Once a cul u al di ide ge s es ablished, all he social o ces ope a e o make i
no less igid, bu mo e so.
The wo cul u es, C. P. Snow (1959)
LA PROHIBICIÓN DEL INCESTO. ASPECTOS SOCIOLÓGICOS, PSICOLÓGICOS,
NEUROLÓGICOS
Ca los Allones Pé ez (USC)
Es as páginas e lejan el es ado ac ual de a ias décadas de in es igación sob e
el ema del inces o y su p ohibición uni e sal. Su o igen es á en la publicación
en 1999 del lib o Familia y Capi alismo po la edi o ial de la Uni e sidad de
San iago de Compos ela –que hizo el año 2019 una nue a edición del mismo,
es a ez online y aducido al inglés.
Con el paso del iempo no hemos hecho sino a i ica y desa olla los concep-
os po en onces elabo ados, que aquí se o ecen al lec o de una mane a en
exceso esolu i a y sin é ica, di ícil de segui (y de acep a ) pa a cualquie a que
no haya leído el lib o an e io men e ci ado.
Sin emba go, es as páginas, aun con odo, al ez animen a sus e en uales lec-
o es a lee el lib o que an lejanamen e las o iginó.
C ianza machis a-ma e no ilial. Inces o. E olución da winiana. In an e a ón.
Simbiosis ma e nal
ORIGEN
1.Al inal del pe íodo e ec us (hace unos 500.000 años, digamos), la
in an ilización del ce eb o del homo (su condición lingüís ica,
neu ológicamen e o ganizada) se mani es aba ya en una p olongada
adolescencia: ese pe íodo de ac i ación sexual e inmadu ez in elec ual y
sen imen al.
P oli e an en onces las elaciones sexuales en e hemb as adolescen es (io) y
machos adolescen es (i^):
sex io / i^
Desa endiéndose (ellos) de la disciplina exigida po la sub-sociedad machis a, y
desa endiéndose (ellas) de la disciplina exigida po la sub-sociedad ma e nal de
c ianzas colec i as, esul ando odo ello en una desa ada iolencia de los
machos jó enes en con a de los machos adul os, debili ando a la ho da an e la
segu a ag esión de las ho das de e ec us ecinas.
La eacción según el biog ama del es o de los p ima es (Fox/Tige 1971) (po
ejemplo, baboons) se expe imen a bien p on o como us an e,
con ap oducen e, pa a la con inuidad de la ho da de es os monos g amá icos.
En e ec o, los machos adul os baboons ma an o expulsan a los machos jó enes
cuando les dispu an las hemb as. Así ga an izan el con ol polí ico-gené ico de
la ho da po una nue a gene ación. Lo hacen ins in i amen e, indi idualmen e,
hic e nunc.
Pe o la gue a in a-especí ica que p ac ican y su en es os e ec us ya
lingüís icos y polí icamen e o ganizados, obliga a los machos adul os a
conse a en la ho da a los machos jó enes, si és a quie e sob e i i , y po lo
an o a disciplina los.
La indisciplina iolen a, gene alizada de los machos jó enes (i^), p o oca una
eacción inusi ada, nunca is a en los o os p ima es, de los machos adul os
(^): je a quizados en e sí pa a la gue a y la caza, se asocia án aho a ambién
pa a domina la c ianza del macho in an e (i^), y lo ha án de la única mane a
posible: dominando colec i amen e en e odos (^s) a cada una de las hemb as
mad es (o) que ha ges ado y es á c iando un macho in an e.
