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Galicia moderna: revista quincenal ilustrada, n. 17 (1898)

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Galicia moderna: revista quincenal ilustrada, n. 17 (1898)

Publisher: Carragal Puga, Luis
Year: 1898
Source: https://minerva.usc.es/bitstreams/4b3061da-37f2-44ab-8b79-524a06096600/download
O
JK
13
JN' íS
E
'■
‘
V
••
•<,
‘
-
>
on
ob a
los
modelos
cuyas
o og a ías
publicamos
hoy,
d *l
dis inguido,
escul o
gallego
I).
F ancisco
Yidal
y
Cas o,
au o
ambién
de
o os
muchos
abajos
e dade amen e
inspi ados
que
han
dado
sólida
ama
al
no able
a is a
gallego,
al
cual
elici amos
po
su
nue a
ob a.
A íu
II
Pon e ed a•
I
de
Ene o
de
1898
Núm.
17
EL
AÑO
NUEVO
Fo og a ía
de
J,
Campo
Mo eno.
4
'■§
M*
(
Ta je as
y
almanaques.
—
La
plaga
del
aguinaldo
En
los
escapa a es
de
las
lib e ías
y
de
los
come cios
que
enden
obje os
de
an asía,
exíbense
es os
dias
cap i

chosas
y
boni as
a je as
p opias
pa a
elici a
las
Pascuas
y
elegan es
alma

naques
de
pa ed
que
han
de
eempla

za
á
los
que
hoy
penden
en
las
o ici

nas,
esc i o ios,
gabine es
y
comedo

es,
exhaus os
ya
de
hojas
que
han
sido
a ancadas
una
á
una
en
el
ans

cu so
del
año.
Hay
calenda ios
pa a
odos
los
gus

os,
desde
el
que
os en a
signos
eligio

sos
ó
alego ías
mís icas,
muy
en
conso

nancia
con
las
ideas
de
las
gen es
eca adas,
pudibundas
y
se á icas,
has

a
los
que
lle an
bellísimo
c omo,
á
p opósi o
pa a
las
damas
elegan es.
Pa a
los
jó enes
a icionados
en
ex

emo
al
bello
sexo,
hay
saladísimas
mo enas,
angelicales
ubias
á
las
que
an
solo
al a
habla ;
hay
Venus
en

can ado as
que
ienen
eladas
sus
es

cul u ales
o mas
po
gasas
inísimas,
pe mi iendo
en e e
las
pu as
líneas
y
los
delicados
con o nos.
Pa a
los
a icionados
á
paisajes,
pa a
los
amigos
de
lo
bello,
hay
encan ado

es
c omos
de
inos
colo es,
copia
de
los
cuad os
más
celeb ados
de
nues os
a is as;
los
mili a es,
los
que
sien en
a ición
decidida
po
la
milicia
ienen
ambién
sus
calenda ios
a iados;
y
ni
los
músicos,
los
spo man,
los
cazado

es,
ni
los
o e os,
dejan
de
halla
al-
manaquas
en
a monía
con
sus
a iciones
y
con
sus
gus os:
á
odos
ha
que ido
G
omplace
la
indus ia
mode na,
ha-
ciendo
e dade os
p odigios
y
ponién

dolos
al
alcance
de
odas
las
o unas.
Po que
además
de
la
elegancia,
e

sul an
muy
ba a os,
y
así
como
has a
hace
pocos
años
e an
los
almanaques
de
pa ed
pa imonio
de
icos
banque os,
a is oc á icos
seño ones
y
al os
uncio

na ios
públicos,
y
solo
en
sus
esc i o

ios
ó
en
el
bu e e
del
abogado
y
en
el
gabine e
de
consul a
del
médico,
se
eían,
hoy
ienen
almanaque
odos
los
amaneenses
y
en
la
ienda
del
zapa e

o,
en
la
habi ación
del
pob e
es udian

e,
en
la
ienda
de
ul ama inos,
...en
odas
pa es
hay
su
co espondien e
calenda io.
Es
diminu o,
ado nado
con
cin as
y
lazos
de
seda,
bo dado
en
colo es,
co-
que ón,
elegan ísimo,
el
que
se
é
en
el
ocado
de
la
seño i a
que
b illa
en
salones
y
ea os;
es
g ande,
desp o is

o
de
odo
ado no,
colocado
el
aco
ba

jo
una
alego ía
de
la
jus icia,
el
que
exis e
en
el
despacho
del
juez
ó
de
cualquie a
o a
au o idad;
humilde,
de
colo es
más
o dina ios,
con
la
e igie
de
un
san o
el
que
posee
en
su
posada
el
semina is a;
mues a
el
e a o
de
la
Regen e
el
del
moná quico
y
os en

a
la
moza
que
cub e
su
cabeza
con
el
lamenco
go o
igio,
el
del
epublica

no
consecuen e...
A
al
ex emo
llega
la
economía
en
los
p ecios
de
las
a je as
y
almana

