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Educación, eligión y eminismo en el p ime e cio del siglo XX. A ances
desde una elación compleja.
En es a apo ación, en ealidad oy a da le un en oque dis in o al papel
que el Es ado y la Iglesia han jugado como agen es de con ol del
p o eso ado en su o mación y selección, y oy a a a de ace ca me en
sen ido in e so: como son las p o eso as e inspec o as las que comienzan
un p oceso de emancipación del con ol eligioso, y como lo hacen
asumiendo pa e de su idea io o echazándolo.
Pa a ello oy a e isa en oz al a algunas ideas sob e lo que, en iendo, ha
sido una elación posible y compleja en e los eminismos del p ime
e cio de siglo en España, las no malis as, inspec o as y educado as y la
de ensa de sus p incipios mo ales y/o eligiosos e o mis as.
I.- A menudo solemos da po consensuado el deba e en o no a la
de inición de eminismo his ó ico en la España de inales del XIX y es
p ime as décadas del XX y, a menudo, podemos es a hablando de a ios
en oques o de iniciones.
. La p ime a e lexión que quie o aslada aquí es la necesidad, pa a
nues a his o ia de la educación de las muje es, de amplia los ma cos
in e p e a i os del eminismo his ó ico de comienzos del siglo XX en
España y su incidencia en la cul u a pedagógica.
. Si po eminismo en endemos un mo imien o social como espues a
colec i a social y polí ica an e e idencias disc imina o ias con a las
muje es, en onces es posible que es emos es echando el ma co de
ac uación de muchas muje es que, den o del sis ema educa i o,
desa olla on una cul u a ei indica i a dis in a de la especí icamen e
polí ica. Es el caso, po ejemplo, de educado as que c eye on en la
o mación y cuali icación de las muje es sin sos ene en ningún momen o
ínculos con asociaciones y mo imien os su agis as.
. Si en endemos el eminismo español de esa época como el mo imien o
social, o ganizado colec i amen e o no necesa iamen e muy es uc u ado,
pe o que buscó da espues as al inmo ilismo ideológico di igido con a
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las muje es, pa a c ea espues as nue as a sus idas, quizá podamos
inclui a colec i os de educado as que a o ecie on nue as o mas más
plu ales de en ende , en cla e de géne o, sus exis encias y las es a egias
educa i as pa a cambia las.
Como con oda in es igación, me o mulo p egun as que a o de que
iluminen mi e lexión his ó ica:
¿Cómo se explica que la II República sea concebida como una explosión
de cambios cul u ales, ideológicos, polí icos y educa i os en a o de las
muje es, si al mismo iempo es ablecemos ma cos muy débiles de
incidencia social y polí ica del mo imien o eminis a de las décadas
an e io es a 1931?.
¿Nos ale pa a en ende los cambios educa i os habidos en la República
el a gumen o de que el ágil mo imien o eminis a español de las
p ime as décadas del siglo XX e a un eminismo conse ado , inculado a
la Iglesia ca ólica, desa aigado, deses uc u ado e incipien e en
compa ación con o os países o end íamos que busca o a mane a de
en ende lo pa a jus i ica p ocesos de ans o mación y de agencia social
de las muje es?.
¿Cómo ope an los cambios de iden idades - en el caso de las muje es,
es echos y subo dinados al homb e y al hoga -, o cómo ope an los
cambios a o ables al abajo emenino asala iado y a la cuali icación de
muje es de dis in as clases sociales, si no es po que hay una base social
mínima eminis a que a len amen e eplan eándose las es uc u as
pa ia cales y je á quicas?.
II.- Me pa ece necesa io amplia la idiosinc asia de nues a cul u a
pedagógica, no dando po ce ados análisis educa i os his ó icos o
con ex os educa i os inamo ibles.
. Las expe iencias educa i as de las p ime as décadas de siglo es á cla o
que a o ecie on cambios sus an i os en las muje es, y las e idencias nos
hablan de la conquis a de la escuela, o de la al abe ización y de p ocesos
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de o mación en o os con ex os no escola es de muje es ob e as,
bu guesas, u ales y u banas.