Exp esemos la lógica de las elaciones sociales que se quie en impone , que no
es o a cosa que el ‘sen ido’ (Max Webe 1978: 4) gene al del pa en esco en su
o igen, (que no es sino la misma lógica que se a a sos ene a lo la go y ancho
de su pos e io ins i ucionalización):
[c . o/i^ dom. ^s/o] : dom. ^s/i^
Que se lee: la dominación colec i a de los machos adul os sob e cada hemb a
Mad e (dom. ^s/o) en la c ianza del in an e macho (c . o/i^) ga an iza la
obediencia de és e, ya desde in an e, al dominio polí ico colec i o de los
machos adul os:
dom. ^s/i^
Es e (y no o o) es el ‘sen ido’ del compo amien o no ma i o de cualquie
pa en esco.
2. Po lo an o, algunos e ec us a díos, ue on log ando la sumisión de cada
in an e macho al conjun o de los machos adul os -compo amien o no ma i o-
y lo hicie on po medio de la dominación p e ia de cada una de las Mad es,
pues sólo así ue on log ando hace e ec i a la p ohibición de las elaciones
sexuales en e los adolescen es -su concomi an e compo amien o puni i o.
3. Sin emba go, si ex ao dina ia en e los o os p ima es es que la sub-
sociedad machis a pase a impone se como al ambién en el ámbi o de la
c ianza, po una decisión lingüís icamen e señalada y colec i amen e impues a
–po udimen a io que es o ue a en e los e ec us a díos- más lo es oda ía
que la penalización po las elaciones sexuales adolescen es no ecaiga –como
es común en el biog ama p ima e- sob e el macho jo en… ¡sino más bien sob e
la hemb a mad e!
Es cie o que po habe se seg egado a es as en locus sepa ados bajo dominio
de las dis in as secciones y je a quías machis as, y po ealiza se aho a la
c ianza mucho más indi idualizada, po me a p oximidad (y po su p opia
inmadu ez púbe ) el p ime obje o sexual al alcance del macho adolescen e
se á su p opia mad e o su he mana de sang e ( econocible como al). Con lo
que, den o de ese locus ma e no ilial,
(M/hº)
en el ámbi o de esa in-cas a, mucha mayo u o que se la eincidencia en esas
p ác icas sexuales adolescen es, y po ello mismo, mucho más g a e la
penalización, y mucha más aguda la conciencia de su p ohibición.
Bien que la sexualidad del macho jo en ue a inci ada di ec amen e po la
hemb a mad e, bien po su he mana, la mad e se á acusada en cualquie caso
de ins iga di ec amen e esa sexualidad o de habe lo hecho po la pe sona
in e pues a de su hija adolescen e. ¿Pe o, en es e o igen de la p ohibición
sob e el que es amos azonando, esa mayo incidencia in-cas a e a
consecuencia únicamen e de la p oximidad, o bien ahí había algo más?
Pues no podemos ob ia el hecho de que du an e millones de años de
hominización las hemb as habían cons uido su p opia sub-sociedad olcada
en la c ianza de sus in an es, y que aho a, po imposición polí ica de las
je a quías machis as, se encon aban sis emá icamen e exp opiadas de ese
sis ema social de au o-o ganización colec i a de la c ianza po ellas has a
en onces eje cida... ¿No cabe en onces imagina una ebelión de las hemb as
mad es (aho a seg egadas) en con a de semejan e exp opiación, aliéndose
pa a ello de la expe iencia sabida de que el acceso a las hemb as de los
machos jó enes desa aba su iolencia con a los machos adul os,
desba a ando los planes de es os de domina las a ellas y a sus hijos e hijas? O
sea, que no se a aba an sólo de una cues ión de p oximidad, sino que esas
elaciones sexuales in-cas a e an ecuen emen e ac i adas po las Mad es a
los e ec os de ebelase polí icamen e con a an no edosa subo dinación
machis a.
