dice
asi
:
Soke
mane d
es
pMo
el
que
hace
1
OS
c« cicios
,
si
«on
áslimo
gene oso
y
hbe al
o ece
A
su
C iado
odo
su
a ec o
y
hbe od
4
asi
se i á
pa a
qué
en e o izada
el
alma
con
las
conside aciones
,
que
aquí
se
p oponen,
se
en egue
o almen e
á
es os
exe cicios.
Empeza ás
,
pues
,
con
la
o ación
p epa a
o ia,
según
manda
N.
S.
P.
p°
hi
cua
pedi ás
á
Dios
g acia,
pa a
que
onas
us
po encias-
y
ope aciones
se
encaminen
a
su
mayo
glo ia.
La
p ác ica
pod a
se
la
que
se
sigue
,
ú
o a
semejan e.
Dios,
dignísimo
de
oda
alabanza
,
que
me
concedis e
és a
ho a
pa a
alaba e
j
¿ame
u
g acia
e icaz,
pa a
que
odo
lo
que
hw
cie e,
y
padecie e,
p incipalmen e
en,
es a
medi ación,
con
odas
sus
ci cuns ancias
y
ope aciones
de
mis
po encias
,
sea
pa a
u
mayo
glo ia;
odo
lo
cual- e
o ezco
po
u
amo ;
po que
e es
sumo
bien
,
y
digno
de
se
lo
que
e es.
•
.
P eludio
i.
Ap ehende
con
i a
e,
que
es ás
en
la
p esencia
de
Dios,
que
llena
y
pene a
odo
el
mundo,
y
á,
í
iiiismo
en
el,
y
que
en
es e
mismo
Dios
(
como
dice
el
Apos
o!)
e
mue es,
i es
y
ienes
se .
.
,
P eludio
2.
Pide
á
es e
Seño
,
que
ienes
p esen e
,
que
e
dé
g acia
pa a
hace
con
u o
es os
cxe cicios
,
según
su.
san ísima
olun ad.
_
Pun o
i.
Oye
á
Dios,
que
e
dice:»Vye,
8
_
^e G.iciqs
«hijo
n O:,
ía.
Do pna
de
u
■
Pad e
,
y
no
M e
apa es,
de
la
I^ey
de
u
«Mad e,
pa a
que
«sexuada
g acia
á
cabeza.
”
(i
j
/
Oyendo,
e$(aa
palab as,
conside a,
que
u
jgnaqio
( ajo
milag osamen e
del
Cielo
es a
celes ial
doc ina
de
los
exe cicios
,
y
que
po
medio
de
ella
alis ó
en
las
bande as
de.Jesuc is o
á
sus
coi$pañe os.
^Conside a
ambién,
que
u
Mad e
la
Com
pañía
de
Jesús
es ableció,
que
cada
año
hi
ciesen
sus
hijos
es os
exe cicios,
po que
na
ció
de
ellos,
c eció
pon
ellos,
y
bas a
aho a,
se
conse a
po
ellos.
Y
asi,
el
que
los
des
p ecia
,
desp ecia
la
ida
de
su
Religión,
y
o dina iamen e
no
pe se e a,
y
el
iempo
que
es á
en
ella
,
i e
con
mucha
inquie ud
,
po
que
odas
las
cosas
se
conse an
x
y
pe ma-
pecen
po
a.qqpllos
mismos
p incipios,
con
que
p ime amen e
se
o ma on
y
es ablecie
on.
Sa.ca ás
de
aqui
con
que
ánimo
debes
emp ende
es os
exe cicio^.
Di,
pues,
á
u
P.
S.
Ignacio
:
Pad e
mió
amay ísimo
,
pues
soy
hijo
uyo.,
no
quie o
degene a
de
quien
soy.
Y
á
q
Mad e
la
Rehgion
:
Amad^
Ma
d e
mía,
yo
e
obedece é
como
buen
hijo
uyo.
Pun o
2.
Oye
á
Jesuc is o,
que
e
dice:
«Compa ece án
los
Nini i as
en
juicio
con
es a
(i)
Audi
,
ili
mi)
disciplinani
Pa is
ai
,
e
ne
dimi ías
legem
Ma is"
u»
,
u
adda u
g a ía
capi i
uo.
P o .
i,
Espi i uales.
9
^gene ación
,
y
la
condena án.
”
( )
Lo
mismo
e
sucede á
á
i
,
si
hicie es
es os
cxe cicios
espi i uales,
sin
u o
de
u
alma.
Sald án
en
el
juicio
los
segla es
,
y
e
condena án,
po que
de
ellos
saca on
muy
copiosos
u os;
pe o
mucho
mas
e
con undi án
us
he ma
nos,
que
con
es e
medio
llega on
á
an
su
blime
g ado
de
san idad.
Si
á
alguna
alma
del
Pu ga o io,
ó
á
alguno
de
los
Biena en
u ados
se
le
concediese
ol e
á
es a
ida,
y
hace
es os
exe cicios
,
cuán
exac amen e
los
hicie a!
Y
como
los
hicie as
ú,
si
después
de
u
mue e,
se
e
concedie a
lo
mismo!
Medi a ías
en onces
con
cuidado,
ba ias
p o
pósi os
con
esolución,
&c.
Haz
,
pues,
aho a
que
i es,
lo
que
ha ías
es i uida
á
la
ida,
después
de
mue o.
e
Pun o
s;Oye
á
Dios
que
e
dice:
«Mi a
»que
aho a
es
el
iempo
acep able:
mi a
que
«aho a
son
los
dias
de
la
salud;
”
(2)
no
sa
bes
,
si
se án
es os
los
úl imos
exe cicios.
No
sabes
,
si
e
queda á
. ida
pa a
hace
o os.
No
sabes
,
si
pa a
u
sal ación
es
es e
el
úl imo
medio,
á
que
es án
inculadas
odas,
las
g acias
e icaces
,
y
la
g acia
inal
,
sin
la
cual
no
e
sal a ás.
Y
pues
igno as
es o,
(1)
Vi i
Nini i a
su gen
in
judicio
cuín
gene a-
ione
is a,
e
condemnabun
eam
Ma .
is.
41»
(2)
Ecce
nunc
empus
accep abile;
eccc
«u»c
dies
salu is.
2,
ad
Co .
'5.
JO
Exe cicios
saca
de
es a
igno ancia
la
mayo
sabidu ía
que
se á
p ocede
en
ellos,
como
si
ue an
Jos
úl imos;
po que
en
las
cosas
dudosas
a
ce ca
de
la
sal ación,
se
lia
de
elegi
siem
p e
la
mas
segu a.
Coloquio.
O
Sabidu ía
e e na,
Hijo
de
Bios!
O
cuán
cuidadoso
e
mues as,
Seño ,
del
bien
de
mí
alma!
In ini as
g acias
e
doy
po ,
es e
medio
an
singula ,
que
pa a
nues
a
sal ación
,
y
pe ección
comunicas e
á
mi
Pad e
S.
Ignacio.
A e güénzeme
de
habe
usado
de
medio
an
celes ial
con
an a
i
bieza
:
mas
aho a
con
u
a o
me
alen a é
á
hace
es os
exe cicios,
según
mi
obligación
y
u
olun ad.
Asi
se á,
Seño ,
si
ú
me
cenas
u
bendición
,
po
la
in e cesión
de
u
p eciosísima
Mad e,
de
mi
San o
Pad e,
y.
demas
San os
de
mi
de oción,
á
quienes
pon
go
po
in e ceso es
pa a
consegui
es a
g a
cia.
Después
de
es o
,
en
p ime
luga
esco
ge ás
algún
San o
po
especial
Pa ón
de
us
exe cicios.
2.
Ten
in ención
de
gana
la
Indulgencia
plena ia
a iba
dicha.
3.
Haz
pa icula es
p opósi os
de
lo
que
has
de
ob
se a
,
y
de
lo
que
debes
hui
en
es os
exe -
cicios.
4.
O dena
us
mo i icaciones
,
asi
in-
-e io es
como
ex e io es
,
y
conclui ás
con
las
o aciones
:
Pad e
nues o.
A e
Ma ía,
y
Anima
Ch is i
^c.
u
Espi i uales.
11
DOCTRINA
PRACTICA,
Que
se
ha
de
lee
el
dia
p ime o
po
la
mañana.
De
la
pe ec a
in ención
que
hemos
de
ene
en
odas
nues as
ob as.
Enseñan
g a es
Teólogos,
y
en e
ellos
los
Pad es
Sua ez,
y
Vázquez,
que
pa a
que
nues as
ob as
sean
me i o ias
,
se
equie e
in ención
á
lo
menos
i ual;
es o
es,
que
ob e
uno
en
i ud
de
la
in ención
ac ual
que
u o,
y
que
pe manece
en
algún
a ec o,
que
ella
imp imió
en
el
alma,
el
cual
a ec o
sea
po
lo
menos
causa
mo al
de
la
ope a
ción.
Asi
odas
las
acciones
del
Religioso
se án
me i o ias
po .
odo
el
dia,
si
po
la
mañana
u ie e
ac ual
in ención
de
hace
odas
las
ob as
de
aquel
dia
po
se i
y
ag ada
á
Dios;
po que
es a
in ención
im
p imi á
en
su
alma
un
a ec o,
de
quien
nace án
odas
sus
acciones
,
con
al
que
di
cho
a ec o
no
se
e ac e
po
alguna
con
a ia
in ención.
2.
O os
añaden
,
que
el
p ecep o
de
la
ca idad
nos
obliga
á
ene
la
in ención
dicha
en
odas
nues as
ob as;
y
asi
enseña
San o
Tomás
,
juzgando
que
p oceden
po
ia
de
p ecep o
aquellas
palab as
del
Após ol:
Aho a
comáis,
aho a
bebáis
,
aho a
huíais
cualquie a
o a
cosa
,
hacedlo
odo
á
glo ia
de
Dios.
Pe o
el
mismo
San o
Doc o
explica
,
de
que
iu-
u
13
Exei'c
icios
ención
habla,
cuando
in
dispu an
de
cha-
iu e,
dice,
que
se
comp ende
en
el
p e
cep o
de
la
ca idad
el
e e i
i ualmen e
odas
las
cosas
á
Dios
;
po que
,
como
añade'
1.
2.
q.
oo.
a .
io.
al
p ecep o
de
ama
á
Daos
sob e
odas
las
cosas,
pe enece
el
o e
ce le
i ualmen e
odas
nues as
acciones.
Es o
es,
hace las
po
lo
menos
de
sue e,"
que
si
le
p egun asen
á
uno:
haces
acaso
es o
po
Dios
4
Quie es
en
es a
ob a
alaba
á
Dios?
Es é
dispues o
á
esponde
p on amen e:
asi
jo
hago
:
asi
lo
quie o.
3'
Es
cie o
,
que
como
el
Religioso
es á
obligada
á
ap o echa
en
el
se icio
de
Dios,
asi
ambién
es á
obligado
á
ene
dicha
in-
encioni
po que,
como
ella
no
es
o a
cosa,
qne
un
mo imien o
hacia
Dios
,
es
el
p ime
paso
en
el
camino
de
nues o
ap o echamien
o.
Po
eso
los
diligen es
sie os
de
Dios
ie
nen
in ención
ac ual
en
cada
una
de
sus
ac
ciones
,
especialmen e
en
las-mas
p incipales,
a
lómenos
con
algunas
b e es
palab as,
co-
^
0
*'
*
^
os
m
^°
i
Y
á
la
e dad
nos
obliga
á
es e
cuidado
la
egla
1
7
del
Suma-
ño»
en
que
se
nos
manda,
que
engamos»
odos
ec a
in ención,
en
o den
á
odas
las
cosas
pa icula es.
A en ajóse
en
es a
el
Pa
d e
Nicolás
Lancicio,
ilus e
po
la
ama
de
su
san idad,
el
cual
po
la
g acia
de
Dios'
había
llegado
á
al
es ado,
que
cada
paso
que
daba-,
y
cada
le a
que
esc ibía,
la
o e»
Espi i unRs.
,
.
13.
x>ia
ú
Dios
cpn
¡mención
ac ual,
diciendo
in«
W
ipnneme:
Po
í,
Dio -mio,
y
pe suadía
a
ios
o os
que
hiciesen
lo
mismo.
,
4.
Como
la
pe ección
c is iana
,
segu i
el
Após ol,
consis e
en
cie a
comp ensión
de
la i ud,
sublimidad
y
p o undidad
j
es o
es
(según
explica
S.
Agus ín
cap.
112.*
c*
«4.
de
ijendo
Deo
)
,
ab aza
la i ud
,
sublimidad,
y
p o undidad
de
las
buenas
ob as,
como
son,
Ja
ca idad
i
la
pe se e ancia
en
el
bien,
la
espe anza
de
los
p emios
celes iales
,
y
el
e
mo
de
los
inesc u ables
juicios
de
Dios,
asi
la
pe ec a
in ención
iene
su
la i ud,
longi
ud
,
sublimidad
y
p o undidad
,
como
luego
e emos.
.
A
Ds
la
la i ud
de
la
in ención.
b aza
es a
oda
acción,
y
odas
sus
ci cuns ancias
la.
ex ensión
é
in ensión,
po
que
si
en
obse a
la
Ley
de
Dios
no
se
debe
omi i
un
jo a,
ó
un
ápice,
ampoco
en
ala
ba le
se
debe
deja
un
ápice
,
ni
un
jo a
,
sin
que
se
le
o ezca.
2.
Ab aza
á
odo
el
homb e
,
pues
debe
ene
in ención
de
ag ada
á
Dios
con
odas
sus
po encias
y
sen idos
,
asi
del
alma
como
del
cue po.
Con
an a
la i ud
se
o ecía
á
Dios
el
que
decía
•"
«Bendice
alma
mía
al
Seño ,
y
« odas
las
cosas
que
hay
den o
de
mí
á
su
«San o
Nomb e:
y
odos
mis
huesos
di án;
«Seño ,
quién
hay
semejan e
á
í?
”
(1)
(1)
Benedic
anima
mea
Dño
,
e
omnia
qu<e
in-
u
14
''Eje cicios
3.
Ab aza
cinco
mane as
de
u os
inse
pa ables
de
cualquie a
ob a
buena
del
hom
b e
jus o:
es
á
sabe .
El
u o
de
ado ación,
y
alabanza,
según
el
Após ol
en
el
luga
ci
ado,
que
quie e
hagamos
odas
las
cosas
á
glo ia
de
Dios.
El
u o
de
acción
de
g acias:
po que
e dade amen e
es
acción
de
g acias
hace
ob as
ag adables
á
Dios,
como
lo
son
las
ob as
del
bomb e
jus o.
El
u o
me i o
io
de
aumen o
de
g acia,
y
glo ia,
que,
como
di ine
el
Concilio
T iden ino
6.
cap.
14.
V
26
)
co esponde
á
las
ob as
hechas
en
g acia.
El
u o
impe a o io
de
cuales
quie a
bienes:
po que
en e
Dios,
y
el
hom
b e
hay
es e
con a o.
Fació,
u
des.
Te
si o,
po que
me
p emies.
Según
la
decla ación
del
mismo
Dios,
que
dice:
„Po
en u a
no
eci
bi ás,
si
hicie es
bien?
”
(
)
Finalmen e
,
el
u o
sa is ac o io,
que
co esponde
á
cual
quie a
ob a
buena,
como
se
colige
de
las
pa
lab as
que
suelen
deci se
después
de
la
abso
lución
sac amen al:
Todo
el
bien
que
hicie es,
y
el
mal
que
con
paciencia
su ie es,
e
sea
en
emisión
de
us
pecados,
Ve.
Es o
es
cuan o
al
ea o
de
la
pena
,
po que
el
de
la
culpa
se
pe dona
po
el
Sac amen o
de
la
Peni encia.
4.
Ab aza
los
mo i os
de
odas
las
i u-
a
me
sun
nomini
sanc o
ejus.
Omnid
ossa
mea
dicen :
Dómine,
quis
similis
ibi'í
Psal.
34.
(1)
Nonne
si
bene
e^e is
,
ecipiesí
Gen.
4.
Espi i uales.
,
15
des,
los
cuales
jun os
pueden
mo i a
cual
quie
ob a
buena,
de
suene,
que
p oceda
es a
de
odas
las
i udes;
asi
como
la
con ición,
que
p ocede
del
mo i o
de
la
ca idad
,
es
ac o
impe ado
de
la
misma
i ud
de
la
ca idad.
5.
Ab aza
la
in ensión,
y
ex ensión
del
e o
,
de
la
de oción,
del
deseo,
y
del
amo ,
siemp e
en
mayo
p opo ción,
asi
a iihme ica,
como
geomé ica,
y
consiguien emen e
la
ex>-
ensión
,
é
in ensión
de
la
mayo
glo ia
de
Dios.
Fúndase
es a
la i ud
en
aquellas
pala
b as
del
Eclesiás ico
:
«Los
que
bendecís
«al
Seño ,
exal adle
cuan o
podéis
,
po que
«es
mayo
que
oda
alabanza/
’
(i)Aqui
peí
l
C-
nece
la
adecuación
de
la
po encia,
y
capaci
dad,
aun
obediencial,
y
la
obligación
de
se
i
á
Dios,
asi
p opia,
como
de
las
demas
c ia
.
u as.
6.
.
Ab aza
la
a i icación
de
odas
las
bue
nas
ob as
,
asi
p opias
como
agenas
,
hechas
en
obsequio
de
Dios.
Asi
a i icaba
la
humilla
ción
pasada,
y
se
complacía
en
ella
el
P oíe a
Rey,
cuando
decía
:
«Bueno
es
pa a
mi
que
«me
hayas
humillado.
”
(2)
7.
Ab aza
la
subs i ución
en
cuan o
al
a ec o
de
una
acción
buena
po
odas,
aun
las
me amen e
posibles,
asi
p opias
como
de
( )
Benedicen es
Dóminum
exál a e
illum
quan
um
po es is
:
mujo
es
enim
omni
laude
Cap.
(2)
Bonum
mihi
quia.
humilias i
me.
PsaL
1
0.
i6
Eje cicios
odas
las
c ia u as:
po que
en
Dios
no
es
nue o,
que
una
cosa
pequeña
en
sí,
po
a
zón
de
la
in ención
y
el
a ec o
,
llegue
á
ag ada le
an o
como
o as
muchas,
y
ma
yo es.
Y
asi
u o
en
mas
Jesuc is o
las
dos
blancas
de
aquella
pob e,
iuda,
que
las
co
piosas
limosnas
de
los
sobe ios
Fa iseos
,
di
ciendo:
nEn
e dad
os
digo,
que
es a
pob e
« iuda
dió
mas
que
odos.
”
(i)
/
E
Longi ud
í
Z
c
la
in ención.
s iéndese
lo
p ime o
á
odos
los
momen-*
os
de
la
ida
,
y
á
cada
uno
de
ellos
en
pa
icula
,
según
aquellas
palab as
de
Da id
:
«Alaba e
á
mi
Dios
mien as
i ie e.
”
(2)
Lo
2
á
oda
la
e e nidad,
y
aun
mas
allá,
si
ue a
posible,
como
lo
da
á
en ende
el
P o e a
Mi-
cheas,
cuando
dice:
«Noso os
camina emos
en
«el
nomb e
de
Dios
nues o
Seño
po
oda
la
«e e nidad,
y
aun
mas
allá.
”
(3)
Lo
3.
á
que e
y
hace
alguna
cosa
po
Dios
una
ez
sola
pa a
siemp e
,
imi ando
al
mismo
Dios
,
cuya
palab a
pe manece
e e namen e
,
como
lo
di
ce
el
P o e a
Da id.
«Una
ez
ju e.
”
(4)
Lo
4.
(1)
Pe o
dico
obis
,
quia
Vidua
hac
paupe ,
plusquam
omnes,
missi .
Luc.
28:
(2)
Psallam
Deo
meo
quandiu
ue o.
Psal
145.
(3)
Nos
au em
ambulabimus
in
nomine
Domini
Dei
nos i
in
«e e num,
e
ul a.
.
(4)
Semel
ju a i.
Psalm;
88.
-
,
,
Espi i uales.
.
23
si
u
ida
no
es
una
pe pe ua
iolencia,
con
que
mo i iques
us
ape i os
e
inclinaciones:
ni
e es
compañe o
de
Jesús,
si
no
le
si es
on
una
pu eza
angélica
,
cuan o
alcanza en
us
ue zas.
Con únde e,
y
p opon
la
en-
m
Coloquio.
(1)
«Pa a
í
nos
hicis e.
Seño ,
„y
asi
es á
inquie o
nues o
co azón
,
has a
«que
descanse
en
í.
”
Ah,
y
como
odas
las
c ia u as
buscan
el
in
que
les
des inas e!
La
pied a,
con
cuan a
elocidad
se
p ecipi a,
á
su
cen o!
El
uego,
con
cuan o
ímpe u
uela
á
su
es e a!
&c.
Y
yo
no
camina e?
No
ola é
á
í,
Dios
mió?
Conclui ás
con
un
Pad e
nues o
y
un
A e
Ma ía.
HORA
DE
CONSIDERACION
'
TARA
LA
TARDE
EL
DIA
PRIMERO.
De
los
undamen os
,
ó
p incipios
y
dic ámenes
con
que
ecuen emen e
suelen
gobe na se
los
impe ec os
y
pe ec os
Religiosos.
I
Jos
son
las
p incipales
Escuelas
que
se
ecuen an,
y
cu san
en
es a
ida
mo al.
