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Revisiones sobre el autismo

Author: López Gómez, Santiago; Rivas Torres, Rosa María; Taboada Ares, Eva María
Publisher: Fundación Universitaria Konrad Lorenz
Year: 2009
Source: https://minerva.usc.es/bitstreams/7502b80d-a170-452c-8a0e-bd0ebe262885/download
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Re isiones sob e el Au ismo
Re is a La inoame icana de PsicologíaVolumen 41 No 3 2009 ISSN 0120-0534pp. 555-570
Re isiones sob e el au ismo
Re iews on Au ism
San iago López Gómez
Rosa Ma ía Ri as To es
E a Ma ía Taboada A es
Uni e sidad de San iago de Compos ela, España
Co espondencia: Rosa Ma ía Ri as To es, Depa amen o de Psicología
E olu i a y de la Educación, Facul ad de Psicología, Uni e sidad de San iago
de Compos ela, San iago de Compos ela, Campus Uni e si a io Su , 15782
San iago de Compos ela, España. Co eo Elec ónico: pe i [email protected]
Resumen
El au ismo, al igual que el es o de los as o nos
gene alizados del desa ollo, es ampliamen e es udiado en
muchas in es igaciones ac uales. Sin emba go, su e iología
sigue siendo la g an desconocida. Sus mani es aciones
he e ogéneas, jun o con la dispa idad de c i e ios clínicos
y esul ados de las in es igaciones, di icul an su es udio
y, con ello, la aplicación de medidas p e en i as que
minimicen sus e ec os. El a ículo que se p esen a iene
como obje i o o ece una e isión ac ualizada del ema
del au ismo y despeja las muchas incógni as que oda ía
exis en espec o al mismo. Se ealiza una e isión de los
au o es más impo an es y de las p incipales líneas de
in es igación eme gen es de la p oducción cien í ica, y
que a an de conc e a su incons an e sin oma ología, al
igual que su p e alencia y e iopa ogenia.
Palab as cla es: au ismo, as o nos gene alizados del desa ollo,
iegos pe ina ales, e iología.
Abs ac
Au ism, as any o he pe asi e de elopmen al diso de ,
is he objec o a la ge numbe o s udies a p esen ime.
Howe e , i s ae iology is s ill unknown. I s he e ogeneous
mani es a ions, oge he wi h a di e si y o clinical c i e ia
and esul s om esea ch, make i s s udy a di icul ask,
and co espondingly, he applica ion o p e en i e
s a egies in o de o minimize i s e ec s. The goal o
his a icle is o o e an ac ual iew o au ism and o
gi e answe s o ques ions ha s ill emain abou i . In an
e o o clea up i s ickle symp oma ology, a e iew o
he mos impo an au ho s and he main eme gen lines
o esea ch in he scien i ic p oduc ion a e p esen ed, as
well as i s p e alence and e iopa hogeny.
Keywo ds: au ism, pe asi e de elopmen al diso de s, pe ina al
isks, e iology.
In oducción
Ya ha pasado más de medio siglo desde que Kanne , en
1943, hicie a e e encia po p ime a ez al au ismo en
su a ículo i ulado “Al e aciones au ís icas de con ac o
a ec i o”, y que hoy se acep a como el inicio del es udio
cien í ico de es e as o no. Eso no signi ica que el au ismo
no haya exis ido siemp e. Al espec o, esul a in e esan e
descub i cómo en casi odas las cul u as se encuen an
leyendas y mi os sob e indi iduos con compo amien os
ex años y de ca ac e ís icas muy simila es a lo que, en la
ac ualidad, se co esponde ía con asgos au is as (F i h,
1989; Happé, 1998), y que ienen a con i ma que es e
as o no ha eco ido ya un la go camino en la his o ia.
En o a pe spec i a, ambién se conocen in o mes, muy
an e io es a Kanne , que desc iben casos ilus a i os
Recibido: Oc ub e 2007
Acep ado: Ene o 2009
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López, Ri as & Taboada
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de compo amien os que se pueden elaciona con el
au ismo. En i ud de ello, a lo la go de los siglos XVIII
y XIX se hizo mani ies o el in e és po los niños con
pe u baciones se e as de las capacidades de in e acción
y con ac o a ec i o. Resul a no o ia la impo ancia que
despe ó en la comunidad cien í ica el conocido caso de
Víc o , el “niño sal aje” a pa i de de alles de su conduc a,
que apun an a un polémico au ismo, además de o as
apo aciones y es udios, como los de Haslam o Wi me
(F i h, 1989). Ya a p incipios del siglo XX, los psiquia as
comienzan a u iliza di e sas e ique as pa a designa
cie os casos de sínd omes psicó icos p ecoces semejan es
a las desc ipciones con empo áneas del au ismo. Así,
Sanc is de ine el concep o de demen ia p ecocissima, Helle el
de demen ia in an ilis, o Bende el de “esquizo enia in an il”
(Ri iè e, 1993). Aunque el é mino au ismo p o iene ya
de Bleule , quien, en 1913, lo aplicaba pa a e e i se a
pacien es que p esen aban un acaso en las elaciones
in e pe sonales y un aislamien o en su en o no.
Re omando a Kanne (1943) y a su pione a
apo ación, es in e esan e su es udio a una población de
niños diagnos icados de esquizo enia. De ellos, aísla a
un g upo que mues a una se ie de sín omas comunes y
desc ibe, po p ime a ez, el caso de once de es os niños
que p esen an un cuad o de as o no del desa ollo.
