UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA
FACULTADE DE CIENCIAS DA EDUCACIÓN
Depa amen o de Teo ía da Educación, His o ia da Educación e
Pedagoxía Social
TESIS DOCTORAL
DELINCUENCIA FEMENINA E
INMIGRACIÓN. PERFIL SOCIOEDUCATIVO
Y PROPUESTA DE INTERVENCIÓN
CENTRADA EN LA COMPETENCIA SOCIAL
C is ina Va ela Po ela
DIRECTORES:
P o a. D a. Ma Lo enzo Moledo
P o . D . Miguel A. San os Rego
San iago de Compos ela, 2015
3
MIGUEL ÁNGEL SANTOS REGO, Ca ed á ico de Uni e sidad, y MAR
LORENZO MOLEDO, P o eso a Ti ula de Uni e sidad, ambos del
Depa amen o de Teo ía de la Educación, His o ia de la Educación y Pedagogía
Social, con sede en la Facul ad de Ciencias de la Educación, de la Uni e sidade
de San iago de Compos ela, es ando en ac i o y dedicación a iempo comple o,
INFORMAN Y HACEN CONSTAR:
QUE la in es igación ealizada bajo la di ección de los i man es po la
Licenciada Doña CRISTINA VARELA PORTELA, y que lle a po í ulo
“DELINCUENCIA FEMENINA E INMIGRACIÓN. PERFIL
SOCIOEDUCATIVO Y PROPUESTA DE INTERVENCIÓN CENTRADA
EN LA COMPETENCIA SOCIAL” cuen a con odos los equisi os exigidos
po la legislación igen e pa a se p esen ada y de endida públicamen e, an e la
co espondien e Comisión, pa a la colación del G ado de Doc o en Ciencias
de la Educación po la Uni e sidade de San iago de Compos ela.
San iago de Compos ela, a de Sep iemb e de 2015
Fdo.
D . Miguel A. San os Rego D a. Ma Lo enzo Moledo
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“Cuán os siglos necesi a la azón pa a llega a la jus icia que el
co azón comp ende ins an áneamen e”
Concepción A enal
“El más e ible de los sen imien os es el sen imien o de ene la
espe anza pe dida”
Fede ico Ga cía Lo ca
7
AGRADECIMIENTOS
Son muchas las pe sonas que me han acompañado en es e camino y me gus a ía
que es as líneas si ie an pa a exp esa mi más p o undo y since o ag adecimien o a
odos aquellos que con su ayuda han colabo ado en la ealización del p esen e abajo:
En p ime luga a los p o eso es Ma Lo enzo Moledo y Miguel A. San os Rego
po la o ien ación, el seguimien o y la supe isión cons an e. Su pe sis encia y su
paciencia los han con e ido en guías imp escindibles pa a la consecución de es a Tesis
y mi o mación como in es igado a en Ciencias de la Educación.
No puedo deja a ás a las muje es que han pa icipado en la in es igación
o eciéndome su iempo desde su complicada si uación así como a los p o esionales del
Sis ema Peni encia io que se han in oluc ado desin e esadamen e. Su implicación, sin
duda, ha acili ado el p oceso.
A los compañe os del G upo de In es igación Esculca, po an as ho as de
abajo jun os y las mues as de ánimo en los momen os bajos, de odos ellos he
ap endido mucho en es e p oceso a a és de aliosas suge encias y o ien aciones.
A mis amigos, po es a aunque no es é y ende me la mano cuando ha sido
necesa io.
A mis pad es, uen e de apoyo cons an e e incondicional en oda mi ida. De
ellos he ecibido siemp e el sopo e en usias a en mis inquie udes pe sonales e
in elec uales y odos los medios posibles pa a consegui lo. Po enseña me, an e odo, a
se pe sona. A ellos debo, más que a nadie, el es a hoy aquí.
A mis he manos, po que además de conseje os son amigos, po se i me de
ejemplo y es a a mi lado en odo momen o y po Ani a y Roi, que me si ie on de
alien o en el úl imo empujón.
Y, po supues o, a Emilio, es igo dia io de es e abajo, po su comp ensión,
paciencia y ánimo, po acompaña me en la ida, po con ia en mí sin duda ni un solo
momen o y es a o gulloso de cada paso que doy.
A odos ellos, g acias.
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
In oducción
19
INTRODUCCIÓN
El abajo que se p esen a pa a op a al g ado de Doc o en Ciencias de la
Educación pa e de la p eocupación que supone el ol ido que desde la in es igación
pedagógica se ha enido de las muje es delincuen es ins i ucionalizadas. La
ma ginalidad an e la que se en expues as las muje es que es án p i adas de libe ad
y, especialmen e las ex anje as, nos lle a a plan ea nos cuál es el papel de la
educación en es e con ex o.
Aunque la legislación española e in e nacional se sus en a en el p incipio de
igualdad nos encon amos an e un sis ema peni encia io pensado po y pa a
homb es, po lo que ellas lo ienen, si cabe, más complicado. No podemos nega que
la desigualdad de géne o es á p esen e en las p isiones, hecho que aumen a la
ulne abilidad de es as muje es, y aún más, cuando se une su condición de
ex anje as.
La p esencia de muje es ex anje as en nues a sociedad y,
consecuen emen e, en el con ex o peni encia io es un enómeno que cada ez iene
más peso, lo que ha lle ado en muchas ocasiones a incula delincuencia e
inmig ación, c iminalizando a de e minados g upos de inmig an es. Las cá celes son
un e lejo de la sociedad, po lo que el aumen o de la población inmig an e en
nues o país iene ambién una cla a epe cusión en el sis ema peni encia io, como
un elemen o más del o den social.
Aunque cada ez es mayo la p esencia de muje es ex anje as en los cen os
peni encia ios, la delincuencia emenina es aún muy poco ep esen a i a, po lo que
apenas se iene en cuen a en las in es igaciones que se lle an a cabo. Así, es a
nue a ealidad mul icul u al que pene a en los mu os de nues as cá celes demanda
in es igaciones sob e el pe il indi idual y social de es as muje es y sob e la
in e ención socioeduca i a necesa ia pa a log a su in eg ación social.
La eminización de los lujos mig a o ios ha susci ado el in e és de la
in es igación social hace ela i amen e poco, lo que explica que los pocos es udios y
li e a u a cien í ica sob e el ema se concen en en los úl imos años. Es a ealidad se
maximiza al in en a analiza los es udios sob e muje es ex anje as en cen os
peni encia ios, y, en muchos casos, lo que encon amos son ap oximaciones
pa ciales en buena medida ca en es de igo cien í ico.
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
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El al o po cen aje que ep esen an los homb es en p isión ha aído como
consecuencia que la mayo pa e de los es udios cien í icos se hayan cen ado en el
análisis de la población masculina, igno ando, en muchas ocasiones, la emenina. De
es e modo, se p oduce la casi o al ausencia de abajos a ni el nacional e
in e nacional, no sólo desde las Ciencias de la Educación sino ambién desde
aquellas ligadas his ó icamen e al es udio de la delincuencia.
A ello debemos uni la poca a ención a la educación en es e con ex o a pesa
de su impo ancia como medio pa a la einse ción social en endiendo que al p oceso
debe inicia se en el medio peni encia io pe o que necesa iamen e debe culmina
ue a de él. Sin emba go, la desp o esionalización de la pedagogía en es as
ins i uciones di icul a los p ocedimien os de ac uación.
An e es e plan eamien o de pa ida, nos hemos p opues o analiza po un
lado, la si uación de las muje es ex anje as in e nas en los Cen os Peni encia ios de
nues o país, es udiando su pe il indi idual y social y su ca e a delic i a, y po
o o, examina la ges ión de la di e sidad cul u al en es os cen os pa a pode
diseña , con c i e io cien í ico, los p incipios de una in e ención pedagógica que
a ienda a su p oblemá ica y mejo e sus posibilidades de einse ción.
Pa a log a amaño obje i o hemos ealizado un es udio que hemos
es uc u ado en dos pa es in e dependien es que ecogen los seis capí ulos de es a
esis.
En la p ime a de ellas, “Fundamen os eó icos pa a el análisis socioeduca i o
de la inmig ación y la delincuencia”, cons uimos la base eó ica pa a analiza , en
cla e educa i a, la si uación de las muje es ex anje as que se encuen an en p isión
en nues o país; mien as que en la segunda, i ulada “Las muje es ex anje as en
p isión: dimensión empí ica del es udio”, plan eamos el p ocedimien o que hemos
seguido en la oma de con ac o con la ealidad peni encia ia y la p esen ación y
análisis de da os ecabados.
La p ime a de las pa es se di ide en cua o capí ulos. Bajo el í ulo “His o ia
de la cá cel y del T a amien o de la delincuencia. Una pe spec i a de géne o”,
analizamos la e olución de la p isión como ins i ución o al, y como se en iende en
la ac ualidad. De es a o ma, comenzamos con los cambios p oducidos a ni el
eu opeo en cuan o a la p isión y la pena p i a i a de libe ad pa a con inua con la
In oducción
21
ealidad de nues o país, es udiando las bases del sis ema peni encia io español en
cla e emenina pa a llega has a los di e en es disposi i os dependien es de
Ins i uciones Peni encia ias que exis en pa a las muje es, sob e odo pa a a ende su
si uación de mad es con hijos meno es de es años. La concepción de la p isión y
del a amien o de los y las delincuen es ha ido e olucionando hacia pa áme os más
humanis as. Además, la muje , al igual que en o os ámbi os sociales, p i ada de
libe ad, ha pe manecido en un cla o segundo plano, de o ma que en es e capí ulo
nos cen a emos en analiza el a amien o que se le ha dado a la muje en el ámbi o
peni encia io.
Así, el capí ulo segundo, “Deli o y delincuencia: las eo ías explica i as de la
delincuencia emenina”, pa e de la dis in a conside ación del deli o y de la
delincuencia de las muje es. Se ha p e endido busca espues a al compo amien o
delic i o emenino po medio de di e en es explicaciones eó icas, que, en muchos
casos, se p esen an como ex apolaciones del deli o masculino, po lo que lle amos
a cabo un análisis de los p incipales ma cos eó icos que han in en ado o ece una
explicación con inua del ema obje o de es udio. Es udiamos desde las eo ías
basadas en explicaciones indi iduales (de con enido biológico, psicoanalí ico y
psiquiá ico) has a aquellas que ienen un ca ác e social (en oques uncionalis as y
en oques c í icos) pasando po las conside adas eo ías in e medias.
Es en el e ce capí ulo en donde analizamos la p isión como e lejo de la
sociedad mul icul u al en la que i imos. Pa a ello, pa imos del enómeno
mig a o io y, especialmen e, de su eminización, pa a obse a el papel que ha
omado la muje en los lujos mig a o ios y cómo es o se p oyec a en el ma co
peni encia io.
Además, es udiamos la in isibilidad de las muje es que han come ido un
deli o, in isibilidad que se jus i ica po su baja p esencia en las ci as o iciales y en
la in es igación, pa a analiza , pos e io men e, la c iminalización de la inmig ación
causada po la sob e ep esen ación de de e minados colec i os en las p isiones.
Te minamos es udiando la p esencia de la muje ex anje a en nues as cá celes,
de eniéndonos en los asgos que de inen su pe il indi idual y social.
En el cua o y úl imo capí ulo de es a p ime a pa e cob a p o agonismo la
educación como eje del a amien o peni encia io. Analizamos los di e en es
modelos de a amien o de la delincuencia que se han ido desa ollando y que no
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
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hacen más que e leja las dis in as concepciones que la sociedad ha enido del deli o
y del delincuen e. De es e modo, examinamos las bases del a amien o eniendo en
cuen a la pe spec i a educa i a, cen ándonos en la e icacia de los p og amas de
in e ención y en la igu a de los p o esionales de la educación que desa ollan su
abajo en los cen os peni encia ios. Jus amen e, uno de los p og amas que la
in es igación ha demos ado e icaz es el p og ama de compe encia psicosocial, al
que dedica emos una pa e de nues o discu so. Es e capí ulo que cie a la pa e
eó ica nos pe mi e abo da con ga an ías el desa ollo de la segunda pa e de
nues a in es igación cen ada en las muje es ex anje as que cumplen condena en
cen os exclusi os pa a muje es o en módulos emeninos de cá celes masculinas.
Así pues, es e es nues o obje i o en los capí ulos quin o y sex o de la
segunda pa e. En el p ime o de ellos, jus i icamos la pa e empí ica de la
in es igación p esen ando el plan de abajo que hemos seguido. T as epasa las
azones que sos ienen es e es udio, señalamos los obje i os que nos hemos
plan eado, conc e ando la me odología lle ada a cabo. A ello le sigue la o mulación
del p oblema de in es igación, las hipó esis, a iables y el diseño pa a cen a nos en
la población y la mues a con la que abajamos, analizando sus ca ac e ís icas
undamen ales. A pa i de ahí, es momen o de de ene nos en los ins umen os que
hemos diseñado y aplicado.
El segundo capí ulo de es a pa e, el núme o seis, con iene el análisis de los
da os y la discusión de los esul ados eniendo en cuen a a las muje es de la mues a,
muje es ex anje as in e nas en los cen os peni encia ios de Alcalá de Guadaí a,
B ie a, Mad id I, Teixei o, Pe ei o de Aguia , Bonxe y A Lama. Comenzamos po
desc ibi las p isiones y los módulos de muje es desde la pe spec i a de los
subdi ec o es de a amien o pa a conoce el con ex o en el que se p oduce la
in e ención con es as muje es, y después analiza e in e p e a los esul ados
ob enidos en las dis in as a iables del es udio a pa i del cues iona io aplicado y,
ealiza un análisis compa a i o, es udiando la in luencia que ienen de e minadas
a iables ( ed de apoyo social, á ea geog á ica, p oceso mig a o io y ca e a
delic i a) sob e las demás.
T as es e eco ido capi ula , elabo amos las conclusiones que enemos po
más sus an i as del es udio ealizado y que sen a án las bases de una p opues a de
in e ención pedagógica adap ada a la ealidad analizada.
In oducción
23
La escasa exis encia de es udios, an o den o como ue a de nues as
on e as, unido a ci cuns ancias con ex uales, son algunas de las azones que
mo i an nues o in e és po un ámbi o an complejo como es el peni encia io, y
cuyos p o agonis as son suje os a los que es di ícil accede no solo po cues iones
adminis a i as sino ambién pe sonales, que nos si úan an e muje es que descon ían
de los ex años y con un bagaje i encial du o a sus espaldas.
Pa a inaliza , cabe deci que, con es e abajo p e endemos con ibui , po
medio de la in es igación, al ace camien o a una ealidad que se p esen a ol idada.
Co esponde pues, a la Pedagogía, cons i ui se como eje ans o mado del
a amien o peni encia io, a la ez que en endemos que las p ác icas y la polí ica
peni encia ia debe ían sus en a se en un modelo de a amien o educa i o-
comuni a io, con su epicen o si uado no solo en la p isión sino ambién en el
con ex o comuni a io.
Así, a amos de con ibui , en la medida de lo posible, al desa ollo de la
in eg ación social de las muje es ex anje as que han come ido un deli o, apos ando
po que la educación cob e la ele ancia que se me ece en los di e en es con ex os de
la sociedad ci il, donde la p isión no puede conside a se como un apa e sino como
una ins i ución de ayuda educa i a.
PARTE I
FUNDAMENTOS TEÓRICOS
PARA EL ANÁLISIS
SOCIOEDUCATIVO DE LA
INMIGRACIÓN Y LA
DELINCUENCIA
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
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p i ación de libe ad como pena au ónoma. Aunque, siguiendo a Tellez (1998, p.
25), exis en an eceden es de la p i ación de libe ad como pena en el De echo
Indoeu opeo y en di e en es ex os bíblicos. Las segundas (p isiones eclesiás icas)
se di igían a sace do es y eligiosos. Recluían a los in ac o es pa a que o asen y
así se co igie an, ealizaban abajos manuales en sus celdas, conside ándose, es e
a o, más humano que el del égimen secula .
A inales del S. XV y p incipios del XVI, la dep esión económica p o ocó
la emig ación del campo a las ciudades, aumen ando la delincuencia pe o ambién
c eándose la necesidad de sus i ui las c ueles penas que se enían dando. En los
úl imos años del siglo XVI se c eó la ley inglesa que au o izaba la depo ación,
asladando a los p esos en buques a Aus alia, y has a que no se eunía un núme o
conside able, los p esos se cus odiaban en los ba cos con que ambién nacie on en
es e siglo las gale as, des inando a los p isione os al se icio de gale as mili a es,
dónde enían que ema mien as ecibían la igazos (Oli e , 2006).
Las casas de co ección (S. XVI y XVII), pa a albe ga mendigos,
p os i u as, agos y jó enes ebeldes, es aban di igidas a que es os co igie an su
ac i ud some iéndolos a a amien os de e o ma. Se c ean en Ingla e a y Holanda
y son conside adas la p ime a mani es ación de la concepción mode na de pena
p i a i a de libe ad ya que con an e io idad se aplicaba de o ma excepcional. A
p incipios del siglo XVII su eo ganización se basaba en es p incipios:
- Mul a de 5 lib as al juez que no ins ala a una casa de co ección en su
ju isdicción.
- Obligación de que con asen con ela es, alle es y cen os de manu ac u as
pa a que los in e nos abajasen.
- El juez podía decidi quién se ía en iado a es as casas.
En 1596 se c ea on en Holanda, los Rasphuis pa a homb es (donde la
ocupación de los in e nos e a aspa made as) y los Spinhuis pa a muje es (su
ocupación e a la hilande ía) y en 1603 se une una des inada a los jó enes ebeldes
que e an en egados po sus p opios amilia es pa a su e o ma. Como señala
Ga cía Valdés (1999) había un ondo ideológico de ás de es as ins i uciones. De
es e modo, se ocupaba a los eclusos en una ac i idad p oduc i a, lo que pudo
habe sido ú il como un in en o de eeducación, pe o que al como se plan eó no
Capí ulo 1. La cá cel y el a amien o de la delincuencia. Una pe spec i a de géne o
33
ac uaba posi i amen e en la con o mación psico-social del indi iduo. Es e modelo
se ex endió ápidamen e a o os países eu opeos.
A inales del S. XVII, el sace do e Filippo F anci unda en Flo encia el
Hospicio de San Felipe Ne i, basado en un égimen de aislamien o absolu o. Si los
in e nos pa icipaban en algún ac o público lle aban la cabeza cubie a con un
capuchón a ando de e i a odo ipo de con ac o y de con agio c iminógeno
(Leganés, 2004).
Du an e los siglos XVI y XVII la mayo pa e de los países eían el
encie o como una opo unidad pa a ob ene mano de ob a pa a abajos o zosos.
Sin emba go, no es es e el caso de Suiza, que unda la “Schellenwe ke”, cuyo
p incipal obje i o es p opo ciona a los p esos un abajo ú il.
En el S. XVIII podemos habla de la cons ucción del hospicio de San
Michele en Roma (I alia) y la p isión de Gan e (Bélgica), luga es cons uidos
especí icamen e pa a se i de p isión. El p ime o, e igido po Clemen e XI pa a
delincuen es jó enes, ue diseñado de al o ma que ue a posible concilia la
sepa ación noc u na de los p esos y el abajo en común diu no, como e emos
más adelan e, es as p emisas se oma án en conside ación en el Sis ema de Aubu n.
En Gan e, Jean Jacques Philippe Vilain, bu gomaes e de la ciudad, unda La
Maison de o ce. En es a p isión, los pisos se encon aban odeados de una hile a
de celdas, do mi o ios, comedo es, salas, almacenes y alle es en los que los p esos
podían abaja .
En es a época, siguiendo a Tama i (2001) des acamos di e en es a ances
que in luyen cla amen e en las penas p i a i as de libe ad:
- Las nue as ideas de la Ilus ación p esen an la libe ad indi idual como el
bien más p eciado del homb e.
- La p isión se concibe como sis ema público.
- Comienza a adecua se la p opo cionalidad de la pena en elación al deli o
come ido.
- El sis ema capi alis a in luye en el abajo peni encia io, ob eniendo
bene icios g acias a la ba a a mano de ob a.
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
34
- El a epen imien o, que p edica el c is ianismo, se puede hace e ec i o
g acias a las penas de p i ación de libe ad.
Podemos e e i nos en es e momen o a cen os des acables como la Bas illa
de Pa ís, cá cel pa a la nobleza en la e olución ancesa; la To e de Temple,
ambién en Pa ís, como palacio de los empla ios; o la To e de Lond es, que con
an e io idad había se ido como palacio y se i á pa a el enca celamien o de
g upos ma ginados a inales del S. XVI po medio de las poo laws isabelinas,
o igen de la House o co ec ion o B idewell. Almeda (2002) señala que es as
casas de co ección se encon aban a medio camino en e el medio peni encia io y
las ac i idades asis enciales o bené icas.
La ob a de Cesa e Becca ia, esc i a en 1764, supone una g an in luencia
pa a el sis ema penal ya que ealiza el a ado undacional del De echo Penal. En
su ob a “De los deli os y de las penas” p opone p incipios como acionalidad,
legalidad, publicidad, igualdad y p opo cionalidad de las sanciones y meno
se e idad (Becca ia, 1984), a aba de busca la igualdad de los ciudadanos an e la
ley. En 1766 Ca alina II de Rusia lo con a a y elabo a di e en es e o mas penales,
y, diez años después, Ma ía Te esa de Aus ia, in luida po el ju is a, p ocede a la
abolición de la o u a.
John Howa d, en su ob a “The s a e o p isons in England and Wales”
(1777), p oponía mejo a la calidad de ida de las cá celes po medio de:
aislamien o sólo noc u no, abajo obliga o io pa a los condenados y olun a io
pa a los p e en i os, ins ucción mo al y eligiosa, buena higiene, sepa ación de
los acusados de los penados y, sepa ación de muje es y homb es. Di idía a los
eclusos en acusados (cá cel como luga de segu idad), con ic os (debían se
cas igados), y deudo es (simple eclusión po impago). Se le conside a como la
pe sona que más ha in luido en el sis ema peni encia io ac ual, así como en el
p og eso y humanización de las p isiones. U ilizó po p ime a ez la palab a
“peni encia ía” en endida como es ablecimien o des inado a la eclusión de suje os
penados a un égimen expia o io que, a la ez, a a de egene a los; c eándose así,
la co ien e denominada “peni encia ismo” basada en el aislamien o, abajo e
ins ucción en p isión y el cambio del cas igo po la pena (Sánchez Sánchez,
2013).
Capí ulo 1. La cá cel y el a amien o de la delincuencia. Una pe spec i a de géne o
35
O a igu a des acable en el sis ema peni encia io eu opeo es Je emy
Ben ham, au o del “Panóp ico” donde explica cómo debe se una cá cel en cuan o
a su a qui ec u a, p opone una plan a semici cula donde los in e nos es a ían
expues os a la mi ada de los gua dianes en un edi icio de a ios pisos y un
igilan e en el cen o que con olaba a odos los eclusos sin se is o, además,
ambién hace apo aciones a ni el económico y ju ídico. Es e modelo da á luga al
sis ema celula o iladél ico (González Pa a, 1997).
Po o o lado, las in luencias ame icanas ue on no ables en el sis ema
peni encia io eu opeo, po lo que, de ca a a en ende es a e olución, cabe des aca :
- El Sis ema Filadél ico, Pensil ánico o Celula . Nace en 1776 en las
colonias b i ánicas de Amé ica del No e y ue muy bien acogido en Eu opa. Es e
sis ema e i a el abajo y las isi as, excep uando el di ec o , el maes o, el
capellán y miemb os de las sociedades ilan ópicas. Siguiendo a Fe nández Ga cía
(2010), es e sis ema es á conside ado como el p ime sis ema celula de la his o ia
peni encia ia mode na y sus ca ac e ís icas p incipales se ían el aislamien o diu no
y noc u no du an e oda la condena, con la única in e upción pe mi ida pa a da
un pequeño paseo al ai e lib e y en silencio; ociosidad casi o al ya que se pensaba
que el abajo podía dis ae a los eclusos, aunque p og esi amen e se ue on
ins au ando abajos simples en la p opia celda; higiene y alimen ación adecuada;
se pe mi ía la biblia como única lec u a, y el o den y la disciplina e an co egidos
se e amen e.
- El Sis ema de Aubu n o mix o. Su ge en Nue a Yo k en 1823 y cen a el
día a día en p isión en el aislamien o celula noc u no y du an e el día ida en
común y abajo, la obliga o iedad del silencio absolu o, ausencia de isi as,
cas igos co po ales, y, enseñanzas de g amá ica y a i mé ica, mien as que la
enseñanza p o esional es aba p ohibida pa a e i a la compe encia a los
abajado es del ex e io (Mi , 2012). Suponía una up u a con la mono onía del
sis ema iladél ico pe o e an cons an es los cas igos co po ales.
- El Sis ema P og esi o Inglés (1853). Supone la abolición de la
depo ación a Aus alia y es un sis ema g adual en es pe íodos (p isión celula
igu osa du an e nue e meses, abajo en común y libe ad condicional). Es e
Sis ema, con pequeñas modi icaciones, se implan a en países como I landa, donde
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
36
el di ec o de p isiones, Wal e C o on, in oduce un pe íodo p e io a la libe ad
condicional, in luyendo en I alia, No uega y Rumanía.
Obe maye expe imen ó dicho sis ema en Alemania (1842) di idiendo la
pena en 3 pe íodos: p ime o ida en común pe o absolu o silencio; pos e io men e
en unción de la p ime a e apa, se le incluía en un g upo; y la libe ad an icipada
g acias al abajo y buena conduc a.
Es e Sis ema se in oduce en España po el Co onel Mon esinos,
cen ándose en la pe sona y no en el deli o e inspi ándose en una ideología
e o mado a y humanis a. Las penas se di idían en es e apas; de hie os ( abajos
suje os a las cadenas), de abajo (ocupación en unción de sus capacidades) y
libe ad in e media ia.
- El Sis ema Re o mado . Nace en 1876 en Elmi a (No eamé ica) y en
Bo s al (Ingla e a), di igido a in e nos en e 16 y 30 años con una sen encia
inde e minada y basada en la p e ención especial. Su p incipal obje i o e a
e o ma y co egi a los delincuen es jó enes.
El de Elmi a, di igido po B ockway, des aca po que la pena dependía de la
mayo o meno consecución de los obje i os de e o ma del penado y los mé odos
de e o ma se basaban en la cul u a ísica, la o mación p o esional, la enseñanza
eligiosa, la ins ucción cul u al y la aplicación de se e a disciplina pa a los
in ac o es de las no mas (Fe nández A é alo y Nis al, 2012).
Po su pa e, el Sis ema de Bo s al, con ca ac e ís icas simila es al de
Elmi a, cons aba de cua o g ados en los que la libe ad de la que dis u a el
penado es p opo cional a la consecución p og esi a de es os pe íodos: el p ime o
de ellos es el G ado O dina io, o ien ado a la obse ación con abajo en común
diu no e ins ucción noc u na; el segundo se co esponde con el G ado In e medio,
di idido en dos secciones, pe mi iéndose en la p ime a euniones los sábados y
p ác icas de juego en espacios ce ados y en la segunda ins ucción p o esional y
juegos a ai e lib e; el e ce G ado se denomina P oba o io y pe mi e juga en el
in e io y ex e io del es ablecimien o, lee la p ensa y ecibi una ca a cada
quince días; y, po úl imo, es a ía el G ado Especial, en el que el abajo se lle a a
cabo sin igilancia di ec a, y puede ecibi una ca a y una isi a a la semana.
Capí ulo 1. La cá cel y el a amien o de la delincuencia. Una pe spec i a de géne o
37
A p incipios del S. XIX, se c eía en el delincuen e na o. Lomb oso,
p incipal de enso de es a eo ía, basándose en a iables bioan opológicas, que
explica emos con de enimien o pos e io men e, concluía que los delincuen es e an
se es biológicamen e ano males; peo es el caso de las muje es, que se con i ie on
en se es e olu i amen e in e io es, de un lado, po su meno capacidad pa a
delinqui y, de o o, po su mayo c ueldad en la comisión de los deli os,
elacionada con, en palab as de es e au o en su ob a “La donna delincuen e” de
1903, un espí i u ío, enco oso, mal ado y p imi i o, que solo se p edicaba de la
muje (Al a ado, 2012). Es as eo ías in lui ían en los Sis emas Peni encia ios de
oda Eu opa. A es e au o le siguen é eamen e o os como Fe i y Ga o alo,
quienes ma can un a amien o di igido a la pe sonalidad de delincuen e y no a la
g a edad del deli o.
Con el ocaso del siglo XIX, empieza a e se la necesidad de cen a se con
un mayo ahínco en emas peni encia ios, hecho que supone la celeb ación de los
Cong esos peni encia ios a ni el in e nacional dedicados a abo da el es udio de
aquellos aspec os de la p ác ica peni encia ia necesi ados de mayo a ención.
Aunque en F ank u y B uselas ya se habían celeb ado Cong esos en es e ámbi o a
mediados de siglo, comienzan a p oduci se, con ca ác e o icial y con inuado los
Cong esos In e nacionales Peni encia ios en 1872
1
, y es a pa i de 1930 cuando se
celeb an bajo una nue a denominación: Cong esos In e nacionales Penales y
Peni encia ios
2
. Además, desde 1955 se celeb an, cada cinco años, Cong esos de
las Naciones Unidas sob e P e ención del Deli o y T a amien o del Delincuen e,
celeb ándose el p ime o en Gineb a.
Sin emba go, pa a comp ende los sis emas peni encia ios en Eu opa y po
an o el español es necesa io hace e e encia a oda la no ma i a in e nacional que
a lo la go del siglo XX se ha ido p omulgando. Así, cabe des aca a ni el eu opeo,
la Recomendación (2006) del Comi é de Minis os de los Es ados Miemb os sob e
las Reglas Peni encia ias Eu opeas, la Recomendación CM/Rec (2012) 5 del
Comi é de Minis os a los Es ados Miemb os sob e el Código Deon ológico
1
Es ocolmo (1878), Lond es (1872 y 1925), Roma (1885), San Pe e sbu go (1890), Pa ís (1895),
B uselas (1890), Budapes (1905) y Washing on (1910). (Sha i , 2014).
2
P aga (1930), Be lín (1935) y La Haya (1950).
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
38
Eu opeo pa a el Pe sonal Peni encia io; así como la amplia no ma i a de las
Naciones Unidas ( e Cuad o 1).
Cuad o 1
No ma i a de Naciones Unidas sob e Delincuencia
No mas Básicas
- Decla ación Uni e sal de los De echos Humanos (1948)
- Pac o In e nacional de De echos Ci iles y Polí icos (1966)
No mas sob e el
T a amien o de los
Reclusos
- Reglas Mínimas pa a el T a amien o de los Reclusos (1955)
- P ocedimien os pa a la aplicación e ec i a de las Reglas Mínimas pa a el a amien o de
los eclusos (1984)
- P incipios pa a la p o ección de odas las pe sonas some idas a cualquie o ma de
de ención o p isión (1988)
- P incipios básicos pa a el a amien o de los eclusos (1990)
No mas sob e Meno es
- Reglas Mínimas sob e adminis ación de jus icia a meno es (1985)
- Con ención sob e los De echos del Niño (1989)
- Reglas pa a la p o ección de los meno es p i ados de libe ad (1990)
No mas sob e medidas
al e na i as a la p isión
y jus icia es au a i a
- Reglas mínimas sob e medidas no p i a i as de libe ad o “Reglas de Tokio” (1990)
- Decla ación de Kadoma sob e el Se icio a la Comunidad (1997)
- P incipios Básicos sob e la u ilización de p og amas de jus icia es au a i a en ma e ia
penal (2002)
No mas sob e o u a y
a o o penas c ueles,
inhumanas o
deg adan es
- Decla ación sob e la P o ección de odas las Pe sonas con a la To u a y o os T a os o
penas C ueles, Inhumanos o Deg adan es (1975)
- P incipios de é ica médica aplicables a la unción del pe sonal de salud (1982)
- Con ención sob e la o u a y o os a os o penas c ueles, inhumanas o deg adan es (1987)
No mas sob e la pena
de mue e
- Resolución 2857 sob e la pena capi al (1971)
- esoluciones del Consejo Económico y Social sal agua dias pa a ga an iza la p o ección
de los de echos de los condenados a la pena de mue e y su aplicación (1984)
- P incipios ela i os a una e icaz p e ención de in es igación de las ejecuciones
ex alegales, a bi a ias o suma ias (1989)
- Resolución de la Comisión de De echos Humanos sob e la Pena Capi al (2003)
Fuen e: Elabo ación p opia
Capí ulo 1. La cá cel y el a amien o de la delincuencia. Una pe spec i a de géne o
39
Las Reglas Mínimas pa a el T a amien o de los Reclusos adop adas po
Naciones Unidas en 1955 y ap obadas po el Consejo Económico y Social en 1957,
son la base pa a el abajo con las pe sonas some idas a penas p i a i as de
libe ad. En ellas se especi ica que en caso de encon a se en el mismo
es ablecimien o homb es y muje es, debe án dispone de locales comple amen e
sepa ados. Además, se ecomienda la exis encia de ins alaciones especiales pa a el
a amien o de las eclusas emba azadas, de las que acaban de da a luz y de las
con alecien es; y, has a donde sea posible, se oma án medidas pa a que el pa o se
e i ique en un hospi al ci il. En es a misma línea, si se pe mi e a las mad es
eclusas conse a a su hijo, debe án oma se disposiciones pa a o ganiza una
gua de ía in an il, con pe sonal cuali icado, donde es a án los niños cuando no se
hallen a endidos po sus mad es. Po o o lado, en los es ablecimien os mix os, la
sección de muje es es a á bajo la di ección de un unciona io emenino
esponsable, sin pode , ningún unciona io del sexo masculino pene a en la
sección emenina sin i acompañado de un miemb o emenino del pe sonal,
enca gándose, la unciona ia, de la igilancia de las eclusas. Sin emba go, se
ma iza que es o no exclui á que unciona ios, especialmen e los médicos y
pe sonal de enseñanza, desempeñen sus unciones p o esionales en
es ablecimien os o secciones ese ados pa a muje es.
Además, el Consejo de Eu opa ep esen a un papel undamen al en nues o
con ex o, ya que, en 1973 se adop an las Reglas Mínimas Eu opeas pa a el
T a amien o de los Reclusos adap adas a las de las Naciones Unidas, e isándose
en 1987 y en 2006 con el obje i o de a moniza las polí icas peni encia ias de los
es ados miemb os y p ocu ando la adopción de p ác icas comunes.
Las no mas peni encia ias eu opeas
3
hacen e e encia especí ica a las
muje es en una se ie de aspec os. Así, la No ma 19.7 ga an iza el acceso a
p oduc os de higiene emenina así como la p e isión de que las que es én
emba azadas o que amaman en a un hijo se puedan ducha más de dos eces po
semana; la No ma 26.4 señala que las muje es engan acceso a odo ipo de
ocupaciones y no se limi en a los abajos adicionalmen e conside ados como del
3
Rec (2006) del Comi é de Minis os a los Es ados Miemb os sob e las No mas Peni encia ias Eu opeas
(adop ada po la Comisión de Minis os de 11 de ene o de 2006, du an e la 952 Reunión de los Delegados
de los Minis os).
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
40
ámbi o emenino; además, la No ma 34, se ocupa del hecho de que las eclusas
cons i uyen una mino ía en el sis ema peni encia io, lo que conlle a una ácil
disc iminación, no se limi a a p ohibi la disc iminación nega i a sino que ambién
ale a a las au o idades an e el hecho de que es p eciso que adop en medidas
posi i as a es e espec o. Es as medidas posi i as deben econoce , po ejemplo,
que debido a su núme o educido, al es a ela i amen e aisladas, se pueden
encon a en una si uación des a o able y que, po lo an o, es p eciso diseña
es a egias pa a abo da es e aislamien o. En la No ma 46 se ecomienda que en la
plani icación de la asis encia especializada se debe ía p es a pa icula a ención a
las necesidades de los g upos ulne ables, cons i uidos especialmen e po muje es
y eclusos en edad a anzada.
Con la Ley Sueca Peni encia ia de 1974, y después de la publicación un año
an es de las Reglas Mínimas del Consejo de Eu opa pa a el a amien o de
eclusos, se p oduce una e dade a e olución en ma e ia peni encia ia a ni el
eu opeo. Es a Ley in luye en países como I alia, que publica la ley peni encia ia de
1975, Alemania con la ley de Ejecución Penal en 1976, Po ugal con su Real
Dec e o de 1979, y mismo España con la Cons i ución de 1978 (Ga cía Valdés,
1982).
En elación a las no mas ela i as a muje es, no exis en g andes di e encias
en e o os países del con inen e eu opeo y España. Así, siguiendo a Ce elló
(2006) podemos esal a lo siguien e:
- En el caso de Alemania, en cuan o a la sepa ación de es ablecimien os po
sexos (a .140 Ley de ejecución de penas de 1976) se con emplan es ablecimien os
especiales sepa ados y, excepcionalmen e, depa amen os sepa ados en
es ablecimien os de homb es. En odo caso, coincidiendo con la ci ada au o a, as
el inicial comp omiso de cen os especí icos pa a muje es, se p e eía siemp e la
posibilidad de compa i los de los homb es con absolu a sepa ación.
- En elación a la compañía de hijos meno es, la edad has a la que suelen
es a los meno es con sus mad es es muy a iada ya que mien as en Eu opa es
baja (F ancia dieciocho meses; I landa y Dinama ca un año; G ecia y Suiza dos
años; España, I alia y Po ugal es años; en Ingla e a es años en cen os abie os
y 9 meses en cen os ce ados) en países como Canadá pueden llega has a 5 años.
Capí ulo 1. La cá cel y el a amien o de la delincuencia. Una pe spec i a de géne o
41
Aun no siendo es e el mejo con ex o educa i o pa a un niño, bien es cie o
que di e en es es udios nos mues an que el desa ollo ísico y social de los niños
que pasan sus p ime os años en p isión no p esen a di e encias signi ica i as con
o os que no i en en es os con ex os (Giménez, 1989; Ca an, 1988 y 1992;
Palacios y Jiménez, 1998; Jiménez, 2004).
- En cuan o a la si uación de las muje es emba azadas o con niños
pequeños, que ienen que cumpli penas de co a du ación, di e en es países
con emplan la posibilidad de o ece o as al e na i as. Des acamos como ejemplo
el caso de I alia, donde se ecogen es igu as di e en es pa a aplaza el ing eso de
las mad es en p isión:
a) El a . 146 del Código Penal de 1990, modi icado po Ley de 8 de Ma zo
de 2001 es ablece la suspensión obliga o ia de cualquie pena, menos pecunia ia,
pa a las muje es encin a y mad es de niños meno es de un año. Se a a de una
medida de p o ección di igida especialmen e hacia el meno ya que no ope a o se
e oca si el emba azo se in e umpe, se e i a la po es ad de la mad e sob e el hijo,
el hijo mue e, se abandona o se en ega a o as pe sonas. Es a suspensión se
concede po un iempo de e minado, po eso si no se adjudica una nue a concesión
(p ó oga) se o dena la ejecución, sal o que el juez o dene la libe ación po los
pe juicios que pueda p o oca el enca celamien o.
b) En el a . 147 del Código Penal se pe mi e la suspensión acul a i a de
las penas es ic i as de libe ad, a las mad es con hijos meno es de es años. En
su concesión el ibunal ha de alo a las posibilidades de medidas al e na i as
(po ejemplo la de ención domicilia ia que pa e de los mismos p esupues os) y la
idoneidad pa a alcanza los ines p e is os en el O denamien o, ya que en
supues os de pelig osidad o p obabilidad de delinqui no se debe concede o se
debe e oca . Además, ambién en es e caso se ecoge la posibilidad de e ocación
del supues o an e io , lo que la con ie e en igu a esidual pa a los casos en los
que el niño sólo puede es a con la mad e, pues si deja de es a con ella, no se
concede o se e oca.
c) Po su pa e, el a . 47 del O denamien o Peni encia io, modi icado po la
Ley 27 de Mayo de 1998, pe mi e la de ención domicilia ia, en luga de penas de
eclusión has a cua o años, aunque sea pa e esidual de mayo pena, de muje es
encin a o con hijos meno es de diez años que con i an con ellas. Es e p ecep o ha
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
48
Los a ículos del 50 al 53 es uc u aban las jo nadas en un sis ema de abajo
común du an e el día y aislamien o en los do mi o ios po la noche; la buena conduc a,
el ap endizaje y el abajo conlle aban un égimen de p emios o, en caso con a io, de
cas igos po medio de ep esiones, mayo núme o de ho as de abajo, e c…
Po o a pa e, clasi icaban a las penadas (a . 45) en es clases, penadas con
e ención, inco egibles y aquellas que no es u iesen comp endidas en los dos an e io es
g upos.