. Los modelos de muje es ambién ue on a iados, encon ándonos con
muje es iden i icadas con los sec o es indus iales, con el sec o se icios
(las biblio eca ias, o icinis as), con la enseñanza (docen es de secunda ia o
las p opias no malis as), con el se icio domés ico o la salud, e c. Si
conside amos la ca ego ía "muje " no como algo compac o y homogéneo,
encapsulada po clases sociales, pongo po ejemplo, sino en cons an e
ans o mación, alcanza emos a econoce los e ec os de las enseñanzas
de maes as y no malis as de niñas, adolescen es y adul as de un modo
más ce cano a la educación pa a el cambio y no pa a la pe manencia. No
a o de econoce que el se maes a no malis a o inspec o a implicó pe
se un paso hacia los de echos de las muje es, sino algo dis in o: QUE el
eje cicio y el pensamien o pedagógico de la di e encia, sin es a insc i o en
el canon polí ico o mili an e eminis a de la "igualdad" en esos p ime os
años, ambién ue obje o de ans o mación hacia co as de libe ad y de
au onomía de muchas muje es, lo cual sólo pod ía insc ibi se en el ma co
de análisis de un eminismo más amplio.
. Po ello, en es a línea de es udio no me ace co a e lo que hacen las
muje es en an o que muje es, o po que sean muje es des acadas o
no o ias, sino que en iendo mi ace camien o e lexi o a aquellas
educado as no malis as, maes as de p ime a o segunda enseñanza,
inspec o as como agen es de es a egias de esis encia y cambio
socioeduca i o a pa i de su condición de "di e en es". Todas ellas, po lo
dicho has a aquí, no necesa iamen e apela on a la igualdad como
e e en e é ico y polí ico, pa a dinamiza mejo es condiciones educa i as.
La igualdad en e los sexos ue un concep o emanado de las
e oluciona ias ancesas y dado o ma eó icamen e po el eminismo
ilus ado b i ánico de Ma y Wolls onec a , que en España u o una
in oducción muy len a en é minos ju ídicos, concep uales y pedagógicos.
. Pa a ellas ue más ácil i alumb ando, con posiciones ideológicas y
educa i as plu ales, mejo as en la educación de las muje es, guiadas po
la in e acción de expe iencias muy a iadas, como ue on: las
mo ilizaciones de o as maes as y no malis as po sus de echos labo ales
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y p o esionales, una cul u a donde el cambio de modelos emeninos
menos es á icos y paca os iba siendo e iden e y posible, el eclamo
público de de echos polí icos pa a las muje es, po débil que es e ue a y
la incidencia del ins i ucionismo (ILE) en bene icio de una escuela
comp ome ida, cien í ica, abie a, "nue a" que a o ecía el
empode amien o de las educado as y su au onomía p o esional y
pe sonal.
III. Es a si uación ue ab iendo un abanico a iado de agenda de discu sos
y ac uaciones pedagógicas sob e niñas y adolescen es, y sob e ellas
mismas como educado as, desde pos u as plu ales, en e ellas las
adhe idas al e o mismo ca ólico, pe o ambién aquellas inculadas a
espacios ob e os, bu gueses, nacionalis as y cul u ales.
Lo que digo aquí es que la base di e encial de géne o en la que se
ins ala on algunas no malis as sob e p esupues os mo ales y eligiosos
pudo se , con adic o iamen e, una ei indicación de los alo es
esenciales adicionales de las muje es, muje es bajo igilancia mo al, al
mismo iempo que un campo de ba alla pa a el log o de una mejo y más
cuali icada educación, y que es o encajó den o de un posible eminismo
social, como ha sido de inido po la his o iado a Ma y Nash. Concepción
A enal ue un ejemplo de lo que señalo.
Adol o Posada, pedagogo y esc i o eminis a de inales del XIX,
e lexionaba en su ob a Feminismo, sob e el ínculo en e el ca olicismo y
el eminismo en España. Combinando p og esos ideológicos den o de la
Iglesia ca ólica in e nacional con ideología social en a o de una
educación ele ada pa a las muje es, Posada op ó po ecoge es imonios
donde la eligión se conc e ó en o ma de "un ma imonio mode no"
inculado a una ins ucción supe io necesa ia pa a ambos cónyuges, sin
dis inción; en una "ma e nidad esponsablemen e bien o mada"; o bien
habló en de ensa de ins i uciones laicas con p incipios mo ales
compa idos con los ca ólicos pa a el mejo desempeño de la ida de las
muje es.