De su p eciso análisis clínico, es ablece un conjun o
de c i e ios diagnós icos y ac o es e iológicos, oda
ez que delimi a un cuad o psicológico que denomina
“au ismo” (del g iego ea ismos = ence ado en uno
mismo), ca ac e izado po es p incipales aspec os: la
incapacidad pa a es ablece elaciones con las pe sonas,
e asos y al e aciones en la adquisición y uso del lenguaje
y una insis encia obsesi a en man ene el ambien e sin
cambios, que se acompaña de una endencia a ealiza
i ualizaciones. Los asgos más ca ac e ís icos de es e
cuad o son, según el p opio Kanne (1943), los siguien es:
incapacidad pa a es ablece con ac o con los demás,
e aso impo an e en la adquisición del habla, u ilización
no comunica i a del habla (en au is as e bales),
ecolalia e a dada, in e sión p onominal, ac i idades de
juego epe i i as y es e eo ipadas, insis encia obsesi a
en pe se e a la iden idad, ca encia de imaginación,
buena memo ia mecánica y aspec o ísico no mal y,
ano malidades en la p ime a in ancia.
Es os sín omas, según Kanne , se p esen an desde el
nacimien o, de ahí que denomina a al as o no “au ismo
in an il p ecoz”, aunque es os niños ienen a su ez una
buena memo ia mecánica y cie as habilidades especiales,
po lo que pod ían ene un g an “po encial cogni i o”.
Kanne u ilizó el é mino “au ismo” elacionado con la
esquizo enia adul a, gene ando una co ien e de es udios
según la cual en los niños au is as exis e un ico mundo
imagina i o, au o e e ido, y en el que se encie an.
Pa alelamen e a Kanne , pe o con g an demo a en
llega a la comunidad cien í ica sus es udios, el pedia a
Hans Aspe ge en 1944, epa a en el caso de algunos niños
con una “psicopa ía au is a” y desc ibe un as o no muy
simila al de Kanne , ca ac e izado sob e odo po una
limi ación de las elaciones sociales, po ex añas pau as
comunica i as y po un ca ác e obsesi o en pensamien o
y acciones.
Hacia una de inición del au ismo
El au ismo se ag upa en o no a los denominados
as o nos gene alizados del desa ollo, que a su ez
es án incluidos den o de los as o nos de inicio en la
in ancia, la niñez o la adolescencia (Ame ican Psychia ic
Associa ion [APA], 2002). Es os as o nos, como su
nomb e indica, se ca ac e izan po una pe u bación
g a e y gene alizada de a ias á eas del desa ollo:
habilidades pa a la in e acción social, habilidades pa a
la comunicación o la p esencia de compo amien os,
in e eses o ac i idades es e eo ipados. Las al e aciones
cuali a i as que los de inen son cla amen e imp opias
del ni el de desa ollo o edad men al del suje o. Suelen
pone se de mani ies o du an e los p ime os años de la
ida y acos umb an a asocia se a algún g ado de e aso
men al, obse ándose, a eces, en o as en e medades
médicas. Aho a bien, ecien es in es igaciones (Loh
e al., 2007; Zwaigenbaum e al., 2005), en las que se
u ilizan g abaciones de ideo, en e o as écnicas de
egis o compo amen al, hablan ya de mani es aciones
sin omá icas del as o no en los p ime os meses de
ida, lo que supond á un g an a ance con espec o a la
posibilidad de o ece un diagnós ico p ecoz, incluso a
los pocos meses del nacimien o.
En la ac ualidad el au ismo se desc ibe como
un sínd ome complejo, con múl iples causas y
mani es aciones, que ag upa una amplia colección de
sín omas a os de obse a . Po ello, su de inición debe
hace en e, de mane a especí ica, al es udio de su
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sin oma ología pa a pode ecoge oda su a iabilidad
espec al (Ál a ez, 2007). Pese a los a ances en la
in es igación del as o no, hoy en día, oda ía no exis e
una de inición écnicamen e acep able y uni e salmen e
compa ida del au ismo, que se debe, en pa e, a la
di icul ad de desc ibi y comp ende las p o undas y
di e sas al e aciones que p esen an las pe sonas que lo
su en (Albo es, He nández, Díaz & Co és, 2008).
No obs an e, y pese a las limi aciones an e io men e
señaladas, el au ismo puede de ini se, en é minos
gene ales, como un as o no neu opsicológico de cu so con inuo
asociado, ecuen emen e, a e aso men al, con un inicio an e io a
los es años de edad, que se mani ies a con una al e ación cuali a i a
de la in e acción social y de la comunicación así como con unos
pa ones compo amen ales es ingidos, epe i i os y es e eo ipados
con dis in os ni eles de g a edad.
Sin oma ología
Al igual que sucede con la de inición, encon amos
ambién cie a con usión en cuan o a los c i e ios
diagnós icos del au ismo in an il, que en buena medida
se debe a su complejidad, a la mul iplicidad de a iables,
a lo no especi icidad de los sín omas conside ados e
incluso a los desacue dos en e los di e sos pa adigmas
de in es igación (Albo es e al., 2008). Po ello, las
desc ipciones ac uales del au ismo hacen e e encia a un
g upo he e ogéneo de sín omas, sin que sean a su ez
especí icos del mismo.
Las mani es aciones del au ismo son muy amplias, oda
ez que di usas e incons an es. Los c i e ios diagnós icos,
al como se ecogen en el DSM-IV-TR (APA, 2002) y
la CIE-10 (OMS, 1992), equie en de la alo ación de
es dimensiones que deben es a p esen es a la edad de
4-5 años, si bien, deben comenza a mani es a se an es
de los es años y, a menudo, se obse a un desa ollo
inap opiado incluso con an e io idad a es a edad, como
es el caso de un lenguaje ano malmen e e a dado, un
compo amien o que no esponde a las expec a i as
sociales, o un uso epe i i o y es e eo ipado de acciones,
juegos y manipulación de obje os. Es os es c i e ios
a los que se hace e e encia, son: (a) al e aciones en
la in e acción social, (b) al e aciones en el lenguaje y
la comunicación, y (c) pa ones de compo amien o,
in e eses o ac i idades es ingidos y es e eo ipados.