Es e Reglamen o con inua ía igen e has a la p og esi a desapa ición de es os
cen os al op a se po la cen alización, a inales del siglo XIX, momen o en el que ya se
había pues o en uncionamien o el nue o p oyec o peni encia io: la peni encia ía de
muje es de Alcalá de Hena es (1863) (Ramos y Blázquez, 2011).
La Ins ucción de 21 de mayo de 1877 y el Real Dec e o de 1 de sep iemb e de
1879 es ablecen una nue a clasi icación de los cen os peni encia ios, con i iendo a
Alcalá de Hena es en la p isión cen al de muje es des inada a aquellas que hubie an
come ido deli os mayo es.
No podemos deja de e e i nos, en es os momen os, a Concepción A enal,
p incipal ep esen an e del Co eccionalismo como doc ina penal. Fue, en e los años
1863 y 1865, Visi ado a Gene al de las P isiones de Muje es del Reino y sus esc i os
han se ido de base pa a la Re o ma del Sis ema Peni encia io de nues o país,
con i iéndose, además, en pa e ac i a de la comisión enca gada de elabo a la e o ma
peni encia ia y el Código Penal de 1870, desde donde luchó nue amen e po la igualdad
de géne o. Con sus palab as se de ine como i me de enso a de la igualdad de
opo unidades en e homb es y muje es, como podemos e , po ejemplo, en la
siguien e ci a:
Lo que hemos dicho espec o al homb e penado nos pa ece aplicable a la muje ,
eniendo po un e o , en la p isión como ue a de ella, es ablece en e el espí i u
del homb e y el de la muje di e encias esenciales, cuando las que exis en (en los
casos en que exis en) son, no de calidad, sino de can idad (A enal, 1899, p. 207).
En e las p incipales ob as de Concepción A enal en ma e ia peni encia ia
podemos des aca Ca as a los delincuen es en donde la au o a plan ea la necesidad de
que las leyes sean conocidas po las pe sonas a las que se le an a aplica ; señala que las
leyes se p omulgan pa a aquellos que las aplica án sin que las conozcan aquellos a los
Capí ulo 1. La cá cel y el a amien o de la delincuencia. Una pe spec i a de géne o
49
que han de se aplicadas (A enal, 1865). Po su pa e, es a au o a ealiza una se ie de
p opues as pa a la “necesa ia” e o ma peni encia ia. De es e modo, p opone la
educción de la p isión p e en i a, la cons ucción de p isiones celula es y que se aísle a
los penados po la noche; ambién apun a que se c ee un pues o acul a i o de p isiones
y desapa ezcan los “hie os”, odo ello en e o as muchas cues iones elacionadas con
la humanización de es os cen os (A enal, 1877).
Con echa de 28 de sep iemb e de 1880 se i mó el con enio pa a la ins alación
en la Peni encia ía de Muje es de Alcalá de Hena es, de las Hijas de la Ca idad,
ma e ializándose su llegada a p incipios de 1881. Ellas se enca ga ían de la educación
mo al de las in e nas, la di ección de la escuela y la en e me ía. Además, comenza on a
educa a los hijos de las eclusas que enían en e 3 y 7 años en luga es apa ados
aunque den o de la peni encia ía, habili ándose el “pabellón de pá ulos” den o del
cen o. Enca ga la ges ión de es a Peni encia ía a las Hijas de la Ca idad se es ablece
como una mues a más de la in luencia eligiosa que con inúa p esen e en es e con ex o.
De odos modos, además de la ins ucción mo al y eligiosa, es a cong egación abogaba
po do a a las eclusas de educación p ima ia y nociones cien í icas o a ís icas
elacionadas con el eje cicio de alguna p o esión con la in ención de mejo a sus
posibilidades de einse ción en la sociedad (Salillas, 1888).
No es has a el 31 de ene o de 1882 cuando se publica el nue o Reglamen o de
Régimen In e io de es a peni encia ía, que segui ía igen e has a 1933. Es e
Reglamen o señala como obje i o de la peni encia ía la co ección y mo alización de
aquellas que po allo de los T ibunales han sido condenadas a su i las penas que el
código señala, desde la p isión co eccional a la eclusión pe pe ua.
Se ins ala el sis ema celula mix o o Sis ema de Aubu n, de abajo común
du an e el día y sepa ación indi idual du an e la noche. En cuan o al ipo de abajo que
desempeñaban, se a aba de nue o de labo es “p opias de muje es”, como cose ,
cocina o la a la opa.
En elación a los hijos, podían queda se en el cen o has a los 7 años, siemp e y
cuando no u ie an pad e ni abuelos y ca eciesen de bienes a ca go de u o es.
Po Real Dec e o de 3 de junio de 1903 se aslada la P isión Co eccional de
muje es a Mad id, has a 1918, año en el que se e minó la cons ucción de la nue a
p isión.
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
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A p incipios de es e siglo, las in luencias del posi i ismo de Césa Lomb oso
e an cla as, de modo que el echazo legal y social e a cada ez mayo hacia es e
colec i o. F en e a ello su gie on co ien es an iposi i is as que die on luga a la
e o ma penal en la segunda mi ad de siglo. En nues o país se impulsa ía la Escuela
Co eccionalis a (Quisbe , 2008) con su o igen en la iloso ía k ausis a, que apoyaba
que odo delincuen e e a co egible, de modo que es e debe ía se el p incipal obje i o
de la pena.
En 1913 con el Real Dec e o de O ganización del Pe sonal de P isiones y
Régimen de uncionamien o de 5 de mayo, se econoce la nue a composición del
cue po de p isiones, de ca ác e ci il. En él se hace e e encia exp esa a la P isión de
muje es de Alcalá de Hena es, como única en su clase, así como a las p isiones
co eccionales des inadas a muje es p esas po deli os meno es. De es e modo, las
peni encia ías de homb es y de muje es comenza on a compa i un mismo documen o
legal que ue conside ado un e dade o código peni encia io.
Con inuaba eniendo mucho peso la cong egación de las Hijas de la Ca idad,
hecho que en la II República y con la llegada de Vic o ia Ken empezó a se obje o de
c í ica.
No podemos con inua sin econoce la impo an e labo ealizada po Vic o ia
Ken , que se con i ió en la p ime a muje en ocupa el ca go de Di ec o a Gene al de
P isiones a ando de da mayo impo ancia a la p e ención especial de la
ehabili ación que al cas igo e ibu i o. El Reglamen o de los Se icios de P isiones de
1930, elabo ado siendo ella Di ec o a, a ó, en úl ima ins ancia, de humaniza la
ejecución de la pena, lle ando a cabo una se ie de e o mas ales como el
econocimien o de la libe ad de conciencia de los eclusos, el de echo a ecibi p ensa
del ex e io , mejo a de la alimen ación o la desapa ición de los g ille es, hie os y
cadenas (Ga cía Valdés, 1985). Es e ma e ial se ía deposi ado en la P isión Celula de
Mad id pa a se examinado po el Di ec o del Museo Peni encia io pa a sal a las
piezas que uese posible y, con el es o, o denó hace un bus o a Concepción A enal
(Telo, 1995). Todas es as e o mas es aban di igidas a mejo a las condiciones de ida
de los eclusos y eclusas, ga an iza sus de echos básicos, y aumen a la o mación de
los esponsables de p isión, abogando, en odo momen o, po la igualdad de géne o,
siguiendo los pasos de Concepción A enal.
Capí ulo 1. La cá cel y el a amien o de la delincuencia. Una pe spec i a de géne o
51
La labo de las Hijas de la Ca idad ue sus i uida po la Sección Femenina
Auxilia del Cue po de P isiones, como cue po ci il especializado con ocado po
concu so público. A es e concu so pod ían p esen a se muje es de en e 27 y 45 años
con cie os conocimien os p e ios y, además debe ían ealiza un cu so de
especialización en la Escuela de C iminología. El p ime concu so ue con ocado po
O den de 26 de oc ub e de 1931 (He nández Holgado, 2005).
Se c ea el Ins i u o de Es udios Penales que se enca ga de la o mación del
pe sonal de las p isiones, incluidas las muje es de la sección emenina, en él se a a de
o ma a los abajado es de ca a a una in e ención cen ada en la ehabili ación de los
delincuen es. Además, ya se ba ajaba la posibilidad o, más bien, la necesidad, de la
c eación de un cue po de psicólogos, abajado es sociales, médicos o pedagogos de
ca a a mejo a el a amien o del delincuen e, medida que no se llegó a conc e a .
Uno de los p oyec os que más es ue zos ocupó a Vic o ia Ken , as la sup esión
de la in luencia eligiosa en los p esidios, ue la c eación de la “cá cel modelo” de
muje es de Mad id, que des acó po albe ga un mode no edi icio en donde los espacios
es aban di igidos a que las eclusas cumpliesen su pena en unas condiciones dignas.
El p oyec o de c eación de es a cá cel comenzó en 1932, coincidiendo con la
dimisión de Vic o ia Ken , pe o con inuando sus ob as, que se culmina on, inalmen e,
el 31 de agos o de 1933. Es e cen o supuso un cambio adical en cuan o a lo que se
enía p ac icando ya que se a aba de un edi icio luminoso, habi aciones que pe mi ían
el con ac o de las in e nas y la des acable impo ancia que se le daba a la o mación. En
1936, con la Gue a Ci il, pasó de albe ga a 500 muje es a 5000, en su mayo ía p esas
polí icas, supe población con la que no se pod ía con inua la expe iencia an e io (Telo,
1995).
Sin luga a dudas, Vic o ia Ken supuso una eno ación de e minan e de las
p isiones españolas a a o de la mejo a de la calidad de ida, dejando su idea io
p og esis a como legado que se end á en cuen a en pos e io es momen os cla e de las
e o mas peni encia ias.
Du an e la dic adu a anquis a se p oduce un cla o e oceso en cuan o a la
igualdad ju ídica de homb es y muje es, c eándose nume osas cá celes de muje es en
con en os ehabili ados que se encon aban en pésimas condiciones. A di e encia de los
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
52
homb es, aquellas muje es que enían hijos a su ca go e an enca celadas jun o a ellos, de
hecho, se llega on a c ea las llamadas cá celes pa a lac an es (Vinyes, 2002).
También se c ea on cá celes pa a “muje es caídas” o “muje es de mala ida”,
cuyo obje i o p incipal e a sepa a a és as de las p esas polí icas y cen a se en su
ehabili ación, ol iendo, en odo caso, po medio del nue o cue po de sace do es de
p isiones, a la educación eligiosa, que, si bien no e a obliga o ia, suponía cie os
bene icios a la ho a de cumpli condena. De la misma o ma, las Hijas de la Ca idad,
ecupe a on sus unciones y, se les suma on las Hijas del Buen Pas o , la O den de San
Vicen e de Paul, la O den de las C uzadas o las Mad es Ado a ices.
El Reglamen o de Se icios de P isiones de 5 de ma zo de 1948 su ge de una
e isión de la no ma i a peni encia ia, y en su a ículo 20 se es ablecen seis ca ego ías
pa a los cen os penales de muje es
4
:
1) Cen al de Mul i einciden es, donde se des ina án las penadas a quienes les
al a más de dos años y un día pa a ex ingui su condena y eúnan alguna de
las ci cuns ancias de mul i eincidencia, inadap abilidad social, pelig osidad
o ida dep a ada, econocidas en la Sen encia del T ibunal, y las inadap adas
y ebeldes al égimen, además de aquellas o as de quienes se u ie a no icia
de que po cómo i ía o po ac os come idos en eclusión y p e io in o me y
p opues a azonada de las Jun as de Régimen y Adminis ación y del
Inspec o egional, se es ime, con undamen o, pueden con e i se en ge men
de co upción pa a las o as in e nas o neu aliza la acción ecupe ado a de
las mismas.
2) Re o ma o ios de muje es. A los que se án des inadas odas las penadas a
quienes les al e pa a cumpli más de dos años y un día de p i ación de
libe ad, no ebasando en ningún caso los ein icinco años de edad y no
es én comp endidas en el pun o an e io .
3) Cen al Común. Donde se des ina án las penadas de más de ein icinco años
de edad p oceden es de las P isiones P o inciales y las que cumplie a dicha
edad en el Re o ma o io, siemp e que a és as les al en más de seis meses
4
h ps://www.acaip.es/media/ eglamen o_se icios_p isiones_1948/#/1/
Capí ulo 1. La cá cel y el a amien o de la delincuencia. Una pe spec i a de géne o
53
pa a su libe ad y a las p ime as les quede po ex ingui más de dos años y
un día de p i ación de libe ad.
4) Hospi al Peni encia io de Muje es. A él se án des inadas las penadas que
p ecisen se in e enidas en alguna ope ación qui ú gica de ca ác e g a e,
has a su o al es ablecimien o, y las ancianas de más de sesen a años, las
en e mas c ónicas de ca ác e g a e, que no puedan segui la ma cha
egimen al, las inú iles, ciegas y con mu ilaciones undamen ales.
5) Clínica Psiquiá ica. A donde se án des inadas las in e nas en quienes
concu a alguna de las ci cuns ancias a las que se e ie e el pá a o e ce o
del a ículo diecisie e del Reglamen o, a ículo que hace e e encia explíci a
a la enajenación, epilepsia, alcoholismo c ónico y oxicomanía.
6) Sana o io an i ube culoso. Que es el que albe ga á a las penadas que su an
dicha en e medad.
Tal Reglamen o es cla e pa a la eliminación de los eclusos de enidos po
mo i os polí icos, que son, desde es e momen o, econocidos como delincuen es
comunes. Es e hecho p oduce una p og esi a disminución de la población ca cela ia
emenina.
Siguiendo a Lo enzo Rubio (2006), desde los años cincuen a se enía
ei indicando, desde posiciones an i anquis as, la necesidad de un indul o pa a abaja
en a as de la econciliación nacional. T as la mue e del dic ado se dic ó el Dec e o
Gene al de Indul o 2940/1975, de 25 de no iemb e con mo i o de la p oclamación de su
Majes ad Don Juan Ca los de Bo bón como Rey de España, con el que los eclusos
pasan de 14.764 en 1974, año en el que se inaugu a el Complejo Peni encia io
Femenino de Mad id, a 8.440 en 1975.
T as la dic adu a nos encon amos con una nue a ealidad democ á ica y la
ap obación de la Cons i ución (1978) que es ablece, en su a . 25.2 que: “Las penas
p i a i as de libe ad y las medidas de segu idad es a án o ien adas hacia la eeducación
y la einse ción social y no pod án consis i en abajos o zados. El condenado a pena
de p isión que es u ie e cumpliendo la misma goza á de los de echos undamen ales de
es e Capí ulo, a excepción de los que se ean exp esamen e limi ados po el con enido
del allo condena o io, el sen ido de la pena y la ley peni encia ia. En odo caso, end á
de echo a un abajo emune ado y a los bene icios de la Segu idad Social, así como el
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
54
acceso a la cul u a y al desa ollo in eg al de su pe sonalidad”. De odos modos, la
si uación económica del país p o oca un aumen o de la ma ginación social que, jun o
con la masi icación de las ins i uciones peni encia ias y los ac os de p o es a den o de
las mismas p isiones, gene an la necesidad de obse a no ma i as eu opeas. Pe o no es
has a un año más a de cuando se ap ueba la Ley O gánica Gene al Peni encia ia.
1.3.2. Las bases del mode no sis ema peni encia io español: la
LOGP y sus Reglamen os
Pa a la edacción de la Ley O gánica 1/1979 de 26 de sep iemb e, Gene al
Peni encia ia (BOE 239, 5/10/1979) el legislado u o en cuen a documen os como
las Reglas Mínimas pa a el T a amien o de los Reclusos de las Naciones Unidas
(1955) y del Consejo de Eu opa (1973), los pac os in e nacionales sob e de echos
humanos, o las leyes peni encia ias de países como Suecia, I alia o Alemania, que
es aban más a anzados en es a ma e ia. Es a Ley pe manece á igen e has a la
ac ualidad con di e en es modi icaciones que se han sucedido a lo la go de los
años.
La Ley O gánica Gene al Peni encia ia (LOGP) ue la p ime a no ma de
desa ollo cons i ucional p omulgada en España y con ó con el consenso de odos
los g upos polí icos (Ri e a, 1999). Cabe deci que ue impulsada po el aquel
en onces Di ec o Gene al de Ins i uciones Peni encia ias, Ca los Ga cía Valdés.
Así, y siguiendo los p ecep os de la Ca a Magna, se es ablece que las
ins i uciones peni encia ias “ ienen como in p imo dial la eeducación y la
einse ción social de los sen enciados a penas y medidas penales p i a i as de
libe ad, así como la e ención y cus odia de de enidos, p esos y penados” (a . 1).
Pod íamos pensa que con la LOGP mejo a ía cla amen e la si uación de la
muje en los cen os peni encia ios pe o, po el con a io, la muje pie de
p o agonismo en el Sis ema Peni encia io Español, de o ma que no se desa ollan
polí icas públicas especí icas pa a es e colec i o. Es e ol ido legisla i o se e
e lejado en los escasos seis a ículos que epa an en la cues ión emenina,
cen ados en la seg egación egimen al po sexo, la p e isión de ecu sos
ma e iales pa a el pa o de las eclusas y la pe manencia de sus hijos en los
cen os.
Capí ulo 1. La cá cel y el a amien o de la delincuencia. Una pe spec i a de géne o
55
Únicamen e son seis los a ículos que hacen e e encia al caso especí ico de
las muje es en la LOGP:
A . 8.3. Cuando no exis an es ablecimien os de p e en i os pa a muje es y
jó enes, ocupa án en los de homb es, depa amen os que cons i uyan
unidades con absolu a sepa ación y con o ganización y égimen p opios.
A . 9.1. Los es ablecimien os de cumplimien o son cen os des inados a la
ejecución de las penas p i a i as de libe ad. Se o ganiza án sepa adamen e
pa a homb es y muje es y se án de dos ipos: de égimen o dina io y
abie o.
A . 16.a) Los homb es y las muje es debe án es a sepa ados, sal o en los
supues os excepcionales que eglamen a iamen e se de e minen.
A . 29.e) Las muje es emba azadas du an e las seis semanas an e io es a la
echa p e is a pa a el pa o, y las ocho pos e io es al alumb amien o no
end án la obligación de abaja . Así mismo, es e a ículo ha sido
ac ualizado en la Ley O gánica 13/1995, 18 diciemb e (BOE 19/12/1995),
de modo que se amplía el pe íodo de descanso de las muje es emba azadas.
Po su pa e, el a ículo 38, ambién se e ie e a las muje es ges an es o que
son mad es. Los es ablecimien os o depa amen os pa a muje es debe án ene una
dependencia do ada del ma e ial de obs e icia necesa io pa a el a amien o de las
in e nas emba azadas y de las que acaben de da a luz y se encuen en
con alecien es, así como pa a a ende aquellos pa os cuya u gencia no pe mi a
que se ealicen en hospi ales ci iles (a . 38.1.). También se con empla, la
posibilidad de que exis a un local habili ado pa a gua de ía in an il y educación
p eescola con el in de que las in e nas puedan ene en su compañía a los hijos
que no hayan alcanzado la edad de escola idad obliga o ia (a . 38.2). Además, el
es ablecimien o debe acili a les los a ículos necesa ios de uso no mal pa a la
higiene ín ima (a .38.3).
En es e caso, los a ículos 38.2, 38.3 y 38.4 ue on modi icados en LO
13/1995, 18 diciemb e. Señalamos de es e modo, cómo se han es ablecido es os
a ículos con las modi icaciones pe inen es:
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
56
A . 38.2. Las in e nas pod án ene en su compañía a los hijos que no
hayan alcanzado los es años de edad, siemp e que ac edi en debidamen e
su iliación. En aquellos cen os donde se encuen en ing esadas in e nas
con hijos exis i á un local habili ado pa a gua de ía in an il.
La Adminis ación peni encia ia celeb a á los con enios p ecisos con
en idades públicas y p i adas con el in de po encia al máximo el
desa ollo de la elación ma e no- ilial y de la o mación de la pe sonalidad
del niño den o de la especial ci cuns ancia de e minada po el
cumplimien o de la mad e de la pena p i a i a de libe ad.
A . 38.3. Reglamen a iamen e se es ablece á un égimen especí ico de
isi as pa a los meno es que no supe en los diez años y no con i an con la
mad e en el cen o peni encia io. Es as isi as se ealiza án sin es icciones
de ningún ipo en cuan o a ecuencia e in imidad y su du ación y ho a io se
ajus a á a la o ganización egimen al de los es ablecimien os.
A . 38.4. En los es ablecimien os de muje es se acili a á a las in e nas los
a ículos necesa ios de uso no mal pa a la higiene ín ima.
Finalmen e, ambién es necesa io aludi cómo la Ley 13/1995 ecoge que no
se aplica á es a sanción a las muje es ges an es y a las muje es has a seis meses
después de la e minación del emba azo, a las mad es lac an es y a las que u ie an
hijos consigo (a .43.3.).
La Adminis ación Peni encia ia pone el acen o en el aspec o ma e nal de
las muje es, dejando en un segundo plano las necesidades e in e eses de la in e na
como muje . Únicamen e iene en cuen a las especi icidades de la muje como
p opias de su sexo, y en elación a emba azo, pa o y ma e nidad. Sin emba go,
siguiendo a Se ano Tá aga (2010) la asis encia sani a ia emenina no puede
limi a se única y exclusi amen e a es e es ado de la muje , pues como ecogen las
no mas in e nacionales, los eque imien os sani a ios de las muje es p esen an
especi icidades p opias, de i adas de su sexo, además de la a ención especí ica a la
ma e nidad; además, en cuan o a las elaciones con sus hijos, se ins a a omen a
los lazos amilia es de la muje enca celada, sin ocupa se de es os aspec os en
elación al homb e. Es a conside ación del géne o demues a una imagen de la
muje basada en es e eo ipos, con ca ac e ís icas p opias de su sexo, in luenciada
Capí ulo 1. La cá cel y el a amien o de la delincuencia. Una pe spec i a de géne o
57
po el p o o ipo de muje del pasado, asignándose un ol social como mad e y
cuidado a de la amilia y del hoga , modelo que en la ac ualidad se encuen a
supe ado, y que no iene en cuen a el papel que la muje desempeña en la sociedad.
La mino ía que siemp e ha ep esen ado el g upo de muje es en p isión ha
podido jus i ica la al a de es ue zos an o económicos como polí icos y la
pasi idad de las leyes al espec o. Como señalan C uells e Iga eda (2006), las
polí icas di igidas a da sopo e a los p ocesos de ein eg ación social de las
muje es, no son e ec i as en la p ác ica.
Sin emba go, cada ez es más no able la p esencia de muje es en p isión, lo
que, coincidiendo con Na edo (1999, p.198), pone de mani ies o que “la selección
del sis ema es, aún más desca nada e injus a que con los homb es”.
Es a Ley apues a po las p isiones especí icas emeninas pe o en la
ac ualidad únicamen e con amos con es cen os de es as ca ac e ís icas
pe enecien es al Sis ema Peni encia io español (B ie a, Mad id I y Alcalá de
Guadaí a) aunque el a . 12 se e ie e a la exis encia de es ablecimien os
su icien es pa a es ablece las necesidades peni encia ias y e i a el desa aigo
social de los penados, en el caso de las muje es no siemp e es posible, ya que
muchas deben cumpli condena lejos de su en o no.
En odo caso, la Ley se desa olló en el Real Dec e o 1201/1981 de 8 de
ma zo (BOE 23/06/1981) po el que se es ablece el Reglamen o Peni encia io, que
ue modi icado po di e en es Reales Dec e os como el RD 787/1984 de 26 de
ma zo de modi icación pa cial del Reglamen o Peni encia io (BOE 25/04/1984) o
el Reglamen o de 1996 de modi icación del Reglamen o peni encia io de
desa ollo y ejecución de la LO 1/1979 (BOE 15/02/1996).
Po su pa e, el Reglamen o Peni encia io de 1981 nos p esen a una
o ganización minuciosa de cada ipo de es ablecimien o, y cuando di e encia en e
homb es y muje es lo hace en el momen o en el que es as úl imas son a adas en
calidad de mad es. El Reglamen o Peni encia io de 1984, inco po a a los
educado es a los equipos écnicos, y posibili a la asis encia en ins i uciones
ex apeni encia ias adecuadas de aquellos in e nos que se encuen en en e ce
g ado y sean oxicómanos, lo que supone un g an a ance en ma e ia a amen al.
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
64
iempo de condena. La clasi icación en g ados pe mi e la indi idualización de su
a amien o y la asignación del égimen peni encia io más adecuado a endiendo al
es udio de su pe sonalidad e his o ial indi idual, amilia , social y delic i o así como la
du ación de la pena y medidas penales, el medio al que p obablemen e e o na á y los
ecu sos, acilidades y di icul ades exis en es en cada caso pa a desen ol e el adecuado
a amien o hacia una posible einse ción (a . 63 de la LOGP). El g ado es, pues, un
ipo y ca ego ía peni encia ia que lle a apa ejado un égimen de ida conc e o, así como
las condiciones o bases pa a ejecu a un p og ama de a amien o indi idualizado
con o me a és e (A men a y Rod íguez Ramí ez, 2001).
En nues o sis ema peni encia io con emplamos es g ados de clasi icación:
a) El P ime G ado co esponde a un égimen en el que las medidas de
con ol y segu idad son más es ic i as ( égimen ce ado). La clasi icación excepcional
en p ime g ado se ealiza a p opues a de la Jun a de T a amien o, que equie e de los
in o mes azonados del Je e de Se icio y del Equipo Técnico, y hab á de se mo i ada.
El acue do po la di ección del es ablecimien o, se pone en conocimien o del Juez de
Vigilancia Peni encia ia y el in e no o in e na end á de echo a ecu i dicho acue do.
Con o me al sis ema de indi idualización cien í ica, es a clasi icación inicial y
consiguien e des ino a un es ablecimien o o módulo de égimen ce ado se á
consecuencia de una alo ación nega i a de los ac o es an e io men e señalados
(pe sonalidad, his o ial indi idual, amilia , social y delic i o, du ación de la pena y
medidas penales, medio al que ol e á y ecu sos, acilidades y di icul ades pa a el
éxi o del a amien o) (A anda, 2006a). Además, el a . 10 de la LOGP in oduce la
posibilidad de des ina al égimen ce ado a los penados y p e en i os clasi icados de
pelig osidad ex ema o aquellos que no se adap en a los egímenes o dina io y abie o.
La limi ación de las ac i idades en común de los in e nos y la mayo igilancia y
con ol ca ac e izan es e égimen y, la pe manencia en él e mina á en el momen o en el
que desapa ezcan las azones que de e mina on su clasi icación en al g ado.
Las especiales ca ac e ís icas de es e égimen obligan a una cla a jus i icación de
las mo i aciones que lle an a su aplicación. Así, en la Ins ucción 20/96 se explici an
los documen os que deben acompaña al in o me de ing eso en P ime G ado: copia de
los hechos p obados, in o me de conduc a, in o me Psicológico, modelo de P og ama
Capí ulo 1. La cá cel y el a amien o de la delincuencia. Una pe spec i a de géne o
65
Indi idualizado de T a amien o, modelo de aplicación del Régimen ce ado, in o me
médico, in o me del Je e de Se icios, e his o ial peni encia io.
La inalidad de es os documen os es apo a la in o mación necesa ia a la
Di ección del Cen o pa a mo i a la esolución. De odos modos, aunque el ing eso
es á su icien emen e mo i ado, di e en es au o es denuncian la al a de con ol y
seguimien o judicial en cuan o a la con inuidad en dicho g ado (A anda, 2006a;
Fe nández A é alo, 1994).
b) El Segundo G ado se co esponde con el égimen o dina io. Son
clasi icados en es e g ado los penados en quienes concu en unas ci cuns ancias
pe sonales y peni encia ias de no mal con i encia, pe o sin capacidad pa a i i , po el
momen o, en semilibe ad (a . 102.3 RP).
Es e es el g ado más habi ual ya que más del 75% de los penados cumplen
condena en segundo g ado ( e Tabla 1), y se ca ac e iza po una mayo libe ad y
lexibilidad que en el égimen ce ado.
Tabla 1
Población eclusa penada po g ado de a amien o. Diciemb e 2014
G ados
Homb es
Muje es
To al
P ime G ado
871
72
943
Segundo G ado
33.286
2.452
35.738
Te ce G ado
6.093
776
6.869
Sin Clasi ica 6
3.368
278
3.646
To ales
43.618
3.578
47.196
Fuen e: Elabo ación p opia a pa i de la Es adís ica Peni encia ia. Sec e a ía Gene al de Ins i uciones
Peni encia ias
6
Pe sonas que han sido condenadas a pena p i a i a de libe ad con sen encia i me pe o que aun no se ha
ecibido en el cen o el es imonio de sen encia (que ab e un plazo de dos meses pa a p ocede a la
p opues a de clasi icación inicial) o se ha ecibido y no se ha o mulado p opues a de clasi icación inicial
(nos encon amos den o del plazo indicado) o, aquella pe sona que enga dec e ada simul áneamen e
p isión p e en i a po o a causa y no se clasi ica po impedimen os legales (A men a y Rod íguez
Ramí ez, 2006).
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
66
Siguiendo la Ins ucción 12/2006, las ac i idades p opues as en es e
Segundo G ado se án clasi icadas en á eas: educa i a, o ma i a, labo al,
e apéu ica, cul u al, depo i a y ocupacional y, la pa icipación del penado en
es as ac i idades, con o ma án un cla o indicado de la implicación del in e no en
el p oceso de einse ción. Las alo aciones po pa e de la Jun a de T a amien o
juegan un papel muy impo an e en cuan o a los bene icios peni encia ios en e los
que des aca el adelan amien o de la libe ad condicional o el adelan amien o
cuali icado de la libe ad condicional, que exige una pa icipación e ec i a y
a o able en p og amas de epa ación a las íc imas o p og amas de a amien o o
desin oxicación (a . 91.2 del Código Penal).
Además, es e g ado de clasi icación, posibili a la concesión de o o ipo de
igu as como los pe misos o dina ios, las salidas p og amadas o las salidas
especiales (A anda, 2006a).
c) El Te ce G ado coincide con el égimen abie o, en cualquie a de sus
modalidades. Se aplica a los in e nos o in e nas que, po sus ci cuns ancias
pe sonales y peni encia ias, es én capaci ados pa a lle a a cabo un égimen de
ida en semilibe ad (a . 9.1 y 72.2 de la LOGP).
En es e caso, los penados cumpli án su condena en aquellos cen os
des inados pa a al in: los Cen os de Inse ción Social y las Secciones Abie as. El
cumplimien o del Te ce G ado supone la ausencia de con oles an ígidos como
en los casos an e io es y se po encia, especialmen e, la capacidad de inse ción
social.
Aunque no exis e un lími e empo al exp eso de cumplimien o p e io de
condena pa a la clasi icación en Te ce G ado, el a . 104 del RP hace e e encia a
que el in e no debe cumpli , al menos, la cua a pa e de su condena
anscu iendo, de es e modo, un iempo de es udio su icien e.
La Ley O gánica 7/2003, de 30 de junio, de medidas de e o ma pa a el
cumplimien o ín eg o y e ec i o de las penas (BOE 01/07/2003) modi icó
sus ancialmen e los equisi os pa a la ob ención del Régimen abie o. Se es ablece
un pe íodo de segu idad, de o ma que cuando la du ación de la pena sea mayo de
5 años, el in e no o in e na debe cumpli la mi ad de la pena pa a e ec ua el
Capí ulo 1. La cá cel y el a amien o de la delincuencia. Una pe spec i a de géne o
67
cambio, ema que se uel e a abo da , con pequeñas modi icaciones, en las
Ins ucciones 2/2004 y 2/2005.
Una ez explicadas es as dos acepciones de clasi icación cabe cen a nos
aho a en la e ce a de ellas, e e en e a los es ablecimien os peni encia ios. En la
ac ualidad podemos habla de es ipos de es ablecimien os peni encia ios de
ca ác e gene al: de p e en i os, de cumplimien o de penas y especiales,
di idiéndose es os úl imos en hospi ala ios, psiquiá icos y de ehabili ación
social. Po su pa e, los cen os de cumplimien o se di iden en ce ados, o dina ios
y abie os (a . 7 de la LOGP).
A p incipios de 2014, la Adminis ación Gene al del Es ado cuen a con 68
Cen os Peni encia ios de Régimen O dina io, 2 Hospi ales Psiquiá icos
Peni encia ios, 32 Cen os de Inse ción Social, 3 Unidades de Mad es y 14
Unidades Dependien es (Sec e a ía Gene al de Ins i uciones Peni encia ias,
2014a).
La mayo pa e de los cen os o dina ios (cen os ipo) mues an una
a qui ec u a de ipología modula ( e Figu a 1) que, según Ins i uciones
Peni encia ias, a a de posibili a la c eación de espacios que acili en la ida
dia ia en la p isión y esponden a la doble unción de luga de cus odia y espacio
a o ecedo de la ehabili ación. Es án con igu ados con una dis ibución
geog á ica que se ajus a a la demanda peni encia ia de cada e i o io del Es ado,
lo que pe mi e el cumplimien o de la condena en la ins alación más p óxima al
luga de o igen del in e no (Sec e a ía Gene al de Ins i uciones Peni encia ias,
2014a).
En lo ela i o a las muje es, es impo an e señala que únicamen e son es
los cen os dependien es de la Adminis ación Gene al del Es ado exclusi os pa a
ellas, el de B ie a (A ila), Alcalá de Guadai a (Se illa) y Mad id I (Mad id). Las
demás dependencias son módulos ubicados den o de los g andes cen os
peni encia ios en depa amen os sepa ados de los homb es y no disponen de
espacios p opios especí icos. De ca a a implan a polí icas de einse ción social, es
necesa io ene en cuen a la es uc u a a qui ec ónica de los cen os, así como la
dis ibución de sus espacios. Su impo ancia adica en la necesidad de que la
p isión se ace que lo más posible a un en o no social no malizado, ya que una ez
cumplida la condena, los p esos deben i i de nue o en sociedad (Pascual, 2014).
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
68
Es a cues ión sigue siendo uno de los p incipales p oblemas en el ámbi o
peni encia io en gene al, siendo, la ealidad, aún más g a e en el caso de las
muje es po la al a de medios que se des inan a a o ece las condiciones de ida
de es e colec i o (Almeda, 2002; Yagüe, 2007b).
Figu a 1
Plan a de Cen o Tipo
Fuen e: Sec e a ía Gene al de Ins i uciones Peni encia ias, 2014a, p. 23.
Capí ulo 1. La cá cel y el a amien o de la delincuencia. Una pe spec i a de géne o
69
Además de los 68 Cen os Peni encia ios de Régimen O dina io pa a el
cumplimien o de penas, medidas de segu idad y pa a p isión p e en i a, ambién
debemos señala los Hospi ales Psiquiá icos Peni encia ios, que se dedican a la
cus odia y a amien o de los in e nos que padecen as o nos g a es de conduc a y
que han sido in e nados en ellos po decisión de los T ibunales de Jus icia. Exis en
2 de es os es ablecimien os en nues o país, dependien es de la Sec e a ía Gene al
de Ins i uciones Peni encia ias, uno en Alican e y o o en Se illa. Las pe sonas a
las que los jueces ing esan en es os hospi ales han sido conside adas inimpu ables
po p esen a cualquie anomalía o al e ación psíquica, especialmen e as o nos
men ales g a es de ipo psicó ico, que les impide comp ende la ilegalidad del
hecho delic i o. P esen an un ca ác e más hospi ala io que peni encia io ya que
p edomina la unción asis encial y su p incipal obje i o se á consegui la
es abilización psicopa ológica de los pacien es y la educción de su pelig osidad,
odo ello, como paso p e io a una posible sus i ución de la medida de segu idad
p i a i a de libe ad po una medida de a amien o ambula o io en la comunidad.
La pe manencia de un pacien e en el hospi al psiquiá ico peni encia io no puede
sob epasa , en ningún caso, el iempo máximo de pena ijado en la sen encia.
Con inuando con la ipología indicada debemos menciona los Cen os de
Inse ción Social (CIS), des inados al cumplimien o de las penas p i a i as de
libe ad en Régimen Abie o (p isión a enuada, con posibilidad de abaja en el
ex e io ), pa a aquellos in e nos que se encuen an en un a anzado p oceso de
einse ción y, ambién, ges ionan las al e na i as que no exigen el ing eso en
p isión, como los T abajos en Bene icio de la Comunidad, la suspensión de la
ejecución de la pena y la localización pe manen e. Po su pa e, es el CIS el que
lle a a cabo el seguimien o de la libe ad condicional.
La ac i idad peni encia ia en los Cen os de Inse ción Social end á po
obje o esencial po encia las capacidades de inse ción posi i a que p esen en las
pe sonas in e nadas median e el desa ollo de ac i idades y p og amas de
a amien o des inados a a o ece su inco po ación al medio social y
con a es ando los e ec os noci os del in e namien o y a o eciendo los ínculos
sociales. Ac ualmen e exis en 13 Cen os de Inse ción Social con plena au onomía
o ganiza i a y uncional y 19 dependien es. No debemos con undi es os
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
70
es ablecimien os independien es con las Secciones Abie as, que cumplen unas
unciones simila es pe o se ubican en locales den o de los cen os peni encia ios.
Los CIS es án ubicados p óximos a en o nos sociales que son amilia es a
los penados de ca a a que les esul e más ácil su in eg ación. El medio abie o
equie e la acep ación olun a ia del in e esado y es á basado en el p incipio de
con ianza ya que los in e nos gozan de libe ad pa a cumpli con sus comp omisos
labo ales y a amien os e apéu icos ue a del cen o. En es os casos, la u ilización
de sis emas de igilancia elemá ica ace ca la posibilidad de ene un con ol a
dis ancia de los in e nos y es ablece es icciones de mo imien o.
Pa a las muje es con hijos, el sis ema iene es Unidades Ex e nas de
Mad es (Se illa, Mallo ca y Mad id), pa a que los niños que deben se cuidados
po sus mad es que cumplen condena, i an en las condiciones más a o ables
pa a su educación, en un ambien e di e en e al que supone una p isión adicional.
Es as Unidades no deben con undi se con los Módulos con los que cuen an cie os
cen os o dina ios di igidos al mismo in sino que han sido diseñados p ecisamen e
pa a palia las ca encias que es os p esen an ya que, según el Minis e io del
In e io (2010), ca ecen de espacios su icien es al ai e lib e, las habi aciones
impiden una co ec a libe ad de mo imien os y la no ma i a es ma cadamen e
es ic i a. Po ello, comienzan a o ece se o o ipo de disposi i os peni encia ios
más adap ados a las necesidades de los niños y sus mad es.
La ida en es os cen os se ajus a, en odo caso, a las necesidades de los
niños con ando, además, con una escuela in an il con un aula de psicomo icidad,
aula escola , comedo y zonas aja dinadas con el in de no maliza la es ancia de
los meno es. Con la c eación de es as nue as es uc u as se p e ende seg ega
de ini i amen e las unidades de mad es que es án den o de los cen os
peni encia ios o dina ios, y do a las de comple a au onomía peni encia ia pa a
es ablece un égimen de con i encia especí ico acili ando un desa ollo
a monioso de los meno es y una adecuada elación ma e no- ilial (Ruiz, 2014).
Es os cen os disponen de sis emas de segu idad basados en con ol de
igilancia elec ónica po medio de cáma as, ala mas y de ec o es de p esencia a lo
la go del pe íme o, de es e modo, se cons i uye una igilancia “no ag esi a”.
Capí ulo 1. La cá cel y el a amien o de la delincuencia. Una pe spec i a de géne o
71
Así mismo, en el cen o peni encia io de Mad id VI, exis e una Unidad
Familia pa a aquellos casos en que ambos miemb os de la pa eja se encuen en
enca celados. En es e cen o pueden con i i los pad es con sus hijos meno es de 3
años, si eúnen un mínimo pe il de segu idad y o ecen ga an ía del buen cuidado
de los meno es (Sec e a ía Gene al de Ins i uciones Peni encia ias, 2014b). Según
el a . 168 del Reglamen o Peni encia io, se desa ollan con la inalidad de
“ejecu a p og amas especí icos de a amien o o pa a e i a la deses uc u ación
amilia ”. De es e modo, son alo adas ponde adamen e odas las ci cuns ancias
pe sonales y peni encia ias concu en es de los in e nos e in e nas y, sal o azones
explíci as, “se omen a la plena con i encia de los cónyuges que se encuen en
p i ados de libe ad” (a . 172). Es a medida pe mi e a los miemb os de la pa eja
compa i la c ianza de los meno es cuando ambos se encuen an en p isión si se
eúne un mínimo pe il de segu idad y exis e ga an ía del bienes a de los niños y
niñas. Se p esen a como el único disposi i o en el que se pe mi e a los meno es
con i i con su e e en e pa e no has a los es años, medida que puede a o ece
la no malización en su desa ollo; es deci , es os módulos cons i uyen una
opo unidad única pa a la supe i encia de aquellas es uc u as amilia es que
es én compues as po ambos cónyuges que cumplen condena.
