CARTA
PASTORAL
DEL
EXCMO.
Y
REVMO.
SEÑOR
e a»
Í6
ik
hy ii,
SOBBE
,
H
UNIO&D
DE
Lí
IGLESIA.
SANTIAGO:
Imp.
y
Ene.
del
Semina io
C.
Cen al
1897
se
LNIVmSlDADK
Dh
SANTIAGO
u
CARTA
PASTORAL
DEL
EXCMO.
Y
REVMO.
SEÑOR
so bbz
:
U
UNIDAD
DE
H
IGLESIL
SANTIAGO:
Imp.
y
Ene.
del
Semina io
C.
Cen al
1897
se
UX1VERSJDADE
DE
SANTIAGO
DE
OMPOSTF.I
A
CARTA
PASTORAL
NOS
EL
DOCTOR
DON
JOSE
MARTIN
DE
HERRERA
Y
DE
U
IGLESIA,
POR
LA
GRACIA
DE
DlOS
Y
DE
LA
SANTA
SEDE
APOSTÓ
LICA
A
zo bispo
d e
S
a n ia g o
d e
C
o mpo s el a
,
C
a pe
l l á n
M
a y o
d e
S.
M.,
J
u ez
O
d in a io
d e
su
R
ea l
C
a pil l a
,
C
a sa
y
C
o e
,
N
o a io
M
a y o
d el
R
ein o
d e
L
eó n
,
C
a ba l l e o
G
a n
C
u z
d e
l a
R
ea l
y
d is in
g u id a
O
d en
d e
C
a l o s
III,
S
en a d o
d el
R
ein o
,
d el
C
o n sejo
d e
S.
M.,
e c
.,
e c
.
.
^.1
-Vexie aTolo
IDeán.
3^
Ca."biia.o
3.©
^.-j.e= a
San a
lica.
y-
^ Ce opoliL aaaa.
Iglesia
3.©
Sa.aa. i.ag
’
o
3.©
Ccnsapcs e-
la,
al
Vene able
ATaaci
CaT=113.o
3.©
la
Colegia a
áe
la
Co -ansa,
á
n-aeo oo
Azclp es es,
Fá ocoa
37-
3.©más
Cle
o,
á
los
ZSelig iosos
37-
^©lig-losas,
37-
á
los
i.eles
oS.03
3.©
nues a
^- clxid-lócesls:
FAX
VOBIS.
—
PAZ
Á
VOSOTROS.
I
1
os
idas,
nos
dice
San
Agus ín,
econoció
la
-
—
Iglesia
po
la
p edicación
y
ecomendación
de
su
di ino
Fundado :
una
en
la
e
dé
lo
que
no
imos,
o a
en
la
con emplación
de
lo
que
es
obje o
de
nues a
espe
anza,
una
en
el
iempo
de
nues a
pe eg inación
so
b e
la
ie a,
y
o a
en
la
e e nidad
de
nues a
mansión
u
se
UNIVERSJDADE
DE
SANTIAGO
DE
COMPOSTEI
-
4
-
.
en
el
cielo;
una
en
el
abajo,
y
o a
en
el
descanso;
una
en
la
ida
ac i a
de
las
buenas
ob as,
y
o a
en
la
ecompensa
de
la
ida
con empla i a,
ó
en
la
con em
plación
de
Dios.
Una
se
apa a-del
mal
y
hace
el
bien,
la
o a
no
iene
mal
alguno
de
que
apa a se,
y
iene
un
g an
bien
de
que
goza .
La
una
pelea
con
el
enemigo,
la
o a
eina
sin
enemigos.
Una
soco e
al
indigen e,
la
o a
es á
donde
no
se
halla
ningún
indigen e.
Una
pe
dona
las
o ensas
de
los
demás,
pa a
que
se
le
pe donen
las
p opias,
o a
ni
iene
o ensas
que
pe dona
ni
de
qué
pedi
pe dón.
La
una
su e
el
azo e
de
los
males,
pa a
no
eng eí se
en
los
bienes,
la
o a
con
an a
pleni ud
de
g acia
ca ece
de
odo
mal,
que
sin
en ación
alguna
de
sobe bia
pe manece
adhe ida
al
Sumo
Bien.
La
una,
po
an o,
es
buena,
pe o
aún
mise able,
la
o a
es
mejo
y
biena en u ada
(l).
u
•
“
Du an e
la
ida
p esen e
enemos
designado
po
Dios
un
in,
al
cual
debemos
di igi nos
mien as
nos
hallamos
en uel os
en
los
abajos
de
es e
siglo.
Y
nos
enca
minamos
á
es e
único
y
sup emo
in,
en
calidad
de
pe
eg inos,
que
uo
enemos
aquí
ciudad
pe manen e;
po
que
aún
es amos
en
el
camino,
mas
no
en
la
pa ia;
aún
deseamos
nues a
elicidad,
pe o
no
dis u amos
de
ella.
Sin
emba go,
di ijamos
á
ese
in
nues os
pasos
y
caminemos
sin
pe eza
y
sin
in e upción,
pa a
llega
inalmen e
á
consegui lo
(2).
u
De
aquellas
palab as
que
el
di ino
Maes o
di igió
á
Ma a,
según
nos
e ie e
San
Lucas
(cap.
X),
y
cuya
ex
posición
hizo
San
Agus ín
en
las
ases
que
dejamos
ansc ip as,
omó
ocasión
el
mismo
San o
Pad e,
pa a
ecomenda
á
sus
oyen es,
los
ieles
de
la
Iglesia
de
Hipona,
la
unidad
de
la
Iglesia
de
C is o,
á
la
cual
enían
la
dicha
de
pe enece
,
y
lo
hizo
en
los
siguien es
é minos:
“
Pensad
en
esa
cosa
única,
he manos
míos,
ó
en
la
unidad,
y
ed
si
os
place,
que
en
la
misma
muchedum
b e
no
hay
sino
la
unidad.