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Me gus a ía e e i me a es ejemplos que pueden a oja luz sob e es as
ideas.
Un eminismo conse ado en e lo eligioso y la de ensa del ol social
adicional de las muje es conjugado con aspi aciones de au onomía y
o mas de emancipación.
Visi ación Pue as, alumna de la Escuela de Es udios Supe io es del
Magis e io y p o eso a de ma emá icas de la Escuela No mal de
maes as de Guadalaja a de endió ené gicamen e la p o esionalidad
de las Escuelas No males emeninas que debe ían, a su juicio, ene
un al o ni el de cien i icidad.
Asidua a los Cong esos Nacionales Ca ólicos de Educación, c i icó de
an i eminis as a aquellos y aquellas que u ilizaban esos encuen os
pa a condena el sen ido de la ida de las muje es que es udiaban,
como algo, a su juicio, ue a ya de luga .
Su in e és po la p ime a enseñanza emenina y su encaje en
con ex os eligiosos lo canalizó hacia una educación p ima ia
espi i ual en amilia, ambién pa a la educación de las muje es pa a
el hoga . Es o nunca es u o eñido con el desa ollo e inse ción
labo al de es as, pa a lo cual, las p ác icas en las escuelas no males
y su ap endizaje debe ían se eminen emen e p ác icos y
p o esionales.
C í ica a la domes icación po la domes icación.
Uno de los elemen os que algunas no malis as, maes as e
inspec o as an al e ando en los pa ones adicionales de la
o mación de las alumnas es el discu so de la o mación domés ica
de las niñas y adolescen es sin más p e ensión que se i a la amilia
y a la pa ia. Jus i icado en ocasiones y cues ionado en o as,
encon amos en inspec o as de p ime a enseñanza como Cándida
Cadenas el ecu so a una o mación eligiosa y mo al pa a sus idas,
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pe o con una o ien ación más ac i a y p opicia pa a su desempeño
pe sonal y p o esional.
Cándida Cadenas, en la década de los ein e, p opuso
conocimien os y salud a a és de la cons i ución ísica emenina.
De enso a de la educación ísica pa a niñas, nunca eñida con lo
mo al, elabo ó un p og ama cu icula de o mación en el depo e y
ac i idades gimnás icas pa a la o mación de niñas ue es de
cue po y espí i u, con ando con nue as p es aciones que las
muje es apo a ían -y no sólo con su ma e nidad- siendo "muje es
del mañana", una ca ego ía que encaja en la compa ibilidad del
hoga y de las con icciones eligiosas con unas idas alejadas ya de
a que ipos emeninos igen es.
Cien i icidad de la unción domés ica y ciudadanía social. Ma y Nash
Con iene des aca que, jun o a un eminismo social de ca ác e
conse ado , que a on ó mejo es p es aciones educa i as y
mejo as en la calidad de la o mación p o esional des inada a las
chicas, sin cues iona necesa iamen e el modelo adicional
emenino que podía compa i con la Iglesia ca ólica, ambién hubo
exp esiones en a o de la p omoción social emenina y o as
inicia i as educa i as que exigie on un ca ác e más cien í ico de la
o mación de las chicas, incluso en su o mación domés ica. El in
se á el eje cicio de una ciudadanía emenina de egis os más
amplios pa a ellas.
Pa a la esc i o a y di ec o a de la Escuela No mal de Guipúzcoa Mª
Vic o ia Jiménez C oza , uno de los p oblema más g a es y peo
comp endidos de la pedagogía del momen o e a la educación
emenina. Apos ó di ec amen e po un inc emen o de las ciencias
en las Escuelas de Magis e io emeninas, incluso pa a mejo a la
enseñanza de labo es. Si es a ha de exis i , lo ha de hace pensando
en la p o esionalización de las muje es, que exige una o mación
más amplia en ciencias ísicas y químicas y en ma emá icas, ambién
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pa a su a ea como pue icul o as o abajado as de la indus ia.
Inno ación pedagógica pa a el mo imien o de las naciones, di á.