—
1.
Concep o
de
la
j-ieb e.
se
IMVCRSJDAL
i
DE
SANT¡AG(
•
DE
COMPOST
-'
u
UMVLKSlDAll
DE
SANTIAGO
1
DE
COMPOST-l
y#,;
'
u
S(
IINIVERSIDADE
EXCMO.
SR.
Seño es:
Lejos
de
mi
ánimo
el
duda
de
la
bene olencia
que
siemp e
en
semejan es
casos
habéis
o o gado,
mani es ando
una
ez
más,
que
al
lado
de
la
ciencia
c ece
la
bondad;
pe o
si
es a
consi
de ación
es
pa a
mi
un
mo i o
de
alien o
en
es e
solemne
ac o,
la
es
casez
de
mis
p opios
me ecimien os,
y
la
pob eza
del
abajo
que
engo
el
hono
de
p esen a os,
son
mo i os
más
que
su icien es
pa a
solici á osla
de
nue o
.
Si
pob es
esul an
siemp e
odos
los
abajos
no eles
,■
el
mió
an e
oso os
iene
que
se lo
mucho
más,
po que
á
la
al a
de
conocimien os
cien í icos,
u
■
-
6
—
une
la
de
los
li e a ios
que
de
algún
modo
pudie an
enmásca a
la
de iciencia
de
los
p ime os;
pe o
se
gu o
de
halla
en
el
sabio
la
ca iñosa
indulgencia
que
cons i uye
una
de
sus
más
nobles
i udes,
y
en
el
juez
la
dulce
equidad
que
emple
el
igo
y
se
e idad
de
la
jus icia,
me
p opongo
en es e
discu so
a a
del
impo an e
ema
del
Concep o
de
la
jieb e.
—
13
—
debido
al
oce
de
la
sang e
con a
las
pa edes
de
los
asos,
cuya
opinión
sos enía
Halle
nue e
años
des^
pues
.
Las
p ime as
nociones
cpie
encon amos
más
ap oximadas
á
la
e dad
son
las
de
A
an
Helmon ,
quien
c ee
que
el
caloT*
esul a
de
la
e e escencia
p oducida
po
el
con ac o
de
cie as
sus ancias
en
el
o ganismo
.
Pos e io men e
Ambe ge
concibe
la
idea
de
as o maciones
ei
los
ejidos
que
compa a
á
la
combus ión
de
sus ancias
ege ales,
y
Mayow
en e é
en
1764
el
mecanismo
de
la
espi ación,
pues
dice
que
la
sang e
enosa
se
as o ma
en
u i
lan e
po
la
mezcla
con
un
elemen o
del
ai e,
dando
luga
á
desp endimien o
de
calo
la
e men ación
que
po
es a
mezcla
se
p oduce,
cuya
hipó esis
ué
más
a de
obus ecida
con
el
descub imien o
del
ácido
ca bónico
po
Boyle
y
con
el
del
oxígeno
po
P ies ley
quien
además
es udia
la
acción
de
es e
cue po
sób ela
sang e.
Pa iendo
de
es os
conocimien os,
La oisie
lle a
á
cabo
sus
no abilísimos
abajos
y
demues a
la
es
echa
unión
que
exis e
en e
la
oxigenación
de
la
sang e
y
la
p oducción
de
calo ;
compa ando
la
es
pi ación
con
las
combus iones
mide
la
can idad
de
ca bono
quemado
y
la
de
oxígeno
abso ido,
y
ela
cionándolas
con
el
calo
p oducido
a a
de
p oba
ayudado
po
Laplaee,
que
es a
combus ión
bas a
pa
a
sos ene
en
el
cue po
una
empe a u a
cons an e.
LMVFRSIDADF
DE
COMPOSTELA
u
-11
-
Es a
concepción
de
La oisie
es
muy
simple,
po
que
si
bien
es
cie o
que
habla
de
cambios
químicos
que
ienen
luga
en e
el
ca bono
po
una
pa e
y
el
oxígeno
po
o a,
nada
dice
sin
emba go
ace ca
del
si io
en,
donde
los
ales
cambios
ienen
luga ,
cu
ya
de e minación
han
lle ado
á
cabo
sus
suceso es
y
en
especial
Regnaul
,
Be helo
y
Che eul
,
los
que
siguiendo
po
la
senda
azada
po
aquel
g an
genio
han
conseguido
demos a
que
la
nu ición
es
un
ac o
muy
complejo,
y
que
las
combus iones
son
una
la ga
se ie
de
eacciones
químicas
que
ienen
luga
no
en
el
pulmón,
sino
en
la
in imidad
de
los
egidos,
eniendo
po
Obje o
la
o mación
de
sus ancias
que
ó
ya
se
ija án
en
es os
ó
ya
se án
eliminadas
po
la
o ina,
hígado
(ma e ias
azoadas-
incomple amen e
oxigenadas)
y
pulmón
(ni ógeno
ácido
ca bónico
y
agua'.
.
.
Pe o
en
el
o ganismo
hay
algo
más
que
conside
a
que
es a
p oducción
de
calo ,
en
el
o ganismo
hay
pé didas
muy
conside ables
que
ienen
luga
po
el
pulmón,
po
la
piel
y
po
las
sec eciones,
po
donde
se
desp ende
g an
pa e
del
calo
p oducido,
■
exis iendo
po
lo
an o
dos
ac o es
comple amen e
opues os,
uno
posi i o
de
p oducción
y
o o
nega
i o
de
sus acción.
Bajo
la
acción
del
sis ema
ne ioso
es os
do.s
ac o es
p oducción
y
gas o
se
equilib an
en
el
es a
do
no mal,
de
al
mane a
que
man ienen
al
o ganis-
se
UNIVERSIDADE
DE
SAN
I
JACO
DE
COMPOSTELA
u
-15
-
mo
en
una
ci a
cons an e
ele
. empe a u a
casi
in a
iable,
y
¿ligo
cási,
po que
si
bien
es.
cie o
que
es a
ci a
su e
algunas
a iaciones
elacionadas
con
el
si io
en
donde
se
ap ecie,
la
in luencia
de
las
comi
das,
edad,
sexo,
aza,
climas
e c.,
son
an
pequeñas
•
es as
al e aciones
que
podemos
conside a las
como
nulas
bajo.es e
pun o
de
is a.
■
.
Además
de
es as
pequeñas
oscilaciones
de'
em
pe a u a
el
o ganismo
puede
su i las
más
conside
abies,
siendo
en
especial
dos
ac o es
los
que
á
es o
dan
luga ,
los
g andes
abajos
muscula es
po
una
pa e
y
po
o a
las
insolaciones.
Es os
dos
ac o es
o iginan
ele aciones
e momé icas
muelio
más
con
side ables
que
las
an e io es
en
especial
cuando
se
combinan,
pues
como
hace
no a
muy
bien
Riche
en
su
no able
ob a
sob e
el
calo
animal,
es
a o
que
la
,
empe a u a
ex e io
llegue
á
ele a
la
no mal
de
el
homb e
cuando
es e
se
halla
en
eposo,,
siendo
nece
sa io
que
ejecu e
mo imien os
pa a
ob ene
es os
esul ados,
como
se
ha
comp obado
epe idas
eces
en
medicina
mili a
po
las
obse aciones
de
solda
d
)s
en
ma cha,
y
en
los
segado es
de
las
g andes
planicies
de
la
Amé ica
del
No e
á
las
o illas
del
Mississipí.