Las de iciencias de la in e acción social son impo an es
y du ade as. Es án ma cadas po una no able a ec ación
de la p ác ica de compo amien os no e bales múl iples
en o den a egula la in e acción y comunicación
sociales. Puede exis i una incapacidad pa a desa olla
elaciones con coe áneos ap opiada al ni el de desa ollo,
adop ando di e en es o mas en unción de la edad (To h,
Dawson, Mel zo , G eenson & Fein, 2007). Así, los
suje os de meno edad pueden ene muy poco o ningún
in e és en es ablece lazos de amis ad, mien as que los
mayo es pueden es a in e esados po unas elaciones
amis osas, pe o ca ecen de la comp ensión de las no mas
con encionales implíci as en la in e acción social. Suele
es a ausen e la búsqueda espon ánea de dis u es,
in e eses u obje i os compa idos po o as pe sonas. Al
mismo iempo, no se obse a una ecip ocidad social o
emocional. Con ecuencia ienen sumamen e a ec ada
la conciencia sob e los demás, pudiendo p escindi de
o os niños (incluyendo sus he manos), al ca ece de
odo concep o ela i o a las necesidades de los demás o
no pe cibi el males a en o as pe sonas.
También es muy no able y pe sis en e la al e ación de
la comunicación, que a ec a an o a las habilidades e bales
como a las no e bales (I e son & Wozniak, 2007). Puede
p oduci se un ma cado e aso del desa ollo del lenguaje
hablado o incluso, y no en pocos casos, su ausencia o al.
En los suje os con habla, cabe obse a una se ia al e ación
de la habilidad pa a inicia o sos ene una con e sación
con o os, u ilizando de mane a es e eo ipada y epe i i a
el lenguaje. También se obse a ca encia de juego usual
espon áneo y a iado o de juego imi a i o social p opio
del ni el de desa ollo del suje o. Cuando se desa olla el
habla, el olumen, la en onación, la elocidad, el i mo
o la acen uación pueden se ano males. Las es uc u as
g ama icales suelen de ini se como inmadu as e incluyen
un uso idiosinc ásico del lenguaje. La comp ensión del
lenguaje, en muchas ocasiones, es á muy e asada y el
suje o puede se incapaz de comp ende p egun as u
ó denes sencillas (Russo, Nicol, T omme , Zecke &
K aus, 2009). Acos umb a a e idencia se un as o no de
la p agmá ica (uso social), mani ies o en la incapacidad
pa a in eg a palab as y ges os o pa a comp ende
aspec os humo ís icos o no li e ales del lenguaje, como la
i onía o los signi icados implíci os. El juego imagina i o
de mane a ecuen e es á ausen e o no ablemen e
al e ado. Es os suje os ambién ienden a no implica se
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en las u inas o juegos imi a i os simples p opios de
la in ancia o la p ime a niñez, o lo hacen sólo ue a de
con ex o o de mane a mecánica, haciendo caso omiso de
cualquie ipo de egla o modi icación.
Los suje os con as o no au is a mues an pa ones
de compo amien o, in e eses y ac i idades es ingidos, epe i i os
y es e eo ipados (Richle , Bishop, Kleinke & Lo d, 2007;
To h e al., 2007). Pueden demos a una p eocupación
abso ben e po una o más pau as de in e és es ic i as y
es e eo ipadas que esul an ano males, sea en su in ensidad,
sea en sus obje i os, con adhesión apa en emen e
in lexible a u inas o i uales especí icos, no uncionales,
ales como manie ismos mo o es o una p eocupación
pe sis en e po pa es de obje os. Despliegan una
gama de in e eses no ablemen e es ingida y suelen
p eocupa se po alguno muy limi ado y conc e o, que
se puede obse a a edades muy emp anas (Loh e al.,
2007; Zwaigenbaum e al., 2005). Pueden alinea un
núme o exac o de jugue es del mismo modo una y o a
ez, o ep oduci epe i i amen e los compo amien os y
mule illas de un ac o de ele isión, o llega a insis i en
la iden idad o uni o midad de las cosas y esis i se a una
mínima al e ación. A menudo se obse a un exage ado
in e és po u inas o i uales no uncionales o una
insis encia i acional en exp esa de e minadas acciones.
Realizan mo imien os co po ales es e eo ipados que
incluyen las manos (ale ea , da golpeci os con un dedo)
o odo el cue po (balancea se, inclina se o mece se),
incluyendo, en ocasiones, anomalías pos u ales. Es os
suje os expe imen an una p eocupación pe sis en e po
cie as pa es de los obje os (bo ones, pa es del cue po),
en e a los que pueden sen i se inculados o ascinados
po su mo imien o.
Como hemos señalado an e io men e, la al e ación
debe mani es a se an es de los es años de edad po
e aso o uncionamien o ano mal en po lo menos una
(y a menudo a ias) de las siguien es á eas: in e acción
social, lenguaje al como se u iliza en la comunicación
social, o juego simbólico o imagina i o. En la mayo ía
de los casos no se obse a pe íodo alguno de desa ollo
inequí ocamen e no mal, aunque en un 20% de ellos
los pad es in o man de un desa ollo ela i amen e
no mal du an e uno ó dos años. En es os casos, los
pad es pueden indica que el niño adqui ió unas cuan as
palab as, pe diéndolas a con inuación, o pa eciendo
es anca se e olu i amen e. Po de inición, si exis e un
pe íodo de desa ollo no mal, és e no puede ex ende se
más allá de los es años. El as o no no se explica mejo
po la p esencia de un as o no de Re o de un as o no
desin eg a i o in an il.
Como se puede obse a , en la concepción ac ual
del as o no au is a subyace la idea de un sínd ome
p o undamen e he e ogéneo y con di e encias indi iduales
muy ma cadas, que se pueden asocia a di e sos as o nos
(We ne , Dawson, Munson & Os e ling, 2005; Wing,
1987). Además, se acep a que exis en muchos e asos
y al e aciones del desa ollo que se acompañan de
sín omas ca ac e ís icos del au ismo (Gillbe g & Bills ed ,
2000). De hecho, al es udia sus di e en es sín omas y
mani es aciones ipológicas, nos encon amos con cie as
dimensiones que en ocasiones se ace can al desa ollo
no mal del niño, y o os sín omas, ya más ce canos al
espec o au is a y que se iden i ican con e asos e iden es
en es e desa ollo (Gillbe g, 1999; P y & Guillain, 2002).