He
aquí
que
oso os
sois
muchos,
po
la
mise ico dia
de
Dios,
¿quién
os
aguan-
U)
S.
Agus.
T ac
124111
Joan.
(2)
Id.
Se m.
26
de
Ve bis
Dominj.
—
3
a ía
si
no
u iéseis
gus o
en
la
unidad?
.
¿De
dónde
es e
eposo
en
muchos?
Dada
la
unidad,
exis e
el
pueblo;
qui ada,
es
una
u ba.
¿Po que
qué
es
la
u ba
sino
la
muchedumb e
u bada?
Mas
oid
al
Após ol:
Os
uego,
pues,
he manos
que
digáis
odos
lo
mismo,
y
no
haya
di isiones
en e
- oso os;
sino
que
seáis
pe ec os
en
un
mismo
sen i
y
en
un
mismo
pa ece
(1).
Y
en
o o
luga :
Sed
unánimes,
eniendo
odos
unos
mismos
pensamien
os,
no
haciendo
nada
po
po
ia
ni
po
anaglo ia
(2).
Y
el
Seño
ogó
al
Pad e
en
a o
de
los
suyos,
pa a
que
sean
una
misma
cosa,
según
lo
es
Él
con
el
Pad e
(3).
Y
en
los
Hechos
de
los
Após oles:
La
muchedumb e
e
nía
un
sólo
co azón
y
mía
sola
alma
(4).
Pues
eng an
deced
al
Seño
conmigo
y
ensalcemos
su
nomb e
á
una
oz.
Po que
una
sola
cosa
es
necesa ia;
una
aquella
cosa
sob ena u al.
Uno
el
mis e io,
en
que
el
Pad e,
el
Hijo
y
el
Espí i u
San o,
son
una
sola
esencia.
Ved
que
se
nos
ecomienda
la
unidad.
Cie amen e
la
T inidad
es
nues o
Dios;
el
Pad e
no
es
el
Hijo,
el
Hijo
no
es
el
Pad e,
el
Espí i u
San o
ni
es
el
Pad e
ni
el
Hijo,
sino
el
Espí i u
de
ambos
;
y
sin
emba go,
las
es
pe sonas
no
son
es
dioses,
no
es
omnipo en es,
sino
un
sólo
Dios
omnipo en e,
la
misma
T inidad
es
un
sólo
Dios:
po que
una
sola
cosa
es
necesa ia;
á
és a
no
llegamos
si
no
e
nemos
odos
un
sólo
co azón
(5).
“
In lamado
nues o
Smo.
Pad e,
el
Papa
León
XIII,
en
el
desea
ehemen ísimo
de
la
eunión
de'
odos
los
homb es
en
la
única
Iglesia
de
C is o,
y
muy
pa icula
men e
de
aquellos
que
se
hon an
con
el
í ulo
de
c is ia
nos,
y
i en
sin
emba go
ue a
de
esa
Iglesia,
ya
po
culpa
p opia,
ya
po
la
de
sus
an epasados,
no
cesa
de
hace
amo osos
11
imamien os
á
odas
las
comuniones
c is ianas,
pa a
que
los
homb es
de
buena
olun ad,
las
almas
sencillas,
que
buscan
de
buena
e
la
e dad,
y
las
muchedumb es
que
i en
apa adas
de
la
uen e
de
la
ida,
pe o
que
desean
sacia
su
sed
de
e dade a
y
(0
I
Co .
c.
I.
.
io
(i)
Philip,
c.
II,
.
2
y
3.
(3)
Joan.
c.
XVII,
.
22.
(
I
j
Ac .
c.
IV,
.
32.
(5)
S.
Agus ín,
de
¿ bu
E augelii,
Lucae,c,
X,
u
-
6
-
e e na
elicidad,
ean
po
in
dónde
se
halla
el
único
a o
luminoso,
que
conduce
segu amen e
al
pue o
de
e e na
sal ación;
lá
única
cá ed a,
pues a
po
el
di ino
Maes o
en
la
ie a,
pa a
enseña
á
los
homb es
la
e
dad
que
los
lib a
del
e o
y
del
pecado
y
los
conduce
al
cielo;
y
la
única
uen e
de
agua
i a,
que
b o a
has a
la
ida
e e ua.
Es os
silbidos
amo osos
del
Vica io
del
buen
Pas o ,
que
quie e
conduci
á
las
o ejas
ex a iadas
al
único
edil,
en
donde
se
hallan
lib es
de
las
ga as
del
lobo
in e nal,
si
coope an
á
la
g acia
de
Dios,
an
ob enien
do
muy
a o ables
esul ados,
que
hacen
concebi
isue
ñas
espe anzas,
á
odos
los
aman es
de
lá
Iglesia
ca ó
lica,
Apos ólica,
Romana;
los
cuales
no
cesan
de
di igi
humildes
plega ias
al
Pad e
de
las
mise ico dias
y
Dios
de
odo
consuelo,
secundando
en
es o
los
p opósi os
del
Romano
Pon í ice.
1
ambién
á
Nós
incumbe
coope a
cuan o
poda nos
á
la
ob a
ascenden al
de
la
unión
de
odos
los
c eyen
es,
no
sólo
de
aquellos
que
i en
ue a
del
cue po
isi
ble
de
la
Iglesia
de
C is o,
sino
ambién
de
aquellos
o os,
que
llamándose
y
glo iándose
de
se
ca ólicos,
no
abundan
sin
emba go
en
aquellos
sen imien os
de
paz,
unión
y
conco dia
que
de
ellos
exige
la
comunión
en
una
misma
e,
en
una
misma
obediencia
y
en
una
misma
ca idad,
al
eno
de
las
ins ucciones,
exho aciones
y
ecomendaciones
hechas
po
el
Romano'Pon í ice.