Las Unidades Dependien es es án di igidas al cumplimien o de la pena en
medio abie o, a endiendo a las peculia idades y ci cuns ancias pe sonales de
algunos in e nos, especialmen e a mad es con niños meno es de edad y muje es y
homb es sin ínculos amilia es. Es as ins alaciones se si úan en núcleos u banos y
no p esen an signos de dis inción de ca a a no maliza la si uación y mayo
in eg ación (a . 165 del RP). En es as Unidades se p e ende complemen a el
abajo de einse ción iniciado en los cen os peni encia ios y e o za los ínculos
amilia es y los hábi os labo ales, que en muchos casos se habían pe dido. Cabe
deci , además, que la ges ión de es os cen os se ealiza po pa e de asociaciones,
en idades colabo ado as y ONGs con la supe isión de la Adminis ación
Peni encia ia, po medio de las cuales se lle an a cabo se icios de ca ác e
o ma i o y labo al.
Su lexible ubicación hace que los in e nos e in e nas que puedan con i i
en ellas necesi en es a clasi icados en el e ce g ado de a amien o, es deci , “son
in e nos e in e nas que, po sus si uaciones pe sonales y peni encia ias, se
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
72
conside a que pueden ene un égimen de ida en semi-libe ad” (Añaños,
Fe nández-Sánchez, y Llopis, 2013, p.16).
Si a como ejemplo la desc ipción de la Unidad dependien e de Se illa
ges ionada po la Asociación Nue o Fu u o y que ac ualmen e no es á ocupada,
que se ealizaba po pa e del De enso del Pueblo Andaluz (2006, p.191):
Se a a de una i ienda con capacidad pa a ocho muje es con sus hijos,
si uada en el cen o u bano de Se illa. Cons a de un pa io cen al, es
plan as y una azo ea; en la plan a baja hay un despacho pa a la unciona ia
de p isiones allí des inada, una sala de es a , un cua o de juegos pa a niños,
cocina, comedo y un aseo. En la segunda y e ce a plan a se encuen an los
do mi o ios y el es o de las dependencias.
Como emos, se pe mi e la con i encia de las eclusas en unas
ins alaciones más adap adas a sus necesidades y demandas, con con ac o con la
comunidad y se lle a a cabo un a amien o peni encia io indi idualizado con unas
no mas menos es ic i as.
También cabe esal a las Unidades de Cus odia Hospi ala ia que son
espacios ese ados en cen os hospi ala ios de ca a a albe ga a in e nos que
equie an un ing eso hospi ala io; es as ins alaciones es án adap adas pa a la
a ención especializada y cuen an con las medidas de segu idad necesa ias. El
sis ema dispone de 43 UCH a lo la go de odo el e i o io que se asignan a cada
uno de los cen os peni encia ios siguiendo c i e ios de p oximidad.
Po úl imo, des acamos los Se icios de Ges ión de Penas y Medidas
Al e na i as que son las Unidades Adminis a i as que ienen encomendada la
ejecución de las penas y medidas al e na i as. Se cuen a con 55 Se icios que
dependen o gánica y uncionalmen e de un Es ablecimien o Peni encia io pe o que
se ubican en locales ex e nos a los mismos. En el Real Dec e o 840/2011, de 17 de
junio (BOE 18/06/2011) se es ablece que es os Se icios o e a án al penado que la
pena de abajo en bene icio de la comunidad se cumpla con su pa icipación en
alle es o p og amas o ma i os o de eeducación, labo ales, cul u ales, de
educación ial, sexual y o os simila es y se enca ga án de su supe isión el
iempo que se es ime opo uno.
Capí ulo 1. La cá cel y el a amien o de la delincuencia. Una pe spec i a de géne o
73
Como emos, la con igu ación de los cen os peni encia ios y el a amien o
de la delincuencia han e olucionado no ablemen e a lo la go de los años. Sin
emba go, la muje siemp e ha pe manecido en un segundo plano en es e con ex o
eniendo que o ma pa e de un sis ema c eado po y pa a homb es. Es a
in isibilidad que ca ac e iza al colec i o de muje es en p isión y el ol ido, en
nume osas ocasiones, po pa e de las Adminis aciones compe en es, a a de
jus i ica se po la baja pa icipación de las muje es en ac os delic i os, pe o
ambién e leja la dis in a conside ación del deli o emenino en e al masculino
(Lo enzo Moledo, 1997).
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
80
muje es ep esen a on el 15,57% de la población o al (Minis e io del In e io ,
2015). Sin emba go, la Fiscalía Gene al del Es ado, que hace e e encia al núme o
de diligencias p e ias que se han o mado en sede de Fiscalía y el Consejo Gene al
del Pode Judicial, que se e ie e a los asun os penales que han ing esado en las
ins ancias judiciales cada año, no disg egan los da os en unción del géne o
(Consejo Gene al del Pode Judicial, 2015).
Es un hecho que el deli o emenino no ha sido explicado con las mismas
p emisas que el masculino y buena p ueba de ello son las eo ías que explican la
delincuencia emenina. O o aspec o que di icul a aun más la in es igación en el
ámbi o.
S e ensmeie y Allan (1996) p esen an una se ie de cons uc os a
conside a a la ho a de elabo a explicaciones eó icas en unción del géne o:
1) La o ganización del géne o. La o ganización del géne o, jun o con las
di e encias en las ca ac e ís icas ísico-sexuales con ibuye a po encia la
di e enciación en e ambos sexos aumen ando la p obabilidad de una espues a
p osocial po pa e de las muje es y una espues a an isocial en los homb es. Se
pone el én asis en el hecho de que las muje es come en menos deli os po que sus
con ex os de socialización, que las con olan más, a o ecen alo es inculados al
cuidado y a la p ecaución, p eocupándose po man ene elaciones in e pe sonales
basadas en el a ec o. En es e pun o se p esen an cinco á eas que se en como
inhibido as del c imen emenino a la ez que inci ado as del masculino:
- Las no mas de géne o. Se señalan una se ie de abús que p o ienen de dos
p eocupaciones a ibuidas a la muje : po un lado, la obligación de una conduc a
en iquecedo a y, po o o, la belleza emenina y la i ud sexual. En es as
si uaciones se da o ma a las limi aciones y opo unidades de aquellas que ealizan
ac i idades ilíci as. Los es e eo ipos emeninos son incompa ibles con la ac i idad
c iminal mien as que la línea di iso ia en e lo masculino y lo c iminal es, a
menudo, más delgada. Además, asegu an que el miedo a se íc imas de abusos
sexuales des ía a las muje es de zonas más p ocli es al deli o y educe sus
opo unidades.
- Desa ollo mo al. Las di e encias de géne o en el desa ollo mo al
p edispone a las muje es hacia una “é ica de cau ela” que las ena a la ho a de
Capí ulo 2. Deli o y delincuencia: Las eo ías explica i as de la delincuencia emenina
81
ealiza una ac i idad delic i a; además de se más sensibles a las necesidades de
los demás, ambién emen en mayo medida la sepa ación de sus se es que idos.
o Con ol social. Señalan que el compo amien o emenino es más
es ic amen e co egido a a és de es e eo ipos y sanciones (Ma ínez Benlloch,
2008); la mayo supe isión hacia es e colec i o educe que és as asuman iesgos.
o Resis encia ísica y ag esión. Las muje es pueden se pe cibidas
como ca en es de po encial iolen o lo cual impide la comisión de cie o ipo de
deli os.
o Sexualidad. Las di e encias ep oduc i as con ibuyen, según
S e ensmeie y Allan (1996), a la mayo in idelidad en e los homb es.
2) Las opo unidades pa a delinqui . Las muje es ienen un acceso limi ado
a de e minadas opo unidades delic i as como consecuencia de la es uc u a
pa ia cal y el sexismo que p edomina en la sociedad, ya que ambos es ingen la
ac uación de ellas en el mundo social.
Es e en oque sos iene que ienen un acceso di e encial a expe iencias y
ambien es delic i os po lo que an a con a con escasas opo unidades de ap ende
conduc as an isociales. Igualmen e, sus ac i idades co idianas y las di e encias de
géne o en el me cado labo al, con ibuyen al poco con ac o con opo unidades pa a
delinqui .
3) La mo i ación pa a el deli o. A gumen an que la mo i ación pa a
delinqui es mucho meno en las muje es, ya que su p oceso de socialización
di e encial a o ece el desa ollo de un mayo ni el de au o-con ol. Ellas es án
menos p edispues as que los homb es a comp ome e se y co e iesgos ya que la
conduc a delic i a end á más cos es sociales y mo ales; lo cual gene a una
endencia a la con ención que hace muy poco p obable que se decidan po la
opción delic i a.
4) El con ex o del in ac o . Se e ie en, en es e caso, a las ca ac e ís icas
pa icula es del hecho delic i o, es deci , an o a sus ci cuns ancias como a su
na u aleza. Las di e encias en e géne os en cuan o al con ex o y si uación del
deli o, incluyen, po ejemplo, el hecho de que las muje es u ilicen en meno
medida la iolencia ísica, y menos a mas, elijan íc imas ce canas que o man
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
82
pa e de sus escena ios de elación, y p e endan ob ene esul ados o p opósi os
menos inculados al dominio.
His ó icamen e, la conside ación de la muje delincuen e como un se
apa ado de su ol adicional ha imp egnado de una al a de obje i idad cien í ica
los es udios que se han ealizado (Lo enzo Moledo, 2002). Es e hecho jus i ica que
el sis ema peni encia io es é diseñado y di igido undamen almen e hacia la
población masculina.
Las eo ías c iminológicas mani ies an una se ie de p oblemas sociales que
se p oducen en un momen o de e minado, e lejando las consecuencias del
con ex o en el que son o muladas.
De es e modo, las eo ías de la delincuencia emenina man ienen una g an
des en aja empo al con aquellas que a an de explica la masculina, lo cual
explica que, eo ías desechadas en el ámbi o masculino, pe manezcan igen es en
lo que espec a a las muje es (De la Cues a Aguado, 1992).
Compa imos con Rod íguez (2009) que la in isibilidad de la muje den o
de la ciencia c iminológica ha p o ocado la p e alencia de bases epis emológicas y
me odologías undamen almen e and océn icas así como la p esencia de
in es igaciones empí icas donde se hace mayo én asis en los homb es. Además, el
a amien o de los da os sin dis inción de géne o o los hallazgos e in e encias
pa ciales, a pa i de la ealidad masculina que p e enden se gene alizables,
desembocan en eo ías y explicaciones de la delincuencia que se en a ec adas po
odo lo an e io , o eciendo espues as e iológicas que se ajus an sob e odo a la
si uación de los homb es.
Au o es como Belknap y Holsinge (2006), a i man que una de las g andes
limi aciones exis en es en los es udios c iminológicos es la poca p io idad que se
le ha dado al géne o en la e iología de la delincuencia.
Sin emba go, a ni el mundial, nos encon amos an e un pano ama en el que
se ha p oducido un aumen o conside able de muje es que se encuen an en
es ablecimien os peni encia ios (B iseño, 2006; Co da, 2011; Flee wood, 2011;
Giacomelo, 2013).
Capí ulo 2. Deli o y delincuencia: Las eo ías explica i as de la delincuencia emenina
83
G á ica 1
E olución de la población eclusa penada en la úl ima década
Fuen e: Elabo ación p opia a pa i de Es adís ica Peni encia ia de la Sec e a ía Gene al de
Ins i uciones Peni encia ias.
Teniendo en cuen a las ci as de nues o Sis ema Peni encia io, en el año
1995 e an 2.618 las muje es que se encon aban en cen os peni encia ios
dependien es de la Adminis ación Gene al del Es ado, mien as que en diciemb e
de 2014, la ci a asciende a 4.343, aunque debemos ma iza que en los úl imos
años el núme o de muje es penadas pe manece es able ( e G á ica 1).
En el año 2008, coincidiendo con el comienzo de la c isis económica de
nues o país, se p oduce un pico que comienza a descende en los años pos e io es,
es e aumen o se iden i ica de un modo más cla o en el caso de los deli os
come idos po a ones.
54.805
56.291
58.912
61.508
67.608
60.215
58.362
55.425
53.994
52.529
51.383
4.570
4.763
5.109
5.592
5.950
5.333
5.041
4.550
4.562
4.439
4.343
0
10.000
20.000
30.000
40.000
50.000
60.000
70.000
80.000
2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014
Homb es
Muje es
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
84
Tabla 2
Tipología delic i a de la población eclusa penada. Ley O gánica 10/1995, de 23 de
No iemb e, del Código Penal. No iemb e 2014
Homb es
Muje es
To al
Homicidio y sus o mas
2.925
235
3.160
Lesiones
2.186
152
2.338
Con a la Libe ad
627
34
661
Con a la Libe ad Sexual
2.579
47
2.626
Con a el Hono
0
0
0
Deli os y Fal as de Violencia de
Géne o
3.514
4
3.518
Con a las Relaciones
Familia es
206
13
219
Con a el Pa imonio y el o den
socioeconómico
16.208
1.171
17.379
Con a la Salud Pública
10.220
1.544
11.764
Con a la Segu idad del T á ico
1.145
25
1.170
Falsedades
687
70
757
Con a la Adminis ación y
Hacienda Pública
230
16
246
Con a la Adminis ación de
Jus icia
604
89
693
Con a el O den Público
1.940
132
2.072
Res o de Deli os
587
58
645
Po Fal as
55
15
70
No Cons a Deli o
49
3
52
To ales
43.762
3.608
47.370
Fuen e: Elabo ación p opia a pa i de Es adís ica Peni encia ia de la Sec e a ía Gene al de Ins i uciones
Peni encia ias.
La Tabla 2, e e ida a los da os ela i os a homb es y muje es eclusos
penados en el ma co de la Adminis ación Gene al del Es ado nos mues a que las
di e encias cuan i a i as en e ambos géne os son no ables. Los deli os más
ep esen ados son los que an en con a de la salud pública y con a el pa imonio y
el o den socioeconómico, cons i uyendo en el caso de las muje es el 75,24% del
o al y en el de los homb es el 60,4%. Los deli os con a la salud pública son los más
comunes en las muje es (42,79% en e al 23,35% de los homb es), los elacionados
con el pa imonio y o den socioeconómico son más p opios de los homb es (37,04%
en e al 32,45% de las muje es). Pe o las muje es ambién come en deli os como el
Capí ulo 2. Deli o y delincuencia: Las eo ías explica i as de la delincuencia emenina
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homicidio y sus o mas (6,51%), lesiones (4,21%) y con a el o den público (3,66%)
y en cuan o a los homb es p e alecen deli os y al as de iolencia de géne o
(8,02%), homicidio y sus o mas (6,68%), con a la libe ad sexual (5,89%) y
lesiones (5%). Sin emba go, como podemos espe a , la mayo di e encia en e
ambos g upos la encon amos en los deli os y al as elacionados con la iolencia de
géne o.
Jun o con Po ugal, España es uno de los países eu opeos con la asa más al a
de muje es p esas, lo que no podemos explica , como pa ece ía ob io, po la mayo
comisión de deli os en nues o país, sino que son o as las causas que es án en la
base de es a ealidad (De la Fuen e y Ma ín, 2003; Ce elló, 2006; Ga cía-España,
Bece a-Muñoz y Aguila , 2012). En e ellos, podemos des aca la ausencia de
ecu sos sociales p e en i os en el país, así como la escasa ac i ación de medidas
al e na i as a la p i ación de libe ad. Siguiendo a Wacquan (2000) son las polí icas
sociales y penales y su g ado de desigualdad las que explican las di e encias
in e nacionales en e índices de enca celamien o.
Teniendo en cuen a los da os, c eemos que se p esen a necesa io un análisis
exhaus i o de la delincuencia emenina, de modo que se conside en sus
especi icidades, como pueden se , en e muchas o as, la eminización de la pob eza,
el con ex o social o la ma e nidad.
A menudo se p esen an cues iones como ¿po qué los deli os de mayo
g a edad son menos ca ac e ís icos en las muje es? o ¿po qué son menos p opensas
a lide a g upos c iminales?, cues iones que no son espondidas en su o alidad po
las eo ías c iminológicas.
Uno de los p ime os apo es a ni el in e nacional de las explicaciones
eó icas de la delincuencia emenina es ablece una elación en e los mo imien os de
libe ación de la muje y su conduc a delic i a (Adle , 1975). Es a asociación nos
p esen a que la muje , al se más au ónoma y pa icipe en mayo medida en la ida
pública, inc emen a sus asas delic i as. Sin emba go, la ealidad demues a que las
asas delic i as de homb es y muje es siguen p esen ando di e encias signi ica i as,
po lo que es as eo ías ue on p og esi amen e cues ionadas y echazadas ( e
Chesney-Lind y Pasko, 2004).
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
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En es e sen ido, en los úl imos años, se ha p oducido un núme o impo an e
de es udios que han examinado los ac o es de iesgo/p o ección que es a ían
in oluc ados en la delincuencia y la conduc a an isocial de uno y o o géne o
(Mo i e al., 2001; S o oll y Wichs om, 2002; Fa ing on y Pain e , 2004;
Belknap y Holsinge , 2006; Fagan e al., 2007; Lanc ô , Ce nko ich, y Gio dano,
2007; Boo h, Fa ell, y Va ano, 2008).
Cie as in es igaciones sugie en una g an can idad de coincidencias en
cuan o a los deli os emeninos y masculinos de meno g a edad, sos eniendo que los
modelos explica i os adicionales pod án explica las causas de ambos sexos,
aunque únicamen e en lo que se e ie e a deli os meno es (Mo i e al., 2001); sin
emba go, o os au o es, como Belknap y Holsinge (2006) p esen an que los ac o es
de uno y o o géne o son o almen e di e en es y hacen alusión a los desiguales
p ocesos de socialización.
Ru e , Gille , y Hagell (2000) a i man que la escasez de es udios sob e es e
ema no nos pe mi e es ablece conclusiones i e u ables ace ca de la elación
géne o-delincuencia; bien es cie o que es os mismos au o es sos ienen que, en
unción de la poca li e a u a al espec o, son mayo es las e idencias de simili udes
que de di e encias en unción de es a a iable.
Fa ing on y Pain e (2004), po su pa e, señalan que oda ía nos
encon amos an e una insu icien e e idencia con espec o a aquellos ac o es que
puedan gene a conduc a an isocial en los homb es, po lo que ampoco pod emos
cons a a si es os ac o es son semejan es o no a los que in e ienen en la conduc a
emenina. Ambos in es igado es hacen una ap oximación a los ac o es de iesgo
que pueden se comunes en los dos g upos: bajos ing esos amilia es, amilias
nume osas, c iminalidad pa e na, con lic i idad escola , con lic o pa en al,
sepa ación de los pad es, disciplina pa en al excesi amen e du a o e ónea o escasa
supe isión po pa e de los pad es, señalando, además, que es os ac o es pueden
a ec a en mayo medida a las muje es que a los homb es. En es e es udio,
enma cado en el Camb idge S udy in Delinquen De elopmen , se concluye que,
mien as las ca ac e ís icas de los pad es son más in luyen es pa a los a ones, los
ac o es socioeconómicos y de c ianza, in luían más en las muje es.
Cecil (2006) des aca una se ie de p oblemas en los abajos que a an de
de e mina si las eo ías c iminológicas se pod ían aplica , en cualquie caso, a las
Capí ulo 2. Deli o y delincuencia: Las eo ías explica i as de la delincuencia emenina
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muje es. De es e modo, a i ma que las muje es que o man pa e de es os es udios se
añaden al análisis como se es sin géne o o como si ue an homb es, denominando
es e mé odo como el del “géne o añadido”. Así, pod emos obse a cómo el géne o
a ec a a la delincuencia pe o no pod emos e cómo los ac o es elacionados con la
delincuencia a ec an, de dis in o modo, a los homb es y a las muje es, hecho que
limi a los es udios en es e campo y nos puede p opo ciona una imagen
dis o sionada ya que se pa e de que ambos sexos expe imen an idas simila es.
Po ello, se p esen a necesa io un cla o a ance den o de las di e en es
pe spec i as en las que se basan es as in es igaciones, lo que, siguiendo a es e au o
(2006, pp.172-173), signi ica “conside a las di e encias de géne o y el modo en que
es as di e encias de géne o modi ican el impac o de los ac o es c iminógenos”.
La dis in a conside ación del deli o en e homb es y muje es cons i uye un
en oque ela i amen e nue o en es e ámbi o pe o ealmen e necesa io de ca a a
escla ece acíos que nos encon amos en el es udio de las eo ías que a an de
explica lo. Así, pa a Ga ido e al. (2006, p.419), el géne o como ac o es uc u al
di ide la ida social en dos mane as di e en es de a on a la e in e p e a la: la de las
muje es y la de los homb es:
“…en C iminología el géne o no puede segui siendo conside ado una a iable más
(del mismo ni el que la educación, la amilia, la in eligencia, e c.) a la ho a de
es udia la delincuencia (…) el géne o cons i uye un ac o es uc u al, que di ide la
ida social en dos mane as dis in as de a on a la e in e p e a la: la de las muje es y la
de los homb es”.
Tal y como expone Mi alles (1983, p.123), “en la biología c iminal la
explicación de la delincuencia de la muje ha incidido en las ca ac e ís icas p opias
que se han a ibuido a la esencia de lo que es emenino pa a, a pa i de ello,
cons a a la “ a eza emenina” de la muje delincuen e”, de es e modo, la ausencia
de alguna ca ac e ís ica p opia del géne o emenino, se ía la causa de un
compo amien o delic i o. Además, Juliano (2009) apun a que el deli o es á
pensado pa a el géne o masculino, conside ado como au ónomo y esponsable de sus
ac os, mien as que las muje es que delinquen ienden a e se como inducidas po
o os y el deli o es is o como es imonio de su debilidad que, en muchos casos, se
elaciona con emas eligiosos o mo alis as del pecado, implicando, po lo an o, una
al a con a las leyes humanas y con a la na u aleza.
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
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En de ini i a, pa a Rome o y Aguile a (2002) se pueden esumi en dos las
esis que p edominan a la ho a de explica la delincuencia emenina: po un lado, la
de ensa de que las muje es delinquen menos que los homb es, basándose en eo ías
de con enido p incipalmen e biológico; y, po o o, la a i mación de que ellas
delinquen en la misma medida que los homb es pe o eciben un a o de
“caballe osidad” en su p ocesamien o.
Es a esis de la caballe osidad sos iene que el meno índice de muje es
enca celadas se debe a un a o bené olo po pa e de las ins i uciones compe en es
pa a la pe secución penal y la co espondien e disc iminación en la sanción.
Además, señala que las ci as de c iminalidad emenina es án aumen ando, no
po que la muje come a más deli os, sino po que los adminis ado es de jus icia,
como policías y jueces, han dejado en sus ac uaciones a un lado la caballe osidad en
los casos elacionados con la muje (S englein y Sánchez Bayon, 2012).
Con inuando con es as p emisas, a amos a con inuación de analiza las
p incipales eo ías que han in en ado explica la delincuencia emenina.
2.3. La explicación de la delincuencia emenina: las p incipales
eo ías
Aunque es complicado es uc u a un esquema único que ecoja los di e en es
en oques explica i os de la delincuencia de las muje es, segui emos el que
p edomina en la c iminología cien í ica que ecoge una exposición que a desde lo
indi idual a lo social ( e Clemen e, 1987; Can e as, 1990; Lo enzo Moledo, 1997).
El supues o de pa ida de es a clasi icación conside a que cada eo ía p esen a cie a
inculación con ac o es biológicos, psicológicos y sociológicos. De odos modos,
siguiendo a Ga ido e al. (2006), las o mulaciones eó icas más mode nas
in e elacionan di e en es elemen os an o biopsicológicos como sociales ya que
exis e un acue do mayo i a io en que la conduc a delic i a no pod á en ende se si no
se a iende a di e en es ac o es an o de la p opia pe sona como del con ex o social.
Así, comenza emos con aquellas eo ías basadas en explicaciones indi iduales como
son las de con enido biológico, que a an de explica la delincuencia a pa i de
a iables bioan opológicas, endoc inológicas o gené icas; las de con enido
psicoanalí ico, y las que p esen an explicaciones psiquiá icas. Seguimos con las
eo ías in e medias, que se cen an en el indi idualismo con p oyección social. Po
Capí ulo 2. Deli o y delincuencia: Las eo ías explica i as de la delincuencia emenina
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úl imo, las eo ías de ca ác e social, di e enciando en e un en oque más
uncionalis a y un en oque c í ico.
2.3.1. Teo ías basadas en explicaciones indi iduales
En e las eo ías que a an de explica la delincuencia emenina desde una
pe spec i a cen ada en aspec os indi iduales des acamos, en p ime luga , aquellas que
ienen un co e biológico; en segundo luga , las que p esen an un con enido
psicoanalí ico; y, en e ce luga , las que han in en ado da espues as po medio de la
psiquia ía.
2.3.1.1. Explicaciones de con enido biológico
Podemos dis ingui es eo ías que mues an un co e biológico: aquellas que
a an de explica la delincuencia po medio de explicaciones bioan opológicas, las que
de inen la delincuencia como consecuencia de e ec os endoc inos secunda ios como el
desa ollo sexual y la delincuencia ca amenial y, po úl imo, las que se basan en
in luencias gené icas. T a amos, aho a, de explica cada una de ellas.
a) Explicaciones basadas en ano malidades bioan opológicas
Los máximos exponen es de es as explicaciones son Lomb oso y Fe e o que
de ienden la idea del delincuen e na o que se ca ac e iza po la insensibilidad mo al, la
p ecocidad an isocial, la anidad, la imp e isión y la inco egibilidad (He e o, 1988).
Sin emba go, aunque obse an que el g ado de e olución de la muje es in e io al del
homb e, no se encuen an c iminales na os en e ellas. De es e modo, llegan a la
conclusión de que las muje es delincuen es p esen aban pocos signos de degene ación
po que habían e olucionado menos que los homb es (Clemen e, 1987).
Es e bajo ni el de e olución incapaci a a la mayo pa e de las muje es pa a
delinqui , jus i icándose de es e modo, la baja asa a la que nos e e imos.
Así, en su eo ía del a a ismo c iminal, Lomb oso hizo una clasi icación de los
ipos de delincuen es donde no se p esen an di e encias en e homb es y muje es
aunque, siguiendo a Pollock (1977), algunos ipos se mani ies an de o ma
p edominan e en la muje :
El c iminal na o: sus ca ac e ís icas se mani es a án en meno medida en el
caso de las muje es que en el de los homb es a causa de las di e encias
biológicas y cons i ucionales.
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
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muje es, lo que hace que és as ing esen en mayo medida, en hospi ales
psiquiá icos. Según es a pe spec i a, las muje es son a adas de o ma más
es ic a po pa e de las ins i uciones de con ol an o o males como in o males, de
modo que, al ene más complicado ebasa los lími es de las ins i uciones
in o males ales como la amilia o la escuela, se educen las opciones de acceso a
las ins i uciones o males como son los cen os peni encia ios, lo cual explica ía su
baja asa de p esencia en p isión (Can e as, 1990).
2.3.2. Teo ías in e medias
T as a a explica la delincuencia únicamen e desde el pun o de is a biológico,
nos cen a emos, a con inuación, en las Teo ías In e medias, que es án basadas en el
indi idualismo con p oyección social. Es deci , pa iendo de lo indi idual han ido
endiendo hacia conside aciones sociales o, pa iendo de és as, han conse ado su
pe spec i a indi idualis a.
Des acamos, en es e g upo, es g andes eo ías en las que nos cen a emos a
con inuación:
- La eo ía libe al- uncionalis a de W.I. Thomas.
- La eo ía de O o Pollack.
- El e o no de la pe spec i a biologicis a de V. Cowie, E. Sla e y J. Cowie.
a) La eo ía libe al- uncionalis a de W.I. Thomas
Es a eo ía pa e de una pe spec i a biologicis a pe o admi e la in luencia de
ac o es psicosociales y socioes uc u ales. Sos iene que la muje se encuen a en un
ni el de e olución in e io al homb e pe o busca las azones en la impe ec a
canalización de la muje pa a ealiza sus peculia es ins in os biológicos. Des acan la
impo ancia del pe íodo de socialización amilia en el p oceso de in eg ación social.
Desde es e en oque se ampa a la idea de que la muje puede cu a se a a és de un
a amien o indi idualizado.
W. I. Thomas echaza g an pa e de las esis biologicis as, in oduciendo la
discusión sob e he encia-medio, además, a a de acen ua el papel socializado que
posee la amilia, ya que és a, puede se la culpable de la mala canalización po pa e de
la muje de de e minados ins in os biológicos como son la i a, el miedo, el amo y el
pode . Aunque señala elemen os de ca ác e psicosocial, no deja a un lado los
Capí ulo 2. Deli o y delincuencia: Las eo ías explica i as de la delincuencia emenina
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isiológicos, admi iendo que la muje se encuen a en un es adio de e olución in e io al
homb e (Clemen e, 1987; Can e as, 1990; Lo enzo Moledo, 1997).
La muje , ayudada po el p oceso de ma e nidad, end á más posibilidades pa a
ma e ializa sus ins in os amo osos, de ahí que enga más capacidad pa a da y ecibi
amo que el homb e, hecho que, según Thomas, explica á la p os i ución, siendo és a,
consecuencia de una disco dancia en e la conduc a adop ada y los alo es sociales
dominan es, de o ma que el hecho de da y ecibi amo se ca ac e iza po la al a de
con ol. Sus a i maciones conducen a pensa que la única o ma de delincuencia po
pa e de la muje es aquella elacionada con ac os sexuales, lo cual se puede explica po
la gene alizada men alidad de su época, en donde p iman los alo es de pu eza y
mo alidad (Can e as, 1990).
En cuan o al papel que ep esen a la amilia en es e con ex o, se a a de un ol
socializado . Al pe de la unidad amilia adicional, la muje se encuen a en una
si uación ca ac e izada, po un lado, po la pé dida del ma co adecuado pa a con ola
su ins in o amo oso, y, po o o, po la desapa ición del igo sancionado de la amilia
ya que se e inme sa en el desajus e de las ins ancias públicas de con ol. En su ob a
The Unadjus ed Gi l (1923), Thomas señala la impo ancia de la deses uc u ación del
modelo de amilia adicional in oduciendo, además, el deseo, cuya necesidad lle a a la
muje a come e deli os y, concluye que la mejo o ma de que las muje es no come an
deli os es que asuman la si uación que les ha ocado i i como ales (Du án, 2008).
De es e modo, al con a io que las eo ías biologicis as, en es e caso, la muje
pod á econduci se si se canalizan sus ins in os amo osos a a és de algún sis ema de
con ol ex e no, que pod á se , en el mejo de los casos, la amilia.
Es a eo ía ue se e amen e c i icada po Sma (1976), quien señala que el
hecho de es ablece como ac o c iminógeno la pé dida de los alo es emeninos y
amilia es pod ía de i a en sen encias más se e as pa a las muje es.
b) La eo ía de O o Pollack
En es e caso ambién se pa e de la in e io idad de la muje an e el homb e,
ca ac e izando a és as como as u as, alsas y enga i as. Las desigualdades biológicas
se mani ies an en ella du an e las c isis elacionadas con su desa ollo sexual (pube ad,
ma e nidad y clima e io). De es e modo, las conduc as delic i as po pa e de la muje
du an e el pe íodo p emens ual se deben a ese sen imien o de in e io idad que p o oca
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
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un deseo de enganza (Can e as, 1990). Aunque, al igual que en el caso an e io ,
Pollack iene en cuen a ambién ac o es sociales.
Es e au o sos iene que las muje es no son se es desp o egidos, pu os y dulces
como apa en an, sino que ac úan de ese modo, de o ma que su compo amien o
queda ía enmasca ado bajo esa apa iencia. Siguiendo es e supues o, la baja asa de
delincuencia emenina se explica ía po su a o able conside ación social. Así, la
muje , ecibe un a o más bené olo po pa e de la policía, el pode judicial y las
ins i uciones peni encia ias (Lo enzo Moledo, 1997).
También se la conside a induc o a de la c iminalidad masculina. Su
in e io idad le lle a a enga se del o o sexo haciendo que el homb e ocupe el
p ime plano en la comisión de un deli o. Además, la o ensa que puede p oduci el
que un homb e sea ic imizado po una muje a ni el social p o oca que és as no
sean denunciadas, hecho que, jun o con el an e io , jus i ica ía la baja asa de
delincuencia en e las muje es.
Po o o lado, a i ma que la muje se ca ac e iza po la insidia y la alsedad
de i adas de su pasi idad sexual p esen ando una ac i ud di e en e hacia la e dad
(Clemen e, 1987).
c) El e o no de la pe spec i a biologicis a de V. Cowie , E. Sla e y J.
Cowie
Las eo ías a las que nos e e imos en es e caso suponen un cla o e oceso
ya que sus p incipales ep esen an es p esen an a la muje con una se ie de
anomalías ísicas en e las que se encuen an cie as a ecciones del sis ema
ne ioso cen al, ene un peso, o una al u a supe io a los que le co esponden o
una mala salud ísica. In luyen ambién las condiciones p eca ias y la di icul ad
pa a accede a los pa ones de ida ideales ep esen ados po el modelo de ida de
las clases medias. De ienden que el compo amien o c iminal es un signo
pa ológico, u ilizando la llamada in eligencia de ec uosa (Can e as, 1990).
De es e modo, la conduc a c iminal cons i ui á una asociación en e las
a gumen aciones biológicas y sociales, lo que nos lle a a compa a la con la Teo ía
Libe al Funcionalis a de W. I. Thomas po las simili udes que llegan a p esen a .
Aunque el ac o undamen al y desencadenan e sea de ca ác e biológico, se
examina desde una pe spec i a uncional. Los p oblemas que se p esen an en los
homb es en unción de su clase social no a ec an en g an medida a las muje es po
Capí ulo 2. Deli o y delincuencia: Las eo ías explica i as de la delincuencia emenina
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su ca ác e sino que es o se p oduce cuando ya exis e una pa ología biológica en
ellas.
Es os au o es u iliza on las ca ego ías de masculinidad, eminidad y
c omosomas pa a explica la azón po la cual la muje delincuen e es isiológica y
psicológicamen e di e en e a la “no mal”, conside ándolas más masculinas siendo
ellas mismas las que echazan su eminidad (Cowie, Cowie, y Sla e , 1968). Sus
in es igaciones son c i icadas ya que a ibuyen al c omosoma Y el desa ollo de la
i ilidad (Sma , 1979). La masculinidad con iene una sensibilidad pa a ecibi
compo amien os di e gen es, y, po an o, la i ilidad es necesa ia pa a la
delincuencia y la c iminalidad. Así, se explica que la muje delincuen e iene una
es uc u a de c omosomas ano mal.
Los in es igado es, al no pode iden i ica la es uc u a de c omosomas de
las muje es y niñas c iminales se emi en, pa a sos ene su esis, a los psicólogos
que de ec an en las muje es delincuen es, epe idas eces, unos compo amien os
masculinos.
Es deci , las muje es solamen e se uel en delincuen es cuando,
biológicamen e, son ano males, o cuando una meno ano malidad se combina con
ac o es ambien ales, ex emadamen e es esan es (Sma , 1979).
2.3.3. Teo ías de ca ác e social
Las eo ías en las que nos cen amos a con inuación ponen su acen o en el
ca ác e social de la delincuencia, man eniendo en oques uncionalis as, como la
eo ía del ol o la eo ía de igualdad de opo unidades, y en oques más c í icos,
como la eo ía del con ol social o la eo ía de la ley y de la dependencia
económica. Siguiendo a Mo an (2003), es os en oques son los que han p esen ado
mayo es apo aciones en el análisis de la delincuencia emenina.
Rechazan el de e minismo biológico cen ándose en la di e en e
socialización de muje es y homb es pa a explica su conduc a o en el con ol social
po pa e de las dis in as ins i uciones o males.
Además, a pa i de los años sesen a las di e en es eo ías empiezan a e se
in luenciadas po los pos ulados del Mo imien o de Libe ación de la Muje ,
in es igándose la elación en e la delincuencia emenina y los cambios p oducidos
en cuan o a los oles de géne o (Adle , 1975). Los cambios sociales que a ec an a
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
100
la muje como es su inco po ación al mundo labo al y la ac i idad pública, dejando
de limi a se exclusi amen e al ámbi o p i ado, hacen que su jan nue os en oques
en es e campo.
2.3.3.1. En oque uncionalis a
a) Teo ía del ol
Es a eo ía se ija en la socialización di e encial en e homb es y muje es a
la ho a de desempeña sus oles y de explica su conduc a (Lo enzo Moledo,
1997). La muje , po medio de la socialización, ep oduce la imagen adicional
que se le ha a ibuido, ca ac e izada po la pasi idad y una ac i ud sumisa; po es e
mo i o, los deli os come idos conlle a án poca ue za ísica. Podemos conside a
que son los p ime os in en os de si ua es e enómeno ue a de explicaciones
biológicas o psicológicas. Sos ienen que el ol de la muje como ama de casa y
mad e educe sus posibilidades pa a pode come e deli os. Su iempo lib e es á
muy educido debido a las no mas, las cos umb es, la mo al y la adición, de
o ma que la ac i idad p o esional en an o que complemen a el ol de ama de casa
y mad e, limi a las ocasiones de deli o.
Siguiendo a Weis (1982) podemos ag upa las en dos g andes co ien es:
Teo ía de la e e sión del ol: Conside an que la muje , como consecuencia
de su up u a con el ol social adicional, se ha ido i ilizando y se ha ido
ap oximando al ol del homb e. Es as eo ías se sos ienen e lejando la
in luencia del Mo imien o de Libe ación de la Muje . El p ecu so de es as
eo ías, Ho man-Bus aman e (1973), sos iene que las muje es come en
menos deli os al es a socializadas pa a ello po lo que, al sepa a se de sus
oles habi uales, mos a án más conduc as delic i as.
Teo ía de la con e gencia de oles: De ienden que la ap oximación en e
ambos oles es la causa del ace camien o en e la c iminalidad masculina y
emenina. Es as eo ías con o man un an es y un después en el análisis de la
delincuencia emenina ya que a pa i de és as cambió la pe spec i a de la
in es igación ya que son los p ime os in en os de si ua , cien í icamen e, el
enómeno de la c iminalidad ue a de las conside aciones biológicas o
psicológicas, que habían sido p edominan es du an e décadas. Pa en de la
Capí ulo 2. Deli o y delincuencia: Las eo ías explica i as de la delincuencia emenina
101
base que los oles de géne o son di e en es aba cando aspec os como la
socialización di e en e de los sexos y la di e sa expec ación hacia los oles.
Po su pa e, Bal haza y Cook (1984; ci . po Calhoun, Ju gens y Chen,
1993, p. 465) explican el aumen o de deli os de las muje es a a és de es
a gumen os: un mayo po cen aje de muje es han comenzado a masculiniza se; el
hecho de que algunas se encuen an en e un ol adicional y un ol más ac i o; y
o as, no son capaces de i i aco de con sus expec a i as de ol en la amilia,
escuela o g upo de pa es.
Según es as eo ías, las muje es come en pocos deli os po que han
ap endido su ol emenino y se en inme sas en un con ol muy es ic o po pa e
de la sociedad educándose en una si uación social p o egida, de modo que no se les
pe mi en compo amien os des iados. Es deci , los compo amien os c iminales
lo ece án en el momen o que la socialización no es asumida, o se asume de o ma
de ec uosa, y ese con ol social acasa.
Como emos, es as eo ías señalan que la muje iende a ac ua como lo
hace el a ón po lo que exis e con o e sia en e los au o es que de ienden las
consecuencias en la c iminalidad (Aus in, 1981) y aquellos que niegan que exis a
dicho pa alelismo, a i mando que no hay e idencias de que el abandono de las
muje es del ol es ipulado pa a las muje es es é ligado con una mayo y más
iolen a comisión de deli os (C i es, 1976; Sma , 1979).
