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Galicia moderna: revista quincenal ilustrada, n. 17 (1898)

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O JK 13 JN' íS E '■ ‘ V •• •<, ‘ - > on ob a los modelos cuyas o og a ías publicamos hoy, d *l dis inguido, escul o gallego I). F ancisco Yidal y Cas o, au o ambién de o os muchos abajos e dade amen e inspi ados que han dado sólida ama al no able a is a gallego, al cual elici amos po su nue a ob a. A íu II Pon e ed a• I de Ene o de 1898 Núm. 17 EL AÑO NUEVO Fo og a ía de J, Campo Mo eno. 4 '■§ M* ( Ta je as y almanaques. — La plaga del aguinaldo En los escapa a es de las lib e ías y de los come cios que enden obje os de an asía, exíbense es os dias cap i  chosas y boni as a je as p opias pa a elici a las Pascuas y elegan es alma  naques de pa ed que han de eempla  za á los que hoy penden en las o ici  nas, esc i o ios, gabine es y comedo  es, exhaus os ya de hojas que han sido a ancadas una á una en el ans  cu so del año. Hay calenda ios pa a odos los gus  os, desde el que os en a signos eligio  sos ó alego ías mís icas, muy en conso  nancia con las ideas de las gen es eca adas, pudibundas y se á icas, has  a los que lle an bellísimo c omo, á p opósi o pa a las damas elegan es. Pa a los jó enes a icionados en ex  emo al bello sexo, hay saladísimas mo enas, angelicales ubias á las que an solo al a habla ; hay Venus en  can ado as que ienen eladas sus es  cul u ales o mas po gasas inísimas, pe mi iendo en e e las pu as líneas y los delicados con o nos. Pa a los a icionados á paisajes, pa a los amigos de lo bello, hay encan ado  es c omos de inos colo es, copia de los cuad os más celeb ados de nues os a is as; los mili a es, los que sien en a ición decidida po la milicia ienen ambién sus calenda ios a iados; y ni los músicos, los spo man, los cazado  es, ni los o e os, dejan de halla al- manaquas en a monía con sus a iciones y con sus gus os: á odos ha que ido G omplace la indus ia mode na, ha- ciendo e dade os p odigios y ponién  dolos al alcance de odas las o unas. Po que además de la elegancia, e  sul an muy ba a os, y así como has a hace pocos años e an los almanaques de pa ed pa imonio de icos banque os, a is oc á icos seño ones y al os uncio  na ios públicos, y solo en sus esc i o  ios ó en el bu e e del abogado y en el gabine e de consul a del médico, se eían, hoy ienen almanaque odos los amaneenses y en la ienda del zapa e  o, en la habi ación del pob e es udian  e, en la ienda de ul ama inos, ...en odas pa es hay su co espondien e calenda io. Es diminu o, ado nado con cin as y lazos de seda, bo dado en colo es, co- que ón, elegan ísimo, el que se é en el ocado de la seño i a que b illa en salones y ea os; es g ande, desp o is  o de odo ado no, colocado el aco ba  jo una alego ía de la jus icia, el que exis e en el despacho del juez ó de cualquie a o a au o idad; humilde, de colo es más o dina ios, con la e igie de un san o el que posee en su posada el semina is a; mues a el e a o de la Regen e el del moná quico y os en  a la moza que cub e su cabeza con el lamenco go o igio, el del epublica  no consecuen e... A al ex emo llega la economía en los p ecios de las a je as y almana  ques que ¡de e as! compadezco á esos in elices que se dedicaban á pin a monos y ga aba os en las a je as que les enca gaban los chicos, pa a en ia á sus no ias. Aho a solo po el place de egala uno de esos bellísimos c omos, me ece la pena de enamo a se. ¡Y es an ácil! * * * No es la lo e ía nacional la única