Y
»
como
la
unión
se
ha
de
unda
en
la
unidad,
po
es o
Nos
c eemos
obligado
á
di igi os,
VV.
HH.
y
aa.
hh.,
es a
Ca a
Pas o al
sob e
la
unidad
de
la
Iglesia
de
C is o.
I
Siguiendo,
esc upulosamen e,
las
enseñanzas
que
nues o
San ísimo
Pad e
el
Papa
León
XIII
consignó
en
su
sapien ísima
Encíclica
Sa is
cogni um,
dada
en
Roma
á
29
de
Junio
del
p óximo
pasado
año
de
1896,
ex
pond emos
el
concep o
genuino
de
la
unidad
de
la
Igle
sia
de
C is o,
su
p incipio
gene ado ,
su
nobilísimo
ob
je o
y
los
medios
empleados
po
el
di ino
Fundado
de
la
Iglesia,
pa a
sos ene
es a
unidad.
u
-1
-
La
Iglesia
es
la
cong egación
de
los
ieles
c is ianos,
unidos
po
los
ínculos
de
una
misma
e,
de
un
mismo
•
cul o,
de
unos
mismos
Sac amen os,
de
unos
mismos
p ecep os
y
consejos
e angélicos,
de
una
misma
espe
anza
y
de
una
misma
ca idad.
Sociedad
di ina
en
su
o igen,
sob ena u al
po
su
in
y
po
las
cosas
que
p óximamen e
conducen
á
ese
in,
y
humana
po
se
co
munidad
compues a
de
homb es.
E go
Ecclesia
socie as
es ,
o u
.(HDlua^
ine'
ebusque
iní
■p oxiine
admo en-
ibus,
supe na u aUs;
quod
e o
coalesci
hominibus,
humana
(1).
Sociedad
pe ec a,
cuyos
miemb os
es e
chamen e
unidos,
admi ablemen e
o ganizados
y
sabia
men e
subo dinados,
ocupando
cada
cual
el
luga
que
le
co esponde,
o man
el
cue po
mís ico
de
C is o,
au o
y
consumado
de
nues a
e,
us
y
guía
de
odos
los
homb es,
que
comunica
á
ese
mismo
cue po
ida
y
mo imien o,
o den
y
di ección,
e dad
y
g acia,
de
cuya
pleni ud
odos
hemos
ecibido.
No
odos
los
miem
b os
ienen
el
mismo
ac o,
pe o
odos
o man
pa e
del
.
mismo
cue po
mís ico
de
C is o,
de
la
ciudad
undada
sob e
un
mon e
ele ado,
pa a
que
pueda
se
is a
de
odas
pa es;
del
pueblo
á
que
son
llamados
odos
los
pueblos
de,
la
ie a;
del
eino,
que
en
su
ampli ud
com
p ende
á
odos
los
einos
del
mundo,
po que
no
iene
lími es
en
su
ex ensión
ni
en
su
du ación.
Como
es
uno
el
C iado
y
Seño
de
odas
las
cosas,
y
uno
el
Re
den o
de
odos
los
homb es,
así
ambién
es
una
la
Igle
sia
undada
po
Aquel
á
quien
dijo
San
Ped o:
Tú
e es
el
C is o
el
Hijo
de
Dios
¿po
(2).
Aquel
que
lle a
es
c i o
en
su
muslo:
Rey
de
eyes
y
Seño
de
los
que
domi
nan
(3).
Aquel
á
quien
ha
sido
dada
oda
po es ad
en
el
cielo
y
en
la
ie a
(4).
Aquel,
en
in,
que
en ió
á
sus
Após oles,
como
Él
había
sido
en iado
po
su
Pad e
(5),
diciéndoles:
Id,
pues,
y
enseñad
á
odas
las
gen es,
bau-
isándolas
en
el
nomb e
del
Pad e
y
del
Hijo
y
del
Espí
i u
San o
,
enseñándoles
á
gua da
odas
las
cosas
i)
E'icicL
Sa is
Cogni um
del
Papa
León
Xlll
de
29
de
Junio
de
iSg6.
(2)
S.
Ma
,
16,
.
18.
'
i
3
i
Apqc.,
i()-l6.
•
(4)
Ma h.,
28-<8.
(5i
Joan.,
20-21.
UNIVERSIDAD!
DE
SANTIAGO
DFCOMl'OSn
u
-
14
-
los
lib os
que
con ienen
los
mis e ios
di inos,
y
que e
los
condena
sin
conoce los?
(1).
No
bas a
gua da
la
unidad
de
la
Iglesia,
con
la
uni
dad
de
e
en
odo
lo
que
es
obje o
de
su
di ino
magis
e io,
sino
que
es
necesa io
gua da
es a
misma
unidad,
en
las
cosas
que
se
e ie en
al
cul o
di ino,
que
son
p incipalmen e,
el
Sac i icio
y
Sac amen os
ins i uidos
po
nues o
Seño
Jesuc is o;
siendo
la
Iglesia
la
única
enca gada
de
enseña
ñ
los
homb es
la
p ác ica
de
la
i ud
de
la
eligión,
que
es
la
que
nos
enseña
á
da
á
Dios
el
cul o
que
po
an os
í ulos
le
debemos.
Y
así
como
no
dejó
su
di ino
Fundado
al
a bi io
de
los
pa icula es,
el
sag ado
depósi o
de
a
e elación,
así
ampoco
es
del
a bi io
p i ado
el
señala
los
ac os
y
ce emonias
del
cul o
di ino,
habiendo
Jesuc is o
ins
i uido
su
Sace docio,
enca gado
exclusi amen e
de
ce
leb a
los
di inos
mis e ios,
adminis a
los
san os
Sac amen os
y
di igi
los
ac os-del
cul o.
A
los
Após
oles
y
á
sus
legí imos
suceso es
y
no
á
o as
pe sonas,
se
e ie en
aquellas
palab as
de
Jesu is o:
Id
po
odo
el
mundo,
p edicad
el
E angelio:
bau izándolos
.....