ques
que
¡de
e as!
compadezco
á
esos
in elices
que
se
dedicaban
á
pin a
monos
y
ga aba os
en
las
a je as
que
les
enca gaban
los
chicos,
pa a
en ia
á
sus
no ias.
Aho a
solo
po
el
place
de
egala
uno
de
esos
bellísimos
c omos,
me ece
la
pena
de
enamo a se.
¡Y
es
an
ácil!
*
*
*
No
es
la
lo e ía
nacional
la
única
que,
halagando
con
una
ci a
de
millo

nes,
nos
obliga
á
desp ende nos
de
al

gún
dine o
y
a loja
el
bolsillo;
el
mes
de
Diciemb e,
con
su
Noche-Buena,
sus
Pascuas
y
in
de
año,
aca ea
una
se ie
de
gas os,
capaces
de
deja
em

blando
al
mo al
que
i a
con
mayo
desahogo.
Has a
noso os
llegan
in inidad
de
a je as
con
exp esi as
elici aciones
que
ag adecemos,
pe o
que
aen
la
co

la
del
aguinaldo,
según
in e e ada
cos

umb e.
En
el
ca é,
es
necesa io
ad

qui i
algunas
i as,
obsequio
de
los
mo

zos
á
sus
pa oquianos;
hay
que
g a i

ica
al
se eno,
da
p opina
á
la
se i

dumb e
en
la
peluque ía,
en ia
un
egali o
al
amigo
del
cual
hemos
eci

bido
algún
a o ...
y
uno
as
o o,
no
dejan
en
paz
al
ma illo,
llamando
á
la
pue a
en
busca
del
aguinaldo,
el
epa ido
del
pe iódico,
el
ca e o,
los
ba ende os
públicos,
los
o denanzas
de
elég a os,
los
po e os,
la
labande-
a,
la
leche a,
el
mozo
que
ae
el
ino,
el
ho elano,
el
a ole o,
el
aguado ,
el
sepul u e o...
¡Echen
us edes
medias
pese illas!
Y
dispónganse
á
oi
los
comen a ios
de
los
a o ecidos;
po que
odos
se
conside an
con
de echo
á
un
pa
de
pese as
cuando
menos.
Todos
bajan
echando
pes es
y
di

ciendo
pe e ías.
—
¡Dos
ealillos!
¡Ya
-
ya
una
p opina
de
Noche-Buena!
—
Pa

a
es o
no
necesi aba
subi
an o
pel

daño...
y
a e gonza me!
Es
una
e dade a
plaga
la
de
los
aguinaldos:
da
mucho,
no
se
puede
sin
expone se
á
pedi lo
en
el
año
p óxi

mo;
despedi les
con
buenas
palab as,
ob as
son
amo es...;
y
epa i
una
p u

den e
can idad,
ale
an o
como
a o

ja
el
dine o
á
la
calle,
pues
además
de
lle á selo,
an
e un uñando
y
achán

donos
de
mise ables.
Y
as
la
Noche-Buena,
iene
el
año
nue o
y
después
llegan
los
Beyes;
y
un
dia
la
mu ga,
o o
los
chicos
del
zapa e o
que
mal
asguean
las
cue

das
de
la
gui a a;
los
co os,
las
on

dallas
y
compa sas
que
se
o ganizan
pa a
can a
los
illancicos,
nos
ase

dian,
nos
ma i izan
y
esp imen
el
bol

sillo,
me mando
los
caudales
de
al
mo

do
que
no
hay
nómina
que
se
esis a.
¡Cualquie a
puede
a e e se
á
los
capones,
á
los
pa os
y
al
u ón!
No
hay
emedio,
es
p eciso
sac i i

ca se,
ol ida
la
mesa,
el
pla o
a o i

o,
la
bo ella
de
champagne
y
conc e

a se
á
la
so a,
caballo
y
ey,
como
en
cualquie
o alépoca
del
año,
haciéndo

se
el
sueco
an e
las
Pascuas
y
i iendo
solamen e
pa a
los
que
se
conside an
con
de echo
al
aguinaldo,
cualel
ilipi

no
endido
en
nues o
a chipiélago.
Ellos
pod án
sabo ea
el
capón,
co

me
opípa amen e,
es eja
la
Noche-
Buena,
la
en ada
de
año
y
los
Beyes.
Noso os
no
podemospe mi i nos
esos
lujos;
los
aguinaldos,
del
mismo
modo
que
los
impues os,
aumen an
de
año
en
año
y
den o
de
poco
los
paganos
que

da án
educidos
á
muy
co o
núme o.
JE ceppo
INSTANTÁNEA
DNA
BARBERIA
CLÁSICA
Fo og a ía
de
J.
E.