Po odas es as azones, cob a ue za habla de
as o nos del espec o au is a (TEA), como un con inuo
de o mas que se asocian con una amplia a iedad
de ca ac e ís icas, sín omas, ac o es e iológicos e
incluso espues as en e a los a amien os (Rapin,
2002), desca ando, al e ec o, que no se a a de un
único as o no con exp esiones ijas o dimensiones y
sín omas ígidos, aunque engamos en men e la ipología
más clásica de Kanne al e e i nos al mismo. Es a
conside ación lle a a que se hable de “ ipos” o ni eles
de uncionamien o den o del au ismo, lo que pe mi e
un ap oximación más ealis a a su he e ogeneidad y que
pe mi e alo a , a su ez, las di e encias obse adas en
es os suje os en los ni eles de uncionamien o social, en
el lingüís ico, en las habilidades no e bales, y ambién a
ni el cogni i o y compo amen al (Pe y, Flanagan, Geie
& F eeman, 2009; S e ens e al., 2000; We ne e al., 2005;
Teunisse, Cools, Van-Spaendonck, Ae s & Be ge , 2002),
he e ogeneidad que se mani ies a mucho más ma cada
si conside amos la a iable sexo (Ca e e al., 2007).
La p opia conside ación de los TEA aglu ina ía, en su
esencia, al as o no au is a, o as o no ipo Kanne , en
un polo del espec o, y al as o no de Aspe ge en el o o
polo, si uando al TGD-no especi icado en el cen o de
ambas ipologías, dada su inde inición. Aho a bien, hay
que esal a que aunque la mayo ía de los in es igado es
hacen e e encia a espec o au is a, las clasi icaciones
o iciales oda ía no lo conside an de es a mane a.
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P e alencia
Es as di icul ades concep uales y desc ip i as ambién
salpican a o as dimensiones de su es udio, como la
p e alencia, la e iología o la in e ención, plagadas de
dudas y posicionamien os e eb ados en la dispa idad e
incluso en la con adicción.
Al abo da la p e alencia del au ismo pa ece di ícil
ajus a se a una ci a eal, obse ando la mul iplicidad de
me odologías de in es igación y de c i e ios diagnós icos
u ilizados. Los es udios clásicos sugie en una p e alencia
en o no a 2-5 casos po cada 10.000, aunque es as ci as
pa ecen es a supe adas en los úl imos años (Bake ,
2002; C oen, G e he & Sel in, 2002). Quizás, y como
señala Ri iè e (2001), debido a la incidencia, cada ez
mayo , de ac o es ísicos capaces de p oduci cambios
gené icos en la población. O se debe a las modi icaciones
en los c i e ios diagnós icos y a la mayo p ecisión de los
mé odos de de ección.
Lo que pa ece e iden e, oda ez que ex año, es
el inc emen o en las ci as de p e alencia del au ismo
a ojadas po múl iples in es igaciones ecien es y que lo
si úan en e el 10 y el 20/10.000 (Bake , 2002; Chak aba i
& Fombonne, 2001; C oen, G e he , Hoogs a e & Sel in,
2002; Fombonne, 2001, 2002, 2003; Gillbe g & Wing,
1999; Yea gin-Allsopp e al., 2003) Cuando, y de o ma
pa alela, dec ece de mane a gené ica la p e alencia de
e aso men al (Fombonne, 2003). Po ello, con emplando
es a dispa idad de asas, lo más ap opiado en la endencia
ac ual es e leja una p e alencia c ecien e desde el
2/10.000 al 1/1.000 (Fols ein, 1999), a ec ando en una
elación de 4:1 a homb es sob e muje es (Fombonne,
1999; Rapin, 1999).
E iología
Los e os más acucian es en la in es igación del au ismo
an en la di ección de elaciona lo que pa ece un
conjun o apa en emen e independien e de sín omas,
con sus co espondien es dé ici s ce eb ales (Robbins,
1999), Si bien es o nos lle a hacia la conside ación de
su e iología y a la iden i icación de sus mecanismos
pa ogénicos, que son oda ía un obs áculo pa a la
ciencia ac ual, encon ándonos con di e sos pos ulados
eó icos que, de alguna mane a, a an de co esponde
los compo amien os y las ca ac e ís icas incons an es y
he e ogéneas del au ismo con acon ecimien os médicos,
gené icos, socio amilia es, en e o os. Se ecu e a
múl iples eo ías que explican las posibles causas del
mismo, posicionándonos oda ía en e a un sínd ome
de causa desconocida, y pe maneciendo en un momen o
de gene ación de di e sidad de p opues as hipo é icas
di e sas -al e aciones gené icas, dé ici s me abólicos,
ana ómicos, cogni i os, anomalías con ex uales, e c.-,
que no pe mi en una explicación cla a y de ini i a sob e
la génesis del au ismo (B is ol & Spinella, 1999).
Las e idencias cien í icas señalan que los sín omas
que se encuen an en el espec o au is a son el esul ado
de al e aciones más o menos gene alizadas del desa ollo
de di e sas unciones del sis ema ne ioso cen al,
aunque en los úl imos años pa ece cob a cada ez
más sen ido el conside a una mul iplicidad de ac o es
en cuan o a la e iología del au ismo (Fols ein, 1999).
Ac ualmen e, la ealidad de un mecanismo causal
biológico y o gánico oma ue za, a endiendo siemp e
al papel de los ac o es he edi a ios con una compleja y
plu idimensional con ibución gené ica (DeLong, 1999;
Reichle & Lee, 1987; T o ie , S i as a a & Wal e , 1999).