■
•
•
,
Pe o
es as
al e aciones
de
la
empei
‘
a u a
no mal
del
cue po
(pie
como
acabamos
de
e
su e
el
hom
b e
po
di e en es
causas,
es as
hipe e mias
¿pode
mos
noso os
conside a las
‘
como
ieb es?
UNIVERSIDADE
-
1G-
Es
muy
cie o
que
uno
de
los
sín omas
de
la
ie
b e
el
más
ca ac e ís ico
y
al
mismo
iempo
el
más
ácil
de
ap ecia ,
es
el
aumen o
ano mal
de
la
em
pe a u a
del
cue po,
pe o
no
po
es e
solo
hecho
se
cons i uye
la
ieb e,
po que
en
es e
caso
las
hipe -
e mias
que
suma iamen e
acabamos
de
indica
so
lían
con
iguales
í ulos
incluidas
en
el
g upo
de
las
ieb es.
La
necesidad
de
es a
dis inción
ué
ya
sen ida
po
los
clínicos
de
épocas
an e io es,
pe o
á
pesa
de
sus
abajos
sob e
es e
asun o
an
espinoso,
es
p eciso
llega
á
nues os
dias
pa a
encon a
una
ex-
phcación
sa is ac o ia
de
es a
dis inción
que
la
clí
nica
hace
mucho
iempo
iene
obse ando,
iniendo
en
e ec o
Lówi
á
sos ene
en
sus
no ables
lecciones
sob e
la
ieb e
,
que
lo
que
dis ingue
á
és a
de
lahi-
pe e mia,
es
el
as o no
del
pode
egulado
del
sis ema
ne ioso
que
pa ece
es á
dispues o
pa a
man ene
empe a u as
más
ele adas.
De
es a
opi
nión
pa icipa
ambién
Riche
pa a
quien
el
ca ác e
dis in i o
de
la
ieb e
es á
en
la
al e ación
del
pode
egulado
del
sis ema
ne ioso
cen al,
i
a ando
de
demos a
con
hechos
es a
hipó esis,
y
al
e ec o
dice,
que
si
una
pe sona
sana
ejecu a
un
g an
abajo
muscula ,
á
pesa
de
es íi
g an
p oducción
calo í e a
la
empe a u a
de
su
cue po
apenas
llega
á
38°
po
que
la
egulación
in e iene
y
es ablece
el
equili
b io
al e ado
po
es a
adición
de
calo ,
siendo
po
-17-
o a
pa e
es a
pequeña
ele ación
é mica
eséncial-
men e
pasa
(je a,
lo
que
la
dis ingue
de
la
ieb e,
po
que
en
es a'
habiendo
menos
p oducción
(según
se
puede
demos a
po
da os
aun
impe ec os
ú
la
em
pe a u a
se
ele a
de
37°
á
40°
y
aún
más.
Po
o a
pa e
dice
es e
sabio
isiólogo,
si
se
obse an
es
pe sonas
eniendo
una
39
D
,
o a
41°
y
la
e ce a
37°,
no
puede
deci se
que:
los
dos
p ime os
es ando
e
b ici an es
ca ezcan
de
pode
egulado ,
pues
po
el
con a io
la
ma cha
de
la
empe a u a
es
en
ellos
an
egula
como
en
el
indi iduó
sano,
y
nada
podía
modi ica
es a
empe a u a
de
los
unos
y
del
o o,
pues o
que
si
se
les
expone
á
los
es
al
ió,
ellos
conse an
su
p opia
empe a u a
de
39°,
41°
y
37°,
y
si
po
el
con a io
se
les
some e
al
calo
se
conse
gui á
el
mismo
esul ado,
y
los
dos
eb ici an es
con
algunas
décimas
ó
cen ésimas
de
g ado
conse an
sus
39°
y
41°
lo
mismo
que
el
indi iduo
sano
que
no
pasa á
de
37°.
Es as
conclusiones
que
los
isiólogos
mode nos
deducen
de
sus
no abilísimos
abajos
ienen
no
solo
á
con i ma ,
sino
que
ambién
á
explica
el
con
cep o
de
los
clínicos
que
desde
iempos
muy
lejanos
enían
de
la
ieb e,
á
la
que
conside aban
como
una
ele ación
sos enida
de
la
empe a u a
del
cue po
po
encima
de
38°.
u
III.
Una
ez
sen ada
es a
dis inción
en e
las
hipe -
e miasy
el
p oceso
eb il,
eamos
aho a
aun
cuan
do
á
la
Hje a
de
que
mane a
iene
luga
es a
ele a
ción
de
empe a u a.
Teniendo
el
o ganismo
un
calo
ijo
cuyo
ca ác
e
dimana
de
la
egulación
de
dos
ac o es
el
uno
de
p oducción
y
el
o o
de
pé dida
eó icamen e
conside ado
se
puede
concebi
su
au
n.m o
po
los
siguien es
p ocedimien os
.
l
.°
Po
p oducción
de
calo ,
siendo
no males
las
pé didas
se
encuen a
aumen ada
la
p oducción
.
2
.°
Po
e ención
de
caló ico,
es
deci
que
pe
maneciendo
cons an e
la
p oducción
hay
disminu
ción
de
pé didas
.
'
*
3
.°
Y
po
úl imo
que
aumen ada
la
p oducción
las
pé didas
es án
ambién
aumen adas.
Supues as
eó icamen e
es as
es
condiciones
eamos
aho a
cual
es
la
que
con
más
ecuencia
se
ealiza,
es ando
cada
una
de
ellas
sos enida
po
pe
sonas
muy
eminen es.
La
p ime a
eo ía
ó
sea
la
de
la
p oducción
del
calo ,
cuán a
con
muchos
pa ida ios
pudiendo
de-
-19-
ci s^
que
es
á
la
que
po
lo
gene al
se
adhie en
los
pa ólogos.
Es a
eo ía
no
ha
nacido
en
nues os
dias
pues o
que
ya
La oisie ,
(pie
con
jus icia
puede
se
conside ado
el
c eado
de
la
isiología,
a ibuía
la
lieb e
al
aumen o
de
las
combus iones
o gánicas.
El
in'ime o
que
con i mó
en
la
p ác ica,
es a
eo
ía
po
medio
del
calo íme o
ue
Liebe meis e ,
que
ayudado
po
sus
discípulos
Ke nig
y
Ha wig
hizo
uso
del
mé odo
de
los
bulos
undándose
en
el
p incipié
siguien e:
si
un
cue po
en
las
mismas
con
diciones
de.
calo
pe manece
cie o
iempo
á
la
mis
ma
empe a u a,
debe
de
p oduci
an o
calo
como
pie de,
po
lo
que
de e minando
és e
se
sab á
la
can
idad
( e
aquél.