I
1
APUNTES
OE
VIEEAJ üAN
INSTANTÁNEAS,
POR
MANUEL
CHICHARRO
VISTA
DE
VÍLLAJUNN
H
VOIA
EL
CASTELKTE
1
I
i
1
'
EN
LA
PLAYA
y
STIVADORAS
COLOCANDO
LA
SAKD1NA
EN
LOS
TABALES
*
*
*
¡A
la
salud
de
us edes,
seño es!
B indo
po
el
champagne
que
es
la
a is oc acia
de
los
inos.
La
niebla
de
los
basos.
El
a o i o
de
las
damas.
El
p íncipe
de
los
pos es.
Su
aleg e
bu bujeo
pa ece
que
se
íe
de
las
penas
de
la
ida.
Aquí
hay
que
ei lo
odo.
Se á
un
sa casmo,
pe o
el
que
no
ie
no
i e,
y
el
que
no
i e
no
goza.
Vi amos
pues,
pa a
goza ,
pa a
ei .
La
isa
es
la
desespe ación
de
los
melancólicos.
-La
hipocond ía
debe
se
el
en e-
cenamien o
po
cuen a
go as.
Yo
no
quie o
llo a ,
odio
los
Je

emías
y
los
He ácli os.
¡Vi a
el
champagne,
esa
musa
de
ca cajadas
homé icas!
Conseje o
de
los
ímidos,
galan

eado
de
la
he mosu a,
másca a
es enio
en
el
Ca na al
de
los
se'
es.
¡A
la
salud
de
us edes,
seño es!
¡
*
*
Que
se io
pasa
.
Y
no
me
mi a.
Ing a o,
cuando
sabe
que
le
ado o.
¡Oh;
los
homb esson
muy
enco osos.
n-aquel
mesmo
quedóii
aco dad'
o
casamen o
de
Ma cos,
es onces
de
cincoen a
anos,
c-oa
apaza,
.que'andaba
n-os
in a.
—
«Que
demo os,
dicía
aqu'ela
noi e
Ma cos
alando
c
‘
o
Abade,
así
como
así
millo
ó
que
quede. odo
n-a
casa
e
como
dix
1
o
ou o,
al
mais
qu
‘
o
a ouben
os
pa en es
que
non
ós
de
o a.»
‘
O
Abade
pa eceulle
ben
á
de e minaceón
de
Ma cos
y-es e
púxos
‘
en
cami-
ño
p a
ecollel-os
ca os
que
deixa a
en
Mad í
y-o
mesmo
empo
c
‘
o
a
idea
de
me ca
n-a
casa
d
osen
deposi a io
as
galas
p á
noi a.
Ma cos
e a
ag adecido
y-aioda
que
i
e a
que
di
ca gado
qui ia
dal-a
ganáncea
ó
seu
amigo.
Ohegou,
pois,
M
.
eos
á
ila
d
1
os
ga os
ou
d
‘
o
oso,
como
que en
algás.
Foi
pa a
á
sua
an iga
pousada
y-eu
can o
se
sacudíu
un
pouco,
ala
se
oi
a
e
6
come cean e.
—
-
«Sino
Ga cía,
dixo
xa
alí,
aquí
me
en
á
da lb
as
g aceas
y-a
ecolle
ises
ca iños,
pois
eño
de
men es
emp egal-os
n-a
é a.»
—
«Que
dices,
homb e,
esponden!le
o
come cean e.
Yo
no
engo
aquí
dine

o
alguno
uyo
y
si
es ás
bo acho
puedes
i e
á
do mi .»
__
«Mi e
ben
o
que
dice,
Sino ,
mi e
ben
o
que
dice,
con es oulle
Ma cos.
Re

co dé
que
ai
es
ano^
Ib
en egue!
aquí
mesmo
ca o
mil
ecia
en
odas
d
1
ou o...»
__
«Nada,
nada,
be ou
o
come cean e,
es e
homb e
se
ha
uel o
loco
ó
bo

acho.
Si
no
e
me
la gas
de
delan e,
pica o,
llama é
á
la
pa eja
pa a
que
e
lle e.»
Comp enden
o
noso
peisano
que
po
aquel
camino
salía
pe dendo
e
acéndos'
o
isinado.
omou
o
camino
de
se
i i a
dicindo:
«boeno,
sino ,
desemule,
que
así
como
as si i
eso
ei
i i
e
pio
si ia
que
ómpese
unha
pe na.»
Mais
como
non
e a
o
lab ego
home
que
s
£
a ogase
en
pouca
auga,
oise
á
xun o
d
‘
un
abogado,
púxolb
o
caso
y-o
dia
siguen e
p esen en
á
demanda
con
o
endei o,
n-o
co esponden e
xuzgado.
‘
O
e se
aquel
ci ado,
encomenzou
a
oabila
e
comp endend'
o
que
pudía
p e-
xudical-oseunome
que
sesoupe a
osucedi

do,
aconsellouse
con
un
seu
compad e,
come cean e
d'omesmo
nome
e
d
‘
omesmo
11.
apellido,
aco dando
qu
‘
o
dia
siguen e
se
p esen ase
o
compad e
c
‘
os
ca os
y-o
desa ollaba
demanda
Ma cos'
adian ase
dicindo
que
non
ó
demandado,
s n<n
á
él
co espondía
paga
aquel
diñei o,
pois
éi
e
non
o
ou o
o
ieibi a.
!)•
es exei o,
dicía
o
endei o
de
mala
é,
o
ga

