espe
cial
en
el
Maes o,
se
ap o echan
los
de alles
pa a
c ea
sín esis,
y
se
e ocan
ci cuns ancias
y
po meno es
de
especial
alo
is
abandona
la
conc eción
especial,
ni
lle a
al
es udioso
a
on
as
e
e udicción
ácil,
an
a
des iempo
y
en
con aposici
n
con
e
mo
o
e
se
del
ilus e
sabio.
i
^
ai
Después
se
eseña
la
explo ación
del
cemen e io
„ pn
o o
capí ulo,
más
amplio,
en
el
que
se
es udian
as
me iculosidad,
aden ándose
en
los
se ios
y
di íci
es
pc- man
conocimien o
y
a ibuciones,
e dade o
ala de
en
pio. a
in-
po
las
iolaciones
su idas,
las
que
sal a
el
Maes
o
esnecial
uición.
Es
deci ,
que
sob e
es udio
an
in ensi o
^
enons uc-
in e és,
como
añadidu a,
nos
da
su
genio
es a
.
ción
que
en aña
incluso
la
solución
de
p oblemas
i
C.
DE
Me gelina.