Todo ello, alo ando la in e acción en e el po encial
gené ico y una mul iplicidad de e en os p ena ales y
pe ina ales (Wilke son, Volpe, Dean & Ti us, 2002),
pues o que la explicación única de la gené ica no puede
hace en e a la a iabilidad del espec o au is a y de los
as o nos gene alizados del desa ollo. Conside ando,
al mismo iempo, cie os ac o es del desa ollo ( aza,
pa os múl iples, iesgos pa e nos) asociados con
ca ac e ís icas demog á icas (edad y educación ma e na,
ni el socioeconómico, e c.), que pueden in e ac ua con
la ulne abilidad gené ica, inc emen ando el iesgo de
au ismo (Ba on-Cohen & Bol on, 1994; C oen e al.,
2002), hay que alo a ambién las in es igaciones que, en
los úl imos años, han a ado de elaciona los as o nos
del espec o au is a con algunas pa ologías gené icas
- enilce onu ia, escle osis ube osa, neu o ib oma osis,
X ágil, y o as- (Gillbe g & Bills ed , 2000).
La ampli ud de eo ías e iológicas del au ismo se
pueden subdi idi en dos p incipales g upos. Un p ime
g upo se cen a en las causas p ima ias pa ogénicas del
au ismo, en e ellas las que hacen e e encia a anomalías
en el en o no psicológico o a p oblemas o gánicos ligados
a anomalías gené icas. Un segundo g upo iden i ica
los desó denes psicológicos y isiológicos como asgos

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e iológicos, des acando la o ganización ce eb al di e en e,
los as o nos neu o isiológicos y los dé ici s cogni i os,
pe cep i os e incluso senso iomo o es.
Al e isa la li e a u a nos encon amos con eo ías
que des acan la in luencia de las in e acciones de los
pad es con el hijo en la pa ogénesis del sínd ome
au is a. Es as eo ías sugie en dé ici s, elaciones e
in e acciones al e adas que pod ían asocia se con la
ges ación del au ismo desde muy emp ana edad. Se
han o ecido ap oximaciones, hipó esis psicogénicas de
co e a iado. Sin emba go, es a isión, como e ie e
Mackowiak (2000), ha cambiado en los úl imos años,
siendo los ac o es biológicos los que hoy en día pa ecen
mos a se como causan es de es e as o no, sea a ni el
neu ológico, bioquímico, gené ico o po di e en es
p oblemas du an e el emba azo y el pa o, des acando,
como enimos haciendo, la he e ogeneidad del deso den
y de la inexis encia de un modelo único que explique su
e iología.
Las eo ías de co e gene is a es án cob ando cada ez más
ue za al mos a un amplio sopo e empí ico (Ba ón-
Cohen & Bol on, 1994; Cook, 1998, 2001; Fols ein,
1999). Den o de ellas, los es udios de las a ios homb e/
muje , el iesgo de ecu encia en he manos, así como
los esul ados en in es igaciones con gemelos, indican
que los ac o es gené icos juegan un papel impo an e
(Bailey e al., 1993, 1995; Bailey, Phillips & Ru e , 1996),
sob e odo en una al e ada egulación en la o mación
del sis ema ne ioso en los p ime os meses del desa ollo
emb iona io (Gillbe g e al., 1991). Se sugie e que son
a ios los genes que ac úan de mane a independien e
pa a causa el au ismo o los as o nos gene alizados del
desa ollo (Es ecio, Fe , Va ella, F idman & Sil a, 2002).
El iesgo mode ado de ecu encia en he manos y la g an
di e encia de conco dancia en e gemelos monocigó icos
sob e los dicigó icos, con una mayo conco dancia en los
p ime os (And es, 2002; Cook, 1998), pa ecen indica ,
siguiendo a Bol on e al. (1994), que el suje o debe he eda
más de un gen pa a exp esa el eno ipo del au ismo,
apun ando que el núme o p obable de genes sea en e
dos y cua o, aunque pod ían llega incluso a diez o más
(Cook, 2001; Smalley, A sanow & Spence, 1988; Smalley,
1991), con su modo complejo y a iado de ansmisión,
mos ando, así, mismo, ni eles de a ec ación y anomalías
asociadas di e sas (Kons an a eas & Homa idis, 1999;
Valen e, 1997).
Den o del g upo de condicionan es gené icos que
pueden p oduci o hace e iden e su asociación con el
au ismo, encon amos una se ie de pa ologías elacionadas
con el mismo (Ba ón-Cohen & Bol on, 1994; Cook, 1998;
Gillbe g & Bills ed , 2000), des acando la enilce onu ia,
neu o ib oma osis (Williams & He sh, 1998), escle osis
ube osa (Bol on, Pa k, Higgins, G i i hs & Pickles,
2002; Gu ié ez, Smalley & Tanguay, 1998; Smalley e al.,
1988), sínd ome de X F ágil (Es ecio e al., 2002; Roge s,
Wehne & Hage man, 2001; Tu k & G aham, 1997) y
o os sínd omes congéni os.
Un segundo g upo de hipó esis se cen a en el es udio
de las al e aciones neu oquímicas y me abólicas y su inculación
con los as o nos sin oma ológicos au is as. Di e sos
es udios (Bailey e al., 1995, 1996; Sahley & Panksepp,
1987) elacionan el exceso de pép idos (de acción simila
a los opiáceos) con el compo amien o aislado au is a,
además de obse a se g andes mejo as sin omá icas si
se bloquean sus e ec os (Cazzullo e al., 1999; Sandman,
Spence & Smi h, 1999; Willemsen, Bui ella , Van-
Be cke lae & Van-Engeland, 1999). O os es udios
iden i ican un aumen o de los ni eles de se o onina en
sang e como eje undamen al del au ismo (Aman, A nold
& A ms ong, 1999; Cook, 1990; Leckman & Lomb oso,
1998; McDougle, K esch & Posey, 2000; S auss, Unis,
Cowan, Dawson & Dage , 2002), y que se asocian con
e aso men al y de e minados sín omas conduc uales
del au ismo, si bien o as in es igaciones apun an a que
la hipe se o onemia no es eal, ni que el ajus e en los
ni eles de se o onina mejo en ealmen e los sín omas
de los dé ici s sociales ni comunica i os (Pi en e al.,
1991; Posey, Guenin, Kohn, Swiezy & McDougle, 2001).