llego
colle
os
cai os
e
déixau
en
paz,
quedando
odos
ben
y-o
meu
nome
á
sal o

Chegou,
pois,
a
aca eón
e
n-o
momen o
opo uno,
adian ando
‘
s
compad e
d
‘
o
Siño
Ga cía
e
poñendo
sob
‘
a
mesa
unha
bulsa
de
diñei o,
dixo:
—
«Seño
Juez,
aquí
hayune o ,
deque
es
íc ima
mi
amigoy
compad e
el
S .
Ga cía,
me ced
á
la
igno ancia
y
es upidez
de
ese
gallego,
que
equi ocando
las
pue as,
ue
á
eclama
del
S .
Ga cía
su
dine o
que
solo
á
mi
en egó
y,
desde
luego,
pongo
á
su
disposición.»
Su iuse
o
que
ala a,
mi ón
con
ben
iinxida
ú ea
o
demandado
á
Ma cos
e
con
lás ema
ó
Xuez,
y-o
noso
peisano,
con uso
e
sen
pode se
esp ical-o
que
pa

saba,
nin
ace ab
‘
á
mo e se,
nin
á
dici
u a
boca
é
miña.
Todos
ma mulaban,
odos
se
ían
xa
d
‘
a
bu ada
de
Ma cos,
mais
es e,
e-
poñóndose
de
epen e
e
di ixíndose
ó
xuez,
dixb:
—
«Siño ,
non
poido
menos
de
alababa
hon adez
d*
o
compad e
d
‘
o
S .
Ga

cía
e
meu
bon
amigo.
Ben
sei
eu
que
eño
n-a
sua
man
os
ca os
sigu iños
e
nun

ca
m
‘
es e e ía
á
demandal-o
¡Asús,
Ma ía!
Eu
di
quén
eclamo
aqui
ó
d
‘
o
Siño
Ga cía,
que
me
debe
ou os
ca o
mil
eas
e
senón
papes
can an.»
Y-ala -
gou
o
icibo.
O
cad o
ocouse.
Queda on
os
come cean es
mudos;
p o
¿que
lies
quedaba
xa
que
ace ?
Un
es aba
ama ado
pobo
icibo,
ou o
pol-a
con eseón
que
aca

baba
de
ace
y-os
dous
i e on
que
soi abos
ca os,
con
g an
sa is auceón
de
Ma cos.
Es e,
como
bo ne
a en o,
an es
de
se
poñe
en
camiño
pasou
pol-a
casa
d
‘
o
Siño
Ga cía
e
dend*
a
po a
díxolle:
—
«Ai,
siño ;
os e
end á
unha
boa
enda;
p o
os
gallegos,
sin
an a
an á^
ea,
émoslle
enda
e
as enda.
amado
MONTENEGRO
SAAVEDRA
I
*
♦
*
No
se
que
hay
en
el
io
cuando
en
su
lecho
a ollado
camina,
a ancando
con
u ia
las
adel as
que
embellecen
del
cauce
las
o illas.
Algo
ex año
hay
en
él,
algo
que
a ae
como
a ae
el
abismo
á
quien
lo
mi a,
algo
que
hace
embla
y
al
mismo
iempo
con
mágné ico
in lujo
nos
ascina.
No
se
que
hay
en
el
ío;
sus
cascadas
con
e ible
ago
se
p ecipi an,
y
al
choca
con
las
peñas
queda
el
agua
en
espuma
con e ida.
Las
ondas
en e
an o
se
ag andan
y
se
agi an,
se
ex ienden
po
las
má genes,
inundan
la
campiña
y
a ancando
las
mieses,
de
los
pob es
aumen an
la
uina.
El
á bol
al
empuje
del
o en e
se
inclina
sus
c ujidos
son
quejas
del
que
lucha
con
denodado
es ueizo
po
la
ida.
No
sé
que
hay
en
el
ío,
se
pa ece
al
homb e
que
camina
hácia
su
in,
dejando
de
su
paso
las
señales
ma cadas
con
desdichas.
II
Ya
no
es
aquel
o en e
que
odo
lo
aniquila;
aho a
el
agua
del
ío,
poco
á
poco
en
su
lecho
de
pied as
se
desliza
besando
las
adel as
y
las
olas
y
juncios
de
la
o illa.
¿Que
suges ión
ex aña
al
e lo
nos
anima?
¿Qué
nos
dice
en
sus
no as,
de
sublime
y
e e na
melodia?
¿Quien
sabe
las
palab as
de
esa
canción
magní ica
que
el
ío
nos
epi e
y
el
homb e
no
desci a?
¿Que
mis e ioso
espí i u
á
las
ondas
hace
mo e
con
placidez
anquila?
No
sé,
nadie
lo
sabe;
es
algo
que
cau i a,
algo
que
hace
soña
en
pa aisos
de
ine ables
delicias,
llenándonos
el
alma
de
plácida
aleg ía.
No
se
que
hay
en
el
io
cuando
manso
en e
juncias
y
adel as
se
desliza,
algo
ex año
hay
en
él,
algo
que
a ae
con
pode osa
ue za
suges i a.
Al
e lo
me
pa ece
el
homb e
jus o
que
á
su
in
camina,
le an ada
la
en e,
la
bondad
e lejada
en
las
pupilas,
dejando
en
pos
de
si,
de
su
pasado
la
es ela
luminosa
y
b illan ísima.
josé
SANTALÓ
ARTISTAS
GALLEGOS
ASUNCIÓN
MONTES
Pa a
los
que
siguen
con
in e és
el
desen ol imien o
de
las
.
Bellas
A es
en
Galicia,
el
nomb e
de
la
no able
a