Weis (1982) desca a las eo ías de e e sión del ol de endiendo las que se
e ie en a la con e gencia. Pa a ello se basa en cua o pun os: aunque cada ez
exis a un mayo núme o de deli os po pa e de las muje es, ambién se p oduce
es e aumen o en los homb es, exis iendo, en ambos sexos, una g an can idad de
delincuencia ocul a; en segundo luga , a i ma que la g a edad de las acciones es
mucho mayo en el caso de los a ones; en e ce luga , de iende que las muje es
no se en en uel as en una g an can idad de deli os, al con a io que los a ones; y,
po úl imo, es a asociación en e delincuencia y conduc a ag esi a se obse a en el
caso del deli o masculino y no en el emenino.
De odos modos, la asa de c iminalidad de muje es y homb es, pe manece
es able a pesa de la mayo p esencia social de las muje es; po es a azón, Gue a
y Le ma (1989), en e o os, le dan más impo ancia a ac o es educa i os, de
con ol social y de socialización.
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
102
b) Teo ía de la igualdad de opo unidades
Los de enso es de es a eo ía señalaban que la muje se encon aba en una
si uación de disc iminación social, de o ma que se p oducía una al a de
opo unidades pa a delinqui en compa ación al homb e. Es a al a de
opo unidades iene dada po la escasa p esencia emenina en las ac i idades
sociales, económicas y labo ales. Se insis e en la elación di ec a en e desa ollo
económico, igualdad de opo unidades pa a la muje y mayo es asas de
c iminalidad.
Es a eo ía iene su base en la “ eo ía de opo unidades di e enciales”
desa ollada po Clowa d y Ohlin, en donde se in eg an, la eo ía me oniana de la
anomia, la eo ía de la asociación o con ac os di e enciales de Su he land y
C essey y, po úl imo, la eo ía de la subcul u a de Cohen (Can e as, 1990).
En cuan o a la Teo ía Me oniana de la Anomia, es necesa io señala que
Du kheim es el p ime o en u iliza el é mino de la anomia pa a e e i se al deli o
como “ausencia de no mas” aunque no llega a desa olla una eo ía elabo ada,
siendo Robe Me on, quien sis ema iza es a eo ía. Me on de ine la anomia como
la disc epancia que exis e en e las me as del éxi o y de p es igio social y los
medios legí imos a disposición de los indi iduos pa a alcanza esas me as, es deci ,
la anomia apa ece á cuando las me as de una cul u a y la posibilidad de acceso de
algunos g upos poblacionales a los medios necesa ios pa a alcanza las se
encuen an desligadas.
La necesidad de adap ación a esas me as se explica po el én asis pues o en
ellas po la cul u a que, además, no p opone me as al e na i as que puedan se
sa is echas po las pe sonas que se encuen en en si uaciones de des en aja social.
El p opio Me on se ma ca como p opósi o undamen al descub i cómo cie as
es uc u as sociales eje cen p esión sob e de e minados colec i os pa a que sigan
una conduc a incon o mis a, cen ando su hipó esis en que la conduc a anómala
puede conside a se como un sín oma de disociación en e las aspi aciones
cul u almen e p esc i as y los caminos pa a llega a ellas (Vi golini, 2004).
Villa icencio (1997) des aca es pos ulados sob e los que se sos iene la
eo ía de la anomia:
- Las causas de la delincuencia no p o ienen de ac o es bioan opológicos
ni es una si uación pa ológica de la es uc u a social.
- La delincuencia es un enómeno no mal de oda es uc u a social.
Capí ulo 2. Deli o y delincuencia: Las eo ías explica i as de la delincuencia emenina
103
- Únicamen e cuando se hayan sob epasado cie os lími es, es e enómeno
debe oma se como algo nega i o pa a el desa ollo de la es uc u a social si es á
acompañado de un es ado de deso ganización en el que el sis ema de eglas pie de
alo .
La Teo ía de la asociación o con ac os di e enciales de Su he land y C essey
(1924) se basa en que la conduc a des iada se ap ende y g an pa e de los deli os se
deben a la deso ganización social. Siguiendo a Ga cía Pablos (1988), se esumen en
nue e las ideas en las que se sus en a es a eo ía:
1. La conduc a c iminal se ap ende.
2. Se ap ende en in e acción con o os suje os a a és del p oceso de
comunicación.
3. La pa e p incipal del p oceso de ap endizaje se ealiza en las elaciones más
ín imas del delincuen e.
4. Es e ap endizaje incluye las écnicas de comisión del deli o así como la
o ien ación especí ica de mó iles, impulsos, ac i udes y acionalización de la conduc a
delic i a.
5. La di ección de los mo i os se ap ende a pa i de las de iniciones de los
p ecep os legales.
6. La pe sona llega a se delincuen e cuando las de iniciones a o ables a la
iolación de la ley supe an a las des a o ables.
7. Las asociaciones di e enciales del indi iduo pod án se dis in as en unción de
la ecuencia, du ación, p io idad e in ensidad de las mismas.
8. El p oceso de ap endizaje co esponde al de odos los mecanismos inhe en es
a cualquie p oceso de ap endizaje.
9. Aunque el compo amien o delic i o se p esen e como una exp esión de
necesidades y alo es, no puede explica se como conc eción de los mismos ya que
ambién la conduc a con o me a la ley esponde a idén icas necesidades y alo es.
La Teo ía de las subcul u as, po su pa e, se cen a en que la delincuencia es la
solución de los jó enes de clase social baja a una si uación di ícil en donde las
opo unidades de mejo a es án ce adas. La subcul u a es conside ada como la cul u a
del g upo de clase social baja que p esen a una se ie de alo es, no mas y pau as
con apues as a las de la sociedad gene al. Así, las ca ac e ís icas de la subcul u a
c iminal se ían (Solís, 1997):
- Oposición a los alo es de la clase dominan e.
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
104
- Maldad en e al sis ema de alo es de la sociedad.
- Va iedad de conduc as des iadas.
- Tendencia a la sa is acción inmedia a de sus deseos.
- Fo mas de di e siones no p o echosas según los alo es dominan es.
Se dice que los medios ilegí imos no son igualmen e accesibles pa a odos,
des acando la impo ancia de la posición económica, el sexo, la aza, la edad o la
pe sonalidad pa a adqui i un ol con o mis a o no.
Clowa d y Ohlin de ienden que el hecho de adqui i un papel con o mis a o
des iado no es algo ácil de consegui sino que depende de una g an a iedad de
ac o es; de es e modo, los ecu sos que es án ue a de la ley no son accesibles de igual
o ma pa a odos (Cu an y Renze i, 1994). Así, la in eg ación de la muje en la es e a
pública ae á consigo consecuen emen e un aumen o de su asa c iminal.
Figuei a McDonough (1989) ealiza una e o mulación de es a eo ía desde una
pe spec i a psicosocial, explicando que la in eg ación de la muje en la es e a pública
implica á un inc emen o del ni el de sus aspi aciones, lo que se á análogo a sus asas de
c iminalidad ya que si una pe sona iene al as aspi aciones pe o no opo unidades pa a
alcanza las se á más p opensa a la comisión de un deli o. De es e modo, las clases peo
do adas se án más p ocli es a delinqui (Se ano Tá aga y Vázquez González, 2006).
Asimismo, es e au o añade un nue o aspec o a ene en cuen a, el g ado de esis encia,
po el cual, cada suje o de o ma indi idual, decide si se opone a man ene un
compo amien o delic i o y de iende que es e se á un ac o cla e a la ho a de oma la
decisión de come e un deli o.
Po o a pa e, Adle (1975) explica el inc emen o de los deli os come idos po
las muje es sos eniendo la esis de la masculinidad, y a i ma que ha su gido una muje
más du a, libe ada, capaz de come e c ímenes iolen os, que no son p opios de su
compo amien o (Del Olmo, 1998). Cuando las asas de a es os emeninos en los
Es ados Unidos ascendie on a alo es que se empezaban a conside a ala man es, Adle
a ibuyó los cambios en las asas de a es os de las muje es a la ensión i ida po és as
en su lucha po la igualdad social y económica. Adle sos iene que de la misma o ma
que las muje es demandan igualdad de opo unidades que los homb es en el campo del
compo amien o ajus ado al de echo, un simila núme o de muje es es á o jando su
camino den o del mundo delic i o. O os au o es, como Balkan y Be ge , apoyan sus
eo ías llegando a la conclusión de que exis e una cla a con e gencia en e 1960 y 1975
Capí ulo 2. Deli o y delincuencia: Las eo ías explica i as de la delincuencia emenina
105
en las asas de c iminalidad de muje es y homb es en cuan o a c ímenes iolen os de
asesina o, homicidio sin p emedi ación o asal o ag a ado (Lo enzo Moledo, 1997).
También podemos señala como de enso es de es as eo ías a Jensen y Rojec
(1980), Aus in (1981) o Gibbons y K ohn (1981). Aus in (1993) ealiza un es udio sob e
la endencia de la c iminalidad emenina en dos g upos: en e 1965 y 1975 y en e 1975
y 1986, y se ea i ma en sus conclusiones ela i as a la con e gencia de la asa de
c iminalidad masculina y emenina. Además, señala que los análisis que echazan es a
con e gencia con ienen se ios e o es me odológicos.
In es igado es como McCo d y O en (1983) echazan esa conexión en e el
Mo imien o de Libe ación de la Muje y la asa de c iminalidad. T as ealiza un
es udio con alumnas de enseñanza secunda ia y uni e si a ia, concluyen que las que
man enían pos u as p o eminis as no p esen aban mayo p opensión a ene ac i udes
ag esi as que aquellas que se ca ac e izaban po ene ideas más adicionales.
Au o es como Simon (1975), Ho man-Bus aman e (1973), Weis (1982) o Sma
(1979), en e o os, echazan ambién la elación causal en e emancipación y conduc a
c iminal. Así, Sma (1979) acep a un cie o inc emen o de la c iminalidad emenina
con espec o al a ón pe o no lo a ibuye a esa elación sino que lo explica ía po medio
de la pe cepción que los o ganismos de con ol ienen de la muje y el inc emen o de sus
opo unidades legí imas.
Po su pa e, Can e as (1990) se basa en cua o pila es pa a echaza es a
elación:
- Aunque la emancipación aumen a, la asa ela i a de c iminalidad emenina,
desciende.
- Desde el comienzo del Mo imien o de Libe ación de la Muje , esa asa de
c iminalidad ela i a ambién ha descendido conside ablemen e.
- En e 1975 y 1985, echas en las que se han analizado es os da os, la endencia
es, ambién, descendien e.
- Teniendo en cuen a la coincidencia en e los pe íodos de c isis y el aumen o de
c iminalidad po pa e de las muje es, se puede insinua la inco po ación de la muje a
la comisión de deli os en momen os económicos complicados.
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
112
de la pena impues a en las sen encias dic adas a ellas (Heime y
K u schni , 2006).
Au o es como Smaus (1990; ci . po La au i, 1992 p.195), señalan que el
meno índice de muje es enca celadas no obedece a que es as delincan menos sino
a un a o más bené olo po pa e de los jueces.
K u schni (1982) u ilizó la écnica de la eg esión múl iple pa a in en a
de e mina la dispa idad de las sen encias p onunciadas en unción de la
dependencia económica de la muje (a mayo dependencia económica mayo
con ol social in o mal y meno con ol social o mal y al e és). Sus esul ados
mues an que las muje es dependien es eciben condenas menos du as que las que
no lo son.
Po o a pa e, Ro man y Simon (1975) señalaban que el a o a o able
hacia las muje es ha disminuido. Las desigualdades de géne o, den o del
compo amien o c iminal, se educen y la posición p i ilegiada de las muje es se
debili a. Es e p oceso es pa alelo a la misma disminución de las desigualdades en
o os sec o es sociales, de o ma que podemos in e p e a es e p oceso como la
educción de p ejuicios con a las muje es y no como la disminución de p i ilegios
emeninos. Sos ienen que la c iminalidad come ida po muje es no ha ido
aumen ando sino que lo que ha aumen ado es la pe secución y la imposición de
sanciones.
Sin emba go, cie os au o es conside an a la muje más pelig osa que al
a ón po que no co esponde a su ol emenino; a las muje es únicamen e se les
a a con caballe osidad si cumplen su ol emenino y se a epien en de su
compo amien o pe o si se mues an eacias se las a a á con oda du eza (Vishe ,
1983).
La muje puede ecibi un mejo a o cuando el deli o o si uación pe sonal
esponda a las expec a i as de compo amien o emenino pe o ecibi á un a o más
se e o cuando es e deli o no sea conside ado especí icamen e emenino o cuando
és a no se adecue a la imagen de muje con encional. Además, en es e a o,
pueden in lui a iables legales no elacionadas con el géne o como puede se el
ipo de deli o o la inexis encia de an eceden es penales (La au i, 1992).
La elación que se p opone en e pena y dependencia económica nos lle a a
elaciona la con el mayo o meno g ado de con ol in o mal su ido, de o ma que
Capí ulo 2. Deli o y delincuencia: Las eo ías explica i as de la delincuencia emenina
113
en donde el con ol social in o mal es meno , la acción de los T ibunales de
Jus icia iene a eje ce un mayo con ol o mal suplemen a io al e o za la du eza
de la pena.
A modo de ecapi ulación, en el siguien e cuad o se p esen a un esumen de
las di e en es eo ías que han a ado de explica la delincuencia emenina.
Cuad o 2
Resumen de las Teo ías explica i as de la Delincuencia Femenina
Teo ías basadas
en
explicaciones
indi iduales
Teo ías de con enido biológico
Teo ías de con enido psicoanalí ico
Teo ías de ca ác e social
Teo ías
in e medias
Teo ía Libe al uncionalis a de W.I. Thomas
Teo ía de O o Pollack
Re o no de la pe spec i a biologicis a de V. Cowie, E. Sla e y J.
Cowie
Teo ías de
ca ác e social
En oque
uncionalis a
Teo ía del ol
Teo ía de la igualdad de opo unidades
En oques
c í icos
Teo ía
del
con ol
social
P ime as
o mulaciones
eó icas
Teo ía de la
con ención de
Reckless
Teo ía de la
neu alización
de Sykes y
Ma za
Teo ía del con ol social o de los
ínculos sociales de Hi schi
Teo ía de la ley y la dependencia económica
Fuen e: Elabo ación p opia
En de ini i a, cabe deci que las eo ías que han a ado de explica la
delincuencia a lo la go de los años no han dado el mismo a o a la emenina que a la
masculina, consecuencia, es e hecho, de la desp opo ción es adís ica, lo cual no
disminuye su alo como p oblema social y cien í ico (Rod íguez, 2009). Además, la
e isión bibliog á ica lle ada a cabo pa a la ealización de es e capí ulo, nos mues a,
desde di e en es pe spec i as, la si uación disc imina o ia a la que se ha expues o a la
muje que delinque.
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
114
Después de es a e isión de las p incipales co ien es eó icas que han in en ado
explica la delincuencia emenina a lo la go de la his o ia cabe señala que oda ía
queda mucho po eco e . La búsqueda de una espues a sis ema izada que nos pe mi a
comp ende es e enómeno sin pa i de pa áme os ípicamen e masculinos se p esen a
necesa ia ya que, en muchas ocasiones, se a a de simples ex apolaciones a pa i de
modelos eó icos que han sido alidados con mues as masculinas.
CAPÍTULO 3:
MUJER, EXTRANJERA Y
DELINCUENTE. LA TRIPLE
DISCRIMINACIÓN
Capí ulo 3. Muje , ex anje a y delincuen e. La iple disc iminación
117
CAPÍTULO TERCERO. MUJER, EXTRANJERA Y
DELINCUENTE. LA TRIPLE DISCRIMINACIÓN
3.1. In oducción
En la úl ima década del siglo pasado hemos sido es igos de cambios
impo an es en los lujos mig a o ios in e nacionales que se han ecogido en
in o mes elabo ados po dis in os o ganismos in e nacionales como EUROSTAT
(S a is ical O ice o he Eu opean Communi ies), OCDE (O ganización pa a la
Coope ación y el Desa ollo Económico), OIM (O ganización In e nacional pa a las
Mig aciones) o SOPEMI (Sis ema de Obse ación Pe manen e de las Mig aciones).
En ellos se indica cómo la impo ancia que es á adqui iendo es e enómeno no puede
desliga se de las condiciones en las que se p oduce. La o ma de en ada de los
inmig an es, la si uación legal de llegada, las ac i udes sociales y el discu so polí ico
p edominan e son ac o es que, jun o a muchos o os, le con ie en una mayo
ele ancia y, sob e odo, e minan po gene a más endencia a la exclusión que a la
in eg ación (Paja es, 2005).
El enómeno de la inmig ación ha sido una cons an e en la his o ia de la
humanidad. No obs an e, en la e a de la globalización, se ha con e ido en un asun o
de especial ascendencia polí ica, educa i a, económica y social (San os Rego y
Lo enzo Moledo, 2003a; Lo enzo Moledo y Laga es, 2009).
Los cambios en los p ocesos mig a o ios que se han enido sucediendo en
es os años si úan a la muje en un luga cla e. Así, nos cen a emos en analiza la
eminización de los lujos mig a o ios en el con ex o in e nacional. La nue a
ealidad an e la que nos encon amos, donde la muje pasa a ep esen a
p ác icamen e el 50% de es os mo imien os demog á icos, hace necesa io in es iga
sus ca ac e ís icas socioeduca i as y sus p oyec os mig a o ios pa a pode es ablece
pau as de in e ención e icaces en a as a su in eg ación en la sociedad.
Además, la in isibilidad de la delincuencia emenina po pa e de la
in es igación educa i a, se acen úa cuando a amos de conc e a los es udios de
muje es ex anje as que han come ido algún deli o. El c ecien e aumen o de la
población inmig an e se es á dando al mismo iempo que el aumen o de pe sonas
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
118
ex anje as en e la población peni encia ia, lo cual, puede lle a a pensa en la
elación en e ambas ealidades. En es e capí ulo analiza emos cómo las cá celes son
e lejo de la sociedad, po lo an o, si España se es á con i iendo en un país
mul icul u al, que se es á p oyec ando en di e en es ó denes de su ida social, es
comp ensible que es o a ec e ambién al ámbi o peni encia io.
Po ello, nos cen a emos en analiza el enómeno mig a o io en cla e de
géne o, ealizando un b e e eco ido po la e olución de las ci as de la
inmig ación emenina pa a, a con inuación, analiza la p esencia de la muje
ex anje a en nues as cá celes.
3.2. El papel de la muje en los lujos mig a o ios
Es innegable que en los úl imos años se ha p oducido y con inúa
p oduciéndose un cambio an o cuan i a i o como cuali a i o cuando hablamos de
los lujos mig a o ios emeninos. En el con ex o mundial se han ido sucediendo una
se ie de ans o maciones que han p o ocado la modi icación de las ca ac e ís icas
de las mig aciones. Des aca, especialmen e, cómo el peso de las mig aciones
emeninas es cada ez más ep esen a i o, de ahí que sea obje o de in e és c ecien e
(Lo enzo Moledo y P iegue, 2012). El mayo peso de las muje es en los lujos
mig a o ios se explica, en buena medida, po los cambios sociales ocu idos en las
sociedades ecep o as, sob e odo con la inco po ación de la muje al me cado de
abajo, p o ocando la ans o mación de las unciones de la amilia adicional,
donde la muje se cen aba en el abajo ep oduc i o.
Conc e amen e, en España se ha p oducido en los úl imos años una
impo an e ans o mación a p opósi o de nues a pa icipación en el sis ema
in e nacional de mig aciones. Du an e la mayo pa e del siglo XX, nues o país
es u o si uado en la pe i e ia polí ica y económica del con inen e, po lo que
p edominaba p ecisamen e la expo ación de mano de ob a a o os luga es con
mayo desa ollo económico. El inc emen o de la población española y la pues a en
ma cha de in ensos p ocesos de u banización son los p incipales mo o es de los
mo imien os mig a o ios de es a e apa. A gen ina, B asil, U uguay y Cuba ue on
los des inos p e e en es de los emig an es españoles desde inales del Siglo XIX
has a mediados del XX (Peña Saa ed a, 1991; Besalú, 2002; Lo enzo Moledo y
San os Rego, 2003).
Capí ulo 3. Muje , ex anje a y delincuen e. La iple disc iminación
119
La di e sidad es la ca ac e ís ica de ini o ia de la inmig ación ex anje a en
nues o país. Tengamos en cuen a que en España, buena pa e de los inmig an es
p oceden de países del P ime Mundo que, a aídos po el clima, se ins alan en
nues as cos as. Podemos habla de concen ación espacial en Mad id, Ca aluña,
Andalucía, Comunidad Valenciana y el a chipiélago cana io y balea , donde se
encuen a el 80% de la población inmig an e. La población más en ejecida es la que
p ocede de Eu opa y Amé ica del No e y la mayo p opo ción de niños iene de
Á ica y Asia (Colec i o IOÉ, 2000). Así, según da os del Ins i u o Nacional de
Es adís ica, a 1 de ene o de 2014, del o al de 5.000.258 de ex anje os que se
encon aban empad onados en nues o país (10,7% de la población o al), Ca aluña
con aba con el 21,71%, Andalucía con el 13,15%, la Comunidad Valenciana con el
14,65% y la Comunidad de Mad id con el 17,53%. En los municipios meno es de
1.000 habi an es el 6,2% de la población es de nacionalidad ex anje a; en e los
municipios con más de 100.000 habi an es llega al 11,1% y el po cen aje más
ele ado (13,1%) se da en los municipios con en e 50.001 y 100.000 habi an es
(INE, 2014).
La población más en ejecida es la p oceden e de Eu opa, aquellas pe sonas
que ienen de Reino Unido ienen una media de edad de 52,5 años, seguidos de
Alemania (48,8) y F ancia (41,9). Po el con a io, las más bajas co esponden a los
ciudadanos ma oquíes (28,6 años), pakis aníes (29,7) y chinos (29,8). Del o al de
ex anje os, el 58,4% iene en e 16 y 44 años, el 15,9% iene menos de 16 años y el
25,7% iene 45 años o más (INE, 2014).
En es e sen ido, se dis inguen dis in os g upos de ex anje os a endiendo a
una se ie de c i e ios (Colec i o IOÉ, 2000):
- La mayo o meno dis ancia cul u al: en ando en el e eno lingüís ico
di e encia íamos en e los que ienen como lengua ma e na el cas ellano, los que
u ilizan lenguas de “p es igio”, como el inglés o el ancés, y los que en o igen
hablan lenguas “desp es igiadas”.
- El ipo de ínculos his ó icos: el INE (2015) ci a en el 26,66% el
po cen aje de inmig an es que p ocede de países ibe oame icanos.
- C i e ios ju ídico-adminis a i os: en unción de su si uación legal nos
encon amos desde los nacionalizados has a los que es án en si uación i egula ,
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
120
pasando po los ciudadanos comuni a ios o los no comuni a ios con pe miso de
esidencia y abajo…
- Es uc u a y densidad de las edes sociales cons i uidas po los inmig an es.
El capi al social, en endido en é minos de edes de apoyo pe sonal y social, es
impo an e en la ida de los inmig an es y ayuda a su in eg ación social. Las edes
son impo an es po que gene an ínculos de con ianza en e pe sonas de g upos
mino i a ios que ienden a con ia en sus comunidades y, de igual modo, compensan
o as de iciencias.
- C i e ios socioeconómicos: di e enciando en e los ex anje os que han
acompañado a la in e sión asnacional, los en is as y jubilados del no e de Eu opa
que i en en zonas u ís icas, los abajado es cuali icados que deciden emig a po
las en ajas de o ece se en un me cado necesi ado de esas cuali icaciones, y,
inalmen e, los que ienen impulsados po el hamb e o la pe secución polí ica,
descuali icados y que se emplean en abajos p eca izados. Es e úl imo colec i o es
al que se le p es a más a ención desde las polí icas públicas pe o no es el único ni el
más p esen e en nues o país.
Los mo imien os de la población que se ienen p oduciendo desde inales del
S. XX exp esan las di e encias en e No e y Su , incluyendo las iolaciones de los
de echos humanos que se p oducen en di e en es zonas geog á icas (San os Rego y
Lo enzo Moledo, 2012).
En junio del año 2014, el núme o de muje es que, según da os del Minis e io
de Empleo y Segu idad Social (Minis e io de Empleo y Segu idad Social, 2015),
con aban con ce i icado de egis o o a je a de esidencia en igo en España
alcanzaba la ci a de 2.317.263, es deci , casi el 50% del o al de la inmig ación
egis ada (4.634.526). Po cen aje que ha llegado a supe a se, con c eces, en algunos
países como es Kenia, (82,09%), Nica agua (78,75%), Gua emala (74,11%),
Hondu as (73,20%) o Pa aguay (72,22%) (Minis e io de Empleo y Segu idad Social,
2014). Sin emba go, según da os del INE (2015), los mayo es egis os emeninos
son muje es de nacionalidad umana (397.735), ma oquí (331.071) y ecua o iana
(105.860). Aun así, pese a la impo ancia numé ica que és as es án omando,
con inúan siendo poco conside adas an o desde el plano de la in es igación social,
como ambién desde las polí icas sociales. Las muje es cons i uyen un sec o
especialmen e sensible a las polí icas que se desa ollan al espec o y su inclusión
Capí ulo 3. Muje , ex anje a y delincuen e. La iple disc iminación
121
obliga a a ia los modelos de análisis usados y las es a egias diseñadas sob e el
ema (Juliano, 2012).
De odos modos, siguiendo a Oso y Ga son (2005), el én asis pues o du an e
los úl imos años po pa e de di e en es in es igaciones con el obje i o de isibiliza
a las muje es mig an es y ei indica su ol au ónomo hace que es e enómeno se
pueda pe cibi como más acen uado de lo que ealmen e mues an los da os.
Aunque es ob io el cambio cuan i a i o al que nos en en amos, en es e
apa ado nos cen a emos en los aspec os cuali a i os que se de i an de la
“ eminización de las mig aciones” ya que la muje ha pasado de mig a como
“dependien e amilia ” po eag upación a hace lo de o ma independien e.
Es a íamos, pues, an e mig aciones au ónomas, es deci , ue a del con ex o de las
mig aciones de euni icación amilia (Ribas, 2004; Lo enzo Moledo y P iegue,
2014).
Así, en el análisis de las causas de la emig ación emenina deben se
in oducidas nue as pe spec i as en las que se enga en cuen a la au onomía de la
muje y su des inculación del ol adicional. Los cambios sociales que se es án
p oduciendo lle an a las muje es a inicia , po su cuen a, el p oceso mig a o io,
buscando una mayo emancipación de sus oles adicionales y a ando de log a
una mayo independencia y p omoción social y p o esional (Lo enzo Moledo y
P iegue, 2012).
Pa a explica es e enómeno es p eciso des aca la in luencia de los cambios
demog á icos y económicos que han enido luga en los países desa ollados, en e
los que sob esalen el en ejecimien o de la población y el g an núme o de pe sonas
mayo es que i en solas, p ecisando ayuda domés ica; la mayo pa icipación de la
muje en el me cado labo al; el c ecimien o de hoga es monopa en ales que hacen
imposible concilia la ida labo al con la amilia ; la endencia a la dispe sión
geog á ica de la amilia; y la e acción del Es ado de Bienes a en el ma co de las
co ien es neolibe ales p edominan es desde la década de los 80 (Adelan ado y
Mo eno, 2005).
En es e sen ido, Pa ella (2005) ema ca, como causa de es a eminización, la
ans e encia de las ca gas ep oduc i as de las muje es au óc onas más cuali icadas
que se inco po an al me cado labo al, necesi ando a o as pa a que se ocupen del
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
128
p e ende consolida una ac uación in eg al en ma e ia de a ención y p e ención de la
iolencia de géne o di igido en las muje es ex anje as en el ma co de es a Ley y de
los Planes ap obados pa a su implemen ación.
Po o o lado, la si uación de eag upación si úa a es as muje es an e una
se ie de p ejuicios sociales sos enidos po la a i mación de que “la muje eag upada
no iene a abaja sino a a o ece la in eg ación labo al y social del homb e,
ep oduciendo así la exclusión a la que his ó icamen e se some ió a las muje es,
cuyo ol ue el de asegu a , ealizando el abajo domés ico, que el homb e pueda
hace el abajo público” (Paja es, 2005, p. 198).
Sipi (2002) des aca, además, la eminización de la pob eza como el p incipal
mo i o que lle a a las muje es a emig a ; a ello le segui á la eag upación amilia ,
el man enimien o de la cadena económica en el país de o igen, las pe secuciones po
mo i os polí icos, eligiosos o é nicos, la homologación y especialización de
es udios, la huida de la p esión social y la dependencia del g upo de pe enencia y,
po úl imo, los deseos de p ospe idad.
Nues o país, al igual que sucede en el plano in e nacional, no escapa a la
eminización de la pob eza. P ác icamen e la mi ad de las muje es son pob es
(22,1%) o llega ían a se lo (26,3%) si no con a an con los ing esos de o os
miemb os de su hoga . Es as úl imas no se encuen an en si uación e ec i a de
pob eza, pe o sus decisiones y ho izon es i ales dependen, en é minos de bienes a
ma e ial, del man enimien o de la ins i ución amilia a la cual es án ligadas (Valls y
Belzunegui, 2014).
En es a misma línea, el U.S. Census Bu eau (Dalake , 2005) señala la
p esencia cons an e de muje es en e los pob es calculados en Es ados Unidos, con
un 13,8% de las muje es y un 11,1% de los homb es. O os es udios han mos ado
que en 2005 la asa de pob eza de amilias con únicamen e pad e ue de un 17,6%,
mien as que la de las amilias con sólo mad e ue de un 36,9% (Thibos, La in-
Loucks y Ma in, 2007).
El Índice de Desa ollo elacionado con el Géne o (Malik, 2014) analiza la
espe anza de ida al nace , el anal abe ismo y la escola ización y los ing esos
pe sonales. Así, los países más desa ollados en es os é minos son, No uega,
Aus alia, Suiza y Países Bajos y, los menos desa ollados, la República
Capí ulo 3. Muje , ex anje a y delincuen e. La iple disc iminación
129
Democ á ica del Congo, Nige ia, República Cen oa icana, el Chad y Sie a
Leona.
Po su pa e, el Índice de Des ase de Géne o Global (Hausmann, Tyson, y
Zahidi, 2008), se cons uye a pa i de aspec os como el empode amien o polí ico,
pa icipación económica, log os educa i os y salud. Es e índice si úa a Yemen, el
Chad, A abia Saudi a, Pakis án, Benín, Ma uecos, Egip o, Tu quía, E iopía y
Bah ein, en la peo si uación.
Podemos deci que el empob ecimien o de las muje es es “una o odoxia
global que ya nadie pone en cues ión” (Da ids y Van D iel, 2005, p.5). Así, el
aumen o de la emig ación emenina es á es echamen e inculado con los cambios
demog á icos y económicos que han enido luga en los úl imos años a escala
global.
Aunque es necesa io ene en cuen a que es un colec i o muy he e ogéneo,
son muje es que emig an solas, ienen a España po mo i os económicos (65%
población ac i a), son independien es económicamen e (50,4% ecibe sus ing esos
del abajo) y en ían dine o a su amilia. Se puede deci , de es e modo, que son
muje es que emig an pa a man ene a pe sonas a ec i amen e p óximas, son
cabezas de amilia, sus en ado as de la economía amilia y de las de sus países
(Quin áns, 2005). A las emesas económicas debemos añadi las “ emesas
sociales” dadas en o ma de nue as ideas, conocimien os o ac i udes que ambién
pueden es imula el desa ollo económico y p omo e la igualdad en e homb es y
muje es en las sociedades de o igen.
La expe iencia mig a o ia a o ece que sus p o agonis as adop en un ol
di e en e al que enían desempeñando en las sociedades de las que p o ienen. Así,
muchos de los es e eo ipos que se les a ibuyen a las muje es inmig an es
disminuyen cuando se en en an con la nue a si uación en el país de acogida.
Suá ez–O ozco y Suá ez–O ozco (2003) sos ienen que, a la go plazo, muchas
llegan a expe imen a la inmig ación como un paso libe ado , al p opo ciona les
unas elaciones de géne o más equi a i as, libe ad social y econocimien o.
Al espec o, el p oyec o mig a o io no a ec a de igual modo a odas las
muje es. Po ello, basándonos en el ol asumido po la muje en la sociedad de
acogida, debe íamos conside a es g upos (Lo enzo Moledo e al., 2009):
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
130
- las que expe imen an una emancipación de sus oles adicionales,
ganando en independencia o, al menos, expe imen ando una cie a elajación en el
con ol social eje cido sob e ellas. Pa a muchas la expe iencia de la mig ación es
an posi i a que dudan en eg esa a su luga de o igen po emo a ene que
esigna se a pe de la au onomía adqui ida;
- las que an a i i una ep oducción de las elaciones amilia es y de los
oles sociales del país de o igen;
- las que an a expe imen a , en un in en o de p ese a la iden idad
cul u al, un mayo con ol social que en la sociedad de o igen y que, básicamen e,
coinciden con el pe il de las eag upadas. Es e ipo de aislamien o cul u al
ocu i á en aquellas amilias o comunidades que se conside an ma ginadas y que
piensan que su iden idad cul u al es á amenazada po la p esión de la sociedad
an i iona.
En de ini i a, las causas y las consecuencias de los mo imien os
mig a o ios emeninos ienen iden idad p opia. La muje se ha con e ido en la
p incipal p o agonis a de los cambios de las sociedades del siglo XXI. Y si a lo
la go de es as páginas hemos cons a ado la in isibilidad de la muje inmig an e y
su disc iminación social y labo al, es a ealidad es mucho más se e a cuando a es e
pe il de muje e inmig an e sumamos el de delincuen e.
3.3. E olución de la delincuencia en España: la in isibilidad de las
muje es
Las muje es cuen an con una baja ep esen ación en elación a los homb es
cuando hablamos de delincuencia, hecho que ha a ado de jus i ica la
in isibilidad que ca ac e iza a es e colec i o ya que, como e emos a con inuación,
de e minados o ganismos no disg egan los da os en unción del géne o. Además, el
poco in e és que susci a la delincuencia emenina ha p o ocado que la
in es igación que abo da es a emá ica haya quedado en un segundo plano, es po
ello que hemos a ado de ecoge los es udios más ele an es en elación a es e
colec i o.
Capí ulo 3. Muje , ex anje a y delincuen e. La iple disc iminación
131
3.3.1. Las muje es delincuen es en las es adís icas o iciales:
muje es de enidas y p esas
Como hemos enido señalando, la p esencia de muje es en el Sis ema
Peni encia io español es una ealidad que pasa desape cibida den o del ya
p opiamen e desconocido con ex o peni encia io, aunque, las ci as ambién nos
mues an que, la p esencia de muje es en las cá celes es signi ica i amen e al a si
se compa a con las de o os países de nues o en o no (Yagüe y Cabello, 2005). Sin
emba go, siguiendo a Iga eda (2007) las consecuencias sociales del paso po la
p isión de las muje es son su icien emen e ele an es como pa a a ende al impac o
di e encial de la polí ica peni encia ia sob e es e colec i o.
Las es adís icas de la Unión Eu opea sob e delincuencia y jus icia penal nos
mues an la di e sidad en e los sis emas ju ídicos y policiales de los di e en es
Es ados miemb os. Eu os a (2012) señala que los da os pueden e se a ec ados
po ac o es como los dis in os ni eles de ipi icación penal, la e iciencia de los
sis emas o las p ác icas de a chi o policial, pa iendo, además, de la hipó esis de
que el sis ema de egis o de un p opio país se man enga es able a lo la go del
iempo, hecho que, po ejemplo, en España, no se p oduce, ya que los da os de
Ins i uciones Peni encia ias no nos p esen an, has a 2010, los de la Comunidad
Au ónoma de Ca aluña, con compe encias en ma e ia peni encia ia.
Además, debemos ene p esen e las di e encias en e los sis emas legales y
de jus icia penal, la p opo ción de deli os denunciados a la policía y egis ados,
las di e encias en las no mas de con abilización de las in acciones múl iples o en
la lis a de in acciones incluidas en las ci as de delincuencia globales, el núme o
de asun os ami ados po los ó ganos ju isdiccionales, el po cen aje de
delincuen es que eciben penas de p i ación de libe ad, la du ación de las penas
impues as o el amaño de la población en p isión p e en i a (Eu os a , 2012).
Po odo ello, la Comisión Eu opea en la Comunicación “Desa ollo de una
es a egia global y cohe en e de la UE pa a e alua la delincuencia y la jus icia
penal: Plan de acción de la UE 2006-2010” (Comisión de las Comunidades
Eu opeas, 2006) p e ende desa olla una me odología que siga la misma línea en
la que basa la ecopilación de las es adís icas de la UE pa a pe mi i las
compa aciones de la es uc u a y endencias de los Es ados miemb os. Plan
de ogado en 2012 po la c eación de un g upo de expe os sob e las necesidades
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
132
polí icas en ma e ia de da os ela i os a delincuencia (Dia io O icial Unión
Eu opea n° C 042 de 15/02/2012, pp. 2-10).
Dis in os c iminólogos señalan que las es adís icas debe ían se una
combinación en e los da os o iciales y aquellos basados en encues as de
ic imización y delincuencia au o- e elada (Al azzi, 2010).
En España, de e mina el índice de c iminalidad esul a ealmen e
complicado pues o que únicamen e podemos conoce aquellos deli os de los que el
Es ado iene conocimien o po que las ins ancias de con ol social los hayan
de ec ado o po que los ciudadanos los hayan denunciado (Rechea, Bení ez, y
Fe nández Molina, 2008). Pa a analiza el índice de c iminalidad de nues o país
debemos hace e e encia, además de Ins i uciones Peni encia ias, a las di e en es
ins ancias que con igu an nues o sis ema de con ol penal: po un lado, las
Fue zas y Cue pos de Segu idad del Es ado quienes ecogen el núme o de deli os
de los que han enido conocimien o; po o o, la Fiscalía Gene al del Es ado, desde
donde se hace e e encia al núme o de diligencias p e ias que se han o mado en
sede de Fiscalía; y, po úl imo, el Consejo Gene al del Pode Judicial, que se
cen a en los asun os penales que han ing esado en las ins ancias judiciales cada
año.
Únicamen e las es adís icas de las Fue zas y Cue pos de Segu idad del
Es ado disg egan los da os en unción del sexo ya que an o la Fiscalía Gene al del
Es ado como el Consejo Gene al del Pode Judicial se e ie en a homb es y
muje es en gene al. Así, con abilizamos un o al de 71.169 de enciones a muje es
en el año 2013. Es a ci a ep esen a el 17,03% de la población (417.700) po lo
que la p opo ción de de enidas sob e el o al es mayo que la p opo ción de
eclusas, como e emos (Minis e io del In e io , 2014). Además, con espec o al
año an e io , el po cen aje de muje es sube más de un pun o po cen ual ya que en
2012 ep esen aban el 15,83%. En la Tabla 3 mos amos los da os de las muje es
de enidas e impu adas en unción de la edad y el deli o o la al a po causa de
in acción penal en los años 2012 y 2013.
Capí ulo 3. Muje , ex anje a y delincuen e. La iple disc iminación
133
Tabla 3
De enciones e Impu aciones po Causa de In acción Penal de muje es
Deli os
De 14 a 17
años
De 18 a 30 años
De 31 a 40 años
De 41 a 64 años
Mayo es de
64 años
To al
2012
2013
2012
2013
2012
2013
2012
2013
2012
2013
2012
2013
Con a las
pe sonas
328
361
1.624
1.681
1.577
1.687
1.240
1.417
56
70
4.825
5.216
Con a la
libe ad
140
165
629
661
664
671
665
729
47
59
2.145
2.285
Con a la
libe ad sexual
10
37
90
93
110
99
150
123
6
5
346
357
Relaciones
amilia es
3
2
154
138
195
159
103
92
0
1
455
392
Con a el
pa imonio
1.287
1.194
7.975
8.289
4.811
5.247
3.724
3.990
145
209
17.942
18.929
Segu idad
colec i a
136
122
2.994
3.021
2.204
2.102
1.768
1.833
85
73
7.187
7.151
Falsedades
35
44
903
1.264
700
1.110
423
1.051
12
216
2.073
3.685
Adminis ación
Pública
0
0
1
9
9
12
21
35
0
4
31
60
Adminis ación
de Jus icia
67
66
913
976
737
759
842
917
78
90
2.637
2.808
O den Público
82
94
1.085
1.061
891
933
875
843
17
29
2.950
2.960
Legislación
especial
0
0
8
9
9
10
11
16
0
0
28
35
O os deli os
5
15
191
219
222
253
236
262
11
20
665
769
Fal as
Con a las
pe sonas
534
459
2.590
2.427
2.175
2.119
2.450
2.266
268
282
8.017
7.553
Pa imonio
1.149
1.077
7.546
8.501
4.014
4.528
3.514
4.156
244
319
16.467
18.581
Ó den Público
8
11
83
112
86
87
112
106
6
9
295
325
In e eses
gene ales
2
2
10
20
8
15
15
20
0
6
35
63
To al
3.786
3.649
26.796
28.481
18.412
19.791
16.129
17.856
975
1.392
66.098
71.169
Fuen e: Elabo ación p opia a pa i de los da os del Minis e io del In e io (2014).