Pos e io men e
Mosso
ha
hecho
ex
pe iencias
más
p ecisas,
iendo
aumen a
la
adia
ción
al
mismo
iempo
que
la
émpe a ii a
cen al
en
un
pe o
in es ado
po
el
es a ilococo,
Riche
obse
ando
en
su
calo íme o
de
ai e
los
e ec os
que
so
b e
la
e mogónesis
iene
la
picadu a
de
cie as
e
giones
ce eb ales,
y
o os
muchos
obse ado es
ha
ciendo
uso
de
apa a os
más
ó
menos
pe eccionados,
odos
los
cuales
han
comp obado
el
aumen o
de
la
p oducción
de
calo .
Como
en
un
p incipio
los
calo íme os
e an
apa
a os
muy
{loco
p ecisos,
obliga on
á
los
isiólogos
á
abandona
es a
calo ime ía
di ec a
pa a
a e igua
de
una
mane a
indi ec a
la
can idad
de
caló ico
p o
ducido
po
los
cambios
in ao gánicos,
deduciendo
se
UMVLRS1DADL
DE
SANTIAGO
u
-20
-
aquel
de
la
dosi icación
de
sus
p oduc os,
cuyo
mé o
do
más
segu o
que
el
an e io ,
ha
dado
los
mismos
e
sul ados
como
lo
demues an
las
siguien es
indica
ciones:
En elos
di e en es
in es igado es
que
han
es udiado
las,
a iaciones
que
el
ácido
ca bónico
ex
pe imen a
en
su
sec eción
ci a emos
á
Liebe meis e
Leyden,
F ankel,
P lüge ,
We ehin
e c.,
cuyos
e
sul ados
sin
emba go
no
es án
absolu amen e
de
acue do,
pe o
haciendo
caso
omiso
de
esul ados
'
pa ciales
y
con adic o ios,
pqjede
deci se
que
en
sus
obse aciones
es os
au o es
han
hallado
un
aumen o
conside able
de
ácido
ca bónico
en
los
p ocesos
e
b iles,
cuyo
aumen o
puede
ele a se
como
máximo
en
el
homb e
á
un
20
ó
un
30
po
100.
Es e
aumen o
de
ácido
ca bónico
exhalado
que
p incipia
con
el
p oceso
eb il,
aunque
a iable
es
cons an e
como
lo
ha
comp obado
Leyden
en
casos
#
en
que
al aba
(-1
escalo ío,
con inua
du an e
el
as igium
y
en
gene al
adquie e
un
desa ollo
an o
mayo ,
cuan o
más
ele ada
es
la
empe a u a
e
b il
,
has a
que
po
úl imo
en
la
de e escencia,
es a
exal ación
sigue
una
ma cha
p og esi amen e
des
cenden e
y
concluye
po
hace se
no mal
.
Pe o
no
es
solamen e
po
el
pulmón
po
donde
iene
luga
es a
exaje ada
exhalación
de
ácido
ca
bónico,
po que
ambién
Ewald
ha
demos ado
que
la
can idad
que
se
encuen a
en
las
o inas
es á
am
bién,
aumen ada,
y
Neumann
asegu a
que
sucede
-21-
o o
an o
con
las
pé didas
que
insensiblemen e
ie
nen
luga
po
la
piel
.
Una
ez
admi ido
el
aumen o
de
ácido
ca bóni
co
eliminado
po
el
p oceso
eb il,
no
ha
sido
in e
p e ado
de
la
misma
mane íb
pO
odos
los
obse a
do es,
pues
mien as
que
unos
en
en
él
un
aumen o
de
las
combus iones
de
las
que
es
su
consecuencia,
o os
po
el
con a io
sos ienen
que
es a
mayo
ex
halación
es
debida
á
una
eliminación
supe abundaii-
e
aun
cuando
pasaje a
del
ácido
ca bónico
no mal
,
siendo
es a
mane a
de
e
de
Sena o
acé imo
pa
ida io
de
la
eo ía
de
la
e ención
del
caló ico,
quien
c ee
(pie
el
o ganisnío
iene
én
es ado
no mal
cie a
can idad
de
ácido
ca bónico
en
ese a,
que
deja
es
capa
du an e
la
ieb e
po
la
acción
de
los
mo i
mien os
espi a o ios
acele ados.
.
Aho a
bien
de
es as
dos
in e p e aciones
¿cual
se á
la
e dade a?
ó
en
o os
é minos
¿ enemos
al
gún
medio
que
nos
demues e
si
la
mayo
can idad
de
ácido
ca bónico
que
en
la
ieb e
se
exhala
exis ía
ya
o mado
en
el
o ganismo
ó
es
p oduc o
de
una
nue a
o mación?
indudablemen e
que
lo
hay
,
po que
siendo
el
ácido
ca bónico
un
compues o
de
dos
ele
men os,
uno
de
los
cuales
el
ca bono
p o iene
de
nues o
o ganismo
y
el
o o
que
es
el
oxígeno
del
ai e
ex e io ,
de e minando
si
exis e
mayo
consumo
de
es e
se
end á
esuel o
es a
cues ión
,
pa a
lo
cual
hay
que
lle a
más
adelan e
el
in e esan e
es udio
—
22
—
de
los
cambios
gaseosos.
Es e,
es adio
ha
dado
po
esul ado
á
di e en es
obse ado es
y
en
especial
á
Zunlz
)
Lilien eld
que
la
can idad
de
oxígeno
u i
lizado
se
halla
aumen ado,
lo
mismo
que
k
de
CO;
exhalada
sin
a iación
sensible
en
la
elación
de
C0
,2
siendo
únicamen e
We hein
el
que
señala
esul a
dos
con adic o ios,
a i mando
que
el
consumo
de
O
se
encuen a
disminuido.
Según
es o
podemos
conside a
en
la
ieb e
una
exage ación
de
las
oxidaciones
o gánicas
no males
,
pe o
(pie
según
Finkle
es a
exage ación
no'es á
en
elación
con
el
aumen o
de
empe a u a,
en añando
es a
al a
de
conco dancia
un
in e és
de
p ime
o
den,
pues
hace,
p esumi
que
el
aumen o
de
oxida
ciones
no
es
la
única
causa
del
aumen o
de
empe
a u a
en
el
p oceso
eb il,
induciendo
á
sospecha
la
in e ención
de
o os
ac o es.
Es os
mismos
esul
ados
ol> u o
ambién
Liebe meis e
en
una
ieb e
in e mi en e,
de
la
que
dicé
que
si
bien
es
cie o
que
comp obó
el
aumen o
ano mal
de
la
exhalación
de
CO
,
es e
aumen o
no
es
p opo cional
al
de
la
em-
pe a u íi
.
O o
de
los
cue pos
sob e
los
cuales
la
a ención
de
los
obse ado as
se
ha
di ijido
pa a
que
pudiese
da nos
idea
de
los
cambios
que
en
el
o ganismo
se
ope an
bajo
la
acción
de
la
ieb e,
es
el
ázoe,
pe o
como
hace
no a
con
mucha
opo unidad
Hayem.
la
de e minación
de
es e
cue po
no
iene
an a
impo
se
UMX'LKSIDADL
DE
SANTIAGO
DE
COMPOSTEL
A
u
-29-
hoy
con
mayo
núme o
de
pa ida ios.
Cnan o
pu
dié amos
deci
de
ella
se ía
una
epe ición
de
lo
an
e io men e
indicado
.