is a,
cuyo
e a o
publicamos,
es
de
sob a
en ajosamen e
conocido;
pa a
esos,
pa a
los
que
se
dedican
al
cul i

o
de
la
música,
es
Asunción
Mon es
la
pianis a
dis inguida,
la
a is a
lau

eada,
que
in e p e a
de
modo
admi a

ble
las
elices
c eaciones
de
los
maes

os
más
eminen es,
que
a anca
al
piano
no as
sublimes.
Pa a
esos
no
descub imos
no edad
alguna,
ponde ando
como
se
me ece
las
ele an es
condiciones
a is icas
de
la
pianis a
gallega;
pe o
pa a
los
que,
alejados
del
mo imien o
musical
solo
conocen
á
las
a is as
que
en
busca
de
glo ias
ó
con
el
a an
del
luc o,
eco

en
pueblos
y
ciu
lades,
p esen ándo

se
en
el
escena io
de
los
coliseos
ó
en
los
salones
de
los
casinos,
es
Asanción
Mon es
una
desconocida,
es
una
e da

de a
so p esa
la
que
hoy
expe imen

an,
hallándose
en e
á
en e
an e
la
Me cedes
de
Rigal
de
Galicia.
Como
la
pianis a
ba celonesa
qae
o ma
pa e
de
la
dis inguida
colonia
española
en
Pa ís,
descuellan
en
Asun

ción
es
p incipales
cualidades:
es
a

is a
po
empe amen o,
es
modes a
y
es
he mosa.
Consag ada
desde
muy
niña
al
es u

dio
del
piano,
bajo
la
di ección
de
su
io,
el
epu ado
maes o
S .
Mon es,
e eló
ya
en
las
p ime as
nociones
ap

i udes
escepcionales
pa a
el
a e
su

blime
de
Moza
y
ap emiada
po
los
insis en es
uegos
de
admi ado es
y
amigos,
omó
pa e
en
1882
en
el
ce -
ámen
celeb ado
po
el
«Liceo
B igan-
ino»
de
la
Co uña,
ob eniendo
el
p i

me
p emio.
De
aquella
ñes a
memo able
ecué

dase
oda ía
la
b illan ez
con
que
Asunción
Mon es
supo
ejecu a
el
diL-
cil
Rondó
de
una
de
las
sona as
de
~W,e-
be ,
llamado
gene almen e
el
Mo i

mien o
pe pe uo,
ob a
elegida
pa a
el
concu so.
Pos e io men e,
en
188
1,-
la
Socie

dad
Económica
de
San iago,
anunció
un
Ce ámen
pa a
conmemo a
el
p i

me
cen ena io
de
la
undación
de
di

cho
cen o,
señalando
como
ob a
de
e

ma
pa a
las
pianis as
la
b illan e
« an

asía
sob e
mo i os
de
la
ópe a
Moisés»,
una
de
las
más
di íciles
de
Thalbe g.
A
él
concu ió
la
ya
lau eada
pianis a
y
de
nue o
el
gala dón
del
iun o
co

onó
sus
mé i os
indiscu ibles,
e en

dando
sus
í u'os
un
ibunal
compe

en e,
o mado
po
maes os
dis ingui

dos
y
alcanzando
o ación
uidosa
po
pa e
del
público
que
escuchó
embele

sado
á
la
a is a
.
Su
in encible
modes ia
no
le
pe mi

ió
con inua
la
senda
de
glo ia
em

p endida;
Asunción
no
c ee
en
sus
mé

i os,
y
as
el
es uiio
no
in e umpi

do
de
las
g andes
ob as,
después
de
ha

be
oido
á
o os
pianis as
considé ase
pequeña,
es ima
los
elogios
como
ca i

ñosas
bondades,
juzga
sus
p emios
co

mo
u o
de
indulgen es
bene olencias:
y
solo
accediendo
á
las
ins ancias
de
amigos
ó
dejándose
lle a
de
sus
ca i