Con inúa, po lo an o, sin queda cla o el mecanismo
me abólico esponsable, al igual que el mo i o po el
cual, no siemp e, cuando se disminuyen los ni eles de
se o onina se aduce en una mejo a eal en la conduc a.
Con espec o a es o, el DSM-IV-TR (APA, 2002),
indica, simplemen e, que exis en di e encias de g upo en
algunas medidas de la ac i idad se o oniné gica, pe o no
cons i uyen un c i e io diagnós ico del as o no au is a.
O o g upo de hipó esis, denominados como
la eo ía de la men e –TM–, buscan en el dé ici de la
modula idad cogni i a la causa necesa ia del sínd ome
conduc ual del au ismo (Ba ón-Cohen, 1998, 2002;
Ba ón-Cohen e al., 1996). La modula idad de la men e
es un cons uc o que si e, en es e caso, pa a explica las
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di e sas ejecuciones, desa ollos y a iabilidades en los
suje os au is as (Ande son, 1998; Ba ón-Cohen, 1998),
además de pe mi i es ablece su elación conside ando
la a qui ec u a de la men e (Gómez & Núñez, 1998).
Delimi a la “cegue a men al”; la ausencia de con ol
en los p ocesos que igen los es ados men ales en el
au ismo, con su al a de ep esen ación simbólica, deseos
o capacidad pa a p edeci o os es ados men ales. Es e
hecho se elaciona con al e aciones en la modula idad de
la men e y con la mani es ación a ípica de emociones, al
no ene esa capacidad de “lee la men e” con espec o a
los deseos y las c eencias de los demás (F i h, 2001; Rie e,
Te wog & S ockmann, 2000; Ti apu-Us á oz, Pé ez-
Sayes, E eka xo-Bilbao & Pe eg in-Vale o, 2007). El
dé ici esul a ía de una dis unción biológica del SNC y de
una o ganización co ical di e en e (Cou chesne, 1998),
que da ía como esul ado un uncionamien o ambién
di e en e y que su ge de un dé ici en los mecanismos de
ap endizaje, de un sesgo a encional y pe cep i o y de las
di icul ades en la capacidad de in eg a la in o mación
(F i h & F i h, 2003; F i h & Hill, 2003; Rod íguez,
Mo eno & Aguile a, 2007), de i ado, odo ello, de
al e aciones pe ina ales du an e el desa ollo del sis ema
ne ioso. El en oque de es a eo ía, de o ma b e e,
sos iene, como sugie e Pache ie (1999), que la capacidad
de a ibui es ados men ales a sí mismos y a los demás,
como o ma de explica y p edeci el compo amien o,
no se desa olla no malmen e en los suje os au is as. Es a
isión conlle a una se ie de a i maciones, des acando que
los niños con au ismo:
a) Expe imen an g andes di icul ades pa a p edeci
co ec amen e las c eencias de o as pe sonas, b) Tienen
p oblemas especí icos pa a comp ende deseos sencillos
y p edeci los deseos de o os cuando és os en an en
con lic o con los suyos p opios, c) Apenas mues an juego
de icción espon áneo, d) Mani ies an di icul ades pa a
dis ingui en e es ados men ales y ísicos, lo mismo que
pa a comp ende las unciones men ales del ce eb o.
La Asocia ion In e na ional Au isme-Eu ope (2000)
con i ma que las pe sonas incluidas den o del espec o
au is a mues an de iciencias pa a p ocesa la in o mación.
Es as anomalías incluyen as o nos en la egulación de
la igilancia y de di e en es componen es de la a ención,
al igual que un desa ollo al e ado que limi a la adecuada
pe cepción y comp ensión del mundo, disminuyendo,
así mismo, la capacidad pa a en ende los pensamien os,
emociones y las in enciones de los demás. Es e dé ici
neu ocogni i o es a la ez pe cep i o y ejecu i o, si
bien las bases isiológicas de es os enómenos no es án
oda ía acla adas. Es a eo ía ha gene ado múl iples
in es igaciones, si bien son nume osas ambién las
c í icas que desde di e sos ángulos le es án o eciendo
(Se a, Lo h, an Gee , Hu kens & Minde aa, 2002).
En los úl imos años ha ido eme giendo con mucha
ue za una eo ía de co e neu opsicológico que se es á
con i iendo en uno de los núcleos de la in es igación
del au ismo: la eo ía del dé ici de las unciones ejecu i as
(Fishe & Happé, 2005; Ozono , Penning on & Roge s,
1991). P opone que los dé ici s que mues an los suje os
au is as se deben a al e aciones en el lóbulo on al.
Conc e amen e, en el sis ema modulado de la ac i ación
co ical, su iendo un es ado c ónico de hipe ac i ación
que se mani es a ía en una se ie de sín omas simila es
a los obse ados en pacien es con lesiones en el lóbulo
on al (Damasio & Ande son, 1993), e incluso p e on al
(Dawson e al., 2002), que co elacionan con dé ici s en
la a ención, y según Pache ie (1999), pueden ene como
o igen una al e ación en los mecanismos de las imágenes
mo o as. En o as palab as, es e en oque man iene que
la causa undamen al del au ismo puede se debida a
una al e ación de la unción ejecu i a, de inida como la
capacidad pa a man ene el se adecuado de solución de
p oblemas de ca a a la consecución de una me a u u a.
Es o incluye compo amien os ales como la plani icación,
el con ol de impulsos, la inhibición de espues as
p epo en es pe o i ele an es, el man enimien o del se ,
la búsqueda o ganizada y la lexibilidad del pensamien o
y la acción (Ozono , Roge s & Penning on, 1993).