Es a
eo ía
ha
sido
comp obada
p ác icamen e
po
los
concienzudos
es udios
de
Riche
en
su
céle
b e
calo íme o
de
si ón,
sob e
a ias
se ies
de
cone
jos
cpie
con
es e
obje o
había
elejido,
es ando
con
o mes
sus
esul ados
con
los
ob enidos
po
Liebe -
meis e
en
el
homb e,
y
Sena o
y
Finkle
en
los
ani
males
.
.
.
Recien emen e
Laugíbis
ha
hecho
con
el
calo í
me o
de
Riche
una
se ie
de
mediciones
calo imé
icas
en
los
niños,
habiendo
demos ado
que
en
las
ieb es
y
en
pa icula
en
las
b onco-pneumonías
al
mismo
iempo
que
la
empe a u a
ec al
aumen a,
se
e
aumen a
ambién
la
adiación
caló ica,
de
sue e
que
hay
á
no
duda ,
p oducción
más
g ande
de
ca
lo
po
una
pa e
y
po
o a
un
aumen o
en
la
a
diación
.
Como
consecuencia
de
odos
es os
es udios,
con
cluye
Riche
mani es ando
que
hoy
podemos
acep
a
como
demos ado,
sino
pa a
la
o alidad
á
lo
me
nos
pa a
la
gene alidad
de
los
casos,
que
las
indica
ciones
del
e móme o
y
del
calo íme o
ma chan
a
la
pa
.
,
-
VNIVERSIDA
Siendo
hoy
un
hecho
demos ado
y
acep ado
pol
la
mayo
pa e
de
los
médicos
de
que
en
la
ieb e
exis e
no
solo
aumen o
en
las
combus iones,
sino
ambién
en
las
pé didas
de
calo ,
ós anos
sabe
po
que
mecanismos
se
e i ican
es as
al e aciones.
An e io men e
hemos
is o
que
el
equilib io
é
mico
que
en
el
es ado
no mal
iene
el
o ganismo
es
debido
al
sis ema
ne ioso,
que
a monizando
la
pé
dida
de
calo
con
su
p oducción
man iene
el
cue po
á
una
empe a u a
cons an e,
y
si
es o
sucede
en
el
es ado
isiológico
cabe
supone
que
en
el
pa ológico
el
mismo
sis ema
egulado
de
es os
dos
ac o es
an
an agónicos
se
halle
al e ado,
pues o
que
el
eb ici
an e
calen ado
po
una
cauSa
in e io
como
dice
muy
bien
Hayen,
hace
es ue zos
pa a
desemba aza
-
se
del
exceso
de
calo ,
pe o
sin
consegui lo
.
Que
es a
pe u bación
del
sis ema
ne ioso
es
más
que
una
simple
hipó esis,
lo
demues a
las
nu
me osas
modi icaciones
aso-mo o as
y
sec e o ias
que
du an e
el
p oceso
eb il
ienen
luga ,
en e
las
cuales
podemos
ci a
las
siguien es:
du an e
el
pe
íodo
de
escalo ío
la
piel
palidece
po
con acción
de
-
31
-
sus
asos,
sucediendo
a
es a
ase
o a
de
dila ación
en
que
aquella
se
en ojece,
cuyas
ases
cons uc o as
y
dila ado as
han
sido
obse adas
pe ec amen e
po
Sena o
en
la
o eja
del
conejo.
El
sudo
que
apa ece
en
el
homb e
sano
como
ac o
de
de ensa
cuando
su
empe a u a
se
ele a,
al a
ambién
en
el
eb ici an e
en
el
que
según
Leyden
se
sup ime
no
solo
du an e
el
escalo ío
sino
ambién
en
el
pe íodo
de
calo .
O o
de
los
enómenos
que
nos
demues a
la
al e
ación
del
sis ema
ne ioso
du an e
el
p oceso
eb il
es
la
exage ación
de
los
e ec os
de
la
icción
cu ánea
,
pues
si
en
el
homb e
sano
pasamos
sob e
su
piel
una
pun a
blanda
ó
una
uña,
se
da
luga
á
un
su co
blan
co
que
luego
se
ans o ma
en
ojo
conges i o,
cuyo
enómeno
mucho
más
exaje ado
en
la
ieb e
había
llamado
pode osamen e
la
a ención
de
T ousseau
que
le
designaba
con
el
nomb e
de
aya
meningí ica,
po
c ee lo
equi ocadamen e
como
p opio
de
es e
padecimien o.
Ci a emos
po
úl imo
como
enómenos
ca ac e
ís icos
de
as o nos
aso-mo o es,
las
oscilaciones
ela i amen e
muy
ex ensas
que
en
la
empe a u a
de
la
piel
ienen
luga
en
el
es ado
eb il
.
Po
lo
an e io men e
expues o
se
e
de
una
ma
ne a
cla a
y
e minan e,
que
el
sis ema
ne ioso
du an e
el
p oceso
eb il
se
halla
al e ado,
pe o
¿po
demos
noso os
i
más
allá
y
a e igua
en
que
con
sis e
es a
al e ación
?
.
-32-
Cuando
en
an e io es
líneas
nos
ocupábamos
en
dis ingui
los
p ocesos
eb iles
de
las
demás
hipe -
e mias,
decíamos
que
en
aquellos
el
ca ác e
esen
cial
e a
la
pe u bación
del
pode
egulado
del
sis
-
ema
ne ioso,
que
en
los
indi iduos
eb ici an es
pa ecía
dispues o
pa a
g ados
más
ele ados
que
en
«1
es ado
no mal;
que
la
ele ación
de
empe a u a
que
en
un
indi iduo
sano
puede
aca ea
un
abajo
iolen o
solo
du a á
un
iempo
muy
co o
,
pues
inmedia amen e
se
p oduci á
una
compensación
consecu i a
al
aumen o
de
las
pé didas
del
mismo
,
en
especial
po
la
piel
que
unciona
como
una
ál
ula
de
segu idad
bajo
la
acción
dél
sis ema
ne io
so,
y
que
si
some íamos
á
indi iduos
eb ici an es
á
la
acción
de
di e en es
empe a u as,
eíamos
que
es os
según
Riche
conse an
su
calo
ano mal,
de
la
misma
mane a
que
una
pe sona
sana
conse a
el
suyo
some ido
á
las
mismas
al e aciones,
pe o
siendo
á
la
la ga
más
ácilmen e
encido
el
de
los
o ganis
mos
en e mos
que
el
del
sano
.
A
es os
mismos
esul ados
nos
conducen
ambién
los
no ables
expe imen os
de
Pñüge ,
quien
ha
is o
á
los
animales
casi
ine es
cae
bajo
la
in luencia
é mica,
cuando
la
acción
del
sis ema
ne ioso
e a
des uida
,
lo
que
no
sucedía
en
los
animales
sanos
que
colocados
en
las
mismas
condiciones
de
cale ac
ción
luchaban
con
ella
po
medio
de
las
pé didíis-.
De
odos
es os
hechos
y
o os
a ios
que
pudié-
se
UMVLRSIDADL
DE
SANTIAGO
DE
COMPH«T
e
W
u
-33-
amos
ci a ,
deduce
Hayen
que
el
mecanismo
de
la
egulación
é mica
es á
as o nado
,
padeciendo
una
debilidad
ela i a
du an e
el
cu so
del
p oceso
eb il
.