a i os
sen imien os,
se
la
e
sen ada
al
piano,
con ibuyendo
á
las
ies as
bené icas
ó
de
o o
o den
en
Lugo,
su
pueblo
na al,
donde
se
la
conside a
y
admi a
con
una
admi ación
no
exen a
de
legí imo
o gullo.
En
la
ciudad
lucense
es
ga an ía
de
segu o
éxi o
pa a
el
es i al
en
quep es-
e
su
coope ación
la
no able
pianis a.
La
elección
de
las
ob as
es
caidado-
samen e
hecha,
y
oyándola
el
Cap icho
b illan e
de
Mendelssohn,
acompañada
de
o ques a,
ó
el
Conce s ück
de
We-
be
y
an as
o as
que
domina
con
pe

ección
deliciosa,
no
se
sabe
que
ap e

cia
más,
si
el
alen o
del
au o
ó
la
maes ía
insu

pe able
de
la
de
1
icad
a
in

é p e e
que
pulsa
con
ma

gis al
habi

lidad
el
e

clado.
Si
un
onó

g a o
de
aca

bado
pe ec

cionamien o
ecogiese
una
página
mu

sical
cualquie

a
dicha
en
el
piano
po
Asunción
.
y
an
se
u
i
d
o
algún
iem

po
ella
la
oye

se,
igno an

do
la
e a,
segu a
m
en e
que
esclama-
ía:
¡Muy
bien,
m
a
g
n
í
i
c
o
p odigioso!
P
o
q
u
e
Asunción
que
no
esca ima
plácemes
á
o

do
a
is
a
,
gus a
del
e inamien o,
y
econoce ía
de
buen
g ado,
¡-in
sabe lo,
su
p opio
ale .
A
pesa
de
que
el
piano,
no
es ando
acos umb ado
el
oido,
esul a
ins u

men o
un
poco
incomp ensible,
como
ocu e
á
eces
con
las
bellas,
a e idas
ob as
de
eminen es
composi o es,
á
Asunción,
an es
de
que
e mine,
el
pú

blico
como
impelido
po
i esis ible
ue za,
suges ionado,
aplaude
ené i

co
y
las
manos
de
odos
los
oyen es
jún anse
pa a
ba i
palmas,
como
mo

idas
po
eléc ica
conmoción,
cual
si
las
no as
del
piano
uesen
mágico
e
-
so e.
Y
esos
aplau

sos,
que
an-
as
eces
escuché
eso

na
es epi o

sos
en
la
sa'a
del
ea o
de
Lugo,
y
esos
elogios
s
i
n
-
ce osque i a-
les
y
en usias

as
de
Asun

ción
le
p odi

gan,
p- écen

me
p'
co
o

da
i
q
no
bas

an
pa a
p e

mia
su
labo
a ís ica
eal

zada
po
su
simpá ica
i

gu a.
Pa a
obse-
quiai
debida

men e
á
Asun

ción
Mon es,
se ía
necesa

io
que
cada
espec ado
e-
giese
una
co ona
de
lau el
y
o o
sím

bolo
de
su
g andeza
de
a is a
y
o a
de
osas
na u ales
con
que
se
ado

na
á
las
muje es
he mosas.
josé
VEGA
BLANCO
AS
MARINAS
i
Xa
epinica
o
pandei o
n-as
ei as
X
‘
a
nosa
gai a
comenza
á
oca
A
mais
ga ida
d
‘
as
nosas
muiñei as
Que
n-os
mociños
mil
cóchegas
an.
jOuga!
Hoxe
e
dia
d'
anda
de
uada:
As
apaciñas
de
ca a
xen il
D
olios
azús,
cabelei a
enc espada,
Pol-os
apaces
espe an
alí.
¡Ala,
apaces,
Vamos
alá!
Os
mais
bailado es
Mil
pun os
a án;
Y-os
que
non
sepan
Han
de
oca
Oon
modo
e
con
xei o
O
cMs
ca as-chas
II
Non,
non
me
mi es
asi
d
‘
ese
xei o;
Po que
me
as,
mina
ula,
olea ;
Sin o
buli
n-o
cu uncho
d
‘
o
pei o
Non
sei
qué
diaños
6
el-o
eu
an;
Qu
‘
e es
a
o
mais
ga ida
e
xei osa
Que
n-as
ma inas
de
Sada
naceu.
D
‘
eses
beiciños
de
mel
e
de
osa
Hu a a
un
bico,
a
pecado
non
se .
I>
‘
esa
muiñei a
Ted
‘
o
compás;
Tocay
mais
ap isa
O
chds-ca j'ás-chás,
Pois
xa
as
apazas
D
‘
es e
luga
Co adas
cal
guindas
Poñéndose
an.
III
Mesmo
ó
mi a
as
mociñas
me
cegó.
¡Dios
non
me
de a!
S
‘
o
ceo
es á
aquí!
Si
has '
a
Ma ica,
a
c iada
d
‘
o
C ego,
En
ez
de
go da
es á
aca
e
xen il.
Es o
é
o
mello
que
n-o
mundo
s
‘
ence a:
Non
son
mulle es,
pois
ánxeles
son.
¡Que
kaxa
quen
diga
que
n
‘
hay
n-es a
é a
P o es,
encan os,
poesía,
y-amo .
D
(
es a
muiñei a
Ted
‘
o
compás;
Tocay
mais
ap isa
O
chds-ca ds-chás,
Pois
x
‘
as
apazas