A esa in encionalidad polí ica ebelde de las hemb as Mad e, de hace p oli e-
a las elaciones sexuales en e machos adolescen es y hemb as adolescen es:
sex io/i^
esponden colec i amen e los machos adul os in e p e ando esas elaciones
como si ue an in-cas a, en e consanguíneos:
sex m/hº
y haciendo cae en onces la ep esión sob e las hemb as, no sob e lo machos
( enidos po “uno de los nues os”):
¬m <=> sex m/hº
Pe o esa lec u a in e esada no es nada más que iolencia simbólica, la que
acompaña siemp e a oda iolencia polí ica. Un a did lingüís ico, una me oni-
mia -señala el odo po la pa e- an simple como e icaz, a los e ec os de c imi-
naliza a las hemb as, que pasan de es e modo a se conside adas culpables de
cualquie sexualidad del macho adolescen e (sal o de aquellas posi i a-
men e au o izadas po la je a quía machis a).
¡Imp esionan e ansmu ación del biog ama p ima e gene al, que aquellos
e ec us a díos, pa a pode sob e i i , se ie on obligados a es au a a la
mane a homo -es o es: bajo mediación lingüís ica y coo dinación polí ica
p oindi isas- lo que sólo ellos, nues os ances os (no el es o de los e ec us)
ue on capaces de implemen a !
EVOLUCIÓN
4. A lo la go de decenas de miles de gene aciones, g acias a la sis emá ica
ep esión de la sexualidad del macho adolescen e –compo amien o ep esi o-
se ue imponiendo la c ianza del in an e macho po la hemb a Mad e bajo
dominio colec i o de los machos adul os -compo amien o no ma i o: es o es:
el pa en esco como écnica undacional del o den social humano.
¿Pe o po qué decenas de miles de gene aciones? Nos emos en ados de
pensa así po que si odas las sociedades humanas que la An opología ha
documen ado se igen po la p ohibición del inces o, y odas ellas son
sociedades de sapiens, c eemos plausible que ue a esa no ma co-ex ensi a la
que p o ocó la e olución de algunos e ec us a díos (no de odos) al sapiens.
Es deci , que en los dos súbdi os di ec os de la p ohibición del inces o - la
hemb a adul a (o) y el macho in an e (i^) -, habido una selección da winiana de
las o ganizaciones neu ológicas que acili an (más bien, dispa an) el
ap endizaje de los con enidos lingüís icos de esa c ianza machis a y
ma e no ilial. Pa a la hemb a adul a sapiens, una p edisposición neu ológica
(que indicamos en neg i a) a la de e encia o u ilización ins umen al de la
dominación machis a colec i a en la c ianza:
c . o/i^ <=> dom. ^s/o
En el caso del in an e macho sapiens, una p edisposición neu ológica a la
iden i icación isce al con la colec i idad de machos adul os:
dom. ^s/i^
Esas p edisposiciones son neu ológicas, inna as, pe o pa a llega a madu a
cabalmen e, deben ap ende se, a lo la go de la biog a ía de cada indi iduo, los
con enidos lingüís icos co espondien es -como sucede con cualquie o o
con enido lingüís ico-, y ello según su pa icula ealización polí ica en la
sociedad, local e his ó icamen e de e minada, en la que le ha ocado
sob e i i .
1
Así se accedió, en las sociedades de sapiens (a las sociedades de e ec us las
ex e minamos), a la imposición del compo amien o machis a y ma e no ilial
no ma i o, ya subconscien e en odos, y a la e i ación, ambién subconscien e,
de la p ác ica de la sexualidad adolescen e no eglada, enida
(me onímicamen e) po inces uosa (aún sin se lo).
El sis ema del pa en esco en esas sociedades de sapiens no es aba ya
socialmen e cues ionado (lo que no quie e deci que no se p oduje an
espo ádicamen e inces os, como e emos).
SOCIEDADES TRIBALES Y CAMPESINAS
5. Pe o aho a la colec i idad de a ones da una nue a uel a de ue ca: y
eglamen a, no ma i iza, quien, en e los a ones adul os, a a se el
ep esen an e polí ico de al colec i idad an e la hemb a que c ía, y de en a á
po lo an o la dominación di ec a sob e el in an e macho. Esa ca a o o gada
a uno de los suyos, po con ención social, es uc u a los ipos de linajes: el
he mano de la mad e es el p e e ido, pe o puede ale (aunque menos
2
) el
a ón p ogeni o , u o os.