Como podemos obse a , el mayo núme o de de enciones lo ep esen a el
colec i o de muje es en e los 18 y los 30 años, llegando a supone el 40% del o al
(2013), seguido po aquellas que ienen en e 31 y 40 años. El g upo menos
ep esen ado es el que cuen a con más de 64 años.
En cuan o a la ipología delic i a, sob esalen aquellos deli os y al as con a
el pa imonio (52,7% del o al), en los que se incluyen hu os, obos con ue za en
ehículos, domicilios y es ablecimien os, obos con iolencia e in imidación en ía
pública, domicilios y es ablecimien os, sus acción de ehículos, es a as, daños,
deli os con a la p opiedad in elec ual e indus ial, bloqueo de capi ales y o os
deli os con a el pa imonio.
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
134
Po su pa e, las es adís icas de la Sec e a ía Gene al de Ins i uciones
Peni encia ias (Sec e a ía Gene al de Ins i uciones Peni encia ias, 2015) e elan
que el núme o de muje es in e nas en no iemb e de 2014 en los es ablecimien os
peni encia ios dependien es de la Adminis ación Gene al del Es ado llega a 4.374.
En unción de la si uación p ocesal-penal cabe des aca que 699 son p e en i as,
3.620 ya es án penadas, a 20 se le aplica o o ipo de medidas de segu idad y 35 se
encuen an penadas con medidas p e en i as. Como emos, más del 80% del o al
de las muje es que han come ido un deli o lo hacen en si uación de penadas.
Al espec o debemos apun a que en los úl imos años es amos asis iendo a
una le e endencia a la baja de la población peni encia ia. Aunque el po cen aje en
elación con los a ones con inúa es able (8%), desde 2008 y 2009, en los que se
p oduce un epun e impo an e, las muje es sí que han p o agonizado un
signi ica i o descenso, especialmen e las que se encuen an en si uación p e en i a
( e G á ica 2).
G á ica 2
E olución de las muje es en el sis ema peni encia io español (2004-2014)
Fuen e: Elabo ación p opia a pa i de la Es adís ica de la Sec e a ía Gene al de Ins i uciones
Peni encia ias.
La edad de la mayo pa e de las muje es enca celadas oscila en e 41 y 60
años ( e G á icas 3 y 4). Pa ece que la edad de las penadas aumen a en los
úl imos años, ya que has a el año 2013 el in e alo se si uaba en e los 31 y los 40.
Sin emba go, como emos en la G á ica 4, las que es án en si uación p e en i a
son más jó enes (31-40 años). En odo caso, las di e encias son muy pequeñas.
0
500
1.000
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2.500
3.000
3.500
4.000
4.500
5.000
2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014
P e en i as
Penadas
Capí ulo 3. Muje , ex anje a y delincuen e. La iple disc iminación
135
Fuen e: Elabo ación p opia a pa i de la Es adís ica de la Sec e a ía Gene al de Ins i uciones Peni encia ias.
El In o me Gene al que ealiza es a misma Sec e a ía, cuya úl ima edición
ecoge los da os del año 2013, señala que la media mensual de ing esos en ese
mismo año es de 13 muje es en e 18 y 20 años, 48 en e 21 y 25, 62 en e 26 y 30,
129 en el caso de las muje es en e 31 y 40 años, 114 en e 41 y 60, y 8 mayo es de
60; es deci , la endencia con inúa acen uando la en ada en p isión de muje es de
mayo edad (Sec e a ía Gene al de Ins i uciones Peni encia ias, 2014a).
La mayo pa e del colec i o emenino cumple condena en segundo g ado,
ep esen ando es e, p ác icamen e el 70%, como podemos e en la abla que sigue.
Las muje es en p ime g ado ep esen an un po cen aje muy educido (2%).
Tabla 4
Muje es en p isión en unción del g ado. Diciemb e 2014
G ados
Núme o de muje es
P ime G ado
72
Segundo G ado
2.452
Te ce G ado
776
Sin Clasi ica
278
To al
3.578
Fuen e: Elabo ación p opia a pa i de la Es adís ica de la Sec e a ía
Gene al de Ins i uciones Peni encia ias.
0,36%
8,29%
14,45%
35,12%
39,13%
2,65%
18-20 años
21-25 años
26-30 años
31-40 años
41-60 años
Más de 60
años
2% 10,74%
15,45%
35,76%
33,90%
2,15% 18-20 años
21-25 años
26-30 años
31-40 años
41-60 años
Más de 60
años
G á ica 3
Penadas po g upos de edad. No iemb e
2014
G á ica 4
P e en i as po g upos de edad. No iemb e
2014
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
136
Si enemos en cuen a la dis ibución geog á ica, la mayo pa e de las muje es
que se encuen an en p isión es án en Andalucía (22,87%), seguida po la Comunidad
de Mad id (19,36%) y la ca alana (12,87%). Como emos, más del 50% de las muje es
eclusas cumplen condena en es de las Comunidades Au ónomas, da o que podemos
explica cuando enemos en cuen a que en las es exis e un cen o especí ico emenino.
Además, de la cá cel de B ie a, el es o cumple condena o es á en si uación de
p e en i as en módulos de muje es. Conc e amen e en Galicia, en diciemb e de 2014 se
egis a un o al de 226 muje es en los cen os peni encia ios adicados en la
Comunidad, ep esen ando un 4,54% del o al (Sec e a ía Gene al de Ins i uciones
Peni encia ias, 2014a).
Los deli os con a la salud pública ocupan el p ime luga en la ipología
delic i a de las muje es que se encuen an en p isión (42,79%) como ya señalábamos en
el an e io capí ulo. Los deli os con a el Pa imonio y el O den socioeconómico
ep esen an el 32,45% del o al. Po consiguien e, 7 de cada 10 muje es se encuen a en
p isión po ambos deli os ( e Tabla 2). Es deci , la mayo ía come e algún ipo de deli o
elacionado, di ec a o indi ec amen e, con las d ogas ya que, los deli os con a la
p opiedad es án, muy a menudo, elacionados con el consumo de d ogas.
Además, el 99,5% de las muje es eclusas se encuen an en aplicación de la Ley
O gánica 10/95 del Código Penal, en e al 0,5% que es án en p isión po un deli o
e e ido en el Código Penal De ogado (Sec e a ía Gene al de Ins i uciones
Peni encia ias, 2014a).
La mayo pa e de las penas son de es a ocho años, seguidas po aquellas que
an en e es meses y es años ( e Tabla 5).
Tabla 5
Dis ibución de las muje es eclusas según condena. Diciemb e de 2013
De 3
meses a
3 años
De 3 a 8
años
De 8 a
15 años
De 15 a
20 años
Más de 20
años
No
cons a
To al
C.P.D.8
0
0
2
2
11
2
17
LO 10/1995
903
2.060
468
103
67
28
3.629
Fuen e: Sec e a ía Gene al de Ins i uciones Peni encia ias (2014a).
8
Código Penal De ogado.
Capí ulo 3. Muje , ex anje a y delincuen e. La iple disc iminación
137
No podemos deja de ene en cuen a a aquellas muje es que son mad es y
ienen a sus hijos, meno es de es años, en p isión. La media de niños que en el
año 2013 i ían con sus mad es en algún ipo de disposi i o peni encia io ue de
168 ( e Tabla 6).
Como sabemos, la Ley 13/95 que modi ica la Ley O gánica Gene al
Peni encia ia de 1979, es ablece el lími e de edad de pe manencia de los hijos en
p isión en los es años de edad. Es a medida se jus i ica debido al aumen o de la
población peni encia ia emenina y, consecuen emen e, del núme o de meno es en
p isión. En es a línea, el Real Dec e o 190/1996 po el que se ap ueba el
Reglamen o Peni encia io hace cons a la posibilidad de que pe manezcan en los
cen os peni encia ios los meno es de es años que acompañen a sus mad es en el
momen o del in e namien o además de que ing esen aquellos que las in e nas
u iesen bajo su pa ia po es ad.
Vemos en la Tabla 6 los disposi i os en los que los hijos de las in e nas
i en. En muchos casos, las mad es cumpli án condena a muchos kilóme os de su
luga habi ual de esidencia. A modo de ejemplo, en Galicia no con amos con
unidades de mad es en ninguno de los cen os peni encia ios desde el cie e, en
2011, de la que es aba ubicada en el cen o de Teixei o (A Co uña). Así, aquellas
muje es que deseen con i i con sus hijos en sus p ime os años de ida debe án
enuncia a la p oximidad amilia e i a uno de los disposi i os que con o me a su
pe il sean adecuados.
En la mayo ía de los casos, las muje es que se encuen an en los cen os
peni encia ios son mad es en e los 16 y los 20 años y el 95% ya e a mad e a los
25 (Yagüe y Cabello, 2005). Es a ma e nidad, en ocasiones no plani icada, p o oca
un abandono p ema u o del hoga , hecho que puede acili a la conduc a delic i a
(Almeda, 2005a; Iga eda, 2007; F ancés y Se ano, 2011).
Es a compleja si uación supone un con lic o en e de echos y p incipios
ju ídicos de p ime a magni ud (Na edo, 2007). Po una pa e, esul a condi io sine
qua non ga an iza los de echos consag ados de los niños y las niñas es ablecidos
p incipalmen e en la Con ención sob e los De echos del Niño de 1989 ales como
supe i encia, desa ollo, conoce y se cuidados po sus pad es (a . 6 y 9); y, po
o a pa e, dichos de echos se en comp ome idos an e la pé dida de con ac o con
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
144
población peni encia ia emenina y se cen a en las al e na i as a la p isión
basando la in e ención en las peculia idades que, gene almen e, p esen an las que
come en un deli o.
Como ya comen amos, Andalucía es una de las Comunidades Au ónomas
con el mayo núme o de población emenina, hecho que ha lle ado al De enso del
Pueblo Andaluz (2006) a ealiza un in o me basado en es a ealidad, donde se
analizan sus necesidades y el g ado de a ención que eciben.
Son muchas las muje es meno es de 30 años que cumplen condena en
nues o sis ema peni encia io. Así, en “Muje es Jó enes en P isión” se es udia su
pe il, las causas que les lle a on a come e el deli o y su compo amien o den o
de los cen os. Se exponen las líneas que debe ían segui las in e enciones con
es e colec i o pa a consegui , en úl imo caso, su einse ción en la sociedad (Yagüe
y Cabello, 2005).
En “Muje es enca celadas” se ealiza un análisis documen al de la
bibliog a ía nacional e in e nacional de la c iminalidad emenina, basándose en el
es ic o égimen que se aplica eniendo en cuen a la pelig osidad eal exis en e o la
ausencia de sepa ación según su pe il peni encia io, en e o as. Se expone el
pe il de las muje es y las azones de su conduc a delic i a, desde la ealidad de la
p isión de B ians (Ba celona). Es a in es igación p esen a, además, una se ie de
his o ias de ida que in en an e leja cómo i en y cómo se sien en den o de la
p isión (Almeda, 2003).
En es a misma p isión se cen a el abajo “Passa i p esen de les p esons
de dones. Un es udi de cas al cen e peni encia i de B ians” que analiza los cen os
peni encia ios emeninos de nues o país a a és de la ealidad de es e cen o en el
que se es udia el pe il sociológico y peni encia io de las muje es (Almeda, 1999).
La di ec o a del Cen o Peni encia io de Alcalá de Guadaí a en el año 2002
ealiza un es udio i ulado “Muje , deli o y p isión. Un en oque di e encial de la
delincuencia emenina” pa a cen a se en la ipología delic i a de las muje es y su
pe il c iminológico. Además, iene en cuen a la ma e nidad de las eclusas
compa ando nues a no ma i a con la de o os países de la Unión Eu opea, pa a
e mina con el análisis de la si uación y de las ac i idades socioeduca i as que
lle an a cabo es as muje es den o de los cen os (Yagüe, 2002).
Capí ulo 3. Muje , ex anje a y delincuen e. La iple disc iminación
145
Po o o lado, en el Cen o Peni encia io de Villanubla (Valladolid) se
enma ca el es udio “Delincuencia, muje y p isión en Valladolid: análisis social y
posibles al e na i as de a amien o” que, as es udia la ealidad de las muje es
que en él cumplen condena, a a de o ece al e na i as al a amien o que se es á
lle ando a cabo (Pollino y Vela, 1999).
El es udio ealizado en nues a Comunidad Au ónoma de la p o eso a
Lo enzo Moledo “Delincuencia emenina e in e ención pedagógica: un es udio
sob e la cues ión en Galicia” analiza las es p isiones del ámbi o e i o ial de
Galicia que en ese momen o con aban con módulos de muje es, A Co uña, Bonxe-
Lugo y Pe ei o de Aguia -Ou ense, desde una pe spec i a de géne o. Se lle a a
cabo un es udio sis emá ico de la na u aleza de la delincuencia emenina en
nues o país a ni el eó ico y empí ico. Re lexiona sob e la in e ención
pedagógica, cen ándose, especí icamen e, en el P og ama de Compe encia
Psicosocial (Ross y Fabiano, 1985), que implemen ó y e aluó (diseño cuasi-
expe imen al) con una mues a de muje es eclusas en el Cen o Peni encia io de
Pe ei o de Aguia , comp obando la e ec i idad de es e p og ama al do a a las
in e nas de las habilidades cogni i as y sociales necesa ias pa a i i de o ma
p osocial (Lo enzo Moledo, 1997).
Can e as (1990) con su es udio “La delincuencia emenina en España: un
análisis sociológico” inicia el es udio, desde la sociología, de las ca ac e ís icas de
la población peni encia ia emenina pa iendo de los da os de muje es penadas en
Mad id, Valencia y Ba celona. Cabe esal a que es e es uno de los p ime os
abajos lle ados a cabo en el con ex o español, jun o con el de Clemen e (1987),
que desde una pe spec i a psicológica, analiza la c iminalidad emenina eniendo
en cuen a los p og amas de a amien o lle ados a cabo a la ez que es udia
aquellos ac o es que pueden in lui en la delincuencia de las muje es,
p oponiendo, inalmen e, un p og ama de in e ención.
Nos cen amos aho a en aquellas in es igaciones que ienen como
p o agonis as a las muje es ex anje as en el ámbi o peni encia io que, como
e emos, son aún muy escasos en el discu so cien í ico.
Con el abajo sob e “Disc iminación en el Ámbi o Peni encia io:
Ex anje as en las P isiones Españolas” se a a de analiza la si uación de es e
colec i o po medio de un es udio de co e cuali a i o iden i icando los ac o es de
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
146
disc iminación de las ex anje as en p isión, en pa icula , y de las muje es en
gene al. Se abo dan his o ias de ida pe sonal y p o esional de las eclusas y
aspec os de la ida en p isión como las condiciones de ida, los de echos
undamen ales ( abajo, educación, salud o comunicación) o la igualdad de
opo unidades (acceso y adecuación de p og amas y ac i idades). Además, es as
en e is as se comple an con los da os cuan i a i os o ecidos po la ins i ución
peni encia ia e e idos a las dis in as ac i idades que co idianamen e se p og aman
en p isión como el abajo o la educación y con los in o mes de la obse ación
di ec a ealizada po los componen es del equipo de in es igación en los cen os
peni encia ios isi ados (Ga cía de Co áza , 2012).
En el in o me “Muje es ex anje as en p isiones españolas. El caso andaluz”
se p esen a es a ealidad en los módulos de muje es de las p isiones de Có doba,
Huel a, Algeci as y Alhau ín de la To e empleando la en e is a en p o undidad
como écnica p incipal de in es igación. Se analizan aspec os como el o igen, la
edad, el ni el de es udios, la si uación amilia , adminis a i a y labo al, la
ayec o ia y p oceso mig a o io y su pe il delic i o (Cas illo y Ruiz, 2010).
En la misma línea, “Ras eando lo in isible. Muje es ex anje as en las
cá celes” se cen a en las dis in as polí icas mig a o ias, an id oga, peni encia ias y
de bienes a que ma can la ealidad de las muje es ex anje as que han come ido un
deli o en España (Flaque , Ribas, Almeda, Bodelón, y Ma ínez, 2001).
Mi anda, Ma ín y Vega (2005) analizan en “Deli os y on e as. Muje es
ex anje as en p isión” la p oblemá ica especí ica de las ex anje as que se
encuen an en cá celes españolas, conside ando los e ec os de cumpli condena
lejos de sus países de o igen, y cen ándose en las in e enciones que lle an a cabo
di e en es asociaciones.
Todos es os abajos ponen de mani ies o la necesidad de ans o ma y
adecua el espacio peni encia io a la ealidad emenina, coincidiendo en que la
disc iminación que su en las muje es enca celadas iene su o igen en las
desigualdades que p oduce el enca celamien o.
En de ini i a, son pocos los es udios que se cen an en la delincuencia de
las muje es, especialmen e si se a a de ex anje as. Aunque exis en abajos desde
o as ciencias, la in es igación ha dejado, a lo la go de la his o ia, en un segundo
Capí ulo 3. Muje , ex anje a y delincuen e. La iple disc iminación
147
plano a la pedagogía, a ándose en odo caso de abajos desc ip i os que, en su
mayo ía se cen an en es udios de caso en cen os peni encia ios conc e os.
3.4. La asociación en e inmig ación y delincuencia: la c iminalización
de la inmig ación
El c ecien e aumen o de la población inmig an e se es á dando al mismo
iempo que el aumen o de la población peni encia ia, lo cual, puede lle a a pensa
en la elación en e ambas ealidades. Las cá celes son un e lejo de la sociedad,
po lo que el aumen o de la población inmig an e en nues o país end á ambién
una epe cusión en es os cen os. Po lo an o, ¿es cie o el supues o de que
delinquen más los inmig an es en nues o país que la población au óc ona, o se
a a de una pe cepción social? A la ho a de incu i en ac os delic i os, son
muchos los ac o es que in luyen, sin que podamos inclui en e esa
mul icausalidad la p ocedencia o nacionalidad del suje o que delinque (Lo enzo
Moledo e al., 2009).
El c ecimien o de los ex anje os esiden es en España cons i uye una de las
ans o maciones sociales más impo an es de los úl imos años. Sin emba go,
du an e 2013 España egis ó un saldo mig a o io nega i o de 256.849 pe sonas.
Es e saldo, un 80,2% mayo que en 2012, es u o p o ocado po un descenso del
4,3% de la inmig ación y un aumen o del 22,7% de la emig ación (INE, 2014).
En cuan o a las ca ac e ís icas p incipales de las pe sonas que emig an a
España, cabe esal a que se a a, an o de homb es (50,81%) como de muje es
(49,19%), p oceden es de la Unión Eu opea, Á ica y Sudamé ica ( e Tabla 7). En
cuan o a la edad, el pad ón con inuo señala que el 44,10% de los ex anje os ienen
en e 20 y 39 años, seguidos en ep esen ación po aquellas pe sonas que ienen
en e 40 y 59 (27,15%); los meno es de 19 años cons i uyen el 19,88% del o al y
la población más en ejecida, aquellos que ienen 60 o más únicamen e suman
8,87%.
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
148
Tabla 7
Ex anje os esiden es en España según p ocedencia. Julio 2014
Homb es
Muje es
To al
Unión Eu opea
1.021.934
964.211
1.986.145
Res o de Eu opa
95.793
130.739
226.532
Á ica
557.071
393.467
950.538
Amé ica del No e
23.575
29.440
53.015
Cen oamé ica y
Ca ibe
71.156
114.219
185.375
Sudamé ica
356.742
448.197
804.939
Asia
177.813
150.363
328.176
Oceanía
1.675
1.424
3.099
Apá idas
497
187
684
To al
2.306.256
2.232.247
4.538.503
Fuen e: Elabo ación p opia a pa i de INE (2014).
La úl ima encues a del CIS (2012) en elación a la ac i ud que los au óc onos
ienen con espec o a los inmig an es nos mues a esul ados bas an e cla i icado es. El
38,6% de las pe sonas en e is adas c een que el núme o de inmig an es que había en
ese momen o en España e a excesi o, seguido po el 32,5% que a i ma que es ele ado y
el 23% que dice se acep able y, únicamen e el 1% opina que es una can idad
insu icien e.
Además, a la ho a de pe mi i a una pe sona ex anje a eni a i i a España, el
aspec o que más impo ancia iene pa a los suje os en e is ados es que es é dispues o a
adop a el modo de ida de nues o país, lo que e leja ía una endencia al modelo
asimilacionis a en nues a sociedad (San os Rego y Lo enzo Moledo, 2012); y, el
segundo seleccionado es que enga una cuali icación labo al de las que España necesi a.
O o da o in e esan e que debemos des aca es que el 17,4% de la mues a del CIS c ee
que los ex anje os que es án en si uación i egula deben se expulsados a su país de
o igen; pensando, el 35,7% que las leyes que egulan la en ada y p esencia de
ex anje os son demasiado ole an es.
Según el 34,9% de los que esponden a es a encues a, los españoles a an a los
ex anje os con descon ianza ya que, como aspec o nega i o de la inmig ación, des acan
(22,3%), más p oblemas de delincuencia e insegu idad. Asimismo, en el momen o en el
que los encues ados ienen an ipa ía po algún colec i o de ex anje os en conc e o, el
Capí ulo 3. Muje , ex anje a y delincuen e. La iple disc iminación
149
20,4% asegu a que es consecuencia de su inculación con la delincuencia ya que
“ ienen a oba ”, son malas pe sonas (9,8%), no son legales ni con iables, no se
in eg an (9,6%), o man gue os y, son iolen os, ag esi os, con lic i os y p oblemá icos
(8,4%).
Po su pa e, el 36,2% señala que las ag esiones de inmig an es a españoles
suponen un p oblema impo an e sin que se conside en hechos aislados y, el 13,7%
jus i ica en es os casos las eacciones acis as, seguidos po el 22% que c ee que
depende del caso. Los medios de comunicación mues an una imagen más bien nega i a
de la inmig ación (36,3%).
Como emos en los da os, el elemen o que p o oca mayo echazo de los
españoles hacia la inmig ación es su p esun a inculación con la delincuencia, lo que
p oduce insegu idad. Jus amen e, en las páginas que siguen ahonda emos en es a
hipó esis de pa ida.
Según da os del Minis e io del In e io (2014), en el año 2013 ue on 124.394 las
pe sonas p oceden es del ex anje o de enidas e impu adas po causas de in acción
penal (29,78% del o al). Así, en cuan o a las nacionalidades de los ex anje os que han
sido de enidos o impu ados, cabe des aca que el 27,59% e an de un país a icano, sob e
odo de nacionalidad ma oquí (el 67,24% de los a icanos de enidos son ma oquíes).
El 28,31% p oceden de Amé ica, con una p esencia des acada de ecua o ianos
(25,59%). Sin emba go, los p oceden es de Asia y Oceanía no alcanzan el 4%. Eu opa
es el con inen e más ep esen ado (40,34%), sob e odo con umanos pues o que el
56,14% de los eu opeos de enidos e impu ados en España en el año 2013 e an de es e
país.
En ene o de 2014, de las 56.826 pe sonas que es aban ecluidas en alguno de los
cen os peni encia ios dependien es de la Adminis ación Gene al del Es ado, 16.593
e an ex anje as. Es deci , los ex anje os ep esen an el 29,20% de la población eclusa
o al. En España, según el INE (2014), la población asciende a 46.725.164 pe sonas y el
núme o de ex anje os es 5.000.258, lo que ep esen a el 10,70% del o al. Lo que
obse amos es una sob e ep esen ación de ex anje os en las p isiones ( e Tabla 8).
Las muje es pasan de ep esen a el 10,27% del o al de la población en el país, al
31,32% den o de las p isiones, mien as que los homb es pasa án de 11,15% al
29,02%, lo que nos indica que la sob e ep esen ación es mucho más no able en el caso
de las muje es.
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
150
En cuan o a las nacionalidades, los ex anje os que se encuen an en p isión son
de Ma uecos (27,34%), Rumanía (10,77%) y Colombia (10,69%) (Minis e io del
In e io , 2014).
Tabla 8
Rep esen ación de ex anje os en España y en p isión. Ene o de 2014
Población
o al
Población
ex anje a
%
Población
o al en
p isión
Ex anje os
en p isión
%
Homb es
22.965.052
2.559.954
11,15%
52.413
15.211
29,02%
Muje es
23.760.112
2.440.304
10,27%
4.413
1.382
31,32%
To al
46.725.164
5.000.258
10,70%
56.826
16.593
29,20%
Fuen e: Elabo ación p opia a pa i de INE (2014) y Sec e a ía Gene al de Ins i uciones
Peni encia ias (2014a).
A ilés (2003) p esen a una se ie de ac o es que pueden ayuda nos a en ende
es a sob e ep esen ación:
- La es uc u a po sexo y po edad. La mayo ía de los deli os son come idos
po a ones jó enes, coincidiendo con el pe il de las pe sonas que deciden
emig a de su país de o igen.
- La delincuencia o ganizada ansnacional. Cuando la ac i idad delic i a se
expande más allá de las on e as aumen an las posibilidades de
in oluc ación.
- La p i ación ela i a. En es e caso se sos iene la p opensión a la delincuencia
a causa de la us ación que gene a el con as e en e las condiciones de ida
y las aspi aciones.
- El con ol social. Una pe sona es á an o menos expues a a cae en la
delincuencia cuan o más in eg ada se encuen a en su en o no; las asas de
delincuencia pueden se más ele adas en la medida en la que un inmig an e
se encuen a menos iden i icado con los alo es del país de acogida.
- La cul u a delic i a del país de o igen. El ni el de iolencia de cada país es
di e en e, así como las sanciones pa a los dis in os deli os po lo que la
pe cepción po pa e de las pe sonas que los come en ampoco es la misma.
Capí ulo 3. Muje , ex anje a y delincuen e. La iple disc iminación
151
Po o o lado, c eemos que la isibilidad social del ex anje o, en algunos
casos, puede expone lo a un mayo núme o de denuncias y a un mayo con ol
policial que p o oque, en úl ima ins ancia, la p isión p e en i a y, dadas las
ci cuns ancias, acceden con más di icul ades a medidas al e na i as y bene icios
peni encia ios (Go daliza, 2005).
La esponsabilidad que se la ha a ibuido a la inmig ación en cues iones de
insegu idad ciudadana en España ha p o ocado, en e o as cues iones, una
impo an e modi icación en la legislación. El Código Penal de 1995 in odujo la
sus i ución del cumplimien o de la pena p i a i a de libe ad in e io a seis años
impues a a un ex anje o no esiden e legalmen e en nues o país po su expulsión, a
decisión de los jueces y ibunales; medida que se modi ica en el año 2003 con la
Ley O gánica 11/2003, de 29 de sep iemb e. Es a nue a e o ma se ca ac e iza po
un cla o endu ecimien o. En e las medidas más signi ica i as des aca la sup esión
del ámi e de audiencia al penado; la ele ación, con ca ác e ijo a los 10 años del
plazo de expulsión independien emen e de la pena impues a; y que el eg eso a
España conlle a á su de olución comenzando el cómpu o de los 10 años (Lau enzo,
2004).
Las explicaciones c iminológicas sob e la delincuencia de los inmig an es se
han cen ado en plan eamien os eó icos di e en es en EEUU y en Eu opa. En
Eu opa, des aca la disc iminación ins i ucional den o del ma co de la pe spec i a
del e ique amien o a la ho a de explica la mayo p esencia de los inmig an es en
p isión; sin emba go, en Es ados Unidos, los es udios apun an a es pe spec i as
eó icas dis in as: cul u al, es uc u a de la opo unidad y deso ganización social
(Ga cía España, 2014) Además, algunos au o es sos ienen que la ecuencia con que
de e minadas mino ías se desen uel en en con ex os sociales ma ginales explica
mejo que el hecho de pe enece a una e nia de e minada los al os índices de
delincuencia (Killias, 2011).
Po su pa e, des acamos es pe spec i as eó icas que han a ado de
explica el ínculo en e inmig ación y delincuencia en el con inen e ame icano que
se pod án ex apola , en cie os casos, a nues o con ex o más ce cano (Bancks on,
1998): la es uc u a de las opo unidades i ales, los en oques cul u ales y la
deso ganización social.
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
152
- Es uc u a de opo unidades i ales. El acceso a las opo unidades
legí imas pa a ob ene iqueza y de e minado es a us social no son iguales
pa a odos los g upos sociales po lo que algunas pe sonas in en a án
ob ene esa iqueza po medio de opo unidades ilegí imas.
- En oques cul u ales. Los códigos cul u ales son di e en es en e los
g upos de una sociedad. En el momen o en el que los códigos cul u ales
de un g upo dominan e y los de un g upo subo dinado en en en
con lic o, se e ique a á como des iada la conduc a de los miemb os de
las clases subo dinadas po lo que los índices de c iminalidad de los
ex anje os se án mayo es que los de los au óc onos.
- Deso ganización social. En el momen o en el que los con oles sociales
de una comunidad se debili an, la delincuencia sale a la luz. Cuando se
p oduce un cambio social impo an e, como es el caso de la inmig ación,
se pueden debili a las ins i uciones sociales y se di icul an los acue dos
sob e lo que cons i uyen alo es comunes.
Ga cía España (2001) des aca que las di e encias é nico-cul u ales, la
disc iminación po pa e del sis ema de jus icia penal y los ac o es
socioeconómicos cons i uyen las p incipales causas de que los inmig an es se
enma quen en e los g upos más ep esen ados en las ins ancias penales. Así,
señala es explicaciones que a an de esponde a es a ealidad:
- Relaciones in e g upales. Disc iminación ins i ucional. El acismo, a
juicio de Ga i, Mal a i, y Ve de (1997), como causa de ondo es una cues ión
muy concu ida a la ho a de habla de las asas de delincuencia de las mino ías
é nicas. La disc iminación o el acismo que se ap ecia en la p opia legislación en
ma e ia de inmig ación, en las ac uaciones policiales, en las decisiones judiciales y
en la disc iminación peni encia ia explica ía las al as asas de delincuencia en e
es os colec i os. Sin emba go, la base acial no se sos iene al en ende que la
noción de acismo se concibe den o de un en amado de elaciones his ó icas,
económicas y sociales y no con conno aciones biológicas po lo que de e minados
g upos de ex anje os ienen una baja ep esen ación en el sis ema penal.
- Di e encias e nocul u ales. Los au o es que de ienden es a pos u a,
señalan que, la cul u a, más que la pob eza, cons i uye la p ime a causa de las
Capí ulo 3. Muje , ex anje a y delincuen e. La iple disc iminación
153
di e encias aciales en las asas de delincuencia. De es e modo, los es udios que se
p esen an al espec o ha ían e e encia a segundas y e ce as gene aciones de
inmig an es.
- Pe spec i as socioes uc u al y psicológica. Los ac o es socioeconómicos,
geog á icos y demog á icos cob an impo ancia en es e en oque, la ecuencia con
la que de e minadas mino ías se desen uel en en con ex os sociales ma ginales
explica á, en mayo medida que la e nicidad, los al os índices de delincuencia. De
es a o ma, la clase social o los cambios en la es abilidad amilia se es ablecen
como posibles causas de la delincuencia de los ex anje os.
Así, siguiendo a Smi h (1997), cabe esal a que la clase social es un ac o
que puede p edispone a la comisión de deli os en mayo medida que el ac o
acial como al. Además, en es a pe spec i a encajan aquellas explicaciones de la
delincuencia de los ex anje os como consecuencia de la deses abilidad amilia .
Además, si ya la población inmig an e cons i uye uno de los sec o es más
ma ginados de la sociedad, la muje , po el me o hecho de se lo, se encuen a an e
una si uación cla a de ma ginación y exclusión que ya muchas de ellas su ían en
su país de o igen (Lo enzo Moledo e al., 2009).
Di e en es in es igaciones lle adas a cabo en los úl imos años señalan que
los ex anje os que es án bien asen ados no come en más deli os que los esiden es
au óc onos, e incluso p esen an asas meno es de delincuencia (Ma ínez y Lee,
2004; Bell y Machin, 2011).
Pues bien, como emos, la es uc u a de la población inmig an e o sus
a iables socioeduca i as las si úa an e un mayo iesgo delic i o. La
ma ginalidad, la pob eza o la ausencia de inculación amilia son más in ensos
cuando se a a de ex anje os. Po o o lado, la libe ad condicional y las
al e na i as a la p i ación de libe ad es án p ác icamen e ausen es cuando
hablamos de es e colec i o y, a odo ello, se suma la la ga du ación de condena
asociada a los deli os de á ico de d ogas, mayo i a iamen e come idos po es e
g upo (Díaz, 2007).
Es deci , el hecho de se inmig an e coloca al suje o en una si uación de
des en aja social que lo puede lle a a come e ac os delic i os. Pe o es o, no
jus i ica la asociación en e inmig ación y delincuencia, pues o que cualquie
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
257
CAPÍTULO SEXTO. ANÁLISIS DE DATOS Y DISCUSIÓN DE
RESULTADOS. LAS MUJERES EXTRANJERAS EN LOS
CENTROS PENITENCIARIOS DE ALCALÁ DE GUADAÍRA,
BRIEVA, MADRID I, TEIXEIRO, PEREIRO DE AGUIAR, BONXE
Y A LAMA
6.1. In oducción
En es e capí ulo a amos de analiza los esul ados ob enidos a pa i de los
ins umen os u ilizados en es a in es igación. Nos cen a emos en las ca ac e ís icas de
los cen os/módulos de muje es apoyándonos, po un lado, en los da os o iciales, y, po
o o, en la pe spec i a de los/as subdi ec o es/as de dichos cen os que hemos ecogido
po medio de las en e is as.
Una ez señaladas las pa icula idades de los cen os, analiza emos las
espues as de las muje es de la mues a al cues iona io que hemos diseñado, pa a
examina sus ca ac e ís icas socioeduca i as.
T as es e análisis desc ip i o es el momen o de es udia las di e encias en e las
muje es ex anje as que se encuen an en los cen os peni encia ios en España po
medio de un análisis compa a i o.
Indaga emos en la in luencia de cie as a iables de es udio con el obje i o de
e si exis en di e encias en e los dis in os g upos de in e nas pa a saca conclusiones
con la inalidad de conc e a la p opues a de in e ención.
6.2. Las p isiones y módulos de muje es en España: la pe spec i a de
los Subdi ec o es de T a amien o
Fue on sie e los Subdi ec o es de T a amien o en e is ados en es e p oceso,
co espondien es a los cen os con los que hemos podido abaja . Las en e is as
se han plasmado en una icha de cada p isión con cinco apa ados cla amen e
señalados:
- Da os gene ales
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
258
- Ca ac e ís icas del cen o/módulo
- Recu sos Humanos
- P og amas de T a amien o
- Relaciones con la comunidad
- O os da os
Como ya apun amos en el capí ulo an e io , es as en e is as han sido
analizadas po medio de la écnica de la ejilla. Pa a ello, el p ime paso ue
codi ica los cen os; en es e apa ado nos e e i emos a cada uno de ellos a a és
de los da os de iden i icación que les hemos designado ( e Cuad o 8).
Cuad o 8
Da os de iden i icación
Cen o
Código
P o incia
Tipo de cen o
Alcalá de Guadaí a
E1
Se illa
Cen o Peni encia io de Régimen
O dina io exclusi o de muje es
Mad id I
E2
Mad id
Cen o Peni encia io de Régimen
O dina io exclusi o de muje es
B ie a
E3
Á ila
Cen o Peni encia io de Régimen
O dina io exclusi o de muje es
Teixei o
M1
A Co uña
Módulo de muje es
Bonxe
M2
Lugo
Módulo de muje es
A Lama
M3
Pon e ed a
Módulo de muje es
Pe ei o de Aguia
M4
Ou ense
Módulo de muje es
Las sie e pe sonas en e is adas (cua o muje es y es homb es) eje cían
como Subdi ec o es/as de T a amien o de es os Cen os Peni encia ios en el
momen o de la ealización del es udio.
Los Subdi ec o es de T a amien o o man pa e del Consejo de Di ección de
cada Cen o Peni encia io
13
y se enca gan, en p ime a ins ancia, de di igi al
Equipo Técnico
14
; además, ambién o man pa e de la Jun a de T a amien o.
13
Real Dec e o 190/1996, de 9 de eb e o, po el que se ap ueba el Reglamen o Peni encia io.
14
A . 274 del RD 190/1996 de 9 de eb e o. El Equipo Técnico pod á es a compues o po un Ju is a, un
Psicólogo, un Pedagogo, un Sociólogo, un Médico, un Ayudan e Técnico Sani a io/Diplomado
uni e si a io en En e me ía, un Maes o o Enca gado de Talle , un Educado , un T abajado Social, un
Moni o Sociocul u al o Depo i o y un Enca gado de Depa amen o.
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
259
Las unciones an o del Equipo Técnico como de la Jun a de T a amien o se
egulan en los a ículos 273 y 275 del Reglamen o Peni encia io (RD 190/1996 de
9 de eb e o) y ya han sido especi icadas en el capí ulo cua o, dedicado al
T a amien o Peni encia io.
Así, una ez conocemos las a eas especí icas en las que pa icipan es os
p o esionales, es momen o de cen a nos en la desc ipción de los cen os que ellos
mismos han ealizado.
De es e modo, comenzamos a analiza cada uno de los cen os pa a llega a
una conclusión gene al a pa i de los da os p opo cionados po los Subdi ec o es.
Cabe deci que hemos a ado de se exhaus i as al ecoge las espues as,
po lo que pueden de ec a se di e encias a la ho a de la in e p e ación de las
cues iones o en la ex ensión del discu so.
Además, hemos codi icado cada apa ado pa a la cla i icación de las
conside aciones inales así como cada una de las ca ego ías que con o man es os
apa ados.
6.2.1. Da os gene ales de los cen os/módulos
En es e pun o a amos de ecaba los da os gene ales de las p isiones, su
localización, el o ganig ama y la echa de en ada en uncionamien o. Así,
comenza emos po señala las ca ac e ís icas gene ales de los cen os pa a
con inua con las de los módulos.
a) Cen o Peni encia io de Alcalá de Guadaí a (Código E1)
- Localización (LE1). Es e cen o es á si uado en el é mino municipal de
Alcalá de Guadaí a. Se encuen a a una dis ancia de 5 km de la población u bana
de Alcalá de Guadaí a, y a 22 km de Se illa. Se a a, pues, de un cen o
peni encia io bas an e p óximo a núcleos u banos, lo que acili a las
comunicaciones amilia es y la elación con la comunidad.
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
260
- O ganig ama (OE1).
- Fecha de en ada en uncionamien o (FE1). C eado po O den Minis e ial
de echa 9 de sep iemb e de 1991, es el p ime y único Es ablecimien o
Peni encia io en la Comunidad Au ónoma Andaluza dedicado a una población
exclusi amen e emenina. En él se p es a una especial a ención a in e nas mad es
que man ienen con ellas a sus hijos meno es de es años. Pa e del ac ual Equipo
Di ec i o, pa icipó en su acondicionamien o, plani icación y desa ollo desde su
inaugu ación el 23 de ma zo de 1992, po el en onces Minis o de Jus icia D.
Tomás de la Quad a - Salcedo.
b) Cen o Peni encia io de Mad id I (Código E2)
- Localización (LE2). El cen o es á si uado en la ca e e a Alcalá-Meco,
Alcalá de Hena es, a una dis ancia de 8 km del núcleo u bano más ce cano (Alcalá
de Hena es) y a 40 km de Mad id capi al. Es deci , nos encon amos con una
dis ancia con la comunidad conside able.
Di ec o a
Je e de gabine e
Moni o in o má ico
O icina pe sonal
Subdi ec o
a amien o
Adminis ado
Subdi ec o de
Régimen y
Segu idad
Je e médico
Moni o es
Equipo écnico
ONG
Je e O icina Ges ión
Gené icos O icina Ges ión
Je e de o icina
Je e á ea mix a
Gené icos á ea mix a
Médicos
ATS
Auxilia Clínica
OATPFE
(O ganismo
Au ónomo de
T abajo
Peni encia io y
Fo mación pa a el
Empleo)
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
261
- O ganig ama (OE2).