que, halagando con una ci a de millo  nes, nos obliga á desp ende nos de al  gún dine o y a loja el bolsillo; el mes de Diciemb e, con su Noche-Buena, sus Pascuas y in de año, aca ea una se ie de gas os, capaces de deja em  blando al mo al que i a con mayo desahogo. Has a noso os llegan in inidad de a je as con exp esi as elici aciones que ag adecemos, pe o que aen la co  la del aguinaldo, según in e e ada cos  umb e. En el ca é, es necesa io ad  qui i algunas i as, obsequio de los mo  zos á sus pa oquianos; hay que g a i  ica al se eno, da p opina á la se i  dumb e en la peluque ía, en ia un egali o al amigo del cual hemos eci  bido algún a o ... y uno as o o, no dejan en paz al ma illo, llamando á la pue a en busca del aguinaldo, el epa ido del pe iódico, el ca e o, los ba ende os públicos, los o denanzas de elég a os, los po e os, la labande- a, la leche a, el mozo que ae el ino, el ho elano, el a ole o, el aguado , el sepul u e o... ¡Echen us edes medias pese illas! Y dispónganse á oi los comen a ios de los a o ecidos; po que odos se conside an con de echo á un pa de pese as cuando menos. Todos bajan echando pes es y di  ciendo pe e ías. — ¡Dos ealillos! ¡Ya - ya una p opina de Noche-Buena! — Pa  a es o no necesi aba subi an o pel  daño... y a e gonza me! Es una e dade a plaga la de los aguinaldos: da mucho, no se puede sin expone se á pedi lo en el año p óxi  mo; despedi les con buenas palab as, ob as son amo es...; y epa i una p u  den e can idad, ale an o como a o  ja el dine o á la calle, pues además de lle á selo, an e un uñando y achán  donos de mise ables. Y as la Noche-Buena, iene el año nue o y después llegan los Beyes; y un dia la mu ga, o o los chicos del zapa e o que mal asguean las cue  das de la gui a a; los co os, las on  dallas y compa sas que se o ganizan pa a can a los illancicos, nos ase  dian, nos ma i izan y esp imen el bol  sillo, me mando los caudales de al mo  do que no hay nómina que se esis a. ¡Cualquie a puede a e e se á los capones, á los pa os y al u ón! No hay emedio, es p eciso sac i i  ca se, ol ida la mesa, el pla o a o i  o, la bo ella de champagne y conc e  a se á la so a, caballo y ey, como en cualquie o alépoca del año, haciéndo  se el sueco an e las Pascuas y i iendo solamen e pa a los que se conside an con de echo al aguinaldo, cualel ilipi  no endido en nues o a chipiélago. Ellos pod án sabo ea el capón, co  me opípa amen e, es eja la Noche- Buena, la en ada de año y los Beyes. Noso os no podemospe mi i nos esos lujos; los aguinaldos, del mismo modo que los impues os, aumen an de año en año y den o de poco los paganos que  da án educidos á muy co o núme o. JE ceppo INSTANTÁNEA DNA BARBERIA CLÁSICA Fo og a ía de J. E. I 1 APUNTES OE VIEEAJ üAN INSTANTÁNEAS, POR MANUEL CHICHARRO VISTA DE VÍLLAJUNN H VOIA EL CASTELKTE 1 I i 1 ' EN LA PLAYA y STIVADORAS COLOCANDO LA SAKD1NA EN LOS TABALES * * * ¡A la salud de us edes, seño es! B indo po el champagne que es la a is oc acia de los inos. La niebla de los basos. El a o i o de las damas. El p íncipe de los pos es. Su aleg e bu bujeo pa ece que se íe de las penas de la ida. Aquí hay que ei lo odo. Se á un sa casmo, pe o el que no ie no i e, y el que no i e no goza. Vi amos pues, pa a goza , pa a ei . La isa es la desespe ación de los melancólicos. -La hipocond ía debe se el en e- cenamien o po cuen a go as. Yo no quie o llo a , odio los Je  emías y los He ácli os. ¡Vi a el champagne, esa musa de ca cajadas homé icas! Conseje o de los ímidos, galan  eado de la he mosu a, másca a