La
una
es
de
C is o,
la
o a
del
An i-L is o,
ú
opues a
á
la
Escuela
de
C is o.
E igió
la
Escuela
de
C is o
la
San ísima
T inidad,
cuan
'
(1)
Fecis i
nos
Dómine
ad
e
,
e
inquie um
es
co
no um
doñee
equiesca
in
e.
S.
Augus .
¿4
■
Exe cicios
do
úkiuiamen e
nos
habló
el
Pad e
en
su
Hijo,
que
es
el
Ve bo,
y
subs ancial
sabi
du ía,
hecho
Homb e
po
i ud
del
Espí i u
San o
E igió
la
escuela
del
An i
C is o
o a
muy
di e en e
y
pe e sísima
inidad';
es
á
sabe :
el
1
Demonio,
la
Ca ne,
y
el
Mundo?
y
es
an
an igua,
que
yá
én
el
Pa aíso
se
echa on
sus
p ime os
cimien os,
cuando
el
homb e
ansioso
de
la
ciencia
del
bien
y
del
mal,
quedó
an
igno an e,
como
el
animal
mas
udo,
cual
es
el
jumen o.
En
es as
dos
Escuelas
,
asi
como
se
leen
ciencias
o almen e
dis in as
,
y
aun
opues as,
asi
ambién
se
enseñan
muy
di e sos
p inci
pios
y
dic ámenes,
pa a
egula
las
acciones
humanas.
C is o
en
su
Escuela
p ocede
con
p incipios
inde ec ibles
de
e dad
e e na,
é
insepa ables
de
oda
san idad
y
jus icia
;
has a
des anece
las
obscu as
somb as
del
en en
dimien o,
sosegando
con
es a
se enidad
las
inquie as
olas
de
los
a ec os
humanos
,
con
o me
á
lo
que
dijo
el
P o e a
Joél
2.
«Ale-
«g áos
en
el
Seño
Dios
nues o,
po que
os
sidió
Maes o
de
la
San idad.
(1)
”
En
la
es
cuela
del
An i-C is o
p oceden
sus
es
ca e
d á icos,
Demonio,
Mundo
y
Ca ne
po
dic
ámenes
so ís icos
de
alsedad,
has a
conduci
Jos
discípulos
á
su
pe dición.
Po que
el
De-
(1)
L amini
in
Dómino
Dco
Des o
,
qui*
de*
di
obis
Doc o em
Jus i ia.
Es iiH uales.
25
monio
no
pe maneció
en
la
e dad
;
la
p u»
dencia
de
la
Ca ne
es
mue e
j
la
sabidu ía
de
es é
Mundo
se
epu a
po
necedad
en
los
pe spicaces
ojos
de
Dios(i).
De
es as
do^
an
opues as
Escuelas
,
sa
can
los
Religiosos
,
asi
impe ec os
como
pe
ec os
,
los
undamen os
y
dic ámenes
con
que
di ijeó
sus
acciones,
y
egulan
su
ida
i
lo&
Impe ec os,
de
la
escuela
del
An i-C isio}
los
pe ec os
,
de
la
Escuela
de
C is o,
como
se
e á
en
los
dic ámenes
siguien es.
El
p ime
undamen o,
ó
dic ámen
de
los
Religiosos
impe ec as
es
es e.
Ya
no
soy
No
icio:
iempo
ha
ya
que
me
desnudó
el
es
ido
de
niño
:
engo
yo
mi
Deu e onomio
:
no
necesi o
de
Ayo,
&c.
Es e
dic ámen
pe enece
á
Belial,
que
signi ica
lo
mismo
que,
sin
yugo,
y
asi
sácase
de
la
escuela
del
Demonio,
y
en
ella
se
ap ende:
Ve dad
es
(
ó
Religioso!
)
que
ya
no
e es
No icio;
no
e es
ya
No icio,
si
no
en ejecido
en
us
culpas
y
pecados.
Ve
dad
es,
que
e
desnudas e
del
age
de
No
icio
2
pe o
que
impo a
,
si
no
e
es is e
de
C is o?
Ve dad
es,
que
ienes
Deu e ono
mio,
pe o
no
de
Dios
ni
de
C is o,
sino
uyo*
No
necesi as
de
Ayo,
mas
es
po que
no
e
conoces
á
C is o
po
Maes o.'
No
e es
No
icio
pa a
hace
los
o os
j
pe o
debes
anhe-
(1)
Tn
e ía e
non
s e i .
Rom.
8.
Sapien ia
hujus
mund»
s ul i ia
es
co am
Deo.
i.
Co .
u
26
Exe cicios
k ,
como
No icio,
á
la
pe ección.
No
cuen a
Dios
los
años,
sino
el
a ec o.
Oponense
á
es e
dic amen
los
pe ec os
Religiosos,
diciendo
asi
:
Siemp e
me
po a é
como
No icio
de
un
solo
dia,
dic amen
que
sacan
de
la
Escuela
de
C is o,
y
que
siguió
Da id,
cuando
dijo
(Salm.
yó.)
Aho a
comiemo.
Es e
mismo
dic ámen
deseaba
imp imi
San
An onio
Abad
en
los
co azones
de
sus
dis
cípulos
,
cuando
es ando
ya
ce cano
á
la
mue e
les
decía
asi:
»(i)
Amonés eos,
hijos
«{le
mis
en añas,
que
pa a
que
no
pe dáis
«de
epen e
el
abajo
de
an o
iempo
,
ha-
«gais
cuen a
que
boy
empezáis
á
cu sa
en
«la
Escuela
de
la
pe ección.
”
Sé
,
pues
,
ó
Religioso
anciano,
como
San
Ped o,
pa a
que
o o
e
ciña
,
y
lle e
adonde
ú
no
quie es,
como
le
sucedió
al
San o
Após ol
en
su
an
cianidad.
Sé
en
ho a
buena
an iguo
,
pa a
hace
y
padece
cons an emen e
muchas
cosas
po
Dios
5
pe o
seas
ambién
No icio
en
la
pe ec a
obse ancia
de
odas
las
eglas,
en
la
modes ia
,
en
la
delicadeza
de
u
con
ciencia
,
en
es ima
á
odos
como
si
ue an
us
supe io es
,
y
en
el
humilde
su imien o
de
la
co ección.
•
El
segunda
dic ámen
de
los
Religiosos
impe ec os
es
:
á
o os
les
es
líci o
es o;
(i)
Admoneo
os
,
ó- isce a
mea
,
ne
an i
em-
o is
óbo em
epen e
pe da is.
hodie.
Espi i uales.
27
pues
po
qué
no
a
mí?
También
los
demás
que
i en
debajo
de
la
misma
egla
que
yo
p o eso
,
ienen
en endimien o
,
son
sábios
y
buenos,
y
con
odo
eso
ob an
de
o o
modo.
Es e
dic ámen
sacado
del
cgemplo
,
es
se
mejan e
al
que
o ma on
los
Fa iseos
con a
C is o,
cuando
dige on
:
(1)
«Po
en u a
«alguno
de
los
P íncipes
,
ó
Fa iseos
han
«c eido
en
él?
Como
si
dije an
:
O os
mu
chos,
doc os
y
buenos,
no
siguen
á
es e
C is o,
y
le
habíamos
de
segui
noso os?
Es,
pues,
Fa isáico
es e
dic ámen
,
si
es
con a
la
egla
de
la
Religión
,
y
asi
pe enece
á
la
escuela
del
An i-C is o.
Los
buenos
Religiosos
oponen
á
es e
dic
ámen
o o
,
o nado
de
la
boca
del
mismo
C is o,
que
es
el
siguien e:
»
(2)
Qué
e
a
«á
í
en
eso
?
Sígueme
ú
á
mí.
”
A iende
á
í
y
á
u
Regla.
No
enis e
á
la
Religión
á
imi a
cualesquie a
homb es,
sino
á
Jesu
c is o.
Haz
ú
lo
que
debes,
y
deja
á
Dios
el
juzga
á
los
o os.
El
e ce
dic ámen
de
los
impe ec os
Re
ligiosos
es
:
Las
Reglas
no
me
obligan
á
pecado.
Es as
son
consejo,
no
p ecep os.
Tam
bién
es e
dic ámen
se
ap ende
en
sola
la
escuela
del
Demonio,
po que
si
se
admi e,
(1)
Numquid
ex
P incipibus
aliquis
c edidi
in
eum
,
au
e*
Pha iseeis
í
Joan.
7.
(2)
^uid
ad
e
?
Tu
me
seque e.
u
.Eje cicios
se á
bas an e
pa a
a uina
las
Religiones
que
mas
lo ecen
,
des uida
la
obse ancia
egula ,
con
que
se
man ienen
en
su
esplendo .
Los
Religiosos
pe ec os,
po
el
con a io,
aen
siemp e
o o
muy
di e so
dic ámen,
asi
en
la
boca,
como
en
el
co azón.
Bien
me ecido,
dice-n,
me
iene
Dios
que
yo
ob-
se x
en
obsequio
suyo,
aun
la
mas
mínima
:
egla,
que
no
obliga
á
pecado
alguno;
dic
ámen
que
pe enece
á
C is o,
y
á
$u
Es
cuela,
po
muy
usado
de
los
celes iales
Es
pí i us,
á
quienes
oyó
S.
Juan
(Apoca!.
4.),.
que
decían:
»([)
Digno
e es.,
Seño
Dios
nues-
« o,
de
ecibi
la
glo ia
,'
la.
hon a
,
y
la*
» i ud.
”
Y
e dade amen e
que
ng.
es
decen e
que
el
Religioso
se
mezcle,
y-con unda
con
la
plebe
de
los
que.si en
á
Dios,
abs e
niéndose
solo
de
aquellas
al as
,
que
po
:
se
culpas
mo ales
ó
eniales,
le
suje an
á
las
penas
del
In ie no,
ó
del
Pu ga o io,
El
cua o
dic ámen
de
los
impe ec os
es:
Algo
se
ha
de
da
al
iempo
:
algo
se
ha
d«
emi i
del
igo
y
la
se e idad
:
an o
igo
daña
á
.la.
salud
:
el
a co
siemp e
le
chado
ácilmen e
se,
ompe.
De
que
Escuela
sea
es e
dic amen
se
colige
con
acilidad
de
aquellas
palab as
de
los
impíos
(
al
cap.
2.
de
la
Sabidu ía)
:
«Co o
y
melancólico
es
el
(i)
Dignus
es.Dómine
Deus
nos e
accipe e
glo'
iam
,
e
hono em
,
e
i u ím,
,
.
Espi i ualéi.
^9
«
iempo
de
nues a
ida,
&c.
Venid,
pues,,
■„y
gocemos
de
los
bienes
de
es e
mundo.
No
„se
nos
pase
la
lo
del
iempo(i)
Coligese
ambién,
de
que
con
el
p e es o
del
cuidado
de
conse a
la
salud,
necesa ia
en
da
ea
lidad
pa a
muchas
ob as,
con
que
se
hace
á
Dios
especial
obsequio,
pe suade
lo
supé -
• luo,
-y
la
comodidad
de
la
ca ne
:
luego
ella
es
la
Maes a,
que
enseña
an
pe nicioso
dic amen;
y
asi
es e
pe enece
á
la
escuela
4el
An i-C is o.
No
asi
Uos
buenos
Religiosos
,
que
e-
.cuen emen e
se
dicen
á
sí
mismos
aquel
a icinio
angélico
:
«No
hab á
mas
iein-
«po(2).
”
O
momen o,
de
que
pende
la
e e nidad!
Aun
no
has
esis ido
has a
de a
ma
sang e.
Ninguno,
que
pone
la
mano
al
a ado,
y
uel e
a as
los
ojos,
es
á
p o
pósi o
pa a
el
eino
de
Dios.
No
es
decen e
que
sean
delicados
los
miemb os
,
cuando
es á
la
-cabeza
con
in ic a
paciencia
co onada
de
pene an es
espinas.
'
Tienen
los
Religiosos
impe ec os
o os
muchos
dic ámenes
p opios
,
y
opues os
á
las
cos umb es
que
nos
enseña
la
doc ina
de
■C is o,
cuales
son:
La
misma
na u aleza
me
da
de echo
pa a
es o
:
no
pide
es o
la
jus-
( )
Exigue
,
e
cuín
xdio
es
empus
i c
nos-'
A ce^
kic.
Veni c
e go,
e
uumu
bonis.
(2)
Tempus
non
e i
amplius.
ApocaL
10.
u
30
Exe cicios
icia
dis ibu i a:
á
mí
solo
me
mi an,
y
no an:
con iene
p e eni
lo
u u o,
y
mi
a
adelan e:
es as
cosas
son
singula idades
y
ex a agancias:
asi
e
ha ás
ex a agan e,
y
e
a incona án:
si
e
dejas
pospone
á
los
in e io es,
impides
la
mayo
glo ia
de
Dios,
que
pudie as
adelan a ,
condeco ado
con
los
pues os
hon osos,
que
e
son
debidos:
obli
gación
ienes
de
mi a
po
u
ama
p opia,
y
asi
abandona la
,
se á
sin
azón.
Todos
es os
dic ámenes
son
engaños
del
Demonio,
po que
no
ienen
o o
in
en
la
ealidad,
que
el
de
la
anidad,
y
de
la
con eniencia,
y
es imación
p opia:
con
que
sin
duda
se
deben
des e a
de
la
Escuela
de
C is o.
Responden
los
buenos
Religiosos
á
a gu
men os
an
so ís icos
y
apa en es,
con
es as
e iden es
y
sólidas
azones.
La
Religión
es
una
pe pe ua
mo i icación
,
y
iolencia
de
las
pasiones.
Soy
un
sie o
inú il.
Yo,
y
el
jumen o
somos
iguales.
Nada
me ezco
,
sino
paja
y
palos:
Dios
con
su
p o idencia
go
bie na
el
mundo
,
pues
pa a
qué
me
quieb o
yo
la
cabeza
¿
Él
iene
cuidado
de
noso os.
Si
ag ada a
á
los
homb es,
no
ue a
sie o
de
Jesuc is o.
Es a
es
la
glo ia
de
Dios
,
mi
con usión.
C is o
es á
pendien e
de
un
in
ame
leño
¿y
ú
anhelas
po
hon a,
y
es i
mación?
De
es a
con aposición
de
dic ámenes
sa
ca ás,
ó
Religioso,
en
qué
Escuela
cu sas,
I
u
Espi i uales.
31
y
de
quien
e es
discípulo
5
y
si
ie es
que
has
ap endido
algunos
de
la
escuela
del
An i-C is o,
abjú alos
en
es os
exe cicios,
si
guiendo
y
poniendo
en
p ác ica
solamen e
los
de
Jesuc is o
u
Maes o.
MEDITACION
III.
DEL
DIA
PRIMERO.
De
los
medios
que
Dios
concedió
al
homb e
pa a
consegui
su
in.
"Las
palab as
de
N.
S.
P.
son
es as:
pe o
las
demas
cosas
que
hay
sob e
la
ie a,
ue on
c iadas
po
causa
del
mismo
homb e
,
pa a
que
le
ayuden
á
consegui
el
in
de
su
c eación.
T
a
o ación
p epa a o ia,
y
p ime
p elu
dio,
se án
los
mismos
que
en
la
p ime a
me
di ación.
P eludio
e.°
Pide
á
Dios
g acia
pa a
es
coge
y
oma
los
medios
que
él
ha
o de
nado
á
u
sal ación.
Pun o
i.°.
Oye
á
Dios,
que
e
dice
po
San
Pablo:
í>Todas
las
c ia u as
gimen
aun,
y
»idan
oces
como
la
muge
que
es á
con
los
«dolo es
del
pa o.
(1)
”
Y
conside a,
que
Dios
(1)
Omnis
c ea u a
ingemisci ,
e
pa u i
us-
que
adhuc.
Ad
Rom.
8.
U|
^3
.'Eje cicios
e
'dió
odas
las
c ia u as,
pa a-que
e
si
iesen
de
medios
pa a
u
sal ación;
y
que
■ellas
gimen,
y
e
dan
oces
pa a
encami-
jia e
á
Dios.
Puso
Dios
delan e
de
us
ojos
an as,
y
an
he mosas
c ia u as
,
pa a
que
haciendo
escalones
de
ellas
subas
á
el.
Es-
endió
an
he moso
el
Cielo,
pa a
que
ad
mi ado
de
su
he mosu a,
pases
á
desea
la
he mosu a
de
su
Au o ,
y
de es es
u
eal/-
dád.
Resplandecen
á
u
is a
los
Plahe as:
esplandecen
las
Es ellas,
pa a
que
mi es
con
ho o
us
inieblas
,
y
ape ezcas
la
luz
de
Dios.
La
ie a
e
ibu a
con
an os,-y
an
di e sos
u os,
pa a
que
ú
con
us
ob as
ambién
ibu es
dignos#
u os
á
Dios,
hasy.
que
de
ellas
dichoso
cojas
su
posesión
po
u o.
Te
d ó
á
í
mismo,
pa a
que
e
pie
das
po
el,
y
pe diéndo e
asi
,
e
log es
mejo .
Te
dio
el
cue po,
pa a
que
mo i icándole,
-le
i i iques,
y
consigas
en
Dios
la
e dade a
ida.
Te
dió
el
alma
,
pa a
que
pe cibas}
aque
llas
cosas
que
son
p opias
del
espí i u
de
Dios.
Te
dió
en
el
alma
an as
po encias,
pa$a
que
po
el
uso
de
ellas
e
in oduzcas,
en
las
po encias
del
Seño .
Pues
¿
cuando
acaba á
de
llega
el
iempo
,
en
que
odo
ú
e
sac i iques
y
o ezcas
de
co azón
á
Dios?
Tan os
a ac i
os
ienes
pa a
se i le,
cuan os
son
los
mo i
mien os
de
los
Cielos
y
de
us
po encias:
usa,
pues
,
de
odos
de
sue e
,
que
me ezcas
goza
e e namen e
de
Dios.
Espi i uales.
39
y
yo
de
an a
paciencia
ues a
?,A^so'
Vos
sois
an
bueno
pa á.-.quc
yo
.sea
an
,ipajo?
O
-amo
in ini o.!
Cómo
pod e
yo
agan^ ipe
jamas
de
Vos?
Si
eis,
Senp ,
qpc
algún
ins an e
os
he
,
do
.
o ende
,
conmpiadme
el
cas igo
de
pe mi i me
la
culp^
,
en
que
que
dando
en
ues a
g acia
mi
,
se
apo
de e
el
Demonio
de
mi
cue po
,
ó
en
los
lo meiUQS.del
In ie no,
y.
padézcalos.yo
mien
as.-pase
aquel
ins an e
in elicísimo
,,
en
que
me
había
de
apa a
de
Vos.
Pad e
nues o,
4 e
Ma ía,
^c.
.
,
,
p
,
d o c in a
p á c ic a
,
que
se
ha
de
lee
el
dia
segundo
.
2
,
po
la
mañana.
,,
¿
¿
DE
L/ÍS
CAUSAS
.
de
la
uina
de
los
Religiosos.
"J^
s"
al
la
incons ancia
de
es e
mundo,
y
an
g ande
la
in elicidad
de
es a
mo al
ida,
que
al
ez
,
aun
los
que
si en
á
Dios,
no
son
cons an es,
y
halla
el
Seño
en
sus.An
geles
maldad:
los
cándidos
Ñaza eos
se
con
ie en
en
a ezados
ca bones
j
los
que
comían
manja es
delicados
en
mesa
esplendida,
es
agado
ya
el
gus o
,
ape ecen
es ié col
po
su
mas
egalado
pla o;
y
caen
mise able
men e
aquellos
que
es aban
,
o
po
lo
menos
pa ecía
que
es aban
en
pie.
4®
-
,
Exe ciczos
Pa a
que
ú,
ó
Religioso,
no
llegues
á
se
uno
de
es os
an
ii íelices
,
conside a
en
es os
exe cicios
Jas
causas
de
es as
mise ables
caídas,
que
si
al
ez
al
que
las
da,
nú
nacen
que
pie da
el
suelo
de
la
Religión,
ambién
suelen
p ecipi a
de
la
Religión
al
siglo.
Considé alas,
pa a
que
conociéndolas,
las
e i es.
■
pues,
la
p ime a
causa
de
es as
la¿.'
en ables
caídas,
aquella
que
di inamen e
nos
p esen o
C is o
Seño
nues o
en
la
Pa
abola
de
la
casa
edi icada
sob e
a ena,
sin
undamen o,
y
que
o almen e
se
a uinó
luego
que
las
llu ias
se
con inua on
,
c e
cie on
los
nos,
y
la
comba ie on
los
p oce
losos
ien os
(Ma h.
7
.
Luc.
6.
Y
Asi
es
ambién
la
p incipal
causa
de
la
uina
del
Religioso,
habe
pasado
odo
su
No iciado
sin
habe
echado
Jos
undamen os,
ó
po
lo
menos
an
sólidos,
como
ue a
jus o
,
pa a
que
subiese
segu a
la
excelsa
áb ica
de
la
pe ección.