- Fecha de en ada en uncionamien o (FE2). Es e cen o empezó su come ido en
el año 1984, es deci , es de los p ime os cen os cons uidos después de la Ley O gánica
Gene al Peni encia ia de 1979.
c) Cen o Peni encia io de B ie a (Código E3)
- Localización (LE3). Es e cen o pe enece al ámbi o e i o ial del
ayun amien o de B ie a (Á ila), un municipio de 76 habi an es que se encuen a a 7 km
de Á ila. Es el cen o que, en cuan o a localización, se encuen a más p óximo a la
comunidad.
- O ganig ama (OE3).
Di ec o
Subdi ec o
médico
Subdi ec o de
Régimen
Subdi ec o de
Segu idad
Subdi ec o de
T a amien o
Depa amen o
médico
Adminis ado (asun os
económicos)
Depa amen o de
Régimen
Depa amen o de
T a amien o
Depa amen o de
Segu idad
Di ec o
Subdi ec o de
égimen y segu idad
Subdi ec o de
Adminis ación
Funciona ios de
o icinas
- Funciona ios de o icinas
- Man enimien o
Subdi ec o de
T a amien o
Funciona ios
(comunicación)
Psicólogos, Ju is a, T abajado es
Sociales, Coo dinado de Fo mación,
Coo dinado de p oducción educa i a,
Moni o es, Pedagoga.
Se icio de Ges ión de
Penas y Medidas
Al e na i as
- Je es de Se icio
- Je es de Cen o
Depa amen o de
Funciona ios de
Vigilancia
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
262
- Fecha de en ada en uncionamien o (FE3). Es e cen o exclusi o pa a
muje es, pe o con un módulo masculino, empezó a unciona el 9 de ene o de
1989.
d) Cen o Peni encia io de Teixei o (Código M1)
- Localización (LM1). Se encuen a en Teixei o-Cu is (A Co uña), a una
dis ancia de 7 kilóme os del cen o u bano más ce cano.
- O ganig ama (OM1). Se a a de un cen o ipo, po lo que el o ganig ama
esponde a la es uc u a del cen o ipo que señala emos al é mino de es e
apa ado.
- Fecha de en ada en uncionamien o (FM1). Es e cen o ue cons uido po
la Sociedad de In aes uc u as y Equipamien os Peni encia ios y en ó en
uncionamien o en 1998.
e) Cen o Peni encia io de Bonxe (Código M2)
- Localización (LM2). Se si úa en Ou ei o de Rei (Lugo), a 3 km de Rábade,
ayun amien o de 1.700 habi an es y a 15 km de Lugo capi al. Es deci ,
ela i amen e ce ca de un núcleo poblacional.
- O ganig ama (OM2).
- Fecha de en ada en uncionamien o (FM2). Es e cen o peni encia io se
cons uye en 1981, año en el que se ap ueba el p ime Reglamen o Peni encia io
(BOE 23/06/1981).
Di ec o
Subdi ec o de
Régimen y Segu idad
Subdi ec o de
T a amien o
Depa amen o de
Régimen y Segu idad
Adminis ado
Depa amen o de
T a amien o
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
263
) Cen o Peni encia io de A Lama (Código M3)
- Localización (LM3). Se encuen a a 27 km de la ciudad de Pon e ed a y el
núcleo más ce cano (A Lama) es á a 2 km.
- O ganig ama (OM3). El o ganig ama sigue la es uc u a de un cen o ipo
aunque desde el cen o se acili a el siguien e modelo o ganiza i o:
- Fecha de en ada en uncionamien o (FM3). Es e cen o en a en
uncionamien o en 1999, a pa i de la c eación de la Sociedad de In aes uc u as
y Equipamien os Peni encia ios que nació con el obje i o de esponde a las
pa icula idades de la LOGP.
g) Cen o Peni encia io de Pe ei o de Aguia (Código M4)
- Localización (LM4). Se encuen a en Pe ei o de Aguia (Ou ense),
municipio de 6300 habi an es, a 9 km de la ciudad de Ou ense. Se a a de un
cen o de los denominados p o inciales.
Di ec o
Subdi ec o
médico
Subdi ec o de
Régimen
Subdi ec o de
Segu idad
Subdi ec o de
T a amien o
Depa amen o
médico
Depa amen o de
Régimen
Depa amen o de
T a amien o
Depa amen o de
Segu idad
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
264
- O ganig ama (OM4).
- Fecha de en ada en uncionamien o (FM4). Es e cen o comienza a
desa olla sus unciones en el año 1987, es deci , an es de que comenzasen a
cons ui se los cen os ipo.
Los cen os peni encia ios se encuen an, gene almen e, a una dis ancia
conside able de los núcleos de población más ce canos aunque, como es el caso de
B ie a, encon amos cie as excepciones, lo que di icul a las comunicaciones de
los in e nos con sus amilias y de la cá cel con la comunidad. Po es e mo i o,
Di ec o
Se icio In e io II
Se icio In e io I
Je a u a de Se icios
O icina Regis o
Ges ión Pe sonal
Se icios Sani a ios
En e me ía
Je e Gabine e
Je e Se icios Médicos
Consejo Di ección
Unidad de Ges ión de Medidas y Penas
Al e na i as
Sub. Régimen
Sub. Adminis ado
Sub. T a amien o
Iden i icación
Ges ión Expedien es
Segu idad
Man enimien o
Talle es
Adminis ación
Habili ación/Ges ión p esupues a ia
Á ea Mix a
Moni o In o má ico
Ves ua io/Peculio/Economa o/Alimen ación
ONGs
O.A.T.P.F.E.
Talle es p oduc i os
Equipo de Obse ación
y T a amien o
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
265
desde la Comisión de Calidad de Vida del Consejo Social Peni encia io se elabo a,
en 2011, una guía de anspo e pa a que si a de u ilidad a aquellos que necesi en
desplaza se has a uno de ellos
15
.
Sin emba go, emos que únicamen e exis e un se icio de anspo e
público egula al cen o ubicado en Mad id, en Bonxe hay un se icio de 3
au obuses cada día y pa a el cen o de B ie a dos días a la semana. Los cen os de
Alcalá de Guadaí a, Pe ei o de Aguia , Teixei o y A Lama no cuen an con se icio
de anspo e público, hecho que di icul a las isi as po pa e de los amilia es, e
incluso la salida de los in e nos/as pa a dis u a de sus pe misos. Es o es muy
impo an e ya que como hemos de endido, la comunidad debe se uno de los ejes
undamen ales del a amien o peni encia io.
Po o o lado, como podemos e , los o ganig amas p esen ados e lejan
una es uc u a di e en e en cada cen o. En endemos que en cada si uación el
o ganig ama se adap a a las necesidades y demandas que se p esen an, po ello,
desde la Sec e a ía Gene al de Ins i uciones Peni encia ias, se o ece un ejemplo de
o ganig ama pa a los Cen os Tipo
16
( e Figu a 5), en el que se di e encian dos
depa amen os, po un lado, la O icina de Di ección y Pe sonal, donde des aca la
igu a del Je e de Gabine e y el Cue po Especial y Ayudan es; y, po o o, el
di ec o , que ges iona á el Cue po Supe io de Técnicos, Facul a i o y Especial; y
es el enca gado de las á eas de Segu idad y Vigilancia, Ges ión Peni encia ia,
Sanidad, T a amien o, Medios, Inse ción Socio-labo al y T abajo. De nues a
mues a de cen os, los de A Lama y Teixei o son cen os ipo que obedecen a es a
es uc u a.
15
h p://www.ins i ucionpeni encia ia.es/web/expo /si es/de aul /da os/desca gables/desca gas/Guia_de_ a
nspo e_2014_de ini i o.pd
16
h p://www.ins i ucionpeni encia ia.es/
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
272
g) Cen o Peni encia io de Pe ei o de Aguia (Código M4)
Los da os ela i os al Tipo de cen o (TM4) y al Tipo de Cons ucción (TCM4)
no ue on acili ados po la Subdi ec o a de T a amien o del cen o.
- Capacidad de in e nas del módulo (CIM4). El cen o iene una capacidad o al
de 500 in e nos y de 80 muje es, pe o cumplen condena 371 in e nos, de los cuales 15
son muje es y únicamen e 1 es ex anje a (ORM4).
El cen o cuen a con 243 celdas sin que se pueda p ecisa exac amen e cuán as
hay en el módulo de muje es (NCM4).
- Se icios gene ales de los que dispone el cen o (SGM4). La ande ía,
economa o, cocina, biblio eca, escuela, polidepo i o, canchas, gimnasio, en e me ía,
aulas audio isuales, piscinas…
- Se icios a los que pueden accede las in e nas (SAM4). Todos.
- Exis encia de módulos especí icos (MEM4). Comunidad e apéu ica
in apeni encia ia (CTI) y 6 módulos de espe o (4 gene ales, un depa amen o de
des ino y uno de muje es).
Después de es e eco ido podemos obse a como cua o de los cen os son
módulos de muje es en cá celes des inadas a población masculina mien as que es son
cen os exclusi os de muje es. De la in o mación y da os ob enidos podemos conclui
que los cen os que se cons uyen de o ma más ecien e (Teixei o y A Lama) se
cons i uyen como cen os ipo.
Los Cen os Tipo poseen la base de una es uc u a u bana modula en la que se
in eg an edi icios, calles y plazas
17
. Su o denación es á basada en la de inición de
di e sos anillos concén icos de segu idad al ededo de un ecin o in e io , iden i icado
como u banización in e io . En unción del uso de los edi icios se pueden clasi ica en:
a) Edi icios ex e nos que son los u ilizados po pe sonas no in e nas: con ol de
accesos, o icinas y cue po de gua dia y je a u a de se icios y comunicaciones.
b) Edi icios de se icios, des inados a los in e nos de o ma no con inuada:
cocinas, alle es p oduc i os y depo i o-cul u al.
17
h p://www.ins i ucionpeni encia ia.es
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
273
c) Edi icios con p esencia pe manen e de in e nos: módulos poli alen es,
módulos esidenciales, módulos de égimen ce ado, en e me ía e ing esos, salidas y
ánsi os.
En elación a la cons ucción, aunque es un da o bas an e desconocido po los
Subdi ec o es de T a amien o, es la Sociedad de In aes uc u as y Equipamien os
Peni encia ios (SIEP SA), la compañía es a al enca gada del diseño, plani icación y
ejecución de las nue as ins i uciones peni encia ias, y ha desa ollado es e modelo ipo
que ha se ido de base pa a la cons ucción de las ac uales ins alaciones. Es a Sociedad
ha sido la enca gada de edi ica los cen os de Teixei o y A Lama, sin emba go, los
cen os que han sido cons uidos con an e io idad a 1992 no o man pa e de los
abajos de es e o ganismo.
Los cen os exclusi os de muje es son cen os pequeños, como e lejamos en la
abla 11, mien as que la capacidad de los módulos depende de si el cen o en el que se
ubican es cen o ipo o no.
Respec o a la capacidad del cen o/módulo, su ocupación eal y el núme o de
celdas con las que cuen a ( e Tabla 11), podemos e que no exis e una
sob eocupación de los espacios ya que la capacidad, en odo caso, supe a la ocupación
eal de muje es.
La Adminis ación Peni encia ia debe ga an iza una adecuada calidad de ida
de las pe sonas que es án en p isión, de o ma que dispongan de las p es aciones y
espacios ap opiados pa a el acceso a la educación, la o mación p o esional, las
ac i idades cul u ales, depo i as, labo ales y demás p og amas desa ollados po el
cuad o de p o esionales y en idades colabo ado as, encaminados a su einse ción en la
sociedad cuando cumplan su condena. Po ello, en la o alidad de los cen os, los
p o esionales a i man que las in e nas pueden accede a odos los se icios que se
o ecen. En e ellos, debemos des aca aquellos que coinciden en odos los
es ablecimien os, como son, escuela, cocina, en e me ía, la ande ía, alle es, economa o
e ins alaciones des inadas a la p ác ica depo i a y cul u al. Sin emba go, las mayo es
es icciones se p esen an en las muje es que cumplen condena en cen os des inados a
homb es, ya que, siguiendo a Ri e a (2005), la polí ica que se lle a a cabo en los
cen os o dina ios siemp e acaba p io izando las necesidades del colec i o masculino
po encima del emenino de o ma que se des inan menos ecu sos económicos,
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
274
ma e iales y pe sonales pa a las muje es in e nas, lo que implica menos posibilidades de
a amien o.
Tabla 11
Capacidad de In e nas, ocupación eal de los cen os y núme o de in e nas
Cen o
Capacidad de in e nas
Ocupación eal
Núme o de celdas
E1
220 in e nas
142 en o al, 28 ex anje as
104 celdas
E2
-
600 ap ox. en o al, 138
ex anje as
385 + 38
complemen a ias
E3
260 muje es
179 in e nas, 66 ex anje as
187 celdas
M1
144 muje es
80, 11 ex anje as
72 celdas
M2
24 muje es
17 in e nas, 6 ex anje as
14 celdas
M3
100 muje es
50 in e nas, 12 ex anje as
100 celdas
M4
80 muje es
15 in e nas, 1 ex anje a
-
Finalmen e, en e los módulos que ienen una especial o ganización o
uncionamien o des acamos el Módulo de Respe o que se encuen a en la o alidad de
los cen os. La inalidad de es os módulos es log a un clima de con i encia y máximo
espe o en e los in e nos, su ing eso es olun a io y se egulan po una se ie de no mas
de con i encia cen adas en el á ea pe sonal (higiene, aspec o, es ua io y cuidado de
celda), á ea de cuidado del en o no (u ilización y man enimien o de los espacios
comunes), á ea de las elaciones in e pe sonales y á ea de ac i idades ( egula izada po
medio de un PIT).
Sin emba go, cuando en los cen os únicamen e exis e un módulo de muje es, las
posibilidades de que haya un módulo de espe o se educen. De es e modo, en uno de
los cen os (Teixei o) el módulo de muje es se con igu a como de “semi espe o” al
igual que en Mad id, en donde, aunque sí que encon amos módulos de espe o, uno de
ellos es de semi espe o. Es e hecho supone la con i encia en el mismo espacio de
aquellas pe sonas que acep an las no mas de es os módulos con aquellas que no las
acep an. Es a ealidad puede conlle a con lic os in e nos en e las muje es que cumplen
condena, y es algo que los mismos p o esionales explici an.
También des aca la p esencia de los Módulos Te apéu icos. El más común es la
UTE o Unidad Te apéu ica y Educa i a, que es a ía p esen e en dos de los cen os con
los que hemos podido abaja , sin emba go, en es as Unidades no es habi ual la
p esencia de muje es. Su eje de in e ención son los g upos e apéu icos de in e nos y
un Equipo Mul idisciplina ; es e modelo es á basado en la me odología que se iene
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
275
desa ollando en el Cen o Peni encia io de Villabona (As u ias) desde 1992. En
uno de los cen os ambién se des aca la labo de la Comunidad Te apéu ica
In apeni encia ia (CTI) que es á o ien ada a la deshabi uación del consumo de
d ogas además de pe segui obje i os como la no malización de la ida en la
p isión y la educción de la eincidencia en el deli o.
Ninguno de los cen os de la mues a cuen a en la ac ualidad con una
Unidad de Mad es. Como enimos diciendo en capí ulos an e io es, son al ededo
de 160 los niños que i en con sus mad es en p isión, pe o son pocos los cen os
que o ecen es a posibilidad. Has a ab il de 2011 en uno de es os cen os sí que
exis ía una Unidad de Mad es pe o po di e en es mo i os, en e ellos el bajo
núme o de in e nas con hijos, han hecho que Ins i uciones Peni encia ias lo
con ie a en un módulo des inado a in e nos con en e medades men ales. Es e
hecho ha p oducido que las in e nas que en ese momen o se encon aban con sus
hijos en el cen o uesen asladadas en su mayo ía, al cen o peni encia io de
León.
6.2.3. Los ecu sos humanos de los cen os/módulos
En elación a los ecu sos humanos de los Cen os Peni encia ios, cabe
deci , en p ime a ins ancia, que exis en di e en es ipos de p o esionales en las
dis in as á eas de abajo, cuya labo se lle a a cabo po medio de equipos
mul idisciplina es. Así, p ocedemos con las espues as de los subdi ec o es a es e
espec o.
a) Cen o Peni encia io de Alcalá de Guadaí a (Código E1)
- Pe sonal con el que cuen a el cen o (RH1E1).
Es e es ablecimien o man iene una do ación de 122 pe sonas que pe enecen
al pe sonal unciona io y 11 al pe sonal labo al. Además, se cuen a con una media
de 8-10 pe sonas en con a aciones empo ales pa a la impa ición de cu sos de
o mación y ac i idades depo i as y e apéu icas. De ellas, 79 es án dedicadas a
labo es de igilancia en u nos de abajo de mañana, a de y noche.
El Equipo Di ec i o se compone de cua o pe sonas: Di ec o a,
Subdi ec o a de T a amien o, Subdi ec o de Régimen – Segu idad, y
Adminis ado .
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
276
El á ea de T a amien o es á compues a po , ju is a, psicóloga, educado es,
maes os, p o eso es, y pe sonal adjun o. En la sani a ia hay 2 Médicos, 4 ATS, y 1
Auxilia de Clínica.
- Pe sonal educa i o del cen o (RH2E1).
Además del pe sonal ya mencionado, enemos que suma el pe sonal
adjun o y los abajado es e en uales que ealizan a eas de o mación y
p oducción.
b) Cen o Peni encia io de Mad id I (Código E2)
- Pe sonal con el que cuen a el cen o (RH1E2).
El cen o cuen a con, ap oximadamen e, 112 unciona ios de in e io .
- Pe sonal educa i o del cen o/módulo (RH2E2).
En cuan o a pe sonal educa i o se des acan 7 educado es, 4 psicólogos, 4
ju is as y 5 abajado es sociales.
c) Cen o Peni encia io de B ie a (Código E3)
- Pe sonal con el que cuen a el cen o (RH1E3).
Los más des acados son los unciona ios de o icinas, los unciona ios de
comunicación, man enimien o y los unciona ios de igilancia.
- Pe sonal educa i o del cen o/módulo (RH2E3).
En es e cen o peni encia io abajan 3 p o eso es y además, el
Depa amen o de T a amien o cons a de 1 pedagoga, 2 psicólogos, 1 ju is a, 4
educado es, 2 abajado es sociales y 1 ges o de o mación.
d) Cen o Peni encia io de Teixei o (Código M1)
- Pe sonal con el que cuen a el cen o (RH1M1).
Di e enciamos en e los unciona ios de igilancia y el Equipo écnico del
cen o en donde se encuen an los psicólogos, los ju is as, los educado es y los
abajado es sociales.
- Pe sonal educa i o del cen o (RH2M1).
En es e caso se hace e e encia a la EPAPU, cen o público de educación de
pe sonas adul as que se con igu a como un cen o educa i o p opio, dependien e
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
277
de la Xun a de Galicia. Con el RD 1203/1999 (BOE 21/07/1999) se es ablece la
in eg ación del pe sonal de las escuelas de los cen os peni encia ios en el cue po
de maes os. En Galicia, Comunidad a la que pe enecen cua o de los cen os de la
mues a, esal amos que en el año 2007 ue c eada la ed de cen os (Dec e o
116/2007 de 31 de maio DOG 15/06/2007) po el que se c ea on cen os públicos
de educación y p omoción de adul os con sede en los cen os peni encia ios de
Galicia, de o ma que los abajado es de es os cen os pe enecen a la Conselle ía
de Cul u a, Educación e O denación Uni e si a ia.
e) Cen o Peni encia io de Bonxe (Código M2)
- Pe sonal con el que cuen a el cen o/módulo (RH1M2).
Se con abilizan 200 unciona ios en o al.
- Pe sonal educa i o del cen o/módulo (RH2M2).
El subdi ec o se e ie e con pe sonal educa i o a 4 abajado as sociales, 6
educado es, 2 psicólogas, 2 ju is as y 1 sociólogo.
) Cen o Peni encia io de A Lama (Código M3)
- Pe sonal con el que cuen a el cen o/módulo (RH1M3).
La subdi ec o a no conoce los da os e e en es al pe sonal.
- Pe sonal educa i o del cen o/módulo (RH2M3).
Al igual que en el cen o an e io se des aca la exis encia de la escuela
(EPAPU) y el pe sonal que en ella desempeña su unción, sin especi ica el
núme o y el ipo de p o esionales.
g) Cen o Peni encia io de Pe ei o de Aguia (Código M4)
- Pe sonal con el que cuen a el cen o/módulo (RH1M4).
El cen o cuen a con 3 psicólogos, 2 ju is as, 3 abajado es sociales y 1
coo dinado de abajo social.
- Pe sonal educa i o del cen o/módulo (RH2M4).
Suman en o al 5 educado es, 4 maes os y 1 di ec o de la escuela, como
pe sonal educa i o.
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
278
En unción de las espues as de los subdi ec o es con espec o a los
Recu sos Humanos, lo p ime o que nos llama la a ención es que no conozcan el
núme o de pe sonas que se dedican a a eas educa i as, ya que siendo la educación
pa e del a amien o, es un da o que se p esen a esencial.
Po o a pa e, se con unde, en cie os casos, el pe sonal educa i o con los
abajado es de la escuela del cen o, que, dependen de la Conseje ía de Educación
de cada Comunidad Au ónoma. Pa ece que los subdi ec o es educen la educación
a la escuela en exclusi idad y no conside an la educación como base del
a amien o peni encia io. Po el con a io, en algunos casos, los Subdi ec o es
conside an pe sonal educa i o a odos los p o esionales que o man pa e de la
Jun a de T a amien o.
En elación a los pe iles que encon amos, el da o que más so p ende es
que el pedagogo solo igu a en uno de los cen os. Lo que sí sucede es que algunos
de los unciona ios de in e io son licenciados en pedagogía.
6.2.4. Los P og amas de T a amien o de los cen os/módulos
En es e apa ado se especi ican los p og amas que cada uno de los
cen os/módulos desa ollan con las muje es in e nas.
Así, en el cen o E1 (Alcalá de Guadaí a) se p esen a una elación de allada
de odos los p og amas que ienen luga en el momen o de hace la en e is a:
1. P og amas de Fo mación P o esional-Ocupacional, del O ganismo
Au ónomo e inicio de los p og amas del Se icio Andaluz de Empleo a a és de la
ONG “Ba á”: cu so de maquinis a de con ección indus ial, cu so de ado nis a
ex il, cu sos de in o má ica y cu so de al a e o-ce amis a.
2. P og ama Educa i o: enseñanza eglada, enseñanza semip esencial y a
dis ancia, escuela de e ano (ac i idades de o mación de adul os a ca go de los
educado es del cen o, pa a da una con inuidad escola en acaciones) y p og ama
de animación a la lec u a.
3. Talle es ocupacionales: cos u a/bo dado, deco ación de azulejos y
manualidades.
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
279
4. P og amas de p omoción del depo e (con inuidad y man enimien o de
los dis in os g upos según sus necesidades y edades). Gimnasia de man enimien o,
ae óbic, campeona os, celeb aciones depo i as, sende ismo y con e encias,
semina ios, cha las-coloquio, exhibiciones, bailes de salón y egionales, e c…
5. P og amas de o mación, mo i ación y di usión cul u al: p og ama
cul u al (cine, música y ea o) y p og ama de ac i idades pa a dis in as
conmemo aciones (Día de la muje , del lib o, de la Me ced, con a la iolencia de
géne o, del SIDA, de los De echos Humanos, Na idad…).
6. P og amas especí icos del es ablecimien o: P og ama de a ención
indi idualizada, P og ama de jó enes, P og ama de inse ción y acompañamien o
pa a las in e nas de 3e g ado y A . 100.2., P og ama de deshabi uación abáquica
pa a in e nas y abajado es del cen o peni encia io, P og ama de mejo a de la
au onomía e independencia de in e nas con especiales p oblemá icas ísico-
psicológicas, P og ama de o mación en alo es y con i encia social, P og ama de
p omoción de la salud, in o mación y di ulgación, P og ama de p epa ación pa a
los pe misos de salida, P og ama de in eg ación del olun a iado a a és del
Consejo Social Peni encia io Local, P og ama de aseso amien o ju ídico en
colabo ación con el Colegio de Abogados de Se illa, P og ama de in e ención
con in e nas con discapacidad in elec ual (ONG FEAPS), P og ama de
in e ención con in e nas con en e medades men ales (ONG ASAENES),
P og ama de in e ención a a és de la iloso ía, P og ama de in e ención a
a és del psicod ama (Fundación AZVI), P og amas de o ien ación labo al y de
desa ollo pe sonal implemen ados po a ias ONG.
7. P og amas gene ales e ins i ucionalizados: P og ama de Es a egias de
ac uación con en e mos men ales (PAIEM); Consolidación y ealización de los
ajus es necesa ios en la implemen ación del Módulo de Respe o. Fo mación
con inua y supe isión del pe sonal po pa e del Subdi ec o de T a amien o;
P og amas de In e ención con D ogodependien es (GAD); P og ama pa a la
p e ención de íc imas de iolencia de géne o; y el P og ama de p e ención de
suicidios.
Po su pa e, el cen o E2 (Mad id I) man iene una espues a más
gene alizada an e la exis encia de los p og amas de a amien o, cen ándose en
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
280
p og amas de D ogodependencias, En e mos Men ales, el P oyec o Oxígeno
18
, cu sos
de Fo mación P o esional coo dinados po el INEM o el p oyec o G.R.U.T.E.A.R
19
.
También se hace e e encia a di e en es cu sos que se desa ollan en el Cen o,
da o que con as a emos con las espues as al cues iona io de las in e nas. En e ellos
des acan cu sos de cocina, in o má ica, con ección indus ial, es é ica, panade ía,
alle es (labo ales, depo i os, ocupacionales, o ma i os, cul u ales y educa i os),
cu sos de segu idad ial y alle es li e a ios.
El siguien e cen o (E3, B ie a) nos p esen a, ambién de un modo más gene al,
una se ie de p og amas po bloques emá icos como son p og amas de Ex anje ía,
P e ención de Recaídas, ac uaciones en Igualdad o p oyec os di igidos exclusi amen e
a jó enes; además de e e i se al módulo de espe o como un p og ama en sí, ambién
enume a algún p og ama conc e o como el P og ama pa a En e mos Men ales
(PAIEM), ac uaciones de p e ención de la iolencia de géne o como puede se el
P og ama de P e ención de Violencia de Géne o pa a las muje es en cen os
peni encia ios se muje .es
20
o TACA (Te apia Asis ida Con Animales).
El cen o M1 (Teixei o) cuen a con los siguien es p og amas:
- P og amas especí icos de a amien o: ag eso es sexuales, iolencia de géne o,
p e ención de ecaídas, en enamien o en habilidades sociales…
- Ac i idades Educa i as Regladas: enseñanzas básicas iniciales, educación
secunda ia, u o ías en bachille a o, UNED.
- Ac i idades depo i as (en los módulos esidenciales y en el polidepo i o):
Fu bol, balonces o, a le ismo, boxeo, gimnasia, enis…
18
Los Minis e ios de Medio Ambien e e In e io , a a és de la Fundación Biodi e sidad, el O ganismo
Au ónomo Pa ques Nacionales y el O ganismo Au ónomo T abajo Peni encia io y Fo mación pa a el
Empleo pusie on en ma cha en 2007 es e p oyec o di igido a cen os peni encia ios. Es a inicia i a iene
como obje i o c ea espacios de o mación en los cen os que acili en a sus in e nos el desa ollo de
habilidades p o esionales elacionadas con el medio ambien e.
19
G upo de Te apia An iadicciones Rehabili ado a (h p://www.g u ea adicciones.com/)
20
h p://www.ins i ucionpeni encia ia.es/web/expo /si es/de aul /da os/desca gables/publicaciones/Docu
men o_Peni encia io_9_Se _Muje _p o esionales.pd
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
281
- Ac i idades cul u ales (en el módulo sociocul u al): ea o, música, cine, club
de lec u a, con e encias y cha las. Concu sos (a ni el Teixei o y a ni el de Ins i uciones
Peni encia ias) de poesía, ela os co os, pin u a…
- Ac i idades Ocupacionales (en los módulos esidenciales): Ma que e ía,
ce ámica, pin u a, hilos, espejos, cue o, abalo ios, papi o lexia, cos u a, pi og abado,
in o má ica, ideo- o um…
- Ac i idades Rec ea i as (en los módulos esidenciales): juegos de mesa
(pa chís, damas, ajed ez, puzles…).
- Cu sos de Fo mación (con i ulación o icial): on ane ía, elec icidad, pin o de
edi icios, ca pin e ía, peluque ía, albañile ía, alica ado , apice o de muebles,
in o má ica, cocina, epos e ía, ma oquine ía…
- Talle es p oduc i os: cocina, panade ía, la ande ía, man enimien o, cuad os
eléc icos, ma oquine ía…
En el cen o peni encia io de Bonxe (M2) cuen an con p og amas como
se muje .es, al que ya nos hemos e e ido, la pues a en ma cha del P og ama PAIEM
(P og ama de A ención In eg al a En e mos Men ales), o un con enio con la ONG C uz
Roja Española con quienes ealizan ac i idades de di e sa índole en elación con las
d ogodependencias.
Del mismo modo, el cen o M3 (A Lama) ambién hace hincapié en el P og ama
TACA que si e de complemen o a p og amas de a amien o des inados a in e nos con
p oblemas de a ec i idad y au oes ima, en los p og amas des inados a ag eso es, de
iolencia de géne o, esolución de con lic os, segu idad ial, o los di igidos a en e mos
men ales o discapaci ados in elec uales, en e o os.
La úl ima de las ins i uciones, Pe ei o de Aguia , especi ica que en el cen o
exis en p og amas de con ol de ag esión sexual, in e ención con mal a ado es en el
ámbi o amilia , in e ención con discapaci ados in elec uales o a ención in eg al a
en e mos men ales, además, se e ie e a la in e ención mul icul u al con in e nos
ex anje os, e apia asis ida con animales, o un p og ama de deshabi uación. A mayo es
las ONG desa ollan o os p oyec os especí icos.
Pa a conclui es e apa ado, es impo an e señala que los subdi ec o es se han
e e ido a los p og amas ins i ucionales, des acando, especialmen e en los módulos,
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
288
El 41,5% de las muje es ex anje as que han espondido no i ía en España
an es de en a en p isión en e al 58,5% que sí lo hacía. Es e da o nos si úa
di ec amen e sob e las cla es de su ayec o ia, pues o que poco más del 40%, ue on
de enidas en los ae opue os y, po lo an o, en muchos casos, no con aban con un
p oyec o mig a o io como al.
En es e pun o, es necesa io hace una dis inción en e muje es ex anje as y
muje es inmig an es, ya que su si uación de pa ida es muy di e en e. En e las muje es
inmig an es exis e una amplia gama de si uaciones: desde aquellas que cuen an con
nacionalidad española y son de o igen comuni a io, ienen pe misos de la ga du ación,
las que ienen pe misos anuales, aquellas que ienen pe miso de esidencia pe o no
ienen abajo has a las que es án en si uación i egula . De es e modo, siguiendo a
Mi anda y Ma ín (2007) conside amos inmig an es a aquellas que, p oceden es de o os
países, es ablecen su esidencia, engan o no papeles, en el país de acogida. Sin
emba go, en el con ex o peni encia io, nos e e imos a muje es ex anje as, incluyendo a
aquellas muje es que sin esidencia p e ia en el país de acogida en an en con ac o con
el sis ema policial, judicial y penal y acaban cumpliendo condena en el e i o io
español. Es a ealidad es u o del con ex o ac ual de mo imien os de la población pe o
ambién del auge de las ma ias in e nacionales. Si a de ejemplo como es udios
an e io es (Mi anda y Ba be e , 1998) nos mues an que únicamen e el 12,6% de las
in e nas no esidían en España an es de su ing eso en p isión.
Analizamos, en p ime luga , cuales ue on los p incipales mo i os pa a eni a
España (G á ica 16).
G á ica 16
P incipal mo i o pa a eni a España
62,60%
24,20%
2,20% 11,00% Económicos
Reag upación
Mo i os polí icos de
su país
O os
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
289
Como podemos obse a , p edominan los mo i os económicos (62,6%) seguidos
po la eag upación amilia (24,2%). Rep esen an po cen ajes esiduales aquellas
muje es que han decidido emig a po mo i os polí icos en sus países de o igen (2,2%)
y en el 11% es a ían odo un conjun o de azones de di e sa índole. Po an o, la
mayo ía de es as muje es (86,8%) han decidido emig a po mo i os económicos y de
eag upación amilia . Si bien an es ellas e an obje o de la eag upación amilia po
pa e de sus ma idos, aho a es amos asis iendo a un pano ama de no malización de la
muje como iniciado a de la cadena mig a o ia (Lo enzo Moledo y P iegue, 2014).
También hemos p egun ado a aquellas que ya i ían aquí en qué momen o
oma on la decisión de emig a (G á ica 17).
G á ica 17
Año en el que ino a España po p ime a ez
En e las muje es que i ían en España an es de se de enidas, des acan las
que han enido en e 1995 y 2000 (38%), seguidas po aquellas que llega on con
pos e io idad, conc e amen e en e 2001 y 2010 (26,1%). Únicamen e el 1,1% ha
omado la decisión de emig a después del año 2010 cuando i umpe con mayo
ue za la c isis económica. Son muchos los ac o es que inciden en el hecho de
emig a en una época u o a, en buena medida explicados po las polí icas
mig a o ias eu opeas que han ido modi icando sus obje i os a lo la go de los años.
Así pues, du an e las décadas de 1950 y 1960 su ge un én asis en el eclu amien o
de mano de ob a y con ol de los abajado es inmig an es; en los 70 se p oduce un
con ol de la inmig ación y epa iación; a p incipios de la década de 1980 el oco
se cen a en la ges ión de la c isis u bana y el eco e del bienes a ; el o den
público y con ol de la inmig ación son la p io idad a inales de los 80 y p incipios
12,00%
38,00%
26,10%
22,80%
1,10%
An es de 1995
En e 1995 y 2000
En e 2001 y 2005
En e 2006 y 2010
Después de 2010
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
290
de los 90 (Cas les, 2000); y, a odo ello, enemos que añadi , a pa i del año 2000
una nue a uel a a las polí icas secu i a ias (Wacquan , 2000; Ladipo, 2001).
En la misma línea, a amos de conoce cuán os años lle an las muje es
ex anje as en p isión i iendo de o ma pe manen e en el país de acogida (G á ica
18).
G á ica 18
Años i iendo en España
De es e modo, las muje es a i man lle a (52,2%) diez o más años i iendo
de o ma pe manen e en es e país, seguidas po las que esiden aquí en e cua o y
seis años (23,9%) o en e sie e y nue e años (13%). Aquellas que lle an menos de
cua o i iendo en el país ep esen an el 10,8% del o al. Como emos, la mayo
pa e de las muje es que esidían en España acumulan más de cua o años de
esidencia lo que indica que su p oyec o mig a o io ya es aba consolidado an es de
en a en p isión. Es más, la mayo pa e (65,2%), llega a España an es del
comienzo de la c isis económica ya que llega on hace más de sie e años.
Las ca ac e ís icas de la úl ima ciudad en la que habi aban pueden da nos
cie as cla es en cuan o a las decisiones que oman es as muje es cuando emig an.
Así, es impo an e conoce el núme o de habi an es de las localidades donde i ían
an es de su en ada en p isión (G á ica 19).
5,40% 5,40%
23,90%
13,00%
52,20%
Menos de un año
En e uno y es años
En e cua o y seis años
En e sie e y nue e años
Diez o más años
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
291
G á ica 19
Núme o de habi an es de la úl ima ciudad española en la que i ió
Al espec o, una g an pa e (55,7%) op a on po ciudades de más de 400.000
habi an es, siendo el da o más ce cano el opues o; es deci , el siguien e ango con mayo
po cen aje (19,3%) es el de las que han decidido i i en u bes de menos de 100.000
habi an es y el 13,6% i ía en ciudades de en e 200.001 y 300.000 habi an es.
Es momen o de es udia si con aban con amilia es o amigos que hayan podido
in lui a la ho a de oma la decisión de emig a (G á ica 20).
G á ica 20
Tenía amilia es o amigos an es de su llegada
No son pocas las muje es que ca ecían de amilia es o amigos i iendo ya
en es e país an es de su llegada (19,4%), aunque el po cen aje no sea muy al o. El
hecho de emp ende la ma cha a un país di e en e conlle a una se ie de
consecuencias a ni el social y emocional que se palian pa cialmen e si en el luga
19,30%
9,10%
13,60%
2,30%
55,70%
Menos de 100.000
habi an es
De 100.001 a 200.000
habi an es
De 200.001 a 300.000
habi an es
De 300.001 a 400.000
habi an es
Más de 400.000
habi an es
44,10%
20,40%
16,10%
19,40%
Sí, amilia es
Sí, amigos
Sí, amilia es y amigos
No
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
292
de des ino se cuen a con algún ipo de acompañamien o. El 44,1% enía ya
amilia es en es e país, el 20,4% únicamen e amigos y el 16,1% con aba con
amilia es y amigos. Cuando se conc e a qué amilia es e an, obse amos una g an
di e sidad de espues as, des acando los pad es y he manos.
Po su pa e, en la G á ica 21 indicamos el modo en el que llegan a España
iniciando su p oyec o mig a o io.
G á ica 21
Cómo llegó a España po p ime a ez
Han llegado a nues o país, sob e odo como u is as (48,4%), seguidas po
las que ienen pa a eag upa se con su amilia (16,1%), y únicamen e el 12,9%
acuden con pe miso de abajo. Po su pa e, un 4,3% ha llegado con algún ipo de
pe miso pa a es udia en los cen os educa i os del país. Además, 17,2% a i ma
llega de o as o mas como puede se íc ima de á ico de pe sonas o de o ma
ilegal.
En é minos de apoyo social en el país de acogida, es impo an e señala si
con a on con algún ipo de ayuda de ca a a acili a su in eg ación en la nue a
sociedad (G á ica 22).
48,40%
4,30%
12,90%
1,10%
16,10%
17,20%
Tu is a
Es udian e
Con pe miso de abajo
Solici an e de asilo o
e ugio
pe sona en eag upación
amilia
de o a o ma
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
293
G á ica 22
Con qué apoyo con ó pa a eni a España
Solo el 25,5% de es as muje es han llegado a su país de des ino po su
cuen a, sin con a con el apoyo de amilia es, amigos o algún ipo de ed;
p e alecen aquellas que han con ado con la ayuda de amilia es (57,4%) y amigos
y conocidos (11,7%). Las edes o ganizadas ep esen an, en es e caso, el 5,3%.
Po o o lado, son muchas las que emig an a o o país y dejan a sus hijos en
el de o igen, al y como p esen amos en la G á ica 23.
G á ica 23
Sus hijos es án en España o en su país de o igen
Obse amos que el 59% de las en e is adas que ienen hijos a es iguan que
és os se encuen an en su país, en e a los que ya esiden en España (25,6%). Pe o
ambién el 11,1% ienen a sus hijos epa idos en e España y su país de o igen o
incluso en o o país di e en e y su país de o igen (0,9%). Únicamen e el 3,4% iene
a sus hijos en o o país que no se co esponde con el suyo p opio ni con España.
57,40%
11,70%
5,30%
25,50%
Con el apoyo de
amilia es
Con la ayuda de
amigos y conocidos
Con el apoyo de una
ed o ganizada
Po mi cuen a, sin
ningún o o apoyo
25,60%
59,00%
11,10%
3,40% 0,90%
En España
En el país de o igen
En España y país de o igen
En o o país
En o o país y en el país de
o igen
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
294
A modo de ecapi ulación, podemos deci que, con espec o al p oceso
mig a o io, p ác icamen e la mi ad de es as muje es no esidía en España an es de
se de enida. En e aquellas que sí i ían en España, los mo i os que más pesan
pa a emig a son los económicos y oma on la inicia i a en e 1995 y 2000, la
mayo ía lle a diez o más años en nues o país.
Además, las muje es ex anje as escogen las g andes ciudades como luga
de esidencia y ya con aban, an es de su llegada, con amilia es en el país de
des ino. La mayo pa e ha llegado con isado de u is a y sin ningún ipo de apoyo
ex e no, dejando, en muchos casos, a sus hijos en el país de o igen.
6.3.2. Pe il escola de las muje es de la mues a
T a amos aho a de de ini el pe il escola de las muje es que o man pa e
de la mues a. Pa a ello es udia emos una se ie de a iables elacionadas que
esumen las ca ac e ís icas escola es que más nos in e esan.
Las p ime as a iables a analiza se án la asis encia o no a la escuela y si
esa asis encia e a o no egula ( e Tabla 12). Además, a amos de conoce , en
es a misma línea, la edad en la que comenza on su escola ización (Tabla 13) y el
ipo de cen o al que asis ie on (Tabla 14).