1
Luego, en e el macho y la hemb a sapiens no hay an sólo una asime ia de o ganizaciones neu onales sino
ambién una asinc onía sob e el pe íodo de su madu ación on ogené ica: du an e la in ancia en el macho, ya
en la edad adul a en la hemb a.
Pe o la neu ología y la lingüís ica no son hoy po hoy capaces de demos a ni de desmen i al ase o (en g an
pa e po que apenas colabo an en e ellas).
2
Menos, po que en el pad e se en emezclan sus elaciones sexuales con el eje cicio de su au o idad sob e la
hemb a Mad e, cosa que siemp e lo debili a, mien as que eso no le sucede al he mano de la Mad e, ya que lo
impide la p opia p ohibición del inces o.
Pe o, po o o lado, emos una en aja compa a i a de los sis emas pa ilineales sob e los ma ilineales, y es
que la iden i icación in a-machis a del in an e a ón con el a ón adul o que ep esen a polí icamen e a la
colec i idad de a ones, es mucho más ene gé ica cuando es e es el pad e que cuando es el he mano de la
mad e... ¿Po qué? Po que en el caso de la pa ilinealidad, en esa iden i icación, los genes del pad e (y no solo
los de la pa e de la mad e) se hacen ale .
La cons ucción social de los linajes ma ilineales, pa ilineales, o cogna icios,
lle ó a supe io cumplimien o el sen ido no ma i o de la c ianza ma e no ilial
bajo dominación machis a que la An opología documen a po doquie .
Se impone en onces en el g upo domés ico unas sine gias ( ecíp ocamen e
e e idas) en e la ins umen alización ma e na de la dominación a onil
colec i a sob e ella y la iden i icación isce al del in an e a ón con el
ep esen an e polí ico de la colec i idad de a ones (iden i icación in a-
machis a).
Sine gias a e nizadas en el caso ma ilineal que podemos in en a
ep esen a así:
O sine gias e o izadas en el caso pa ilineal -pa icula men e si c is alizadas en
un pa ia cado, que podemos in en a ep esen a así:
[En es os dibujos los iángulos son los Va ones adul os, y el iángulo
enneg ecido, su ep esen an e polí ico an e la hemb a Mad e, ep esen ada
po un cí culo. El in an e Va ón se ep esen a con una i con un pequeño
iángulo como subíndice.
Las lechas neg as ep esen an elaciones es uc u ales de pode , y el amo de
líneas pa alelas neg as la elación sexual.
La línea azul ep esen a la línea de ue za de la hemb a Mad e, su pasión po la
es abilización de su hijo, que pasa po la de e encia ins umen al hacia su
he mano (sine gia a e nizada) o hacia su esposo (sine gia e o izada). Es o
ga an iza la línea oja, que ep esen a la línea de ue za, la eacción isce al del
in an e Va ón po iden i ica se con el Va ón adul o (su ío o su pad e) que ha
de insc ibi lo cuando adul o en la colec i idad de a ones.
Es as líneas de ue za, ecíp ocamen e e e idas, a enazaban cual nudo
go diano, a las elaciones elemen ales en e los géne os y las edades en las
sociedades p e-mode nas, ibales y campesinas.
La niña, po los mo i os que inmedia amen e señala emos, no apa ece en el
dibujo]
3
Pe o esas sine gias son e dade as simbiosis, ya que sus con enidos
lingüís icos, aunque endémicos de cada pa icula sociedad, se hayan, en sus
aspec os más comunes y es uc u ales, acili ados neu ológicamen e po una
selección da winiana - ecíp ocamen e e e ida ambién- de cien os de miles de
años. Como decía aquella amosa canción, no sa is ac ion pa a el homo sapiens
ue a de la madu ación de dichas simbiosis.