Ha
ced
es o
en
mi
memo ia.
A
quien
pe doná eis
los
peca
dos
le
se án
pe donados.
Y
asimismo,
sólo
á
los
Após
oles,
y
á
sus
legí imos
suceso es,
concedió
Jesús
la
po es ad
de
apacen a ,
es
deci ,
que
gobe nasen
con
po
es ad
al
pueblo
c is iano:
y
cla amen e
se
deduce,
que
impuso
á
los
ieles
la
obligación
de
obedece
y
es a
su
misos.
Es a
doc ina*
se
con iene
en
aquella
sen encia
de
San
Pablo:
Así
nos
enga
el
homb e,
como
minis os
de
C is o
y
dispensado es
de
los
mis e ios
de
Dios
(2).
Pa a
man ene
ín eg a
é
inco up a
en
la
Iglesia
Ca
ólica
la
unidad
de
e,
de
cul o,
de
Sac amen os
y
de
dis
ciplina,
ué
necesa io,
y
asilo
quiso
su
di ino
Fundado
que
hubiese
en
ella
una
pos es ad
sup ema,
p opia
de
una
sociedad
pe ec a;
una
po es ad
uni e sal,
que
se
ex endiese
á
odos
cuan os
c is ianos
hubiese
en
oda
la
edondez
de
la
ie a;
una
po es ad
pe pé ua,
que
du
ase
sin
in e misión,
po
odos
los
siglos,
has a
el
in
( )
De
U il,
c ed.,
cap.
XVII,
núm.
35.
(2)
I
co in .
IV,
i.
-
15
-
del
mundo;
llenándose
así
los
nobilísimos
ines
del
Sal ado
C is o
Jesús:
el
cual
eligió
á
San
Ped o
y
á
sus
legí imos
suceso es,
pa a
eje ce
sus
eces
en
la
ie a;
con
odas
las
acul ades
que
son
indispensables
al
sup emo
Rec o
de
una
sociedad
compues a
de
homb es:
y
así
como
es
imposible
que
subsis a
un
edi icio
sin
sóli
do
cimien o,
y
cuando
és e
al a
iene
á
ie a
odo
el
edi icio,
así
ambién,
que iendo
el
di ino
y
e e no
Fun
dado
de
la
Iglesia,
que
odos
cuan os
á
ella
pe enecie
sen
es u iesen
unidos
y
coligados
en e
sí
y
con
la
cabe
za
de
la
misma,
o o gó
á
San
Ped o,
y
á
cuan os
legí i
mamen e
le
sucedan
en
el
anscu so
de
los
siglos,
no
solamen e
la
po es ad
del
magis e io
y
el
pode
sace do
al,
sino
ambién
la
au o idad
sup ema,
que
eune
en
sí,
los
pode es
legisla i o,
ejecu i o
y
judicial,
encamina
dos
á
man ene
unidos
con
ínculos
indisolubles
á
los
miemb os
de
es a
misma
sociedad.
Tiene
po
lo
an o
el
Romano
Pon í ice,
legí imo
suceso
de
San
Ped o,
el
p imado
de
hono
y
de
ju isdicción
sob e
oda
la
Iglesia,
y
á
él
co esponde
la
sup ema
po es ad,
no
solamen e
en
las
cosas
pe enecien es
á
la
e,
al
cul o
di ino,
á
la
adminis ación
de
los
san os
Sac amen os
y
á
la
mo al,
sino
ambién
á
la
disciplina
y
á
odo
cuan o
pueda
in e
esa
de
algún
modo
al
pueblo
c is iano.
Re is e
es a
po es ad
del
Romano
Pon í ice,
un
ca
ác e
an
supe io
al
de
odas
las
humanas
po es ades,
que
el
mismo
C is o
al
hace
á
San
Ped o
undamen o
isible
de
la
Iglesia,
p íncipe
de
su
eino,
pas o
uni e
sal
de
su
ebaño
y
deposi a io
de
las
lla es
del
eino
de
los
cielos,
no
sólo
le
p ome ió
que
las
pue as
del
in ie no
no
habían
de
p e alece
con a
él
y
la
Iglesia,
sino
que
odo
cuan o
él
a ase
en
la
ie a,
al
hace
uso
de
las
lla es,
se ía' ambién
a ado
en
el
cielo,
y
odo
cuan o
él
desa ase
sob e
la
ie a,
se ía
desa ado
en
los
cielos.
De
modo
que,
la
al a
de
espe o
y
obediencia
á
es a
sup ema
po es ad,
es
una
especie
de
sac ilegio
y
una
al a
come ida
con a
el
mismo
Jesuc is o.
“
De
es e
modo,
dice
Su
San idad
el
Papa
León
XIII,
Aquel
que
es
la
pied a
angula ,
que
unió
en
uno
al
pueblo
gen il
y
al
judío,
y
que
ino
á
cong ega
en
la
unidad
á
los
hijos
que
es aban
dispe sos,
hizo
á
San
Ped o
pied a,
se
UNIVhRSlDAOh
DF.
SANTIAGO
OI
C
OMPOS
ITI
u
-16-
sob e
la
cual
edi icó
su
Iglesia
con al
solidez,
que
pe
maneciesen
sus
miemb os
unidos
mien as
no
se
apa a
sen
de
la
cá ed a
de
Ped o.
u
D:
en e
odos
los
homb es
del
mundo
en e o,
dice
San
León
Magno,
sólo
Ped o
Jué
elegido
,
pa a
se
pues o
al
íen e
de
odas
las
naciones
llamadas
á
la
e,
de
odos
los
Após oles
de
odos
los
Pa
d es
déla
Iglesia:
po que
aun
cuando
en
el
pueblo
de
Dios
hay
muchos
sace do es
y
muchos
pos o es,
sólo
Ped o
gobie na
p opiamen e
aquellos
que
de
una
mane a
más
eminen e
gobie na
C is o
(1).
u
Subsis e
pues
lo
dispues o
po
la
e dad,
y
el
bienal)en u ado
Ped o
pe se e ando
en
aquella
solidez
de
pied a,
no
ha
aban
ioi ado
las
ica
las
del
gobie no
de
la
Iglesia,
que
le
ue on
enca gadas
(2).