Es
la
p incipal
causa
de
es a
uina
el
no
habe
a aigado
en
el
alma
el
ho o
debido
a
oda
culpa,
p incipalmen e
á
la
que
es
mo al;
el
no
habe
apa ado
o almen e
el
a ec o
de
odo
lo
que
es
mundo:
el
no
labe
imp eso
en
nues os
co azones
una
ham
b e
i a,
y
una
sed
a dien e
de
oda
mo -
U icacmn
in e io
y
ex e io ,
y
de
la
C uz
Í7n^"-
3 O:
'
n
°
habC
i
J
ad
°
en
nU
“
l
O
endunien o
con
la
ponde ación
debida
las
»
se
Espi i uales.
e dades
e e nas:
el
no
habe
hecho
de'las
cosas
espi i uales
el
ap ecio
jus o:
las
cen
ellas
mundanas
,
que
ab igó
el
co azón,
cubie as
,
como
con
engañosas
cenizas,
con
una
modes ia
solo
ex e io
,
conse ada
úni
camen e
po
espe o
y
emo
á
la
con inua
igilancia
de
an os,
que
como
supe io es
le
zelan,
y
a ienden
en
el
No iciado,
de
don
de
apenas
sale
el
in eliz
Religioso,
cuando
i e
an
mal
como
i ió
en
el
siglo,
y
al
ez
peo ;
después
poco
á
poco,
sin
sen i ,
se
empeo a,
se
secula iza,
se
hace
inú il
á
la
Religión,
y
inalmen e
se
pie de.
Si
de
lan e
de
Dios
juzgas,
ó
Religioso,
que
en
u
No iciado
no
echas e
sólidos
undamen
os
á
u
i ud
,
y
que
no
edi icas e
sob e
pied a,
sino
sob e
a ena
,
aun
ienes
iempo
pa a
enmenda
el
ye o
come ido.
Bien
sabes
lo
que
Dios,
sus
inspi aciones,
u
concien
cia
,
u
Religión
,
y
u
ins i u o
quie en
de
í.
,
La
segunda
causa
de
la
uina
del
Re
ligioso,
es
la
que
opuso
C is o
Seño
núes*
o
al
Angel,
u
Obispo
de
É eso,
diciéndole:
nTengo
con a
i,
que
dejas e
u
ca idad
«p imi i a
( )
”
Es,
pues,
causa
de
dicha
uina,
el
e ocede
de
los
p ime os
e o es
del
No iciado,
ó
la
ibieza,
p incipalmen e
la
que
nace
del
malo
é
in uc uoso
uso
d^
(i)
Habeo
ad e sum
e,
quod
cha i a em
uam,
pnmam
eUquim.
Apoc.
2.
4^
Exe cicios
'
la
o ación
y
medicación,
no
p epa ándose
pa a
ella
,
ó
p epa ándose
mal
,
no
eniéndola
á
su
iempo
,
aco ándola
y
dejándola
o al
men e.
De
es a
sue e,
como
en
la
medi a»
cion
no
se
enciende
el
uego,
se
en ibia
el
espí i u
con
mucho
daño
suyo,
se
in oduce
el
edio
y
as ío
de
las
cosas
espi i uales
la
misma
ida
Religiosa,
que
an es
e a
an
duU
ce,
se
hace
desab ida,
llegase
al
úl imo
g ado
de
la
ibieza,
y
á
es e
se
sigue
la
uina
o al¿
po que
sola
la
caída
g a e
es
el
e
medio
y
pena
de
los
ibios.
E i a
,
pues
,
ó
Religioso
,
es a
causa
de
u
pe dición
,
y
p opon
con
i meza
lo
que
había
p opues o
el
P.
F ancisco
Sua ez,
p íncipe
de
nues os
Teólogos,
el
cual
solia
•
deci
,
que ía
mas
pe de
oda
la
ciencia,
que
había
adqui ido
con
el
es udio
de
an os
años
,
que
deja
po
un
día
solo
aquella
ho a
de
o ación
men
al,
que
se
acos umb a
en
la
Compañía,
como
se
lee
en
su
ida,
pues a
po
p oemio
en
el
omo
que
esc ibió
de
G a ia.
La
e ce a
causa
de
la
uina
del
Reli
gioso,
es
semejan e
á
la
p eceden e,
po que
de
ella
nace
,
y
es
aquella
con
que
dió
en
os o
,
aunque
en
ma e ia
mas
g a e
,
el
Pa ia ca
Jacob
á
su
hijo
Rubén:
«Te
de -
•i amas e
como
agua,
no
c ezcas
(i).
”
La
e usión,
ó
de amamien o
del
co azón
á
las
(0
Ej usus
es
sicu
a^ua,
non
c ezcas.
Genes.
49.
u
>
Espi i uales.
43
cosas
ex e ioses
,
y
el
busca
olun a iauien e
dis acciones
y
con e saciones
,
solo
po
causa
de
e i a
el
edio,
in oduci se
en
negocios
que
no
son
necesa ios
po
su
gus o,
y
no
po
obediencia.
Po
es a
e usión
del
co azón
se
disipa
el
espí i u
,
se
menosp ecian
la$
cosas
in e io es,
no
se
da
paso
alguno,
ni
se
ap o echa
en
el
camino
de
Dios
,
que
es
el
de
la
i ud,
sino
que
se
des allece
en
él,
y
pe didas
ya
las
ue zas
del
espí i u,
pe
ece
el
Religioso.
Pues
pa a
que
no
padezcas
ú
aques os
daños,
a iénde e
á
í
y
á
us
Reglas.
Mucho
ienes
que
hace
en
u
pe
ección,
ienes
que
a a
los
negocios
de
la
e e nidad.
Haz
lo
que
es
p opio
de
u
obli
gación
y
o icio
i
de
lo
demas
no
e
ha
de
pedi
cuen a
Dios.
Si
la
obediencia
e
obliga
á
ex e io es
ocupaciones
,
acomóda e
á
ella,
no
e
en egues
á
ellas
o almen e
sino
en
pa e:
in e io men e
habi a
con igo
:
ama
el
e i o
de
u
aposen o
,
y
e
ama á
Jesús
,
aman e
ino
de
la
soledad.
La
cua a
causa
de
la
uina
del
Reli
gioso
es
semejan e
á
aquella
que
ocasionó
la
caída
de
Luzbel;
es
á
sabe :
el
ape i o
de
hon a
y
es imación
,
y
la
al a
de
hu
mildad.
De
aqui
nace
ap ecia se
á
sí;
hui
de
que
le
desp ecien
o os
;
alaba
su
no
bleza,
su
sabidu ía,
y
demas
alen os;
de
sea
sob esali
en e
odos;
p ocu a
se
an
epues o
á
o os
en
los
o icios
hon osos
,
y
44
Exe cicios
en
Ja
í
35
CÓm0C
í
a
habi acion
>
indigna se
uan
d°
os
o os
le
son
an epues os,
cuando
lü n^
Can
T
^P^
1
'
01-68
en
ocapaciones
lus osas
cuando
les
han
negocios
de
impo -
Cá
JdA
J
c
uando
Jes
Ponen
en
las
p ime as
Cá ed asmdjgna se
ambién
de
que
no
se
a ienden,
ni
sus
ob as,
ni
sus
p endas;
de
co aJn
dlS
Tá°
n
k
6
-
°
ígina
h
ama
Su a
de
co a on,
d
desab imien o
en
la
ida
Reli
giosa
,
y
desampa a la
al
in.
Semejan e
ape-
H0
de
es imación
p opia
de ibó
de
la
Reli
gión
a
Uno
de
nues a
P o incia
,
ce ca
del
i
i°
C
!
CUal
habiendo
p edicado
Jk
J
e
J
CapUan
gene al
Koniecpolski,
ecibio
de
cl
es e
pa abién
:
Admi able
P e
lado
ue ais,
si
no
os
lo
impidie a
la
Reli-
goh
'en
que
es áis.
Oida
es a
alabanza,
de-
dcja
la
Compañía,
alegando
pa a
es o
la
ex ema
pob eza
que
padecían
sus
ad es,
y
a
cuyo
ali io
es aba
obligado
po
ley
na u al
;
pe o
la
Religión
deseosa
de
conse a
le
,
le
consignó
seiscien os
lo ines
Vn
el
Colegio
de
C acobia
pa a
es e
in:
y
Riendo
que
es e
medio
se
le
había
us a-
«o,
alego,
que
an es
de
en a
en
la
Compa-
iía,
había
sido
Religioso
de
o a
Religión,
po
lo
cual,
según
nues as
cons i uciones,
ue
Juego
despedido.
Echado
ya
de
la
Re-
*gion
se
encaminó
luego
á
aquel
Capi án
gene al,
con
cuya
p o ección
no
dudaba
con»
segui
algún
Obispado:
pe o
ni
ue
admi id»
Espi i uales.
45
de
él
,
ni
ecibió
o a
espues a
,
que
es as
solas
palab as:
Al
P.
N.
H.
Jesuí a
le
co
nozco
muy
bien,
y
es imo
como
debo;
pe o
á
o o,
aunque
le
sea
semejan e
en
el
nom
b e
,
no.
Desengañado
asi
el
in eliz,
se
aco
gió
al
Obispo
de
Caminiec
,
de
quien
cpqsi-
guió
el
que
aspi aba
á
Obispados
,
un
Be
ne icio
an
cono,
que
apenas
le
bas aba
pa a
su
sus en o.
Valióse
después
del
P.
Rec o
del
Colegio
que
eníamos
en
aquella
Ciudad,
pa a
ol e
po
su
medio
á
la
Compañía:
y
iendo
que
su
p e ensión
se
dila aba
mas
de
lo
que
el
que ía
,
desespe ado
ya,
echó
de
casa,
con
no
sé
que
p o es o,
al
c iado,
omó
un
cuchillo
,
y
hi ióse
con
el
diez
e
ces
el
pedio
,
y
asi
espi ó
,
ca eciendo
de
una
pob e
sepul u a
en
luga
sag ado,
el
que
ansioso
de
hon as,
dejo
la
ie a
san a
de
la
Religión.
La
quin a
causa
de
la
uina
del
Religioso
«
la
que
nos
signi icó
po
el
P o e a
Oseas:
«Comie on
los
es años
su
o aleza
,
y
«él
Jo
igno ó
(i).
»
Es
la
lib e
é
incau a
comunicación
con
los
segla es
:
po que
es
de
e,
que
con
el
san o
se ás
san o,
y
que
con
el
pe e so
e
pe e i ás:
luego
cie o
es
,
que
el
Religioso
que
comunica
incau a
men e
con
los
segla es
,
se
hace
segla .
Bus
can
los
Religiosos
algunas
eces
es a
cogi a
( )
Comede un
alicni
obu
cius.
el
ip$e
nescU
i .
cap.
7.
£
46
Eje cicios
nicacion
solo
po
el
asilo
que
le
causa
la
soledad
y
el
silencio:
y
aunque
es
e dad,
que
o as
causas
jus as
y
san as
iene
es e
a o,
cuales
son
las
Misiones,
las
Con esio
nes
y
las
limosnas
,
aun
en onces
es
necesa io
mucha
cau ela
,
po que
poco
á
poco
se
con
ae
con ianza
/y
co í
ella
libe ad
pa a
mu
chas
acciones,
comunicación
de
los
sec cos,
ca as
ocul as,
¿y
de
odo
es o
que
se
puede
segui
,
sino
una
o al
uina
?
¿
Quién
e
me e
á
í,
Religioso,
con
los
segla es,
pues
en
la
Religión
ienes
los
Angeles
po
us
compa
ñe os?
La
sex a
causa
de
la
uina
del
Religioso,
p incipalmen e
en
la
Compañía
,
y
la
que
muchas
eces
le
a oja
de
ella,
es
(omi ien
do
o as
muchas
)
la
i me
pe suasión
de
que
se
pod á
sal a
ue a
de
la
Religión
en
el
siglo,
y
que
alli
se á
mas
ú il
á
la
Iglesia
de
Dios,
ó
po
lo
menos
de
igual
u ilidad.
Es e
es
engaño
,
y
ceguedad
del
Demonio.
Es
e dad
,
'ó.
Religioso
,
que
e
puedes
sal
a
e i
él
siglo
i
pe o
no
e
sal a ás,
po que
ya
co as e
el
hilo
de
u
p edes inación.
¿Quién
e es
ú
,
que
quie es
que
Dios
se
acomode
á
í
en
el
es ado
de
u
ida
,
y
no
ú
á
Dios?
Juzgas
que
se ás
ú il
á
la
Iglesia
de
Dios,
¿cómo
ha
de
se
es o,
si
e
apa as
de
su
Nolun ad
san ísima,
que
es
la
aíz
dé
odos
los
bienes?
¿Piensas
acaso
que
jugó
Dios
con igo,
cuando
é-llamó
á
la
Religión
2
Espi i uales.
4^
¿"Piensas
que
ha
de
juga ,
como
juegas
ú?
¿Y
que
al
compás
de
us
mudanzas,
ha
de
muda
la
se ie
de
la
p edes inación
,
que
de
í
dispuso
desde
la
e e nidad?
Nadie
salió
ga
nancioso
en
semejan e
juego.
Pe se e a,
pues
cons an e
en
el
es ado
en
que
Dios
e
puso,
y
ny
e
pe de ás.
MEDITACION
II.
DEL
DIA
II.
Del
abo ecimien o
debido
al
pecado
enial.
Hace
mención
N.
'
S.
P.
de
es e
abo eci
mien o
en
el
día
quin o
de
la
segunda
sema
na,
donde
a ando
de
los
g ados
de
la
hu
mildad,
dieóasi:
Tal
debe
se
nues o
abo e
cimien o
al
pecado
enial
,
que
no
le
hemos
de
come e
ad e idamen e
,
ni
po
consegui
la
mayo
elicidad
i^umaiia
,
ni
aun
po
conse a
nues a
p opia
ida.
La
O ación
p epa a o ia
y
p ime
P elu
dio
,
se án
los
q
ue
siemp e.
P eludio
2>
°
Pide
á
Dios
g acia
pa a
concebi
el
debido
abo ecimien o
al
pecado
▼enial,
y
pa a
e i a le.
Pun o
i.°
Oye
á
Dios,
que
dice
:
«Sed
«San os,
po que
yo
soy
San o
(i).
”
Y
consi-
(1)
Sanc i
s o e
quia
ego
Sanc us
sum.
Le .
11.
48
Exe cicios
de a,
que
asi
como
es
imposible
que
la
san i
dad
de
Dios
se
compadezca
con
algún
deso
den
,
aun
el
mas
le e,
asi
es
imposible
am
bién
que
ap uebe
Dios
en
noso os
Ja
mas
li
ge a
culpa
enial.
Si
(
lo
que
no
sucede á
)
en
la
Humanidad
sag ada
de
C is o
Seño
nues o,
ó
en
su
Mad e
San ísima,
ó
en
alguno
de
los
San os
,
que
ya
es án
en
el
Cielo,
se
halla a
un
pecado
enial
solo,
ue a
es e
pa a
Dios
an
in ole able
,
que
luego
deshicie a
la
unión
hipos á ica
de
la
Humani
dad
de
C is o
á
la
pe sona
del
Ve bo,
y
á
la
Vi gen
San ísima
y
á
aquellos
San os
los
p i
a ía
de
la
Biena en u anza
que
poseen.
Tan
abo ecible
es
á
Dios
el
pecado
enial
,
que
po
se
ha
de
come e
,
aunque
po
come e le,
consiguiese
el
que
asi
pecase,
sal a
á
odo
el
géne o
humano
,
y
con e i
en
San os
odos
los
condenados.
Mi a
,
pues
,
como
le
debes
abo ece
y
hui .
Pun o
2.
0
Oye
á
Dios,
que
dice:
„Si
yo
«soy
Pad e
¿dónde
es á
la
hon a
que
se
me
?idebe(i)?
”
Y
se
ú
mismo
el
Juez
en
es e
caso
que
e
p opongo.
Si
un
hijo
dijese
así:
Yo
en
la
ealidad
amo
á
mi
Pad e;
pe o
en
odo
lo
que
no
ue e
da le
una
he ida
mo al,
ó
qui a le
la
ida
,
he
de
hace
lo
que
yo
gus
a e
sin
espe o
alguno,
aunque
le
sea
inju
ioso
y
moles o.
¿
Qné
e
pa ece
?
¿
Hon ada,
(1)
Si
Pa e
e»o
sum
,
ubi
es
hono
meusí
Espi i uales.
55
Es e
ue
el
Pad e
Diego
de
Sau a
,
el
cual
he ido
del
amo
Di ino,
hizo
el
o o
que
después
e e i é,
y
deseando
ene le
im
p eso
en
el
co azón
,
po
la
pa e
supe io
de
és e
se
ab ió
el
pecho
con
especial
ins
in o
de
Dios,
y
con
su
misma
sang e
le
esc ibió
y
i mó.
Es a
he ida
ue
an
p o
unda
que
pene ó
el
mismo
co azón,
según
lo
mani es aba
la
cica iz,
que
después
de
mue o
econocie on
en
él.
'
El
o o
ue
es e
:
Po
el
amo
de
la
San
ísima
T inidad,
de
Jesús
y
de
Ma ía,
y
de
odos
los
San os.,
p ome o
anhela
á
la
mayo
pe ección.
Tú,
Dios
mío,
conoces
mi
deseo,
y
que
me
mue o
de
u
amo ,
coñ
a ec o
pu ísimo
de
se i e.
O!
Dios
mió,
y
amo
mió!
ecíbeme
po
sie o
uyo,
y
pe dóname
benigno
mis
descuidos.
P ome o
ambién
anhela
á
una
pu eza
angélica;
que
á
ninguna
o a
cosa
end é
a ec o
sino
á
í/
y
po
í;
ni
ama é
o a
cosa,
sino
á
í;
Dios
mió
;•
que
en
odas
las.
cosas
,
donde
no
se
e
cla amen e
pecado,
obedece é
á
mis
su
pe io es,
y
egecu a é
su
olun ad
con
el
ma
yo
a ec o
y
pe ección
que
pudie e
;
que
odo
lo
que
hicie e
,
dije e
,
pensa e
,
desea
e
,
ha
de
se
po
amo
de
la
San ísima
T ini-,
dad,
de
mi
Seño
Jesuc is o,
y
de
mi
Seño a
la
Vi gen
Ma ía,
de
San
José,
de
mi
Pad e
San
Ignacio
,
y
de
oda
la
Co e
celes ial;-
que
obse a é
mis
Reglas;
y
que
dclibc ada-
u
g6
Eje cicios
men e
no
come e é
pecado
enial,
ni
Ja
mas
mínima
impe ecciónque
con
la
g acia
de
mi
Dios
es a é
en
con inuo
ac o
y
exe cicio
de
amo
,
de
con o midad
,
de
esignación
,
y
de
deseo
de
ag ada
á
es e
mismo
Seño ;
y
que
en
odo
luga
y
iempo
p ocu a é
es a ,
y
anda
en
su
p esencia.
No
p opongo
es e
o o
pa a
pe suadi
á
ninguno
que
le
haga
,
po que
es
pelig oso
hace le
sin
especial
ins in o
de
Dios
y
con
sejo
del
Pad e
espi i ual
;
y
si
se
queb an a,
cons i uye
especial
malicia
,
aunque
den o
de
la
es e a
de
culpa
le e
,
si
el
pecado
es
enial:
p opóngolo
,
pa a
que
el
Religioso
o alezca
su
alma,
po
lo
menos
con
i mes
p opósi os
de
e i a
aun
la
mas
le e
culpa.
No
obs an e,
no:
hallo
incon enien e
ni
pelig o
en
que
eL
Religioso
se
obligue
con
o o
á
e i a
po
o o
iempo
oda
culpa
Venial
ad e ida,
como
si
es ando
o ando
ó
medi ando,
p ome ie a
á
Dios
no
admi i
po
un
cua o
de
ho a
ninguna
dis acción
o
almen e
olun a ia,
y
lo
mismo
digo
en
o as
ma e ias
;
po que
de
es e
modo
se
dispone
poco
á
poco
el
alma
pa a
ecibi
mas
copiosa
g acia
del
Espí i u
San o:
ni
es
c eíble
que
Dios
deje
de
ence se
de
la
c ia u a
en
la
libe alidad,
y
asi
la
dispond á
con
su
g acia,
pa a
que
es os
o os
pa icula es
se
adelan
en,
has a
llega
al
o o
uni e sal
de
nunca
peca
duialmen e
con
o al
ad e encia,
que
Espi i uales.
5^
ho
es
o a
cosa
sino
un
p incipio
de
la
ida
celes ial,
y
aun
mas,
que
es a
con i mado
en
g acia.
O
ida
san ísima!
Ojalá
que
se
nos
conceda
el
Vi i
asi
,
y
ag ada
an o
á
Biosj
pues
es
dignísimo
de
odo
obsequio.
MEDITACION
III.
'
DEL
DIA
II,
De
los
cas igos
que
Dios
ha
hecho,
y
suele
hace
po
los
pecados.
De
es a
ma e ia
a a
N.
S.
P.
en
odo
el
p ime
exe cicio
de
la
p ime a
semana,
en
el
cual
p opone
el
pecado
de
los
Angeles,
el
de
nues os
p ime os
Pad es,
y
los
pa i
cula es
de
cada
uno.
La
O ación
p epa a o ia,
y
p ime
p e
ludio,
ios
mismos
que
en
la
p ime a
medi a
ción
del
dia
p ime o.
P eludio
.»
Pide
á
Dios
la
g acia
del
san o
emo
y
ho o
de
los
pecados.
Pun o
i.°
Oye
á
Dios,
que
dice;
«Llena é
«mi
u o ,
y
haic
que
mi
indignación
des-
«canse
en
ellos
(,).