es enio en el Ca na al de los se' es. ¡A la salud de us edes, seño es! ¡ * * Que se io pasa . Y no me mi a. Ing a o, cuando sabe que le ado o. ¡Oh; los homb esson muy enco osos. n-aquel mesmo quedóii aco dad' o casamen o de Ma cos, es onces de cincoen a anos, c-oa apaza, .que'andaba n-os in a. — «Que demo os, dicía aqu'ela noi e Ma cos alando c ‘ o Abade, así como así millo ó que quede. odo n-a casa e como dix 1 o ou o, al mais qu ‘ o a ouben os pa en es que non ós de o a.» ‘ O Abade pa eceulle ben á de e minaceón de Ma cos y-es e púxos ‘ en cami- ño p a ecollel-os ca os que deixa a en Mad í y-o mesmo empo c ‘ o a idea de me ca n-a casa d osen deposi a io as galas p á noi a. Ma cos e a ag adecido y-aioda que i e a que di ca gado qui ia dal-a ganáncea ó seu amigo. Ohegou, pois, M . eos á ila d 1 os ga os ou d ‘ o oso, como que en algás. Foi pa a á sua an iga pousada y-eu can o se sacudíu un pouco, ala se oi a e 6 come cean e. — - «Sino Ga cía, dixo xa alí, aquí me en á da lb as g aceas y-a ecolle ises ca iños, pois eño de men es emp egal-os n-a é a.» — «Que dices, homb e, esponden!le o come cean e. Yo no engo aquí dine  o alguno uyo y si es ás bo acho puedes i e á do mi .» __ «Mi e ben o que dice, Sino , mi e ben o que dice, con es oulle Ma cos. Re  co dé que ai es ano^ Ib en egue! aquí mesmo ca o mil ecia en odas d 1 ou o...» __ «Nada, nada, be ou o come cean e, es e homb e se ha uel o loco ó bo  acho. Si no e me la gas de delan e, pica o, llama é á la pa eja pa a que e lle e.» Comp enden o noso peisano que po aquel camino salía pe dendo e acéndos' o isinado. omou o camino de se i i a dicindo: «boeno, sino , desemule, que así como as si i eso ei i i e pio si ia que ómpese unha pe na.» Mais como non e a o lab ego home que s £ a ogase en pouca auga, oise á xun o d ‘ un abogado, púxolb o caso y-o dia siguen e p esen en á demanda con o endei o, n-o co esponden e xuzgado. ‘ O e se aquel ci ado, encomenzou a oabila e comp endend' o que pudía p e- xudical-oseunome que sesoupe a osucedi  do, aconsellouse con un seu compad e, come cean e d'omesmo nome e d ‘ omesmo 11. apellido, aco dando qu ‘ o dia siguen e se p esen ase o compad e c ‘ os ca os y-o desa ollaba demanda Ma cos' adian ase dicindo que non ó demandado, s n<n á él co espondía paga aquel diñei o, pois éi e non o ou o o ieibi a. !)• es exei o, dicía o endei o de mala é, o ga  llego colle os cai os e déixau en paz, quedando odos ben y-o meu nome á sal o Chegou, pois, a aca eón e n-o momen o opo uno, adian ando ‘ s compad e d ‘ o Siño Ga cía e poñendo sob ‘ a mesa unha bulsa de diñei o, dixo: — «Seño Juez, aquí hayune o , deque es íc ima mi amigoy compad e el S . Ga cía, me ced á la igno ancia y es upidez de ese gallego, que equi ocando las pue as, ue á eclama del S . Ga cía su dine o que solo á mi en egó y, desde luego, pongo á su disposición.» Su iuse o que ala a, mi ón con ben iinxida ú ea o demandado á Ma cos e con lás ema ó Xuez, y-o noso peisano, con uso e sen pode se esp ical-o que pa  saba, nin ace ab ‘ á mo e se, nin á dici u a boca é miña. Todos ma mulaban, odos se ían xa d ‘ a bu ada de Ma cos, mais es e, e- poñóndose de epen e e di ixíndose ó xuez, dixb: — «Siño , non poido menos de alababa hon adez d* o compad e d ‘ o S . Ga  cía e meu bon amigo. Ben sei eu que eño n-a sua man os ca os sigu iños e nun  ca m ‘ es e e ía á demandal-o ¡Asús, Ma ía! Eu di quén eclamo aqui ó d ‘ o Siño Ga cía, que me debe ou os ca o mil eas e senón papes can an.» Y-ala - gou o icibo. O cad o ocouse. Queda on os come