Po
lo
cual
nie
ga
San
Agus ín
que
sea.ca ólico
el
que
se
sepa a
de
la
e
omana:
No
pienses
ene
la
e
ca ólica,
ú
que
enseñas
que
no
hay
que
p o esa
la
e
omana.
Non
c ede is
e-
am
dem
enc e
ca holicam
,
qui
idem
non
doces
esse
se andam
omanam
(3).
u
Sin
emba go,
aunque
la
po es ad
de
Ped o
y
sus
suceso es
es
plena
y
sup em
i,
no
c eamos
que
sea
sola.
Po que
aquél
que
puso
á
Ped o
como
undamen o
de
la
Iglesia,
eligió
ambién
á
doce....
á
quienes
llamó
Após
oles
(4).
A
la
mane a
que
es
necesa io
que
la
au o idad
concedida
á
Ped o
pe manezca
cons an emen e
en
el
Romano
Pon í ice,
así
ambién
los
Obispos,
que
suceden
á
los
Após oles,
he edan
la
po es ad
o dina ia
de
aque
llos;
de
mane a
que,
el
o den
de
los
Obispos,
necesa ia
men e
en a
en
la
ín ima
cons i ución
de
la
Iglesia.
Aun
que
ellos
no
ienen
la
suma
y
plena
po es ad,
no
po
eso
se
han
de
epu a
ica ios
del
Romano
Pon í ice,
po que
eje cen
una
po es ad
que
les
es
p opia,
y
con
muchísima
azón
se
llaman
P elados
o dina ios
de
los
pueblos
que
igen.
u
Mas
como
el
suceso
de
Ped o
es
uno
sólo
y
los
de
los
Após oles
muchos,
es
con enien e
examina
cuáles
sean
las
elaciones
que
és os
ienen
con
aquél,
po
di i-
(i)
Se m.
IV,
cap.
2.
(2)
Se m.
111,
cap.
?.
(3>
¿an
Agus ín,
se m.
no,
núm.
[3.
(4)
Luc.
cap.
VI,
.
i3.
se
U'JIVKRSlüADb:
D :
saxi
i
ia
(;O
i)
A
u
-
17
-
.
na
disposición.
Y
en
p ime
luga ,
es
cla a
é
indubi able
la
necesidad
de
que
es én
unidos
con
aquel
que
sucede
á
San
Ped o;
po que
suel o
es e
ínculo,
se
disuel e
y
se
disg ega
la
misma
sociedad
c is iana,
de
mane a
que,
ya
no
es
posible
o ma
un
sólo
cue po
y
un
sólo
ebaño.
La
salud
de
la
Iglesia,
dice
San
Je ónimo,
pende
de
la
dignidad
del
sumo
Sace do e,
al
cual
si
no
se
le
econoce
una
po es ad
emi íbn e
y
singula ,
se
p oduci án
en
la
Iglesia
an os
cismas
cuan os
sace do es
(1).
Po
lo
an
o,
hay
que
ija
la
a ención,
en
que
nada
se
concedió
á
los
Após oles
sepa adamen e
de
Ped o,
y
que
mucho
se
concedió
á
San
Ped o
sepa adamen e
de
los
Após oles.
Al
explica
San
Juan
C isós omo
aquellas
palab as
de
C is o
(San
Juan
XXI-15)
dice:
¿Po qué
haciendo
caso
omiso
de
los
demás
habla
sólo
con
San
Ped o?
Responde
al
ins an e:
E a
el
más
excelen e
en e
los
Após oles,
la
boca
de
los
discípulos,
y
cabeza
de
aquella
asamblea
(2).
Po que
él
sólo
ué
designado
po
C is o
como
unda
men o
de
su
Iglesia;
á
él
sólo
le
ué
dada
po es ad
de
a a
y
desa a ;
y
á
él
sólo
se
le
dió
pode
de
apacen a .
Po
el
con a io,
oda
au o idad
y
dignidad
que
ecibie
an
los
Após oles,
la
ecibie on
jun amen e
con
San
Pe
d o.
En
es e
sen ido
dice
San
León
NL:
Todo
aquello
que
la
di ina
dignación
quiso
que
los
demás
p incipes
u iesen
común
con
él,
odo
aquello
que
no
negó
á
los
o os,
jamás
lo
concedió
sino
po
medio
de
él...
De
modo
que
habiendo
ecibido
él
sólo
muchas
cosas,
nada
pasó
á
ninguno
de
ellos
sin
su
pa icipación.
Di ina
digna io
si
quideum
eo
commune
cac e isesse olui p incipibus,num-
quam
nisipe
ipsum
dedil
,
quidquid
aliis
non
nega i .
U
cum
mul a
solus
accepi ,
nihil
in
quemquam
nisi
ipsius
pa icipa ione
ansie i
(3).
De
donde
se
sigue
cla a
men e
que
con
azón
pie den
los
Obispos
el
pode
de
go
be na ,
cuando
se
sepa an
de
San
Ped o
y
sus
suceso
es:
po que
se
sepa an
del
undamen o
que
debe
sos e
ne
odo
el
edi icio;
y
así
no
pe enecen
al
edi icio,
y
pol
la
misma
causa
quedan
sepa ados
del
ebaño,
cuya
guía
(i)
Diálog.con a
luci .
núm.
g.
(2)
Hom.
88
in
Joan.
núm.
i.
(3)
Sun
León
M.,
se m.
IV,
cap.