”
Oyendo
es o,
conside a
la
indignación
del
Seño ,
y
la
enganza
que
omo
de
Luci e
po
un
solo
pecado
de
so-
(1)
Complebo
u o em
meum,
e
equiesce e
Ja-
ciam
indigna ionem
uieam
in
eis.
Ezcch.
5.
58
Eje cicios
he ía
,
con
que
cayó
una
ez,
pa a
no
le an
a se
jamas
,
he ido
de
oda
la
omnipo en e
dies a
de
Dios,
y
ap isionado
con
las
cade
nas
del
In ie no.
Conside a
ambién
el
cas igo
de
nues os
p ime os
Pad es,
po
la
golosina
de
una
sola
manzana
,
po
la
cual
has a
aho a
se
es á
llenando
el
In ie no
de
almas.
■
La
pena
de
Caín,
po
un
a icidio
ep obado
►
y
condenado.
La
pena
del
Rey
Saúl
,
des
p eciado
de
Dios
,
po que
desp ecio
sus
pa
lab as.
Demas
de
es o,
en a
en
el
In ie no
con
la
conside ación
,
y
e ás
allí
innume
ables
condenados
pa a
siemp e
po
un
solo
pecado
mo al
:
¿
y
no
ap ende ás
á
eme
con
el
cas igo
ageno?
Teme,
aunque
no
es u ie as
solamen e
en
la
Religión
sino
en
el
Cielo,
pues
desde
él
cayó
Luzbel
j
y
no
juzgues
po
con en ibles
aun
las
mínimas
p ohibicio
nes
que
se
in iman
en.
el
pa aiso
de
la
Reli
gión,
aunque
lo
que
se
p ohíbe
pa ezca
sola
una
golosina.
Pun o
2.
0
Oye
á
Dios,
que
dice:
»Ay
de
« oso os,
que
a as áis
la
maldad
con
co -
«deles
de
anidad
,
y
el
pecado
como
el
yugo
,
«del
ca o
(i).
”
Es e
ho o oso,
y
o
midable
pena
con
que
son
cas igados
los
pe
cado es,
es
la
p isipn,
ó
a adu a
de
la
im-.
(i)
Vce
,
qui
ahis
iniqui a em
in
uniculis
a-
¡i a¡is
,
c
quasi
'uincuium
^laus i
pecca um-
Isal.
$.
"
i
u
Espi i uales,
gó
piedad,
cuando
po
un
pecado
les
pe mi e
Dios
jus amen e
que
caigan
en
o o,
y
po
es e
en
o o,
has a
que
lleguen
á
su
úl ima
uina
,
y
sea
su
pecado
un
manan ial
pe
enne
de
culpas
y
pecados:
po que
pecando
una
ez
,
se
hicie on
indignos
del
ampa o
especial
de
Dios
,
pa a
e i a
o as
culpas;
y
a mados
con
sola
la
g acia
sob ena u al
su icien e,
la
hicie on
ine icaz
con
el
mal
uso
de
ella,
y
se
egie on
mise ables
p isiones
de
su
misma
maldad,
suje ándose
ya
como
es
cla os
á
los
g illos
y
cadenas
e e nas
del
In ie no.
Imp esa,
pues,
es a
e dad
en
lo
mas
p o undo
de
u
co azón
,
e
pos a ás
delan e
de
Dios
,
pidiéndole
po
las
en añas
de
su
mise ico dia
,
que
no
e
cas igue
con
es a
pena
:
elige
an es
la
pena
del
In ie no,
que
al
pe misión.
Pun o
3.
0
Oye
á
Dios,
que
dice
po
el
I
ole a
Isaías:
«Ciega
el
co azón
de
es e
Pue-
«blo,
y
cie a
sus
oidos
(1).
”
Es a
es
la
mayo
y
úl ima
pena
,
con
que
en
es a
ida
'
son
cas igados
los
pecado es
,
la
ceguedad
,
el
desampa o
y
la
impeni cncia
inal
,
cuando
po
los
pecados,
que
lib emen e
epi en,
me
ecen
se
p i ados
de
la
g acia
e icaz
pa a
mo i
con
e dade o
a epen imien o.
O
pena!
cuya
amenaza
es
bas an e
pa a
es emece
(1)
Exc«ca
co
populi
hujus
,
e
au es
eius
agg a o.
6o
Exe cicios
los
mas
obs inados
co azones!
¿Pues
no
se á
bas an e,
ó
Religioso,
pa a
es emece ,
y
muda
el
uyo?
Coloquio.
Bien
sé
,
Jesús
mió
,
que
no
quie es
la
mue e
del
pecado
:
suplicó e,
pues,
po
aquella
mue e
an
penosa,
que
po
odos
los
pecado es
mise ico diosísima-
meu e
padecis e
,
que
no
me
cas igues
con
la
pe misión
de
alguna
culpa
•,
ni
con
la
ceguedad
de
mi
co azón.
P eciosísima
Mad e
de
Dios
Ma ía
San ísima,
que
no
e
desde
ñas
de
ampa a
á
los
pecado es,
apa a
de
mí
es a
in elicidad.
Mue a
yo,
Seño a,
a
da
yo
en
el
In ie no
,
an es
que
o enda
á
ues o
San ísimo
Hijo
,
&c.
Pad e
nues o
,
/lúe
Ma ía:
DIA
TERCERO.
Que
se
ha
de
consag a
á
la
p eciosísima
Mad e
de
Dios
y
a
O ación
jacula o ia
de
es e
día
se á
h
siguien e:
Pad e,
pequé
con a
el
Cielo
y
con a
í
:
ya
no
soy
digno
de
llama me
hijo
uyo.
MEDITACION
I.
,
.
Compá ase
el
Religioso
con
el
hijo
p ódigo.
Pe suade
N.
S.
P.
que
nos
p opongamos
algunos
egemplos,
y
usemos
de
algunas
com-
jia acíones
que
puedan
conduci
á
nues o
Espi i uales.
6
desp ecio
,
cuando
en
el
exe cicio
5.
p.
3.
dice
asi:
lo
e ce o
es,
conside a me
á
mí
mismo
,
quién
ó
cual
soy
,
aliéndome
de
cgemplos
que
me
inclinen
al
mayo
menos
p ecio
de
mí
mismo.
La
O ación
p epa a o ia
,
y
p ime
P e
ludio,
los
mismos
que
en
la
p ime a
medi
ación
del
día
p ime o.
P eludio
2
0
Pide
á
Dios
que
e
a o ez
ca,
pa a
ol e
á
"su
g acia
con
el
hijo
P ódigo.
Pun o
i.°
Oye
aquella
his o ia,
que
al
capí ulo
5.
de
S.
Lucas,
e ie e
C is o
Seño
nues o
del
hijo
P ódigo,
el
cual,
ecibida
la
pa e
que
de
la
he encia
le
pe enecía,
y
dejando
á
su
amado
Pad e
y
su
opulen a
casa,
se
pa ió
á
una
egión
dis an e,
sol ó
el
eno
á
sus
ape i os,
y
mal a a ó
odas
sus
iquezas,
quedando
en
una
suma
pob e
za,
con
desdo o
de
su
Pad e,
y
con
mucho
daño
suyo.
Oyendo
es a
his o ia
,
econoce
en
ella
ep esen ada
u
ida.
Po
la
en ada
en
la
Religión
e
hicis e
con
especialidad
hijo
de
un
an
g an
Pad e,
como
es
Dios,
y
he mano
de
Jesuc is o
j
adqui is e
de echo
pa a
he eda
el
Cielo
,
-po que
dejas e
el
mun
do
j
u
Pad e
celes ial
e
concedió
pa e
de
an
ica
he encia,
dándo e
an os
dones
so
b ena u ales,
y
en
especial
el
don
del
e
o
eligioso,
de
Ja
p on i ud
pa a
se i
á
Dios,
del
menosp ecio
de
oda
anidad,
de
u
Ó2
Eje cicios
la
obse ancia
de
odas
las
Reglas
,
&c.
Pe o
ú
¿qué
hicis e
cuando
e as
pequeñuelo?
es o
es,
No icio;
i ías
e o oso,
como
si
ue as
un
Angel;
mas
apenas
salis e
á
los
Colegios
,
y
á
las
Casas
de
es udios
,
cuando
heaqui,
ó
Religioso,
que
e
apa as e
mucho
de
aquel
e o
y
aquella
de oción
;
ol is e
á
ap ende
las
cos umb es
segla es,
y
qui
zas
(
consul a
á
u
conciencia
)
quizas
desp e
cias e
la
g acia
de
Dios;
en egas e
u
co
azón
á
las
anidades
y
aplausos,
huyendo
u
menosp ecio,
y
deseando
se
is o,
oido
y
alabado
de
odos.
O
Religioso
mió,
y
á
que
es ado
llegas e!
Pun o
2.
0
Oye
la
con inuación
de
es a
his o ia
:
Había
llegado
aquel
hijo
P ódigo
á
una
an
congojosa
y
es emada
pob eza,
que
apacen aba
una
pia a
de
pue cos
,
y
deseaba
ha a se
de
aquellas
migajuelas
que
los
inmundos
b u os
en
su
pas o
despe di
ciaban
;
mas
ellos
ambiciosos
,
ni
aun
es e
co o
ali io
le
pe mi ían.
Aco dóse
en onces
de
su
opulen a
casa,
aco dóse
ambién
de
su
amabilísimo
Pad e
,
y
bañado
en
lág i
mas
p o umpió
en
es as
oces
:
O
cuán os
jo nale os
comen
el
pan
que
quie en
en
la
casa
de
mi
Pad e
,
y
yo
aqui
consumido
de
la
hamb e
pe ezco!
I é
á
mi
Pad e,
y
le
di é
:
Pad e
,
pequé
con a
el
Cielo
y
con
a
í
,
ya
no
soy
digno
de
llama me
hijo
uyo,
concédeme
que
sea
yo
siquie a
uno
de
u
Espi i uales,
63
us
jo nale os.
Oyendo
esio,
epa a,
que
ú
es ás
ep esen ado
al
i o
en
es e
hijo
P ódigo:
á
al
es ado,
o
míse o
1
,
e
has
aba
ido,
que
e
qui a
Dios
los
consuelos
,
como
manja es
espi i uales,
dejándo e
sin
gus o
en
los
exámenes
y
en
las
medi aciones
,
y
ú
as
mendigando
de
las
c ia u as
los
consue-
lillos,
con e sando
con
los
segla es
,
condes
cendiendo
con
u
cu iosidad
,
&c.
de
sue e,
que
aun
á
los
segla es
mismos
e
haces
abo
ecible.
Ah!
quie a
Dios
que
seas
an
eliz,
Como
el
hijo
P ódigo!
Ojalá
que
quie as
ol
e e
á
u
Pad e!
en
cuya
casa
aun
los
se
gla es
ienen
abundancia
de
manja
y
sus
en o
pa a
la
ida
e e na.
Vuel e,
pues,
uel e
á
los
e o es
del
No iciado;
a oja
las
migajuelas
de
consuelos
segla es
5
dejalas
á
los
que
no
i en
como
homb es
,
sino
como
b u os.
Pun o
3.
0
Oye
de
la
boca
de
C is o
el
in
de
es a
his o ia;
es
á
sabe :
como
el
benigno
y
amo oso
Pad e
ecibió,
ab azó
y
egaló
con
sus
amigos
á.
es e
hijo
P ódigo,
que
se
ol io
á
su
ampa o,
desengañado
ya
y
e
ducido.
Oyendo
es o,
concibe
una
espe anza
i me,
de
que
la
bondad
de
u
celes ial
Pad e,
si
e
uel es
á
él,
ambién
e
ecibi á
muy
amo osamen e,
y
se
ol ida á
de
odas
us
locu as,
si
de
ellas
ienes
e dade o
a e
pen imien o.
Repa a
a en amen e
de
que
Re
glas
e
apa as e
;
ad ie e
con
que
ocasiones
u
64
Exe cicios
decaís e
de
u
e o
,
y
haz
p opósi o
i
me
de
e i a las
odas,
y
cada
una
en
pa
icula .
■
,
Di ige
el
Coloquio
p ime amen e
á
u
Pad e
celes ial,
y
dile:
Pad e,
pequé
con
a
el,
Cielo
y
con a
í:
ya
no
soy
digno
de
llama me
hijo
uyo
:
pequé
con a
el
Cielo
de
la
Religión,
en
que
me
pusis e.
Digno
e a
yo
de
que
po
ing a o,
inú il
y
a en
oso
á
la
Religión,
me
echases
de
ella;
pe o
u
bondad
ence
mi
malicia.
A
í
me
uel
o,
ecíbeme.
Después
á
N.
P.
S.
Ignacio,
á
quien
pedi ás
que
e
uel a
á
ecibi ,
y
con a
en e
sus
hijos
,
como
si
de
nue o
nacie as,
y
empeza as
á
i i
á
Dios
y
á
la
Religión.
Pud e
nues o
y
A e
Ma ía,
y
el
Anima
Ch is i^
DOCTRINA
PRÁCTICA,
que
se
ha
de
lee
el
dia
e ce o
po
la
mañana.
Del
cuo idiano
Eje cicio,
de
la
humildad.
1
T^
s
an
ag adable
á
Dios
es e
Exe cicio,
que
según
le.
e eló
á
San a
Ma ía
Magda
lena
de
Pazis,
po
medio
del
sag ado
Após
ol
y
E angelis a
San
Juan,
el
alma
que
en
sí
u ie e
la
pe ección
de
la
humildad,
posee á
muy
ácilmen e
el
amo
de
Dios,
sin
que
añada
algún
o o
exe cicio
pa a
ad-
Espi i uales.
7
1
de
quien
dijo
el
P o e a
Isaías:
«No
ab i a
»su
boca
(cap.
53)-
”
;
Modos
da
humilla se
con
las
ob as.
P ime o.
Toma
y
hace
ansiosamen e
los
o icios
humildes,
y
según
Da id
(Salm.
72)
se
como
un
jumen o.
-
Segundo.
An icipa se
á
odos
en
Ja
a en
ción
y
co esía,
como
nos
lo
manda
1 .
b.
.
en
las
Reglas
,
y
según
nos
lo
enia
ya
man
dado
el
Após ol
S.
Pablo
(ad
Rom.
12).
Te ce o.
Se
en
odas
las
cosas
apacible,
a able
y
manso
de
co azón,
según
aquellas
palab as
de
C is o:
«Ap ended
de
mí,
po que
«so
apacible.
”
(
Ma h.
11.),
Cua o.
O ece se
á
ensena
los
udos
y
niños,
con o me
á
aquellas
palab as
de
C is o:
«Dejad
á
los
pcquenuelos
llega se
a
mi.
(Ma h.
10.)
Mo ido
con
es e
a ec o
de
hu
mildad
enseñó
sola
G amá ica
po
espacio
de
20
años
el
P.
Melcho
Vi imon auo,
el
P.
Tuan
Al onso
21,
el
P.
Alonso
Munez
ed,
y
el
P.
Ge ónimo
de
Pugoza
36
en
beyilla,
según
cons a
de
las
Aminas
de
nues ja
Com
pañía.
Quin o.
Sali
a a
ez
del
aposen o,
y
nunca
sin
jus a
causa
,
deseando
ocul a se,
y
no
se
conocido,,
pues
C is o
Seño
nues
o,
siendo
la
misma
luz,
es u o
mucho
iem
po
ocul o
en
el
humilde
e i o
de
Naza e b,.
u
*2^
Eje cicios
Sex o.
No
da
de
ningún
modo
que
hace
á
los
Supe io es
en
el
gobie no
de
su
pe
sona
,
imi ando
la
sujeción
que
mos ó
C is o
álos
P esiden es
y
Jueces,
aunque
an
inicuos.
Concluyo
es a
Doc ina
con
aquel
dicho,
con
que
concluyó
su
ida
el
P.
Sebas ian
Ba adas
,
ilus e
po
los
Comen a ios
que
esc ibió
sob e
la
sag ada
Esc i u a;
pe o
más
escla ecido
po
su
humildad.
Mandóle
su
Su
pe io ,
cuando
ya
es aba
muy
ce cano
á
la
mue e,
que
dijese
alguna
cosa
de
edi ica
ción
y
enseñanza
á
los
que
es aban
p esen
es,
y
el
humilde
y
endido
Pad e,
esuci
ando
su
oz
ya
casi
di un a,
con
los
alien
os
que
le
dió
la
obediencia,
les
dijo
asi:
Humillaos
debajo
de
la
pode osa
mano
de
Dios,
pa a,
que
os
exal e
en
el
iempo
de
la
ibulación.
No
engo
o o
consejo
que
da os,
seamos
odos
p o undamen e
humildes,
imi ando
á
nues o
Seño
Jesuc is o,
que
de
oda
su
ida
nos
mandó
que
ap endiésemos
sola
la
humildad,
y
inclinada
su
sag ada
cabeza,
en egó
su
espí i u.
Y
concluidas
es as
azones
,
ambién
el
en egó
su
espí i u
al
Seño
en
Coimb a
á
14
de
Ab il
de
1615.
u
73
Espi i uales.
MEDITACION
II.
-DEL
DM
ni.
Con iene
la
con usión
del
Religioso
en
la
p esencia
de
Dios.
Signi ica
N.
S.
P.
el
cuidado
que
de
su
p opia
con usión
debe
ene
el
que
hace
los
Exe cicios
espi i uales,
cuando
en
la
semana
p ime a,
Exe cicio
p ime o,
P eludio
segundo,
dice
asi;
En
es a
Medi ación
p esen e
debo
pedi
e güenza
,
y
con usión
de
mi
mismo.
La
O ación
p epa a o ia,
y
p ime
P e
ludio
,
se án
los
mismos
que
en
la
medi ación
p ime a
del
p ime
dia.
P eludio
2.
0
Pide
á
Dios
la
g acia
de
con usión
,
y
a epen imien o
sob ena u al.
Pun o
í
.°
Oye
á
Dios,
que
dice:
«¿Qué
«es
es o,
que
mi
que ido
ha
come ido-
en
mi
«casa
muchas
maldades
( )?
”
Oyendo
es o,
ae
á
u
memo ia
algunos
de
los
pecados
mas
g a es
que
has
come ido
en
la
Religión,
y
con únde e
delan e
de
Dios:
Lo
i.°
Po
que
los
come is e,
aun
mo ando
en
el
es
gua do
,
y
cus odia
de
luga
an
sag ado.
Lo
2.
0
Po que
uis e
malo
á
is a
de
an as
(1)
Quid
es
quod
dilec as
meas
in
domo
mea
eci
¡cele a
mul ad
Je cm.
11.
74
Exe cicios
ocasiones
pa a
se
bueno.
En
medio
del
uego
pe se e as e
.
ciado
,
y
anegado
en
el
ma ,
aun
no
e
humedecis e.
3.
0
Po que
uis e
muy
ing a o,
habiéndole
Dios
p e enido
con
an
os
bene icios.-
4.
0
Po que
o endiendo
á
Dios,
dis e
ocasión
al
demonio
de
especial
aleg ía,
po
e
á
Dios
o endido
de
aquel
mismo
que
e a
sie o
,
amigo
,
y
aun
hijo
suyo.
Con»
únde e,
pues,
y
a i a
el
dolo j
y
p ocu a
la
enmienda.
Pun o
2.
0
Oye
á
Dios,
que
dice:
«¿Qué
«es
lo
que
aun
debí
hace
po
mi
iña
,
y
«no
lo
hice
(1)?
”
Mi a,
ó
Religioso,
u
es»
e ilidad,
y
con únde e.
i.°
Po que
ú
e es
aquel
campo,
po
donde
dice
Salomón
que
pasó,
y
que
le
halló
odo
lleno
de
o igas:
us
cos umb es
o igas
son,
ab ojos
son,
es
pinas
son.
O
campo,
en
cuyo
cul i o
an o
sudó
el
Hijo
de
Dios,
cuando
acaba ás
de
endi le
los
debidos
u os!
2.
0
Po que
ú
e es
aquel
á bol
,
que
plan ado
en
ie a
é
il,
egado
con
las
copiosas
co ien es
de
la
g acia
di ina,
aun
ocupa
en
ano
la
ie a,
y
aun
deja
bu lado
el
diligen e
y
dies o
cul i o
de
su
Seño .
Ah!
¿qué
espe as,
ó
á
bol?
¿
Espe as
acaso
que
se
ponga
á
u
aíz
la
segu ?
3.
0
Po que
ú
e es
aquella
desdi
chada
ciudad
de
Co ozain
,
ú
aquella
Be h-
(1)
Quid
cs
quod
debu
d d
iice e
i iece
^nese,
e
non
ecij
I^aí
5.
Espi i uales.
,
75
saida
,
ú
aquella
Caía naunj
que
si
en
J
y o
y
Sydon;
es o
es:
si
con
alguno
de
los
Gen
iles
hubie a
hecho
Dios
lo
que
con igo
ha
hecho,
ó!
cuán
copiosos
u os
le
hubie a
en
dido!
Con únde e
,
pues
,
y
llo a
u
es e ili
dad,
y
acaba
ya
de
hace
u os
dignos
de
peni encia,
y
de
las
demás
i udes.
,
Pun o
3.
0
Oye
á
Dios,
que
dice:
«Hijo,
«conse a
el
iempo
(1).
”
Mi a
des en u ado,
cuan o
iempo
has
pe dido
,
pudiendo
gana
con
su
buen
log o
una
e e nidad
:
en
el
iempo
del
es ío
,
que
es
el
de
la
ida
,
nada
ecogis e
pa a
el
del
In ie no,
que
es
el
de
la
mue e:
en
el
iempo
de
la
negociación
y
a o
,
nada
ganas e
:
en
el
iempo
de
la
e ia
,
nada
comp as e.