En e los sín omas obse ados en el au ismo, muy en
elación con es a al e ación co ical on al, des acan:
ausencia de empa ía, al a de espon aneidad, a ec i idad
pob e, eacciones emocionales, u inas, pe se e aciones,
conduc a es e eo ipada, in e eses es ingidos, c ea i idad
limi ada y di icul ades en la ocalización de la a ención
(Idiazábal & Boque, 2007; Ma os-Pé ez, 2008). Algunos
es udios (Jambaque, Mo on, Ponso & Chi on, 1998),
median e écnicas de neu oimagen (PET, Spec ), han
iden i icado es as al e aciones y su elación con la agnosia
isual en au is as, aunque o os in es igado es pa ecen
encon a más consis en e la posibilidad de dé ici s
empo ales, sob e odo en la zona del hipocampo. Es os
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dé ici s es án implicados en la dis unciones au ís icas
asociadas a al e aciones en el uncionamien o neu onal
(Ba h, Fein & Wa e house, 1995; Dawson, Mel zo ,
Os e ling & Rinaldi, 1998; Hemby, Sánchez & Winslow,
2001). En los úl imos años han ido eme giendo, no
obs an e, di e sas oces que o ecen da os en con a de
es a eo ía y plan ean nue os e os pa a su in es igación
(G i i h, Penning on, Wehne & Roge s, 1999).
Den o de es a misma línea se han e ec uado di e sas
in es igaciones que han a ado de acla a el o igen de
la al a de ecip ocidad socioemocional en el au ismo
(Ayuda-Pascual & Ma os-Pé ez, 2007). Es udios ecien es
desc iben la iden i icación de algunos mecanismos
neu obiológicos que pod ían explica la sin oma ología
au is a. Así, se ha apun ado hacia una dis unción del
sis ema de neu onas en espejo, como a gumen o cen al
de la al a de p ocesos de iden i icación p esen es en
los suje os au is as. Es os p ocesos son necesa ios,
en e o os aspec os, pa a el ap endizaje, así como pa a
la adquisición del lenguaje, la exp esión emocional y la
capacidad empá ica (Co nelio-Nie o, 2009).
Encon amos, igualmen e, una se ie de p oblemas
asociados al emba azo y al pa o que pueden elaciona se con
au ismo y di e sas psicopa ologías (Ea on, Mo ensen,
Thomsen & F idenbe g, 2001). Es p eciso indica que
de e minadas ca ac e ís icas ma e nas (como la edad,
el peso, el consumo de abaco y alcohol, la inges a de
medicamen os e a ógenos du an e el emba azo, e c.),
así como cie os p oblemas en el pa o (in ecciones
i ales: ubéola, ci omegalo i us, he pes simplex; o u a
p ema u a de memb anas, pa o dis ócico, e c.), pueden
ácilmen e asocia se con el au ismo (Ba ón-Cohen &
Bol on, 1994; Ghaziuddin, Al-Khou i & Ghaziuddin,
2002; Hessel e al., 2001; Nelson & Bauman, 2003;
Pa e son, 2002; S ein, Weizman, Ring & Ba ak, 2006;
Wilke son e al., 2002). En es e sen ido, enemos que
habla de emba azo de iesgo, y consecuen emen e,
debemos iden i ica una se ie de ac o es asociados a
es e iesgo. Los iesgos du an e el emba azo no sólo se
de inen desde el pun o de is a médico-obs é ico, sino
con ex ual, psicológico, sociodemog á ico, en e o os.
Es e iden e que los esul ados de un emba azo de iesgo
pueden conlle a al e aciones ísicas, sea po as o nos
congéni os o po complicaciones en el desa ollo del
emba azo o el pa o (Koniak & Tu ne , 2001; McCu y,
Sil e on & Mednick, 1991), obse ándose, a su ez,
epe cusiones psicopa ológicas di e sas (A seneaul
T emblay, Boule ie & Saucie , 2002), as o nos
psiquiá icos (Cannon e al., 2000; Ea on e al., 2001),
dé ici s cogni i os (Ba chelo , Dean, G ay & Wenck,
1989), al e aciones compo amen ales (Weissman,
Wa ne , Wick ama a ne & Kandel, 1999), as o nos
gene alizados del desa ollo (Gillbe g, 1999; Wilke son e
al., 2002), di icul ades de ap endizaje (Hill, Caw ho ne &
Dean, 1998), al e aciones neu opsicológicas (Jones e al.,
1998) y muchas o as.
La exis encia de ac o es gené icos –anomalías
c omosómicas–, ac o es ma e nales –edad, pa idad,
his o ial médico, e c.–, e ec os e a ógenos de los
á macos adminis ados a la mad e, ac o es sociales
y demog á icos, emba azos p ema u os, o múl iples,
p oblemas asociados di ec amen e al e o/neona o
–p ema u idad, bajo peso, e c.–, son sólo algunos de los
posibles iesgos en un emba azo que pueden condiciona
no sólo la p opia iabilidad del e o, sino ambién su
mo bilidad e incluso la de la mad e (G ay & Dean, 1991;
G ay, Dean & Ra an, 1987). La asis encia habi ual que
en la ac ualidad se o ece a las emba azadas supone una
educción de las complicaciones asociadas, si obse amos
las asas de mo bimo alidad pe ina al e e idas a los
úl imos años, en compa ación con hace sólo unas
décadas (MacDo man, Minino, S obino & Guye , 2002).
Coincide, po o o lado, con un descenso no able de los
índices de na alidad y e ilidad en los países desa ollados
(F e s, Schmi diel, Malean, Ushe & Goldman, 1995)
y un inc emen o no able en la p e alencia del au ismo
(Fombonne, 2001, 2003). Es o no signi ica que, en
la ac ualidad, odos los emba azos sigan un p oceso
a o able, pues su gen en algunas si uaciones, condiciones
que lo pueden complica (Tomashek, Hsia & Iyasu,
2003). Es as si uaciones, que podemos iden i ica como
de al o iesgo, son esponsables en un al o po cen aje de
los esul ados pe ina ales ad e sos (Queenan & Donoso,
1999), esal ando que los niños nacidos de emba azos de
iesgo ienen una p obabilidad signi ica i amen e mayo
de su i e asos y desó denes en el desa ollo.