Vil
Una
ez
conocida
la
na u aleza
de
la
al e ación
del
sis ema
ne ioso,
que
en
la
ieb e
as o na
la
egulación
de
la
empe a u a,
ós anos
an
solo
es u
dia
las
causas
que
ales
al e aciones
o iginan
.
Conc e ándonos
an
solo
á
las
ieb es,
y
dejando
á
un
lado
el
es o
de
las
hipe e mias
que
no
pueden
se
con undidas
con
aquellas
po
azones
que
al
p in
cipio
hemos
indicado,
emos
que
las
múl iples
cau
sas
á
que
los
au o es
a ibuyen
es e
enómeno
mo
boso,
pueden
educi se
á
dos
g upos;
el
p ime o
y
más
gene al
comp ende
las
in oxicaciones
mic obianas
y
o gánicas,
y
el
segundo
las
al e aciones
del
sis ema
ne ioso.
El
p ime o
es
un
g upo
pe ec amen e
de i
nido,
cuyos
lími es
an
ensanchándose
cada
ez
más
po
los
in e esan ísimos
es udios
de
’
que
ha
sido
y
es á
siendo
obje o,
no
así
el
segundo
que
undándo
se
en
algunas
obse aciones
no
siemp e
bien
eco-
jidas,
y
algunos
expe imen os
de
labo a o io,
e
educi se
cada
día
más
su
ya
pequeña
ex ensión.
Digamos
algo
de
cada
uno
de
ellos
.
u
-34-
Las
elaciones
del
p oceso
de
pu e acción
con
las
ieb es
sép icas,
no
ha
pe manecido
ocul o
á
los
esc upulosos
obse ado es.de
iempos
an e io es,
co
mo
se
desp ende
de
la
lec u a
'
de
los
clásicos
an i
guos
(Hipóc a es,
Celso
y
o os
a ios
médicos),
co
mo
ambién
de
las
ob as
de
los
ci ujanos
de
los
siglos
XVI
y
XVII,
en e
ellos
Pa acelso
,
Pa eo,
e cé e a,
pe o
sin
emba go
la
his o ia
cien í ica
de
las
ieb es
sép icas
no
empieza
has a
el
año
1822,
en
el
que
un
céleb e
médico
ancés,
Gaspa d
de
Sain -
E ienne,
consiguió
de e mina la
ieb e
sép ica
en
los
animales
de
expe imen ación,
dando
de
es a
mane a
una
p ueba
segu a
de
su
exis encia.
Es os
abajos
son
an o
más
no ables,
cuan o
que
gaspa d
no
pa
ía
en
sus
expe imen os
de
p ocesos
qui ú gicos,
sino
de
su
obse ación
médica
en
una
se ie
de
pe sonas
que
habían
en e mado
po
inge i
agua
en
pu e ac
ción
p oceden e
de
una
uen e.
Es e
hecho
le
indujo
á
c ea
líquidos
pú idos
po
la
mace ación
de
sus
ancias
o gánicas
animales
y
ege ales,
cuyos
líqui
dos
inyec aba
en
pequeñas
can idades
debajo
de
la
piel
y
en
el
in e io
de
las
enas
de
los
animales
de
expe imen ación,
haciendo
cons a
la
en e medad
en
ellos
y
e en ualmen e
la
e minación
a al
.
Es os
in e esan ísimos
abajos
de
Gaspa d,
que
da on
po
algún
iempo
ol idados
á
causa
de
la
poca
a ención
que
le
p es a on
los
homb es
de
ciencia,
has a
que
en
el
año
de
1864
dos
ci ujanos
alemanes,
SG
UMVLRSJDADL
DE
SANnAGD
DE
COMPOSTELA
u
-35-
Webe y
Bill o h,
emp endie on
dé
hue o
las
in es
igaciones
de
aquel
céleb e
médico,
ob eniendo,
la
ieb e
en
los
animales
de
expe imeh aoión
po
la
in
yección
de
líquidos
ico osos
ó
de
pus,
cuyos
esul a
dos"
ue on
desde
en onces
comp obados
po
g an
núme o
de
expe imen ado es,
los
cuales
a ibuye on
•
á
los
mic oo ganismos
que
an o
abundan
en
es os
líquidos
de
inyección,
la
acción
pi e ógena
de
los
mismos,
c eyendo
que
el
aumsn o
de
la
empe a u a
en
la
ieb e,
e a
debido
á
la
acción
de
la
ida
de
los
mic obios,
(pie
po
las
combus iones
de
su
nu ición
daban
luga
á
cie a
can idad
de
calo ,
que
se
unía
á
'•
la
de
los
o ganismos
á
expensas
de
los
que
se
des
a ollaban
.
Pos e io men e,
y
eniendo
en
cuen a
que
los
líquidos
pú idos
con
los
que
se
hacían
las
inyeccio
nes
expe imen ales,
no
e an
cue pos
an
simples
que
solo
con u iesen
mic obios,
sino
que
po
el
con a
io
son
muy
complejos,
hallándose
o mados
de
qna
pa e
sólida
(mic obios,
es os
de
ejidos)
y
o a
líquida
qiie
iene
en
disolución
di e en es
sus ancias
químicas,
se
a ó
de
a e igua
el
papel
que
cacla
una
de
es as
sus ancias
iene
en
la
e mogénesís,
pa eciendo
al
p incipio
de
muy
ácil
esolución
es e
p oblema,
pues o
que
la
il ación
podía
sepa a
es
as
dos
clases
de
sus ancias,
p^ ó
desg aciadamen e
en
la
p ác ica
es
muy
di ícil
de
consegui
es a
sepa
ación,
po que
los
o ganismos
in e io es
a a iesan
UN TRS DADF
DE
SANTIAGO
DL
COMPOS
ILLA
—
36-
los
mejo es
papeles
de
il o,
siendo
ínicamen e
la
a cilla
p opues a
po
Klebs
la
que
da
mejo es
esul
ados,
aún
cuando
de
una
mane a
absolu a
no
impide
el
paso
á
algún
cue po
sólido
.
Sepa adas
de
es e
mo
do
las
sus ancias
é
inyec adas
aisladamen e,
se
ob
se ó
que
el
líquido
que
pasa a
po
el
il o,
conse
aba
,
aún
cuando
en
g ado
•
mode ado
,
el
pode
de
desa olla
la
ieb e,
mien as
que
las
sus ancias
e enidas
po
él
é
in oducidas
en
igual
can idad
de e minaban
una
ieb e
in ensa
y
con
ecuencia
mo al
.
Como
es os
expe imen os
al
mismo
iempo
que
incómodos
e an
insegu os,
se
a ó
de
ensaya
en
los
animales
a ias
sus ancias
químicas
exis en es
en
los
líquidos
pú idos,
y
ob enidas
lo
más
aislada
men e
posibles,
esul ando
de
odos
es os
abajos
que
los
p oduc os
inales
de
la
pu e acción
como
el
CO-
y
el
amoniaco,
lo
mismo
que
los
gases
que
en
es e
p oceso
se
desp enden,
ca ecen
de
p opiedades
eb iles,
pe o
no
así
las
ma e ias
albuminoideas
p i
ma ias
y
sus
p oduc os
inales,
de
los
cuales
llegó
á
ob ene se,
especialmen e
po
Be gmann,
una
sus an
cia
c is alizada
en
agujas
(pie
ecibió
el
nomb e
de
sep ina,
y
que
inyec ada
en
pequeñas
can idades
en
los
animales
de
expe imen ación
daba
luga
á
la
mue e
.