Pe dis e
el
iempo,
que
pe dido
una
ez,
se
pe dió
pa a
siem
p e.
No
ol e án
mas
aquellas
medi aciones,
ni
aquellas
coim niones
egecu adas
y
ecibi
das
con
an a
negligencia
;
po que
si
las
quie es
ecompensa ,
no
ecompensa ás
las
mismas
:
puedes
ene
o o
iempo
,
o as
me
di aciones
,
&c.
pe o
no
puedes
ecupe a
las
que
ya
pasa on.
Supues o
pues,
que
aun
se
e
da
iempo
,
ob a
,
y
edime
el
iempo
con
nue o
cuidado
y
e o .
Coloquio.
¿Has a
cuando
Lab ado
Di ino,
has a
cuando
bu la á
us
a igas
es a
mal
ada
ie a?
¿Has a
cuando
su i ás
mi
es-
(1)
Fili
conse a
empus.
Ecclcs.
4.
76
Exe
ciclos
e ilidad?
¿Has a
cuando
bebe é
en
ano
u
celes ial
iego?
¿Has a
cuando
se
consumi án
sin
p o echo
an as
cos as
en
mi
cul i o?
Ah,
Seño !
Tenga
é mino
ya,
Dios
mió,
Tenga
ya
é mino
mi
es e ilidad!
Pad e
nues o
,
y
A e
Ma ía.
HORA
DE
CONSIDERACION
pa a
la
a de
el
dia
111.
De
las
uen es
de
donde
manan
los
de ec os
quo idianos.
pa eciéndose
en
una
ocasión
á
San a
E igida
la
p eciosísima
Mad e
de
Dios,
la
enseñó,
que
el
homb e
no
i e
en
el
mundo
pa a
o o
in
,
que
pa a
hon a
á
Dios
,
y
disminui
sus
culpas.
Es a
doc ina
de
la
Mad e
de
la
e e na
Sabidu ía,
es
bien
que
es é
imp esa
en
el
co azón
del
Religioso.
P ocu e,
pues,
cada
dia
disminui
sus
ahas,
y
como,
po
se
ellas
muchas,
es
muy
di-
icil
pelea
con
odas
jun as
y
ex ingui las
de
una
ez
,
se á
con enien e
ecu i
á
las
uen es
donde
ienen
su
o igen
,
pa a
que,
ce adas
es as
con
el
a o
Di ino,
se
sequen
o almen e
los
icios,
iachuelos
de
las
cul
pas.
Son,
pues,
las
uen es
de
nues as
al as:
/La
p ime a.
El
de ec o
de
in ención
en
nues as
ob as.
Una
in ención
que,
ó
no
lo
Espi i uales.
es
ó
es
ibia,
ó
no
es
pu a
,
sino
con
mez
cla
de
a ec o
á
Jas
con eniencias
p opias
,
ó
iciada
con
la
mezcla
de
sinies a
in ención,
&c.
De
es a
uen e
mana
an o
mal
,
que
aun
Ja
misma
ob a,
que
de
o a
sue e
ue a
en
sí
buena
,
deja
de
se lo,
no
ag ada
á
Dios,
no
es
me i o ia,
o almen e
se
icia,
y
es o
con
pe dida
de
muchos
bienes,
como
se
lo
dió
á
en ende
á
un
Sace do e
de
nues a
Compañía
uno
de
los
nues os,
que
habiendo
mue o
en
Vilna,
y
apa ecicndosele
después,
le
dijo
asi:
O
Pad e,
y
cuan os
y
cuan
g an
des
p emios
ecibié amos
,
si
hicié amos
odas
nues as
ob as
con
ec a
in ención.
La
segunda.
El
ol ido,
de
que
es á
Dios
p esen e
,
el
cual
señala
Da id
po
causa
de
odos
los
pecados.
«No
es á,
dice,
en
su
p e-
lisencia
Dios,
hanse
manchado
sus
caminos
lien
odo
iempo
(
i
).
”
Acomoda
San
Basilio
en
su
Regla
las
palab as
e e idas
de
Da id
á
los
de ec os
de
los
Religiosos
en
es a
o
ma:
i
Quién
es
aquel,
cuyo
ánimo
eme a ia
men e
aguea,
y
se
en ega
al
ocio?
¿Quién
se
enoja
ecuen emen e
?
¿Quién
anhela,
y
ansioso
busca
las
alabanzas
humanas?
¿Quién
es
el
pe ezoso
en
las
ob as
espi i uales?
¿Quién
no
e ie e
sus
acciones
á
la
glo ia
de
Dios?
¿Quién
se
dis ae,
cuando
es á
o ando?
El
(i)
Non
es
Deus
in
conspec u
ejus,
inquina o
sun
ice
iilius
in
omni
empo e.
Psalm.
9.
78
Exe cicios
que
no
ad ie e
siemp e
que
Dios
es
es igo
de
is a
de
odas
sus
acciones
y
pensamien
os.
Has a
aquí
el
San o.
Cie a,
pues,
ó
Religioso
,
es a
uen e
de
an os
pecados
,
es e
ol ido
,
de
que
ienes
p esen e
á
Dios
,
y
sianda
en
su
p esencia
(1).
”
O
como
lee
el
He
b eo:
«Vi e
en
su
p esencia,
y
se
pe ec o(2).
’
>
Imi a
aquellos
mis e iosos
animales.
(Ezec.
2.)
Que
es aban
llenos
po
odas
pa es
de
ojos;
enían
ojos
en
las
manos,
ojos
en
los
oidos,
ojos
en
los
labios,
ojos
en
los
pies,
in e io
y
ex e io men e
llenos
de
ojos,
pa a
da e
á
en ende
,
que
ni
has
de
e ,
ni
has
de
oi ,
ni
has
de
habla ,
ni
has
de
pensa ,
ni
has
de
da
un
paso,
ni
has
de
hace
cosa
al
guna
,
sino
lo
que
ue e
digno
de
la
p esen
cia
de
Dios,
y
en
la
p esencia
de
Dios.
La
e ce a.
No
da se
po
en endido
á
las
g acias
de
Dios
exci an es,
y
pe manen es,
que
Dios
des ina
pa a
e i a
las
impe eccio
nes.
Es e
disimulo
ó
dilación
en
esponde
á
es as
g acias
,
pane
po
pusilanimidad,
pa e
po
hui
alguna
moles ia,
pa e
po
espe os
humanos:
es e
disimulo,
y
es a
dila
ción
es
la
uen e
de
odos
los
males.
Po que,
como
dice
el
Concilio
T iden ino
(
Sess.
6.
cap.
16.),
asi
como
la
cabeza
comunica
i ud
á
los
miemb os,
y
la
id
á
los
sa mien os,
(1)
imbuía
co am
Deo.
Genes.
17.
(2)
Vi e
co am
Deo,
e
es o
pe ec uS.
Espi i uales.
79
asi
C is o
Seño
nues o
es á
in luyendo,
y
comunicsndo
i ud
á
los
jus os
,
la
cual
an
ecede
,
acompaña,
y
subsigue
á
odas
sus
ob as.
Pues
si
C is o,
como
e dade a
Vid,
in luye
en
los
jus os,
que
son
los
sa mien
os,
las
g acias
exci an es
y
an eceden es,
¿quién
duda,
que
el
que
se
hicie e
indigno
de
es as
g acias,
no
espondiendo
á
ellas,
no
pod á
pe manece
unido
á
es a
Vid
e
dade a?
Po que
cesando
su
Di ino
in lujo,
con
el
iempo
se
seca á,
se á
co ado
y
a
ojado
en
el
uego.
Pues
si
no
quie es
que
da e
sepul ado
en
e e no
sueño
,
obedece
p on o
á
Dios,
que
cada
dia
con
sus
inspi a
ciones
e
es á
despe ando.
,
La
cua a.
El
menosp ecio
de
la
dis ibu
ción
del
iempo;
de
donde
nace,
que
ningu
nas
eces
apenas
queda
el
p eciso
pa a
los
exe cicios
espi i uales
,
.
g .
La
o ación
y
exámenes,
y
asi
se
hacen
de
p isa
,
supe i
cial
y
a opelladamen e;
y
aun
algunas
eces
se
omi en
del
odo.
Con
cuan o
daño
nues o
suceda
lo
dicho,
puede
colegi se
de
que
al
gunas
eces
Dios
nues o
Seño
de e mina
á
algún
iempo,
y
á
alguna
acción
las
g a
cias,
de
que
depende
la
mayo
de
odas,
que
es
la
g acia
de
la
pe se e ancia
inal;
y
asi
el
menosp ecia
aquel
iempo
y
aquellas
ac
ciones,
es
pe de
aquellas
g acias
,
y
con
ellas
la
pe se e ancia
inal
en
el
bien.
La
quin a:
Un
descaimien o
de
ánimo
,
y
8o
Exe cicios
una
ibieza,
que
aua
no
llega
al
úl imo
g ado,
en
que
p o oca
á
bómi o
á
Dios.
Que
es e
descaimien o
sea
uen e
de
muchas
al as
y
en e medades
del
alma
,
se
puede
conoce
po
lo
que
sucede.cn
el
cue po;
pe o
con
es a
di e encia
,
que
el
descaimien o
del
cue po
es
señal
y
e ec o
de
la
en e medad
co po al
’
po que
no
es
o a
cosa
que
al a
las
ue zas
po
la
des emplanza
del
calo ,
ió
&c.
Mas
el
descaimien o
del
alma,
es
causa
de
las
en e medades
de
es a,
po que
es
diminución
del
calo
ó
e o ,
po
cuyo
medio
el
alma
’
se
man cnia
en
es ado
compe en e
delan e
de
Dios:
aunque
ambién
se
halla
o o
descai
mien o
del
alma,
que
es
e ec o
de
sus
en e
medades,
ó
pecados;
pe o
es e
coincide
con
aquella
ibieza,
que
obliga
á
Dios
á
que
a
oje
de
sí
al
homb e,
como
de es able
,
según
aquellas
palab as
:
«Po que
e es
ibio,
comen-
«za é
á
bomi a e
de
mi
boca
(i).
”
La
sex a.
La
al a
de
silencio,
la
cual
es
causa
en
el
Religioso:
i.°
de
que
sea
a
na
su
Religión,
según
dice
el
Após ol
San
iago
(cap.
5.).
2.
0
Que
sea
mo almen e
impo
sible
el
que
no
peque,
po que:
En
el
mucho
habla
no
al a á
pecado.
3.
0
Que
ácilmen e
sea
encido
del
Demonio
;
po que
el
nomb e
que
no
puede
educi
su
lengua
al
silencio,
(1)
Quia
epidus
es,
ineipiam
e
e ome e
ex
o e
meo.
Apoc.
Espi i uales.
87
de
las
cosas
c iadas.
6.°
Habla
mas
lib emen e,
y
censu a
los
hechos
y
los
dichos
agenos.
,
,
<7.°
Lle a
pesadamen e
la
disciplina
e-
ligsosa
,
en
o o
iempo
sua e
y
lige a.
*
8.°
Anhela
al
ocio.
p.
0
En ibia se
en
el
xelo
de
las
almas.
10.
Obedece
con
di icul ad,
con
a danza
y
con
epugnancia^
■
'
11.
Que e
que
odos
le
egalen
,
y
hon
en.
'
'
,
12.
Pedi
inmunidades,
y
singula idades
pa a
su
con eniencia.
13.
Pensa
que
abaja
mas
de
lo
que
es
azón,
y
que
no
hay
cosa
que
no
se
le
deba.
Mi a
es os
in elices
u os
de
u
ibieza
,
abo
écelos
,
y
enmiénda e.
Coloquio.
O
uego,
que
siemp e
a des,
y
nunca
e
apagas!
O
amo ,
que
nunca
e
dejas
ence ,
onee
mi
ibieza,
ay
de
mí,
que
al
uego
es oy
ió,
y
al
sol
en
inie
blas*.
Fuego
como,
cuando
e
como,
jesús
mió,
y
aun
es oy
ibio!
Ah!
llegue
ya,
Seño ,
el
in
de
mi
ibieza!
Pad e
nues o
,
A e
Ma ía
,
y
Anima
Ch is i.
88
Eje cicios
DIA
CUARTO.
Se
ha
de
consag a
es e
día
al
San o
Angel
.
de
la
Gua da.
L
a
P
J
acuIa o ia
se
á
es a
;
«Deseo
se
«desa ado
de
la
p isión
de
mi
cue po,
y
es a
«con
C is o
(
).»
P
7
MEDITACION
I.
DE
LA
MUERTE.
Insinúa
N
S
P.
que
es a
Medi ación
ha
de
se
una
de
las
que
se
p opongan
en
Jos
Exe ciuos
cuando
en
las
eglas
de
la
buena
decaon
d,ce
as,
:
;
Si
aho a
m,
asai á a
¡
a
mue e,
como
quisie a
habe
TiDido^.
l.ia-
La
O
?
c,
i
on
P
e
P
a a
o ia
,
y
p ime
P e
ludio,
se án
los
mismos
que
en
la
Medi ación
p ime a
del
p ime
dia.
á
se^Hn°
2,0
PÍdC
á
V10S
qUe
e
dé
aho a
a
sen i
Jo
que
en onces
sen i ás
de
odas
las
cosas
de
es e
mundo.
Pun o
i.°
Oye
á
Dios,
que
e
dice
:
«Mo-
n
°
, i ás
(
2
)-
”
Es
in alible
que
has
de
mo i ,
pe o
no
quie o
que
sepas
cuan-
ílpcn^'
0
aÍS
°
ll)Í
»
C e$se
cum
Ch is o.
Ad
Phi-
(2)
Mo ie is
u>
e
non
i es.
Isaí.
c.
38.
Espi i uales,
89
do,
ni
en
que
luga ,
ni
en
que
es ado,
ni
con
que
disposición
de
u
alma
,
pa a
que
la
igno ancia
de
odas
es as
ci cuns ancias
e
obligue
á
es a
siemp e
dispues o
,
como
si
en
es a
ho a,
y
en
es e
ins an e
hubie as
de
mo i .
Mo i ás,
sin
espe anza
de
ol e
á
la
ida
has a
el
emendo
dia
del
juicio
uni e sal,
en
que
esuci a ás
pa a
nunca
ol
e
á
mo i :
mi a,
pues,
no
ye es
una
cosa,
que
siendo
de
an a
impo ancia,
ha
de
su
cede
una
sola
ez.
Mo i ás:
y
cuando
e
cie e
la
mue e
los
ojos
del
cue po
,
e
ab i
á
los
del
alma.
Con
muy
di e sos
ojos
mi
a ás
en onces
odas
las
cosas.
Tu
mue e
ce cana
e
mos a á
el
engaño
con
que
las
is e,
y
juzgas e
en
u
ida.
Ap ende,
pues,
á
ap ecia
y
es ima
las
cosas
,
como
si
en
cada
ins an e
ya
es u ie as
pa a
espi a .
Mo
i ás
:
y
despojado
de
odos
los
bienes
em
po ales,
solo
e
queda án
en e os
y
segu os
los
que
adqui is e
con
us
ob as
pa a
la
e e
nidad.
Mo i ás
:
y
con e ido
u
cue po
en
ho o oso
cadá e
,
hui án
de
í
aun
los
que
mas
e
ama on.
¿
Pues
pa a
que
deseas
ag a
da
á
los
homb es?
¿
Cómo
po
ag ada los
no
emes
desag ada
y
o ende
á
JDios?
O
anidad!
O
ceguedad
humana!
Pun o
2.
0
Oye
á
Dios,
que
dice:
«La
«mue e
de
los
pecado es
es
abominable
( )
”
(1)
Mo s
pecca o um
pessima.
Psalm.
33.
9°
Eje cicios
Y
conside a
la
in elicidad
de
quien
mue e
.
I
en
pecado
mo al.
Po que
lo
p ime o
,
es
a o men ado
en
aquel
iempo
de
dos
mane
as
:
en
el
cue po
con
los
dolo es,
que
ne
cesa iamen e
padece
y
en
el
alma
con
las
congojas,
que
c ecen
á
medida
de
su
impa
ciencia.
Lo
segundo,
á
cualquie
pa e
que
uel a
los
ojos,
halla
g a ísimos
mo i os
pa a
*
eme .
Si
mi a
al
Cielo
,
e
á
Dios
enojado
:
si
mi a
á
su
lecho
,
le
a emo iza
la
ce ca
nía
de
los
demonios
,
que
es án
deseando
ansiosamen e
a eba a le
el
alma:
si
mi a
á
la
ie a,
e
ya
abie a
pa a
aga le
la
boca
del
in ie no
:
delan e
de
sí
se
le
ep esen a,
pa a
juzga le
sen ado
ya
en
su
ono,
y
con
os o
ay ado
,
Jesuc is o,
Juez
nues o,
cuya
p eciosa
Sang e
an as
eces
pisó
:
in e io
men e
le
despedazan
Jos
emo dimien os
de
su
conciencia:
si
acaso
oye
el
elox,
esuena
en
su
co azón
es e
eco
espan oso:
Ta
no
ha-
b a
mas
iempo
:
si
uel e
los
ojos
á
los
bie
nes
que
posee,
le
pa ece
que
escucha
aque
llas
palab as
,
que
en
semejan e
ocasión
oyó
aquel
Rico
a a ien o:
¿T
en
quien
end á
á
,
pa a
odo
lo
que
adqui is e
?
Y
úl imamen e
desespe ado,
decla a,
que
su
úl ima
olun
ad
es
deja
i
alma
al
demonio,
á
quien
en
ida
si ió
obs inado,
como
escla o
il.
Repa a
en
es a
mue e,
y
epa a
bien,
que
Dios
aho a
es á
p on o
á
a o ece e
con
su
Pi iQa
g acia,
pa a
que
no
engas
ia
gn
'
u
Espi i uales.
,
91
lamen able.
Vi e
,
pues
,
como
hijo
de
Dios,
si
en
u
mue e
deseas
expe imen a
Pad e
benigno
y
amo oso
á
Dios.
,
Pun o
3.
0
Oye
á
Dios,
que
dice:
La
inu: 2
de
los
San os
es
p eciosa
en
los
ojos
del
Seño .
Es
p eciosa
po
muchas
azones.
La
p ime a,
po que
el
conocimien o
de
que
es.
olun ad
de
Dios,
y
la
memo ia
de
la
mue e
y
Pasión
de
C is o
les
sua izan
los
dolo es,
y
congojas
de
la
suya.
Segunda,
po que
los
ho o es
que
la
mue e
ae
con
sigo
,
na u almen e
se
des anecen
á
is a
de
la
se enidad
de
sus
conciencias
5
y
en
ez
de
eme la
,
la
desean
,
como
pue a
de
la
e e nidad,
y
p incipio
de
la
is a
cla a
de
Dios.
Te ce a
,
po que
aunque
ean
al
ez
á
los
demonios,
no
los
emen,
acos umb a-
dps
ya
á
ence los
en
ida
con
el
a o
Di
ino.
Cua a,
po que
no
sien en
deja
el
mundo,
que
ya
habían
dejado
y
menosp e
ciado.
Quin a,
po que
en
algunas
eces
á
la
Bea ísima
Vi gen
Ma ía,
y.
o os
San os
sus
Abogados,
á
quienes
u ie on
especial
de oción.
Sex a,
po que
mue en
con o ados
con
los
ac os
de
Fe,
Espe anza
y
Ca idad,
que
ácilmen e
epi en
,
po
lo
mucho
que
en
ida
los
ecuen a on
,
y
con
el
deseo
a dien e
de
e
á
Dios,
con
que
siemp e
i
ie on:
Tan
elizmen e
puedes
mo i
;
mas
es
necesa io
que
u
ida
sea
ajus ada,
pa a
que
u
mue e
sea
como
la
de
los
Jus os.
9
2
,
Exe cicios
,
Coloquio.
Jesús
mío
,
bien
mío
,
que
ci
as
agonizando
en
la
C uz
po
mí,
con ieso
que
soy
indignísimo
de
u
amo :
mas
supues o
que
das
la
ida
po
mí,
mue a
yo
po
í.
En ía
á
mi
co azón
u
úl imo
alien o
,
y
i
i ica
con
él
mi
mise able
alma.
O
Jesús
mió,
que
agonizas
po
mí!
Pad e
nues o
,
A e
Ma ía
,
y
el
Anima
Lh is .
u
d o c in a
p á c ic a
,
que
se
ha
de
lee
el
dia
cua o
po
la
mañana.
De
la
p epa ación
que
debe
p ecede
á
la
mue e.
J^_unque
algunos
Va ones
espi i uales
di
cen,
que
el
Religioso
no
es
o a
cosa,
que
un
alma
compungida,
y
sob esal ada
con
la
con inua
memo ia
de
la
mue e,
no
obs an e
á
muchos
Religiosos
coge
la
mue e
desp e
enidos,
ó
po
lo
menos,
no
an
dispues os,
como
según
su
es ado
ue a
azón.
Es,
pues,
necesa io
que
el
Religioso
agua de
$u
mue
e
con
la
p epa ación
debida,
pa a
lo
cual
pod án
conduci
las
ad e encias
siguien es.
i.
enga
el
Religioso
singula
a ec o
á
Ma ía
San ísima,
y
ené ela
cada
dia
con
pa icula
cul o,
pa a
impe a
po
su
medio
una
ícliz
mue e.
P incipalmen e
siemp e
que
u
Espi i uales.