Tabla 12
Ha ido a la escuela y asis encia
Sí
No
Ha ido a la escuela
98%
2%
Asis ía con egula idad
93,4%
6,6%
Tabla 13
Edad de comienzo en la escuela
Edad comienzo
escuela
Menos de
3 años
3 - 6 años
7 - 9 años
10 - 12 años
Más de
12 años
No sabe
13,4%
59,1%
19,5%
3,4%
4%
0,7%
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
295
Tabla 14
Tipo de escuela
Tipo escuela
Pública
Religiosa
P i ada
Mili a
80,3%
10,9%
8,2%
0,7%
El p ime o de los aspec os a a a es la asis encia a la escuela. So p ende el
al o po cen aje de muje es que sí ha ido a la escuela (98%) en e a las que no han
ido (2%). Comienzan a asis i en e los 3 y 6 años (59,1%), e incluso, el 13,4%
empeza on a ecuen a la escuela an es de esa edad. Además, el 19,5% inició sus
es udios en e los 7 y los 9 años en e al 3,4% y el 4% que ep esen an aquellas
que lo han hecho en e los 10 y los 12 años y con más de 12, espec i amen e. Es e
da o depende á en g an medida del país de p ocedencia y de la edad de
escola ización de cada uno de ellos. Po ejemplo, en la ac ualidad, la asa de
escola ización de las niñas que ienen 5 años en U uguay es de 95,86% mien as
que en Gua emala es 46,22%, siendo es os países los que ep esen an los
po cen ajes más ex emos en La inoamé ica; sin emba go, en el caso de
Gua emala, cuando hablamos del siguien e ango de edad, que comp ende en e los
6 y los 8 años, el da o sube a 85,81% (Si eal, 2011). Asimismo, los dos países más
ep esen ados en la mues a p esen an asas simila es (Colombia 71,21% y
República Dominicana 76,46%).
También es necesa io ene en cuen a que el 93,4% asis ía con egula idad,
en caso con a io, los mo i os pa a no hace lo esponden a la al a de ecu sos
económicos de sus amilias cuya consecuencia se á la necesidad de comenza a
abaja desde edades muy emp anas o el cuidado de he manos. Es os mo i os
concue dan con los ci ados po Yagüe y Cabello (2005) cuando p esen an el
abandono escola de las in e nas como consecuencia de la necesidad de ayuda en
casa, encon a un empleo o simplemen e po que no les gus aba.
Po o o lado, conside amos impo an e el hecho de que el 80,3% de es as
muje es han es udiado en cen os educa i os públicos, el 10,9% ha acudido a un
cen o eligioso, el 8,2% a un cen o p i ado, e incluso el 0,7% a una escuela
mili a .
Es el momen o de analiza el ni el de es udios de las muje es pe enecien es
a la mues a (G á ica 24).
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
296
G á ica 24
Ni el de es udios
El análisis que hemos lle ado a cabo nos pe mi e a i ma que es e colec i o
es á compues o po muje es con un ni el de es udios medio-al o. La mi ad cuen a
con es udios secunda ios (50%) y el 13,2% ha concluido una ca e a uni e si a ia.
Únicamen e el 3,9% asegu a no ene es udios. Sin emba go, las es adís icas
señalan que las muje es que delinquen se ca ac e izan po ene un bajo ni el de
es udios y abajos como los de Ce elló (2006) o Fe nández Galán (2011)
p esen an un 40% de anal abe ismo en es e colec i o. Conc e amen e, Melis (2010)
al cen a se en las ca ac e ís icas pe sonales, psicológicas y socio amilia es de las
muje es en p isión nos p esen a las al as asas de anal abe ismo y nula
cuali icación p o esional, añadiendo que es e hecho es a á co elacionado con se
menos compe en es socialmen e.
En es a misma línea, ambién nos hemos in e esado po el ni el de es udios
de su mad e y de su pad e (G á ica 25).
3,90%
17,10%
50,00%
15,80%
13,20%
No iene es udios
Es udios p ima ios
Es udios secunda ios
Fo mación P o esional
Es udios Uni e si a ios
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
297
G á ica 25
Ni el de es udios de mad e y pad e
La mayo pa e de las mad es y pad es de las in e nas cuen a con es udios
p ima ios (28,8% y 22,4%, espec i amen e) o secunda ios (26,3% y 22,4%,
espec i amen e). En elación a los es udios uni e si a ios, el po cen aje se
inc emen a cuando nos e e imos a los pad es, aumen ando en casi 8 pun os
po cen uales (7,7% en e a 15,4%).
La Fo mación P o esional es simila en los dos p ogeni o es y, es bas an e
más al o el po cen aje de muje es que no conocen los es udios de su pad e que las
que no conocen los de su mad e (15,4% en e al 7,7%). Los que no ienen es udios
ep esen an un 15,4% en el caso de las mad es, y un 10,3% pa a los pad es.
Po no ma gene al, los pad es cuen an con ni eles de es udios más al os que
las mad es, lo cual podemos a ibui , en muchos casos, a las sociedades
pa ia cales de p ocedencia, en donde la posibilidad de es udio pa a las muje es es
más educida que pa a los homb es.
Como podemos e en la G á ica 26, en ocasiones el cen o peni encia io se
con ie e en un luga en el que e oma de nue o los es udios ya que o ece unas
opo unidades que, en muchos casos, no son accesibles en las ci cuns ancias con
las que las muje es cuen an en el ex e io .
0%
5%
10%
15%
20%
25%
30%
15,40%
28,80% 26,30%
14,10%
7,70% 7,70%
10,30%
22,40% 22,40%
14,10%
15,40% 15,40%
Mad e
Pad e
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
304
es as muje es es cu so de “inse ción labo al”. En e aquellas muje es que
desempeñan un abajo en p isión des acan la limpieza (26,3%) o a la cocina
(15,8%). Es ecuen e que en los cen os se las encasille en ac i idades
“p opiamen e emeninas”, como son la cos u a, cocina, la ande ía o limpieza
siendo des inadas, en nume osas ocasiones, pa a el man enimien o y limpieza de
zonas comunes (Yagüe, 2002).
Sin e izando los da os que hemos enido azando en elación al pe il
labo al, podemos deci que p ác icamen e la o alidad de la mues a ha abajado
ue a de casa en algún momen o de su ida, sob e odo en la hos ele ía, el come cio
y el se icio domés ico y lo ha hecho an es de los 20 años.
En el momen o de se de enidas no abajaban pe o lo habían hecho con
an e io idad y, en e las que sí lo hacían, es aban ocupadas den o del se icio
domés ico.
Po su abajo ob enían unos ing esos mensuales de en e 500 y 1000 eu os
y a i man que las condiciones de su abajo e an buenas. También ealizan algún
ipo de abajo en p isión pe o no en ían dine o a sus amilias; además, la mi ad de
es as muje es han ealizado cu sos de o mación labo al den o del medio
peni encia io.
6.3.4. Pe il c iminológico de las muje es de la mues a
El pe il c iminológico nos guia á ambién en el camino a segui de ca a a
una in e ención cen ada en las ca ac e ís icas de la mues a. Los mo i os pa a
delinqui y el ipo de deli o, en e o os, son cues iones undamen ales pa a diseña
p opues as de in e ención pedagógicas.
La mayo pa e de las in e nas es án penadas (61,4%), es deci , cuen an con
una sen encia i me; mien as que el 38,6% es án en un égimen p e en i o, a las
que ampa a el p incipio básico de p esunción de inocencia, a la espe a de juicio o,
en caso de habe se celeb ado, sin sen encia i me.
Las muje es penadas ienen condenas meno es de 10 años, como podemos
e en la G á ica 32.
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
305
G á ica 32
Tiempo de condena
P ác icamen e la mi ad cuen a con una condena de en e 6 años y 1 día y 9
años; el 19,1% iene que cumpli en e 2 años y 1 día y 4 años; po cen aje que
disminuye cuando la condena es de en e 4 años y 1 día y 6 años (17%). Po
úl imo, an o las condenas más bajas como las más al as ep esen an po cen ajes
que no alcanzan el 10%.
La e o ma del Código Penal de 1995 inc emen a sus ancialmen e el iempo
en p isión po el á ico de d ogas p ohibidas, endu eciendo las penas pa a deli os
con a la salud pública, pasando de los 8 años con posibilidad de edención a un
mínimo de 9 sin posibilidad de edención, hecho con una g an in luencia en las
muje es en gene al y en las muje es ex anje as en pa icula .
El g ado asignado de e mina un égimen de medidas de con ol y segu idad,
más se e as en el caso del p ime o, que se lexibilizan p og esi amen e, has a
alcanza el e ce o. En la de e minación del g ado se ienen en cuen a aspec os
como su pe sonalidad, su his o ial peni encia io indi idual, amilia , social y
delic i o, la du ación de la condena impues a, así como o os ac o es es ablecidos
en la legislación peni encia ia. Podemos e la clasi icación de las muje es de la
mues a en la G á ica 33.
7,40%
19,10%
17,00%
48,90%
7,40%
De 0 a 2 años
De 2 años y 1 día a 4
años
De 4 años y 1 día a 6
años
De 6 años y 1 día a 9
años
Más de 9 años
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
306
G á ica 33
G ado en el que es á clasi icada
Obse amos que la mayo ía de las muje es cumplen condena en Segundo
G ado (82%) en e a las que lo hacen en P ime G ado (13%) y las que se
encuen an en Te ce G ado (5%), es e bajo po cen aje esponde a que las muje es
que se encuen an en es e g ado es án en o o ipo de disposi i os (sección abie a
o CIS). Debemos comen a a es e espec o que el iesgo de uga de las in e nas
ex anje as o no ene una ed de apoyo social obs aculizan, en g an medida, su
paso al e ce g ado.
En la Tabla 16 p esen amos la ipología delic i a po la que es as muje es
han sido juzgadas (en el caso de las penadas) o han sido enca celadas
(p e en i as).
Tabla 16
Tipo de deli o
No sabe
1,4%
Salud pública
76,9%
Inmig ación ilegal
2%
Pelea
4,1%
Robo con iolencia e in imidación
3,4%
P os i ución ( a a)
3,4%
Es a a
1,4%
Asesina o
1,4%
Robo
2%
Ten a i a de homicidio
0,7%
Homicidio
1,4%
Blanqueo de dine o
0,7%
Hu o
1,4%
13%
82%
5%
1º g ado
2º g ado
3º g ado
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
307
En elación al ipo de deli o po el que es án en p isión, un 76,9% ha sido o
se á juzgada po un deli o con a la salud pública, epa iéndose el es o de muje es
en o as ca ego ías, pe o con po cen ajes muy pequeños. Di e en es es udios a
ni el nacional e in e nacional señalan que una de cada es muje es enca celadas
ing esa en p isión po deli os elacionados con las d ogas, compa ado con una de
cada ocho muje es en la década an e io (Zu hold, 2005; Cas illo y Ruiz, 2006;
Ce elló, 2006; De enso del Pueblo Andaluz, 2006).
Cas illo y Ruiz (2009) a i man que en el año 2006 el 48,2% de las muje es
eclusas se encon aban en p isión po deli os con a la salud pública y el 24,1%
po obos. En odo caso, nos opamos an e la escasa p esencia de deli os iolen os
en e las muje es eclusas, ya sean nacionales o ex anje as.
En es a línea, cabe señala que ninguna de las muje es en e is adas o ma
pa e del Fiche o de In e nos de Especial Seguimien o (Régimen FIES). Es e
égimen con empla una se ie de ca ego ías en las que se aba can di e en es
ipologías delic i as (A ibas, 2009): FIES 1 (con ol di ec o) en el que ienen
cabida aquellos in e nos conside ados especialmen e con lic i os; FIES 2
(delincuencia o ganizada) en donde en a ía el na co á ico, el blanqueo de dine o
o el á ico de pe sonas; FIES 3 (bandas a madas); FIES 4 ( ue zas de segu idad y
unciona ios) con el in de p o ege los de o os p esos; y, FIES 5 (ca ac e ís icas
especiales).
Po o o lado, cuando se les p egun a po los mo i os que le lle a on a
come e el deli o, la mayo pa e esg ime mo i os económicos (64,3%),
excep uando deli os especí icos que ue on mo i ados po algún ipo de p oblema
amilia o po d ogas. Además, el 16,4% de las muje es de la mues a asegu a
habe sido engañada a la ho a de lle a a cabo el deli o, de o ma que no explici a
ningún mo i o al nega su comisión. Como podemos obse a , las que han
come ido el deli o po un mo i o económico y aquellas que niegan su comisión,
ep esen an p ác icamen e el o al de las muje es (80,7%).
Asimismo, en la G á ica 34 mos amos la o ma de comisión de es os
deli os.
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
308
G á ica 34
Fo ma de comisión del deli o
El 69% a i ma que ha come ido el deli o sola, sin la ayuda de ninguna ed
o ganizada o pe sona. El 13,8% dice habe lo come ido en un g upo de en e 3 y 5
pe sonas y el 12,3% lo ha hecho en pa eja. Aquellas que a i man habe in ingido
la ley en g upo de más de 5 pe sonas ep esen an únicamen e el 4,6% del o al.
Nos so p ende el da o de aquellas que dicen habe in ingido la ley en g upo
de más de 5 pe sonas, es e bajo po cen aje nos puede lle a a di e en es
conclusiones. Po un lado, que las muje es no quie an e ela da os que puedan
implica a más pe sonas en es e deli o po miedo a las consecuencias; y, po o o,
que es as muje es no conside en delincuen es a las “cabezas” de las o ganizaciones
po el me o hecho de es a en un eslabón más al o de la que podemos denomina
“pi ámide delic i a”, en donde las “mulas”, que ep esen an un al o po cen aje de
es as muje es, es a ían p ác icamen e en la base. Las muje es que llegan a la
on e a come iendo un deli o con a la salud pública son, siguiendo a Mi anda
(1997), dis ibuido as in e nacionales de d ogas en un úl imo escalón, en su meno
cuan ía.
Es momen o de conoce cuán os años lle an es as muje es cumpliendo
condena, ealidad que plasmamos en la G á ica 35.
69%
12,30%
13,80%
4,60%
0,80% Sola
En pa eja
En g upo, en e 3 y 5
pe sonas
En g upo, más de 5
pe sonas
No sabe
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
309
G á ica 35
Tiempo que lle a en p isión
Como emos, p ác icamen e la mi ad (48%) lle a menos de un año en p isión
seguidas po las que lo hacen en e 1 y 3 años (39,5%). Los po cen ajes que ep esen an
a las que lle an más iempo cumpliendo condena son más bajos, ya que el 10,5% lle a
cumpliendo condena en e 4 y 6 años y el 2% en e 7 y 9 años.
También se les ha p egun ado si enían o as condenas pendien es, a lo cual la
o alidad de las muje es de la mues a ha espondido que no. Es deci , ninguna de ellas
iene cuen as pendien es con la jus icia. Po su pa e, el 3,9% ha es ado una ez más en
p isión y el 0,7% es eces con ando con la ac ual. El po cen aje es an e se
co esponde con aquellas muje es que se encuen an en un cen o peni encia io po
p ime a ez. En conclusión, la p ác ica o alidad de las muje es de la mues a son
p ima ias. Las que ya habían es ado en p isión con an e io idad lo hicie on po habe
come ido un deli o con a la salud pública y cuando enían en e 26 y 47 años.
Únicamen e el 0,7% ing esó en p isión po p ime a ez en o o país en e al 99,3% que
lo hizo en España.
Cabe señala que es udios como el de Yagüe (2006b) señalan que las muje es
que ienen una media de edad comp endida en e los 31 y 40 años, se ca ac e izan po
habe enido es o más ing esos p e ios en p isión (33,4%), si uándose el índice de
eincidencia en el 54% pa a las muje es en e al 60% en los homb es. Es os da os se
alejan de los que hemos ob enido en nues o abajo.
O o aspec o a es udia en cuan o al pe il de la mues a es el que a añe a los
aslados en e los cen os peni encia ios. Un 47,8% ha sido asladada al menos una ez
48,00%
39,50%
10,50%
2,00%
Menos de 1 año
De 1 a 3 años
De 4 a 6 años
De 7 a 9 años
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
310
desde su ing eso en p isión mien as que el 52,2% solamen e ha es ado en el cen o
ac ual, al y como p esen amos en los da os de la G á ica 36.
G á ica 36
Núme o de aslados
La mayo pa e de las muje es asladadas lo han sido una única ez (34%),
el 8,8% ya ha cuen a con dos aslados, el 3,8% ha cambiado de p isión es eces
y el 0,6% es an e cua o o más. Teniendo en cuen a el iempo que lle an es as
muje es in e nas en los cen os (la mayo ía menos de un año) se conside a un
po cen aje muy al o. En algunos abajos publicados sob e ex anje os en p isión se
habla de “di igismo ins i ucional” hacia unos cen os de e minados en los que se
concen an las muje es ex anje as (Ribas, Almeda, y Bodelón, 2002), hecho que
se sus en a en el c i e io de al a de a aigo.
Po úl imo, en elación a su pasado en ins i uciones simila es (G á ica 37),
solo el 1,3% de ellas ha es ado in e na en algún ipo de cen o de meno es. Da os
que no coinciden con los p esen ados po el es udio de Yagüe y Cabello (2005)
quienes p esen an que el 16,2% de las muje es españolas en e is adas han sido
ins i ucionalizadas en alguna o a e apa de su ida.
52,20%
34,00%
8,80% 3,80%
0,60% 0,60%
Ningún aslado
Un aslado
Dos aslados
T es aslados
Cua o aslados
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
311
G á ica 37
Pasado en ins i uciones simila es
1,30%
98,70%
Sí
No
Resumiendo es e pun o, podemos deci que el pe il c iminológico se
ca ac e iza po que la mayo ía de las muje es ex anje as que se encuen an in e nas
en es as p isiones lo hacen en condición de penadas; en e ellas, la mi ad cuen a
con condenas de en e 6 años y 1 día y 9 años y, casi el o al, en égimen o dina io
de segundo g ado.
Teniendo en cuen a el ipo de deli o po el cual se encuen an en p isión,
sob esalen aquellos con a la salud pública, come idos po mo i os económicos y
en soli a io.
P ác icamen e la mi ad lle a en p isión menos de un año y la o alidad
a i ma no con a con ninguna o a condena pendien e. Pa a más del 95% de es as
muje es es es a su p ime a ez en un cen o peni encia io. También la mi ad de
ellas han sido asladadas al menos en una ocasión en e las p isiones de nues o
Sis ema Peni encia io. En elación a su paso po cen os de meno es con
an e io idad, el 95% dice no habe pasado po ninguna ins i ución simila .
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
312
6.3.5. Vida en p isión de las muje es de la mues a
Es el momen o de cen a nos en la ida en p isión de las in e nas ex anje as.
Así, comenzamos po las isi as que eciben du an e su eclusión (G á ica 38).
G á ica 38
Visi as en p isión
El 35,9% no ha enido ninguna isi a en e al 64,1% que esponde
a i ma i amen e. Así, el 28,3% menciona que ecibe dis in as isi as, aunque son
los amigos los más ep esen ados en e odos los g upos (12,4%), -bien es cie o
que, en ocasiones, iden i icaban como amigos a di e en es o ganizaciones sociales
que abajan en es e ámbi o-, seguidos de las pa ejas/cónyuges (9,2%). De odos
modos, al iempo de cumplimen a el cues iona io, se e e ían a isi as pun uales
que se habían p oducido en alguna ocasión. E an pocas las que asegu aban con a
con isi as egula es pues o que en la mayo pa e de los casos, la dis ancia es un
cla o hándicap que di icul a la egula idad. Es os da os di ie en en el caso de las
nacionales. Po ejemplo, en el es udio ealizado po el De enso del Pueblo
Andaluz (2006), el 50% de las muje es en e is adas asegu a on con a con isi as
de oda su amilia de o ma habi ual.
Un aspec o cla e a ene en cuen a en la e aluación del ambien e en los
cen os es la elación que man ienen las p opias in e nas en e ellas y ambién con
los unciona ios ( e Tabla 17).
35,90%
4,60%
9,20%
0,70%
3,90%
3,90%
12,40%
28,30%
No
Sí, pad e/mad e
Sí, cónyuge/pa eja
Sí, hijos
Sí, he manos
Sí, o os amilia es
Sí, amigos
Más de una opción
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
313
Tabla 17
Relación con los unciona ios de la p isión y con las compañe as del módulo
Relación con los unciona ios
Relación con las compañe as
No exis e elación
10,6%
5,2%
Muy mala
1,3%
1,3%
Mala
4%
5,9%
Buena
55%
63,4%
Muy buena
29,1%
24,2%
En es e caso los da os son muy posi i os ya que la elación con los
unciona ios es buena (55%) o muy buena (29,1%) en la p ác ica o alidad de las
espues as. Cuando se examina la elación con sus compañe as, el 63,4% dice ene
una buena elación, e incluso el 24,2% la de ine como muy buena.
Es a cues ión nos indica un cambio de pe cepción en elación a los
unciona ios de p isiones. Yagüe (2002) a i ma que p edominan alo es de
solida idad en e las eclusas, e i iéndose a apoyo y solida idad en las ocasiones
que lo necesi en, especialmen e en el caso de compañe as que p esen an algún ipo
de p oblema ísico o psíquico. Además, Mi anda, y Ba be e (1998) sos ienen que
en el caso de las muje es no ocu e como en los es ablecimien os que albe gan
p esos a ones, en donde se cons a a la oposición en e in e nos y unciona ios;
man ienen que po encima del ol de p esas y unciona ias se si úa la solida idad
como muje es. Sin emba go, Fe nández Galán (2011) concluye que uno de los
ecue dos más nega i os de la p isión po pa e de las in e nas son las elaciones
con o as eclusas. En cuan o a la elación con in e nas nacionales, no se de ec an,
gene almen e, ac i udes ni compo amien os acis as en e las eclusas de dis in as
nacionalidades; p e aleciendo el es a us de p esa sob e el de i ado de la
nacionalidad (Cas illo y Ruiz, 2010).
Es e apa ado con iene, además de las que ya hemos comen ado, cinco
p egun as abie as que esponden a ¿en qué ac i idades es á pa icipando en
p isión?, ¿qué le gus a ía hace o ap ende mien as es é en p isión?, ¿cómo son las
condiciones de la celda?, ¿qué cambia ía den o de la p isión pa a es a mejo ? y,
po úl imo, ¿qué p oyec os iene pa a cuando salga del cen o?
Así, la p ác ica o alidad es á ealizando alguna ac i idad ísica en p isión:
depo es, sob e odo ú bol, balonces o y ae obic; y baile. Po su pa e,
mayo i a iamen e ambién señalan, en es e pun o, su asis encia a la escuela y a
di e en es cu sos de inse ción labo al. Además, des acan su implicación en
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
320
VARIABLE
GRUPO
Pa eja en p isión (I5)
Tiene hijos (I6)
Tiene he manos (I10)
Tenía amilia es o amigos an es de su llegada (M6)
Hijos en España o país de o igen (M10)
Ha ido a la escuela (E1)
Ni el de es udios (E6)
Es udiaba al se de enida (E9)
Es udia en la ac ualidad (E10)
Ha abajado ue a de casa (L1)
T abajo en p isión (L8)
En ía dine o a su amilia (L9)
Fo mación labo al en p isión (L10)
Consumía d ogas an es de en a en p isión (D1)
Tipo de deli o (C4)
Ha es ado en p isión (C9)
Ha sido asladada (C13)
Le isi an en p isión (V1)
Relación con los unciona ios (V2)
Relación con sus compañe as (V3)
Á ea geog á ica (I2)
Ca e a delic i a
Edad (I3)
Es ado ci il (I4)
Pa eja en p isión (I5)
Tiene hijos (I6)
Tiene he manos (I10)
Vi ía en España (M1)
Mo i o pa a eni a España (M2)
Años i iendo en España (M4)
Tenía amilia es o amigos an es de su llegada (M6)
Hijos en España o país de o igen (M10)
Ha ido a la escuela (E1)
Ni el de es udios (E6)
Es udiaba al se de enida (E9)
Es udia en la ac ualidad (E10)
Ha abajado ue a de casa (L1)
T abajo en p isión (L8)
En ía dine o a su amilia (L9)
Fo mación labo al en p isión (L10)
Consumía d ogas an es de en a en p isión (D1)
Tipo de deli o (C4)
Ha sido asladada (C13)
Le isi an en p isión (V1)
Relación con los unciona ios (V2)
Relación con sus compañe as (V3)
Pa a analiza las di e encias que se p oducen en e las muje es de la mues a
hemos di idido las a iables, en cada caso, en dos subg upos ( e Cuad o 11),
ans o mando las a iables en dos g upos de espues a, es deci , en a iables
dico ómicas pa a pode compa a sus medias, ecodi icándolas, cuando ue necesa io, a
a és del paque e es adís ico SPSS .20.
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
321
Cuad o 11
Subdi isión de los g upos
G upo
Subg upo 1
Subg upo 2
Red de apoyo social
Le isi an en p isión
No le isi an en p isión
Á ea geog á ica
P oceden es de La inoamé ica
No p oceden es de
La inoamé ica
P oceso mig a o io
Vi ía en España
No i ía en España
Ca e a delic i a
Ha es ado an es en p isión
No ha es ado an es en p isión
Una ez di ididos los subg upos es el momen o de es ablece las a iables
que pueden ene cie a capacidad de in luencia y así, en unción de su na u aleza,
aplica las p uebas más adecuadas.
Cuando la a iable sea ca egó ica, u iliza emos la p ueba es adís ica Chi-
Cuad ado, y, en el caso en el que es a sea una a iable escala analiza emos, en
p ime luga , si mues a una dis ibución no mal po medio de la p ueba
Kolmogo o -Smi no . Cabe deci que al no a a se de una dis ibución no mal
hemos u ilizado p uebas no pa amé icas, desca ando la u ilización de la p ueba
de S uden en el caso de las a iables escala es y op ando po la de K uskal Wallis.
Así, la p ueba de Chi-cuad ado si e pa a comp oba si una dis ibución de
ecuencias se ajus a a una dis ibución modelo. Se u iliza pa a alo a las
di e encias en e las ecuencias obse adas y las espe adas, e aluando la
independencia o asociación en e dos a iables, decidiendo sob e la p obabilidad
de que el alo empí ico ep esen e una asociación eal o debida al aza (Pé ez
Jus e, Galán, y Quin alán, 2012). Cuando el amaño mues al es educido la
u ilización de la dis ibución Chi-cuad ado pa a ap oxima las ecuencias puede
in oduci algún sesgo en los cálculos, de modo que el alo del es adís ico iende a
se mayo . De es e modo, u iliza emos una co ección pa a elimina es e sesgo que,
pa a el caso de ablas 2x2 se conoce como la co ección de Ya es.
Kolmogo o -Smi no es un p ocedimien o de bondad de ajus e, que nos
pe mi i á medi el g ado de conco dancia exis en e en e la dis ibución de un
conjun o de da os y una dis ibución eó ica especí ica; con as a si las
obse aciones pod ían p ocede de una dis ibución no mal (Ga cía Bellido,
González Such, y Jo ne , 2010).
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
322
Po su pa e, la p ueba de K uskal Wallis es una ampliación de la p ueba de
U de Mann-Whi ney pa a dos medianas y se lle a á a cabo cuando el análisis de la
a ianza no sea aplicable debido a incumplimien os de las suposiciones del
modelo; se con igu a como el equi alen e no pa amé ico del análisis de a ianza,
pe mi iendo conoce si hay di e encias en las dis ibuciones de la a iable
es udiada (Camacho, 2004).
1. G upo Red de apoyo social
a) Apoyo social - Pe il indi idual
Con espec o al pe il indi idual hemos seleccionado las a iables que
conside amos más ep esen a i as (I2, I3, I4, I5, I6 e I10).
Podemos obse a (Tabla 20) que únicamen e encon amos di e encias
es adís icamen e signi ica i as cuando analizamos el á ea geog á ica (χ²= 11,096,
p≤ 0,05). Las muje es de Amé ica del Su son las que más isi as eciben en
p isión, da o que, al decla a se ep esen a i o, puede se ex apolado a la población
obje o de es udio.
Sin emba go, la edad (χ²=3,506, p≤ 0,47) no ma ca di e encias
signi ica i as espec o a si eciben o no isi as en p isión.
En el caso del es ado ci il (χ²=5,469, p≤ 0,24) aunque ampoco se mues an
di e encias signi ica i as, sí que obse amos que el po cen aje de muje es casadas
que eciben isi as es mayo que el es o, seguido, muy de ce ca, po el que
ep esen an las muje es sol e as.
También eciben más isi as las muje es que no ienen ni han enido a sus
pa ejas en un cen o peni encia io, aunque las di e encias no son signi ica i as
(χ²=1,620, p≤ 0,44).
Son más las muje es que ienen hijos y eciben isi as que las que no los
ienen, pe o ampoco se p esen an di e encias signi ica i as (χ²=,334, p≤ 0,56), al
igual que las que ienen he manos (χ²=,005, p≤ 0,94).
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
323
Tabla 20
G upo Red de apoyo social. Apoyo social - Pe il indi idual
Va iables
Ca ego ías
Recibe
isi as en
p isión
No ecibe
isi as en
p isión
Chi - cuad ado
χ²
gl
Sig.
Á ea
geog á ica (I2)
Eu opa
25
19
11,096
5
p≤ 0,05
Amé ica del No e
0
3
Amé ica del Su
63
25
Amé ica Cen al
3
1
Asia
0
1
Á ica
7
6
Edad (I3)
Meno de 25 – 25 años
15
12
3,506
4
p≤ 0,47
En e 26 y 36 años
45
21
En e 37 y 47 años
22
13
En e 48 y 58 años
10
8
Mayo de 58 años
0
1
Es ado ci il
(I4)
Sol e a
40
23
5,469
4
p≤ 0,24
Casada
27
7
Viuda
5
5
Sepa ada/di o ciada
10
9
Vi e en pa eja
15
9
Pa eja en
p isión (I5)
Sí, en una p isión española
18
11
1,620
2
p≤ 0,44
No, pe o ha es ado con
an e io idad
3
1
No, nunca ha es ado en
p isión
45
15
Tiene hijos
(I6)
Sí
78
40
,334
1
p≤ 0,56
No
20
14
Tiene
he manos (I10)
Sí
89
50
,005
1
p≤ 0,94
No
9
4
b) Apoyo social. P oyec o mig a o io
Teniendo en cuen a el p oyec o mig a o io, hemos analizado las di e encias
de las a iables M1, M2, M4, M6 y M10, y emos que odas ellas p esen an
di e encias signi ica i as excep o la M4 (Tabla 21).
Así, la p ueba de Chi-cuad ado nos pe mi e, en es e caso, obse a
a iaciones impo an es en unción del p oyec o mig a o io de es as muje es. Las
que ya i ían en España an es de es a en p isión eciben isi as en mayo medida
que las que no lo hacían (χ²= 12,283, p≤ 0,00). También obse amos di e encias
es adís icamen e signi ica i as cuando se a a de analiza el mo i o pa a eni a
España (χ²= 8,035, p≤ 0,04) siendo, las que oma on la decisión po mo i os
económicos y po eag upación amilia las que con emplan un mayo po cen aje a
la ho a de ecibi isi as (80,95% y 81,48%, espec i amen e).
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
324
En cuan o a los años i iendo en España (χ²= 5,020, p≤ 0,28) podemos deci que más
de la mi ad de aquellas que eciben isi as lle an en España 10 años o más, mien as que el
po cen aje disminuye cuando nos e e imos a las que no son isi adas.
Además, las muje es que enían amigos o amilia es en España an es de eni ienen
más isi as que las que no con aban con apoyo (χ²= 9,750, p≤ 0,02). Conc e amen e, las que
enían amigos y amilia es son isi adas en un 92,85% de los casos, las que enían únicamen e
amilia es un 85% y las que enían amigos un 63,15%, mien as que las que no con aban con
allegados, únicamen e el 55% han sido isi adas en alguna ocasión.
Cuando p egun amos po la si uación geog á ica de los hijos de las que son mad es
ambién encon amos di e encias cla amen e signi ica i as (χ²= 14,871, p≤ 0,00) en
co espondencia con las isi as en p isión. Son las que ienen a sus hijos en nues o país, las
que más isi as eciben.
Tabla 21
G upo Red de apoyo social. P oyec o mig a o io
Va iables
Ca ego ías
Recibe
isi as en
p isión
No ecibe
isi as en
p isión
Chi - cuad ado
χ²
gl
Sig.
Vi ía en España
(M1)
Sí
69
22
12,283
1
p≤ 0,00
No
29
33
Mo i o pa a eni a
España (M2)
Económicos
44
12
8,035
3
p≤ 0,04
Reag upación
17
4
Mo i os polí icos de su país
0
2
O os
6
4
Años i iendo en
España (M4)
Menos de 1 año
3
1
5,020
4
p≤ 0,28
En e 1 y 3 años
4
1
En e 4 y 6 años
18
4
En e 7 y 9 años
6
6
10 años o más
37
10
Tenía amilia es o
amigos an es de su
llegada (M6)
Sí, amilia es
34
6
9,750
3
p≤ 0,02
Sí, amigos
12
7
Sí, amilia es y amigos
13
1
No
10
8
Hijos en España o
país de o igen
(M10)
España
25
4
14,871
4
p≤ 0,00
País de o igen
39
30
España y país de o igen
11
2
O o país
1
3
O o país y país de o igen
0
1
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
325
c) Apoyo social. Pe il escola
Cuando a amos de c uza los da os elacionados con el pe il escola ,
emos que en las a iables analizadas (E1, E6, E9, y E10) no se p esen an
di e encias signi ica i as (Tabla 22). Sin emba go, el 64,18% de las muje es que
ha ido a la escuela, ecibe isi as en e al 100% de las que no ha asis ido (χ²=
1,655, p≤ 0,19); bien es cie o que la población que no ha ido ep esen a un
po cen aje muy pequeño con espec o al o al. Además, aunque los po cen ajes se
mues en bas an e semejan es, en elación al ni el de es udios (χ²= 1,657, p≤ 0,79),
las que sí eciben isi as p edominan en e las que han es udiado Fo mación
P o esional (70,83%).
Las espues as que ienen que e con es udia al se de enida (χ²= ,000,
p≤1,00) mues an p ác icamen e los mismos po cen ajes cuando la espues a es sí
(64,28%) o no (64,49%) po lo que no podemos ex apola los da os ob enidos al
conjun o de la población; al igual que las espues as en elación a si es udia o no
en la ac ualidad (χ²= ,000, p≤1,00) cuyos po cen ajes ambién son muy simila es
(65,30% y 64,07%, espec i amen e).
Tabla 22
G upo Red de apoyo social. Pe il escola
Va iables
Ca ego ías
Recibe
isi as en
p isión
No ecibe
isi as en
p isión
Chi - cuad ado
χ²
gl
Sig.
Ha ido a la
escuela (E1)
Sí
95
53
1,655
1
p≤ 0,19
No
3
0
Ni el de
es udios (E6)
No iene es udios
3
2
1,657
4
p≤ 0,79
Es udios p ima ios
14
11
Es udios secunda ios
51
25
Fo mación P o esional
17
7
Es udios uni e si a ios
12
8
Es udiaba al se
de enida (E9)
Sí
9
5
,000
1
p≤ 1,00
No
89
49
Es udia en la
ac ualidad (E10)
Sí
32
17
,000
1
p≤ 1,00
No
66
37
d) Apoyo social. Pe il labo al
En cuan o al pe il labo al (L1, L8, L9 y L10) ampoco obse amos
di e encias signi ica i as, aunque alguno de los da os nos mues a cla es de las
conclusiones a las que podemos llega (Tabla 23). Así, aquellas que sí han
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
326
abajado ue a de casa ep esen an un mayo po cen aje cuando hablamos de las que
eciben isi as (χ²= ,041, p≤ 0,84), que, además, se ca ac e izan po desen ol e algún
ipo de abajo en p isión (χ²= 2,095, p≤ 0,35); en cuan o a la elación en e en ia
dine o a su amilia y las isi as ecibidas, el po cen aje de las que sí en ían y eciben
isi as es le emen e mayo (68,96%) que las que no lo hacen (62,90%), sin emba go,
como enimos diciendo, las di e encias no se p esen an es adís icamen e signi ica i as
(χ²= ,158, p≤ 0,69). También analizamos, en es e pe il, la conexión en e las isi as y la
o mación labo al (χ²= 1,012, p≤ 0,31), pa a a i ma que las que han ealizado algún
cu so den o del cen o peni encia io di igido a su o mación labo al eciben más isi as
que las que no lo han hecho.
Tabla 23
G upo Red de apoyo social. Pe il labo al
Va iables
Ca ego ías
Recibe
isi as
en
p isión
No ecibe
isi as en
p isión
Chi - cuad ado
χ²
gl
Sig.
Ha abajado
ue a de casa
(L1)
Sí
92
50
,041
1
p≤ 0,84
No
5
4
T abajo en
p isión (L8)
Sí
51
23
2,095
2
p≤ 0,35
No
43
31
An es sí, aho a no
3
1
En ía dine o
a su amilia
(L9)
Sí
20
9
,158
1
p≤ 0,69
No
78
46
Fo mación
labo al en
p isión (L10)
Sí
56
26
1,012
1
p≤ 0,31
No
42
29
e) Apoyo social. Consumo de d ogas
Las muje es que no son consumido as eciben más isi as en p isión que las que
sí oman algún ipo de sus ancia (χ²= 2,738, p≤ 0,09); pa icula men e, el 66,91% de
muje es que no consumen eciben isi as en e al 45% que sí lo hace (Tabla 24).
Tabla 24
G upo Red de apoyo social. Consumo de d ogas
Va iables
Ca ego ías
Recibe isi as en
p isión
No ecibe
isi as en
p isión
Chi - cuad ado
Consumía d ogas
an es de en a en
p isión (D1)
Sí
9
11
χ²
gl
Sig.
No
89
44
2,738
1
p≤ 0,09
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
327
) Apoyo social. Ca e a delic i a
Tal y como puede e se en la Tabla que sigue, no encon amos di e encias
es adís icamen e signi ica i as en el apoyo social con espec o a la ca e a delic i a.
Aun así, nos gus a ía comen a a ios aspec os que esul an in e esan es pa a nues a
in es igación. Son las muje es que han come ido un deli o con a la Salud Pública las
que eciben isi as en p isión en mayo medida que las que han come ido o o ipo de
deli o (χ²= ,010, p≤ 0,92), aunque los po cen ajes son ce canos (el 64,60% salud pública
en e al 61,76% o o ipo de deli o). Aquellas que han cumplido condena dos eces, en
su o alidad, ecibe isi as, mien as que cuando se a a de las que mani ies an no habe
pasado an es po el con ex o peni encia io el po cen aje disminuye, al igual que las que
ya han es ado es eces en un cen o (χ²= 2,362, p≤ 0,30). Asimismo, an o las que han
sido asladadas como las que no han cambiado de p isión, con un 60,52% y un 67,53%
espec i amen e, mani ies an ecibi isi as po pa e de amilia es o amigos (χ²= ,815,
p≤ 0,36).
Tabla 25
G upo Red de apoyo social. Ca e a delic i a
Va iables
Ca ego ías
Recibe
isi as en
p isión
No ecibe
isi as en
p isión
Chi - cuad ado
χ²
gl
Sig.
Tipo de deli o
(C4)
Salud Pública
73
40
,010
1
p≤ 0,92
O o
21
13
Veces que ha
es ado en p isión
(C9)
Una ez
95
51
2,362
2
p≤ 0,30
Dos eces
3
3
T es eces
0
1
Ha sido asladada
(C13)
Sí
46
30
,815
1
p≤ 0,36
No
52
25
g) Apoyo Social. Vida en P isión
Vemos, espec o a la ida en p isión, que la elación con los unciona ios es
mejo pa a aquellas que sí eciben isi as (K-W = ,675, p≤ 0,41) (Tabla 26).
Po su pa e, en cuan o a la elación con sus compañe as, se p oduce una di e encia
más amplia (K-W = ,1,658, p≤ 0,19) ya que la media de las que eciben isi as supe a la
“buena” elación ( = 4,11) mien as que aquellas que no las eciben se si úan en e los alo es
“mala” y “buena” ( = 3,80).
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
328
Tabla 26
G upo Red de apoyo social. Vida en p isión
Va iables
Ca ego ías
Recibe
isi as en
p isión
No ecibe
isi as en
p isión
Kolmogo o -
Smi no
K uskal – Wallis
K-S
Sig.
K-W
Sig.