Es os
abajos
die on
luga
á
una
nue a
eo ía
que
colocándose
en
en e
de
la
mic obiana,
conside
u
aba
los
p ocesos
eb iles
ele
na u aleza
óxica
,
cuya
eo ía,
p esen ida
po
Toussain
en
1878,
y
sos eni
da
po
Chauyeau
en
el
siguien e
año,
ecibía
una
de-
inos ación
indudable
po
los
abajos
de
Boucha d
sob e
la
o ina
de
los
colé icos,
de
Cha in
sob e
la
piociánina,
de
Roux
y
Chanibe land
sob e
el
ib ión
sép ico,
y
po
los
de
Se a ini,
cpie
ob enía
la
hipe e -
mia
en
los
pe os
po
inyección
de
los
cul i os
es e
ilizados
del
bacilos
de
F ielande .
Los
no abilísimos
abajos
de
Cha in
y
Ru e ,
lian
dado
la
p ime a
demos ación
p ecisa,
es ando
basados
sob e
cua o
se ies
de
conejos
con eniendo
cada
una
de
ellas
es
de
es os
animales,
á
los
que
se
les
ha
inyec ado
en
el
mismo
si io
la
misma
can idad
de
caldo
de
buey,
en
el
que
se
había
cul i ado
el
bacilo
piociánico,
excep
o
á
los
de
la
p ime a
se ie,
en
los
que
el
caldo
es aba
i gen
de
odo
cul i o
y
al
mismo
iempo
es e ili
zado
;
en
los
de
la
segunda
se ie
el
cul i o
e a
des
p o is o
de
odo
ge men
po
simple
il ación;
en
los
de
la
e ce a
además
de
se
il ados
po
la
po ce
lana,
e an
an e io men e
es e ilizados
po
el
calo
á
115°;
y
po
úl imo,
pa a
los
de
cua a
se ie
an
solo
habían
sido
es e ilizados
po
la
misma
em
pe a u a
de
115°,
pe o
no
il ados,
con eniendo
po
consiguien e
cadá e es
de
mic oo ganismos
y
es os
de
es os
mismos.
Las
al e aciones
é micas
que
en
odas
es as
se ies
de
animales
se
p esen a on,
ue on
desiguales,
no
solo
en
in ensidad
sino
ambién
en
du ación,
pues
mien as
que
en
los
de
la
p ime a
habían
an
solo
su ido
una
ele ación
de
0.8°
al
cabo
de
cinco
ho as,
desapa eciendo
es a
pequeña
al e ación
al
poco
iempo,
en
los
de
la
segunda
y
e ce a
se ie
la
ele ación
ué
de
1.5°,
siendo
'mayo
la
du ación
de
es e
desequilib io
en
los
de
es a
úl ima,
pues
al
cabo
de
48
ho as
se
ap eciaba
aun
l.°
po
encima
de
la
no mal,
cuyos
esul ados
son
casi
idén
icos
á
los
de
la
cua a
se ie,
con
la
di e encia
de
que
en
es os
la
empe a u a
se
había
ele ado
á
O;
2.°
más
que
en
los
de
la
p eceden e
.
.
Es os
cu iosos
abajos,
nos
demues an
que
los
p oduc os
solubles
de
los
cul i os,
pueden
desa o
lla
ele aciones
é micas
absolu amen e
p i ados
de
odo
ge men,
no
solo
i o
sino
ambién
mue o,
co
mo
esul a
de
las
expe iencias
de
la
segunda
y
e
ce a
se ie
.
P osiguiendo
po
es a
ía,
log a
Roussy
en
1889
p oduci
la
ieb e
en
los
animales,
po
la
inyección
de
un
e men o
soluble,
y
en
el
mismo
año
Boucha d
ob iene
el
mismo
esul ado
con
p oduc os
de
mic o-
.bios
di e en es,
lo
mismo
que
o os
muchos
ob
se ado es,
en e
ellos
Koch
con
la
ube culosis,
Be ing,
Roux
y
Ye sin
con
los
cul i os
del
bacilo
di é ico
.
Hay
en onces
como
acabamos
de
e
en
los
cul
i os
de
cie os
mic obios,
p oduc os
que
o iginan
la
ieb e,
pe o
es os
p oduc os
¿p oceden
de
una
sec e-
-4o
-
comp obada
po
Cou mon
y
Doyen
.
Es a
sus ancia
que
se
encon ó
en
las
oxi
-in ecciones,
es
debida
á
los
as o nos
nu i i os
q
le
en
los
ejidos
ienen
luga
á
consecuencia
de
alos
p ocesos.
La
p esencia
de
es as
sus ancias
en
la
ieb e
es
de
g an
impo ancia,
po que
pa ece
que
iene
á
con
i ma
una
de
las
hipó esis
de
la
misma,
que
en
su
excelen e
a ado
de
el
calo
animal
indica
Riche ,
pues
habla
de
una
au o-inLección
po
e ención
de
p oduc os
que
deben
de
se
eliminados,
en
con apo
sición
de
las
in ecciones
enidas
del
ex e io
po
la
acción
de
los
mic oo ganismos.
¿Pod ían
es as
sus ancias
conside a se
algún
día
como
inmedia as
p oduc o as
de
la
ieb e?
po que
si
bien
es
cie o
que
Gau ie
lo
mismo
que
Cou mon
y
Doyen
las
han
encon ado
en
la
sang e
en
los
ca
sos
de
oxi-in eccioues,
sabemos
según
el
mismo
Gau ie
nos
mani ies a
en
sus
excelen es
abajos
de
química
biológica,
que
es as
se
o man
con inuamen
e
en
el
es ado
no mal,
po
hid a ación
de
las
sus an
cias
albuminoideas
en
el
in e io
de
casi
odas
las
células,
y
que
una
ez
o madas
son
expulsadas
al
ex e io
po
di e en es
emun o ios,
en
especial
po
la
sali a
y
o ina
en
donde
se
les
ha
encon ado.
Una
ez
admi ida
la
exis enciíi
cons an e
de
es
as
sus ancias
en
nues o
o ganismo
,
lo
que
esul a
indudable
po
los
abajos
de
an
eminen es
obse
ado es,
¿po
qué
mecanismo
dan
luga
á
la
ieb e?
¿se á
po
una
mayo
o mación
ó
se á
po
su
len a
eliminación
?
Si
es o
uese
así,
¿cab ía
supone
que
muchas
a ecciones
nu i i as
en
las
que
se
demues a
la
g an
can idad
de
ma e iales
de
exc eción,
el
elemen o
e
b il
econociese
el
mismo
mecanismo?,
así
á
lo
me
nos
pa ece
demos ado
en
la
go a
y
en
la
ieb e
de
a iga
po
Boucha d,
en
la
clo osis
po
Ughe i,
en
el
bocio
exo álmico
po
Guinon,
en
la
leucoci emía
po
Ronques,
y
en
o as
a ias
a ecciones
po
di e
en es
obse ado es.