!)
‘
es e
luga
Có adas
cal
guindas
Poñéndose
an.
IV
Es e
é
o
baila
mais
boni o
e
modeso,
Es e
é
o
mais
ledo
e
ga ido
baila .
Aquí
no
chan
de
Galicia,
e mo.^o,
¡Cán os
ei izos
ós
mozos
lie
ai.
Xa
s
‘
acabou
de
baila
a
muinei a,
Xa
a
oliada
apaces
inou,
Y-ainda
se
sin e
zoa
ei icei a
Es a
can iga
con
máxico
son.
Lonxe,
mui
lonxe
Sín ese
o
son
Que
ai
d
‘
a
gai iña
O
ina
o
oncón,
Como
si
o a
Leda
canción
Qu
‘
os
anxos
n-o
ceo
Lie
en oan
á
Dios.
l
.
U.
GRIS
LÁ
NOCI
IK-BUKX
A
EN
LAS
ALDEAS
(*)
I
Es
la
ies a
más
espe ada
po
la
a

dición.
T es,
dos
dias
an es
y
sob e
odo
el
íspe a
del
24
de
Diciemb e,
los
ausen es
c
P
q K
'
'
'
"nosibili-
No
hay
pob e
ni
ico,
g ande
ni
peque

ño
que
no
celeb e
la
noche-buena:
no
hay
casa
en
donde
no
se
haga
la
colación:
en
las
mesas
no
al a án
el
indispensable
ba

calao
con
los
sab osos
g elos
ó
la
ape i o

sa
colli lo ;
las
enomb adas
papas
de
a oz
oue
solo
se
hacen
en
és a
y
en
la
-i as
con
ino
es:'
des ibuídos
con enien emen e,
há-
llanse
g uesas
bollas
de
pan
de
ig),
dos
egula es
ja os
de
ino
y
sazonadas
u

as:
ocho
cubie os
de
boje
indican
que
o os
an os
se án
los
comensales.
Y
en
e ec o,
sién anse
odos.
El
anciano
bendice
la
comida
y
da
co

mienzo
la
aena
gas onómica.
Dejémosles
que
cenen...
Ya
e mina on.
Todo
es
aleg ía
y
con en o.
'
Cada
cual
dice
chis es
á
más
pica escos
y
ocu en es,
que
hacen
ag adable
la
e

ulia.
Fue a,
y
apesa
del
ío
ho ible
que
se
no a,
suenan
oces
ju eniles
y
escas:
son
los
monos
del
inmedia o
luga
que,
acompañados
de
la
gai a,
eco en
las
pue as
dando
a une os
y
celeb ando
con
canciones
el
nacimien o
del
niño
Dios.
Oigámoslos:
Una
oz
esca
y
sono a,
can a:
«Xa
nacen
o
neno
ISToso
Sal ado
Xa
non
emos
penas
Xa
non
hay
doo .
Y-os
pas o es
le an..
Man as
e
apiños
Oon
que
acochalo
Qu
‘
es á'en
coi iño
»
Con inúa
el
co o:
Que
ío
o á
o
coi ado...
o
coi ado...
o
coi aa...do
En ol o
en e
ca o
pallas
..
ca
o
pallas
..
ca o
paa...
Has
N
‘
es a
noi e
de
xiada...
de
xiada
..
de
xiaa...
da.
De
allá,
lejos,
ienen
los
ecos
del
(¿la

ida,
ese
cadencioso
y
í mico
can o
de
nues as
mon añas.
III
El
gallo,
que
es
el
eloj
de
las
aldeas,
anuncia,
con
su
po en e
oz,
la
media
noche.
Poco
después
la
campana
de
la
pa o

quia
oca
á
misa
y
odos
abandonan
la
mesa
pa a
i
á
la
iglesia.
Oyese
el
sag ado
o icio
con
eligioso
si

lencio,
pe o
al
llega
á
la
mi ad
suenan
de
imp o iso
os
pa/ldci os,
conchas,
lau

as
y
é idos,
p oduciendo
un
conjun o
ina mónico
y
enso decedo .
Te minada
la
ce emonia
e o nan
á
sus
casas
en
busca
de de
canso.
Las
canciones
los
ecos
d
l
a/aliada,
que
se
aleja,
an
ex inguiéndose.
Media
ho a
más
a de
cesa
po
comple