Relación
con los
unciona ios
(V2)
No exis e elación
= 3,98
= 3,78
4,584
,000
,675
p≤ 0,41
Muy mala
Mala
Buena
Muy buena
Relación
con sus
compañe as
(V3)
No exis e elación
= 4,11
= 3,80
4,649
,000
1,658
p≤ 0,19
Muy mala
Mala
Buena
Muy buena
Al analiza aquellas a iables que es án elacionadas con el apoyo social con el que
cuen an las muje es de la mues a emos que encon amos di e encias signi ica i as si
enemos en conside ación el á ea geog á ica, siendo, las muje es de Amé ica del Su , las
que más isi as eciben en p isión.
Además, el hecho de con a con un p oyec o mig a o io como al, ambién se
elaciona con es a a iable, las muje es que i ían en España ienen más apoyo,
especialmen e las que cuen an con amilia es o amigos an es de su llegada y cuyos hijos
i en en es e país. Sin emba go, ambién podemos a i ma que el pe il escola y labo al de
las muje es no se elaciona con el apoyo ecibido en p isión, no exis iendo, en es e caso,
di e encias es adís icamen e signi ica i as. Tampoco el hecho de consumi d ogas incide en
el ecibi o no isi as en p isión, al igual que la ca e a delic i a o la elación con sus
compañe as y unciona ios.
2. G upo Á ea Geog á ica.
a) Á ea Geog á ica. Pe il indi idual
Comenzamos con los análisis en elación al á ea geog á ica. Hemos subdi idido el
g upo en unción de la p ocedencia, po un lado es a án aquellas muje es de o igen
la inoame icano y, po o o, las de dis in os o ígenes. Así, encon amos di e encias
es adís icamen e signi ica i as al analiza la edad en unción de la p ocedencia (χ²= 10,738,
p≤ 0,03) de o ma que aquellas que p oceden de La inoamé ica son le emen e mayo es que
las que p oceden de o as zonas ya que en el p ime caso p iman las muje es de en e 26 y
47 años y, en el segundo, en e 25 y 36 (Tabla 27).
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
329
En cuan o a la elación en e el es ado ci il de las in e nas y su p ocedencia, aunque
no se p esen an di e encias signi ica i as (χ²= 3,395, p≤ 0,49), emos que únicamen e
supe an las o as p ocedencias a las la inoame icanas cuando es án di o ciadas o sepa adas,
y en el es o de si uaciones siemp e son las de la inoamé ica las que p edominan.
En es a línea, las que ienen una pa eja que nunca ha es ado en p isión se
ca ac e izan po p ocede de La inoamé ica (χ²= 5,842, p≤ 0,05), con i mándose, en es e
caso, di e encias signi ica i as.
También es el colec i o de muje es de o igen la inoame icano el que se de ine po
ene más hijos (χ²= 12,484, p≤ 0,00), p esen ando di e encias es adís icamen e
signi ica i as. Sin emba go, cuando enemos en cuen a las que ienen o no he manos, no
encon amos di e encias signi ica i as según el á ea de p ocedencia (χ²= 5,91, p≤ 0,44).
Tabla 27
G upo Á ea Geog á ica. Pe il indi idual
Va iables
Ca ego ías
La inoamé ica
O a
p ocedencia
Chi - cuad ado
χ²
gl
Sig.
Edad (I3)
Meno de 25 – 25
años
11
17
10,738
4
p≤ 0,03
En e 26 y 36 años
38
28
En e 37 y 47 años
30
10
En e 48 y 58 años
13
5
Mayo de 58 años
1
0
Es ado ci il
(I4)
Sol e a
39
25
3,395
4
p≤ 0,49
Casada
22
12
Viuda
7
3
Sepa ada/di o ciada
8
11
Vi e en pa eja
14
11
Pa eja en
p isión (I5)
Sí, en una p isión
española
14
15
5,842
2
p≤ 0,05
No, pe o ha es ado
con an e io idad
3
1
No, nunca ha es ado
en p isión
45
16
Tiene hijos (I6)
Sí
81
38
12,484
1
p≤ 0,00
No
12
24
Tiene
he manos (I10)
Sí
87
55
,591
1
p≤ 0,44
No
6
7
b) Á ea Geog á ica. P oyec o mig a o io
También obse amos di e encias signi ica i as cuando c uzamos las a iables
elacionadas con el á ea geog á ica y el p oyec o mig a o io de las muje es que o man
pa e de la mues a (Tabla 28). Así, en cuan o al mo i o pa a eni a España (χ²= 9,750,
p≤ 0,02), las la inoame icanas se ca ac e izan po oma la decisión eniendo en cuen a
p incipalmen e causas económicas, seguidas po las que inie on po eag upación,
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
336
b) P oceso mig a o io. P oyec o mig a o io
Aquellas muje es que no esidían en el país an es de se de enidas no con aban
con amilia es o amigos aquí, sin emba go, la mayo pa e de las que sí lo hacían, enían
amilia es (χ²= 4,212, p≤ 0,23), aunque, como emos, no se obse an di e encias
es adís icamen e signi ica i as (Tabla 35).
Sí que encon amos, cuando nos cen amos en el país en el que i en sus hijos,
di e encias cla amen e signi ica i as (χ²= 32,429, p≤ 0,00). De es a o ma, las esiden es
en España i en con sus hijos; sin emba go, las muje es que no ienen un p oyec o
mig a o io, des acan po que sus hijos se encuen an, mayo i a iamen e, en sus países de
o igen.
Tabla 35
G upo P oceso mig a o io. P oyec o mig a o io
Va iables
Ca ego ías
Vi ía en
España
No i ía en
España
Chi - cuad ado
χ²
gl
Sig.
Tenía
amilia es
o amigos
an es de
su llegada
(M6)
Sí, amilia es
41
0
4,212
3
p≤ 0,23
Sí, amigos
19
0
Sí, amilia es y amigos
15
0
No
17
1
Hijos en
España o
país de
o igen
(M10)
España
28
2
32,429
4
p≤ 0,00
País de o igen
28
41
España y país de o igen
12
1
O o país
3
1
O o país y país de
o igen
0
1
c) P oceso mig a o io. Pe il escola
En es e caso, se dan di e encias es adís icamen e signi ica i as únicamen e
cuando analizamos si di ie e, en unción del p oyec o mig a o io, el hecho de
es udia en el momen o de su de ención (Tabla 36). Conc e amen e, las que no
i ían en España ep esen an un mayo po cen aje de es udian es (χ²= 8,063, p≤
0,00).
También hemos analizado las a iables e e en es a si han ido a la escuela
(χ²= ,687, p≤ 0,40), su ni el de es udios (χ²= 6,027, p≤ 0,19) y si es udian en la
ac ualidad (χ²= ,001, p≤ 0,97), no encon ando di e encias signi ica i as
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
337
esal ables. De odos modos, en cuan o al ni el de es udios, cabe señala que las
que no i en en nues o país cuen an, en gene al, con un mayo ni el de es udios.
Tabla 36
G upo P oceso mig a o io. Pe il escola
Va iables
Ca ego ías
Vi ía en
España
No i ía en
España
Chi - cuad ado
χ²
gl
Sig.
Ha ido a la
escuela (E1)
Sí
89
61
,687
1
p≤ 0,40
No
3
0
Ni el de es udios
(E6)
No iene es udios
5
1
6,027
4
p≤ 0,19
Es udios p ima ios
16
10
Es udios
secunda ios
50
26
Fo mación
P o esional
10
14
Es udios
uni e si a ios
11
9
Es udiaba al se
de enida (E9)
Sí
3
11
8,063
1
p≤ 0,00
No
90
50
Es udia en la
ac ualidad (E10)
Sí
29
20
,001
1
p≤ 0,97
No
64
41
d) P oyec o mig a o io. Pe il labo al
Tampoco encon amos di e encias signi ica i as cuando es udiamos los
con as es en e el p oceso mig a o io y el pe il labo al de las in e nas ex anje as
(Tabla 37).
Un mayo po cen aje de muje es asen adas en nues o país habían abajado
ue a de casa en algún momen o an es de su en ada en p isión; sin emba go, no
podemos ex apola es os da os ya que las di e encias no son signi ica i as (χ²=
,409, p≤ 0,52).
El hecho de abaja o no en p isión ampoco di ie e según el p oyec o
mig a o io (χ²= 2,911, p≤ 0,23), al igual que el en ío de dine o a su amilia (χ²=
,244, p≤ 0,62).
La o mación labo al en p isión no p esen a su icien e e idencia como pa a
acep a que hay di e encias signi ica i as en e es a a iable y el p oyec o
mig a o io de las muje es p esas (χ²= ,671, p≤ 0,41).
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
338
Tabla 37
G upo P oceso mig a o io. Pe il labo al
Va iables
Ca ego ías
Vi ía en
España
No i ía en
España
Chi - cuad ado
χ²
gl
Sig.
Ha abajado
ue a de casa
(L1)
Sí
88
56
,409
1
p≤ 0,52
No
4
5
T abajo en
p isión (L8)
Sí
45
29
2,911
2
p≤ 0,23
No
43
32
An es sí, aho a
no
4
0
En ía dine o
a su amilia
(L9)
Sí
19
10
,244
1
p≤ 0,62
No
73
52
Fo mación
labo al en
p isión
(L10)
Sí
46
36
,671
1
p≤ 0,41
No
46
26
e) P oceso mig a o io. Consumo de d ogas
No se encuen an di e encias signi ica i as si enemos en cuen a el consumo
de d ogas de aquellas que ya i ían en España y las que no lo hacían (χ²= ,060, p≤
0,80) (Tabla 38).
Tabla 38
G upo P oceso mig a o io. Consumo de d ogas
Va iables
Ca ego ías
Vi ía en
España
No i ía en
España
Chi - cuad ado
χ²
gl
Sig.
Consumía d ogas
an es de en a en
p isión (D1)
Sí
13
7
,060
1
p≤ 0,80
No
80
55
) P oceso mig a o io. Ca e a delic i a
Cuando comenzamos a analiza la ca e a delic i a en unción del p oyec o
mig a o io nos encon amos que el ipo de deli o sí p esen a di e encias
es adís icamen e signi ica i as (Tabla 39), ya que son más las muje es que come en
un deli o con a la salud pública que no i ían en España que las que sí lo hacían.
P ác icamen e la o alidad de las que ue on de enidas en cuan o llega on al país
es án cumpliendo condena po es e deli o (χ²= 6,442, p≤ 0,01).
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
339
Las a iables que ep esen an las eces que han es ado en p isión (χ²=
2,194, p≤ 0,33) y si han sido asladadas (χ²= ,792, p≤ 0,37) no p esen an
di e encias signi ica i as, aunque bien es cie o que son más las que i ían en
España y no han sido asladadas que las que enían de sus países.
Tabla 39
G upo P oceso mig a o io. Ca e a delic i a
Va iables
Ca ego ías
Vi ía en España
No i ía en
España
Chi - cuad ado
χ²
gl
Sig.
Tipo de deli o
(C4)
Salud Pública
60
53
6,442
1
p≤ 0,01
O o
27
7
Veces que ha
es ado en p isión
(C9)
Una ez
85
61
2,194
2
p≤ 0,33
Dos eces
5
1
T es eces
1
0
Ha sido
asladada (C13)
Sí
42
34
,792
1
p≤ 0,37
No
49
28
g) P oceso mig a o io. Vida en p isión
Las isi as en p isión, en es e caso, sí que p esen an di e encias
signi ica i as (χ²= 20,764, p≤ 0,00). Como e a de espe a , las muje es que ya
i ían en es e país eciben más isi as que las que llega on y ue on de enidas ( e
Tabla 40).
Al analiza las di e encias en e el p oyec o mig a o io y la elación con los
unciona ios de la p isión, aunque la media es un poco más al a cuando se a a de
muje es con esidencia en España, no se encuen an di e encias signi ica i as (K-
W= ,003, p≤ 0,95).
Igualmen e, la elación con las compañe as ampoco ep esen a di e encias
signi ica i as en cuan o al p oyec o mig a o io (K-W= ,137, p≤ 0,71). Aun así,
mien as las que i ían aquí se encuen an en el ango “buena-muy buena” ( =
4,02), las que no esidían en el país es án po debajo de la “buena elación” ( =
3,97), aunque, como podemos cons a a , las medias son muy ce canas.
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
340
Tabla 40
G upo P oceso mig a o io. Vida en p isión
Va iables
Ca ego ías
Vi ía
en
España
No
i ía
en
España
Chi - cuad ado
Kolmogo o
-Smi no
K uskal –
Wallis
χ²
gl
Sig.
K-S
Sig.
K-W
Sig.
Le isi an en
p isión (V1)
Sí
69
29
20,764
7
p≤
0,00
No
22
33
Relación con
los
unciona ios
(V2)
No exis e
elación
= 3,97
= 3,82
4,584
0,00
,003
p≤
0,95
Muy mala
Mala
Buena
Muy buena
Relación con
sus
compañe as
(V3)
No exis e
elación
= 4,02
= 3,97
4,649
0,00
,137
p≤
0,71
Muy mala
Mala
Buena
Muy buena
Una ez c uzadas las di e en es a iables con el p oyec o mig a o io de las muje es de
la mues a podemos cons a a que exis en di e encias signi ica i as en cuan o al á ea
geog á ica de p ocedencia, siendo, las de Amé ica del Su las que ya i ían,
p edominan emen e, en nues o país an es de en a en p isión. Además, las que esidían aquí
cuen an con sus hijos en el país de des ino y no es udiaban al se de enidas. Po su pa e, el
ipo de deli o ambién p esen a una elación no p o ocada po el aza con el p oyec o
mig a o io de o ma que aquellas que no i ían en España se ca ac e izan po habe
come ido, de o ma casi exclusi a, deli os con a la salud pública.
4. G upo Ca e a delic i a
a) Ca e a delic i a. Pe il indi idual
El á ea geog á ica no p esen a di e encias signi ica i as cuando se a a de analiza la
ca e a delic i a de las in e nas (χ²= 4,397, p≤ 0,49) (Tabla 41). Tampoco encon amos
di e encias signi ica i as en cuan o a la edad (χ²= 7,346, p≤ 0,11).
Sin emba go, el es ado ci il sí que p esen a di e encias es adís icamen e signi ica i as
(χ²= 14,797, p≤ 0,00), ya que ninguna de las que ha es ado en p isión con an e io idad se
encuen a casada en la ac ualidad, i iendo en pa eja, casada o iuda. Es os es g upos
ep esen an p ác icamen e el 50% de las muje es que no habían es ado an es en un cen o
peni encia io.
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
341
Aquellas que no son p ima ias asegu an que sus pa ejas no han pasado po es os
cen os, en e al segundo colec i o que es á más epa ido. No obs an e, la ep esen ación es
muy baja y las di e encias no son signi ica i as (χ²= ,556, p≤ 0,75).
Po su pa e, el 100% de las muje es que dicen habe es ado ya an es en p isión ienen
hijos, mien as que, es e po cen aje se educe al 76% en el g upo de p ima ias (χ²= ,980, p≤
0,32). Además, en cuan o a los he manos, ampoco se p esen an di e encias signi ica i as (χ²=
,000, p≤ 1,00).
Tabla 41
G upo Ca e a delic i a. Pe il indi idual
Va iables
Ca ego ías
Ha es ado
an es en
p isión
No ha
es ado
an es en
p isión
Chi - cuad ado
χ²
gl
Sig.
Á ea
geog á ica
(I2)
Eu opa
1
43
4,397
5
p≤ 0,49
Amé ica del No e
0
3
Amé ica del Su
4
84
Amé ica Cen al
0
4
Asia
0
1
Á ica
2
11
Edad (I3)
Meno de 25 – 25 años
1
26
7,346
4
p≤ 0,11
En e 26 y 36 años
1
65
En e 37 y 47 años
2
33
En e 48 y 58 años
3
15
Mayo de 58 años
0
1
Es ado ci il
(I4)
Sol e a
3
60
14,797
4
p≤ 0,00
Casada
0
34
Viuda
0
10
Sepa ada/di o ciada
4
15
Vi e en pa eja
0
24
Pa eja en
p isión (I5)
Sí, en una p isión española
0
29
,556
2
p≤ 0,75
No, pe o ha es ado con
an e io idad
0
4
No, nunca ha es ado en
p isión
1
59
Tiene hijos
(I6)
Sí
7
111
,980
1
p≤ 0,32
No
0
34
Tiene
he manos
(I10)
Sí
6
133
,000
1
p≤ 1,00
No
1
12
b) Ca e a delic i a. P oyec o mig a o io
No encon amos di e encias signi ica i as al c uza si i ía o no en España y su
ayec o ia en p isión (χ²= 1,110, p≤ 0,29). Aun así, la elación es mayo cuando se a a de
aquellas que han es ado an es en p isión y i ían en es e país (Tabla 42).
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
342
Mien as que el o al de las muje es que ya habían es ado en un cen o peni encia io
asegu a habe enido a España po mo i os económicos, es os mo i os únicamen e
ep esen an el 60% de las que no habían es ado in e nas an e io men e (χ²= 3,791, p≤ 0,28).
Además, las que ya habían pasado po el sis ema peni encia io, lle an 10 o más años i iendo
en España mien as que en el segundo g upo, las que lle an an o iempo en el país
ep esen an el 50%.
En e las que ya habían es ado en p isión p e alece la a i mación de que ya enían
amigos an es de su llegada a España; sin emba go, pa a las que no habían es ado, sob esalen
los amilia es (χ²= 3,794, p≤ 0,28).
La úl ima cues ión sí que p esen a di e encias signi ica i as (χ²= 17,243, p≤ 0,00), y
podemos a i ma que los hijos de las ex anje as p ima ias es án, en su mayo ía, en el país de
o igen.
Tabla 42
G upo Ca e a delic i a. P oyec o mig a o io
Va iables
Ca ego ías
Ha es ado
an es en
p isión
No ha
es ado
an es en
p isión
Chi - cuad ado
χ²
gl
Sig.
Vi ía en
España
(M1)
Sí
6
85
1,110
1
p≤ 0,29
No
1
61
Mo i o
pa a eni a
España
(M2)
Económicos
6
50
3,791
3
p≤ 0,28
Reag upación
0
21
Mo i os polí icos de su país
0
2
O os
0
10
Años
i iendo en
España
(M4)
Menos de 1 año
0
4
5,881
4
p≤ 0,20
En e 1 y 3 años
0
5
En e 4 y 6 años
0
22
En e 7 y 9 años
0
12
10 años o más
6
41
Tenía
amilia es o
amigos
an es de su
llegada
(M6)
Sí, amilia es
2
38
3,794
3
p≤ 0,28
Sí, amigos
3
16
Sí, amilia es y amigos
0
14
No
1
17
Hijos en
España o
país de
o igen
(M10)
España
1
28
17,243
4
p≤ 0,00
País de o igen
2
67
España y país de o igen
2
11
O o país
2
2
O o país y país de o igen
0
1
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
343
c) Ca e a delic i a. Pe il escola
En elación al pe il escola y su c uce con la ca e a delic i a, ninguna de las
a iables analizadas p esen a di e encias es adís icamen e signi ica i as (Tabla 43).
Pe o, podemos obse a que un mayo po cen aje de muje es que no han es ado en
p isión an e io men e ha ido a la escuela (χ²= 1,002, p≤ 0,31). Además, cuando nos
cen amos en el ni el de es udios, un 14% de las einciden es no iene es udios en e al
3% de las p ima ias (χ²= 3,993, p≤ 0,31).
Las di e encias en cuan o a si es udiaban al se de enidas (χ²= ,038, p≤ 0,84) y en
la ac ualidad (χ²= ,000, p≤ 1,00) ampoco son esal ables, ya que las ecuencias es án
muy p óximas.
Tabla 43
G upo Ca e a delic i a. Pe il escola
Va iables
Ca ego ías
Ha es ado
an es en
p isión
No ha
es ado an es
en p isión
Chi - cuad ado
χ²
gl
Sig.
Ha ido a la
escuela (E1)
Sí
6
142
1,002
1
p≤ 0,31
No
1
2
Ni el de
es udios (E6)
No iene es udios
1
4
3,993
4
p≤ 0,31
Es udios p ima ios
2
23
Es udios secunda ios
2
74
Fo mación P o esional
1
23
Es udios uni e si a ios
1
19
Es udiaba al
se de enida
(E9)
Sí
0
14
,038
1
p≤ 0,84
No
7
131
Es udia en la
ac ualidad
(E10)
Sí
2
47
,000
1
p≤ 1,00
No
5
98
d) Ca e a delic i a. Pe il labo al
En la misma línea de las a iables an e io es con as adas con la ca e a
delic i a, no se p esen an di e encias signi ica i as cuando se a a del pe il labo al
(Tabla 44). Así, as analiza si han abajado ue a de casa (χ²= ,000, p≤ 1,00) podemos
conclui que no exis en di e encias signi ica i as en e la ca e a delic i a y si ha
abajado o no ue a de casa. Po o a pa e, el po cen aje de las que sí ienen abajo en
el cen o es mayo en e las einciden es (χ²= 1,583, p≤ 0,45).
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
344
No encon amos, ampoco, di e encias signi ica i as en cues iones como el
en ío de dine o a sus amilia es (χ²= ,000, p≤ 1,00) o la o mación labo al en p isión
(χ²= ,337, p≤ 0,56).
Tabla 44
G upo Ca e a delic i a. Pe il labo al
Va iables
Ca ego ías
Ha es ado
an es en
p isión
No ha es ado an es
en p isión
Chi - cuad ado
χ²
gl
Sig.
Ha abajado
ue a de casa
(L1)
Sí
7
135
,000
1
p≤ 1,00
No
0
9
T abajo en
p isión (L8)
Sí
5
69
1,583
2
p≤ 0,45
No
2
72
An es sí, aho a
no
0
4
En ía dine o
a su amilia
(L9)
Sí
1
28
,000
1
p≤ 1,00
No
6
118
Fo mación
labo al en
p isión
(L10)
Sí
5
77
,337
1
p≤ 0,56
No
2
69
e) Ca e a delic i a. Consumo de d ogas
Aunque no encon amos di e encias signi ica i as, las que no han es ado an es
en p isión asegu an, en mayo medida que en el caso opues o, no consumi d ogas (χ²=
,451, p≤ 0,50) ( e Tabla 45).
Tabla 45
G upo Ca e a delic i a. Consumo de d ogas
Va iables
Ca ego ías
Ha es ado
an es en
p isión
No ha es ado
an es en
p isión
Chi - cuad ado
χ²
gl
Sig.
Consumía d ogas an es
de en a en p isión (D1)
Sí
2
18
,451
1
p≤ 0,50
No
5
128
) Ca e a delic i a. Ca e a delic i a
Las p ima ias se ca ac e izan po come e deli os con a la salud pública,
mien as que las einciden es, ep esen an poco más del 50% del o al (χ²= ,418, p≤
0,65) (Tabla 46).
Po o o lado, los aslados en e cen os no se elacionan con el hecho de habe
es ado o no con an e io idad en p isión (χ²= ,000, p≤ 0,98).
Capí ulo 6. Análisis de da os y discusión de esul ados.
345
Tabla 46
G upo Ca e a delic i a. Ca e a delic i a
Va iables
Ca ego ías
Ha es ado
an es en
p isión
No ha es ado
an es en
p isión
Chi - cuad ado
χ²
gl
Sig.
Tipo de deli o (C4)
Salud Pública
4
109
,655
1
p≤ 0,41
O o
3
31
Ha sido asladada
(C13)
Sí
4
72
,000
1
p≤ 0,98
No
3
74
g) Ca e a delic i a. Vida en p isión
Reciben más isi as las que es án en p isión po p ime a ez, pe o las di e encias
no son es adís icamen e signi ica i as (χ²= 5,290, p≤ 0,62). Aunque ampoco son
signi ica i as las di e encias en e los dos g upos espec o de la elación con los
unciona ios (K-W= ,315, p≤ 0,57) y con las compañe as (K-W= ,002, p≤ 0,96), sí que
podemos e que las que ya habían en ado en el sis ema peni encia io asegu an ene
mejo elación en ambos casos (Tabla 47).
Tabla 47
G upo Ca e a delic i a. Vida en p isión
Va iables
Ca ego ías
Ha
es ado
an es en
p isión
No ha
es ado
an es en
p isión
Chi - cuad ado
Kolmogo o -
Smi no
K uskal –
Wallis
χ²
gl
Sig.
K-S
Sig.
K-W
Sig.
Le isi an en
p isión (V1)
Sí
3
95
5,290
7
p≤
0,62
No
4
51
Relación con
los
unciona ios
(V2)
No exis e
elación
= 4,29
=3,89
4,584
p≤
0,00
,315
p≤
0,57
Muy mala
Mala
Buena
Muy buena
Relación con
sus
compañe as
(V3)
No exis e
elación
= 4,14
= 3,99
4,649
p≤
0,00
,002
p≤
0,96
Muy mala
Mala
Buena
Muy buena
En es e úl imo apa ado e e en e a la ca e a delic i a de las muje es
encon amos di e encias eseñables en cuan o al es ado ci il y al pa ade o de sus hijos.
De es e modo, aquellas que han es ado an es en p isión son sol e as o
sepa adas/di o ciadas mien as que las p ima ias se ca ac e izan po es a , en su
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
352
pe sonales y ipología delic i a. Ello explica, po ejemplo, la si uación de los módulos
de semi espe o, donde en un mismo espacio unas muje es deben cumpli unas no mas a
las que no es án suje as o as, lo que, e iden emen e, gene a con lic os de con i encia,
y la discu ida iabilidad de es os.
Po o o lado, aunque las muje es pueden accede a odos los se icios de los que
disponen los cen os, pa a las que esiden en módulos especí icos las posibilidades se
educen, lo que a ec a ambién a su pa icipación en p og amas de a amien o. Podemos
in ui que, cumpli condena en un cen o exclusi o de muje es o ece á a és as más
opo unidades y se icios que engan en cuen a sus pa icula idades.
En es e con ex o, la educación sigue inculándose, en muchos casos, única y
exclusi amen e, a la escuela, buena p ueba de ello es que los subdi ec o es de
a amien o no conside an o o pe sonal educa i o más allá de los maes os y p o eso es,
que cumplen su unción en la escuela del cen o y que no es pe sonal de Ins i uciones
Peni encia ias.
En es e sen ido, los p og amas o e ados a las muje es se pueden clasi ica en
cinco g upos p incipalmen e. El p ime o, ecoge odas las inicia i as y ac i idades pa a
abaja la iolencia de géne o, donde las muje es se p esen an como íc imas; el
segundo, se cen a en las d ogodependencias, en el que el colec i o de ex anje as, como
sabemos, poco pa icipa ya que mayo i a iamen e no son consumido as; el e ce o,
ag upa a los de inse ción labo al, que en muchos casos, especialmen e en los módulos,
e ue zan el ol adicional de la muje ; el cua o g upo es aquel que se dedica al ocio,
ocalizado, sob e odo, en el depo e; y, el úl imo, se á el que iene que e con la
educación eglada, desa ollada undamen almen e en la escuela del cen o. Debemos
esal a que en ninguno de los cen os es udiados se es á aplicando un p og ama con los
undamen os del P og ama de Compe encia P osocial. Complemen a iamen e, desde
ins i uciones peni encia ias se p opone el P og ama de In e ención con In e nos
Ex anje os como única ac uación especí ica con es e colec i o, que se di ide en es
bloques emá icos: in e ención educa i a, in e ención mul icul u al y educación en
alo es y habilidades cogni i as. Pa imos de que la p isión es un espacio mul icul u al
en el que hay que ges iona la di e sidad é nico-cul u al. Pe o además, es as pe sonas se
inse a án en una sociedad ca ac e izada po esos mismos asgos de di e sidad. Sin
emba go, ins i uciones peni encia ias asume una pe spec i a educcionis a al cen a el
a amien o de la di e sidad únicamen e en los ex anje os. En de ini i a, las muje es
Conclusiones
353
ex anje as son conside adas como un g upo con ca ac e ís icas simila es a las
au óc onas y no se a ienden sus necesidades especí icas.
Sin emba go, las ex anje as que ocupan es os espacios cons i uyen un colec i o
con iden idad p opia que necesi a in e enciones cen adas en sus pa icula idades, ya
que su pe il di ie e del de las muje es au óc onas. Se a a de muje es jó enes
p oceden es de Amé ica del Su con un ni el educa i o medio-al o y que son mad es
sol e as. En es e g upo, nos opamos an e dos si uaciones di e enciadas: aquellas que
con aban con un p oyec o mig a o io en España, que emig a on p incipalmen e, po
mo i os económicos; y las que son de enidas en la on e a y no p esen an un p oyec o
mig a o io como al. A las p ime as las podemos iden i ica como p opiamen e
inmig an es, mien as que a las segundas las clasi icamos como ex anje as.
En e las que ya i ían aquí sob esalen las que oma on la inicia i a de emig a
en e el año 1995 y el 2000; es deci , lle an más de 10 años de esidencia en el país.
Escogen g andes ciudades pa a ija su esidencia y cuen an en el momen o de su
llegada con amilia es en España. Llegan con isado de u is a y sus hijos se encuen an,
undamen almen e, en el país de o igen.
Todas ellas, se ca ac e izan po una emp ana escola ización y po asis i de
o ma egula a la escuela, que es, undamen almen e, pública. Sus pad es ienen un
ni el de es udios lige amen e más al o que las mad es pe o son más desconocedo as de
los es udios de sus p ogeni o es a ones, lo que nos pod ía indica que muchas de ellas
no han con i ido con ambos. Conocen el idioma español y aunque no cu saban es udios
al se de enidas, sí se animan a e oma los cuando en an en p isión.
En cuan o a su pe il labo al, cabe deci que p ác icamen e la o alidad abajaba
an es de en a en p isión, sob e odo en la hos ele ía, el come cio y el se icio
domés ico; es deci , los sec o es más p opensos a la economía sume gida. En es e
sen ido, la mi ad de es as muje es ha ealizado algún cu so de o mación labo al en el
cen o peni encia io, pe o no en ían dine o a su amilia, lo cual se explica po que las
muje es ienen escasas posibilidades de accede a abajos emune ados en el in e io .
Come en deli os con a la salud pública y cumplen condenas de en e 6 años y 1
día y 9 años, que se conside an, en muchos casos, desp opo cionadas, si enemos en
cuen a que los deli os no son de na u aleza iolen a y ellas ca ecen de ca e a delic i a.
Además, no son consumido as de d ogas, aspec o impo an e eniendo en cuen a la
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
354
di icul ad que es o supone pa a la einse ción social. Se a a, pues, de muje es
p ima ias, pa a las que es la p ime a ez que pasan po un cen o peni encia io, no
cuen an con o as condenas pendien es y no han enido con ac o, con an e io idad, con
ninguna ins i ución simila cuando e an meno es.
Aunque eciben isi as, son, p incipalmen e, de ca ác e pun ual ya que se
encuen an lejos de sus amilias y amigos, lo que nos si úa an e la al a de a aigo social
y amilia . Jus amen e, euni se con sus amilia es y el deseo de encon a un empleo,
son los p incipales p oyec os que les mo i an una ez salgan de p isión.
Las muje es que más isi as eciben se ca ac e izan po se de Amé ica del Su y
con a con un p oyec o mig a o io en nues o país, p oyec o pa a el que, además, ue on
ayudadas po amilia es o amigos, y ienen aquí a sus hijos/as. Es o signi ica que un
núme o impo an e de muje es solo pueden man ene con ac o con sus amilias a a és
del co eo pos al o del elé ono, pe o no eciben apoyo di ec o de amilia o amigos, lo
que puede hace más di ícil su es ancia en p isión.
Son ambién las la inoame icanas las que ienen más edad, son mad es y las que
ienen pa ejas sin pe il delic i o. Así mismo, aunque inie on a España po mo i os
económicos, ya enían amilia es o amigos an es de su llegada, y cuen an con un mayo
ni el educa i o, aunque no es udian en la cá cel. Se ca ac e izan po habe abajado en
mayo medida en el ex e io y habe come ido, casi exclusi amen e, deli os con a la
salud pública. Tampoco han sido asladadas de cá cel, lo que ambién nos indica que
son muje es con un bajo ni el de con lic i idad y que se adap an al sis ema
peni encia io.
Las que ya i ían en España an es de se de enidas p ocedían, especialmen e, de
Amé ica del Su y Á ica y sus hijos/as i en aquí con ellas. No es udiaban sino que
es aban abajando y la ipología delic i a es más dispa en es e caso que en e las que
no esidían en es e país, que se ca ac e izan po la comisión de deli os con a la salud
pública.
Las muje es einciden es es án sol e as o sepa adas/di o ciadas, si uación que,
en buena medida, puede es a p o ocada po sus ing esos en p isión. Al mismo iempo,
las p ima ias, ienen a sus hijos i iendo en el país de o igen con su amilia.
Son pues, dos g upos de muje es ex anje as con ca ac e ís icas di e enciadas, en
cuan o a ca e a y ipología delic i a, a aigo en España, es udios y ida en p isión, lo
Conclusiones
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que debe ía se conside ado a e ec os del a amien o peni encia io e incluso de la
adopción de medidas al e na i as al in e namien o, pe o ambién con pe iles dis in os al
de las au óc onas, sob e odo en lo que espec a al consumo de d ogas.
T as plan ea las p incipales cues iones de es a in es igación, c eemos es a en
condiciones de p esen a , cohe en emen e con los obje i os y las hipó esis expues as
algunas conclusiones sob e la emá ica es udiada. Así, podemos con i ma las hipó esis
señaladas en el capí ulo quin o del abajo:
- La p esencia de muje es en p isión, y más conc e amen e, de ex anje as, es
una ealidad que se ha is o aumen ada en los úl imos años pe o aún no ha sido obje o
de es udio en p o undidad po lo que es p eciso desa olla más abajos cien í icos
igu osos cen ados en es e colec i o equipa ándose a aquellos que se ealizan si
enemos en cuen a la delincuencia masculina.
- El pe il indi idual y social de las muje es ex anje as in e nas en cen os
peni encia ios di ie e, en g an medida, del de las muje es au óc onas que se encuen an
en la misma si uación. Y en e las ex anje as, ambién es ácil iden i ica dos g upos,
aquellas que ya i ían en nues o país, y las que no cuen an con un p oyec o mig a o io.
- El pe il socioeduca i o de las muje es de la mues a es di e en e en unción de
su p ocedencia, sin emba go, no se p esen an dis inciones en cuan o a la ca e a
delic i a ya que es a es p ác icamen e inexis en e. En odo caso, el o igen de la ca e a
delic i a se elaciona signi ica i amen e con las ci cuns ancias del p oceso mig a o io
de es as muje es, de o ma que en unción de si i ían o no en España el ipo de deli o
a ía. De es e modo, aquellas que ue on de enidas al llega a la on e a, lo hicie on po
deli os con a la salud pública casi exclusi amen e.
- Las muje es ex anje as in e nas en cen os peni encia ios ca ecen de una ed
de apoyo social que pueda con ibui al p oceso de inse ción social; de o ma
ci cuns ancial eciben isi as pun uales en el cen o po pa e de amilia es, amigos u
o ganizaciones.
- La ges ión del mul icul u alismo en los cen os peni encia ios dependien es de
la Sec e a ía Gene al de Ins i uciones Peni encia ias ca ece de sis ema ización. El
diseño de ac uaciones cen adas en los ex anje os como colec i o sob e ep esen ado
en es os espacios y, muje es ex anje as en pa icula , equie e de una mayo a ención
po pa e de la Adminis ación y de los p o esionales, ampliando es a in e ención a los
Delincuencia emenina e inmig ación. Pe il socioeduca i o y p opues a de in e ención
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au óc onos ya que se inco po a án a una sociedad mul icul u al. La in e ención o ece
muchas más posibilidades cuando se enma ca en un cen o exclusi o pa a muje es que
cuando es un módulo en un cen o masculino.
- Es p eciso pone en ma cha aquellos p og amas que han demos ado su
e icacia en es e con ex o, como es el caso del P og ama de Pensamien o P osocial,
igu osamen e e aluado con di e en es colec i os.
- La in e ención peni encia ia debe conside a las pa icula idades de aquellos
colec i os mino i a ios que p esen an cul u as di e en es pa a pode ac ua eniendo en
cuen a sus ca ac e ís icas y necesidades.
- Se p esen a necesa io a anza en cuan o a la o mación especí ica de la ges ión
mul icul u al de los educado es que abajan en el con ex o peni encia io así como
alo iza la igu a del pedagogo como pieza cla e en es a ealidad.
Una ez señaladas es as conside aciones inales es momen o de habla en
p ospec i a. Debemos ene en cuen a, en p ime a ins ancia, que las muje es ex anje as
cuando inalizan el cumplimien o de su condena se en en an a dos si uaciones dis in as.
Po un lado, aquellas que ienen su si uación adminis a i a egula izada en nues o país
pod án con inua con su p oyec o de ida aquí; y, po o o, las que no ienen pe miso de
esidencia se án obje o de expulsión. Así pues, con el obje o de diseña una p opues a
de in e ención, debemos ambién a ende a es a doble ealidad de u u o.
Así, conside amos que es necesa io abaja undamen almen e en seis ámbi os
pa a log a la eeducación y einse ción social de las muje es ex anje as in e nas en
cen os peni encia ios. Ámbi os que no pueden se is os como compa imen os
es ancos sino de o ma in eg al.
La p ime a línea de in e ención, que se con igu a como base de las siguien es,
cen a su oco en el desa ollo de la compe encia social. Como hemos ela ado en el
capí ulo cua o, el P og ama de Pensamien o P osocial iene buenos esul ados con
di e en es g upos de delincuen es. En es e sen ido, se debe ía abaja , po un lado, la
compe encia social, es deci , desa olla una se ie de ecu sos y habilidades pe sonales
que pe mi an al indi iduo elaciona se de o ma e ec i a con los demás; y, po o o, el
compo amien o p osocial, es deci , ac ua eniendo en cuen a al o o. Se a a de
aumen a las habilidades sociales y las cogni i as que a ec an a la es e a emocional,
básicas pa a el p oceso de in eg ación social. Es impo an e aza una ayec o ia de
Conclusiones
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éxi o en su ida, iden i ica las ci cuns ancias que le ayudan a ans o ma una si uación
ad e sa de pa ida en o a de c ecimien o pe sonal y analiza cuáles son los ac o es que
le sepa an de és a. Debemos p opo ciona a las in e nas una se ie de habilidades
necesa ias pa a en en a se a los p oblemas con sus p opios ecu sos, consiguiendo un
mejo ajus e pe sonal y social y e i ando, de es e modo, los p oblemas de i ados de los
con lic os en sus elaciones sociales. En endemos que sob e es e pila se deben i
a iculando las demás ías de in e ención, si a lo que aspi amos es al éxi o del
a amien o peni encia io.
La segunda de ellas iene que e con las des ezas digi ales, dado que una de las
p incipales ca ac e ís icas de es e mundo global es el ápido a ance de las ecnologías
que imp egnan la ida labo al, educa i a, cul u al y económica de una sociedad.
Vi imos inme sos en un desa ollo ecnológico an po en e que las pe sonas que no
es én en con ac o con es e desa ollo son excluidas socialmen e. Pe manece ajenos a
es as ecnologías du an e años, que po mo i os de segu idad no son accesibles en la
cá cel, supone un p oceso de esocialización complicado pa a que es as muje es
ap endan a maneja se en una sociedad digi al. Se a a de oma medidas que posibili en
el man enimien o de los ínculos con la sociedad, a ando de minimiza los e ec os
desocializado es del in e namien o en p isión, es deci , e i a la up u a con el medio
social. Un ejemplo a segui son los módulos de inclusión social pa a jó enes que exis en
en las cá celes adicadas en Galicia donde se les enseña, p e ia salida en e ce g ado,
las habilidades y des ezas básicas digi ales. Pe o ambién es e debe ía se un p og ama
a desa olla en los CIS inculándolo a la búsqueda de empleo.
La e ce a línea de abajo debe ía se la o ien ación labo al. Aunque se lle an a
cabo dis in as inicia i as de inse ción sociolabo al den o del con ex o peni encia io,
es as ac uaciones p esen an ca encias e iden es como la escasa o e a o el e ue zo de
los oles adicionales de géne o. Es po ello po lo que se p esen a necesa io diseña un
p og ama adap ado a las demandas de las muje es y a las necesidades que exis en en el
ex e io , es deci , a sus posibles nichos de empleo. Además, es a o mación debe
amplia se a la o ien ación labo al, analizando he amien as undamen ales pa a la
búsqueda de empleo y el desa ollo de compe encias ans e sales p imo diales pa a la
inse ción labo al.
En cua o luga debemos señala la impo ancia de la ges ión socioeduca i a de
la di e sidad é nico-cul u al, que implica no solo la conside ación de las pe sonas de
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