Y
po
úl imo
¿pod ían
conside a se
como
ieb es
de
idén ico
mecanismo
las
p oducidas
expe imen
almen e
po
la
inyección
de
di e en es
sus ancias
o gánicas
den o
de
la
más
se e a
asepsia?,
pues
sabemos
que
la
ieb e
ha
sido
ob enida
con
las
inyecciones
de
sang e
po
Mayen,
Miille
y
Lie-
b eich ,
con
el
sue o
po
Se es e
y
Roge ,
Roux
y
Chambe land
con
el
ex ac o
de
bazo
de
a a,
Re
pine
con
ex ac o
acuoso
de
iñón
no mal,
y
o os
muchos
obse ado es
con
di e en es
sus ancias
co
mo
son
cápsulas
sup a enales,
pulmón,
hígado,
e
jido
muscula
e c.
Siendo
cie os
odos
es os
hechos
¿no
se
pod ía
in oca
pa a
odos
ellos
el
mismo
mecanismo,
una
exci ación
de
los
cen os
ne iosos
po
las
sus an
cias
pi e ógenas
o madas
en
nues os
ejidos,
ya
po
la
acción
de
los
mic oo ganismos
y
sus
p oduc-
-47-
os,
ya
po
cie os
as o nos
mo bosos
de
la
nu
ición?
VIII.
El
o o
g upo
de
causas
que
habíamos
indicado
pueden
p oduci
la
ieb e,
son
las
al e aciones
del
sis ema
ne ioso,
las
cuales
indicadas
ya
hace
iem
po
po
los
au o es
pa ecen
habe
sido
obse adas
no
solamen e
sob e
casos
clínicos
de
lesiones
au
má icas
y
p ocesos
mo bosos,
sino
que
ambién
ex
pe imen almen e
sob e
animales
en
nues os
labo
a o ios.
Las
obse aciones
clínicas
co espondien es
á
lesiones
aumá icas
de
los
cen os
ne iosos
que
en
la
ciencia
exis en,
son
an
solo
en
núme o
de
ocho
de
las
cuales
dice
Riche ,
que
su
modo
de
acción
se
mani ies a
con
an a
cla idad
como
en
las
más
bellas
expe iencias
isiológicas.
Es os
casos
se
e ie en
á
aplas amien os,
con usiones
y
auma ismos
de
la
médula
espinal;
odos
ellos
han
sido
seguidos
de
mue e
como
se
e
po
el
siguien e
cuad o:
se
UNI TRSIDADF
DE
SANTIAGO
u
Tempe a u as
Obse aciones
Au o es
Te minación
43.
°
9
F ac u a
de
la
columna
e eb al
ce ical
omada
en
el
año
1837.
.
.
:
.,
.
42.
0
4
F ac u a
de
la
6.
a
é eb a
ce ical
(cin
cuen a
ho as
después
del
acc
:
den e).
.
44.
0
0
F ac u a
de
la
12
do sal
y
de'i io
I eme.is.
43.
0
8
F ac u a
de
la
6.
a
ce ical
(19
ho as
des-
pues
del
auma ismo)
............................
42.
0
9
F ac u a
de
la
columna
. e eb al.
.
.
.
Idem
Idem
43.
0
4
F ac u a
d^
la
7.
a
ce ical
(10
ho as
des-
p
’
ues
del
auma ismo)
........
B odie..
.
Bill o h.
.
Simón..
.
F e ichs.
.
Fische .
.
Webe ..
.
Quinche.
.
Nieden.
.
Mue e
Idem
Idem
Idem
Idem
Idem
Idem
Idem
Po
poco
que
nos
ijemos
en
es e
cuad o,
com
p ende emos
que
po
los
da os
que
en
él
se
expo
nen,
nó
podemos
llega
de
ma
mane a
an
deci
si a
á
las
conclusiones
de
Riche ,
es
deci
dé
que
en
odos
los
casos
ci ados,
la
ieb e
econoce
po
causa
la
exci ación
ísica
de
los
cen os
ne iosos;
pa a
que
es o
uese
así
e a
necesa io
que
la
obse
ación
se
hicie a
inmedia amen e
después
del
au
ma ismo,
y
an es
de
que
o as
causas
abso ciones
de
de ames,
es os
de
ejidos,
in lamaciones)
pudie an
o igina las,
y
en
és e
concep o
emos
que
an
solo
el
caso
de
Nieden
en
el
que
la
empe a u a
o
mada.
diez
ho as
después
del
auma isiíio
e a
de
43°
4,
y
aun
el
de
F e ichs
con
43°
8
diez
y
nue e
ho as
después
del
acciden e,
pa ecen
econoce
aquel
o igen,
en
odos
los
demás
ó.
bien
no
se
consigna
la
-49-
ho a
en
que
ha
sido
omada
la
empe a u a,
ó
como
en
el
caso
de
Bill o h
es e
u o
luga
cincuen a
ho as
después
de
la
lesión,
au o izándonos
po
con
siguien e
á
sospecha
la
in e ención
de
o os
ac
o es
que
diesen
luga
á
la
ieb e,
en
especial
la
ab
so ción
de
los
de ames
sanguíneos
y
es os
de
e
jidos
que
indudablemen e
u o
que
habe
dado
la
na u aleza
de
la
lesión,
cuyos
de ames
ya
en
el
p ime
dia
p oducen
la
ele ación
de
empe a u a,
po
lo
que
aun
hace
duda
del
mecanismo
de
los
casos
de
Nieden
y
F e ichs.
Además
de
es as
lesiones
aumá icas
exis en
cie os
p ocesos
mo bosos
de
los
cen os
ne iosos
como
son
hemo agias,
escle osis
y
umo es,
que
p o ocan
con
ecuencia
ele aciones
é micas,
las
que
si
bien
es
cie o
que
algunas
eces
encuen an
explicación
sa is ac o ia
po
in lamaciones
consecu
i as
que
o iginan
(ce eb o,
meninges,
ependimo)
y
o as
po
con ulsiones
que
algunas
eces
les
acom
pañan,
hay
casos
en
los
cuales
no
emos
al e ación
ni
as o no
alguno
po
cuyo
mecanismo
podamos
explica nos
las
ele aciones
de
empe a u a
que
o i
ginan,
eniendo
en onces
que
admi i
la
exis encia
de
un
desa eglo
en
el
sis ema
ne ioso
cen al,
co
mo
más
cla amen e
pa ece
indicado
en
la
his e ia,
en
la
que
según
Ba ié
y
Debo
e
es
algunas
eces
an
solo
la
ieb e
el
único
sín oma,
que
se
p olonga
du an e
semanas
y
meses,
conse ando
mien as
an-
4
u
-50-
o
los
en e mos
la
in eg idad
de
sus
unciones,
en
laqueciendo
unas
eces
y
engo dando
o as.