93
la
saluda,
p onuncie
con
e lexión
y
a ec o
aquellas
palab as:
San a
Ma ía
Mad e
de
Dios,
uega
po
noso os
pecado es,
aho a
y
en
la
ho a
de
nues a
mue e.
De
cuan o
consuelo
si a
en
es a
ho a
la
de oción
á
Ma ía
San ísima,
lo
expe imen
ó
el
Pad e
Juan
de
Camph
de
nues a
Com
pañía,
y
de o ísimo
de
es a
Sobe ana
Seño a.
Rezaba
cada
dia
su
Rosa io,
y
su
O icio,,
con
los
cinco
Salmos
que
co esponden
á
las
cinco
le as
de
su
San ísimo
Nomb e,
y
o
dos
los
Sábados
con aba
á
los
No icios
al
guna
his o ia
de
nues a
Seño a
,
pa a
en
aña
en
ellos
su
de oción.
Es ando,
pues,
pa a
mo i
,
se
ol ió
á
uno
de
los
nues os,
que
le
asis ia,
y
bañado
en
un
singula
gozo,
le
dijo:
O
Pad e
mió,
si
supie a
V.
R.
cuan o
consuelo
causa
en
la
mue e
el
habe
enido
en
la
ida
singula
de oción
á
Ma ía
San
ísima
(1)!
.
:
.
No
solo
nos
a o ece
en
la
mue e
es a
mise ico diosa
Mad e
de
nues a
ida
,
sino
que
ambién,
aun
después
de
mue os,
cuida
de
noso os
:
po que
apa eciéndose
en
una
ocasión
al
Pad e
Ge ónimo
Ca bajal,
le
dijo,
que
enia
especial
cuidado
de
saca
cuan o
an
es
del
Pu ga o io
las
ánimas
de
los
nues os.
Asi
lo
e ie e
el
Pad e
Nie embc g
en
el
cap.
1,
del
amo
á
la
Bea ísima
Vi gen.
(1)
del
Colegio
de
To nay.
1601.
94
Eje cicios
2.
Elija
el
Religioso
algún
iempo
cada
semana
,
como
el
Domingo
,
ú
o o
día
de
ies a,
en
que
no
son
amas
las
ocupaciones
y
en onces
apa ado
de
oda
comunicación,
en
la
Iglesia,
ó
en
o o
luga
e i ado
,
p e
gún ese
á
sí
mismo:
¿si
hubie a
yo
de
mo
i me
aho a
,
me
encon a a
bien
dispues o
la
mue e?
¿Tengo
po
desg acia
mia
alguna
cosa
que
ag a e
mi
conciencia
pa a
es e
an
ce?
Y
si
la
hallá e,
a epién ase
,
p oponga
la
enmienda
,
y
nó ela,
pa a
con esa la
cuan
o
an es.
.3.
Reciba
po
modo
de
Viá ico
odas
las
sag adas
Comuniones,
y
con
aquellos
ac os
e o osos,
con
que
las
ecibie a,
si
supie a
que
es aba
ce cano
á
la
mue e:
po que
en
ella,
¿quien
nos
puede
dispone
mejo ,
pa a
se
p esen ados
an e
el
T ibunal
de
Dios,
que
el
mismo
Juez,
que
aho a
es
nues o
manja ,
y
manja
an
saludable
,
que
quien
le
come,
i i á
pa a
siemp e?
4.
Ege ci e
ios
ac os
de
las
i udes
p o
pias
de
los
mo ibundos
,
y
con
es e
exe ci-
cio
adquie a
,
mien as
i e
,
acilidad
en
ellas.
Son
es os
ac os
de
Fe,
Espe anza
y
Ca idad
de
con ición
,
de
con ianza
en
la
Vi gen
San ísima,
de
deseos
de
e á
Dios,
&c.
Exe cí ese
,
pues
,
con
ecuencia
en
es
os
ac os
po
oda
su
ida,
y
sé
le
o ece
án
ácilmen e
en
mue e
,
po que
como
la
somb a
co esponde
al
cue po
,
asi
los
ac os
u
Espi i uales.
95
de
mue e
co esponden
las
mas
eces
á
los
de
ida
5
y
asi
como
es
me ecido
cas igo
del
pecado ,
que
mu iendo,
se
ol ide
de
sí,
pues
i iendo
se
ol idó
de
Dios
,
asi
es
p emio
p opo cionado
del
jus o
,
que
mu iendo
se
acue de
de
Dios,
pues
i iendo
se
ol idó
de
sí,
po
aco da se
de
él,
y
glo i ica le
con
e
pe idos
ac os
de
odas
las
i udes.
5.
Tome
po
Pa ones
de
su
mue e,
des
pués
de
la
p eciosísima
Mad e
de
Dios,
al
glo
ioso
A cángel
San
Miguel
,
y
al
San o
An
gel
de
su
Gua da,
á
cuya
hon a
des ine,
y
pa a
siemp e
dedique
(
sal a
la
sa is acción,
que
es
bien
o ece la
siemp e
po
las
Almas
del
Pu ga o io
)
cuan os
ac os
de
amo
de
Dios
hicie e
en
ida,
é
in óquelos
cada
dia
con
de oción,
pa a
que
le
a o ezcan
en
es e
ance.
En
la
misma
o ma
o ezca
po
el
mis
mo
in
las
Comuniones
de
oda
su
ida
á
San a
Bá ba a,
Vi gen,
y
Má i .
Y
el
Re
ligioso
de
la
Compañía
po
el
mismo
in en
o,
y
con
la
misma
excepción,
o ezca
odas
las
mo i icaciones
de
su
ida
á
N.
P.
San
Ignacio,
y
á
nues os
San os
San
F ancisco
Xa ie ,
San
F ancisco
de
Bo ja,
San
Es a
nislao,
San
Luis
Gonzaga,
&c.
6.
Acué dese
el
Religioso
con
singula
e nu a
,
y
de oción,
de
las
agonías,
que
C is o
bien
nues o
padeció
en
la
C uz
,
y
cada
dia,
cuando
á
las
doce
se
hace
señal
pa a
saluda
con
el
A e
Ma ía
á
su
San-
96
Eje cicios
ísima
Mad e!,
diga
ambién
es a
b e e
O a*
cion
á
su
Hijo
San ísimo.
Jesús
mió,
que
agoniiás eis
po
mí
en
la
C un,
30
o ezco
,
úno,
dedico
el
momen o
de
mi
mue e
y
agonías
de
ella,
á
las
ago
nías
y
momen o
de
la
ues a.
Sea
ues a
mue e
mi
ida,
mi
buen
Jesús.
7.
El
Religioso
cada
noche,
cuando
se
a
á
do mi
,
exe cí ese
en
la
p ác ica
de
la
mue e,
que
usaba
el
Pad e
Gaspa
D usbi-
chi,
cuya
ida,
aun
en
la
ie a
ue
celes ial.
Es a
p ác ica
es
la
siguien e
:
Lo
í
.°
Echese
en
la
cama,
como
si
no
se
hubie a
de
le an a
de
ella.
2.
0
Despí
dase
del
mundo,
y
de
odas
las
cosas.
3.
0
Ra i ique
el
es amen o
espi i ual
de
que
a
a emos
después.
4
0
Reciba
espi i ualmen e
el
San ísimo
Sac amen o
de
la
Euca is ía,
y
el
de
la
Es emauncion.
5.
0
Haga
b e emen
e
los
ac os
que
quisie a
hace
en
la
mue e.
C eo,
&c.
espe o,
&c.
amo,
&c.
duélome,
&c.
pe dono,
&c.
hágase
u
olun ad,
&c.
deseo
e e
,
&c.
6.°
Encomiende
,
y
p ocu e
uni
con
el
deseo
el
ins an e
de
su
mue e
al
de
la
mue e,
y
agonías
de
C is o
en
la
C uz,
y
al
de
la
mue e
de
Ma ía
San ísima
,
y
de
odos
los
escogidos.
7.
0
En egue
su
es
pí i u
en
las
manos
de
la
San ísima
T ini
dad,
de
C is o
Seño
nues o,
de
su
San í
sima
Mad e
y
de
odos
los
San os.
í.°
En
egándose
ya
al
sueño
,
como
si
ue an
los
Espi i uales.
103
Lo
3.
0
Po
lo
menos
es
dudosa
la
sal a
ción
de
aquellos
Religiosos
que
amon onan
pa a
su
uso
an as
cosas
supc iuas,
que
pa a
un
ca o
ó
gale a
ue an
sob ada
ca ga
,
y
á
eces
son
p ecisas,
y
jun as
ya,
las
e ie
nen
y
no
las
dejan
,
has a
que
la
mue e
se
las
qui a:
po que
el
Concilio
T iden ino
manda
(i):
Que
el
ajua
del
'Religioso
sea
con o me
al
es ado
de
pob eza
que
ha
p o-;
esado
,
y
que
no
haya
en
el
cosa
supc dua.
Según
es o
no
puede
líci amen e
el
Supe
io
eligioso,
ni
aun
la
misma
Comuqidad^
aunque
enga
el
dominio
de
los
bienes,
da
licencia
al
súbdi o,
ó
Religioso
pa icula
’
pa a
que
enga
cosas
supé Huas
,
po que
no
puede
con a eni
al
Concilio.
Tampoco
puede
el
Supe io
da
álidamen e
al
pa icula
Religioso
.dicha
licencia,
po que
no
es
dueño,
sino
solamen e
adminis ado ,
asi
de
los
bie
nes
empo ales
de
la
Religión
,
como
de
aque.-
llos
pa icula es
,
que
po
o o
medio
adquie e
el
súbdi o:
y
es a
adminis ación
se
le"
con
cede
po
cons i ución
eclesiás ica
,
solo
pa a
las
cosas
necesa ias
;
pe o
no
pa a
las
su-
pc luas.
Es a
doc ina
es
de
g a ísimos
Teó
logos,
que
se
pueden
e
en
el
Pad e
Tomáá
Sánchez
(2).
(1)
Ses.
25.
c.
2.
de
Re^ul.
(2)
lib.
7.
in
p zcep .
Decalog.
cap.
8.
c
cap.
19.
á
num.
20.
.
'IÓ4
Exe cicios
•
Pe b
Séa
de
la
e dad
de
es o
lo
que
• ue e,
^o
en u a
es
decen e
al
compañe o
de
Jesús
(cuando
es e
Seño
no
u o
donde
eeliiia
-la
cabeza,
y
mu ió
desnudo
en
una
C uz
)
i io i
ca gado
de
cosas
supe luas?
^Mu ió
a*si
N.
P.
S.
Ignacio?
Que
en
su
apo
sen o
solo
enia
un
lib o
del
Nue o
Tes a
men o,
un
Con emp us
Mundi,
y
un
Misal,
qué!
mandaba
le
agesen
el
dia
an es
de
celeb a ,
pa a
p e eni
con
a en a
medi ación
lá
Misa,
según
no ó
en
su
Dia io
el
Pad e
Gonzalo.
A
is a
de
es e
egemplo
ue a
su-
pé^ luo
e e i
o o
de
los
nues os,
que
siem
p e
abo ecie on,
y
p ocu a on
des e a
se-
mejah és
supe luidades.
-
Do
4.
0
y
úl imo,
ambién
es
cie o,
que.el
Religioso
iene
algunos
bienes
,
de
que
no
se
despojó
cuando
hizo
los
o os,
como
cons a á
de
la
p ác ica
siguien e,
y
de
que
pod á
" es a
en
es a
o ma.
Pníc ica
del
es amen o
del
Religioso.
el
nomb e
de
nues o
Seño
Jesuc is o,
y
de
la
San ísima
siemp e
Vi gen
Ma ía
su
Mad e.
Sepan
odos
los
que
es a
esc i u a
ie en,
como
yo
N.
N.
Es ando
en
mi
seso,
memo ia
y
en endimien o,
con ieso;
que
c eo
iel
y
ca ólicamen e
el
mis e io
de
¡a
San í
sima
I inidad,
Pad e,
Hijo,
y
Espí i u
San o,
es
Pe sonas
y
un
solo
Dios
e dade o;
y
o-
Espi i uales.
105
do
aquello
que
c ee,
y
iene,
y
con iesa
la
San a
Iglesia
Romana
:
y
debajo
de
es a
Ca
ólica
Fe
y
c eencia
p o es o
de
i i
y
mo
i :
y,
si
lo
que
Dios
nues o
Seño
no
quie a,
ni
pe mi a,
po
pe suasión
del
Demonio,
ó
po
dolencia
g a e
en
el
a ículo
de
mi
mue
e,
ó
en
cualquie
iempo,
alguna
cosa
con
a
es o,
que
con ieso
y
c eo,
hicie e
ó
di-
ge e
,
<S
mos a e
,
lo
e oco
:
y
con
es a
in ocación
Di ina
bago
y
o deno
mi
es a
men o,
y
úl ima
olun ad
en
la
mane a
si-
■
guíen e-
-
-
lo,
Dios
mió,
mo ido
de
ues o
amo ,
y
o alecido
con
ues a
g acia,
me
despojé
de
odos
los
bienes
e enos
que
poseía
,
que
deseaba
,
y
podía
espe a ,
y
aun
de
la
capaci
dad
de
posee los
en
algún
iempo.
También
me
p i e
de
odos
los
delei es,
aun
de
aque
llos
que
po
el
de echo
na u al
me
podían
se
líci os.
Ul imamen e
me
despoje
de
mí
mis
mo
,
suje ándoos
la
libe ad
con
que
me
c iás-
eis.
Deposi ados,
pues,
ya
odos
es os
bienes
míos
en
ues o
sag ado
seno
,
de
los
que
me
quedan
aun,
y
que
son
ambién
dones
ues os,
pa a
mas
ag ada os,
y
con o ma
me
con
ues a
olun ad
san ísima,
dispon
go
asi:
1.
El
se
ísico
de
mi
cue po
y
alma
en ego
á
ues a
Omnipo encia
,
que
c ió
odas
las
cosas
,
p o es ando
que
Vos
sois
el
p ime
p incipio
de
odas
ellas.
Pe donadme,'
io6
Exe cicios
Seño ,
si
no
os
ado é,
y
me
endí
á
Vos,
como
á
C iado
mió,
luego
que
u e
uso
de
azón.
2.
El
de echo
que
en
ex ema
necesidad
me
da
la
misma
na u aleza
pa a
de ende
mi
ida,
dejo
á
ues a
san ísima
P o iden
cia,
p o es ando,
que
Vos
solo
sois
el
Seño
de
la
mue e
y
de
la
ida
,
y
suje ándome
á
pesa
del
iempo
á
la
e e nidad
,
con
el
géne o
de
mue e
que
Vos
quisie eis.
3.
La
inmo alidad
de
mi
alma
en ego
á
ues o
se
inmo al
y
e e no
,
p o es ando,
que
no
quie o
que
mi
alma
i a
sino
pa a
se i os,
y
ama os
á
Vos.
4.
La
po encia
obediencial
de
mi
na u ale
za
en ego
á
ues a
Omnipo encia
,
ob ado a
de
p odigios
y
ma a illas
,
p o es ando
,
que
Vos
solo
sois
el
Au o
de
odas
las
cosas
sob e
na u ales.
5.
Las
demas
po encias
de
mi
alma,
y
sen idos
de
mi
cue po
,
en ego
á
los
sen idos
y
po encias
de
la
San ísima
Humanidad
de
mi
Seño
Jesuc is o
,
á
quien
doy
el
pa abién
de
la
unión
hipos á ica
con
el
Ve bo
E e no.
6.
Las
i udes
y
hábi os
na u ales
que
esiden
en
mi
alma
,
en ego
á
ues a
e e na
Sabidu ía,
á
quien
pa a
siemp e
me
suje o
po
humilde
discípulo.
,
,
7,
Todas
las
pasiones,
c
inclinaciones
mias
en ego
á
la
incomp ehensible
p opensión
que
Vos
enéis
al
bien
del
linage
humano,
desean
do
o dena las
siemp e
odas,
á
la
sal ación,
y
Espi i uales.
107
pe ección
de
mis
p ogimos.
8.
Aquella
libe ad
absolu a
con
que
en
esie
íns ame
puedo
se
el
mayo
de
los
peca
do es
,
y
aun
an
pe e so
como
Luzbel,
indo
y
suje o
á
ues a
eminen ísima
libe ad
,
á
quien
pa a
siemp e
me
en ego
po
escla o
humildísimo.
9.
Mi
ama
,
y
oda
hon a
y
es imación
(si
es
que
acaso
se
me
debe
alguna
)
en ego
piime amenie
á
ues a
sup ema
Dignidad,
y
después
á
las
mu mu aciones
,
baldones,
a en as
y
desp ecios
de
odos
los
homb es,
de
al
sue e,
que
ni
aun
á
mi
mue e
mis
ma
dejo
algún
pode
,
pa a
que
me
exima
de
es a
obligación.
10.
Todos
mis
mé i os
(si
con
los
exe ci-
cios
,
y
ocupaciones
eligiosas
he
sabido
ad
qui i
algunos)
dejo
o almen e
á
mi
Religión,
sin
alguna
ca ga
,
deseando
solo
que
me
a e
como
á
su
escla o,
y
que
como
á
pe o
il,
inú il
y
en adoso,
me
a oje
en
un
mulada
después
de
mue o.
ii.
Todas
las
g acias
que
me
habéis
he
cho,
y
dones
sob ena u ales
con
que
habéis
en iquecido
mi
alma
,
los
en ego
y
deposi o
en
las
p eciosísimas
manos
de
Ma ía
San ísima
p o es ando
aho a
y
siemp e
,
que
po
su
in
e cesión
me
las
habéis
concedido.
12
Todas
las
i udes
sob ena u ales,
y
adqui idas
(si
engo
algunas
)
en ego
á
ues
a
in ini a
Bondad
,
suplicándola
,
que
acabe
u
io8
Eje cicios
ya
de
consumi
mi
malicia.
13.
El
u o
de
ado ación,
y
de
acción
de
g acias
que
pueden
endi
odas
mis
ac
ciones,
en ego
á
ues a
Sobe ana
y
Di ina
Mages ad
,
deseando
que
os
econozcan
po
Dios
,
y
os
obedezcan
los
In ieles
y
He eges.
14.
El
u o
de
impe ación
de
odo
cuan
o
hicie e
,
y
padecie e
,
en ego
á
ues a
Mise ico dia,
pa a
emedio
de
los
que
es án
en
pecado
mo al,
y
o aleza
de
los
en a
dos,
p incipalmen e
en
las
agonías
de
la
mue e.
15.
Toda
la
sa is acción,
asi
de
lo
que
yo
hicie e
y
padecie e
po
Vos,
como
de
o
das
las
buenas
ob as
de
o os
,
que
de
al
gún
modo
me
pe enezca
,
no
solo
en
ida,
sino
ambién
después
de
mi
mue e,
la
en
ego
o almen e
á
las
Animas
del
Pu ga o io.
Asi,
pues,
despojado,
y
desnudo
de
o
do
,
educido
á
sola
la
nada
,
de
que
me
c ias eis,
me
pongo
delan e
de
ues os
ojos.
Asi
con
Vos
solo
con en o
,
quie o
mo i ,
uniendo
las
agonías
de
mi
mue e
á
las
que
en
la
suya
padeció
mi
Reden o
Jesuc is o.
Sacadme
asi
de
es a
ida,
y
haced
mi-
se ico diosísimamen e,
que
yo
sea
lo
que
Vos
que éis.
Amen.
Espi i uales.
109
MEDITACION
III.
DEL
DIA
IV.
DE
LA
ETERNIDAD.
De
es a
nos
manda
discu i
N.
S.
P.
cuando
en
los
Exe cicios
de
la
p ime a
se
mana
,
p.
3.
dice
asi
:
Débese
discu i
cuan
jus amen e
es
cas igado
el
pecado
mo al
con
pena
e e na.
La
O ación
p epa a o ia
j
y
p ime
P e
ludio
,
se án
los
que
siemp e.
P eludio
2.
0
Pide
á
Dios
g acia
pa a
o ma
algún
concep o
de
lo
que
es
la
e e
nidad,
y
pa a
qui a
los
es o os
que
e
pue -
den
impedi
el
que
la
comiences
á
Vi i
e
lizmen e.
Pun o
i.
0
Oye
á
Dios,
que
e
dice
po
San
Pablo:
«Ap ende
la
ida
e e na
(i).
”
Y
conside a
la
inmensa
longi ud
de
la
e e
nidad
,
o
la
ex ensión
de
su
du ación
e e na,
aho a
sea
hácia
el
Aquilón
y
Occaso
de
la
in e nal
desdicha,
a-ho a
sea
hácia
el
O ien e
y
Mediodía
de
la
celes ial
Biena en u anza.
Supongamos
que
hay
unos
g anillos
an
me
nudos
,
que
diez
mil
de
ellos
quepan
en
un
g anillo
de
ado mide a
,
y
que
de
an
im-
(1)
Ap ehende
-ui am
(e e nam.
1.
Timo ,
6.
no
Exe
ciclos
pe cepiibles
g anillos
es e
lleno
odo
el
es
pacio
inmenso
que
hay
en e
cielo
y
ie a:
¿Que
e
pa eced
¿Se á
ácil
educi los
a
nú
me o?
Pues
no
obs ame
el
Pad e
Cla io
ex
p esó
su
núme o
con
una
unidad,
añadién
dole
cincuen a
y
un
ce os
en
es a
o ma:
ipoo
OOOOOOOOOOOOGOOOOOOOOOOOOOOCOOOOOOOOO
ooooooooooo.