2,
u
-
18
-
es
el
Pas o
Sup emo;
quedan
des e ados
del
eino,
cuyasup ema
po es ad
ue
solamen e
concedida;!
Ped o.
u
Es
po
lo
an o
indubi able,
que
así
como
hay
en
la
Iglesia
de
C is o
una
je a quía
sace do al,
ins i uida
po
o denación
di ina,
y
que
cons a
de
Obispos,
P esbí
e os
y
Minis os,
así
ambién,
hay
una
je a quía
ju is
diccional,
que
cons a
de
Sumo
Pon í ice,
como
legí imo
suceso
de
San
Ped o
y
cabeza
isib e
de
oda
la
Iglesia,
y
de
los
Obispos,
que
como
legí imos
suceso es
de
los
Após oles,
igen
y
gobie nan
las
Diócesis
que
les
es án
señaladas;
pe o
de
m
me a,
que
su
ju isdicción
es á
su
bo dinada
á
la
sup ema
po es ad
del
Vica io
de
C is o,
que
es
el
cen o
de
la
unidad,
y
sup emo
Je a ca
de
oda
la
Iglesia,
con
el
cual
es
indispensable
que
los
Obispos
se
hallen
unidos,
si
no
quie en
queda
sepa ados
de
la
unidad.
Po
lo
cual,
dice
N.
S.
Pad e
el
Papa
León
XIII,
que
el
o den
de
los
Obispos
en onces
se
debe
conside
a
unido
á
Ped o,
según
la
olun ad
de
C is o,
cqando
es án
suje os
á
Ped o
y
le
obedecen,
pues
de
lo
con a
io
iene
á
con e i se
en
una
mul i ud
con usa
y
pe
u bada:
po que
pa a
conse a
la
unidad
de
ley
de
comunión,
no
bas a
el
p imado
de
hono
y
de
minis e
io,
es
absolu amen e
necesa ia
una
e dade a
au o i
dad,
y
és a
sup ema,
á
la
cual
se
some a
oda
la
comu
nidad.
Si
la
acul ad
de
a a
y
desa a ,
y
la
de
apacen a ,
hace
que
cada
uno
de
los
Obispos
,
como
suceso es
de
los
Após oles,
ija
con
e dade a
au o idad
el
cle o
y
pueblo
que
le
es á
con iado;
la
misma
acul ad
debe
e
ne
aquel
á
quien
se
le
ha
con iado
el
ca go
de
apacen
a
los
co de os
y
las
o ejas.
C is o
luso
á
San
Ped o
no
sólo
Pas o ,
sino
pas o
de
los
pas o es:
apacien a,
pues,
Ped o
los
co de os
y
apacien a
ambién
las
o ejas,
apacien a
los
hijos
y
apacien a
las
mad es;
ige
á
los
súbdi os
y
ige
á
los
P elados,
po que
ue a
de
las
o e
jas
x
de
los
co de os
no
ha^
o a
cosa
en
la
Iglesia
(
1).
Es
un
e o
mani ies o
el
sos ene ,
que
cada
uno
de
los
Obispos
es
in e io
y
es á
some ido
á
la
ju isdicción
del
Sumo
Pon í ice,
mas
no
así
los
Obispos
eunidos,
ó
(i)
S.
B unonis.
Ep¡scopi.
Siguiensis.
Comen .
in
Joan,
pa e
111,
cap.
21,
púm.
55.
•
■
u
-
19
-
colec i amen e
conside ados:
po que
no
hay
ínculo
de
unión,
ni
cen o
de
unidad,
ni
í ulo
de
supe io idad
sino
en
el
Vica io
de
C is o,
pas o
uni e sal,
undamen o
de
la
Iglesia
y
único
Je a ca
que
la
cong ega,
p eside
y
ige
y
gobie na.
C is o
no
dió
ú
los
Após oles
acul ad
alguna,
p escindiendo
de
Ped o,
y
po
an o
no
pueden
a oga se
los
Obispos,
suceso es
de
los
Após oles,
po
de es
que
no
han
ecibido
de
C is o.
Así
los
Romanos
Pon í ices
han
p ocu ado
siemp e
da
á
los
Obispos
los
hono es
y
conside aciones
que
po
di ina
ins i ución
les
co esponden,
pues o
que
el
ho-no
que
se
da
al
cue po
Episcopal
e luye
en
aquel
que
ha
sido
cons i uido
su
cabeza
isible,
y
ni
po
un
momen o
debe
al e a se
el
o den
es ablecido
po
el
di ino
Fundado
de
la
Iglesia,
de
la
cual
es
cabeza
el
Romano
Pon í ice.
IV
-
Resumiendo
el
Sumo
Pon í ice
la
doc ina
expues a
en
"
su
magis al
Encíclica
sob e
la
Unidad
de
la
Iglesia
de
C is o,
á
odos
nos
dice
en
qué
consis e
esa
unidad,
cuáles
son
los
elemen os
que
la
cons i uyen,
cuál
el
ob
je o
á
donde
se
encamina,
cuál
el
p incipio
que
la
sos ie
ne
y
cuáles
los
medios
de
conse a la
ín eg a
y
pe ec
a.
No
hay
duda
que
los
ieles
dóciles
á
las
enseñanzas
de
la
Iglesia
ca ólica,
segui án
i memen e
adhe idos
á
es a
doc ina
sal ado a
an
magní icamen e
expues a
po
el
"Vica io
de
C is o.
Tampoco
podemos
duda
de
la
e icacia
de
las
palab as
del
Sumo
Pon í ice,
si
á
ellas
unié emos
las
plega ias
que
Él
nos
ha
enca gado
di ija
mos
al
ciclo
po
la
eunión
de
las
Iglesias
disiden es
á
la
San a
Iglesia
Romana,
que
es
la
única
e dade a;
y
es
pa -a
odos
noso os
un
debe
sag ado,
coadyu a
con
la
o ación
y
el
ejemplo
á
que
se
llenen
cuan o
an es,
los
deseos
del
Sumo
Pon í ice.