En
cuan o
á
los
da os
ob enidos
sob e
animales
de
expe imen ación,
los
esul ados
han
sido
con a
dic o ios
como
emos
po
los
abajos
de
Tsches-
chichin,
que
sepa ando
el
bulbo
de
la
p o ube ancia
demues a
que
el
ce eb o
eje ce
un
pode
mode a
do
sob e
las
combus iones,
B ück
y
Gun he
lle
gan
á
la
misma
conclusión,
pues
ob ienen
hipe e -
mias
gene ales
po
la
exci ación
del
bulbo
una
ez
sepa ado
de
la
p o ube ancia,
Naunyn
y
Quinche
consiguen
ambién
hipe e mias
po
la
sección
de
la
médula,
y
po
úl imo
Wood
des uyendo
las
ci cun
oluciones
de
los
dos
lados
ob iene
ambién
e ec os
é micos
gene alizados/
Como
emos
po
lo
an e io men e
expues o,
aquellos
expe imen ado es
a a on
de
demos a
el
papel
mode ado
que
el
ce eb o
eje ce
sob e
la
e mogénesis,
lo
cual
en
es os
úl imos
iempos
lia
sido
echazado
en
especial
po
los
no ables
expe i
men os
de
Riche ,
que
ope ando
.sob e
conejos,
hun
de
la
pun a
de
un
es ile e
esis en e
en
un
pun o
que,
equidis an e
del
su co
in e hemLs é ico
y
la
ó
bi a,
es é
colocado
sob e
una
línea
imagina ia,
que
desde
el
e cio
an e io
de
una
ó bi a
aya
á
igual
pun o
de
la
opues a.
La
di ección
dada
á
es e
ins*
umen o
iene
que
se
pe pendicula
á
la
base
del
ce eb o,
po que
'si
se
des ía
hacia
a ás
lesionando
u
-51
-
el
me océ alo
da ía
luga
á
g a es
as o nos
de
la
mo ilidad,
y
sí
hacia
adelan e
no
se
ob end ía
ningún
e ec o
é mico.
En
casos
de
eliz
éxi o
se
e
ele a
á
dos
g ados
la
empe a u a
no mal
del
conejo
en
menos
de
una
ho a,
pe sis iendo
po
algunos
dias
sin
que
el
animal
p esen e
ninguna
o a
al e ación,
pues
come,
juega,
co e
y
due me
como
an es
de
la
picadu a,
an
solo
que
du an e
es e
iempo
consume
-
más
oxígeno
y
elimina
más
CO
2
,
no ándose
única
men e
un
poco
más
de
ac i idad
en
él.
En
is a
de
es os
cu iosos
abajos
de
Riche ,
y
p e iendo
algunos*"
expe imen ado es
la
exis encia
de
cen os
e mógenos,
di igie on
sus
abajos
en
busca
de
ellos
como
lo
han
hecho
A onsohn,
Sachs
y
O ,
en
especial
es e
úl imo,
que
llegó
á
admi i
seis
cen os
é micos
en
cada
hemis e io,
de
los
cua
les
dos
son
co icales
y
cua o
básicos;
los
dos
p i
me os
llamados
c ucial
y
sil iano
poseen
una
ac
ción
e mo áxica,
dando
luga
su
des ucción
á
una
hipo e mia
ela i a;
mien as
que
los
o os
cua o
si uados
en
la
base
del
ce eb o
son
e mogené icos,
ele ando
la
empe a u a
po
su
esci ación,
siendo
po
consiguien e
an agónicos
délos
p ime os.
Es as
conclusiones
no
han
sido
admi idas
po
los
demás
isiólogos
y
en
especial
po
Mosso,
que
niega
e minan emen e
la
localización
de
las
unciones
e
mógenas
,
es ando
comple amen e
de
acue do
en
es e
pun o
con
el
mismo
Riche ,
quien
e i iéndose
á
los
u
-52-
abajos
de
localización
de
A onsohn
y
Sachs,
mani
ies a
que
no
puede
admi i
la
exis encia
de
una
esci ación
limi ada
á
un
cen o
e mógeno,
cuando
únicamen e
lo
que
hay
según
deduce
de
sus
abajos,
es
una
exci ación
gene al
no
solo
pa a
las
unciones
químicas
sino
ambién
pa a
las
psíquicas,
como
lo
demues a
la
mayo
animación
de
los
conejos
sob e
quienes
ha
expe imen ado,
y
es a
in e p e ación
de
una
exci ación
gene al
independien e
de
odo
cen o
e mógeno,
la
encuen a
demos ada
po
la
ele a
ción
de
empe a u a
que
ob iene
en
los
animales,
á
quienes
después
de
la
epanación
lia
e i icado
la
cau e ización
de
di e en es
pun os
de
la
supe
icie
del
ce eb o
po
medio
del
enol,
pa a
e i a
de
es a
mane a
odo
p oceso
in eccioso.
De
odos
es os
abajos
de
labo a o io
que
has a
la
echa
se
han
e i icado,
an
solo
podemos
lógica
men e
deduci
la
impo ancia
que
sob e
la
e mogé-
nesis
ienen
los
cen os
ne iosos.
Los
ne ios
pe i é icos
á
su
ez,
han
sido
ambién
acusados
de
p oduci
la
ieb e
po
acción
e leja
,
cuya
hipó esis
nació
de
la
obse ación
de
Claudio
Be na d
sob e
un
caballo,
en
un
casco
del
cual
se
ha
bía
hundido
un
cla o.
Riche
que
con
i o
in e és
ha
es udiado
es e
asun o,
mani ies a
que
no
solo
ex-
pon áneamen e
no
se
ha
uel o
á
obse a
caso
algu
no,
sinojque
ni
la
expe imen ación
ha
conseguido
ob ene
esul ado
ninguno
pues o
que
en
los
conejos
UN^RSIDADE
DF
SANTIAGO
DECOM/DSTLLA
-53-
.
en
los
cuales
se
había
cau e izado
,
exci ado
ó
co a
.
do
el
ne io
ciá ico,
su
empe a u a
omada
una
ó
dos
ho as
después
no
había
expe imen ado
aumen o
alguno
de
impo ancia,
deduciendo
de
sus
es udios
an
no able
isiólogo,
que
en
conjun o
la
ieb e
no
puede
se
un
enómeno
e lejo
.
IX
Como
sín esis
de
odo
lo
an e io men e
indicado
espec o
al
concep o
ac ual
de
la
ieb e,
pueden
de
duci se
las
siguien es
conclusiones
.
l
.°
La
ieb e
es
una
exaje ación
de
los
ac os
no males
de
la
nu ición.
2
.°
Es a
exaje ación
obedece
á
una
al e ación
de
los
cen os
ine ado es,
y
3
.°
Las
causas
que
de e minan
es a
al e ación
de
los
cen os
ne iosos
son
de
dos
ó denes,
ó
bien
lesiones
ma e iales
de
los
mismos,
ó
bien
la
acción
de
cie as
sus ancias
p oceden es
unas
del
ex e io
(mic obios
y
sus
p oduc os),
y
o as
del
in e io
de
nues o
o ganismo
y
(pie
deben
de
se
eliminadas
p oduc os
de
esc eción).
.
HE
DICHO.
J/a císo
Ca e o
Qoi/anes.
u
Es a
memo ia
ha
sido
leída
el
día
9
de
No iemb e
de
1900,
an e
el
ibunal
o mado
po
los
E es.
Bod i-
gu.es
(p esiden e),
C iado,
Gaedea,
Loza
g
Valco a
(sec e a io),
habiendo
ob enido
la
cali icación
de
Sob e
salien e.
u