,
que
hacen
mil
milla es
de
millones,
de
millones,
de
millones,
de
mi
llones,
de
millones,
de
millones
,
de
millones,
de
millones.
Pon
aho a
los
ojos
de
u
consi
de ación
en
la
longi ud
del
diáme o
del
Cielo
Empí eo,
la
cual
incluye
mas
de
ochen
a
millones
de
millas,
y
aliéndo e,
como
de
pluma
,
de
u
imaginación
,
o ma
una
unidad
en
el
p incipio
de
es a
dila adísima
línea,
y
p osigue
después
llenando
de
ce os
odo
su
espacio.
Si
acaso
puede
ola
an o
u
imaginación,
¿qué
núme o
hab á
exp esa
do,
cuando
llegue
al
e mino?
No
sé,
si
le
pod ás
comp ende .
Pe o
ad ie e
ú,
que
aunque
sea
casi
incomp ensible
es e
núme o,
es
nada,
espec o
de
la
e e nidad,
po que
es a
es
in ini a,
el
es
ini oj
y
en e
lo
i
ni o,
c
in ini o,
no
hay
p opo ción
alguna.
Como,
pues,
no
exclama ás,
diciendo:
O
e e nidad!
Ya
que
no
puedo
yo
comp ende e,
a eoá ame
de
al
sue e
oda
¡ni
a ención,
que
no
piense
en
o a
cosa,
anegado
y
abso o
en
í
!
Pun o
2.
0
Oye
á
Dios
,
que
e
dice:
«I á
Espi i uales.
111
»el
homb e
á
la
casa
de
la
e e nidad
(i).
”
Y
conside a
Ja
inmensa
supe icie
de
la
e e ni
dad
,
asi
dichosa
como
in eliz.
Quien
es á
en
medio
del
Océano,
po
mas
que
uel a
los
ojos
á
una
y
o a
pa e,
no
descub e
ie a.
Pues
á
es e
modo
,
po
mas
que
cs iendaa
su
is a
el
Biena en u ado,
y
el
condenado,
ni
aquel
halla á
e mino
á
su
gozo
,
ni
es e
á
su
o men o.
Asi
el
gozo,
como
el
o men
o
ha
de
du a
siemp e
:
nunca
ha
de
ene
in.
Tal
es
la
supe icie
de
la
e e nidad,
cual
e
la
signi ican
es as
dos
oces,
siemp e,
nunca.
Día
llega á
,
ó
Religioso
,
en
que
e
engol es
en
es e
inmenso
Océano.
Mi a
pues
,
que
p o isión
has
hecho
,
y
que
p e isión
haces
pa a
an
la ga
na egación.
Pun o
3.
0
Oye
á
Dios,
que
e
dice:
>
¿Quién
de
oso os
pod á
habi a
con
los
«a do es
sempi e nos
(2)
?
”
Y
conside a
el
cue po,
ó
c asi ud
de
la
e e nidadj
po que
es*
de
e
que
hab á
en
el
in ie no
llan o,
co
mo
dice
C is o
(3).
De
es e
llan o,
sien e
San
Buena en u a
(4),
que
se á
an
copioso,
que
si
se
ecogie an
las
lág imas
de
odos
(1)
Ibi
homo
in
domum
ce e ni a is
su e.
Ec-
cles.
c.
13.
(2)
¿Quis
po e i
habi a e
de
obis....
cum
a -
do ibus
sempi e nis?
Isaí.
33.
(3)
Ma h.
8.
•
(4)
c.
49.
de
in e no.
.
u
1
1
2
Exe cicios
los
condenados,
se
o ma a
un
Océano.
Con
side a
ambién
ú
,
que
si
o ma an
an os
mundos
,
cuan os
ue on
,
son
y
se án
los
homb es,
cuan as
son
las
hojas
que
hay
en
los
á boles,
cuan as
son
las
go as
de
agua
y
g anillos
de
a ena
que
hay
en
el
ma ,
cuan
os
son
los
á omos
que
hay
en
el
ay e
,
y
un
solo
condenado
de
mil
á
mil
años
de a-
má a
una
lág ima
sola
,
llegá a
á
anega
odos
aquellos
mundos:
pe o
la
e e nidad
después
de
odo
aquel
innume able
iempo*
que
se ia
p eciso
que
pa a
es o
pasase,
se
queda ía
en e a,
y
aun
le
quedá a
en onces
á
aquel
condenado
que
llo a
una
e e nidad,
y
mien as
Dios
ue e
Dios.
Coloquio.
O
alma
mia!
Una
e e nidad
e
espe a,
ó
in eliz,
ó
dichosa.
En
u
mano
es
á
con
el
a o
di ino
consegui
la
dichosa,
y
e i a
la
in eliz.
¿
Pues
po
qué
no
comien
zas
á
p ocu a
se iamen e
el
Cielo?
¿Qué
ienes
ú
que
e
con
las
anidades
ansi
o ias?
Pasa á
odo
lo
empo al,
y
con
ello
ambién
pasa án
sus
moles ias.
¿Pues
qué
e
pod á
pa ece
pesado
pa a
consegui
la
e e
nidad
dichosa
?
E e no
Dios,
que
me
c ias e
pa a
la
e e nidad,
no
pe mi as,
Seño ,
que
e e namen e
pe ezca.
Pad e
nues o
>
y
A e
Ma ía
.
y
el
Anima
Ch is i.
Espi i uales,
.
1
19
cuan
bueno
es
Dios.
Sabes
cuan
digno
es
de
odo
amo .
Sabes
q.ie
aun
condenándo e,
como
no
puede
deja
de
se
Dios
,
asi
no
puede
deja
de
se
bueno.
Como,
pues,
con
no icia
de
odo
es o
no
p o umpi ás
en
ales
a ec os:
O
Dios!
ó
bondad!
ó
dignidad
de
amo
!
dado
que
sea
ep obo
,
dado
que
no
e
haya
de
ama
pa a
siemp e,
po
eso
mis
mo
e
ama é,
y
se i é
po
u
amo
oda
mi
ida.
Si
los
homb es
mundanos
con
an o
amo
gozan
de
las
cosas
empo ales,
po que
no
las
han
de
ene
después
de
la
mue e;
¿con
cuan a
inas
azón
goza e
yo
de
í
en
ida,
pues
no
e
he
de
goza
después?
Ca
ece é
del
Cielo
;
mas
po
eso
mismo
no
quie
o
ca ece
de
í
en
la
•
ie a
,
pues o
que
ca ezca
de
í
en
el
Cielo;
po que
no
sea
dos
eces
in eliz,
acá
y
allá,
po
no
se
desdi
chado
an es
de
iempo.
Finalmea e,
cualquie
a
cosa
que
sea,
Ja
come o
á
í
,
y
á
us
juicios
,
á
mí
me
bas a
el
uni me
con igo,
de
modo,
que
no
me
apa e
de
í
mien as
i a.
2.
No
se
ie
el
Religioso
demasiado
en
su
es ado,
sino
oiga
á
S.
Ge ónimo,
á
quien
el
sonido
de
aquella
ompe a
del
juicio
i
nal
había
hecho
no
solo
a en o
y
igilan e,
sino
ambién
muy
e o oso,
y
aplicado
al
emo
y
se icio
de
Dios.
No
es
loable,
dice,
el
habe
i ido
en
Je usalen
,
sino
el
habe
i ido
bien
en
Je usalen.
G an
mise ico dia
120
Eje cicios
de
Dios
es
po
cie o,
o
Religioso
,
que
e
haya
sacado
de
las
maldades
del
siglo
,
y
pues o
en
la
Religión.
¿
Mas
po
eso
es ás
ya
acaso
con i mado
en
g acia
ó
impecable?
Es
un
Cielo
la
Religión;
mas
en
el
Cielo
pecó
Luzbel
sin
emedio.
Es
la
Religión
un
Pa aíso;
mas
en
el
Pa aíso
pe die on
la
ino
cencia
nues os
p ime os
pad es.
Es
una
con
g egación
de
Apos óles;
mas
en
es e
p e a
icó
Judas.
Se
gua da
clausu a;
mas
el
lad ón
in e nal
puede
ompe la.
Re ena
del
mal
el
mismo
es ido
eligioso;
mas
en
el
puede
co
a se
el
hilo
de
la
p edes inación
,
si
no
hay
emo
de
Dios,
y
gua da
del
co azón.
3.
No
su a
el
Religioso
que
le
excedan
los
Segla es
en
el
se icio
de
Dios,
po que
no
enga
sob e
el
aquella
sen encia
de
C is o
:
Se
qui a á
á
oso os
el
Reino
de
Dios,
y
se
da á
á
o os
que
indan
sus
u os.
No
es
nue o
en
Dios
hace
que
uno
ocupe
el
luga
del
o o
ing a o.
Asi
se
dice
del
hu
milde
San
F ancisco
de
Asís
,
que
sucedió
al
sobe io
Luci e
en
el
p incipado
del
Ciclo.
Asi
en
luga
del
aido
Judas
en ó
San
Ma ias.
Asi
los
Após oles,
no
que iendo
los
Judíos
ecibi
la
palab a
de
Dios,
pasa on
á
los
Gen iles
.
Asi
muchos
end án
del
O ien
e
y
del
Occiden e
,
que
descansa án
con
Ab ahan,
Isaac,
y
Jacob
en
el
Reino
de
Dios
,
y
los
mismos
del
Reino
se án
echa-
Espi i uales.
12
dos
en
las
inieblas
del
In ie no
( ).
Asi
en
el
dia
del
juicio
di á
Dios
á
algunos
,
que
n
su
nomb e
hicie on
muchos
milag os:
No
os
conozco;
apa aos
de
mí,
ope a ios
de
ini
quidad.
Y
lo
que
es
mas
digno
de
lás ima,
acon ece
muchas
eces
condena se
aquellos
mismos
que
enseña on
á
o os,
y
los
lle a
on
á
pue o
de
sal ación
,
á
lo
cual
pa ece
a endió
el
Espí i u
San o,
cuando
an es
de
aquella
sen encia
:
«No
sabe
el
homb e
,
si
«es
digno
de
amo
ó
de
abo ecimien o,
dijo:
«Hay
jus os
y
sábios,
cuyas
ob as
es án
en
«las
manos
de
Dios
(2).
(El
Caldeo
lee:
Cu-
yos.discípulos
es án
en
las
mauos
de
Dios);
y
asi
sucede
a ias
eces
da se
á
los
discípulos
el
Reino
de
Dios,
y
qui a se
á
los
que
los
enseña on:
es án
en
la
mano
de
Dios
los
oyen
es,
discípulos,
peni en es,
y
es años;
y
sus
P edicado es,
Maes os,
Con eso es
y
Misio
ne os
pasa se
á
la
de
Sa anás.
Ponde ando
es a
mudanza
San
G ego io
el
Magno,
con
g an
dolo
exclamó
:
«Po
nues o
medio
su-
( )
Sic
mullí
enien
ab
O ien e,
e
Occiden e,
e
ecumben
cuín
^lb aham
,
Isaac
,
e
Jacob
in
Regno
Dci,
ilii
au em
egni
ejicien u
in
e-
neb as.
(2)
Nesci
"homo
u um
amo e,
an
odio
dignus
si .
Sun
jus i,
a que
sapien es,
e
ope a
eo um
in
mana
Del.
Cald.
E
discipuli
eo um
in
manu
Del.
EcCles.
c.
9.
122
Eje cicios
«ben
al
Reino
del
Cielo
los
Fieles,
&c.
Y
«noso os
po
nues a
ibieza
y
descuido
ba-
«ja nos
al
abismo
(i).
”
'
Los
egemplos
de
an
lamen ables
ans
o maciones
son
muchos,
asi
en
las
his o ias
eclesiás icas
,
como
en
las
c ónicas
de
las
Re
ligiones
,
y
no
me
pe mi e
e e i las
la
b e
edad
de
es e
lib i o.
Concibe,
pues,
ó
Religioso,
c
imp ime
p o undamen e
en*
u
pecho
un
g an
emo ,
de
que
e
eche
Dios
de
su
Religión
,
como
ing a o,
inú il
y
ebelde
á
la
luz,
y
en
u
luga
ponga
á
o os
mejo es.
Teme
asimismo
lo
que
ponde aba
en
o o
iempo
el
Pad e
Fab icio
Ban o
,
Visi ado
de
Polonia
y
Li-
uania:
«Gua demos
(
decía
)
He manos
mios
«nues as
eglas
;
no
sea
que
en
luga
de
«nues a
Religión
elija,
ó
le an e
el
Seño
«o a,
y
nos
deseche
á
nosp os
,
como
des-
«echó
á
an os
(2).
”
Sea
un
emo
no
pu a
men e
especula i o,
sino
p ác ico,
y
que
ajus e
las
cos umb es
á
las
eglas
de
una
exac a
obse ancia.
(1)
Pe
nos
idcles,
Ve.
ad
Rcgnwu
Ccelo uin
e ingun
j
e
ecce
nos
pe
negligcn i^m
nos ain
deo sum
endiinus.
Homil.
17.
in
E angel.
(2)
Se emus
a es
mei
,
egulas
nos as,
ne
Deus
loco
nos ee
eliga
sibi
,
el
exci e
aliam
Religionemj
el
nos
p ojicia
,
sicu
olios,
p ojeci .
Espi i uales.
123
DIA
QUINTO.
MEDITACION
II.
Del
Pu ga o io.
^^unque
de
el
no
hizo
mención
explíci a
N.
S.
P.
en
sus
Exe cicios,
hizola
implíci a
en
es a
o ma:
Si
le
pa ecie e
al
que
da
los
Exe cicios,
con eni
pa a
el
p o echo
del
que
los
hace,
da
o as
medi aciones,
como
de
la
Mue e,
y
o as
penas
del
pecado
(
en
que
en an
las
del
Pu ga o io),
no
juzgue
se
le
p ohíbe
(1).
La
O ación
p epa a o ia,
y
p ime
p e
ludio
,
se án
los
mismos
que
en
la
p ime a
medi ación
del
dia
p ime o.
P eludio
2.
0
Pide
luz
á
Dios
pa a
pene
a
saludablemen e
las
penas
que
allí
se
pa
decen
,
y
g acia
pa a
e i a las.
Pun o
i.°
Oye
á
Dios,
que
e
dice
po
el
P o e a
Isaías:
«No
end á
compasión
de
el
«su
C iado ,
ni
le
pe dona á
el
que
le
o
mó
(2).
”
Oyendo
es o
conside a
la
g a edad
de
aquellas
penas.
i.°
Po que
ni
los
ojos
ie on,
ni
los
oidos
oye on
,
ni
cayó
en
co azonn
de
homb e,
(1)
Hemdom.
T.
Exe c.
in
ine.
(2)
Non
mise ebi u
ejus
,
qui
eci
eum,
e
qui
o ma i
eum
non
pa ce
ei.
27.
n.
11.
!24
Eje cicios
lo
que
p epa ó
el
Seño
pa a
los
qqe
han
de
se
cas igados
en
el
Pu ga o io,
cuyas
penas,
ue a
de
no
se
e e nas,
son
las
mismas
que
las
del
in ie no:
po que
hay
allí
pena
de
daño;
es
á
sabe ,
p i ación
déla
Vision
bea í ica,
de
la
cual
un
solo
momen o
sube
mas
de
pun o
que
oda
la
e e nidad
de
penas
de
sen ido,
que
se
hallan
en
el
in ie no.
Hay
ambién
penas
de
sen ido,
que
exceden
á
o
dos
los
o men os
de
es a
ida
,
á
odos
sus
suplicios
y
ma i ios
jun os.
2.
0
Po que
hay
en
el
Pu ga o io
algunas
penas
de
sen ido
espec i as,
que
exceden
en
la
in ensión
la
pena
de
sen ido
que
se
da
á
los
p eci os.
Es o,
es,
cuando
es
uno
cas igado
po
azón
de
diez
pecados
mo ales,
que
inmedia amen e
an es
de
la
mue e
bo ó
en
cuan o
al
ea o
de
la
culpa
,
quedando
el
ea o
de
la
pena,-
pues
la
pena
de
sen ido
de
es e
en
el
Pu
ga o io,
es
mayo
que
la
de
o o,
que
po
solo
un
pecado
mo al
se
condenó.
¿
Y
no
eme ás
ú
la
mano
an
jus amen e
se e a
de
u
Juez
y
Seño ?
■
■
Pun o
2.
0
Oye
á
Dios,
que
e
dice
:
„A
”
su
iempo
juzga é
yo
las
mismas
jus i
cias
( ).
”
Y
ad ie e,
que
algunas
eces
de
lan e
de
Dios
son
injus icias
y
icios
,
las.
que
á
noso os
pa ecen
jus icias
y
i udes.
(1)
Cum
accepe o
empus,
ego
jus i ias
judi*
oabo.
Psalm.
74.
Espi i uales.
125
Conside a
que
se
cas igan
ambién
en
el
Pu
ga o io
almas
jus as,
que
po
excelen es
mé
i os
han
de
se
sublimadas
á
g an
glo ia
j
y
es o
po
culpas
mínimas,
como
puedes
e
en
an as
his o ias:
po
un
habla
ue a
de
iem
po
,
po
una
impaciencia
,
po
bebe
sin
li
cencia
del
Supe io ,
po
gas a
algo
mas
de
lo
que
e a
jus o,
&c.
Pues
¿que
cosa
hab á
an
pequeña
que
no
e
eceles
de
come e la?
Recéla e
de
odas
us
ob as
,
sabiendo
que
Dios
no
pe dona
al
delincuen e.
Pun o
3.
0
Oye
á
Jesuc is o,
que
dice:
«Ajús a e
con
u
con a io
p es o,
an es
de
«llega
al
é mino,
no
sea
que
po
en u a
« e
echen
en
la
cá cel,
y
ap isionen
(1).
”
Y
conside a
los
modos
de
e i a
la
cá cel
del
Pu ga o io.
1.
Pe donando
de
co azón
á
us
enemigos
odas
las
o ensas
,
sin
desea les
algún
cas igo:
po que
dice
el
Seño :
Pe donad,
y
se éis
pe donados.
2.
Su iendo
cualquie
moles ia
que
e
su
cedie e
en
la
R
ligion
po que
es
la
Religión
un
len o
ma i io,
y
és e
lib a
del
Pu ga o io.
3.
Siendo
especialmen e
de o o
de
la
Pa
sión
del
Seño ,
y
pensando
con
de oción
sus
dolo es
;
po que
el
que
se
duele
aquí
con
(1)
Es o
consen iens
ad e sa io
uo
ci o
dum
es
in
iu
cuín
eo
,
ne
o e
,
Uc.
mi ía i
in
Ga ce em.
126
Exe cicios
C is o,
no
end á
allí
dolo ,
ni
que
padece
en
la
o a
ida
4.
Aplicando
odas
us
ob as
sa is ac o ias
á
las
almas
del
Pu ga o io
,
po que
no
puede
segui se
mise ia
á
con a o
de
al
mise ico dia»
5.
F ecuen ando
debidamen e
los
Sac a
men os
de
la
Peni encia
y
Comunión.
6.
Ege ci ándo e
mucho
en
ac os
de
con
ición
,
y
amo
de
Dios.
7.
Ganando
con
u o
las
Indulgencias-.
P opon
hace
odo
es o
con
la
g acia
de
Dios»
Coloquio.
E e no
Dios,
aqui
ab asa
,
aquí
co a,
con
al
que
me
pe dones
en
el
Pu
ga o io
,
y
mucho
mas
pa a
siemp e.
O
Sang e
de
Jesuc is o:
-Apaga
las
llamas
que
se
me
deben.
O
Mad e
de
mi
Dios!
no
e
ol ides
después
de
la
mue e
de
u
de o o.
Pad e
nues o,
i e
Ma ía,
y
Anima
Ch is i.
HORA
DE
CONSIDERACION
Pa a
la
a de
del
dia
quin o.
<2ue
se
han
de
eme
la
piedad,
mise ico dia,
y
heneados
Di inos.
? Juién
juzga á
que
no
solamen e
se
habían
de
eme
los
juicios
de
Dios,
sino
am
bién
su
piedad,
mise ico dia
y
bene icios?
¿Que
impío
eme
la
piedad
y
clemencia?
¿Qué
mise able
eme
á
la
mise ico dia?
¿Qué
a o-
Espi i uales.
127
ecido
eme
el
mismo
a o
?
No
son
es os
incen i os
del
emo
,
sino
del
amo
:
y
cii
odo
es o
no
puede
al a
la
sag ada
Esc i
u a,
que
dice;
«Seño
único
en
la
piedad,
«¿quién
no
e
eme á
(1)?
”
Las
causas,
pues,
del
emo
son
es as.
,
i.
Po que
de
la
piedad,
mise ico dia
y
bene icios
di inos
nace
algunas
eces
ocasio
nalmen e
el
pecado
,
á
lo
menos
no ablemen e
se
ag a a.
Enseñó
es o
con
ob as
y
palab as
el
que
no
hizo
pecado,
C is o
Seño
nues o:
con
ob as
,
pues
dijo
el
San o
Simeón
,
que
an
singula
bien
se i ía
á
muchos
de
uina.
Con
palab as,
cuando
dice
po
San
Juan;
si
no
hubie a
enido
,
ni
les
hubie a
hablado,
no
u ie an
culpas.
Mi a
como
de
an
g ao
bene icio,
como
ue
la
enida
del
Hijo
de
Dios,
nació
ocasionalmen e
el
pecado.