•
Pe o
es
al
mismo
iempo
un
debe
p opio
de
nues o
sag ado
minis e io,
el
hace nos
eco
de
la
oz
au o iza
dísima
del
Papa,
pa a
p opone
la
unión,
la
paz
y
la
con
co dia
de
odos
los
que
se
hon an
con
el
nomb e
de
c is ianos.
No
puede
da se
e dade a
unión
en e
aque*
u
-
20
-
líos
que
no
acep en
ín eg amen e
los
dogmas
y
enseñan
zas
expues as
po
el
Romano
Pon í ice,
como
maes o
in alible
de
la
e dad
e elada.
Tampoco
pueden
ene
unión
e dade a,
aunque
se
llamen
ca ólicos,
los
que
no
se
some en
al
magis e io
de
la
Iglesia
en
sus
en
señanzas
sob e
pun os
de
e
y
de
mo al.
Po
es o
la
Igle
sia
ca ólica
no
puede
ap oba
el
descabellado
p oyec o
de
un
cong eso
de
odas
las
eligiones,
como
si
se
le
e
conociesen
á
odas
iguales
de echos
que
á
la
única
e
dade a
Iglesia
de
C is o;
siendo
un
absu do
inconcebible
p e ende
la
unión
de
los
que
niegan
la
di inidad
de
Jesuc is o,
con
los
que
la
admi en;
de
los
que
no
eco
nocen
al
Sumo
Pon í ice
po
Je e
sup emo
de
la
Iglesia
y
de
los
que
lo
con iesan
ado nado
de
la
sup ema
po es
ad
que
Jesuc is o
le
concedió
como
suceso
de
San
Pe
d o.
Absu do
es
ambién
p e ende
amalgama
y
con
undi
en
un
cong eso,
á
los
que
niegan
la
eal
p esencia
de
C is o
en
la
Sag ada
Euca is ía,
con
los
que
la
con ie
san;
á
los
que
niegan
el
cul o
á
la
San ísima
Vi gen
y
los
San os,
á
sus
imágenes
y
eliquias,
con
los
que
c een
que
debe
ibu á seles
el
cul o
que
les
co esponde,
como
amigos
de
Dios;
á
los
enamo ados
de
las
li
be ades
mode nas,
condenadas
po
el
Romano
Pon í
ice,
con
los
que
de es an
los
abusos
de
la
libe ad
y
si
guen
dócilmen e
las
enseñanzas
del
Maes o
uni e sal
de
la
Iglesia
de
C is o.
No
es
e dade a
eunión,
sino
con usión
babélica
y
pan eís ica,
la
de
los
que
mezclan
y
con unden
el
e o
con
la
e dad,
la
ebelión
con
la
obe
diencia,
lo
di ino
con
lo
humano
y
lo
o odoxo
con
lo
he
e odoxo.
Desg aciadamen e
i imos
en
una
época
de
al
con usión
de
ideas
en
el
o den
cien í ico,
eligioso,
mo al
y
polí ico,
que
sólo
mi ando
al
a o
luminoso,
que
b illa
sin
mengua
ni
somb a
en
el
Va icano^
pueden
e i
a se
los
absu dos
de
las
opiniones
mode nas
y-
los
g an
des
males
que
es á
ya
ocasionando
en
la
sociedad,
ese
c i e io
de
igualdad
absolu a,
de
ole ancia
indebida
y
de
condescendencia
c iminal,
con
oda
clase
de
aspi acio
nes
y
opiniones.
Mas
noso os,
VV.
HH.
y
aa.
hh.,
debemos
ene
muy
p esen e
lo
que
nos
enseña
el
Sumo
Pon í ice,
ace ca
de
la
unidad
de
la
Iglesia
de
C is o,
y
segui
lo
que
dice
—
21
-
San
Agus ín
a ando
de
la
unidad:
El
que
quie e
Di i
del
espí i u,
de
C is o,
no
sólo
debe
Di i
en
el
cue po
de
C is o,
sino
hace se
miemb o
D oo
de
C is o;
no
debe
se
miemb o
pod ido
que
necesi e
se
co ado
del
cue po
,
no
debe
es a
dislocado,
sino
pues o
en
su
luga ;
debe
se
he moso,
sano
y
dispues o
á
eje ce
las
Junciones
que
le
son
p opias...
Tu
alma,
dice
San
Agus ín,
Dwi ica
los
miemb os
que
es án
en
u
cue po;
si
qui as
uno,
ya
no
es
i i icado
po
u
alma,
po que
no
es á
unido
á
u
cue po.
Digo
es o
pa a
que
amemos
la
unidad
y
emamos
la
sepa ación.
A
nada
debe
ene
el
c is iano
an o
miedo
,
como
á
la
sepa ación
del
cue po
de
C is o;
po que
si
que
da
sepa ado
del
cue po
de
C is o,
ya
no
es
miemb o
de
C is o,
y
sino
es
su
miemb o,
y
a
no
es
animado
po
su
espí i u
(
l).
Aho a
bien;
al a
la
e dade a
unidad,
base
de
unión
i me
y
cons an e,
si
no
hay
humilde,
since a
y
endida
obediencia
á
las
exho aciones
y
amones acio
nes
del
Romano
Pon í ice,
que
no
sólo
es
Maes o
de
la
e
y
de
la
mo al,
sino
Pas o ,
guía
y
Je e
sup emo
de
odos
los
que
de
ca ólicos
se
p ecien.
Una
sola
cosa
es
necesa ia,
que
es:
busca
el
eino
de
Dios
y
su
jus icia,
anhela
po
los
in e eses
e e nos
del
indi iduo,
de
la
amilia
y
de
la
sociedad,
sin
agi a se
ni
u ba se
po
los
in e eses
caducos
y
pe ecede os
de
la
ie a.