4
En la página 70 el ex o de Robin Fox (2003) dice:
“(...) he e was a synd ome o gene ically-de e mined beha iou s which made he
pubescen human in pa icula , suscep ible o guil and o he o ms o
condi ioning su ounding he sexual-agg essi e d i es. While his is no a speci ic
an i-inces ins inc , i is a se o ins inc ual esponses which would ha e made he
de elopmen o inhibi ions o e amily sexuali y an easy ma e , and hus led o
he su i al o he popula ions displaying hese ea u es.”
3
Me disculpo po mi o peza en el manejo de Whi eboa d.
4
¿Y la niña? ¿Y el in an e hemb a? Madu a á su p epa ación pa a la u u a ma e nidad adul a en la medida en
que asuma su exclusión de al iden i icación in a-machis a.
Es e agmen o de Fox es sin duda (como odo el capí ulo 2) p oduc o de una
in uición po en osa -en el más igu oso sen ido de Desca es (2021)… Pe o
aún con odo, noso os pensamos que iene que se ma izada. Po que lo que
es ins in i o -a la mane a homo: es o es: ya subconscien e, después de un
p olongado ap endizaje lingüís ico que ha p oducido la madu ación cabal de la
o ganización neu onal que acili a al ap endizaje… Lo que es ins in i o, digo,
son esas sine gias no ma i as dispa adas po el sus a o neu ológico que las
hace simbió icas. Pe o ambién es cie o que si los con enidos an i-inces o
(puni i os), es o es: si la e i ación del inces o no hubiese llegado a hace se
ambién subconscien e, ins in i a, ampoco lo se ían aquellas sine gias
(no ma i as).
5
6. La p ohibición (e i ación) e i ación cul u al, ya subconscien e en odos
noso os, co-ex ensi a, del inces o, que hace posible al pa en esco (como al
es uc u ación social de con enido dis in i o), no e i a que en el hoga se
p oduzcan de a de en a de deli os de inces o. Po la p opia p opincuidad
ísica en e el he mano y la he mana, pe o sob e odo po la inmadu ez p opia
del he mano, ya que adolescen e.
Pe o esos inces os pun uales no amenazan ya el o den del pa en esco,
consolidado po comple o g acias a la pulsión sen imen al e in elec ual
no ma i a a la c ianza machis a-ma e no ilial, que conside amos simbió ica en
el sapiens. Esos inces os no son ya deli os colec i os, polí icos (como lo e an en
el o igen), pues no ienen esa in encionalidad y no ponen en pelig o en
absolu o ya el o den social ibal.
Sin emba go, ales deli os espo ádicos de inces o, no pueden deja de se
cas igados… ¿Po qué? Po que el inces o, cuando iene luga , di icul a
g a emen e la madu ación de los con enidos neu onales simbió icos de los
jó enes de la amilia. Di icul a en mucho la iden i icación in a-machis a del
hijo, y la acep ación po la hija de su exclusión de ini i a de al iden i icación,
imp escindible pa a ella eje ce su u u a ma e nidad. De ahí la
esponsabilidad que la ibu adjudica a la mad e de mos a de e encia hacia la
colec i idad de a ones, de la cual su he mano o su ma ido son an solo los
ep esen an es polí icos au o izados. Y la de es os a ones adul os de no
de auda po su pa e el manda o ecibido.
5
Me emi o aquí al análisis de la Ins ucción Mili a que se expone en las 51 p ime as páginas de mi lib o on-
line de 2019.
En ellas se a gumen a el p ocedimien o uni e sal (independien e de odo con enido) po el cual se hace
posible la ins i ucionalización de cualquie acción social his ó icamen e exi osa. Po ejemplo, és as mismas de
la c ianza machis a-ma e no ilial y la concomi an e p ohibición del inces o que aquí nos ocupan.