,
2.
Po que
algunos
bene icios
concede
Dios
ay ado,
que
si
es u ie a
aplacado
no
conce
die a.
Lo
cual
es
una
mise ico dia
de
Dios,
que
aca ea
al
homb e
g ande
mise ia.
Asi
dice
po
Isaías;
«Tengamos
mise ico dia
del
«impío,
y
no
ap ende á
la
jus icia
(2).
”
.
He
ido
de
es a
palab as,
como
de
un
ayo,
San
Be na do
exclama:
«No
quie o
yo
esa
mise i-
(1)
Quis
non
imebi
e,
Dómine,
qui
solus
■pius
es^
Apoc.
1
5.
(2)
Mise eamu
impío,
e
non
disce
jus i iam.
cap.
26.
u
128
Exe cicios
«co dia:
excede
á
iodo
u o
esa
clemencia.
jjQüie o,
ó
Pad e
de
las
mise ico dias
,
que
me
enojes
con a
mí
,
mas
con
aquella
«i a
con
que
co iges
al
pe dido,
no
con
la
«que
le
ecüas
del
camino
(i).
”
Es
mise ico
dia
el
no
se
cas igado
de
Dios
j
pues
oye
lo
que
de
al
mise ico dia
sien e
el
Real
P o
e a
Da id
:
«No
se
hallan
en
los
abajos
y
«mise ias
de
los
homb es,
ni
se án
en
ellos
9,
cas igados
:
po
es o
se
apode ó
de
su
co a-
«zon
la
sobe ia
,
y
se
llena on
de
maldades,
«cub iéndose
de
la
lep a
de
su
piedad
(2)
”
Aludiendo
á
an
o midables
palab as
Ped o
Blesense:
«Los
que
no
son
(dice)
cas igados
« empo almen e
con
los
homb es
,
lo
se án
«e e namen e
con
los
demonios,
y
los
que
«no
abajan
,
ni
a anan
con
aquellos,
con
«es os
se án
a ligidos
y
a o men ados
(3).
”
Mas
( )
Mise ico diam
hanc
ego
nolo
:
supe
omnem
i am
mise a io
is a.
T^olo
i asca is
mihi
,
Pa c
inise ico dia um
i
sed
illa
i a
,
qua
co igis
de-
TÍam
,
non
qua
ex udis
de
ia.
Bc .
se m.
25.
in
can
(2)
In
labo e
hominum
non
sun
,
e
cuín
homi-
nibus
non
jlagcllabun u ^
ideo
cnui
co^
supe bia,
ope i
sun
iniqui a e
,
c
impie a e
sua.
Ps.
72.
(3)
Q
m
non
Jiagellan u
empo ali e
cum
homi-
nibus
,
in
pe pe uum
lagellabun u
cuín
deemoni-
bus
,
e
qui
cum
hominibus
non
labo an
,
cuín
demonibus
labo abun .
Ep.
9.
Espi i uales.
los
sepulc os,
y
se
euni án
á
las
almas
sus
cue pos.
Ah!
¿qné
di á
el
alma
del
condenado,
cuando
uel a
á
su
cue po
an
eo?
como
le
maldeci á
habiéndose
condenado
po
da le
gus
o!
Al
con a io,
como
bendeci á
el
alma
del
jus o
al
suyo,
que
le
ue
ins umen o
pa a
alcanza
la
sal ación
po
las
mo i icacio
nes,
&c.
,
2.
Los
condenadosj
á
is a
de
la
san a
C uz
,
que
apa ece á
en
el
ay e,
clama án:
Mon es
caed
sob e
noso os,
&c.
Pe o
los
jus
os
di án:
ó
C uz,
Dios
e
sal e
única
espe
anza.
.
.
3..
Al
e
los
p eci os
sali
los
jus os
al
encuen o
á
C is o,
concebi án
un
a epen i
mien o
ya
sin
emedio,
y
di án:
«Noso os
«necios
eníamos
su
ida
po
locu a,
&c.
Ved
«como
son
con ados,
y
pues os
en e
los
hijos
«de
Dios( )
!
”
Todo
pasó
,
y
noso os
se emos
pa a
siemp e
desdichados
!
Mi a
,
ó
Religioso,
en e
cuales
de
es os
quie es
es a .
Pun o
2.°.,Ó.ye
á
Dios,
que
dice
:
«Aho a
«es
u
in,
y
e
juzga e
según
us
caminos
(3).7
Oyendo
es o,
conside a
lo
p incipal
de
aquel
juicio.
‘
;
s ul i.
Ti am
ii o um
es imaHomus
m-
sania'ii
,
oc.
Ecce
quoinodó
cempuia i
sun
in-
e
^lios
Oei.
.
(2)
Nunc
inís
supe
e
,
c
jiidicabo
e
jux a
ías
uas.
Ezech.
7.
Eocc cicios
i.
Los
.pob es
de
espí i u,
y
ac uales,
como
son.
los
Religiosos,
se án
Jueces
de
los
o os.
O
cuán a
elicidad!
2.
Se
mani es a án
á
odo
el
mundo
los
pecados
de,
cada
uno
de
los
homb es;
cuán
loco
es
quien
no
los
mani ies a
aho a
en
la
con esión!
.
3.
Apa a á
C is o
los
co de os
de
los
ca
b i os.
^Adonde
es a ás
ú,
Religioso?
Si
solo
e es
Religioso
en
lo
ma e ial
,
y
en
el
es ido
no
ienes
que
espe a
la
mano
de echa.
4
Da á
sen encia
el
Juez,
y
di á
á
los
buenos:
«Venid
bendi os
de
mi
Pad e,
po-
«seed
el
Reino
,
&c.
Mas
á
los
malos:
Apa -
« aos
de
mi
mildi os
al
uego
e e no
&c.
( )
’’
Piensa
cada
palab a
de
po
sí,
p incipalmen e
aquel
enid,
que
co esponde
á
la
ocación,
y
aquel
apa aos,
que
hace
eco
al
despedi
de
la
Religión.
Pun o
3.
0
Oye
á
C is o,
que
dice:
«Y
es-
« os
i án
al
cas igo
e e no;
pe o
los
jusios
«á
la
ida
e e na
(2).»
Medi a
de
po
sí
sus
palab as.
.
Aquel
T,
que
signi ica
la
con inuación
de
la
pena,
con
el
dec e o,
inmu able
ja-
(1
)
eni e
benedic i,
Pa is
mei
,
posside e
eg-
num,
Ve.
Discedi e
d
me
maledic i
in
ignem
ee e num
,
^yc.
(2
)
E
ibun
hi
in
supplicium
a e numi
jus i
lu cm
in
i am
í e nam.
Manh
25.
u
Espi i uales
*
137
mas
aquel
T
se
con e i á
en
0.
,
2.
Ei oj
,
indignos
aun
del
común
é mino
y
nomb e,
pu
habe
allado
á
Dios.
3
.
Z ún:
En
la
e e nidad
solo
hay
p og eso
adelanie,
mas
icnnino
nunca.
,
4.
Al
cas iga
e e no
,
po
anidades
de
un
ins an e.
.
•
5.
Pe o
los
jus os,
Ve.
Qué
g ao
p emio
po
an
co os
abajos!
O
cuan o
se á
el
dolo
de
los
condenado^,
al
desapa ece
de
su
is a,
caminando
y
subiendo
al
Ciclo
aque
llos,
qde
en
o o
iempo
ue on
sus
amigos,
compañe os
,
&c.
condiscípulos
,
conno icios,
con eligiosos
,
&c.
¿
No
e
ha án
ue za
es as
cosas?
1
•
•
•
Coloquio.
Seño ,
cuando
inie es,
al
juicio,
no
me
quie as,
condena
( ).
Po
aquel
juicio,
Jesús,
en
que
uis e
delan e
de
Pila os
inicua
men e
juzgado,
pe dona
á
u
sie o,
&c.
Pad e
nues o
,
A e.
Ma a
,
y
el
Anima
Ch is i.,
DIA
SEXTO.
Que
se
ha
de
consag a
á
nues o
San o
Pad e
Ignacio.
La
Jacula o ia
de
es e
dia
se á
asi
:•
Jesús,
y
Ma ía
mis
dulcísimos,
amo es
,
padezca
yo,
(1)
Cum
ene is
judica e
}
noli
me
condemna e.
138
Exe
ciclos
y
mue a
de
ues o
amo ,
sea
odo
ues o,
nada
mió
(1).
MEDITACION
I.
Del
Reino
de
C is o.
D
e
es a
medi ación
se
alió
N.
S.
P.
pa a
empeza
la
segunda
semana
de
sus
Exe ci-
ios
espi i uales.
La
O ación
p epa a o ia
,
y
p ime
p e
ludio,
se
ha
de
oma
de
los
Exe cicios
de
N.
S.
P.
,
imaginando
que
emos
las
Sinago
gas
,
pueblos
y
luga es
po
donde
pasaba
C is o
p edicando.
•
El
segundo,
ambién
de
N.
S.
P.
,
se á
pedi
á
Dios
g acia
pa a
no
hace nos
so dos
al
llamamien o
de
C is o,
an es
bien
se
p on
os
á
segui le,
y
obedece le.
Pun o
.°
Conside a:
Si
un
Rey
elegido
de
mana
de
Dios
po
P íncipe
y
Capi án
de
odos
los
C is ianos,
ado nado
y
do ado
de
odas
las
p endas
y
calidades
de
Rey,
pe
suadie a
á
sus
súbdi os
uesen
con
el
á
una
gue a
pa a
suje a
los
in ieles
,.
que
no
le
e an
an
dañosos,
como
á
ellos
mismos,
y
,(
)
Jesús
é
Ma ía
dulcissimi
amo es
mei.
y
pa
lia
ego
,
mo ia
ego
amo e
-ücs i
,
o us
sim
es e
nullus
incus.
Ex
i a
manusc ip a
AL
phonsi
Rod íguez.
.
.
.;
Espi i uales.
1
39
Ies
p ome ie a
se
el
p ime o
en
odas
las
incomodidades
,
i i
de
la
misma
mane a,
iun a
en
su
compañía
j
j
qué
esponde ían
los
asallos
á
an
buen
Rey?
Como
se
le
o ece ían
pa a
odo:
pues
les
iba
su
ha
cienda
y
su
ida
en
al
emp esa.
¿Quiénes
aquel
Rey
,
sino
nues o
Seño
Jesuc is o
Unigéni o
Hijo
de
Dios?
Pues
iniendo
del
Cielo
á
pone
cuchillo
de
-di isión
,
publica
gue a
al
mundo,
al
demonio,
á
la
ca ne,
á
la
pe idia,
y
á
odos
los
icios
de
los
hom
b es.
Te.pe suade
le
acompañes
en
es a
gue a.
Te
p o ee,
y
o ece
los
í e es
de
sus
g a
cias,
y
aun
de
su
mismo
cue po.
Quie e
se
el
p ime o
en
los
abajos,
dolo es,
y
he i
das,
é
i
delan e
á
odo
lo
mas
a duo,
lu
o icio,
y
cuidado
solo
se á
el
segui le.
Ten
d ás
los
mismos
manja es,
sus en o,
es idos
c
insignias.
Después
de
la
emp esa
él
mis
mo
e
ceñi á
la
co ona.
¿Qué
esponde ás
á
es e
u
Rey?
¿Cómo
no
le
segui ás?
¿Cómo
no
ha ás
gue a
á
u
amo
p opio
y
sensua
lidad?
Di,
pues,
á
u
Seño ,
loqueen
o o
iempo
E hai
al
Rey
Da id:
«Vi e
el
Seño ,
«y
i e
mi
Seño
Rey
,
que
en
cualquie a
pa -
3> e
donde
e
halla es
,
en
mue e
y
en
ida,
«allí
es a á
u
sie o
(i).
”
(i)
yk'i
"Dóminus,
e
i i
Dóminus
meus
Rex,
quoniam
in
quocumque
loco
uc is
si e
in
ino e,
ji e
in
i a,
ibi
e i
se as
uws.
Reg.
c.
15.
14°
Eje cicios
,
Pun o
2.
0
Oye
a
C is o
Rey
,
que
en
pa
icula
e
p opone
éu
que
1c
debes
imi a .
i.
En
la
abnegación
de
í
mismo.
2.
En
lle a
la.
C uz
de
odas
las
ad e
sidades..
3.
En
la
e dade a
pob eza
de
espí i u,
en
la
cas idad,
obediencia,
&c.
Responde,
pues,
á
u
Rey,
y
dile:
Sobe ano
Rey
,
y
Seño
de
odo
lo
c iado:
Yo,
aunque
indignísimo,
pe o
condado
en
u
g acia
y
a o
,
me
o ezco,
y
odas
mis
cosas
á
u
olun ad,
p o es ando
delan e
de
u
in
ini a
bondad
,
en
p esencia
de
la
glo iosa
Vi gen
u
San ísima
Mad e,
y
de
oda
la
Co e
Celes ial
,
que
es
mi
ánimo
y
de e
minación,
es
mi
deseo
cie o
,
y
esolución
ija,
el
segui e
lo
mas
ce ca
que
pueda,
é
imi a e
en
su i
inju ias,
desp ecios,
i u
pe ios
,
y
jun amen e
odas
las
ad e sidades,
con
e dade a
pob eza
,
asi
espi i ual,
como
ac ual.
Pun o
3.
0
Oye
á
C is o
Rey,
que
quie e
sabe
de
í
el
p emio
que
p e endes
po
los
abajos
su idos
en
su
compañía
,
espóndele:
No
quie o
,
Seño
mío
,
o a
cosa
,
sino
á
í
mismo
i
es o
es
,
u
ín imo
conocimien o
y
amo .
Lejos
sean,
de
mí
los
consuelos
,
no
solo
mundanos
,
sino
ambién
espi i uales.
Aléjese
oda
es ima,
y
comodidad
i
ú
e es
únicamen e
odo
mi
gala dón.
Dame
solo
á
ií.
mismo,
y
bas a..
Demas.
de
es o.,
p o es o.
Espi i uales.
14
T
Seño
mío,
no
que e
la
glo ia
e e na
en
cuan o
me
es
buena
y
p o echosa,
sino
po
que
e es
digno
de
se
glo i icado
po
medio
de
mi
glo ia,
y
amado
pa a
siemp e
de
mí,
y
de
odas
las
c ia u as.
Haz
,
pues,
Seño
mió,
que
yo
i aj
mas
ya
no
yo,
sino
ú
en
mí.
Pai e
nues o
,
Aue
Ma ía
,
y
el
Anima
Ch is i.
DOCTRINA
PRÁCTICA,
Que
se
ha
de
lee
el
día
sex o
po
la
mañana.
DE
1A
ESTIMA,
Y
AMOR
DE
LA
VOCACION
RELIGIOSA.
Se
la
ocación
Religiosa
el
mas
escla ecido
don
de
Dios
,
y
la
g acia
sob e
odas
las
g acias
y
a o es
,
lo
decla o
asi.
i.
^Po que
es
g acia
de
un
segundo
Bau is
mo
,
como
ensenan
los
San os
Pad es,
y
con
ellos
San o
Tomás
(1)
,.
diciendo
:
que
si
des
pues
|de
habe
hecho
los
o os
mu ie a
luego-
el
Religioso
,
ola ía
de echo
al
Cielo
;
no
menos
que
el
que
mu ie a
al
pun o
después
de
habe
ecibido
el
Bau ismo.
Con
es a
ocasión
p opongo
una
p ác ica
ú ilísima,
y
(1)
(1.
2.
q.
ul .
a .
3.)
-
u
142
•
Exe cícios
'
es,
que
no
lleguemos
ez
alguna
á
la
con e
sión
Sac amen al
sin
que
luego
eno emos
los
o os
eligiosos
,
lo
cual
es
de
mucha
e icacia
pa a
bo a
y
sa is ace
po
1^
pena
debida
á
los
pecados,
y
po
en u a
de
an a,
cuan a
u ie on
al
hace se
la
p ime a
e^.
•
2.
Po que
la
g acia
de
la
ocación
eli
giosa
es
en
cie o
modo
la
misma
que
la
del
ma i io
;
con
sola
es a
di e encia
,
según
S.
Be na do:
(i)
que
el
ma i io
de
la
Religión
es
in e io
en
el-ho o ,-y
menos
e ible
que
el
del
cue po;
pe o
supe io
,
y
mas
moles o
en
la
du ación,
y
á
mane a
de
u
hdloóaas o,
que
len amen e
se
quema.
3.
Po que
la
g acia
de
la
eligiosa
oca
ción
es
p i ilegio
i e agable,
ó
in alible
de
la
ida
e e na;
pues
ni
puede
engaña ,
ni
se
engañada
la
misma
e dad;
la
dial
uni e salincn e
p onuncio:
«Cualquie a
que
«dejase
su
casa,
ó
he manos
,
o
pad es,
ó
ma-
«d es
,
ó
muge
,
ó
hijos
,
ó
campos
po
mi
«nomb e,
ecibi á
cien o
po
uno
,
y
después
«la
ida
e e na
(2).
”
Dignóse
la
Bondad
di i
na
de
da
á
nues a.
Compañía,
an es
que
(1)
Se m.
30.
in
Can .
(2)
Omnis
qui
eíiquc i
domum
,
el
a es,
au
so o ss,
au
pai en^
au
ina eni,
au
uxo ein
au ^ios,
au
ag os
p op e
nomen
meúm
,-cen u-
plum
accipie ,
e
i am
ale namposidebi .
Ma h.
19.
.
29.
.
u
Espi i uales.
143
á
las
o as
R iigioues
,
po
singula
en aja
y
p e oga i a,
que
la
pe se e ancia
en
ella
aiga
siemp e
Consigo
la
e e nidad
elici
dad
,
y
el
don.
de
pe se e a
en
la
-
g acia
inal,
según
la
e elación
hecha
á
S.
F an
cisco
de
Bo ja,
que
di ulga on
imp esa
el
P.
Nicolás
Lancicio
y
el
P.
Miguel
S au-
dache
(1).
■
■
4.
Po que
el
segui
la
g acia
de
la
o»
cacion
eligiosa
,
y
ab aza
an
segu o
es ado,
obedeciendo
á
la
di ina
inspi ación
,
es
la
.suma
biena en u anza
de
es a
ida,
y
sal
ación
p ecu so a
de
la
e e na.
El
ano
de
1652
en
P aga
conoció
es a
e dad,,
aunque
a de
,
pues
ue
á
la
ho a
de
la
mue e
,
el
R.
Seño
Juan
Jande o
,
despedido
en
B una
año
de
1644,
el
cual
después
de
muchos
in
o unios
,
iendo
se
le
ace caba
la
mue e,
pidió
un
Con eso
de
la
Compañía,
po
cuyo
medio
suplicó
al
P.
P o incial
le
pe mi
iese
hace
an es
1c
mo i
los
o os que
acos
umb a
hace
la
Compañía.
Hízolos
con
mu
chas
lág imas,
y
luego
,
po
es amen o,
en e
o as
cosas,
esc ibió,
y
selló
Jo
siguien e:
«A es iguo
se
la
Cdmpañía
de
Jesús
la
bien-
«a en u anza
en
la
ie a
,
de
sue e
,
que
si
«no
se.
hubie a
de
espe a
o a
,
es a
sola
bas
« aba
pa a
colma
al
homb e
de
oda
elici-
(1)
In
ac .
de
ins i .
soc.
aj ec .
28.
in
libelio,
cujus
i ulus:
Cen um
aj ec us
amo is
Dck
u
144
Eje cicios
«dad.
es i ico
se
aquella
ma ga i a
p eciosa
»y
si
yo
pudie a
esca a la
con
el
o o,
y
«con
mi
sang e,
sin
duda
la
esca a a
(i).
”
Y
es as
palab as
se
las
hizo
deci ,
no
solo
la
mue e,
sino
ambién
la
e dad,
po que
siendo
la
biena en u anza
un
es ado
pe ec o,
con
la
jun a
de
odos
los
bienes
,
y
en
ea
lidad
el
conocimien o
y
amo
de
Dios
■
la
elicidad
de
és a
ida
consis e
en
el
conocimien
o
y
amo
de.
Dios
á
ella
p opo cionado
j
pues
¿en
qué
es ado
es
mayo
el
conocimien o
y
amo
de
Dios,
que
en
el
eligioso?
$.
Po que
al a
á
la
ocación
y
es ado
eligioso,,
es
la
suma
in elicidad
de
es a
ida,
maldición
y
condenación
,
que
p ecede
á
la
e e na.
Síguese
es a
e dad
po
na u al
consecuencia
de
la
p eceden e
:
pues
siendo
ambién
opues a
la
azón
de
las
cosas
iopues-
as,
si
el
se
Religioso
es
la
mayo
biena en
u anza
de
es a
ida,
al a
á
la
Religión
se á
la
mayo
desdicha
que
en
es e
mundo
puede
habe
Es a
in elicidad
decla o
San
Be na do
con
es as
palab as
ag ias
y
llenas
de
ama gu a,
aunque
meliduas,
asi;
«Los
( )
Tes o ,
Sade a em
Jesu
es
se
bea i udinem
e es em,
i a
u
si
ana.
spé anda
non
esse ,
is a
ad
hominem
Omni
bea i udine
cumulandum
su iciens
o e .
Tes o ,
iHam
esse
ma ^a i am.
quam
si
ego
au o
,
e
sanguine
edhuc e
^ssehi,
au o,
e
sanguine
edime em^.
.