cean es mudos; p o ¿que lies quedaba xa que ace ? Un es aba ama ado pobo icibo, ou o pol-a con eseón que aca  baba de ace y-os dous i e on que soi abos ca os, con g an sa is auceón de Ma cos. Es e, como bo ne a en o, an es de se poñe en camiño pasou pol-a casa d ‘ o Siño Ga cía e dend* a po a díxolle: — «Ai, siño ; os e end á unha boa enda; p o os gallegos, sin an a an á^ ea, émoslle enda e as enda. amado MONTENEGRO SAAVEDRA I * ♦ * No se que hay en el io cuando en su lecho a ollado camina, a ancando con u ia las adel as que embellecen del cauce las o illas. Algo ex año hay en él, algo que a ae como a ae el abismo á quien lo mi a, algo que hace embla y al mismo iempo con mágné ico in lujo nos ascina. No se que hay en el ío; sus cascadas con e ible ago se p ecipi an, y al choca con las peñas queda el agua en espuma con e ida. Las ondas en e an o se ag andan y se agi an, se ex ienden po las má genes, inundan la campiña y a ancando las mieses, de los pob es aumen an la uina. El á bol al empuje del o en e se inclina sus c ujidos son quejas del que lucha con denodado es ueizo po la ida. No sé que hay en el ío, se pa ece al homb e que camina hácia su in, dejando de su paso las señales ma cadas con desdichas. II Ya no es aquel o en e que odo lo aniquila; aho a el agua del ío, poco á poco en su lecho de pied as se desliza besando las adel as y las olas y juncios de la o illa. ¿Que suges ión ex aña al e lo nos anima? ¿Qué nos dice en sus no as, de sublime y e e na melodia? ¿Quien sabe las palab as de esa canción magní ica que el ío nos epi e y el homb e no desci a? ¿Que mis e ioso espí i u á las ondas hace mo e con placidez anquila? No sé, nadie lo sabe; es algo que cau i a, algo que hace soña en pa aisos de ine ables delicias, llenándonos el alma de plácida aleg ía. No se que hay en el io cuando manso en e juncias y adel as se desliza, algo ex año hay en él, algo que a ae con pode osa ue za suges i a. Al e lo me pa ece el homb e jus o que á su in camina, le an ada la en e, la bondad e lejada en las pupilas, dejando en pos de si, de su pasado la es ela luminosa y b illan ísima. josé SANTALÓ ARTISTAS GALLEGOS ASUNCIÓN MONTES Pa a los que siguen con in e és el desen ol imien o de las . Bellas A es en Galicia, el nomb e de la no able a  is a, cuyo e a o publicamos, es de sob a en ajosamen e conocido; pa a esos, pa a los que se dedican al cul i  o de la música, es Asunción Mon es la pianis a dis inguida, la a is a lau  eada, que in e p e a de modo admi a  ble las elices c eaciones de los maes  os más eminen es, que a anca al piano no as sublimes. Pa a esos no descub imos no edad alguna, ponde ando como se me ece las ele an es condiciones a is icas de la pianis a gallega; pe o pa a los que, alejados del mo imien o musical solo conocen á las a is as que en busca de glo ias ó con el a an del luc o, eco  en pueblos y ciu lades, p esen ándo  se en el escena io de los coliseos ó en los salones de los casinos, es Asanción Mon es una desconocida, es una e da  de a so p esa la que hoy expe imen  an, hallándose en e á en e an e la Me cedes de Rigal de Galicia. Como la pianis a ba celonesa qae o ma pa e de la dis inguida colonia española en Pa ís, descuellan en Asun  ción es p incipales cualidades: es a  is a po empe amen o, es modes a y es he mosa. Consag ada desde muy niña al es u  dio del piano, bajo la di ección de su io, el epu ado maes o S . Mon es, e eló ya en las p ime as nociones ap  i udes escepcionales pa a el a e su  blime de Moza y ap emiada po los insis en es uegos