o
aquella
aleg ía;
apáganse
los
sones
de
la
gai a;
callan
las
oces
de
los
obus os
mozos
y
la
aldea,
la
poé ica
aldea,
eposa
en
dulce
y
apacible
calma.
.
PORTELA
PEREZ
EL
COCINERO
POR
FUERZA
Ó
LA
MUERTE
DEL
PAVO
SUCESO
DE
NOCHE-BUENA
A u o
e a
un
Teno io
en
oda
la
ex ensión
de
la
palab a.
Guapo,
elegan e,
ins uido
y
de
ameno
a o,
e a
emible
pa a
las
conquis as
que
había
hecho
de
odas
clases
y
ca ego ías.
Sus
a en u as
amo osas
se
con aban
po
docenas,
y
a ias
de
ellas
pudie on
sali
muy
ca as
al
enamo adizo
jó en;
pe o
en e
odas,
ninguna
le
puso
en
al
ap ie o,
ni
ué
an
idicula
como
una
que
le
ocu ió
en
un
día
señalado,
un
día
de
Noche-buena.
Había
en
una
ica
casa
de
la
Ciudad
una
linda
doncella,
un
an o
ehemen e,
de
cuyoWazón
se
había
apode ado
A u o,
después
de
algunos
abajillos;
has a
al
pun o
que
la
indisc e a
muchacha
llegó
á
da le
ci as
en
la
p opia
casa
en
que
se ía
pensando
sin
duda
en
que
no
había
de
se
descubie a
ó
con ando
en
odo
caso
pa a
sal a
la
comp ome ida
si uación,
si
es
que
llegaba,
con
su
no
co o
ingenio,
acul ad
muy
desa ollada
en
las
muje es
g aciosas
y
de
poco
juicio,
en e
las
cuales
podíacon-
a sejla
linda¡doncelli a.
Enamo ado
á e
como
él
c eía
enamo a se
siemp e
acudía,
A u o
dia iamen e
á
las
ci as
de
su
conquis a
sin
pa a se
á
pensa
los
pelig os
que
co ía
y
las
conse

cuencias
que
su
a esa a
podía
aca ea le.
Pa a
no
inspi a
sospechas
á
los
po e os
de
la
casa
en aba
siemp e
en
ella
así
que
anochecía,
an es
de
que
las
luces
se
hubie an
encendido
y
dis azado
cada
día
de
una
mane a
dis in a,
a did
que,
en
las
pocas
eces
que
había
sido
empleado,
p odujo
el
e

sul ado
ape ecido.
Y
como
la
ho a
del
anochece
enía
ambién
la
en aja
de
se
aque

lla
en
que,
la
doncelli a,
que
po
debe
mad ugaba
mucho,
se
e i aba
á
descansa
á
su
do mi o io,
sin
que
los
amos
la
moles asen
desde
aquel
momen o,
odo
ma chaba
á,
pedi
de
boca
pa a
los
enamo ados.
Poco
había,
pués,
que
eme ,
descon ada
la
sospecha
que
pudie a
inspi a
su
en

ada
en
la
casa,
du an e
a ios
días,
siemp e
á
la
misma
ho a,
y
és a
no
e a
ácil
que¡¡su giese
con
el
a did
del
dis az,
ideado
po
la
muchacha,
el
cual
consis ía
el
día
del
suceso
en
una
blusa
blanca
y
una
go a
ambién
blanca,dis az
con
el
que
se
puede
pasa
po
cosas
bien
dis in as.
Aquella
noche
la
es ancia
del
jó en
en
la
habi ación
de
su
ama

da
iba
á
se
muy
b e e.
E a
hijo
de
amilia
y
como
al
debía
e i

a se
á
casa
emp ani o
en
noche
an
señalada.
En ó
pues,
en
ella,
decidido
á
despedi se
p on o;
y
apenas
el
amo oso
coloquio
e a
comenzado,
cuando
en
el
pasillo
que
conducía
al
do mi o io
de
la
doncella,
sonó
la
oz
del
ama
que
la
llamaba
y
qne
ap esu a

damen e
se
ace caba
á
la
habi ación.
A u o
pensó
en
esconde se
debajo
de
la
cama;
pe o
su
no ia,
lige a
como
el
pensamien o
que
en
aquel
ins an e
acudió
á
su
men

e,
omó
de-encima
de
ella
un
blanco
delan al
y
en
menos
de
un
pe i*
que e
lo
a ó
á
la
cin u a
del
mancebo,
á
la
ez
que
mu mu aba
á
su
oido
—¡Calla!
Ya
e a
iempo.
La
pue a
de
la
alcoba
se
ab ía
ápidamen e
y
la
seño a
de
la
casa,
en aba
en
ella.
—¿Qué
es
es o?
P egun ó
con
so p esa
al
e
á
un
homb e
en
la
habi ación
de
la
si ien a.
—
Nada,
Seño i a,
es e
mozo
que
acaba
de
llega ,
lo
ha
en iado
una
amiga
mía
á
quien
dije
es a
mañana
que
us edes
no
enían
cocine o,
pa a
que
ea
Y.
si
le
con iene.
JARDINES
DE
ARAN
JUEZ.
—
(Véase
el
núm.
8
de
E
l
C
o eo
de
E
spaña
)