El conocimien o exhaus i o de la in luencia de los
ac o es de iesgo, an o aislada como conjun amen e,
a a pe mi i que se eduzcan oda ía más las asas de
incidencia de pa ologías y p oblemas pe ina ales. Son
muchos los es udios clínicos (Meie , 1985; González &
Moya, 1996; Les e e al., 2002) que e idencian que un al o
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po cen aje de niños con una a iedad de p oblemas en el
desa ollo han su ido di e sas complicaciones y iesgos
pe ina ales. Desde es e plan eamien o, los niños que han
i ido complicaciones du an e el desa ollo p ena al,
du an e el pa o, o du an e los p ime os días del nacimien o,
mues an un iesgo conside able en e a as o nos
ísicos, neu opsicológicos, men ales y compo amen ales
que ponen de elie e oda una se ie de complicaciones
médicas y psicológicas en su desa ollo. Aho a bien, en el
caso del au ismo o los as o nos del espec o au is a, aún
no se ha conseguido dilucida su e iología, ni asocia la
de mane a empí ica con al e aciones pe ina ales. Has a la
echa las espues as o ecidas no mues an e idencias cla as
que pe mi an iden i ica ac o es de iesgo especí icos
p e y pe ina ales asociados al au ismo. Sin emba go, son
nume osos los es udios (Gillbe g, 1988; López, Ri as
& Taboada, 2008a, 2008b; Ma suishi e al., 1999) en los
que se demues a que la incidencia de las complicaciones
p e y pe ina ales en las mad es de los suje os au is as son
supe io es que en o os g upos con ol. En es a línea, una
se ie de ac o es obs é icos se han encon ado asociados
al au ismo, como el uso de sus ancias e a ógenas, la edad
ma e na a anzada, los sang ados aginales, las in ecciones
i ales, la aspi ación e al del meconio, e c. (Gillbe g &
Gillbe g, 1983; Tsai & S ewa , 1983; S ein e al., 2006;
Wilke son e al., 2002), si bien, de mane a gené ica, no se
han podido eplica consis en emen e muchos de es os
es udios y sólo an e complicaciones muy e iden es se han
encon ado da os pa ecidos (Lo d, Mullou, Wendelboe &
Schople , 1991).
Po úl imo, hacemos e e encia a o as eo ías que,
aunque muy ac uales, p esen an oda ía un escaso sopo e
empí ico. En e odas compa en la necesidad de ene
que ealiza más in es igaciones pa a pode con i ma
sus pos ulados. Apun an, como causa del au ismo, a
las adiaciones ambien ales, a ca encias nu icionales y
i amínicas asociadas a as o nos me abólicos (Page,
2000), o a p ocesos bioquímicos al e ados que a ec an
a la diges ión y abso ción de cie os alimen os, como
el glu en o la caseína (Whi eley, Rodge s & Sha ock,
2000), a dé ici s en el c ecimien o ce eb al (Cou chesne
e al., 2001), a la con aminación ambien al, a de iciencias
inmuni a ias y oxinas pa ógenas que dañan el ce eb o
(Bu ge & Wa en, 1998), a las al as concen aciones
de p o eínas de albúmina y ganmaglobulina en sang e
(C oonenbe ghs e al., 2002), a la exposición de
de e minadas sus ancias, como alidomida, pi ocina,
oxi ocina, e c., du an e es adios emp anos de la
o mación ce eb al (Fein e al., 1997; Rodie , 2002), a
las acunaciones masi as y sob e odo a la iple acuna
de sa ampión, pape as y ubéola (Madsen e al., 2002;
Taylo e al., 2000) o al con enido de hime osal de las
mismas, a la o ganización dis uncional de los ci cui os
neu onales (Gus a sson, 1997), a la p esencia de
es os e ona e al (Auyeung e al., 2009), y o as muchas.
Sin emba go, ecien es es udios o ecen da os, oda ía
poco concluyen es, en con a de algunos de es os iesgos
señalados (Chen, Landau, Shan & Fombonne, 2004;
DeS e ano & Chen, 2001; Kleinhans e al., 2009; K ause,
He, Ge shwin & Shoen eld, 2002; Madsen e al., 2003;
Tidma sh, 2003).
Conclusiones
Po el momen o no exis e una de inición de au ismo
écnicamen e acep ada y uni e salmen e compa ida. En
algunas ocasiones, al habla de au ismo se alude al as o no
clásico, con g a es y gene alizadas mani es aciones,
ce cano a las desc ipciones ealizadas po Kanne . En
o as, sin emba go, se iden i ica con un conjun o a iable
y dispe so de signos y sín omas que desc iben la idea de
un con inuo o espec o au is a.
En la ac ualidad, la idea con mayo acep ación
sob e el sínd ome au is a es que és e pa ece con igu ado
po un g upo he e ogéneo de signos y sín omas. Tal
hecho se aduce en una g an dispe sión de c i e ios
diagnós icos, lo que conlle a di icul ad a la ho a de
o ma juicios diagnós icos. Los c i e ios u ilizados en
las e aluaciones son di e en es en e los in es igado es
y p o esionales. Po odo ello, se necesi a uni ica los
c i e ios diagnós icos, pe siguiendo la uni e salidad de
los mismos pa a acili a , de es a mane a, los p ocesos de
de ección y diagnosis.
Dicha al a de p ecisión se mani ies a ambién en
la e iología. Pa ece que el consenso en e a los signos
biológicos es á más ce ca de se acep ado que las
explicaciones de ipo uncional. Los a ances en el pe il
neu obiológico y la búsqueda de mecanismos gené icos
cuen an con un cada ez mayo sopo e empí ico. No
obs an e, las mani es aciones uncionales ambién
encuen an un g an acue do desde la pe spec i a del
desa ollo cogni i o. De es e modo, las jus i icaciones
señaladas en cuan o a las al e aciones cogni i as y
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López, Ri as & Taboada
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