de admi ado es y amigos, omó pa e en 1882 en el ce - ámen celeb ado po el «Liceo B igan- ino» de la Co uña, ob eniendo el p i  me p emio. De aquella ñes a memo able ecué  dase oda ía la b illan ez con que Asunción Mon es supo ejecu a el diL- cil Rondó de una de las sona as de ~W,e- be , llamado gene almen e el Mo i  mien o pe pe uo, ob a elegida pa a el concu so. Pos e io men e, en 188 1,- la Socie  dad Económica de San iago, anunció un Ce ámen pa a conmemo a el p i  me cen ena io de la undación de di  cho cen o, señalando como ob a de e  ma pa a las pianis as la b illan e « an  asía sob e mo i os de la ópe a Moisés», una de las más di íciles de Thalbe g. A él concu ió la ya lau eada pianis a y de nue o el gala dón del iun o co  onó sus mé i os indiscu ibles, e en  dando sus í u'os un ibunal compe  en e, o mado po maes os dis ingui  dos y alcanzando o ación uidosa po pa e del público que escuchó embele  sado á la a is a . Su in encible modes ia no le pe mi  ió con inua la senda de glo ia em  p endida; Asunción no c ee en sus mé  i os, y as el es uiio no in e umpi  do de las g andes ob as, después de ha  be oido á o os pianis as considé ase pequeña, es ima los elogios como ca i  ñosas bondades, juzga sus p emios co  mo u o de indulgen es bene olencias: y solo accediendo á las ins ancias de amigos ó dejándose lle a de sus ca i  a i os sen imien os, se la e sen ada al piano, con ibuyendo á las ies as bené icas ó de o o o den en Lugo, su pueblo na al, donde se la conside a y admi a con una admi ación no exen a de legí imo o gullo. En la ciudad lucense es ga an ía de segu o éxi o pa a el es i al en quep es- e su coope ación la no able pianis a. La elección de las ob as es caidado- samen e hecha, y oyándola el Cap icho b illan e de Mendelssohn, acompañada de o ques a, ó el Conce s ück de We- be y an as o as que domina con pe  ección deliciosa, no se sabe que ap e  cia más, si el alen o del au o ó la maes ía insu  pe able de la de 1 icad a in  é p e e que pulsa con ma  gis al habi  lidad el e  clado. Si un onó  g a o de aca  bado pe ec  cionamien o ecogiese una página mu  sical cualquie  a dicha en el piano po Asunción . y an se u i d o algún iem  po ella la oye  se, igno an  do la e a, segu a m en e que esclama- ía: ¡Muy bien, m a g n í i c o p odigioso! P o q u e Asunción que no esca ima plácemes á o  do a is a , gus a del e inamien o, y econoce ía de buen g ado, ¡-in sabe lo, su p opio ale . A pesa de que el piano, no es ando acos umb ado el oido, esul a ins u  men o un poco incomp ensible, como ocu e á eces con las bellas, a e idas ob as de eminen es composi o es, á Asunción, an es de que e mine, el pú  blico como impelido po i esis ible ue za, suges ionado, aplaude ené i  co y las manos de odos los oyen es jún anse pa a ba i palmas, como mo  idas po eléc ica conmoción, cual si las no as del piano uesen mágico e - so e. Y esos aplau  sos, que an- as eces escuché eso  na es epi o  sos en la sa'a del ea o de Lugo, y esos elogios s i n - ce osque i a- les y en usias  as de Asun  ción le p odi  gan, p- écen  me p' co o  da i q no bas  an pa a p e  mia su labo a ís ica eal  zada po su simpá ica i  gu a. Pa a obse- quiai debida  men e á Asun  ción Mon es, se ía necesa  io que cada espec ado e- giese una co ona de lau el y o o sím  bolo de su g andeza de a is a y o a de osas na u ales con que se ado  na á las muje es he mosas. josé VEGA BLANCO AS MARINAS i Xa epinica o pandei o n-as ei as X ‘ a nosa gai a comenza á oca A mais ga ida d ‘ as nosas muiñei as Que n-os