Una
sola
cosa
es
necesa ia:
la
obediencia
á
la
más
legí ima
de
odas
las
au o idades,
que
es,
la
del
Romano
Pon í
ice,
y
la
de
los
Obispos,
pues os
po
el
Espí i u
San o
pa a
egi
la
Iglesia
de
Dios.
Una
sola
cosa
es
necesa
ia:
la
ca idad,
ó
amo
de
Dios
sob e
odas
las
cosas,
y
el
amo
al
p ójimo
en
Dios,
po
Dios
y
pa a
Dios.
No
condena
la
Iglesia
ca ólica
la
di e sidad
de
opiniones
en
pun os
que
Dios
ha
dejado
á
la
lib e
discusión
de
los
homb es;
pe o
sí
condena
la
con usión
de
las
ideas
y
la
in e p e ación
de
sus
enseñanzas
po
aquellos
que
no
han
ecibido
misión
pa a
ello.
También
con iene
enca
ece
la
impo ancia
de
la
obediencia
á
la
au o idad
en
odo
aquello
que
no
se
oponga
á
las
enseñanzas
y
p e
cep os
de
Dios
y
de
la
Iglesia.
No
quie e
és a
que
se
(i)
S.
Agus .
Hom.
T ac .,
Í7,
in
Joan.
u
se
UMiVKKSlDADh
di
:
sani
iago
—
22
—
con undan
el
o den
ci il
y
el
eligioso;
pe o
sí
quie e
que
an e
odo,
se
oiga
su
oz,
que
es
un
eco
de
la
del
di ino
Maes o,
que
dijo:
Dad
al
Césa
lo
que
es
del
Césa
,
3'
á
Dios
lo
que
es
de
Dios.
Empe o,
Si
son
dignos
de
censu a
los
que
dejándose
lle a
de
su
espí i u
p i ado,
excluyen
de
la
unidad
de
la
Iglesia
de
C is o
á
los
que
no
han
sido
excluidos
po
el
Papa
y
los
Obispos,
es
ambién
digna
de
ep obación,
la
conduc a
de
aquellos-que
admi en
áesa
misma
unidad,
á
los
que
no
pueden
se
admi idos,
según
las
ecien es
decla aciones
de
los
Romanos
Pon í ices,
el
inmo al
Pío
IX
y
nues o
San ísimo
Pad e
el
Papa
León
XIII.
Cie amen e
que
la
Iglesia,
siemp e
solíci a
po
el
bien
de
odos
los
homb es
y
la
unión
de
las
iglesias
disi
den es
á
la
cá ed a
de
Ped o,
quie e,
con
mucha
más
azón,
que
los
ca ólicos
es emos
odos
en
la
e dade a
unidad,
y
i amos
en
la
paz,
unión
y
conco dia
que
db
noso os
exigen
la
unidad
de
la
e
y
el
p ecep o
de
la
ca idad.
Y
nos
ecomienda
con
odo
enca ecimien o
es a
misma
unión,
en
odo
aquello
en
que
la
acción
man
comunada
es
indispensable,
pa a
la
deíensa
de
los
al
os
in e eses
de
la
eligión.
A
ningún
ca ólico
po
sabio
y
p uden e
que
pa ezca,
le
es
pe mi ido
semb a
la
di i
sión
y
la
descon ianza,
con
su ilezas
y
dis inciones,
des
conocidas
á
los
ieles
humildes
y
obedien es;
los
cuales,
ni
se
pe mi en
in e p e a
los
documen os
pon i icios
y
episcopales,
pa a
excusa
la
obediencia,
ni
emba azan
en
lo
más
mínimo
el
mo imien o
de
a acción
y
de
unión,
iniciado
po
el
Je e
sup emo
de
la
Iglesia.
Es a
es
la
conduc a
que
odos
debemos
segui ,
y
sin
ansigi
jamás
con
el
e o ,
aunque
enga
dis azado
con
las
apa iencias
de
la
e dad;
y
sin
deja nos
engaña
po
los
que
is iéndose
con
piel
de
o eja,
i;aen
escondido
el
eneno
de
opiniones
pe e sas,
ó
comp omisos
de
sec
as
condenadas,
debemos
coadyu a
al
Romano
Pon í
ice
en
sus
abajos
po
la
unidad,
y
emplea
los
medios
que
Él
nos
indica,
pa a
sana
es a
sociedad
en
que
i i
mos
y
que
padece
an
g a e
en e medad
en
su
o ganis
mo,
po
el
i us
de
los
e o es
mode nos.
Pidamos
al
Seño
que
ab a
los
ojos
á
odos
los
que
andan
ex a iados
de
la
senda
de
la
unidad,
y
que
di ija
u
lili
COMKlVi
-
23
-
nues os
pasos
po
el
camino
de
la
humildad,
de
la
obe
diencia
y
de
la
ca idad.
Con
es a
ocasión
os
damos,
VV.
HH.y
aa.
hh.,
nues
a
Pas o al
bendición:
En
el
nomb e
del.
Pad e
y
del
Hijo
y
del
Espí i u
San o.
Dada
en
San iago
de
Compos ela,
i mada
po
Nós,
sellada
con
el
de
nues a
Dignidad
y
e endada
po
nues o
Sec e a io
de
Cáma a
y
Gobie no,
el
día
de
la
Cá ed a
de
San
Ped o
en
Roma,
á
18
de
Ene o
del
año
1897.
'
JOSE,
A.T&obis'po
¿Le.
üe
Com^osUAo.
Po
mandado
de
S.
E.
R.
el
A zobispo,
mi
Seño ,
Lie.
E
u g en io
d el
B
l a n c o
A
l a e z
,
Dignidad,
de
Chan e.,
Sec e a io.
u
se
UNIVbRSlDADh
)
SAN
I
ACO