mociños mil cóchegas an. jOuga! Hoxe e dia d' anda de uada: As apaciñas de ca a xen il D olios azús, cabelei a enc espada, Pol-os apaces espe an alí. ¡Ala, apaces, Vamos alá! Os mais bailado es Mil pun os a án; Y-os que non sepan Han de oca Oon modo e con xei o O cMs ca as-chas II Non, non me mi es asi d ‘ ese xei o; Po que me as, mina ula, olea ; Sin o buli n-o cu uncho d ‘ o pei o Non sei qué diaños 6 el-o eu an; Qu ‘ e es a o mais ga ida e xei osa Que n-as ma inas de Sada naceu. D ‘ eses beiciños de mel e de osa Hu a a un bico, a pecado non se . I> ‘ esa muiñei a Ted ‘ o compás; Tocay mais ap isa O chds-ca j'ás-chás, Pois xa as apazas D ‘ es e luga Co adas cal guindas Poñéndose an. III Mesmo ó mi a as mociñas me cegó. ¡Dios non me de a! S ‘ o ceo es á aquí! Si has ' a Ma ica, a c iada d ‘ o C ego, En ez de go da es á aca e xen il. Es o é o mello que n-o mundo s ‘ ence a: Non son mulle es, pois ánxeles son. ¡Que kaxa quen diga que n ‘ hay n-es a é a P o es, encan os, poesía, y-amo . D ( es a muiñei a Ted ‘ o compás; Tocay mais ap isa O chds-ca ds-chás, Pois x ‘ as apazas !) ‘ es e luga Có adas cal guindas Poñéndose an. IV Es e é o baila mais boni o e modeso, Es e é o mais ledo e ga ido baila . Aquí no chan de Galicia, e mo.^o, ¡Cán os ei izos ós mozos lie ai. Xa s ‘ acabou de baila a muinei a, Xa a oliada apaces inou, Y-ainda se sin e zoa ei icei a Es a can iga con máxico son. Lonxe, mui lonxe Sín ese o son Que ai d ‘ a gai iña O ina o oncón, Como si o a Leda canción Qu ‘ os anxos n-o ceo Lie en oan á Dios. l . U. GRIS LÁ NOCI IK-BUKX A EN LAS ALDEAS (*) I Es la ies a más espe ada po la a  dición. T es, dos dias an es y sob e odo el íspe a del 24 de Diciemb e, los ausen es c P q K ' ' ' "nosibili- No hay pob e ni ico, g ande ni peque  ño que no celeb e la noche-buena: no hay casa en donde no se haga la colación: en las mesas no al a án el indispensable ba  calao con los sab osos g elos ó la ape i o  sa colli lo ; las enomb adas papas de a oz oue solo se hacen en és a y en la -i as con ino es:' des ibuídos con enien emen e, há- llanse g uesas bollas de pan de ig), dos egula es ja os de ino y sazonadas u  as: ocho cubie os de boje indican que o os an os se án los comensales. Y en e ec o, sién anse odos. El anciano bendice la comida y da co  mienzo la aena gas onómica. Dejémosles que cenen... Ya e mina on. Todo es aleg ía y con en o. ' Cada cual dice chis es á más pica escos y ocu en es, que hacen ag adable la e  ulia. Fue a, y apesa del ío ho ible que se no a, suenan oces ju eniles y escas: son los monos del inmedia o luga que, acompañados de la gai a, eco en las pue as dando a une os y celeb ando con canciones el nacimien o del niño Dios. Oigámoslos: Una oz esca y sono a, can a: «Xa nacen o neno ISToso Sal ado Xa non emos penas Xa non hay doo . Y-os pas o es le an.. Man as e apiños Oon que acochalo Qu ‘ es á'en coi iño » Con inúa el co o: Que ío o á o coi ado... o coi ado... o coi aa...do En ol o en e ca o pallas .. ca o pallas .. ca o paa... Has N ‘ es a noi e de xiada... de xiada .. de xiaa... da. De allá, lejos, ienen los ecos del (¿la  ida, ese cadencioso y í mico can o de nues as mon añas. III El gallo, que es el eloj de las aldeas, anuncia, con su po en e oz, la media noche. Poco después la campana de la pa o  quia oca á misa y odos abandonan la mesa pa a i á la iglesia. Oyese el sag ado o icio con eligioso si  lencio, pe o al llega á la mi ad suenan de imp o iso os pa/ldci os, conchas, lau  as y é idos, p oduciendo un conjun o ina mónico y enso decedo . Te minada la ce emonia e o nan á sus casas en busca de de canso. Las canciones los ecos d l a/aliada, que se aleja, an ex inguiéndose. Media ho a más a de cesa po comple  o aquella aleg ía; apáganse los sones de la gai a; callan las oces de los obus os mozos y la aldea, la poé ica aldea, eposa en dulce y apacible calma. . PORTELA PEREZ EL COCINERO POR FUERZA Ó LA MUERTE DEL PAVO SUCESO DE NOCHE-BUENA A u o e a un Teno io en oda la ex ensión de la palab a. Guapo, elegan e, ins uido y de ameno a o, e a emible pa a las conquis as que había hecho de odas clases y ca ego ías. Sus a en u as amo osas se con aban po docenas, y a ias de ellas pudie on sali muy ca as al enamo adizo jó en; pe o en e odas, ninguna le puso en al ap ie o, ni ué an idicula como una que le ocu ió en un día señalado, un día de Noche-buena. Había en una ica casa de la Ciudad una linda doncella, un an o ehemen e, de cuyoWazón se había apode ado A u o, después de algunos abajillos; has a al pun o que la indisc e a muchacha llegó á da le ci as en la p opia casa en que se ía pensando sin duda en que no había de se descubie a ó con ando en odo caso pa a sal a la comp ome ida si uación, si es que llegaba, con su no co o ingenio, acul ad muy desa ollada en las muje es g aciosas y de poco juicio, en e las cuales podíacon- a sejla linda¡doncelli a. Enamo ado á e como él c eía enamo a se siemp e acudía, A u o dia iamen e á las ci as de su conquis a sin pa a se á pensa los pelig os que co ía y las conse  cuencias que su a esa a podía aca ea le. Pa a no inspi a sospechas á los po e os de la casa en aba siemp e en ella así que anochecía, an es de que las luces se hubie an encendido y dis azado cada día de una mane a dis in a, a did que, en las pocas eces que había sido empleado, p odujo el e  sul ado ape ecido. Y como la ho a del anochece enía ambién la en aja de se aque  lla en que, la doncelli a, que po debe mad ugaba mucho, se e i aba á descansa á su do mi o io, sin que los amos la moles asen desde aquel momen o, odo ma chaba á, pedi de boca pa a los enamo ados. Poco había, pués, que eme , descon ada la sospecha que pudie a inspi a su en  ada en la casa, du an e a ios días, siemp e á la misma ho a, y és a no e a ácil que¡¡su giese con el a did del dis az, ideado po la muchacha, el cual consis ía el día del suceso en una blusa blanca y una go a ambién blanca,dis az con el que se puede pasa po cosas bien dis in as. Aquella noche la es ancia del jó en en la habi ación de su ama  da iba á se muy b e e. E a hijo de amilia y como al debía e i  a se á casa emp ani o en noche an señalada. En ó pues, en ella, decidido á despedi se p on o; y apenas el amo oso coloquio e a comenzado, cuando en el pasillo que conducía al do mi o io de la doncella, sonó la oz del ama que la llamaba y qne ap esu a  damen e se ace caba á la habi ación. A u o pensó en esconde se debajo de la cama; pe o su no ia, lige a como el pensamien o que en aquel ins an e acudió á su men  e, omó de-encima de ella un blanco delan al y en menos de un pe i* que e lo a ó á la cin u a del mancebo, á la ez que mu mu aba á su oido —¡Calla! Ya e a iempo. La pue a de la alcoba se ab ía ápidamen e y la seño a de la casa, en aba en ella. —¿Qué es es o? P egun ó con so p esa al e á un homb e en la habi ación de la si ien a. — Nada, Seño i a, es e mozo que acaba de llega , lo ha en iado una amiga mía á quien dije es a mañana que us edes no enían cocine o, pa a que ea Y. si le con iene. JARDINES DE ARAN JUEZ. — (Véase el núm. 8 de E l C o eo de E spaña )